13 de mayo de 2011

Familiares niegan paliza a opositor cubano muerto

Escrito por Guillermo Nova en La Republica

Familiares y especialistas médicos que atendieron al opositor cubano Juan Wilfredo Soto negaron que fuera golpeado por la policía, contradiciendo de esta manera la versión de la disidencia, la cual generó fuertes críticas internacionales.

Rosa Soto, hermana del fallecido, señaló que no tenía ninguna marca de golpeadura y declaró que todo “es un invento de la propaganda contrarrevolucionaria", recogió el diario Granma.

Por su parte Madelín Soto, sobrina de Juan Wilfredo, manifestó su sorpresa por la polémica creada ya que él nunca le comentó antes de morir sobre ningún tipo de agresión física contra su persona.

Varios testigos que presenciaron la detención de Soto, en la central ciudad de Santa Clara, coincidieron en que los agentes del orden público lo condujeron a un carro patrulla sin que hubiese el más mínimo forcejeo ni discusión.

El médico forense Ricardo Rodríguez, que le practicó la autopsia, señaló como causa del fallecimiento una pancreatitis aguda, con focos hemorrágicos a nivel de cola y cuerpo pancreáticos.

Durante la necropsia no se apreciaron signos de violencia a nivel externo o interno y se descartó la supuesta golpiza como detonante de la pancreatitis, dado que un trauma, para que llegue al páncreas, tiene que ser visible, afirmó el médico forense.

La polémica comenzó cuando Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo, también residente en Santa Clara, aseguró que Soto había sido asesinado por la policía, al propinarle una golpiza en un parque público.

Rápidamente Elizardo Sánchez, presidente de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos, se sumó a la denuncia internacional y afirmó no tener ninguna duda de que Soto murió por una paliza policial.

La respuesta no se dejó esperar y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, aseguró que el bloque comunitario pedirá de inmediato a La Habana explicaciones sobre la muerte del opositor, mientras que el viceministro alemán de Relaciones Exteriores, Werner Hoyer, exigió una investigación.

El gobierno cubano rechazó las acusaciones en lo que calificó como una campaña mediática contra la nación caribeña.

Lukashenko: "De acuerdo con mis convicciones, soy socialista"



Debido a la repercusión que ha tenido esta entrevista, la subimos a nuestro blog.

Recogido de Pravda. Traducido por Josafat S. Comín.

El pasado viernes, 18 de marzo, tuvo lugar en la Biblioteca Nacional de Bielorrusia una “mesa redonda” del presidente A.G. Lukashenko con los responsables de una serie de medios de comunicación rusos. Estuvieron representados los periódicos: “Védomosti”, “Zavtra”,”Kaliningradskaya Pravda”, “Literaturnaya gazeta”, “Pravda”, “Sank Peterburgskie védomosti”, “Selskaya zhisn”, “Smolénskaya gazeta”; las revistas “Nash sovreménnik”, “Rossiiskaya Federatsia sevodnya” y la emisora de radio “Russkaya sluzhba novostey”.

El encuentro se prolongó por más de cuatro horas. En el mismo tuvo lugar un diálogo, una charla del presidente con cada uno de los participantes. Presentamos a nuestros lectores la parte de esa “mesa redonda”, donde se produjo el encuentro entre A.G. LUKASHENKO y el redactor jefe de “Pravda”, B.O. Komotski.

B.O. Komotski (redactor jefe de “Pravda”). Represento al periódico “Pravda”. Alexánder Grigórevich, debo decirle, que nos quedaríamos cortos si dijésemos que escribimos permanentemente sobre Bielorrusia. En cada número tenemos una sección bajo el epígrafe: “El ejemplo bielorruso”.

A.G. Lukashenko. Sí, lo sé. Recibo su periódico. Tengo “Pravda” permanentemente encima del escritorio.

B.O. Komotski. Nuestros lectores siguen con gran interés y atención todo lo que tenga que ver con Bielorrusia. Y el otoño pasado, en relación con las elecciones y con todo el revuelo que levantaron, en nuestra redacción recibimos una gran cantidad de cartas en apoyo suyo, con llamamientos a los bielorrusos del tipo: “¡Hermanos, manteneos firmes en la elección hecha! , y después felicitándose por la victoria. Tengo el honor de poder transmitirle todo eso ahora en nombre de nuestro lectores, y de la gente que realmente le apoya. Nuestros lectores están muy bien informados. Y sin embargo hay una serie de cuestiones que destacaría de toda esa correspondencia, y sobre las que quisiera preguntarle directamente, aunque sobre algunas ya ha hablado algo. Pero ya digo que hay cosas que me gustaría concretar. Entre esa correspondencia a menudo podemos leer: “Lo que vemos hoy en Bielorrusia concuerda completamente con lo que hoy denominaríamos “Socialismo del siglo XXI” ¿Por qué Lukashenko evita mencionar ese término en sus intervenciones? Después de todo también Chávez se refiere al socialismo del siglo XXI, y los camaradas chinos construyen una sociedad muy parecida, el socialismo con particularidades chinas. ¿Por qué en Bielorrusia parece que rehuyan de esa palabra? Al fin y al cabo se está haciendo lo mismo, pero el “término” socialismo no suena? Eso por un lado.

En segundo lugar. Cuando se afrontan elecciones, y en general cuando se enfrentan procesos tan complejos de construcción y creación, se necesita un apoyo masivo, una fuerza de masas. Hugo Chávez creó el Partido Socialista Unido, y en China el Partido Comunista juega un papel muy importante. Con todos sus méritos como dirigente, no deja de ser difícil para una sola persona conseguir ese resultado, se necesita un equipo ampliamente respaldado. En relación con esta perspectiva ¿qué opinión le merece la creación de un movimiento de masas, de un partido de masas? ¿Cómo valora usted hoy el papel de los comunistas bielorrusos en la sociedad bielorrusa?

Y una última pregunta: tras las elecciones, Occidente ha pasado a ocupar una postura de fuerza en relación a Bielorrusia. No ceja la actividad subversiva; baste recordar la “cédula polaca”, entorno a la que se está organizando toda una campaña. Se están invirtiendo millones en toda esta historia, que no deja de ser una intromisión, cuando a los ciudadanos de la república se les pretende clasificar por su pertenencia a una determinada nacionalidad, y comienzan a verse maniobras, donde empujan a la gente a la traición. En esta situación, con toda la presión que está soportando el país, les están encima chantajeando. No puede ser que llegue el día en que la oligarquía rusa pueda decir: de acuerdo les vamos a ayudar, para para eso tendrán que hacer esto y lo otro. ¿Tienen pensado algún tipo de garantía que les preserve de la posible expansión de la oligarquía rusa sobre territorio bielorruso, cuando haya que defender los logros socio-económicos alcanzados?

