17 de mayo de 2026

El amor en un comunista

Subimos un artículo, que en este momento concreto, falto de certezas y futuro, cuánto es más necesario, remover las piedras que impiden que surja el manantial del pensamiento revolucionario.

Por Esteban Zúñiga y Nestor Guadaño

Empezamos por un escrito realizado en Mayo de 1977. El poema "CLASES SOCIALES", contenido en su libro "CARTAS DE AMOR DE UN COMUNISTA", escrito por ISABEL PÉREZ MONTALBÁN.
"Nunca ha creído que la poesía pueda ser un arma cargada de futuro, sino sólo una de las formas de expresión de cada época que refleja el pensamientos y las formas de vida de ese momento histórico. Como la vida no es idílica, es lógico que el creador se haga eco de su entorno, de lo humano y sus trastiendas. El poeta elige huir de la realidad o sumergirse en ella, pero, personalmente, no soy capaz de escribir sobre los mirlos trinando en sus ramas mientras tres cuartas partes del mundo sobreviven en la pobreza."

(Entrevista a Isabel Pérez Montalbán por su poesía. "Anika Entre Libros". Abril 2004).

Hoy queremos compartir, un poema de Isabel Pérez Montalbán -nacida en Córdoba en 1964-, una poeta encuadrada por los críticos en la corriente conocida como de la "poesía de la conciencia", corriente literaria significada, también, por ser anticapitalista y, a la vez, socialmente comprometida.
Su poema titulado "CLASES SOCIALES", que ocuparía el primer lugar de su poemario "CARTAS DE AMOR DE UN COMUNISTA". Un libro publicado en 1999 por la editorial valenciana "Germania" -hoy en día desaparecida- y que viene a recoger poemas escritos por Isabel Pérez Montalbán alrededor de diez años. Y que tiene la particularidad que utiliza como índice temporal distintas fechas, y que nos viene a mostrar su motivación interna para cambiar el mundo -aunque vaya de fracaso en fracaso-, desde un postura militante... Mostrándonos como a pesar de que el éxito, no corone su intentos por conseguir un mundo mejor y más justo, se mantiene firme en su compromiso de luchar, sin cuartel, "CONTRA LA DESMEMORIA Y LA INDIFERENCIA POLÍTICAS".
A continuación, transcribimos un fragmento de un prólogo de este libro. Escrito por el militante comunista Salustiano Martín -nacido el 30 de agosto de 1950 en la población salmantina de Parada de Rubiales-, profesor de Lengua y Literatura y también poeta.
"(...) Respuesta inmediata, según creo, a la caída del muro de Berlín, la desintegración de la Unión Soviética y la desbandada hacia la derecha (o hacia la disolución) de la mayor parte de los partidos más o menos marxistas, este libro pone toda su fuerza apasionada, toda su sabiduría poética al servicio de la reflexión autocrítica y contra el virus esclavizante de la indiferencia política. Es, me parece, un libro excelente desde el punto de vista de su talante moral y político: es un libro necesario. Creo que ya es hora de que acabemos con el sagrado respeto que parece impedirnos considerar, en primer plano, lo que los poemas DICEN, el tipo de mundo que PROPONEN, la actividad humana de que dan cuenta y estimulan. En ese terreno, el conocimiento y la intuición se alían en manos de la autora de "CARTAS DE AMOR DE UN COMUNISTA" para producir un poemario en que el tejido discursivo y las composiciones poéticas rinden su mejor fruto al servicio de un contenido humano grave, donde habla la voz de un ser humano que se enfrenta con sus propias pesadumbres personales y civiles: que se duele de los fracasos de sus esfuerzos liberadores, pero que no se rinde, que sólo se detiene un momento para aclarar(se) la razón de sus pasos y recuperar el vigor."

(Salustiano Martín. Prólogo del poemario "Cartas de amor de un comunista" de Isabel Pérez Montalbán. Fuente: Biblioteca virtual Omegalga. PDF).


"Los pobres son príncipes que quieren reconquistar su reino".
Agustín Díaz-Yanes: "Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto."

Clases sociales

Con seis años, mi padre trabajaba
de primavera a primavera.
De sol a sol cuidaba de animales.
El capataz lo ataba de una cuerda
para que no se perdiera en las zanjas,
en las ramas de olivo, en los arroyos
en la escarcha invernal de los barrancos.

Ya cuando oscurecía, sin esfuerzo,
tiraba de él, lo regresaba níveo,
amoratado, con temblores
y ampollas en las manos,
y alguna enredadera de abandono
en las paredes quebradizas
de sus pulmones rosas
y de su pequeño corazón.
En los últimos años volvía a ser un niño:
se acordaba del frio proletario,
porque era ya substancia de sus huesos,
de aroma de salvia, del primer cine mudo
y del pan con aceite que le daban al ángelus,
en la hora de las falsas proteínas.
Pero su señorito, que era bueno,
con sus botas de piel y sus guantes de lluvia,
una vez lo llevó, en coche de caballos,
al médico. Le falla la memoria
del viaje: lo sacaron del cortijo sin pulso.
tenía más de cuarenta de fiebre
y había estado a punto de morirse,
con seis años, mi padre, de aquella pulmonía.
Con seis años, mi padres.
Mayo de 1977, mes y medio de su muerte.
Nadie estudiará esta fecha.

Isabel PÉREZ MONTALBÁN.


"La historia se complica", de Pepe Sánchez, de estreno en Valdecarzana | MARA VILLAMUZA

Continuamos con dos poemas, "CUESTIÓN CANDENTE" y "FONDO DE ARMARIO", editados en el año 2024, por la Editorial Loto azul. Escritos por Pepe Sánchez, dentro de su libro "LA HISTORIA SE COMPLICA".

