16 de abril de 2017

El metro rojo del sentimentalismo anónimo de Hangzhou

Por la Agencia de Noticias Xinhuanet, recogido por Manos fuera de China



Desde Hangzhou. 
 
Muchos creen que el pueblo chino es tímido y rehúye hablar de los sentimientos íntimos. Tal vez tienen razón.
Los chinos hemos sido instruidos a ser prudentes y cuidadosos con la expresión y muy raramente hablamos de los antiguos amores - fueran ellos dulces o de amargura - ni los arrepentimientos.

Excepto cuando podemos estar escondidos detrás de un apodo. Excepto cuando el poder de la música nos impulsa a superar la barrera de la timidez.


Quizás sólo una canción conmovedora nos pueda hacer revivir el momento inolvidable. Quizás sólo en condición de anonimato salgan los secretos del alma más profundamente enterrados.

Del 20 de marzo al 16 de abril, un tren especial recorre por la línea 1 del metro de la urbe oriental china de Hangzhou, pintado de un color rojo llamativo y encargado de los sentimientos revelados de los internautas chinos.

Una popular plataforma de compartición de música seleccionó de más de 5.000 comentarios que los oyentes dejaron después de escuchar una canción, y los publicó en las paredes del tren especial y las columnas de la estación Avenida Jiangling.


La gente acude desde todas partes de la ciudad, la provincia y del país, para leer las confesiones ajenas y, leyendo las historias de amor y desamor de los desconocidos, se siente mejor conectado con su propio ser.

-- “No sé cuántas personas aman a otro ser en silencio y en nombre de sólo un amigo”.

-- “Para que no te frunzas el ceño, mejor me marcho”.

-- “No, no fui sincero cuando os deseé felices. Pero sí fui sincero cuando te deseé feliz a ti”.



-- “Esa cuestión que la llamamos ‘querer’, aunque nos esforcemos para callarla, saldrá gritando en los ojos”.

-- “Cuando era joven, quise convertirme en cualquier otra persona, excepto a mí mismo”.

-- “El terror más grande del mundo es pasar la vida en trivialidad y proclamar la importancia de cumplir nada”.

-- “La búsqueda del ideal equivale al abandono de la tierra natal”.


-- “Jay Chow (cantante) describe el amor como un tornado. Creo que está acertado. Porque mucha gente, como yo, no ha visto ni un tornado en todo el curso de la vida”. -- “Hace diez años, me dijiste que habría que vivir la vida al máximo como las flores del verano. Diez años más tarde, me dices que el vivir tranquilamente es la única verdad de la existencia”.

-- “¿Te acuerdas de ella?”

“La he dejado en el olvido desde hace muchísimo tiempo, jaja”.

... “No he dicho de quién iba a hablar”.

-- “En la edad más incapaz de mi vida, me encontré con la persona de quién más había querido cuidar”.



-- “El sabor del primer amor, era compartir los auriculares uno para cada quien, sentados bajo el árbol, con las espaldas apoyadas en el tronco y las manos acercándose poco a poco...”

-- “La vez cuando más me acerqué al cielo, era cuando me levantaste a lo alto sobre los hombros”.

-- “Lo que siempre he querido decir a la compañera de cuarto era, ‘Por favor fea, ¡no enciendas la luz todavía!’”

-- “Echo de menos los días en los que podía mirar al chico que me gustaba durante la sesión de los ejercicios matinales”.

-- “He escuchado 10.000 canciones, visto 1.000 películas, leído 100 libros, pero nunca he ganado ningún corazón”.



-- “Está bien si ya no quieres que estemos juntos. Es corta esta vida de todos modos”.

-- “Cuando era joven, a los padres siempre mentía de no tener dinero. Ahora siempre miento diciéndoles que aún me sobra”.

-- “Sean lo hermosas que sean, para mí tú vales todos los tesoros del mundo”.

-- “Con un poco de atención que los demás te prestan, te abres el corazón de inmediato. Crees que es tu forma de ser sincera, pero en realidad es un síntoma de la soledad...”.



-- “El uniforme escolar era la única ropa de pareja que compartimos. La fotografía era la única imagen en que aparecimos juntos”.

-- “Quiero ser la persona que puede narrar toda tu vida como testigo en tu funeral”.

De los pasajeros del metro especial, algunos se pusieron a llorar pensando en las pérdidas o los logros, ambos preciosos; algunos sonreían, porque sus búsquedas de la felicidad han llegado a un bonito final como siempre concluyen los cuentos de hadas.


DY otros, negando que hayan venido por leer los desahogos provocadores de lágrimas y risas, decían, “No, no voy a leer nada de esas tonterías... Sólo quise pasar todo el día sentado en este tren...”.
Dice uno de los comentarios: “Cada canción es como un espejo, en el cual me veo a mí propio ser”.

Poco podía imaginar el autor del comentario que sus palabras se han convertido en otra reflexión para quién las esté leyendo.

8 de abril de 2017

El Terrorismo de los EEUU




El terrorismo de los EEUU y los países de la UE, que quieren imponer su hegemonía económica y política a todos los pueblos del mundo, lo hace saltándose los acuerdos, la ONU y la Justicia Internacional. Atacan a países soberanos, invaden territorios, su diplomacia está al servicio de las ganancias de sus multinacionales. En Siria lo han demostrado, cuando el Gobierno de Al Assad eliminó sus arsenales químicos, estos terroristas de los gobiernos de los países "democráticos", fabrican una "fidedigna trama" para montar el escenario de la intervención. Hitler, Truman, Churchill, De Gaulle, Kennedy, Bush, Clinton, Obama y ahora Trump, lo hicieron.


