31 de enero de 2025

El gran forjador de la literatura soviética: Mijaíl Shólojov (1ª Parte)

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Por Nestor Guadaño. Traducciones realizadas por Nestor Guadaño y Marina Svetlova.

Este año nos acordamos del 120º Aniversario del nacimiento de uno de los mejores escritores soviéticos. Realizó toda su obra bajo los acordes de un realismo socialista sublime. Su pluma escribió memorables epopeyas, sencillas, polémicas, pero a la vez cautivadoras, porque a muchas generaciones nos enseñó una forma de escribir, que han sido como espejos catalizadores que liberan nuestra mente.

Le toca, como a pocos escritores, ser una de las fuentes primarias de la radiante dicha de contar como se construyó un nuevo mundo, y como se desarrolla un sistema social, que sigue desarrollando conciencia en la clase obrera, pues los trabajadores están destinados desde 1917 a ser los únicos forjadores de su futuro. Este esencial gran paso de la humanidad, tiende cada vez a desarrollarse, y en este siglo, aún no ha sido descrito y realizado por ellos mismos.

Más, las vidas de Mijaíl Aleksándrovich Shólojov son muchas más, que un exponente ingenioso de la fértil cultura soviética. Shólojov, es sin duda, uno de los escritores más importantes la literatura universal del siglo XX. La mayoría de sus obras han sido traducidas a más de 30 idiomas. Galvanizó como ninguno el orgullo del “ser soviético”.

Nació y falleció a orillas del río Don, en el arrabal de Kruzhílino, de la stanitsa (aldea) de Vióshenskaya, el 24 de Mayo de 1905. De niño aprendió a estimar las constumbres cosacas, escuchar los relatos del trabajo y el sudor de los trabajadores rusos bajo la dictadura zarista.

A los trece años defiende la joven república emanada de los soviets. Se alista en el Ejército Rojo, y va formándose con los escritos emanados de las proclamas bolcheviques. Así, lo que había aprendido de niño en la escuela primaria, lo imparte como alfabetizador de adultos, junto al fusil, presto a defender lo que construían entre todos, de los alemanes, de las bandas contrarrevolucionarias, y los antiguos kulaks (campesinos ricos).

El 20 de septiembre de 1920 fue capturado por la banda de Néstor Majnó y, junto con otros prisioneros, fue condenado a muerte, pero por suerte sobrevivió.

“Un destacamento del ejército rebelde de Néstor Majnó capturó a varios combatientes del destacamento de alimentos de Kargin. Los condenaron a muerte. Cuando llevaban a los condenados a “ser fumigados”, se encontraron con Majnó. Le llamó la atención un adolescente “de aspecto bastante lamentable”. Majnó lo llamó y él se presentó como Shólojov. Después de una breve conversación con él, Majnó ordenó: Dejémoslo ir... déjalo crecer. No, lo colgaremos… para otro momento”.

“Los caminos de Nestor Majnó”. A. V. Belash, V. F. Belash. Kiev 1993. Editorial "Proza". Pag. 442

Ingresó en el Komsomol de su stanitsa. A lado de los ojos emocionados de chicos y chicas de su edad, van creando el nuevo poder proletario, escribe sus primeros dramas y relatos para el círculo literario del Komsomol, y actua en rápidas obras de teatro, pues entresaca sus argumentos de la agitada vida que le rodea, realizando a la vez, labores de un periodista improvisado.

Recuerda aquellos tiempos memorables de principios de la década de 1920 en su autobiografía: “Desde 1920 serví y deambulé por la tierra del Don. Fui trabajador de producción durante mucho tiempo. Yo perseguía a las bandas que gobernaron el Don hasta 1922, y las bandas nos perseguían a nosotros. Todo salió como se esperaba. Tenía que estar en diferentes ataduras...”

En 1922, Mijaíl se traslada a Moscú, para ingresar en la facultad obrera. Las facultades obreras formaron a los jóvenes proletarios: les proporcionaron la educación suficiente para permitirles ingresar en la universidad. En aquellos duros, muy difíciles años, para mantenerse trabajó como cargador, pavimentador de calles, contable y aprendió a corregir su forma de escribir en la asociación de aprendices de escritores llamada “Joven Guardia”.

Conoció en aquellas reuniones a Alexandr Fádeev, Artióm Veseli, Mijaíl Golodni, etc. Y precisamente en este año apareció publicado su primer relato “Prueba”, en el periódico Yunoshéskaya Pravda, que trata de una conversación en un viaje, entre un secretario de una célula de partido y un comerciante, antiguo miembro del Komsomol.