En el prólogo del libro, Pepe Sánchez expone:
"... Con su relectura y una labor militante, no podía negar más el valor añadido de la poesía como transmisora de pensamientos, de experiencia, de compromiso, de historia, de los pesares, de la rabia, del cambio social y, por qué no, del amor y los sentimientos. Igual que la individualidad no puede generarse más que en el colectivo, la paz que me genera la poesía no puede sustraerse de la "guerra" que es nuestra sociedad, desde lo más sencillo hasta lo más complejo. En resumen, mis poetas y mi compromiso social y político conducen los poemas que escribo hacia la comunidad".

En la contraportada el propio autor indica:
"Nuestra existencia no es sólo personal, sino que resulta de la realidad social. La sociedad en la que vivimos condiciona nuestra vida, nos golpea, nos cierra los ojos, amordaza nuestra palabra, debilita nuestras manos... Sólo llegaremos a "ser uno mismo" reconociendo a nuestros hermanos, a nuestras hermanas. Así, podremos desatarnos, quitarnos las vendas, unir nuestras manos, gritar y cambiar el mundo. Pero en cada paso parece que la historia se complica".

Cuestión candente

No tengo noticias sobre el futuro.
Hay necesidad, también hay tendencias.
Solo no llegará, aunque haya urgencias,
por mucho que el fruto ya esté maduro.

De nada vale brindar un conjuro
ni complacerse de vanas videncias,
hagamos un plan que eleve conciencias
y ponga la luz a todo lo oscuro.

No quiero contemplar, ni ser ajeno,
llegar al futuro desde el presente
será mucho más que esperar un trueno.

Es muy cierto, la cuestión es candente,
necesito mis pies sobre el terreno,
mis manos pongo para hacer el puente.


Fondo de armario

Cómo puedo verme en un espejo
embarrado y con un reflejo nublo.
En este tiempo oscuro, bien oscuro,
encontrar la imagen es un reto.

Entre las perchas busco un atuendo
que llene mi presente y mi futuro,
que encienda la luz a lo que es confuso
y chispa a la memoria de lo nuevo.

Repaso las costuras de mi mente,
con puntadas zurcidos los agravios
en hilo rojo y con aguja fuerte.

Nunca faltará en mi fondo de armario
un post explosivo, las sabias fuentes
y una camiseta de Stalingrado.

PEPE SÁNCHEZ

15 de mayo de 2026

Nuestros héroes soviéticos: Vasíli Stepánovich Petrov

Vasily Petrov (militar) pravdateamruengimagearticle44347443jpeg


EL HÉROE SOVIÉTICO VASÍLI PETROV, EL ÚNICO OFICIAL DEL MUNDO QUE LUCHÓ SIN AMBAS MANOS.

Pasó toda la Gran Guerra Patria, sorprendiendo con su valentía tanto a sus compañeros como a sus enemigos. No se rindió, ni siquiera cuando se quedó sin manos... 

Un hombre de legendaria valentía, dos veces Héroe de la Unión Soviética, Vasíli Stepánovich Petrov.

Nació el 5 de marzo de 1922 (según otras fuentes, el 22 de junio, él mismo celebraba su cumpleaños el 22 de junio) en el pueblo de Dmitrievka, actualmente en el distrito de Priazovsky, región de Zaporizhia, en el seno de una familia campesina. Terminó la escuela secundaria. Fue reclutado por el Ejército Rojo en 1939. En 1941 se graduó en la Escuela de Artillería de Sumy. Luchó desde junio de 1941.

El capitán Petrov, comandante adjunto del 1850.º Regimiento de Artillería Antitanque, se distinguió en las batallas en la orilla izquierda de Ucrania, al cruzar el Dniéper y mantener la cabeza de puente en su orilla derecha.

El 14 de septiembre de 1943, en las cercanías de la aldea de Cheberiak (actualmente distrito de Romni, región de Sumy), el capitán Petrov organizó rápidamente, y sin pérdidas, el cruce de tres baterías por el río Sula, bajo el bombardeo y el fuego de artillería del enemigo. Dos horas después del cruce, las baterías sufrieron un contraataque inesperado de tanques alemanes y un batallón de infantería. Petrov, tras evaluar rápidamente la situación y dejar que los tanques se acercaran a una distancia de 500-600 metros, abrió fuego con todas las armas, destruyendo 7 de los 13 tanques y hasta dos compañías de infantería. El ataque de los nazis se estancó. 

Pero en ese momento, hasta 150 soldados alemanes armados con metralletas se acercaron por la retaguardia de las baterías, rodeando sus formaciones de combate por el bosque de la derecha, y abrieron fuego con sus metralletas, tratando de rodear las baterías y capturar al personal. Petrov giró seis cañones en su dirección y abrió fuego con metralla. 

Al mismo tiempo, el capitán Petrov, con las secciones de mando y todo el personal libre de los cañones, formó un grupo de soldados armados con metralletas y, al frente de él, con gritos de «Los cazadores no se rinden», «¡Detrás de mí, detrás del camarada Stalin, adelante! ¡Exterminaremos a los fascistas alemanes!», lanzó un ataque contra los soldados enemigos armados con metralletas.

 Tras dos horas de combate, Petrov repelió también este ataque, sacó las baterías del cerco y destruyó hasta 90 soldados y oficiales enemigos, siete de los cuales fueron hechos prisioneros, mientras que el resto huyó. En esta batalla, el capitán Petrov resultó herido en el hombro, pero permaneció en combate.

