12 de abril de 2013

Acerca del libro "La gran conspiración contra Rusia"

Por Jon Odriozola

Encomiable y valiente el esfuerzo de la editorial TEMPLANDO EL ACERO reeditando La gran conspiración contra Rusia de los autores americanos Michael Sayers y Albert E. Kahn, libro que vio la luz por primera vez en 1948, tres años después de acabada la II Guerra Mundial y ya en los prolegómenos -Churchill- mediante la Guerra Fría.

Encomiable,decimos, porque no estamos delante de la reimpresión de un "clásico" que el público reconoce igual que una buena película intemporal y ageneracional,sino,por el contrario, de una especie de "incunable" -un tesoro semioculto- que apenas pocas personas de ideas avanzadas sabían de él. Como en "Farenheit 451",se diría que lo memorizaron para transmitirlo a lo más progresista de la humanidad.

Hemos conocido -y padecido- la interminable y endémica profusión de esquemas y clichés antisoviéticos ergo anticomunistas ad nauseam y lo que te rondaré.Y también los textos que blasonan de "antiestalinistas" -algo de mucho mérito,se supone- que,en realidad,no son otra cosa que filfa antileninista. Y es que los comunistas ignoramos qué cosa sea el fenómeno que da en llamarse -por la historiografía burguesa inclinada y dada a los "ismos"- "stalinismo" (con ese líquida suena más feroz la cosa). Tal vez sea imprescindible estratificar la Historia en ismos para mejor comprenderla y estudiarla,no lo negamos, pero rechazamos como inaceptables cierto ismos prefabricados y cocinados en alquitaras y alambiques contrarrevolucionarios o que obedecen al sistema (capitalista) con fraseología seudorrevolucionaria.

Valiente, decimos, y meritorio también, en tiempos siempre difíciles para movimientos antifascistas en no importa qué coordenada y abscisa histórica bajo la explotación capitalista y que aspire a tumbarlo y no a reformarlo ni maquillarlo,esto es,a mandarlo al museo de la historia junto con la rueca.

Hay en este libro,creo yo,demasiada verdad como para que pueda ser soportada lo mismo por el enemigo, que va de suyo, que por quien se dice amigo de la clase obrera y no es otra cosa que un traidor infiltrado en sus filas, consciente o no. Este libro no les gustará ni un pelo.Y ello,repetimos, por "insoportable". Si de ellos dependiera,seguiría en el limbo. Un lugar donde la verdad no es ni revolucionaria ni contrarrevolucionaria, simplemente no es. Lo que existen son las "versiones". Y esta -ya que no han podido evitar que se publique- sería "una más", igual que el marxismo sería una "filosofía" más en el súpermercado de las ideologías donde uno elige modelos de corbatas.

Es una suerte -que debemos a esta briosa editorial- poder contar con esta gema de libro que nos desacostumbra al mal hábito de la pereza de dar por buena la versión de la ideología dominante y su historiografía predominante. Narrado,además,importa decirlo,con el mejor estilo del periodismo norteamericano -porque lo hubo y fueron vanguardia- de entreguerras con John Reed a la cabeza.

Hoy es 12 de Abril: Día de la Epopeya Espacial Soviética

Por Oleg K.


Este bello día primaveral nos trae el recuerdo de la epopeya espacial soviética protagonizada por Yuri Gagarin. Fue el primer ser humano que voló al espacio y volvió a la tierra. Significó el primer record mundial espacial. El vuelo de Gagarin, partió a las 9 horas y 7 minutos y posándose 108 minutos más tarde. La distancia de la ruta fue de 40.868 kilómetros y 600 metros. La altura máxima del vuelo fue de 327 kilómetros. De manera que esta altura registrada como récord mundial no ha sido batida hasta ahora. Cincuenta años se mantuvo el récord de Gagarin. Todas las demás naves de una plaza volaron a una altura inferior.