La solución de los pueblos y trabajadores solamente tiene un camino "O Socialismo o barbarie".
 

Imperialismo marca Trump


Por Javier Ortiz en La Joven Cuba
El escritor Gore Vidal describió en su novela histórica “The Golden Age” cómo transcurrió en Washington el pulso final entre los últimos aislacionistas estadounidenses y la facción globalizadora, dispuesta a entrar en la Segunda Guerra Mundial.
A finales del siglo XVIII, el general que dio nombre a la capital de los EE.UU. pidió en su discurso de despedida aprovechar "nuestra posición separada y distante” para no involucrarse en las controversias o guerras en Europa, ese lugar al otro lado del Atlántico, donde por entonces pasaba casi todo lo que ahora llamamos “política internacional”.
Por cierto, América Latina tuvo menos suerte dentro de esta perspectiva; ni separación, ni distancia.
Donald Trump pareció retomar la bandera del aislacionismo autóctono estadounidense, aunque renegaba la etiqueta. Durante la campaña, en los debates y hasta como Presidente, daba señales de despreciar setenta años de hegemonía global.
"América (Estados Unidos) respeta el derecho de todas las naciones a trazar su propio camino. Mi trabajo no es representar al mundo. Mi trabajo es representa a los Estados Unidos de América” anunció en su primer mensaje al Congreso de EE.UU., en línea con su declarada intención de enfocarse a los asuntos internos de los Estados Unidos.
Como candidato, Trump mostró poco interés, desconocimiento y una interpretación simplista en cuestiones de política exterior. “No podemos ser el policía del mundo” dijo en su primer debate televisado contra la entonces candidata demócrata Hillary Clinton, que si tenía bien aprendida una agenda de participación activa en cada rincón del planeta.
Ya en el poder, con sus palabras y algunos gestos, Trump y varios miembros de su equipo se expresaban y actúan más  como los aislacionistas descritos por Gore Vidal, no como los halcones republicanos con el dedo en el gatillo. Bombardear una base aérea en Siria con misiles sería la reacción propia de un presidente republicano convencional. Un Nixon, un Reagan, un Bush (padre o junior).


¿Le está tomando el magnate neoyorkino el sentido de su cargo? Recientemente, Trump sacó de su Consejo de Seguridad Nacional a su asesor Steve Bannon, uno de sus más cercanos confidentes y una especie de líder de la llamada derecha alternativa, un tanto disidente de la línea maestra (mainstream) del conservadurismo republicano.
El aislacionismo marca Trump ha muerto. El 16 de marzo de 2017, el 45° presidente de EE.UU. presentó un proyecto de presupuesto federal con un recorte a los fondos a los diplomáticos del Departamento de Estado y un aumento generoso a los uniformados del Pentágono…. El 6 de Abril del mismo año, se fue a la guerra.

Assad: Las operaciones antiterroristas y la reconciliación pueden poner fin a la guerra en Siria

 
Por Agencia de Noticias Sana.
 
 

El presidente sirio Bashar al Assad, afirmó que la esperanza de poner fin a la guerra en Siria podría convertirse en realidad a través de dos principales ejes. El primero consiste en la lucha contra el terrorismo y el segundo en la reconciliación con cualquier persona que quiera abandonar las armas y volver al seno de la patria.

En una entrevista concedida al periódico croata “Vecernji List”, el presidente sirio habló de un notable progreso en la lucha contra el terrorismo y en la reconciliación, lo cual hace que la esperanza de finalizar la guerra sea mayor que en los años anteriores.

El mandatario sirio indicó que la mayoría de los sirios no aceptan el federalismo porque es un preludio para la división, explicando que no existe ninguna justificación para el federalismo y que este asunto lo están moviendo los enemigos de Siria para llegar a una situación similar a la de Iraq.

Por otro lado, Assad calificó de invasión a la intervención de cualquier fuerza en Siria, aunque sea un solo individuo, sin el permiso del gobierno sirio, y también calificó de ilegal y agresión a cualquier intervención aérea o de otra forma.

Assad: La oposición moderada no existe, lo que existe es una oposición yihadista extremista que no acepta el diálogo

En respuesta a una pregunta sobre la razón que impulsa al Gobierno sirio a negociar con la oposición que tiene una ideología yihadista salafista wahabí, el presidente Assad dijo que el ex presidente estadounidense Barack Obama y los altos responsables de EEUU reconocieron que la oposición moderada es una fantasía o ilusión.

“Ellos han apoyado la oposición y le dieron la etiqueta de “moderada”, pero esa oposición moderada no existe, lo que existe es una oposición yihadista extremista que no acepta el diálogo ni la solución política y usa el terrorismo como forma para alcanzar sus metas. Aparte de eso, esos grupos terroristas están supeditados a agendas de países extranjeros; incluso hay grupos de la oposición que no han tomado las armas pero apoyan a los terroristas, y esos grupos residen en Arabia Saudí, Turquía y Occidente”, explicó el presidente.

Assad: Occidente declaró la guerra contra el terrorismo pero sigue apoyando a los terroristas.

El mandatario sirio reveló que la mayor parte del mundo está en contra el terrorismo y muchos países cooperan con el gobierno sirio de una forma u otra, antes o durante la guerra, ya que el terrorismo no ha comenzado con la guerra en Siria sino que existe desde hace mucho antes y golpea a varias partes del mundo.

“Los países occidentales que declararon la guerra contra el terrorismo siguen hasta el momento apoyando a los terroristas; su aparente lucha contra el terrorismo es un título para el consumo interno. De hecho, utilizan el terrorismo como instrumento al servicio de sus agendas políticas, aunque ese terrorismo rebote contra sus países y provoque víctimas”, dijo.