El 23 de septiembre de 1943, sustituyendo al comandante del regimiento que había quedado fuera de combate, Petrov, con las fuerzas y los medios de su regimiento, fue el primero de la brigada en cruzar hábil y rápidamente el Dniéper en una sola noche y trasladó el material, las municiones y los hombres a la orilla derecha, ocupó una posición de combate y mantuvo firmemente la cabeza de puente, repeliendo los contraataques del enemigo.

El 1 de noviembre, durante un contraataque con tanques de los alemanes, Petrov, que se encontraba en las formaciones de combate de las baterías 1 y 2, dirigió personalmente el fuego, destruyendo 4 tanques y 2 morteros de seis cañones. Cuando los tanques alemanes inutilizaron a toda la tripulación de la tercera sección de la 1.ª batería, Petrov y su ordenanza se lanzaron hacia el cañón y, entre los dos, continuaron disparando, destruyendo el cañón autopropulsado «Ferdinand». Aquí, Petrov recibió heridas graves en ambas manos por el impacto directo de un proyectil enemigo en el cañón, pero no abandonó el campo de batalla y solo después de repeler el contraataque alemán permitió que lo evacuaran al batallón médico. Gracias al valor del capitán Vasili Petrov, que supo animar a la tropa de la batería, ese día se repelieron cuatro contraataques del enemigo y se mantuvo la cabeza de puente.

De una entrevista de Vasili Petrov al periódico «Fakty» (24.07.2002):

«Después de recorrer tres kilómetros, mis compañeros me llevaron, gravemente herido, a Kovalín, donde se encontraba entonces nuestro hospital militar. Pero estaba abarrotado de heridos y, como mi caso era desesperado, no me operaron...

Hubo muchos muertos por las heridas. El equipo funerario, sin dar abasto para enterrar los cuerpos, los apilaba cerca de las ruinas de las casas destruidas, en los cobertizos... A mí también me dejaron en uno de esos cobertizos. Cuando informaron al comandante de la brigada de que Petrov había sido enviado al depósito de cadáveres, el coronel Kupin ordenó al capitán Zapolski y al mayor del servicio de intendencia Galushko, que partieran inmediatamente hacia Kovalin, encontraran mi cuerpo y lo llevaran al pueblo de Staroye para el funeral. ... En fin, entre los muertos, finalmente lograron encontrarme. Al descubrir que estaba vivo, Galushko y Zapolsky me llevaron de nuevo al hospital y, apuntando con una pistola a la cabeza del cirujano, exigieron que hiciera todo lo posible para salvarme la vida. Le dieron un minuto para pensarlo. Y él se arriesgó a realizar la operación, aunque advirtió honestamente a mis compañeros: las posibilidades de sobrevivir del herido eran mínimas. Sin embargo, la operación fue un éxito. Y unas semanas más tarde, a finales de noviembre o principios de diciembre de 1943, me llevaron en un avión U-2 al Instituto de Ortopedia y Prótesis de Moscú».

Según el propio Vasili Stepánovich, cuando despertó en la cama del hospital, sentía un dolor tan insoportable que gritó hasta que le abandonaron las fuerzas. Pensando que su vida había terminado, fumaba hasta cien cigarrillos al día...

Por decreto del Presidium del Consejo Supremo del URSS del 24 de diciembre de 1943, por el exitoso cruce del Dniéper, la defensa de la cabeza de puente y la valentía y entereza demostradas, el capitán Vasili Stepánovich Petrov fue nombrado Héroe de la Unión Soviética.

Cuando vinieron a felicitarlo por haber sido nombrado Héroe, les gritó a los visitantes: «¿Para qué me sirve ese título? No tengo manos, ahora no vivo, solo existo, ¡hubiera sido mejor recibir una bala en el corazón y morir como un héroe!».

Pero un día, sus compañeros de armas, oficiales, fueron a visitarlo a la sala.

—Bueno, Vasili Stepánovich, ¿no es hora de volver a casa? ¡Todo el regimiento lo espera!

—¿A mí? ¿Cómo voy a poder volver a luchar?

—¡No se lucha solo con las manos! ¡Lo esperamos en las filas!

Petrov se llenó de alegría. Fue a ver al médico y pidió que le dieran el alta del hospital. Le dieron el alta y la comisión le ofreció un puesto en el cuartel general, pero Vasili Stepánovich se negó: «¡Solo al frente, con mi regimiento!».

El mayor Petrov fue reincorporado al ejército en activo, con la autorización del comandante supremo I. V. Stalin. 

Sin embargo, Vasili Stepánovich no se enteró de esto hasta 1982, el día de su sexagésimo cumpleaños.

Posteriormente, el comandante del 248.º Regimiento de Artillería Antitanque de la Guardia (11.ª Brigada de Artillería Antitanque de la Guardia, 52.º Ejército, 1.º Frente Ucraniano), el mayor de la Guardia Petrov, se distinguió en las batallas del puente sobre el Oder.

El 27 de abril de 1945, sus soldados repelieron el ataque de 16 tanques y la infantería. El personal sufrió grandes pérdidas. Por radio, ordenaron a Petrov que esperara refuerzos para pasar al contraataque.

«¡No podemos esperar refuerzos! Los alemanes están ahora en pánico y desorientados, voy a contraatacar, ¡asumo toda la responsabilidad!», respondió Petrov por radio. Llamó a los soldados que quedaban, a los tanquistas de los vehículos de combate averiados y los llevó al ataque. El hombre sin brazos corrió al ataque junto con sus compañeros, sin temer por su vida. Conquistaron la altura. Petrov recibió un balazo, pero siguió comandando a los combatientes. Mantuvieron la altura hasta la llegada de los refuerzos y luego, junto con ellos, lanzaron el último ataque de ese día.

