Mostrando entradas con la etiqueta Ucrania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ucrania. Mostrar todas las entradas

1 de abril de 2023

Resolución de la Asamblea Nacional sobre el «Holodomor»: la caída final en el oscurantismo fascista

Declaración del Polo de Renacimiento Comunista en Francia (PRCF)  

30 de marzo de 2023

            Tres meses después de la adopción por el Parlamento Europeo de una resolución según la cual «el exterminio por hambre [en Ucrania en 1932-1933] debe calificarse de genocidio” - es decir, utilizando el término «Holodomor” de manera oficial y acrítica -, la llamada «Asamblea Nacional” acaba de adoptar una resolución según la cual «el exterminio por hambre [en Ucrania en 1932-1933] debe calificarse de genocidio”, la llamada “Asamblea Nacional” acaba de seguir su modelo bruselense (y alemán, pues el Bundestag ya ha adoptado una resolución similar) al aprobar casi por unanimidad la propuesta de “resolución sobre el reconocimiento y la condena de la gran hambruna de 1932-33, conocida como “Holodomor”, como genocidio”.

Esta «resolución” groseramente anticomunista y rusófoba fue apoyada por un arco político que va desde la fascista «Rassemblement national” hasta los partidos de la llamada «izquierda” PS y EELV, pasando, por supuesto, por toda la derecha reaccionaria y antipopular. Esta maniobra es tanto más grotesca cuanto que el proyecto de resolución fue presentado en la Asamblea Nacional y registrado por ésta el 27 de enero, día en que el centro de exterminio de Auschwitz fue liberado por... el Ejército Rojo.

Sólo los más crédulos no verán que esta resolución, que supuestamente «permitirá a los historiadores continuar sus investigaciones destinadas a establecer y documentar los hechos”, es en realidad una enorme campaña de propaganda iniciada históricamente en los años 30 por... los nazis, que alentaban la independencia de Ucrania, a la que ya tenían en el punto de mira para crear su gran «espacio vital”. 

Una campaña que se aceleró en los años 80 en Estados Unidos (donde los bandidos ucranianos fueron recibidos con honores) bajo la influencia del trabajo de «historiadores” como Robert Conquest, autor de «Cosecha sangrienta: la colectivización de la tierra en la URSS». No nos sorprenderá que Conquest, según sus propias palabras, «asesorara a Margaret Thatcher cuando era líder de la oposición y luego primera Ministra, incluso redactando su primer discurso [sobre relaciones internacionales]”, ni que fuera galardonado con la «Medalla de la Libertad” por el criminal George W. Bush en 2005, ni que muchas de sus obras fueran distribuidas por Praeger Press, una empresa estadounidense que publicó varios libros a petición de... la CIA. Una campaña dirigida por "investigadores” ucranianos o cercanos a la comunidad de emigrados ucraniano-estadounidenses cuyas fabulaciones fueron aprobadas por el Congreso estadounidense de Ronald Reagan hace 35 años, en abril de 1988.

Por lo tanto, ¿debería sorprendernos que esta resolución se adoptara en presencia de Vadym Omelchenko, embajador del régimen pronazi de Kiev en Francia? Es cierto que el régimen de Macron lleva años coqueteando alegremente con los nostálgicos de Stepan Bandera, como cuando François de Rugy recibió con honores, en junio de 2018, a Andreï Paroubyi, entonces presidente de la Rada (Parlamento) ucraniana y fundador de Svoboda, un partido ultranacionalista y antisemita nostálgico de Stepan Bandera y del Tercer Reich. Del mismo modo que desde hace años, y más aún desde el inicio de la intervención rusa en Ucrania en febrero de 2022, banderas del Ejército Insurgente de Ucrania (UPA), brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) que Bandera dirigía con el apoyo financiero de los nazis, se exhiben alegremente en las calles de París durante las manifestaciones de los “ucranianos de Francia” banderistas. El PRCF tuvo que vérselas con algunos de estos secuaces durante la conmemoración del 80 aniversario de la victoria de Stalingrado, el 4 de febrero (¡recordemos, la única conmemoración organizada en Europa para la ocasión!): es cierto que celebrar la victoria del Ejército Rojo sobre la barbarie nazi y banderista resultaba insoportable para los rehabilitadores del nacionalismo ucraniano...

Cada vez más servilmente alineada con Bruselas, Berlín y Washington, la oligarquía euroatlántica de Francia y sus secuaces fascistas, reaccionarios y falsamente «socialistas” y «ecologistas” prosiguen su empresa de mentir y negar la Historia, pero esta vez dando un paso más y recurriendo al uso de armas legislativas. Con ello siguen los pasos de la burda labor propagandística emprendida en los años 30 por los nazis, como demuestra Douglas Tottle, periodista y sindicalista canadiense, en su libro «Fraude, hambruna y fascismo: el mito del  genocidio ucraniano de Hitler a  Harvard». “«No es historiador”, se nos dice. Lo que no impide a los grupúsculos de bandidos apoyarse en el «trabajo” de la periodista Anne Applebaum, autora de «Famine rouge: la guerre de Staline en Ukraine» (2017), para quien el carácter genocida anti-ucraniano de la hambruna no está en duda y para quien Ucrania habría sido históricamente una “colonia” de Rusia....

Sin embargo, podemos citar a multitud de historiadores -incluidos estadounidenses- que refutan la falacia del término «genocidio” sobre el Holodomor, como Mark Tauger en «Famine and Agricultural Transformation in the USSR», que ha demostrado que la URSS redujo las exportaciones de trigo y distribuyó millones de toneladas de alimentos de sus reservas para contrarrestar la hambruna -invalidando así la imagen de una hambruna creada artificialmente- y que la colectivización garantizó la movilización y distribución de recursos, como el uso de tractores, la ayuda en semillas y la ayuda alimentaria, lo que permitió a los agricultores producir una buena cosecha durante una hambruna sin precedentes en la historia rusa y luego soviética. 

Sin olvidar a Stephen G. Wheatcroft, profesor de la Universidad de Melbourne; Robert W. Davies, profesor emérito de la Universidad de Birmingham; Terry Martin, profesor de la Universidad de Harvard; Hiroaki Kuromiya, profesor de la Universidad de Indiana; Lynne Viola, profesora de la Universidad de Toronto; D'Ann R. Penner, profesora de la Universidad de Memphis; John Arc Getty, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles; Orlando Figes, profesor del Birkbeck College de Londres; Alec Nove, profesor de la Universidad de Glasgow (1915-1994); Viktor Kondrashin, profesor de la Universidad Estatal de Penza; o Alain Blum, director de investigación del INED y director asociado de estudios de la EHESS. Sin olvidar a Annie Lacroix-Riz que señala con picardía en «Petite contribution au livre noir de l'anticommunisme et de la contre-révolution»: «¿Habrían tenido Stalin y el régimen soviético la capacidad de enterrar para siempre a los muertos amontonados en unos meses, mientras que el exterminio de seis millones de judíos, prolongado durante cerca de tres años, acumuló pruebas inmediatamente visibles, percibidas desde el principio mucho más allá de las fronteras de la realización del proceso, y conservadas en los lugares del genocidio a pesar de los esfuerzos realizados por el Tercer Reich para ocultar todo rastro del mismo a partir de 1944?»

