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14 de marzo de 2025

Declaración del Partido Comunista Sirio.


احلي علم سوريا (1)

Bandera de la República Árabe Siria
 
(1963-2024. AAHS: Consta de tres franjas horizontales: roja, blanca y negra, con dos estrellas verdes en el centro. El rojo representaba la sangre de los mártires contra el colonialismo; el blanco, la pureza y la esperanza; y el negro, la opresión del pueblo sirio en tiempos pasados. Las dos estrellas verdes simbolizaban la unión entre Siria y Egipto durante la República Árabe Unida (1958–1961), en un claro simbolismo panarabista, en la idea de la unidad de todas las naciones árabes).


Por el Comité Central del Partido Comunista Sirio

Declaraciones del Partido Comunista Sirio, sobre la limpieza étnica y política contra la izquierda, ejecutada en Siria por la OTAN y sus yihadistas, que tomaron el control del país

"El genocidio cometido por los oscurantistas es un crimen imperdonable. Desde que las fuerzas oscurantistas tomaron el poder en Siria el 8 de diciembre de 2024 y establecieron un régimen tiránico, que se consolidó el 29 de enero de 2025 por las decisiones tomadas en la reunión de los líderes de las organizaciones terroristas, las campañas de violencia contra los ciudadanos sirios se han intensificado.

En la mayoría de las regiones del país, los secuestros, saqueos y asesinatos se sucedieron uno tras otro, que las autoridades oscurantistas y sus voces describieron como actos aislados, pero que en realidad se volvieron sistemáticos.

Esto ha ido acompañado del despido de miles de funcionarios públicos y trabajadores del sector público, lo que ha provocado la pérdida de sus medios de subsistencia y un mayor deterioro de sus condiciones de vida.

Aunque estos actos arbitrarios abarcan de una forma u otra la mayor parte del país, han adquirido un carácter monstruoso en la costa siria y en partes de las provincias de Homs y Hama, donde se han convertido en una práctica cotidiana.

Las manifestaciones más visibles de esto son las manifestaciones pacíficas, sentadas y protestas que exigen el restablecimiento de los derechos sociales y el fin de los actos cotidianos de violencia y acoso.

Pero esto no detuvo a los oscurantistas, que continuaron con sus actos criminales a una escalada cada vez mayor. Los asesinatos cometidos por los oscurantistas en uno de los suburbios más poblados de Latakia, así como sus atrocidades en el campo de Jable, fueron la chispa que llevó al estallido de hostilidades por parte de grupos armados entre los habitantes de la costa.
La potencia tiránica oscurantista y sus portavoces están tratando de atribuir estas acciones al antiguo régimen y a algunas potencias regionales, y esto también ha sido asumido por la mayoría de los canales satelitales de los regímenes del Golfo. Pero la realidad demuestra que estas hostilidades fueron una reacción a un trato injusto. Las autoridades tiránicas y oscurantistas se aprovecharon de estas hostilidades, que tuvieron lugar principalmente el 6 de marzo de 2025, movilizando a grupos terroristas de todos los colores y tendencias, desde todos los lugares de con su presencia, desde Idlib hasta Quneitra, y los dirigieron hacia la costa siria.
Estas hordas salvajes cometieron actos monstruosos contra la población civil en la costa siria. Cientos de civiles desarmados, entre ellos mujeres, niños y ancianos, resultaron muertos. Esto sin contar los robos masivos y los incendios provocados de casas. Cuanto más alejadas están estas zonas del ojo público, más brutales se vuelven estos actos. En varias aldeas, la mayoría de los habitantes fueron asesinados.
Lo que la costa siria ha presenciado en los últimos días son actos de genocidio como los cometidos por los fascistas y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial.

Esta similitud se complementa con la clara participación de mercenarios extranjeros, desde uigures hasta chechenos y otros criminales y asesinos buscados en sus países de origen, que compiten para cometer atrocidades con sus cómplices de Idlib y algunas otras regiones sirias.
Los actos de genocidio observados en la costa siria muestran que las esperanzas del "amanecer de la libertad" y la "era de la justicia" que algunos pueblos albergaron después del 8 de diciembre de 2024, son sólo ilusiones.

اعلام سوريا (2)

Nota AAHS: (Incluso la bandera de la República árabe Siria, ha sido cambiada. 

Franja verde: elemento islámico que representa el tributo a la dinastía fatimí, el cuarto califato islámico y único chíi de la historia, que dominó el norte de África entre el 909 y el 1171.

​Franja blanca: rinde tributo al califato omeya y representa el pasado glorioso y la pureza.​Franja negra: rinde tributo al califato abasí y simboliza la superación de la opresión sufrida por el pueblo sirio y los árabes. 

Estrellas rojas: tres estrellas que representan las tres provincias históricas de Siria bajo el mandato francés: Damasco, Alepo y Deir Ezzor). 

Esta es la máscara de una tiranía que estaba dormida y que hizo aparecer su rostro salvaje.

Sí, lleva una sonrisa salvaje dirigida al pueblo sirio y, por otro lado, la ternura de un cordero sumiso hacia los sionistas y otros poderes coloniales. A la luz de todo lo que está pasando por nuestro país, los sionistas y colonialistas buscan cada vez más dividir a Siria.

La peligrosa situación en la que se encuentra nuestra patria, Siria, exige la consolidación de todas las fuerzas nacionales frente al poder oscurantista, títere de los coloniales, en la lucha por lograr la independencia nacional y la plena soberanía, para fortalecer la unidad del territorio nacional y para expulsar de él a todos los ocupantes israelíes, estadounidenses y turcos.

Esta es la principal tarea que enfrentan los patriotas del país. La libertad y una vida digna para el pueblo solo se pueden lograr poniendo fin a la ocupación y al dominio colonial.
¡Abajo el colonialismo y el dominio de sus agentes!

¡Vergüenza por los crímenes de los oscurantistas y sus patrocinadores!

¡Viva la unidad de la Patria y su pilar, las masas trabajadoras del pueblo!
Patriotas en todos los rincones de nuestra amada Siria, lucharemos juntos, hombro con hombro, por una patria libre y un pueblo feliz
Damasco, 10 de marzo de 2025."