Por decreto del Presidium del Consejo Supremo del URSS del 27 de junio de 1945, por mantener la cabeza de puente en el Oder, el mayor de la Guardia Petrov V. S. fue condecorado con la segunda medalla «Estrella de Oro», de Héroe de la Unión Soviética.

De una entrevista de Petrov al periódico «Fakty» (24 de julio de 2002):

«Vasili Stepanovich, usted, al igual que su padre, salvó la vida a la persona que le disparó...

Sí, eso ocurrió en Alemania, unos días antes de que nuestros soldados izaran la bandera de la victoria sobre el Reichstag. Estaba herido, perdía el conocimiento por la gran pérdida de sangre, pero logré dar la orden de acordonar la zona y detener al tirador. Cuando se preguntó a los prisioneros quién había disparado, un suboficial salió de la fila. Se llamaba (todavía lo recuerdo) Paul Imler. Todos mis subordinados coincidían en que no se le podía perdonar ni indultar. La última palabra me correspondía a mí. Llamé al mayor Alexéev y le dije: «¡Nada de fusilamientos! Le ordeno que suba inmediatamente a este hombre a un vehículo blindado, lo lleve fuera de la línea de contacto entre las tropas y lo deje marchar en paz».

—¿Cómo justificó entonces su decisión?

El resultado de la guerra ya estaba decidido y la muerte de este chico no cambiaba nada. Por la cinta roja y blanca que llevaba en la chaqueta, entre el segundo y el tercer botón, se podía deducir que no era su primer año en la guerra. Esas insignias se entregaban a todos los soldados de la Wehrmacht que participaron en la campaña de invierno de 1941. Tumbado en la camilla, miraba a ese chico y pensaba: «Este hombre ha pasado toda la guerra. Y ahora, cuando solo quedan unos días para que termine, ¿tiene que morir? ¡Es injusto!».

Esa fue la respuesta a la pregunta de quién era en realidad el soldado libertador soviético.

Después de la guerra, Petrov siguió en las Fuerzas Armadas. 

Fue miembro del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) desde 1945. En 1954, se graduó en la Universidad Estatal de Lvov. En 1963 sirvió en la ciudad de Nesterov, en la región de Lvov, como comandante adjunto de la 35.ª brigada de misiles tácticos operativos. Algunos de sus compañeros lo acusaron de no pagar las cuotas del partido, argumentando que no había firmas de una persona sin brazos en el registro de pago de cuotas. Ya se había sometido a votación la cuestión de la expulsión del partido del camarada Petrov, cuando el oficial de guardia llamó a la puerta de la sala de actos donde se celebraba la reunión del partido. «¡Camarada coronel!», se dirigió al comandante de la brigada. «¡Telegrama urgente del comandante de artillería de las Fuerzas Armadas de la URSS!». Tras leer el telegrama, el comandante de la brigada dijo: «Camaradas, por decreto del Consejo de Ministros de la URSS, al coronel Vasili Petrov se le ha concedido el rango militar de general de división».

Tras la desintegración de la URSS, Petrov continuó sirviendo en el ejército ucraniano. En marzo de 1994, por decreto del presidente de Ucrania, el general de división V. S. Petrov fue destinado de por vida al servicio militar en las Fuerzas Armadas de Ucrania. Ocupó el cargo de comandante adjunto de las Fuerzas de Misiles y Artillería del Mando Principal de las Fuerzas Terrestres de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Pasó los últimos años de su vida en Kiev.

Una vez tuvo que volver a ingresar en el hospital. Mientras Petrov estaba allí, la casa en la calle Basseinaya, donde vivía, fue vendida a particulares, y las pertenencias personales y el archivo del general de guerra fueron tirados a la basura, para convertir el apartamento del general en un museo dedicado a la ex primera ministra de Israel, Golda Meir, que había vivido en esa casa en su juventud...

Después de eso, Vasili Stepánovich vivió en una casa de campo. 

Falleció el 15 de abril de 2003. Fue enterrado en el cementerio Baikov de Kiev. Sus hijos reunieron el dinero para el monumento.

Condecoraciones de V. S. Petrov:

Héroe de la Unión Soviética (dos veces)

Orden de Lenin

Orden de la Bandera Roja

Orden de la Guerra Patria (1.º y 2.º grado)

Orden de la Estrella Roja (tres órdenes)

Orden de Bogdan Jmelnitski

Orden de la Revolución de Octubre

Cruz Militar (Checoslovaquia)

Orden del Valor Militar (Polonia)

Medalla «Por el Oder, el Neisse y el Báltico» (Polonia).


Enlace en ruso:

СССР. Прекрасная страна, в которой мы жили


9 de mayo de 2026

¡Cuando en el Estado ejerce el poder, el trabajador soviético!

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¡El Estado somos nosotros, el pueblo trabajador soviético!

Por el Partido Comunista de Azerbaiyán. Traducción de Marina Svetlova.

Dedicado al 104 aniversario del nacimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Una esperanza compartida, única, la hazaña de la creación de la Unión Soviética.

La formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas fue un espectacular desarrollo social, único en la práctica histórica mundial.

Antes del nacimiento de la URSS, la historia mundial de la humanidad no conocía tantas uniones voluntarias a gran escala, de tantas naciones y número de nacionalidades en estados integrales. Esto fue posible gracias a la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre, que liberó a los pueblos del Imperio ruso, de la opresión y la explotación social, lo que abrió considerables oportunidades para su libre desarrollo.

