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24 de abril de 2025

JULIÁN GRIMAU: UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO.

Por Esteban Zúñiga. 

20 de abril de 1963.

"A JULIÁN GRIMAU GARCÍA, FUSILADO EN ESPAÑA, ACUSADO DE "REBELIÓN MILITAR" EN 1936".
"¡Rebelión militar! Señor,
¿quién fue el primero que ensangrentó
la patria pobre que amanecía,
quién la saco de madre, y quién fue el carcelero,
que le encadenó el alma con lenta agonía.
¡Rebelión militar! Di,
¿quién fue el asesino
de ayer y que en tu nombre,
hoy sigue asesinando?
Fulmínalo, Señor,
con tu rayo divino, porque si no.
¿hasta cuándo, hasta cuándo, hasta cuándo?".

(Rafael Alberti. Escrito en Roma en 1963).

Se cumplen sesenta y dos años del día en el que el dirigente comunista JULIÁN GRIMAU GARCÍA. Sería asesinado por un pelotón de fusilamiento franquista. Veintisiete descargas de fusilería y dos tiros de gracia, acabarían con su vida, tras ser ejecutada un sentencia dictada, veinticuatro horas antes, en un Consejo de Guerra sumarísimo. Pena de muerte impuesta por el delito de "REBELIÓN CONTINUADA", un delito que había comenzado el 18 de julio de 1936 y que había finalizado el 7 de noviembre de 1962, cuando había sido detenido.

Nueve horas antes de su fusilamiento, en el transcurso del Consejo de Ministros presidido por el general Franco que tenía que ratificar la condena, ninguno de los presentes votaría por conceder el indulto. Aún cuando sobre la mesa estuviera ya listo el proyecto de Ley por el que se creaba el futuro Tribunal de Orden Público (TOP), que en uno de sus puntos excluía de la jurisdicción militar la disidencia política. De hecho, a la semana siguiente del fusilamiento de Julián Grimau, sería llevad esta Ley a las Cortes franquistas.

Hacia las 5:00 de la madrugada del 20 de abril de 1963, Julián Grimau sería trasladado desde la prisión, al campo de tiro de los cuarteles de Campamento, a las afueras de Madrid. En principio se ordenaría a la Guardia Civil forma el pelotón de fusilamiento, pero sus mandos se negarían alegando que sólo les correspondía custodiar el futuro cadáver, para más tarde ser el Capitán General de Madrid quien se negaría a que fueran militares de carrera.

Finalmente, sería el propio dictador Franco quien ordenaría que fueran soldados de reemplazo, siendo elegidos de entre los que prestaban el servicio militar, en el Regimiento Wad-Ras 55 de la División Acorazada Brunete. Momentos antes de la ejecución, alguien se acercaría a vendar sus ojo, pero Julián Grimau se negaría. Tras la orden de: "¡Fuego!", su cuerpo caería abatido. Pero los jóvenes soldados, asustados y sin experiencia alguna, no lograrían acabar con su vida, lo que haría necesario que Julián Grimau fuera rematado con dos tiros en la cabeza. Eran las 5:30 horas del 20 de abril de 1963.

Todo quedaría en silencio... tres años después prescribirían los delitos cometidos durante la guerra. El cadáver que era alumbrado por los faros de los camiones y vehículos presentes.

Entonces sería el último muerto de la guerra española de 1936-1939. Su certificado de defunción, en el que solamente se indicaría que había fallecido en la fecha indicada, se encontraría escrito en el Registro Civil de Carabanchel Alto, sección tercera, toma LIX, página 156.
Al día siguiente, 21 de abril de 1963, el Comité Ejecutivo del Partido Comunista de España (PCE) -su Partido-, emitiría una declaración ante el asesinato de su destacado miembro Julián Grimau:
"... En estas horas de dolor y de cólera, el Partido Comunista de España inclina las banderas de su largo combate por la libertad y la justicia ante la figura ejemplar, en la vida y en la muerte, del camarada Julián Grimau, miembro del Comité Central, hombre sencillo, incansable en el esfuerzo, comprensivo y humano para todos los que junto a él trabajaban, hombre español por los cuatro costados, hombre de moral invencible bajo su apariencia física.

El Partido Comunista expresa a la familia del camarada Julián Grimau, a sus hijas, a la compañera de su vida, con quien compartió sacrificios y esperanzas, toda su solidaridad, todo su cariño. En estas horas dramáticas, la gran familia de los comunistas las rodeará de su fraternal aliento...".

(Fuente: "Mundo Obrero". Órgano del Comité Central del Partido Comunista de España. Año XXXIII - Número extraordinario - Páginas 1 y 2. Madrid, abril de 1963).

"El fruto del trabajo no será estéril, ni mucho menos. El abono ayuda a la siembra, y si, de momento, la tierra no da lo deseado, se sitúa en mejores condiciones para cosechas próximas... Los resultados hay que verlos con perspectivas." (Julián Grimau).
Un año después, en abril de 1964, y veinticinco años después de la guerra de 1936-1939, la figura de Julián Grimau seguía estando muy presente en la memoria y el corazón de todos los camaradas comunistas españoles, que alevosamente había caído abatido por las balas franquistas... Una figura firme, serena e inteligente.

Al cumplirse el primer aniversario de su cobarde fusilamiento, el Partido Comunista de España (PCE) realizaría un sentido y emocionado recuerdo de su inolvidable dirigente y militante comunista. En su número de la primera quincena de abril de 1964, bajo el título de "JULIÁN GRIMAU: UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO", que compartimos a continuación:
"MUNDO OBRERO"

"JULIÁN GRIMAU: UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO".

Por VERDAGUER.

(Fuente: "Mundo Obrero". Órgano del Comité Central del Partido Comunista de España. Año XXXIV - Núm. 7 - Página 4. Madrid, 1ª quincena de abril de 1964).
NOTA.- Las letras que en el texto original aparecen "en negrita", han sido substituidas por "mayúsculas".
"En estos días se cumple un año del alevoso crimen. En la madrugada del 20 de abril, un pelotón de ejecución, alumbrado por los faros de un automóvil, segaba la vida preciosa de nuestro entrañable Julián, dirigente eminente de nuestro Partido. Angelita, su fiel compañera, era una llama viva de sufrimiento. Nosotros llorábamos de rabia y dolor. Todo el Partido vibraba emocionadísimo. España, el mundo expresaban de mil maneras y formas su gran protesta contra el crimen, su gran pena. ¡Días terribles aquéllos!