Assad: El Ejército sirio no puede formarse en base un solo componente del pueblo sirio. Si no, no hubiese resistido seis años.

Assad resaltó que el Ejército sirio representa todos los grupos y minorías étnicas en Siria y ese Ejército no puede formarse en base a un solo componente del pueblo sirio. Si no, no hubiese resistido una guerra universal durante seis años.

“Es cierto que los terroristas ocupan algunas zonas, pero en las áreas bajo el control del Estado viven todos los espectros del pueblo sirio, e incluso una parte de las familias de los propios terroristas”, acotó.

Assad: Varios países europeos siguen apoyando a los terroristas, sea con armas o dinero y hasta con cobertura mediática.

Después del inicio de la guerra, Siria detuvo la cooperación en materia de seguridad con todos los países occidentales, porque no puede haber cooperación en materia de seguridad y a la vez una hostilidad política.

“Debe haber un acuerdo político y luego acuerdos en otras áreas, incluida la seguridad. Por el momento, no hay cooperación porque varios países europeos están apoyando a los terroristas, sea con armas o con dinero y hasta con cobertura mediática”.

Sobre el escándalo de las armas que adquirió Washington en Croacia, y luego fueron enviadas a Arabia Saudí y Jordania, y actualmente están en manos de los terroristas, el presidente dijo que el pueblo croata es amigo y no lleva la responsabilidad de los errores de sus gobiernos, y lo más importante hoy en día es que la opinión pública en Croacia tiene una visión mucho más clara con respecto a lo que está sucediendo en Siria si la comparamos con la de otros países europeos.

Assad: el criminal Erdogan y su gobierno han creado todas las condiciones para apoyar e instalar a los terroristas en Siria.

Sobre el número de yihadistas y terroristas que llegaron a Siria procedentes de los Balcanes, Assad dijo que “no hay informaciones precisas porque el criminal Erdogan y su gobierno han creado todas las condiciones para apoyar e instalar a esos terroristas en Siria, y además no permiten el control del gobierno sobre la frontera y, por lo tanto, no contamos con estadísticas precisas sobre el número de terroristas que entran y salen”.

Respondiendo a una pregunta sobre por qué cree que Turquía envió tropas a Siria, el presidente Assad dijo que “la razón es que Erdogan puso todas sus esperanzas en las victorias de los terroristas en el choque de Alepo porque fue una batalla decisiva debido a la importancia geográfica, logística, económica y política de la ciudad, y cuando los terroristas no pudieron mantener sus posiciones en ella, Erdogan decidió hacer una intervención directa, al menos para mantener su lugar en la mesa política cuando se habla del futuro de Siria”.

Assad: Occidente no quiere estados independientes sino lacayos que ejecuten sus políticas.

Sobre la constante enemistad entre Siria y los países occidentales, el presidente dijo que “los países occidentales encabezados por EEUU, el Reino Unido y Francia, no aceptan estados independientes ni una relación de iguales. Quieren a lacayos que ejecuten sus políticas".

Comentando la política estadounidense y las declaraciones del presidente Trump, el mandatario sirio dijo: “En general, la política estadounidense se ha basado durante décadas en la creación del caos en diferentes partes del mundo y en la provocación de conflictos y disputas, y eso no es algo nuevo, pero se repite en diferentes formas. EEUU trata a través de tales disputas de mantener un pie en otros países”.

Él concluyó que la política europea en realidad no ha cambiado porque los responsables europeos han ido demasiado lejos en sus mentiras y hoy si quisieran hacer un cambio, la opinión pública europea le preguntaría “¿por qué nos mintieron?”. Es por eso ellos insisten en sus falsedades, pero con algunas modificaciones de vez en cuando y con diferente embalaje con el fin de seguir engañando a la opinión pública europea.

Mañana en la Asociación de Vecinos del Alto del Arenal, en Madrid: "Diez días que estremecieron al mundo".


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Resumen del libro "El Sari Rojo" a la AAHS

Por El Bloque del Este

He escrito mi propio resumen de "El Sari Rojo" por Javier Moro a la Asociación de Amistad Hispano Soviética. En mi resumen he expuesto única y exclusivamente de lo que realmente veo importante para el estudio completo de la historia de la India.

Buenos días camaradas , en primer lugar agradeceros vuestro interés en este resumen que os voy a escribir y también por darme la oportunidad de haberos hecho una entrevista para mi blog. El libro el Sari Rojo es realmente interesante, pero es un libro que se tiene que leer  desde una posición critica marxista ya que el escritor del libro (que le felicito por su trabajo) no es comunista y el que lo lea formándose todavía en el marxismo leninismo puede caer sin querer en desviaciones.
 
El resumen que aquí os escribo, expone datos que yo mismo e sacado del libro para mayor formación de esta país de Asia central que es el segundo más poblado del mundo.

Comienzo el autor de esta obra se lama Javier Moro, el libro de el Sari Rojo en un principio cuenta una historia de amor entre Sonia Mano una estudiante italiana de 19 años (con un padre el cual tiene un pasado muy interesante), y Rajiv Gandhi hijo de Indara Gandhi (primera ministra de la India). Durante los primeros capítulos de libro se cuenta la historia de Sonia y su padre italiano Stefano, el cual siendo muy joven se enamoro del fascismo de Benitto Mussolini y fue a luchar al frente ruso. Como bien se sabe los italianos fascistas al igual que los nazis fueron aplastados por el ejercito rojo, y Stefano tuvo que cobijarse en la casa de unos granjeros soviéticos, durante la convivencia eso le cambiaría la vida para siempre (incluida la forma de pensar) por la influencia de los campesino soviéticos, que hasta después de la guerra le dieron un techo donde comer y dormir. Se puede notar el cambio anteriormente nombrado por un dato que el propio libro expone, en un principio quería llamar a sus dos hijas con nombres rusos o parecidos, y al perro de la familia lo llamaron Stalin.

