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12 de julio de 2020

Evo Morales: “En siete meses han destrozado Bolivia”

Por Martín Pared, publicado en El Salto.

Desde Buenos Aires, el ex presidente boliviano habla con El Salto sobre la situación social y económica de Bolivia, el impacto de la pandemia y la deuda externa.


Nosotros vamos a recuperar el gobierno en Bolivia": Evo Morales

   
Desde el 12 de diciembre de 2019, Evo Morales vive en Argentina como refugiado político. Con la llegada de Alberto Fernández a la Casa Rosada, el dirigente aymara y presidente de Bolivia entre 2006 y 2019 pudo instalarse en Buenos Aires, después de pasar por México y de que un buen número de países latinoamericanos le dieran la espalda. El 10 de noviembre, Evo Morales tuvo que renunciar a la presidencia entre acusaciones de fraude y un golpe de Estado apoyado por la derecha boliviana, la policía y las Fuerzas Armadas. Después de semanas de protestas en las calles, la elite del país, junto con otros sectores sociales descontentos con la gestión del MAS, colocaron en el Palacio Quemado a la abogada ultracatólica y presentadora de televisión Jeanine Áñez. 

En marzo, esta política conservadora decretó la cuarentena total. Desde entonces, la convocatoria de elecciones presidenciales se fue dilatando. Finalmente, la creciente presión social y política hizo ceder al Gobierno de facto, que ha fijado los comicios el 6 de septiembre. La Central Obrera Boliviana había dado un ultimátum al ejecutivo de Áñez: “Se van en elecciones nacionales o se van con convulsión social”. Carlos Mesa, que salió segundo en las polémicas elecciones del 20 de octubre y apoyó el golpe contra Evo Morales, se sumó a la exigencia de nuevos comicios y rechazó cualquier prórroga. El panorama político está marcado por las graves consecuencias de la pandemia, que ya comienzan a sentirse en Bolivia. El colapso del sistema de salud y las imágenes de cuerpos tirados en las calles recrean las dolorosas escenas vistas en Guayaquil, Ecuador.

Mientras tanto, desde una Buenos Aires que ha vuelto a la cuarentena más estricta, Evo Morales no detiene la marcha de la campaña electoral para que su ex ministro de Economía y candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce Catacora, llegue a la presidencia. 

Antes de la pandemia, se quedaba en la casa de una familia de amigos argentinos, donde también acostumbraba a reunirse con algunos “hermanos bolivianos y periodistas”. Con el confinamiento, el ex presidente se trasladó a una oficina cedida por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina. Para Evo Morales, Argentina no solo es un país fuertemente vinculado a su presente como refugiado, sino también con su pasado lejano. De esto y de otros temas de la política nacional e internacional accedió a conversar extensamente con El Salto el primer presidente indígena del continente desde su exilio porteño.
Mi papá era bien trabajador y con la zafra compró un catre, una cama. Antes dormíamos sobre el suelo, no había colchón, nada, nada, nada. Mi papá dormía conmigo en el catre.

¿Cómo está viviendo su paso por Argentina? Sabemos que vivió aquí de niño. ¿Cómo fue esa experiencia?

Si, cuando era niño mi padre me trajo a Argentina, a Calilegua, en Jujuy. Me acuerdo siempre, era la zafra de caña. Y tenía mis cinco o seis años y no entendía nada del castellano, del idioma español. Era aymara cerrado. Había una norma argentina que obligaba a llevar a los hijos de los zafreros a la escuela. Y yo no entendía nada lo que hablaba la profesora, que se acercaba, me agarraba y me acariciaba mi cabello. “Evito, Evito”, me decía. Solo entendía eso, nada más. Acabó la zafra y retornamos hacia Orinoca, el pueblo donde nací. Mi papá era bien trabajador y con la zafra compró un catre, una cama. Antes dormíamos sobre el suelo, no había colchón, nada, nada, nada. Mi papá dormía conmigo en el catre. Mi hermana era jovencita y tenía 15 años y cocinaba para mi papá. Pasó el tiempo y mi hermana se casó. Y como es costumbre en el campo, como herencia, mi papá le regaló el catre a mi hermana. Otra vez la familia quedó sin catre. Otra vez toda la familia en la pampa, en el suelo. Qué recuerdo, ¿no?


Ahora acá estoy muy bien. Mucha solidaridad. Bolivianos o bolivianas cada dos o tres semanas me traen frutas y verduras, cajas y cajas, muchos regalos. Ayer me llegó, por ejemplo, asado de unos bolivianos. Ayer también me ha traído un argentino carne, aquí hacen parrilladas. Cada fin de semana aparecen regalos. Hay una familia que me manda cada dos o tres días panes, empanadas. Impresionado. Estoy muy agradecido por este apoyo y esta solidaridad, como también con el gobierno argentino.

Jeanine Áñez les pidió al candidato del MAS, Luis Arce Catacora, y también al candidato Carlos Mesa, “que asuman con valentía la responsabilidad que tienen al haber exigido con tanta insistencia” realizar las elecciones “en plena pandemia” y en momentos en los que se ha agravado la situación en su país con un sistema de salud colapsado. ¿Cómo ha tomado estas declaraciones?

El pueblo pide elecciones, el 80%. Además de eso, si es un Gobierno de transición, debe cumplir la Constitución, ya que en 90 días tiene garantizar la elección. Es una elección en base a la Constitución. 


En segundo lugar, la pandemia no es responsabilidad de quienes no estamos en las autoridades. La Organización Mundial de la Salud en enero les advirtió a todos los Estados del mundo. Ya pasaron febrero, marzo, abril, junio, julio… seis meses en los que no hizo nada. ¿La cuarentena para qué es? La cuarentena es para que el Estado pueda comenzar a equipar, organizar, prevenir. Porque no toda la vida vamos a seguir en cuarentena. Pero la dictadura no hizo nada. Cada día se escucha un acto de corrupción. La incapacidad, la ineficiencia está llevando a una situación tremenda. 
Bolivia tiene dos pandemias: contra la vida y sobre nuestra economía. La primera el coronavirus, nos mata el virus. Y la otra nos mata de hambre.
Lamentablemente Bolivia tiene dos pandemias: contra la vida y sobre nuestra economía. 

