18 de febrero de 2024

Los logros de la Unión Soviética, ¡Son muy tercos los hechos!

 

Por Toleubek Majishanov. Traducción, redacción y añadidos, Nestor Guadaño

Los números son los hechos. Como dicen los ingleses: "¡Son muy tercos los hechos"!
 
De 1917 a 1987, el crecimiento de la producción pública bruta aumentó 136 veces, la producción de renta nacional 149 veces. Producción industrial 330 veces, agricultura 5,5 veces. La población creció de 163 millones a 281.700.000 personas.
 
¡Así pues bajo todos los datos, el modelo económico socialista fue una experiencia de éxito que permitió el progreso económico de la URSS en un tiempo y magnitud récord!
 
¡El alquiler de los apartamentos estatales, no subió desde 1928, y solamente constituyó el 3% de todos los gastos familiares!
 
De 1918 a 1985 se invirtieron 4 mil millones de euros para construir 60 millones de metros cuadrados de espacio habitable.
 
La producción de electricidad aumentó 1.665 veces, petróleo  617, gas  712, carbón  744, hierro fundido  112, acero  161, granos de 54.6 millones de toneladas hasta 282 millones, carne de 4,3 a 18 millones de toneladas, leche  de 24,2 a 103,1 millones de toneladas, aceite vegetal desde 421 millones hasta 2 mil 965 millones de toneladas.
 
La URSS ocupó el primer lugar en el mundo en la producción de los siguientes productos: azúcar, leche, patatas, aceite de girasol, zapatos, tela de lana, mineral de hierro, hierro fundido, gas, aceite, estructuras de hormigón y madera.
 
La URSS se aupó al segundo lugar en el mundo: energía, productos industriales, industria química, algodón.
 
En 1985, la URSS representaba el 20 % de la producción industrial mundial.
 
Y aún más, si tomamos en consideración y analizamos la evolución del PIB per cápita soviético, tras la guerra civil montada por el imperialismo y la contrarrevolución, después de 1923 hasta 1989 fue del 3,8 %.
 
Cómo se logró
 
La economía soviética en aquel año de 1923, tenía que fortalecerse a fin de repeler cualquier agresión más de Occidente. Para ello tuvo que aliarse con los capitalistas privados y kulaks de la URSS, en la llamada «economía de mercado» (Nueva Política Económica NEP), a fin de desarrollar todas las capacidades posibles, inclusive las militares. Mas, sin el desarrollo del socialismo en un momento dado, la propiedad privada del comercio y del campo era un obstáculo. Así en 1929, comenzó la industrialización en el país, el desarrollo acelerado de todas las ramas de producción pesadas, en comparación con otros sectores, y sobre todo de los medios de producción.

Para lograrlo, durante años anteriores, los organismos centrales desarrollaron la planificación integral de la economía nacional, y los planes fueron de carácter directivo, y se centraron principalmente en indicadores naturales y físicos (más que en costos). Otros elementos de este mecanismo eran: 

- Un sector público poderoso (que incluía todas las empresas de importancia estratégica en la industria y otros sectores de la economía).

- Un sistema de circulación de dinero de dos circuitos (separación del circuito de circulación de efectivo que atiende a la población, del circuito de circulación que no es de efectivo que atiende a empresas y organizaciones).

- Bancos especializados estatales (que reemplazaron a los comerciales).

- Monopolio estatal del comercio exterior; monopolio estatal de la moneda, etc., socialista, con estas medidas no se permitió la propiedad privada de los medios de producción, y así fundamentalmente la actividad económica no tenía por objeto la obtención de beneficios, ni su privatización ni acumulación.

Se puso a disposición del estado por parte de los responsables bolcheviques de todos los recursos económicos disponibles, a fin de distribuirlos de la manera más completa y eficiente: mano de obra, producción (activos fijos), recursos naturales, científicos, técnicos, financieros. 

En detalle, los objetivos de la actividad económica en el marco de dicho modelo estaban determinados por:

1) El desarrollo acelerado de todos los sectores, (especialmente la industria) para superar el atraso de la Unión Soviética con Occidente.

2) Lograr la completa autosuficiencia de la economía (lo que la haría invulnerable a todo tipo de bloqueos y sanciones, así como cualquier crisis económica mundial).

3) Creación de una base de producción suficiente, para fortalecer la capacidad de defensa del Ejército Rojo.

Así es como el responsable del estado soviético José Stalin formuló una declaración perentoria para alcanzar, en particular, el primer objetivo: 

“Estamos a 50-100 años por detrás de los países avanzados. Debemos salvar esta distancia en diez años. O lo hacemos o seremos aplastados” 

(Discurso pronunciado en la Primera Conferencia de Trabajadores de la Industria Socialista de toda la Unión, 4 de febrero de 1931).

Y los logros conseguidos, podemos decir que han sido una de las gestas humanas más importantes a lo largo de la historia. 

Por estos hechos, proclamamos que tras la Revolución de Octubre empezó una nueva etapa de la humanidad: 

la época del Socialismo.

Desde 1929 hasta el 22 de junio de 1941, se construyeron 9.600 empresas en la URSS. Para hacernos una idea más clara, en promedio, se pusieron en marcha dos nuevas empresas todos los días. En los mismos años, en Occidente, durante esa década tuvo lugar una crisis sin precedentes, con decenas de empresas y firmas quebrando todos los días. En términos del producto interno bruto total, y en la producción industrial como marco de fondo, la URSS a mediados de la década de 1930, alcanzó el primer lugar en Europa y el segundo en el mundo, solo superado por Estados Unidos, por encima de Alemania, Gran Bretaña y Francia.

El repentino ataque de la Alemania fascista provocó grandes pérdidas económicas: en diciembre de 1941, la URSS había perdido las materias primas y los centros industriales más importantes en las repúblicas socialista occidentales soviéticas: el Donbass, la cuenca de mineral de hierro de Krivoy Rog, Minsk, Kiev, Járkov, Smolensk, Odessa, Dnepropetrovsk. A la vez tuvo lugar el asedio a Leningrado. Las fuentes de alimentos más importantes quedaron ocupadas por los nazis, Ucrania y el sur de Rusia. Millones de soviéticos que no pudieron escapar, se encontraron en los territorios ocupados. Y de ellos, millones fueron asesinados, y cientos de miles murieron, en la esclavitud de las fábricas de la propia Alemania.

Pero la clase obrera soviética, nuevamente demostró su confianza en el futuro y en su modo de vivir. Se evacuó un número significativo de empresas a las regiones orientales (más allá del Volga, los Urales, Siberia), más de 2.600 en la segunda mitad de 1941, y se trasladaron 2,3 millones de cabezas de ganado. Diecisiete millones de trabajadores fueron reubicados en nuevas empresas industriales. Este nuevo logro de fuerzas productivas, no ha tenido precedentes en la historia, pues fue efectuado a distancias medidas en cientos y hasta miles de kilómetros. 

¡Reubicando todo el poder industrial! 

Al principio, (en el primer año y medio después de la invasión nazi) hubo un gran desarrollo de la economía, es decir, el crecimiento de la producción quedó rezagado con respecto a los costos de los recursos materiales y laborales.