A.G. Lukashenko. Hay que decir que en lo que respecta al socialismo, tiene razón, me es algo cercano. Recientemente, en las conversaciones que hemos tenido nuevamente sobre la creación en Bielorrusia de un partido que apoyase al presidente (estas son por ahora conversaciones privadas , me escriben académicos y otra serie de gente), me he parado a pensar cómo debía de ser ese partido: Y cuando he pensado en el partido, no he dejado de creer que un partido así debía nacer desde abajo. Un partido no debe crearse desde arriba. Aunque sí que se podría hacer. Y sería popular, por cuanto apoyase al presidente ya que la popularidad de éste se trasladaría al partido. Eso es así.

Pero no puedo no acordarme de “Nuestra casa es Rusia”. ¿Y dónde está ahora “Nuestra casa es Rusia”? En ninguna parte. ¿Y donde están todos los partidos que se han creado por el poder? En ningún sitio. Yo quisiera que el partido surgiese desde abajo, para que no se derrumbase si cambiase el gobierno. Durante un debate público en la campaña electoral manifesté que no impediría la aparición de partidos, opositores incluidos, pero que no los pensaba crear desde arriba, porque su esperanza de vida en ese caso no sería mucha. Me gustaría que un partido así surgiese desde abajo.

Soy miembro del Partido Comunista, del PCUS. Yo no quemé mi carnet del partido, como era moda en aquellos años. Sigo conservando el carnet del partido. Ya no existe el partido, pero sigo conservando el carnet. Y cuando llegué a la presidencia, prometí que no ingresaría en ningún otro partido. Fui miembro de ese partido, y cuando se derrumbó me dije que no ingresaría en ningún otro partido. Y tampoco voy a crear ningún partido de forma artificial.

Tiene razón en lo que dice, cuando hay un partido, todo es más fácil. Es una estructura que controla el poder del estado. Es lo que estamos haciendo ahora, pero sería una organización social. Y no es suficiente. Tampoco se trata de crear grandes comités de distrito. Si en el distrito hay tres trabajadores y la organización, empezarán a acumular, todo aquello, que puede que el presidente no vea, lo que aquí arriba no vemos. Eso es algo importante. Pero no creo que deba ser yo el que las cree artificialmente.

Contamos con la organización “Belaya Rus”, y desde hace tiempo me están proponiendo convertirla en partido. Está lista. Vive de las cuotas de los afiliados, con superávit en las cuentas. Y fui muy claro al advertir que no debía haber allí ningún funcionario. Sería un problema grave, que los funcionarios ingresasen en ese partido.

Es una buena organización, podría convertirse en partido, siempre nos ha apoyado, ha luchado para que Bielorrusia sea lo que es hoy.

Y entonces pienso ¿de convertirse “Belaya Rus” en partido, qué clase de partido sería? Yo soy partidario de que fuese un partido socialista. Cuando me convertí en presidente, en una de mis intervenciones, dije que debíamos construir una sociedad en nuestro país guiándonos por los principios del socialismo. ¡Socialismo! ¿Por qué no lo digo ahora? Tiene usted razón, lo hago de modo consciente. Pero no porque esté en contra, sino por aquello de que si dijese “socialismo”, mañana los canales rusos e “Izvestia” o quien quiera que sea, me acosarían hasta la extenuación, te tergiversarían y desvirtuarían hasta el punto de que sería difícil explicarte con el resto de presidentes. De corazón soy socialista. El socialismo es la sociedad que estamos intentando construir en Bielorrusia, la sociedad de la justicia social en la que no haya grandes diferencias entre ricos y pobres. El socialismo no niega la propiedad privada. Yo tampoco reniego de ella. Pero esa propiedad debe ser una propiedad que la hayas sudado tú, que la hayas levantado con tus manos.

Para mi la prioridad absoluta de la economía de mercado es la competitividad. Lo que para nada tiene que ver con la tan traída y llevada “libertad de precios”. Todo eso es una engañifa. ¿Acaso en Rusia hay economía de mercado? Como suele decirse: hasta que no suena el trueno, el hombre no se santigua. Si hasta Putin dice que hay que frenar los precios de los derivados del petróleo. E incluso él mismo comienza a justificarse que la economía de mercado no puede aplicarse aquí. El estado debe cumplir sus funciones. Y allí donde haya un problema intervenir, resolverlo. Pero la prioridad absoluta es que haya competencia.

En segundo lugar: la iniciativa de la persona no la puedes asfixiar. Si la persona quiere, hay que darle la posibilidad: pero de un modo honrado. Acabamos de aprobar la Directiva nº4 (es la cuarta vez en mi vida que firmo una directiva sobre temas de trascendencia: seguridad, disciplina, energía y esta cuarta sobre iniciativa empresarial). El espíritu de esta directriz es emancipar a la persona. Solo que nuestros empresarios lo han entendido al pie de la letra: cero impuestos, libertad absoluta, lo manejo como quiero etc. Señores, no tenemos intención de coartar la libertad del emprendedor, pero ya que les respaldamos, lo mínimo que se puede pedir es un poco de decencia. Aquí es muy fácil registrarse, no se necesita ningún permiso, basta con que el empresario rellene la solicitud: llegas, la rellenas, dos copias y listo. Hay algunas restricciones en algunas esferas, quedarán una veintena de licencias. Pero dios no quiera que dejes de pagar impuestos. En ese caso sería casi como en los EE.UU. donde los crímenes peores son los tributarios. Y luego deben tener presente que si el estado les apoya, debe obtener algo a cambio. ¿El qué? Impuestos. Por eso, si la interpretación que usted hace de esta directiva es la de no pagar impuestos, pues ya puedes ir despidiéndose. Son cosas que les deben quedar claras.

Esto no es algo que se contradiga con el socialismo. Es por lo que más me inclino.

Si hablamos de comunismo, creo que es un concepto que hemos estropeado. Era demasiado inalcanzable para nosotros. El socialismo es más real. Ya hemos conseguido algo con él.

Todo esto son razonamientos míos, de los que nunca he hablado en público. Y tiene razón en eso...no es que tenga miedo: Pero como presidente prefiero no decirlo, porque seguro será mal interpretado, y dirán: “lo que nos faltaba, otro comunista...” y cosas por el estilo. Aunque en tiempos de Yeltsin cuando nos íbamos a comer después de las reuniones en la Cámara Facetada (del Kremlin), con Karímov, Nazarbáyev, bromeábamos: “Pues eso, como ha dicho nuestro comunista Lukashenko...” y claro una de esas veces salté y les dije “Escuchad, miembros del Politburó, Yeltsin, Nazarbáyev, Karímov, más os valdría callar., que yo no estaba allí con vosotros.” Aunque ellos siempre me consideraron un comunista. Y siempre se metían con eso.