La primera el coronavirus, nos mata el virus. Y la otra nos mata de hambre. Falta asistencia gubernamental social. Con la cuarentena se paraliza el aparato productivo, por tanto, es mala la situación económica. Pero también la dictadura en diciembre tuvo un préstamo interno de 2.800 millones de bolivianos [cerca de 400 millones de dólares] para pagar sueldos y aguinaldos. En mi gestión nunca nos hemos prestado ni un dólar, ni un peso boliviano del Banco Central de Bolivia para pagar sueldos y aguinaldos. Hasta ahora, por lo menos hay 4.000 millones de dólares de deuda interna y externa. Los dejamos con 22% de deuda externa con relación al PIB y ahora estamos con el 30% de deuda con relación al PIB. Entonces, ¿de su fracaso nos echan la culpa? Su incapacidad, la inatención al pueblo boliviano. ¿Por qué no quieren elecciones? Porque saben que van a perder. La encuesta contratada por la propia dictadura señala: Arce 37%, Mesa 19%, Áñez 13 % y Camacho 8%. Somos ganadores en la primera vuelta. En otra encuesta somos ganadores con casi el 20% de diferencia. Así como en octubre ganamos en la primera vuelta ahora también vamos a ganar en la primera vuelta. No hubo fraude y si algo hubo de fraude es solo de la OEA. Defienden un golpe de Estado. Ahora el pueblo se da cuenta cómo un Gobierno de derecha y un Gobierno de facto gobierna. Nos tienen miedo, nos quieren echar la culpa o postergar las elecciones.

¿Usted cree precisamente que puede haber algún tipo de maniobra por parte del Gobierno de facto de aquí al 6 de septiembre? ¿Le da crédito a las versiones sobre un autogolpe en Bolivia que pueda poner en peligro las elecciones?

Permanentemente intentaron ellos conmocionar el país. No pudieron. Está también el tema pandemia que fue usada justamente para postergar las elecciones y no se descarta que Áñez pueda renunciar, dejar empantanada la administración. Todo por postergar las elecciones. Pero el pueblo es tan sabio que definirá en su momento cuál es el mejor camino para la liberación del pueblo boliviano.



Una elección amarga. Acusaciones de fraude. Y, ahora, una reconsideración -  The New York Times


¿Qué país y qué mundo tendrá que afrontar el nuevo Gobierno?

En siete meses han destrozado la economía. Me duele mucho. Con mucho esfuerzo y compromiso hemos construido, hemos dejado una Bolivia digna, soberana, productiva. Una Bolivia con mucha independencia, con dignidad, con libertad, pero también con mucha diversidad. La diversidad es la riqueza de nuestra identidad y es nuestra dignidad. Va a ser difícil reconstruir, pero con Lucho Arce juntos hemos empezado en 2006 y entonces también nos dejaron un Estado mendigo. Ahora, con semejante corrupción y nepotismo paralizaron todo el aparato productivo. No hay ni una inversión del Estado, cero de inversión para empresas públicas, menos para nuevas empresas productivas. Porque nosotros lo que hicimos fue nacionalizar [la telefónica] Entel, nacionalizar los servicios básicos, hidrocarburos, minerales. Nacionalizar y ampliar el aparato productivo en manos del Estado. Nosotros hemos dicho que el Estado invierte y por lo tanto genera divisas. Antes fuimos un Estado donde regulamos, pero invertimos. Se acabó, es el modelo 100% neoliberal. Que no nos echen la culpa a nosotros del fracaso de su modelo económico neoliberal.

Nosotros lo que hicimos fue nacionalizar [la telefónica] Entel, nacionalizar los servicios básicos, hidrocarburos, minerales. Se acabó, es el modelo 100% neoliberal. Que no nos echen la culpa a nosotros del fracaso de su modelo económico neoliberal.
Otro tema central para los países latinoamericanos es la deuda externa. En el caso de Bolivia, el candidato Luis Arce, aseguró que el Gobierno de facto, en solo seis meses, incrementó la deuda externa de Bolivia en 2.038 millones de dólares ¿Cómo ve el futuro del mecanismo de la deuda externa en el marco del nuevo escenario internacional que se abre?
La deuda total es de 4.000 millones de dólares. Ahora están pidiendo 7.000 millones de dólares. Nosotros, en los casi 14 años de gobierno, cero de préstamos del FMI porque siempre chantajea, condiciona. El golpe ha sido fundamentalmente a nuestro modelo económico, pero también al litio. Bolivia: seis años primero en crecimiento económico en Sudamérica ¿Y cómo? Especialmente sin el FMI nos hemos liberado.Y ahí están los resultados. Pues ahora vuelven, se someten directamente al Fondo que chantajea. Más de 300 millones de dólares se debe al Fondo. Pero al margen de ese tema, aquí nos hace falta una ayuda, una Celac [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños] para negociar con las distintas instancias que dan préstamos a los gobiernos, pidiendo una condonación por esta situación de la pandemia. Esa es nuestra propuesta. Y segundo, por lo menos reprogramación de la deuda, mínimamente por dos o tres años, por lo menos, que no se paguen intereses ni capital. Cuando llegamos al Gobierno la deuda externa estaba por lo menos cerca del 55% con relación al PIB. Y nosotros bajamos a menos de 20%. 

¿Cómo ve al mundo post pandemia?

Yo sigo pensando que esto es parte de una “guerra biológica”. Hace dos o tres años, me acuerdo, un documento del FMI decía que en la política del nuevo orden mundial es importante planificar la reducción de la población innecesaria, que ya las personas de la tercera edad son una carga del Estado. Yo no creía. ¿Por qué digo esto? Estados Unidos, conocido como una potencia mundial, es el que tiene más muertos en todo el mundo, en un día han muerto casi 3.000 en una sola ciudad, Nueva York. Ahora están llegando a los tres millones de contagiados. ¿Y dónde está esa potencia mundial? 


