2 de septiembre de 2026

Entrevista concedida por el camarada José Stalin al periodista estadounidense Roy Howard en 1936

Por Bitácora Marxista Leninista.

La siguiente entrevista, fue concedida por Iósif Stalin al periodista estadounidense Roy Howard el 1 de marzo de 1936. Una época de grandes tensiones internacionales, pero también, de varios notables sucesos en la Unión Soviética, como se reflejará en la entrevista. Veremos en los análisis de Stalin sobre todos estos acontecimientos, una comprobación una vez más, de la lucidez del bolchevique a la hora de responder a las preguntas del entrevistador.

Esta entrevista además, sirve para comprobar la justeza de la línea soviética a nivel exterior. Por ejemplo, como prometió Stalin en esta entrevista, la Unión Soviética estaba dispuesta a ofrecer su ayuda a la República Popular de Mongolia en caso de ser invadida por el imperialismo japonés, esta promesa se hizo realidad en 1939 en la batalla de Jaljin Gol, donde las fuerzas japonesas sufrieron una grave derrota frente a las fuerzas soviético-mongolas, derrota que haría que Japón no invadiera ninguno de los dos países durante la Segunda Guerra Mundial.

También, cuando le preguntan sobre los focos de guerra, el georgiano apunta que la guerra se podría iniciar o bien por el extremo oriente, por Japón y las políticas belicistas contra otros Estados, o en Europa, no tanto con Italia, sino más bien por Alemania. Igualmente, responde como marxista-leninista, que el peligro de la guerra, no reside solamente en el fascismo, sino también en otros Estados imperialistas no fascistas, ya que su naturaleza contradictoria, solo les deja la guerra como solución a sus descompensaciones internas.


En cuanto a las acusaciones a la Unión Soviética, de querer expandir el comunismo a fuerza de bayoneta, contesta, que nadie puede obligar a otro pueblo a hacer una revolución, por lo tanto los comunistas no exportan revoluciones, es deber de los pueblos, de saber lidiar contra su reacción, y hacer sus deberes.


De igual modo, se señala que la Unión Soviética podrá convivir pacíficamente con otros Estados capitalistas mientras llega la revolución en el resto de países, pero que no debe existir ninguna ilusión sobre la conversión de un sistema en otro, lo que por tanto descarta la introducción en la sociedad soviética de mecanismos políticos, económicos o culturales del mundo burgués y capitalista.


En cuanto a la política interior. Le pregunta si guarda relación las nacionalizaciones del nazismo alemán, o del fascismo italiano, con el estatismo soviético. Aquí correctamente, Stalin indica de forma llana y clara que en esos regímenes fascistas, por tanto capitalistas burgueses, existe una estatización de ciertos sectores de la industria, que se realiza para satisfacer una acción interesada de la burguesía capitalista por medio de la cual se establece el capitalismo de Estado, y que además, en esos países capitalistas, en otros sectores de la propia industria existe la propiedad privada individual, por no hablar ya del campo, donde la propiedad privada individual es mayoritaria. Sin embargo, en el régimen socialista de la Unión Soviética, tanto en la industria como en la agricultura no existe propiedad privada, en la industria existe la propiedad estatal completa, y en el campo existe la propiedad colectiva –koljoses– y estatal –sovjoses–, y una progresiva transformación hacía esta última, y lo más importante, las diferencias en las relaciones de producción en las leyes socialistas, con respecto a las leyes de economía capitalista de esos dos países fascistas.


Stalin en la última parte, reafirma de nuevo el axioma sobre el sistema socialista, explica, como hiciera igualmente en su obra de finales de 1936: «Sobre el proyecto de constitución de la Unión Soviética», que la Unión Soviética es ahora un país que ha construido el socialismo, y eliminado las clases explotadoras como los terratenientes, kulaks, burgueses, etc., y que también ha trastocado y transformado por tanto a las clases explotadas que quedan –debido precisamente al hecho de acabar con el poder económico de las clases explotadoras– como los propios obreros y campesinos del país, y que ahora además –gracias al control político del proletariado– en el país se nutre a la capa de la intelectualidad a partir de la clase obrera y sus principios. Por lo tanto, no puede tener un sistema de varios partidos como en la sociedad capitalista donde existen clases explotadas y explotadoras con sus contradicciones antagónicas de clase y sus partidos con sus respectivos intereses burgueses, pequeño burgueses, etc. Sino que en un país socialista debe existir un solo partido, el comunista, y que este representa los intereses del nuevo campesinado  y la nueva clase obrera –que tienen objetivos comunes–, y que es comandado todavía por esta última, ya que el campesinado todavía no es un todo –hay koljosianos y sovjosianos, pese a que se proletarizan poco a poco con estos últimos– y poseen todavía una mayor cantidad de prejuicios culturales pequeño burgueses.


En cuanto a los derechos de los ciudadanos soviéticos en las elecciones, se adelanta en esta entrevista que existirá garantía de igualdad de género –entre hombres y mujeres–, raza –entre los diferentes pueblos de la Unión Soviética–, clase social trabajadora –vale igual el voto de un obrero que el de un campesino–, voto directo y secreto –para salvaguardar la privacidad del votante, y elegir directamente a quién quiere elegir al cargo–. Se advierte de que, por si el entrevistador no lo sabe, en las elecciones votan todos excepto quienes tengan restricción de voto, y que pueden presentar candidaturas a éstas no solo los miembros del partido comunista sino de todas las organizaciones de trabajadores como sindicatos, asociaciones juveniles, de deporte, etc.


Dicho esto, cuando el entrevistador saca el tema de las libertades, el entrevistado coherentemente contesta que un país que no puede garantizar esto, ni la eliminación del paro, un buen servicio de calidad y gratuito de casa, trasporte, sanidad, y demás, para sus ciudadanos, de poca libertad puede alardear.



Reproducimos la entrevista completa:


HOWARD: ¿Qué consecuencias traerán, a su juicio, para la situación en Extremo Oriente los recientes acontecimientos del Japón?

STALIN: Por el momento es difícil decirlo. Disponemos de pocos materiales pasa ello. El cuadro no es suficientemente claro.


H: ¿Cuál será la posición de la Unión Soviética, en caso de que el Japón se decidiese a un ataque serio contra la República Popular de Mongolia?

- En el caso de que el Japón se decidiese a atacar a la República Popular de Mongolia, atentando contra su independencia, tendríamos que ayudar a dicha República.

El sustituto de Litvínov, Stomoniákov, se lo ha hecho saber recientemente al embajador del Japón en Moscú, señalando las invariables relaciones de amistad que la Unión Soviética mantiene con la República Popular de Mongolia desde 1921. Ayudaremos a esta República lo mismo que la ayudamos en 1921.


H: Entonces, el intento japonés de ocupar Ulán Bator, ¿determinaría una acción positiva por parte de la Unión Soviética?

-Sí, la determinaría.


H: ¿Han desarrollado los japoneses durante estos últimos días, en los territorios fronterizos a la República Popular de Mongolia, alguna actividad que en la Unión Soviética pueda ser considerada como agresiva?

-Parece que los japoneses continúan concentrando tropas junto a las fronteras de la República Popular de Mongolia. Pero por el momento no se registra ningún nuevo intento de choques fronterizos.

La Unión Soviética teme que Alemania y Polonia abriguen intenciones agresivas dirigidas contra ella, y que preparen una colaboración militar que habría de ayudar a poner en práctica estas intenciones. Sin embargo, Polonia declara que no está dispuesta a consentir que tropas extranjeras utilicen su territorio como base de operaciones contra un tercer Estado.


H: ¿Cómo se ve en la Unión Soviética el ataque por parte de Alemania? ¿Desde qué posiciones, en qué dirección pueden operar las tropas alemanas?

-La historia nos dice que cuando cualquier Estado quiere guerrear contra otro Estado, aún cuando no sea vecino, comienza a buscar las fronteras por las cuales puede llegar hasta las del Estado al que quiere atacar.

Por lo general, el Estado agresor encuentra esas fronteras. O bien las encuentra por medio de la fuerza, como ocurrió en 1914, cuando Alemania invadió Bélgica para lanzarse contra Francia, o bien toma esas fronteras «a crédito», como lo hizo Alemania respecto a Letonia, por ejemplo, en 1918, intentando avanzar hacia Leningrado a través de ella.

Yo no sé concretamente qué fronteras podrá utilizar Alemania para sus fines. Pero creo que no faltarán aficionados que le ofrezcan sus fronteras «a crédito».


H: En todo el mundo se habla de guerra. Si realmente la guerra es inevitable, ¿cuándo, míster Stalin, estallará, a su juicio?

-Eso no se puede predecir. La guerra puede encenderse de un modo inesperado.

Hoy día las guerras no se declaran, sino que comienzan, sencillamente. Pero por otra parte, yo entiendo que las posiciones de los amigos de la paz se fortalecen. Los amigos de la paz pueden laborar abiertamente, se apoyan en la potencia de la opinión pública, tienen a su disposición instrumentos como, por ejemplo, la Sociedad de Naciones.

Este es el «haber» de los amigos de la paz.

Su fuerza está en que su actividad contra la guerra, se apoya en la voluntad de las extensas masas populares. No hay en todo el mundo ningún pueblo que quiera la guerra. En cambio, los enemigos de la paz se ven obligados a trabajar secretamente.

Este es el «haber» de los enemigos de la paz.

Por lo demás, no está fuera de lo posible que, precisamente a causa de esto, se decidan a lanzarse a una aventura guerrera como un acto desesperado. Uno de los éxitos más recientes de la causa de los amigos de la paz, es la ratificación del Pacto franco-soviético de asistencia mutua por la Cámara de los Diputados de Francia. Este pacto representa un cierto obstáculo para los enemigos de la paz.


H: Si se enciende la guerra, ¿en qué parte del mundo estallará antes? ¿Dónde se han acumulado más las nubes de tormenta de la guerra, en Oriente o en Occidente?

-Hay, a mi juicio, dos focos de peligro de guerra. El primer foco se encuentra en Extremo Oriente, en la zona del Japón. Me remito a las reiteradas declaraciones de militares japoneses, con amenazas dirigidas a otros Estados. El segundo foco se encuentra en la zona de Alemania.

Es difícil decir cuál de los dos focos es el más amenazador, pues ambos existen y trabajan. Comparada con estos dos focos fundamentales de peligro de guerra, la guerra italo-abisinia no es más que un episodio. Por el momento, el que revela más actividad es el foco de peligro de Extremo Oriente.

Es posible, sin embargo, que el centro de este peligro se desplace a Europa. Así parece indicarlo, por ejemplo, la reciente interviú concedida por el señor Hitler a un periódico francés.

En esta entrevista, Hitler intenta decir cosas pretendidamente pacificas, pero salpimienta tan copiosamente ese «pacifismo» suyo, con amenazas dirigidas a Francia y a la Unión Soviética, que del «pacifismo» no queda ni rastro. Como se ve, el señor Hitler, hasta cuando quiere hablar de paz, no sabe arreglárselas sin amenazas. Es un síntoma.


H: ¿Dónde reside, a su juicio, la causa fundamental del actual peligro de guerra?

