26 de febrero de 2026
La Unión Soviética frente al Golpe de Estado militar contra la República Española
23 de febrero de 2026
La Construcción del Socialismo. La visión de Stalin y la mayoría de los bolcheviques, en el XIX Congreso.
Por Evgueni Ivánov. Extraído del portal: ☭ ☆ ИОСИФ ВИССАРИОНОВИЧ СТАЛИН ☭ ☆. Traducción Nestor Guadaño.
"La primera generación de bolcheviques más mayores, estaba teóricamente más preparada. Hemos reasumido los conceptos del "Capital", redactados, discutidos, revisados y analizados, entre todos. Esa era nuestra fuerza. Esto nos ha ayudado mucho.
23 de Febrero. Tres características del Ejército Rojo

"La gloria de esos días no se acallará ni apagará nunca"
Por I. V. Stalin. Traducción Nestor Guadaño, Marina Svetlova
Discurso pronunciado en la sesión plenaria solemne del Consejo de Moscú, dedicada al décimo aniversario del Ejército Rojo, el 25 de febrero de 1928
¡Viva la dictadura del proletariado, que dio origen al Ejército Rojo, le dio la victoria y lo coronó con gloria!
(Aplausos entusiastas y prolongados).
Enlace original:
18 de febrero de 2026
La importancia del organizador colectivo. ¿Qué hacer? Lenin. 2ª Parte
Extraído de la página de Unión Proletaria.
Resumen audiovisual del tercer y cuarto capítulo, de la obra de Lenin "¿Qué hacer?". En ella expone el plan que permitió organizar un partido comunista que consiguió dirigir la revolución socialista proletaria a la victoria. Las claves de este plan siguen vigentes: hay que estudiarlas concienzudamente y volver a ponerlas en práctica.
La importancia del organizador colectivo. ¿Qué hacer? Lenin 1ª Parte
Extraído de la página de Unión Proletaria.
Resumen audiovisual del primer y segundo capítulo, de la obra de Lenin "¿Qué hacer?". En ella expone el plan que permitió organizar un partido comunista que consiguió dirigir la revolución socialista proletaria a la victoria. Las claves de este plan siguen vigentes: hay que estudiarlas concienzudamente y volver a ponerlas en práctica.
3 de febrero de 2026
Encuentro de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos con Fidel Castro el 28 de febrero del 2015.

Los cinco heroes cubanos, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernándo González y René González, fueron detenidos el 12 de Septiembre de 1998 en los EE. UU., acusados de espionaje. Su actividad era fundamental para la defensa de Cuba, localizar las actividades de los grupos terroristas anticubanos que desde Miami, con el consentimiento de los gobiernos estadounidenses, realizaban numerosos ataques contra el pueblo cubano y la República de Cuba.
Fueron condenados los cinco héroes, tres a 15 años de prisión, y dos a cadena perpetua, a pesar de demostrar de forma documental exacta, de las numerosas pruebas contra esos grupos terroristas. Y fehacientemente concluyeron, que no representaban ningún peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Después de 16 años de prisión, los cinco fueron liberados, a cambio del agente de la Usaid, Alan Gross, detenido por sus actividades de espionaje. Una intensa campaña internacional, el apoyo del pueblo cubano a su extraordinaria actividad contra el terrorismo, y sobre todo el aliento de Fidel Castro en todos estos años, llevaron al éxito de la excarcelación. Fueron reconocidos por su pueblo como Héroes de la República de Cuba.
1 de febrero de 2026
"Cuando hay suficiente para todo, no hace falta nada más". Serguéi Vladímirovich Iliúshin.
Por Evguéni Ivanov. Extraído de la página Línea Stalin. Traducción y redacción Nestor Guadaño.
Serguéi Iliúshin, autodidacta obrero soviético, trabajador de la construcción, jardinero y posteriormente obrero de limpieza y nivelación del campo de aviación en un aeropuerto, pasó a ser uno de los ingenieros aeronáuticos más importantes de la Unión Soviética. Su vocación por el estudio, le llevó a dominar las matemáticas, la física, la química, aprendiendo la mecánica de los aviones. Tras la Revolución de Octubre superó el examen de piloto de aviación. En Octubre del año 18, se afilió al Partido Comunista bolchevique.
"Cuando hay suficiente para todo, no hace falta nada más". Por esta concepción de la vida, Stalin apreciaba al diseñador Iliúshin.
