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5 de julio de 2026

SOBRE EL DESPERTAR DE LOS TRABAJADORES

Por Nikolai Kremen. Traducción y notas de Nestor Guadaño.

26.06.2026

¡Queridos camaradas, compañeros y aliados en la lucha por la justicia social! 

Vivimos una época insólita y muy interesante. Sí, muy dura y difícil, pero que nos brinda la oportunidad de demostrar nuestra valía en la lucha en favor del pueblo trabajador, sencillo y atormentado por los explotadores: los capitalistas y los oligarcas. 

Vivimos, por un lado, una época trascendental de despertar de las masas del sueño burgués y, por otro, una época de dura reacción burguesa y de presión sobre las masas trabajadoras, en la que ya se pisotean abiertamente y sin reparos los derechos y las conquistas de los trabajadores de los últimos 200 años.

¡En Rusia, hay una muy fuerte reacción de la mayoría de los trabajadores, contra este sistema capitalista surgido tras la desintegración de la Unión Soviética! 

Esta reacción se manifiesta, en el aumento de la edad impuesto para tener derecho a la jubilación, en la supresión de muchos derechos y prestaciones sociales para los trabajadores. No sólo se ha creado en el espacio postsoviético, una propiedad capitalista sobre la tierra y los medios de producción, privatizada por los bastardos del capital (antiguos ladrones del hampa, "reket", y criminales siniestros del mundo del crimen, que fueron claves en la destrucción de la URSS, transformados hoy en oligarcas capitalistas). No solamente las tierras, las fábricas y las empresas, sectores enteros de la economía, ya no son de propiedad pública, sino que pertenecen a estos degenerados y sinvergüenzas. 

Constituyen una minoría de la sociedad civil frente a la mayoría del pueblo trabajador, apartado del poder político, engañado por esa élite mafiosa. Son canallas burgueses, que ahora mismo también privan a los trabajadores de sus derechos sociales, mermando sus pensiones y el antiguo descanso social. 

¡Por no hablar ya, de cómo la especialidades médicas son inalcanzables para la mayoría de la población, cuando buscan remedio a sus enfermedades! En las policlínicas y hospitales de asistencia primaria, derivan a hospitales privados el tratamiento de las enfermedades graves. De pago, caras y de mala calidad. Se ha optado por el método de comprar seguros privados, innacesible para la mayoría de la población.

¡De la educación especializada, es aún más dantesca la situación!

¡Para obtener una plaza en la educación universitaria superior, es de acceso restringido para la mayoría! Siguiendo el ejemplo occidental imperialista, si tienen que acceder a un mínimo de calidad, es mediante "másteres" también de pago! 

Así, esta educación es muy embrutecedora. La mayoría de los estudiantes que quieren acceder a una carrera universitaria, tienen una persistente distorsión de los hechos históricos, influyéndoles en su pensamiento, las corrientes de consecución del dinero rápido y fácil, procapitalista y religioso. 

Pero siguiendo el modelo imperialista del poder social, se está realizando una estrategia acaparadora de esclavización salarial, sin precedentes. 

¡En este siglo, han puesto sus miras en arrebatar a los trabajadores los logros sociales, conseguidos por el movimiento sindical mundial! ¡Unas normas, derechos y bienestar obtenidos para la vida de cada trabajador, con 200 años de luchas de clase! 

Y esto ocurre no solo en el espacio postsoviético, sino también en todo el mundo burgués, incluidos los países capitalistas desarrollados de Europa y Estados Unidos. 

¡Me refiero a la jornada laboral de 8 horas, al desalojo de las mujeres de los puestos directivos y a la prohibición del trabajo infantil!  En muchos países europeos ya se habla de una jornada laboral de 12 horas en los órganos legislativos, ¡y en la Rusia actual incluso se está barajando la posibilidad de introducir el trabajo infantil a partir de los 12 años!  

Esto es lo que escribió en su día, allá por el siglo XIX, el publicista y sindicalista inglés Thomas Joseph Dunning, y que sigue siendo de actualidad para el capitalismo hoy y, en general, siempre:

«El capital teme la falta de beneficios o unos beneficios demasiado escasos... Si se le garantiza un 10 %, el capital acepta cualquier tipo de inversión, con un 20 %, se anima, con un 50 %, está dispuesto a romperse la cabeza, con un 100 %, pisotea todas las leyes humanas, con un 300 %, no hay delito alguno que no se atreva a cometer, ni siquiera bajo la amenaza de la horca».

Tal es la sed de lucro de los capitalistas, dispuestos a vender hasta a su propia madre en pos de la ganancia. Todas las guerras actuales se realizan por el afán de enriquecerse con los suministros militares. Y, mientras tanto, los simples trabajadores mueren como carne de cañón. 

¡Todas las guerras en el espacio postsoviético, impulsadas por Occidente siguen esta política del capital depredador, que busca sacar beneficios a costa de la sangre de las masas trabajadoras! 

Por eso siguen siendo de actualidad hoy en día, en relación con las guerras en Karabaj que recientemente han sacudido el Cáucaso, y en el mantenimiento de un régimen nazi actual en el territorio de la Ucrania contemporánea. Aquí vuelven a ser pertinentes las grandes palabras de nuestro líder proletario, el camarada Lenin:

«Los intereses de la burguesía codiciosa, los intereses del capital, dispuesto a vender y arruinar a su propia patria en busca de beneficios, son los que han provocado esta guerra criminal, que acarrea innumerables desastres al pueblo obrero».

«V. I. Lenin, Obras completas, vol. 8».

Hoy en día, en todo el espacio postsoviético, el coste de la vida aumenta y suben los precios de los productos, alimentos y medicamentos más necesarios. Y aquellos que no se venden debido a su elevado precio, una vez caducados, se venden baratos como ofertas. 

¡Así pues, todo lo fresco es para la minoría capitalista rica, y todo lo caducado y de segunda mano, para la mayoría trabajadora y pobre! 

¿Dónde está la justicia, camaradas?  
¿Acaso fue por esto por lo que nuestros bisabuelos y abuelos murieron derramando su sangre en la Guerra Civil (1917-1922) y en la Gran Guerra Patria (1941-1945)? 

¿Fue por esto por lo que, en 1917, las masas revolucionarias tomaron por asalto el Palacio de Invierno, y llevaron a cabo la Gran Revolución Socialista de Octubre, a la que ahora los sinvergüenzas y canallas, lacayos y adeptos de la burguesía y del orden burgués, denominan «golpe de Estado de Octubre»? 

¡Despertad, camaradas!