-En el capitalismo.


H: ¿En qué fenómenos del capitalismo, concretamente?

-En sus fenómenos imperialistas, anexionistas. Usted recuerda cómo surgió la primera guerra mundial. Surgió del deseo de proceder a un nuevo reparto del mundo. Hoy se dan idénticos motivos.

Hay Estados capitalistas que se consideran lesionados en el reparto precedente de esferas de influencia, territorios, fuentes de materias primas, mercados, etc., y que querrían volver a repartirlos en provecho propio. El capitalismo, en su fase imperialista, es un sistema que considera la guerra como un método legal para resolver las contradicciones internacionales como un método, si no jurídico, por lo menos, substancialmente legal.


H: ¿No considera usted que en los países capitalistas puede haber el temor fundado, de que la Unión Soviética quiera imponer por la fuerza su teoría política a otros pueblos?

-No hay ningún fundamento para tales temores. Si usted cree que la población soviética quiere cambiar por sí misma, y además por la fuerza, la fisonomía de los Estados circundantes, se equivoca lamentablemente.

El pueblo soviético quiere, naturalmente, que la fisonomía de los Estados circundantes cambie. Pero esto es incumbencia de esos mismos Estados.

Yo no veo qué peligro pueden ver. En las ideas del pueblo soviético, los Estados circundantes se mantendrán, si estos Estados se asientan realmente sobre una base sólida.


H: Esta declaración de usted, ¿significa que la Unión Soviética ha abandonado hasta cierto punto, sus planes e intenciones de llevar a cabo la revolución mundial?

-Nosotros nunca tuvimos tales planes e intenciones.


H: A mí me parece, míster Stalin, que durante largo tiempo se produjo en el mundo entero otra impresión.

-Eso es el fruto de un equívoco.


H: ¿De un equívoco trágico?

-No, cómico. O, tal vez, tragicómico.

Mire usted: nosotros, como marxistas, entendemos que la revolución se hará también en los demás países. Pero solo se hará, cuando los revolucionarios de esos países lo crean posible o necesario.

La exportación de revoluciones es un absurdo. Cada país hace por sí mismo su revolución cuando quiere, y si no quiere no hay revolución. Nuestro país, por ejemplo, quiso hacer la revolución, y la hizo, y ahora construimos la nueva sociedad sin clases.

Pero afirmar que nosotros pretendemos hacer la revolución en otros países, inmiscuyéndonos en su vida, es decir lo que no es y lo que nosotros no hemos predicado jamás.


H: Al establecerse las relaciones diplomáticas entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, entre el presidente Franklin D. Roosevelt y el señor Maxím Litvínov se cambiaron unas notas idénticas sobre el problema de la propaganda. En el párrafo 4.° de la carta del señor Litvínov al presidente Roosevelt, se decía que el gobierno soviético se obligaba a «no permitir que en su territorio se creen o residan cualesquiera organizaciones o grupos, así como a tomar dentro de su territorio medidas preventivas, contra la actuación de cualesquiera organizaciones o grupos, o contra los representantes y funcionarios de cualesquiera organizaciones o grupos, con respecto a los Estados Unidos en conjunto o a cualquiera de sus partes, territorios o posesiones, que tengan como fin derrocar o preparar el derrocamiento, o la transformación por la fuerza del régimen político o social».

Le ruego, míster Stalin, que me explique por qué el señor Litvínov firmó esta carta, si el cumplimiento de las obligaciones contenidas en este punto, es incompatible con los deseos de la Unión Soviética, o no está dentro de su poder.

-El cumplimiento de las obligaciones contenidas en el punto citado por usted, está dentro de nuestro poder, y esas obligaciones han sido cumplidas por nosotros y seguirán siéndolo.

Según nuestra constitución, los emigrados políticos tienen derecho a vivir en nuestro territorio. Los concedemos el derecho de asilo, exactamente lo mismo que en los Estados Unidos conceden el derecho de asilo a los emigrados políticos.

Es absolutamente evidente que cuando Litvínov firmó esta carta, partía de que las obligaciones contenidas en ella tenían carácter recíproco. ¿Entiende usted míster Howard, que contradiga al acuerdo pactado entre Roosevelt y Litvínov, el que en el territorio de los Estados Unidos se encuentren emigrados rusos, guardias-blancos que hacen propaganda contra los soviets, y en favor del capitalismo, que gozan de la ayuda material de ciudadanos estadounidenses y a veces forman grupos de terroristas?

Es evidente que estos emigrados gozan del derecho de asilo, que existe también en los Estados Unidos. Por lo que a nosotros se refiere, jamás hemos tolerado en nuestro territorio a un solo terrorista, fuese quien fuese aquel contra el que urdiera sus crímenes.

Por lo visto, en los Estados Unidos el derecho de asilo se interpreta más ampliamente que en nuestro país. Pero nosotros no formulamos, a pesar de ello, ninguna pretensión.

Tal vez objetará usted, que nosotros simpatizamos con estos emigrados políticos que residen en nuestro territorio. Pero ¿acaso no hay ciudadanos estadounidenses, que simpatizan con los emigrados guardias-blancos, que hacen propaganda a favor del capitalismo y en contra de la Unión Soviética? ¿De qué se trata, por tanto? Se trata de no ayudar a estas personas, de no financiar sus actividades.

Se trata de que los funcionarios de ambos países, no se inmiscuyan en la vida interna del otro país. Nuestros funcionarios cumplen honradamente esta obligación.

Si alguno de ellos ha incurrido en alguna falta, que se nos diga. Sí yendo demasiado allá, se exigiese la expulsión de los Estados Unidos de todos los emigrados guardias-blancos, esto sería un atentado contra el derecho de asilo, proclamado tanto en los Estados Unidos como en la Unión Soviética.

Aquí hay que reconocer una cierta línea divisoria racional, para las reclamaciones y las contrarreclamaciones. Litvínov no firmó su carta al presidente Roosevelt con carácter particular, sino como representante del Estado, exactamente lo mismo que lo hizo el presidente Roosevelt.

Su acuerdo, es un acuerdo entre dos Estados. Al firmar este acuerdo, tanto Litvínov como el presidente Roosevelt, como representantes de dos Estados, se referían a las actividades de los agentes de sus Estados, que no deben inmiscuirse ni se inmiscuirán en los asuntos internos de la otra parte.

Este acuerdo no podía afectar al derecho de asilo proclamado por ambos países.

Dentro de estos límites es como hay que interpretar el acuerdo entre Roosevelt y Litvínov, como el acuerdo entre los representantes de dos Estados.


H: ¿Pero es que en el VII.º Congreso de la Komintern, que se celebró en Moscú el año pasado, los delegados estadounidense Earl Browder y Samuel Adams Darcy, no hicieron un llamamiento para derribar por la violencia el gobierno estadounidense?

-Confieso que no recuerdo los discursos de los camaradas Browder y Darcy, ni recuerdo siquiera de qué hablaron. Es posible que dijesen algo por el estilo.

Pero no fueron hombres soviéticos los que fundaron el Partido Comunista de los Estados Unidos. Lo fundaron individuos estadounidenses.

Este partido existe en los Estados Unidos legalmente, y presenta sus candidatos a las elecciones, incluyendo las presidenciales. Y si los camaradas Browder y Darcy, pronunciaron por una vez un discurso en Moscú, en su casa, en los Estados Unidos habrán pronunciado discursos parecidos, y hasta es probable que más enérgicos cientos de veces. Pues todo comunista estadounidense tiene la posibilidad de propagar libremente sus ideas.

Sería completamente falso, considerar al gobierno soviético responsable por la actuación de los comunistas estadounidenses.


H: Sí, pero aquí se trata de la actuación de comunistas estadounidenses dentro del territorio soviético, infringiendo el punto 4.° del acuerdo Roosevelt-Litvínov.

-¿Qué es la actuación de un partido comunista, en qué puede manifestarse?

Esta actuación reside usualmente en la organización de las masas obreras, en la organización de mítines, manifestaciones, huelgas,etc.

Es absolutamente comprensible, que los comunistas estadounidenses no pueden hacer todo esto en territorio soviético. En la Unión Soviética no hay obreros estadounidenses.


H: ¿Puedo entender su declaración en el sentido, de que se puede encontrar una interpretación de las obligaciones mutuas con la que se puedan mantener y proseguir las buenas relaciones entre nuestros países?

-Sí, incondicionalmente.


H: Usted reconoce, que en la Unión Soviética no se ha construido todavía la sociedad comunista. Se ha construido el socialismo de Estado. El fascismo en Italia y el nacionalsocialismo en Alemania, afirman que han conseguido análogos resultados. ¿No es un rasgo general de todos los Estados mencionados, la infracción de las libertades personales y otras privaciones impuestas en interés del Estado?

-La expresión del «socialismo de Estado» es imprecisa. Por este término entienden muchos el orden de cosas en que una cierta parte de las riquezas, parte a veces bastante considerable, pasa a manos del Estado o bajo su control, mientras en la inmensa mayoría de los casos la propiedad sobre los talleres, sobre fábricas y sobre la tierra sigue en manos de particulares.

Así es como muchos entienden el «socialismo de Estado». A veces, se esconde detrás de este término el orden de cosas bajo el cual el Estado capitalista, en interés de la preparación o el mantenimiento de la guerra, se hace cargo de la financiación de una cantidad: de empresas privadas.

La sociedad que nosotros hemos construido, no puede llamarse en modo alguno «socialismo de Estado». Nuestra sociedad soviética es una sociedad socialista, porque en nuestro país se ha abolido y transformado en propiedad social la propiedad privada sobre los talleres, las fábricas, la tierra, los Bancos, los medios de transporte.

La organización social creada por nosotros puede llamarse organización soviética socialista, no está acabada de construir todavía, pero que es en su raíz una organización socialista de la sociedad.

La base de esta sociedad es la propiedad social: la propiedad del Estado, es decir, de todo el pueblo, y también la propiedad cooperativa de los koljoses. Ni el fascismo italiano ni el nacional«socialismo» alemán, tienen nada que ver con esta sociedad. Ante todo, porque allí han dejado intacta la propiedad privada sobre los talleres y las fábricas, sobre la tierra, sobre los Bancos, sobre el transporte, etc., razón por la cual el capitalismo conserva en Alemania y en Italia todas sus fuerzas. Sí, tiene usted razón cuando dice que no hemos construido todavía la sociedad comunista.

El construir esta sociedad no es tan fácil. Usted conoce seguramente la diferencia que existe entre la sociedad socialista y la comunista. En la sociedad socialista hay todavía algunas desigualdades patrimoniales. Pero en la sociedad socialista no hay ya paro forzoso, no hay ya explotación, no hay ya opresión nacional.

En la sociedad socialista todo individuo tiene la obligación de trabajar, aunque no obtenga todavía por su trabajo lo que corresponde a sus necesidades, sino lo que corresponde a la cantidad y a la calidad del trabajo rendido.

Por eso existe aún el salario, y además un salario desigual, diferenciado.

