16 de septiembre de 2012

Centenario de un revolucionario_ Erich Honecker

Extraído de un vallecano en Rumanía.
Erich Honecker (Neunkirchen, 25 de agosto de 1912 – Santiago de Chile, 29 de mayo de 1994) fue un político comunista alemán, jefe de estado de la República Democrática Alemana entre 1976 y 1989. Demostró su dignidad y fidelidad a sus principios politicos tras las traiciones a los pueblos trabajadores de los paises socialistas iniciadas tras la instauración de la llamada Perestroika por Gorbachov. Al contrario que muchos otros, siguio defendiendo sus ideas y los logros de las sociedade socialistas frente a las capitalistas hasta su muerte. Por ello fue juzgado por segunda vez por los fascistas (esta vez enmascarados tras el falso maquillaje democratico), y condenado a prisión.
En 1935 fue arrestado por primera vez por los nazis y condenado a diez años de prisión por su militancia política. Permaneció en prisión hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
Fue uno de los principales dirigentes de la Republica Democratica Alemana (RDA) desde su fundación en 1949, y a partir de 1971 Honecker devino secretario general del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED) y Presidente del Consejo de Defensa Nacional. En 1976 asumió la Jefatura del Estado de la RDA.
Como hemos dicho, se opuso a la Perestroika de Mijaíl Gorbachov, y fue sorprendido por los acontecimientos que llevaron a la caída del Muro de Berlín a finales de 1989, cuando los propios miembros del Politburó del SED le obligaron a dimitir el 18 de octubre de 1989
Tras la caída de la RDA, Honecker viajó a la URSS para evitar ser juzgado por las autoridades de la Alemania reunificada , pero fue extraditado en 1992 tras la desintegración de la Unión Soviética y la llegada a la presidencia rusa del borracho oportunista Boris Yeltsin. Fue procesado por la supuesta muerte de 192 personas que intentaron cruzar ilegalmente el Muro de Berlín durante su mandato y por supuesta Alta Traición, pero debido a su grave estado de salud fue liberado y emigró a Chile, país en el cual murió en mayo de 1994 de cáncer de hígado.
En Junio de 2012, Fidel Castro titulaba una de sus reflexiones, en las que recordaba la figura revolucionaria de Erich Honecker “Las conductas que no se olvidan”, y expresaba su “sentimiento más profundo de solidaridad” hacia el revolucionario alemán.
“Cada hombre vive su época. La actual es infinitamente cambiante, si se compara con cualquier otra anterior. Me correspondió el privilegio de observar su conducta cuando este pagaba amargamente la deuda contraída por aquel que vendió su alma al diablo por unas pocas líneas de Vodka”, reflexionaba Fidel refiriéndose a Honecker y a Yeltsin.
En el siguiente discurso, pronunciado por Honecker ante el segundo tribunal fascista que le juzgo en su vida, defiende los logros del socialismo de la RDA, justifica la creación del muro como forma de defensa hacia las agresiones de la Alemania Federal (la que fue claramente la heredera de la Alemania nazi ) y , ante todo, defiende sus principios y sus razones de seguir siendo comunista hasta el final sin avergonzarse de nada.
DISCURSO DE AUTODEFENSA DE ERICH HONECKER PRONUNCIADO ANTE EL TRIBUNAL DE BERLÍN
"Defendiéndome de la acusación manifiestamente infundada de homicidio no pretendo para nada atribuir a este Tribunal y a este proceso penal la apariencia de legalidad. La defensa del resto no serviría para nada, también porque no viviré lo suficiente para escuchar la sentencia de ustedes. La condena que evidentemente me quieren ustedes inflingir no se podrá lograr. Eso todos lo saben. Bastaría solamente esto para demostrar que el proceso es una farsa. Es un montaje político.
Nadie en las regiones occidentales de Alemania, incluida la ciudad de primera línea de Berlín Oeste, tiene derecho a llevar al banquillo de los acusados ni a condenar a mis compañeros imputados, ni a mi ni a ningún otro ciudadano de la RDA, por acciones cometidas en el cumplimiento de los deberes emanados del Estado de la RDA.
Si hablo en esta sede lo hago para dar fe a las ideas del Socialismo y para dar un juicio moralmente y políticamente honrado de esa República Democrática Alemana que más de cien estados habían reconocido en términos de derecho internacional. Esta República que ahora la RFA llama Estado ilegal e injusto, ha sido miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, que incluso ha presidido por algún tiempo, al igual que ha presidido por un período la mismísima Asamblea general. No espero seguramente de este proceso y de este Tribunal un juicio políticamente y moralmente honrado de la RDA, pero aprovecho la ocasión de este montaje político para dar a conocer a mis conciudadanos mi posición.
La situación en la cual me encuentro en este proceso no es un hecho extraordinario. El Estado de derechos alemán también persiguió y condenó a Karl Marx, August Bebel, Karl Liebknecht y muchos otros socialistas y comunistas. El tercer Reich, sirviéndose de los juicios heredados del Estado de derecho de Weimar llevó a cabo este trabajo en muchos procesos, uno de los cuales yo mismo he vivido en condición de imputado. Después de la derrota del fascismo alemán y del Estado hitleriano, la RFA no ha tenido que buscarse nuevos procuradores de la república y nuevos jueces para reprimir y perseguir penalmente y en masa a los comunistas, quitándoles el trabajo y el pan en tribunales del trabajo, alejándolos de los empleos públicos a través de los tribunales administrativos o persiguiéndolos de otras maneras. Ahora nos ocurre a nosotros lo mismo que les ocurrió a nuestros compañeros de la Alemania occidental en los años 50. Desde hace cerca de 190 años se repite el mismo abuso. El Estado de derechos de la República Federal Alemana no es un estado de derechos sino un estado de las derechas.
Para este proceso, como para tantos otros en los cuales se persiguen a otros ciudadanos de la RDA por su contigüidad con el sistema, frente a tribunales penales y del trabajo, sociales o administrativos, hay un argumento que se usa principalmente. Políticos y juristas sostienen: debemos condenar a los comunistas porque no lo hemos hecho con los nazis. Ahora tenemos que ajustar las cuentas con el pasado. A muchos les parece un argumento obvio, pero en realidad eso es totalmente falso. La verdad es que la justicia alemana occidental no podía castigar a los nazis porque los jueces y los procuradores de la república no podían castigarse a ellos mismos. La verdad es que esta justicia de Alemania Federal le debe su nivel actual, de la manera que se quiera juzgar, a los nazis de los cuales asumieron la herencia. La verdad es que los comunistas y los ciudadanos de la RDA son perseguidos hoy por las mismas razones que fueron siempre perseguidos en Alemania. Solamente en los 40 años de existencia de la RDA las cosas anduvieron en sentido opuesto y es con este desagradable inconveniente con quien hace falta ahora ajustar las cuentas. Todo naturalmente en el total respeto del derecho. ¡La política no tiene nada que ver!
Los juristas más eminentes de este país, tanto de los partidos de mayoría como del SPD, juran que nuestro proceso no es otra cosa que un proceso normal, no es un proceso político, no es un montaje. Se arrestan los miembros de uno de los más altos organismos estatales del país fronterizo y se dice que la política no tiene nada que ver. Esas mismas personalidades que ayer se recibían con todos los honores como huéspedes de Estado e interlocutores de los esfuerzos conjuntos para impedir que jamás pudiera desencadenarse una guerra desde el suelo alemán, hoy son etiquetados de criminales. Pero tampoco esto tendría nada que ver con la política.
Se acusan a los comunistas, a aquellos que han sido siempre perseguidos desde el momento en que aparecieron en la escena política, pero en la RFA hoy todo esto no tendría nada que ver con la política.
Para mí, y creo que para cualquiera que esté prevenido, es evidente que este proceso es político como solamente podría ser un proceso contra la dirigencia política y militar de la RDA. Quien lo niega no se equivoca, quien lo niega miente. Miente para engañar una vez más al pueblo. Con este proceso se hace justamente aquello de lo cual nosotros estamos acusados: se sacan de encima a los adversarios políticos con los medios del derecho penal. Pero todo se hace según la ley.
También otras circunstancias demuestran sin sombra de dudas que con este proceso se persiguen fines políticos. ¿Por qué el canciller federal, por qué el señor Kinkel, entonces jefe de los servicios secretos, después ministro de justicia y al final ministro del exterior de la RFA, se han empeñado tanto en traerme a cualquier costo a Alemania y encerrarme en la cárcel de Moabit, donde ya estuve bajo Hitler? ¿Por qué el canciller ha dejado que yo volara a Moscú para después hacer presión a Moscú y a Chile para que me expidieran, contra cualquier principio del derecho internacional? ¿Por qué los médicos rusos que hicieron el diagnóstico correcto en el primer examen lo tuvieron que falsificar más tarde? ¿Por qué yo y mis compañeros, que no están mucho mejor que yo de salud, fuimos arrastrados de frente al pueblo como hacían antiguamente los emperadores romanos con sus adversarios prisioneros?
No sé si todo esto tenga una explicación racional. Quizás se confirma el dicho antiguo de que aquello que Dios quiere perder antes lo obceca. Una cosa sí queda clara, y es que todos los hombres políticos que en un tiempo me pedían audiencia y se sentían a su vez contentos de recibirme, no saldrán libres de este proceso. También los niños en Alemania sabían que había hombres que habían sido muertos en el muro y que entre los políticos vivos el máximo responsable del muro era yo, presidente del Consejo Nacional de la Defensa, secretario general, presidente del Consejo de Estado de la RDA. Por lo tanto no hay más que dos posibilidades: la primera es que los señores políticos de la RFA hayan conscientemente, libremente e incluso ávidamente, tratado de tener relaciones con un asesino. La segunda es que ellos conscientemente y con satisfacción dejen ahora que un inocente sea culpado de homicidio. De estas dos posibilidades ninguna los honora. No hay una tercera posibilidad. Quien acepta un dilema de este tipo y resulta por lo tanto, ya sea en un caso como en el otro, una persona sin carácter, es ciego o persigue otros fines que le presionan más que su propio honor.
Admitamos incluso que ni el señor Kohl, ni el señor Kinkel, ni los otros ministros y dirigentes de partido de la República Federal Alemana sean ciegos (cosa que no sería capaz de excluir). Queda entonces, como objetivo político de este proceso, la voluntad de desacreditar totalmente a la RDA y con ella al Socialismo en Alemania. La caída de la RDA y del Socialismo en Alemania y en Europa evidentemente no les basta todavía. Tienen que eliminar todo aquello que pueda mostrar este período en el cual los obreros y los campesinos gobernaron en una luz diferente de aquella de la perversión y del delito. La victoria de la economía de mercado (como llaman hoy eufemísticamente al capitalismo) debe ser absoluta, de la misma forma que la derrota del socialismo. Se debe hacer de manera, como decía Hitler antes de Stalingrado, que ese enemigo no se pueda levantar más. Los capitalistas alemanes siempre han tenido una inclinación por lo absoluto.