El fenómeno de la Unión Soviética fue que, por primera vez en el proceso histórico mundial, la vida pública del país más grande del planeta se construyó sobre una base científica. El programa científico para construir una sociedad socialista en la URSS fue desarrollado por V. I. Lenin. Contenía el uso de leyes objetivas de desarrollo social, con la realidad práctica de la construcción socialista. Este programa representó la combinación de la teoría científica del socialismo, con la práctica pública de su construcción en el país soviético en la primera mitad del siglo XX.

La creación de una sociedad socialista en la Unión Soviética, fue un salto revolucionario en el desarrollo histórico del país. Este avance sin precedentes en el progreso social de la civilización humana, fue asegurado por el papel pionero del Partido Comunista, que aplicó de manera sistemática la teoría científica del socialismo, para realizar la transformación socialista de la sociedad. Como resultado, es el primer ejemplo de socialismo real en la historia mundial, y comenzó en la URSS.

El socialismo original fue construido en la URSS, cuya base material se hizo por el desarrollo de la gran industria integral de maquinaria. El objetivo de la producción colectiva, era satisfacer las necesidades materiales, sociales y culturales de los trabajadores. La base económica correspondiente del socialismo, -propiedad pública para medios de producción- había sido plenamente aprobada. Sobre esta base, se garantizó la libertad social del hombre frente a la opresión y la explotación, se estableció la unidad primordial de la sociedad socialista. Constituyendo el mayor logro del progreso social de la humanidad en el siglo XX.

El mundo observó de cerca la formación del socialismo en la URSS. La clase trabajadora expresó su admiración, por la liberación de los pueblos soviéticos de la desigualdad social y el antagonismo, la formación de la unidad social de la sociedad multinacional, la formación de un estilo de vida socialista para toda la población, la afirmación de la civilización y la cultura socialista.

Por primera vez en la historia, se ha comenzado a formar una sociedad libre de ataduras, desarrollando su vida sobre principios colectivistas y humanistas, con perspectivas audaces e imprevisibles del futuro.

El imperialismo mundial es hostil a la Unión Soviética. Desde su formación se fueron observando continuas violaciones de su soberanía, por parte de acciones imperialistas para la destrucción de la URSS. El imperialismo tiene como pilar fundamental la ejecución del antisovietismo, convirtiéndose en una característica de su existencia, porque sabe que hemos entrado en la era histórica de la transición revolucionaria de la humanidad del capitalismo al socialismo.

Pero la colisión con el socialismo soviético, en la reacción imperialista tras la Segunda Guerra Mundial, ha dado como resultado la victoria histórica del socialismo. Su avance desde las naciones antiguamente capitalistas hasta las expansiones internacionales de las ideas socialistas, se convierten en globales, pues este logro ha permitido el actual equilibrio con el sistema capitalista mundial.

Cuando en la segunda mitad del siglo XX, la revolución científica y técnica global presentó a la humanidad nuevos requisitos objetivos cualitativos para su mayor progreso histórico. Incluso la Unión Soviética - que consiguió ser el país más rico del mundo -, fue insuficiente su capacidad material para dominar adecuadamente, su logros productivos con esta revolución en el desarrollo de fuerzas productivas.

Ahora en las sociedades existentes, hay una crisis global imperialista, que afecta a la civilización humana en todo el planeta, como nunca se había conocido. Esta crisis especial fue observada, y combatida, para que no afectase en la Unión Soviética.

La reacción imperialista fue catastrófica. Aprovechó el impacto destructivo de esta crisis global en el proceso económico del mundo, recurriendo a la destrucción de la Unión Soviética desde dentro. Pero cuando la URSS fue desmembrada, la reacción cruzó un límite crítico en el desarrollo social global, la humanidad por lo tanto se ha convertido en rehén de sus actividades criminales.

La destrucción del país soviético en 1991, ha sido el colapso en el equilibrio de fuerzas de clase en el escenario internacional, una violación destructiva del desarrollo social global, una desestabilización completa del proceso histórico mundial, una nueva división territorial del mundo, una exacerbación extrema de la la crisis global de la civilización humana. Su crecimiento arbitrario para implementar este caos global, lo maneja la "cima" imperialista gobernante del mundo.

Pero además como resultado, ha tenido lugar la reacción fascista del imperialismo, que ante esta posición "excepcional", no puede dominar a los pueblos que no aceptan esta imposición, y por lo tanto el imperialismo no tiene salida, está condenado a una muerte inevitable.

Aunque la Unión Soviética fue destruida, sus logros en todos los ámbitos de la vida de la sociedad no han perdido su significado histórico mundial, sino que están siendo complementados y enriquecidos por muchos otros países y pueblos. Objetivamente debido a la revolución científica y técnica global, las necesidades esenciales de la vida de la humanidad están orientadas a la formación de una nueva unión estatal, más poderosa que la antigua Unión Soviética.

El ejemplo de la URSS, servirá como paradigma del estado de la unión mundial de los pueblos del planeta, que en realidad es posible sobre una base socialista.

LA URSS ES EL EJEMPLO DEL MEJOR PAÍS, EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

No, no fue la Guardia Blanca, ni los soldados de Vlasov, ellos mismos son "parásitos" y "montajes", pues su incidencia fue nula. Ya es visible para todos. Pero desafortunadamente, los ideólogos alojados en el Kremlin, como no tienen nada más que ofrecer al país, desde sus posiciones procapitalistas, simplemente no saben como ofrecer una alternativa seria. Por lo tanto, esas bromas absurdas revisadas por Zhirinovski, como un juglar, quiere hacer olvidar a Lenin, Stalin, la URSS, y el PCUS, no impresionando al pueblo ruso.