Cuando Rajiv y Sonia se conocen por primera vez es amor a primera vista, en el tiempo que transcurrió, se ataban más sus lazos amorosos, Rajiv le contaba a Sonia las políticas de la India, veréis que aunque la pareja se mantiene más de la mitad del libro, le explicaba las políticas de la CNI hacia el pueblo Indio tanto nacional como a nivel internacional. La historia de amor expone momentos graciosos, divertidos, tristes... Pero como bien sabréis los comunistas no interesa conocer las realidades objetivas y no las historia de amor de familias ricas (que por cierto no les faltaba de nada), y en el libro se dice repetidas veces que en la India hay mucha pobreza en la India.
 
Jawaharlal Nehru
En la época de la Independencia de la India, quienes mandaban en la CNI era una casta de dos familias los Nehru y los Gandhi, tal vez de los pocos miembros de estas familias realmente con fuertes conceptos anticapitalistas o progresistas eran Jawaharlal Nehru y su cuñado Feroz (esposo de Indara Gandhi), los cuales compartían muchas opiniones contrarias a Mahatma Gandhi, un reaccionario de "tercio pelo". Un claro ejemplo de estos señores fue en Francia durante la guerra civil española Jawaharlal Nehru   y Feroz asistieron a un mitin de protesta contra los bombardeos contra la prolación española. Anti-comunistas franceses no dejaban que D. Ibarruri "Pasionaria" hiciese su discurso, aunque Feroz intento convencerlos no lo consiguió. Ese día Nerhu furioso hizo un discurso improvisado sobre la libertad de expresión.

Ni Feroz, ni Jawaharlal Nehru eran religiosos, es más querían que la CNI (Congreso Nacional Indio) el partido político propulsor de la independencia de la India fuese ateo. Junto a otros como el CPI (Partido Comunista de la India) del cual Jawaharlal Nehru compartía opiniones, y esto se puede ver en sus obras y discursos. De hay tenemos otros muchos ejemplos como la alianza con la URSS y el Bloque del Este o la guerra que tuvieron China y la India, y tras la victoria de la RPCh, Jawaharlal Nehru decidió mantener unas relaciones de paz con la China Popular. También destacar que estos dos junto con otros muchos hombres y mujeres de la India, tuvieron  un comportamiento férreamente anticoloniales. 
 
Nehru y Zhou Enlai
 
Pero el ejercito Indio, en la época británica era un grupo armado que (luchaba por la independencia), y estaba financiado durante la segunda guerra mundial por el imperio japonés y la Alemania nazi, para hacer frente al acoso del imperio Británico. Es más los nazis usaban (de una forma oportunista) las hambrunas que provocaba el imperio Británico en la India para atacarlos en su propaganda.

Nehru y Fidel Castro
El CNI se deterioro mucho por culpa de Indara Gandhi y su "democracia" y su protección del individuo. 
 
Voy a dar aquí unos ejemplos que el propio libro expone para que veáis a que nivel llegaba esto. Durante el mandato de Indara Gandhi (nótese que llego al poder por que Jawaharlal Nehru murió por un accidente de avión) no la voto nadie en la CNI, fue elegida a dedo por miembros de la CNI cercanos a la casta familiar Nerhu Gandhi. Hubo una protesta de trabajadores del sector ferroviario, siendo arrestados un total de 70 mil trabajadores en la huelga ferroviaria, e Indara Gandhi misma en un libro opinaba que si aplastaba la huelga no volverán a haberlas en más en 50 años, todo muy progresista. Aunque se independizaron del imperio británico  mantenían muchas de sus leyes y estatutos, por no decir que Indara Gandhi era amiga personal de Margaret Tatcher. En la actualidad en la constitución de la India hay 200 artículos que son originales de la constitución del imperio británico, un ejemplo de esto es el niño mimado, corrupto y dictador (de una forma indirecta) el hijo menor de Indara Gandhi, Sanjay Gandhi.

Sanjay Gandhi fue siempre protegido por su madre, supuestamente era un innovador y "empresario". Defendiéndolos como realmente lo que era, un corrupto, construyó (con favores de su madre), una empresa de coches que no había producido ni un solo vehículo que se pudiera comercializar, y muchos aprovecharon esto para obtener favores de Indara Gandhi. El jefe del gobierno de Haryana (India) para recompensar su perdida de dinero por los fracasos de Sanjay obtuvo por la mano de la propia Indara Gandhi, 50 hectáreas de tierra agrícola en la a fueras de Delhi (capital de la India), que estaban próximas a un antiguo polvorin del ejercito, esto violaba las leyes del gobierno que prohibían levantar un fabrica industrial al menos de 1 kilómetro de una instalación de defensa. 
 
Muchos miembros de la CNI se quejaban de esta irresponsabilidad, pero Indara Gandhi prefería proteger al individuo que las leyes que la propia CNI había instaurado tras la independencia de la India. Luego de un tiempo, Sanjay Gandhi, gracias a los favores de su madre llego a controlar la mayoría de periódicos en la India, y reprimió a sus directores ¿Por que? Por que el propio Sanjay tenía ya tanta mierda corrupta encima, que de una forma indirecta (gracias a su madre) se convirtió en un dictador aplicando también el estado de excepción, que se basaba en parar el enorme crecimiento de la población India, esterilizando por la fuerza a un total de 4 millones de hombres en solo 5 meses. Según el libro en 1968 la India contaba con tantos leprosos como habitantes tenía Portugal, tantos mendigos como para poblar un país como Holanda, 11 millones de santones, 10 millones menores de 15 años casados o viudos.

