Por Lalkar, extraído de "Los Comunistas". Partido Comunista de Gran Bretaña, Marxista Leninista.
El estudio de las relaciones con las potencias imperialistas desde la antigüedad.
Stalin sobre la historia rusa
El camarada José Stalin, se opuso a que la historia de Rusia se redujera a la de movimientos revolucionarios:
"En los libros de texto escolares, se quejaba, la historia fue reemplazada por la sociología y la lucha de clases, incidiendo en su periodización y clasificación de los sistemas económicos. También le resultaba inaceptable que la historia rusa se redujera a la de movimientos revolucionarios".
"¡No podemos escribir tal historia! Piotr era Piotr, Ekaterina era Ekaterina. Se apoyaban en ciertas clases, expresaban sus estados de ánimo e intereses, pero actuaban, eran figuras históricas. Aunque no eran nuestro pueblo, es necesario presentar la época histórica, lo que ocurrió, quién gobernó, qué tipo de gobierno hubo, la política que se llevó a cabo y cómo se desarrollaron los acontecimientos." (pag. 131)
Finalmente, el Politburó resolvió crear un grupo de historiadores para trabajar en nuevos libros de texto. La historia de la URSS interesaba por encima de todo a Stalin. El avance del libro fue tan lento, que la dirección decidió organizar un concurso público e invitar a la presentación de varios libros de texto. Como guía de los concursantes, Pravda publicó dos conjuntos de notas, coautorías de Stalin, el difunto Serguéi Kírov, y Andréi Zhdánov, éste principal ideólogo del partido, desarrollaron los esquemas previamente presentados de los libros propuestos.
Las principales críticas a los esquemas de un libro sobre la historia de la URSS fueron:
Primero, que no era una historia de la Unión Soviética y todos sus pueblos, sino de la Gran Rusia y los rusos.
Segundo, no enfatizaba suficientemente que en el frente interno, el zarismo era una 'prisión de pueblos', y en su política exterior un 'gendarme internacional' reaccionario.
Tercero, los autores habían "olvidado que los revolucionarios rusos, se consideraban discípulos y seguidores de los destacados líderes del pensamiento burgués-revolucionario y marxista en Occidente". (pag. 132)
Al final, fue apoyado un grupo de 12 personas encabezado por Andréi Shestakov, historiador en temas agrarios, que recibió un premio de segunda clase (valorado en 75.000 rublos en ese momento). El resultado se anunció en agosto de 1937, justo a tiempo para el vigésimo aniversario de la Revolución de Octubre. Como resultado, el libro de Shestakov se convirtió en un texto designado para la escuela secundaria sobre la historia de Rusia y la URSS. Se imprimieron millones de ejemplares del libro de 223 páginas, "Breve historia de la URSS".
Este libro estaba dirigido a alumnos de tercer y cuarto curso. Posteriormente se produjeron libros de texto, con enfoques similares para ser utilizados por personas mayores y estudiantes universitarios.
Stalin recibió una versión cercana a la original del libro. "Como solía hacer, Stalin suavizó y redujo la cobertura y la admiración hacia él y su vida. Al encontrar su fecha de nacimiento en la cronología, de eventos importantes del libro, la tachó y escribió junto a ella 'Bastardos'." (pag. 133)
"Sus cambios más importantes fueron, en el tratamiento que hacía en el libro de Iván IV (Iván el Terrible, 1530-84). Aprobaba la opinión de los autores, de que Iván había establecido el poder autónomo del zarismo destruyendo a los boyardos aristocráticos, pero con la suma de que al hacerlo había completado la tarea, de unificar los principados dispersos en un solo estado fuerte, que Iván I había puesto en marcha desde el siglo XIV. El veredicto fue, que bajo Iván su "reino se convirtió en uno de los estados más fuertes del mundo". (pag. 135)
El resultado final, fue una "conmovedora historia de una lucha milenaria de Rusia y su sucesor soviético, para construir un estado fuerte que defendiera a su población de incursiones externas". (Ibid pag. 134)
Aunque Stalin nunca dejó de criticar a los zares, su visión del Estado creado por ellos, se resumió durante un brindis por el vigésimo aniversario de la Revolución de Octubre:
"Los zares rusos realizaron muchos actos malos. Robaron y esclavizaron a la gente. Libraron guerras, y se apoderaron de territorios en interés de los terratenientes. Pero hicieron algo bueno: acumularon un estado enorme, hasta Kamchatka. Hemos heredado ese estado. Y, por primera vez, nosotros, los bolcheviques, hemos consolidado y fortalecido ese estado, como un estado unido e indivisible, no en interés de los terratenientes y los capitalistas, sino en beneficio de los trabajadores, de todos los pueblos que conforman ese estado. Hemos unido el Estado de tal manera que, si alguna parte estuviera aislada del Estado socialista común, no solo infligiría daño a este último, sino que no podría existir de forma independiente y acabaría inevitablemente bajo subyugación extranjera." (pag. 135)
En ese mismo año del aniversario, el poeta Alexandr Pushkin fue ensalzado como escritor revolucionario. "Para las nuevas masas que conquistan las alturas de la cultura, Pushkin es un compañero eterno, declaró la revista 'Literatura Contemporánea'. Se reimprimió una obra sobre él de 1931, del fallecido Anatoli Lunacharski".