7 de junio de 2019

“El Cristianismo es una religión inventada, y Jesucristo un personaje de ficción tan real como Superman, Don Quijote o Skywalker”

Por Fernando Conde Torrens

Ingeniero de profesión, Fernando Conde ha dedicado los últimos 20 años de su vida a investigar los Evangelios y ahora afirma con rotundidad que son ‘falsos’.


“Se necesita imaginación para suponer que el Emperador Constantino, en el año 303, reuniera un pequeño equipo redactor y les encargara escribir los cuatro Evangelios y varios textos más, todos ellos falsificados, con el fin de implantar en el Imperio su nueva religión, el Cristianismo”.

Esta idea que parece de locos es la que Fernando Conde trata de demostrar en su libro Año 303

Inventando el Cristianismo.

-¿Es el Cristianismo una religión inventada, o al menos algunos de los principales textos que la sostienen?

Sí, las dos cosas, los textos y, por lo tanto, la religión... El Cristianismo es obra de una persona del año 300 que se llamaba Lactancio, un personaje histórico, que de hecho fue el pedagogo de Crispo, el hijo mayor de Constantino. Este hombre era un visionario, una persona de pocas luces, que cometió varios errores, entre ellos creer que al encontrar una moral elemental en los textos egipcios había descubierto el universo. Pero fue capaz de convencer a alguien con mucho poder, Constantino, y de ahí nos viene todo... Lactancio contactó con Constantino cuando era un tribuno, el protegido de Diocleciano, pero no tenía poder todavía sobre el Imperio. Pero a los tres años se hizo con autoridad sobre las Galias, y a partir de ahí fue sumando partes hasta hacerse con todo el Imperio y así pudo instalar el Cristianismo en Nicea.

-Por ende, ¿deducimos de su investigación que Jesucristo no existió?

Efectivamente. Es duro decirlo pero Jesucristo es un invento literario de Lactancio. Es tan real como Don Quijote, Superman o Skywalker, es un personaje de ficción. Se le dio la figura de hijo de Dios porque Lactancio estaba obsesionado con que todo el Imperio adorase al Dios único, porque si no ese Dios único iba a mandar el fin del mundo. El nacimiento del Cristianismo está motivado por la convicción de que si no se adoraba al Dios único, en muy poco tiempo iba a llegar el fin del mundo.

-Sin ser experto en Historia, nada más lejos, el historiador Flavio Josefo sí cita a Jesucristo en sus escritos...

Flavio Josefo escribió sus Antigüedades judaicas sin citar para nada a Jesucristo, lo que sucede es que Constantino formó un equipo integrado por Lactancio y Eusebio de Cesarea, que era historiador. Y a este último le tocó interpolar a Flavio Josefo y a Plinio para meter una cuña en la que citase a Jesucristo. Pero los historiadores con cabeza ya encuentran que esa cita de Jesucristo no pega en el sitio, ya que corta dos pasajes que tienen una perfecta unión entre sí. Es decir, que ya hay sospechas de que el testimonio flaviano es una falsificación y, además, han aparecido pruebas de que es una interpolación.

-¿Por qué Constantino decidió adoptar el Cristianismo como religión del Imperio, qué ventajas le ofrecía?

Lactancio, en el año 303 fue a hablar con Diocleciano, y de eso hay indicios muy ciertos. Diocleciano le rechazó pero Constantino, que vivía con Diocleciano en Nicomedia, le oyó y no puedo decir si eso le dio pie para basar su ambición de tener todo el Imperio bajo su mando o primero tuvo el Imperio y luego inventó el Cristianismo. Pero lo que sí es Historia es que ansiaba dominar todo el Imperio, no solo la cuarta parte que le correspondió, y que implantó el Cristianismo primero en la parte occidental y luego en todo el Imperio a través del Concilio de Nicea.

-Apunta que Lactancio tomó como base la moral de los textos egipcios pero la realidad dicta que la religión cristiana bebe de muchas otras religiones, ya que por ejemplo adopta las Saturnales y las convierte en la actual Navidad.

Efectivamente. Una cosa es la obra de Lactancio y otra el amejoramiento del fuero que hicieron los Santos Padres, pero eso ya fue en época de Teodosio. Estos Santo Padres hicieron una especie de popurrí incorporando misterios que eran muy del gusto de la época, como eran los misterios de Mitra, que tenían mucho predicamento entre las legiones. Pero ha habido otros investigadores independientes que han demostrado que gran parte de los milagros, correrías y andanzas de Jesucristo y de su doctrina son egipcios, y están en los textos sagrados egipcios.

-Supongo que es consciente de que al editar un libro como este le van a tachar casi de loco...

De loco, no. Anteriormente, sin poner sobre la mesa las pruebas que aporto en este libro, recibí múltiples críticas y grandes rechazos, especialmente del sector más conservador ideológicamente hablando. Pero es que en este libro aporto pruebas diferentes y que, además, están los Evangelios, de forma que todo el que quiera puede leerlas.

-Antes de meternos de lleno en las citadas pruebas, ¿cree que la Iglesia como institución es consciente de lo que usted afirma, de que el Cristianismo es una religión inventada?

Estoy convencido de que sí porque ha habido modificaciones de los textos del Nuevo Testamento para ocultar las pruebas. Por lo tanto, tiene que saberlo, por lo menos desde hace 150 años.

-¿Ha tenido alguna respuesta oficial por parte de la Iglesia a sus tesis?

No, y hacen bien en guardar silencio y esperar a que pase el chaparrón. Lo contrario sería darle valor.

-Las pruebas a las que usted hace referencia se basan principalmente en las firmas ‘escondidas’ que los autores colocaban en los textos para que los lectores pudieran discernir si los textos eran originales o auténticos. Entre estas firmas destaca principalmente una muy curiosa, Simon.