Parecía como si los disparos que cortaron la vida de Julián fueran toques de rebato llamando a los pueblos de España, a todos los pueblos del mundo, a la acción contra los asesinos, contra Franco, transformando el eco de la descarga en una impresionante movilización antifranquista, como jamás habíamos conocido.

La odiada dictadura que, fusilando a Julián había querido impresionar a nuestro Partido, a nuestro pueblo, se sintió golpeada por la gran ola de fondo que su crimen ponía en movimiento. Julián, CAYENDO ERGUIDO, COMO SIEMPRE HABÍA VIVIDO, ayudaba a su Partido, a su pueblo y a mundo, a dar un poderoso golpe al régimen franquista...

¡COMO EN LA LEYENDA DEL CID, JULIÁN GRIMAU, UN HÉROE DE NUESTRO TIEMPO, GANABA, DESPUÉS DE MUERTO, UNA BATALLA AL ENEMIGO!

¿Por qué esto? ¿Quién era Julián? Trabajador honesto. Humano en extremo. Amante y respetuoso con su mujer e hijas. Comunista firme, sereno, inteligente. Sobrio en su vida. Su valor era de ley, sin gesto inútiles. Desde hacía un montón de años ocupaba puestos de extrema responsabilidad y enorme riesgo. Abnegado y duro para el trabajo, lleno de sencillez. Cuando es detenido y muestra, frente al enemigo de clase, su talla humana, moral y política, la España popular y progresiva se vio reflejada en él.

Luchando por su salvación, condenando el crimen, esa España luchaba por ella, por su rico y heroico pasado, por acabar con su difícil presente, por asegurarse un radiante porvenir. Los millones de personas que en todo el mundo, alzaron su voz en defensa de Julián, luchaban al mismo tiempo por su derecho a vivir en paz, por su progreso, por su libertad, por la justicia social. Y todas esas voces de España y de fuera gritaban juntas su odio al senil crimen del Pardo, su ardiente deseo de que él y su régimen putrefacto desparezcan pronto y por siempre jamás.

EN NUESTRA ÉPOCA, COMUNISTA Y PATRIOTA SON UNA Y LA MISMA COSA.

Profunda raíz española la de Julián, hondo, indestructible su amor por su patria, por lo más grande que ella tiene: sus obreros y campesinos, sus hombres de ciencia y del arte. La educación patriótica, eminentemente nacional, que nuestro Partido cultiva en sus militantes, Julián la expresaba en todos los actos grandes y pequeños de su vida, impregnado a todo lo que le rodeaba de ese noble amor a la patria, a su pueblo heroico, noble, trabajador, sencillo y hospitalario.

¡Julián era un hijo fiel del pueblo español, un militante eminente del Partido Comunista de España! De aquél había nacido y recibido su savia generosa. En la forja de éste se había formado su gran temple. A lo largo de toda su vida, a la trágica hora de afrontar el pelotón de ejecución, Julián Grimau se muestra como un exponente selecto de su gran pueblo, como un combatiente intrépido de su gran Partido.

EL GRAN PATRIOTISMO REVOLUCIONARIO DE JULIÁN, ESTABA ÍNTIMAMENTE FUNDIDO CON UNA ACENDRADA EDUCACIÓN INTERNACIONALISTA.

Su amor y su respeto por la Unión Soviética, por su gran Partido leninista, eran profundos. Para él, como para todos nosotros, la vida y la lucha de ese gran país, de ese gran Partido era y es, una fuente perenne de lecciones creadoras. Sus viajes por otros países socialistas, por pueblos de Europa y de América Latina, entre ellos la maravillosa Cuba socialista, habían acrecentado en él, lo que nuestro Partido permanentemente nos enseña: el amor y el respeto por la vida, el trabajo y la lucha de todos los pueblos del mundo.

Aprendieron a ver los diferentes caminos de cada uno de ellos en el marco de los objetivos comunes a lograr. Y el enorme valor de la solidaridad internacional de la clase obrera mundial, de todas las fuerzas democráticas y progresivas en la lucha común contra el enemigo común.

Esas cualidades que Julián poseía en alto grado, su serena convicción del triunfo del pueblo español de todos los pueblos del mundo, su perfecta identificación con la gran política revolucionaria de Reconciliación Nacional, que su Partido defendía y defiende, y que él aplicó hasta su último suspiro, ayudan a comprender la sobria grandeza con que Julián afrontó el supremo trance.

También explica, en la nueva correlación de fuerzas en España y en el mundo, la impresionante amplitud de la campaña realizada por salvarle, primero, por condenar el odioso crimen, después. Estimulada por la conducta firme, valerosa de nuestro entrañable Julián.

Por estos días, y por trágica coincidencia de la historia, se cumple el 25 aniversario del fin de nuestra justa guerra nacional y revolucionaria.

Veinticinco años que las banderas de combate de nuestro pueblo, se plegaron derrotados por la traición interna y externa. Los enanos sangrientos de las camarillas gobernantes, se aprestan a celebrarlo en el engaño, en el odio y el miedo a nuestro pueblo. Están a la defensiva. La clase obrera, los pueblos de España, les acosan. Ahí están para probarlo las luchas que cada vez más impetuosas se desarrollan en todo el país. Ahí está Asturias, sus maravillosas luchas mineras. Ahí están los obreros y estudiantes madrileños que, con sus recientes acciones contra la dictadura y su hediondo tinglado sindical, han rendido su significativo homenaje a Julián Grimau.

¡No! No serán Franco y sus verdugos de todo pelaje los que, en este veinticinco aniversario, aparezcan como vencedores.

Sus nombres serán execrados.

LA FIGURA SEÑERA DE JULIÁN GRIMAU, ESPEJO DE NUESTRO PARTIDO Y DE NUESTRO PUEBLO, SERÁ EL NOMBRE QUERIDO PRONUNCIADO CON AMOR PROFUNDO POR INNUMERABLES HOMBRES Y MUJERES DE ESPAÑA.

Será él, su clase obrera, su pueblo, los que en este 25 aniversario se afirmarán como los inminentes vencedores de este régimen abyecto, abriendo para todos los pueblos hispánicos rutas luminosas de paz, libertad, cultura y justicia social.