Según Unicef , actualmente en la India entre el 40 y el 45% de niños en la India sufren desnutrición.

En el estado de excepción también se destruyeron calles, viejas ruinas, callejuelas, mucha gente tuvo que irse de sus casas incluso por la fuerza y evidentemente hubieron masivas protestas en la India. 
 
Volviendo al tema del CNI, aunque Ghandi mantenía relaciones con la URSS y la izquierda más obrera y modera de Europa, no era en absoluto la izquierda de la CNI una izquierda anticapitalista. No solo por la huelga de los trabajadores del tren si no por que la propia Indara Ghandi recibía ataques de la extrema derecha, acusándola de querer hacer el socialismo, totalmente falso y incluso ella lo desmiente, diciendo que se oponía a  los "estalinistas" escondidos en el CNI, y que ella no creía en las masas si no en el individuo.

Cuando se independizó la India, también lo hizo Pakistán de esta misma, esto provocó tensiones y acabó en tres guerras indio-pakistanis, la tercera y ultima guerra la gano Indara Gandhi con el acoso de EE.UU y China. La RPCh, no llegó a intervenir por condiciones meteorológicas. La guerra se inicio a raíz de que el dictador de Pakistán, Yahoja Khan purgó de una manera sistemática y cruel a todos los indios que residían en Pakistán por cuestiones raciales y religiosas, (que no os engañen la buenas palabras de Indara Gandhi) en la India se han perseguido y se persiguen minorías por cuestiones raciales y religiosas.

El presidente Nixón apoyo a Yahoja Khan, y ataco fuertemente a la Inda Ganhi y a la India por su alineación con la URSS. La cuestión de el por que China casi ataco la India, fue por su posición ultraizquierdista de decir que la URSS se había vuelto socialimperialista y socialfascista, asimilando así que era un enemigo más peligroso de EE.UU (podríamos decir que esta era la época que durante Mao Zedog vio tigres de papel por todas partes).

La guerra la acabo ganado la India, sin embargo por las tensiones en la frontera con Pakistán, tuvieron lugar insurrecciones armadas de tribus indias a favor de la independencia de su territorio junto a Pakistán, insurrecciones (insurrecciones que fueron llevadas en lo que se conoce como el Templo de Oro), que fueron reprimidas pero que provocaron el asesinato de Indara Gandhi por los sijs (una de las muchas minorías religiosas indias en la India); cuando Indara Ghandi murió de un balazo, muchos sijs fueron perseguidos por fanáticos religiosos del CNI, matando a los hombres y incluso quemando vivas a sus mujeres. Algo parecido había ocurrido con el asesinato Mahatma Gandhi.

El resto de la historia es muy simple, Sanjay murió por un accidente de avión, Rajiv tomo el control de la CNI y fue asesinado en un atentado. Ya había ocurrido otras veces pero sin incidentes, la vida política en la India (al menos con la CNI), absorbía la vida de quienes fueran de la casa de los Gandhi Nerhu. Según Jose Alberto Cruz Bravo (analista, politólogo y periodista), en la India existen un total de 186 grupos armados.

Nota personal: 
Este es mi resumen, de un libro de 633 pags. lo he hecho lo más conciso y detallado posible. 
Un saludo.

5 de abril de 2017

La CIA estudia a los teóricos franceses: cómo desmantelar a la izquierda cultural

Por Cubadebate.