Pero a fines de 1942, la situación estaba bajo mínimos, tanto en producción como en la distribución. Mas con las medidas tomadas antes y después de la invasión, la economía estatal comenzó a cambiar a un desarrollo intensivo. El crecimiento de la producción se garantizó mediante la reducción de los costos laborales por unidad de producción. Esto se logró mediante el uso de tecnología avanzada, una mejor organización de la producción y un aumento significativo de las habilidades de los trabajadores. El crecimiento de la productividad laboral en las difíciles condiciones de la guerra, fue prueba de las ventajas del modelo socialista de la economía. 

La emulación socialista de la mayoría de los trabajadores desempeñó un papel importante y puedo decir crucial. En solo un año y medio de competencia socialista en toda la Unión (abril de 1942-octubre de 1943), la productividad laboral en toda la industria, en su conjunto, aumentó en un 39,2%, incluidos en %: metalurgia ferrosa – 21,0; aviación – 40,9; metalurgia no ferrosa – 39,4; máquina herramienta – 43.8; industria eléctrica – 39,3; tanques – 36.3; ingeniería pesada – 23, 1; industria armamentística – 18,7; industria de armas de mortero – 22,7; industria de municiones – 59.5 (1).

Las batallas en el frente laboral se ganaron, con una fuerte reducción del número de trabajadores y empleados. De 31,2 millones en 1940, disminuyó a 18,4 millones en 1942. Una parte importante de los trabajadores empleados en las factorías industriales eran mujeres. En 1945, representaban hasta el 60% del número total de trabajadores, y hasta el 70% de los trabajadores agrícolas. Además de ellos, cientos de miles de adolescentes y ancianos trabajaron en fábricas y granjas colectivas.

Las ventajas de la economía llamada "stalinista" (también conocida como «socialista», «de movilización»), se manifestaron plenamente después del final de la guerra. La destrucción y las pérdidas de la economía nacional fueron colosales. Durante los años de guerra, 1.710 ciudades soviéticas y asentamientos urbanos, más de 70 mil pueblos y aldeas, 32 mil empresas industriales fueron destruidas, 98 mil koljoses, y 1.876 sovjoses, grandes granjas estatales fueron destruidas. 

La Comisión Estatal Extraordinaria de la URSS para el Establecimiento e Investigación de las Atrocidades de los Invasores Nazis y sus Cómplices, consideró que fueron alrededor de 4 millones de actos, el daño causado al pueblo soviético durante la ocupación. La comisión estimó, que la propiedad por valor de 679 mil millones de rublos fue destruida directamente, a precios de 1941. El daño total se estimó en 2.569 mil millones de rublos. En términos de dólares, los daños materiales directos a la URSS se estimaron en $ 128 mil millones, los daños totales en $ 357 mil millones, que correspondían aproximadamente al PNB de EE. UU. en 1944: $ 361,3 mil millones En general, la URSS perdió alrededor del 30% de su riqueza nacional. En las áreas sujetas a ocupación, los daños ascendieron a cerca de dos tercios (2).

Después del discurso en Fulton (3) de W. Churchill en marzo de 1946, Stalin hizo una elección inequívoca a favor del mantenimiento sostenido del Ejército Rojo. Stalin describió el discurso de Churchill como "un acto peligroso calculado para sembrar la semilla de la discordia entre los Estados aliados y para obstaculizar su cooperación", y al propio Churchill como "un belicista", estableciendo una comparación con Hitler. "Hitler empezó a hacer la guerra proclamando una teoría racial, declarando que solo las personas que hablaban alemán representaban una nación completa. Churchill también comenzó el negocio de hacer la guerra con una teoría racial, afirmando que solo las naciones de habla inglesa eran naciones completas llamadas a decidir el destino del mundo. La teoría racial alemana llevó a Hitler y a sus amigos a la conclusión de que los alemanes, como única nación de pleno derecho, debían dominar a las demás naciones. La teoría racial inglesa llevó al señor Churchill y a sus amigos, a la conclusión de que las naciones de habla inglesa como únicas naciones de pleno derecho, que debían dominar al resto del mundo". 

En el mismo año, se reorganizó la industria militar: como resultado de la reforma, aparecieron el Ministerio de Armas de la URSS y el Ministerio de Defensa de la URSS. Sobre la base de una serie de empresas militares creadas durante los años de la guerra, comenzó la construcción de tres industrias: cohetes (que luego se convirtió en espacio), radar y nuclear. Su construcción tomó una parte significativa de los recursos producidos por el país. La economía soviética todavía se llamaba de la «retaguardia». Solo esta retaguardia, fue quien aseguró el mantenimiento de la capacidad de defensa del país en las condiciones de la Guerra Fría.

Así, se hubo conservado el modelo de movilización de la economía soviética. En 1945, el volumen de producción de la industria en su conjunto era el 92% del nivel de 1940. En 1950, la producción de productos de ingeniería en la URSS fue 2,3 veces mayor que en 1940. Esto aseguró una recuperación rápida. En términos de la mayoría de los indicadores económicos, la URSS alcanzó el nivel anterior a la guerra ya en 1948. Inglaterra, Francia y otros países europeos alcanzaron el nivel anterior a la guerra solo en la década de 1950.

Durante los años de los planes quinquenales bajo la dirección de José Stalin, en concreto en esos 13 años, en los que “una enorme fuerza social, en la que nuestro pueblo sentía su propio potencial, con la que se guiaba, en su trabajo creador, y en sus empresas”, permitió que en el país se llevase a cabo un proceso de industrialización sin análogos. La URSS renovó de un modo radical y vertiginoso, toda la base industrial del país, construyendo 9.000 nuevas fábricas, minas, centrales eléctricas: Y entonces se consiguió alcanzar un crecimiento nunca visto de la producción: por ejemplo, durante el segundo plan quinquenal, que se ejecutó con antelación (4 años y 3 meses), el crecimiento fue del 73%, a una media anual del 17,25. Fue así como la Unión Soviética dejó atrás su atraso económico y técnico y cómo su producto interno bruto creció en 6,5 veces y la producción de medios de producción en 10 veces.

Más aún, aprendimos a hacer de todo por nosotros mismos, llegando a ser prácticamente independientes económicamente. El peso específico de las importaciones en 1937 ya no superaba el 0’7%. La URSS se convirtió en un país industrialmente desarrollado, alcanzando un nivel de estructura industrial equiparable al de los países más desarrollados del mundo, y por volumen de producción industrial, nos situamos en el segundo lugar, solo por detrás de los EE. UU., algunos de cuyos indicadores, mejorábamos en cuanto a tiempos de crecimiento industrial. 

¿De esta forma se colapsaría el país, y la economía planificada amenazaría su supervivencia, como hasta hoy invoca el imperialismo? Nada más lejos, nada de eso se corresponde con esa definición. Más bien yo diría que todo lo contrario, entonces nuestro país experimentó un enorme progreso en su desarrollo.

Y esta estructura económica y de desarrollo continuó, aunque con unos tiempos más moderados (3-4% anuales), durante todo el periodo soviético, lo que no hacía más que confirmar, que el modelo económico soviético disponía de recursos comprensibles y eficaces, de mecanismos de desarrollo.

La calidad de vida de la mayoría de la población soviética, como se empoderaba la clase obrera.
 
En los estudios recientes sobre este tema, confirman sistemáticamente el éxito de la experiencia soviética en términos de calidad de vida, tras los profundos estudios de Stephen G. Wheatcroft y Elizabeth Brainerd.
 