Se nos perdonará esta enumeración, pero es inevitable ante los falsificadores de la Historia, los partidarios de un oscurantismo a las órdenes de Bruselas, Berlín y Washington, y los enterradores de lo que queda de “democracia liberal” en Francia. Pues en pleno conflicto de las pensiones marcado por el brutal autoritarismo de la Macronie, apenas el 30% de los diputados votaron este texto chusco. Casi por unanimidad, es cierto, y conviene aquí saludar el voto de los dos diputados P “C “F-PGE presentes (la gran mayoría, encabezada por Fabien Roussel, ha preferido brillar por su ausencia) que han rechazado esta resolución -que no compensará, sin embargo, la aprobación de la infame resolución del 30 de noviembre de 2022 a favor del Eje UE-OTAN y de la financiación del régimen pronazi de Kiev-.... 

Nótese la falta de valentía de los eurodiputados de LFI para esta votación: es difícil decir cuál habría sido su actitud cuando sabemos que los eurodiputados de LFI, con Manon Aubry a la cabeza, aprobaron la resolución europea del 15 de diciembre de 2022 afirmando que el Holodomor es un genocidio...

Más allá de eso, uno todavía se pregunta por qué los cuadros del P “C “F-PGE y de la LFI persisten en mantener esa alianza electoralista denominada “NUPES” con formaciones que pasan el tiempo alineándose con las fuerzas reaccionarias y fascistas para aprobar cualquier texto que criminalice el comunismo, someta a Francia al orden UE-OTAN y, cada vez menos indirectamente, glorifique al nostálgico Tercer Reich. En efecto, al afirmar mendazmente que la URSS perpetró un genocidio, el texto pretende poner a esta última al mismo nivel que la Alemania nazi y, lo que es peor, banalizar la monstruosa singularidad del nazismo.

Podemos estar seguros de que ya no será posible citar a un historiador como Arno Mayer, que ha demostrado claramente que «es difícil imaginar que Stalin organizara deliberadamente un genocidio del campesinado ucraniano en particular, para cortar de raíz el naciente nacionalismo de esta provincia. De hecho, la hambruna irlandesa de la segunda mitad de la década de 1840 [...] es un paralelismo mucho más cercano que el genocidio judío de la década de 1940”. Pero «curiosamente”, seguimos esperando resoluciones para hablar de las víctimas de las hambrunas que asolaron Irlanda a mediados de los años 1840 o Bengala en 1943; pero también de los pueblos indígenas de América del Norte que «fueron considerados obstáculos a la colonización, parásitos a eliminar” y que «hasta alrededor de 1890, fueron masacrados en proporciones genocidas” (Pap Ndiaye - ¡sí! -, «L'extermination des Indiens d'Amérique du Nord”, en Marc Ferro, Le livre noir du colonialisme, 2003); los Hereros destruidos por la Alemania Imperial en 1904 en Namibia; o el millón de comunistas indonesios asesinados en pocos meses en 1965 por orden de Suharto, con la complicidad y la bendición de la CIA. Pero es más probable que el próximo supuesto «genocidio” que reconozca dicha «Asamblea Nacional” sea el que asoló a los vandeanos en 1793, en una nueva empresa de criminalización mendaz de la Revolución jacobina y de sus principales actores (Robespierre a la cabeza) que la película «Vaincre ou mourir”, subvencionada por el villeroyista Puy du Fou, acaba de guionizar de forma grotesca y alucinante.

Por ello, el PRCF condena firmemente la resolución oscurantista adoptada por la llamada «Asamblea Nacional”, que multiplica por diez la fascistización y criminaliza el comunismo falsificando escandalosamente la verdadera historia. Más que nunca, el PRCF llama a los militantes y a las fuerzas verdaderamente comunistas a trabajar para reconstruir un verdadero Partido Comunista, capaz de luchar contra semejante locura - a diferencia del P”C”F-EPG que continúa su lenta agonía dentro del orden euro-atlántico.

Esto implica a la vez dirigir la lucha intelectual por la ilustración común, en oposición al oscurantismo fascista claramente promovido por los defensores del orden euroatlántico; pero también la lucha ideológica como hace el PRCF con su revista Initiative communiste y su revista Etincelles ; y finalmente la lucha política VITAL por la salida de la mortífera UE, máquina de guerra reaccionaria contra los pueblos y los trabajadores, de la OTAN, brazo armado del imperialismo que siembra el caos y amenaza al mundo con un apocalipsis nuclear, y del capitalismo cuyos partidarios iluminados son los únicos genocidas reales históricos y actuales.

 

La resolución y su votación

Esta resolución fue propuesta a iniciativa del grupo Renaissance (ex En Marche, macronista) con el apoyo de la derecha (LR, Horizon, Modem) y de los socialimperialistas (PS, EELV). No firmantes de la resolución, la RN reivindica su apoyo absoluto antes de la votación en la prensa. Esta resolución ha sido redactada por Anne Genetet, natural de Neuilly, diputada de la 11ª circunscripción en el extranjero tras una carrera profesional en el ámbito de la comunicación médica, y después a la contrata de personal asiático para el servicio doméstico. Anne Genetet es miembro de la Comisión de Defensa y Fuerzas Armadas y se declara implicada en «cuestiones de influencia y defensa económica”. También es miembro de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN. Todo el mundo puede observar la total ausencia de competencia histórica de Anne Genetet, pero por el contrario, se pueden observar sus vínculos con las autoridades militares del eje imperialista EEUU UE OTAN.

Reproducida a continuación, también puede consultarse en la página web de la Asamblea Nacional (https://www.assemblee-nationale.fr/dyn/actualites-accueil-hub/proposition-de-resolution-portant-sur-la-reconnaissance-et-la-condamnation-de-l-holodomor-comme-genocide-adoption-par-l-assemblee-nationale)

La resolución fue adoptada el 28 de marzo de 2023, por 168 votos a favor y 2 en contra.

Observemos que los parlamentarios del PS y del EELV que componen el NUPES, los mismos que dicen negarse a mezclar sus votos con los de la RN, votaron aquí en común con la derecha y la extrema derecha sin ningún pudor.

Sólo 2 diputados del PCF votaron en contra, todos los representantes de los demás grupos votaron a favor, a excepción de la France Insoumise, que se ausentó lastimosamente de la votación, declarando uno de sus diputados, Bastien Lachaud, que no estaba de acuerdo con el carácter de genocidio «Nadie puede negar la realidad del crimen, pero ¿se trataba de exterminar al pueblo ucraniano como tal?”, sin tener el valor de votar en contra.

El texto de la resolución

La Asamblea Nacional,

Visto el artículo 34-1 de la Constitución

Visto el artículo 136 del Reglamento de la Asamblea Nacional

Vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948,

Visto el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 4 de noviembre de 1950

Visto el Convenio para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 9 de diciembre de 1948,

Visto el artículo 6 del Convenio sobre el Estatuto de la Corte Penal Internacional, adoptado en Roma el 17 de julio de 1998

Vistas las declaraciones conjuntas sobre los aniversarios del Holodomor adoptadas en las sesiones plenarias de la Asamblea General de las Naciones Unidas

Vista la Ley de Ucrania sobre el Holodomor de 1932-1933 en Ucrania, adoptada el 28 de noviembre de 2006

Vista la Resolución 1481 (2006) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre la necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios

Vista la declaración del Presidente del Parlamento Europeo, de 21 de noviembre de 2007, con motivo del 75º aniversario de la hambruna en Ucrania (Holodomor)

Vista la declaración final y las recomendaciones de la 10ª reunión de la Comisión Parlamentaria de Cooperación UE-Ucrania, aprobadas el 27 de febrero de 2008