Y cuando Madrid y España entera se liberen, liberación por la que Julián tanto ha hecho, su tumba, que temerosos ocultan hoy los sicarios franquistas, será un santuario de su Capital, de toda España, de todos los pueblos del mundo. Nunca faltarán en ella, llevados por manos amigas, claveles y rosas rojas.

Termino expresando una entrañable y una segura esperanza.

¡Vive y vivirá eternamente entre nosotros Julián Grimau, héroe de nuestro tiempo:

¡España será libre!".

Crónica de su lucha antifascista.

Por Nestor Guadaño

Julián Grimau García, había nacido el 18 de febrero de 1911. Su familia era numerosa, vivió en Madrid, en el Paseo del Rey, 14. Sus padres fueron María García Ruiz y  Enrique Grimau Mauro ( licenciado en Derecho).

Su padre llegó a ser comisario en Barcelona, liberal de pensamiento abandonó su trabajo, al no estar de acuerdo con los sanguinarios métodos represivos del militar Severiano Martínez Anido, en tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera.

Julián Grimau, ya en su juventud milita en Izquierda Republicana. Al comenzar la Guerra Civil, participa en el asalto al Cuartel de la Montaña, y junto a otros milicianos se incorpora en el frente de la sierra madrileña. En esos primeros meses, tras intensos debates con militantes en la sierra, ingresa en el PCE. Por sus actitudes, es enviado a las fuerzas de seguridad republicanas.

Alternando sus ocupaciones en el SIM (Servicio de Inteligencia Militar), es trasladado a Barcelona, dentro de la Policía de Investigación Criminal. Su labor fue destacada, en la desarticulación de Quinta Columnas en el seno de la retaguardia de la República.

Tras la derrota republicana, en 1939 marcha a Francia, y se embarca para la República Dominicana junto a su padre. En 1947 vuelve al país galo.

Elegido miembro del Comité Central del PCE en 1954, entra clandestinamente en España, bajo la identidad de Emilio Fernández Gil, para reorganizar el partido. En Madrid, tiene la máxima responsabilidad junto a Simón Sánchez Montero y Jorge Semprún Maura.

El 7 de noviembre de 1962, tras citarse en la Plaza de Roma (hoy Plaza Manuel Becerra) con un camarada (Francisco Lara) quien le delata, a cambio de su liberación. Grimau en un autobús, tras de entrevistarse, es arrestado por seis policías, que lo llevan a la Dirección General de Seguridad, donde solamente confiesa su nombre y su pertenencia al PCE.

Julián es interrogado y torturado, sobre todo en los miembros y la cabeza. Es arrojado desde una ventana (a seis metros del suelo), intentando simular un suicidio.  El ministro de Información Manuel Fraga Iribarne, argumentó que cuando le interrogaban se encaramó a una silla, abrió la ventana y se arrojó por ella de forma "inexplicable" y por voluntad propia.

Tras varios meses de atención médica, sus heridas y traumatismos, son parcialmente curados. En el informe del Centro Asistencia al Detenido, de la calle General Ricardos consta: "Herida contusa estrellada en región frontal izquierda con hundimiento óseo y salida de masa encefálica; fracturas de ambas muñecas, con luxación interfalángica en dedo medio de la mano derecha; pérdida de conocimiento"

Su abogado, militante del PCE, Amandino Rodríguez, no puede visitarle. En el colmo del cinismo, a Grimau se le llega a abrir otro proceso por intento de suicidio, mientras una comisión de tres médicos franceses se le deniega el permiso para visitarle.

Grimau fue apresado en unos meses de gran agitación estudiantil y obrera. El socialismo se ve como una alternativa real. La camarilla franquista necesitaba amedrentar a la población con un castigo ejemplar, y Grimau era su chivo expiatorio

En el extranjero se realiza una campaña de solidaridad para impedir su asesinato. Decenas de medios internacionales volcaron su atención. Muchas manifestaciones multitudinarias hubo en varias capitales europeas y latinoamericanas. Los estibadores de algunos puertos, se negaban a descargar los barcos españoles, y más de 800.000 telegramas llegaron a Madrid pidiendo la paralización de lo que consideraban un juicio farsa.

Franco a la cabeza de un neurótico régimen, atribuyó la contestación internacional a una "conspiración masónico-izquierdista con la clase política". Manuel Fraga al frente del Ministerio de Información y Turismo atribuyó a Julián los mayores crímenes con folletos de propaganda como "Julián Grimau o el arte de fabricar una víctima", donde se le imputaban presuntas actividades en la checa barcelonesa, achacando todo el movimiento de solidaridad por su liberación a "una campaña comunista para derribar el régimen".

Finalmente, el 18 de abril de 1963, a las 8:20 horas, se abre el Consejo de Guerra contra Julián Grimau. Lo preside Valentín Bulnes Alonso (coronel de Caballería). Como vocales actúan los capitanes Francisco Bravo Serrano, José Domínguez González y Luis Valín Gómez. El vocal ponente es el comandante Manuel Fernández Martín. La Fiscalía está representada por Enrique Amado, cuñado del secretario general del Movimiento (José Solís).

La sala del juicio está llena de periodistas españoles y extranjeros. Como el reglamento establece que en un Consejo de Guerra el acusado debe ser defendido por un militar, el abogado de Grimau (Amandino Rodríguez) es sustituido por el capitán Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi, integrante de Acción Católica y futuro diputado por la UCD.

Quizá la figura más controvertida del proceso a Grimau sea el vocal ponente, comandante Manuel Fernández Martín, perteneciente al cuerpo jurídico militar, antiguo director de los campos de concentración franquistas en Extremadura. Ejercía su cargo desde marzo de 1937, había participado en cerca de 4.000 procesos, contando en su haber con casi 1.000 penas de muerte. Fernández Martín no tenía la licenciatura de Derecho (sólo había aprobado tres asignaturas del primer curso) y había ejercido su cargo alegando que su título se destruyó en la Guerra Civil. Parece ser que al principio de la contienda se hizo pasar por médico y actuó en la sanidad militar, pero le debió parecer más interesante (o menos comprometedor) el mundo del Derecho. Era sabido que, antes de juzgar a un enemigo político, leía textos sobre los crímenes republicanos para "calentarse".