La finalidad de este proceso, esta voluntad de asesinar una vez más al socialismo ya dado por muerto, muestra cual es la valoración que el señor Kohl, el gobierno y también la oposición del la RFA, dan de la situación. El capitalismo ha vencido económicamente cavando su propia sepultura, de la misma forma que hizo Hitler venciendo militarmente. En todo el mundo el capitalismo ha entrado en una crisis sin salida. No le ha quedado otra elección que profundizar en un caos ecológico y social o bien aceptar la renuncia a la propiedad privada de los medios de producción y por consecuencia el socialismo. Las dos alternativas significan su final. Pero para los poderosos de la República Federal Alemana el peligro más grave es claramente el Socialismo. Y este proceso debe servir para prevenirlo, así como deber servir para prevenirlo toda la campaña contra la ya desaparecida RDA, que debe ser tachada de estado injusto e ilegal.
Todos los casos de muerte por razones no naturales en nuestro país siempre nos afectaron. Las muertes en el muro no solo nos afectaron humanamente, sino que también nos dañaron políticamente. Yo, más que ningún otro, llevo desde mayo de 1971 el peso de la responsabilidad política del hecho de que se haya disparado en la frontera entre la RDA y la RFA, entre el Pacto de Varsovia y la OTAN. Es una gran responsabilidad, claro. Diré más adelante por qué la he asumida. Pero ahora, en ocasión de lo que constituye la finalidad política de este proceso, no puedo dejar de subrayar también los tipos de medios que han sido utilizados para tratar de lograr el objetivo de difamar a la RDA. Los medios utilizados son los muertos en el muro. Estos muertos deben servir y sirven para hacer apetecible a los medios este proceso, así como otros anteriormente. Entre los muertos faltan sin embargo los guardias de la frontera de la RDA asesinados. Ya hemos visto, y sobre todo ya habéis visto, como las imágenes de los muertos han sido objeto de mercado, sin respeto por la piedad y la decencia. Estos son los medios con los cuales se hace política y se crea el clima favorable. Así se usan, o mejor dicho, así se abusa de los muertos de la lucha que los patrones conducen para mantener la propiedad capitalista. Porque de esto y de más nada se trata la lucha contra el Socialismo. Los muertos se necesitan para mostrar cuanto injustas e inhumanas fueran la RDA y el Socialismo y también para desviar la atención de la miseria del presente y de las víctimas de la economía de mercado. Todo esto muy bien realizado democráticamente, legalmente, cristianamente, humanamente y por el bien del pueblo alemán.
¡Pobre Alemania!
Ahora entremos en los méritos. Los procuradores de la ciudad de primera línea nos acusan de homicidio como a criminales comunes. Dado que personalmente no hemos matado a ninguna de las 68 personas cuya muerte se nos hace cargo en la acusación, y dado que evidentemente no hemos ni siquiera ordenado anteriormente su muerte, ni hemos provocado de ninguna manera su muerte, he aquí que lo que la acusación, en la página 9, me impugna literalmente:
«es… de haber ordenado, en calidad de secretario del Consejo Nacional de la Defensa y responsable de los problemas de seguridad del CC y del SED, de intensificar las obras de frontera alrededor de Berlín (oeste) y de barreras en la frontera con la RFA para hacer imposible el paso».
Más adelante la acusación me impugna la participación en 17 sesiones del CND desde el 29/11/1961 al 1/7/1983 con las decisiones de:
«construir ulteriores barreras de minas de fragmentación (donde la palabra “ulteriores” da a entender que las fuerzas armadas soviéticas habían ya instalado este tipo de barreras);
mejorar el sistema de seguridad de la frontera y el adiestramiento en el uso de las armas por parte de los guardias de frontera;
impedir el paso de las fronteras».
Se me impugna además de «haber declarado el 3/5/1974 la necesidad de recurrir sin escrúpulos a las armas de fuego» (algo que no es cierto) y al final de «haber votado a favor del proyecto de ley de fronteras que entró en vigor el 1° de mayo de 1982».
Las acusaciones en contra mía, o en contra de nosotros, se refieren por lo tanto a decretos del Consejo Nacional de la Defensa, decretos de un órgano constitucional de la RDA. Objeto del enjuiciamiento es entonces la política de la RDA, son las decisiones tomadas por el CND para defender y preservar la RDA como Estado. Este juicio sirve para criminalizar esta política. La RDA debe ser marcada como Estado ilegal e injusto y todos aquellos que la asistieron deben ser etiquetados de criminales. La persecución contra decenas de miles y posibles centenares de miles de ciudadanos de la RDA, de los cuales ya habla el tribunal: este es el verdadero objetivo de este proceso, preparado como proceso piloto contra los guardias de frontera y acompañado por otros innumerables procesos discriminatorios de los ciudadanos de la RDA, conducidos frente a tribunales civiles, sociales, del trabajo o administrativos, no solo por muchísimas acciones administrativas. Por lo tanto no está en juego solamente mi persona y la de los otros imputados en este proceso, está en juego mucho más, está en juego el futuro de Alemania y de Europa, e incluso del mundo que, con el final de la guerra fría y con las nuevas mentalidades, parecería que entrara en una fase muy positiva. Aquí no solo continúa la guerra fría sino que se quiere consolidar los cimientos de la Europa de los ricos. La idea de la justicia social debe ser sofocada de una vez por todas. Marcarnos como asesinos sirve para esto.
Yo soy el último en oponerme a normas morales y legales que sirvan para juzgar y condenar a los hombres políticos. Pero tres condiciones deben ser satisfechas:
Las reglas deben ser formuladas con precedencia.
Estas deben valer de la misma manera para todos los hombres políticos.
La sentencia debe ser pronunciada por un tribunal que esté por encima de las partes, un tribunal, por lo tanto, que no esté compuesto ni de amigos ni de enemigos de los acusados.
Me parece que estas son condiciones obvias, sin embargo en el mundo actual no me resulta que puedan ser todavía satisfechas. Si ustedes hoy dan sesión a un juicio en mi contra, lo hacen como tribunal de vencedores contra vencidos. Este hecho es una expresión de la correlación de fuerzas reales, pero no puede pretender validez jurídica ni constituir un acto de justicia.
Bastarían estos argumentos para demostrar la ilegalidad de la acusación. Pero para que no nos apartemos en la discusión ni siquiera en los detalles, quiero decir yo lo que la acusación, ya sea por mala fe o por ceguera, no dice.
Ya hemos citado las palabras con las cuales la acusación inicia la enumeración cronológica de los hechos que se imputan:
«El 12 de agosto de 1961 el imputado Honecker, en calidad de secretario del CND y responsable de los problemas de la seguridad del CC del SED ordenaba intensificar las obras de frontera alrededor de Berlín (oeste) y las barreras de las fronteras con la RFA para hacer imposible el paso».
Esta manera de ver la historia es demasiado elocuente. ¡El responsable de los problemas de seguridad del CC del SED en 1961 daba disposiciones sobre un hecho que podía cambiar la historia del mundo! Aquí se supera la autoironía de los ciudadanos de la RDA que llamaban a su país «la más grande RDA del mundo». Está bien que hoy Enno von Löwenstein trate de engrandecer a la RDA para darle así más valor a la victoria de la RFA, pero ni siquiera esta ala derecha del periodismo político alemán logra hacer de la RDA una gran potencia mundial. Esto queda como prerrogativa de «la autoridad más objetiva del mundo», el tribunal de la república. Cada cual es dueño de volverse ridículo frente a la historia al propio placer. Pero en todo caso la construcción del muro se decidió en Moscú el 5/8/1961 en una reunión de los Estados del Pacto de Varsovia. En aquella alianza entre los países socialistas, la RDA era un miembro importante, pero no la potencia guía. Esto el tribunal lo puede dar por confirmado sin necesidad de demostración.
Dado que nosotros, como ya he dicho, de persona no hemos dado muerte a nadie, ni hemos ordenado directamente matar a nadie, la acción homicida se reconoce en la construcción del muro, en haberlo mantenido en pie y en la imposición de prohibición de abandonar la RDA sin autorización estatal. Y naturalmente esto no tendría nada que ver con la política. Así al menos sostiene la jurisprudencia alemana. Pero no lo podrá sostener frente a la historia o al raciocinio humano. No hará otra cosa que traicionar una vez más sus orígenes y mostrar de qué espíritu es hija y hacia dónde se dirige Alemania.
Todos los que en aquella época tuvimos la responsabilidad de gobierno en los países del Pacto de Varsovia tomamos esas decisiones políticas colectivamente. No lo digo para descargar mi responsabilidad en los otros, lo digo solamente porque así fue y no de otra forma, y yo estoy convencido de que aquella decisión de entonces, del 1961, fue justa y así quedaría hasta que no hubiera terminado el conflicto entre EEUU y la URSS. Aquella decisión política y los convencimientos que la dictaron constituyen precisamente el objetivo de este proceso. Se necesita ser ciego o cerrar los ojos con conocimiento de causa ante los acontecimientos del pasado para no reconocer que esto es un proceso político de los vencidos contra los vencedores, para no entender que ello significa deformar la historia por motivaciones de orden político. Ustedes aseguran que aquella decisión política fue incorrecta y culpan a mí y a mis compañeros como responsables penales por los muertos en el muro. Pues yo les digo que la decisión que ustedes retienen justa habría causado miles o millones de muertos. De esto estaba y estoy todavía convencido y creo que también mis compañeros lo estén. Es por esta convicción política por la cual nos encontramos aquí delante de ustedes. Y ustedes nos condenarán porque tienen una opinión política diferente a la nuestra.
El cómo y el por qué se haya llegado a la construcción del muro no parece que interese a la acusación pública. Sobre esto la acusación no gasta una palabra. Las causas y las circunstancias vienen ignoradas del todo, la cadena de los acontecimientos históricos se rompe arbitrariamente. Erich Honecker ha construido y mantenido en pie el muro. Stop. Esta es la representación simplista que los juristas alemanes acaban por dar de la historia. Lo único que les interesa es que los comunistas sean marcados como criminales y como tal condenados. Los alemanes, en realidad, están perfectamente en condiciones de saber cómo se llegó al muro y de conocer las razones por las cuales en el muro se disparó. Pero ya que la acusación se comporta como si construir muros y matar gente sea una característica peculiar del socialismo y como si “delincuentes” aislados como yo y mis compañeros tuvieran toda la responsabilidad, me veo obligado, a pesar de no ser un historiador, a resumir la historia que dio lugar al muro.
