Por El Diario del Pueblo, traducido por Fuera las manos de China.
Los partidos gobernantes de China y la República Popular Democrática de
Corea (RPDC) han prometido reforzar sus intercambios y coordinación
entre partidos, así como impulsar el desarrollo de las relaciones entre
los dos países.
Esta promesa se ha realizado durante una visita a la RPDC de Song Tao,
enviado especial del secretario general del Partido Comunista de China
(PCCh), Xi Jinping, entre el 17 y el 20 de noviembre.
Song, quien también encabeza el Departamento Internacional del Comité
Central del PCCh, se reunió con líderes del Comité Central del Partido
de los Trabajadores de Corea (WPK, siglas en inglés) para sostener
conversaciones sobre varios temas.
Durante la citada reunión expuso en profundidad el espíritu principal y
las contribuciones históricas del XIX Congreso Nacional del PCCh
celebrado el mes pasado en Beijing.
El WPK felicitó al PCCh por el éxito de su Congreso Nacional y expresó
sus deseos de que el pueblo chino, bajo el liderazgo del Comité Central
del PCCh con Xi en el núcleo, consiga tremendos logros en la
construcción de una gran nación socialista moderna con características
chinas y alcance el sueño chino del gran rejuvenecimiento de la nación
china.
Las dos partes también intercambiaron puntos de vista sobre las
relaciones entre los dos partidos y los dos países y sobre el asunto de
la península coreana y otros temas de interés común.
Expresaron sus deseos de reforzar los intercambios y la coordinación
entre partidos y de impulsar el desarrollo de las relaciones entre China
y la RPDC. Durante su estancia en la RPDC, Song también visitó algunas
instituciones en Pyongyang y rindió homenaje a los mártires del Ejército
de Voluntarios del Pueblo de China en un cementerio en el condado de
Hoechang, provincia de Phyongan del Sur.
Los colegios electorales cerraron a las 7 de la
tarde (hora local) con la presencia de vecinos e inmediatamente inició
el escrutinio de las boletas.
La Comisión Electoral Nacional de Cuba (CEN) informó este domingo que
7.247.590 cubanos ejercieron su derecho al voto, es decir el 82,05 por
ciento de los ciudadanos de la isla, para elegir a los delegados
municipales a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
La presidenta de la CEN, Alina Balseiro, dijo que la jornada
electoral de este domingo fue compleja debido a las fuertes lluvias en
municipios de la región central y oriental, situación que llevó a
extender por una hora la votación.
Los colegios cerraron a las 7 de la tarde (hora local) con la
presencia de vecinos e inmediatamente inició el escrutinio de las
boletas.
Balseiro detalló que tras el cierre de los más de 24.000 colegios
electorales, las autoridades comenzaron el cómputo, empaquetamiento de
boletas y el cotejo de información, para que los resultados finales se
correspondan con los hasta ahora transmitidos.
Balseiro confirmó que ocho millones 451.643 cubanos fueron convocados
a votar y aseguró que 24.365 colegios electorales del país
funcionaron correctamente.
El vicepresidente de la Comisión Electoral Nacional, Tomás Amarán,
indicó que en el proceso electoral se trabajó disciplinadamente y hubo
un buen flujo de información a través de las distintas vías, así como
los contactos con las autoridades electorales.
Las elecciones de este 26 de noviembre son la primera etapa de los
comicios generales 2017-2018, en las que saldrán electos 12.515
delegados en igual número de circunscripciones, quienes integrarán las
168 Asambleas que existen en Cuba.
El 3 de diciembre se realizará la segunda vuelta en las
circunscripciones donde ninguno de los dos candidatos obtenga más del 50
por ciento de las boletas válidas emitidas.
Raúl votó temprano y dialogó con los vecinos de su colegio electoral
Raúl votó temprano. Foto tomada de TV
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros de Cuba, ejerció este domingo su derecho al voto a
las siete de la mañana en un colegio electoral de la capital cubana.
De acuerdo con un reporte de la Televisión Cubana, el Presidente
cubano arribó al colegio poco antes de las siete de la mañana y conversó
con vecinos de la zona.