Vistas la Resolución del Parlamento Europeo, de 23 de octubre de 2008, sobre la conmemoración del Holodomor, la hambruna provocada artificialmente en Ucrania (1932-1933) (2008/2642 [RSP]) y la Resolución del Parlamento Europeo, de 15 de diciembre de 2022, sobre «90 años después del Holodomor: reconocimiento de la hambruna masiva como genocidio” (2022/3001 [RSP]);

Considerando que la colectivización forzosa impuesta por el régimen soviético de Joseph Stalin provocó la muerte de millones de personas, en particular entre las minorías étnicas de la antigua Unión Soviética;

Considerando que, en virtud de la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, se consideran delitos de genocidio los siguientes actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso matar a miembros del grupo, causar graves daños físicos o mentales a miembros del grupo, infligir deliberadamente al grupo condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física total o parcial, imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo, trasladar por la fuerza a niños del grupo a otro grupo;

Considerando la introducción por las autoridades soviéticas de una hambruna forzada en Ucrania, que provocó la muerte de casi varios millones de ucranianos, con el fin de imponer su política de colectivización por la fuerza y el terror;

Observando la intención de destruir total o parcialmente la identidad nacional y al pueblo de Ucrania, y en particular al campesinado ucraniano, mediante la confiscación de cosechas y semillas, la intensificación de la represión, el cierre de fronteras y el bloqueo de pueblos

Considerando que las autoridades soviéticas ocultaron, distorsionaron o suprimieron información sobre la hambruna y los crímenes masivos perpetrados contra los ucranianos en 1932 y 1933 y que las actuales autoridades rusas siguen limitando el acceso a los archivos que mencionan estos hechos

Considerando que el uso del término «gran hambruna” ignora la responsabilidad del régimen soviético en esta hambruna provocada intencionadamente

Considerando que esta «gran hambruna” ha sido reconocida por el Parlamento Europeo, los parlamentos u otras instituciones nacionales representativas de más de veinte países como genocidio o como crimen contra el pueblo ucraniano y contra la humanidad

Considerando que el reconocimiento de los genocidios perpetrados a lo largo de la historia europea debe contribuir a evitar la repetición de crímenes similares en el futuro

Considerando el deber de honrar la memoria de las víctimas de crímenes masivos cometidos por regímenes totalitarios, reconociendo su sufrimiento y la naturaleza de los actos cometidos

Considerando que los años 2022 y 2023 marcan el 90 aniversario de uno de los mayores crímenes masivos de principios del siglo XX;

1. Reconoce oficialmente el carácter genocida de la inanición forzada y planificada de la población ucraniana por parte de las autoridades soviéticas en 1932 y 1933;

2. Condena el genocidio cometido por las autoridades soviéticas, conocido como el Holodomor;

3. Afirma su apoyo al pueblo ucraniano en su aspiración a que se reconozcan los crímenes masivos cometidos contra él por el régimen soviético;

4. Invita al Gobierno francés a rendir homenaje a todas las víctimas del Holodomor y a expresar su solidaridad con el pueblo ucraniano que sufrió esta tragedia;

5. Invita al Gobierno francés a proseguir sus iniciativas diplomáticas encaminadas al reconocimiento internacional del Holodomor;

6. 6. Invita al Gobierno francés a fomentar en el ámbito internacional el libre acceso a los archivos relativos al Holodomor, en particular en la Federación de Rusia, para que los historiadores puedan proseguir sus investigaciones encaminadas a establecer y documentar los hechos.

Deliberado en sesión pública, en París, el 28 de marzo de 2023.

El Presidente,

Firmado: 

Yaël BRAUN-PIVET

 

Traducción AAHS, sobre el original: https://www.initiative-communiste.fr/articles/resolution-de-lassemblee-nationale-sur-lholodomor-la-chute-definitive-dans-lobscurantisme-fascisant/ 


Enlaces sugeridos:

http://aahs-100revolucion.com/index.php/2022/11/28/la-gran-mentira-del-holodomor-grover-furr/

28 de noviembre de 2022

La gran mentira del Golodomor. Grover Furr.

Por Grover Furr. Añadidos léxicos Marina Svetlova.

[Nota de Grover Furr: En este artículo me apoyo fuertemente en las pruebas citadas en la investigación de Mark Tauger, de la West Virginia University. Tauger ha dedicado su vida profesional a investigar la agricultura y hambrunas soviéticas y rusas. Es una autoridad mundial en estas materias, y ha sido desaprobado educadamente por los nacionalistas ucranianos y los anticomunistas en general ya que sus investigaciones evidencian sus mentiras].

La película nacionalista ucraniana «Cosecha Amarga» difunde mentiras inventadas por los nacionalistas ucranianos. En su análisis Louis Proyect difunde estas mentiras.

Proyect, cita el artículo de Jeff Coplon «En búsqueda de un holocausto soviético: una hambruna de 55 años alimenta a la Derecha». En él, Coplon muestra que los líderes anticomunistas occidentales de moda han rechazado cualquier concepto de una hambruna deliberada contra los ucranianos. Siguen negándolo. Proyect omite este hecho.

Hubo una hambruna muy grave en la URSS, incluyendo (pero no limitada) a la RSS de Ucrania, en 1932-33. Pero nunca ha habido ninguna prueba de un «Golodomor» o «hambruna deliberada», y sigue sin haberla hoy en día.

La ficción del "Golodomor" fue inventada por los colaboracionistas nazis ucranianos que  encontraron asilo en Europa occidental, Canadá y EEUU después de la guerra. Una descripción temprana es la de Yurij Chumatskij, ¿Por qué un Holocausto vale más que otros? publicado en Australia en 1986 por «veteranos del Ejército Insurgente Ucraniano», este trabajo es un ataque ampliado a los «judíos» por ser demasiado pro-comunistas.

El análisis de Proyect, perpetúa las siguientes mentiras acerca de la colectivización soviética de la agricultura y la hambruna de 1932-33:

-*Que en su mayoría los campesinos se resistieron a la colectivización porque era una «segunda servidumbre».

-*Que la hambruna fue causada por la colectivización forzosa, cuando en realidad la hambruna tuvo causas ambientales.

-*Que «Stalin» -la dirección soviética- produjo deliberadamente la hambruna.

-*Que la hambruna tenía como objetivo destruir el nacionalismo ucraniano.

-*Que «Stalin» -el gobierno soviético- «detuvo la política de ucranización», la promoción de una política para incentivar la cultura y el idioma ucraniano.

Ninguna de estas afirmaciones son ciertas. 

Ninguna está respaldada por pruebas. 

Símplemente son afirmaciones de las fuentes nacionalistas ucranianas con el propósito de justificar ideológicamente su alianza con los nazis y la participación en el Holocausto judío.

Así fue, el genocidio de la minoría étnica polaca en Ucrania (las masacres de Volinia de 1943-1944) y el asesinato de judíos, comunistas y muchos campesinos ucranianos, por los nacionalistas, tras la guerra.

Su auténtico propósito es equiparar el comunismo con el nazismo (el comunismo es ilegal en la actual ‘Ucrania democrática’). La URSS con la Alemania nazi, Stalin con Hitler.

La Realidad: Colectivización de la Agricultura 

 

Rusia y Ucrania han sufrido hambrunas graves cada pocos años desde hace más de un milenio. Una hambruna acompañó la revolución de 1917, alcanzando proporciones aun mayores entre 1918 y 1920. Otra grave hambruna, mal llamada la «Hambruna del Volga», golpeó desde 1920 hasta 1921. Hubo hambrunas en 1924 y de nuevo en 1928-1929, esta última especialmente dura en la RSS de Ucrania. Todas estas hambrunas tuvieron causas ambientales. El método medieval de parcelas agrarias y agricultura campesina hizo que la producción agraria eficaz fuese imposible y las hambrunas inevitables.