En el año 2017, se abrió en Novosibirsk una cápsula del tiempo, colocada en 1967 con el siguiente texto:
"Queridos descendientes, hoy estáis viviendo en un año extraordinario, el centenario del poder soviético. Os felicitamos calurosamente por este glorioso y gran aniversario. Sabemos que nuestra época es intensamente fundamental. Y la vuestra aún más. Nosotros vamos construyendo el camino hacia el el comunismo, vosotros vivís en él.
Creemos que habéis seguido comprendiendo y equipando excelentemente nuestro hermoso planeta azul, la Tierra, dominada la luna y aterrizado en Marte. Que seguirán el asalto espacial continuado, iniciado por los humanos en los primeros años cincuenta, y que las naves seguirán recorriendo la Galaxia durante mucho tiempo.
Que los profundos cambios sociales ocurridos, están estableciendo una intensa cooperación científica y cultural con representantes de otras civilizaciones extranjeras. Creemos que el trabajo que nuestros padres y abuelos comenzaron hace 50 años y el trabajo que continuamos, os llevará a un final victorioso. ¡Buena suerte, queridos camaradas descendientes!»
¡Despertad, camaradas, y echad al diablo este odioso e injusto régimen burgués explotador, restaurado por los enemigos de los trabajadores!

¿Cuánto tiempo estaréis dormidos? ¿Cuánto podréis soportar esta humillación y opresión? ¡Hasta dónde podrán llegar con las calumnias anti-soviéticas, que destruyeron nuestra gran Patria Proletaria! 

¡Es tremendamente vergonzoso arrastrar una vida así para nosotros, a nuestros hijos y nietos, del pueblo más grande y libre que ha habido en todo el planeta - los trabajadores soviéticos - que ahora van arrastrándose, y les exprimen con limosnas y salarios  miserables, vendiendo su fuerza de trabajo por centavos a los capitalistas y oligarcas, antisociales y glotones! 

¡Entrad en razón y avergonzaos ante vuestros bisabuelos y abuelos, que dieron su vida en la lucha por vosotros, descendientes, negligentes y perezosos! ¡No lucharon, murieron y vencieron, para que hoy seáis esclavos de un puñado de parásitos explotadores, repugnantes y descarados, que se han apoderado de la propiedad soviética!

¡No dejemos que esos malnacidos, todos los que defienden a la clase burguesa, sigan torturando al forjador pueblo que desarrolló el socialismo! ¡Levántense camaradas, y aplasten esta desagradable hidra llamada imperialismo, y luchen por regresar a las raíces que consiguieron la civilización soviética! ¡Ser dignos herederos de nuestro gran pasado, y nuestras grandes antepasados! 

Hoy en día todo se encarece año tras año, mes tras mes, día tras día, mientras que bajo el poder soviético y bajo el mando del camarada Stalin, cada año, el 1 de abril, los precios de todos los productos y alimentos bajaban y se abarataban.

La situación es difícil hoy, incluso en los países burgueses desarrollados de Europa y Estados Unidos. ¡Allí también la vida empeora y se encarece! 

Allí también se están produciendo ataques contra los derechos y las conquistas de los trabajadores. Y es que el Capital en el Poder, el Imperialismo ya no tiene ante sus ojos a la Unión Soviética, con sus conquistas laborales y sociales para todos los trabajadores. 

Están oprimiendo a sus propios trabajadores, en todos los países bajo su control, con leyes que explotan durante más tiempo la mano de obra con el mayor descaro posible, con decretos parlamentarios abiertamente destructivos para limitar la lucha y reacción de la clase trabajadora. 

Así están actuando los defensores del capitalismo de esos países. 

¡Pero el pueblo está despertando, y se levanta a la lucha, no solo en el espacio postsoviético, sino también en esos países capitalistas, tanto desarrollados como en vías de desarrollo! 

Y cuanto más se deteriora la vida de los trabajadores, cuanto mayor es la opresión y el control autoritario mundial del imperialismo, ¡más y más personas se están despertando del sueño burgués, y se suman a la lucha por sus derechos sociales! Y aquí vuelve a demostrarse la veracidad del viejo y sabio axioma marxista:

¡LA EXISTENCIA DETERMINA LA CONCIENCIA!

Y cuanto peor es la vida y la existencia de las masas trabajadoras en el mundo, y en el espacio postsoviético, más se suman estas masas trabajadoras, a la lucha por sus derechos, y más informadas y organizadas se vuelven en su lucha. 

¡Nos esperan, muy pronto, batallas de clase trascendentales y encarnizadas, y victorias de todas ellas!

¡Recuerda, la felicidad de nuestros hijos y nietos está en tus manos! 


¡Proletarios de todos los países, uníos!


30 de junio de 2026

LA SALVACIÓN DEL PUEBLO AL ESTILO SOVIÉTICO



Camarada, 1954. Marat Samsonov.
















Por Yuri Stoliarov. Redacción y traducción de Nestor Guadaño.

La clase burguesa que ostenta el poder en Rusia, representada por sus miembros y defensores —funcionarios de los más diversos rangos, diputados, oligarcas y simples burgueses adinerados—, aprovecha cualquier oportunidad para lanzar reproches contra el poder bolchevique, a Lenin y a Stalin por todo lo que se les pueda achacar y por lo que, con un mínimo de sensatez, no se les puede achacar en absoluto. En concreto, inventivas tales como «la preservación de la vida humana no era, por decirlo suavemente, una prioridad para el Estado en aquellos años».

Los bolcheviques, desde su llegada al poder hasta la muerte de Stalin, se enfrentaron en tres ocasiones a catástrofes demográficas. Y, a diferencia de los gobernantes actuales, cada vez las superaron en un plazo sorprendentemente breve.

A finales de la primera década del siglo XX, la Rusia soviética sufrió pérdidas demográficas muy graves, provocadas por la Guerra Civil, la emigración masiva, la hambruna y las epidemias. A principio de los años veinte, la mortalidad superaba a la natalidad, según las estimaciones, en 9-10 por mil. Sin embargo, ya en esta década de 1920, comenzó el crecimiento natural de la población, gracias al cual el país salió del «bache demográfico» en menos de cinco años: en 1926, la población de la RSFSR, según datos del Anuario de Rosstat de 2001, ya superaba ligeramente el nivel de la Rusia prerrevolucionaria (dentro de fronteras comparables, 92,7 millones de personas en 1926 frente a 91,0 millones a principios de 1917). El crecimiento natural de la población de la RSFSR continuó durante otros seis años y superó en total los 10 millones de personas.

En 1932 y 1933, la URSS (sobre todo la RSFSR y la República Socialista Soviética de Ucrania) se vio afectada por una grave mala cosecha: si en 1930 la cosecha de cereales ascendió a 83,5 millones de toneladas, en 1931 fue de 69,5 millones de toneladas y en 1932, de 69,9 millones de toneladas. Esta catástrofe tuvo como consecuencia una crisis demográfica: en 1933, la disminución de la población en la RSFSR ascendió a casi 2 millones de personas. Gracias a las eficaces medidas adoptadas por las autoridades, ya en 1934 se reanudó el crecimiento natural de la población en la república, que ascendió a 264.000 personas. En 1935 superó el millón de personas y no volvió a descender por debajo de ese nivel hasta 1941.