Con sus propias palabras, así fue:

Preparados en 1961, el 12 de Abril, sentó las bases de los vuelos espaciales. Su nombre clave era en ruso, Кедр (Cedro), a bordo de la nave Vostok 1. Las dudas eran muchas. En el Centro de Seguimiento todos van frenéticos, se masca la inquietud. Yuri va mentalizándose, mira meticulosamente todos los controles, respira hondo y pronuncia la primera palabra ¡Поехали!;"¡Vámonos!”. Esta sencilla palabra –Poejali- ha quedado en la memoria colectiva soviética, siendo de uso familiar como una forma de ánimo autopersonal cuando se toma una decisión.

En una canción sobre Gagarin se dice: “¿Saben qué muchacho era él?” “Era así, un muchacho de verdad”. Una de sus primeras palabras captadas es: “La tierra es azul. Qué bonita. Es increíble.”. Comprendió la época en que vivía, tiempos de guerra fría con Occidente y advierte: “Pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos”.

¡Su mensaje sigue vivo, solamente con la Construcción del Socialismo será posible!



El primer sábado rojo

Por Larisa Adámova. Extraído de comstol. info. Traducción Igor T.


Alarma en el año 1919. La Joven República Soviética se encontraba apretada en un anillo de frentes de fuego. Había escasez de materias primas y alimentos, la falta de combustible paralizaba las fábricas, los ferrocarriles dejaron de circular. Sólo mediante un esfuerzo completo de trabajo, desinteresado, es como podría lograrse un gran avance. El Partido Comunista llamó a los trabajadores a tomar las riendas de un modo nuevo, revolucionario.


En la tarde del 12 de abril de 1919, cuando se terminó la jornada de trabajo en el depósito del ferrocarril Moscú-Kazan, un grupo de personas permanecieron en sus puestos. No eran muchos, trece y dos simpatizantes comunistas. Los comunistas en su reunión de célula del depósito tomaron la siguiente decisión: en su tiempo libre terminar los trabajos para reparar las locomotoras necesarias para enviarlas al frente.


Durante toda la noche trabajaron duramente. Cuando los rayos del sol de la mañana iluminaron el firmamento, tres locomotoras estaban en las vías reparadas. Cansados después de una noche sin dormir, demacrados, pero felices, las personas reunidas en un furgón de cola, frente a una olla de agua hirviendo preparada para tomar el te, discutían. Decidieron por unanimidad continuar cada sábado una jornada extraordinaria de aporte laboral.

Quince trabajadores del depósito así ayudarían al esfuerzo del frente bélico. Ellos ni siquiera se dieron cuenta que muy pronto su iniciativa iba a ser asumida, y que muchos trabajadores abogaron por el primer día de aporte laboral social, levantando un modesto movimiento de gran alcance, hacia la emulación productiva socialista.



El ejemplo de los quince del nudo ferroviario de Moscú-Kazan se propagó. Su extensión hizo que los bolcheviques lo recogiesen en una resolución especial, que decía: "Considerando que los comunistas deben resguardar la vida y la integridad física de las conquistas de la revolución, realizaremos jornadas laborales voluntarias gratuitas"


El 10 de mayo fue un sábado rojo donde laboraron 205 comunistas y simpatizantes. Trabajando toda la noche, renovaron cuatro locomotoras, descargaron 16 convoyes, y se cargaron 9.300 toneladas de pertrechos. Fue un apoyo sensible de producción, una fuerte iniciativa de vanguardia. Durante los días de trabajo, animaron a las personas a incrementar la producción en dos y tres veces superiores a la norma productiva.