Simon no es nadie y digamos que he tenido mi propia evolución con esta firma, que es la prueba definitiva o concluyente. Al principio, no sabía si el acróstico era por pronunciación o escrito. Finalmente, he llegado a la convicción de que es por texto. Simon, el nombre, se escribe con omega, en cambio, tal y como aparecen en las firmas es con ómicron, y por lo tanto significa cuento, patraña o bulo. Es decir, mentira pero con cierto aire de ironía o sorna. Eusebio puso esa firma en los textos que eran patraña. Mientras que Lactancio estaba convencido de que debía defender y promocionar la nueva religión. Lo que sucede es que Lactancio murió antes y Eusebio de Cesarea, en los evangelios que había escrito Lactancio, añadió varios capítulos en los que coló la firma maléfica de Simon.

-Por centrar la trama, ¿quién escribió los cuatro evangelios oficiales?

Cronológicamente, Eusebio escribió Marcos, y puso firmas de Simon, acrósticos, en todos los capítulos. Después, Lactancio copió de este primero los de Lucas y Mateo, que son los evangelios sinópticos, porque son muy parecidos. Y, finalmente, Eusebio se inventó el de Juan haciéndolo completamente distinto de los tres anteriores.

-Y, ¿qué sucede por lo tanto los evangelios apócrifos?

Los evangelios apócrifos son claramente posteriores, sobre el año 350-390, y lo que hacen es rellenar los huecos en los que los evangelios oficiales no decían nada. Además, son evangelios que no contienen doctrina auténtica, son más bien milagritos y discursos del gusto de la gente.

-Si todo lo que dice en el libro es cierto, se carga literalmente siglos de doctrina y filosofía en Occidente.

Lo que es falso es falso. Y si se puede demostrar, ya no es cuestión de teorías o hipótesis, son realidades. Lo que sucede es que, para mí, la civilización occidental se basa en el Helenismo no en el Cristianismo, que es anterior y mucho más profundo. Por lo tanto, lo que tenemos que hacer es recuperar las raíces de nuestra civilización y no girarla a una fanática.

-Lo complicado de explicar es que todas estas pruebas que cita, y que le han costado 20 años de investigación conseguir, se basan en la forma de escribir los Evangelios, en su estructura y en las citadas firmas. ¿Qué es lo que hacía reconocible esa forma de escribir los textos como para discernir entre unos falsos y otros auténticos? ¿Cómo sabemos que esas firmas fueron colocadas a posta para evidenciar la falsedad y no son mero resultado del azar?

En la antigüedad, los escritos se copiaban, y eso implicaba que en las copias se dieran equivocaciones o que incluso se colocaran interpolaciones intencionadas para desvirtuar el escrito original. Para evitar esto, los primeros escritores de los que se tiene constancia, como Hesiodo y Herodoto, se inventaron una forma de escribir que asegurara al lector que aquello que leía era el texto original. Y para ello convirtieron sus textos, sumando las palabras de cada frase, en una sucesión de números. Es decir, todos los escritores, incluso Virgilio y Horacio, tienen también esta sucesión de palabras convertidas en números. Sin embargo, Lactancio, que era profesor de retórica, formaba estructuras complicadísimas, que yo no he encontrado en nadie más, por eso le llamaban el Cicerone español, pero como era bastante ingenuo, cometió el error de que su fabulosa estructura la colocó en todos los escritos de todos los autores que inventó. De esa forma, la misma estructura está en Mateo, en Lucas o en las cartas de Pedro o de Judas, que son las cuatro obras de Lactancio además de las cartas de Pablo.

-¿Cómo podemos saber que Lactancio inventó esas historias y no fue un historiador que simplemente relataba unos hechos?

Constantino es el emperador que favoreció el Cristianismo. Lactancio fue el preceptor de su hijo y Eusebio fue el que escribía los discursos. Basta también con leer la obra de Lactancio, Instituciones divinas, para saber su mentalidad, que está reflejada idénticamente en estos evangelios. Sin embargo, Eusebio era un maestro del conocimiento, capaz de escribir doctrina auténtica, que está en los Evangelios, aunque luego fuera interpolada y deformada, es decir, oculta. Hay que tener capacidad de distinguir la verdad de la falsedad para poder enjuiciar los Evangelios, que son libros ideológicos.

-Pero, repito, ¿cómo sabemos que es un relato inventado y no unos hechos referentes a Jesucristo que a él le contaron y posteriormente los transcribió?

Por ejemplo, cuando uno en el año 400 escribe de personas que sufrieron martirio en Mérida en el año 300, está comprobado que es falso por los datos intrínsecos del relato. Por poner otro ejemplo, un relato en el que se hace referencia a un personaje que existió y que no dejó huella en ningún otro sitio que no sea la memoria de Lactancio, y digo memoria entre comillas. Es un relato inventado. Los argumentos están en el libro, y me han hecho falta 800 páginas para plasmarlos, por lo que difícilmente puedo resumirlos en unas líneas de conversación.

-¿Qué le llevó a un ingeniero industrial a meterse en este ‘fregao’ de investigar los evangelios?

Porque al margen de ser ingeniero industrial, yo era un ser humano, que tenía sus inquietudes. Y en un momento determinado, a mis 40 años, a raíz de una conversación, me di cuenta de que podía estar engañado y no me quería morir engañado. Yo quiero saber realmente cómo son las cosas, qué hay después de la muerte, a qué nos enfrentamos, el sentido de la vida y quiero comprobar si lo que me contaron mis padres, cuando era pequeñito y no tenía defensas mentales, era cierto. Y como ahora las tengo, pues las voy a emplear, y eso es lo que me llevó primero a leer los textos en castellano. En esa primera lectura noté que había muchos absurdos, por ejemplo, el Evangelio de Juan tiene pasajes muy profundos y bonitos y, sin embargo, el Apocalipsis, que son una sarta de barbaridades una detrás de otra enlazadas con hilo de plata, también se decía que era de Juan, ¡y eso no puede ser! ¡Eso repele a cualquiera que tenga dos dedos de frente! Y sin embargo todo el mundo lo aceptaba.

-Por lo tanto, ¿llevamos casi 2.000 años viviendo y rigiéndonos por una colección de mentiras?

