30 de abril de 2026

«¡DE TODO SON CULPABLES LOS COMUNISTAS!»


Por Yuri Storialov. Publicado en ВКП(б) - Всесоюзная Коммунистическая партия большевиков. (Partido Comunista de la Unión Soviética-bolchevique). Traducción y notas, Nestor Guadaño.

La ironía de esta vieja caricatura radica en que, aún hoy en día, en distintos rincones del planeta se oye con frecuencia: «¡De todo son culpables los comunistas!»

Parecería que ya quedaron muy atrás los tiempos en que el movimiento comunista se encontraba en la cima de su influencia en el mundo. Tras la derrota del imperialismo alemán y del fascismo europeo en la Segunda Guerra Mundial, las posiciones de los comunistas eran más fuertes que nunca, incluso en los países de Europa Occidental. Los comunistas gozaban entonces de un enorme prestigio, y la Unión Soviética, que año tras año ganaba poderío económico y político, se convirtió en un auténtico faro para los trabajadores oprimidos de todo el mundo.

La retórica anticomunista de la época de la Guerra Fría, en teoría, debería haber desaparecido en los años noventa del siglo pasado. ¡Pero nada de eso! Y ahora los burgueses suelen culpar de los males del capitalismo… a los comunistas.

En los antiguos países socialistas de Europa es bastante habitual señalar como principal causa de los problemas actuales el «pesado legado del comunismo». Los «socios occidentales» compraron a bajo precio en esos países las empresas que funcionaban, integrándolas en la medida de lo posible en el sistema de sus grupos empresariales, holdings y corporaciones, y destruyeron lo que no les servía, deshaciéndose así de posibles competidores y obteniendo mano de obra barata. Eso no podía afectar negativamente al desarrollo de los países del bloque socialista destruido, ¿verdad? ¡La santa e inmaculada «mano invisible del mercado» no podía hacer daño a nadie! En cambio, los monumentos de la época del socialismo siguen molestando a todo el mundo y frenando el progreso. ¡Hay que derribarlos!

Lo mismo ocurre con la Federación Rusa y otras antiguas repúblicas soviéticas. La famosa expresión sobre la «bomba de Lenin», colocada bajo los «cimientos de Rusia», se ha convertido desde hace tiempo en un meme. Al mismo tiempo, muchos liberales rusos creen sinceramente que la Rusia oligárquica actual es la «URSS 2.0» y que «los comunistas siguen gobernándonos».

¿Quizás se deba a la crisis del capitalismo y al agravamiento de las contradicciones de clase? No, qué va... ¿Qué es eso que dice? ¿Qué tiene que ver aquí nuestra querida y gloriosa «economía de mercado»? ¿Acaso el afán del propietario privado, por obtener el máximo beneficio a cualquier precio ha llevado alguna vez a algo malo?

¡De todo esto son culpables los malditos comunistas! Si no fuera por ellos, los burgueses (perdón, los empresarios con talento y las empresas "socialmente" responsables) habrían construido hace tiempo el paraíso en la Tierra.

Ilustración «De mal en peor».

Autor: *Henrik Oskarovich Valk (1918-1998), diseñador gráfico, cartelista y caricaturista soviético (Enlace).

Y ahora en Rusia, ¿Qué tiene que hacer la clase trabajadora?

Por Ekaterina Fatiánova

De cualquier guerra imperialista, sea como se llame, es la clase trabajadora la que primero sufre. Los hijos del pueblo trabajador, reclutados en los ejércitos de los países beligerantes, sacrifican sus vidas, su salud física y mental, por los beneficios y ambiciones de la clase burguesa. Los propios trabajadores, como resultado del paro de la producción, y la destrucción de infraestructuras, se quedan sin trabajo ni medios de subsistencia.

La clase dominante de Rusia lanzó la llamada operación especial, obligados por el imperialismo que apoya a los nazis ucranianos, sin base material y sin poder prever las consecuencias para la economía. Ahora, los propagandistas del Kremlin se sorprenden al "descubrir" que: la industria rusa depende completamente del suministro de materias primas y componentes extranjeros. Gran parte de los bienes cotidianos más ordinarios, se produce en empresas dominadas por el capital extranjero. Las cadenas minoristas inflan especulativamente los precios, y crean escaseces artificiales. Los bancos, ninguno de los cuales está libre de la participación de capital extranjero, suben los intereses sobre los préstamos, llevando finalmente a la población a una rueda esclavizadora de deudas. 

