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10 de abril de 2026

Día de la Cosmonaútica. Cuando los obreros expertos soviéticos, se adelantaron una década en la exploración del espacio.













Por Yuri Stoliarov. Publicado en ¡СТАЛИН - НАШЕ ЗНАМЯ! (¡STALIN - NUESTRA BANDERA!) y ☭ ☆ ИОСИФ ВИССАРИОНОВИЧ СТАЛИН ☭ ☆(IOSIF BISSARIONOVICH STALIN). Traducción Nestor Guadaño.

CON MOTIVO DEL PRÓXIMO DÍA DE LA COSMONAUTICA

Quedan pocos días para el aniversario de un acontecimiento verdaderamente grandioso, una fecha que conservará su importancia mientras siga existiendo la civilización humana. El 12 de abril de 1961, un hombre cumplió el sueño de toda una vida: dio un paso más allá de los límites de la Tierra, hacia el espacio… 

¡Y fue un hombre nuestro, un hombre soviético! La hazaña de Yuri Gagarin, que superó todas las etapas de un entrenamiento extremadamente complejo, agotador y sencillamente peligroso, que se subió a la nave espacial sabiendo, por palabras de Koroliov, que la probabilidad de éxito era de aproximadamente el 50 %, y que, a pesar de ello, encontró en sí mismo la fuerza para pronunciar, sonriendo, su famoso «Vamos» —¡eso es una hazaña!

Sin embargo, lo más importante ni siquiera es eso: en el cuerpo de cosmonautas había muchas personas dignas y, por ejemplo, Germán Titov, el suplente de Gagarin, bien podría haberse convertido en el primer cosmonauta de la Tierra. Lo importante es que el Estado, el pueblo y la Unión Soviética fueron capaces de crear unas condiciones, una tecnología y unas personas que, a pesar de las dificultades, a veces increíbles, lograron alcanzar el liderazgo en este gran camino hacia las estrellas.

Todo el mundo sabe que la URSS libró una lucha sin cuartel contra los países occidentales en todos los frentes, incluido el espacial… ¿Por qué fuimos los primeros? ¿Por qué Estados Unidos, que contaba con el potencial científico del antiguo programa espacial alemán y con sus científicos, en particular con Wernher Von Braun y su equipo, quedó en segundo lugar? ¿Cómo es posible que un país que, apenas 12 años antes, había sufrido la guerra más terrible de su historia y de la historia de la humanidad, que participaba en la carrera armamentística, y que estaba colonizando las tierras vírgenes, lanzara el 4 de octubre de 1957 el primer satélite artificial de la Tierra y, en 1961, enviara al primer cosmonauta?

Este logro histórico fue posible porque toda la Unión Soviética, se lanzó de forma organizada, meditada, y con gran entusiasmo, a la realización del proyecto espacial y estaba mejor preparada que nadie para tareas de este tipo. 

Una de las ventajas más importantes del socialismo, que permite resolver tareas de proporciones titánicas, es la posibilidad de concentrar de forma centralizada las fuerzas productivas y los recursos en los sectores clave. Por esta razón, a la hora de llevar a cabo grandes iniciativas y proyectos, el capitalismo siempre saldrá perdiendo frente al socialismo. 

Por cierto, la posibilidad de ganar la carrera lunar a los Estados Unidos solo surgió cuando se convirtió en una cuestión de interés nacional, y se empezó a abordar con métodos cercanos a los socialistas.

No voy a detenerme en detalle en cómo se preparó el lanzamiento de Gagarin, en la «epopeya canina» ni en el desarrollo del vuelo. Pero hay que destacar sin falta los brillantes logros que alcanzó la ciencia soviética en aquella época. 

Ya en vida de Stalin, en 1953, comienzan los trabajos sobre el cohete R-7. Oficialmente, se trataba de un cohete militar, destinado a transportar munición nuclear a una distancia de entre 8.000 y 10.000 kilómetros. Pero el proyecto lo dirigía un hombre cuyo nombre pronto pasaría a la historia, un hombre que, al crear el R-7, no podía dejar de pensar en su sueño: el vuelo al espacio, hacia otros mundos y estrellas. Serguéi Pavlovich Koroliov, una de las pocas personas a las que se puede llamar sin rodeos genios… Sin embargo, como dice el refrán, «uno solo no es un ejército»: Koroliov dirigía la OKB-1, que contaba con numerosos científicos magníficos, y también había muchos de ellos en la OKB-456 y en el TsAGI.