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Por Gabriel Rockhill


Se suele asumir que los intelectuales tienen poco o ningún poder político. Subidos en su privilegiada torre de marfil, desconectados del mundo real, enredados en debates académicos sin sentido sobre minucias, o flotando en las nubes abstrusas de la teoría de altos vuelos, se suele retratar a los intelectuales como separados de la realidad política e incapaces de tener cualquier impacto significativo sobre ella. Pero la Agencia Central de Inteligencia (CIA) piensa de otra forma.
De hecho, el organismo responsable de planificar golpes de Estado, cometer asesinatos y manipular clandestinamente a gobiernos extranjeros no solo cree en el poder de la teoría, sino que asignó importantes recursos para mantener un grupo de agentes secretos dedicados a estudiar a fondo lo que algunos consideran la teoría más recóndita e intricada jamás producida. Un documento de investigación escrito en 1985 y que recientemente ha sido desclasificado y publicado con ligeras adaptaciones, haciendo uso de la Ley de Libertad de Expresión, revela que la CIA dispuso de agentes dedicados a estudiar las complejas e influyentes teorías asociadas a los autores franceses Michel Foucault, Jacques Lacan y Roland Barthes.
La imagen de unos espías estadounidenses reuniéndose con asiduidad en cafés parisinos para estudiar y comparar notas sobre los popes de la intelectualidad francesa puede chocar a quienes asumen que este grupo de intelectuales eran lumbreras cuya sobrenatural sofisticación no podría caer en una trampa tan vulgar, o que, por el contrario, no eran sino charlatanes de retórica incomprensible con poco o ningún impacto en el mundo real. Sin embargo, no sorprenderá a quienes están familiarizados con la prolongada y continua utilización de recursos de la CIA en la guerra cultural global, incluyendo el respaldo a sus formas más vanguardistas, lo que ha quedado bien documentado gracias a investigadores como Frances Stonor Saunders, Giles Scott-Smith y Hugh Wilford (yo he realizado mi propia contribución con el libro Radical History & the Politics os Art).
Thomas W. Braden, antiguo supervisor de las actividades culturales de la CIA, explicaba el poder de la guerra cultural de la agencia en un relato sincero y bien informado publicado en 1967: “Recuerdo el inmenso placer que sentí cuando la Orquesta Sinfónica de Boston [que contaba con el respaldo de la CIA] ganó más elogios para EE.UU. en París de los que pudieran haber ganado John Foster Dulles [i] o Dwight D. Eisenhower con cien discursos”. No se trataba, de ninguna manera, de una operación liminal o sin importancia. De hecho, como sostenía acertadamente Wilford, el Congreso para la Libertad Cultural con sede en París, que posteriormente resultó ser una organización tapadera de la CIA en tiempos de la Guerra Fría, fue uno de los principales patrocinadores de la historia mundial y prestó apoyo a una increíble gama de actividades artísticas e intelectuales. Contaba con oficinas en 35 países, publicó docenas de prestigiosas revistas, participaba en la industria editorial, organizó conferencias y exposiciones artísticas de alto nivel, coordinaba actuaciones y conciertos y proporcionó generosa financiación a diversos premios y becas culturales, así como a organizaciones encubiertas como la Fundación Farfield.
La agencia de inteligencia consideraba que la cultura y la creación teórica eran armas cruciales del arsenal global dirigido a perpetuar los intereses estadounidenses en todo el mundo. El documento de investigación de 1985 recién publicado, titulado “Francia: la deserción de los intelectuales de izquierda”,examina –indudablemente con el fin de manipularla– a la intelectualidad francesa y el papel fundamental que desempeñaba en la configuración de las tendencias que generan la línea política. El informe, a la vez que sugería que en la historia de la intelectualidad francesa existía un equilibrio ideológico relativo entre la izquierda y la derecha, destaca el monopolio de la izquierda en la era inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial –al que, como sabemos, se oponía de modo furibundo la CIA– a causa del papel fundamental que jugaron los comunistas en la resistencia al fascismo y que, en último término, permitió ganar la guerra. Aunque la derecha estaba enormemente desacreditada a causa de su contribución directa a los campos de exterminio nazis, así como su agenda xenófoba, anti-igualitaria y fascista (según las propias palabras de la CIA), los agentes secretos anónimos que escribieron el borrador del informe resumen con palpable regocijo el retorno de la derecha a partir de los inicios de la década de los setenta.
Más concretamente, los guerreros culturales clandestinos aplauden lo que consideran un movimiento doble que contribuyó a que los intelectuales apartaran a Estados Unidos del centro de sus críticas y las dirigieran a la Unión Soviética. Por parte de la izquierda se produjo una desafección gradual hacia el estalinismo y el marxismo, una progresiva retirada de los intelectuales radicales del debate público y un alejamiento teórico del socialismo y del partido socialista. Más hacia la derecha, los oportunistas ideológicos a los que se denominaba Nuevos Filósofos y los intelectuales de la Nueva Derecha lanzaron una campaña mediática descarada de difamación contra el marxismo.
Mientras otros tentáculos de la organización de espionaje de alcance mundial se dedicaban a derribar gobiernos elegidos democráticamente, a proporcionar servicios de inteligencia y financiación a dictadores fascistas y a apoyar escuadrones de la muerte de extrema derecha, el escuadrón parisino de la CIA recogía información sobre el giro hacia la derecha que estaba teniendo lugar en el mundo y que beneficiaba directamente a la política exterior de EE.UU. Los intelectuales simpatizantes de la izquierda de la posguerra fueron abiertamente críticos con el imperialismo estadounidense. La influencia en los medios de comunicación que ejercía la crítica marxista sin pelos en la lengua de Jean Paul Sartre y su notable papel –como fundador de Libération– a la hora de revelar la identidad del responsable de la CIA en París y de docenas de agentes encubiertos fue seguida de cerca por la Agencia y considerada un grave problema.