“... la URSS consiguió evitar la aparición de rendimientos decrecientes del capital gracias a la existencia de un “ejército industrial de reserva”, que pudo movilizar a discreción, para incrementar la fuerza laboral en la industria (especialmente, a través del traslado de trabajadores desde el campo a la ciudad y logrando la incorporación de la mujer al mercado laboral).
 
Una mirada a la distribución de la población soviética indica que en el año 1970 un 38% de la población residía en zonas rurales, en 1979 lo hacía un 31% y en 1989 un 27%. En esos mismos años, en los Estados Unidos, vivían en zonas rurales un 26.4%, un 26.3% y un 22%, respectivamente. En la actualidad, en los Estados Unidos y en Europa, esta cifra se encuentra alrededor del 20%, por lo que hay que convenir que en la URSS existía un margen importante para el traslado de población rural a las áreas urbanas y que el estancamiento económico no fue por la falta de un “ejército rural de reserva”.

La alta participación laboral de las mujeres era una característica de la economía soviética desde, por lo menos, los años 50, en la que esta tasa era del 80 %.
 
Y tenemos un testimonio de esos años cincuenta del siglo pasado, de una persona que vivió allí, Ralph Parker, periodista inglés y politólogo:  
 
"Viví en la Unión Soviética durante ocho años y analicé su modo de pensar, de gente que conoce su camino. Estas personas lucharon por la paz, rodeados de una fe firme en el futuro. Durante la guerra, vi que el pueblo soviético no sólo podía soportar dificultades sin rendirse, sino que también lograr victorias brillantes en la lucha por la independencia de su país. 
 
Ahora veo que pueden trabajar tan heroicamente en los días de paz como lucharon en los días de guerra. Estar en la Unión Soviética me mostró el gran futuro asegurado para una sociedad, en la que los esfuerzos humanos están dirigidos a garantizar la igualdad de oportunidades para todos: social, político y económico. Después de mis viajes a las afueras de la Unión Soviética en el pasado, siempre comparo mentalmente las condiciones de vida del pueblo soviético con las vidas de las personas en las colonias del Imperio Británico. Existen barrios viejos, suciedad, enfermedades, la ausencia incluso de escuelas primarias y, por supuesto, la ausencia total de tales instituciones educativas donde los lugareños podrían aprender especialidades y competir con los blancos en este campo.
 
Por el contrario, aquí  en la Unión Soviética, hay nuevas ciudades y pueblos donde el trabajo colectivo ha realizado hermosas casas modernas, instituciones educativas, no sólo las escuelas ordinarias de siete grados, sino decenas también de instituciones técnicas, institutos, escuelas de cursos para adultos, bibliotecas, clubes, para todas las posibilidades de recreación cultural. "
 
Anabella Bucar, también por aquellos años, (empleada del Departamento de Estado de EE. UU., que fue miembro de la inteligencia estratégica estadounidense); en un extracto de su libro, sobre su estancia en la URSS afirmaba: 
 
"Vi que los ciudadanos soviéticos tienen gran amor y respeto por su líder - el generalísimo José Stalin-, que este respeto se basa en un hecho conocido por cada persona soviética, que es que Stalin dedicó toda su vida al pueblo soviético. El Departamento de Estado me dijo que todo el pueblo soviético vive en constante temor a la policía secreta soviética. Eso también resultó ser una mentira. Basándome en mis propias observaciones y en numerosas conversaciones con los rusos, me he convencido de que no sólo se consideran libres, sino que son libres. Creen que su estado es justo, y es justo de hecho. Aprendí que sólo un pequeño número de ciudadanos soviéticos, que buscan enriquecerse a costa de sus conciudadanos, no duermen profundamente por la noche, sabiendo bien que la justicia soviética inevitablemente encontrará y castigará a los culpables.
 
He visto que los ciudadanos que tratan de traicionar los intereses del estado soviético (aunque esto sucede muy pocas veces) también son severamente castigados. Pero también vi que los soviéticos honestos, que constituyen la gran mayoría de la población, duermen particularmente profundamente y se sienten particularmente confiados en sus derechos a la libertad, porque el estado está vigilante para protegerlos de la traición y la explotación por parte de elementos criminales.
 
Me dijeron en el Departamento de Estado que los rusos explotan todas las demás nacionalidades de la Unión Soviética. Yo misma estoy convencida de que la Unión Soviética es el único país del mundo en el que la plena igualdad racial no sólo está garantizada por las leyes, sino que también se aplica.
 
Todos los ciudadanos soviéticos, independientemente de su religión, origen nacional o color de piel, tienen iguales derechos, privilegios e iguales deberes. Las personas de todas las nacionalidades tienen la oportunidad de participar en cualquier actividad de útil sin discriminación ni favoritismo. Comprobé que la Unión Soviética era un estado en el que viven decenas de nacionalidades del mundo, capaz de desarrollar plenamente su cultura nacional".

En la actualidad es China, la que ha alcanzado ese segundo e incluso primer lugar en el mundo, un país que estaba extraordinariamente retrasado tecnológicamente. En esa economía reformada de la República Popular de China, de un modo cercano y firme se conjugan tanto los métodos abiertamente capitalistas, como los métodos socialistas de planificación. Pero fuera como fuese, en el país todos estos años se ha desarrollado la industrialización a toda máquina, repitiendo en su desarrollo prácticamente el mismo modelo estratégico de la época de Stalin. 

La RPCh, fruto de sus enormes logros no hace sino avanzar hacia delante en ese desarrollo tecnológico vertiginoso. Tanto es así, que en 2009, si al líder mundial, los EE. UU. le correspondía el 19’9% del volumen mundial de producción industrial, y a China el 18’6%, lo que la situaba en un destacado segundo puesto, ya en 2010, esos indicadores económicos de las dos superpotencias, se igualaron, para posteriormente a final de año, presenciar como China con el 19’8% alcanzaba el primer puesto, dejando por detrás a los EE. UU. con el 19’4%.

¡Así pues el modelo de avance económico socialista, en el objetivo de la consecución del comunismo, está más vigente que nunca!


 
Notas:
 
1.- «Historia de la economía socialista de la URSS». Editorial Progreso. Volumen 5. Moscú. 1978. Página 699.
2.- S. Alexéev. «Pérdidas de la URSS después de la Segunda Guerra Mundial». «Periódico financiero», 9 de mayo de 2018
3.- https://sputniknews.lat/20230305/manifiesto-de-la-hegemonia-del-mundo-anglosajon-aniversario-del-discurso-de-churchill-en-fulton-1136480637.html 
 
Enlaces: 
 
https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1220 
https://diario-octubre.com/2023/05/16/valentin-katasonov-el-milagro-economico-de-stalin-quien-repetira/
https://www.elsaltodiario.com/urss/urss-fue-exito-economico-respuesta-juan-r-rallo 
 
Sobre Wheatcroft: https://www.jstor.org/stable/2672986?seq=1#metadata_info_tab_contents
Sobre Brainerd: https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=906590

6 de febrero de 2024

Nikolai Serguéevich Izotov, creó una de las escuelas de trabajo más importantes de la URSS, "El movimiento Izotov para la formación masiva de jóvenes trabajadores".


Por Toleubek Majishanov y Nestor Guadaño.