Nombres como Glushko y Yangel —dos grandes «impulsores»—, el teórico de la cosmonáutica Keldysh, el maestro de los satélites y las naves espaciales Chelomei, y muchos otros pueden citarse en esta ilustre lista. 

Todos ellos son alumnos de la escuela científica soviética y de la escuela del trabajo soviética. Sus éxitos demuestran claramente la fuerza, la sabiduría y la incondicional viabilidad del modelo soviético de orden socioeconómico. Porque, como decía Aristóteles: «Un buen Estado engendra grandes hombres, y uno malo, lo contrario». Un papel enorme para que el primer hombre en pisar el espacio fuera nuestro, lo desempeñaron también esos miles de trabajadores soviéticos anónimos, pero no por ello menos importantes y nobles en su labor. Obreros expertos, que fueron capaces de crear aparatos cuyos equivalentes solo pudieron fabricarse tres o cinco años más tarde gracias al poderío científico conjunto de Occidente.

No es de extrañar que, cuando regresó, todo el país lo celebrara al unísono: fue nuestra gran victoria común. Los Estados y los pueblos pasan a la historia de diversas maneras: unos se hacen famosos por sus conquistas, otros por su riqueza. 

Pero lo que ocurrió entonces glorificará para siempre al gran Estado y al gran pueblo que abrieron una nueva era para toda la humanidad: la era de la expansión hacia un espacio ilimitado e inexplorado, la era de la gran conquista de horizontes infinitos, la era en la que el hombre llevará la vida al universo para, algún día, tal vez, encontrarse con seres similares a él. Y entonces todo el planeta ardía con ese entusiasmo: olvidando los terribles cuentos y la propaganda, los habitantes de los países capitalistas lo recibían con flores y manifestaciones a Él, el vencedor, el hombre soviético… 

Por desgracia, a Gagarin no le estaba destinado llegar a una vejez venerable, pero su muerte fue digna de su vida. Tras realizar su hazaña, no se «subió a la nube» ni se «convirtió en una estatua de bronce», sino que continuó una vida activa, llena de riesgos y victorias. Siguió trabajando como piloto de pruebas y murió en el cumplimiento de su deber a los 34 años, en 1968.

La Cosmonaútica. 

Una gran industria, el futuro de la humanidad. Hubo un tiempo en que esta sola palabra podía despertar en el ciudadano soviético un sentimiento de orgullo ardiente y merecido. Fuimos los primeros. Tanto en 1957 con el Sputnik como en 1961 con Gagarin. 

Fuimos los mejores: en cuanto al número total de lanzamientos de cohetes desde 1957, nuestro país supera a EE. UU. en más del doble. Es más, en los años 70 y 80, los años del «estancamiento», la diferencia a favor de la URSS era colosal: 909 lanzamientos en la década de 1970 por nuestra parte frente a 273 en Estados Unidos, y en la década de 1980, nada menos que 954 frente a 161. No solo fuimos los primeros, sino también los mejores. 

Ampliamos los límites de lo posible para la humanidad. En sentido literal práctico y también figurado de futuro, alcanzábamos alturas y distancias que eran inalcanzables para nadie más. Incluso en las canciones, incluso en los chistes, lo sabíamos con certeza: ¡pero nosotros fabricamos cohetes! ¡El espacio era el sueño de generaciones!

¿Y qué pasa ahora? 

La actual Roscosmos, ha empezado a aparecer con mucha más frecuencia en el torbellino informativo, no por descubrimientos espaciales, sino por escándalos espaciales.

Mientras tanto, el señor Rogozin no deja de lanzar ideas. Por ejemplo, propuso decorar los cohetes nacionales con motivos de Gzhel y Jochlomá. El espectáculo debe de ser, sin duda, inolvidable. Bromas aparte, cuando el autor de estas líneas leyó por primera vez sobre una idea tan racional y oportuna del jefe de la cosmonaútica nacional, pensó: «¿No será hora de llamar a los enfermeros?». 

Incluso en nuestro mundo, gravemente enfermo de la cabeza y sumido en una crisis global de la formación capitalista, esto resulta un poco excesivo. Demasiado delirante para ser verdad. ¡Pero no, subestimé de lo que es capaz nuestra burocracia rusa!