Los antisoviéticos intentan convencernos, de que la catástrofe demográfica más grave que ha sufrido el país fue provocada por unas "represiones" a gran escala. Sin embargo, los indicadores objetivos demuestran de forma inequívoca que se trata de una mentira descarada.

En 1936, la tasa de mortalidad en la RSFSR era de 26,2 por mil (número de fallecidos por cada mil habitantes).

En el tan controvertido 1937, la cifra se mantuvo en 26,2.

En 1938, fue de 25,6.

En 1939, de 23,9.

En 1940, de 23,2.

Durante todos esos años, el crecimiento natural de la población de la RSFSR superó el millón de personas y ascendió en total a más de 5 millones.

Estos datos demuestran de forma convincente que en la Rusia soviética, al igual que en la Unión Soviética en su conjunto, no se llevaron a cabo ese tipo de "represiones" a una escala tal, que pudieran afectar de manera significativa a los indicadores demográficos. Esta conclusión queda respaldada también por la siguiente comparación. 

En 1926, la población de la RSFSR ascendía, redondeando, a 93 millones de personas.

En 1939, tras la "hambruna" de 1933 y las denominadas "represiones", la población ascendió a 109 millones (según los datos de los censos de población de toda la Unión de los años correspondientes). El incremento fue de 16 millones, es decir, un 17 %. En el caso de la República Socialista Soviética de Ucrania, estas cifras son las siguientes: en 1926, 29 millones, en 1939, 40 millones. Sin embargo, esa cifra de 40 millones corresponde al periodo posterior a la reunificación de Ucrania con sus territorios occidentales. Sin ellos, la población era de unos 34 millones. El incremento es el mismo: un 17 %. Ya en la época postsoviética, los medios de comunicación publicaron datos según los cuales, en los territorios que se incorporaron a la URSS solo en 1939-1940 y que estaban libres de los «horrores del bolchevismo», el crecimiento demográfico fue de tan solo un 9 %.


El genocidio provocado por los nazis

La invasión de Hitler, puso de manifiesto las consecuencias que tuvo en la demografía soviética, unas pérdidas humanas realmente significativas. 

Además, la mayor parte de las pérdidas se produjeron entre la población en edad fértil. Salir de ese «bache demográfico» resultó difícil, sobre todo porque, tras la guerra, la URSS se vio azotada además por una catástrofe natural: una sequía que provocó una mala cosecha de cereales.

Sin embargo, ya en 1946 el crecimiento natural de la población superó el millón de personas y, a pesar de las numerosas dificultades de los primeros años de la posguerra, no volvió a descender por debajo de ese nivel. En tan solo una década, y sin una afluencia migratoria significativa, se recuperó la población de Rusia de 1940. A partir de entonces, el crecimiento natural de la población continuó... hasta la llamada «victoria demócrata» burguesa de finales de los años ochenta del siglo pasado, cuyas consecuencias devastadoras resultaron ser casi más terribles que la agresión hitleriana.

Si bien el régimen soviético logró compensar en una década, las pérdidas demográficas causadas por la guerra, el régimen antisoviético no ha podido compensar hasta la fecha, las pérdidas de población de Rusia provocadas por la «restauración capitalista». En 1991, la población de Rusia ascendía a 148,4 millones de personas. A principios del siglo XXI, la cifra se había reducido a 146,6 millones. Y en las décadas siguientes, a pesar del enorme flujo migratorio (teniendo en cuenta la «migración» de toda Crimea, unos 7 millones de personas), no se ha logrado recuperar la cifra de población de 1991.

En general, lo que ocurrió en la Unión Soviética, incluida la Rusia soviética, en los años de la posguerra, merece el nombre del «milagro demográfico de la era de construcción del socialismo». La tasa de mortalidad no solo descendió, sino que lo hizo de forma vertiginosa, y en el año 1953 tras el fallecimiento de Stalin se situó en el 9,0 por mil en la URSS y en el 9,2 por mil en la RSFSR.

¿Se tratará quizá de un «mito propagandístico comunista»? Pues no.

En primer lugar, en aquellos años la estadística no era un instrumento de propaganda. Hace unos años se publicó en Internet, el documento original que contiene los principales datos estadísticos sobre la demografía de la URSS desde 1926 hasta 1955, y en él figura la calificación «secreto soviético». 

En segundo lugar, durante la «creación del mito del culto a la personalidad» realizado por de Jruschov, se intentó sacar a relucir cualquier «detalle» que comprometiera el régimen de Stalin, y estos datos no se pusieron en duda. Es más, la tendencia a la disminución de la mortalidad continuó tras la muerte de Stalin, y en 1960 la tasa de mortalidad en la RSFSR alcanzó el nivel de 7,4 por mil.

A primera vista, la explicación de este fenómeno parece estar en la revolución médica que supuso la llegada de los antibióticos y otros medicamentos, que se incorporaron a la práctica clínica en la década de 1940. 

Pero esta es, precisamente, una explicación superficial del milagro demográfico soviético. 

Porque esos remedios milagrosos, también comenzaron a utilizarse ampliamente en los países capitalistas desarrollados. No obstante, ya a mediados de la década de 2010, cuando en los últimos decenios han surgido en la medicina nuevos avances, que en la década de 1950 habrían parecido como de ciencia ficción. 

Por todo ello, resulta revelador el dato que muchos países de la «vieja» Europa capitalista, mucho más "prósperos y acomodados en lo material" que la Unión Soviética de las décadas de 1940-1950, la tasa de mortalidad, según datos de la ONU, era superior a la RSFSR en 1953: 

Alemania — 10,7 por mil, Portugal — 10,6, Italia — 10,5, Dinamarca — 10,3, Suecia — 10,1, Bélgica— 10,0, Reino Unido — 9,9, Grecia — 9,9, Finlandia — 9,7, Austria — 9,4.

Así pues, no se trata aquí únicamente de los avances científicos y técnicos de la medicina. 

Sin duda, fue de enorme importancia el hecho de que, en la Unión Soviética, la atención sanitaria de la población fuera siempre, incluso en las condiciones económicas más difíciles, una de las prioridades del Gobierno. 

En la URSS, en 1940, el número de médicos se había multiplicado por siete en comparación con el de la República de Rusia en 1913, el número de hospitales casi se había triplicado, y el número de camas hospitalarias se había más que triplicado. Durante la década siguiente, estas cifras se duplicaron aún más. El crecimiento no fue solo cuantitativo, sino también cualitativo, y se prestó especial atención a la prevención de enfermedades. 