Sus orígenes vienen de lejos. Nos conducen a la formación del capitalismo y del proletariado. Pero el inicio inmediato de la tragedia de la última fase de la historia alemana se sitúa en el año 1933. En ese año, como es conocido, muchos alemanes votaron en elecciones libres por el partido nazi y el presidente Hindenburg, que había sido elegido a su vez libremente en 1932, confirió democráticamente a Adolf Hitler las funciones de jefe del gobierno. Inmediatamente después los predecesores políticos de los actuales partidos dominantes, con excepción del SPD, votaron con plenos poderes, dando a Hitler poderes absolutos dictatoriales. Solamente los comunistas antes de aquellas elecciones habían dicho: “quien vota a Hindenbrug vota a Hitler, quien vota a Hitler vota por la guerra”. Al momento del voto por los plenos poderes los diputados comunistas ya habían sido alejados del Reichstag, muchos comunistas habían sido arrestados o vivían en la clandestinidad. Ya entonces la ilegalización de los comunistas fue la señal del final de la democracia en Alemania.
No apenas Hitler fue hecho jefe de gobierno, Alemania conoce su primer milagro económico. Se vencía la desocupación, los bonos Volkswagen andaban bien y el ánimo ardiente del pueblo llevaba a aplastar y a asesinar a los judíos. El pueblo alemán en su mayoría estaba feliz y contento.
Cuando estalló la segunda guerra mundial y las fanfarrias anunciaban la guerra relámpago contra Polonia, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Francia, Yugoslavia, Grecia, el entusiasmo no conoció más límites. Los corazones de casi todos los alemanes palpitaban al unísono con el de su canciller, el más grande duce de todos los tiempos. Ninguno imaginaba que el imperio milenario duraría solamente 12 años.
Cuando en 1945 todo se convirtió en ruinas, Alemania no se encontró como dueña del mundo, como predecía una muy conocida canción nazi, sino totalmente dominada por los aliados. Alemania se dividió en cuatro zonas. No existía absolutamente libertad para transferirse de una zona a la otra. Ni siquiera para los emigrados alemanes que, como Gerhart Eisler, querían regresar a Alemania desde los EEUU.
En los EEUU existían planes (por ejemplo el plan Morgenthau) que preveían la división perpetua de Alemania en varios estados. Justamente como respuesta a estos planes Stalin pronunció las famosas palabras: «Los Hitler vienen y van, el pueblo alemán y el Estado alemán se quedan ». Pero la unidad de Alemania, que en aquel tiempo la URSS quería que se mantuviera, no se realizó. Por efecto de la guerra fría proclamada por los EEUU en 1947, Alemania, con la fusión de dos y después de tres zonas, con la reforma monetaria, y finalmente con la constitución en mayo de 1949 de la RFA, se dividió por un largo período en dos partes. Como se ve por las sucesiones temporales, esta división no fue obra de los comunistas, sino de los aliados occidentales y de Konrad Adenauer. La constitución de la RDA siguió en un segundo tiempo y fue la consecuencia lógica de la constitución de la RFA. A esta altura ya se habían formado dos Estados alemanes diferentes. Pero la RFA no tenía ningunas intensiones de reconocer a la RDA y de establecer con ella relaciones pacíficas. La RFA pretendía más bien ser la única representante de toda Alemania y de todos los alemanes. Con la ayuda de los aliados proclamó un embargo económico y trató por esa vía de aislar a la RDA económicamente y políticamente. Una política de agresión sin guerra: así se puede definir la línea seguida por la RFA con respecto a la RDA. Esta fue la forma que asumió la guerra fría en el suelo alemán.
Fue esta la política que llevó al muro.
Honecker y Ceausescu: ambos defendieron sus
principios y a sus pueblos hasta el final
Después de la entrada de la RFA en la OTAN, la RDA se adhirió al Pacto de Varsovia. Los dos Estados alemanes se enfrentaron como Estados miembros de alianzas militares hostiles.
La RFA era más fuerte que la RDA bajo varios aspectos: por número de habitantes, potencia económica, uniones políticas y económicas. Gracias al plan Marshall y al pago de reparaciones menores ustedes tuvieron que soportar las consecuencias de la guerra en medida reducida. La RFA disponía de mayores riquezas naturales y de un territorio más amplio. Y explotó esta múltiple superioridad en todos las maneras, pero sobre todo prometiendo a los ciudadanos de la RDA ventajas materiales si abandonaban su país. Muchos ciudadanos de la RDA no resistieron a esta tentación e hicieron lo que los políticos de la RFA se esperaban que hicieran: “votaron con los pies”. El éxito económico ejerció una atracción fatal en los alemanes después de 1945 no menos de lo que aconteció después de 1933.
La RDA y los Estados aliados del Pacto de Varsovia se vinieron a encontrar en una situación difícil. La política del roll back parecía coronarse de éxito en Alemania. La OTAN se prestaba a extender su área de influencia hasta el Oder.
Esta política produjo en 1961 una situación de tensión en Alemania que ponía en peligro la paz mundial. La humanidad se encontró al borde de una guerra atómica. Esta era la situación en el momento en que los Estados del Pacto de Varsovia decidieron la construcción del muro. Ninguno tomó esta decisión a la ligera. Porque dividía las familias, pero también porque era la señal de una debilidad política y económica del Pacto de Varsovia con respecto a la OTAN que podía ser compensada solo con medios militares.
Políticos eminentes fuera de Alemania, pero incluso dentro de la RFA, reconocieron después de 1961 que la construcción del muro había disminuido la tensión en el mundo.
Franz Josef Strauss escribió en sus memorias: “Con las constitución del muro la crisis, ciertamente no positiva para los alemanes, podría decirse que no solo se controló sino que se cerró efectivamente” (pag. 390). Anteriormente Strauss había hablado de los planes de bombardeo atómico en el territorio de la RDA (pag. 388).
Yo creo que no hubiera existido ni el Tratado Fundamental [tratado que regulaba las relaciones entre las dos Alemanias concluido en diciembre de 1972, N.d.T.], ni el de Helsinki, ni la unidad de Alemania si en aquel momento no se hubiera construido el muro y si este hubiera sido derrumbado antes del final de la guerra fría. Pienso por lo tanto que aprobando la construcción del muro y manteniendo después esa posición ni yo ni mis compañeros nos hemos manchado de culpa alguna, no solamente desde el punto de vista del derecho, pero también desde un punto de vista moral y político.
Con respecto a la historia de Alemania esto evidentemente es una nota al margen, pero es notable como ahora muchos alemanes, tanto del oeste como del este, verían con gusto una reedición del muro.
Pero también nos debemos preguntar qué cosa hubiera sucedido si hubiéramos actuado como la acusación da por descontado que deberíamos haber hecho. Es decir, que no hubiéramos erigido el muro, si hubiéramos consentido a cualquiera abandonar al RDA, sentando así espontáneamente la rendición de la RDA ya en 1961. No hace falta una fantasía especial para entender los efectos que hubiera producido una política de este tipo. Basta considerar lo que sucedió en 1956 en Hungría y en 1968 en la República Socialista Checoslovaka. Las tropas soviéticas, que ya estaban presentes, hubieran intervenido también en la RDA en 1961, exactamente como habían hecho en los otros países. También en Polonia Jaruzelski proclamó el estado de emergencia en 1981 para impedir una intervención de ese tipo.
La agudización de la crisis que habríamos provocado si nos hubiéramos atenido al modelo que la acusación retiene como el único políticamente, moralmente y jurídicamente admisible habría implicado el riesgo de una tercera guerra mundial. Nosotros no habíamos querido y no podíamos correr este riesgo. Si esto para ustedes es un crimen pronuncien ustedes mismos su propia condena ante la historia con su sentencia. Pero esto importaría poco. Lo que más importa es que la sentencia de ustedes constituirá una señal para replantear las viejas contraposiciones en vez de remendarlas. En presencia del peligro de colapso ecológico del mundo, ustedes vuelven a proponer la vieja estrategia de clase de los años 30 y la política de potencia típica de Alemania desde los tiempos del canciller de hierro.
Si nos condenan por nuestras decisiones políticas en 1961, y yo pienso que ustedes lo harán, la sentencia será no solamente falta de todo fundamento jurídico, no solo emitida por un tribunal parcial, sino que también será una sentencia que ignora totalmente las costumbres políticas y los comportamientos de aquellos mismos países que gozan de vuestro máximo respeto como Estado de derecho. En este contexto no quiero en lo absoluto, ni podría hacer la lista de todos los casos en los cuales durante en los últimos 28 años se han tomado decisiones políticas que han tenido un costo de vidas humanas, porque no quiero abusar de vuestro tiempo y de vuestra sensibilidad. Tampoco podría recordarme de todas. Solamente quiero mencionar algunas:
En 1963 el entonces presidente de los EEUU Kennedy decidió enviar tropas a Vietnam para ocupar el lugar de los franceses derrotados y hacer la guerra hasta el 1975 contra los vietnamitas que combatieron por su libertad, independencia y autodeterminación. Esta decisión del presidente de los EEUU, que implicaba una violación evidente de los derechos del hombre y del derecho internacional, nunca ha recibido la mínima crítica por parte del gobierno de la RFA. Los presidentes de los EEUU Kennedy, Johnson y Nixon no han sido jamás llevados ante un tribunal y sus honores no han sufrido la mínima mancha, al menos no por aquella guerra. En este caso ni los soldados norteamericanos ni los vietnamitas han podido decidir libremente si correr o no el riesgo de morir por una guerra injusta.
En 1981 Inglaterra hace intervenir sus tropas en la Argentina para mantener las islas Falkland como colonia del imperio. La “lady de hierro” se aseguró de esta forma una victoria electoral y su imagen no fue mínimamente oscurecida, ni siquiera después de su destino electoral. Nadie pensó en acusarla de homicidio.
En 1983 el presidente Reagan ordenó a sus tropas ocupar Granada. No hay persona que goce de mayor respeto en Alemania que este presidente norteamericano. Evidentemente resulta justo que las víctimas de esta empresa hubieran sido asesinadas.
En 1986 Reagan bombardea en una acción de castigo las ciudades de Trípoli y Bengasi, sin preguntarse si sus bombas habrían golpeado culpables o inocentes.
En 1989 el presidente Bush ordenó llevarse por la fuerza de las armas de Panamá al general Noriega. Miles de panameños inocentes fueron asesinados. Pero para el presidente americano esto no ha significado la mínima mancha, mucho menos imaginar una acusación de homicidio.
La lista podría continuar a placer. Solamente mencionar la conducta inglesa en Irlanda podría parecer una mala educación.