Retornó a la aldea de sus padres, y se casó con una maestra de escuela primaria, María Petrovna Gromóslavskaya. Juntos como pareja volvieron a Moscú. Y permanecieron unidos durante 60 años, teniendo cuatro hijos.

Siguió escribiendo, y apareció en el periódico "Joven Leninista" el relato "Mole", más tarde se publicó "Najalenok" y muchos otros. Desde entonces, como lluvia germinal fueron apareciendo periódicamente en la prensa moscovita.

Y en 1926, escribe su primer libro “Cuentos del Don”.

Ingresó en el Partido Comunista bolchevique en 1932. En 1937 fue elegido por sus vecinos al Soviet Regional de Rostov, y después al Soviet Supremo de la URSS (Parlamento soviético).

Ocupó diversos cargos militares, administrativos y políticos, llegando a ser elegido delegado durante medio siglo al Soviet Supremo, vicepresidente de la Unión de Escritores, a cuya presidencia perteneció desde su fundación en 1934.

A finales de ese año, Mijaíl hizo un largo viaje al extranjero. Estuvo en Suecia, Dinamarca, Inglaterra y Francia, refutando las críticas hacia la URSS en la prensa extranjera. Demostró los éxitos sociales y económicos, y llamó a luchar contra la amenaza del fascismo.

El 23 de junio de 1941, Shólojov envió un telegrama urgente a Moscú, al Comisario del Pueblo de Defensa de la URSS, el mariscal S. K. Timoshenko, en el que pedía que el Premio Estatal de primer grado “Stalin” que le habían concedido por la novela "El Don apacible", fuera entregado al Fondo de Defensa de la URSS, y expresó su disposición en cualquier momento a "unirse a las filas del Ejército Rojo Obrero y Campesino, y defender la Patria socialista hasta mi última gota de sangre".

En julio de 1941, como comisario de un regimiento de reserva, junto a otros escritores soviéticos fueron al frente de Smolensk. Trabajó en el Sovinformburó, fue corresponsal de guerra de Pravda y Estrella Roja, y participó en las batallas cerca de Smolensk en el frente occidental, y Rostov en el frente sur.

En el verano de 1944, Shólojov regresó a su aldea natal de Vióshenskaya. En el 42, las tropas alemanas no lograron cruzar el Don y ocupar su pueblo, pero lo bombardearon. En una de esas explosiones murió la madre del escritor, Anastasia Danílovna, quemándose la casa, su biblioteca y los manuscritos del "Don apacible", además del segundo libro de "Campos Roturados”.

El 23 de septiembre de 1945, Shólojov recibe la Orden de la Guerra Patria, de primer grado, por sus trabajos periodísticos en los frentes.

Reconocimiento del pueblo

Hay que constatar, que Mijaíl contribuyó decisivamente y muy activamente a la educación comunista de los trabajadores. No solamente por los millones de tiradas de sus libros, sino sobre todo por la extraordinaria calidad de sus escritos. Y la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas, le reconoció ampliamente su dedicación a la cultura popular.

Con la publicación en cuatro entregas del Don Apacible (1940), obtiene el Premio Stalin de Literatura en 1941. Después consiguió el Premio Lenin en 1964. El Premio Nobel en 1965. En 1967, por sus destacados servicios en el desarrollo de la cultura soviética, por la creación de nuevas obras de arte desarrollando el realismo socialista, recibió el reconocimiento estatal con la orden de “Héroe del Trabajo Socialista”.

En 1980 por un decreto del Presídium de la Unión Soviética, se le concede "por sus destacados méritos en el desarrollo de la literatura soviética", la Orden de Lenin y la Orden de Héroe de la Unión Soviética, las más altas condecoraciones de la URSS. 

Para entender su conciencia de clase y como sus hechos avalaban sus palabras, son más importantes sus acciones. Las tres máximas condecoraciones que tuvo donó su importe al pueblo, Orden de Stalin (donado al Fondo Estatal de Defensa de la URSS en Julio de 1941) y las de Lenin, Héroe del Trabajo Socialista y Premio Nobel (con la construcción de escuelas en su región de origen, Vióshenskaya).

En los años 80 se imprimieron sesenta y nueve millones de copias de sus obras, en ochenta y cuatro idiomas. ​ Sus últimos veinte años los pasó en su localidad de nacimiento alejado de las grandes ciudades, y fue enterrado en el patio de su "dacha". Muy crítico con Jruschov y sus seguidores (algunas de sus obras, fueron editadas con un número muy inferior de ejemplares y poco distribuidas en las bibliotecas estatales), se refugió en la creación de los relatos, siendo un auténtico maestro en su densidad, calidad y conciencia obrera.