Sí. Lo malo es que en los evangelios cristianos hay moral elemental, que es la que obnubiló a Lactancio, porque él no practicaba nada de eso y es la que está en las epístolas de Pablo. Pero luego hay un 80% de barbaridades y un 10%, oculto y mal traducido del conocimiento de Eusebio. Lo malo de la doctrina falsa que hemos seguido durante 17 siglos es que tapa el conocimiento con mayúsculas de los griegos, que es la doctrina que permitiría a Occidente evolucionar y no ser un niño en ideología.

-¿Esto quiere decir que los milagros de Lourdes, San Fermín o San Saturnino también son falsos o inventados?

Depende de que sean anteriores o posteriores a Nicea. Si son anteriores, como San Fermín o San Saturnino, no existieron. San Saturnino dicen que era discípulo de San Pablo, y si San Pablo no existió... Como tampoco existió Santiago Apóstol. Si son posteriores, sí existieron... Eso sí, que sean santos... Es la Iglesia la que decide quién es santo, y por lo tanto lo que hace es premiar o favorecer la falsificación y el montaje. Luego hay santos que realmente han hecho cosas en favor de sus congéneres, como San Francisco de Asís, que era un buen monje que hizo mucho por la gente de su entorno, en este sentido digamos que no me molesta que lo nombren santo y lo pongan en un altar.

-¿La Iglesia está condenada a sucumbir finalmente ante esta ‘mentira’ que usted relata?

Creo que la Iglesia tiene una oportunidad de pervivir, pero para eso debe desechar todo lo que es Lactancio y coger el conocimiento de Eusebio. Pero no es un conocimiento divino, no es algo que Dios haya dicho, que no me vengan con cuentos.



Fuente original:

https://m.noticiasdenavarra.com/2016/07/26/ocio-y-cultura/cultura/el-cristianismo-es-una-religion-inventada-y-jesucristo-un-personaje-de-ficcion-tan-real-como-superman-don-quijote-o-skywalker?fbclid=IwAR3pc0Y1pX583sFmhcs0bz2r2QHYiHUoTeE9q3bGtBhv0rd7OezX292a1q4

2 de abril de 2019

Heroica Madrid hace 80 años

Por Arturo del Villar.

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Madrid vendida, no vencida


   HACE 80 años Madrid cayó en poder de los militares monárquicos sublevados en 1936 contra la República. No se rindió, cumplió su promesa de resistir al fascismo, en una defensa heroica que asombró al mundo, por la que fue llamada Capital de la Gloria. Pero los militares republicanos encargados de su defensa, junto con algunos civiles cómplices en la traición, habían acordado entregar la capital a los primeros rebeldes, organizando una nueva rebelión interna contra el sistema republicano legalmente instaurado en 1931. Tuvieron la desfachatez de llamar Consejo Nacional de Defensa a su organización, constituida precisamente para no defender la capital, sino permitir a los sublevados de 1936 ocuparla tranquilamene, una vez la abandonaran ellos. Fue el domingo 5 de marzo de 1939, nueva fecha para la infamia.

   A media noche hablaron por los micrófonos de Unión Radio y Radio España los infames dirigentes de la rebelón: el civil presunto socialista Julián Besteiro, el coronel Segismundo Casado, comandante jefe del Ejército del Centro, y el teniente coronel Cipriano Mera, jefe del IV Cuerpo, supuesto anarquista. Invitaron a la población a aceptar la rendición ante la Junta de Defensa Nacional de Burgos, constituida por los primeros rebeldes el 24 de julio de 1936, integrada por cinco generales y dos coroneles.

   Los nuevos rebeldes ni quieran fueron originales en el nombre dado a su grupo de farsantes, porque imitaron el de los iniciadores de la guerra, cambando solamente la condición de Junta por la de Consejo. Ambos grupos facciosos decían defender a la nación, cuando lo que hicieron, cada uno por su lado, fue destrozarla. Hubo unos defensores ciertos, los españoles en cada rincón de su patria, enfrentados a los rebeldes.


El pueblo unido


  Hasta entonces los madrileños habían superado con heroísmo todas las dificultades del asedio y los bombardeos continuos a los que era sometida la capital. Los testimonios recogidos por los historiadores son unánimes en ese reconocimiento, y son incontables, por lo que bastará citar el del socialista, éste sí verdadero, Julián Zugazagoitia en su libro de memorias Guerra y vicisitudes de los españoles, editado en Buenos Aires en 1940, aunque se copia de la edición barcelonesa de Crítica hecha en 1977, página 193: 



   Madrid en pie de guerra, la capital en línea de combate. Sin defecciones. Todos improvisados soldados, todos trabajando para la defensa de la ciudad. El viejo y el joven, la mujer y el niño. Un sacrificio estéril, refunfuñaban los pesimistas, como si existiese un caso, uno solo, de sacrificio infecundo. ¿No hay munición? ¡Se inventa! Y la inventaron los metalúrgicos, acudiendo al expediente de recargar los cartuchos disparados y a completar su fabricación con nuevos materiales que los técnicos recusaban. Ignoro si esa cartuchería que inventaron los obreros del hierro tiene o deja de tener defectos; lo que conozco es que sirvió a maravilla para defender la capital.



   Defendida por el pueblo, traicionada por los militares que habían prometido fidelidad a la República. Faltaban los alimentos, pero sobraba el orgullo. He oído relatar a un testigo que en la ciudad asediada no quedó un gato vivo, porque primero eran los ciudadanos. Se pasaba un hambre atroz, pero cuando los aviones facciosos bombardearon pan sobre la ciudad, nadie lo cogió, todo fue a parar a las alcantarillas según mi informador, testigo de los hechos. Citemos de nuevo a Zuga, como se le conocía abreviadamente, ahora en la página 489:



   La retaguardia estaba desnutrida y sólo por un fenómeno inexplicable se mantenía en pie. Recuerdo la impresión que me produjo un dictamen médico sobre la penuria colectiva de los madrileños en punto a alimentación. Los madrileños, exactamente igual que los convalecientes de una dolencia penosa, tenían media voz. Las madres con niños en período de lactancia los alimentaban de su propia substancia vital, llegando a estados de decaimiento rayanos en la inanición.