Hace tres o cuatro días hablé con un periodista norteamericano. Yo le preguntaba: “¿Cómo está Estados Unidos? ¿Quiénes mueren?”. Los latinos, la gente pobre, la gente humilde. ¿Quiénes más mueren? Los afroamericanos, los negros. Al sistema capitalista la gente pobre, humilde, no le interesa. Si Estados Unidos es una potencia debería estar enfrentando la pandemia, evitando muertos. Y cuando no hay equipamiento como en Bolivia, peor todavía. Militares, policías, los médicos mueren en Bolivia por falta de equipos de bioseguridad. No le interesa a la derecha, que prioriza la plata y no la vida. Ahora estamos en una la situación como en Brasil. 
Como hay ausencia de Estado en Bolivia con el tema de la pandemia y los hospitales están colapsado, ahora el pueblo salva al mismo pueblo. Ahora el pueblo cura al pueblo.
Pese a esto, siento que ahora el mundo va a cambiar. Como hay ausencia de Estado en Bolivia con el tema de la pandemia, ahora el pueblo salva al mismo pueblo. Ahora el pueblo cura al pueblo. 

En mi región, en el Trópico de Cochabamba, en cada organización sindical tenemos un Secretario de Salud. Como los hospitales están colapsados, saturados, llenos, el dirigente, con el Secretario de Salud, un funcionario de la Alcaldía y un médico más pasan casa por casa a controlar. Encuentran una familia, niño, niña, abuelo, abuela, con síntoma de coronavirus, se clausura ahí, no sale. Y entregan medicamento natural y tradicional, casa por casa. El pueblo está controlando. Y a veces no hay médico, entonces solo controlan los movimientos sociales. Y ahora están recuperándose con medicina tradicional. El pueblo cura al pueblo.

12 de noviembre de 2019

Comunicado del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) ante el golpe de Estado en Bolivia.


Por P.C.Chileno (Acción Proletaria).

Rechazamos categóricamente el golpe de Estado perpetuado en Bolivia contra el presidente legítimamente electo, Evo Morales. Rechazamos rotundamente también las conclusiones de la OEA, organismo al servicio de los intereses imperialistas, de que supuestamente hubieran habido «irregularidades» durante los últimos comicios realizados en Bolivia, en los que el presidente Evo Morales ganó con un 10% por encima de su contrincante golpista y pro imperialista.

Destacamos la gestión del presidente popular e indígena Evo Morales que, durante sus mandatos, logro enormes avances en la consolidación de la soberanía nacional del país, trajo prosperidad económica y una gran mejora del nivel de vida de las y los trabajadores, campesinos y pueblos originarios. Situación ratificada por organismos internacionales.

Denunciamos la acostumbrada hostilidad golpista de la gran burguesía del país y la burguesía imperialista, que desde el primer momento, nunca aceptaron un gobierno popular, soberano y centrado en la clase obrera y los pueblos originarios, como los anteriores gobiernos corruptos, títeres y vende patria. Esta oposición fascista, cómo demuestran los hechos, llevaron adelante acciones de sabotajes, violencia, quema de hogares de dirigentes sociales y partidarios de Evo. Porque la burguesía nacional, aún cuando aumentó sus niveles de ganancias, producto del desarrollo social y la calidad de vida, no aceptaron y jamás aceptarán voluntariamente la pérdida de quedarse con toda la ganancia, de sus privilegios económicos, políticos y sociales.

Como en Chile, en 1973, queda en Bolivia nuevamente de manifiesto una importante lección histórica: que la democracia que él modo de producción capitalista ofrece, tiene un techo y «funciona» mientras los privilegios históricos de la gran burguesía nacional y del imperialismo, no sean tocados. Por la misma razón y por el carácter reaccionario de estos últimos, es que todo avance popular, de un proyecto de soberanía que busca transformaciones profundas del sistema capitalista, que logra obtener importantes conquistas y mayores derechos sociales, debe contar con una fuerza orgánica y material para defenderlo, de lo contrario un golpe de estado borrará de un plumazo todos los años de lucha.


Denunciamos al imperialismo Yanqui, que invirtió mucho dinero en Bolivia, para corromper a las cúpulas de las FFAA y De Orden, las mismas que se habían visto fortalecidas bajo los mandatos de Evo Morales, pero que no mostraron la lealtad, ni mucho menos respetar todos los avances en derechos conquistados soberanamente, prueba de aquello, fue la pasividad con la que dejaron actuar a las hordas fascistas, que incluso quemaron la bandera wiphala del Palacio de Gobierno, símbolo de la unidad de los pueblos originarios de América Latina.

Valoramos la decisión del presidente Evo Morales, de renunciar para no causar derramamiento de sangre de su pueblo, es correcta y noble. ¡Que el pueblo de Bolivia no olvide este gesto!

En Chile y en Bolivia hemos de aprender la lección. Se ha visto confirmado, otra vez, que el sistema democrático que ofrece este sistema económico capitalista neoliberal, tiene un tejado de vidrio y que su esencia es una dictadura brutal, injusta, al servicio de la gran burguesía nacional e imperialista. Quién dispone de los recursos, es quien controla la política nacional.

Nos hacemos propias las palabras del vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera: «volveremos siendo millones».

¡Con el aprendizaje histórico que entrega este momento y la fuerza, decisión y valentía mostradas por el pueblo de Bolivia, sabrán hacer trizas al golpismo y al imperialismo, muy pronto!

Comité Central del
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)

PC(AP)

11 de noviembre de 2019

Golpe de Estado en Bolivia para profundizar el saqueo capitalista.



Por Cecilia Zamudio, publicado en Diario Octubre.

Se consumó el Golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales en Bolivia. Ahora se viene lo más terrorífico contra el pueblo boliviano, particularmente contra la clase trabajadora, contra las organizaciones campesinas e indígenas de base, contra el pensamiento crítico, contra toda persona que se oponga al saqueo capitalista, a la depredación de la naturaleza, a la explotación. Se viene el fundamentalismo católico declarado y el racismo abyecto, la misoginia más brutal y la nostalgia del tiempo

de las cruzadas (lo vienen anunciando las acciones y proclamas de los golpistas); se viene la intensificación del saqueo del Litio, del gas, de la plata, del oro, del estaño, del hierro, de los manantiales y demás riquezas naturales, se viene mayor explotación contra las y los trabajadores, hambre y exterminio contra el pueblo, montañas y ríos capitalizados por un puñado de multinacionales y latifundistas.