Antes de retirarse, Raúl dialogó también con la gloria del béisbol de
nuestro país Omar Linares, quien ejerció su derecho al sufragio en este
mismo colegio electoral.
Justo a las siete de la mañana de este domingo y tras una alocución
que convocó a acudir a las urnas, abrieron los colegios electorales en
todo el archipiélago cubano para las elecciones de delegados a las
asambleas municipales del Poder Popular.
Más de ocho millones de personas están convocadas a las urnas para
elegir por el término de dos años y medio a 12 515 delegados a las
asambleas municipales del Poder Popular.
Según la alocución, escuchada a través de los medios de comunicación
masiva nacionales y locales, más de 200 000 autoridades electorales de
la nación están movilizadas para esta jornada dominical, en la que se
votará de manera directa y secreta por el mejor candidato, por su
capacidad y fidelidad al pueblo.
Hoy ejercerán su derecho al voto por primera vez más de 300 mil
jóvenes en la Isla quienes han recibido información oportuna sobre cómo
ejercer el sufragio.
La traca’ fue la única revista que se atrevió a caricaturizar a Franco
Franco compartiendo yacija con un soldado moro de su batallón africano, Franco travestido, Franco convertido en un trasunto ridículo de Hitler, con su espadón sobre España…
Son algunas de las caricaturas que publicó la revista satírica ‘La traca’durante su triunfal etapa final, durante la Segunda República y la Guerra Civil, cuando llegó a vender medio millón de ejemplares gracias
a un humor afilado, anticlerical y claramente alineado con el bando
republicano, a la postre derrotado por el fascismo golpista.
El
franquismo -que derrotó a los últimos reductos de la resistencia en
Valencia, sede de la redacción de ‘La Traca’- nunca perdonó al director Vicent Miguel Carceller y a su dibujante Carlos Gómez Carrera, conocido como ‘Bluff’,
las afrentas realizadas desde las páginas de la revista. La revista fue
cerrada y ambos periodistas condenados a muerte.
La sentencia dictada
por un tribunal militar habla por sí sola sobre la naturaleza del
régimen que llegaba:
“RESULTANDO: que Don Vicente
Miguel Carceller, de 50 años, al iniciarse el Glorioso Alzamiento
Nacional era propietario del semanario La Traca, cuya dirección ejercía de manera encubierta […] Que el citado semanario se dedicaba de la manera más baja, soez y grosera a insultar a las más altas personalidades representativas de la España Nacional,
de la dignidad de la Iglesia y los principios informantes del Glorioso
Movimiento Salvador de Nuestra Patria… FALLAMOS: que debemos condenar y condenamos a la PENA DE MUERTE a los procesados VICENTE MIGUEL CARCELLER y CARLOS GÓMEZ CARRERA, como autores del calificado delito de adhesión a la rebelión militar, con las circunstancias agravantes expuestas.”
La
sentencia del Consejo de Guerra fue dictada el 10 de junio de 1940 y
los dos condenados fueron fusilados poco después en Paterna, según
leemos en Valencia Plaza.
La memoria de Carceller y de Bluff fue recuperada por la exposición La transgresión como norma), que se celebró el año pasado en Valencia, comisariada por los profesores universitarios Antonio Laguna y Francesc-Andreu Martínez.
En aquella muestra se exhibieron las páginas de las apenas 200 revistas
rescatadas de la histórica publicación, cuyo recuerdo fue cercenado con
el pesado manto de silencio de los 40 años de franquismo.
“Se fusiló la risa valenciana”
‘La traca’ fue la única revista que se atrevió a caricaturizar a Franco,
algo que jamás perdonó el sátrapa, cuyo sentido del humor era
inversamente proporcional a su alto concepto de sí mismo.
El autoerigido
“generalísimo” ordenó destruir todos los ejemplares “por
aquello de eliminar todo recuerdo del pasado, porque la memoria es muy
débil.
No lo consiguieron: sobrevivieron algunos del coleccionista Rafael Solaz, la Biblioteca Valenciana, del Archivo Militar y de las Hemerotecas Municipales de Valencia y Madrid”.
Por El Adversario. Traducción del inglés por T. M.