Esta guerra de liberación del este de Ucrania, es necesaria, para prevenir una guerra aún peor del imperialismo de la OTAN contra Rusia. Pero, ni siquiera la moral del ejército y del pueblo ruso, es tan alta como desearía el régimen actual burgués. Sólo apuesta toda la propaganda, en declarar habitualmente, que la maquinaria imperialista occidental, supuestamente, está organizando "disturbios" en el país. 

Pero este escenario es el que buscaban: el mercado. Este capitalismo ideológico de control invisible, que estos mismos caballeros han estado "cultivando", y creando durante las últimas décadas. De principio al fin de todo, la intelectualidad decadente y depravada, los grandes matones asesinos, convertidos en oligarcas, destruyeron la Unión Soviética. 

Esos mismos ideólogos del capitalismo, de las reformas para imponer un estado dominado por el mercado, siguen sentados en silencio, en el gobierno.

Ridiculizando a la sociedad consumista, los propagandistas a tiempo completo de la burguesía, no recuerdan que ellos mismos crearon esta sociedad (empezando por el culto soviético tardío a los vaqueros, chicle y "cuarenta variedades de salchichas"), amparando el poder de clase de aquellos, en cuyas manos están concentradas grandes propiedades. Y gran parte, de la dictadura de clase que mantiene por el mercado, reside precisamente en los negocios e imposiciones al pueblo, que ejercieron gracias a la acelerada venta de las propiedades estatales soviéticas populares, a "socios" extranjeros.

Lo primero que perdió la clase trabajadora rusa con el inicio de la llamada operación especial (que ahora, está legalmente prohibida llamarse de otra manera), son los restos de las libertades burguesas: la libertad de expresión y la libertad de reunión, que han sido tan duramente golpeadas durante los dos años de la "pandemia" del coronavirus, así como la libertad de recibir y difundir información. Todo ello, no ha estado exenta de pérdidas materiales, y no se trata de comprar o no comprar un "gadget" moderno, sino de simplemente de sobrevivir.

Con la fuerte subida del tipo de cambio del dólar y del euro, los salarios de los trabajadores se están depreciando rápidamente, y el paulatino aumento de los precios de alimentos y bienes, esta minando el poder adquisitivo. Las fábricas no dedicadas completamente a la guerra, tienen cierres parciales, debido a la escasez de piezas previamente importadas (por ejemplo, AvtoVAZ), o por embargo directo político de los capitalistas extranjeros, que poseían empresas en el territorio de la Federación Rusa. 

La "retirada" de los mercados rusos, por ejemplo, de Coca-Cola y McDonald's o Unilever Corporation, no significa tanto la ausencia de los habituales "objetos de consumo referentes" en las estanterías, sino principalmente del cierre de fábricas de producción, donde se empleaba a miles de trabajadores rusos. Detener la importación de piezas y coches automovilísticos al país, (algo que ya ha hecho, por ejemplo, MAN y Scania) en el futuro pondrá en peligro el transporte doméstico de carga, ya que la mayoría de los coches son importados, son extranjeros. El tiempo de inactividad anunciado durante un par de meses, ya se está convirtiendo en un aumento explosivo del desempleo.


La nacionalización de las compañías "exiliadas", que el gobierno burgués propone en la forma que expone, es un simulacro, un engaño, otro intento de dulcificar y sobornar la cabeza de la población. En lugar de tomar el control de la producción y convertirla en beneficio del pueblo trabajador, como hacen los países socialistas durante la nacionalización, la Federación Burguesa Rusa propone reorganizar las empresas abandonadas, entre "sus" capitalistas, sin ninguna garantía de beneficio para la clase trabajadora. 

"El nuevo propietario se compromete a asegurar el trabajo, de al menos dos tercios del personal durante el año", los medios burgueses aplauden y se ven abrumados de alegría. Esto debe entenderse de la siguiente manera: en un año, el nuevo "propietario" tiene derecho a despedir a un tercio de todos los empleados y, un año después, a hacer lo que quiera con la empresa, sin asumir ninguna responsabilidad por ella. Recordamos bien cómo los "propietarios efectivos", destrozaron las prósperas empresas soviéticas, vendiendo el equipo más moderno al precio de metal con el que se fabricaba. ¿Qué ha quedado para la clase trabajadora?

