2 de enero de 2011

DECLARACIÓN DEL 12º ENCUENTRO INTERNACIONAL DE PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS


DECLARACIÓN DE TSHWANE

El 12 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros tuvo lugar en Tshwane Sudáfrica del 3 al 5 de Diciembre, con el tema

“La profundización de la crisis sistémica del capitalismo. Las tareas de los comunistas en defensa de la soberanía, la profundización de las alianzas sociales, el fortalecimiento del frente antiimperialista en la lucha por la paz, el progreso y el Socialismo”.

102 delegados representando a 51 partidos participantes de 43 países y de todos los continentes del mundo se reunieron para avanzar el trabajo de nuestras reuniones previas, y para promover y desarrollar una acción común y convergente alrededor de una perspectiva común.

LA PROFUNDIZACIÓN DE LA CRISIS CAPITALISTA

La situación internacional continua estando dominada por la persistencia y desarrollo del capitalismo.

Esta realidad viene a confirmar los análisis esbozados en las Declaraciones de nuestros encuentros internacionales 10 y 11 en Sao Paulo y Nueva Delhi. La actual crisis del capitalismo pone de relieve sus limitaciones históricas y la necesidad de su derrocamiento revolucionario. Muestra la intensificación de la contradicción básica del capitalismo que existe entre el carácter social de la producción y su apropiación privada capitalista.

La crisis es sistémica

A pesar de las ilusiones capitalistas de antes del 2008 sobre lo contrario, el capitalismo no puede escapar su tendencia sistémica interna de atravesar ciclos de desarrollo y estancamiento. La actual crisis global es una manifestación particularmente severa de un descenso capitalista ocasionado por la sobreproducción capitalista.

Ahora, así como en el pasado, no hay salida, dentro de la lógica del capitalismo, a estas crisis periódicas más que la crisis misma, marcada por la masiva y socialmente irracional destrucción de activos –incluyendo los despidos masivos, el cierre de fábricas, y el ataque sistemático contra los salarios, pensiones, seguridad social y la erosión del sustento del pueblo. Esta es la razón por la cual, en nuestros dos anteriores encuentros, afirmamos correctamente que la actual crisis era atribuible no sólo a fallos subjetivos, a la avaricia de los banqueros o especuladores financieros.

Sigue tratándose de una crisis enmarcada en los rasgos sistémicos del capitalismo mismo.

–La crisis persistente se exacerba por virajes significativos en la correlación internacional de fuerzas. De manera particular, hay un declive relativo de la hegemonía económica de los EEUU en curso, un estancamiento productivo general en las economías capitalistas más avanzadas, y la emergencia de nuevos poderes económicos globales, notablemente China.

–La crisis ha intensificado la competencia entre los centros imperialistas y también entre los poderes establecidos y los emergentes. Esto incluye la guerra de divisas dirigida por los EEUU, la concentración y centralización del poder económico y político en la UE que profundiza su carácter de bloque imperialista dirigido por sus principales potencias capitalistas

–Una agudización distintiva de la confrontación interimperialista por los mercados y el acceso a las materias primas.

La expansión del militarismo, incluyendo las alianzas agresivas (por ejemplo, la cumbre de la OTAN en Lisboa con su “nueva” y peligrosa concepción estratégica).

–La profusión de puntos de tensión y agresión locales (notablemente en Medio Oriente, Asia y África), golpes de estado en América Latina.

–La intensificación de la tendencias neo-imperialistas de avivar los conflictos étnicos y el aumento de la militarización de África a través, entre otras cosas, del AFRICOM.

Simultáneamente se ha vuelto claro que la trayectoria del capitalismo con su maximización de las ganancias, la precipitada destrucción de los recursos naturales y del ambiente en general representa un serio peligro para la sustentabilidad de la civilización humana misma.

Las élites políticas de los estados capitalistas dominantes con sus diversas propuestas de “tecnologías verdes” y transacción de niveles de emisión de CO2 en el mejor de los casos representan ajustes que aumentan las ganancias del capital mientras aumentan la mercantilización de la naturaleza, y transfieren el costo de la crisis del cambio climático a naciones menos desarrolladas.