Sobre los efectos que las armas de la República Federal Alemana producen en los kurdos de Turquía o en los negros de Sudáfrica se plantean interrogantes retóricos, pero nadie hace cuentas de los muertos y nadie llama por nombre a los culpables.
Hablo solo de países que son considerados modelos de estado de derecho y recuerdo solamente alguna de sus decisiones políticas. Cada cual puede fácilmente hacer una confrontación entre estas decisiones y la de erigir un muro en la frontera entre el Pacto de Varsovia y la OTAN.
Pero ustedes dirán que no pueden ni deberían decidir respecto a las acciones de otros países y que todo esto no les atañe. Yo no creo sin embargo que se pueda hacer un juicio histórico sobre la RDA sin analizar lo que ha sucedido en otros países en el período en el cual la RDA existía como producto del enfrentamiento entre los dos bloques. Creo también que las acciones políticas puedan ser solamente juzgadas en su contexto. Si ustedes cierran los ojos sobre lo que ha sucedido en el mundo fuera de Alemania desde 1961 hasta 1989 no podrán pronunciar una sentencia justa.
Pero incluso si ustedes se limitan a Alemania, comparando las decisiones políticas de los dos Estados alemanes, una valoración honesta y objetiva no podría no ir en ventaja de la RDA. Quien niega al propio pueblo el derecho al trabajo o el derecho a la casa, como sucede en la RFA, carga la cuenta de que muchos sientan negado el derecho a la existencia y no tengan otra solución que quitarse la vida. La desocupación, las condiciones de quienes no tienen casa, el abuso de drogas, los crímenes para procurarse la droga y la criminalidad en general son frutos de la decisión política de la economía de mercado. Incluso decisiones aparentemente neutrales desde el punto de vista político como los límites de velocidad en las carreteras, son el producto de un orden estatal en las cuales son determinantes no los políticos libremente elegidos sino los dueños que no han sido elegidos por nadie. Si el departamento para los crímenes cometidos en el ejercicio del poder de la Corte suprema se ocupara de vez de estas cosas, pronto tendréis nuevamente la posibilidad de estrechar la mano a los representantes de la República Federal Alemana. Esta vez sería en Moabit. Pero esto naturalmente no sucederá porque es justo que las víctimas de la economía de mercado se quiten la vida.
No soy yo la persona que pueda hacer un balance de la historia de la RDA. El momento de hacerlo no ha llegado todavía. El balance será delineado en el futuro y por otros.
Yo he dedicado mi existencia a la RDA. Desde mayo de 1971 sobretodo, he tenido una responsabilidad relevante para su historia. Yo soy por consiguiente parte en causa y además de eso debilitado por la edad y la enfermedad. Y sin embargo, llegando al final de mi vida, tengo la certeza de que la RDA no ha sido constituida en vano. La RDA ha representado un símbolo de que el Socialismo es posible y de que es mejor que el capitalismo. Se ha tratado de un experimento que ha fallado. Pero por un experimento fracasado la humanidad nunca ha abandonado la búsqueda de nuevos conocimientos y de nuevas vías. Se necesita ahora analizar las razones por las cuales este experimento ha fallado. Seguramente lo que ha sucedido se debe también a que nosotros –me refiero a los responsables de todos los países socialistas europeos- hemos cometido errores que podrían haberse evitado. Seguramente ha fracasado en la RDA entre otras cosas porque los ciudadanos de la RDA, así como otros alemanes antes que ellos, han sucumbido a una decisión equivocada y porque nuestros adversarios eran todavía demasiado poderosos. La experiencias históricas de la RDA, junto a la de los otros países exsocialistas, serán útiles a millones de hombres en países socialistas que todavía existen y servirán al mundo del futuro. Quien se ha empeñado con su propio trabajo y con su propia vida por la RDA no ha vivido en vano. Un número siempre mayor de personas del este se darán cuenta de que las condiciones de vida de la RDA los habían deformado mucho menos de cuanto la gente del oeste no haya sido deformada por la economía de mercado y que en las guarderías y en las escuelas los niños de la RDA crecían más despreocupados, más felices, más instruidos, más libres que los niños de las calles y de las plazas dominadas por la violencia de la RFA. Los enfermos se darán cuenta de que en el sistema sanitario de la RDA, no obstante el retraso técnico, eran pacientes y no objetos comerciales del marketing médico. Los artistas comprenderán que la censura, real o presunta, de la RDA no podía provocar al arte los daños producidos por la censura del mercado. Los ciudadanos constatarán que incluso sumando la burocracia de la RDA y la cacería a los productos escasos no había necesidad de que sacrificaran todo el tiempo libre que tienen ahora que sacrificar con la burocracia de la RFA. Los obreros y los campesinos se darán cuenta que la RFA es el Estado de los empresarios (o sea, de los capitalistas) y que no por casualidad la RDA se llamaba Estado de los obreros y de los campesinos. Las mujeres le darán mayor valor, en la nueva situación, a la igualdad y al derecho de decidir sobre su propio cuerpo de los cuales gozaban en la RDA.
Después de haber conocido de cerca las leyes y el derecho de la RFA muchos dirán con la señora Bohley, a quien los comunistas no son de su agrado: «Hemos pedido justicia. Nos han dado otro Estado». Muchos comprenderán también que la libertad de decidir entre CDU/CSU, SPD y FDP es solamente una libertad aparente. Se darán cuenta de que en la vida de todos los días, especialmente en el puesto de trabajo, tenían mucha más libertad en la RDA que la que tienen ahora. En resumen, la protección y la seguridad que la pequeña RDA, tan pobre con respecto a la RFA, garantizaba a sus ciudadanos no serán ya minimizadas como cosas obvias, porque la realidad cotidiana del capitalismo se encargará ahora de hacer comprender a todos cuanto valiosas eran.
El balance de los cuarenta años de historia de la RDA es diferente del que se presenta por los políticos y por los medios de masa. Con el paso del tiempo esto se hará mucho más evidente.
Queréis transformar el proceso contra nosotros, miembros del Consejo Nacional de la Defensa de la RDA, en un proceso de Nuremberg contra los comunistas. Pero este tentativo está destinado al fracaso. En la RDA no había campos de concentración, no habían cámaras de gas, sentencias políticas de muerte, tribunales especiales, no estaban ni la Gestapo ni las SS. La RDA no ha hecho la guerra y no ha cometido crímenes de guerra contra la humanidad. La RDA ha sido un país coherentemente antifascista que gozaba de altísimo prestigio internacional por su empeño a favor de la paz.
El proceso contra nosotros “peces gordos” de la RDA debe servir de respuesta a aquellos que dicen que «agarran siempre los peces pequeños, a los grandes los dejan escapar». Nuestra condena serviría por tanto a eliminar todo obstáculo para poder perseguir también a los “peces pequeños”. Hasta ahora, de todas formas, no se han detenido mucho para hacerlo.
El proceso sirve para construir las bases para etiquetar a la RDA de Estado injusto e ilegal. Un Estado gobernado por “criminales” y “homicidas” de nuestro calibre no puede ser otra cosa que ilegal e injusto. Quien estaba en estrecha relación con nuestro Estado, quien era ciudadano consciente de sus propios deberes debe ser marcado con el signo de Caín. Un Estado contrario al derecho no puede no ser dirigido y gobernado por otra cosa que no sean “organizaciones criminales” como el Ministerio de la Seguridad y el SED. Se invocan culpas y condenas colectivas en lugar de responsabilidades individuales porque así se puede enmascarar la falta de pruebas a los crímenes atribuidos. Existen pastores y párrocos de la RDA que ahora son servidos en bandeja a una nueva inquisición, una moderna cacería de brujas. Millones de personas son así emarginadas y proscritas de la sociedad. Muchos ven reducidas al extremo las posibilidades de existir. Basta ser registrado como “colaborador informal” para ser condenado a la muerte civil. El periodista autor de las denuncias recibe elogios y grandes recompensas. De sus víctimas nadie se preocupa. El número de suicidios es tabú. Y todo esto sucede a mano de un gobierno que se dice cristiano y liberal y además con la tolerancia e incluso el apoyo de una oposición que no se merece su nombre por lo que vale el calificativo “social”. Todo esto con la marca de calidad del Estado de derechos que se han autoatribuido.
Este proceso también revela toda la dimensión política como proceso a los antifascistas. En los momentos en que la canalla neonazi enloquece impune en las calles y los extranjeros son perseguidos y asesinados como en Mölln, ahí es donde el estado de derecho muestra toda su fuerza arrestando a los judíos que protestan y persiguiendo a los comunistas. Para hacer esto no se quejan de falta de funcionarios y de fondos. Estas son cosas que ya hemos visto en el pasado.
Este proceso, si queremos resumir el contenido político, se da en continuación a la guerra fría y niega la nueva mentalidad. Este revela el verdadero carácter político de esta República Federal. La acusación, las órdenes de captura y la sentencia sobre la admisibilidad de la acusación llevan la huella del extremo de la guerra fría. Las sentencias se reconstruyen con precedencia a 1964. Desde entonces el mundo ha cambiado, pero la injusticia alemana embasta procesos políticos como en los tiempos de Guillermo II. Ha superado ya la momentánea “debilidad” política liberal que la había afectado después de 1968 y ahora ha recuperado la espléndida forma anticomunista de un tiempo.
De nosotros se dice que somos dinosaurios incapaces de renovarnos. Este proceso hace ver donde están en realidad los dinosaurios y quien es incapaz de renovarse. Hacia el exterior se exhibe una gran flexibilidad. A Gorbachov se le atribuye la ciudadanía honorífica de Berlín y magnánimamente se le perdona de haber elogiado los así llamados disparadores del muro inscribiendo su propio nombre en el libro de honor de ellos. Internamente se exhibe ser «duros como el acero de Krupp» y el viejo aliado de Gorbachov se manda a un proceso. Gorbachov y yo hemos sido exponentes del movimiento comunista internacional. Se sabe que sobre algunos puntos esenciales teníamos opiniones diferentes. En aquella fase, sin embargo, yo pensaba que los elementos de divergencia fueran menos relevantes de los que teníamos en común. El canciller federal no me ha comparado a Goebbels, como ha hecho con otros, ni se lo hubiera nunca perdonado. Ni para el canciller ni para Gorbachov el proceso en contra mía constituye un obstáculo a su estrecha amistad. También esto es significativo.
Mis consideraciones terminan aquí. Hagan ustedes por lo tanto lo que no pueden dejar de hacer".
Fuente: RebeldeMule. Traducido a partir de la versión en italiano: Discorso di autodifesa del compagno Erich Honecker pronunciato davanti al tribunale di Berlino (Visto en www.lamanchaobrera.es)