De hecho, la Organización Mundial de la Salud reconoció que el sistema de salud preventiva creado en la URSS era el mejor del mundo.

Así pues, la reducción de la tasa de mortalidad en la Unión Soviética hasta un nivel que, aún hoy, resulta inalcanzable para muchos Estados capitalistas desarrollados, es la prueba más convincente de que los cambios que se produjeron en las esferas económica, social y espiritual de nuestra sociedad, durante la puesta en práctica del proyecto de Construcción del Socialismo fueron, en su conjunto, un enorme beneficio para el pueblo. 

Gracias a estos cambios, en nuestro país se alcanzó una calidad de vida impensable incluso para los Estados capitalistas más ricos. La razón es profundamente práctica y política. Y no viene determinada por el número de filetes por habitante, o los productos exhibidos en los mostradores de las tiendas, sino fundamentalmente, por la creación de las condiciones que favorezcan el desarrollo del verdadero potencial humano en cada trabajador. 

Durante la puesta en práctica de la Construcción del Socialismo, en la sociedad soviética se crearon para ello unas condiciones sin precedentes en la historia de la humanidad, y por ello, estos índices ejemplares, son tan actuales para el futuro del ser humano.

El heroico trabajo de los médicos soviéticos, durante la Gran Guerra Patria (Segunda Guerra Mundial). 

Por Russia Today. 

Fotos, Agencia de Prensa Sputnik.

Una de las tareas principales de los médicos, era llevarse a los soldados heridos del lugar de las acciones militares, y atenderlos con la mayor rapidez posible, así como prevenir infecciones.

Más de 700.000 miembros del personal médico de la Unión Soviética, lucharon por la vida de los soldados del frente. Durante la contienda unos 85.000 de ellos perdieron la vida, y desaparecieron. Se estimaba que la esperanza de vida media, de los instructores médicos en la vanguardia en 1941 era de unos 40 segundos.

En muchos casos se vieron obligados a llevar a cabo operaciones quirúrgicas complejas, sin los medicamentos ni el instrumental necesarios, con el peligro añadido de tener que trabajar muy cerca de donde se desarrollaban las acciones militares, arriesgando su vida para salvar la de los demás.

Sputnik

Durante poco más de cinco meses desde el inicio de la guerra, en el país se crearon 291 divisiones con batallones sanitarios, 38 compañías de fortalecimiento médico, 380 hospitales de campaña móviles, 12 hospitales para tratar a pacientes con heridas leves, y otras formaciones sanitarias avanzadas en las vanguardias de choque.

Sputnik

Una de las tareas principales de los médicos era llevarse a los soldados heridos del lugar de las acciones militares, y atenderlos con la mayor rapidez posible, así como prevenir infecciones.

Sputnik

Debido al gran número de heridos, médicos y enfermeros, se vieron obligados a trabajar sin descanso durante varios días. Muchos de ellos y ellas, ni siquiera tenían tiempo para comer, y llegaban a desmayarse de hambre mientras cumplían con su deber.

Sputnik

Su trabajo requería también mucha fuerza física, ya que también se encargaban de transportar a los heridos hasta un lugar donde pudieran ser atendidos. De esta manera, una enfermera podía tener que transportar a cinco o seis soldados durante una hora, después de lo cual comenzaba su trabajo.

Sputnik

También era habitual, que las enfermeras donaran su propia sangre para salvar a los pacientes.

Sputnik

El mariscal de la Unión Soviética Gueorgui Zhúkov, considerado uno de los mandos más destacados de la Segunda Guerra Mundial, escribió que «en una gran guerra, lograr la victoria sobre el enemigo, depende en no poca medida, del éxito del trabajo de los servicios médicos militares, especialmente los cirujanos militares en el campo de batalla».

Sputnik

«Lo que hizo la medicina militar soviética, durante los años de la pasada guerra con toda justicia, puede ser descrito como una hazaña», afirmó, por su parte, otro mando soviético, el mariscal Iván Bagramián. 

«Para nosotros, veteranos de la Gran Guerra Patria, la imagen de un médico militar será siempre la de la personificación de un alto humanismo, valor y dedicación», pronunció en una ocasión Bagramián.

Sputnik

Por la inmensa importancia de su trabajo, unos 116.000 médicos fueron condecorados con órdenes y medallas estatales.

Sputnik
Sputnik


Enlace original:

- ВКП(б) - Всесоюзная Коммунистическая партия большевиков. PCU(b) - Partido Comunista de toda la Unión, Bolchevique.

- El heroico trabajo de los médicos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial, en imágenes – Diario Octubre

22 de abril de 2026

El tiempo de nuestros Héroes. Conferencia con documentales y coloquio.

Inicia en Nicaragua festival de cine El Tiempo de Nuestros Héroes de RT Doc

Ante la escalada de los ataques imperialistas en el mundo, junto con otras organizaciones, os invitamos a asistir a este festival de documentales y coloquios, único en este reino. "todo tiene que ser contado con la verdad de las imágenes extraídas de la realidad. Luchar contra la manipulación de los grandes medios de comunicación, es una de las más importantes formas de romper el velo, para hacer justicia, a los que se les priva de voz"

«Estamos en el tiempo de nuestros héroes. Son tiempos de heroísmo, de firmeza y de fortaleza de nuestros pueblos. Heroísmo, dignidad, firmeza, fortaleza para derrotar al fascismo, para derrotar al nazismo, para derrotar a los enemigos de la humanidad».

El tiempo de nuestros Héroes.
 
Se celebrará:

Viernes 24 de abril a las 18.00, en Madrid.
Espacio Ronda
Ronda de Segovia 50 (metro Puerta de Toledo).

Contaremos con la participación presencial, tanto de los directores de los documentales, como de grandes ponentes que arrojarán más luz a este evento. Estos trabajos audiovisuales emiten un mensaje de relatos contemporáneos, destacando la relevancia narrativa y la contribución a la reflexión histórica y social.

Aparte de proyectar estos documentales de gran nivel, también tendremos un coloquio de preguntas y respuestas a nuestros invitados.

A lo largo de evento, también contaremos con más sorpresas agradables e interesantes.

Será una velada inolvidable.

15 de agosto de 2025

«Prosperaremos y construiremos el comunismo deseado por los mártires revolucionarios», indicó Kim Jong Un en el 80º aniversario de la Liberación

 Por KFAE. ACNC. 

Todo el pueblo del país avanza con pasos agigantados por el único camino de la independencia, autarquía y autodefensa, abriendo la gran y nueva época de prosperidad integral de Estado bajo la dirección del invencible Partido del Trabajo de Corea.

Y acoge con gran orgullo y dignidad el aniversario 80 de la liberación de la patria como gran fiesta revolucionaria.

Tuvo lugar el día 14 en esta capital el acto conmemorativo por el 80º aniversario de la liberación de la patria.