Importante discurso de Bashar al-Assad
El presidente Bashar al-Assad ha enunciado enfáticamente la importancia de un arabismo regenerado para una nueva era.
El presidente sirio, Bashar al-Assad pronunció uno de los discursos
más importantes de su carrera política ante el Foro Árabe para Enfrentar
la Alianza Reaccionaria Sionista-Estadounidense y Apoyar la Resistencia
del Pueblo Palestino en Damasco.
El discurso del presidente al-Assad puso de relieve la importancia
del arabismo para el siglo XXI como la única escuela probada de
pensamiento y método de gobierno capaz de unir a los pueblos del mundo
árabe en un espíritu que valora las antiguas tradiciones a la vez que
permite las variedades de progreso moderno.
En muchos sentidos, el amplio discurso de al-Assad puede considerarse
como la versión panárabe del pensamiento del presidente Xi Jinping
sobre el “socialismo con características chinas para una nueva era”.
El presidente Al-Assad hizo los siguientes puntos principales en este discurso
– El Arabismo es un movimiento para unir a los pueblos de la región
árabe de habla común contra el imperialismo, la globalización/hegemonía
financiera estadounidense y el sionismo; un movimiento que representa el
punto final a la ideología neocolonial en el mundo árabe.
– El arabismo está siendo atacado por varios frentes, pero es su
pensamiento unificador en la República Árabe Siria lo que ha ayudado a
unir al pueblo detrás del ejército árabe sirio en una muestra de la
voluntad popular que ha logrado la victoria contra el imperialismo y los
lacayos terroristas del imperialismo y el sionismo.
– No hay conflicto intelectual o espiritual entre el arabismo y el
Islam, ni entre el arabismo y el Cristianismo. Se complementan entre sí
al permitir una atmósfera civilizada en la que las personas pueden
celebrar sus tradiciones individuales y familiares sin dejar de
desempeñar un papel constructivo en un estado moderno unificador que
eleva las condiciones de vida materiales de las personas.
– El arabismo rechaza el etnonacionalismo, mientras que los enemigos del
arabismo usan tanto el extremismo religioso como el etnonacionalismo
para socavar la unidad a través del sectarismo. El arabismo por
contraste enfatiza la unidad basada en un idioma árabe común y una
geografía compartida.
– Cuanto más se conspira contra el arabismo, más importante es para los
arabistas recordar al resto del mundo que el arabismo ha sido la única
fuerza unificadora y pacífica exitosa en el mundo árabe, donde otras
ideologías sectarias han servido solo para debilitar la resistencia
árabe al imperialismo.
El contexto.
El nacionalismo árabe surgió como un movimiento de liberación en la
primera mitad del siglo XX. El movimiento baathista fue una de las
primeras y más exitosas escuelas de pensamiento en definir el
nacionalismo árabe o el arabismo durante las décadas en que los árabes
luchaban por su independencia contra el colonialismo europeo que surgió
del acuerdo Sykes-Picot de 1916.
El Baathismo enfatizó la importancia del Islam y el
Cristianismo viviendo en armonía con los principios socialistas del
anticolonialismo, el desarrollo económico a través de una distribución
más equitativa de los recursos nacionales y la riqueza, una
modernización de los ejércitos árabes para la defensa autosuficiente, un
énfasis en el el idioma común árabe entre todos los pueblos de la
región, la tolerancia hacia todas las minorías religiosas y étnicas, la
emancipación social de la mujer, el rechazo de todos los movimientos
sectarios y los movimientos extremistas retrógrados.
Los tres fundadores más importantes del Baathismo fueron el oriundo
de Lattakia Zaki al-Arsuzi, así como Michel Aflaq y Salah al-Din
al-Bitar.
El libro de Zaki al-Arsuzi, “El genio del árabe en su lengua”, ayudó a
explicar por qué el baathismo se basa no solo en las características
únicas de los pueblos árabes, sino en cómo la lengua árabe ha ayudado a
formar una sociedad única con perspectivas sociales que son menos
dogmáticas que los de las culturas europeas.