14 de septiembre de 2012

Sobre "disidentes" y elecciones en Cuba

Por Osmany Sánchez. Enviado por La Joven Cuba

Es imposible que un candidato que se presente como comunista o como socialista pueda ascender dentro del sistema electoral norteamericano. No es necesario siquiera presentarse como afiliado a estos partidos, basta con que el candidato no reciba el respaldo de los grupos de poder para que no tenga la más mínima posibilidad de ser elegido.

El sistema no está diseñado para que seas elegido por tus méritos sino por tu dinero. No importa cuáles sean tus cualidades, sino tienes millones de dólares para “crear” tu imagen, manipular a los electores y saturar los medios de comunicación de mensajes a tu favor, entonces no existes.

En Cuba el sistema electoral, aunque imperfecto, tiene otras características. En esta etapa en la que estamos ahora por ejemplo, lo que decide es la opinión que tengan tus vecinos sobre ti, y tienen la oportunidad de decir públicamente cuáles son tus virtudes y tus defectos.

La gran prensa dedica grandes espacios a desacreditar nuestro sistema electoral y para eso cuentan con el respaldo de los llamados “disidentes”, que declaran una y otra vez que no participan en el proceso porque no es democrático, pero ¿Es esa la verdadera razón de su negativa a participar?

Para ser elegidos como delegados, los candidatos deben someterse al criterio de sus vecinos, que los conocen bien, y a diferencia de la prensa internacional, a estos no se les puede engañar con tanta facilidad. No me atrevería a decir que todos los detractores de la Revolución tienen antecedentes como delincuentes comunes, pero conozco unos cuántos que pasarían un mal rato si se atreven a presentarse como los que resolverán los problemas de sus vecinos.

Si estos “disidentes” se presentaran como candidatos tendrían que cambiar el discurso que dedican diariamente a Radio Martí o a otros de los espacios dedicados a tiempo completo a desacreditar a la Revolución cubana.

Imagínense ustedes que Martha Beatriz Roque diga en su cuadra frente a todos sus vecinos que le da lo mismo que los yanquis invadan a Cuba, como ha dicho en otras ocasiones. Qué pasaría si le dijera a alguien que no lo puede atender a esa hora porque tiene una citación en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana para participar en las elecciones de ese país, como hizo en el 2004.

En una carta dirigida al presidente Barack Obama, el “disidente” Manuel Cuesta Morúa le decía:

“Desde luego, Estados Unidos no comparte ninguna responsabilidad por la crisis estructural e histórica de Cuba; su única responsabilidad es la de proporcionar las coartadas que han servido para que el conflicto Estado-sociedad sea constantemente reemplazado por un conflicto entre Estados. En tal sentido, las tradicionales políticas norteamericanas han constituido el mejor estabilizador del gobierno cubano.”

Imaginen ustedes que Cuesta Morúa le diga eso a sus vecinos y que entre ellos esté algún familiar cuyo niño no haya podido recibir tratamiento con el agente anestésico inhalatorio Sevoflurane o que esté ingresado en el Cardiocentro Pediátrico William Soler sin poder acceder a las válvulas protésicas por culpa del bloqueo norteamericano. Y estos son solo dos ejemplos.

El 2 de marzo de 1995 se produce una infiltración por las costas de Puerto Padre, Las Tunas, de dos terroristas procedentes de Miami. Traían con ellos 51 libras de explosivo C-4 y otros medios de guerra. La bomba colocada por ellos en el hotel Sol Palmeras en Varadero pudo ser desactivada antes de explotar, pero acciones similares han provocado en nuestro país más de 3478 muertos y 2099 mutilados.

Cuál sería la reacción de los vecinos de Eliécer Ávila, cuando en su natal Puerto Padre les diga que él no entiende por qué el estado cubano destina tanto dinero al Ministerio del Interior. Quizás alguno de los presentes hubiese sido asesinado por esos terroristas si los hubiese descubierto en el momento de la infiltración.