La explanada frente al Arco de Triunfo, que hace recordar la emoción y júbilo de los dueños de nueva Corea y sintetiza las inmortales hazañas revolucionarias y los anales milagrosos registrados en la historia de 80 años de la construcción del país y la defensa de su soberanía, estuvo invadida por la emoción del pueblo que hace gala de la dignidad y el prestigio de la potencia a todo el mundo garantizando la firme existencia y el desarrollo incesante del país al tomar como preciosa riqueza las tradiciones revolucionarias creadas en el período de la lucha antijaponesa.

Asistió al conclave el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea.

Cuando llegó a la sede del acto en medio de la interpretación de la música de bienvenida, se lanzaron los fuegos artificiales y numerosos globos en el cielo de agosto.

Todos los participantes dieron los vítores al prominente Líder de la revolución del Juche quien convirtió nuestro Estado socialista en un país más poderoso y prestigioso y conduce enérgicamente por la única senda de la victoria y gloria la magna empresa histórica por realizar el ideal del pueblo.

Los escolares y niños ofrecieron los ramos de flores al camarada Kim Jong Un recogiendo el unánime deseo de todos los habitantes del país.

Hicieron otro tanto a los cuadros del Partido, el Gobierno y los órganos de fuerzas armadas y al presidente de la Duma Estatal de la Federación de Rusia, Byacheslav Volodin.

En la ocasión tomaron parte los miembros del órgano de dirección central del Partido, los directivos de los ministerios y órganos centrales, los hijos de los relacionados con la lucha revolucionaria antijaponesa, los ameritados patrióticos socialistas y otros funcionarios, trabajadores, jóvenes y estudiantes en esta ciudad, los oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea y los profesores, empleados y cadetes de las escuelas revolucionarias.

Fueron invitados los miembros de las delegaciones de la Duma Estatal y el Ministerio de Cultura, de la Federación de Rusia, que realizan una visita de felicitación a la RPDC en ocasión de la efeméride coreana, y el embajador y otros integrantes de la embajada rusa en Corea.

Se distinguían también el grupo de recorrido de la Asociación General de Coreanos en China por los lugares de batalla revolucionaria de la zona del monte Paektu y otros compatriotas que permanecen ahora en la patria socialista.

Se interpretó con solemnidad el himno nacional de la RPDC.

Se dispararon 21 salvas.

Las palabras congratulatorias estuvieron a cargo de Choe Ryong Hae, miembro del Presidium del Buró Político del Comité Central del PTC, primer vicepresidente del Comité de Asuntos Estatales y presidente del Presidium de la Asamblea Popular Suprema, de la RPDC.

Todo el pueblo coreano acoge el octogésimo aniversario de la liberación de la patria, primer triunfo precioso en los anales de la revolución coreana y acontecimiento trascendental en la historia de cinco milenios, inició el orador.

Rindió la eterna gloria y máximo tributo al gran Líder, camarada Kim Il Sung, quien puso punto final en el coloniaje del imperialismo japonés y cumplió la gran causa secular de la restauración del poder estatal al movilizar al pueblo apátrida a la lucha antijaponesa por salvación nacional.

La lucha de más de 40 años de nuestro pueblo por la independencia de la patria enseña una verdad de que el país y pueblo débiles y desorientados no podrán evitar una afrenta de la nación subyugada y que es posible recuperar y defender la dignidad arrebatada sólo cuando el pueblo está guiado por el gran líder y preparado como las poderosas fuerzas autóctonas, dijo.

Añadió que bajo la sabía guía del gran camarada Kim Jong Un, nuestro Estado adelanta la marcha vigorosa en busca de multiplicar el poderío estatal en su conjunto.

Afirmó que gracias a contar con el gran pueblo, el ventajoso régimen político que da primacía a las masas populares y la fuerza patriótica, nuestro Estado prosperará sin cesar y se construirá en esta tierra el comunismo deseado por los mártires revolucionarios.

Al referirse al noble internacionalismo y méritos de los oficiales y soldados del Ejército Soviético que lucharon hombro a hombro con el ejército revolucionario coreano por la emancipación de Corea, apuntó que la unidad y fraternidad enlazadas a cambio de sangre en la lucha por la causa común se ponen de pleno manifiesto en el campo de batalla del siglo XXI contra la arbitrariedad y la agresión del imperialismo y se desarrollan como vínculo de alianza poderosa, lo que patentiza la eterna vitalidad de la amistad Corea-Rusia.

Nos estimulan para siempre los mártires revolucionarios que dejaron la herencia espiritual con que podamos superar cualesquier dificultades y abrieron el camino victorioso, acotó y finalizó exhortando a todos a unirse más monolíticamente con el gran ideal patriótico y el espíritu de dar primacía a nuestro Estado y a seguir luchando con más energía por la prosperidad eterna de la patria.

Acto seguido, accedió al micrófono el presidente de la Duma Estatal de la FR, Byacheslav Volodin.

Tras expresar su alegría por participar en este acto solemne, dio lectura a la carta de felicitación enviada por el Presidente de la FR, Vladimir Vladimirovich Putin, al Presidente de Asuntos Estatales de la RPDC, Kim Jong Un, en ocasión del aniversario 80 de la liberación de Corea.

Manifestó su voluntad de conceder importancia a las relaciones de amistad Rusia-Corea, implementar cabalmente todos los artículos del Tratado sobre la Asociación Estratégica Integral entre la RPDC y la FR y esforzarse por estrechar los vínculos de ambos países, e hizo votos por la prosperidad y felicidad del pueblo coreano.

El estimado camarada Kim Jong Un pronunció el siguiente discurso significativo con motivo del 80º aniversario de la liberación de la patria.

Queridos camaradas y amigos,

Amados ciudadanos de Pyongyang, el pueblo entero y oficiales y soldados del Ejército Popular:

En esta plaza de liberación reproducimos hoy la profunda emoción que hace 80 años sentían decenas de millones de habitantes por el júbilo de haber recuperado el país.

Este día festivo en que enaltece la sagrada trayectoria del nuevo nacimiento y desarrollo de nuestro Estado es el enfoque de la época y el balance orgulloso de cómo en sus ocho décadas de historia la nueva Corea ha encumbrado a lo más alto su dignidad y honor con el espíritu inmarcesible que produjo un viraje en el destino del pueblo y la ardua resistencia de decenas de años.

En este significativo momento, rindo mi profundo homenaje a los combatientes revolucionarios antijaponeses y mártires patrióticos quienes dieron todo lo suyo en la sagrada lucha por la independencia y prosperidad de la patria, en nombre de todos sus descendientes quienes llevamos una vida valiosa en un terreno de libertad y prosperidad que heredamos de ellos.