Por eso ahora prefiero guardar silencio y tampoco hablar de socialismo. Aunque esta es una sociedad absolutamente normal, una sociedad justa. Y si rellenamos de contenido esa ideología de socialismo que tenemos, llenarla de contenido en un país, y siguiendo ese modelo construir un país, no hay nada de malo en ello. He estudiado el caso chino, antes de ser presidente estuve un par de veces, y como presidente he visitado China en seis o siete ocasiones. Les he estudiado, empezando por sus zonas de libre comercio. Y en nuestro parlamento antes de las primeras elecciones a presidente, cuando se debatía el modelo de desarrollo, yo dije: “Saben, demos aprender de China: no hay que destruir, no hay que aniquilar nada ni acabar con el Partido Comunista. Fíjense como se han adaptado a las nuevas condiciones (entonces en la Unión Soviética partíamos de mejores condiciones que ellos, habríamos adelantado a China). Debemos seguir por ese camino, sin destruir nada”.

Yo era partidario precisamente de ese modelo de desarrollo. ¿Y qué es lo que nos está demostrando China ahora que ya han pasado dos décadas? Hicimos bien en aprender entonces de China. Lógicamente hay cosas específicas de China, pero hay mucho que aprender de ellos. Aprendimos a construir, sin destruir nada.

Lo mismo puedo decir de los comunistas de Bielorrusia. Claro está, yo intento no inmiscuirme ni respaldar a ningún partido. Pero los comunistas son el único partido al que respaldamos. Es nuestra historia si se quiere. Por eso les respaldamos. Aunque no creamos nada artificialmente. No ayudamos a atraer nuevos militantes al partido. Eso es un asunto interno. Pero los comunistas bielorrusos, el Partido Comunista de Bielorrusia siempre ha estado con nosotros. Siempre.

Si creáramos un partido, yo sería partidario de que ese partido fuese socialista. Le digo sinceramente, puede ser incluso que sea la primera vez que lo diga públicamente, que yo por mis convicciones soy socialista, porque lo que yo quiero es que haya justicia social. Ese es mi principal principio político. Y está estrechamente ligado con el socialismo. ¿Qué otro partido propugnaría esos principios?

En lo que respecta a nuestros temores por la expansión de ciertas fuerzas incluidas las oligárquicas de la Federación de Rusia, faltaría a la verdad si dijese que eso no lo tengo en cuenta. Especialmente ahora. ¿Sabe qué es lo que están diciendo ahora? (cuando la “quinta columna” ha invadido toda la prensa): “Lukashenko se ha acorralado a si mismo, ahora ya no le queda ninguna salida, ni en Occidente ni en los EE.UU. lo pueden ver. Ahora está en manos de la camarilla del Kremlin”. En mi encuentro con Vladímir Putin se lo he dicho: “No nos vamos a dejar avasallar. Estamos en un momento difícil, delicado. Que nos ayudan, lo agradeceremos. Siempre estaremos al lado. Tú sabes -le dije- como nos hemos comportado en los momentos difíciles que ha tenido Rusia: y con los artículos de alimentación y lo demás”. -”Muchas gracias ya lo sé. Realmente siempre nos habéis apoyado, nos habéis ayudado con las provisiones, etc, etc”. “Ten en cuenta, que sean cuales sean las dificultades, -le digo- puedo repetir mi promesa electoral: si nos van a presionar por todos los lados nos iremos a los refugios, pero no nos vamos a poner de rodillas: tenemos experiencia. No quisiera que hiciese falta llegar a eso, pero es lo que haríamos”. A lo que Putin me respondió: “Ni se te ocurra pensarlo, Ni yo personalmente, ni en Rusia en las estructuras de gobierno pensamos así, que si fíjate en qué situación se ha visto Bielorrusia, vamos entonces a aprovecharnos y doblegarla...” Eso fue exactamente lo que dijo. Y yo le digo: “¿De verdad me lo dices o...? y él responde: ”Te juro que no es eso lo que pensamos”. Y yo le creo. Aunque sé que hay ese tipo de ánimos. Y si alguien piensa que puede venir aquí y ponernos la rodilla en el pecho para sacarnos algo, está muy equivocado: no vamos a especular con las circunstancias, saldremos adelante, por mucho que nos asfixien, conseguiremos soltarnos. Al fin y al cabo de lo que se trata es de cubrir las necesidades de 10 millones de nuestros ciudadanos. Es algo que somos capaces de hacer y lo haremos. Tenemos un pueblo con talento, trabajador, instruido.

Nuestra política es clara: Hay ciertas dificultades y no son pocas, pero para superarlas no vamos a hacer nada que no hayamos estado haciendo ya. El pueblo es lo primero. Pero sin perjudicar a rusos, ucranianos y resto de vecinos.

Por cierto que todos los compromisos sobre la Unión aduanera y el Espacio económico unificado los hemos ratificado en el parlamento. En Rusia todavía no han llegado al parlamento. Nosotros hemos hecho todo lo prometido: Putin me dijo directamente: “No esperábamos que lo hicieran”. Nosotros también tuvimos nuestras divergencias, pero al final cumplimos lo que prometimos y lo ratificamos.

Ahora tenemos a toda la población inquieta con la subida del precio de los automóviles (al haber aceptado las condiciones rusas, para defender a los productores rusos). Son pasos antipopulares. Ya sabe lo que significa el coche para la gente...en cada familia hay uno y en algunas dos. Y nos vemos ahora en una difícil disyuntiva. Pero es algo que aceptamos, que prometimos, como contrapartida a que Rusia eliminase los aranceles al transporte de mercancías. Eso fue lo que acordamos. Y cuando Medvédev me dijo que estaban dispuestos a esto y lo otro, y que hay que pagar el precio de la integración, yo le respondí. “Alto ahí. Nosotros no tenemos que pagar por la integración. Por decirlo de un modo sencillo. Dadnos la posibilidad de trabajar tranquilamente en el mercado ruso y obtener ganancias, para hacer luego cuentas y no tener un balance negativo...” Eso fue lo que le dije en diciembre del año pasado, cuando firmábamos el paquete principal de documentos. “Lo comprendemos y estamos dispuestos a arrimar el hombro”. Y yo le respondí: “Está bien. Gracias”.

Nos vemos con los oligarcas, los conocemos, recibimos a varios, les presentamos proyectos. Pero tenemos condiciones. Sobre privatizaciones tenemos 25 condiciones. Si están dispuestos a cumplirlas, adelante.