Hoy en día, los historiadores a menudo se refieren a la URSS como la continuación del Imperio Ruso. Son los primeros "profesionales" que están molestos por la ideología soviética, mas están satisfechos con la forma como se logró llegar a ser un país poderoso e influyente.

Por tanto la verdad incómoda para estos señores, es que la Unión Soviética no es de ninguna manera una reencarnación de la Rusia imperial. La URSS es un país completamente nuevo, basado en principios completamente diferentes, que tal vez estuvo muy adelantado a su época.

La Revolución de 1917 fue como el Big Bang, que formó el universo. Los antiguos paradigmas burgueses quedaron viejos, sus pensamientos nada nuevo aportan, y contra la realidad soviética encendieron una lucha dura, muy dura, sangrienta. Pero lo que emergió valió la pena.

La energía de los pueblos que formaban el Imperio Ruso, comprimida bajo la dictadura de clase de los oligarcas, recuperaron su libertad para desarrollarse. Los campesinos analfabetos, que tuvieron acceso a la educación, dieron al mundo toda una constelación de científicos, poetas, escritores, constructores de aviones y sistemas de cohetes.

El proletariado de Occidente, cuyos derechos eran conseguidos en una lucha difícil constante y a veces infructuosa, aprendieron de golpe que la URSS implementaba, todo lo que los trabajadores ni siquiera podían soñar: educación gratuita, asistencia universal sanitaria, acceso libre a los tesoros de la cultura mundial, comprensión de un arte proletario, relaciones sociales, libertad... tenían futuro.

El modo soviético de relaciones de producción se ha convertido en un faro, que en las próximas décadas obligará al mundo a cambiar de sistema social.

Un Estado sin precedentes apareció en el mundo, en el que los trabajadores lideraban el poder del cambio social, no eran una élite filosófica sino práctica. Su existencia, con el paso de los años, es el factor principal que obligará al mundo dominado por el imperialismo a cambiar de sistema social.

La idea misma de que el orden global puede organizarse sobre principios diferentes a los capitalistas, obligó a los industriales occidentales a humanizar las relaciones laborales.

Por supuesto, el capitalista todavía estaba dispuesto a cometer cualquier crimen por el bien del 300 por ciento de las ganancias, pero la idea de que su propio país se convertiría muy rápidamente en otra república de la URSS, promovió realizar cuanto antes las mayores atrocidades del mundo.

Lo hemos visto durante todos estos años que han pasado desde el colapso de la URSS. Han combatido su historia, vertiendo machaconamente toda basura propagandística, falsedades comprobadas, a fin de mantener el nuevo poder oligarca.

La explicación de esto es muy simple. Los países recién formados, sus indicadores de producción y sociales son demostrativos, que están controlados por parásitos, que acumulan la riqueza, contestando ferozmente con su dictadura, del porqué fue innecesaria la salida de la Unión.

Como esto es así de claro, escuchamos en los medios de comunicación, las inventadas historias sobre cientos de millones de reprimidos, sobre hambrunas y escasez.

Pero bueno díganos tras los hechos, como contestan a estas preguntas:
¿pueden aceptar verdades incuestionables, como que el número total de contrarrevolucionarios ejecutados durante más de treinta años, no supera los 2 millones de personas en la Unión Soviética?
¿Cómo que las pérdidas del Ejército Rojo en la Gran Guerra Patriótica, son bastante comparables a las pérdidas de Hitler y sus aliados?
¿Cómo puede ser que tras la guerra, la población soviética no falleció de hambre, se alimentaron con productos naturales de calidad, con los estantes de los supermercados llenos, al contrario de los países del "libre mercado" donde si hubo un hambre masivo, hurgando en la basura la población, buscando algo para comer?

Pero gimiendo según la versión de los historiadores actuales, sobre una hipotética opresión totalitarista, cómo responden a la pregunta, aún más molesta:
¿Por qué el país de los trabajadores, no se derrumbó bajo los golpes del ejército más poderoso del mundo, como lo hicieron todas las democracias europeas, y así se convirtió en una seña de identidad, por la liberación para todas las naciones del mundo, al romper la columna vertebral del fascismo?
y...

¿Europa al final, esclavizada, cuando se liberará?

¿Cómo se atreven a atacar a un país, que sin el chantaje de ningún "Plan Marshall", no sólo emergió de las cenizas, sino 12 años después de la guerra más cruel en su territorio, pusiese un satélite en órbita, y 16 años después llevase el primer hombre al espacio?

La Unión Soviética no tuvo necesidad de enviar a sus hijos huérfanos a ninguna parte, como lo está intentando el actual gobierno burgués "caritativo", porque el sistema soviético de educación y formación, están en las cotas más altas de calidad en el mundo. Al igual que el sistema de salud soviético, que estuvo durante décadas por delante de las tendencias sanitarias sociales globales.

La Unión Soviética no se enfrentó al problema irresoluble de combatir la delincuencia, porque la tasa de delincuencia en el país era tan baja, que comparada con los países occidentales, éstos sólo pueden morderse los codos por su propia impotencia .

La Unión Soviética, promovió el sistema de relaciones internacionales, construido sobre la base del internacionalismo proletario, que proporciona una verdadera estabilidad en la sociedad. El libre desarrollo de las diferentes confesiones religiosas ha impedido la creación de tensiones interreligiosas.

La Unión Soviética, consiguió hitos impensables para la ciencia, pues durante su existencia, estaba al frente de las más importantes desarrollos científico del mundo, asegurando el desarrollo estable del estado.