Pero tras las actas y declaraciones, no se encuentra ningún testigo directo de los supuestos delitos cometidos por el acusado. Todos los testimonios se basan en rumores o declaraciones de terceras personas ya fallecidas (o desaparecidas). Sin ninguna prueba concluyente Fernández Martín solicita la pena capital para el acusado. Pero hay un problema jurídico: las brutalidades que se imputan a Grimau habrían sido cometidas en 1938, por lo que tras haber transcurrido 25 años ya habían prescrito, según el código de justicia militar vigente.

Para solventar este inconveniente se desempolva el viejo código de 1894, que eleva la prescripción a 30 años, y Grimau es acusado de rebelión militar continuada, lo que significa que durante la posguerra habría seguido luchando en armas contra el régimen, cosa imposible dado su prolongado exilio.

Lo único que queda probado en el juicio, es que el acusado había sido jefe de la Brigada del Servicio de Investigación Militar en Barcelona, y que militaba en el PCE. Su abogado defensor alega que no existen denuncias, ni sumarios abiertos contra Grimau al acabar la Guerra, al mismo tiempo que niega la acusación de rebelión militar continuada. Pide la absolución de su defendido o, como mucho, tres años de prisión.

El Consejo de Ministros Extraordinario para atender las peticiones de indulto del día siguiente (19 de abril), solo delibera sobre como exponer una sentencia ya acordada. Sin duda es una reunión tensa y compleja. 19 Ministros y Franco, debaten durante diez horas. Sólo Fernando María Castiella (ministro de Exteriores) viendo la repercusión que podría tener la ejecución de Grimau en el ámbito internacional, pone reparos. Si había pocas posibilidades de entrar en el Mercado Común, tras la condena a muerte éstas quedan reducidas a cero. Es posible que los tres ministros del Opus Dei (Ullastres, López Bravo y Navarro Rubio) también se mostrasen reticentes. Franco y la cúpula militar no admiten reparos en contra, reclamando la votación individual. Nadie se atreve a votar contra la ejecución.

Más de 800.000 telegramas llegan a Madrid, pidiendo que Julián no sea ajusticiado, entre ellos uno del papa Juan XXIII y otro del dirigente soviético Nikita Jruschov, lo cual supone que, por primera vez, un dirigente de la URSS se dirige personalmente a Franco, tratándole de "Excelencia".

También piden clemencia un gran número de estadistas, religiosos e intelectuales europeos, entre los que figuran J. F. Kennedy, Willy Brandt, Harold Wilson, Aldo Moro, el cardenal Montini o Jean Paul Sartre. Franco responde desabridamente a todos ellos, diciendo que los crímenes horrendos perpetrados por Grimau impiden cualquier clemencia hacia él.

Tras pasar la noche en el madrileño cuartel de Campamento junto al capitán Rebollo, Grimau escribe una carta para su esposa. Hacia las 6 de la madrugada del 20 de abril, fue trasladado en una furgoneta al campo del cuartel, donde se ejecutó su fusilamiento.












11 de mayo de 2024

El Desempleo, herramienta del Imperialismo, sólo hay un camino para su erradicación: Conseguir el Socialismo.

 
Por Vladimir Novak, traducción N.G.

El Desempleo

La importancia más notable del desempleo en el destino del hombre como señaló el Papa Juan Pablo II, que estaba muy lejos de los ideales socialistas, lo definía como una de las formas de muerte espiritual.  

¿Cuántos muertos espirituales están vagando hoy,  por Ucrania, Rusia, el mundo? ¿Es necesario entonces decir algo más, sobre la profundidad de esta calamidad personal que el desempleo impone a cada trabajador empleado, que mata no sólo físicamente, sino también espiritualmente, es decir priva al ser humano de su propia esencia creadora?

Sin embargo, el desempleo no se limita a las tragedias personales de un individuo y su familia. Es también un flagelo para toda la sociedad, porque elimina de la producción social a una masa de trabajadores sanos, crea un ejército entero de productores no productivos y, por otra parte, los pone como gaviotas en el cuello de la parte trabajadora de la sociedad. Así, de hecho, todo el desarrollo social se ralentiza y va estancándose.

Los ideólogos burgueses tratan de justificar la existencia del desempleo bajo el capitalismo mediante diversos esquemas y trucos, en particular, por referencias a ciertas "leyes naturales de la naturaleza". Por ejemplo, que la población supuestamente está creciendo más rápido que la producción de medios de subsistencia. De ahí que la solución del problema no esté en la destrucción del capitalismo, sino en la reducción de la fertilidad o el aumento de la mortalidad.

El marxismo también indica que es el desempleo una herramienta generada por las relaciones de producción de la sociedad burguesa. Es impuesta bajo el capitalismo. La necesita para mantener a una parte de la población fuera de la producción. De esta forma se incrementan las cifras de los que sufren pobreza y hambre, y a la vez mantiene la riqueza social en unas manos ociosas, generando más constante acumulación de capital.

La esencia del asunto es que, a medida que el capital se acumula, el capitalista amplía su producción e introduce varias mejoras técnicas, ya que esto le permite aumentar los beneficios. Al mismo tiempo cuando son introducidas esas mejoras, su necesidad de mano de obra disminuye. Como resultado, una masa significativa de trabajadores es expulsada de la producción y permanece sin trabajo, es decir, es "superflua" en esos momentos, para la clase capitalista.

Vemos pues, que este desplazamiento de trabajadores es lo que constituye el ejército de parados. Es lógico pensar, que no es una consecuencia accidental de determinadas situaciones, o incapacidad de una persona para prosperar con su ingenio o fuerza de trabajo. No, es la combinación directa del hecho que el modo de gestión capitalista, dueño del interés del capital privado por controlar las ganancias sociales, impone una dictadura de clase a toda la masa de trabajadores y a toda la población.  

Además, el desempleo es una herramienta necesaria de la economía capitalista, sin la cual no puede existir ni desarrollarse. Así, durante los períodos de recuperación tras una de sus crisis periódicas, requiere una rápida expansión de la producción, por ello los capitalistas deben de disponer de un número suficiente de parados. Y aunque al mismo tiempo, la tasa de desempleo disminuye temporalmente, sin embargo, tras una lucha de acumulación y competencia entre los ricos, se llega a una nueva recesión, nuevos períodos de crisis, y vuelven los trabajadores a ser arrojados nuevamente a la calle, reponiendo el capital su ejército de desempleados. 