La liberación de Siria
Después de experimentar una unión con el Egipto panarabista de
Nasser, la República Árabe Unida entre 1958 y 1961, el afianzamiento de
Siria en el sendero del arabismo moderno se produjo durante la
Revolución del 8 de marzo de 1963. En esa fecha, el Partido Ba’ath Árabe
Socialista llegó al poder en Damasco y trabajó en la construcción de un
programa revolucionario de emancipación del letargo colonial, así como
una política exterior que defendía los intereses árabes contra intrusos,
colonos y amenazas externas.
Hafez al-Assad
Después de la turbulenta década de los ´60, las cosas se volvieron
estables y pacíficas en 1970 cuando el nuevo presidente Hafez al-Assad
se convirtió en el líder del país. El presidente Hafez al-Assad marcó el
comienzo del Movimiento Correctivo que estabilizó con éxito la política
interna siria, eliminó grupos terroristas como la Hermandad Musulmana y
marcó el comienzo de los niveles de vida más altos en la historia
moderna de Siria según los estándares globales de la época.
Islam, Cristianismo y arabismo en el futuro
El presidente Bashar al-Assad inyectó una serena sabiduría en un
debate que a menudo es secuestrado por egoístas y por aquellos que
deliberadamente propagan la desinformación. El presidente sirio afirmó
que nunca ha habido cisma, conflicto ni contradicción entre los valores
del Islam y el Cristianismo y los del arabismo. El arabismo enfatiza la
unidad, los lazos históricos y presentes compartidos entre los pueblos
de habla árabe. Como el noble Corán está escrito en árabe, esto
demuestra la naturaleza armoniosa del arabismo secular con la religión
del Islam. Ambos se fortalecen cuando se los considera fuerzas
unificadoras y ambos, literalmente, hablan un idioma común.
El presidente al-Assad dijo que la relación del Cristianismo con el
arabismo es igualmente fuerte, pero que desde la década de 1920, cuando
el Imperio británico financió y ayudó a fundar la regresiva Hermandad
Musulmana, los enemigos de los pueblos árabes han intentado usar el
Islam como medio para destruir las sociedades árabes donde su correcta
interpretación es de unidad, paz y sabiduría.
Arabismo versus la agresión imperialista/globalista contra los pueblos amantes de la paz
Hoy, el globalismo financiero estadounidense ha tomado el lugar del
imperialismo británico como la principal amenaza existencial para el
arabismo. El presidente al-Assad explicó que los enemigos del arabismo
buscan destruir cualquier pensamiento que ayude a unificar a los árabes
para convertirlos en máquinas en lugar de pensar libremente como hombres
y mujeres, en el sistema del globalismo financiero liderado por Estados
Unidos. Un movimiento fuerte y unificador como el arabismo es una
alternativa ejemplar contra el globalismo neo-liberal / anti-cultural de
los Estados Unidos, que es la razón por la cual en Washington y sus
estados satélite están tan interesados en destruir el arabismo y
provocar guerras sectarias contra él.
Muchos comentaristas señalan que algunas de las causas de los
conflictos dirigidos por extranjeros e instigados contra Siria incluyen
el deseo del régimen qatarí de construir oleoductos a través del
territorio sirio, el plan sionista Yinon para conquistar y destruir
grandes partes del mundo árabe y el plan wahhabí-saudí de dividir Siria y
crear feudos reaccionarios takfiris, todo con la asistencia de los
agresores estadounidenses y europeos.
Si bien estas son las causas específicas del presente conflicto, la
razón principal es la que históricamente ha impedido estas acciones
ilegales contra la soberanía, la dignidad y la unidad de la República
Árabe Siria. Las potencias imperialistas y sionistas no necesitan librar
una guerra contra los estados árabes débiles, sectarios y extremistas
porque tales estados ya se han debilitado de manera efectiva hasta una
posición en la que la riqueza y la dignidad nacionales se entregan sin
luchar. En cambio, son los estados con fuertes identidades y
un marcado sentido de independencia los que a los ojos de los
imperialistas y sionistas deben ser fragmentados para ser explotados.
El presidente al-Assad señaló que esto es lo que hicieron las
potencias imperialistas en Libia, pero que el mismo método no funcionó
contra Siria debido a las condiciones políticas establecidas.
