El
apoyo de la Unión Soviética a la República Española en la Guerra
Nacional Revolucionaria.
Desde
la proclamación de la República en 1931, había una corriente
mayoritaria entre la población española por romper con la monarquía
y todas sus instituciones. Era
a la Unión Soviética hacia donde miraban de
como
tenían
que ser los cambios sociales y revolucionarios, desde
la Reforma Agraria, pasando por todos los derechos sociales que
durante siglos les habían sido negados
a
los trabajadores.
Los corresponsales Mijaíl Koltsov e Iliá Ehrenburg,
de Pravda e Izvestia, con
gran sorpresa notificaron a sus periódicos este
acercamiento.
Esta
corriente de búsqueda de amistad por parte de miles de personas,
tuvo su plasmación en
el advenimiento de la
Asociación
de Amigos de la Unión Soviética (A.U.S.), vulgarmente llamada de
Amigos de la URSS, y
posteriormente Amistad Hispano Soviética.
Así
pues, fue fundada en Madrid en 1933, la asociación, eligiendo a su
primer presidente Ramón María del Valle Inclán. Estos eran los
objetivos de la asociación en su manifiesto fundacional:
“La Asociación
de Amigos de la Unión Soviética, situándose por entero
al margen de los partidos y por encima de las tendencias y
formaciones políticas, aspira a reunir a cuantos creen que el
mundo no puede colocarse hoy de espaldas a lo que pasa en Rusia.
Nuestra Asociación no tendrá más programa ni más bandera que
decir y ayudar a conocer la verdad sobre la URSS, combatiendo con las
armas de la verdad, la mentira, la calumnia y la deformación”.
"Quince
años tiene ya de existencia la República Obrera Rusa. Durante
ellos, con esfuerzos inauditos, se ha venido levantando en aquel
inmenso territorio el acontecimiento económico y social más
formidable del mundo moderno. Este acontecimiento crea en todos los
países un ambiente más o menos difuso, pero manifiesto, de
curiosidad, de simpatía y de expectación. De él participan todos
los hombres atentos a los problemas del presente y a las perspectivas
del porvenir, los intelectuales y los técnicos, las grandes masas
trabajadoras. Todo el mundo ansía saber la verdad de lo que pasa en
aquel país en construcción. Sobre esta gran página de la historia
humana se exacerban las pasiones políticas. Hasta hoy, en nuestro
país no se había intentado todavía ningún esfuerzo serio para
situarse ante estos hechos con plenas garantías de veracidad.
En
casi todos los países del mundo (Francia, Inglaterra, Alemania,
Estados Unidos, Japón, etc.) funcionan ya Asociaciones de Amigos de
la Unión Soviética, cuyo cometido es poner claridad en el tumulto
de las opiniones contradictorias, pasionales, y no pocas veces
interesadas, sobre la URSS. España no podía seguir manteniéndose
aislada de este gran movimiento internacional. Era necesario recoger
todo ese ambiente difuso de curiosidad y de simpatía hacia la Unión
Soviética, organizarlo y darle una base de documentación seria y
actual; estudiar y exponer a la luz del día, sin ocultar ni
desfigurar nada, los éxitos, las dificultades, los problemas de esta
magnífica experiencia que supone para el mundo la construcción de
una sociedad nueva".
Desde
entonces en su seno, la asociación contó con intelectuales,
militantes de sindicatos y organizaciones políticas de extracción
obrera. Miles de libros fueron traducidos del español al ruso, y del
ruso al español, revistas propias como Rusia de hoy
y Hechos, se realizaron proyecciones
cinematográficas del desconocido y esencial cine soviético, por
toda la geografía.
En
palabras de Antonio Machado:
"Moscú
es hoy el foco activo de la historia (...) La Rusia actual, la gran
República de los Soviets, va ganando de día a día la simpatía y
el amor de los pueblos, porque toda ella está consagrada a mejorar
la condición humana".
Así
cientos de proyectos tuvieron lugar, como emulación a las
ejecuciones sociales llevadas a cabo por el pueblo soviético. Como
la extensión
de la Escuela Pública gratuita, Atención Sanitaria gratuita
universal, creación de Cooperativas Obreras que se hicieron cargo de
las empresas e industrias con su nacionalización.
En
los Ateneos Obreros tuvieron lugar conferencias en fábricas y
pueblos, fueron apoyadas las compañías de teatro que divulgaban
nuestro acervo del Siglo de Oro y de nuevas creaciones como “La
Barraca”.
Vemos
pues que gracias al impulso cultural, se buscó al modo soviético,
directo, una gran divulgación literaria, histórica y de cultura
popular, de la que se impregnaron los profesores en las escuelas y
universidades, influyendo en los planes de estudio. Tras el triunfo
del Frente Popular, se fue extendiendo y explicando la fundamental
lucha de clases que estaba teniendo lugar en la península.
La
escritora M.ª Teresa León, desde sus viajes a Moscú, publicó dos
artículos para el Heraldo: Dos años de progresos separan lo
que yo vi, de lo que veo ahora y La tensión del
esfuerzo ha cedido. En todos sus escritos sobre la construcción
del socialismo soviético, mantuvo hasta su último hilo de
conciencia, que el sueño por la Revolución Proletaria en el mundo,
es posible.
Sintió
que era poco lo que se hacía. Aprendió ruso y tradujo la que para
muchos era la novela más avanzada de aquellos años, “Campos
Roturados”, de Mijaíl Shólojov.