Bajo el gobierno de Evo se garantizó la educación gratuita, se universalizó el acceso al agua potable, los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos tuvieron garantías esenciales, se creó el Seguro Universal de Salud, etc. Ahora lo que se viene con los golpistas fanáticos religiosos y ávidos de intensificar el saqueo capitalista, es la privatización de la educación, el desmantelamiento del Seguro Universal de Salud para que así un puñado de capitalistas pueda lucrarse mediante sus aseguradoras médicas privadas. La privatización de la salud asesinará por inasistencia médica a los millones de personas que no puedan pagar los seguros privados. Posiblemente también introduzcan las cajas privadas de pensiones, para especular con gigantescos capitales, mientras que las pensiones de los ancianos las reducirán a una macabra miseria, como lo que hicieron en Chile.

Bajo el gobierno de Evo Morales, se invirtió el capital generado por la minería y los impuestos en servicios sociales, para implementar una mejora de la calidad de vida de las personas más empobrecidas de la clase explotada (pero no se cuestionó de raíz al capitalismo y siguió existiendo una clase explotada y una clase explotadora); las medidas sociales obviamente representaron un alivio para miles de familias bolivianas, pero como toda medida que no modifica la estructura misma del sistema socioeconómico, su durabilidad tenía fecha de caducidad. Tenía fecha de caducidad porque la clase explotadora no cesa nunca en su afán por profundizar los niveles de explotación y saqueo, dado que en base a esos mecanismos se enriquece.

La burguesía local y transnacional quería quitarse a Evo de en medio para profundizar los niveles de saqueo capitalista: no toleraba ya a un gobierno que no estuviera dispuesto a serle funcional al 100%. Evo no colectivizó los medios de producción, es decir la economía boliviana no fue socialista, sino que siguió siendo capitalista. De haber hecho cambios estructurales, de haber colectivizado los medios de producción, se hubiera fortalecido Bolivia frente a las pretensiones imperialistas; y la burguesía boliviana, profundamente explotadora y hostil a todo lo que no sea gobernar Bolivia como si las y los trabajadores fueran su servidumbre semi esclavizada, no se hubiera quedado enroscada en el poder económico, mediático e incluso institucional. 

Es el debate de fondo que este tipo de tragedias ponen de manifiesto: los límites del Reformismo y la necesidad de cambios estructurales, revolucionarios. Es el debate que Rosa Luxemburgo ya planteaba en «Reforma o Revolución» y que la Historia, una y otra vez, se encarga de poner de manifiesto. El Reformismo es tolerado por la burguesía un tiempo, incluso le puede llegar a ser funcional en ciertas circunstancias, en tanto que le «quita presión a a olla» de las tensiones sociales inherentes a las injustas relaciones de producción del Capitalismo. En el caso de Bolivia, es innegable que el gobierno de Evo aportó grandes avances, pero también era totalmente vulnerable a la voluntad de la burguesía al no haberse producido la profundización revolucionaria.



El Golpe de Estado llevaba tiempo fraguándose desde Washington. El pueblo boliviano llevaba semanas enfrentando el ataque del fascismo: la burguesía boliviana y transnacional, en su pretensión de tumbar al presidente Morales y su gobierno, con la finalidad de poder incrementar los niveles de saqueo capitalista contra el pueblo y la naturaleza, desató hordas mercenarias e incentivó el mayor odio racista. Linchamientos contra personas indígenas y contra las personas electas perpetrados por todo el país por los paramilitares fascistas (mujeres vejadas, desnudadas, la alcaldesa Patricia Arce secuestrada, embadurnada de pintura roja, trasquilada y golpeada, dirigentes sindicales torturados y obligados a «pedir perdón» de rodillas por apoyar a Evo, comunicadores alternativos a la falsimedia amarrados a árboles, ancianas indígenas agredidas por vestir sus trajes tradicionales). La herramienta fascista de la burguesía perpetró numerosos atentados, incendios de sedes de las organizaciones campesinas e indígenas, incendios de casas de miembros del gobierno. La herramienta mediática de la burguesía participó de la desestabilización, mediante manipulación y falsimedia a nivel nacional e internacional. Uno de los pilares de la manipulación que infundió la burguesía a través de sus medios, fue el fomento intensificado del odio racista, avivando un incendio que lleva siglos: el racismo ha sido fomentado como mecanismo de control social, en un país en el que el colonialismo europeo dejó su huella marcada en sangre e injusticia social, un país cuya población es sin embargo de mayoría indígena.

La injerencia estadounidense estuvo financiando y entrenando mercenarios, la policía se puso del lado de los fascistas y no detuvo ni las golpizas contra las familias indígenas, ni la toma de edificios institucionales, sino que participó; el ejército no hizo nada para detener las agresiones contra las bases indígenas y campesinas, y al final terminaría posicionándose con los golpistas.

El pueblo dio la lucha de manera contundente contra los destacamentos fascistas para impedir que sea tumbado el primer presidente indígena de toda la Historia de Bolivia (desde la llegada de los colonizadores los indígenas fueron explotados y excluidos). Evo Morales no había seguido a rajatabla los dictados del gran capital (y por eso los magnates se lo quisieron quitar de en medio, y no quisieron reconocer su victoria electoral).


La OEA, que calla totalmente sobre la represión en Chile (calla acerca de las violaciones y mutilaciones perpetradas por los carabineros porque el gobierno chileno es totalmente funcional al saqueo capitalista), en cambio sí se lanzó contra Bolivia para aducir un supuesto fraude en las elecciones del 20 de octubre (ejerciendo su papel pro-imperialista). Ante las acusaciones de la OEA (que replicaban la versión de la burguesía golpista), Evo Morales invitó, con suma ingenuidad, a «verificadores de la OEA». Mientras tanto los mercenarios fascistas seguían infundiendo terror en las calles. Finalmente la OEA emitió su amañada decisión política, siendo el pistoletazo para los últimos pasos del Golpe de Estado en Bolivia, algo que era fuertemente previsible. Aday Quesada expresa: «El gobierno de Evo Morales ha cometido «errores» difícilmente explicables. Resulta absolutamente insólito que el Ejecutivo boliviano solicitara la «supervisión» de la OEA (Organización de Estados Americanos), para que procediera al peritaje y contabilización de los votos resultantes de las pasadas elecciones presidenciales. (…) esa solicitud de «arbitraje» a la Organización que más genuinamente representa los intereses estadounidenses en América Latina era una petición suicida, semejante a la de encomendar a un zorro la custodia de un gallinero. (…)el dictamen final de la OEA estaba rubricado antes de que se realizara la «inspección». La OEA dictaminó velozmente lo que correspondía al papel que los Estados Unidos le han encomendado»[1].