Lo que en su día fue una industria puntera —en el país y en el mundo—, una industria símbolo, una industria de orgullo, una industria de ensueño, se desliza vertiginosamente, a la velocidad de un cohete, hacia una especie de vergüenza incesante. Todos los que miran con el corazón en un puño el cielo nocturno, todos los que recuerdan y aman la inolvidable sonrisa de Gagarin: ¿acaso vamos a permitir que todo esto siga así? 

El sueño espacial de generaciones se desvanece, lo achican y lo destrozan por la pobreza, y en realidad, por la flagrante ineficacia del sistema actual. Un sistema que no necesita lejanías ni alturas. Un sistema al que no le importa el espacio. En su momento, el pueblo cuyo símbolo era la estrella roja casi alcanzó otros astros e inscribió sus nombres con letras de oro en la historia de la civilización. ¿Hoy por qué nos recordarán a nosotros?

Precisamente ahora, precisamente hoy —en vísperas del próximo Día de la Cosmonáutica—, es necesario hablar y reflexionar sobre esto…

Enlace original

Enlace adicional:

El lanzamiento de "Luna 1", convirtió a la cosmonáutica soviética en una idea exclusivamente terrenal.

Inscrito por Pável Vich. Redactado por Vladímir Barishev. Traducción Nestor Guadaño.

Para lograr el hito de enviar el primer ser humano al espacio, la URSS circunnavegó la luna y envió otras misiones posteriores, a fin de investigar nuestro satélite, también es importante consignar esta hazaña soviética.

El 2 de enero de 1959, el primer intento de la humanidad por llegar a la Luna no salió según lo planeado. La estación Soviética "Luna 1" falló su objetivo, pero en lugar de fracaso trajo descubrimientos, que cambiaron las nociones de espacio para siempre, y abrieron el camino al espacio interplanetario.

El lanzamiento de la estación tuvo lugar el 2 de enero de 1959 a las 22 horas 41 minutos hora de Moscú desde el cosmódromo de Baikonur. Para recuperar la máquina se utilizó una modificación de un cohete intercontinental P-7 con una tercera etapa adicional diseñada para impulsar la máquina a una segunda velocidad espacial. Después del lanzamiento, las primeras etapas del cohete funcionaron correctamente. Sin embargo, se produjo un error en el sistema de control de la tercera etapa mientras se formaba una trayectoria. Como resultado, el motor funcionó más tiempo que el tiempo calculado, informando al dispositivo con exceso de velocidad.
Esto dio como resultado que la estación pasara junto a la luna a una distancia de unos seis mil kilómetros y no pudiese chocar con su superficie. Sin embargo, el dispositivo no se perdió: continuó volando en la órbita heliocéntrica, y cumplió una parte significativa del programa científico.
Durante el vuelo, "Luna 1" recibió datos previamente no disponibles para la ciencia.
Un viento solar fue registrado por primera vez - una corriente de partículas cargadas que emiten del Sol, que se convirtió en la base para más investigación sobre el clima espacial. El dispositivo aclaró la estructura de los cinturones de radiación de la Tierra y mostró la ausencia de un campo magnético expresado de la Luna.
El experimento con la emisión de la nube de vapor de sodio, que permitió confirmar visualmente la trayectoria de vuelo de la estación, así como la exitosa comunicación por radio a distancias previamente consideradas inalcanzables, merece especial atención.
A pesar de no aterrizar en la luna, no se puede sobreestimar la importancia de la misión. "Luna 1" se convirtió en:
El primer aparato que alcanza la segunda velocidad espacial.
El primer objeto artificial que abandona la órbita terrestre.
El primer satélite del sol.
La experiencia adquirida directamente llevó al éxito de las siguientes misiones: "Luna-2", llegó a la superficie de la luna por primera vez, y "Luna-3", descubrió el lado opuesto del satélite de la Tierra.
El lanzamiento de "Luna 1" se convirtió en el momento en que la cosmonáutica dejó de ser exclusivamente terrenal. Este vuelo demostró que el acceso al espacio interplanetario es posible incluso con imperfecciones tecnológicas y errores inevitables de ingeniería.

13 de abril de 2025

12 de Abril, Día de la Cosmonaútica.


Por Lucía Irurozki. Redacción AAHS.

 "Me gustaría dedicar este primer vuelo espacial a la gente del comunismo, una sociedad en la que ya está entrando nuestro pueblo soviético, y en la que, estoy seguro, todos los hombres de la tierra entrarán".