Eso no significa que no hubiera problemas. Lo tuvieron, siempre lo han tenido. Porque sólo ellos fueron los primeros que se atrevieron a crear un nuevo sistema social. Pero cuando en el contexto de la crisis económica mundial, las élites regionales soviéticas comenzaron a destrozar el país, el destructivo y cobarde político Mijaíl Gorbachov no sólo fue incapaz de tomar las medidas necesarias para parar el robo sistemático, sino también por su inacción condujo al país al abismo.

Las hipótesis de que el colapso de la Unión Soviética fue inevitable, están encabezadas por quienes son directamente culpables de su destrucción, o por aquellos que, por razones ideológicas, tienen un visceral miedo a que vuelva la experiencia de la URSS.

La sociedad del consumo así creada desde entonces, que reina tras la caída del sistema socialista, ha frustrado el futuro de cientos de millones de personas, es una estafa para los trabajadores. Las corrientes religiosas radicales, que intentan dar a la gente alternativas a esta sociedad, están creando el alejamiento de las ideas sociales, perpetuando el miedo al futuro.

Pero hay otro camino, que fue señalado por la Unión Soviética.

La respuesta no es si vamos a ir por ese camino otra vez, ¡sino cuándo!

El socialismo es inevitable, y será un socialismo muy superior en la vía del comunismo.

¡Un estado que mientras continúe destruyendo el imperialismo, no deje de construir una sociedad comunista, que no se detenga en la estación del socialismo, sino que siga adelante!

Sí, el país será diferente. Pero una cosa es cierta, primero debería convertirse en un país donde ejerzan el poder los trabajadores, el poder soviético.

Y la URSS es el poder soviético.

LA URSS ES INMORTAL

A veces en Internet nos encontramos con gente extraña, que tratan de demostrarle a todo el mundo que legalmente la URSS todavía existe. Y a aquellos, que a su alrededor simpatizan con ellos...

Porque aunque tengan razón, disertar de esa manera no cambia nada. Las forzosas visiones idealistas, van en contra de que el mantenimiento de la justicia social por leyes humanas, sólo están garantizadas por las fuerzas objetivas que las apoyan, y luchan por alcanzar aquel sistema social.

Todas estos comentarios, explicando estas leyes sociales que tienen que imperar, por sí mismas son vacilantes, y no cuestan el papel en el que están escritas. Por lo tanto, levantarlas como una bandera, simplemente no tienen sentido, sino hay construcción práctica.

Y vamos a más, incluso si devolvemos como en la URSS, a su antigua calidad de vida, es más fácil desarrollar este sistema de leyes, por uno nuevo desde cero, para desmontar lo que hay, y dar vida a la legislación soviética, que ha sido enterrada por el capital durante 30 años...

Por todo ello, seguimos exhortando, que no podemos estar en desacuerdo con ellos, pero respaldados por una verdad objetiva, de que la URSS realmente existe, y existirá por siempre, porque es un paradigma social que se halla dentro de cada uno de nosotros.

La URSS existe en la historia de la humanidad, en la memoria de cada trabajador, en sus esperanzas y aspiraciones de un futuro mejor, como una encarnación práctica sobre las ideas de libertad y justicia.

La URSS, cada año más se convierte en nuestra memoria común de futuro.

Por todo ello, la URSS fue, es y existirá por siempre, y entonces es bastante lógico que exista una propaganda capitalista muy dañina antisoviética como contrapeso. Lo que significa que la propaganda soviética es tan necesaria como el aire.

Al menos, para preservar la brillante memoria de la URSS, de la calumnia de los odios anti-soviéticos, al servicio y cebo del gobierno anti-nacional, para compartir la verdad sobre la URSS con la juventud.

Tomado de:

El 9 de Mayo, La Victoria fue conseguida por el pueblo soviético, gracias a sus logros socialistas.

¡Viva el Día de la Victoria Sobre el Nazismo! 1

Por Nestor Guadaño.

La Gran Guerra Patria, a diferencia de otras guerras anteriores y posteriores, no solamente fue un conflicto de un invasor sobre otro, sino una pugna existencial de regímenes sociales. El imperialismo yanqui y sus aliados imperialistas occidentales, ligaron su lucha de clase contra el primer estado socialista del mundo, en su destrucción. Y toda, su estrategia en los años treinta del siglo pasado, fue precisamente enfilar la bestia creada por las grandes corporaciones alemanas, como era el nazismo, a una invasión del Estado Proletario.

Era una lucha desigual, una gran batalla de clases. Todos los trabajadores del mundo defendían la sociedad surgida de la Revolución de Octubre, pues era el ejemplo real que se puede conseguir el empoderamiento de la clase obrera. Al pueblo soviético le veían como la principal llama, que guiaba el futuro del proletariado mundial, por ello los partidos que defendían el socialismo, crearon las Conferencias Internacionales para frenar al imperialismo, que quería acabar con los partidos comunistas. 

Por todo ello, al comenzar la Gran Guerra Patria, todos los trabajadores y campesinos del mundo, organizaciones y fuerzas que luchaban contra el fascismo, defendían al primer Estado Libre de Explotación Asalariada, defendían el socialismo.

La burguesía ha vaciado de sentido del Día de la Victoria.

Para los capitalistas y las personas que apoyan su dictadura de clase, ha convertido este día en una fiesta nacional, ajena a los logros sociales, permitida por la élite capitalista, sin recuerdo del socialismo.

Sin el recuerdo del poder de la clase obrera, sin el recuerdo de aquello por lo que realmente lucharon millones de personas soviéticas, la supervivencia de su sistema social y la exterminación implementada por los nazis. 