Solo cuando se consiga crear un orden de cosas, en que los hombres perciban de la sociedad a cambio de su trabajo no lo que corresponde a la cantidad y calidad de éste, sino lo que corresponde a sus necesidades, podremos decir que hemos construido la sociedad comunista. Dice usted que para construir nuestra sociedad socialista, hemos sacrificado las libertades personales y sufrido privaciones.

En su pregunta se trasluce la idea de que la sociedad socialista niega la libertad personal. Esto es falso. Claro está que para poder construir algo nuevo, hay que imponer economías, acumular recursos, restringir temporalmente las necesidades, tomar prestado de otros.

Si quieres construir una casa nueva, reúnes el dinero, limitas temporalmente tus necesidades, pues de otro modo no podrías construir la casa. Y esto es mucho más legitimo cuando se trata de construir toda una sociedad humana enteramente nueva.

Ha sido necesario limitar temporalmente algunas necesidades, acumular los recursos correspondientes, poner en tensión las fuerzas. Así es, en efecto, como nosotros hemos procedido y como hemos construido la sociedad socialista.

Pero no hemos construido esta sociedad para restringir la libertad personal, sino para que las personas se sientan realmente libres. La hemos construido gracias a la verdadera libertad personal, a una libertad sin comillas.

A mí se me hace difícil imaginarme, cuál puede ser la «libertad personal» de un obrero parado, que anda muerto de hambre, y no encuentra aplicación para su trabajo. La auténtica libertad, solo existe allí donde ha sido destruida la explotación, donde no hay opresión de unos hombres por otros, donde no hay paro, ni miseria, donde el hombre no tiembla pensando que puede quedarse mañana sin trabajo, sin techo, sin pan. Solo en una sociedad así puede haber una libertad personal y de todas clases, auténtica, y no sobre el papel.


H: ¿Considera usted compatible, el desarrollo paralelo de la democracia estadounidense y del sistema soviético?

-La democracia estadounidense y el sistema soviético pueden convivir y competir pacíficamente. Pero no pueden desarrollarse hasta convertirse el uno en el otro. El sistema soviético no se transformará gradualmente en la democracia estadounidense, ni viceversa. Podremos convivir pacíficamente si no nos buscamos líos el uno al otro por cada pequeñez.


H: En la Unión Soviética se está elaborando una nueva constitución, que prevé un nuevo sistema electoral. ¿Hasta qué punto este nuevo sistema puede cambiar la situación en la Unión Soviética, si en las elecciones solo va a seguir tomando parte, igual que antes, un único partido?

-Aprobaremos nuestra nueva constitución, seguramente, a fines de este año. La comisión encargada de elaborarla trabaja y debe terminar pronto su labor. Como ya se ha declarado, según la nueva constitución las elecciones serán generales, iguales, directas y secretas.

A usted le desconcierta el que en estas elecciones solo vaya a tomar parte un único partido.

No ve qué lucha electoral puede haber en estas condiciones. Es evidente que en las elecciones no presentará candidaturas solamente el Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, sino que las presentarán también toda clase de organizaciones sociales sin partido. Y de éstas hay centenares en nuestro país. En nuestro país no existen partidos contrapuestos los unos a los otros, exactamente lo mismo que no existen la clase de capitalistas y la clase de los obreros explotados por los capitalistas, contrapuestas la una a la otra.

Nuestra sociedad está formada exclusivamente, por trabajadores libres de la ciudad y del campo: obreros, campesinos, intelectuales.

Cada una de estas capas sociales puede tener sus intereses especiales, y expresarlos a través de las numerosas organizaciones sociales existentes.

Pero desde el momento en que no hay clases, desde el momento en que los limites entre las clases se van borrando, desde el momento en que solo existan algunas, aunque no radicales, diferencias entre las diversas capas de la sociedad socialista, no puede haber ambiente para la creación de partidos que luchen entre sí. Donde no hay diferentes clases, no puede haber diferentes partidos, pues el partido es parte de una clase. En el nacional«socialismo» existe también un solo partido. Pero éste sistema fascista de un solo partido no conduce a nada.

La cosa está en que en Alemania subsiste el capitalismo, subsisten las clases y la lucha de clases, que, pese a todo, saldrán a la superficie, incluso en el terreno de la lucha entre partidos, que representan a clases contrapuestas, lo mismo que ha salido a la superficie, por ejemplo, en España.

En Italia también existe un solo partido, fascista. Pero tampoco allí, y por la misma causa, esto conduce a nada.

¿Por qué nuestras elecciones serán generales? Porque todos los ciudadanos, con excepción de los privados judicialmente del derecho de sufragio, tendrán derecho a elegir y a ser elegidos. ¿Por qué nuestras elecciones serán iguales? Porque ni las diferencias de carácter patrimonial –que todavía existen parcialmente–, ni el hecho de pertenecer a una raza o a una nación irán en privilegio, o en quebranto de nadie. Las mujeres disfrutarán del derecho electoral activo y pasivo, en el mismo plano que los hombres.

Nuestras elecciones serán auténticamente iguales.

¿Por qué secretas?

Porque queremos dar a los soviéticos plena libertad para que voten por aquellos a quienes quieran elegir, a quien confíen la defensa de sus intereses.

¿Por qué directas?

Porque las elecciones directas celebradas en cada localidad, para todas las instituciones representativas, hasta llegar a los órganos supremos, garantizan mejor los intereses de los trabajadores de nuestro inmenso país. A usted le parece que no habrá lucha electoral. Pero la habrá, y yo preveo una lucha electoral muy reñida.

En nuestro país hay no pocas instituciones que trabajan mal. Suele ocurrir que tal o cual órgano local de poder, no sabe satisfacer tales o cuales necesidades tan complejas, y cada día mayores de los trabajadores de la ciudad y del campo. ¿Has construido o no has construido una buena escuela? ¿Has mejorado las condiciones de la vivienda? ¿No eres un burócrata? ¿Has ayudado a hacer nuestro trabajo más eficaz, a hacer nuestra vida más culta? Tales serán los criterios con que millones de electores abordarán a los candidatos, dejando a un lado y borrando de las listas a los que no sirvan, destacando los mejores y presentando sus candidaturas.

Sí, la lucha electoral será reñida. Girará en torno a una multitud de problemas candentes, principalmente en torno a problemas prácticos que tienen una importancia primordial para el pueblo.

Nuestro nuevo sistema electoral hará andar derechas a nuestras instituciones, y organizaciones, y las obligará a mejorar su trabajo.

Las elecciones generales, iguales, directas y secretas en la Unión Soviética, pondrán en manos del pueblo un látigo contra los órganos de poder que trabajen mal. Nuestra nueva constitución soviética será, a mi juicio, la constitución más democrática de cuantas existen en el mundo.

1 de septiembre de 2026

Europa vista en los años 30, por un ciudadano soviético.

 union sovietica comunista 14

Recogido por Evguéni Ivánov, escrito por Dmitri Golubov. Traducción automática, publicada en la página de la web de ☭ ☆ JOSÉ VISARIONOVICH STALIN ☭ ☆


La Europa de los años 30, a través de los ojos de un ciudadano soviético.

Hoy todos vivimos en una sociedad capitalista, y estamos acostumbrados a sus leyes y contradicciones. Todo lo que vemos a nuestro alrededor parece normal, natural, lo único posible.

Pero esto no es en absoluto cierto. Bajo el socialismo, otra vida es posible. La Unión Soviética lo demostró hace mucho tiempo.

En la década de 1930, el diseñador de aviones Alexandr Yákovlev visitó repetidamente Europa Occidental. Y a veces lo que veía en esos países le sorprendía desagradablemente, y le dejaba una impresión deprimente. Las observaciones más interesantes, son descritas en sus memorias, base de este artículo.

En primer lugar, le llamó la atención la inusualmente gran cantidad de anuncios en las calles de las ciudades. Esto es lo que escribe sobre Italia:

"A lo largo de toda la autopista Milán-Turín, un anuncio de la empresa Fiat me llamaba la atención a cada paso. Numerosos carteles, carteles llamativos, modelos de coches y aviones instalados en postes a lo largo de la carretera, todo gritaba que existía un "Fiat" en el mundo, produciendo los "mejores" coches, los "mejores" aviones, los "mejores" motores e incluso los "mejores submarinos del mundo". También se usaron las señales de los kilometros en carretera para publicidad. Las estaciones de servicio en las carreteras también están decoradas con anuncios de Fiat.

Todo Turín trabaja para Fiat... La palabra mágica 'Fiat' domina la ciudad, detrás de la cual se esconde un pequeño grupo de capitalistas, los dueños de todas las fábricas y de toda la ciudad."

Hoy en día, no sorprende a nadie esta abundancia constante de publicidad. Pero para una persona soviética, fue un shock, porque eso no existía en la URSS. Imagina que caminas por una ciudad soviética típica, y nadie te entra en la cabeza desde ningún sitio, no ofrece que compres nada, no intenta meterte nada extraño en la cabeza. Tienes la cabeza limpia de renglones publicitarios, ¿no es maravilloso?

Otro episodio de las memorias:

"Desde Roma nos llevaron a Nápoles. Llegamos allí al final del día, así que no pudimos ver las ciudades, solo nos llamó poderosamente la atención la terrible pobreza y la suciedad de las afueras napolitanas...

Por la mañana, despertado por los brillantes rayos del sol, salí al balcón [del hotel]... El terraplén seguía vacío a esa hora temprana. De repente, frente al balcón, sobre el asfalto, apareció un hombre mal vestido que empezó a mirarme fijamente, sin decir palabra. Sin entender lo que estaba pasando y avergonzado, intenté no mirarle. Y él, por el contrario, obstinadamente intentaba llamar la atención sobre sí mismo, y hacía algunos movimientos extraños e incomprensibles, de nuevo en silencio. Al mirar más de cerca, vi que las mangas de la camisa del hombre estaban vacías por debajo del codo. El hombre discapacitado, suplicó limosna y mostró silenciosamente su discapacidad, temiendo llamar la atención del policía. Le lancé una moneda rápidamente. El mendigo se tiró al suelo y lo tomó con los dientes. Esta escena me causó una impresión deprimente."

Por supuesto, esta escena llamó a la reflexión social en Yákovlev. Porque venía de un país donde la ayuda mutua y la asistencia mutua eran la norma de la vida, y donde simplemente no había personas sin hogar ni mendigos. El Estado se encargaba de todos los segmentos de la población, y nadie caía en el "fango", ni se quedaba sin hogar. En Europa, las personas sin hogar eran demasiado habituales.

En cuanto a la pobreza y la suciedad, no era sorprendente, porque la provincia italiana nunca ha sido famosa por su riqueza y prosperidad. Pero un indicativo especialmente importante se daba entonces en la Unión Soviética, pues no existía tal contraste entre el centro y la periferia. Incluso la localidad soviética más pequeña, estaba bien cuidada, tenía al menos un club, un parque o quizá un museo, y en todas había pleno empleo, con sus centros de trabajo modernos. La vida resurgía en todas partes, no solo en el centro.

Yákovlev también visitó Inglaterra. No vio escenas de pobreza allí, pero se sorprendió mucho...cuando bajó al Metro.

"Solo en Inglaterra me quedó claro, por qué los extranjeros admiran tanto nuestro Metro de Moscú. De hecho, no se puede comparar el Metro de Moscú y el de Londres.