Los líderes soviéticos, con Stalin entre ellos, decidieron que la única solución era reorganizar la agricultura sobre la base de las granjas industriales a gran escala a imitación de algunas en el medio-oeste americano, las cuales fueron deliberadamente adoptadas como modelo. Cuando los sovjoses o «granjas soviéticas» parecieron funcionar bien, la dirección soviética tomó la decisión de colectivizar la agricultura.

Contrariamente a la propaganda anticomunista, la mayoría de campesinos aceptó la colectivización. La resistencia fue modesta: actos de rebelión rotundos fueron raros. Para 1932 la agricultura soviética, incluyendo la RSS de Ucrania, estaba mayoritariamente colectivizada.

En 1932 la agricultura soviética fue golpeada por una combinación de catástrofes ambientales: sequías en algunas zonas; demasiada lluvia en otras; plagas de moho y tizón (enfermedades fúngicas); plagas de insectos y roedores. El deshierbe se descuidó a medida que el campesinado se debilitó, reduciendo aún más la producción.

La reacción del Gobierno soviético cambió a medida que el alcance del fracaso de la cosecha de otoño e invierno de 1932 se hacía más evidente.

Creyendo al principio que la mala gestión y el sabotaje fueron las causas principales de una pobre cosecha, el Gobierno apartó muchos miembros del partido y líderes de las granjas colectivas (no hay ninguna evidencia de que fueran «ejecutados» como Mykola en la película). A principios de febrero de 1933 el Gobierno soviético empezó a proveer de cantidades masivas de ayuda en forma de grano a las áreas que sufrían la hambruna.

El Gobierno soviético organizó además redadas en granjas campesinas para confiscar el exceso de grano con el objetivo de alimentar las ciudades, las cuales no producían su propia comida. Además, para frenar la especulación; en una hambruna el grano podría ser revendido por precios inflados. Bajo condiciones de hambruna, no se podría permitir un mercado libre de grano a menos que se dejase morir de hambre a los pobres, como se venía haciendo bajo el Zarismo.

El Gobierno soviético organizó departamentos políticos (politotdely) para ayudar a los campesinos en el trabajo agrario. Tauger concluye: «El hecho de que la cosecha de 1933 fue mucho más cuantiosa que las de 1931-1932, significa que el politotdely a lo largo del país ayudó a las granjas a trabajar mejor.»

La buena cosecha de 1933 fue sacada adelante por una población considerablemente más reducida, ya que muchos murieron durante la hambruna, otros estaban enfermos o debilitados, y otros habían huído a otras regiones o a las ciudades.

Esto refleja el hecho de que la hambruna fue causada no por la colectivización, la interferencia gubernamental, o la resistencia campesina, sino por causas ambientales que no seguían presentes en 1933.

La colectivización de la agricultura fue una auténtica reforma, un progreso en la revolución de la agricultura soviética. Todavía habría años de pobres cosechas -el clima de la URSS no cambió- pero gracias a la colectivización, solo habría una hambruna devastadora más en la URSS, la de 1946-1947. El analista más reciente de esta hambruna, Stephen Wheatcroft, concluye que esta hambruna fue causada por condiciones ambientales y los efectos de la guerra.

Las falsas afirmaciones de Proyect

De forma acrítica, Proyect repite la autocomplaciente versión histórica de los fascistas ucranianos sin reserva alguna.

La realidad con los hechos en la mano, fue otra:

-*No hubo una «maquinaria stalinista asesina»

-*Los oficiales comprometidos del Partido no fueron «purgados y ejecutados»

-*<Millones de ucranianos» no fueron «forzados a trabajar en granjas estatales y colectivas». Tauger concluye que la mayoría de los campesinos aceptó las granjas colectivas y trabajaron bien en ellas.

-*Proyect, acepta la afirmación nacionalista ucraniana de «entre 3 y 5 millones de muertes prematuras». Esto es falso.

Algunos nacionalistas ucranianos citan cifras de entre 7 y 10 millones, con el objetivo de igualar o superar los seis millones del Holocausto judío. El término «Golodomor» en sí mismo (‘Golod‘=hambre, ‘mor‘ del polaco ‘mord‘=muerte, en ucraniano ‘morduvati‘=asesinar) fue acuñada para sonar de forma similar a «Holocausto».

El último estudio académico de la hambruna cifra las muertes en 2,6 millones (Jackes Vallin, France Meslé, Serguei Adamets y Serhii Pirozhkov, «Una nueva estimación de las pérdidas de la población ucraniana en los años 30 y 40», Population Studies 56, 3 (2002): 249–64).

*Jeff Coplon no es un «sindicalista canadiense» sino un escritor y periodista asentado en Nueva York, el último libro de Douglas Tottle Fraude, Hambruna y Fascismo, una respuesta razonable al fraudulento Cosecha del Dolor de Robert Conquest, fue escrito (así como el libro de Conquest) antes del aluvión de fuentes primarias de los antiguos archivos soviéticos desclasificados desde el final de la URSS en 1991 y están muy desactualizados.

*La afirmación de Walter Duranty acerca de «tortillas» y «huevos» no fue pronunciada «en defensa de Stalin» tal y como Proyect señala, sino como crítica a las políticas del Gobierno soviético.

Pero -para decirlo brutalmente- no puedes hacer una tortilla sin romper unos huevos, y los líderes bolcheviques son tan indiferentes a los damnificados que pueden estar inmersos en su camino hacia la socialización como cualquier general durante la Guerra Mundial, que ordenó un costoso ataque para mostrar a sus superiores que él y su división tenían el apropiado espíritu militar. De hecho, los bolcheviques son más indiferentes porque estaban impulsados por una fanática convicción. (The New York Times, 31 de marzo de 1933)

Evidentemente Proyect copia sin más, este bulo de alguna fuente nacionalista ucraniana. Si metes basura, sacas basura**.

*Andrea Graziosi, a quien Proyect cita, no es una académica de la agricultura soviética ni de la hambruna de 1932-1933, sino una ideóloga anticomunista que asiente ante cada falsedad antisoviética. El artículo que Proyect cita, es de «Harvard Ukrainian Studies’, un periódico carente de investigación objetiva, financiado y editado por nacionalistas ucrainanos.

*Proyect se refiere a «dos decretos secretos» del Politburó Soviético, en diciembre de 1932, que él claramente no ha leído. Estos pararon la «ucranización» fuera de la RSS de Ucrania. Dentro de la RSS de Ucrania la «ucranización» continuó sin freno. No «llegó a su fin» como Proyect asegura.

*Proyect no cita pruebas, de una «política soviética de destrucción física de la nación ucraniana, especialmente de su intelectualidad», porque no hubo tal política.

Un triunfo del Socialismo

La colectivización soviética de la agricultura es uno de los mayores progresos de reforma social del s. XX, si es que no es el más grande de todos, compitiendo con la «Revolución Verde», el «arroz milagroso» y las empresas de gestión del agua en China y EEUU. Si se otorgasen Premios Nobel a logros comunistas, la colectivización soviética sería un candidato de primera categoría.