Sí, la nacionalización es necesaria, pero no esta propuesta elaborada por un gobierno hostil a nuestra clase, decorativa y que no garantiza nada al pueblo. La nacionalización debe estar en interés de la clase trabajadora, y tiene que enfilarse como el objetivo principal, preservar los empleos y salarios, mejorar las condiciones laborales, y las verdaderas libertades políticas que permitan luchar por una vida mejor. Por ello, ahora es especialmente importante que los trabajadores se organicen en su lugar de trabajo, formen grupos de iniciativa (incluidos sindicatos de clase en los centros de trabajo, y células del partido bolchevique), para que tomen la producción bajo su control. 

Y esto ya no será el control obrero, al que estuvimos alienados en tiempos de Brézhnev —la limpieza de los talleres o sobre la distribución de vales—, sino el verdadero control del colectivo laboral sobre todas las acciones para el poder económico político en las empresas. 

De los camaradas más fiables y probados, se elegirán comisarios para la gestión general y la interacción externa, y apoyarlos bajo el principio de "uno para todos y todos para uno". En las empresas con participación de capital extranjero, especialmente si ya han anunciado futuras inactivaciones o reducciones, es necesario crear nuestros propios órganos de gestión, para evitar la suspensión de trabajos, la retirada o destrucción de equipos. Si fuera necesario, también habrá que expulsar a la administración hostil, a la clase trabajadora e instalar el propio poder obrero, estableciendo inmediatamente lazos con otras empresas para apoyo y protecciones mutuas. 

Por ahora es evidente, que tenemos que desarrollar estas ideas en las empresas en peligro de cese de actividad, pero a larga las medidas propuesta se expandirán a todo el país.


Como he comentado, es interés de la clase trabajadora preservar no solo el empleo, sino también el salario, frente a los apetitos empresariales. Por lo tanto, necesitamos una consecuente propaganda para los empleados, las familias de los trabajadores, exigiendo las siguientes demandas a las autoridades y a la dirección de las empresas: 

Seguridad en el empleo, aumentos salariales en relación con el tipo de cambio del dólar, rechazo de todas las multas, incluidas las ya impuestas, negativa a despedir trabajadores y reducir salarios. 

La forma en que esto se hará, debe ser indiferente a los trabajadores. Los capitalistas tienen el poder en sus manos, y han declarado que son capaces de controlar la producción, lo que significa que deben ser capaces de moderar sus apetitos y resolver los problemas que ellos mismos van creando. Mas en el caso de que al menos una demanda no se cumpla o se ignore, la clase obrera tiene todo el derecho a no trabajar, pues los capitalistas con obtener beneficios, haya producción o no, se pagan al menos, con asientos cálidos en los organismos estatales y municipales burgueses propios. 

También tenemos presente la herramienta más contundente para luchar eficazmente contra la arbitrariedad de las autoridades o explotadores: La Huelga. Una huelga con demandas políticas se llama, Huelga de clase, y es fundamental su desarrollo cuando está bien organizada. 

La "Huelga de Clase", no puede sucumbir a trucos como "estamos en momentos difíciles", "el enemigo está en las puertas", " no hay que confundirse en los gritos". Los propagandistas burgueses bien pagan a voceros que insisten sobre la "traición nacional" de los trabajadores que se manifiestan. Cualquier guerra imperialista no la inician los trabajadores. Los capitalistas se benefician. La actual "operación especial" tampoco fue iniciada por la clase trabajadora, así como tampoco fue la clase trabajadora quien organizó el golpe fascista en Ucrania en 2014, ni en la Federación Rusa en 1993.

¡No a la guerra entre las naciones, ni a la paz entre clases!

¡Viva la próxima revolución socialista!


Enlace consultado.-

* Heinrich Oskarovich Valk: 

Diseñador gráfico, cartelista, caricaturista y maestro de la ilustración de libros infantiles.

Miembro de la Unión de Artistas de la URSS.

De nacionalidad estonia. Su padre era subdirector de una empresa ferroviaria. En 1936, Valk se graduó en una escuela de Moscú y se matriculó en la facultad de medicina. Al dedicarse en serio a la caricatura, abandonó la medicina. Desde 1938 trabajó en «Krokodil». Firmaba las caricaturas para «Krokodil» con el monograma «GV» y siempre indicaba el año.

Autor no solo de dibujos fantásticos, como «Una mirada al futuro cósmico» (1955), sino también del ensayo de ciencia ficción «En un cohete personal» (1959).