De lo sucedido en el ferrocarril aprendió Lenin. Vió sagazmente que de esta iniciativa de los trabajadores surgía el nacimiento de una nueva actitud comunista hacia el trabajo, los gérmenes que del maravilloso movimiento de las personas que ya poseían el futuro. Al primer Sábado Rojo Comunista, Lenin dedicó su artículo "Un gran comienzo". Tomando nota del heroísmo laboral de los trabajadores, escribió:
"La importancia del hecho es inmensa, en este sentido de la unidad del trabajo por iniciativa propia, por los sábados comunistas ... Este es el comienzo de una revolución, más difícil, más sustancial, más radical y más decisiva que el derrocamiento de la burguesía, porque es una victoria sobre la propia indolencia del libertinaje, sobre el egoísmo mezquino en aquellos hábitos que el maldito capitalismo ha legado a los obreros y campesinos ".

Desde el verano de 1919, los sábados rojos se habían extendido ampliamente por todo el país. Millones de personas contribuían laboralmente, no solamente los comunistas, sino también trabajadores sin partido. Los sábados rojos fueron claves en la lucha contra Denikin, contra la crisis del combustible; con consignas de vanguardia fueron un vínculo con el campesinado.


Representaron una nueva actitud en el trabajo, el sábado rojo fue el germen de la emulación socialista, que se ha convertido en un método verdadero y comprobado para la construcción del socialismo.



ПодробHee: http://comstol.info/2013/04/obshhestvo/6390#ixzz2Q3xhwhy8

7 de abril de 2013

La venganza de Marx: cómo la lucha de clases da forma al mundo

Por Nikolai Erlib. Enviado por Natalia Orlova. Reproducido por el Partido Comunista de los Obreros de Rusia-Partido Comunista Revolucionario. Traducción Marcos Durán e Igor T.


Comentario al artículo, muy notable, realizado por Michael Schumann para la revista "Time". El autor describe la insondable brecha creciente que separa a ricos y pobres, y ve esto como una amenaza de venganza histórica de Karl Marx, que de repente tiene razón en su diagnóstico sobre el capitalismo, pues los derechos de los trabajadores están siendo liquidados abiertamente por el triunfo pasajero del capitalismo.


Schumann, como muchos antes que él, hablaron en un tono similar mostrando que en toda nuestra realidad, no ve que haya habido una modernización del sistema actual. Hace poco en unos comentarios se preguntaba si se ha "modernizado el capitalismo de 3,0", lo que ahorraría al sistema existente de tantos beneficiarios. Yo personalmente no veo ninguna razón para entender que haya esta actualización, ni que puedan ser vista por los economistas occidentales. La medida, es entender en términos de la ciencia burguesa o marxista las causas profundas de la crisis actual, sino mantener el viejo modelo, que ahora visiblemente se derrumba, y que no pueden proponer una solución distinta, de las formas paliativas de mantenimiento del sistema existente a flote. Por supuesto, esta pobreza ideológica, contrasta especialmente con el marxismo, que cuenta con un conjunto de soluciones posibles para un tiempo largo y con una elaborada teoría práctica. En realidad, esto es lo que los autores temen, que la crisis actual ha dado lugar no sólo a la verdad teórica y sino a la verdad práctica de Marx.



También es de destacar la importante observación de Schumann, en la manera de mejorar el destino socialista del capitalismo, salvando la debacle del sistema actual. A medida que la crisis se desarrolla, la polarización de las formas de resolverla crecerá y muchos moderados de los partidos de izquierda y movimientos con crecientes contradicciones internas por romper con el orden mundial existente, les impulsará a tomar una dirección u otra.