   Madrid resistió valientemente, soportando la caída de los obuses y las bombas, acogiendo los cuerpos muertos de los patriotas, hombres, mujeres y niños. No se rindió, la rindieron los renegados que irónicamente crearon el Consejo Nacional de Defensa para entregarla. No la vencieron, la vendieron los felones que ya se habían entregado a la Junta de Burgos.


El último día


   El martes 28 de marzo de 1939 brillaba la primavera en Madrid, cuando las hordas nazifascistas recibieron la ciudad callada de los judas que debieron defenderla. A media mañana cruzaron las calles los primeros vehículos rebeldes, ocupados precisamente por los moros, encargados siempre de iniciar el terror en los lugares conquistados, asesinando, violando y robando a las poblaciones civiles. Fue la señal para que los quintacolumnistas se hicieran notar, colocando banderas monárquicas en los balcones y saliendo a las calles con uniformes del Ejército rebelde, de la Falange y del Requeté. También los curas y frailes que vivieron tranquilamente durante los años de asedio se echaron a las calles, para denunciar a las mismas personas que los habían protegido. Por los balcones abiertos se escuchaban los himnos rebeldes.

   Las tropas que asediaron inútilmente a la villa durante dos largos años avanzaron entonces hacia el centro, sin encontrar ninguna resistencia. Las ratas del Consejo Nacional de Defensa habían huido, excepto el renegado Besteiro,  que quiso quedarse para entregar la villa a sus compinches, convencido de que iban a premiarle la alta traición a la patria, pero fue encarcelado muy merecidamente. No se disparó ni un tiro. El ejército leal estaba diezmado por los casadistas y besteiristas, de modo que nadie se enfrentó a los invasores. Entraron en Madrid porque se la entregaron sus cómplices, no porque la hubieran vencido, sino porque se la habían vendido. Madrid no se rindió, nunca fue conquistada, sino traicionada.

   El día 29 el exgeneral Eugenio Espinosa de los Monteros, jefe del Primer Cuerpo de Ejército rebelde, declaró el estado de guerra en toda la provincia de Madrid. Así quedó oficializado el reinado del terror iniciado la víspera, con detenciones y fusilamientos de republicanos. Los diarios publicaban la lista de ejecuciones llevadas a cabo el día anterior, junto a la cartelera de los cines y los horarios de las misas.

   Se autorizó la publicación de los diarios facciosos Abc, Arriba y Ya de la mañana, y los vespertinos Informaciones y Madrid, al servicio de los invasores. Los talleres en los que se habían impreso las publicaciones republicanas fueron confiscados. Las sedes de los partidos políticos republicanos y de los sindicatos de clase pasaron a pertenecer al partido y sindicato únicos de los vencedores. Los depósitos en los bancos de los republicanos quedaron confiscados. Los billetes y monedas de la República carecieron de valor. Comenzó la sanguinaria posguerra, cuyas consecuencias pagamos todavía.

   Eterno honor al pueblo de Madrid que resistió el asedio, y eterno desprecio a los Besteiro, Casado, Mera y demás compañeros de infamia.


¡Fue una traición, no una derrota!

 ¡Salud y República!




ARTURO DEL VILLAR
PRESIDENTE DEL COLECTICO REPUBLICANO TERCER MILENIO

26 de marzo de 2019

Una Iglesia de Estado

Por Ángel Munárriz, extraido de Publico.

Entrevista al periodista Ángel Munárriz, quien se sumerge en las claves de la financiación de la Iglesia Católica en España en el libro Iglesia SA, en el que revela que la Iglesia Católica “es un gran poder conservador a cargo del erario público".

Su conclusión es clara, que es hoy la Iglesia Católica:

“La Iglesia católica es una inmensa institución multinacional, antiquísima, de enorme complejidad, extraordinaria y fascinante, con capacidad de poder e influencia, que trata de capear una creciente secularización aferrándose a sus posiciones de fuerza material, más que mediante la seducción religiosa. La Iglesia ha renunciado a la seducción de buena parte de su rebaño potencial. Es una institución cara (más que rica, cara), que necesita el dinero para sobrevivir pero no tiene suficientes medios para producirlo, porque es una institución mal adaptada al capitalismo, lo cual la aboca a una total dependencia del Estado".


El periodista Ángel Munárriz, autor de Iglesia SA (Editorial Akal)
 

Entrevista realizada por Raúl Bocanegra a Ángel Munárriz

Qué personaje. Un tipo ingenioso y riguroso, uno de esos que sopesa el valor exacto de cada palabra antes de escribirla. La Iglesia Católica, su financiación y su influencia en la cultura española es uno de sus temas de investigación. No es el único asunto que le interesa -su mente es bien curiosa y muy talentosa-, pero sí es uno que ha estudiado a fondo.

Lleva en ello un tiempo ya. Desde 2016 escribe sobre los problemas mundanos de la Iglesia en www.infolibre.es y en el verano de 2017 se embarcó en el libro Iglesia SA, que la editorial Akal acaba de colocar en las estanterías de las librerías de todo el país y en el que Munárriz sostiene, después de haber indagado a fondo, que, en España, "la Iglesia se financia fundamentalmente a través del Estado". “La Iglesia es un gran poder conservador a cargo del erario público. La Iglesia necesita un Estado débil para que el Estado necesite una Iglesia fuerte", analiza Munárriz

Escribir Iglesia SA le ha costado un año de su vida. Ha sido “un empeño” fuera de sus rutinas habituales como periodista, “más ceñidas a la producción continuada de textos más o menos breves ligados a la actualidad”. Iglesia SA, en palabras de su autor, es “un trabajo periodístico en el que, sobre la base de los hechos que he logrado recabar, me permito ofrecer interpretaciones subjetivas que en un artículo para Infolibre me reservaría. El tipo de pacto con el lector es, creo, diferente que en el periódico, donde mi punto de vista se omite”.

“Quiero creer que el libro ha superado el propósito inicial y tiene cierta profundidad”, agrega Munárriz. No lo dude el lector o lectora que ahora lee este texto más o menos breve ligado a la actualidad: la tiene. Iglesia SA tiene profundidad. Ahí va una muestra.