No hay vestíbulos de arquitectura tan hermosa como la nuestra. La entrada al Metro londinense suele estar situada en las primeras plantas de edificios residenciales, o de algunas instituciones. Desde un pasillo con suelo asfaltado, los pasajeros son bajados profundamente bajo tierra, en una jaula cubierta, similar a las que se usan en las minas de carbón. Las estaciones en sí son muy poco atractivas: las paredes son de hormigón, no están decoradas con nada, y el techo es igual. El aire es denso, con un olor penetrante a desinfección. Los coches del Metro de Londres tampoco tienen nada que ver con los elegantes, bellos y cómodos coches del Metro de Moscú."

Esto no es un muro puesto en el jardín británico, es una firme declaración de hechos comprobados.

En el mismo momento, en que se construían impresionantes centros comerciales y de negocios en Occidente, se erigían hermosas casas de cultura, palacios de pioneros y el Metro en la Unión Soviética. Era un Sistema Social y Económico Estatal diferente: son prioridades diferentes.

Yákovlev también visitó la Alemania nazi poco antes de la guerra. Allí, por supuesto, había algo que fuertemente le sorprendería.

"Durante mi estancia en Alemania, tuve que conocer alemanes de diferentes especialidades y distintos niveles culturales. Pero todos, sin excepción, desde el diseñador hasta el portero, tenían un sentido de superioridad inconmensurable. Esto era evidente en todo...

A los judíos se les exigía llevar un brazalete amarillo con la letra negra "J" ("Jude") en el brazo izquierdo. En un taxi, a menudo se podía ver un cartel: "No sirvo a los judíos." En algunos cines, en taquilla, junto al precio de los asientos, hay un anuncio: "No se venden entradas a judíos." En la entrada de la tienda había un cartel: "Los judíos entran después de las 5 en tal día" (tres veces por semana). En los bulevares, los bancos para todos están pintados de blanco o verde, y para los judíos hay unos especiales, amarillos, que vuelven a la avenida, con la inscripción "Für Juden" ("Para los judíos").

Y así era por toda Alemania... Por un lado, hay una alta cultura externa, todos los signos de un nivel moderno de tecnología y vida cotidiana, en todas partes hay una limpieza asombrosa, orden, organización, por otro lado, la oscura Edad Media."

Todo esto, por supuesto, es terrible, pero alguien objetará que entonces en Alemania había el fascismo. Responderé claramente que no se trata de fascismo, sino de la evolución del capitalismo. El mismo sistema social, con caras diferentes.

El capitalismo determinó el rostro de los países occidentales entonces, el capitalismo determina el rostro de casi todo el mundo hoy.

Entonces es lógico que no es una imagen a alcanzar, porque era poco atractiva para una persona soviética.

Hoy, en Rusia, la mayoría de nosotros miramos hacia Occidente y queremos vivir como allí. En los años de la esplendorosa Unión Soviética, es poco probable que un miembro social proletario soviético común, hubiera querido estar allí.

¿Desempleo? ¿Mendigos? ¿Publicidad molesta de cada cartel? No, nuestra gente no había oído hablar de esto. Y no querían escuchar ninguna clase de lisonjas capitalistas.

Sí, no había multimillonarios cargados de dólares.

Sí, la gama de productos era menor, pero la calidad de la producción total, era mayor. 

Había otras ventajas, y calidad de vida, que ninguna cantidad de dinero podía comprar, y que era más importante que cualquier caro vestido.

Y, por cierto, Yákovlev escribe que, según los resultados de los viajes, se hizo evidente que la aviación soviética no era en absoluto inferior a la occidental, e incluso la superaba en algunos aspectos.

¿Me muestras hoy al menos una rama de nuestra Rusia capitalista, en la que no seamos inferiores a los países occidentales? 

No hablo de superioridad. Ah, sí, se me olvidaba, somos los mejores bombeando petroleo. ¿Pero es para beneficio del pueblo?..

31 de agosto de 2026

El Método de Aumento de la Eficiencia (MPE). Instrumento de Creación Proletaria, para desarrollar el Comunismo.



Por Yuri Stoliarov. Publicado a partir de las memorias de V. A. Torgashov. Traducción del original por Nestor Guadaño. Notas e introducciones científicas desarrolladas por Marat Jarisov "El modelo económico bolchevique", A. I. Fursov, "El MPE de Stalin y cómo lo desmanteló Jruschov".  

Stalin predijo la estrategia económica de la URSS: "La primera tarea es asegurar la independencia de la economía nacional del país frente al cerco capitalista, para que la economía no se convierta en un apéndice de los países capitalistas." Más tarde dijo: "Empezamos con la industria pesada, no con la ligera, y ganamos. Sin una economía planificada, esto no habría sido posible.

"https://www.marxists.org/russkij/stalin/t13/t13_06.htm (Stalin I.V. "Sobre las tareas de los responsables industriales": Discurso en la primera conferencia pansindical de trabajadores de la industria socialista).

Fuente: "Pravda" nº 35 del 5 de febrero de 1931. (Stalin, I. V. Artículos. Tomo.13 – Moscú: Editorial Estatal de Literatura Política, 1951. Pags. 29-42.)


MÉTODO PARA AUMENTAR LA EFICIENCIA DE LA ECONOMÍA

"De cada uno según su capacidad, a cada uno según su trabajo".

Entre 1938 y 1939, se desarrolló en la URSS un nuevo Método para aumentar la Eficiencia de la Economía (MPE), que se utilizó en la mayoría de los sectores de la economía nacional hasta 1955.

El MPE (МПЭЭ, Метод Повышения Эффективности Экономики-Método para mejorar la eficiencia de la economía), se utilizó en la mayoría de los sectores de la economía nacional. El MPE resultaba eficaz tanto para el sistema económico socialista como para el capitalista, pero en el caso del sistema socialista su eficacia era más del doble.

En 1955, Japón adoptó el MPE, lo que le garantizó un rápido crecimiento económico gracias, sobre todo, a las tecnologías innovadoras («el milagro japonés»), mientras que la URSS, ese mismo año, abandonó el MPE, lo que provocó el posterior deterioro de la economía. Así pues, en la URSS, entre 1939 y 1955, se aplicó un método mágico que garantizó un auge económico sin precedentes.

El MPE permitió a cada trabajador realizar su potencial creativo (de cada uno según sus capacidades), recibir una remuneración adecuada (para cada uno según su trabajo) y, en general, sentirse un ser humano realizado, un forjador respetado por su motivación personal, para la racionalización de cada proceso de producción, orientado a mejorar las características de calidad de los productos, mientras se reducen sus costes de producción. 

Otros miembros del colectivo, que también contribuían a ese objetivo, independiente de sus aptitudes pero desarrollando todo su potencial, también recibían su parte de la remuneración. Así pues, galvanizó la producción, remediando ciertas actitudes de envidia y conflictos laborales, que surgieron  tras el Movimiento Stajanovista durante el segundo plan quinquenal (1933-1937). 

El índice de producción aumentó considerablemente. Y la mejora salarial comenzó a ir no en los bolsillos de unos pocos, sino al de toda la sociedad. Durante esos años de 5 planes quinquenales (1928 - 1955), el crecimiento de los productos de consumo masivo per cápita en la URSS aumentó un 595%, es decir, casi 6 veces (y esto, a pesar de la Gran Guerra Patria, tan destructiva, y la posterior restauración de la economía nacional, que tardó unos 10 años). 

Los precios de los productos básicos en la URSS, durante 5 años de posguerra disminuyeron más de 2 veces, mientras que en los países occidentales más grandes (en el territorio de dos de ellos: EE. UU. e Inglaterra, donde su territorios no fueron esquilmados por la ocupación nazi), estos precios aumentaron, y en algunos países, incluso entre 2 y 3,5 veces.

En la actualidad, se ha ocultado conscientemente la importancia de este método para el desarrollo del socialismo, y la mayoría de trabajadores no saben absolutamente nada de su eficacia, aunque en la URSS se aplicó en aquellos años de forma general.

Mi trayectoria profesional comenzó en 1958, cuando el MPE ya había sido eliminado de la producción, pero recuerdo muy bien los relatos de mis compañeros, que trabajaron en la época en que el MPE cuando aún estuvo en funcionamiento.

El MPE consistía en un conjunto de incentivos materiales y morales bien concebidos, para estimular la actividad creativa de los trabajadores, con el objetivo de reducir los costes de producción y mejorar la calidad (esos fueron sus fines), de los productos en fase de desarrollo o ya en producción. El sistema de incentivos variaba en función del sector y del tipo de empresa. Sin embargo, en cualquier caso, estos incentivos no se aplicaban a los responsables de la dirección, en ningún de sus rangos. Es posible que existiera un sistema de incentivos más específico para los directivos, pero yo no tengo conocimiento de ello.

Los incentivos económicos en las organizaciones dedicadas al desarrollo de nueva tecnología, consistían en primas colectivas e individuales, que se abonaban inmediatamente después de que una comisión estatal aceptara el producto desarrollado (literalmente ese mismo día), siempre que en el acta de la comisión se indicara una mejora de las características del producto con respecto al pliego de condiciones. Para cada característica, incluidos el tiempo de desarrollo del producto y el coste del mismo, existía una escala de primas determinada, conocida por sus investigadores y forjadores, incluso antes de comenzar el diseño. Por ejemplo, por cada kilogramo de peso del producto que se ahorraba en la OKB-590, donde trabajé, se pagaban 500 rublos (la mitad del sueldo mensual de un ingeniero).

Esta prima la recibían todos los miembros del equipo que participaban en el proyecto, en la misma cuantía, independientemente de su cargo. También existían primas individuales, cuyo pago estaba supeditado a la presentación de propuestas de racionalización o solicitudes de invención, gracias a las cuales fue posible mejorar las características del producto. Por cada innovación, se abonaba a los autores una cantidad adicional, múltiplo de la remuneración recibida por cada miembro del equipo, lo que no suponía la supresión de las remuneraciones habituales por el beneficio económico obtenido de la implantación de la invención o la propuesta de mejora. El responsable del proyecto, que por regla general no ocupaba un cargo administrativo, también recibía una prima adicional. Los incentivos morales consistían, en que las personas que habían permitido al equipo obtener dichas primas, ascendían rápidamente en el escalafón y, en su mayoría, eran nombradas responsables del proyecto. Al mismo tiempo, se aplicaban las primas trimestrales y anuales habituales. Cabe destacar también, el buen ambiente moral que reinaba en los equipos científico-técnicos.

La economía en tiempos de Stalin se organizó según el principio del crecimiento avanzado. Una economía equilibrada, clara, y no inflacionaria, sin créditos, basada en 7 principios básicos:

1.º Propiedad pública de los medios de producción, y propiedad estatal de los recursos naturales de todo el país.

2.º Planificación estatal de alta calidad, asegurada por el Gosplan (Comité Estatal de Planificación del Consejo de Ministros de la URSS) y del Gossnab (Comité Estatal de Suministros del Consejo de Ministros de la URSS), que establecieron objetivos a gran escala y calcularon razonablemente la implementación real de los planes de desarrollo. Ya el 23 de junio de 1931, Stalin propuso la tarea de "introducir la autofinanciación, el ahorro y la reducción de costes de producción."