La verdad histórica acerca de la Unión Soviética es desagradable no solo para los colaboracionistas del nazismo sino para los anticomunistas de todos los colores. Muchos de los que se consideran a sí mismos de Izquierdas, como los socialdemócratas o los trotskistas, repiten las mentiras de los fascistas declarados y de los escritores abiertamente pro-capitalistas. 

Los académicos objetivos de la Historia soviética como Tauger, consagrados a contar la verdad incluso cuando la verdad es impopular, son demasiado poco comunes y habitualmente ahogados bajo el coro de falsificadores anticomunistas.

Grover Furr


Fuentes:

– Investigaciones de Mark Tauger, especialmente «Modernización de la Agricultura Soviética» (2006); «Stalin, agricultura soviética y colectivización» (2006); y «Campesinos soviéticos y colectivización, 1930-1939: Resistencia y adaptación.» (2005), todos disponibles en Internet. Más artículos de Tauger están disponibles en esta página.

  • Consulten también el Capítulo 1 de mi libro Mentiras Sangrientas; La prueba de que cada acusación contra Iosif Stalin y la Unión Soviética en ‘Bloodlands’ de Timthy Snyder es falsa. (Nueva York: Red Star Press, 2013), disponible aquí.
  • Acerca de la hambruna de 1946-47, la obra de Stephen G. Wheatcroft, «La hambruna de 1946-47, la acción climática y humana en perspectiva histórica». Europe-Asia Studies, 64:6, 987-1005.

8 de octubre de 2022

El fascismo hoy, conferencia.

 

El día 10 de Octubre, a las 19 hs. en el Ateneo de Madrid (c/ del Prado, 21),  dentro de la Tertulia Repúblicana de Madrid, impartiremos esta conferencia.

El fascismo es una ideología política que extraída del capitalismo, tiene como  núcleo mitológico un hipocondriaco populismo ultranacionalista.

En el pasado, aupado por cualquier crisis, que afecta a los gobiernos que defienden la propiedad privada de los medios de producción (como en estos siglos XX y XXI el imperialismo) se encuentra incapaz de retener el poder. Los gobiernos procapitalistas, cuando no pueden mantener a raya a la mayoría de la población, los asalariados, se transforman en entidades filofascistas. Para ello, buscan a una masa de ciudadanos desencantados y descontentos que no saben en quién confiar. Para acercarlos a su entorno utilizan consignas socialistas, si es preciso, cuando son pocos.

Pero, toda esta fachada se destapa cuando llegan al poder como ocurrió con los fascistas de Mussolini en 1920-1922, los conservadores alemanes con los nacionalsocialistas de Hitler en 1932-1933, y los ricos especuladores españoles con los militares de Franco en 1936-1939. 

Mas, en este último caso, después de destruir los cimientos de la Segunda República Española, se mantuvieron en el poder hasta el año 75, y levantaron un estado, cuyas riendas siguen en las manos conservadoras de sus instigadores, apoyando a las formaciones fascistas cuando su sistema está en peligro.

 


29 de agosto de 2022

La ayuda al Donbass ha llegado.

¡De parte de los organizadores, queremos agradecer a todas las personas, a todos los colectivos y organizaciones, quienes con su apoyo y ayuda en esta acción humanitaria destinada al pueblo civil de Donbass, hemos logrado entregar!
 
Objetivo: Poner en funcionamiento antes del invierno tantos puntos clínicos en los pueblos de la región como podamos.
 
Gracias a vuestros donaciones, podemos ayudar a unos centros médicos en la  Republicas Populares del Donbass.
 
https://youtu.be/nfu1_H3tMqs 

<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/nfu1_H3tMqs" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
 
Nosotros, seguimos con nuestra labor humanitaria.

6 de julio de 2022

La Crisis de la Otan

Por Nestor Guadaño

Imagen del 'logo' de la OTAN para la Cumbre de Madrid de junio de 2022

Conferencia impartida en el Ateneo de Madrid.

Nos acordamos en estos días de otra fecha luctuosa, como fue la fundación del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (25 de mayo). La institución judicial creada por el imperialismo, cuyo objetivo declarado era poner en claro que había de justicia en aquel conflicto, pero en realidad su cometido fue un Tribunal contra los pueblos. Fue un reflejo de la hipocresía de esta sociedad  en la que vivimos. Donde los ricos mediante su sistema opresivo aspiran para establecer en el mundo su voluntad. Los gobiernos controlados por esa mafia de la clase oligárquica son los responsables de aquella matanza, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al margen de cualquier tipo de justicia internacional, saltándose cualquier votación de la ONU (1).

Se ha hablado mucho de la condena selectiva a la población serbia. Todos al unísono (OSCE, UE, y los países de occidente) bajo la égida imperial condenaron a este país y sus dirigentes. Todos los medios de comunicación satanizaron a las víctimas de los bombardeos de la OTAN, por no plegarse a las exigencias occidentales.

Pero siguieron las matanzas. Países enteros fueron destrozados en inumerables intervenciones tras la caída de la Unión Soviética. Y por último la desaparición de un país: la República Socialista Árabe Libia, Al Jamairía. Hoy lo que antes llamábamos Libia ha dejado de existir, repartido entre las multinacionales petroleras con ejércitos mercenarios, facciones islámicas, que tienen la intención de crear tres estados.

Mas, tanto Rusia como China, comprobaron que la ONU, había abandonado su papel de garante de la seguridad contra los incendiarios bélicos, viendo como por mayorías impuestas a los dictados de la OTAN, corroboraban sus acciones. Y reaccionó Rusia, a petición del gobierno sirio, que no quiso que fuese otra nación borrada como Libia. Tras soberanas palizas a los “cortacabezas” islámicos, y los mercenarios estadounidenses y europeos, los pueblos comprendieron que tenían que ser ellos quienes se defendieran del neocolonialismo de las multinacionales manejadas por los EEUU y la UE.

Tras el intento de expansión de la OTAN en el año 2014 hacia el este, queriendo sobornar al gobierno de Ucrania, tras el rechazo a esta imposición imperial. Las fuerzas reaccionarias ucranianas con el apoyo de los gobiernos occidentales realizaron un golpe de estado "Maydan" transmitido por los medios imperialistas, saltándose todos los principios “democráticos” de las “Naciones desunidas”, apoyando a las fuerzas nazis ucranianas contra el presidente electo Yanukovich, con la promesa de ingreso en la OTAN a las autoridades fascistas.  

¿De qué forma se ha impuesto el fascismo en Ucrania?

Desde el año 1992, la oligarquía capitalista instalada tras la desaparición de la URSS, compuesta ideológicamente por un engendro de concepciones nacionalistas y antisoviéticas, mutilan de forma histriónica su identidad eslava, separándola de la historia de las naciones hermanas colindantes. Así, son difundidas esas gruesas mentiras entre la población. Pero llegan a las escuelas, universidades y museos esos mitos nacionalistas, como en su momento hicieron los hitlerianos.

La espoleta preparada por la OTAN llamada “revolución naranja”, con pleno apoyo del Departamento de Exteriores de los EEUU tiene lugar el dos de Mayo del 2014 en Odesa con sus crímenes, sin culpables. Se suceden por toda Ucrania las desapariciones de cualquier tipo de oposición, desde Kiev hasta principalmente Járkov, segunda ciudad más grande.