No es por desconfianza con el sistema electoral que estas personas no se presentan a las elecciones en sus barrios. Si en Cuba se aplicara la democracia de los millones en campañas electorales y tuvieran a su disposición a los grandes medios para engañar y confundir entonces lo hicieran. Lo hicieran igual si fuera un negocio para enriquecerse y no un compromiso con sus vecinos.

Algunos nos acusan de actuar en plaza sitiada pero es que en realidad estamos en una plaza sitiada. Los cambios y transformaciones que hagamos para hacer más efectiva nuestra democracia deben hacerse sin olvidar que contra Cuba hay destinado un presupuesto ilimitado para pagar a los mercenarios que se dedican a la labor de zapa dentro del país.

Un desconocido plan para destruir a la Unión Soviética



Por Alexandr Trubitsin. Extraído del Partido Comunista de los Obreros de Rusia-Partido Comunista Revolucionario. Traducción Marina Svetlova.

El 23 de marzo 1940 desde el suburbio de Londres, en el aeropuerto de Heston voló un avión bimotor de pasajeros "Lockheed 12A", con número de registro G-AGAR. Llevaba al piloto británico Haig MacLaine. El avión iba rumbo a Malta, luego voló a El Cairo, y después a la base militar británica en Bagdad. A partir de ahí, subieron a bordo dos expertos en fotografía aérea, dirigiéndose el avión hacia la frontera soviética. El inadvertido vuelo desde el extranjero, lo realizaron a una altitud de dos mil metros; así el avión voló durante una hora sobre Bakú, haciendo un detallado reconocimiento.

¿Que podrían obtener?


Las fotografías capturadas fueron trasladadas a los servicios secretos de Inglaterra y Francia. En base a ellas, fueron elaborados los planes de un ataque sorpresa contra la Unión Soviética, bajo el epígrafe en inglés "Ma-6" y en francés "RIP. Inflamar Industria Rusa". El ataque debía comenzar con el bombardeo de las ciudades de Bakú, Grozny, Batumi, Poti y Maikop. Para bombardear el oleoducto de Bakú fue planeado con bombarderos británicos "Blen-heim," y el americano "Glenn Martin" en la cantidad de 90-100 aeronaves. El bombardeo tenía como objetivo que anduviesen día y noche machacando el lugar, guiados por las llamas. Todos los habitantes de esas zonas junto a los campos de petróleo, refinerías y puertos petroleros morirían en el incendio.


A principios de 1940, en la Unión Soviética se completó la construcción de refinerías. Pero desde la antiguedad toda la zona era una enorme depresión de balsas de nafta, con un gran número de torres de madera de extracción. Según los expertos norteamericanos, "en esos lugares el suelo estaba empapado de engrudo donde el fuego se propagaría a gran velocidad y se extendería a a otros campos ... La lucha contra estos incendios tomaría varios meses, y la recuperación de la producción, más de un año".

Los conocimientos modernos pueden evaluar el impacto de los bombardeos como un catástrofe ambiental. Se trataría de la aparición de "columnas de convección" por el fuego, que propagado por el aire caliente llevaría los productos generados por la combustión a la atmósfera superior, y esto significaría lluvia ácida, el calor se instalaría en la atmósfera, contaminando con sustancias cancerígenas y mutagénicas toda la región. Se impregnarían las tierras de pozos profundos con emisiones de "agua muerta", que contendrían compuestos de cobre y nitrógeno. Estos productos correrían, debido a la combustión, hacia el mar y aniquilarían la vida marina. Un desastre para los residentes en Bakú, pues no tendrían agua potable, porque pocos pozos no estarían envenenados debido a los resíduos de la combustión.

Esto era estudiado antes incluso de los bárbaros crímenes de Dresde, Hiroshima y Nagasaki, por el Occidente "civilizado",fríamente, que mataría a cientos de miles de civiles. Era tétrico, porque en Bakú y en Dresden o Hiroshima o Nagasaki, no había ninguna fuerza significativa e instalaciones militares.

Todos los preparativos iban en serio


El secretario francés Leger, del Ministerio de Relaciones Exteriores exhortó al embajador americano Bullitt, el 11 de enero de 1940:
"Francia no rompería las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, no habría declaración de guerra, porque se destruiría de un golpe la Unión Soviética, si fuera posible, porque era necesario, por la fuerza de las armas".

El primer ministro francés Daladier ofreció enviar a la escuadra al Mar Negro para el bloqueo de las comunicaciones soviéticas y bombardear desde el mar a Batumi. El 19 de enero 1940, envió un documento para atacar a la URSS, al Jefe de las fuerzas de Tierra Aliadas en Francia, y el Vicepresidente del Consejo Supremo Militar, General Gamelin y al Comandante de la Marina francesa Almirante Darlan. Dos copias del documento se enviaron respectívamente al general Kielce, comandante del Ejército de Francia, y al General Vyuyemenu, el jefe de su flota aérea.

El 24 de enero 1940 El Jefe del Estado Mayor Imperial, el general Ironside de Inglaterra introdujo un memorando del Gabinete de Guerra "La principal estrategia de guerra", donde escribió: "A mi juicio, podemos ofrecer una ayuda eficaz a Finlandia sólo en caso de que Rusia atacará siempre a más objetivos, y lo más importante, dar un golpe contra el oleoducto a Bakú, del área petrolífera, para provocar una grave crisis de estado en Rusia ".

El 31 de enero 1940 en una reunión de los jefes de Estado Mayor de Gran Bretaña y Francia, en París, el general francés Gamelin ofrece a los británicos bombardear objetivos en el corazón de Rusia; El Jefe Adjunto del Estado Mayor del Aire, el mariscal de Inglaterra Pierce, apoyó la propuesta.

Como se suele decir, donde el caballo hinca su casco, el cangrejo mete su pinza. El ministro iraní de Guerra Nahdzhavan hizo un llamamiento a los británicos, con un pedido para el suministro de 80 aviones, con planes coordinados para la guerra con Rusia.

El 03 de febrero 1940 el General francés Zhono, miembro del Estado Mayor, pide al General Comandante de la Fuerza Aérea francesa en Siria, explorar la posibilidad de un ataque aéreo a Bakú. Tres días más tarde, el tema fue discutido en una reunión de los militares británicos, buscando la aprobación del Consejo de Ministros, ya que los Jefes del Estado Mayor preparaban una acción bien coordinada para lograr la solución al "problema ruso".

El 28 de febrero 1940, la fuerza aérea británica con sede en Francia realiza un documento con cálculos específicos de las fuerzas y los medios para atacar a Bakú. El enfoque británico de la cuestión a fondo, ofrece un ataque contra nuestro país desde tres direcciones. Al final, todos los detalles fueron acordados, en marzo, reuniéndose con los dirigentes del Estado Mayor turco, lo cual significaba que Turquía también participaría en el ataque a la URSS. Un trabajo más intensivo tuvo lugar en abril, en la preparación, coordinación y concreción de los planes de agresión. Daladier reemplazado como primer ministro por Reynaud fue aún más "agresivo" que su predecesor, y exigió de los británicos participar más.

La Máquina Infernal preparatoria para atacar a la URSS empezó a contar sus últimos días y horas, antes del bombardeo a las regiones petroleras del país, programándose para el 15 de mayo de 1940. Aeródromos de la fuerza aérea británica y francesa en el Medio Oriente, fueron construidos hasta agotar las existencias de combustible de aviación, de explosios de alto poder, y bombas incendiarias. Los navegantes establecieron los mapas de la dirección del ataque, los pilotos trabajaron toda la noche en el bombardeo. El 10 de mayo 1940 Reynaud fue llamado por Churchill, aquél informó que en el ataque del 15 de mayo, Francia estaba lista.

¿Qué les impidió realizarlo?

Pero, ¡paradojas del destino! El 10 de mayo, cinco días antes del inicio de la guerra de Inglaterra y Francia contra la Unión Soviética, Hitler ordenó poner fin a la "guerra falsa" con Francia, sin combates, y pasar a la ofensiva. Los alemanes derrotaron en pocos días a los franceses, que les ganaron anteriormente, y ya los planes napoleónicos aliados no podían realizarlos en una nueva campaña contra Rusia. Los alemanes no destruyeron a la Fuerza Expedicionaria Británica en Francia, lo que permitió salvarse las reservas inglesas en Dunquerque.

A sólo cinco días, ¡la historia cambió mucho mejor para nosotros! La guerra sería completamente diferente, porque tras el alevoso ataque de los agresores británicos y franceses nuestra defensa se hubiese tornado más dificil si hubiesen atacado también los alemanes. La Inteligencia Soviética estaba al tanto de los planes para atacar a Bakú y tenía las respuestas preparadas. Se habían desarrollado y trasladado cazas de gran altura MiG-3, que serían capaces de interceptar a los bombarderos británicos, americanos y franceses a gran altitud. Contra los cazas británicos armados solo con ametralladoras, estaban preparados los cazabombarderos Il-2, que los hacía ineficaces para defender a los bombarderos franceses e ingleses. Así pues, contra los ataques aéreos "aliados" estábamos preparados y no habrían traído los desastres, la muerte y la destrucción, que habían esperado. Pero, la diferencia es que todo el mundo sabría quién era realmente el agresor. Todo cambiaría por completo en las relaciones con Alemania, y sería posible que también cambiaría nuestra historia, pues es muy diferente la fecha del 22 de junio 1941 que la fecha de 15 de mayo de 1940, esto es en cuanto, a los sacrificios y las pérdidas.