El intento del autor para situar la posición de los problemas chinos son comprensibles, pero China siente los efectos de la crisis, y no a través de las ondas que le llegan desde el epicentro norteamericano. Debido a que existe un temor muy claro que si los legisladores chinos no quedan en medidas abstractas y reforman el sistema capitalista, estas reformas se quemarán en el fuego de la lucha de clases,  porque dentro del enfoque del "civilizado Toynbee" significaría el fin de la civilización occidental, ya que según Toynbee, todas las civilizaciones existentes han sido víctimas de guerras o por la lucha de clases. El historiador británico, que cuando existía la URSS emitía sus juicios desde el ala de las contradicciones del Marx burgués en la mitad del siglo XX, pregunta retóricamente (ver "La civilización ante el tribunal de la historia") si la civilización occidental es una excepción a esta regla. Ahora bien, es muy posible que en vida de la actual generación se constate que las excepciones a esta regla no existen, y que no hay otras direcciones solamente los dos enfoques diferentes, o la actual o la marxista, y que las dos darán el mismo resultado, a saber, la muerte de Occidente como una civilización opresora y la muerte del capitalismo como sistema.




Pensemos que Karl Marx está muerto y enterrado. Con el colapso de la Unión Soviética y el gran salto adelante de China del comunismo al capitalismo, estos acontecimientos se convirtieron nada más como un telón de fondo extraño de las peripecias que se desarrollan en las películas de James Bond, y la filosofía desviada de Kim Jong Il. Parece que la lucha de clases, que según Marx, debe determinar el curso de la historia, simplemente se desvaneció en la era del libre comercio y la prosperidad de la empresa. La globalización es un resorte de gran alcance que conecta todos los rincones más remotos del mundo, recaudando el beneficio financiero global, mediante bonos, outsourcing, e "ilimitada" producción, sobre todo gracias a los genios tecnológicos de Silicon Valley a las chicas de las granjas chinas, cualquiera tiene una buena oportunidad de hacerse rico. En las últimas décadas del siglo 20 en Asia se experimentaron los más significativos intentos en la historia de la humanidad, por reducir la pobreza, y todo gracias a las herramientas capitalistas del comercio, los negocios y la inversión extranjera. Obviamente, parece que el capitalismo cumple su promesa de elevar el nivel de vida de cada uno a un nuevo nivel de riqueza y prosperidad.



Si así pensáramos, dada la prolongada crisis de la economía mundial, y el hecho de que las personas que trabajan en todo el mundo sufren un crónico desempleo, las deudas y la falta de crecimiento de los ingresos, corrobara la fuerte crítica de Marx al capitalismo, en particular por el hecho de que el sistema es inherentemente injusto y autodestructivo. El autor no puede a su antojo, desconectar y poner en "off" a Marx, porque describió como el sistema capitalista llevará inevitablemente al empobrecimiento de las masas, ya que la riqueza del mundo se concentra en las manos de una minoría codiciosa que causan las crisis económicas, y el conflicto creciente entre los ricos y la clase obrera, "La acumulación de riqueza en un polo es al mismo tiempo la acumulación de la miseria, de los tormentos del trabajo, la esclavitud, la ignorancia y toscamente la degradación moral en el polo opuesto" (El Capital. Carlos Marx).



Unas crecientes evidencias sugieren que tal vez se acercan sus razonamientos al presente actual. Y en contra de los medios, la realidad está más enfrentada con las estadísticas que prueban que los ricos se hacen más ricos y la clase media y los pobres, no son más pobres. El informe de septiembre hecho publico por "Economic Policy Institute de Washington", decía que en los EE.UU. en 2011, el ingreso promedio anual de los hombres que trabajan a tiempo completo, era de 48.202 dólares menos que en 1978. Según los expertos del Instituto, de 1983 a 2010 en los EE.UU. el 74% del aumento de la riqueza, representaron el 5% de las personas más ricas del país; mientras que el 60% de los ingresos de los más pobres en el país cayeron. No es sorprendente que algunos han decidido volver a visitar las obras del gran filósofo alemán del siglo XIX. En China, un país marxista que han recordado al filósofo. Zhuntszyun Yu (Yu Rongjun), que inspirado en los acontecimientos del mundo, escribió un musical basado en "El Capital" de Karl Marx. "Ahora es exactamente como se describe en este libro", dijo el dramaturgo.