"'Es Pushkin quien, entre otros, debe convertirse en maestro de proletarios y campesinos en la construcción de su mundo interior ... Cada grano contenido en el tesoro de Pushkin producirá una rosa socialista o un racimo de uvas socialistas en la vida de todo ciudadano.' También se recuperó la reputación heroica de Piotr, Pedro el Grande, en un texto basado en la novela de Alexéi Tolstói de 1934. Piotr fue elogiado como 'una figura nacional fuerte que ganó territorio mediante la guerra y lo defendió mediante la diplomacia' y elogiado por 'el logro de elevar a Rusia al estatus de gran potencia en la escena europea'." (pag. 135)
Aunque fue historiador del mundo antiguo y del cristianismo primitivo, el libro más influyente de Robert Vipper fue Iván el Terrible (Iván Gozni). Desafiaba la visión predominante de que Iván IV era un tirano sediento de sangre.
"El Iván de Vipper, era temible y amenazante con los enemigos internos y extranjeros del Estado ruso. Fortaleció la monarquía cuanto era necesario, para fortalecer al Estado ruso, y las amenazas y presiones externas motivaron su duro régimen interno. Su lucha por el poder contra los barones rusos fue justa, y su aparato de seguridad —la muy criticada 'Oprichnina'—, fue tan honorable como eficaz. También fue un gran caudillo y diplomático, que había convertido a Rusia en uno de los estados más grandes del mundo." (pag. 136)
El libro de Vipper, jugó un papel importante en cambiar la opinión a favor de Iván, que recibió una mención aprobatoria en la Gran Enciclopedia de 1939. El renombrado director de cine Serguéi Eisenstéin (1898-1948), fue encargado de dirigir una película sobre Iván IV, y Alexéi Tolstói para escribir una obra de teatro.
Era justo el momento adecuado para que Vipper, que había emigrado a Letonia a principios de los años 20, regresara a Moscú en mayo de 1945. A su regreso, envió a Stalin un telegrama expresando su "sincero agradecimiento por ayudarle a él y a su familia a regresar con alegría a la tierra del socialismo y prometió lealtad eterna al 'gran líder' del país". (pags. 137-8)
Recibió un puesto en el Instituto de Filosofía, Literatura e Historia de Moscú antes de ser evacuado a Taskent, donde se unió a otros historiadores. En 1942, publicó una segunda edición de Iván Grozni, a la que añadió un nuevo capítulo titulado 'La lucha contra la traición', en el que Vipper, afirmaba claramente que los traidores que Iván había ejecutado eran enemigos reales, no imaginarios, del Estado. (pag. 138)
Porque la percepción común de Iván, lo describían como una figura cruel y tiránica, la opinión de Vipper, era que Iván era una figura majestuosa y poderosa, y el mayor estadista de su tiempo. Que para entender sus duras acciones, la población debía apreciar el alcance de la oposición interna a sus esfuerzos por crear un estado centralizado, así como a los opositores que se habían aliado con enemigos extranjeros.
Vipper fue elegido miembro de la Academia Soviética de Ciencias. En 1944, recibió la Bandera Roja del Trabajo y, en 1945, la Orden de Lenin.
La rehabilitación estética de Iván el Terrible, resultó ser más problemática que la histórica. La obra proyectada de Alexéi Tolstói tenía tres partes. La versión de Tolstói fue criticada en estos términos:
"'Iván IV fue una figura política destacada de la Rusia del siglo XVI', escribió Shcherbakov. ' Completó el establecimiento de un estado ruso centralizado ... aplastando con éxito la resistencia de los representantes del orden feudal.' La 'obra confusa' de Tolstói tenía numerosas inexactitudes históricas y no había 'logrado 'rehabilitar la imagen de Iván IV'. El principal defecto fue no mostrar a Iván como un actor político principal y talentoso, el recolector del Estado ruso y un enemigo implacable de la fragmentación feudal de la Rus' y de los boyardos reaccionarios." (pag. 139)
En respuesta a las críticas, Tolstói reescribió la primera parte y continuó trabajando en la segunda, utilizando el libro de Vipper. La primera parte se estrenó en el Malyi Teatr (Pequeño Teatro) de Moscú en octubre de 1944, pero no tuvo éxito. Así que fue remontada con gran éxito. La segunda parte fue representada por el Teatro de las Artes de Moscú en junio de 1946. La parte final de la trilogía, que trata sobre los últimos años de Iván, aparentemente quedó sin escribir.