La crisis del sistema capitalista que enfrentamos como género humano está directamente unida a la incapacidad del capitalismo para reproducirse salvo con una búsqueda voraz de acumulación. Es una crisis que sólo puede superarse con la abolición del capitalismo mismo.

Confrontado con estas realidades, en todos lados el capitalismo se tiene que defender, buscando preservar sus ganancias y transferir el peso de la crisis a la clase obrera mediante la intensificación de la explotación basada en el género y la edad, los pobres de la ciudad y del campo, y una amplia variedad de capas medias.

La explotación se intensifica, el Estado se usa para rescatar los banqueros privados y casas financieras mientras expone las generaciones futuras a niveles insostenibles de deuda, y hay esfuerzos redoblados para reducir las conquistas sociales.

En todo el mundo capitalista, los derechos laborales, sociales, económicos, políticos y de seguridad social son abolidos.

–Al mismo tiempo los sistemas políticos se vuelven más reaccionarios, restringiendo las libertades democráticas y civiles, especialmente los derechos sindicales.

–Las reducciones, incluyendo grandes recortes en el sector público están teniendo un impacto devastador en los trabajadores, especialmente en las mujeres trabajadoras.

–También hay intentos de desviar el descontento e inseguridad popular hacia la demagogia reaccionaria, el racismo y la xenofobia, así como a legitimar fuerzas fascistas.

–Estas son expresiones de tendencias antidemocráticas y autoritarias también marcadas por el escalamiento de los ataques y campañas anticomunistas en muchos países del mundo.

–En África, Asia y América Latina atestiguamos la imposición a nuestros pueblos de nuevos mecanismos de opresión nacional y clasista, por medios económicos, financieros, políticos y militares así como el despliegue de un ejército de ONG’s pro imperialistas.

Sin embargo, para las masas populares, en particular de África, Asia y América Latina, es importante recordar que, aún antes de la actual crisis económica global, la vida bajo el capitalismo era una continua crisis, una lucha diaria por la mera supervivencia. Incluso antes de la actual crisis global, mil millones de personas vivían en pocilgas escuálidas, y la mitad de la población mundial sobrevivía con menos de 2 USD$ por día.

Con la crisis estas realidades se han agravado masivamente.

–La mayor parte de estos pobres urbanos y rurales, junto con familiares que trabajan como emigrantes vulnerables en países extranjeros, son las víctimas desplazadas del desarrollo agrario capitalista acelerado en proceso en África, Asia y Latino América.

El capitalismo global, encabezado por las grandes corporaciones del sector agroindustrial, ha declarado la guerra a casi la mitad de la humanidad -tres mil millones de campesinos que quedan en África, Asia y Latino América.

Al mismo tiempo se establecen barreras inhumanas contra inmigrantes y refugiados.

–Hay un siempre creciente aumento de barrios bajos urbanos y medio urbanos poblados por masas marginadas desesperadas típicamente implicadas en una variedad de actividades para la supervivencia.

–La acelerada transformación agraria capitalista en países con un nivel más bajo de desarrollo capitalista tiene implicaciones genocidas.

LA IMPORTANCIA DE LAS LUCHAS DE RESISTENCIA DE LA CLASE TRABAJADORA Y LAS FUERZAS POPULARES

–Alrededor del mundo, los intentos del capital por cargar el peso de la crisis sobre los trabajadores y los pobres se enfrenta con la resistencia popular y de la clase trabajadora.

–En los últimos años el asalto anti popular contra los derechos laborales, la seguridad social y los salarios provocaron una escalada de luchas populares en particular en Europa.

–La agresión imperialista en el Medio Oriente, Asia y Latino América continúa enfrentando la decidida resistencia popular.

En África y América Latina, fuerzas antiimperialistas, sindicatos, y movimientos sociales han escalado sus luchas por los derechos populares y contra el saqueo de las multinacionales.

–Estas luchas han llevado, en algunos casos, a la aparición de gobiernos progresistas, gobiernos nacionalistas populares que se declaran programáticamente por la soberanía nacional, los derechos sociales, el desarrollo y por la protección de sus recursos y biodiversidad naturales, dando impulso renovado a la lucha antiimperialista.