Como mencioné en el artículo anterior, Serguéi Vladímirovich Iliúshin fue la única persona en la URSS que recibió siete Premios Stalin, y ocho Órdenes de Lenin. Sin duda, fue un destacado diseñador aeronáutico y se ganó estos premios con su trabajo, pero creo que Stalin lo apreciaba y destacaba no solo por su labor, sino también por sus cualidades humanas.
Una característica distintiva de Ilúshin era su rectitud. No se adaptaba a sus superiores, decía lo que pensaba. Cuando no estuvo de acuerdo con la decisión de Stalin de prohibir volar a los diseñadores, le escribió a Stalin sin rodeos: «No estoy de acuerdo con su decisión». Cuando los militares exigieron modificar su Il-2, se resistió y llamó al Kremlin: «¡Soy el diseñador de este avión y respondo categóricamente ante la patria!». Y, contrariamente a todas las leyendas sobre la intolerancia de Stalin, este apreciaba y respetaba al obstinado e íntegro Iliúshin.
Pero lo que más destacaba a Iliúshin de entre los demás, era que siempre pensaba en los intereses del Estado (que parecen que eran palabras trilladas, pero en su caso realmente era así), mientras que él mismo vivía de forma sencilla y modesta.
Esto es lo que aprendemos sobre Iliúshin en el libro de F. Chuev:
«Su objetivo era fabricar aviones que se amortizaran rápidamente, reportaran los máximos beneficios al Estado, volaran mucho y no se quedaran obsoletos técnicamente durante mucho tiempo», afirma V. N. Semiónov [empleado de la oficina de diseño de Iliúshin]. «Este objetivo principal determinó la dirección básica de todo nuestro trabajo».
Repitió en numerosas ocasiones que nuestro país es rico, pero no derrochador, y que tiene muchos gastos urgentes. Podemos fabricar un avión caro y la industria lo construirá, pero eso quedará en nuestra conciencia. Si podemos fabricar un avión igual, pero aunque sea un poco más barato, estamos obligados a hacerlo. Un buen diseño es un diseño barato, y barato significa sencillo, pero no primitivo...
Pero lo que más destacaba a Iliúshin entre los demás, era que siempre pensaba en los intereses del Estado (palabras trilladas, pero en su caso realmente ciertas), mientras que él mismo vivía de forma sencilla y modesta.
Consciente de que no era posible lograr la simplicidad deseada mediante órdenes, inculcó sin descanso a los diseñadores el gusto por las soluciones sencillas, valoraba este tipo de soluciones y daba consejos sobre cómo lograrlo. Una construcción sencilla, decía, es una construcción con pocos detalles, y sus piezas se fabrican mediante fundición, estampado y prensado.
...A sus espaldas lo llamaban «el amo», y no por casualidad. Ahorraba lápices, hojas de papel y el tiempo de los empleados. La misma actitud tenía hacia la producción y hacia los aviones.
...No soportaba el lujo ni el derroche de dinero y vivía de forma admirablemente modesta. En el Gobierno se debatió la cuestión de que personas como Iliúshin debían vivir totalmente a cargo del Estado. Él lo rechazó.
Y en el trabajo era igual: «¿Para qué necesitamos un edificio de dos plantas? ¡Cabemos en uno de una sola planta! ¡Vamos, chicos, prescindamos de eso, que cuesta dinero!».
Pocos en su lugar habrían actuado así. Y eso que era una época en la que la aviación gozaba de gran prestigio, y él era el diseñador más respetado del país.
Hay que decir que su enfoque tan prudente y el hecho de que no se aprovechara de su alta posición resultaban extraños para muchos trabajadores:
«Iliúshin puso en práctica el famoso lema "La economía debe ser ahorrativa". Ahorraba en todo, dice A. V. Shaposhnikov. Cuando me convertí en director de la fábrica, le guardé un gran rencor a Iliúshin, porque no teníamos una base aérea en Zhukovsky, solo había un cobertizo insignificante. Y Tupolev tenía palacios. ¿Por qué Iliúshin no hizo nada de eso? ¿Qué le costaba levantar el teléfono y hablar con Stalin, sabiendo lo insistente que era Tupolev en ese sentido, por decirlo suavemente?
Ahora nos reprochan que la empresa de Tupolev sea el doble de grande que la nuestra. Pero Iliúshin se enorgulleció toda su vida de tener cuatro veces menos personal que Tupolev, de realizar tareas no menos interesantes y complejas, y de construir aviones que no eran peores. Esto se olvida».
Él decía: «Soy un hombre de Estado, y nuestro lema principal es: "¡Con pocos recursos, grandes cosas!"».