Mis cordiales saludos a todo el pueblo y todos los oficiales y soldados de nuestras fuerzas armadas que, con su fervoroso amor e ilimitada inteligencia en aras de nuestra valiosa y sagrada patria, abren una nueva era de fortalecimiento y desarrollo.

Rindo mi sublime tributo a los oficiales y soldados del Ejército Rojo que dieron su sangre caliente a la obra de emancipación de nuestro pueblo, en memoria de sus hazañas en las batallas.

De igual forma, saludo cordialmente al camarada Vladimir Vladimirovich Putin, Presidente de la Federación de Rusia, quien expresa su gran confianza y sentimientos de fraternidad, celebrando esta efeméride como fiesta común de ambos países, al camarada Vyacheslav Volodin y otros distinguidos huéspedes rusos que se encuentran de visita en nuestro país, los entrañables compañeros de armas rusos y el pueblo hermano de Rusia.

Camaradas:

El 15 de agosto de 1945 es el día de la gran victoria y el origen del cambio del destino del pueblo coreano que recuperó su dignidad independiente equivalente a su vida.

En los siglos pasados muchos países y naciones se vieron en la trágica situación debido a las guerras de conquista de las potencias que arrasaron el mundo, pero ninguno sufrió tanto martirio como el nuestro que fue pisoteado cruelmente y saqueado completamente durante la ocupación colonial del imperialismo japonés.

Fue la liberación de la patria la que detuvo la corriente histórica a su arruinamiento que fue la mayor ignominia de la nación en los cinco milenios de su historia y le produjo gran rencor y congoja.

La celebramos no solo como un acontecimiento de la independencia de la colonia sino también como una empresa memorable por muchas generaciones, porque fue lograda por la noble alma y sacrificio del pueblo coreano.

La dominación colonial del imperialismo japonés está registrada como historia de martirio del pueblo coreano y a su vez como historia de rebeldía escrita con la sangre por una nación de fuerte patriotismo y orgullo que jamás admite la injusticia.

Con todas sus represiones y barbaridades sin precedentes dirigidas a suprimir el alma y el espíritu de Corea, el imperialismo nipón no pudo eliminar su firme espíritu de la independencia y su lucha patriótica y antijaponesa por recuperar su soberanía estatal arriesgando la vida no se detuvo ni un momento.

La lucha armada desarrollada por los hijos e hijas sobresalientes del pueblo coreano contra el imperio nipón que emergió como potencia asiática, fue una resistencia sangrienta a muerte en que sobrellevaron las duras pruebas y dolorosos sacrificios encargándose del destino de la patria y los descendientes. Las proezas de la revolución antijaponesa que realizaron con su invariable posición independiente constituyen el testimonio irrefutable del trayecto recorrido por el pueblo coreano para lograr la independencia con sus propios recursos.

No es jamás un suceso inventado por el curso de la historia sino una victoria del espíritu independiente conquistada por todo un pueblo opuesto al imperialismo japonés a cambio de grandes sacrificios, he aquí el carácter revolucionario y la significación política de nuestra causa de la liberación.

A raíz del 15 de agosto, nuestro pueblo lo rescató todo: soberanía, territorio, recursos naturales, historia y cultura. Tuvo toda la posibilidad del disfrute de la libertad y la forja del destino y con la frente alta protagonizó la gran obra de la fundación del Estado que procuraría su desarrollo democrático y felicidad.

Aunque comience un nuevo capítulo de la historia como los pasados ocho decenios y devenga otra época con un nuevo nombre, el peso y el valor del 15 de agosto, fruto de la propia voluntad y lucha de nuestro pueblo, seguirán siendo absolutos, sin variar ni menguar.

Camaradas:

Hoy acogemos el aniversario de la liberación con el infinito orgullo de haber imprimido las huellas más enorgullecedoras y sagradas para los mártires, la patria y las venideras generaciones.

Si una gran historia forjada a costa de la vida no prosigue por quienes la defienden a todo precio y si la valiosa conquista legada por los mártires no se protege ni brilla por la lucha de las generaciones que les siguen, tal país y nación verán interrumpida su estirpe e incluso se privará del derecho de tener recuerdos honorables.

Hoy festejamos por todo lo alto el aniversario de la liberación de la patria porque nos produce un orgullo auténtico el trayecto de lucha que hemos recorrido gustosamente para construir un Estado eternamente poderoso y próspero en este territorio impregnado de la sangre roja de los mártires.

El 15 de agosto es el día de la victoria en que se realizó el anhelo de la libertad e independencia de nuestra nación y al mismo tiempo, el de inicio de la lucha para poner punto final a la historia de martirio y levantar una potencia.

La nueva misión histórica emprendida por los comunistas y el pueblo coreanos con esa fecha como punto de partida, ha sido difícil desde sus comienzos, pues ha estado acompañada de una exploración inusitada ajena a todos los conceptos y fórmulas convencionales y de un batallar arduo y desigual contra los países enemigos cuya forma de supervivencia es la contrarrevolución.

La liberación destruyó a las fuerzas opuestas a su desarrollo social y su base, pero la presión e injerencia de las fuerzas dominadoras destinadas a mantener para siempre la diferencia entre las naciones avanzadas y las atrasadas supusieron para nosotros incontables desafíos y dificultades, al igual que el imperialismo real obsesionado en las guerras de agresión y subyugación contra los países recién independizados, las maniobras de división y discordia y en política neocolonial.

Pero todo ello fue inerme ante el gran orgullo y fortaleza del pueblo coreano.

Su fe independiente de no volver a ser violado por las fuerzas foráneas prevaleció sobre la tiranía y coerción. Venció dificultades y pruebas con el esfuerzo y afán patriótico de construir una vida digna y dichosa.

La gloriosa historia de la potencia, en cuyos años crueles aplicamos nuestra propia manera en la política, la economía y la defensa, lleva impresa, además de la vitalidad de la línea independiente que ha sido el principio invariable y el mandato inviolable de la construcción y las actividades de nuestro Estado, la fortaleza propia del pueblo coreano que no renuncia a su autoestima aunque tenga que morir.

Cientos y miles de libros serían insuficientes para narrar en ellos nuestros sufrimientos y penas en el empeño de defender el ideal y sistema que escogimos y hacer poderosa y próspera a nuestra patria.

Con todo, nuestro pueblo siente el singular orgullo de haber fraguado su historia y realidad con una valiosa lucha y dignidad, como para recordarlo todo como gloria y felicidad.

Por propia voluntad instauramos y defendemos un régimen que nos promete una existencia independiente y duradera. Con nuestras manos cultivamos una fuerza que a cualquiera le hace descartar la idea de atacarnos. A nuestra manera fomentamos el florecimiento y la prosperidad. Estos le motivan a nuestro pueblo un orgullo sui géneris.