Por lo tanto, en la sociedad capitalista vemos que todo el crecimiento de la riqueza social y el progreso técnico, y su forma acumulación es sí misma de un absurdo tan salvaje, que una parte de la clase obrera está condenada, de la forma más cruel, a un exceso de trabajo, y paulatinamente a un desempleo involuntario .  

De lo dicho, se deduce que el desempleo ha sido creado por el capitalismo para su pervivencia. Lo creamos o no, es el fruto natural del capitalismo, y lleva a la humanidad a que no pueda desprenderse de él. Nunca... mientras exista. 

Por otra parte, los capitalistas no están interesados ​​por la rebaja del desempleo, pues este ejerce presión sobre el mercado de trabajo, sobre la conciencia de los trabajadores, ya que permite una mayor explotación, pues obliga a los parados a aceptar las condiciones de trabajo peores, más desfavorables.  

No les importa en absoluto que para las masas de los trabajadores, el desempleo crea un estado de vida inestable, y tenso, reduciendo drásticamente su nivel de vida. Aún bajo ciertas condiciones, hacen que sean más precarias las condiciones de vida que el límite dado por el costo del mantenimiento del puesto de trabajo. Así el mismo miedo al desempleo, hace que trabajadores ocupados, aplacen una parte de su salario "por un día lluvioso". Y esto significa que su nivel de vida real, sea mucho menor que el que está determinado por el valor de su fuerza de trabajo.

El capitalista actual trata de conformar la relación entre trabajo y capital.  

Los principales aspectos de esta regulación no sólo se hacen para asegurar la producción de la fuerza de trabajo para que cumpla con los requisitos actuales, sino también para mantener la tasa de desempleo a un nivel deseado para los monopolios y limitando su tamaño tal, que no ponga en peligro las bases sociales del capitalismo.  

Por lo tanto, tal conformación planea directamente (es monstruoso así, planificar que la población tenga continuas amarguras) y acepte como que el desempleo sea "normal". Tengamos en cuenta que ni siquiera se pusieron en la tarea de la completa erradicación del desempleo, y la mantienen, pues esas tasas de desempleo tienen que ser tan altas como sean necesarias, para ejercer presión sobre los salarios y mantener en el poder al capitalismo, es decir, un sistema construido sobre el miedo, y la explotación laboral.

La propaganda burguesa trata de representar esta actividad del Estado, como una creación de la atmósfera dirigida para mantener las llamadas "relaciones humanas" en la producción, e incluso a idealizar mejoras sociales de los trabajadores. Así representan estas mejoras, como un indicador de la tendencia de evolución hacia el estado de bienestar. También propagan que con las regulaciones cuidan a la gente. Pero este cuidado es ejercido, como una de las principales palancas, en la acumulación de desempleados, y lleva a la militarización, es decir, la preparación de la guerra, por la sangre y muerte de la población.

No importa qué sea tan retorcida la historia de la ideología burguesa moderna, proyectada por los analistas y escritorzuelos, por sus medios de comunicación, pero este sistema social existirá como un ejemplo históricamente concreto, que nos lleva a pensar que eliminar el desempleo en la vida de la sociedad, es totalmente realizable, pues fue una de las experiencias más importantes del desarrollo socialista de la URSS y otros países socialistas.  

Solamente hay un camino. 

Solamente el socialismo, crea las condiciones para eliminar el escaso trabajo privado ofrecido a la clase obrera. 

Solamente el poder del estado, en las manos de los trabajadores, junto a las mejoras técnicas, impedirá el enriquecimiento  de los capitalistas.


4 de febrero de 2024

GASPAR YANGA: EL AFRICANO QUE NO QUISO SER ESCLAVO DE LOS ESPAÑOLES

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Por: Armando Bautista. Notas adicionales AAHS.
 
Esta es la historia breve de un africano que nunca aceptó su condición de esclavo. Un esclavo al que los españoles consideraron como una bestia de carga que debían ejecutar. Incitaba a la rebelión a quienes compartían el mismo destino que él. Muy pronto los rumores de sus acciones corrieron de boca en boca hasta llegar a los oídos del Virrey. Su nombre es Gaspar Yanga; fundador del primer pueblo libre del Yugo español en la Nueva España.

La llegada de africanos a las tierras que hoy conocemos como América ocurrió con el arribo de los conquistadores y en consecuencia del sistema de trata esclavista que se consolidó en la época y que hizo posible que, entre los siglos XVI y XIX, cerca de 12.5 millones de personas fueran sacadas a la fuerza de sus lugares de origen en África para ser enviadas como esclavos a diferentes partes del mundo atlántico, hecho considerado el movimiento forzado más grande de la historia. 

Gaspar Yanga, su búsqueda de la libertad
 
La tradición cuenta que fue un príncipe africano el que, capturado por los esclavistas, arribó al puerto de la Villa Rica de la Veracruz como parte de un cargamento de esclavos que el virrey de Nueva España autorizó adquirir a los portugueses para solventar la necesidad de mano de obra en las plantaciones azucareras, ya que las sucesivas epidemias se habían cebado tanto en la población india que la mortalidad se disparó de forma drástica. Fue en el año 1537.

Yanga encadenado, fue conducido a las fincas azucareras y de alcohol, muy cerca del sitio que ahora lleva su nombre. Con veinte años huyó al monte con otros compañeros hacia 1570. No todos los esclavos que lo intentaban lo lograban, como demuestra la ejecución pública de dos de ellos documentada en 1546.

De acuerdo con Francisco Xavier Alegre (1729-1788) en su Historia de la Compañía de Jesús en Nueva España (una de las principales fuentes históricas de este acontecimiento), Yanga era un hombre de edad avanzada y originario de la nación Bran, dónde – de no haber sido prisionero – se hubiese convertido en rey. 
 
Lo poco que sabemos de él, nos da una idea de que era un hombre inteligente, decidido, que no le temía a nada, con una capacidad para inspirar e influir en los demás. Yanga, debido al mal trato inhumano que llevó, decidió escapar de su amo y dirigirse a los palenques de la sierra de Zongolica (en las cercanías de Córdoba) junto con otros compañeros a los que identificaban como negros cimarrones. Con el paso del tiempo se convirtió en el líder de su grupo. Ordenó construir un pequeño asentamiento libre en las montañas. Durante 30 años, el asentamiento de Yanga se mantuvo gracias a la caza, al cultivo y a las caravanas y haciendas que asaltaban en los alrededores de Orizaba y en Huilango (actual Córdoba). Conforme transcurrían los años, el grupo iba creciendo cada vez más. Se creé que llegaron a ser casi 500 africanos que iban en busca de libertad. Mientras Yanga se ocupaba de la administración civil, otro, de nombre Francisco de la Matosa, un joven proveniente de Angola que también escapó de la esclavitud, se encargaba de los operativos militares.
 