Si uno se sienta con Ángel Munárriz y le pregunta, así como por accidente, ¿Qué es la Iglesia, Ángel? Munárriz responde lo siguiente: “La Iglesia católica es una inmensa institución multinacional, antiquísima, de enorme complejidad, extraordinaria y fascinante, con capacidad de poder e influencia, que trata de capear una creciente secularización aferrándose a sus posiciones de fuerza material más que mediante la seducción religiosa. La Iglesia ha renunciado a la seducción de buena parte de su rebaño potencial. Es una institución cara (más que rica, cara), que necesita el dinero para sobrevivir pero no tiene suficientes medios para producirlo, porque es una institución mal adaptada al capitalismo, lo cual la aboca a una total dependencia del Estado".

"La Iglesia es una institución cara, mal adaptada al capitalismo, lo que la aboca a una total dependencia del Estado"·

"En España -agrega Munárriz- la Iglesia se expresa a través de más de 40.000 entidades entre parroquias, ONG, diócesis, hermandades, fundaciones, universidades... La Iglesia son los Legionarios de Cristo y Comunión y Liberación, Rouco Varela y el prior falangista del Valle de los Caídos, es la educación elitista de las business school de los jesuitas y el Opus y las proclamas reaccionarias de Kiko Argüello. Pero también es Javier Baeza, el párroco de San Carlos Borromeo, y el amplio movimiento crítico de base de Redes Cristianas, y los obispos templados que tratan de que el mensaje del papa Francisco cale en España".

"La Iglesia es pues en España una institución contradictoria y plural. Pero si sacudimos la hojarasca, si la miramos fríamente y en detalle, lo que nos queda es la delegación local de un Estado teocrático extranjero, el Vaticano, ultraconservadora en lo moral y antirreformista en lo social, aferrada a un estatus privilegiado de raíz franquista en los campos simbólico, educativo y fiscal. Súmale a eso que la jerarquía española, la que le imprime más decididamente su carácter, arrastra una acusada impronta reaccionaria. El resultado es que la Iglesia es un gran poder conservador a cargo del erario público”, remacha el autor.

Lo que sigue a partir de ahora es un resumen de la entrevista que Munárriz mantuvo con Público estructurada a través los temas que se tocaron en ella.

La financiación de la Iglesia en España

"La Iglesia se financia fundamentalmente a través del Estado. A través de la aportación de todos los españoles vía IRPF, por ejemplo. Ojo, porque en relación con el IRPF la jerarquía, a través de sus múltiples terminales, suele hacer una trampa argumental. Sostienen los obispos que la Iglesia se autofinancia, o se financia a través de sus fieles, con los que marcan la equis. No es verdad. El que marca la equis no pone un euro más de su bolsillo, sino que decide que una parte de lo recaudado a todos vaya a la Iglesia. La Iglesia española la pagan católicos, ateos, agnósticos y todo lo contrario, les guste o no".

"La Iglesia se financia fundamentalmente a través del Estado".

"También se financia a través de entradas a sus templos. Se beneficia de exenciones fiscales. Y están las aportaciones de los fieles y de entidades privadas, con un régimen fiscal ad hoc. Pero lo básico para la Iglesia, lo que la da su sustento, es el Estado, su verdadero mecenas. A veces se dice, y a la Iglesia le molesta, que el Estado aporta 11.000 millones de euros a la Iglesia al año. Es cierto que esa cifra supone arracimar conceptos muy diferentes: del sueldo de los capellanes castrenses y los profesores de Religión a los conciertos educativos, de las subvenciones a ONG a la aportación vía IRPF, de la restauración patrimonial al presupuesto de la Obra Pía de los Santos Lugares, de las exenciones del IBI a los contratos sanitarios. Es una cuenta problemática, que mezcla conceptos dispares. Pero da una idea de la íntima relación económica de la Iglesia y el Estado".

Opacidad casi total

"Dinero negro' y 'caja b' son expresiones de uso corriente que, aunque no tienen un significado penal, remiten a corrupción. Y hasta donde yo he comprobado, no hay corrupción, salvando los manejos desvelados en instituciones como los Legionarios de Cristo a nivel internacional. Pero también hasta donde yo he comprobado, la opacidad es casi total. En cuanto al dinero negro, parte de lo que ingresa la Iglesia se computa como donaciones, aunque no lo sean, y queda lejos del hocico de Hacienda. Pero no porque la Iglesia se salte una ley para hacerlo, sino porque tiene la ley de su parte para hacerlo".

"La jerarquía de la Iglesia ha dado muestras de una administración poco ética y transparente del dinero".

"La ley y su amplia zona de grises. Hay que recordar que en la agenda de la que fue presidenta de Gescartera, Pilar Giménez-Reyna, había una anotación que decía "dinero B de la Iglesia"? Cuando se le preguntó a Asenjo, respondió: "Con el régimen fiscal vigente para la Iglesia no creo que sea necesario ningún dinero negro, puesto que las donaciones a la Iglesia están exentas de impuestos. El problema es que la Iglesia considera donativos, por ejemplo, el dinero de entrada a sus templos".

"Además la jerarquía de la Iglesia ha dado muestras de una administración poco ética y nada transparente del dinero eclesial, que es en teoría el dinero "de los fieles". ¿Qué pinta dinero del cabildo de Córdoba en una filial de Abengoa? Se podrían citar también sus operaciones mediante sicav, aunque ya les ha puesto freno, no sé si por el coste reputacional o porque no le salen a cuenta. Cajasur demostró que, puesto dinero en grandes cantidades en manos de hombres con alzacuellos, su conducta no difiere demasiado de la que siguen en similar posición los hombres con corbata y traje de diseño".

El poder de la Iglesia Católica

"La Iglesia manda menos de lo que desea, pero más de lo que parece. Influye más que manda, eso sí. Y hoy en día es más agua que roca, una máxima muy del Opus. Es fuerte en la política, los medios y la universidad. Es fortísima en los tribunales, sobre todo en los de alta instancia. Tiene buena posición en los círculos del big money, sobre todo en Madrid. Está bien conectada con la gran empresa a través de fundaciones, universidades, escuelas de negocio y organizaciones como el Opus, la aportación más importante de España a la Iglesia mundial en el último siglo. El carácter de la jerarquía española es más Opus que Cáritas".