Es imposible rechazar el imperialismo si uno rechaza el arabismo. No
existe una alternativa pacífica lógica, práctica o factible para
preservar la libertad en el mundo árabe aparte del arabismo. El éxito de
Siria en vencer a sus enemigos se debe principalmente a la fuerza del
arabismo en la creación de la unidad popular frente a un ataque de
múltiples frentes.
El ejército árabe sirio como expresión de la voluntad popular
El presidente Bashar al-Assad remarcó que algunos provocadores
quieren quitarle el título de “árabe” al Ejército Árabe Sirio (EAS). Él
consideró que tales intenciones son estúpidas. Al llamarse a sí mismo un
ejército árabe, el EAS ha logrado unir a todos los sirios a pesar de
cualquier afiliación étnica o religiosa detrás de un principio común de
soberanía para todas las comunidades de Siria.
Si se eliminaba este concepto unificador, el Ejército sería
simplemente una fuerza mercenaria, una especie de cuerpo corporativo que
no podría movilizar la voluntad popular. Si la gente no estuviera del
lado del ejército, no habría podido preservarse a Siria como se ha
hecho, incluso antes de que sus aliados no árabes como Irán y Rusia
ayudaran a terminar el trabajo.
La importancia de Palestina
La entidad ocupante sionista representa el último aliento de la
tiranía colonial en el mundo árabe y se basa en la promoción de la
propaganda antiarabista para preservar su poder. El presidente al-Assad
declaró que la unidad árabe necesita apoyar la liberación palestina, ya
que cualquier otra cosa sería un rechazo a la unidad de los pueblos de
habla árabe en toda la región.
Esto explica por qué es de interés para los sionistas promover grupos
sectarios cuyos objetivos sean debilitar la unidad pan-árabe y explotar
las diferencias locales en lugar de permitir que los árabes se centren
en crear una confederación pacífica y unificada.
En este sentido, Palestina también será un factor implícito en el arabismo, mientras permanezca ocupada.
“Todos los habitantes del pueblo y de los campos de alrededor
resultaron muertos y quedaron en la misma posición en que estaban cuando
los golpeó el napalm: uno disponiéndose a montar en su motocicleta, una
cincuentena de niños jugando en un orfanato, una madre de familia
intacta sosteniendo una página del catálogo Sears-Roebuck”. Tal
paisaje macabro, digno de Pompeya, se encontró George Barret, del New
York Times, en la ciudad de Anyang, en febrero de 1951.
Lo recoge Bruce Cumings, en “Memorias de fuego en Corea del Norte”, artículo imprescindible que fue publicado en 2004 en Le Monde Diplomatique
y que desde Red Roja hemos traducido de la edición francesa. Puede
encontrarse una gran cantidad de información imprescindible en dicho
reportaje. Por ejemplo, el texto documenta que en Corea se lanzó una
cantidad de napalm mucho mayor que en Vietnam y que su efecto fue mucho
más devastador, por tener ciudades más pobladas. Hay detalles más
concretos: el 6 de agosto de 1950, un oficial americano dio la orden al
ejército del aire de “que fueran borradas las siguientes ciudades”:
Chongsong, Chinbo et Kusu-Dong. El 31 de julio, 500 toneladas de bombas
fueron arrojadas a través de las nubes en la ciudad industrial de
Hungnam: las llamas alcanzaron cientos de metros de altura.
El general MacArthur ordenó que la zona
situada entre el frente y la frontera china fuese transformada en un
desierto, que la aviación destruyese todos los “equipamientos, fábricas, ciudades y pueblos”
en un entorno de miles de kilómetros cuadrados del territorio
norcoreano. Sinuiju fue borrada del mapa merced a 550 toneladas de
bombas incendiarias lanzados por aviones 79 B-29. Otro diluvio de napalm
se abatió sobre Hoeryong. Literalmente tierra quemada.
Sobre Pyongyang, los aviones Mustang
lanzaron 700 bombas de 500 libras de napalm y 175 toneladas de bombas de
demolición de efecto retardado, para que explotaran cuando la gente
intentara recuperar los cadáveres abrasados por el napalm.