3.º Introducción constante de equipos modernos y tecnologías avanzadas, que contribuyan a una nueva eficiencia y crecimiento de la capacidad productiva.

4.º Un sistema financiero único de dos circuitos, con monopolio estatal sobre la banca y la emisión de dinero, que se creó en 1932 por el Comisario de Finanzas de la URSS, G. F. Grinko, cuando el dinero se dividió en efectivo y no efectivo. El material no monetario, se destinaba a las funciones de acuerdos recíprocos entre empresas estatales dentro del país. Por lo que los recursos del país (electricidad, materiales, mano de obra, equipos, etc.) se abonaban con la cantidad de dinero impresa. En caso de aumento de la base de recursos, la oferta monetaria se iguala a ella y se invierte de nuevo en el desarrollo del país. Así, cada cinco años, el Estado podía invertir el doble en el desarrollo del país, que en el periodo anterior. Esto contribuyó a la desaparición de problemas de crédito, inflación, falta de dinero y su retirada del país.

5.º El sistema de reducción de costes de producción, comenzó plenamente su funcionamiento en 1947, gracias a los esfuerzos del siguiente Ministro de Finanzas, A. G. Zverev. El objetivo del sistema, era que anualmente las empresas establecían un plan para reducir costes. En caso lograrse su implementación, si era el 10% del importe del plan, por los costes reducidos, se transfería al Fondo del responsable de la empresa. Mas, en el caso de sobrecumplimiento, del ahorro de un 50 al 70% del coste, iba a toda la plantilla de obreros. Fue este sistema de reducción de costes, el que se convirtió en la base para la reducción anual de precios en el país. Stalin predijo: "Es necesario aumentar la producción y, al mismo tiempo, incrementar constantemente el bienestar material de la clase trabajadora. Sí, venderemos, desarrollaremos, pero solo si se reduce el coste de producción, si se reducen los precios de los bienes industriales, no en detrimento de la población."

6.º La actividad emprendedora de los arteles, que producían bienes de gran consumo y bienestar cotidiano, incluyendo muebles, ropa, electrodomésticos, se multiplicó. A esta producción extensiva, se unieron los bienes creados por la producción artesanal a pequeña escala, la producción de insumos (carne y productos lácteos, huevos, verduras, frutas) no solo por empresas estatales y granjas colectivas, sino también por los propios trabajadores, a quienes se les asignaron parcelas domésticas. Esto contribuyó a una disminución de la escasez de bienes en el país.

El acceso a la mayoría de los bienes de consumo, fue notablemente mejorado. De distribución más rápida para las pequeñas empresas, no así para los gigantes industriales. Al final de la época cuando vivió Stalin (1953), había 114.000 pequeños arteles, talleres y empresas en la URSS en diversas áreas: desde la industria alimentaria hasta la metalurgia y desde la joyería hasta la industria química. Empleaban a unos 2 millones de personas, que producían casi el 6% de la producción industrial bruta de la URSS.

7.º La productividad, en la motivación de los trabajadores, tanto moralmente como materialmente aumentó. Se abonaba por los resultados obtenidos, por separado: bien acorde a la planificación, y por encima del plan, que contribuyó a un constante crecimiento de la productividad laboral.

Los compañeros trataban con sumo respeto a las personas con capacidad creativa, esforzándose por liberarlas del trabajo rutinario sin necesidad de instrucciones por parte de los superiores, ya que los éxitos de uno se extendían a todos. En otras palabras, los trabajadores se apoyaban mutuamente. En este sentido, los creadores del método tuvieron en cuenta la triste experiencia del movimiento estajanovista, en el que el éxito de uno afectaba negativamente al bolsillo y al estatus de los demás, lo que provocaba discordia en el colectivo.

Con unos costes relativamente reducidos, la eficacia de la MPE fue excepcionalmente alta en todos los sectores de la economía nacional. Incluso en el ejército, durante la guerra, existió una estricta escala de pagos y recompensas por la destrucción personal de material o efectivos enemigos, así como por infligir otros tipos de daños (por ejemplo, la captura de oficiales enemigos que poseyeran información importante). En la industria de defensa, durante los años de la guerra, paralelamente a la intensa actividad productiva, se llevó a cabo un trabajo continuo para perfeccionar los procesos tecnológicos.


¿Cómo funcionaba?

A principios de año, se fijaba un precio fijo e inalterable para ese año para todos los productos básicos, de acuerdo con el coste de producción alcanzado. ¡Y por la reducción del coste de producción se pagaban primas, y de las buenas! ¡Y, fíjate bien! Había de dónde pagarlas, porque a lo largo del año la producción se perfeccionaba, y si con un precio fijo el coste de producción baja, ¡los BENEFICIOS AUMENTAN! De ahí procedían las primas (llamadas «progresivas»). Naturalmente, hacia finales de año el coste de producción de los productos se reducía considerablemente, ¡y los BENEFICIOS aumentaban! Merecía la pena pensar en la producción.

Ahora sigamos. A final de año se hacían balance. A aquellos cuyo coste de producción se reducía más que el de los demás, se les recompensaba adicionalmente (¡además de las primas que recibían a lo largo del año!). El efecto en la economía nacional, logrado gracias a la producción, en forma de bajada de precios, se trasladaba a la población, a TODO el pueblo del país. El BENEFICIO no era un fin en sí mismo. Es más, al final del año, el BENEFICIO se «recortaba» de forma consciente y planificada.

Se hacía así: al nuevo coste de producción (¡reducido!) se añadía una NORMA DE BENEFICIO, digamos, un 20 % (en los distintos sectores productivos y según los años, las cifras variaban en función de las condiciones y los objetivos de la regulación) y se obtenían así los nuevos PRECIOS, que, NATURALMENTE, SE REDUJERON, y que permanecían vigentes hasta el año siguiente.

La bajada de precios se llevaba a cabo anualmente, y se publicaba la lista de dichos precios reducidos. Visotski cantó sobre estos acontecimientos: «Hubo un tiempo en que bajaban los precios».

¿Es esto bueno o malo? Juzguen ustedes mismos. Se controlaban tanto el COSTE DE PRODUCCIÓN como el PRECIO, y también el BENEFICIO estaba bajo control en todo momento, y no podía alcanzar un valor excesivamente elevado. Y esto es muy positivo desde muchos puntos de vista. Analicemos al menos algunos de ellos.

En primer lugar, es muy positivo para cada fábrica, ya que un BENEFICIO normativo reducido, no encarecía demasiado el precio de los productos y, por este motivo, estos eran accesibles para todos, pues se vendían fácilmente, lo que garantizaba a la firma un flujo de fondos tan necesario y constante.

En segundo lugar, ese mecanismo de fijación de PRECIOS y BENEFICIOS existía en todas las esferas de producción, y ninguna de ellas podía situarse en una posición de «monopolista», y empezar a imponer SUBIDAS DE PRECIOS, obteniendo BENEFICIOS no ganados, BENEFICIOS a costa de explotar a otra firma inferior. O, dicho de otro modo, BENEFICIOS SIN REDUCCIÓN DEL COSTE PROPIO.

¿Por qué es tan grave el expolio a otros? No es por el hecho de que alguien se haya «aprovechado» a costa de otro. No es solo eso, ni es principalmente. Mucho peor es que la «danza de los precios», que siempre se produce en estos casos, introduce una desarmonía inadmisible en la producción y el consumo, y esta desarmonía, en el mejor de los casos, amenaza con la anarquía de la producción, o incluso con su paralización total.

La principal característica del MPE era que, al utilizarlo, no solo se potenciaba la actividad creativa de un gran número de personas y se descubrían talentos, sino que también se transformaba la psicología de todos los miembros del colectivo, así como las relaciones entre ellos. Cualquier miembro del colectivo, era consciente de su importancia para el proceso general, y realizaba con disposición cualquier tarea, incluso cuando esta no se correspondía con su estatus. La buena voluntad mutua y el deseo de ayudarse unos a otros, fueron rasgos absolutamente característicos. En esencia, cada miembro del colectivo se consideraba una pieza importante del engranaje productivo, y no una simple rueda de un mecanismo complejo.

También cambiaron las relaciones entre los superiores y los subordinados. En lugar de órdenes e instrucciones, el superior se esforzaba por explicar a cada subordinado, qué papel desempeñaba en la causa común del trabajo que se le encomendaba. A medida que se consolidaban los colectivos, y se iba forjando una nueva mentalidad, los propios incentivos materiales pasaban a un segundo plano y dejaban de ser la principal fuerza motriz. Creo que los creadores del MPE contaban precisamente con ese efecto.

Te propongo un ejercicio. Eres el jefe de Estado. Has producido un determinado volumen de producción, que consideraremos el 100 %. Un año después, gracias al aumento de la productividad laboral conseguido mediante la implantación de nuevas tecnologías, la organización del trabajo, etc., has logrado un incremento del volumen de producción, que ahora equivale al 110 % del del año anterior. Pregunta: ¿dedicarás ese 10 % adicional a imprimir más dinero, o reducirás los precios en un porcentaje equivalente a ese aumento?

Si se reducen los precios, aumentará el poder adquisitivo de la población: los pobres se harán más ricos y los ricos no se empobrecerán. Sin embargo, si se imprime dinero sin reducir los precios, el poder adquisitivo general se mantendrá igual, pero el dinero de los bolsillos de quienes trabajan pasará a los bolsillos de quienes saben cómo ganar dinero.

La producción estatal en tiempos de Stalin, estaba orientada al desarrollo de toda la economía nacional en su conjunto (era una autofinanciación planificada de todo el estado). Todos los sectores estaban interconectados. El órgano de gobierno para planificar los principales indicadores a alcanzar, estaba coordinado por el Comité Estatal de Planificación de la URSS, que desde 1924 utilizaba el método del equilibrio insumo-producto, y no "proyectos nacionales" dispares, como hoy en la actual Federación Rusa, donde el bloque liberal económico se opone a un retorno al equilibrio nacional e interindustrial. 

En Estados Unidos, el método de los balances input-output, se utilizó por primera vez en 1936 en economía, por el emigrante ruso Vasíli Leontiev, quien más tarde se convirtió en premio Nobel. En las décadas de 1960 y 1970, el método de "entrada-salida" del emigrante ruso Leontiev, fue reconocido por la ciencia económica como fundamental para los cálculos y previsiones económicas, y comenzó a utilizarse ampliamente primero bajo el presidente F. Roosevelt en Estados Unidos, y luego en todo el mundo: en Francia, Noruega, Países Bajos, Japón, Italia... Hoy en día, este método se utiliza ampliamente en muchos países del mundo. 

Pero los resultados de la planificación estratégica del sistema económico soviético en la época de Stalin, son más asombrosos.