El 1 de febrero de 1936, Nikita Izotov, minero de la mina Kochegarka de Gorlovka, estableció un nuevo récord mundial (607 toneladas de carbón extraídas por turno).

La prensa local publicó notas en las que criticaba a los holgazanes y convencía a todos los mineros de la mina nº 1 de Gorlovka de que "todos pueden dar la misma cantidad de carbón". El 11 de mayo de 1932 escribió un artículo en el periódico Pravda sobre su experiencia, que fue el comienzo del movimiento Izotov.

A finales de diciembre de 1932 se organizó en la mina de Kochegarka la primera escuela Izotov para enseñar las mejores prácticas. Directamente en el lugar de trabajo, Izotov realizaba sesiones informativas, mostraba a los mineros los métodos del trabajo altamente productivos.

    "Aquí no hay ningún 'secreto'. Todo minero puede alcanzar el éxito. Yo intento llenar, compactar mi jornada laboral, no perder el tiempo, que es caro tanto para mí, como para el Estado. Si en nuestra mina, y en todas las minas cada minero utiliza plenamente su tiempo de trabajo, hará mucho más de lo que hace ahora, y nuestro país obtendrá miles de toneladas adicionales de carbón".
N. A. Izotov

N. A. Izotov dirigió la lucha para eliminar el impersonalismo en el mantenimiento de la maquinaria minera, participó activamente en la organización del "Concurso de minas de toda la Unión", se ofreció voluntario para la mecanización de la minería del carbón.

En 1933 organizó una división, una escuela en la mina, para mejorar las aptitudes de los jóvenes mineros mediante la instrucción en el lugar de trabajo. Las escuelas de "Izotov" se extendieron por todo el país.

A partir de 1934 se hizo cargo de los fideicomisos y cosechadoras de carbón en Donbass.

En los primeros días del movimiento Stajanov, N. A. Izotov (11 de septiembre de 1935) cumplió más de 30 normas por turno, extrayendo 240 toneladas de carbón. El 1 de febrero de 1936 estableció un nuevo récord mundial: 607 toneladas de carbón por 6 horas de trabajo. 

De 1935-1937 N. A. Izotov estudió en la Academia Industrial de Moscú.

Miembro del Partido Comunista de los Bolcheviques de toda la Unión (desde 1936).

Desde finales de 1937 ocupó altos cargos en la industria del carbón (el 22 de septiembre de 1937, fue nombrado responsable del complejo "Shajtantratsit"). 

En el XVIII Congreso del PCUS (1939) fue elegido miembro de la Comisión Central de Revisión. Diputado del Soviet Supremo de la URSS de la 1ª convocatoria.

Nikita Alexéevich Izotov fue un gran trabajador minero. Inició uno de los movimientos obreros más importantes de la URSS, "El movimiento Izotov para la formación masiva de jóvenes trabajadores".

Las escuelas de "Izotov" estuvieron muy extendidas por todo el país.

En 1942-1943 trabajó en los Urales y en Siberia Oriental, de 1945-1946 como responsable del departamento de minas Jatsapetovsky del consorcio Artyomugol, desde 1946 responsable del departamento de minas nº 2 del consorcio Ordzhonikidzeugol (Yenakievo).

Falleció el 14 de enero de 1951 en Yenakievo (región de Donetsk) de un ataque al corazón.

Fue condecorado con 2 Órdenes de Lenin, Orden de la Bandera Roja del Trabajo, Orden de la Insignia de Honor.

En su memoria...

* La mina Nikitovka (Gigante) fue rebautizada en honor de Nikita Izotov.

* Izotovo es un microdistrito adyacente a la mina del mismo nombre.

* Una calle tiene su nombre, donde vivía en Gorlovka.

* Plaza Izotov, frente al Palacio de Cultura Izotov. Plaza Izotov frente al Palacio de la Cultura Lenin. Plaza de Lenin, donde se erige un monumento al minero homenajeado (el monumento de Izotov es el primer monumento a un trabajador concreto).

* El premio Izotov, para los equipos de trabajadores mineros ganadores del concurso por alcanzar la mayor productividad laboral.

5 de febrero de 2024

"SALVAR EL ÁRBOL, EL MEDIO AMBIENTE Y LA VIDA MISMA" THOMAS SANKARA.

 Thomas Sankara, Guevara de África.

"Los rebeldes pueden ser asesinados, pero sus pensamientos no deben ser asesinados". A sus 33 años de edad, en el asesinato del Che Guevara de África"

Por Esteban Zúñiga.

"Nuestra revolución sólo tendrá valor si, al mirar hacia atrás, a nuestros costados y entre nosotros, podemos decir que los burkineses son, gracias a ella, un poco más felices. Porque tienen agua limpia para beber, porque tienen alimentación abundante y suficiente, porque tienen viviendas decentes, porque están mejor vestidos, porque tienen derecho al tiempo libre, porque tienen la posibilidad de gozar de más libertad, de más democracia, de más dignidad. (...) La Revolución es la felicidad. Sin felicidad, no podemos hablar de éxito." 
(Thomas Sankara, 2 de octubre de 1987).
 
El 5 de febrero de 1986, en el marco de la Primera Conferencia Internacional para la Protección del Árbol y del Bosque, celebrada en París, THOMAS SANKARA, presidente y máximo dirigente de la revolución en Burkina Faso país situado en África Occidental, intervendría ante los congresistas con un discurso, que llevaría por título: "EL IMPERIALISMO ES EL PIRÓMANO DE NUESTROS BOSQUES Y NUESTRAS SABANAS".
 
Un discurso en el que se presentaría ante los asistentes con las siguientes palabras:
"Aquí, no soy más que un humilde portavoz de un pueblo que, habiendo visto morir pasivamente su ambiente natural, rehúsa verse morir."
 
Un discurso en el que destacaría, que pese a la pobreza de su país, el ecologismo era una prioridad en la agenda política de Burkina-Faso. Cuestión que en su opinión debían asumir todos aquellos hombres y mujeres del mundo que causaban tanto de forma directa como indirecta las "perturbaciones climáticas y ecológicas", argumentando que la preservación de los diversos ecosistemas eran un problema global y de la gran responsabilidad del hombre tanto en la degradación del medio ambiente como de su capacidad y trabajo para protegerlo.
 
Un compromiso de Thomas Sankara en favor del ecologismo y del ambiente que se verían conformadas en toda un seríe de actuaciones innovadoras -por muy mínimas que pudieran parecer-, como: 
 
La lucha contra la deforestación, la quema de rastrojos y la trashumancia no planificada, la enseñanza en la escuelas de la conservación del medio ambiente, la creación de un Ministerio del Agua, la obligación de reemplazar los árboles cortados, la prohibición de corte abusivo de los árboles tanto para la utilización como combustible doméstico como para su comercialización... 
 
Y otros menores como instaurar el principio. "Un pueblo, un bosque": la generalización de fogones mejorados, la plantación en cada escuela de viveros y pequeños bosques que tendrían que cuidar y proteger los escolares... Y el que pudiera parecer un tanto anecdótico como el regalo simbólico a los recién casados de un árbol y un fogón mejorado.
 
THOMAS SANKARA.
 
"EL IMPERIALISMO ES EL PIRÓMANO DE NUESTROS BOSQUES Y NUESTRAS SABANAS".
(Fuente: Marxists Internet Archive).
 