Vemos gente, que por supuesto está pensando en dar aquí algún pelotazo. Y sabemos dónde es que quieren sacar tajada. No tienen interés por las empresas necesitadas de inversiones, donde haya que invertir, les interesan las que funcionan bien, las que tienen materias primas y mercados: Pero para eso ya trabajamos nosotros con éxito. La Compañía bielorrusa de potasio obtuvo en un año tan duro como el pasado una rentabilidad del 170%. Ya me dirán ustedes que necesidad tenemos de venderla. Abastecemos a nuestro sector agrícola con potasio a precios irrisorios. ¿Haría lo mismo un empresario privado? No. Es una empresa estatal actualmente. El subsuelo es propiedad del estado y debe trabajar para el estado.

Dicen: “Lukashenko tiene miedo de la propiedad privada y de los propietarios, por cuanto son una amenaza para el gobierno”. ¡Pero qué va!...con un empresario privado es más fácil trabajar que con una empresa estatal. ¿Qué miedo habría de tener? Lo único que quiero es que estas empresas puedan ofrecer por poco que sea, una vida normal a 10 millones de personas que viven aquí. Eso es todo. La aritmética es sencilla. Si eso es la ideología socialista, entonces soy socialista.

Fuente: http://gazeta-pravda.ru/content/view/7332/34/

12 de mayo de 2011

Llamamiento a las organizaciones hermanas comunistas


Enviado por el Movimiento por la Unión Soviética.

Traducción Yuri Koshevoi. Redacción Oleg K.

¡Queridos camaradas representantes de partidos hermanos!

Nosotros, representantes del Partido Comunista de la Unión Soviética y la Unión de Comunistas de Finlandia, durante una larga discusión, hemos examinado la cuestión del Estado actual en el mundo, de la disminución de la influencia de los PPCC, en el movimiento obrero. Estamos profundamente preocupados por el futuro de los trabajadores, del trabajo y del movimiento comunista en todo el mundo, y nos gustaría hacer frente conjuntamente con su partido u organización con la siguiente carta.


Acerca de las tareas del movimiento comunista y obrero


Después del final de 1980 cuando
las antiguas tácticas de lucha de los partidos comunistas y de los trabajadores se han agotado, nuestro mundo ha cambiado radicalmente. El socialismo ha tenido fallos graves, el imperialismo se hizo más fuerte y lleva a cabo un nuevo reparto del mundo, también por la fuerza de las armas. No hubo cambios significativos en la estructura de la clase obrera, numerosas contradicciones sociales, económicas y geopolíticas son iguales en todos los países. La clase obrera y los trabajadores que laboran en todo el mundo necesitan desarrollar una nueva táctica de lucha anticapitalista para lograr el objetivo histórico de la clase obrera, el derrocamiento del capitalismo y la construcción de una sociedad sin clases. Nos gustaría señalar algunas consideraciones sobre las formas de lograr este propósito.


Antes se debe pensar que la teoría marxista-leninista es una base científica para la estimación de todos los fenómenos sociales, una buena herramienta que debe ser constantemente actualizada. Sin embargo, para algunos comunistas, a menudo, la dirección de tal premisa en una sociedad, no es adecuada a la realidad. Por otro lado, la incapacidad para desarrollar como intervenir socialmente en estos tiempos desde el marxismo, ha llevado a una situación de cara a las masas, antes fieles al movimiento obrero de clase, que éstas perdieron interés por su vanguardia poco a poco.
Numerosos Grupos marxistas y
Partidos tienen el problema de la aplicación del marxismo-leninismo como instrumento de su propia política. Sólo en Europa, hay cientos de partidos marxistas y grupos que de alguna forma existen desde hace décadas. Muchos de estos movimientos y corrientes, se crearon en difíciles condiciones para desarrollar el movimiento obrero y comunista, y tratar de resolver los problemas actuales, sobre la base de la línea adoptada en ese momento. Sin embargo los problemas de hoy son absolutamente diferentes. Por lo tanto, sin duda debe resolverse con el uso de la ciencia marxista, con las realidades de hoy. De la misma manera que es necesaria realizar una nueva táctica de lucha anticapitalista.


La cuestión d
el desplome del socialismo es aquí una cuestión central. ¿Por qué el socialismo sufrió un duro revés, qué le que llevó a un largo estancamiento en la estrategia y la táctica de lucha de clase, en el movimiento comunista y obrero? Sin la respuesta a esta pregunta no se puede avanzar más, dándonos una clave para la solución de muchos otros problemas.


Si durante muchas décadas el socialismo
fue desarrollado con éxito y obtuvo grandes victorias en la ciencia, la economía, la cultura y lo social, ¿Porqué no se pudo rechazar el ataque político e ideológico de la década de 1980? Pensamos en una degradación del sistema socialista mundial, por falta de análisis de las leyes internas del desarrollo de la sociedad, la economía y la lucha de clases. Sólo muy pocos marxistas-leninistas lograron prever ello, y superar estas tendencias negativas, no fue posible. Aquí nos gustaría hacer algunas observaciones básicas sobre el tema para abordar esta cuestión.


1) El socialismo de
los años 1900 se basó en la producción industrial tradicional que dominó en economía y en consecuencia en el modo de producción estatal. Sin embargo, un crecimiento de las fuerzas productivas promovió el procesamiento automático de información y su introducción en la producción. Para el desarrollo de las fuerzas productivas fué el mismo salto revolucionario como el qué hace 200 años fué la transición de la manufactura a la producción de la máquina. En una situación similar, el capitalismo logró introducir rápidamente nuevos métodos de producción que le dieron un nuevo vigor.


2) El sistema socialista mundial, especialmente la URSS, se adhirió a los principios de la economía planificada centralizada. Sin embargo, en
los años 1970, cuando en la URSS había cientos de miles de empresas, la gestión centralizada comenzó a tener fallos, la tasa de crecimiento económico se ralentizó. La tarea de la adopción acelerada de los logros científicos y técnicos no se cumplió. Como resultado, en esa determinada situación histórica particular, la brecha económica entre el capitalismo y el socialismo, disminuyó. En la URSS desde los años 1950, el problema de la mejora de los mecanismos económicos se trató de resolver por la introducción de diversos estímulos económicos. Estas medidas produjeron un cierto efecto, sin embargo en última instancia, más bien agravó los problemas de la sociedad socialista, porque los estímulos económicos de la época, ya que permitieron realizar representaciones distorsionadas acerca de los objetivos y valores del socialismo. Los responsables económicos asignaron gran importancia a la consecución de los parámetros económicos, y muchas veces no tenían en cuenta los principios del socialismo. La economía sumergida comenzó a crearse, y junto con ella, un determinado grupo marginal comenzó a concentrar en sus manos el dinero conseguido en esa esfera económica recibido de una esfera estraperlista.
3) Una importante cuestión ideológica
es la correlación de la fase del desarrollo de la sociedad socialista y comunista, que no se solucionó. Ya en la etapa inicial de Marx, los comunistas defendían una sociedad comunista. En su obra "Crítica del programa de Gotha" Marx puso de manifiesto la división de la sociedad comunista en la fase inferior y superior. En la primera fase los problemas heredados del capitalismo seguirán existiendo por mucho tiempo. Entonces, como señala Marx, en la fase superior, la fase comunista, el trabajo, en particular, ya no es sólo una fuente de existencia, se convierte en la primera necesidad vital. Y sólo después la sociedad deberá inscribir en su bandera "De cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades".
Hoy podemos comprobar que la primera fase de una sociedad comunista se consiguió con éxito, dentro de los límites del sistema socialista mundial.
Los logros de la URSS y otros países socialistas en el desarrollo de una economía nacional, la ciencia, la educación y la esfera social fueron enormes. Sin embargo, las nociones teóricas sobre el socialismo y el comunismo casi no se perfilaron. Se publicó en la URSS en 1950-1980 (también traducidos del ruso a muchos idiomas extranjeros) los libros de texto más importantes sobre la filosofía marxista-leninista y la economía política, qué definen el objetivo principal de una sociedad socialista, como un constante crecimiento de la producción, el consumo y el bienestar material. No se prestó suficiente atención a las proposiciones de la teoría marxista sobre las fases del desarrollo de una sociedad socialista y comunista y la interrelación de estas fases, aunque la sociedad real se desarrollase a pasos agigantados.