Shólojov falleció el 21 de febrero de 1984, a los 78 años de edad, tras una larga enfermedad de garganta, en su pueblo natal de Vióshenskaya. ​


Análisis de sus obras

El Don Apacible (Тихий Дон).

En el otoño de 1925, comienza a esbozar las líneas generales de su nóvela El Don apacible. “…después de escribir 3 o 4 hojas impresas, me di por vencido... Parecía imposible... Inicialmente comencé la acción de la obra en 1917, con la campaña del general Kornilov contra Petrogrado”.

Shólojov trabajó en esta épica novela durante más de diez años, terminándola con su cuarto libro en 1940. Su desarrollo tiene lugar durante Revolución de Octubre y la Guerra Civil en el Don. Las fuentes de sus protagonistas fueron los cosacos del pueblo de Vióshenskaya y las granjas vecinas. Probablemente, uno de los prototipos en los que basó el personaje principal Grígory Melejov fue Jarlampy Ermakov, quien participó en eventos militares y le contó al escritor aspectos de su vida. Ermakov se menciona en la novela con su propio nombre, como un personaje secundario.

La primera y segunda parte del "Don apacible" se publicaron en la revista "Octubre" de 1928.

Las obras de Shólojov son el reflejo del ambiente y circunstancias históricas de cada lugar específico. Se movió siempre en la más estricta calidad de la nueva sociedad, la construcción del socialismo. Según sus críticos, sus escritos están marcados por la dura contradicción entre la fidelidad a un arte emanado del realismo increíblemente subyugante que le rodeaba, donde muy pocos dominaron como Mijaíl, y la propaganda del sistema soviético que defendía. ​

Y en verdad, sus obras rezuman sinceridad. Muchas de ellas reflejan aspectos de la historia contemporánea de la URSS. Siendo El Don apacible (Тихий Дон) su mejor novela a juicio de la crítica

Si antes de Shólojov, en la literatura soviética se relataba sobre la Revolución de Octubre y la Guerra Civil, principalmente en aquellos que crecieron y maduraron junto con la revolución, que se encontraron como individuos humanos de pleno derecho en la lucha por el futuro feliz del pueblo, Shólojov en “El Don apacible”, condensa la vida de aquellos otros que deambularon y cometieron errores, cuyo camino estuvo marcado por la resistencia al movimiento popular, y sus pérdidas dolorosas e irreversibles.

La característica entrañable del método creativo de Shólojov es poner a sus personajes ante el juicio duro e imparcial de la historia. No son en modo alguno "víctimas de la historia", de voluntad débil, ni observadores pasivos, no, ellos, como Grígory Melejov, son extremadamente activos, se lanzan al fuego de feroces batallas y se reconocen como una fuerza capaz de influir en el curso de su historia.

Su éxito desde la aparición del primer libro fue inmediato. Y fue publicado en extensas ediciones soviéticas. Sobre su base se hicieron películas, se realizaron representaciones teatrales dramáticas e incluso óperas.

En 1930 se estrenó una película basada en los dos primeros libros de la novela. El papel de Grígory Melejov fue interpretado por el actor Andréi Abrikosov. En 1957 se volvió a filmar “El Don apacible” por el director Serguéi Gerásimov. El papel de Grígory fue interpretado por el actor Piotr Glebov, Aksinya Astajova por Elina Bistrítskaya. Se filmó en la ciudad de Kamensk-Shajtinsky, donde erigieron una estatua a la película.

La granja tártara y los cosacos locales actuaron en escenas multitudinarias. La película recibió el Globo de Cristal en el Festival Internacional de Cine de Checoslovaquia.


Campos roturados (Поднятая целина).

Mientras trabajaba en el libro, el escritor viajó a las aldeas del Don y se reunió con los residentes locales. Estaba interesado en cómo se produjo la colectivización en el Don: la unificación de las granjas campesinas en granjas colectivas y estatales.

“Escribí “Campos roturados” inmediatamente después de 1930, cuando todavía estaban frescos los recuerdos de los acontecimientos que tuvieron lugar en las aldeas, y como se pusieron radicalmente patas arriba: la liquidación de los kulaks como clase, la colectivización completa, y se construyó el movimiento campesino de masas en las granjas colectivas”.


M. Shólojov / “La literatura es parte de la causa proletaria común”, 1934

Campos roturados es una novela de unas 700 páginas que nos ubica en uno de los episodios más difíciles de la lucha de clases en las tierras soviéticas: la colectivización de 1930. El gobierno soviético manda a 25 mil voluntarios bolcheviques de las ciudades, a apoyar a las pequeñas aldeas de toda la URSS, en la directriz del Partido Comunista, referida a la colectivización y lucha contra los kulaks (campesinos ricos).