"La Iglesia manda menos de lo que desea, pero más de lo que parece, aunque influye más que manda".

"También es cierto que la Iglesia se ha llevado importantes palos en el campo financiero, por ejemplo con Cajasur y el Popular. Pero no sólo hay que mirar al dinero y las instituciones para explicar su poder. La Iglesia está metida hasta el tuétano en nuestra cultura, aunque aquí estoy hablando más de la religión que de la Iglesia. No en vano, los acontecimientos más relevantes de nuestra existencia, desde el nacimiento a la muerte pasando por el compromiso con la pareja, han reservado espacios preeminentes a la cruz y el sacramento. Todo eso se traduce en poder".

"Poder simbólico, si quieres. Poder implícito, pero omnipresente. Yo no dramatizo esto. Es decir, a mí un crucifijo en la pared de un hospital público (otra cosa sería un aula, que es un espacio científico) no me molesta. Es más, es un símbolo familiar, próximo, que puede llegar a ser cálido. Y si hay alguien a quien le da fuerza o consuelo, estupendo. Ahora bien, si alguien quiere quitarlo, se tiene que quitar, porque es lo más acorde con el principio de aconfesionalidad".

"Y pregunto: ¿Por qué a la jerarquía, sobre todo a los duros de la jerarquía en la estela integrista de Rouco Varela, les molesta tanto la retirada de símbolos religiosos del espacio público? Porque entienden que el simbólico es el primer campo de batalla de la guerra en defensa de sus privilegios materiales. Y el mayor de todos estos es su posición en el campo educativo a través de la educación concertada católica, hoy más importante que el púlpito para una Iglesia en la que los bancos de las iglesias se vacían a ojos vista. La jerarquía considera el aula el último dique ante la pérdida de su vieja influencia. Las aulas son el último reducto del viejo poder de la Iglesia.".

Los gobiernos de España y la Iglesia

"Los gobiernos en España han tratado de ponerse a la Iglesia de su parte, o de mitigar su oposición, nunca de embridarla. A mi juicio, Felipe González tuvo muy presente el desastre de la cuestión religiosa durante la Segunda República y se cuidó de revisar la relación de la Iglesia con el Estado, decisión que vista en perspectiva no carece de cierta lógica".

"La aconfesionalidad a la española ha sido un amago, una aproximación insuficiente".

"Ese pespunte mal dado de la Transición nunca se ha terminado de coser. Se ha quedado una especie de aconfesionalidad que no es tal, porque la misma Constitución nombra a la Iglesia católica, y porque la relación entre ambos cuerpos queda rematada por unos acuerdos con la Santa Sede de 1976-1979 que son la traducción más o menos creíble al lenguaje democrático de unos privilegios de raíz franquista. Al final la aconfesionalidad a la española ha sido a la separación Iglesia-Estado lo que el Estado autonómico al ordenamiento federal: un amago, una aproximación insuficiente".

"En cuanto a Zapatero, a mi entender creyó que para el desarrollo de su legislación social, por ejemplo sobre matrimonio gay, aborto, eutanasia o educación, debía tener contenta a la Iglesia en cuanto a sus dineros y estatus. Hay que recordar que fue con Zapatero, ese supuesto laicista radical, cuando la Iglesia se apuntó el éxito de subir al 0,7% cada equis en el IRPF".

"No obstante, la jerarquía siempre está más cómoda con gobiernos de la derecha, porque adaptan mejor a sus intereses la normativa en su conjunto, especialmente la educativa, y porque colocan mejor a los suyos. Y también porque la sintonía ideológica del alto clero español con las ramas más nacionalistas de la derecha española es una constante desde Juan Pablo II".

"Mirando atrás, sus mejores posiciones las alcanzó durante la presidencia de Aznar. Rajoy mantuvo más las distancias, aunque a última hora, quizás no queriendo perder pie ante el revival nacionalcatólico que ahora vemos, sus ministros se lanzaron a una sobreactuación confesional".

La exhumación de Franco

"El Gobierno de Pedro Sánchez lo ha apostado todo a la exhumación de Franco y ha descuidado el ambicioso programa laicista que el PSOE llevó a las generales, si bien es cierto que su exigua mayoría tampoco le permitía grandes alegrías. Creo que Pedro Sánchez es consciente de que evidenciar la distancia entre lo que se dice y lo que se hace en este campo irrita a parte de su electorado, pero lo cierto es que al final el tema se ha aparcado. La reforma de la Lomce y la eliminación del criterio de "demanda social" de la planificación educativa se han quedado en el tintero".

Apostarlo todo a la exhumación de Franco, en cuanto a las decisiones de calado en relación con la Iglesia, ha sido una elección problemática. Podía haber sido otra. ¿Y si en vez de jugárselo todo a la exhumación de Franco se lo juega a la denuncia de los acuerdos con la Santa Sede? Políticamente hubiera sido una decisión de más peso. Eso ya hubieran sido palabras mayores. Eso ya hubiera sido interpretado como un gesto de hostilidad hacia el Vaticano.

"La colaboración para sacar a Franco ha sido la justa para que no se pueda decir que han boicoteado la exhumación".

"Al final, ¿qué ha quedado? Pues, al margen del aliento de modernidad de la toma de posesión sin crucifijos y del mantenimiento de la debida distancia, poco. Y no es que sea desdeñable. Venimos de los cuatro ministros con el canto legionario en Málaga y de las banderas a media asta de Cospedal. Y no dudo que un Gobierno del PP de Pablo Casado, con un perfil identitario muy marcado, abundaría en este desdibujamiento de fronteras. Pero lo cierto es que con el Gobierno del PSOE no ha habido avances en autofinanciación de la Iglesia, ni en inmatriculaciones, ni en educación..."