Esto no quiere decir que Marx tenía todas las recetas. "La dictadura del proletariado" no funcionó como estaba previsto. Pero las consecuencias de esta creciente desigualdad, Marx lo predijo: de nuevo hay una renovada lucha de clase. La clase obrera de todo el mundo cada vez está más iracunda y exigen su parte que le corresponde de la economía global. Desde el Congreso de los EE.UU. a las calles de Atenas, bajo los entresuelos chinos, se desarrollan los acontecimientos políticos y económicos, que cada vez son más dependientes de la tensión creciente entre el capital y el trabajo,  que han logrado llegar a un nivel que no se veía desde los tiempos de las revoluciones comunistas del siglo 20. A partir de eso, se traducirá en una gran lucha que dependerá de la dirección de la política económica mundial, es el futuro del estado del bienestar, es la estabilidad política en China, así como quién llevará las riendas desde Italia a los Estados Unidos. 

¿Qué diría Marx hoy? Algo así como "te lo dije"; como Richard Wolff, un economista de la New School de Nueva York. "La diferencia de ingresos conduce a una tensión que no había visto antes en mi vida. "


La sociedad está dividida en el "99%" (la gente común, tratando de sobrevivir), y el "1%" (super-ricos, las personas que se están enriqueciendo día a día.)  De acuerdo con una encuesta realizada por el Pew Research Center en el año 2012,  dos terceras partes de los encuestados creen que los EE.UU. están ahora en un conflicto "grave" o "muy grave" entre ricos y pobres, es un 19% más que en 2009."

Estos conflictos caracterizan la política estadounidense. La guerra de guerrillas en torno a la cuestión de cómo lidiar con el déficit presupuestario, en su mayor parte es una lucha de clases. Tan pronto como el presidente Barack Obama habla sobre la forma de aumentar los impuestos para los más ricos a fin de cerrar el déficit presupuestario, los conservadores empiezan a gritar que quiere iniciar una "lucha de clases" en contra de los estadounidenses ricos. Sin embargo, los propios republicanos están de alguna manera interviniendo en esta lucha de clases. El plan republicano para mejorar el presupuesto de salud efectivamente transfiere la carga a la clase media y los pobres, al reducir los costos de la seguridad social. Obama en su campaña hizo hincapié en el hecho de que los republicanos no quieren escuchar las necesidades de la clase obrera. El candidato en las elecciones del Partido Republicano, Mitt Romney en palabras de Obama, tiene un plan para la economía de EE.UU. en un sólo punto: "garantizar que los ricos jueguen con reglas diferentes".
Entre todas estas declaraciones, hay señales de que el nuevo clasismo estadounidense tiene un impacto en el contenido de los debates acerca de las políticas económicas de la nación. Esta economía de goteo, enseña que el éxito de los ricos, ese 1% de seguro sanitario, beneficiará al restante 99% de la población, pero ya han salido críticos. David Madland, director del Centro para el Progreso Estadounidense, una organización de investigación en Washington, dijo que durante la campaña electoral de 2012 fue el foco de la restauración de la clase media y la búsqueda de un nuevo programa económico, que puede ayudar a realizar esta tarea. "Toda la filosofía de la economía al revés", dijo. "Veo que lo que está ocurriendo llevará a un cambio fundamental en las conciencias".
La ferocidad de la nueva lucha de clases es mucho más pronunciada en Francia. En mayo de 2012, cuando la crisis financiera y los recortes presupuestarios consolidados profundizaron la brecha entre ricos y pobres, los franceses votaron por el candidato socialista Francois Hollande, quien dijo una vez: "Los ricos no son como nosotros".  Permaneció fiel a su palabra. Un factor clave que ha ayudado a ganar, fue la promesa para sacar más dinero de los ricos para mantener el estado de bienestar francés. Para evitar fuertes recortes del gasto, al revés de otras políticas de otros países europeos, Hollande planea elevar el impuesto sobre la renta para los ricos al 75%. Aunque el Consejo Constitucional no le ha permitido continuar con su plan, Hollande todavía sigue buscando formas de introducir tal medida. Al mismo tiempo, Hollande ha comenzado a aplicar políticas encaminadas a resolver los problemas de la gente común. Abolió la impopular entre la gente decisión de su predecesor de aumentar la edad de jubilación,  lo que es lo mismo a los 60 años, para algunas categorías de trabajadores. Mucha gente en Francia quieren que Hollande fuera aún más lejos. "La ley del aumento del impuesto debería ser el primer paso para que el gobierno reconozca que la forma actual del capitalismo ha llegado a ser tan injusto e ineficiente que puede colapsar si no se emprenden reformas fundamentales", dijo Charlotte Boulanger, cuya actividad consiste en el desarrollo de estrategias para las ONG.
Sin embargo, su táctica provocó que la clase capitalista tomara represalias. Mao Zedong, insitió en que "el poder nace del cañón de pólvora", pero en un mundo donde el capital es cada vez más móvil, el arma de la lucha de clases también está cambiando. En lugar de pagar a Hollande, algunas marcas francesas millonarias se van fuera del país, llevando consigo los tan necesarios puestos de trabajo y la inversión. Jean-Emile Rosenblum, fundador Pixmania.com, sugirió mejorar la vida y los negocios en los EE.UU., donde, en su opinión, el clima es mucho más propicio para los negocios. "la intensificación de la lucha de clases, es una consecuencia normal de cualquier crisis económica, pero la explotación política de este conflicto es demagógica y discriminatoria", dice. "En lugar de depender de los empresarios para crear empresas y puestos de trabajo, lo que nos han hecho en Francia es expulsarnos".