El marino Davídov de Leningrado llega a una pequeña aldea del Don. Allí comienza la labor de organizar a los campesinos pobres en el que llamaran “Koljós Stalin". Allí sufrirán la resistencia de los campesinos ricos en forma de boicot activo, primero, y luego más astutamente irán entrando en el koljós para minarlo desde dentro. Pero también en Ucrania se hallaban escondidos contrarrevolucionarios blancos, que no cejaban en realizar una extensa rebelión, para aplastar aquellas aldeas que se guiaban por las consignas bolcheviques.

El camarada Nalgunov es uno de los campesinos más conscientes y veterano rojo de la guerra civil, quién ayudará a Davídov en la dura empresa de la colectivización. Su actitud resuelta y contundente contra los nuevos koljosianos de procedencia kulak, le hará tener problemas con los superiores del Partido en el distrito, y será condenado por su línea ultraizquierdista.

En esta obra tan meticulosa, se enfrentan una multitud de personajes descritos con una adorable simpatía y cercanía. Nos sumerge en la realidad de los años 30, donde la revolución se juega el todo por el todo, tanto en el acercamiento de los campesinos medios a los koljoses, como la deskulakización.

Una genial obra de arte, que refleja magistralmente una magistral lección histórica muy poco relatada. La infiltración de antiguos militares blancos (ex zaristas) que realizaron numerosos crímenes de bolcheviques, su pérfida “quinta columna” en algunas organizaciones del Partido para actuar desde dentro.

Pero a la vez se muestra la fuerza de choque que triunfó en la colectivización. Los admirables abnegados y fieles obreros desplazados, junto a los campesinos pobres, luchando hasta dar la vida por el sistema en el que creían, germinando el sistema soviético de vida en el campo.

En el periódico Pravda del 16 de octubre de 1934, se hablaba de la novela de M. Shólojov “Campos roturados”: ​​“La novela de Shólojov puede servir como una especie de libro de texto sobre el pueblo. Lea este libro en el momento de la adquisición del grano, durante la siembra, en el momento de la cosecha, será una guía sobre cómo resolver los problemas con mayor éxito”.

La novela sirvió de base para la ópera del mismo nombre del compositor Iván Dzerzhinsky, su estreno tuvo lugar en 1937 en el Teatro Bolshoi.

En 1959 el director Alexandr Ivánov realiza una extraordinaria adaptación cinematográfica muy poco conocida. El personaje del marinero Davidóv es interpretado por Piotr Chernov, y el de Makar Nagulnov por Evgueni Matvediev.



Lucharon por su patria (Они сражались за Родину).

Sus ensayos desde el frente aparecieron en las páginas de diversas publicaciones. En mayo de 1943, comenzó en las páginas de Pravda una nueva novela llamada, "Lucharon por la patria".

Shólojov presentó al lector la atmósfera de la difícil vida cotidiana en el frente del año 1942, las intensas batallas de la retirada de verano, el porfiado repliegue de las tropas soviéticas en el Don. Los héroes de la novela son soldados que, entre batallas, hablan de una vida pacífica y recuerdan el hogar y la familia. Exalta de forma muy amena el heroísmo de los soldados soviéticos, que a pesar de múltiples combates libran una intensa defensa de la tierra madre querida contra el invasor nazi.

De esta novela, Serguéi Bondarchuk en 1975, la condensa en una excepcional película. A diferencia de otras películas bélicas soviéticas, nos presenta a los personajes como héroes dentro de sus ideas y contexto en el que viven. La contienda es mostrada realísticamente como es, un infierno.

Luchan contra unos seres inhumanos que invaden su patria. La incomprensión de este hecho, sus diálogos crudamente expresados, la impregna de un estilo de héroes en contra de su voluntad.

Contiene algunas secuencias que rozan un frenesí catártico, y que son un prodigio técnico. Una de las más recordadas es sin duda, las que tienen lugar durante el bombardeo nazi sobre las trincheras de los soldados soviéticos. Bondarchuk nos muestra un cielo convulso, lleno de efectos lumínicos (representación de las bombas y el material bélico), un soldado aterrado ante lo que está viendo, se pone a rezar por primera vez en su vida. La secuencia, no puede dejar de ser más poética y al mismo tiempo reveladora.