Por el contrario, el ambiente antisoviético y antimarxista de la emergente era neoliberal sirvió para desviar el escrutinio público y proporcionó una excelente excusa para las guerras sucias de la CIA, al “dificultar en extremo cualquier oposición significativa de las élites intelectuales a las políticas estadounidenses en América Central, por ejemplo”. Greg Grandin, uno de los más destacados historiadores de Latinoamérica, resumió perfectamente esta situación en su libro The Last Colonial Massacre (La última masacre colonial):
“Aparte de realizar intervenciones notoriamente desastrosas y letales en Guatemala en 1954, República Dominicana en 1965, Chile en 1973 y El Salvador y Nicaragua en los ochenta, Estados Unidos ha prestado apoyo financiero, material y moral silencioso y continuo a estados terroristas asesinos y contrainsurgentes […] Pero la enormidad de los crímenes de Stalin aseguraba que dichas historias sórdidas, por muy convincentes, rigurosas o condenatorias que fueran, no interfirieran en la fundación de una visión del mundo comprometida con el papel ejemplar de Estados Unidos en la defensa de lo que ahora conocemos como democracia”.
Este es el contexto en el que los mandarines enmascarados elogian y apoyan la incesante crítica que una nueva generación de pensadores antimarxistas como Bernard-Henri Levy, André Glucksmann y Jean-François Revel desencadena contra “la última camarilla de eruditos comunistas” (compuesta, según los agentes anónimos, por Sartre, Barthes, Lacan y Louis Althuser). Dada la inclinación izquierdista de aquellos antimarxistas en su juventud, constituyen el modelo perfecto para construir las narrativas falaces que fusionan una pretendida evolución política personal con el avance continuo del tiempo, como si la vida individual y la historia fueran simplemente una cuestión de “evolución” y de reconocer que la transformación social igualitaria es algo del el pasado, personal e histórico. Este derrotismo condescendiente y omnisciente no solo sirve para desacreditar nuevos movimientos, particularmente aquellos liderados por los jóvenes, sino que también caracteriza de forma errónea los éxitos relativos de la represión contrarrevolucionaria como progreso natural de historia.
Incluso teóricos no tan opuestos al marxismo como estos intelectuales reaccionarios contribuyeron de modo significativo a la atmósfera de desencanto hacia el igualitarismo transformador, al alejamiento de la movilización social y al “cuestionamiento crítico” desprovisto de puntos de vista radicales. Esto es crucial para comprender la estrategia general de la CIA en sus amplias y poderosas iniciativas para desmantelar a la izquierda cultural en Europa y otros lugares. Reconociendo la dificultad de abolirla por completo, la organización de espionaje más poderosa del mundo ha pretendido apartar la cultura de izquierdas de las políticas decididamente anticapitalistas y transformadoras y redirigirla hacia posiciones reformistas de centro-izquierda, menos abiertamente críticas con la política interna y la política exterior de Estados Unidos. En realidad, tal y como ha demostrado minuciosamente Saunders, la Agencia continuó las políticas del Congreso liderado por McCarthy en la posguerra con el fin de apoyar y promover de manera directa aquellos proyectos que desviaban a productores y consumidores de la izquierda decididamente igualitaria. Amputando y desacreditando a esta última, aspiraba también a fragmentar a la izquierda en general, dejando lo que quedaba del centro-izquierda con un mínimo poder y apoyo público (y a la vez potencialmente desacreditada a causa de su complicidad con la política del poder de las derechas, un tema que continúa extendiéndose como una plaga por los partidos institucionalizados de la izquierda).
Es en este contexto donde debemos situar la afición de la agencia de inteligencia por las narrativas de conversión y su profundo aprecio por los “marxistas reformados”, un leitmotiv transversal al informe de investigación sobre los teóricos franceses. “A la hora de socavar el marxismo –escriben los agentes infiltrados– son aún más eficaces aquellos intelectuales convencidos, dispuestos a aplicar la teoría marxista en las ciencias sociales, pero que acaban por rechazar toda la tradición marxista”. Citan en particular la enorme contribución realizada por la Escuela de los Annales, de historiografía y estructuralismo –especialmente Claude Lévi-Strauss y Foucault– a la “demolición crítica de la influencia marxista en las ciencias sociales”. Foucault, a quien se refieren como “el pensador francés más profundo e influyente”, es especialmente aplaudido por su elogio de los intelectuales de la Nueva Derecha, cuando recuerda a los filósofos que “la teoría social racionalista de la Ilustración y la era Revolucionaria del siglo XVIII ha tenido consecuencias sangrientas”. Aunque sería un error echar por tierra las políticas o los efectos políticos de cualquiera basándose en una sola posición o resultado, el izquierdismo antirrevolucionario de Foucault y su perpetuación del chantaje del Gulag –es decir, la afirmación de que los movimientos expansivos radicales que pretenden una profunda transformación social y cultural solo resucitan la más peligrosa de las tradiciones– están perfectamente en línea con las estrategias generales de guerra psicológica de la agencia de espionaje.
La interpretación que realiza la CIA de la obra teórica francesa debería servirnos para reconsiderar la apariencia chic que ha acompañado gran parte de su recepción por el mundo anglófono. Según una concepción estatista de la historia progresiva (que por lo general permanece ciega a su teleología implícita), la obra de figuras como Foucault, Derrida y otros teóricos franceses de vanguardia suele asociarse intuitivamente a una crítica profunda y sofisticada que presumiblemente va más allá de cualquier relación con el socialismo, el marxismo o las tradiciones anarquistas. No cabe duda y es preciso resaltar que el modo en que el mundo anglófono acogió la obra de los teóricos franceses, como acertadamente ha señalado John McCumber, tuvo importantes implicaciones políticas como polo de resistencia a la falsa neutralidad política, las tecnicidades cautelosas de la lógica y el lenguaje, o al conformismo ideológico puro activo en las tradiciones de la filosofía anglo-americana apoyada por [el senador] McCarthy. 