La primera parte se volvió a imprimir en noviembre de 1933, cuando Stalin mostró un interés más activo y señaló algunos pasajes del diálogo de Iván, especialmente este:
"Quieren vivir a la antigua costumbre, cada uno sentado en un feudo con su propio ejército, igual que bajo el yugo tártaro ... No tienen pensamientos ni responsabilidad sobre la tierra rusa... Son enemigos del Estado, y si aceptáramos vivir a la antigua manera, Lituania, Polonia, alemanes, tártaros de Crimea y el Sultán cruzarían la frontera y destrozarían nuestros cuerpos y almas. Eso es lo que quieren los príncipes y boyardos: destruir el reino ruso." (pag. 139)
La primera parte de Iván el Terrible de Eisenstein se estrenó en enero de 1945, y en 1946 también recibió un premio Stalin.
A Stalin no le gustó la segunda parte de la película y, en marzo de 1946, su proyección fue prohibida alegando que era histórica y artísticamente defectuosa. Stalin dio la siguiente razón para su desagrado por la segunda parte en una reunión del Orgburó del comité central en agosto de 1946:
"El director se distrajo completamente de la historia. Retrataba a los 'Oprichniki' como sinvergüenzas podridos, degenerados, algo parecido al Ku Klux Klan estadounidense. Eisenstein no se dio cuenta de que las tropas de la 'Oprichnina' eran tropas progresistas. Iván el Terrible confió en ellos, para reunir Rusia en un único estado centralizado contra los príncipes feudales, que querían fragmentarla y debilitarla".
"Eisenstein tiene una actitud antigua hacia la 'Oprichnina'. La actitud de los historiadores antiguos hacia la 'Oprichnina' era toscamente negativa, porque equiparaba la represión de Iván el Terrible con la opresión de Nicolás II ... En nuestra época, hay una visión diferente... Eisenstein no puede evitar saberlo porque existe una literatura al respecto, mientras que él los representaba como degenerados de algún tipo. Iván el Terrible era un hombre de voluntad y carácter, pero en Eisenstein es un Hamlet débil de voluntad." (pag. 140)
A petición de Eisenstein, Stalin se reunió con él en febrero. Tras esa reunión, Eisenstein y Nikolái Cherkásov, el actor principal de la película, informaron de su conversación con Stalin al escritor Borís Agapov, y sus notas constituyen el único registro conocido de este encuentro.
"Iván", dijo Stalin, "fue un gran y sabio gobernante ... Su sabiduría era adoptar un punto de vista nacional, y no permitir la entrada de extranjeros en el país, protegiéndolo de influencias extranjeras... Pedro I también fue un gran gobernante, pero fue demasiado liberal con los extranjeros, abrió las puertas a influencias extranjeras y permitió la germanización de Rusia. Catalina (Ekaterina) lo permitió aún más... ¿Fue la corte de Alejandro I una corte rusa? ¿Fue la corte de Nicolás I una corte rusa? Eran tribunales alemanes".
"Stalin repitió el mismo punto más adelante en la conversación. 'Iván Grozni era un zar más nacionalista, más visionario'. No permitió la entrada de influencias extranjeras en el país. A diferencia de Piotr, que abrió la puerta a Europa y permitió la entrada de demasiados extranjeros".
"Sobre la crueldad de Iván, Stalin dijo lo siguiente":
"'Iván el Terrible fue muy cruel. Se puede mostrar esta crueldad, pero también es necesario mostrar por qué tuvo que ser tan cruel. Uno de sus errores fue no acabar con las cinco grandes familias feudales. Si hubiera destruido a estas cinco familias de boyardos, ni siquiera habría existido un Tiempo de Problemas...'
"En este punto, Molotov intervino diciendo que los acontecimientos históricos debían mostrarse bajo la luz correcta usando el ejemplo negativo de la opereta cómica de Demián Bedny, 'Los bogatiros' (1936), que se burlaba de la conversión rusa al cristianismo. Stalin estuvo de acuerdo: 'Por supuesto, no somos muy buenos cristianos, pero no podemos negar el papel progresista del cristianismo en cierto momento. Este acontecimiento tuvo una gran importancia, porque significó que el Estado ruso se alió con el oeste, en lugar de orientarse hacia el este. No podemos simplemente tirar la historia." (pags. 141-2)
Tras hablar con Stalin, Eisenstein y Cherkásov estuvieron de acuerdo en rehacer la película. Aunque recibió algunos consejos, Stalin dejó el asunto en sus manos de especialistas del arte cinematográfico, insistiendo únicamente en que fueran lo más históricamente precisos.
En la práctica, Eisenstein, que llevaba tiempo sufriendo problemas de salud, murió de un infarto en febrero de 1948. La película permaneció sin revisar, y no se estrenó hasta cinco años después de la muerte de Stalin.
Continuará...
Enlace original:
Stalin’s Library by Geoffrey Roberts – a resumé and review, pt 7 | The Communists