También fue ilustrador de literatura infantil de los años 50 a 70. Realizó ilustraciones para libros de muchos escritores soviéticos, como N. Nosov, V. Korzhikov, Agnia Barto, Viktor Dragunsky, Boris Zakhoder, Serguéi Mijalkov y muchos otros. Sus obras son principalmente en blanco y negro, aunque algunas ilustraciones son en color. Ilustró alrededor de cien libros. Algunos de ellos se publicaron en tiradas de millones de ejemplares en la URSS y se reeditaron en varias ocasiones. Por ejemplo, el libro de N. N. Nosov «Vitia Maléev en la escuela y en casa» contiene 12 ilustraciones, mientras que «Neznaika en la Luna» cuenta con unas 217 ilustraciones.

Un estilo gráfico muy preciso y limpio, con una estética de la línea llevada al máximo. Uso activo de rellenos y tramas texturizadas, en gran medida similar a las técnicas de grabado. Escenas ricas en detalles. El mejor dibujante, que combina con éxito la máxima precisión y corrección de las construcciones con la vivacidad y la acertada transmisión de los personajes. Se aprecian tendencias hacia la caricatura y el diseño futurista (industrial) de su época dorada: mediados del siglo XX.

Un maestro de primer orden, con un nivel de ejecución insuperable.

Heinrich Oskarovich ilustró la tercera y última parte de la trilogía de Nosov sobre Neznaika. Valk es uno de los primeros ilustradores de N. N. Nosov. El primer libro del escritor —la recopilación «Tuk-tuk-tuk»— se publicó en 1945 con dibujos de Heinrich Valk, ligeros, desenfadados y con un matiz apenas perceptible de humor de revista. Para el entonces joven dibujante y caricaturista, esta recopilación se convirtió en el primer libro infantil de su carrera profesional. «Así comenzó —escribió el propio G. O. Valk— nuestra larga colaboración con Nikolái Nikoláievich». Y continuó: «Tuve la suerte de ilustrar casi todos sus relatos, la novela Vitia Maléev en la escuela y en casa, y su famoso «Neznaika en la Luna».

Heinrich Valk conservó la imagen de Neznaika creada por Laptev y la canonizó definitivamente. A los demás personajes, según la narración (bastante satírica) de Nosov, «el artista les dotó de rasgos grotescos y, a veces, caricaturescos» (L. Kudryavtseva).

Ninguno de los ilustradores posteriores de la trilogía de cuentos de hadas, puede competir por el momento con estos maestros reconocidos. Aunque los admiradores de Neznaika, ven con buenos ojos las ediciones modernas con dibujos de Evg. Kozlov (estilizados al estilo de Laptev) y A. Borisenko (estilizados al estilo de Valk).

Heinrich Oskarovich falleció en 1998. La urna con sus cenizas se encuentra en el columbario cerrado del cementerio de Donskoi.


Páginas consultadas:

http://bolshevick.org/chto-delat-rabochemu-klassu Qué debe hacer la clase trabajadora, Partido Comunista de toda la Unión (Bolcheviques)

22 de abril de 2026

El tiempo de nuestros Héroes. Conferencia con documentales y coloquio.

Inicia en Nicaragua festival de cine El Tiempo de Nuestros Héroes de RT Doc

Ante la escalada de los ataques imperialistas en el mundo, junto con otras organizaciones, os invitamos a asistir a este festival de documentales y coloquios, único en este reino. "todo tiene que ser contado con la verdad de las imágenes extraídas de la realidad. Luchar contra la manipulación de los grandes medios de comunicación, es una de las más importantes formas de romper el velo, para hacer justicia, a los que se les priva de voz"

«Estamos en el tiempo de nuestros héroes. Son tiempos de heroísmo, de firmeza y de fortaleza de nuestros pueblos. Heroísmo, dignidad, firmeza, fortaleza para derrotar al fascismo, para derrotar al nazismo, para derrotar a los enemigos de la humanidad».

El tiempo de nuestros Héroes.
 
Se celebrará:

Viernes 24 de abril a las 18.00, en Madrid.
Espacio Ronda
Ronda de Segovia 50 (metro Puerta de Toledo).

Contaremos con la participación presencial, tanto de los directores de los documentales, como de grandes ponentes que arrojarán más luz a este evento. Estos trabajos audiovisuales emiten un mensaje de relatos contemporáneos, destacando la relevancia narrativa y la contribución a la reflexión histórica y social.

Aparte de proyectar estos documentales de gran nivel, también tendremos un coloquio de preguntas y respuestas a nuestros invitados.

A lo largo de evento, también contaremos con más sorpresas agradables e interesantes.

Será una velada inolvidable.