La brecha entre ricos y pobres es quizás más evidente en China. La ironía es que Obama y el recién nombrado Presidente de China, Xi Jinping, tienen que resolver el mismo problema. La lucha de clases en crecimiento, este fenómeno no sólo se desarrolla lentamente, descubre las grietas del mundo industrial. Incluso en una economía como la china, de mercado en rápido desarrollo, la fricción entre ricos y pobres se está convirtiendo en un importante reto para los responsables políticos. Contrario a la creencia de que muchos estadounidenses y europeos están enojados, China no es un paraíso para los trabajadores. "Tazón de arroz de hierro", garantizó el trabajo Mao, permanente para todos, es una promesa del pasado, junto con el maoísmo, y durante la reforma de las condiciones de los trabajadores, han disminuído sus derechos. Incluso a pesar de que los salarios de los trabajadores de las ciudades de China están creciendo rápidamente, la brecha entre ricos y pobres es enorme. Otro estudio realizado por Pew encontró que casi la mitad de los encuestados chinos creen que la brecha entre ricos y pobres, es un problema serio, y 8 de cada 10 chinos están de acuerdo con la afirmación de que "en China los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres".
El resentimiento casi ha alcanzado el punto de ebullición en las ciudades industriales de China. "Los extranjeros piensan que tenemos una buena vida, pero la vida real en la fábrica es muy diferente del ideal", dice Peng Ming, uno de los trabajadores de fábricas en el sur del enclave industrial de Shenzhen. "Largas horas de trabajo, aumento de los costos, administradores indiferentes a las demandas obreras, los atrasos salariales, nos estamos pareciendo al proletariado occidental"; "Marx escribió: Los ricos ganan dinero mediante la explotación de los trabajadores", dice Huan Guohau, otro empleado de la fábrica en Shenzhen. "El comunismo, esto es lo que esperamos". Según ellos, si el gobierno no toma ninguna medida para mejorar su calidad de vida, estarán listos para funcionar de forma independiente. "Los trabajadores se organizarán", predice Peng. "Los trabajadores nos uniremos".
Tal vez esto ya está sucediendo. Describir el crecimiento del descontento de los trabajadores chinos es difícil, pero los expertos dicen que está creciendo. La nueva generación de trabajadores de las fábricas, conocen las experiencias de sus padres, gracias a Internet, más abiertamente expresan sus demandas para aumentar sus salarios y condiciones de trabajo; Si bien la respuesta del gobierno fue mixta. Los legisladores han elevado el salario mínimo, las leyes laborales defienden a la clase obrera, la protegen, de sus derechos y, en algunos casos, incluso les permiten organizar una huelga. Sin embargo, el Gobierno aún no aprueba el activismo individual, y a menudo se utiliza la fuerza. Esta táctica ha privado al proletariado, a la dictadura del proletariado de fe en su poder. "El gobierno piensa que las compañías son más fuertes que nosotros,", dijo Huan. "Si el gobierno no va a reformar la economía, el trabajador chino ordinario tiene que beneficiarse del crecimiento de la economía nacional, y si esto no es así, se correrá el riesgo de provocar disturbios sociales".
Marx predijo precisamente este efecto. Cuando el proletariado consciente de sus intereses de clase comunes, derrocará al sistema capitalista injusto, lo sustituirá por un nuevo paraíso socialista. Los Comunistas abiertamente 'declaran que sus fines pueden ser alcanzados sólo la destrucción de todas las condiciones sociales existentes, como Marx bien exhortó: "Los proletarios no tienen nada que perder más que sus cadenas".  Actualmente, existe la evidencia de que los trabajadores de todo el mundo tienen un resentimiento de que sus perspectivas son miserables. Decenas de miles de personas salieron a las calles en Madrid y en Atenas para protestar contra el desempleo generalizado y las medidas de austeridad, que sólo agrava la situación.