Con esa fuerza y orgullo, nuestra patria ha emergido como firme bastión de la independencia, dignidad y paz y hace una contribución nada desdeñable a la obra de la emancipación de la humanidad, neutralizando la arbitrariedad y coerción del imperialismo que pretende revertir el curso de la historia.

Son infinitos el orgullo y la emoción de nuestro pueblo que celebra el octogésimo aniversario de su liberación después de construir con su lucha, fuerza e inteligencia un país poderoso y floreciente, tal como deseaban los mártires revolucionarios quienes perduran en una juventud eterna.

El aniversario de la liberación es el monumento a la prosperidad lograda por nuestro pueblo, libre de la esclavitud y obediencia, sobre la base de la soberanía e independencia. Es también un momento relevante de la dignidad y orgullo en que escribimos de nuevo la posición y el prestigio de la patria con el inquebrantable espíritu independiente y la lucha indomable.

Camaradas;

En este momento en que recordamos los últimos 80 años que comenzaron con el histórico nacimiento de la nueva Corea, me invade una vez más el profundo sentimiento de respeto hacia nuestro gran pueblo.

Evocamos un sinnúmero de nombres de quienes dieron victoria y honor a la patria con hazañas de combate y méritos en diferentes décadas y épocas. En nuestros corazones pervive el espíritu de un sinfín de héroes enterrados en esta tierra con el sueño, amor y juventud.

Por un siglo entero desde los días de la lucha antijaponesa se hereda de forma íntegra la fortaleza típica de los coreanos que no vacilan en dar su vida y poner a sus preciosos hijos al servicio de la patria y la revolución y que consideran la muerte de sus descendientes no como una tragedia sino como una gloria.

Ahora me doy cuenta de que ella no es ningún sentimiento especial o tentación puestos de manifiesto en un tramo de la historia, en las circunstancias severas y enconadas de la revolución antijaponesa, sino la noble concepción de nuestro pueblo que considera la vida dedicada a la victoria y gloria de la patria como la más valiosa y dichosa, y el espíritu y tradición, equivalentes a la sangre, que siempre continúan y se heredan inevitablemente.

Esta tradición inmortal es precisamente la primera superioridad y grandeza del pueblo coreano.

La historia y la realidad evidencian qué personas mantienen el poder de este país, con qué convicción y espíritu continúa la revolución y en qué radica la grandeza de Corea.

Las masas populares son justas y poderosas por su naturaleza, pero en el mundo no hay un pueblo tan justo, tesonero y con tanta autoestima como el coreano.

A tal pueblo nadie lo doblega y un Estado que construye y sostiene un pueblo tan patriótico y orgulloso será para siempre poderoso e inmortal.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para rendir el sublime respeto y saludar de corazón a nuestro pueblo, infinitamente fiel a la misión histórica que asume ante la época con el amor sincero e invariable a la patria y la perseverancia indoblegable.

Camaradas y amigos;

La enconada contienda por la liberación coreana registra obviamente los méritos de oficiales y soldados del Ejército Rojo que lucharon heroicamente en la primera línea de la conflagración mundial contra el fascismo, y nuestro pueblo tiene aún frescas en su mente las proezas internacionalistas de los hijos eminentes del pueblo ruso.

El ideal de la justicia y los esfuerzos del pueblo ruso que apoyó la lucha de la emancipación de un pueblo fraternal contra el imperialismo y el colonialismo sirven de una valiosa herencia en las relaciones Corea-Rusia que se trabaron con la sangre y se consolidan cada vez más.

Actualmente, las relaciones entre Corea y Rusia se desarrollan como una alianza que no se ha visto jamás en la historia y se consolidan en el bregar común para impedir el resurgimiento del neonazismo y defender la soberanía, la seguridad y la justicia internacional.

Ambos países están siempre al lado de la justicia y hoy también representan con una lucha resuelta la aspiración y la demanda de la humanidad contra la hegemonía y para la imparcialidad y la justicia.

Este año la humanidad acoge el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial que derrotó el fascismo que buscaba esclavizar a todo el mundo, y que puso punto final a sus atrocidades criminales.

No obstante, en la palestra internacional se dan abiertamente los actos peligrosos encaminados a borrar el resultado de la guerra antifascista mundial y la lucha para la liberación nacional, logrado a costa de la destrucción desastrosa y del gran sacrificio. Y las tentativas extremadas de los imperialistas de atentar contra los derechos e intereses de los Estados soberanos se agravan como nunca antes.

Frustrar las maquinaciones sumamente atroces e insensatas encaminadas a conducir hacia la derecha y lograr la unipolaridad de Europa, Asia y, a la larga, de todo el mundo con guerras sucesivas y la política de chantaje de quienes abrigan la ambición de reproducir la hegemonía política que van perdiendo a lo largo de la historia es la misión histórica que deben asumir gustosamente los países y pueblos amantes de la paz y fieles a la justicia. Esto demanda la solidaridad poderosa y la lucha común de las fuerzas progresistas.

Ahora Corea y Rusia escriben una nueva historia de la justicia luchando en la misma trinchera por la dignidad y soberanía del país y la paz y seguridad del planeta.

Es inagotable la fuerza de la unidad Corea-Rusia, que tiene como cimiento la historia y la tradición preparadas por el noble ideal y la auténtica amistad y que apoyan la revolución con la sangre.

En adelante, nuestro Partido y Gobierno serán fieles a la misión que le han confiado la época y la historia por la independencia y la justicia y en esta trayectoria ambos pueblos siempre harán gala de su notable fama de vencedores.

Camaradas:

Este país levantado por un gran pueblo y que este cultiva, avanza vigoroso hacia la prosperidad en medio de los retos y dificultades severos.

Es muy importante la misión confiada a la joven generación por los mártires que dieron la vida para el hoy y el mañana de la patria poderosa y próspera y para la posteridad que vivirá en esta tierra generación tras generación.

Superemos los retos sin vacilación por la gran potencia, por la eterna estabilidad y prosperidad de nuestro amado Estado que brillará eternamente.

Hagamos grande a nuestra patria con nuestra fuerza potenciada en la lucha y con la dignidad y temperamento propios de nuestro pueblo.

La dignidad y la gran historia gloriosa del pueblo coreano brillarán para siempre de generación en generación.

¡Viva el gran pueblo coreano!

¡Viva nuestra gloriosa patria, República Popular Democrática de Corea!

Una vez concluido el discurso del camarada Kim Jong Un, todos los participantes vitorearon efusivamente reflejando su voluntad de amar y apoyar la patria que les brinda la vida y felicidad genuinas y ser fieles a la misión y obligación históricas de su época y su generación

El conclave terminó con la interpretación de la canción "La Internacional".