No obstante, las prácticas teóricas de aquellas figuras que dieron la espalda a lo que Cornelius Castoriadis denominó la tradición de la crítica radical –la resistencia anticapitalista y antiimperialista– ciertamente contribuyeron al alejamiento ideológico de la política transformadora. Según la propia agencia de espionaje, los teóricos posmarxistas franceses contribuyeron directamente al programa cultural de la CIA destinado a persuadir a la izquierda de inclinarse hacia la derecha, al tiempo que desacreditaban el antiimperialismo y el anticapitalismo, creando así un entorno intelectual en el cual sus proyectos imperialistas pudieran medrar sin ser estorbados por un escrutinio crítico serio por parte de la intelectualidad.
Como sabemos gracias a las investigaciones realizadas sobre los programas de guerra psicológica de la CIA, la organización no solo ha vigilado e intentado coaccionar a los individuos, sino que siempre ha intentado comprender y transformar las instituciones de producción y distribución cultural. De hecho, su estudio sobre los teóricos franceses señala el papel estructural que desempeñan las universidades, las editoriales y los medios de comunicación en la formación y consolidación de un ethos político colectivo. 

En las descripciones que, como el resto del documento, deberían invitarnos a pensar críticamente sobre la actual situación académica del mundo anglófono y otros lugares, los autores del informe destacan cómo la precarización del trabajo académico contribuye al aniquilamiento del izquierdismo radical. Si los izquierdistas convencidos no podemos asegurarnos los medios materiales para desarrollar nuestro trabajo, o si se nos obliga más o menos sutilmente a ser conformistas para conseguir empleo, publicar nuestros escritos o tener un público, las condiciones estructurales que permitan la existencia de una comunidad izquierdista resuelta se ven debilitadas. Otra de las herramientas utilizadas para conseguir este fin es la profesionalización de la educación superior, que pretende transformar a las personas en eslabones tecnocientíficos integrados en el aparato capitalista, más que en ciudadanos autónomos con herramientas solventes para la crítica social.Los mandarines teóricos de la CIA alaban, por tanto, las iniciativas del gobierno francés por “presionar a los estudiantes para que se decidan por estudios técnicos y empresariales”. También señalan las contribuciones realizadas por las grandes casas editoriales como Grasset, los medios de comunicación de masas y la moda de la cultura americana para lograr una plataforma postsocialista y antigualitaria.
¿Qué lecciones podemos extraer de este informe, especialmente en el contexto político en que nos encontramos, con su ataque continuo a la intelectualidad crítica?
En primer lugar, el informe debería servirnos para recordar convincentemente que si alguien supone que los intelectuales no tienen ningún poder y que nuestras orientaciones políticas carecen de importancia, la organización que se ha convertido en uno de los agentes más poderosos del mundo contemporáneo no lo ve así. La Agencia Central de Inteligencia, como su nombre irónicamente sugiere, cree en el poder de la inteligencia y de la teoría, algo que deberíamos tomarnos muy seriamente. Al presuponer erróneamente que el trabajo intelectual sirve de poco o de nada en el “mundo real”, no solo malinterpretamos las implicaciones prácticas del trabajo teórico, sino que corremos el riesgo de hacer la vista gorda ante proyectos políticos de los que fácilmente podemos convertirnos en embajadores culturales involuntarios. Aunque es verdad que el Estado-nación y el aparato cultural francés proporcionan a los intelectuales una plataforma pública mucho más significativa que muchos otros países, la obsesión de la CIA por cartografiar y manipular la producción teórica y cultural en otros lugares debería servirnos a todos como llamada de atención.
En segundo lugar, en la actualidad los agentes del poder están particularmente interesados en cultivar una intelectualidad cuya visión crítica esté atenuada o destruida por las instituciones que los patrocinan basadas en intereses empresariales y tecnocientíficos, que equipare las políticas de izquierda-derecha con lo “anticientífico”, que relacione la ciencia con una pretendida –pero falsa– neutralidad política, que promueva los medios de comunicación que saturan las ondas hertzianas con cháchara conformista, aísle a los izquierdistas convencidos de las principales instituciones académicas y de los focos mediáticos y desacredite cualquier llamamiento al igualitarismo radical y a la transformación ecológica.Idealmente, intentan nutrir una cultura intelectual que, si es de izquierdas, esté neutralizada, inmovilizada, apática y se muestre satisfecha con apretones de manos derrotistas o con la crítica pasiva a la izquierda radical movilizada. Esa es una de las razones por las que podemos considerar a la oposición intelectual al izquierdismo radical, que predomina en el mundo académico estadounidense, una postura política peligrosa: ¿acaso no es cómplice directa de la agenda imperialista de la CIA en todo el mundo?
En tercer lugar, para contrarrestar este ataque institucional a la cultura del izquierdismo resolutivo, resulta imperativo resistir la precarización y profesionalización de la educación. Similar importancia tiene la creación de esferas públicas que posibiliten un debate realmente crítico y proporcionen una amplia plataforma para aquellos que reconocen que otro mundo no solo es posible, sino necesario. También necesitamos unirnos para contribuir a la creación o el mayor desarrollo de medios de comunicación alternativos, diferentes modelos de educación, instituciones alternativas y colectivos radicales. Es vital promover precisamente aquello que los combatientes culturales encubiertos pretenden destruir: una cultura de izquierdismo radical con un marco institucional de apoyo, un amplio respaldo público, una influencia mediática prevalente y un amplio poder de movilización.
Por último, los intelectuales del mundo deberíamos unirnos para reconocer y aprovechar nuestro poder con el fin de hacer todo lo posible para desarrollar una crítica sistémica y radical que sea tan igualitaria y ecológica como anticapitalista y antiimperialista.
Las posturas que uno defiende en el aula o públicamente son importantes para establecer los términos del debate y marcar el campo de posibilidades políticas. En oposición directa a la estrategia cultural de fragmentación y polarización de la agencia de espionaje, mediante la cual ha pretendido amputar y aislar a la izquierda antiimperialista y anticapitalista, deberíamos, a la vez que nos oponemos a las posiciones reformistas, federarnos y movilizarnos, reconociendo la importancia de trabajar juntos –toda la izquierda, como Keeanga-Yamahtta nos ha recordado recientemente– para cultivar una intelectualidad verdaderamente crítica.
En lugar de pregonar o lamentar la impotencia de los intelectuales, deberíamos utilizar la aptitud para decir la verdad a los poderosos, trabajando juntos y movilizando nuestra capacidad de crear colectivamente las instituciones necesarias para un mundo de izquierdismo cultural. Porque solo en un mundo así, y en las cámaras de resonancia de inteligencia crítica que provoque, será posible que las verdades expresadas sean realmente escuchadas y se produzca el cambio de las estructuras de poder.

Nota:
[1] Secretario de Estado con el presidente Eisenhower entre 1953 y 1959.

Traducido del original (The Philosophical Salon) por Paco Muñoz de Bustillo para Rebelión
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