12 de abril de 2026

14 de Abril, Día de la República. "EL EMPECINADO", UN MAGNÍFICO COMBATIENTE AL SERVICIO DE LA CAUSA IDEAL DE LA INDEPENDENCIA DE ESPAÑA.

Por Esteban Zúñiga. Con un escrito realizado por ANTONIO MACHADO.
"El carácter y contenido de la guerra impuesta al pueblo español son de tal naturaleza, que de una guerra de defensa de nuestro pueblo, de sus derechos y libertades democráticas, de sus conquistas economicosociales y culturales, contra la rebelión militar de los oficiales terrestres y traidores a su patria, se ha transformado en una guerra de independencia nacional contra la invasión militar colonizadora del imperialismo fascista de Alemania e Italia, ayudadas por otros países fascistas."
(Resolución del Pleno ampliado del Comité Central del Partido Comunista de España, sobre el informe realizado por el camarada José Díaz, el 5 de marzo de 1937. Ediciones del Partido Comunista de España. Comisión Nacional de Agit-Prop. 1937).
Tanto la memoria del 2 de mayo de 1808 como la Guerra de la Independencia serían aprovechadas por el Partido Comunista de España para legitimar y acrecentar la lucha antifranquista, emulando la defensa de la soberanía y la independencia de España con la sublevación contra la invasión de Napoleón. Era un significado importante, pues la guerra de 1936-1939 adquiría una nueva lucha por la libertad y la independencia, contra el fascismo internacional de los nazis alemanes y de los fascistas italianos, conectando la resistencia y la represión francesa con la destrucción y ataque sobre Madrid durante la guerra de 1936-1939.

Pudiendo asumir esta guerra como un nuevo levantamiento popular -aludiendo al ejemplar antecedente de 1808-, y así deslegitimar tanto los ejércitos invasores participantes, como denunciar la errónea política internacional de "No Intervención". Pudiendo, en resumen, identificar a Hitler y Mussolini con Napoleón.

Un ejemplo de estas tesis, sería el representado por ANTONIO MACHADO, quien en una de sus publicaciones dedicada a la defensa de Madrid, aludiría a JUAN MARTÍN "EL EMPECINADO", aparecido en el mes de abril de 1938, en el primer número de la revista militar "NUESTRO EJÉRCITO".

"El Empecinado" había combatido fieramente a las tropas napoleónicas, pasando a convertirse en un símbolo patrio de la resistencia popular. A quién Antonio Machado rememoraría como uno de los héroes liberales más populares, conectándole con la tradición de la lucha por la libertad que era enfrentada a la España absolutista.

Un texto que compartimos a continuación, y en el que se sirve de un dibujo de Goya para ilustrar la figura histórica de un símbolo del arrojo de los guerrilleros contra la invasión francesa. Convirtiéndose en es un héroe guerrillero importantísimo, en la primera guerra de la independencia de España del invasor francés, mártir contra la invasión de Napoleón.

AntonioMachado.JPG
"NUESTRO EJÉRCITO".
Los héroes de la primera Guerra de la Independencia.
JUAN MARTÍN. "EL EMPECINADO".
Por ANTONIO MACHADO.
(Fuente: "Nuestro Ejército". Revista Militar. Año I - Núm. 1 - Página 15. Barcelona, abril de 1938).
"Al pincel de don Francisco Goya debemos un retrato insuperable de Juan Martín Díez, a quien llamaron en su tiempo el "Empecinado", con mote alusivo acaso a la "pecina" de su pueblo -según algunos autores, el mote de Empecinado, alude al oficio de zapatero que profesaron muchos de sus familiares- y a quien hoy, más de un siglo después de su muerte, recuerdan con el mismo apodo muchos que ignoran la existencia de Castrillo del Duero y del arroyo de aguas cenagosas y negruzcas que cruza la triste villa, cuna del guerrillero inmortal. Tuvo Juan Martín un alias bien "pizmiento" -hubiese dicho Cervantes-, que el tiempo se ha encargado de convertir en nombre claro y significativo.

La figura goyesca del Empecinado, que muchos admiramos en una ya remota Exposición madrileña, coincide en muchos de sus rasgos, pero no en todos, con la epopeya galdosiana. Acaso don Benito no consultó, para sus "Episodios Nacionales" con el retrato de Juan Martín, que había pintado el maestro de Fuendetodos.