¿Ya se gestaba la inevitable crisis del socialismo?

En las primeras etapas del desarrollo del socialismo, cuando la economía y el bienestar material se encontraban en un nivel muy bajo, era natural que, en una definición de los objetivos del socialismo, lo más importante fuese el desarrollo de su base material y el bienestar de la sociedad. En su libro "El Estado y la Revolución", Lenin escribió: "Políticamente, la diferencia entre la primera fase, o inferior, y la fase superior del comunismo, con el tiempo, probablemente, será tremenda, pero sería ridículo tener conocimiento de esta diferencia ahora, bajo el capitalismo". Hoy en día sabemos que un desarrollo social, junto con las cuestiones de bienestar social y económico, qué han generado nuevas contradicciones mundiales, una decisión simultánea sobre ellas es necesaria, desde el punto de vista de la supervivencia y el bienestar de la humanidad. Aquí podemos referirnos, por ejemplo, a un cambio de clima, accidentes ecológicos o pandemias, y también a un problema global de la producción de alimentos. La teoría del socialismo y el comunismo deberían desarrollar preguntas correctaas en la conexión de un aumento de bienestar material, con un solución de otros problemas agravados en la sociedad. No se hizo en 1980, ni en años anteriores. La tesis inicial de que un crecimiento constante del bienestar material era el objetivo principal del socialismo, no podía movilizar a las masas, y en efecto, no difería en gran medida de lo que el capitalismo puede ofrecer.
Incluso en las condiciones del socialismo, la sociedad política
no se adelantó al constante crecimiento de las fuerzas productivas. Excepto para el crecimiento del bienestar, el socialismo no definió ninguna función clara del sistema socialista, aunque otros cambios en el desarrollo de la sociedad pudieran incluso, a medio plazo, cambiar la vida diaria. La situación fué determinada por la ley de la conformidad de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, bien conocida en la vida económica marxista y la ciencia social. Lamentablemente, las relaciones sociales se consolidaron desde la década de los años 1930-1940. Desde ese nivel de desarrollo de la sociedad no se aplicaron mecanismos para adecuar el avance de las fuerzas productivas intensificadas con el fin de la sociedad, creándose un poso de retorno al capitalismo como ocurrío más adelante.


Una desviación gradual del socialismo en crisis fue
, básicamente, inevitable. Si antes el sistema socialista mundial y el movimiento obrero internacional debido a su propia existencia lograron impedir un nuevo crecimiento del imperialismo, en algún momento, los centros imperialistas han notaron un aumento de pesimismo de la población en el socialismo. Los bloques capitalistas realizaron acciones para un nuevo reparto del mundo, constituyendo una política económica neoliberal.
Incluso en la URSS
, como resultado del crecimiento de la economía sumergida, ese grupo marginal concentro en sus manos el dinero, y propugnó medidas de cómo conservar y utilizar esa esfera económica su capitalización, en una sociedad burguesa. Este grupo se adhirió con mucho gusto, con la política neoliberal a la que las grandes masas desorientadas no podía ofrecer ninguna resistencia organizada.

El papel del factor subjetivo

Muchos comunistas piensan que el proceso de desintegración del socialismo fué el resultado de errores y la traición de las figuras públicas o del conjunto de partidos. En realidad, este proceso fué determinado por leyes más generales, y el objetivo de estas acciones por esos líderes ha servido como una forma de determinación de las leyes del desarrollo social. Todo eso no significa que los políticos que tomaron decisiones erróneas y hasta criminales, queden liberados de toda responsabilidad. Por el contrario, estas personas son por sus acciones similares a los criminales de guerra.


Sin embargo, con respecto a
la cadena de acontecimientos que condujeron a la desintegración del socialismo, son una muestra de las leyes de la lucha de clases y del desarrollo social, para nosotros es mucho más fácil desarrollar una nueva estrategia anticapitalista y táctica de la lucha de clases. Tal estimación puede marcar el comienzo de la unidad del movimiento comunista, saliendo todos los comunistas del mismo punto de partida. Ahora las causas de la crisis se deben buscar no en los errores mutuos, debemos concentrarnos en el análisis de la situación actual y las nuevas tácticas de cara a las acciones a realizar.

Carácter de la época actual

No encontrando ningún obstáculo, los bloques capitalistas de nuevo se reparten los mercados mundiales y los recursos económicos. Apuestan por el uso de mano de obra barata en los países en desarrollo, a los que en gran medida, han transferido la producción de gran escala. Sin embargo las contradicciones sociales, son a la vez, agravadas, en relación con la transferencia a este tipo de lugares de trabajo, al "más barato" Los países industriales tienen una situación de desempleo cada vez mayor. En los países capitalistas recientemente industrializados, aspiran a mantener un nivel de vida de las personas que trabajan por debajo del valor real del trabajo.


Tales contradicciones en la forma de agravación de la lucha de clases aparecerá, incluso ahora, la verdadera explosión cuando l
a fase imperialista moderna alcance su madurez y la experiencia de la primera crisis mundial de sobreproducción, afecte primero probablemente a esa lucha. Además, ante esta “moderna economía de mercado” se recrudece también desde otra dirección. El consumo y la producción deben ser reguladas y desarrolladas en coordinación, en particular, para la prevención de una catástrofe ecológica.
En esta situación, hoy en día, los comunistas, deben desarrollar una táctica actualizada de la lucha de clases, desde posiciones más acordes con la agravación de las contradicciones sociales globales y el cambio en la estructura de la clase obrera.