El presente acto sirvió de una oportunidad significativa para demostrar sin reservas la convicción y voluntad férreas del pueblo coreano de alcanzar sin falta la victoria final de la causa revolucionaria del Juche, iniciada en las selvas del monte Paektu, bajo la guía del Secretario General dando firme continuidad a la tradición de fidelidad y patriotismo, el indoblegable espíritu de exploración y el ímpetu heroico, con que ha coronado la historia sagrada de nuestro Estado con las victorias y milagros.

Se ofreció acto seguido la función artística en homenaje al 80º aniversario de la liberación de la patria, dando más júbilo y emoción a la solemne conmemoración de la fiesta significativa que dio origen a todas las victorias y glorias de la Corea socialista y la historia de 80 años de la potencia independiente, como gran festival político a ser registrado con leras mayúsculas en los anales.

Con la dignidad y honor de recordar la historia de 80 años de la construcción de la patria próspera, los participantes acudieron al pie de la colina Moran donde se oyen hoy también las exclamaciones de nueva Corea al benefactor de la liberación y gran hombre sin igual a quien acogió por primera vez en la historia de cinco milenios, si bien pasaron 80 años desde la emancipación.

Como prólogo de la gala artística, hubo la caída colectiva de los infantes paracaidistas que descendieron en el espacio de 4 mil 500 metros de altura con los paracaídas manejables adornando el cielo nocturno como si fueran las flores a la gloriosa historia de la patria madre.

Se acercaba un paracaidista con la bandera nacional a que los participantes expresaron el respeto con los aplausos y exclamaciones recordando los días pasados en que construían la potencia superando incontables dificultades y desafíos nunca vistos.

Se pusieron en la escena los himnos populares a los líderes, las canciones revolucionarias, las melodías con el tema patriótico, entre las piezas.

Se oyeron las canciones revolucionarias y otras creadas en el tiempo de la guerra antijaponesa que hacen evocar los méritos de los mártires antijaponeses inscritos en la primera página de la historia de la revolución coreana.

Los espectadores enviaron los aplausos apasionantes a las canciones que, aunque transcurrió mucho tiempo desde aquel 15 de agosto, hacen más firme la decisión de otorgar más dignidad y gloria a la RPDC con la fuerza poderosa que vino forjándose sin cesar durante 8 décadas en defensa de la dignidad y honor de la patria más preciosa que la vida y vino demostrándose a todo el mundo, en fiel acato al deseo de la vida de los mártires revolucionarios.

Se pusieron también las canciones rusas en serie en homenaje a los enviados de amistad.

Arrancaron efusiva ovación de los espectadores las canciones que reflejan la valentía, entereza, patriotismo y optimismo del ejército y pueblo de Rusia que luchan por la soberanía y la dignidad del país y por la paz y tranquilidad del planeta.

Con la interpretación del himno nacional de la FR terminó la función llena de la amistad y solidaridad que se estrechan más en el camino para cumplir la causa común aspirante a la construcción de un Estado próspero y poderoso.

Dejó imborrable impresión a los espectadores la función que cantó en tono patético el orgullo y dignidad del trayecto heroico de la Corea del Juche que se inició con el espíritu del Paektu y siempre salió victoriosa y la decisión y espíritu firmes de seguir escribiendo la historia de la potencia dando prueba de la fidelidad patriótica y la voluntad indoblegable.

Kim Jong Un visita el Cementerio de Mártires Revolucionarios

Recordando con la veneración las proezas indelebles y la vida valiosa de la primera generación de la revolución que logró a costa de vida la independencia al levantarse en la gran guerra antijaponesa llevando el firme espíritu y el ferviente patriotismo, colocó las flores ante los bustos de O Jin U, O Paek Ryong, Kim Il, Choe Chun Guk, Kang Kon, Kim Chaek, An Kil, Ryu Kyong Su, Choe Hyon y Rim Chun Chu.

La liberación de la patria, primera conquista preciosa de la sagrada revolución coreana iniciada con las armas, es la victoria de la original idea de la soberanía e independencia del gran Líder, camarada Kim Il Sung, y su gigantesca práctica de dirección de 20 años y el triunfo de la lucha heroica de la generación forjadora de nuestra revolución que hizo resistencia decisiva con la férrea convicción de que Corea se liberará sin falta gracias a tener al Líder, subrayó.

Es más sagrada la historia de la guerra antijaponesa sin precedentes por estar impregnadas en su cada página ensangrentada la camaradería revolucionaria incambiable por nada y las huellas de lucha indoblegable, dijo.

Exaltó a los combatientes que crearon el gran espíritu del monte Paektu y las tradiciones revolucionarias del Paektu a ser mantenidos para siempre, como revolucionarios y patriotas genuinos a quienes recordarán para siempre y asimilarán todas las generaciones venideras.

Nuestro Estado prosperará para siempre como mejor potencia del mundo sobre la base duradera de la victoria y gloria asentada por la primera generación, afirmó y deseó con toda sinceridad que sean inmortales la noble alma y espíritu de los combatientes antijaponeses junto con la bandera roja.

Guiado por el estimado camarada Kim Jong Un, fuerza absoluta y gran dignidad de nuestro poderoso Estado socialista, el pueblo coreano llevará a feliz término la causa revolucionaria del Juche dando firme continuidad a la historia y tradiciones invencibles.

Kim Jong Un visita el Palacio del Sol de Kumsusan

Fue depositado un cesto de flores en nombre del Secretario General del PTC al pie de las estatuas de cuerpo entero del gran Líder, camarada Kim Il Sung, y el gran Dirigente, camarada Kim Jong Il.

También se colocaron los cestos en nombre del CC del PTC, el Comité de Asuntos Estatales, el Presidium de la Asamblea Popular Suprema y el Consejo de Ministros, de la RPDC.

El Secretario General rindió homenaje a los Líderes antecesores.

En los salones de eternidad donde están conservados sus cuerpos, hizo los más sinceros votos por su eternidad.

El también Presidente de Asuntos Estatales dijo que serán imperecederas, junto con el avance victorioso de la causa del Juche, las proezas de liberación de la patria hechas por el gran Líder, quien recuperó el país mediante la ensangrentada y ardua guerra antijaponesa que duró más de 20 años y preparó la historia y tradición orgullosas de la revolución coreana, y manifestó su voluntad de convertir a nuestro país, donde está vigente el anhelo noble de los Líderes antecesores, en una potencia superior aspirada por el pueblo.

Todos los participantes tomaron la decisión de apoyar con fidelidad la idea y dirección del camarada Kim Jong Un quien escribe nueva era de gran victoria y cambio de la Corea socialista, y trabajar con total entrega por llevar a feliz término la empresa histórica en aras de la prosperidad integral de nuestro Estado y el fomento del bienestar del pueblo.

Enlace original:

"Prosperaremos y construiremos el comunismo deseado por los mártires revolucionarios", Kim Jong Un en el 80º aniversario de la Liberación - KFA Euskal Herria