Aquel "moreno amarillento" del semblante a que alude Galdós, dista mucho -si la memoria no me traiciona- de la color un tanto aborrachada, hacia el rojo sanguíneo, que domina en la pintura. En lo demás, parecen de acuerdo pintor y novelista. Para ambos era Juan Martín "un cuerpo de bronce que encerraba la energía, la resistencia, la terquedad, el arrojo frenético del meridional junto a la paciencia de la gente del Norte". Para ambos eran "vivos" los ojos de Juan Martín, su pelo aplastado sobre la frente junto a las cejas bien pobladas. Y su "afeite a la rusa", que unía el "bigote a las patillas", dejando "la barba limpia de todo pelo". Sobre este último detalle -tan sugestivo en nuestros días- insiste Galdós, recordándonos que era propio de los guerrilleros, antes que Zumalacárregui y otros jefes carlistas que lo pusieran de moda entre sus gentes.

El afeite a la rusa -añadimos nosotros- era una caracterización popular, algo anterior a nuestros guerrilleros, a nuestras guerras civiles y a nuestros bandidos generosos.

¡El Empecinado!... Con este nombre evocamos hoy las páginas heroicas de nuestra primer guerra de la independencia, la guerra de España, la España de entonces contra los ejércitos de Bonaparte, y contra el "fascio" de los comienzos de aquella centuria, contra los invasores de fuerza y los traidores de nuestra propia casa.

Sí, "mutatis mutandis", el trance de España de entonces era el de la España actual. Entonces como hoy, se luchaba por la integridad de nuestra patria y por el derecho de los españoles a perdurar en la historia. Si, no lo dudéis, el guerrillero de ayer, el más ilustre sin duda de todos los guerrilleros de su tiempo, abrazaría hoy fraternamente, con viril efusión a muchos capitanes no menos egregios de nuestros días.

El que salió de Aranda con un "ejército de dos hombres en 1808, a las primeras noticias de la invasión francesa, y llegaría a tres mil soldados en 1811", el que mereció de las Cortes de Cádiz el mando en jefe de la Quinta división el segundo Ejército, era "pueblo", profundamente pueblo, y había nacido capitán en el más alto y noble sentido de la palabra. Yo no sé si la ciencia bélica, en su capítulo de guerra de guerrillas, habrá estudiado tanto en las acciones que ordenó Juan Martín como en las batallas, asaltos y emboscadas que dirigieron otros adalides de su tiempo.

Muchos fueron entonces los buenos guerrilleros, y sin duda los hubo más sabios, más hábiles y de mayor capacidad militar. Hablen los técnicos. Desde un punto de vista ético, que es a fin de cuentas el de la historia y el de la leyenda, ninguno de ellos pudo superar al Empecinado. El sentido frívolamente objetivo de nuestra crítica y torpemente realista, es nuestra novela. Hábil para calumniar con la verdad anecdótica, para enturbiar con detalles aprendidos o averiguados la claridad de una visión de lo esencial. El mismo Galdós -tan poeta a su modo y profundo vidente de lo español-, insiste demasiado sobre la mala prosodia y pésima ortografía del héroe. "¡Oh, aquellos despachos y oficios que tan mal redactaba, y tanto peor hubiera manuscrito Juan Martín!"...

Sin duda. Pero aquellos mismos partes de guerra eran frecuentemente, ¿por no decirlo?, verdaderamente modelos de modestia, de veracidad y de disciplina. Porque Juan Martín fue muchos más que un simple guerrillero, más que un ilustre salteador de la guerra. La hombría integral de aquel analfabeto, podía estar supeditada a misiones más amplias, a poderes más altos. Con hombres del temple moral de Juan Martín -lo estamos viendo en nuestros días-, se hubiera podido hacer un ejército, un magnífico instrumental de combate al servicio de una causa ideal.

Algo de esto debieron sospechar los enemigos de Juan Martín, los viles aduladores del rey canalla, que tan mala suerte le dieron, después de haberlo escarnecido tanto. ¿Qué otra cosa puede significar la pasión y muerte del Empecinado? Fue víctima Juan Martín, como todos sabemos, de la abominable reacción fernandina. Era Juan Martín lo más peligroso, y lo que más podían temer y abominar, los reaccionarios y absolutistas de aquellos días.

Porque Juan Martín era el pueblo contaminado de liberalismos, el "ethos" popular, que mira hacia el futuro, y que pretende vivir en el sentido esencial de la historia. No era Juan Martín un simple aventurero, maestro en la arte de la sorpresa y la encrucijada, que hubiera servido a todas las causas, por amor a la guerra y a la aventura. Juan Martín no podía obedecer a un rey felón que adulaba la fuerza, felicitando a Bonaparte por sus victorias en España. Ni a aquellos que, para ahogar el ímpetu progresivo de su raza, abrieron las fronteras a los ejércitos de Angulema, a los cien mil hijos de San Luis.