Así depende completamente de nosotros
, pudiendo renombra la actual época como «una época de restauración temporal del imperialismo y de nueva organización de la clase trabajadora».
Un comentario más acerca de los fundamentos de esta Nueva Táctica

Sin una justificación científica precisa de nuestro futuro socialista, no estamos en condiciones de crear tal fuerza para organizar la lucha de clases a este nuevo nivel. Sin embargo, el movimiento de masas no siempre se puede construir sobre la base de la conciencia en las perspectivas socialistas. Es necesario contar con este movimiento que sea a la vez compatible con objetivos directos, reales, pero que no estuvieran en contradicción con una perspectiva socialista.


Antes de
la desintegración del sistema socialista mundial, las tácticas del movimiento internacional comunista y de clase trabajadora consistían en la creación de un frente amplio antimonopolístico. Todavía consideramos que tal frente necesita de la unidad de varias organizaciones sociales y aliados posibles. Sin embargo, como es necesario elevar el nivel de confrontación mucho más avanzado en estas relaciones de alianza, que la teoría de la construcción de una sociedad socialista y comunista, el frente único también debe poner ante sí tal fin político, a la vez que se aborden los principales problemas del presente.

¡Camaradas comunistas!

La tarea principal consiste pues, en el fortalecimiento de nuestra cooperación mutua. En la primera etapa sugerimos intercambiar opiniones sobre los aspectos teóricos e ideológicos de nuevas tácticas de acciones conjuntas, tanto a distancia como en reuniones personales. A tal efecto, sería útil convocar incluso a una pequeña cantidad de los comunistas de todos los confines de Europa, y probablemente de otros países del mundo, para un debate serio sobre las preguntas formuladas en esta declaración, a fin de elaborar un documento común, sobre la situación actual de las luchas de clases. En este documento también, se podrían sentar las tareas de coordinación de acciones conjuntas con la perspectiva de la creación de nuevas formas de organización, para la consolidación de la unidad de los comunistas de todo el mundo.


La etapa de desorganización general y la falta de unidad tiene que llegar a su fin, para que realmente las fuerzas comunistas
puedan, por fin, dar un nuevo asalto decidido contra el imperialismo mundial

.


¡Proletarios de todos los países, uníos!




P
or el PCUS
Sergei Skvortsov. Secretario General

Por la Unión de Comunistas de Finlandia. Wahrman Kalevi. Primer Secretario de la CLF


11 de mayo de 2011

Congreso de Comunistas cubanos alecciona al mundo


Enviado por Stella Calloni de Prensa Latina

El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) ofreció al mundo increíbles lecciones de creatividad, fuerza y valentía, opinó aquí la escritora y periodista Stella Calloni.

La magna cita de los comunistas cubanos ratificó la decisión de ese pueblo de revitalizar el socialismo y fue además una respuesta extraordinariamente sólida a las pretensiones colonialistas y hegemónicas de Estados Unidos, subrayó.

Calloni formuló la apreciación al intervenir en un panel realizado en el porteño Centro de la Cooperación Cultural para debatir acerca de La derecha mundial: el caso Mount Pelerin y sus implicaciones en América Latina.

Por su parte, el Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba (CAPAC) difundió una declaración en la que cataloga el recién finalizado Congreso del PCC como "uno de los pasos más creativos de la Revolución".

El documento subraya que siete millones de cubanos participaron en las asambleas previas y enriquecieron las discusiones en torno a la actualización del modelo económico para garantizar la continuidad e irreversibilidad del socialismo.

Puntualiza además que en la política económica está presente el concepto de que el socialismo significa igualdad de derechos y de oportunidades para todos, no igualitarismo, y se ratifica el principio de que en la sociedad cubana nadie quedará desamparado.

El CAPAC se siente orgulloso de estar junto a un gobierno, un pueblo, un partido capaces de dar este ejemplo extraordinario de verdadera democracia popular al mundo, a pesar de la adversidad y del sitio al que está sometido el país, realza la declaración.

8 de mayo de 2011

9 de Mayo de 1945, el ejército rojo termina con los carniceros nazis


Por Nestor Guadaño

Cada 9 de Mayo la mayoría de la población de la antigua Unión Soviética recuerda esta fecha, aniversario de la victoria sobre el nazismo y sus aliados. Para la mayoría de los trabajadores del resto del mundo, es una fecha desconocida. Hoy parece una conmemoración lejana. Pero a los ojos de un trabajador explotado, es muy cercana y constituye una celebración de plena actualidad. El nuevo fascismo de este siglo, no necesita de engendros tipo Hitler para destruir a la clase obrera. El imperialismo ha creado una vasta red de lacayos a sueldo que silencian los acontecimientos que demostraron que otro mundo, ajeno al mundo actual de explotación del hombre por el hombre, del sistema de esclavitud asalariada, es posible.

El pueblo soviético

Porque fue el pueblo soviético quien liquidó a la bestia parda fascista. Pero en un mundo donde domina el imperialismo, la mayoría de las publicaciones que escriben sobre los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, tratan de silenciar aquella incomparable gesta. Arrancar de la memoria los verdaderos hechos históricos es un arma estratégica de los herederos del Fascismo Europeo: las dictaduras burguesas parlamentarias surgidas al amparo de la Guerra Fría, los monopolios armamentísticos que impone la OTAN, los gobiernos mafiosos surgidos tras la destrucción de la URSS, las corporaciones imperialistas que dominan a la ONU, todos buscan amedrentar a los trabajadores diciéndoles que si no cumplen con sus designios, puede venir otro Hitler.

Pero la mayoría de los trabajadores conscientes del mundo reconocen que los políticos de entonces estimaban como un mal menor al fascismo, esperando durante cuatro años que los nazis destruyeran la Unión Soviética, y solamente en 1944,
cuando la mayoría del suelo soviético había sido liberado, crearon un segundo frente para impedir que la URSS liberase toda Europa.

En 1941, tras ocupar los países europeos, Alemania militarizó toda su economía; casi 6500 empresas de esos países servían a la Wehrmacht hitleriana; tomó las armas y el material de guerra de 180 divisiones francesas, belgas, holandesas, noruegas, británicas y checoslovacas. Sólo en Francia capturaron 4930 tanques y vehículos blindados y 3 mil aviones. Con la pasividad de los EEUU y el resto de las burguesías del mundo, especularon con la destrucción de la URSS. Para ello, el 21 de Junio de 1941, las fuerzas del Eje lanzaron un ataque demoledor, con 190 divisiones (5 millones 500 mil soldados), disponiendo de más de 47 mil cañones y morteros, unos 4300 tanques y cañones autopropulsados y hasta 5 mil aviones. El enemigo tenía una superioridad triple, cuádruple y aún mayor sobre las tropas soviéticas.