Comienza la rebelión de los esclavos
 
Las primeras contiendas comenzaron cuando las tropas españolas asaltaron al pueblo de Yanga, éstos huyeron a las montañas de más difícil acceso. Después quemaron cerca de 60 casas y las plantaciones. Los africanos con 100 hombres armados y 400 más con palos y machetes, respondieron con mucha fiereza, causando el doble de bajas. Estos enfrentamientos que se prolongaron por varios años, obligó al gobierno español a que fundara la Villa Córdoba en 1618, para que sirviera de tapón y así proteger la ruta de México - Veracruz. 
 
Durante este tiempo, Yanga alentó a su gente para que no se rindieran y poder continuar la lucha en pos de la libertad. Intentó negociar varias veces, pero los españoles no aceptaron. Dentro de sus términos, exigía el reconocimiento de su pueblo como un “pueblo libre”. Y que fuera administrado por alguien de su familia.
 
En 1609, el virrey Luis de Velasco decidió ponerle fin a las pérdidas causadas por los asaltos de los africanos, enviando al capitán Pedro González de Herrera. A esto se añade, que se había extendido el rumor que aquellos hombres deseosos de librarse del yugo español, querían apoderarse del gobierno virreinal y nombrar como rey a su líder Yanga. 

Una vez llegadas las tropas españolas, Yanga envió términos de paz a través de un español cautivo. Esencialmente, Yanga solicitó que llegaran a un acuerdo entre ellos y los que habían establecido la hostilidad entre indios y españoles: un área bajo su dominio y en compensación el apoyo de sus partes en caso de ataques contra españoles.
 
Los términos de Yanga de la aceptación se realizaron con la condición adicional de que sólo un clérigo franciscano podría atender a los miembros del distrito y que a la familia de Yanga se le concedería el derecho de gobernar.  La ciudad donde estableció Yanga, su capital fue nombrada como San Lorenzo de los Negros, en el año de 1618. Pero no fue hasta 1630 cuando se fundó y se reconoció oficialmente, por órdenes del virrey Rodrigo Pacheco y Osorio. 

Por otro lado, la comunidad de Yanga se comprometía a ayudar a las autoridades a capturar a los esclavos que seguían huyendo de sus amos. La Corona aceptó.

El 3 de octubre de 1631 se reconoció como pueblo libre a San Lorenzo de los Negros ahora Yanga, en donde los esclavos vivieron con derechos similares a lo de los españoles y en libertad.

La rebelión liderada por Yanga no fue la primera sublevación en la Nueva España de africanos esclavizados, y mucho menos fue la última, sin embargo es una de las más importantes debido al éxito de su resistencia.

Su recuerdo sirvió de ejemplo y modelo para otros esclavos y palenques que intentaron seguir sus pasos. Todos fueron duramente reprimidos y el único que consiguió algo parecido fue en Colombia, donde un esclavo angoleño fugado llamado Benkos Biohó creó lo que hoy es San Basilio de Palenque, funcionando independientemente de la Corona entre 1605 y 1621, año en que fue capturado y ejecutado. Dada la cronología, ese lugar rivaliza con el mexicano por la denominación de «primer pueblo libre de América».

El 5 de noviembre de 1933 este pueblo cambió su nombre por el de Yanga, en honor de aquel hombre que se atrevió a romper las cadenas de la esclavitud. Nació para ser un hombre libre, y proporcionar libertad a todos aquellos quienes confiaron en él.
 
Cinco décadas después de la independencia mexicana, Yanga fue nombrado héroe de México gracias a la diligente labor de Vicente Riva Palacio, nieto del presidente mexicano afrodescendiente, Vicente Guerrero.

Yanga quedó en el olvido y por años no se le mencionó, pero en la década de 1970 en su pueblo se mandó a levantar una estatua en donde se puede leer lo siguiente: “Yanga, negro africano, precursor de la libertad de los negros y fundó este pueblo”.

Además, hoy en día existe un proyecto para que Gaspar Yanga regrese a la memoria y que este personaje llegue a los libros de texto de la historia básica.

 
 
 
Fuente:
 
Lovejoy, Paul E. Esclavitud y comercio esclavista en el África Occidental: Investigaciones en curso, en Debates Históricos Contemporáneos: Africanos y afrodescendientes en México y Centroamérica, pp. 35-55, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2011.
 
Reynoso, Araceli. Revueltas y rebeliones de los esclavos africanos en la Nueva España. Varsovia, Polonia. Revista del CESLA, n. 7, 2005, p. 125. 

Alegre Francisco Xavier. Historia de la Compañía de Jesús en Nueva España. México. Impreso por J. M. Lara. 1842. T. II. pp. 10-16 
 
Cfr. Naveda, Adriana. De San Lorenzo de los negros a los morenos de Amapa: cimarrones veracruzanos, 1609-1735, en Rina Cáceres, Rutas de la esclavitud en África y América Latina, San José, Universidad de Costa Rica, 2001, pp. 157-159. 
 
Cfr. Reynoso, Araceli. Revueltas y rebeliones de los esclavos africanos en la Nueva España. Varsovia, Polonia. Revista del CESLA, n. 7, 2005, p. 132.
 
https://www.mexicodesconocido.com.mx/gaspar-yanga-el-primer-libertador-de-america.html 
 
https://www.gob.mx/cultura/articulos/yanga-una-victoria-temprana-contra-la-esclavitud-y-el-racismo?idiom=es

5 de diciembre de 2022

TENEMOS LA CERTIDUMBRE, DE QUE LUCHANDO UNIDOS, CONSEGUIREMOS LA VICTORIA. ¡VENCEREMOS!

Por Estéban Zúñiga

 Dolores Ibárruri Gómez
6 de diciembre de 1937.
DOLORES IBÁRRURI, "Pasionaria".