Tras el golpe de estado del Maydán, el gobierno fascista, controlando la Rada (parlamento ucraniano), se quita la máscara “democrática”. Se emiten una serie de decretos prohibiendo toda la oposición, asociaciones, ONGs, imponiendose el terror.  La caza de los rusoparlantes se agudiza, y las poblaciones ucranianas de Crimea y del Donbass, donde su lengua vehicular es el ruso, rompen con el gobierno fascista

Una guerra apoyada por la OTAN se extiende sobre Donetsk y Lugansk. Masacrando a la población civil. Muchos países en la ONU, piden detener esa invasión fascista, Rusia y China se quedan solas en las votaciones. Y los asesinados van multiplicándose.

Mas, la solidaridad de cientos de asociaciones rusas y de otros países del mundo, en apoyo de la lucha por la vida de los habitantes de habla rusa de esos territorios. Así es como actuaron diversas asociaciones en el Reino de España, especialmente la ucraniana “Blagoe Delo” y nuestra AAHS.

En los medios controlados por la OTAN, se silencia esta guerra.

Atrás quedaron:

“El derecho de autodeterminación de los pueblos” argüido en la intervención de Kosovo, pero negado a los territorios de Donesk y Lugansk.

Se ataca el principio “de la soberanía democrática de la población” cuando esta es propugnada por el referéndum que se realiza en Crimea, con un 90 % de apoyo por separarse de Ucrania, y unirse a Rusia.

Sepultan las enseñanzas del Tribunal de Nuremberg, “Contra la exaltación del Nazifascismo”, cuando se van creando estatuas, historias escolares, calles y apología del fascismo ucraniano nazi de Bandera y sus asesinos.

Se intentó por diferentes formas parar esos asesinatos. En la ciudad bielorrusa de Minsk se reúnen las autoproclamadas repúblicas rebeldes con el gobierno fascista de Kiev, la mediación de Rusia y la supervisión de los acuerdos de Alemania y Gran Bretaña. Pues parar esos combates, era una responsabilidad internacional ante el veto de los EEUU e Israel en la ONU. Pero tras más de 13.000 muertos, se llegan a unos acuerdos de coexistencia. Mas la OTAN alienta al régimen nazi, a terminar su “reconquista” con nuevas ofensivas y nuevos bombardeos sobre la población civil.

La crisis del imperialismo

Hoy, tras la intervención rusa en defensa de la República Populares Ucranianas, para detener la eliminación física de esas poblaciones por los nazis, la OTAN se enfrenta a un callejón sin salida.

Enfrentarse con pueblos pequeños y destruirlos es asumible. Hacerlo contra Rusia, apoyada por China, como sucedió en Siria, es otro cantar. Por muchas declaraciones y apoyos institucionales y parlamentarios de los países de la UE, y otros sometidos al imperialismo yanqui, está emergiendo la voluntad de los pueblos por defender su cultura.

El ejemplo de Bielorrusia es muy significativo. Intentaron un golpe de estado nacionalista contra el gobierno electo, fracasó. Y para defender su territorio de las ambiciones ucranianas fascistas instaladas en Kiev y los soterrados mensajes de Polonia de recobrar sus fronteras antes de la Gran Guerra Patria, divulgadas como hechos realizados por Rusia, ignorando a su población bielorrusa son profundamente nacionalistas.

Y es lógico, que los pueblos eslavos como Rusia y Bielorrusia pacten defenderse de la OTAN. Las declaraciones últimas de los gobiernos sueco y finlandés para su integración en la alianza belicista, confirma las aspiraciones imperiales de las multinacionales estadounidenses armamentísticas.

Como prueba de esa sumisión del Reino de España, tras la aprobación de un incremento muy significativo de gastos militares, tiene lugar la cumbre en Madrid de los países integrantes de la OTAN  el 26 de Junio.

Al mismo tiempo, me surge la pregunta: ¿ha habido precedentes similares al contexto actual en Ucrania en el pasado, y cuáles fueron las consecuencias? 

En 2003, una coalición de estados liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña llevó a cabo una invasión militar de Irak. La mayoría de estados mundiales, organizaciones internacionales y líderes mundiales independientes, como el jefe de la ONU Kofi Annan, han afirmado abiertamente que la agresión contra Bagdad es contraria al derecho internacional. Sin embargo, los miembros de la coalición no sufrieron graves consecuencias. Paralelamente, países como Kuwait o Italia, que dieron sus territorios como punto de partida para la agresión, quedaron en gran medida privados de cualquier condena internacional (2).

En este sentido, cualquier afirmación sobre Bielorrusia como agresor y los intentos de hacer que Minsk sea responsable de la responsabilidad internacional, es una clara manifestación de una política de doble moral y enfoques selectivos en la destrucción de la justicia internacional. La expansión de la OTAN, la insistencia en que Ucrania se incorporase a la OTAN y la negativa a proporcionar garantías de seguridad a Rusia, por la negativa a aplicar los Acuerdos de Minsk de 2015 de los que Alemania y Francia eran garantes. (3)

Biden ha dicho que "habrá un nuevo orden mundial y que tenemos que liderarlo" porque "ahora es el momento en que todo está cambiando". El empujón ruso ha puesto punto final a este "orden imperialista mundial" surgido tras la desaparición de la URSS. Esto acaba de ser reconocido por EEUU. El "nuevo orden" que dice Biden es más de lo mismo del de antes, con el añadido de "orden basado en reglas conspirativas contra los pueblos". Su orden y sus reglas, están quedando obsoletas también.

En particular, un grupo de expertos del Mecanismo de Moscú de la OSCE "Sobre violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos en Ucrania" no han concluido en ninguna actuación, dando alas a los criminales para seguir cometiéndolos. Estas acciones son elementos integrantes de las “nuevas normas de la hipocresía internacional” amparadas por la ONU.

Además, actualmente el único mecanismo judicial internacional universal competente para hacer frente a estos “crímenes de guerra” más graves que preocupen a toda la comunidad internacional, es La Corte Penal Internacional. Ante ella todos los países “teóricamente” tienen su soberanía garantizada como Bielorrusia, Rusia, Ucrania, México, Estados Unidos, China, Turquía, etc.

Teóricamente, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene la posibilidad de someter esta o aquella situación al tribunal para que la considere, pero cualquiera de sus países permanentes puede bloquear esta decisión utilizando su poder de veto.

Algunos expertos llaman la atención sobre la iniciativa del antiguo primer ministro del Reino Unido, SR. Brown, que pretende cerrar el vacío legal en las posibilidades de procesar a los altos cargos rusos. Por supuesto, cabe preguntarse por qué el sr. Brown no mostró una iniciativa similar en relación con su compatriota SR. Blair, que tomó la decisión de enviar a las tropas británicas a Irak en 2003. Ni de impedir las masacres en el Donbass en el año 2015.

Un grupo de trabajo jurídico internacional liderado por el antiguo primer ministro británico trabaja actualmente en la creación de un mecanismo judicial híbrido inspirado en los tribunales especiales para Líbano, Sierra Leona y Camboya. La peculiaridad de estos tribunales es que fueron establecidos por resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y su ley aplicable eran las normas del derecho penal nacional de sus respectivos estados.

No hay pues, perspectivas de intentar crear un tribunal de este tipo para Ucrania a través del Consejo de Seguridad de la ONU, pues tendrían que revisar todas las argumentaciones en la secesión de Kosovo. Asimismo, una simple lectura de la Carta de Naciones Unidas muestra que la Asamblea General de la ONU no tiene estos poderes.

El Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia también se creó sin que uno de los países implicados pudiera defenderse. Así estos experimentos conducirán a una unificación controlada por las grandes corporaciones armamentísticas del sistema de derecho internacional vigente.

“La historia la escriben los ganadores, más a pesar de sus intenciones, la ejecutan los pueblos”.