El objetivo era acabar con la clase obrera soviética. Los nazis tenían una única orden respecto a la población soviética: la aniquilación total para colonizar sus tierras. La invasión de la URSS fue para los trabajadores soviéticos una lucha por la supervivencia. Por eso se llamó la “guerra patria”. Una guerra total contra la barbarie, por la defensa de un estilo de vida, totalmente diferente al que le quería imponer el fascismo. Donde la libertad de la clase obrera fue un arma arrojadiza, que abrió los ojos a muchos pueblos en lucha, un ejemplo para las naciones colonizadas, que hizo mella en el resto de los trabajadores del mundo. Franceses, ingleses, alemanes, vieron en el pueblo soviético los únicos que pararían a los señores de la guerra, a los aliados de los banqueros, industriales, mercaderes y esclavizadores de los trabajadores. P
or más que quieran ocultarlo, esta hazaña del pueblo soviético es hoy imborrable. Fue una guerra de toda la población: mujeres, hombres, ancianos, niños, en el frente, en la retaguardia alemana, en las fábricas reconstruidas tras los Urales, en los hospitales de sangre de las ciudades acorraladas, en las donaciones voluntarias para crear proyectiles, en las horas extras voluntarias de trabajo. Es uno de los más hermosos ejemplos dados por una clase obrera para su libertad.

El sistema social soviético

Cuando un sistema social es fruto de las aspiraciones fundamentales de la población, el pueblo apoya a su forma de gobierno, vive mejor que en el pasado, y tiene un futuro de prosperidad en su existencia, como sentía la población soviética de los años cuarenta. La libertad de su elección, de su apuesta por el socialismo, era un jalón sin precedentes en la historia de la humanidad. El sistema idealista del imperialismo no cuenta con la población, se arroga pensar por ella, ls dice lo que tiene que pensar y en determinadas ocasiones la lanza al matadero de la guerra. Esta enseñanza esta muy presente hoy, cuando asistimos a las escabrosas guerras del imperialismo (Afganistán, Irak, Líbano, Israel, Libia, etc.) para imponer a los pueblos la dependencia de la mayoría de la población a la oligarquía mundial financiera.

Pero en 1941, al no haber podido destruir el Estado Soviético, los fascistas creyeron que
lo conseguirían mediante las armas, y otra vez, no tuvieron en cuenta el sistema social soviético y su defensa por parte de las mujeres y hombres, que comprobaban su pujanza y su superior desarrollo frente al capitalismo. Y he ahí la grandeza de la hazaña del pueblo soviético, ahí radica justamente esta lección universal, su confianza en el futuro comunista. Por muchas pérdidas que tuvieran en material y en personas, por mayor que fuera el terror desplegado por los nazis para amedrentar a la población (miles de aldeas soviéticas fueron quemadas con sus habitantes dentro), nadie dudó de que el Ejército Rojo vencería.

Y así fue. Bajo la dirección del Partido Comunista, lograron detener el avance de los agresores nazis y aniquilar el grueso de su poderío militar. Ya en los primeros días de la guerra, los fascistas comenzaron a sentir los golpes que el Ejército Rojo les propinaba. En todos los sectores, los combatientes opusieron una tenaz resistencia al enemigo. A finales de septiembre de 1941 los alemanes habían perdido 213 mil hombres entre muertos, heridos y desaparecidos. El ejército soviético sostenía una titánica lucha contra los agresores fascistas, en un amplio frente que se extendía desde el Mar de Barents hasta el Mar Negro. En la batalla de Moscú, fueron derrotadas 50 divisiones del enemigo, ascendiendo sus bajas a más de 800 mil efectivos, se desmintió el mito de la “invencibilidad” de la Wehrmacht fascista y fueron desbaratados los planes de la “guerra relámpago” concebidos por el alto mando hitleriano.

Desde ese momento, los jalones de la victoria soviética fueron incuestionables. El triunfo de las tropas soviéticas en Stalingrado (esta batalla fue sin duda la más crucial, pues produjo un viraje radical en el curso de la guerra) demostró que la Unión Soviética por si sola era capaz de vencer a la bestia parda. Un millón de tropas se enfrentaron, perdiendo los nazis una fuerza de 330 mil hombres, provocándoles una verdadera catástrofe. Durante la batalla de Kursk, en 1943, las fuerzas armadas soviéticas arrebataron al mando nazifascista la iniciativa estratégica y la mantuvieron hasta el final de la guerra. En el verano de 1944, el ejército soviético ya había derrotado más de 370 divisiones de nazis, que contaban con un total de 5,5 millones de efectivos.

Durante más de un año, 7 millones de soldados soviéticos sostuvieron encarnizados combates en territorio de países extranjeros para liberarlos de los opresores nazis. Se llevaron a cabo más de 20 importantes operaciones estratégicas, que tanto significaron por su desenlace, como las de Jassy-Kishiniov, la del Vístula-Oder, Budapest, Belgrado, Viena, Berlín y Praga. Los soldados soviéticos sostuvieron casi 9 meses de encarnizadas batallas para liberar Polonia, tomando parte en ellas más de 3 millones 500 mil hombres. Combatió hombro con hombro con ellos el ejército polaco. Fueron derrotadas más de 170 divisiones de la Wehrmacht. Con ayuda de la URSS, Polonia recuperó sus tierras ancestrales, quedando restablecidas las fronteras justas a lo largo del Oder, el Neisse y el Báltico.

En septiembre de 1944 el ejército soviético logró la liberación de Bulgaria. Ésta salió de la guerra como aliada de Alemania pero quedó protegida su soberanía. En octubre de 1944, 300 mil combatientes soviéticos, junto con el Ejército Popular de Liberación de Yugoslavia, participaron en la operación de Belgrado, que terminó el 20 de octubre con la liberación de la capital del país, Belgrado. La entrada de las tropas soviéticas en Bulgaria y Yugoslavia obligó al mando hitleriano a retirarse de Grecia y Albania.

Los combatientes soviéticos sostuvieron 6 meses de ensangrentados combates para liberar Hungría. A raíz de las operaciones de Debrecen, Budapest y del Balatón, Hungría quedó libre. En estas acciones tomaron parte más de un millón de efectivos soviéticos. En septiembre de 1944 Finlandia salió de la guerra, y las tropas soviéticas le ayudaron a expulsar las tropas nazis de una parte de su territorio. En octubre del mismo año, el ejército soviético liberó las zonas septentrionales de Noruega. En abril, fueron liberados los territorios orientales de Austria y su capital, Viena. Fueron especialmente sangrientas las batallas que se sostuvieron para liberar Checoslovaquia y las zonas orientales de Alemania. En la batalla de Checoslovaquia participaron más de dos millones de soldados soviéticos, quienes derrotaron 122 divisiones enemigas y tomaron prisioneros a un millón 200 mil soldados alemanes.