Yuri Gagarin

Un día como hoy, pero en 1961, a las 9:07 de la mañana, hora de Moscú, la nave espacial Vostok 1 despegó del cosmódromo de Baikonur con Yuri Gagarin a bordo. Así el cosmonauta soviético se convirtió en la primera persona en viajar al espacio, un evento histórico que marcó el comienzo de la era espacial para toda la humanidad.

Gagarin pasó 108 minutos en el espacio, dando una vuelta completa alrededor de la Tierra, y aterrizó exitosamente en paracaídas en el pueblo de Smelovka, provincia de Sarátov.

En órbita, el piloto se mantenía en contacto con la Tierra y supervisaba el funcionamiento de los sistemas de control de la nave espacial, realizando observaciones y experimentos sencillos.

La noticia de su vuelo se extendió instantáneamente por todo el planeta y Yuri Gagarin se convirtió en la celebridad número uno del planeta.

Dos días después de su viaje espacial, se celebró en Moscú un desfile de 19 kilómetros de largo, con un Gagarín en coche descubierto, al que asistieron millones de personas, que finalizó en la Plaza Roja.

Un vuelo al espacio que cambió por completo la visión del mundo de la gente y marcó el comienzo de una nueva era espacial en la historia mundial. Desde entonces, el 12 de abril se celebra en nuestro país el Día de la Cosmonáutica.

En 1968, la festividad recibió reconocimiento internacional y pasó a conocerse como Día Mundial de la Cosmonáutica. Más tarde, al medio siglo del primer vuelo espacial, la Asamblea General de las Naciones Unidas en el 2011 lo declaró mundial: el Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados.

Y desde 2001, surgió la tradición de celebrar esta fecha no sólo durante el día. A partir de ese momento apareció la llamada “Noche de Yuriev”. Generalmente se lleva a cabo en todo el mundo en eventos de divulgación científica y entretenimiento.

Cabe destacar que el Día de la Cosmonáutica no se ha convertido en una fiesta estrictamente profesional, sino que se ha convertido en una fiesta nacional, amada por personas de diferentes generaciones, tanto adultos como niños.


Cabe destacar además, la importancia de la industria espacial no solo para la investigación científica, sino también los procesos comerciales para la utilización de los avances sociales obtenidos. 

Ya a finales de abril, Yuri emprendió una extensa gira por el extranjero. Recorrió más de 30 países en dos años, donde fue recibido como un héroe y se reunió con reyes, presidentes, políticos, científicos, artistas y músicos.

Rusia

Cosmonautas soviéticos, héroes de la Unión Soviética Pavel Popovich, Yuri Gagarin y Valentina Tereshkova

La primera reunión solemne se celebró en Moscú el 14 de abril. Toda la ciudad salió a las calles, la gente apretada contra los cordones de la policía, lanzaba ramos de flores a la comitiva de coches. Después de Moscú, se replicaron actos en Leningrado, Kiev y Stalingrado (Volgogrado), para dar inicio a un recorrido a lo largo del planeta después de su salida del mismo.

Checoslovaquia

El presidente de Checoslovaquia recibió a Gagarin en el lugar de la Estrella de Oro del Héroe del Trabajo Socialista de Checoslovaquia. Durante una visita a la planta de construcción de maquinaria más grande de Praga, los trabajadores le entregaron una estatua de la fundición. El significado simbólico de este galardón al astronauta fue poner de manifiesto que fue en una fundición donde era su primera profesión de trabajo.

Reino Unido

Durante la visita a Reino Unido, una delegación junto al primer cosmonauta fue invitada al Palacio de Buckingham para desayunar. En la mesa había muchos cubiertos y Yuri Alexévich no sabía decidir cuál elegir … Luego, tomó una cucharada grande y con las palabras «Comamos en ruso» – la sumergió en un bol de ensalada. La reina y otros invitados siguieron su ejemplo, armados con cucharas grandes y comenzaron a comer en la Haya-Garinsky.

Cuba

Gagarin y Fidel Castro en Wikimedia commons

Gagarin fue recibido por Fidel Castro, el presidente cubano Osvaldo Dortikos y el legendario Comandante Che Guevara. En el momento del aterrizaje del avión en la isla, comenzó una lluvia tropical. Al primer cosmonauta se le ofreció un impermeable, pero al ver los que se encontraban bajo el agua la rechazó, terminando completamente empapado.