Los de ayer, el 19 de agosto de 1825, que acribillaron con sus bayonetas serviles el noble pecho de Juan Martín (murió Juan Martín forcejeando con el verdugo y la escolta que le conducía al suplicio), era muy semejantes a los que gritan hoy "¡arriba España!" después de haber abierto todas sus puertas a los mal contados "cien mil hijos de Hitler y de Mussolini", los mismos que no se atreven a gritar: "¡abajo el pueblo"... cuando éste quiere ser próspero y libre, cuando aspira a la dignidad y a la cultura.

Os envío este escrito:

No lo dudéis, egregios capitanes, amigos queridos del Ejército Popular, la sombra de Juan Martín, os acompaña.

Con vosotros estuvo, combatiendo al "fascio", a las puertas de Madrid.

Estará con vosotros allí donde os encontréis.

Con vosotros, y al lado de nuestra gloriosa República, incorporada al gran ejército de la victoria."

Los crímenes de los fascista letones.

Monumento a los Fusileros Letones, por ...
Monumento dedicado a los Fusileros Rojos Letones.

Extraído de Bloque del Este.

Para que no se olvide, como por medio del terror, la llamada "democracia burguesa letona" impuso su poder.

Los crímenes contra los trabajadores se extendían desde 1918. Los burgueses odiaban el socialismo. En la noche del 21 al 22 de diciembre de 1919, 11 ciudadanos de Valmiera, del Komsomol, fueron asesinados a tiros por nacionalistas burgueses letones.
¡Recordemoslos hoy y honremos la memoria de los héroes! https://telegra.ph/VALMIERSKIE-GEROI-12-04
Las víctimas de la masacre de los nacionalistas burgueses, se cebaron en un experimentado comunista letón, participante activo desde la Revolución de 1905:
🔸
Yanis Ozols-Ziedonis. Cuya traducción al idioma ruso es Янис Озолс-Зиедонис (1885-1919) (https://t.me/socialistbloc/26578)
Además, fueron ejecutados 10 jóvenes comunistas letones, miembros del Komsomol Leninista de Valmiera y Ruiena, participantes del círculo socialdemócrata juvenil "Darbs":
🔸
Karlis Leinerts (1901-1919) https://t.me/socialistbloc/26584
🔸
Edouard Kalninch (1898-1919) https://t.me/socialistbloc/26582 )
🔸
Ernest Ditzmanis (1901-1919) https://t.me/socialistbloc/26585 )
🔸
Yanis Taurinsh (1897-1919) https://t.me/socialistbloc/26586 )
🔸
Karlina Soldava (1900-1919) https://t.me/socialistbloc/26587
🔸
Martha Aboltyna (1896-1919) https://t.me/socialistbloc/26588 )
🔸
Elsa Aure (1897-1919) https://t.me/socialistbloc/26589 )
🔸
Christina Krievinya (1901-1919) https://t.me/socialistbloc/26590 )
🔸
Alvina Libia Sermoule (1895-1919) https://t.me/socialistbloc/26592 )
🔸
Johanna Danilevich (1903-1919) https://t.me/socialistbloc/26593 )

¡Memoria eterna a los héroes que dieron sus jóvenes vidas en la lucha por un futuro mejor!

Para que no se olvide...

Los policías nazis, más crueles, en Letonia.

Por Evgueni Ivanov. Traducción Nestor Guadaño, extraído de la página de ☭ ☆ ИОСИФ ВИССАРИОНОВИЧ СТАЛИН ☭ ☆



Aunque desde 1920 la clase burguesa, de nacionalistas "democráticos", con la república de Letonia, puso  una especie de Parlamento (Saeima), la persecución de las ideas socialistas fue en aumento. Las dificultades planteadas por la crisis económica mundial de 1929, las condiciones de vida de la mayoría de la población letona descendió brúscamente, donde el hambre y las enfermedades hicieron reaccionar a todos los sectores sociales. Huelgas económicas pero sobre todo políticas, exigiendo las destituciones de los sucesivos gobiernos de la burguesía nacional. 