En el curso de la contienda, fueron derrotadas en total 607 divisiones de la coalición hitleriana, tres cuartas partes de su aviación, de sus tanques y piezas de artillería y más de 2500 buques. Para resarcirse de estas pérdidas, los nazis tuvieron que trasladar 268 divisiones desde los países de Europa Occidental al frente oriental. De no haber sido derrotadas el grueso de las fuerzas nazis en el frente soviético, que era el principal de la guerra, pues en ella se encontraban más del 80 por ciento de las tropas de Alemania y de sus satélites, habría sido imposible el desembarco de Normandía y las escasas batallas que tuvieron lugar en Europa Occidental.

La batalla de Berlín

El 16 de Abril de 1945, comenzó el ataque a Berlín por parte del Primer Frente Bielorruso con el Mariscal de Campo Georgui Zhukov al mando y del Primer Frente Ucraniano con el Mariscal de Campo Iván Koniev al mando. Ubicados a 80 kilómetros al este y 120 kilómetros al sur de Berlín, respectivamente. Atacaron con ocho mil cañones a través de una cortina de humo, reflectores antiaéreos para cegar al enemigo y ejércitos compuestos por un total de 750 000 hombres.

Alemania había puesto todos sus recursos para defender la entrada de la ciudad. El mando lo ostentaba Gotthard Heinrici, quien mediante una contraofensiva logró hacer retroceder, aunque no definitivamente, el ala de Zhukov. Los tanques alemanes y cañones antiaéreos del 88 convertidos en anticarros, diezmaron los primeros ataques de los blindados y de la infantería soviética, pero el último de los cordones defensivos alemanes fue destrozado el 18 de abril. El 20 de abril de 1945, el Ejército Rojo alcanzó Berlín; el frente de Zhukov rodeó la capital por el este y noreste, mientras que las fuerzas de Koniev por el norte.

Dos días más tarde del cerco, Adolf Hitler aceptó la derrota hacia el 24 de abril. Berlín estando cercada, no podía recibir refuerzos, pero con una crueldad sin precedentes en la historia, ordenó masacrar a su pueblo, prohibiendo
rendirse a la población y asesinando la GESTAPO a miles de soldados y civiles por no luchar contra el “enemigo”. Así, la toma de la ciudad fue especialmente sangrienta. El mejor testimonio de su captura, es la serie “Liberación”, inédita prácticamente en Occidente, película soviética que en sus dos últimos capítulos retrata fielmente lo que fue el infierno de la “Batalla de Berlín”.

En la operación de Berlín, combatió un total de 2 millones 500 mil soldados soviéticos, así como 2 ejércitos polacos. A raíz de esta operación fueron derrotadas 70 divisiones de infantería, 23 blindadas y motorizadas y gran parte de la aviación de la Wehrmacht. Cayeron prisioneros unos 480 mil soldados y oficiales alemanes. Así, después de seis años de guerra y 60 millones de muertos, los alemanes capitularon incondicionalmente el 8 de mayo de 1945.

Fue alto el precio que pagaron los combatientes soviéticos por la liberación de los países europeos. Las bajas totales ascienden a más de 3 millones de soldados, incluido más de un millón de muertos. La Unión Soviética y sus fuerzas armadas no sólo desempeñaron un papel decisivo en la liberación de los pueblos del fascismo, sino que, además, contribuyeron con su hazaña a que otros recuperaran su democracia, hecha pedazos por las tropas invasoras nazis.

La importancia del Partido Comunista Bolchevique

Centenares de miles de experimentados bolcheviques cayeron por la liberación de la humanidad. Este ejemplo es un orgullo para la clase obrera. Recordamos al increíble pueblo soviético. Pero también, a la clase obrera soviética que puso en tensión a sus mejores luchadores, en las filas de su Partido Comunista.

En el mundo de aquellos años, los bolcheviques eran militantes comunistas provenientes principalmente de las fábricas, educados en las universidades obreras, que aprendieron y se forjaron, tanto en las aldeas rurales como en los colectivos dirigentes de los complejos industriales. Dos generaciones educadas en el marxismo-leninismo, en el materialismo dialéctico como superación de la ideología idealista, para solucionar las contracciones sociales y económicas. Años de combates contra los “Kulaks” (campesinos ricos, kulak quiere decir puño en ruso); esforzados camaradas que lucharon contra el revisionismo trotskista, atrayéndose a la organización a los miembros más lúcidos de los sectores pequeñoburgueses y anarquistas; aquella Joven Guardia Roja que, educada en el Marxismo-Leninismo y el Internacionalismo Proletario, comprendió el auténtico Derecho de Autodeterminación de los Pueblos, avanzando en la construcción del socialismo en la Unión Soviética, uniendo a los pueblos y a su clase obrera; aquellos chequistas, que desenmascararon durante años, los intentos de destrucción del Estado Soviético, tanto en clomplots internos como externos.

Mujeres y hombres que no querían otra sociedad, que no fuera la socialista y su modo de entender las relaciones humanas, libre de la explotación del ser humano por otro. Por su recuerdo, por el ejemplo de su vida, es importante celebrar este 9 de Mayo. Y para todos nosotros,
es un derecho y un deber divulgarlo entre los trabajadores. Para que no se olvide que la lucha contra el fascismo es una lucha también contra el imperialismo que lo engendró. Recordemos que el imperialismo realizó todas las intentonas para destruir el régimen social soviético. Primero intentó destruir la revolución con la guerra civil, después creó la contrarrevolución externa, más tarde compró aliados revisionistas, provocó otra guerra mundial, se enfrentó a los pueblos en lucha por su independencia, y por último acabó con el Partido Comunista desde dentro.

Dramática historia de la URSS, y a la vez feliz encuentro con la vida para los millones de ciudadanos soviéticos que disfrutaron de aquellos años, que hicieron del socialismo un mundo de libertad sin parangón en la historia, y que demostraron que cuando los pueblos se ponen e marcha, todos juntos, logran las más increíbles gestas humanas, haciendo posible
romper las cadenas de la burguesía por unas décadas.

Pero también, es un mensaje de alerta a los trabajadores del mundo. La única posibilidad de hacer avanzar a la Humanidad es con una sociedad más justa y más libre. La inevitabilidad de la construcción del socialismo como única salida a la sociedad capitalista, y extirpar de raíz la lacra del imperialismo. No hay término medio, porque la bestia parda fascista, surgirá del capitalismo en cualquier momento, cuando su poder dictatorial sea amenazado.

¡VIVA EL 9 DE MAYO Y LA VICTORIA DE LA CLASE OBRERA SOVIÉTICA!

¡APOYEMOS LA RECONSTITUCIÓN DE PARTIDOS COMUNISTAS MARXISTAS-LENINISTAS EN EL MUNDO!

¡VIVA EL COMUNISMO Y EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!