Los acontecimientos se encadenaron luego a una velocidad vertiginosa. La Policía se amotinó en varias ciudades. A la capital de Bolivia arribaron numerosas hordas fascistas provenientes de Santa Cruz. Los medios de comunicación del Estado y varios medios comunitarios fueron atacados. Varias casas de gobernadores fueron incendiadas por los mercenarios. El gobierno de Evo tenía en ese momento dos opciones: o ceder al chantaje del fascismo y caer en la trampa de llamar a nuevas elecciones, en medio del clima de terror que imponen los mercenarios de la burguesía, o bien radicalizar el proceso popular, tomando su fuerza de las masivas movilizaciones en su apoyo que seguían en las calles. Se decantaría a primeras horas del 10 de noviembre por llamar a nuevas elecciones, siendo que ya ganó en las elecciones del 20 de octubre, y que claramente la burguesía no se calmaría hasta tener en sus manos todo el poder (es decir, en eventuales nuevas elecciones el clima de terror impuesto por la herramienta fascista de la burguesía impediría a muchos votantes por Evo el acercarse siquiera a votar, y en el caso de que ganara Evo nuevamente, claramente la burguesía seguiría con la desestabilización). Pero ni siquiera el anuncio de Morales de llamar a nuevas elecciones fue suficiente para la burguesía: ese mismo 10 de noviembre la cúpula militar emitió un comunicado en el que se posicionó del lado de los golpistas, llamando a Evo Morales a renunciar. El pueblo boliviano sin embargo siguió masivamente en las calles dando la batalla contra las hordas fascistas y su pretensión de Golpe de Estado.

Tras el comunicado de alineamiento de la cúpula militar con el Golpe de Estado en curso, se llegó a presagiar lo peor: que Evo renunciara, quedando el fascismo con todos los poderes en Bolivia. La burguesía quería todo y al instante, no pretendía dejar siquiera que se realizaran unas nuevas elecciones. El mensaje fue claro: o gobierna el candidato elegido por Washington o nada. Tristemente no hubo que esperar mucho tras el comunicado golpista de los militares, para que Evo anunciara su renuncia, tal como lo exigieron los golpistas, tal como lo vino preparando el imperialismo estadounidense y la burguesía a través de su herramienta fascista. Tras esa renuncia, ante el Golpe de Estado consumado, las organizaciones sociales, campesinas e indígenas, quedaron a la merced del peor fascismo.

Es evidente que la inmensa mayoría del pueblo boliviano votó por Evo Morales, pues la mayoría de la población indígena y campesina, la clase trabajadora, lo apoyaba; pero la burguesía y el gran capital transnacional pretendían ya quitárselo de en medio para poder depredar con mayor voracidad los inmensos recursos de Bolivia. ¿Pero por qué renunció Evo tan rápidamente cuando tenía una fuerte base de apoyo popular en las calles? Los medios de la burguesía titularon que el presidente renunció, cuando está claro que fue un Golpe de Estado. La renuncia de Evo fue anunciada bajo un clima de terror y amenaza, tras varias renuncias de miembros de su gobierno, igualmente aterrorizados: «Renunciaron por salvar a su familia amenazada»[2], relató Evo en rueda de prensa. Las «renuncias» se produjeron bajo coacción: mediante el secuestro de familiares por parte de la herramienta fascista, que chantajeó a los representantes con asesinar a sus familiares si no dimitían y no pedían públicamente a Evo Morales que renunciara.



El Golpe de Estado en Bolivia se dio mediante la brutalidad fascista y el amedrentamiento; la mayor parte de la policía no estaba protegiendo al pueblo de los ataques de los mercenarios, los militares anunciaron que se alineaban con el Golpe de Estado. Como siempre, cuando la clase explotadora no consigue lo que quiere mediante unas elecciones, recurre al golpe militar y paramilitar, a la amenaza, al terror: prácticas mafiosas de un sistema putrefacto. La clase explotadora casi siempre consigue lo que quiere mediante las elecciones pues tiene el capital para imponer sus candidatos mediante millonarias campañas alienantes, pero cuando excepcionalmente gana algún candidato más afín a los intereses de la clase trabajadora, tiene los días contados.

Así está la guerra que la clase explotadora le hace a la clase explotada: ahora saca a su herramienta fascista, por todo el planeta, para intentar barrer a todos los gobiernos que no le sean totalmente funcionales, y para profundizar la tasa de explotación y saqueo que incrementa su acumulación capitalista. Los pueblos tienen sus manos desnudas para defenderse, y su consciencia de que si no vencen en la batalla contra la herramienta fascista de la burguesía, se vienen tiempos de mayor terror, represión, explotación, saqueo, empobrecimiento y barbarie. Mientras el capitalismo siga vivo, sigue en su seno viva su herramienta fascista, y sigue imperando la brutal injusticia social que hambrea pueblos y devasta la naturaleza.

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NOTAS:
[1] http://canarias-semanal.org/art/26252/como-y-por-que-lograron-derrocar-a-evo-morales-video [2]«Renunciaron por salvar a su familia amenazada», Evo en rueda de prensa: https://youtu.be/WaDLE2oqwTg



Enérgica condena de Cuba a golpe de Estado en Bolivia.

Por Diario Octubre

Luego de que el mandatario boliviano comunicara su renuncia, de inmediato decenas de mensajes se publicaron en las redes sociales, donde se condenaba la derecha golpista y se reafirmaba la solidaridad de Cuba con Evo Morales. El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que el mundo se debe movilizar por la vida y la libertad de Evo.


Cuba condena enérgicamente el Golpe de Estado en Bolivia y reafirma el respaldo del gobierno y pueblo cubanos a Evo Morales, y al Proceso de Cambio que este conduce en favor de las grandes mayorías, el cual muestra éxitos inobjetables.