Esto le parecía poco a MacArthur, quien afirmaba tener un plan que permitiría ganar la guerra en diez días: “Yo hubiera lanzado una treintena de bombas atómicas (…) poniendo el paquete a lo largo de la frontera con Mancguria”.
Decía el comandante supremo de las fuerzas americanas en el Lejano
Oriente que hubiera enviado inmediatamente 500.000 soldados de la China
nacionalista (anticomunista) al Yalu y que después “hubiera
extendido detrás de nosotros, desde el mar de Japón hasta el Mar
Amarillo, un cinturón de cobalto radioactivo (…) de una duración de vida
activa de entre 60 y 120 años. Durante sesenta años al menos no habría
sido posible la invasión de Corea por el Norte”.
*
Sin llegarse a materializar esto, la
ofensiva aérea asesinó a millones de civiles y dejó arrasada Corea del
Norte. Durante tres años, los norcoreanos se vieron frente a una amenaza
cotidiana de ser quemados por el napalm. Tal como documenta Cumings, en
1952 prácticamente todo había sido completamente arrasado en el centro y
en el norte de Corea. Los supervivientes vivían en cuevas. De las 22
principales ciudades del país, al menos en 18 de ellas la mitad de la
ciudad había sido aniquilada. Las grandes ciudades industriales de
Hamhung y de Hungnam habían quedado destruidas en un 80-85% y Pyongyang
en un 75%.
El propio Che Guevara fue testigo
directo de las consecuencias de la agresión americana en su viaje de
1960. En su “Informe de un viaje a los países socialistas”, escribió lo
siguiente que, aun a riesgo de extendernos demasiado, consideramos
necesario reproducir: “La mitad de habitantes fue asolada por una
guerra tan fantásticamente destructiva que de sus ciudades no quedó
nada, y cuando uno dice nada, es nada”, explicando que existían poblados
“de los cuales no quedaban nada más que cenizas. Así quedó, por
ejemplo, Pyonyang, que es una ciudad de un millón de habitantes. (…) El
único recuerdo que queda es, en todos los caminos, en todas las
carreteras y en todas las vías férreas, los huecos de las bombas que
caían unas al lado de otras.
Ellos me mostraron muchas de las
fábricas, todas ellas reconstruidas y otras hechas nuevas, y cada
fábrica de esas había soportado entre 30 y 50 mil bombas. Si nosotros
nos hacemos una idea de lo que eran 10 o 12 bombas tiradas alrededor
nuestro en la Sierra, que significaba un bombardeo terrible, y había que
tener su dosis de valor para aguantar esas bombas, ¡lo que significaban
30 mil bombas tiradas en un espacio de tierra, a veces menor que una
caballería!”.
El Che continuaba diciendo: “Corea
del Norte salió de la guerra sin una industria en pie, sin una casa en
pie, hasta sin animales. En una época en que la superioridad aérea de
los norteamericanos era tan grande, y ya no tenía qué cosa destruir, los
aviadores se divertían matando bueyes, matando lo que encontraban. Era,
pues, una verdadera orgía de muerte lo que se cernió sobre Corea del
Norte durante dos años solamente. En el tercer año aparecieron los
Mig-15 y ya la cosa cambió. Pero esos dos años de guerra significaron,
quizás, la destrucción sistemática más bárbara que se ha hecho.
Todo lo que se pueda contar de Corea parece mentira.
Por ejemplo, en
las fotografías se ven gentes con el odio, ese odio de los pueblos
cuando llega a la parte más profunda del ser, que se ve en las fotos de
cuevas donde se meten 200, 300 y 400 niños, de una edad de 3 o 4 años,
se asesinan allí con fuego y otras veces con gas. Los descuartizamientos
de las gentes, matar a mujeres embarazadas a bayonetazos para hacerle
salir el hijo de las entrañas, quemar heridos con lanzallamas… Las cosas
más inhumanas que pueda imaginar la mente fueron realizadas por el
ejército norteamericano de ocupación.”