Comparando el aumento de la producción industrial en la URSS y de los países capitalistas (en porcentaje desde 1929):

Años: ___1929 _1937 _1943 _1946 _1949 _1950 _1952 _1955
URSS:___100__429___573__446__870__1082_  1421_ 2049
Países capitalistas: 100__104__ 107__ 130__148_    164__   193
Incluyendo:
EE.UU.:    100__103___215___53___164__190__210___234
Inglaterra:100__124___231__118__  144__153__153___181
Francia:               100___82___  63___92___  92__108__125
Italia:                   100___99____72__108__  124__148__194
Alemania Fed.     100__114____35___93__  117__150__213
Japón:                  100__169____51__101__  115__173__239

Todo lo anterior lo sé no por relatos de testigos presenciales, sino por mis propias impresiones. Aunque llegué a la OKB-590 en 1958, tres años después de la supresión del MPE, la mentalidad es algo inercial y se mantuvo durante mucho tiempo, incluso sin estímulos externos.

Durante los tres primeros años trabajé en el laboratorio de sistemas digitales, donde empecé desde abajo, como ajustador de módulos de la calculadora digital de a bordo. Esta especialidad se consideraba un trabajo manual, y los ajustadores (dos personas) cobraban a destajo, ganando bastante más que los ingenieros, mientras que yo cobraba un sueldo fijo de técnico. Mi llegada supuso inevitablemente pérdidas económicas para los otros dos ajustadores, ya que el número de módulos se limitaba únicamente a los prototipos. Una vez fabricados estos, los ajustadores se dedicaban exclusivamente a reparaciones, con una remuneración considerablemente menor. No obstante, me acogieron muy calurosamente y, a lo largo de un mes, me fueron enseñando los entresijos del proceso de ajuste.

La actitud hacia mí no cambió ni siquiera al cabo de un par de meses, cuando empecé a configurar varias veces más nodos que mis compañeros, ni posteriormente, cuando terminó la configuración masiva de nodos. Es decir, para los trabajadores de a pie, el objetivo común del colectivo del laboratorio (la creación de prototipos de ordenadores centrales) era más importante que sus intereses económicos personales.

Mi trabajo como ajustador no duró mucho. Al cabo de unos meses, ya me empezaron a involucrar en tareas de ingeniería, y no solo como ayudante. Una característica distintiva del laboratorio era la ausencia total de jerarquías. Todos se tuteaban entre sí, incluido el jefe del laboratorio. A ello contribuía también la escasa diferencia de edad entre los empleados del laboratorio, el mayor de los cuales tenía menos de 35 años. El jefe del laboratorio o el responsable del grupo no se limitaban a asignar una tarea, sino que se esforzaban por transmitir a cada miembro del equipo los objetivos de dicha tarea y su papel en la resolución del problema común. La jornada laboral se prolongaba desde las 9 de la mañana hasta las 10 u 11 de la noche, y todo ello de forma totalmente voluntaria y sin ningún tipo de remuneración adicional. A cambio, nadie controlaba la hora de llegada ni de salida de los empleados, algo totalmente atípico en las empresas sujetas a régimen de seguridad.

En mayo de 1961 me trasladaron al laboratorio de sistemas analógicos y me nombraron responsable de un proyecto de vital importancia para la organización (y también para el país). Este laboratorio llevaba en funcionamiento desde la fundación de la organización en 1945. Por eso, los empleados que trabajaban allí eran de más edad. Pero el ambiente era el mismo. Solo al jefe del laboratorio todos se dirigían por su nombre y patronímico, pero no por su cargo, sino por su edad y experiencia. Había pasado toda la guerra en el frente y, directamente desde el ejército, lo destinaron a la recién creada Oficina de Diseño. De todo el equipo, solo yo sabía qué había que hacer y cómo hacerlo, ya que era el único especialista en el campo de la tecnología digital. E incluso los ingenieros principales, con 10 y 15 años de experiencia, desempeñaban sin ningún tipo de resistencia interna el papel de peones, ya que entendían que era necesario para el bien de la causa. Vuelvo a recordar que, para entonces, ya no quedaban incentivos de ningún tipo. Y la tercera unidad de nuestra oficina de diseño, con la que tenía que colaborar estrechamente, trabajaba con el mismo espíritu.

Otro detalle más. Durante todo el tiempo que trabajé en la OKB-590 (en enero de 1963 se disolvió y todo el personal, junto con los proyectos, fue trasladado a la OKB-680, que posteriormente se convirtió en la NPO «Elektroavtomatika»), nunca oí la palabra «partido». Había una sala para el comité local, pero no para el comité del partido. No fue hasta 1963, en la nueva organización, cuando supe que en el laboratorio había bastantes miembros del partido, y enseguida intentaron convencerme para que me afiliara, pero me negué. De lo contrario, no habría podido abandonar esa organización en 1964.

Por cierto, el jefe de la Oficina de Diseño 590, V. I. Lanerdin, no pertenecía a ningún partido. Se decía que Stalin había nombrado personalmente a Lanerdin para el cargo de jefe de la Oficina de Diseño y que, antes de eso, durante la guerra, había trabajado en EE. UU., encargándose de los suministros de material aeronáutico a la URSS en el marco del programa Lend-Lease. En el momento de su nombramiento no tenía más de 35 años.

Las personas de la generación más mayor recuerdan la película de M. Romm «9 días de un año», en la que se mostraba muy bien el ambiente creativo que reinaba entre los físicos nucleares. Puedo afirmar sin lugar a dudas que en nuestra Oficina de Diseño 590 había un ambiente idéntico.

Sin embargo, en la nueva organización ese ambiente desapareció de inmediato, aunque la gente siguiera siendo la misma. Se impuso de inmediato un régimen estricto. Por llegar cinco minutos tarde te quitaban la prima, y para ausentarte durante la jornada laboral había que obtener permiso del subdirector de disciplina. El resultado era que, a partir de las seis de la tarde, ya no quedaba nadie en la organización. Es más, estaba prohibido quedarse a trabajar una vez finalizada la jornada laboral. Aunque, durante la mayor parte del tiempo entre 1963 y 1964, tanto yo como la mayor parte del equipo estuvimos de viaje de trabajo, primero en Moscú, en una fábrica piloto (donde pude ver de lejos a N. Serguévich Jrushchov), y después en Smolensk, en una fábrica de producción en serie.

El siguiente ejemplo, pone de manifiesto el impacto económico de un ambiente creativo.

Mi primer proyecto de un dispositivo informático para el control de las plataformas de lanzamiento de misiles, del sistema de defensa antimisiles A-35, se llevó a cabo en dos años, contando desde el momento en que recibí el pliego de condiciones hasta las pruebas integrales de los prototipos en condiciones reales. Un proyecto de complejidad similar, el del superordenador ES-2704, con un equipo dos veces más numeroso y el mismo director, se prolongó durante seis años (1982-1988).

Y otro ejemplo más. Para el diseño del bombardero estratégico soviético Tu-4 se tomó como modelo el bombardero estadounidense B-29. El trabajo de estudio del B-29, enviado a Moscú, comenzó en julio de 1945. En menos de un año, en marzo de 1946, la documentación técnica se entregó a la fábrica de producción en serie. En mayo de 1947 tuvo lugar el primer vuelo. Y a principios de 1949, el bombardero entró en servicio. En el periodo después de Stalin, transcurrían entre 8 y 12 años desde el inicio del desarrollo del avión hasta su producción en serie. Pues bien, ahora se tarda aún más.

¿Por qué el MPE se utilizó de forma eficaz en la URSS y en Japón, y nadie más decidió adoptarlo? Como se ha señalado anteriormente, el factor principal del MPE era la implicación en una causa común, beneficiosa para el país y la sociedad en su conjunto.

En el caso de la propiedad privada, este factor brilla por su ausencia, ya que el beneficio principal recae en el propietario. Japón, por su parte, es un país muy particular. Hasta finales del siglo XX, para muchos japoneses la empresa se identificaba con la familia y, por lo tanto, el beneficio para la empresa era lo mismo que para la familia. A medida que se extendían los valores occidentales en Japón, esta mentalidad se fue perdiendo y la eficacia del MPE comenzó a disminuir. Y ahora la economía japonesa se caracteriza por el estancamiento, aunque es poco probable que nadie haya abolido las empresas de propiedad mixta. Por estas mismas razones, es imposible revivir las empresas de propiedad mixta en la Rusia actual, donde incluso las empresas estatales trabajan para un propietario privado (en este caso, una camarilla de funcionarios).


A mediados de los años 50, el MPE fue suprimido de forma discreta y silenciosa.

Las primas por finalización de proyectos se mantuvieron e incluso aumentaron, pero perdieron por completo su función incentivadora. A partir de entonces, el importe de la prima dependía del sueldo del puesto, y de la opinión subjetiva de la dirección, y ya no dependía de la calidad del producto ni de sus parámetros económicos. De las especificaciones técnicas, desaparecieron los requisitos relativos al coste de producción y al coste de desarrollo. El importe de la prima se fijó en un 2 % del coste de desarrollo.

Como resultado, era más rentable no reducir, sino, por el contrario, aumentar tanto el coste de desarrollo como el coste de producción del producto diseñado. En las fábricas, desapareció de los objetivos de planificación el requisito, antes obligatorio, de reducir el coste de producción, lo que provocó de inmediato el cese de cualquier trabajo destinado a mejorar los procesos tecnológicos. Al mismo tiempo, se establecieron límites máximos para el importe de la remuneración a destajo, así como para el importe de las recompensas por propuestas de racionalización e invenciones. También cambió el clima moral en los colectivos.

Ahora el sueldo venía determinado de forma inequívoca por el salario fijo, y no dependía de la calidad del trabajo, ni colectivo ni individual. Aumentó el peso de los factores subjetivos en los ascensos, lo que provocaba envidias y disputas. En otras palabras, las personas se convirtieron en extrañas unas para otras y, a veces, incluso en enemigas.

La supresión del MPE afectó sobre todo al profesorado de las universidades técnicas. El salario de un profesor constaba de dos partes: el sueldo base y la remuneración por la labor científica. La actividad docente la financiaba la universidad con cargo a sus fondos presupuestarios, mientras que la remuneración por la actividad científica procedía de contratos de investigación. Los sueldos de los profesores se mantuvieron sin cambios desde la época anterior a la guerra hasta 1991 (teniendo en cuenta la denominación de la moneda de 1961, que supuso una reducción de valor en diez veces).

Tras la supresión del MPE, por su labor científica el profesor percibía la mitad del salario de un investigador subalterno o superior, lo que representaba menos de la mitad del sueldo base. En cambio, durante los años en que estuvo en vigor el MPE, el componente científico del salario podía superar varias veces el sueldo base, siempre que se llevaran a cabo eficazmente los proyectos de investigación. Se sabe que el salario de algunos catedráticos alcanzaba los 20.000 rublos, con un sueldo base de 4.000. No en vano, según la opinión popular, los catedráticos se contaban entre las personas más ricas de la URSS.

Pero los profesores adjuntos tampoco eran mucho más pobres, ya que la parte científica del sueldo no dependía del sueldo base. Aunque en las universidades de humanidades, lo más probable es que los docentes solo percibieran el sueldo base.

Así pues, una influencia leve y casi imperceptible, provocó la paralización del motor principal de la economía soviética.