Luego de que el mandatario boliviano comunicara su renuncia, de inmediato decenas de mensajes se publicaron en las redes sociales, donde se condenaba la derecha golpista.
El presidente cubano afirmó que la derecha con violento y cobarde golpe de Estado atenta contra la democracia en Bolivia, y reafirmó nuestra solidaridad con Evo.

El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla también expresó nuestra solidaridad, y llamó a la movilización mundial por la vida y la libertad de Evo.

Asimismo el Ministro de cultura Abel Prieto reconoció que nuestra América atraviesa un momento difícil.

5 de febrero de 2016

66º Aniversario del Partido Comunista de Bolivia (PCB)


Este pasado 17 de enero se conmemoró el 66º Aniversario de la fundación de Partido Comunista de Bolivia (PCB), por tal motivo se preparó un programa especial en la ciudad de La Paz en donde el partido sentó presencia activa en aquel 1950 en la lucha del pueblo contra la rosca minero-feudal y con una posición ideológica clara sustentada en el Marxismo-Leninismo. 
 
Igualmente como en su fundación siempre junto al pueblo. La militancia se concentró en la histórica Garita de Lima testigo de las luchas populares por la democracia, esencialmente contra las dictaduras; desde esta plaza se emprendió una masiva marcha plagada de banderas rojas de hoces y martillos que recorrió por el centro paceño para desembocar en un teatro donde se realizó un acto central, con un programa especial; la presencia compacta de militantes, amigos e invitados especiales en la que destacamos la presencia del representante de la República Socialista de Cuba c. Erick Valdez y del Embajador de la República del Ecuador c. Ricardo Ulcuango, como de los partidos aliados y representantes sindicales. El representante de la Cuba Socialista leyó la salutación del hermano partido el PCC, donde se resalta el papel del partido: Ser el destacamento de vanguardia de la clase obrera en la lucha histórica del país y de ser el semillero de destacados cuadros revolucionarios por la lucha hacia el socialismo, y ser un aliado seguro del proceso boliviano en su histórica lucha por avanzar en la revolución social y política, enfatizando que en esta tarea la unidad es la garantía para la victoria. Este acto también estuvo amenizado por música nacional y de compromiso por artistas destacados de nuestro medio en un ambiente de alegría y estribillos alusivos al aniversario.

El discurso central estuvo a cargo del Primer Secretario del CC del PCB, el cc. Ignacio Mendoza, que resaltó el papel del partido, la vanguardia ideológica de la izquierda en nuestro país; de su compromiso con el proceso de cambio del cual somos parte de su conquista junto al pueblo y que, en la actual coyuntura se muestran cuestionables las debilidades y desaciertos de la actual gestión gubernamental del c. Evo Morales y que no nos garantiza el avance del proceso hacia derroteros revolucionarios, de la necesidad urgente de la Unidad de las fuerzas populares y revolucionarias con la formación de un Frente que ponga freno al avance de las corrientes retrógradas de la derecha comprometida con el imperialismo norteamericano en nuestro país.

También se tomó juramento a nuevos militantes del partido, donde se destaca la procedencia de los nuevos camaradas que resume las diversas regiones del país y de ser jóvenes comprometidos con la revolución social. El acto concluyó con la interpretación de la Internacional, símbolo del internacionalismo proletario y de reafirmación revolucionaria por el cambio Social.


¡POR EL RESCATE DE LA PATRIA Y LA PROFUNDIZACIÓN DEL PROCESO DE CAMBIO, RUMBO AL SOCIALISMO!
 
¡ VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA ¡
 
¡ GLORIA A LOS CAMARADAS CAÍDOS EN LA LUCHA!
 

3 de febrero de 2015

LA VERDAD DE VENEZUELA | FEBRERO 2015

Por Medios con Venezuela

Otras dos grandes batallas ganadas a la contrarrevolución

Falló la embestida programada como golpe de gracia para el primer mes de 2015, pero también la confusión y el desaliento en franjas de la vanguardia y sectores sociales atemorizados. El plan insurreccional revela hasta qué punto la oposición burguesa desconoce las raíces de la Revolución, es decir, ignora qué ocurre en el entramado social y qué relación tiene con eso la Dirección Revolucionaria encabezada por Nicolás Maduro. Tampoco ha sabido medir el significado de aquella consigna que en 2013 atronó el país: “Yo soy Chávez”. Y en esta oportunidad, los cerebros de Washington no supieron siquiera advertir a sus empleados sobre el desenlace inmediato. Por el contrario, desde Miami difundían la idea de que Maduro no podría regresar de su larga gira, porque el pueblo se sublevarнa y la Fuerza Armada tomarнa el poder. Resultado: otro papelуn. Casi de la misma magnitud que el sufrido por una cantidad de apresurados analistas –algunos reconocidos agentes del imperialismo, hablistas de izquierda otros– al parecer empeñados en propagar el desбnimo en lugar de acompañar de manera crítica pero leal y esforzada a la Dirección Revolucionaria.

La guerra continúa, desde luego. La situación económica es por demás exigente. Pero con el aval de innumerables victorias en 2014, estas dos en las primeras tres semanas de 2015, se constituye una plataforma sуlida para avanzar con paso firme en el combate anticapitalista por la construcción de una sociedad nueva.
  
Falló una vez más el intento por derrocar al Gobierno


Un sentimiento de indignación calentó la sangre de millones de mujeres y hombres venezolanos cuando al promediar su informe a la Asamblea Nacional, el 21 de enero, el presidente Nicolás Maduro mostró dos breves videos (http://bit.ly/1y3AlF0). Allí se pudo ver la conspiración en su rostro más brutal. En ese momento los protagonistas de la filmación secreta estaban ya detenidos. Pero apenas horas antes, se jactaban de un plan al que consideraban genial: enviar provocadores a las colas y lograr que la Guardia Nacional reprimiera a la gente que soportaba interminables esperas para hacer sus compras. La maniobra de acaparamiento y desabastecimiento se prolongaba así con una medida que, en la mente enfebrecida de algunos opositores, culminaría con un estallido social y el derrocamiento del Gobierno.

En varios países de América Latina órganos de prensa venal anunciaban esas “sublevaciones populares” contra la Revolución. Un porcentaje considerable de la opinión pública no informada creyó que, en efecto, el pueblo se levantaba contra Maduro, a causa de la escasez de productos de primera necesidad.