"Yo quisiera que, a pesar de las horas difíciles por que atravesamos, tuvierais todos la certidumbre de que obtendremos la victoria final. En tiempo de guerra no cuenta ganar o perder un trozo de terreno. Durante la guerra mundial, gran parte de Francia se encontró invadida por las tropas alemanas, y, sin embargo, Francia ganó la guerra. Lo fundamental es destruir la fuerza esencial del enemigo. Es necesario hallarse penetrados de la idea de la victoria, mientras se realizan los trabajos para conquistarla. Lucharemos con la seguridad de la victoria, y venceremos." (Palabras de Dolores Ibárruri, realizadas el 1 de diciembre de 1937 en su visita a la agencia "France Monde" de París).
 
En los últimos días del mes de noviembre de 1937 llegaría una delegación del Frente Popular con la intención de acallar los rumores existentes en cuanto a la posibilidad de que el Gobierno francés reconociera a Franco y los golpistas fascistas como parte beligerante.
 
El jueves día 2 de diciembre de 1937, Dolores Ibárruri tendría un encuentro, en la Embajada de España en París, con la prensa gala. Para en la tarde noche del 3 de diciembre de 1937, participar en un mitin celebrado en el Velódromo de Invierno de París, organizado por el Partido Comunista francés, a favor de la República, y convocado bajo el lema de:  
 
"Aplicación del derecho internacional a la España republicana. Por la paz. Ninguna ayuda a Franco".
 
Dolores Ibárruri, "Pasionaria", intervendría en este mitin, junto con los miembros del Frente Popular español: Manuel Cordero Pérez, sindicalista y diputado del PSOE, y Justo Caballero, presidente de la Unión Republicana; y por parte de los comunistas galos: Raymond Guyor, secretario general de las Juventudes Comunistas de Francia, Jacques Duclos, vicepresidente del Parlamento de Francia y André Marty, diputado comunista francés, gran amigo de España y organizador de las Brigadas Internacionales.
 
Dolores Ibárruri, ante la enorme muchedumbre que abarrotaba el recinto, proclamaría su firme convicción en la victoria de la República sobre las hordas fascistas. Además de criticar duramente la política de no intervención, decidida por los países democráticos. Realizó un rotundo llamamiento a la solidaridad de los obreros franceses en particular, y a los de todo el mundo en general, para que ayudaran a los proletarios españoles a luchar por la libertad y a derrotar al fascismo.
 
El 6 de diciembre de 1937, el órgano del Partido Comunista de España, "Mundo Obrero" publicaría las declaraciones, efectuadas durante esta visita a París, que Dolores Ibárruri había concedido al poeta comunista y gran amigo de España Louis Aragon, subdirector del periódico comunista "Ce Soir", en las que tras recordar que la República no había perdido ya la guerra.
 
Incidiría en que la unidad de acción de comunistas y socialistas unido a la comprensión de los anarquistas de la CNT, conformaban una convergencia antifascista que derrotaría a los fascistas Franco y los golpistas. 
 
Insistiendo, también, en el papel jugado hasta entonces por Ejército Popular capaz de enfrentarse a los golpistas que, a su vez, recibían la ayuda de dos países fascistas como Alemania e Italia, repudiaba la política de no intervención y pedir ayuda a los países democráticos para con la República española.
 
 
A continuación transcribimos las palabras de Dolores Ibárruri a Louis Aragon para "Ce Soir", tomadas del "Mundo Obrero" del 6 de diciembre de 1937:
 
"MUNDO OBRERO"
NOSOTROS TENEMOS LA CERTEZA DE LA VICTORIA.
 
A su paso por París, lo afirma Pasionaria de una manera rotunda.
 
UNA INTERVIÚ DE LOUIS ARAGON CON NUESTRA CAMARADA DOLORES IBÁRRURI.
(Fuente: "Mundo obrero". Órgano Central del Partido Comunista (SEIC). Cuarta época. Nº 618 (1.328) - Página 3. Madrid, lunes 6 de diciembre de 1937).
 
"El gran escritor francés y subdirector de "Ce Soir", Louis Aragon, ha sostenido con nuestra camarada la entrevista que publicamos a continuación, por estimarla de suficiente interés, sobre todo en los momentos actuales en que más firme es el convencimiento del pueblo español de luchar hasta alcanzar la victoria definitiva y aplastante contra el fascismo invasor, sin reparar en lo que pueden desear ni querer quienes, desde el Extranjero, hablan constantemente de la "necesidad de que la guerra se termine pronto, sin exponer claramente las verdaderas finalidades que con ello se persiguen.
 
- ¿Qué os ha traído a París? - preguntó a nuestra camarada Pasionaria.
 
- He venido con una Delegación del Frente Popular para dar a conocer al pueblo francés, a sus representantes, a los partidos del Frente Popular y a los que tienen a su cargo la dirección de los destinos de Francia la situación exacta de nuestro país.
Se ha intentado hacer creer que nuestra causa está perdida .Unos pretenden hacer ver que nuestro Ejército es impotente; otros declaran que el Gobierno se halla en camino de entablar negociaciones para terminar la guerra y que el pueblo español es presa de profunda divisiones.
 
Nada de esto es cierto -afirma Pasionaria-, y hoy con más fuerza que nunca NOSOTROS TENEMOS LA CERTEZA DE LA VICTORIA. El pueblo español se halla fuertemente unido, y las dificultades de cada día no hacen más que fortalecer esta unión.
 
UNIDAD REPUBLICANA.
 
La unidad de acción entre comunistas y socialistas es más potente que nunca, y las fuerzas democráticas se unen en torno del Gobierno Popular, presidido por el camarada Negrín que tenemos la seguridad ha de conducirnos a la victoria.
 
- ¿Y los anarquistas?
- Comprenden, como nosotros la necesidad de la unión para apastar a Franco. El Partido Comunista mantiene excelentes relaciones con los camaradas anarquistas, y, como y lo dije en el Parlamento, nosotros esperamos que serán llamados para jugar un papel mucho más importantes todavía en la actuación del Frente Popular.
 
- ¿Goza el Gobierno de la República de gran autoridad?
- Sabéis vosotros que en la España republicana ha existido un período desdichado de gran desorganización. Pero en la hora actual, el Gobierno goza de una autoridad incontestable en la totalidad del país, donde ejerce realmente el Poder, el dominio político lo que el dominio económico y militar. Es uno de los factores decisivos de nuestra lucha para aplastar al fascismo en España.
 