En cuanto a Hitler, Stalin dijo una vez a sabiendas, "que los Hitlers vienen y van, pero en Alemania, siguen existiendo el pueblo alemán. Tarde o temprano, el sistema político que se hubo desarrollado en Alemania se habría corrompido con los excesos, como en el pasado con los últimos fuegos de la Inquisición y las Cruzadas, la persecución de los gentiles, y la quema de brujas. ¿Soy así egoísta?, lo más importante, es el ataque contra mi país. Y ¿qué pasa con las relaciones de Alemania con Gran Bretaña y Francia?, me preocupan un poco. Especialmente en Inglaterra tuvo su Sir Oswald Mosley, líder de los fascistas británicos, un miembro del Parlamento británico y del gobierno, que conocía tanto a los reyes ingleses y belgas, y a Hitler y Goebbels, encontrarían un lenguaje común. Cien mil voluntarios franceses lucharon contra Rusia en el ejército de Hitler, y los últimos defensores del búnker final, fueron SS franceses."


En Tiumen, inauguran un monumento a Félix E. Dzerzhinski

Por S. Mijailov. Extraído del Partido Comunista de los Obreros de Rusia-Partido Comunista Revolucionario.

En Tiumen, en el Parque de "Los Guardias de Frontera" se encuentra un monumento a Félix Dzerzhinski. La inauguración del monumento tuvo lugar el 11 de septiembre y se dedicó al 135 aniversario del estadista de la época soviética, el jefe de la Cheka y el organizador de los servicios fronterizos del joven país de los Soviets.

Félix Dzerzhiski en 1926, el año que falleció

Después de la Revolución de Octubre en 1917, Félix fue nombrado presidente de la Comisión Extraordinaria de toda Rusia de la CPC de la RSFSR para la Lucha contra la Contrarrevolución y el Sabotaje.

La historia del monumento es compleja, desde mediados de la década de los 90, se la mantuvo en un garaje en la región de Golyshmanovo de Tiumen. Por iniciativa del presidente del consejo de veteranos del distrito de Golyshmanovo, Vasily Pavlovich Ouspenski y sus colegas del consejo regional de veteranos, la escultura fue restaurada. Esto nos fue informado por el vicepresidente de la "Unión de Veteranos de la Seguridad del Estado de la región de Tiumen" Efremov Vasily.

Como presidente de la Junta de veteranos de guerra, nos pusimos manos a la obra, y en cumplimiento de la ley cuando se encargó el monumento en el Distrito de Golyshmanovo.

VP Asunción, es el autor del monumento. Es un escultor, pintor, y ex investigador. El veterano miembro de la milicia Alexander Ignatievich Leonovich, veterano de guerra fue un ardiente defensor de la instauración del movimiento, pero por desgracia, ya no está con vida. El Monumento de hierro de Félix se encontraba en el antiguo edificio del departamento de policía del distrito, cuando la policía lo trasladó a un nuevo edificio, a un lugar donde el monumento a Dzerzhinski no estaba preparado. Esto fue después de la caída de la Unión Soviética. Durante todo este tiempo el monumento querido, fue vigilado por los veteranos hasta que se decidió instalarlo en Tiumen, en la plaza de los guardias fronterizos.

Al hablar, en la ceremonia de inauguración del monumento a Dzerzhinski, el presidente del consejo regional de veteranos de las fuerzas de guerra, del trabajo y de la ley, el Coordinador I. A. Shapovalov agradeció a los veteranos de distrito Golyshmanovo los desvelos en la conservación del monumento de hierro de Félix.

"Yo no soy militar, soy un constructor. Por ello, Dzerzhinski, además de ser el primer jefe de la Cheka, fue el primero que en los años veinte del siglo pasado dirigió el Consejo Supremo Económico y bajo su batuta creció la industria en aquellos años difíciles para nuestro país, y nosotros, como fabricantes, honramos su nombre, no inferior en trabajo al efectuado en la KGB, dijo Igor. Un monumento a Félix Dzerzhinski se ha establecido aquí para los siglos. Además, tengo una propuesta del consejo regional de veteranos para solicitar al ayuntamiento, por los veteranos de Moscú y su presidente Vladimir Ivanovich, para allí instalar también el momumento dedicado a Félix en el lugar donde estaba. "

Al hablar en una reunión, el Primer Secretario del Comité Regional del PCUS FEI-AK Cherepanov, dijo que el principio fundamental de la actividad de Dzerzhinski era su orden para desarrollar la Cheka, "el chequista debe tener un corazón caliente, la cabeza fría y manos limpias". Él estuvo detrás de la creación de la Cheka, la GPU, el KGB, la milicia soviética y las fuerzas fronterizas de la joven república soviética. Pero lo más importante, por iniciativa de Dzerzhinski se termino que los niños no tuviesen hogar en la joven república de los Soviets. Millones de niños que se habían quedado sin padres después de la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil, se recogieron en las colonias infantiles, donde recibieron capacitación, educación, y se especializaron en distintos trabajos. Fueron ingenieros, científicos, oficiales, defensores de la Unión Soviética. Con ellos se construyeron nuevas fábricas, en las ciudades, se desarrollo nuestra gran potencia industrial, que logró la victoria sobre la Alemania nazi.

La manifestación, que tuvo lugar en el parque de "Los Guardias de Frontera" se reunieron los representantes de las organizaciones de veteranos, no sólo de la región de Tiumen, sino también de Chelyabinsk, Kurgan y Ekaterimburgo. Recuerden que el primer jefe de la Cheka llegó a ser miembro de los veteranos de guerra. Los veteranos, guardias fronterizos y otros estudiantes, recibieron el número 35 del periódico "El trabajo en Tiumen" donde se expone un artículo sobre Félix Dzerzhinski. Eso sí, no vinieron a las reuniones los representantes de las autoridades regionales, de la ciudad, del Distrito Administrativo Central de Tiumen, ni del jefe de la FSB y el Ministerio del Interior de la región de Tiumen.


8 de septiembre de 2012

La formación de científicos en la URSS

Por Ruben Martínez. Extraído de la Mancha Obrera.

Analizar en un solo artículo la trayectoria seguida por la Unión Soviética en el establecimiento de una enseñanza superior acorde a las tareas de la edificación socialista es no solo difícil, sino imposible, si atendemos a la primordial novedad que el propio derecho revolucionario le traspasa a cada una de las cuestiones esenciales a tratar. No obstante ello, sería conveniente dar una visión total del sistema educacional al que se deben en un plazo histórico relativamente corto- los más asombrosos logros en el orden cultural y científico en lo que va de siglo.
Recién estrenado el Socialismo en la vieja Rusia de los Zares, fue preocupación cimera de los soviéticos, la restauración de todos los planes de enseñanza existentes, planes arcaicos que impedían el desarrollo cultural de las clases más numerosas del país, así como el de la mujer, que se veía proscripta de la instrucción superior. Para levantar la nueva sociedad, se requería de modo imperioso asimilar con espíritu crítico y utilizar en vasta escala los conocimientos científicos y técnicos heredados del Capitalismo de los sistemas sociales que le precedieron. Pero como indicaba Lenin: “sólo transformando radicalmente la enseñanza y la educación de la juventud se conseguiría que el fruto de los esfuerzos de la joven generación fuera la creación de una sociedad que no se pareciera a la antigua”.
Las dificultades eran muchas, y los propios sistemas educacionales nuevos fueron objeto de cambios constantes, de prolongadas experiencias y comprobaciones en el terreno de la práctica de los resultados que se obtenían.
Los primeros planes desarrollados se encaminaban a la eliminación total del analfabetismo en el país; tarea ingente si se considera que las ¾ partes de los habitantes de la Rusia pre- revolucionaria eran analfabetos. Luego se establecieron medidas que han contribuido sobremanera al desarrollo cultural de la URSS como la de implantar en lo fundamental, la enseñanza general obligatoria de los 10 grados en ciudades y calidades rurales, la instrucción gratuita por sistemas de Becas, así como la creación de “facultades obreras y campesinas" a las aulas de la escuela superior y transformar radicalmente a ésta de pleno acuerdo con el Estado proletario. Las “facultades obreras” han desempeñado pues un gran papel en la formación de la intelectualidad rusa -sabios como Michurin, Timiriazav, Pavlov, Gubkin y otros- entregaron desde el primer momento todas sus energías y conocimientos a la creación de la nueva sociedad, el contar con un número mayor de ingenieros, médicos, técnicos, etc., era una necesidad inaplazable de la Revolución para asegurar el impetuoso desarrollo de la economía y la cultura del país.
Es interesante constatar el cambio que estas facultades impusieron en la composición social de la escuela superior. Si observamos dicha composición en la Academia Petrovski ( actualmente Academia Agrícola Timiriazev) en vísperas de la Revolución de Octubre y luego ella, tendríamos que entre los 1, 322 estudiantes con que contaba había: 2 príncipes, 1 barón, 170 nobles, 196 hijos de militares, 94 hijos de eclesiásticos, 72 ciudadanos de honor, 73 comerciantes. En 1939 en dicha Academia estudiaban 636 obreros, 726 campesinos koljosianos y 652 empleados.
La formación de científicos se llevaba a cabo en la URSS de manera planificada y con arreglo a un sistema único, lo que le permite a los organismos de planificación tomar parte activa en la distribución de personal por ramas de la Ciencia y por especialidades.
El número de especialistas con instrucción media y superior ocupados en la economía de la URSS ascendió a unos 7 millones y medio de personas, es decir, 39 veces más de lo que disponía en 1913 la Rusia Zarista. Así mismo el número anual de graduados universitarios era mayor que el de Estados Unidos, Inglaterra y otros países capitalistas juntos.
Como un complemento a la instrucción superior se creó un sistema de estudio post- Universitario: la Aspirantura; dándose el nombre de aspirante a las personas que se preparan para la labor científica y pedagógica- siempre bajo la supervisión de un profesor para cada alumno. El plazo normal de los estudios era de tres años, durante los cuales el aspirante investiga las cuestiones fundamentales de la disciplina a la que va a consagrarse. Se establecieron así dos grados académicos post- universitarios: el de candidato a Doctor, y el de Doctor en Ciencias y tres títulos académicos- Dr. En Ciencias- era necesario ser candidato a Doctor y defender en público la tesis doctoral, en la que se debía exponer un trabajo de investigación personal que resuelva o sintetice teóricamente problemas científicos, preocupándose porque sea una innovación de marcado interés.
Las perspectivas del progreso técnico- económico de la URSS, presentaba a los trabajadores de la sociedad soviética, exigencias cada vez mayores. Una tarea esencial del sistema soviético de enseñanza consiste, no solo en satisfacer mejor las crecientes demandas de especialistas altamente calificados, sino también en preparar las condiciones para dar un poderosos impulso a la formación cultural y técnica de la clase obrera y del campesinado, para borrar los límites existentes entre ellos y los intelectuales, para superar lo antes posible, la diferencia entre trabajo manual e intelectual.
La nueva manera de abordar la organización de la enseñanza, la combinación según el principio marxista – leninista del estudio con el trabajo, permitieron no solo superar el carácter unilateral y un poco abstracto de la enseñanza- que, como es notorio ha alejado un tanto de la vida a la escuela- sino que dio ocasión a que los alumnos revelarán el máximo su talento y su iniciativa, comprendiendo mejor el valor y la esencia de los distintos aspectos de la actividad del hombre.
El magnífico acervo que experiencias de la Unión Soviética y los demás países Socialistas nos brindan, contribuyeron a superar el sub.- desarrollo cultural y científico de la larga etapa de penetración imperialista y subordinación a intereses extraños han llegado a nuestro país.
En ellos, confrontaron situaciones similares a las nuestras, en la orientación popular que han dado a su cultura, tenemos un gran ejemplo; pues no solo elevaron nuestro nivel cultural sino hicieron que la Ciencia sirva a los fines realmente democráticos y humanos que le son consustanciales, la labor que específicamente nos atañe, como estudiantes, dentro del gran empeño nacional que es el establecimiento de un nuevo orden social incompatible con la miseria y la ignorancia.