–En la actual realidad, es un imperativo histórico que como Partidos Comunistas y Obreros participemos, para fortalecer y transformar estas batallas defensivas populares a luchas ofensivas por la adquisición de derechos obreros y populares más amplios y la abolición del capitalismo.

Al avanzar esta agenda estratégica, los comunistas hacemos hincapié en la importancia que la organización de la clase trabajadora, y el desarrollo de las luchas del movimiento obrero en una dirección clasista, tienen en la lucha por la adquisición de poder político para los trabajadores y sus aliados.

Dentro del marco de esta lucha le concedemos particular importancia a:

* La defensa, consolidación y avance de la soberanía nacional popular.

* La profundización de las alianzas sociales.

* El fortalecimiento del frente antiimperialista por la paz, el derecho a un trabajo estable de tiempo completo, derechos laborales y sociales tales como una educación y salud gratuitas.

LA DEFENSA, CONSOLIDACIÓN Y AVANCE DE LA SOBERANÍA POPULAR

Ante la agresión intensificada del capital trasnacional, la lucha contra la ocupación imperialista de países, contra la dependencia económica y política y para defender la soberanía popular ha llegado a ser cada vez más sobresaliente. En estas luchas es importante para los comunistas integrar estas luchas con la lucha para la emancipación social y de clase.

–Los comunistas, al luchar contra el imperialismo, luchamos por relaciones internacionales equitativas entre los estados y los pueblos sobre la base del beneficio mutuo.

–La defensa, consolidación y avance de la soberanía popular son de importancia particular en África y para otros pueblos que han experimentado décadas e incluso siglos de opresión colonial y semicolonial.

2010 marca el 50 aniversario del comienzo de la descolonización formal de África.

–Más por todas partes, incluyendo en la diáspora africana, el cruel legado del tráfico de esclavos, del despojo y rapiña coloniales persiste.

–A pesar de 50 años de descolonización formal, por todas partes la intervención imperialista se refuerza, la dominación de los monopolios es reforzada con ayuda del capital doméstico.

–La lucha contra ellos requiere el protagonismo y la unidad activos de las masas populares, y de ampliar los derechos democráticos populares.

PROFUNDIZAR LAS ALIANZAS SOCIALES

–La persistencia de la crisis del capitalismo y su respuesta anti civilización están creando las condiciones para construir amplias alianzas sociales, antimonopolistas y antiimperialistas capaces de ganar poder y promover cambios profundos, progresistas, radicales y revolucionarios.

–La unidad de la clase trabajadora es un factor fundamental para asegurar la construcción de alianzas sociales efectivas con el campesinado, la masa de pobres urbanos y rurales, las capas medias e intelectuales.

–Se requiere prestar particular atención a las aspiraciones y retos que confronta la juventud.

–La cuestión de la tierra, reforma agraria y desarrollo rural son cuestiones importantes para el desarrollo de la lucha popular en países menos desarrollados.

–Estas están inextricablemente unidas a la soberanía y seguridad alimentaria, vivienda sustentable, la defensa de la biodiversidad, la protección de los recursos naturales, y la lucha contra los monopolios agroindustriales y sus agentes locales.

–En estas luchas, las aspiraciones legítimas y progresistas de los pueblos indígenas en defensa de sus culturas, lenguajes y ambientes tienen un rol importante.

EL PAPEL DE LOS COMUNISTAS EN EL FORTALECIMIENTO DEL FRENTE ANTI IMPERIALISTA POR LA PAZ, LA SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL, EL PROGRESO Y EL SOCIALISMO

La crisis del imperialismo y su contraofensiva llevan a la ampliación y diversificación de las fuerzas que asumen objetivamente una posición patriótica y antiimperialista.

–Por todas partes, en nuestras diversas realidades nacionales, los comunistas tenemos una responsabilidad para ampliar y reforzar el frente político y social antiimperialista, las luchas para la paz, la sustentabilidad ambiental, el progreso, e integrarlos en el combate por el socialismo.