- ¿Qué opinión te merece la situación militar?
- A pesar de la derrota sufrida en el Norte, que la llamada política de no intervención redujo a un aislamiento completo, y a pesar de que esta caída del Norte ha permitido al enemigo concentrar fuerzas superiores en los demás frentes, nuestra situación militar es mucho mejor que en el pasado. 
 
EJERCITO POPULAR.
 
Disponemos de un Ejército dotado de una técnica moderna, profundamente unido, dotado de jefes probados salidos del pueblo, fieles al pueblo e instruidos ya militarmente por la experiencia de un año y medio de guerra que se une a la instrucción militar recibida en las escuelas especiales que hemos creado.
 
Las Milicias de otros tiempos, constituidas por los partidos y las organizaciones sindicales se hallan hoy plasmadas en un Ejército potente, bajo el mando único, expresión del Frente Popular nacido de la voluntad del pueblo.
 
Si no se hubiese aplicado la política de no intervención, nosotros hubiéramos procedido con mucha mayor rapidez a dotar a nuestro Ejército de los elementos de la técnica moderna, y Franco hubiera sido ya, en consecuencia, derrotado. A pesar de esto, gracias al esfuerzo heroico de todo el pueblo, nosotros hemos forjado, de abajo arriba, un industria de guerra que, si bien aún es insuficiente, nos permite, a pesar de todo, dar a nuestro Ejército los medios necesarios de combate.
 
- ¿Tenéis reservas abundantes?
- Además de las reservas militares propiamente dichas, la instrucción premilitar de los jóvenes ha sido ya establecida firme y decisiva. Y en todas las fábricas y en todos los pueblos y ciudades la instrucción militar se ha generalizado. Todo el pueblo se halla en armas.
 
SIGUE LA INTERVENCIÓN.
 
- ¿No crees que el material de que Franco puede disponer sea más importante que el vuestro?
- Esto, desgraciadamente, no depende de nosotros. Lo que sí sabemos es que, a pesar de lo que se ha dicho en algunos periódicos, todo el material de que Franco dispone ha sido abastecido por Alemania e Italia. Y esta situación continúa, en proporciones aún más importantes.
 
El fascismo internacional ayuda a Franco, y nosotros tenemos el derecho indudable de contar en medida un poco más generosa con la solidaridad internacional de los países democráticos, porque la causa que nosotros defendemos no es la causa de España, sino la causa de la democracia y la paz en el mundo entero, por eso pedimos que los países democráticos no concedan ayuda alguna, directa o indirecta, a Franco, como la que se viene dando desde hace tiempo.
 
- ¿Qué opinión le merece la supuesta retirada de voluntarios?
- Ante todo, me será permitido mostrarme sorprendida de que se pretenda colocar sobre un plano de igualdad a los mercenarios del fascismo y a los hombres que voluntariamente han venido a España a defender la paz y la libertad del mundo. Pero la cuestión de la retirada de todos los extranjeros que se hallan en España ha sido planteada, y nosotros estimamos que es preciso poner fin a la comedia en que actúan los Gobiernos de Berlín y Roma, que declaran retirar los soldados que tienen en España mientras que simplemente proceden a la evacuación de sus heridos y enfermos, a la vez que continúan enviando nuevos refuerzos.
 
Lo que nosotros pedimos es que las fuerzas de ocupación fascista italianas y alemanas sean retiradas de España, y todos los pueblos celosos de su seguridad tienen necesariamente que estar de acuerdo para prestarnos ayuda.
 
ORGANIZACIÓN GENERAL.
 
- ¿Puede decirme algo sobre la organización general del país?
- Nuestro Gobierno es un Gobierno democrático, donde cuentan con representación directa los republicanos, los vascos, los socialistas y los comunistas y los republicanos catalanes.
 
Funciona el Gobierno de acuerdo con los principios mismos de la Constitución republicana. El Gobierno cumple con la tarea de mejorar la situación de los campesinos. Ha hecho mucho por que los pequeños propietarios puedan vivir en mejores condiciones. Y las grandes posesiones feudales de los que han tomado parte en el movimiento de rebelión contra el pueblo han sido entregados a los campesinos, a los colonos, a los trabajadores del campo. Jamás el campesino ha estado tan firmemente unido a la República.
 
Y en lo concerniente a la producción industrial, los obreros han dado prueba de un espíritu de sacrificio admirable, y el Gobierno ha hecho todo lo que está a su alcance por poner a su disposición mejores condiciones de trabajo y de existencia. Nunca las fábricas han funcionado con tanto orden y método como ahora.
Dolores Ibárruri Gómez - La Pasionaria
 
Despierta un honda emoción el contemplar a Pasionaria hablando. Se comprende perfectamente, en estos momentos, el enorme ascendente que tiene sobre las masas populares. A continuación, me resume en un instante la magnífica obra que ha desarrollado la República española en el dominio de la instrucción pública. Y a continuación me atrevo a dirigirle una pregunta que está en la mente de todos los franceses.
 
- ¿Y el abastecimiento de España?
- Tenemos dificultades que no pretendemos ocultar. Estamos obligados a tener bajo las armas a un número elevado de hombres que, por tanto, no pueden dedicarse al trabajo. Además la población normal de las regiones que se hallan bajo el Gobierno de la República, se ha visto aumentada con millones de personas que han huido de los territorios en manos del fascismo. En fin, la importancia de ciertos productos es absolutamente indispensable. 
 
Nosotros poseemos cantidades enormes de naranjas, pero nos falta harina.
 
Nosotros tenemos bastante aceite, pero escasean las patatas.
 
Nosotros tenemos mucho vino, pero nos falta leche.
 
Nosotros queremos mostrar nuestro profundo reconocimiento al pueblo francés, al que amamos sinceramente, por haber acudido en ayuda del pueblo español. 
 
Pero por la razón misma de la potencia de los medios puestos en juego por el fascismo internacional para derrotarnos, nos hace sentir el deseo y la necesidad de la ayuda internacional, para vencer más ràpidamente, para mitigar los sufrimientos de nuestro pueblo y para que Hitler y Mussolini, batidos en España, no pueden propagar el incendio a través de los demás países. 
 
Y cuando yo digo esto, pienso de manera muy particular en Francia.
 
Aquí terminamos las declaraciones de Pasionaria. El nombre de Francia suena en su voz, que vive en mí largamente, aun después de haber dejado a Pasionaria."