Carta de un joven que se irá

Publicado por Vincenzo Basile, autor de Capítulo Cubano. Enviado por La Joven Cuba


Durante los últimos meses, la blogosofera cubana -y no solo- ha sido encendida por un variegado intercambio epistolar entre unos cubanos diseminados en varios rincones del planeta. En este sentido, el pasado 13 de junio, el blog matancero La Joven Cuba publicaba un artículo titulado Carta a un joven que se va. Días después, el mismo blog divulgaba una réplica titulada Carta de una joven que no se va. Sucesivamente, recorría por la red una Carta de un joven que se ha ido. Y días atrás, finalmente, La Joven Cuba publicaba un texto del bloguero Osmay Sánchez titulado La carta perfecta.

Personas que lamentan que un amigo se va. Personas que enuncian apasionadamente las razones por las cuales se quedan. Personas que han dejado la Patria y hablan de lo bueno que han encontrado afuera. A pesar de la fantasía o de la veracidad de las experiencias contadas en dichas cartas, el lema central es siempre el mismo, es decir, la emigración cubana (analizada bajo distintas perspectivas, por supuesto). El hecho parece tan natural. Cubanos que se quedan, cubanos que se van. Es lógico, una condición casi congénita. Así les han enseñado a ellos. Y asi me han enseñado a mi. El cubano que busca un futuro mejor tiene que irse del país. El cubano que se queda para construir su codiciada utopía tiene que sacrificarse. No se puede escapar de este círculo vicioso.

Reflexionando sobre todo eso, he decidido añadir mi perspectiva (contraria). Yo soy italiano y estudiante. Estudio para graduarme y luego empezar mi vida en Cuba. Quien lea me dirá que estoy completamente loco. Quien me conoce ya lo afirma desde hace tiempo, desde hace cuando empezé a manifestar paulatinamente mi futura intención. Necesito reiterarlo claramente: soy un joven que se irá a Cuba. Yo me iré a Cuba.

Cuando personas -cercanas o lejanas- saben de mi proyecto futuro, en la mayoría de los casos llega el típico sermón. Cuba no es solo baile, fiesta, música y playa. Cuba no es un paraíso. Cuba es trabajo y duro sacrificio. En otros casos, por suerte menos frecuentes, llega la escuálida felicitación, acompañada por la rídicula convicción de que en Cuba viviré como un pashá, rodeado de lindas chicas mulatas que ofrecen sexo y tomando mojitos a la sombra de una palma real.

Aclaramos de una vez. No soy un ingenuo soñador. No soy un rico heredero. En mi decisión soy pragmático y soy consciente de los sacrificios que allí me esperan. Renunciaré a lo que tengo aquí, al nivel de vida al que estoy acostumbrado a conducir. Dejaré aquí mi coche y mi moto (las dos son de mis padres). Renunciaré a mi supercomputadora tecnológica y a una excepcional conección con fibra óptica sin límites diarios. Tal vez usaré una bicicleta, con mucho sacrificio incial, o aprenderé a entender el funcionamiento del asfixiante transporte público y a gritar “¿el último?”. Estoy seguro de que echaré de menos mi silencioso aire acondicionado en las calurosas noches isleñas. Volveré al viejo ventilador de los años noventa. Quizás una o dos veces al mes podré conectarme a internet a una velocidad de tortuga. Ni hablar del móvil. Olvidaré el gran televisor de plasma y los casi mil canales satelitares y me acostumbraré al viejo tubo de rayos catódicos que caracterizó mi transitoria niñez. Me enfrentaré a una angustiosa burocracia. Haré horas de colas y más colas buscando papeles y documentos. Me perderé en los largos pasillos de los despachos públicos buscando mi incierto destino. El salario no alcanzará para nada. El arroz se convertirá en mi mejor amigo. La carne de res será un recuerdo lejano. Pero, por fin, estaré en Cuba. No puedo aquí imaginar precisamente como será mi vida en Cuba. No puedo saber exactamente lo que voy a encontrar. Pero es un reto que acepto, que ya he aceptado desde hace unos años. No quiero resultar arrogante y afirmar, desde aquí, que seguro lograré este propósito. Tal vez fallaré y volveré a mi país. Pero es algo que tengo que intentar. Es algo que debo hacer para poder un día vivir sin remordimientos.

Dejaré la vieja Italia, esta señora moribunda que creo que nunca va a despertar del coma profundo en el que se encuentra desde hace décadas. Por supuesto no hablo (solo) de economía. La crisis aquí es muy grave, pero por el momento el llamadojoven italiano medio sigue conduciendo una vida sin muchas renuncias, con sus necesidades y vicios. Yo estoy en este grupo. No me iré por razones economicas. Sería absurdo pretender vivir materialmente mejor en un país del tercer mundo como Cuba. Me iré por una crisis generalizada que afecta a nuestra juventud. En un preciso momento de nuestra vida, la sociedad nos impone tácitamente una elección. Debemos decidir si vamos a formar parte de la buena Italia, trabajadora y consumidora, divertida y fútil, desinteresada, indiferente, o si seremos miembros de la minoría extraña, de los antisistémicos, de los que se acostumbran y al mismo tiempo se quejan. El resultado sustancial, finalmente, no cambia. Yo he decidido pertenecer a ninguna de esas dos eternas facciones. No puedo ser un indiferente, pero al mismo tiempo no quiero pasarme la vida quejándome de lo que me rodea, tras aceptarlo tácitamente.

No quiero y no puedo hacer una lista de los males materiales que afectan a mi sociedad (italiana, europea y occidental). No son esos males que principalmente me llevaron a tomar esa decisión. Por supuesto, Italia me queda muy estrecha en este momento, pero se trata de un conjunto de sensaciones, de sentimientos, de pasiones, de valores. Las palabras nunca podrían exteriorizar completamente lo que llevo dentro, mis deseos más entrañables. Lo que más se acerca a mi pensamiento es una citación que me guía desde hace años:

He vivido muchas cosas, y creo que ahora sé lo que se necesita para ser feliz. Una vida tranquila y alejada en el campo, con la posibilidad de ser útil para otras personas con las que resulta fácil hacer el bien y que no estan acostumbradas a que las ayuden. Quizá un trabajo que sea de algún provecho, y luego descansar, la naturaleza, libros, música, el amor al prójimo... Esa es mi idea de la felicidad. Y para culminar todo lo anterior, que usted fuera mía, y que tuviéramos hijos tal vez. ¿Qué más puede desear el corazón de un hombre? [Lev Tolstói, La felicidad conyugal]