El
golpe de estado fascista
El
apoyo y las relaciones culturales entre la URSS y la II República,
se incrementaron tras la violenta guerra emprendida contra la
población trabajadora. Así durante 1936, la actividad desplegada
por la Asociación en dicho año, fue extraordinaria. El apoyo de la
URSS al gobierno republicano, ante el destructivo Pacto de no
Intervención, demostró con los hechos que la revolución era
posible, y la Guerra Nacional Revolucionaria con ese apoyo podía
ganarse. Así pues, la afiliación a la AUS fue primordial en todas
las esferas culturales, y de ensanchamiento de la capacidad de
defensa de la población. Se crearon comités en más de 45 ciudades
españolas, y contaban con el propio Azaña en su comité nacional.
En
1937, se expuso el objetivo social de la Asociación:
“Estudiar
y propagar las realidades de la construcción socialista, los
progresos, los rápidos avances en todos los órdenes de la vida de
la URSS, y deshacer las falsedades y calumnias que los enemigos de la
Unión Soviética difundían por el mundo, relatando las mayores
crueldades y las más estúpidas medidas de persecución del gobierno
y el pueblo, que entonces como ahora, concentran toda su voluntad y
su energía en la creación de una nueva nación y un nuevo Estado,
en el que desaparezca la injusticia, y tenga el trabajador su
libertad y su derecho a una vida próspera”.
Las
actividades con motivo del XX aniversario fueron muy variadas y
consiguieron reactivar las organizaciones territoriales, a las que se
instó para organizar una gran exposición sobre la Unión Soviética,
conforme a lo programado, pero “evitando así toda tendencia
partidista”.
Además
de la creación en los barrios de “Clubs populares de
cultura AUS” que debían ser:
“Agradables,
amueblados con gusto, provistos de juegos, de bibliotecas... de tal
forma que los afiliados y los vecinos de la barriada se sientan
atraídos. Fueron
muy importantes las sesiones
de radio directas,
para recibir las emisiones soviéticas de conciertos y conferencias
informativas en español. También
se enviaron delegaciones de obreros, técnicos, científicos”, las
iniciativas sociales de dichas sedes de la AUS, acercaban a la
población al conocimiento de la lucha por el socialismo dentro de la
República, y les hacía partícipe de un movimiento internacional en
apoyo de la Unión Soviética, de su cultura y su proyecto.
A
la vez el
pueblo soviético con sus crónicas hacia la realidad política,
económica y sobre todo social hispana. En la Unión Soviética,
podemos decir que en cada ciudad por pequeña que fuese, hubo
un círculo “URSS-República Española”.
En las grandes urbes se agrupaban en Asociaciones que a su vez
divulgaban los logros conseguidos por la República, y se daban a
conocer la cultura de los diferentes pueblos de España.
A
la vez, seguían muy pendientes de las batallas y tenían actos para
recaudar fondos de ayuda. Estos fondos eran transferidos a la Ayuda
Estatal por la República Española, que los transformaban en
toneladas de todo tipo de insumos, tanto sanitarios, como
alimenticios y sobre todo de armas que ayudaran a la victoria de la
República de Trabajadores en España, que fueron transferidos a la
Ayuda Popular a la República, en los barcos soviéticos.
Tras
1939,
se fue ampliando y manifestando, sobre todo en el apoyo al
pueblo español en las
sociedades URSS-ESPAÑA. Con el apoyo de los organismos culturales
soviéticos, se fueron desarrollando por toda la Unión cientos de
actividades, con
muchos exiliados españoles fueron
creándose
clubes soviéticos-hispanos.
Breve
anexo militar
Los
consejeros militares llegados al ejército republicano desde octubre
del 36, fueron fundamentales en la defensa republicana. Así hasta
1939, vinieron reconocidos asesores, estrategas y planificadores por
la creación de un Ejército Rojo Popular Español. Llegaron Lazare
Moiseevich Kaganov, Kliment Efremovich Voróshilov
y el capitán Nikolai Kuznetsov, alias Niklas. Escribimos sobre el
destino de los marineros del barco «Komsomol» y su capitán, Georgi
Afanaséevich
Mesentsev, sobre «Kapina Pavlito», alias del
luego gran experto en ejércitos blindados
A. Rodimtsev, «el general Grishin», alias de
Ian
Karlovich Berzin uno de
los más grandes talentos de la inteligencia soviética,
Arturs
Sproģis, creador
de “El Segundo Frente”, las guerrillas en territorio militar
ocupado. Conocido por Ernest Hemingway, sobre
sus actividades basó el libro “¿Por quién doblan las campanas?”.
Y
los posteriores
mariscales soviéticos,
Rodion Yakovlevich Malinovsky (Malino), Karol
Świerczewski “General
Walter”, y tantos, tantos
otros.
Mi
formación y experiencia de clase
Campo
Leal. La experiencia de mi padre. La clandestinidad.
Mi
formación.
La
importancia de la AAHS.
La
participación y aportes en el CAUM.
Alissa Zinovievna,
más conocida en el mundo de las letras como Ayn Rand, fallecida en
marzo de 1982, entendió como nadie que significaba para la humanidad
el imperialismo y el fascismo:
“Cuando
adviertas que para producir necesitas obtener autorización de
quienes no producen nada.
Cuando
compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes
sino con favores.
Cuando
percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias
más que por su trabajo, y que las leyes no le protegen contra ellos
sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra
ti.
Cuando
descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se
convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor
a equivocarte, que tu sociedad está condenada”