"Mi patria, Burkina Faso, es indiscutiblemente uno de esos raros países de este planear que tiene derecho a llamarse y verse a sí mismo como la concentración de todos los males naturales que la humanidad padece aún a fines del siglo XX.
 
Y, por tanto, esta realidad la han interiorizado dolorosamente durante 23 años los 8 millones de burkinabes. Han visto morir a sus madres, padres, hijos e hijas, a quienes el hambre, la hambruna, las enfermedades y la ignorancia han diezmado por centenares. 
 
Con lágrimas en los ojos han visto secarse charcas y ríos. Desde 1973, han visto deteriorarse el medio ambiente, morir los árboles y que el desierto los invade a pasos de gigante. Se calcula que en el Sahel el desierto avanza a unos 7 kilómetros por año.
 
Solo estas realidades permiten comprender y aceptar la rebelión legítima que nació, que maduró a través de un largo período y que finalmente estalló de manera organizada la noche del 4 de agosto de 1983 en Burkina Faso, bajo la forma de una revolución democrática y popular.
 
Aquí no soy más que un humilde portavoz de un pueblo, que habiendo visto morir pasivamente su ambiente natural, rehúsa verse morir. A partir del 4 de agosto de 1983, el agua, los árboles y la vida -por no decir la propia supervivencia- han sido elementos fundamentales y sagrados en todas las acciones del Consejo Nacional de la Revolución que dirige a Burkina Faso.
 
Por esta razón debo rendir también tributo al pueblo francés, a su gobierno y en particular a su presidente, el señor Francois Mitterrand, por esta iniciativa que traduce el genio político y la lucidez de un pueblo abierto siempre al mundo y sensible siempre a sus miserias. Burkina Faso, situada en el corazón del Sahel, sabrá apreciar siempre en su justo valor iniciativas que coincidan perfectamente con las preocupaciones vitales de su pueblo. Siempre que sea necesario, sabrá decir presente, algo que no haremos cuando se trates de paseos inútiles.
 
Ya van a ser tres años que mi pueblo, el pueblo burkinabé, libra un combate contra la desertización. Era su deber, por tanto, estar presente en esta tribuna para hablar de sus experiencias y, a la vez, beneficiarse de la experiencia de otros pueblos del mundo. Ya van a ser tres años que en Burkina Faso todos los acontecimientos dichosos -matrimonios, bautismos, condecoraciones, visitas de personalidades y demás- se celebran con una ceremonia de plantación de árboles.
 
Para el año nuevo en 1986, todos las escolares, todos los escolares y alumnos de secundaria de nuestra capital, Uaadugu, construyeron con sus propias manos más de 3.500 hornillos perfeccionados para ofrecérselos a sus madres, y que se suman a los 80 mil hornillos confeccionados por las propias mujeres en dos años. Esa fue su contribución al esfuerzo nacional para reducir el consumo de leña y salvaguardar los árboles y la vida.
 
El acceso a la propiedad o al simple alquiler de los cientos de viviendas sociales construidas a partir del 4 de agosto de 1983 está estrictamente condicionado a que el beneficiario se comprometa a sembrar una cantidad mínima de árboles y a cuidarlos como a las niñas de sus ojos. Ya se ha expulsado a beneficiarios irrespetuosos de su compromiso, gracias a la vigilancia de nuestro Comités de Defensa de la Revolución, esos mismos CDR que las lenguas malintencionadas se placen en denigrar de forma sistemática y sin matiz alguno.
 
Tras haber vacunado en todo el territorio nacional en unos 15 días a 2.500.000 niños entre las edades de 9 meses y 14 años -de Burkina Faso y de países vecinos- contra el sarampión, la meningitis y la fiebre amarilla, tras haber realizado más de 150 perforaciones para garantizar el aprovisionamiento de agua potable a la veintena de sectores de nuestra capital, que hasta entonces estuvieron privados de esa necesidad esencial, y tras haber elevado en dos años la tasa de alfabetización del 12% al 24%, el pueblo burkinabe continúa victoriosamente su lucha por una Burkina verde.
 
Se han sembrado 10 millones de árboles en 15 meses, dentro del marco de un Programa Popular de Desarrollo: nuestra primera apuesta como un anticipo al Plan Quinquenal. 
 
En los pueblos, en los valles administrados de nuestros ríos, cada familia debe sembrar 100 árboles por año.
 
La tala y el comercio de la leña han sido completamente reorganizados y son vigorosamente disciplinados. Estas actividades exigen poseer un carnet de comerciante de leña, respetar las zonas afectadas en el corte de leña, así como la obligación de asegurar la reforestación de las zonas taladas. Hoy día, cada aldea y cada pueblo burkinabe posee una arboleda, rehabilitándose así una tradición ancestral.
 
Gracias al esfuerzo por lograr que las masas populares reconozcan sus responsabilidades, hemos librado a los centros urbanos de la plaga de la deambulación de animales. En el campo, nuestros esfuerzos se concentran en la sedentarización del ganado a fin de privilegiar la cría intensiva para luchar contra el nomadismo salvaje.
 
Todos los actos criminales de pirómanos que incendian bosques, los juzgan y sentencian los Tribunales Populares de Conciliación de las aldeas. Entre las sanciones impuestas por dichos tribunales figura la siembra obligatoria de cierto número de árboles.
 
Del 10 de febrero al 20 de marzo próximos, más de 35.000 campesinos -responsables de grupos y de cooperativas de aldeas- van a tomar cursos intensivos de alfabetizadores en materia de administración económica, de organización y de conservación del medio ambiente.
 
Desde el 15 de enero, en Burkina se desarrolló una vasta operación denominada "Recolección popular de semillas forestales", con miras a aprovisionar a los 7.000 viveros en las aldeas. Nosotros resumimos todas estas actividades bajo la consigna de "Las tres luchas".
 
Señoras, señoritas y señores:
 
No intento ensalzar de forma irrestricta y desmedida la modesta experiencia revolucionaria de mi pueblo en materia de defensa del árbol y de los bosques. Intento hablarles de la forma más explícita posible, sobre los profundos cambios que están en curso en Burkina Faso, en la relación que existe entre el hombre y el árbol. Intento dar testimonio de la forma más fiel posible, del nacimiento y desarrollo de una amor sincero y profundo en mi patria, entre el hombre burkinabe y los árboles.
 
Al hacerlo, creemos que traducimos sobre el terreno nuestras concepciones teóricas con respecto a las vías y los medios específicos de nuestras realidades sahelianas, en la búsqueda de soluciones ante los peligros presentes y futuros que agreden a los árboles a nivel mundial.
 
Los esfuerzos, tanto de toda la comunidad aquí reunida como los nuestros, las experiencias acumuladas por ustedes y por nosotros, seguramente serán a la vez la garantía de victorias constantes y sostenidas para salvar el árbol, el medio ambiente y, sencillamente, la vida.
 
Excelencias, damas y caballeros:
 
He venido ante ustedes porque esperamos que entablen un combate del que nosotros no podemos estar ausentes, nosotros que somos agredidos a diario y que esperamos que el milagro verdeciente surja del coraje de decir lo que se debe decir. He venido a unirme a ustedes para deplorar los rigores de la naturaleza. He venido ante ustedes para denunciar al hombre cuyo egoísmo es causa de la desgracia de su prójimo. El pillaje colonialista ha diezmado nuestros bosques sin la menor idea de reemplazarlos para nuestro porvenir.
 