Paralelamente, la oposición convocaba a marchas de protesta, anunciaba guarimbas y llamaba a un paro general para el 12 de enero. Una agencia con sede en Miami anunciaba que Maduro, quien realizaba una extensa gira en defensa de los precios del petróleo y la continuidad de los planes económicos para 2015, no volvería al país.

De manera simétrica, autores más o menos conocidos supuestamente enrolados en las filas chavistas multiplicaban quejumbrosas denuncias de diferente contenido: “Maduro debe aplicar urgentes medidas de ajuste para recuperar el funcionamiento del mercado”; o, a la inversa: “Maduro se apronta a lanzar un paquetazo antipopular”. Otros, con tono plañidero, anunciaban el irremediable final de la Revolución.

El desabastecimiento provocado por una redoblada guerra económica y las penurias provocadas daban lugar a un creciente malestar en sectores de la población, incluso en las filas chavistas y partidarios del gobierno. El acaparamiento y la labor de zapa estaban logrando éxitos en un aspecto inicial de la ofensiva redoblada apenas comenzado el año.

Mientras tanto el conjunto del Gobierno multiplicaba su accionar en todas las áreas para contrarrestar la embestida opositora en el terreno económico, a la vez que el Psuv movilizaba a sus filas con propuestas de enérgica acción para explicar a las masas la causa de la situación y organizarlas para la resistencia.

El saldo está a la vista: el paro no existió; las guarimbas se redujeron a minúsculos grupos incapaces de concitar apoyo y se extinguieron de inmediato; los conspiradores fueron neutralizados.

Pero Nicolás Maduro regresó. Una multitud convocada por el Psuv fue a esperar al Presidente al aeropuerto de La Guaira y lo acompañó hasta Miraflores. Allí hubo un acto que, de por sí, limpió la cargada atmósfera social y política que abrumaba al país.

Una victoria más de la Revolución Socialista Bolivariana. Y una nueva etapa de lucha, inaugurada por el Presidente en su mensaje a la Asamblea, con la afirmación de una política chavista –es decir, revolucionaria– que no cede en el empeño de la transición anticapitalista. Por delante queda la inexorable continuidad del accionar golpista y el desafío de vencer en la batalla por la producción eficiente y multiplicada.

2014, año de logros relevantes en infraestructura, transporte y vialidad


Al destacar las fortalezas de la Revolución Bolivariana en el año 2014, junto a los logros sociales, cabe dar a conocer también los alcanzados en otros campos, como el de las infraestructuras, el transporte y la vialidad. El esfuerzo del gobierno golivariano se ha traducido este año en resultados relevantes mediante la actuación simultánea en los frentes de la Vialidad y el Transporte Terrestre. Estas sinergias han multiplicado los efectos de las acciones ejecutadas con una finalidad básica: resolver, con eficiencia el tiempo y el uso de los recursos, y con participación popular, en alianza con las comunidades organizadas, los distintos actores del sector y todos los niveles de gobierno, para contribuir a la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos y al fortalecimiento del Poder Popular desde abajo.

Así, a lo largo de 2014 cabe destacar los siguientes logros en transporte y vialidad:


1. Lanzamiento y despliegue de la Misión Transporte:
a. Creación de 32 sistemas de transporte público masivo, que atienden a 74 ciudades del país y han transportado a 1.548.093 personas en 150 nuevas rutas en 21 Estados.
b. Inauguración de 26 nuevas Proveedurías que benefician a 96.100 transportistas con la venta a precios justos de 124.418 repuestos e insumos para transporte de carga y pasajeros.
c. Creación de cinco Escuelas de Conductores, en Carabobo (Catacentro), Mérida (Tromerca),Vargas (Logicasa), Caracas (Metro de CCS) y Lara (Transbarca) capacitando 1.454 conductores de transporte de pasajeros y carga de los Estados: Bolívar, Anzoátegui, Carabobo, Trujillo, Nueva Esparta, Táchira, Apure, Delta Amacuro, Sucre, Lara, Zulia, Aragua, Monagas, Portuguesa, Cojedes, Amazonas.
d. Financiamiento de 150 unidades tipo minibús en Distrito Capital, Vargas, Táchira, Miranda, Nueva Esparta, Guárico, Trujillo y Yaracuy beneficiando 35 líneas de transporte que movilizan a más de 135 mil personas.
e. Financiamiento de 52 Camiones de Carga atendiendo nueve Estados del país: Aragua, Anzoátegui, Barinas, Carabobo, Miranda, Trujillo, Lara, Yaracuy y el Distrito Capital.
f. Realización del Censo de transportistas, con el registro de 96.500 transportistas de todo el país.
g. Creación de la Corporación Nacional de Carga y Logística, Corpologísitca, realizando 14 Ferias de Insumos para Transporte de Carga que han atendido a más de tres mil vehículos de empresas estadales y privadas.

2. Impulso del Plan de Movilidad Urbana: en 2014 se inauguraron las primeras 20 Soluciones Viales en el país, por las que circulan más 937 mil vehículos al día, que en promedio se ahorran 60 minutos de recorrido a sus destinos. Estas 20 soluciones viales sumaron 19,3 km de nueva vialidad en la Gran Caracas, Barinas, Vargas, Miranda, Zulia y Portuguesa.

3. Se realizó mantenimiento a 5.129,72 km de vías, que permitió mejorar las condiciones de tránsito de la red vial en los Estados Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Cojedes, Carabobo, Falcón, Distrito Capital, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Táchira, Trujillo, Vargas, Yaracuy y Zulia; beneficiando a 20.968.043 usuarios.