Durante un tiempo, el movimiento continuó por inercia. Luego comenzó el deterioro y, a finales de los años 80, la economía se derrumbó definitivamente. Dado el carácter global de la aplicación de la MPE, solo el líder de la URSS —cargo que desde 1953 ocupaba N. S. Jrushchov— podía derogarla. Hoy en día se sabe, que todas y cada una de las medidas de Jrushchov en el ámbito económico tuvieron consecuencias extremadamente negativas.

La diferencia entre el modelo económico «de incentivos morales y económicos, de la época de Stalin» y el «jrushcheviano, de producción máxima», fue la implicación de la población soviética. Una bomba de relojería destructiva, colocó Jrushchov en los cimientos de la URSS.

Antes de la «época de deshielo de Jrushchov», en la «época de la construcción del socialismo en tiempos de Stalin», el CONTROL Y EL FOMENTO DE LA REDUCCIÓN DEL COSTE DE PRODUCCIÓN, en combinación con otros factores, era precisamente el mecanismo que garantizaba las famosas BAJADAS ANUALES DE PRECIOS.

Los inconvenientes del modelo «jrushcheviano» se detectan fácilmente. Basta con aplicar a los razonamientos expuestos, un análisis basado en las REGLAS DE MOVIMIENTO DE LOS FLUJOS DE EFECTIVO. El OBJETIVO de esos flujos eran los BENEFICIOS, se sustituyó la reducción del coste de producción.

Se empezó a planificar el BENEFICIO de las empresas, como el indicador más importante, por cuyo cumplimiento se premiaba o se sancionaba. El BENEFICIO se planificaba en cifras absolutas, es decir, se establecía directamente que la empresa estaba obligada a obtener tal cantidad de miles (o millones) de rublos de BENEFICIO.

Al mismo tiempo, con el pretexto de que «no somos un sistema capitalista, y no permitiremos el saqueo de la población mediante precios elevados», se fijó de forma rígida el BENEFICIO EN PORCENTAJE, respecto al importe del COSTE DE PRODUCCIÓN.

Esta norma no existió en la época de Construcción del Socialismo bajo Stalin. En esa época, no se concedía ninguna importancia planificada al aumento de los BENEFICIOS, y solo se podían incrementar de dos maneras: mediante el aumento de la producción de productos en comparación con el plan, y mediante la REDUCCIÓN DEL COSTE DE PRODUCCIÓN, lo que preparaba el terreno al final del período planificado, para una nueva bajada de precios.

Ahora fíjate en lo que exigía el sistema «de Jrushchov». En él, todo era EXACTAMENTE LO CONTRARIO. Lo principal, era obtener el BENEFICIO previsto (en rublos). Pero el propio BENEFICIO se calculaba como un porcentaje fijo del coste de producción. Y se creaba así una relación por la que, CUANTO MAYOR ERA EL COSTE DE PRODUCCIÓN, MAYOR ERA EL BENEFICIO. El resultado fue que ya no había que aspirar a reducir el coste de producción, sino a AUMENTARLO.

Analicemos sus consecuencias, su dinámica destructiva. Con el sistema «de Jrushchov», era posible «cumplir y superar el plan de beneficios», pero la implicación de cada miembro,  de cada colectivo, en la mejora económica, se resquebrajó totalmente.

Tras la muerte de Stalin en 1953, la "quinta columna", con el apoyo de Occidente, realizó tres tácticas para destruir la economía efectiva de posguerra de la URSS, cuyo crecimiento superó significativamente, el ritmo de desarrollo de la economía de posguerra en Europa Occidental y Estados Unidos.

1.º 1956-1964. Las reformas aventureras de Jrushchov, que llevaron a la destrucción del modelo implicativo social en la economía (MPE).

2.º 1965-1970. La lucha de diferentes grupos de militantes, contra las medidas de Jrushchov, contra "la quinta columna" promovida  por las reformas de Alexéi Kosiguin. Estos militantes lucharon e intentaron que el Estado Soviético volviese a la planificación estratégica de tiempos de Stalin. Se enfrentaron a las ideas del mercado de Evséi Lieberman, y todos fueron separados de sus responsabilidades, pues los gobiernos soviéticos revisionistas apoyados por la nomenclatura del partido, condujeron al estancamiento de la economía  en el país.

3.º 1984-1991. Reformas de mercado de la Comisión Tíjonov-Rizhkov, que derivaron en las destructivas reformas de Mijaíl Gorbachov, quien fue promovido al poder por Yuri Andrópov, que llevaron a la "perestroika", privatización depredadora de la propiedad estatal por "jóvenes reformadores", y al colapso de la economía soviética.

Nota: 

La "quinta columna" es un grupo de personas que llevan a cabo sus actividades en el territorio de un estado, de forma hostil, para destruirlo desde dentro (análogo al nombre de los agentes nazis del general Franco, que operaron en la República Española, lo que aseguró el golpe fascista y la toma del poder durante la Guerra Civil Española de 1936-1939).

En 1945, expertos occidentales dieron una previsión oficial de que la economía de la URSS solo podría alcanzar el nivel de 1940 en 1965, con la condición de que aceptara préstamos extranjeros. Alcanzamos este nivel en 1948.

En 1947, la URSS fue el primer estado que tras la guerra consiguió abolir el sistema de racionamiento (antes que en Inglaterra, donde operó hasta 1954, a pesar de la ayuda de Estados Unidos). Y desde 1948, la URSS anualmente (en primavera, 1 de abril, y no era un engaño, como lo es hoy, cuando el 1 de abril se considera el Día de los Inocentes) hasta 1954, se elevaban los salarios y se reducían los precios de los alimentos y bienes de consumo. 

«... Hubo un tiempo en los que los precios bajaban...» cantó Vladimir Visotski, en su "Balada de la infancia".

La mortalidad infantil en 1950 disminuyó más de 2 veces en comparación con 1940 (en 1940, 180 por cada 1.000 habitantes, en 1950, 81 por cada 1.000 habitantes) y, continuando en declive, fue la más baja del mundo hasta finales de los años 80. De 1996 no hay información. 

El número de médicos en 1950 aumentó 1,5 veces respecto a 1940, y continuó creciendo hasta finales de los años 70.

Tras el colapso de la URSS, en 1993 la mortalidad infantil en Rusia se incrementó en 220 por cada 1.000, una de las cifras más altas del mundo.

Durante la Gran Guerra Patria, se tomaron las decisiones más importantes para la economía del futuro. Varios institutos de investigación fueron creados, entre ellos:

- Instituto de Energía Atómica (1943), hoy "Centro Nacional de Investigación "Instituto Kúrchatov".

- Academia de Ciencias Médicas (1944).

- Instituto de Física Teórica y Experimental (1945), posteriormente "Instituto de Física Teórica y Experimental", nombrado en honor a A. I. Alijánov. Hoy forma parte del Centro Nacional de Investigación "Instituto Kúrchatov".

- Instituto de Química Física (1945), hoy, "Instituto A. N. Frumkin de Química Física y Electroquímica de la Academia de Ciencias de Rusia".

El número de instituciones científicas en 1950 aumentó un 40% respecto a 1940, y continuó aumentando hasta los años 70.

El número de estudiantes universitarios en 1950 aumentó un 50% respecto a 1940, y continuó aumentando hasta los años 70. Y así sucesivamente...

Desde 1946, se iniciaron los siguientes desarrollos en la URSS:

- Energía atómica, (Estados Unidos fabricó una bomba atómica, dentro de una economía no atacada en su territorio, en 1945, y la probó en residentes de ciudades japonesas en agosto de 1945). La URSS fabricó una bomba atómica en 1949 y, por supuesto, no llevó a cabo tal "prueba" en humanos. 

La primera explosión termonuclear estacionaria en el lugar de puesta a punto, fue realizada por Estados Unidos en 1952, pero la primera bomba termonuclear compacta (hidrógeno) del mundo, fue creada y probada por la URSS en 1953. La primera central nuclear completa del mundo, (en la ciudad de Obninsk, región de Kaluga) fue puesta en servicio en la URSS en el verano de 1954, un año antes que en Inglaterra y dos años antes que en Estados Unidos. También se crearon una serie de tecnología basada en misiles, incluyendo balísticos y antiaéreos, altamente efectivos.

- En 1946 se pasaron a automatizar los procesos tecnológicos. En 1948 se lanzó la primera línea automática, en 1949 se automatizó el control de las 25 mayores centrales hidroeléctricas. Se introdujo la tecnología informática más avanzada: en 1951, se creó el primer ordenador industrial (MESM) en la URSS —al mismo tiempo que en EE.UU., en 1951 (UNIVAC 1), y en Inglaterra en 1951 (Ferranti Mark 1)—.

- La Exploración espacial. Tras las diferentes plataformas coheteriles, se lanzó al espacio la nave "Sputnik" en 1957, el primer satélite, y en 1961 el primer ser humano Yuri Gagarin.

- La mejora de vida. A principios de 1950, se incrementan las inversiones en la industria ligera, para desarrollar ampliamente el nivel de integración inventos de todo tipo de electrodomésticos usuales. Desde 1951 se construyen miles de fábricas en toda la URSS,  que realizaron la producción en masa de radios, cámaras, relojes, televisores, frigoríficos, lavadoras, aspiradoras, etc. Nuestra generación anterior de soviéticos, puede dar fe de que nuestros relojes y cámaras, ya tenían gran demanda entre los extranjeros en los años 50, por ser baratos y de alta calidad.

- También nuestros medicamentos farmacéuticos estaban muy demandados, pues precisamente eran elaborados con fines muy concretos, logrando una altísima fiabilidad y bajo coste.

Así, en la URSS, durante el cuarto plan quinquenal de posguerra (1946-1950), en condiciones de un duro enfrentamiento político-militar con la potencia capitalista más rica del mundo, tras recibir la negativa de Occidente a conceder préstamos para la restauración de la URSS, se resolvieron al menos las tres tareas socioeconómicas principales:

1.º Todo lo destruido durante la guerra fue restaurado en nuestro territorio, incluyendo que a finales de 1947, se alcanzó el nivel de producción industrial anterior a la guerra (1940).

2.º Se asegura un aumento constante del nivel de vida de la población.

3.º Se integraron todos los procesos de producción, sentado la base del liderazgo en todas las ramas científicas y tecnológicas.

Al mismo tiempo, desde 1939, Stalin comenzó a limitar el poder global del aparato del partido, que se suponía debía estar comprometido en mejorar el entendimiento de la población con la medidas aprobadas económicas. Así hubo una importante labor ideológica dentro del partido, dando prioridad a la formación de todos los militantes en la comprensión y el compromiso, por desarrollar esas medidas en la economía nacional para la construcción del socialismo, tomadas por el Soviet Supremo. 

Mas este fundamental instrumento ideológico de avance a largo plazo, para todo el pueblo soviético, no era apoyado por una parte de la dirección política, que no aprobaba una comunidad social que trabajaba hacia un objetivo muy definido: El Comunismo.

En 1952, economistas occidentales alertaron del ascenso meteórico político-económico del  desarrollo de la URSS tras la guerra, escribiendo muchos libros de amplia difusión.

- El inglés F. Lindsay: "Rusia está experimentando un crecimiento económico extremadamente rápido."