"En cuanto a la jerarquía, su colaboración para sacar a Franco del Valle de los Caídos ha sido la justita. La justa para que no se pueda decir que ha boicoteado la exhumación. Pero sin mojarse. Y eso que el arzobispo Carlos Osoro es sobre el papel de los más alejados de la línea irrendentista de Rouco. La Iglesia ha dejado pasar una oportunidad de oro de marcar distancias con lo peor de su pasado".

Separación Iglesia-Estado

"En todas partes cuecen habas, aunque hay un ejemplo laico, que es Francia, con esa Ley de Separación de 1905 que establece: “La República no reconoce, no paga, ni subsidia religión alguna”. Más claro, agua. La Constitución republicana española lo intentó. "El Estado español no tiene religión oficial", decía. "El Estado, las regiones, las provincias y los municipios no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las iglesias. Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del presupuesto del clero". Aquello sonó en el alto clero a declaración de guerra".

"Es obvia la herencia nacionalcatólica del estatus de la Iglesia y su colaboración con la dictadura está muy reciente".

"Esa es la diferencia cualitativa de España con respecto a eso que se suele llamar "los países de nuestro entorno": aquí es obvia la herencia nacionalcatólica del estatus oficial de la Iglesia, y su colaboración con la dictadura está muy reciente. Sería un impresionante paso adelante que la jerarquía diera el paso de pedir perdón. Pero no lo hace. El papa Francisco ha pedido perdón a los evangelistas pentescostales por su persecución durante el fascismo en Italia. En Argentina la Iglesia ha reconocido sus "pecados" en la dictadura de Videla. En cambio en España se resiste".

"¿Por qué? A mi juicio, porque el estatus de la Iglesia en democracia tiene su base en el alcanzado durante el franquismo, cuya deslegitimación socavaría la posición de la institución. Me preguntabas por una separación real Iglesia-Estado. Desde luego como no se consigue es confundiendo la religión con la Iglesia, ni desviando el tiro hacia la crítica a las manifestaciones de religiosidad popular o cultural".

"Por decirlo llanamente, en Sevilla sólo consideran que la Semana Santa es un fenómeno puramente religioso los integristas y los anticlericales más pasados de frenada. Los dos se equivocan, por fortuna. Para separar la Iglesia del Estado hay que mirar a la luna de su anclaje legal, no al dedo de las manifestaciones culturales. Hay que hacer reformas profundas del modelo educativo, que es el terreno crucial. Y, elevando el tiro, habría que derogar o reformar a fondo los acuerdos con la Santa Sede".

"Esto no me parece ahora mismo verosímil, por más que lo diga el programa del PSOE, porque originaría una crisis diplomática con el Vaticano y, tal y como está el patio político, un follón interno impresionante. No hay mayoría política para hacerlo, además. No creo que con la crisis política que hay en España este melón se vaya a abrir ahora".

No hay derecha laicista

"Y algo más: si el laicismo no cala en el centro y la derecha, la Iglesia tiene las de ganar. Si el terreno de discusión sobre la relación Iglesia-Estado está embarrado por el cainismo, es imposible avanzar. Sin un centro-derecha liberal laico no hay quien despegue a la Iglesia del Estado. Al igual que ese feminismo liberal que propugna Ciudadanos, ¿por qué no un laicismo liberal? Ocurre que en España, al igual que no hay derecha republicana, no hay derecha laicista".

"Sin un centro derecha liberal laico no hay quien despegue la Iglesia del Estado".

"El laicismo no solamente no cala en el centro-derecha, sino que ahora está regresando el esencialismo nacionalcatólico de la mano del PP de Pablo Casado y de Vox, que defienden una suerte de guerra cultural bajo la bandera de la identidad única española, que sería católica y castellana, con exclusión de todo lo demás. Mi pregunta es: ¿Se va a subir el episcopado español a ese carro?".

"Porque el papa Francisco, con todas las limitaciones de su empeño, y aunque de momento ha dado más prédica que trigo, rema en la dirección contraria. Es mucho más aperturista. Incluso ha defendido que el Estado debe ser laico. Pero a España su palabra y su mensaje reformista no llegan".

Un balance: la Iglesia siempre gana

"La Iglesia, como la banca, siempre gana. En España siempre se sale con la suya. Es una institución magistral en el uso de los tiempos, las palabras y los silencios. Es más lista que el Estado, porque la Iglesia ha sido Estado, y no al revés. De otro modo sería inconcebible que se hubiera llevado el gato al agua, incluso tras desvelarse el caso, con las inmatriculaciones".

"La Iglesia necesita un Estado débil para que el Estado necesite una Iglesia fuerte".

"Vale, convengo que tiene al menos parte de la razón técnica y legal de su lado, aunque incluso aquí hay interpretaciones múltiples. Pero, ¿y la razón moral? ¿De verdad es defendible esa inscripción masiva a escondida de bienes comunes por parte de una institución que se dice al servicio del pueblo? ¿Alguien puede defender que la Mezquita-Catedral de Córdoba, inmatriculada de forma nada transparente, sea gestionada a su antojo por el cabildo, con aberraciones narrativas incluidas, y ni siquiera se haga público cuántos ingresos recaba? ¡Hablamos de un monumento patrimonio de la humanidad!".

"Pues, aun así, no sólo ganan en el terreno político y judicial, sino que también logran empatar, o incluso ganar, ante la opinión pública. Porque logran arrastrar el debate hacia lo identitario y lo cultural. Como si criticar a la jerarquía de la Iglesia fuera atacar a la identidad española, sus costumbres y tradiciones".

"Profundizar en la actividad económica de la Iglesia me ha permitido conocer aspectos como sus inversiones, las exenciones fiscales a bienes sin uso religioso ni caritativo ni educativo, sino comercial, las triquiñuelas para sembrar el equívoco en torno al IRPF, las ventas de patrimonio inmatriculado, las interioridades de las batallas en el Vaticano..".

"Y una apreciación que me gustaría hacer constar: la Iglesia necesita un Estado débil para que el Estado necesite una Iglesia fuerte. Es decir, la Iglesia educadora, la Iglesia sanadora, la Iglesia caritativa necesita un Estado anémico que no llegue a todas partes para ofrecerse como complemento y reclamar conciertos y subvenciones".


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