Mientras la revolución que predice Marx no se ha materializado. Es posible que los trabajadores de todo el mundo comparten los mismos problemas, pero no se han unido para resolverlos. El número de miembros de los sindicatos estadounidenses, por ejemplo, siguió disminuyendo durante todo el período de la crisis, mientras que el movimiento Occupy Wall Street ganó impulso. Según Jacques Rancière, un experto en el marxismo de la Universidad de París,  los manifestantes no tenían el objetivo de sustituir al capitalismo como Marx predijo, nada más quieren reformarlo. "No vemos ninguna clase manifestante, que exigiría el derrocamiento o la destrucción del actual sistema socioeconómico, explica. La clase de conflicto que se traduce hoy es una llamada para arreglar el sistema para que sean más viables mediante la redistribución de los beneficios ".

A pesar de estas llamadas, el sistema económico actual sigue alimentando las divisiones de clase. Altos funcionarios de China están tratando de resolver el problema de la brecha de ingresos, sólo de nombre, evitando reformas reales que pueden ayudar a hacer esto. Los endeudados gobiernos europeos han reducido drásticamente los programas de bienestar, con un aumento del desempleo y la falta de crecimiento económico.  En la mayoría de los casos, la decisión sobre la reforma del capitalismo se reduce sólo a fortalecerla. Los legisladores de Roma, Madrid y Atenas bajo presión, han tenido que improvisar impuestos para los tenedores de bonos, pero se ven obligados a privar a los trabajadores de la protección social  y debilitar aún más el control de los mercados internos. Owen Jones, autor de "La clave: La demonización de la clase obrera", lo define que hay "lucha de clases desde arriba ".