Continúa la perturbación impune de la biosfera, por medio de incursiones salvajes y asesinas sobre la tierra y en el aire. Y jamás se podrá decir cuánto propagan la matanza de todas esas máquinas que emiten gases. Quienes tienen los medios tecnológicos para determinar culpabilidades no están interesados en hacerlo, y quienes están interesados no tienen los medios tecnológicos. No tienen más que su intuición y su convicción profunda.
 
No estamos contra el progreso, pero no deseamos que el progreso sea anárquico ni criminalmente negligente hacia los derechos de los demás. Queremos afirmar, por tanto, que la lucha contra la desertificación es una lucha para establecer un equilibrio entre el hombre, la naturaleza y la sociedad. Por esta razón es, sobre todo, una lucha política y no una fatalidad.
 
La creación de un Ministerio del Agua, que viene a complementar el Ministerio del Ambiente y Turismo en mi país, subraya nuestro deseo de plantear claramente los problemas a fin de poder resolverlos. Debemos luchar para encontrar los medios financieros, con miras a explotar nuestros recursos hidráulicos existentes -perforaciones, embalses y diques-. Este es el lugar para denunciar los contratos leoninos y las condiciones draconianas, impuestas por los bancos y organismos financieros que condenan nuestros proyectos en esta materia. Son esas las condiciones prohibitivas que provocan el endeudamiento traumatizante de nuestros países, que impiden todo margen de acción real.
 
Ni los falaces argumentos malthusianos, -y yo afirmo que África sigue siendo un continente subpoblado- ni esas colonias de vacaciones bautizadas pomposa y demagógicamente "operaciones de reforestación" constituyen respuestas. A nosotros, y a nuestra miseria se nos rechaza como a eso perros pelados y sarnosos, cuyas jeremiadas y clamores perturban la callada tranquilidad de los fabricantes y mercaderes de miseria.
 
Por eso Burkina ha propuesto, y propone siempre, que por lo menos el 1% de las colosales sumas de dinero que se sacrifican en la búsqueda de la cohabitación con otros astros, se utilice para financiar de forma compensatoria proyectos de lucha para salvar los árboles y la vida. No perdemos la esperanza de que un diálogo con los marcianos pudiera resultar en la reconquista del Edén. Mientras tanto, terrícolas que somos, tenemos también el derecho de rehusar una opción que se limite a la simple alternativa entre el infierno y el purgatorio.
 
Si se formula así, nuestra lucha en defensa de los bosques y los árboles es, ante todo, una lucha popular y democrática. ¡La conmoción estéril y costosa, de unos cuantos ingenieros y expertos en silvicultura jamás va a lograr nada! Como tampoco las conciencias conmovidas, sinceras y loables de los múltiples foros e instituciones podrán hacer que el Sahel vuelva a reverdecer en tanto no hay dinero para perforar pozos de agua potable de unos 100 metros, ¡mientras que sobra para perforar pozos petroleros de 3.000 metros!
 
Como dijo Carlos Marx, los que viven en un palacio no piensan en las mismas cosas, ni de la misma forma, que los que viven en una choza. Esta lucha para defender los árboles y los bosques es, ante todo, una lucha antiimperialista. El imperialismo es el pirómano de nuestros bosques y de nuestras sabanas.
 
Señores presidentes, señores primeros ministros, damas y caballeros:
 
Nos hemos apoyado en estos principios de lucha revolucionarios, para que el verde de la abundancia, de la alegría y de la felicidad conquiste sus derechos. Creemos en la virtud de la revolución para detener la muerte de nuestro Faso y para abrirle un futuro de dicha.
 
Sí, la problemática en torno a los árboles y los bosques es exclusivamente la de la armonía entre el individuo, la sociedad y la naturaleza. Este combate es posible. Nosotros no reculamos ante la inmensidad de la tarea, ni le damos la espalda al sufrimiento de los demás, pues la desertificación no tiene fronteras.
 
Este combate lo podemos ganar si elegimos ser arquitectos y no simplemente abejas. Será la victoria de la conciencia sobre el instinto. La abeja y el arquitecto, ¡sí! Y si el autor me lo permite, voy a extender esta analogía dualista y a hacerla un tríptico, es decir: la abeja, el arquitecto y el arquitecto revolucionario.
 
¡Patria o muerte, venceremos!
 
Gracias."

La Guerra Civil española estalló en la literatura soviética

Por Pablo Fernández-Miranda

Comentarios sobre el libro: “Repercusión de la Guerra Civil Española en la URSS: escena y literatura (1936-1939)”, de Natalia Jarítonova (Editorial: Guillermo Escolar “Biblioteca crítica de la Guerra Civil”).

Hace pocos años (2021) se publicó este libro que, de forma meticulosa y bien documentada, recoge el impacto que la Guerra Civil española tuvo en la literatura y cultura de la Unión Soviética.

La investigación se divide en tres capítulos. El primero en el teatro y la literatura. El segundo en la poesía y el tercero en la literatura infantil.

Comienza con un recopilatorio de las obras que los autores soviéticos escribieron sobre la guerra, especialmente para el teatro. Después las adaptaciones de obras de clásicos, como Lope de Vega o Tirso de Molina, que se representaron en los escenarios soviéticos. El Perro del Hortelano, Marta la Piadosa, la que a más teatros llegó fue Fuenteovejuna.

De autores contemporáneos de entonces se representaba El Secreto, de Ramón J. Sender, de quien además se tradujeron diez de sus libros al ruso. Por supuesto Lorca se convirtió en un icono y Alberti fue muy divulgado. 

En la literatura infantil se establece un vínculo directo entre los entonces niños soviéticos y los cerca de tres mil niñas y niños españoles que fueron evacuados a la URSS.

Fueron muchas las poetas soviéticas que escribieron sobre los niños españoles de la guerra. Digo “las” porque fueron mayormente mujeres quienes lo hicieron. Varias de ellas eran y son poetas consagradas como Olga Berggolts (1), que dedicó un ciclo poético a los niños españoles como La Nana para el Hijo Español: “Descansa, mi nuevo hijo, descansa/Detrás de la ventana la tarde cae tranquila. / Acostúmbrate a tu nueva madre, /al habla rusa desconocida”.   

Raisa Ginstsburg, escribió el poema Hijo “Para todos los huérfanos somos madres ahora…”.

El conjunto del libro es muy interesante y saca a la luz aspectos desconocidos. Pero, en este comentario quiero centrarme en la literatura infantil precisamente por el calado que tienen las guerras en los menores, por los paralelismos trágicos que tienen todas ellas en las sociedades —pensando en las actuales—, pero sobre todo en los más vulnerables. También porque en esa literatura se establece un vínculo directo entre los entonces niños soviéticos y los cerca de tres mil niñas y niños españoles que fueron evacuados a la URSS. Sin esa literatura—y la destinada a los adultos— sería difícil explicarse la acogida que tuvieron en aquel territorio, entonces formado por Rusia pero también por Ucrania y otras repúblicas. Allí permanecieron muchos años, algunos toda su vida.

Este último capítulo recoge una numerosa relación de publicaciones con la correspondiente sinopsis.