El destino de un hombre (Судьба человека)

En 1956 se publicó el cuento de Shólojov, "El destino del hombre". Esta es la historia del conductor Andréi Sokolov, que fue al frente, fue capturado y acabó en un campo de concentración. Logró escapar y cuando llegó a casa se enteró de que toda su familia había muerto. Años más tarde, en tiempos de paz, Sokolov conoció a un niño huérfano cuyo padre había desaparecido.

Es una de esas joyas maestras geniales, humanistas de Mijaíl. Con excepcional claridad nos transmite una poderosa fuerza espiritual, y traslada a la pantalla del libro la belleza valiente del hombre soviético, que pasa por las más difíciles pruebas de la brutal guerra contra el fascismo.

En 1959, Serguéi Bondarchuk dirige su primera película basada en este relato, y a la vez interpreta el personaje principal. El personaje del niño lo recrea Pável Polúnin.

Al igual que Andréi Sokolov, ese niño sin hogar que la guerra se lleva todo, su casa, su madre, que murió por una bomba en un tren durante la evacuación, su padre, que murió en el frente. Bajo los ojos de un pequeño ser mutilado... En la literatura soviética ha quedado de recuerdo la frase: “¿Qué pajarito…”, recuerda Sokolov sobre su encuentro, “… ya has aprendido a suspirar. Es solamente un asunto tuyo?

Sokolov no puede corregir su destino personal "lisiado", no puede hacer revivir sus ojos "muertos y extintos", pero puede enderezar la vida y el destino de un niño, puede evitar que las estrellas en sus ojos se apaguen, detrás del velo de la lluvia.

Puede conseguir que dejen de ser asuntos "no míos" y poco infantiles. “Una lágrima ardiente empezó a hervir dentro de mí y de inmediato decidí: “No. ¡No debemos desaparecer por separado!”. Lo tomaré como mi hijo”.

Y Andréi Sokolov hace aún más. Para que el “pajarito” no vuelva a suspirar nunca más, le anuncia al niño que es su padre, a quien daba por muerto.

Y ahora dos seres humanos separados, “huérfanos”, perdidos en todo, encuentran el uno en el otro un destino nuevo, fusionado y común, y se afirman mutuamente en la vida. Porque el hombre no sólo le da al niño la oportunidad de seguir siendo niño, sino que el niño también le abre al hombre la oportunidad de “aguantar”, de permanecer completamente fiel a sí mismo, de seguir siendo un hombre...

El sensible cuidado de los jóvenes brotes primaverales, el deseo de no oscurecer de ninguna manera el mundo del alma de un niño es uno de los motivos principales más característicos, repetido persistentemente a lo largo de la obra de Shólojov. Esto se manifiesta plenamente en la santa mentira de Sokolov, que, en esencia, inmediatamente deja de ser mentira: no solo el niño creía que Sokolov era realmente su padre, sino que él mismo inmediatamente y para siempre comenzó a sentir al bebé como su verdadero hijo.

Técnicamente la cinta es un referente, del virtuosismo fotográfico y escénico del que hace gala el cine soviético. Los travelling, contrapicados, innovaciones fotográficas, y planos fijos de ambiente pictórico perfectamente iluminados, con el tono cromático necesario para embellecer cada plano son incontables.

Obras desconocidas de Mijaíl.

Su obra completa está publicada en ruso en ocho volúmenes. Mientras desarrollaba sus grandes novelas, desde los veintidós años escribe sin descanso, pequeños relatos, cuentos, ensayos, pequeños artículos periodísticos y conferencias. Poco traducido y editado en Occidente, sus cuentos son casi desconocidos. 

Esta es una relación, no completa, pero muy descriptiva, de la calidad de sus cuentos. De ellos, se han realizado películas, obras de teatro, etc. Consignamos los siguientes:

Lunar


De igual manera reseño sus novelas, ensayos, artículos y discursos.

Novelas

  • Cuentos del Don, 1925

  • La estepa azul, 1926

  • El Don apacible (4 volúmenes), 1928-1940

  • Lucharon por su patria, 1942

  • La ciencia del odio, 1943

  • Una palabra sobre la patria, 1951

  • El destino de un hombre, 1956-1957

  • Campos roturados, 1960


Ensayos, artículos, discursos.


 “Me gustaría que mis libros ayudaran a las personas a mejorar, a tener un alma más pura, a despertar el amor por las personas, el deseo de luchar activamente por los ideales del humanismo y del progreso de la humanidad. Si lo logré hasta cierto punto, soy feliz.”