4. Inauguración de 33,7 km de nueva vialidad, 11 nuevos puentes y cuatro nuevos refugios para motorizados.
•Entre la nueva vialidad destaca: el Par Vial Lara - Zulia, la ampliación de la Autopista Francisco Fajardo en Caracas, el Par Vial La Flecha Turen en Portuguesa, la Ampliación de la Carretera Nacional Machiques – Colón en el Táchira, el Enlace Autopista José Antonio Páez - Troncal 5 - San Cristóbal, Estado Barinas; Viaducto que conecta la Autopista Valle - Coche y Norte Sur, Distrito Capital; Acceso sentido Oeste Sector Círculo Militar de la Rinconada - Valle Coche, Distrito Capital; Elevado La Yaguara, Distrito Capital; Acceso Puente 9 de Diciembre a la Autopista Francisco Fajardo, Distrito Capital; Elevado San Martín, Distrito Capital; Ampliación del Distribuidor Santa Cecilia, Edo. Miranda; Ampliación de la Autopista Francisco Fajardo Distribuidor Santa Cecilia - Distribuidor Macaracuay, Edo. Miranda; Ampliación Puente Petare, estado Miranda; Construcción del Distribuidor Los Lagos, Edo. Miranda; Solución Vial -Construcción del enlace entre el Distribuidor El Trébol y la Av. La Armada Vía Aeropuerto, Edo. Vargas.

5. Fortalecimiento del Transporte Masivo, mediante:
a.Incorporación de dos nuevos trenes para satisfacer la creciente demanda de transporte de pasajeros en el Sistema Ferroviario Central “Ezequiel Zamora” Tramo Caracas-Cúa, en el Distrito Capital y Estado Miranda.
b.Adquisición de 1.500 nuevos autobuses, para seguir aumentando la flota de transporte público y optimizar el traslado de personas en el país.
En total, 1.722 obras ejecutadas, que han generado 20 mil empleos de forma directa y 51 mil más de forma indirecta. Con las inversiones ya aprobadas y anunciadas por el presidente Maduro, en 2015 llegarán nuevos logros en infraestructuras, transporte y vialidad.

Maduro y Evo, unidos por el socialismo


Mientras la oposición sigue mostrando su desesperación por no encontrar una perspectiva exitosa en lo electoral y por ello insiste en otros escenarios como la guerra económica y nuevas guarimbas a futuro, el presidente Nicolás Maduro sigue cortando por lo sano y avanza en el proceso revolucionario. De allí que en su mensaje anual ante la Asamblea Nacional insistió en una serie de inversiones en materia social y acciones en materia económica para enfrentar la guerra sistemática que afecta al país y los intentos de desestabilización contra el gobierno bolivariano.

Tres son los puntos que calificó de prioritarios en esta nueva etapa. Por un lado, lograr una mayor inversión social y productiva, poniendo en marcha la implementación de un plan para la protección familiar denominado “Hogares de la Patria”. También  habló de más mejoras para la juventud, incrementando el monto de las becas estudiantiles.

En este mismo eje, dijo que se harán nuevas inversiones en infraestructuras para terminar importantes obras de transporte, soluciones viales para el país y la construcción de 400 mil viviendas en 2015.

Contrariando a quienes, con malicia, esperaban un paquetazo antipopular, Maduro anunció también el aumento del salario mínimo para los trabajadores del 15%, vigente a partir del primero de febrero.

Otro punto esencial del discurso fue el de un sistema cambiario ajustado a las necesidades. Por ello anunció modificaciones al control de cambio de divisas, con el fin de hacer frente a dificultades e ineficiencias del sistema existente. El nuevo sistema mantiene un cambio fijo de 6,30 bolívares por dólar.

Además se unificará el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) que pueda atender otras necesidades económicas del país, regido por un mecanismo de subasta y de mercado para la fijación del precio de las divisas. 

Por último, el Presidente anunció la apertura de un debate sobre políticas de subsidios a la gasolina hasta definir una tabla de costo justa y equilibrada. Los recursos así obtenidos serán destinados al gasto social.

En el mismo discurso, Maduro denunció la andanada de ataques provenientes del imperialismo y en ese sentido ejemplificó con la tarea nefasta de las firmas calificadoras de riesgo internacionales que colocan a Venezuela en peor situación que la de países en guerra, lo cual atribuyó a factores políticos que no reflejan la realidad de la economía venezolana.

En Bolivia

Horas después de su exposición ante la Asamblea, Nicolás Maduro viajó a Bolivia para abrazar, en nombre del pueblo venezolano, al presidente Evo Morales, que asumió nuevamente el cargo después del aplastante triunfo electoral de octubre pasado.

El presidente venezolano, aprovechó la ocasión para anunciar que retomará las relaciones trimestrales con Morales para los temas de cooperación industrial, energética, agrícola, cultural, productiva y social. “Hoy venimos maravillados en tiempo de Pachakutik, en tiempos de Evo Morales, es decir en tiempos de los pueblos”, señaló.

Impresionado por la gran movilización de movimientos sociales y juveniles que lo vivaron junto al resto de los presidentes invitados,  Maduro expresó que “esto es lo que hace ratificar que los pueblos estamos despiertos y unidos, nadie podrá con nosotros, eso es lo que dice la victoria de Evo y el clamor de un pueblo que ha logrado ser poder y demostrar que gobernamos mucho mejor que las oligarquías”.


Luego, Maduro volvería a entusiasmarse al escuchar las palabras de Evo, quien resuelto a ahondar la vena social de sus políticas, abrió su tercer mandato quinquenal con la promesa de reducir a 8% la pobreza extrema en Bolivia.

Vale recordar que cuando asumió el gobierno en 2006, siete de cada 10 bolivianos vivían en situación de pobreza y tres de aquéllos en la miseria o pobreza extrema, con menos de un dólar al día.

Morales cifró el crecimiento en 2014 del Producto Interno Bruto (PIB) nominal del país, en 34 mil millones de dólares, casi cuatro veces más que en 2005 y un ingreso individual promedio de 3 mil dólares en ese mismo período, dos veces más que nueve años atrás.

 El líder boliviano significó que la inversión estatal en su gobierno subió 795%, entre 2006 y 2014, frente al crecimiento menguado de 15% registrado  entre 1997 y 2005.

Cerca de derrotar el desempleo, su gobierno dijo haber generado 500 mil puestos de trabajo en los últimos ocho años. “Ahora tenemos 3,2% de desempleo”, subrayó al asegurar que el salario mínimo nacional escaló de 440 bolivianos, en 2005, a 1.440 bolivianos en 2014.

Estos hechos concretos y no especulaciones fantasiosas o rayanas en la hipocresía en la que suelen caer algunos gobernantes, se fueron logrando, al decir del vicepresidente Álvaro García Linera, porque “los revolucionarios no vinimos a administrar el capitalismo, sino a construir el camino hacia el socialismo”.