*
Si el Che estuvo allí y se mostró
siempre tan firme a la hora de defender a Corea del Norte, en el 50
aniversario de nuestro gran guerrillero, aparte de llevar un pin de él,
no estaría de más seguir sus directrices. Sobre todo en temas
controvertidos como este, que nada reportan al bolsillo, precisamente
por ir en contra de la ideología biempensante y acomodaticia en la que
vive instalada esa izquierda que siempre encuentra su hueco dentro del
sistema. Una izquierda domesticada que, de modo indecente, rechaza a
Corea sin informarse siquiera y sin conocer ni una mínima parte de lo
que ocurrió, y de lo que sigue ocurriendo todavía.
Pero no solo hay que defender a Corea
“en negativo” frente a la agresión. Es que además Corea es admirable.
Como decimos, el hecho de que, desde el campo antiimperialista, no se
defienda a Corea como a cualquier otra víctima que sufra las agresiones
de los EE UU es, desde luego, indignante y cobarde. Sin embargo, es peor
aún que buena parte del movimiento comunista se niegue a mirarse en el
espejo de un pueblo organizado que ha dicho: “aquí no se entra” durante
60 años. Y que ha puesto fin a la explotación capitalista en su
territorio. Algo así solo puede causar admiración: admiración al
socialismo, independiente de las líneas concretas que se sigan a la hora
de su implementación y desarrollo.
Corea del Norte, como decimos, causa
admiración y enseñanza, pues ningún país sin la dirección de un gobierno
revolucionario comunista como el de Kim Il Sung podría haber realizado
la asombrosa reconstrucción del país; no sin explotar a terceros como
hacen los países imperialistas que luego presumen de “Estados del
bienestar”. Así, escribió también el Che que “lo que más impresiona
es el espíritu de ese pueblo. Es un pueblo que salió de todo esto tras
una dominación japonesa de treinta años, de una lucha violenta contra la
dominación japonesa, sin tener siquiera un alfabeto. Es decir, que era
de los pueblos más atrasados del mundo en ese sentido. Hoy tiene una
literatura y una cultura nacionales, y un orden nacional y un desarrollo
ilimitado, prácticamente, de la cultura. Tienen enseñanza secundaria,
que allá es hasta el noveno grado, obligatoria para todo el mundo.
Tiene en toda la industria el problema que ojalá nosotros tuviéramos
hoy -que tendremos dentro de 2 o 3 años-, que es el problema de la falta
de mano de obra. Corea está mecanizando aceleradamente toda la
agricultura para lograr mano de obra y poder realizar sus planes”.
*
Los medios suelen ridiculizar al
liderazgo norcoreano. ¿Y no es un vulgar bufón ese tal Rajoy, que acaba
de expulsar al embajador de Corea del Norte en una payasada hecha, cómo
no, para mostrar sumisión y respetos a otro gran payaso, como es Trump,
aislado hasta por la propia intelectualidad de su país? ¿No es payasada
ese rápido viaje programado para aparentar que el PP no se encuentra
aislado, en medio de una situación en que hasta los medios
internacionales se escandalizan ante la represión en Catalunya?
En fin,
si el nivel de la diplomacia española es echar al embajador norcoreano
para ofrecer vasallaje a un Trump que busca no salir solo en la foto,
parece que vuelve a cobrar resonancia aquella afirmación de Mao acerca
de que el imperialismo resulta un tigre de papel desde el momento en que
los pueblos deciden enfrentarlo y no dejarse embaucar por un pacifismo
suicida.
Efectivamente, es nuestra
responsabilidad dejar bien claro que los preparativos militares de Corea
no son ninguna locura.
Al revés. La locura sería no prepararse. Corea
del Norte no quiere que le ocurra como a Yugoslavia, Irak, Libia y
tantos otros. A propósito, debemos señalar que Corea podría tener muchas
razones para no desear que los misiles se limitaran a sobrevolar el
cielo de determinados países: hay que recordar lo que Japón le hizo en
la II Guerra Mundial, convirtiendo a sus mujeres en prostitutas y
desencadenando incontables masacres. Suele ocultarse lo que Corea ha
sufrido; probablemente, cualquier persona razonable actuaría con más
riesgo y violencia de lo que están haciendo ahora los supuestos “locos”
norcoreanos. En suma, la agresividad contra Corea no es una respuesta a
su contundencia militar; muy al contrario, esta es la respuesta a la
agresión permanente de los EE UU y sus aliados.