–El papel independiente de los comunistas y el fortalecimiento de los Partidos Comunistas y Obreros es esencial para asegurar una perspectiva antiimperialista coherente de movimientos y frentes más amplios.

–Atención especial debe darse a la relación existente entre las varias luchas de resistencia y la ofensiva ideológica necesaria para la visibilidad de la alternativa socialista y a la defensa y desarrollo del socialismo científico.

–La lucha ideológica del movimiento comunista es de importancia esencial para repeler el anticomunismo contemporáneo, para confrontar la ideología burguesa, las teorías anticientíficas y las corrientes oportunistas que rechazan la lucha de clases, y combatir el papel de las fuerzas socialdemócratas que defienden y aplican políticas antipopulares y proimperialistas apoyando la estrategia de capital.

–Tenemos un papel clave que jugar en el trazo de los lazos críticos en la teoría y sobre todo en la práctica entre los diferentes escenarios de lucha popular en el desarrollo de la solidaridad de clase internacionalista.

Estamos viviendo una época histórica en la cual la transición del capitalismo al socialismo se ha vuelto un imperativo de la civilización. La completa crisis del capitalismo resalta una vez más la naturaleza inseparable de las tareas de la liberación nacional y social, y la emancipación nacional y clasista.

Frente a la profundización de la crisis capitalista, la experiencia de la construcción socialista demuestra las condiciones de superioridad del socialismo.

El fortalecimiento de la cooperación entre Partidos Comunistas y Obreros y el fortalecimiento del frente antiimperialista, debe marchar codo con codo.

Nosotros, los Partidos Comunistas y Obreros que nos reunimos en Tshwane, en una situación marcada por la arremetida contra los trabajadores y las fuerzas populares, pero también con muchas posibilidades para el desarrollo de la lucha, expresamos nuestra profunda solidaridad con los trabajadores y pueblos en sus intensas luchas, reiterando nuestra determinación de actuar y luchar codo con codo con las masas trabajadoras, jóvenes, mujeres y todos los sectores populares que son víctimas de la explotación y opresión capitalista.

Reafirmamos nuestro llamado a la más amplia gama de fuerzas populares para unirse con nosotros en una lucha común por el socialismo que es la única alternativa para el futuro de la humanidad.

Señalamos los siguientes ejes principales para el desarrollo de nuestras acciones conjuntas y convergentes:

1. Con la profundización de la crisis, nos enfocaremos al desarrollo de las luchas obreras y populares por los derechos laborales y sociales, el fortalecimiento del movimiento sindical y su orientación clasista; la promoción de una alianza social con los campesinos y otras capas populares. Le daremos especial atención a los problemas de las mujeres y los jóvenes que se encuentran entre las primeras víctimas de la crisis capitalista.

2. Frente a la múltiple agresión imperialista y la agudización de las rivalidades interimperialistas, intensificaremos la lucha antiimperialista por la paz, contra las guerras imperialistas y la ocupación, contra la peligrosa “nueva” estrategia y bases militares extranjeras de la OTAN, por la abolición de todas las armas nucleares. Extenderemos una activa solidaridad internacionalista con todos los pueblos y movimientos que confrontan y resisten la opresión, amenazas y agresión imperialistas.

3. Lucharemos de manera resuelta contra el anticomunismo, leyes, medidas y persecución anti comunistas, demandaremos la legalización de los PCs donde estén ilegalizados. Defenderemos la historia del movimiento comunista, la contribución del socialismo en el avance de la civilización humana.

4. Afirmamos nuestra solidaridad con las fuerzas y pueblos que han iniciado y luchan por la construcción socialista. Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo cubano y su revolución socialista, continuaremos oponiéndonos vigorosamente al bloqueo y a apoyar la campaña internacional por la libertad de los Cinco Cubanos.

5. Contribuiremos, en el contexto específico de nuestras realidades nacionales, a reforzar las organizaciones antiimperialistas de masas como la FSM, CMP, FMJD, FDIM. Particularmente damos la bienvenida y saludamos el 17° Festival Mundial de las Juventudes Democráticas que se llevará a cabo en Sudáfrica del 13-21 de Diciembre del 2010.

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