Ante esta situación, el primer ministro que ejercía el poder desde 1918 Karlis Úlmanis, dio un golpe de estado (1934), llevado a cabo por el ejército y las unidades paramilitares "Aizsargi", proclamó un estado de guerra y disolvió todos los partidos políticos, organizaciones sociales y medios de comunicación, cerrando el parlamento, y encerrando en campos de concentración y cárceles a miles de trabajadores. Úlmanis acu­muló todos los poderes (1936) y propugnó una estrategia bálti­ca conjunta.

Tras las elecciones democráticas del 15 de Julio de 1940, la mayoría de la población votó por el Bloque del Partido Popular Letón, una coalición de organizaciones sociales que abogaban por el fin de la Dictadura de Úlmanis. El triunfo cambió la sociedad, abrió las cárceles, los campesinos ocuparon las tierras ancestrales comunales ocupadas por terratenientes, etc. El 5 de Agosto, se proclamó la República Socialista Soviética de Letonia.

«El Comando de Arajs»: los policías nazis, más crueles del territorio ocupado de la URSS durante la guerra.

El 10 de Julio de 1941, la maquinaria de guerra nazi ocupó Letonia, con el apoyo de la minoría nacionalista letona. Está colaboró con el mando del "reichskommissariat Ostland", impuesto por los agresores.

Desde el inicio de la guerra, las principales tareas de los represores letones consistieron en organizar, preparar y llevar a cabo fusilamientos masivos de civiles. Una de las figuras más siniestras entre los sádicos fue un tal Arajs, cuyos ancianos compañeros son homenajeados hoy en día en la República de Letonia.

Viktor Arajs, nacido en 1910, natural de Letonia, organizó en los primeros días de la ocupación de la ciudad de Riga por las tropas alemanas, a principios de julio de 1941, enroló a delincuentes e individuos que profesaban ideas nacionalistas, la mayoría exiliados, que volvieron tras el saqueo de la República Socialista Soviética de Letonia, un denominado «Comando de seguridad», que posteriormente pasó a denominarse «Policía Auxiliar de Seguridad Letona».

Ya, en la primera quincena de julio de 1941, Arajs y sus secuaces organizaron la quema de sinagogas judías en la ciudad de Riga. A partir de la segunda quincena de julio de 1942, el «Comando de seguridad» llevó a cabo fusilamientos masivos de civiles, que tuvieron lugar en el bosque de Bikernieki. El propio Arajs, según testigos presenciales, extorsionaba exigiendo dinero a los detenidos bajo la amenaza de ejecución. Los que no podían pagar eran fusilados inmediatamente, el resto después de pagar.

En algunos fusilamientos se asesinó hasta 2.000 personas. El 8 de diciembre, dispararon a los niños en el hospital de la calle Ludzas, en el gueto de Riga, bajo el pretexto de que la mayoría eran judíos. 
A partir de enero de 1942, este «Comando de Arajs» «perfeccionó» el método de fusilamiento. Si antes los condenados a muerte se colocaban en pequeños grupos al borde de la zanja y los ametralladores, a la señal, realizaban disparos en ráfaga, a partir de principios de 1942 las víctimas, desnudadas hasta la ropa interior y a veces completamente desnudas, debían bajar sobre los cadáveres de personas asesinadas anteriormente y colocarse de tal manera que sus cuerpos cayeran hacia abajo en pilas ordenadas.

Según el testimonio de Ligotnis, miembro del «Comando de Arajs», solo entre enero y marzo de 1943, más de 10.000 personas fueron fusiladas por estos criminales.
El propio Arajs participaba activamente en los fusilamientos, y exigía lo mismo de sus subordinados. Es conocida su frase: «¿Qué clase de oficial es aquel que no ha matado ni a un solo judío?».

En 1942, por su celo demostrado, el mando hitleriano concedió a Arajs el grado de Sturmbanführer de las SS, y en julio de 1943 fue condecorado con la Cruz de Mérito Militar con espadas.
Sin duda, el «Comando de Arajs» ocupaba el primer lugar entre todas las formaciones policiales de Letonia en cuanto al número de crímenes. Muchos de sus miembros recibieron después de la guerra el merecido castigo. Algunos lograron escapar con las tropas alemanas en retirada. Lamentablemente, entre ellos se encontraban el propio Viktor Arajs, así como su subordinado, el excomandante de la compañía de guardia del campo de concentración de Salaspils (un campo de exterminio dónde fueron asesinados más 100.000 internados, 60.000 de ellos, judíos), Konrad Kalejs, expulsado en enero de 2000 del Reino Unido. Konrad Kalejs falleció antes de su extradición.

Fuente: Kalganov, A. «Caso n.º 2783: Los crímenes de guerra no se olvidan».

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