La historia no puede separarse de su contenido de clase. La Victoria de la Unión Soviética fue posible gracias al sistema socialista, a la economía planificada, al trabajo colectivo y a la conciencia del pueblo soviético. Fue precisamente el socialismo lo que permitió al país resistir el golpe más terrible, y derrotar al fascismo.

Lenin tenía razón cuando decía que el orden capitalista, “impone constante e inevitablemente, aun en el curso más pacífico de los acontecimientos, incontables sacrificios a la clase obrera”.

“El leninismo enseñay la experiencia histórica lo confirmaque las clases dominantes no ceden voluntariamente el Poder”. Ningún gobierno reaccionario se vendrá abajo ni siquiera en tiempos de crisis si no se le empuja. Esta es una ley general de la lucha de clases.

El Día de la Victoria también nos enseña que por difíciles que sean las condiciones y cualesquiera que sean los sacrificios y derrotas, los comunistas, los bolcheviques, los revolucionarios proletarios, tienen que educar en todo momento la población, en el espíritu revolucionario, y mantener firmemente la bandera revolucionaria en vez de abandonarla.

Ahora, en este tiempo de incertidumbre, el partido del proletariado, mientras dirige a las masas en la lucha cotidiana, tiene que efectuar la preparación ideológica, política y orgánica de sus propias filas, y de las masas populares, para la revolución.

Alcanzamos la Victoria sobre el Nazismo, sí, pero la revancha imperialista está creando nuevas organizaciones fascistas. Así pues, nuestra respuesta es hacer avanzar la lucha revolucionaria, a fin de no perder la oportunidad para derrocar la dominación reaccionaria, y establecer un nuevo Poder estatal cuando estén maduras las condiciones para la revolución. 

De otro modo, aun cuando estén maduras las condiciones objetivas, el partido proletario dejará simplemente escapar la oportunidad de conquistar la victoria de la revolución.

El carácter de clase de la Victoria, nos recuerda que estamos en la etapa crucial, socialmente más importante en el mundo, del paso del imperialismo al socialismo.

En la actualidad es evidente para todo el mundo que los países capitalistas están fortaleciendo su aparato estatal, y en particular su aparato militar, lo cual tiene como propósito, antes que nada, reprimir a los pueblos de sus propios países. Los medios de comunicación imperialistas, están enalteciendo la facistización de la sociedad.

Todos nosotros comprendemos esta verdad histórica, que hoy intentan ocultar y distorsionar, que esta guerra de liberación del nazismo fue realizada por un país socialista.

Ante este ataque a la conciencia de los trabajadores, el partido del proletariado debe prepararse para dos eventualidades, es decir, mientras se preparan para un desarrollo pacífico de la revolución, tiene que prepararse plenamente para un desarrollo no pacifico. Debe concentrar su principal atención en la ardua tarea de acumular fuerzas revolucionarias, y prepararse para conquistar la victoria de la revolución cuando las condiciones estén maduras, o para dar duros contragolpes al imperialismo y a la reacción, cuando éstos lancen ataques sorpresivos y acometidas armadas.

Si el partido del proletariado no se prepara de esta manera, paralizará la voluntad revolucionaria del proletariado, lo desarmará ideológicamente, se encontrará completamente desprevenido y pasivo, tanto en lo político como en materia de organización y, por consiguiente, arruinará la causa revolucionaria del proletariado.

Incontables hechos han demostrado, que dondequiera que exista la tenebrosa dominación del imperialismo, y de los reaccionarios, el pueblo trabajador, que constituye más del noventa por ciento de la población, se levantará de todas maneras, para hacer la revolución.

Si los comunistas se apartan de las demandas revolucionarias de las masas populares, perderán infaliblemente la confianza de las masas y el torrente revolucionario los dejará atrás.

Si la dirección de un partido adopta una línea no revolucionaria y convierte su partido en un partido reformista, su lugar en la revolución será ocupado por los marxistas-leninistas que haya dentro y fuera del partido, los cuales dirigirán al pueblo en la revolución, o en otras circunstancias, los revolucionarios burgueses se presentarán a dirigir la revolución y el partido del proletariado perderá su hegemonía en la revolución. Y cuando la burguesía reaccionaria traicione a la revolución y reprima al pueblo, la línea oportunista causará a los comunistas y a las masas revolucionarias sacrificios trágicos e innecesarios.

Si los comunistas se deslizan por el camino del oportunismo, degenerarán en nacionalistas burgueses, y en apéndices del imperialismo y de la burguesía reaccionaria.

El rasgo característico principal de este cambio radica en que ya existe en el mundo, en vez de uno solo, una serie de países socialistas, que forman un poderoso campo socialista, y que los pueblos que han emprendido el camino del socialismo ya tienen, en vez de cerca de doscientos millones, mil millones de habitantes, o sea, una tercera parte de la población mundial.

El campo socialista es producto de la lucha del proletariado internacional y de los demás trabajadores. Pertenece no sólo a los pueblos de los países socialistas, sino también al proletariado internacional y a todos los trabajadores.

Recordando el 9 de Mayo, comprendemos que aquel hecho nos ha desarrollado un espíritu social colectivo, que todos los años se renueva y no se extingue: 


¡Feliz día de la gran victoria patriótica sobre el fascismo y el capital, obtenido por el estado proletario de trabajadores y campesinos!

¡El sistema socialista es el que pudo romper la máquina de guerra del imperialismo alemán!

¡Protegiendo la Patria Socialista, el poder de los trabajadores, sus fábricas, tierra y futuro, crearemos un mundo nuevo, sin explotación humana!

¡Todos nosotros, "Somos la URSS"!

Proletarios de todos los países, ¡Uníos!