En 1937 se publica el libro de relatos Pequeños españoles de Elena Kononenko, una edición ilustrada cuya contraportada ofrecía un esquema del trayecto que realizaron los niños en un barco de Valencia hasta Yalta.

La conexión en con la cultura española viene de antes, al menos desde la época del romanticismo

En 1938 una célebre escritora infantil, Agnia Barto, publica dos libros de poemas, para distintas franjas de edad, dedicados a los niños españoles. Estrellas sobre el mar y Estoy contigo, este último para los más pequeños de preescolar. Muchos de los poemas están basados en sus experiencias personales, ya que estuvo en España durante el verano de 1937 en plena guerra. También en 1938 y dirigido a preescolar y primaria, Vladimir Lifshits publicó, Republicanos, de poemas infantiles.

El género del tebeo también se utilizó para acercar este tema a los pequeños. La revista Chizh publicó varios: El marino español Pedro, Las aventuras de un niño español, Honorino.

La misma revista publicó un poema que se haría famoso Un vapor desde España, con la navegación del barco que lleva una de las expediciones de niños españoles: “El vapor lleva un precioso tesoro/a la lejanía de la Unión Soviética/a unos invitados especiales/ que eran centenares de niños”.

Cierto es que la conexión con la cultura española viene de antes, al menos desde la época del romanticismo. Actualmente siguen representándose teatro y danza españolas. Y aquí desde hace muchos años los coros, el ballet…, salvo desde la guerra en Ucrania, que se suspendieron en una triste confusión de las cosas. Conocí el caso de la anulación de las representaciones de un ballet en el que, paradojas de la vida, la primera bailarina era ucraniana. Habrá que insistir en una cultura para la paz.


Notas:

(1) Varias poesías de esta autora están en la web de la Asociación de los Niños de Rusia:
*Los nombres rusos se han mantenido tal como aparecen en el libro.

Enlace original:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/literatura-infantil-guerra-civil-espanola-estallo-literatura-sovietica/20240129163602222655.html

 

 

4 de febrero de 2024

Los principales aportes de Lenin al Marxismo

 

Por Evgeni Ivánov, dentro del Portal "JOSÉ VISSARIÓNOVICH STALIN". Recogido por Toleubek Majishanov. Traducción Nestor Guadaño.

Extracto de una entrevista de Iósif Vissariónovich Dzhugashvili "Stalin", con la primera delegación obrera norteamericana. 9 de Septiembre de 1927.

Pregunta de la delegación.- ¿Qué nuevos principios, fueron prácticamente añadidos, al marxismo por Lenin y el Partido Comunista? ¿Sería correcto decir que Lenin creía en la "revolución creadora", mientras que Marx se inclinaba más por esperar un desarrollo culminante de las fuerzas económicas?

Stalin.- 

Creo que Lenin no "añadió" "nuevos principios" al marxismo, del mismo modo que Lenin no abolió ninguno de los "viejos" principios del marxismo. Lenin fue, y sigue siendo, el discípulo más fiel y consecuente de Marx y Engels, basándose totalmente en los principios del marxismo. Pero Lenin no fue simplemente el ejecutor de las enseñanzas de Marx-Engels. Fue al mismo tiempo un continuador de las enseñanzas de Marx y Engels. ¿Qué significa esto? Significa que desarrolló aún más las enseñanzas de Marx-Engels en relación con las nuevas condiciones de desarrollo, en relación con la nueva fase del capitalismo, en relación con el imperialismo. 

Significa que al desarrollar más la enseñanza de Marx bajo las nuevas condiciones de la lucha de clases, Lenin introdujo en el tesoro general del marxismo algo nuevo en comparación con lo dado por Marx y Engels, en comparación con lo que podría haberse dado en el período del capitalismo preimperialista, y esta cosa nueva introducida por Lenin en el tesoro del marxismo se basa enteramente en los principios dados por Marx y Engels. Es en este sentido que hablamos del leninismo como el marxismo de la época del imperialismo y de las revoluciones proletarias. He aquí algunas cuestiones en cuyo terreno Lenin aportó algo nuevo, desarrollando aún más las enseñanzas de Marx.

En primer lugar, la cuestión del capitalismo monopolista del imperialismo, como nueva fase del capitalismo. 

Marx y Engels analizaron los fundamentos del capitalismo en "El Capital". Pero Marx y Engels vivieron en el período de dominación del capitalismo pre-monopolista, en el período de la evolución suave del capitalismo y de su extensión "pacífica" por todo el globo. Esta antigua fase había terminado a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando Marx y Engels ya no vivían. Está claro que Marx y Engels sólo podían adivinar esas nuevas condiciones de desarrollo del capitalismo, que vinieron en conexión con la nueva fase del capitalismo, que sustituyó a la vieja fase, en conexión con la fase imperialista, monopolista de desarrollo, cuando la evolución suave del capitalismo fue sustituida por un salto de rana, un desarrollo catastrófico del capitalismo, cuando la desigualdad del desarrollo y las contradicciones del capitalismo emergieron con especial fuerza, cuando la lucha por los mercados y la exportación de capital en condiciones de extrema desigualdad del desarrollo hicieron inevitables las guerras imperialistas periódicas por redistribuciones periódicas del mundo y de las esferas de influencia. 

El mérito de Lenin y, por tanto, su novedad aquí, reside en que, apoyándose en las principales disposiciones de "El Capital", hizo un sólido análisis marxista del imperialismo como última fase del capitalismo, revelando sus plagas y las condiciones de su inevitable desaparición. Sobre la base de este análisis, surgió la famosa posición de Lenin, de que en condiciones del imperialismo es posible la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas.

En segundo lugar, la cuestión de la dictadura del proletariado. 

La idea básica de la dictadura del proletariado, como dominación política del proletariado y como método para derrocar el poder del capital por la violencia, fue dada por Marx y Engels. Lo nuevo de la obra de Lenin en este terreno es que:

a) descubrió el poder soviético como forma estatal de la dictadura del proletariado, utilizando para ello la experiencia de la Comuna de París y de la Revolución Rusa. 

b) abrió los paréntesis de la fórmula de la dictadura del proletariado desde el ángulo del problema de los aliados del proletariado, definiendo la dictadura del proletariado como una forma especial de la alianza de clases del proletariado, que es el dirigente, con las masas explotadas de las clases no proletarias (campesinado, etc. ), que son las dirigidas.

 c) Lenin definió la dictadura del proletariado como una forma especial de la alianza de clase del proletariado, que es el dirigente, con las masas explotadas de las clases no proletarias (campesinado, etc.), que son las dirigidas. 

Subrayó con especial fuerza el hecho de que la dictadura del proletariado es el tipo más elevado de democracia en la sociedad de clases, una forma de democracia proletaria que expresa los intereses de la mayoría (los explotados) frente a la democracia capitalista que expresa los intereses de la minoría (los explotadores).

En tercer lugar, la cuestión de las formas y los métodos para construir con éxito el socialismo durante la dictadura del proletariado. 