M. Shólojov

Obras consultadas:


Durante muchos años, las obras de Shólojov formaron parte de los programas de estudio y conocimiento obligatorios en la Unión Soviética. Varios de sus relatos, fueron interpretados tanto en radio como en televisión. De su influencia en el pensamiento creativo, hay muy pocos escritores que como él, han realizado tan importante labor.


27 de enero de 2025

80º Aniversario de la Liberación de Auschwitz, por el Ejército Rojo.

 


Hoy asistiremos a este acto, recordando a la liberación por el Ejército Rojo del Campo de Exterminio Nazi de Auschwitz. 

Un lugar y unas evidencias que ahora se están reproduciendo. Nos tememos, que no recordando la historia de los pueblos, se reproduzca el neofascismo.

Esperamos vuestra asistencia.

22 de enero de 2025

HANS BEIMLER, MIEMBRO DE LAS BRIGADAS INTENACIONALES. SU PASO POR EL INFIERNO DE DACHAU.

Hans Beimler
Beimler en 1936

Por Esteban Zúñiga

"Ahora te encuentro, Hans Beimler,

cuando cierras tu jornada.


Ahora me acerco a tu cuerpo,

cuando ya tu cuerpo marcha,

flotando en un mar de hombros,

que lo separa de España.

Dicen que vas muerto, hermano,

pero tu vida no acaba
porque se sequen tus venas,
y se hiele tu garganta...".

("A Hans Beimler", de Emilio Prados).
21 de enero de 1937.
Siete semanas después de la muerte en combate, sucedida el 1 de diciembre de 1936, de HANS BEIMLER -miembro de las Brigadas Internacionales y destacado dirigente del Partido Comunista Alemán (KPD)-, el periódico madrileño "AHORA Diario de la Juventud" -órgano de las Juventudes Socialistas Unificadas-, publicaría varios fragmentos de un artículo editado por la revista comunista alemana "Volks Illusrierte" -fundada en 1933 y que publicaba sus números en aquellos momentos en el exilio debido a la dura represión nazi-, en el que Hans Beimler relataba varios aspectos de su experiencia en el campo de concentración de Dachau -el primero de los construidos por el nazismo alemán de Adolf Hitler-.

Más abajo compartiremos algunos párrafos.
Seguidamente, damos una pequeña semblanza de este gran dirigente y combativo comunista alemán:

Hans Beimler nació en Munich, el 2 de julio de 1895. De oficio cerrajero, al estallar la Iª Guerra Mundial, se ofrecería como voluntario en la marina del Báltico, entrando en contacto con elementos revolucionarios. Al finalizar la guerra sería uno de los primeros elementos revolucionarios en entrar a formar parte de la Liga Espartaquista, fundada por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, pasando a ser miembro activo del Partido Comunista Alemán (KPD). tras la fundación de éste el 30 de diciembre de 1918. Participaría en la efímera de la experiencia socialista de la República Soviética de Baviera del Sur, en 1919, hasta que sería detenido y encarcelado en la prisión de Niederschönfeld. Al salir de la prisión, sería nombrado Secretario del KPD en Baviera del Sur y miembro del Comité Central, así como también sería elegido, en las elecciones celebradas en 1932, como diputado comunista del Reichstag (Parlamento Alemán).

Al llegar Adolf Hitler y los nazis al poder en 1933, Hans Beimler sería detenido el 11 de abril de 1933, tras ser delatado por unos compañeros anteriormente detenidos. Luego es brutalmente torturado y trasladado, junto a su mujer Zonta -enviada diez días más tarde a otro campo- al campo de concentración de Dachau, a unos trece kilómetros al noroeste de Munich, uno de los más duros e inhumanos de la primera etapa nazi. Tras pasar un mes, en el día anterior a su fecha de ejecución, lograría evadirse, matando a un guardia y vistiéndose con las ropas de éste último, dirigiéndose primero a Checoslovaquia, y seguidamente a la URSS.

Sobre el martirio y la brutal represión que sufrirían en Dachau los allí internados nos dejaría su experiencia en su relato "Im Mörderlager Dachau - Vier Wochen unter den braunen Banditen" ("En el campo asesino de Dachau - Cuatro semanas en poder de los bandidos pardos") publicado en Moscú en 1935, siendo el primer testimonio editado sobre la vida en un campo de exterminio nazi.

En las últimas páginas de este libro se podría leer:
"Así como Fritz Dressel (ex presidente de la fracción comunista del parlamento regional de Baviera) yo no quería morir.