- El norteamericano A. Nove: "El desafío económico soviético es real y peligroso".

- El candidato presidencial estadounidense Stevenson, estimó la situación de tal manera que, si la tasa de crecimiento de la producción soviética en tiempos de Stalin, continúa, para 1970 el volumen de producción soviética será 3-4 veces mayor que en Estados Unidos.

- En 1958, el futuro presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, hablando en el Congreso, señaló el gran retraso de los estadounidenses respecto al pueblo soviético en el campo de la investigación espacial, era como consecuencia del atraso en el sistema educativo, médico y científico.

Del 5 al 14 de octubre de 1952 se celebró el 19.º Congreso del Partido Comunista de Toda la Unión (Bolcheviques) / PCUS. Según el plan de José Stalin, este congreso del partido debía ser clave, para convertirse en ese momento en la fuerza motriz, para la reforma de la construcción del partido y el Estado en la URSS. 

Las medidas políticas eran muy avanzadas para la democracia proletaria.

Como separar a la máxima dirección del partido y del Estado en la URSS, para conducir al país, sobre las decisiones del funcionamiento práctico. Era un cambio cualitativo profundo en el trabajo ideológico. Con el fin de liberar a los órganos del partido de funciones económicas y de supervisión. Concentrando a los militantes en la gestión de la economía nacional de la URSS exclusivamente, en todos los ministerios y departamentos, bajo el control del Consejo de Ministros de la URSS. 

Es decir, limitaba el seguidismo partidista en la dirección política, ampliaba la esfera de educación de la dirección económica de la población, eliminaba la duplicidad (doble poder) en la gestión de la economía del país, que pasaba a ser gestionada por especialistas: trabajadores de producción y economistas. 

Esas soluciones a estos problemas, garantizaban la base para un desarrollo más efectivo y armonioso de la URSS, y ser un ejemplo para los países socialistas de todo el mundo. 

Pero Stalin no tuvo tiempo para hacer esto. 

Stalin, que al inicio de su lucha por implementar el poder obrero mediante el aparato del partido, se esforzó que incrementase su fuerza con nuevos ingresos de militantes. Pensó que esta fuerza era necesaria para fortalecer el país, pero le otorgó privilegios y funciones estatales.

Stalin, más tarde comprendió el peligro de que esta supervisión partidista, podía degenerar, si actuaba no en nombre del Estado o del pueblo, sino en nombre de sí misma, para su asentamiento (burocracia), dando lugar a la corrupción en el poder.

En 1951-1952 se celebró una discusión económica en la URSS, basada en un borrador de un nuevo libro de texto, sobre economía política distribuido a sus participantes. Stalin resumió los resultados de esta discusión en su artículo "Problemas económicos del socialismo en la URSS" del 1 de febrero de 1952, pero a finales de febrero de 1953, reflexionando sobre ello, se dio cuenta de que sus ideas expuestas en este libro de evidencias, necesitaban una mayor elaboración. Había que tomar medidas para su implementación, tanto para aplicar los acuerdos, como los camaradas que debían realizarlo.

Stalin, como trabajador práctico, era crítico con el desarrollo del balance de la economía nacional. Esto se debía a que las mismas tablas de balance, no podían dar respuesta a la cuestión central del plan estratégico: cómo distribuir eficazmente las inversiones entre las ramas URSS. 

Stalin creía que la mejora del modelo económico debía llevarse a cabo no de forma intuitiva, sino sistemática, sobre la base de una teoría exhaustiva de construcción del socialismo.

Referencia: https://bibl.fra-mos.ru/ekonomicheskie-problemy-socializma-v-sssr/

(I. V. Stalin, Problemas económicos del socialismo en la URSS. Libro publicado a finales de 1952, descargar: PDF – PDF_OCR – DJVU – DOC –EPUB – FB2. Biblioteca de la Fundación de la Academia de Trabajadores (FRA).

Al mismo tiempo, Stalin planeaba fortalecer el factor eslavo en varias repúblicas. Entre 1953 y 1954 se crearon distritos nacional-autónomos eslavos: en Letonia (con el centro en Daugavpils, que debía ser devuelto al nombre ruso "Dvinsk"), en el noreste de Estonia (con el centro en Narva), en el noreste de Kazajstán (con el centro en Ust-Kamennogorsk), en la Región Autónoma de Transcarpacia, donde en ese momento predominaban rusos ortodoxos.

En una recepción en el Kremlin el 24.05.1945, en honor a la victoria sobre Alemania, tras el brindis de Stalin al pueblo ruso, el mariscal P. S. Rybalko preguntó: "¡Qué maravilloso fue lo que dijiste, camarada Stalin, sobre el pueblo ruso! ¿Cómo conocéis tanto vosotros, georgianos, al pueblo ruso?", a lo que Stalin respondió con firmeza: "No soy georgiano. ¡Soy ruso de origen georgiano!".

Como resultado del gobierno de Stalin, durante 30 años, de 1928 a 1958 (por inercia 5 años después de su muerte, de 1953 a 1958), la URSS alcanzó tasas de desarrollo económico sin precedentes. 

Este periodo de 30 años puede llamarse "la época de la economía de Stalin", y los logros económicos de este periodo pueden considerarse el "milagro económico" de Stalin. De 1929 a 1940 (en menos de tres planes quinquenales) se construyeron 364 nuevas ciudades y asentamientos y 9 mil grandes empresas. 

La producción industrial era de aproximadamente el 4%, y en 1937 ya había alcanzado el 10%. A mediados de los años 70, esta cifra había alcanzado el 20%. Si en 1950 el nivel de producción industrial en la URSS era del 25% en relación con Estados Unidos, para 1960 ya era del 50%. Estas tasas de crecimiento de la economía soviética pusieron a prueba a Estados Unidos, lo que intensificó las actividades subversivas contra la URSS, de acuerdo con la llamada "Doctrina Allen Dulles".

Pocos días antes de su muerte, Stalin comunicó por teléfono a un miembro del recién elegido Presídium del Comité Central del PCUS, jefe del Departamento de Filosofía e Historia del Comité Central, miembro de la Comisión Permanente de Asuntos Ideológicos bajo el Presídium del Comité Central del PCUS (desde el 18.10.52) y editor principal de la revista "Comunista", D. I. Chesnokov: 

"... Debes en un futuro próximo abordar el desarrollo posterior de la teoría. Puede que nos retrasemos algo en los asuntos económicos, pero de una forma u otra corregiremos la situación. Si estropeamos la teoría, se estropeará todo. Sin teoría, estamos acabados, ¡es nuestra muerte!"

El 2 de marzo de 1953 se iba a celebrar una reunión ampliada del Presídium del Comité Central del PCUS, cuyas decisiones prácticas para implementar las decisiones tomadas en el congreso realizado, cambiarían mucho los esquemas personales de muchos camaradas. Más tarde, L. M. Kaganovich recordó las palabras dirigidas a varios miembros del Presídium del Comité Central, antes del XIX.º Congreso del Partido: 

"Yo", dijo Stalin, "generalmente creo que después de los 70 años, los camaradas principales deberían abandonar el liderazgo directo. Pueden ser consejeros, pero no mayordomos." 

Estas fueron algunas de las últimas palabras públicas de Stalin en vida. Poco después, el 5 de Marzo, teniendo 73 años, tuvo un derrame cerebral (la versión oficial) que inmovilizó su cuerpo y le dejó sin palabras. 

Ya a finales de los años 40, Stalin cansado y con problemas médicos, comenzó a preparar un reemplazo para sus responsabilidades, tanto en el partido como en el Estado. Apoyó explícitamente a Andréi Zhdánov (1896-1948), y tras su fallecimiento apoyó a Nikolái Voznesenski (1903-1950), pero acusado 1949 en el "Caso Leningrado" ("... por la desaparición de documentos secretos en el Comité Estatal de Planificación de la URSS"), fue apartado del Politburó. 

Es muy probable que Stalin fuera envenenado el día anterior, en la noche del 1 de marzo, y su funeral tuvo lugar el 9 de marzo. Según las memorias (1980) del exministro de Agricultura de la URSS I. A. Benediktov, el sucesor de Stalin podría haber sido el vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS, Panteleimón Ponómarenko. De hecho, "El documento sobre el nombramiento de P. K. Ponómarenko, como presidente del Consejo de Ministros de la URSS ya estaba firmado por varios miembros del Politburó, y solo la muerte de Stalin impidió el cumplimiento de su voluntad."

Tras la muerte de Stalin, P. K. Ponómarenko perdió los cargos de secretario del Comité Central y vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS. Fue trasladado al Ministerio de Cultura de la URSS, con un cargo secundario, y en 1954 fue destituido de Moscú, nombrado primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Kazajstán. 

Referencia:

https://vk.com/away.php?to=https://topwar.ru/40963-on-mog-stat-preemnikom-stalina-tayna-nesostoyavshegosya-naznacheniya-pk-ponomarenko-na-post-glavy-pravitelstva-sssr.html&cc_key= 

(Revisión militar. "Podría haberse convertido en el sucesor de Stalin. El secreto del fallido nombramiento de P.K. Ponomarenko como jefe de gobierno de la URSS")

El mismo Dmitri Chesnokov, fue destituido del Presídium del Comité Central del PCUS y posteriormente apartado de Moscú, trasladándole al departamento del Comité Regional Gorki del PCUS. 

El 21 de marzo de 1953, la Comisión de Asuntos Ideológicos bajo el Presídium del Comité Central del PCUS fue abolida, subestimando el papel de la ideología por la nueva dirección. Los documentos del congreso y del posterior Pleno del Comité Central del PCUS fueron ocultados o no publicados, la única excepción en la historia de tales acuerdos tomados en un Congreso del PCUS. 

Al no publicarse los materiales del 19.º Congreso en una publicación independiente, tuvo una importancia decisiva. El registro estenográfico del Pleno de octubre del Comité Central del PCUS del 16.10.1952 tras el 19.º Congreso del Partido, no se publicó, y algunas de las decisiones de este pleno, fueron ignoradas o peor aún canceladas.

El golpe de estado perseguía el objetivo de parar la Construcción del Socialismo en la URSS. En este sentido, conviene citar una declaración de Molotov sobre Jrushchov, realizada en los años 80: «Jruschov, ese zapatero en cuestiones de teoría, ese adversario del marxismo-leninismo, ese enemigo de la revolución comunista, oculto y astuto, es un contrarrevolucionario muy velado».


Enlaces originales:

- ВКП(б) - Всесоюзная Коммунистическая партия большевиков.

- ВКП(б) - Всесоюзная Коммунистическая партия большевиков. | Facebook

- Метод повышения эффективности экономики (МПЭЭ)

- 01. Método para mejorar la eficiencia (MPE) en la economía estalinista / Stalin I.V. / Svoy put

- https://nstarikov.ru/blog/23246

- http://trezvayatyumen.ru/knigi/41-zverev-trezvo-o-politike.html

- МПЭ - экономическая сталинская теория в СССР (Метод Повышения Эффективности Экономики), часть первая, МПЭ и его разрушение. | Виталий Кириллов | Дзен