*
Unos EE UU que viven en el desespero de
mantener una hegemonía que no se sostiene, de controlar regiones
estratégicas y de conservar una falsa “unidad imperialista” que viene de
la Guerra Fría; y que, para ello, deben mantener en tensión permanente a
todos sus aliados (en este caso, en su franja oriental: Japón). Es lo
habitual en los yanquis: salvan a sus amigos ahogándolos, van a apagar
los incendios que ellos mismos provocan y, de este modo, les imponen la
agenda a sus propios aliados. Como a la UE, en la zona occidental.
¿Acaso esta dinámica es algo “puntual”, que pudiera justificarse por la
manera concreta de actuar del gobierno coreano, y no forma parte de un
guion perfectamente establecido por el imperio?
Pero últimamente nada les sale bien. A
Rusia y China (aunque solo fuera por la defensa de sus intereses) no les
interesa que los planes yanquis prosperen. El imperialismo no ha
logrado que las potencias otrora socialistas entren en completa
sumisión. Por desgracia, Rusia y China tienen aún la debilidad de
someterse demasiado a los dictados de la ONU. Por nuestra parte,
encontramos justo en esto otro motivo más para defender a Corea del
Norte: lo que este país representa no tiene ninguna cabida en el marco
de la ONU. Y habría que congratularse de que Rusia y China siguieran
dando pasos adelante; no en vano, Rusia ya rompió con la política
traicionera de Yeltsin hacia Corea, a la que dejaron aislada provocando
hambrunas que luego fueron utilizadas propagandísticamente por el
imperio. A propósito: Corea se repuso y, desafiando las sanciones
criminales, hoy registra un sólido crecimiento económico que hasta Seúl
se ve obligada a reconocer.
*
En lo que respecta a nuestro actuar
concreto, debemos subrayar que nos avergüenza que no haya habido apenas
reacciones desde el campo de las fuerzas revolucionarias ante los
últimos acontecimientos. No solo porque haya que a salir al paso de una
actitud tan estúpida como la de echar al embajador, sino porque además
esto ha sido producto de una debilidad y de un vasallaje al amo yanqui.
Si, ni aun así, salimos todos en defensa de Corea, ¿dónde queda eso de
aprovechar las debilidades y contradicciones del enemigo?
Nos abochorna una realidad: Rajoy juega
una carta tan mezquina porque sabe que no va a haber ningún tipo de
contestación en casos como el de Corea del Norte dada la tremenda
intoxicación paralizante y acomplejadora con respecto a este país. Y
esto debe ser un motivo de preocupación para el movimiento
antiimperialista… y no digamos ya para el comunista. Sabemos del
carácter minoritario, al menos en lo organizativo, de la línea
revolucionaria que aspiramos a representar. Pero hay momentos en que la
grandeza de la dignidad no entiende de números de concentrados para
defenderla.
Una inimaginable y odiosa locura de
fuego imperial fue la que se dirigió contra Corea. Y está claro que los
norcoreanos no van a cometer la locura de olvidarlo. Nosotros debemos,
como mínimo, dejar en el olvido nuestra ignorancia al respecto. Y bajar a
la calle, aunque sea en pequeñas dosis de razón frente a tanta payasada
y cobardía. Corea del Norte tiene derecho como la que más a nuestra
solidaridad internacionalista y antiimperialista.
Queremos cerrar citando una vez más el
artículo del Che Guevara, quien, sin el menor complejo ideológico, con
todo su orgullo revolucionario, declaraba: "De los países
socialistas que visitamos personalmente, Corea es uno de los más
extraordinarios. Quizás es el que nos impresionara más de todos ellos
(…) Es, realmente, el ejemplo de un país que gracias a un sistema y a
dirigentes extraordinarios, como es el mariscal Kim II-Sung, ha podido
salir de las desgracias más grandes para ser hoy un país
industrializado. (…) Es uno de los países que nos entusiasman más".