Arrojado por los asesinos a la celda número cuatro y viendo delante de mi amigo revolucionario muerto, con tres cortes en la muñeca de su brazo izquierdo, a su lado en el suelo el cuchillo de pan, perdí por un momento la razón, incapaz de alcanzar lo que todo ello significaba. Con las manos me cubrí los ojos, no queriendo admitir que Dressel estaba muerto. Al oír la llave para abrir la puerta de esta celda de muerte, tuve que contar con que, allí mismo, había llegado a mi propio final definitivo, pero volví a recuperar la fuerza suficiente para enfrentarme a todo lo que me pudiera aguardar. Consciente de que era más que probable que no fuera a salir con vida de este campo, tan sólo me quedaba elegir el modo de mi muerte.

Estaba firmemente determinado, primero, que no me iba a suicidar bajo ningún concepto y, segundo, que tampoco me dejaría estrangular o colgar en esa lúgubre pocilga. Así que decidí escaparme por la noche costara lo que costara, y si la banda me pillara... el mundo iba a saber por boca de los asesinos que el comunista Beimler fue matado a tiros durante su fuga.

De este modo me fui preparando y mentalizando. Sin la menor excitación, abandoné la celda en la noche del 8 al 9 de mayo, esperando en cada momento ser alcanzado por una bala."
Tras el intento del golpe de estado fascista del 18 de julio de 1936 contra la República Española, Hans Beimler se trasladaría a nuestra península como voluntario de las Brigadas Internacionales para combatir al fascismo y fundaría en el cuartel de Pedralbes de Barcelona, el 23 de julio de 1936, la centuria "Thaelmann" (así denominado en honor del líder comunista alemán Ernest Thaelmann, que fue secretario general del KPD) y que en aquellos momentos se encontraba encarcelado en confinamiento solitario en la prisión de Bautzen, para posteriormente, el 17 de agosto de 1944, tras once años de prisión, transferido al campo de concentración de Buchenwald, siendo fusilado al día siguiente, el 18 de agosto, por órdenes expresas de Adolf Hitler ante el serio avance del Ejército Soviético.

El batallón "Thaelmann" mayoritariamente estaba conformado por comunistas alemanes.

Así, la centuria "Thaelmann" convertida en batallón en el mes de noviembre de 1936, se incorporaría a la XII Brigada Internacional, junto con los batallones: "Garibaldi", italianos" y "André Marty", franceses.

Siendo enviados el 7 de noviembre a Madrid, bajo el mando del general Paul Lukács, ejerce Hans Beimler de comisario político, siendo ya comandante del batallón "Thaelmann", entrando en combate el 12 de noviembre de 1936.

El 1 de diciembre de 1936 Hans Beimler moriría en el frente de Madrid, en la conocida como la "Cuesta de las perdices", cuando intentaba rescatar en "tierra de nadie" a un compañero herido. Pasando a convertirse en un ejemplo y en un símbolo para todos los demás voluntarios de las Brigadas Internacionales.
A continuación, compartimos el artículo del periódico "Ahora", que quería ser una muestra "del horror que quieren traer a España los que intentan venderla a los mismos que han deshonrado Alemania"...
"AHORA"
Los campos de concentración de la Alemania "Nazi".
EL INFIERNO DE DACHAU.
(Fuente: "Ahora". Diario de la juventud. Núm. 20 - Página 8. Jueves, 21 de enero de 1937).
"Los que entráis aquí, dejad toda esperanza", estas palabras del infierno de Dachau encabezan las descripciones de Hans Beimler nos dejó la época horrorosa que pasó en Dachau.

Como uno de los antifascistas más valientes, cayó Beimler en el Frente de Madrid y nunca lo olvidaremos. El luchador heroico nos habla de nuevo en las siguientes líneas y narra los episodios terroríficos de su estancia en el campo de concentración de Dachau. Estos datos fundamentales no necesitan ya comentarios. De lo que tuvieron que sufrir los hombres inocentemente, por su convicción, nos enteramos por las conmovedoras confesiones que tiene como consecuencia la necesidad natural de la lucha contra el nacional-socialismo.

CARRERA GIMNÁSTICA CON DOS QUINTALES DE GUIJARROS.

Para los trabajos forzados se manda a los presos a las fosas de guijarros. Regularmente se compone la compañía de castigo de 90 hombres, entre ellos de 35 a 40 judíos. La vigilancia la forma una banda de 20 a 24 hombres de las S. A. Cada dos presos tienen que arrastrar, por ejemplo, un "tragel" (una tabla grande con dos asas), cargada de uno o dos quintales de guijarros.