¡Basta de sanciones a Rusia!

Los que deben ser condenados son: la ONU, el Consejo de DD HH de Ginebra, La Corte Penal Internacional y las demás instancias responsables, que permitieron y alentaron las invasiones de Cuba, Vietnam, República Dominicana, Granada, Yugoslavia, Panamá, Afganistán, Irak, Libia, Siria y muchos otros países.

Tienen que ser condenados los gobiernos de EE UU por el bloqueo criminal contra Cuba.

Tienen que ser condenados los gobiernos de Israel que cometen el genocidio contra el pueblo palestino y agrede a Siria e Irán.

Tienen que ser condenados los gobiernos de Colombia que asesina a líderes sociales y ex guerrilleros.

Tienen que ser condenados los gobiernos de los Reinos de España y Marruecos que niegan el derecho de Autodeterminación del pueblo saharaui, e impiden su libre creación nacional.

Tienen que ser condenados los gobiernos nazifascistas instalados en Ucrania, por la guerra extendida en todo su territorio.

Tienen que ser condenados los gobiernos de Londres que ocupan ilegalmente las islas Malvinas Argentinas.

Estas resoluciones son bloqueadas por la OTAN, con imposiciones militares e imponiendo las medidas a los gobiernos del mundo, proclives a su dominación. Mas esta dictadura está haciendo aguas, pues las hambrunas que conlleva el incremento de gastos militares difícilmente pueden ser asumidas por los pueblos. El futuro no está escrito y son los pueblos quienes lo escribirán.

Quizás gracias a lo que estamos viviendo en estos meses de 2022, se empiece a comprender que la barbarie imperialista está tocando fondo y que nos tocará con suerte vivir la época de un gran cambio y también de un gran juicio internacional a los crímenes y la guerra de saqueo. El imperialismo capitalista lleva en su vientre la muerte, por eso no está separado jamás del nazismo, porque el nazismo no es más que su expresión desnuda, bestial.

NO VA HABER TÉRMINO MEDIO, EN LA CRISIS QUE SE ESTÁ EXTENDIENDO, FRUTO DE LAS IMPOSICIONES IMPERIALISTAS, O SE ES CÓMPLICE O SERÁS UN ASESINADO. (4)

Los que apoyamos a los principios republicanos en el Reino de España, bien conocemos esta disyuntiva. Nosotros y nuestros ancestros lo hemos experimentado.

Las palabras “democracia” y “libertad” que los gobiernos de occidente usan para acusar de dictadura a todos aquellos que no se someten al imperio, es un arma ideológica poderosa. Rompiendo toda legalidad internacional, agreden y justifican así el bloqueo, el robo y las intervenciones militares.

La “democracia” de las grandes potencias es ariete para la injerencia despiadada en contra de la humanidad entera. Además, esa “democracia” americana y europea no existe, no existen instituciones ni organismos que representen los anhelos ni las necesidades de sus propios ciudadanos. Tampoco existe soberanía y las decisiones de los gobiernos obedecen a la gran corporación financiero militar que es quien realmente tiene el poder; la injerencia y la violación de las leyes internacionales de convivencia y de soberanía son una constante.

Si queremos sobrevivir como especie es necesario romper con la servidumbre y recuperar la soberanía para avanzar hacia una sociedad socialista, que garantice la paz en el mundo, solo posible con la derrota del sistema de explotación capitalista-imperialista que en plena decadencia está siendo todavía más cruel e inhumano.

La única democracia posible es la democracia socialista, de allí que el imperio se esfuerce tanto a través de su guerra ideológica en usar la palabra democracia para destruirla y avasallarla.

Es hora de juzgarlos, con pruebas irrefutables de la continuidad del crimen contra la humanidad.

El camino está claro, empieza a abrirse un nuevo tiempo y es seguro que lo lograremos.

OTAN NO, BASES FUERA.

 

 

Notas.

1.- Hace exactamente 23 años, los países de la OTAN, sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, ordenaron a sus tropas bombardear la República Federativa de Yugoslavia como parte de una operación ofensiva nombrada Fuerza Aliada, bajo el pretexto de una supuesta intervención humanitaria para "prevenir el genocidio" de los albano-kosovares.

Los ataques aéreos se extendieron por 78 días, comenzando el 24 de marzo y finalizando el 10 de junio de 1999. Durante ese tiempo, se utilizaron más de mil aviones para arrojar más de 3 mil misiles de crucero y alrededor de 80 mil toneladas de bombas sobre el territorio del país balcánico (que en ese entonces consistía en Serbia y Montenegro). El número de fallecidos, la mayoría de ellos civiles, oscila entre 2 mil 500 y 3 mil 500 personas. 89 eran niños, lo que significa que, en promedio, la OTAN asesinó a un niño cada día mientras duraron los bombardeos. Unas 10 mil personas resultaron gravemente heridas. La mayoría de las víctimas fueron serbios.

Los bombardeos afectaron instalaciones tanto militares como civiles. Hospitales, puentes, refinerías de petróleo, centrales eléctricas, sedes de partidos políticos, vías férreas, escuelas y hasta la embajada de China en Belgrado fueron objetivos de las bombas.

En total, la intervención militar de la OTAN ocasionó la destrucción de 25 mil edificios residenciales, 450 kilómetros de carretera, casi 600 kilómetros de vías de ferrocarril, cerca de 40 puentes, 100 escuelas y guarderías, 30 hospitales y 14 aeródromos. Los daños materiales se cuantifican en unos 100 mil millones de dólares.

El cinismo de la OTAN es tal, que decidió celebrar una cumbre de emergencia en el aniversario del inicio de los bombardeos.

Hay que recordar que, siendo senador, Biden fue uno de los más activos partidarios del bombardeo en 1999, apoyando al secretario general de la OTAN en aquellas terribles matanzas, Javier Solana.

2.- Ciertamente no está dirigido contra la población ucraniana. Putin lo ha dicho una y otra vez. También se puede ver en los hechos. Rusia sigue suministrando gas a Ucrania. Los rusos no han impedido eso. No han cerrado Internet. No han destruido las plantas eléctricas y el suministro de agua. Aunque, tales servicios pueden haberse detenido en las áreas de combate. Pero el enfoque bélico rusos es muy diferente al de los estadounidenses, están los ejemplos en la ex Yugoslavia, Irak y Libia. Cuando los países occidentales atacaron a estas naciones, primero destruyeron el suministro de agua y electricidad y toda la infraestructura.

El enfoque occidental, es necesario analizarlo desde el punto de vista de su doctrina operativa, se basa en la idea de que si destruyes la infraestructura, la población se rebelará contra “el dictador” y podrás deshacerte de él. Esta fue también la estrategia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ciudades alemanas como Colonia, Berlín, Hamburgo, Dresde, etc. fueron bombardeadas hasta su destrucción. Apuntaron directamente a la población civil para que hubiera un levantamiento. El gobierno pierde su poder a causa de un levantamiento y ganas la guerra sin poner en peligro a tus propias tropas.

Por todo ello, es diferente la forma de intervención rusa: Su objetivo era claramente la “desmilitarización” y “desnazificación” de Ucrania. En mayo del año 2014, el nuevo gobierno provisional –surgido del golpe nacionalista de extrema derecha– como primer acto oficial, cambió la ley de idiomas en Ucrania. Esto demuestra que el golpe no tuvo nada que ver con la democracia, sino que fue producto de los ultranacionalistas que organizaron el levantamiento.