Ya poco falta para detener el cambio de sistema social. Y ello ocurre, aunque el surgimiento de un mercado de trabajo mundial privó de influencia a los sindicatos en todo el mundo desarrollado. Los izquierdistas, revisionistas de derecha, desde el momento del ataque inicial del libre mercado en la época de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, no podían ofrecer una alternativa digna de atención. " Casi la totalidad de los partidos de izquierda y progresistas en algún momento han contribuido al surgimiento y expansión de los mercados financieros, e inhiben el desarrollo del otro sistema de seguridad social a fin de demostrar que estos actuales, son capaces de reformarse, dice Rancière. "Yo creo que los gobiernos laboristas o socialistas, y de otros partidos tienen muy pocas oportunidades, por muchas reformas que intenten de reemplazar, el sistema económico existente "
Por lo tanto, nuestra perspectiva es bastante sombría: Marx no sólo diagnostica los defectos del capitalismo, sino que también lo define a partir de las consecuencias. Si los legisladores no encuentran la manera de garantizar oportunidades económicas justas, los trabajadores del mundo se unirán. Marx todavía tiene la oportunidad de tomar venganza.


6 de abril de 2013

Declaración del premio nobel de medicina sobre la industria farmacéutica

En anteriores artículos hemos demostrado que los científicos, investigadores y pensadores del mundo capitalista ven como uno de los más horribles crímenes, que la salud es una mercancía al servicio de los beneficios de las multinacionales. Los millones de muertos, víctimas de su poder de producción, control, investigación y distribución son totalmente evitables. La salida es el socialismo. 

Pero estos científicos que comprueban los efectos de estos vampiros mundiales del terror, no quieren luchar por una nueva sociedad, tienen sus reservas sobre el actual sistema imperialista, son indolentes pues tienen que defender sus "status" y "formas de existencia". Tapan sus conciencias con sus denuncias, una vez han conseguido una cierta comodidad "dineraria", sabiendo que han contribuído con su silencio y su actividad a esta forma de enriquecimiento de unos pocos miles de imperialistas sobre toda la población del planeta. 

Y aquí termina su conciencia. Solamente los que sufrimos este terrible terrorismo sanitario, los trabajadores, obramos en consecuencia, contra la dictadura del capitalismo monopolista, no solo nos quedamos en la denuncia, mediante los ejemplos de las sociedades socialistas, estimulamos a que las organizaciones obreras y políticas, tengan argumentos para demostrar que no hay otro camino más que la revolución socialista.

Enviado por Carlos García.

Ahí va el escándalo… -muy valiente este Premio Nóbel de Medicina-. Qué lástima que esto no salga en los noticiarios de todas las cadenas para que la reaccione en masa… es de vergüenza…

Premio Nóbel de Medicina: Las Farmacéuticas bloquean las medicinas que curan porque no son rentables impidiendo su distribución


El ganador del Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts denuncia la forma en la que operan las grandes farmacéuticas dentro del sistema capitalista, anteponiendo los beneficios económicos a la salud y deteniendo el avance científico en la cura de enfermedades porque curar no es tan rentable como la cronicidad.
Hace unos días se publicó una nota sobre datos revelados que muestran que las grandes compañías farmacéuticas en Estados Unidos gastan cientos de millones de dólares al año pagando a doctores para que éstos promuevan sus medicamentos. Para complementar reproducimos esta entrevista con el Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts quien señala que los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas que en cambio sí desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada. Esto, señala Roberts, también hace que algunos fármacos que podrían curar del todo una enfermedad no sean investigados. Y se pregunta hasta qué punto es válido y ético que la industria de la salud se rija por los mismos valores y principios que el mercado capitalista, los cuales llegan a parecerse mucho a los de la mafia. La entrevista originalmente fue publicada por el diario español La Vanguardia:


¿La investigación se puede planificar?- Si yo fuera ministro de Sanidad o el responsable de Ciencia y Tecnología, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.


- Parece una buena política.

- Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada…

- ¿Y no es así?- A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.

- ¿Cómo nació?- La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.

- Toda una aventura.- Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.

- ¿Fue científicamente productiva?- Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.

- ¿Qué descubrió usted?- Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).

- ¿Para qué sirvió?- Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.

- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

- Le escucho.- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…

- Como cualquier otra industria.- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo…- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

- ¿Y por qué dejan de investigar?- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que hacen crónica la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para convertir en crónicas dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que le digo.

- Hay dividendos que matan.- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…