Con esta carga tiene que hacer los presos ejercicios gimnásticos, corriendo a toda velocidad. A través del lodo, barro y charcos se les obliga a correr hasta trescientos metros, y con todo esto les aplican azotes, puntapiés y culatazos. Los hombres de las S. A. les ponen la zancadilla, los presos caen al suelo. Entre estos presos se encuentran gran número de personas que nunca trabajaron físicamente en su vida: juristas, médicos, etc. Se castiga la ayuda mutua en el trabajo. En los más crudos meses de invierno, se realizan los trabajos con medio cuerpo desnudo. En el transporte de carretillas se han de recorrer los trayectos a galope. Las roturas de brazos y pernas son usuales.

ATADO AL PALO.

Un método verdaderamente infame consiste en atar al preso a un palo. Lo emplean por los más fútiles motivos. Hace poco tiempo fueron atados un redactor berlinés y dos judíos -padre e hijo- por espacio de cinco horas, desde la una a las seis. La operación se efectúa de este modo: El preso tiene que colocarse con la espalda y los talones pegados a un árbol. Se les atan las manos a la espalda, después se le retuercen los brazos hacia arriba, hasta que el preso tenga que estar sobre la punta de los pies. Luego se le atan las manos al árbol...

QUEMA DE CADÁVERES EN LA ESTUFA.

El 30 de junio de 1934 se desarrollaron en el campo de Dachau escenas espantosas. En presencia de los presos fueron fusilados cuatro hombres de las S. A. que habían hecho oposición, entre ellos el chófer y el secretario de Rohm, así como el hijo, de dieciocho años, del presidente de Policía, Schneidhuyor, que fue muerto en Munich.

Bajo el mando del comandante Eicke fueron fusilados, el día 30 de junio, solamente en Dachau, cerca de 75 hombres y una mujer. El número de asesinados del campo de Dachau ha adoptado tales dimensiones, que se ha instalado en un cementerio especial para él. Al cavar un fosa, en la primavera de 1935, para un preso asesinado, dieron algunos prisioneros con el cadáver, en plena descomposición, de un hombre que había sido enterrado ya en este lugar. Pero a muchos asesinados se les da enterramiento en cualquier punto de los alrededores del campo. Otros fueron quemados por las S. A. en una estufa gigantesca.
(Declaración del preso preventivo Johann Kukowistsch, de Faulens).

DÍA Y NOCHE AMENAZADOS DE MUERTE.

Nos pegaron con vergajos, fustas y culatas. Me pegaron tanto en la cabeza y en los ojos, por lo que cada día veía menos. Siguieron pegándome. Día y noche se echaban estos bandidos sobre mí. No sé cuántas veces perdí la conciencia. Al tercer día me soltaron. Mi cara estaba hinchada, mi boca estaba llena de pus. No podía comer.

A los que trabajan en la fosa de guijarros se les empuja muchas veces, cuando el frío es más intenso al lado que está, junto a la fosa. Las S. A, obligan a los presos a quedarse en el agua más de media hora, y a veces aún mucho más tiempo. Luego tienen que seguir trabajando con la ropa húmeda y fría.

TRABAJO "KOOLI" EN LA APISONADORA.

Naturalmente tienen que trabajar todos. Hay muchísimas formas de ocupar al preso, la fosa de los guijarros, el transporte de los mismos, construcción de carreteras, cerrajerías, sastrería, zapatería, taller de automóviles, etc. Se trabaja constantemente a marcha forzada, a veces hasta las diez de la noche y también los domingos.

Es imposible abusar más del trabajo a la fuerza. Al terminar una parte de la carretera principal a Munich, se utilizó una apisonadora de la que tuvieron que tirar unos cuarenta y sesenta presos.

HANS BEIMLER: ORDEN DE SUICIDARSE.

Hacía dos minutos que habían cerrado la puerta de la celda, cuando la volvieron abrir.

Me arrancaron de ella, diciéndome: "fuera", y me echaron a la celda cuatro. Fue el momento más trágico de mi vida. Delante de mí, en el suelo, yacía el cadáver, espantosamente mutilado y cubierto de chichones, de mi antiguo compañero de combate Fritz Dressel.

El brazo izquierdo se extendía sobre el suelo, en el antebrazo tenía tres cortes. A su lado había el cuchillo del pan. Pude explicarme todo. Con tormentos inauditos había sido empujado este compañero a la muerte, le habían obligado a suicidarse, como lo estaban haciendo así con los compañeros Geetz, Hirsch y conmigo mismo. El compañero fue encontrado por un jefe que no había tomado todas las medidas de precaución, cuando la víctima todavía no estaba desangrada. Quizá debería quedarme al lado del compañero muerto en la celda hasta imitarle. A los pocos minutos me volvieron a sacar y me metieron en "mi celda".

HANS BEIMLER."