Este cambio legal desató una tormenta en las regiones de habla rusa. Se organizaron grandes manifestaciones en todas las ciudades del sur de habla rusa, en Odessa, Mariupol, Donetsk, Lugansk, Crimea, etc. Las autoridades ucranianas reaccionaron de forma brutal, reprimiendo con el ejército. Se proclamaron brevemente repúblicas autónomas en Odessa, Járkov, Dnepropetrovsk, Lugansk y Donetsk. Se combatió con extrema brutalidad y finalmente quedaron dos: Donetsk y Lugansk, que se autoproclamaron repúblicas autónomas.

La desmilitarización y desnazificación es el objetivo real. Por supuesto, una guerra es una guerra y, lamentablemente, siempre hay muertes en el proceso, pero es interesante ver qué dicen los números. El viernes 4 de marzo, la ONU informó de 265 civiles ucranianos muertos. Por la noche, el Ministerio de Defensa ruso calculó el número de soldados muertos en 498. Esto significa que hay más víctimas entre los militares rusos que entre los civiles del lado ucraniano. Si ahora compara esto con Irak o Libia, entonces es exactamente lo contrario con las guerras que desata occidente.

La gran paradoja es que para la OTAN, creían que empujando al régimen fascista ucraniano con sus promesas de ayuda militar recuperaría los territorios perdidos. Asi, el 24 de marzo de 2021, el presidente ucraniano Zelensky emitió un decreto presidencial para recuperar Crimea. Luego comenzó a mover al ejército ucraniano al sur y sureste, hacia Donbass. Desde hace un año, hay una gran concentración tropas ucranianas en la frontera sur de Ucrania. Zelensky siempre sostuvo que los rusos no atacarían Ucrania. El ministro de Defensa de Ucrania también lo confirmó en repetidas ocasiones. Por supuesto, los rusos se dieron cuenta de esta concentración de tropas. Al mismo tiempo, la OTAN realizó grandes ejercicios entre el Báltico y el Mar Negro. Comprensiblemente, esto llevó a los rusos a reaccionar. Realizaron ejercicios en el distrito militar sur. Las cosas se calmaron después de eso, y en septiembre Rusia llevó a cabo los ejercicios «Zapad 21» planeados desde hace mucho tiempo. Estos ejercicios se realizan cada cuatro años. Al final de los ejercicios, algunas tropas permanecieron cerca de Bielorrusia. Estas eran unidades del Distrito Militar del Este. La mayor parte del equipo que quedó allí se guardó para una gran maniobra planeada con Bielorrusia para principios de este año.

Pero el régimen fascista ucraniano adelantó sus intenciones. El 16 de febrero hubo un aumento exagerado en las violaciones del alto el fuego por parte del ejército ucraniano a lo largo de la línea de alto el fuego, la llamada “línea de contacto”. Siempre ha habido violaciones en los últimos ocho años, pero desde el 12 de febrero, el aumento fue descomunal, incluidas las explosiones, especialmente en las regiones de Donetsk y Lugansk.

Esta era la fase inicial de una ofensiva contra el Donbass. Cuando el fuego de artillería se intensificó, las autoridades de ambas repúblicas comenzaron a evacuar a la población civil hacia Rusia. En una entrevista, Sergei Lavrov mencionó más de 100.000 refugiados. El 15 de febrero, el parlamento ruso, la Duma, había adoptado una resolución proponiendo el reconocimiento de la independencia de estas repúblicas, el gobierno aprobó la resolución el 21 de Febrero. El mismo día, concluyó tratados de amistad y cooperación con cada una de ellas. A partir de entonces, podría invocar el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que le permitía intervenir para asistir a las dos repúblicas en el marco de la defensa colectiva y la legítima defensa. Así creó la base legal para su intervención militar.

Los rusos quieren establecer una distancia entre las fuerzas militares de la OTAN y Rusia. El poder de la OTAN no es otro que el poder nuclear estadounidense. Esa es la esencia de la OTAN.

Porque hay que recordar que la OTAN se fundó en 1949 y el Pacto de Varsovia solo seis años después. La razón fue el rearme de la RFA y su ingreso en la OTAN en 1955. Si miras el mapa de 1949, puedes ver una brecha muy grande entre el poder nuclear de la OTAN y el de la URSS. Mientras la OTAN avanzaba hacia la frontera rusa, al incluir a Alemania, Rusia reaccionó creando el Pacto de Varsovia. En ese momento, los países de Europa del Este ya eran todos comunistas y estaban bajo control de sus propios partidos comunistas. La URSS quería tener un cinturón de seguridad a su alrededor, por lo que creó el Pacto de Varsovia. Quería mantener un “glacis” (defensa fortificada) para poder librar una guerra convencional durante el mayor tiempo posible. Esa era la idea: hacer una guerra convencional el mayor tiempo posible y evitar meterse en la nuclear.

 

3.- Los días 11 y 12 de febrero se celebró en Múnich la conferencia sobre seguridad. Zelensky estaba allí. Indicó que quería adquirir armas nucleares. Esto se interpretó como una amenaza potencial y se encendió la luz roja en el Kremlin. Para entenderlo, tenemos que recordar el Acuerdo de Budapest de 1994. Se trataba de destruir los misiles nucleares en el territorio de las ex repúblicas soviéticas, dejando solo a Rusia como potencia nuclear. Ucrania también entregó las armas nucleares a Rusia a cambio la inviolabilidad de sus fronteras. Cuando Crimea volvió a Rusia, en 2014, Ucrania dijo que no cumpliría con el acuerdo de 1994.

4.- Extensión de las guerras híbridas. Estas son intervenciones militares con fuerzas especiales, fuerzas regulares, unidades paramilitares y ciberataques a infraestructuras enemigas. Que siguen o flanquean levantamientos o sanciones económicas y comerciales, insurrecciones populares previamente orquestadas, apoyándose en campañas globales de desinformación para distraer y dividir a la opinión pública internacional y debilitar a los gobiernos legítimos desde dentro. 

El dominio absoluto de Estados Unidos sobre la alianza se acentuó aún más con la guerra de
Ucrania, que ve entre las principales víctimas a Europa, que es parte fundamental de la OTAN y que, sin embargo, determina cada vez menos pautas y decisiones.

En fin, hoy en día, la Organización Atlántica puede describirse como una extensión de la fuerza militar estadounidense y no como una coalición internacional, habiendo restringido severamente la atención a los intereses generales de sus miembros en favor del dominio de los intereses estadounidenses. 

En la cumbre de la OTAN de Madrid, se han establecido estos axiomas. Imposición del nuevo Concepto Estratégico de la organización atlántica, es decir, ya no es solamente una organización militar, sino sobre todo un organigrama de ingerencia para la imposición de las reglas de opresión y explotación, de las relaciones comerciales en el planeta por occidente controlado por los EEUU.


Las declaraciones de Madrid, no buscan la seguridad global, sino la extensión de sus dominios y gastos militares. Ahora la OTAN considera que los ataques armados, convencionales, son iguales a los derechos de soberanía y defensa de las naciones, organizaciones y personas que le discuten su discurso imperial.

La información, la economía y el cambio climático son su foco de actuación. Este nuevo Concepto Estratégico impone a sus miembros una unidad política. Pues al no ser solamente una organización militar sino también económica y política, quiere representar las acciones represivas y acaparadoras de todo el Occidente.

 

Enlaces consultados:

https://lapupilainsomne.wordpress.com/2022/06/12/la-otan-y-el-juicio-pendiente-por-sara-rosenberg/