Durante el período de transición del capitalismo al socialismo, en un país rodeado de Estados capitalistas. Marx y Engels consideraban el período de la dictadura del proletariado como un período de mayor o menor duración, lleno de luchas revolucionarias y guerras civiles, durante el cual el proletariado, estando en el poder, toma las medidas económicas, políticas, culturales y organizativas necesarias para crear una nueva sociedad socialista, una sociedad sin clases, una sociedad sin Estado, en lugar de la vieja sociedad capitalista. Lenin se basó totalmente en estas proposiciones básicas de Marx y Engels. Lo nuevo de Lenin en este terreno es que: 

a) fundamentó la posibilidad de construir una sociedad socialista completa en un país de dictadura del proletariado rodeado de Estados imperialistas, siempre que este país no sea estrangulado por la intervención militar de los Estados capitalistas circundantes. 

b) esbozó vías concretas de política económica ("la nueva política económica") mediante las cuales el proletariado, teniendo en sus manos las cúspides económicas (industria, tierra, transporte, bancos, etc.), cerraría la industria socializada. 

c) planteó la cuestión de la hegemonía del proletariado en la economía mundial.

En cuarto lugar, la cuestión de la hegemonía del proletariado en la revolución, en cualquier revolución popular, tanto en la revolución contra el zarismo como en la revolución contra el capitalismo. 

Marx y Engels dieron los esbozos básicos de la idea de la hegemonía del proletariado. Lo nuevo de Lenin aquí es que desarrolló más estos esbozos y los desarrolló en un delgado sistema de hegemonía del proletariado, en un delgado sistema de dirección del proletariado por las masas trabajadoras de la ciudad y el campo, no sólo en el derrocamiento del zarismo y el capitalismo, sino también en la causa de la construcción socialista bajo la dictadura del proletariado. Es sabido que la idea de la hegemonía del proletariado se ha aplicado magistralmente en Rusia gracias a Lenin y su partido. Esto, por cierto, explica el hecho de que la revolución en Rusia condujera al poder del proletariado. 

Antes ocurría de tal manera que los obreros luchaban durante la revolución en las barricadas, derramaban sangre, derrocaban a los viejos y el poder caía en manos de la burguesía, que luego oprimía y explotaba a los obreros. Así ocurrió en Inglaterra y en Francia. Así ocurrió en Alemania. Con nosotros, en Rusia, el caso dio un giro diferente. 

En Rusia, los obreros no sólo representaban la fuerza de choque de la revolución. Como fuerza de choque de la revolución, el proletariado ruso intentó al mismo tiempo ser el sujeto hegemónico, el líder político de todas las masas explotadas de la ciudad y del campo, uniéndolas en torno a sí, separándolas de la burguesía, aislando políticamente a la burguesía. 

Como sujeto hegemónico de las masas explotadas, el proletariado ruso luchó todo el tiempo para tomar el poder en sus propias manos y utilizarlo en su propio interés, contra la burguesía, contra el capitalismo. Esto explica por qué todo poderoso movimiento revolucionario en Rusia, tanto en octubre de 1905 como en febrero de 1917, propuso los Soviets de Diputados Obreros como los gérmenes de un nuevo aparato de poder destinado a suprimir a la burguesía, en oposición al parlamento burgués como el viejo aparato de poder destinado a suprimir al proletariado. 

En dos ocasiones la burguesía intentó restaurar el parlamento burgués y acabar con los soviets: en agosto de 1917, durante el "Pre-Parlamento", antes de que los bolcheviques tomaran el poder, y en enero de 1918, durante la "Asamblea Constituyente", después de que el proletariado hubiera tomado el poder - y cada vez fue derrotado. 

¿Por qué? Porque la burguesía ya estaba aislada políticamente, los millones de masas obreras consideraban al proletariado como el único dirigente de la revolución, y los soviets ya habían sido comprobados y probados por las masas como su propio poder obrero, cambiarlo por un parlamento burgués habría sido suicida para el proletariado. No es de extrañar, por tanto, que el parlamentarismo burgués no arraigara en nuestro país. Por eso la revolución llevó al proletariado al poder en Rusia. Estos son los resultados de la aplicación del sistema de Lenin de la hegemonía del proletariado en la revolución.

En quinto lugar, la cuestión nacional-colonial. 

Marx y Engels, analizando en su tiempo los acontecimientos en Irlanda, en la India, en China, en los países de Europa Central, en Polonia, en Hungría, dieron las ideas básicas, de partida, sobre la cuestión nacional-colonial. Lenin basó sus escritos en estas ideas. 

Lo que es nuevo en el trabajo de Lenin en este campo es que: 

a) reunió estas ideas en un sistema coherente de puntos de vista sobre las revoluciones nacional-coloniales en la época del imperialismo. 

b) vinculó la cuestión nacional-colonial con la cuestión del derrocamiento del imperialismo. 

c) declaró la cuestión nacional-colonial parte constitutiva de la cuestión general de la revolución proletaria internacional.

Por último, la cuestión del partido del proletariado. 

Marx y Engels dieron el esquema básico del partido como destacamento avanzado del proletariado, sin el cual (sin el partido) el proletariado no puede lograr su liberación ni en el sentido de tomar el poder ni en el sentido de reorganizar la sociedad capitalista. 

Lo nuevo de Lenin en este terreno es que desarrolló aún más estos esbozos en relación con las nuevas condiciones de la lucha del proletariado en el período del imperialismo, mostrando que: 

a) el partido es la forma superior de organización de clase del proletariado en comparación con otras formas de organización del proletariado (sindicatos, cooperación, organización estatal), cuya labor está llamada a generalizar y dirigir. 

b) la dictadura del proletariado sólo puede ejercerse a través del partido como su fuerza dirigente. 

c) la dictadura del proletariado sólo puede ser completa si está dirigida por un partido, el partido de los comunistas, que no comparte ni debe compartir la dirección con otros partidos. 

d) sin una disciplina férrea en el partido, no pueden realizarse las tareas de la dictadura del proletariado de suprimir a los explotadores, y reconstruir la sociedad de clases en una sociedad socialista.

Esto es básicamente lo que Lenin dio en sus escritos, concretando y desarrollando aún más las enseñanzas de Marx en relación con las nuevas condiciones de la lucha del proletariado en el período del imperialismo.

Por eso decimos que el leninismo es el marxismo del imperialismo y de las revoluciones proletarias. De esto se desprende que el leninismo no puede separarse del marxismo, ni mucho menos oponerse al marxismo.

Siguiente pregunta de la delegación: "¿Sería correcto decir que Lenin creía en la "revolución creadora" mientras que Marx se inclinaba más por esperar el desarrollo culminante de las fuerzas económicas?".

Stalin.- 

Creo que sería bastante erróneo afirmarlo. Creo que toda revolución popular, si es verdaderamente una revolución popular, es una revolución creativa, pues rompe con el viejo modo de vida y crea, reivindica lo nuevo. Ciertamente, no puede haber nada creativo en tales, si se me permite decirlo, "revoluciones" como las que hay a veces, por ejemplo, en Albania en forma de "levantamientos" de juguete de unas tribus contra otras. Pero tales "levantamientos" de juguete nunca han sido considerados por los marxistas como una revolución.

Evidentemente, no estamos hablando de tales "levantamientos", sino de una revolución popular de masas, que alce a las clases oprimidas contra las clases opresoras. Y una revolución así sólo puede ser creativa. Marx y Lenin eran partidarios de una revolución así, y sólo de una revolución así. Al mismo tiempo, está claro que una revolución así no puede surgir en cualquier condición, que sólo puede desarrollarse en determinadas condiciones favorables del orden económico y político.