Brasil

Había tanta gente que quería ver a Gagarin que la policía tuvo que dispersarlos con ayuda de los bomberos y poniendo vallas en todos los encaminamientos al hotel en el que se encontraba Gagarin.

India

Gagarin fue a la India con su esposa. Se reunió con el primer ministro de la India, Jawaharlar Nehru y la estrella del cine indio Rajim Kapoor. Recorrió el país en toda su amplitud más allá de los típicos recorridos turísticos con interés por conocer a los Yoguis, y su diversidad ritual.

Egipto

Yuri Gagarin observa el Desfile Aéreo, Base Aérea cerca de El Cairo, Egipto, 1962

En Egipto, Gagarin en las pirámides de Giza, visitó la antigua ciudad de Luxor, fue a Asuan, lugar donde los egipcios construyeron la presa más grande de África con la ayuda de la Unión Soviética . En su despedida, se le entregaron las llaves simbólicas a las puertas de El Cairo y Alejandría, y el presidente del país premió a Gagarin con el más alto orden de la república gran collar «Orden del Nilo».

Japón

Japón fue el primer país extranjero que Gagarin vio desde el espacio. En el aeródromo de Tokio, una multitud de 10.000 mil manos coreaba: «Banzai, Gagarin». Cuando Yuri Alexévich visitó la tienda de productos fotográficos de la empresa «Minolta», en la salida estaba esperando un coche con el regalo de un equipo fotográfico completo.

Francia

Gagarin estuvo en Francia dos veces. Durante una de las visitas, visitó Matra, un desarrollador de cohetes y tecnología espacial, que simultáneamente producía coches. Valió la pena alabar a uno de ellos, ya que inmediatamente se le presentaron las llaves del doble cupé azul cielo Matra-Bonnet Jet VS. Sin embargo, una vez en Moscú Gagarin se avergonzaba de lo ostentoso y lo condujo por la capital una sola vez.

Alemania

Foto central Gahlbeck 8 de mayo de 1961 en Wikimedia commons

Ciudad Karl Marx, celebró la inauguración de la calle Yiri Gagarin. La ciudad de Karl Marx rindió homenaje a Yuri Gagarin. Desde el 16º aniversario de la liberación, la Zschopauer Strasse en Karl-Marx-Stadt lleva el nombre del primer cosmonauta del mundo, Yuri Gagarin. Muchos residentes y jóvenes pioneros asistieron al ceremonial del cambio de nombre.




Enlaces originales:
https://es.topwar.ru/262881.
- https://www.institutohps.org/

7 de abril de 2024

12 de Abril, Día de la Cosmonaútica. EL LEGADO DE GAGARIN.

 

El cosmonauta ruso Yuri Gagarin, antes del primer viaje del hombre al espacio
El cosmonauta ruso Yuri Gagarin, antes del primer viaje al espacio 

Por la AAHS. Extraído de diversos artículos, incluídos de la Agencia Espacial Europea y otros traducidos del ruso. 

En una reciente entrevista a Stephen Walker, al periodico La Voz de Galicia, de sus investigaciones sobre la vida del cosmonauta Yuri Gagarin, en su libro "Más allá", relata cómo los soviéticos en el envío de un hombre al espacio, asumieron muchos riesgos. Pero recuerda que la mayoría de entrevistados confiaban en un futuro mejor, y así comenta la presencia de mujeres cosmonautas en la entrevista: 

"... la Unión Soviética estaba más avanzada que Estados Unidos, había mujeres pilotos en los años cincuenta y estaban bien cualificadas para participar en este programa espacial. No tuvieron oportunidad porque la URSS quería enviar a un hombre. Pero sí hubo mujeres soldados de combate, pilotos en la Segunda Guerra Mundial. La primera mujer que fue al espacio fue soviética, en 1963, veinte años antes de que lo hiciera la primera estadounidense. Pude entrevistar a la médica de Gagarin, que también fue la responsable de todas aquellas perritas que fueron al espacio antes que él; una señora formidable que estaba llena de amor por esos cosmonautas, y también por esos animales".

El espacio es materia de inspiración y los vuelos espaciales humanos, en particular, han motivado a muchos jóvenes a seguir carreras de ciencias e ingeniería. El espacio afecta hoy a nuestra vida cotidiana y hace una importante contribución a las economías del mundo.

Este es el legado de los primeros días de vuelos espaciales, aunque a menudo también se asocia con Yuri Gagarin y los astronautas que lo siguieron. En la Unión Soviética, con una planificación de futuro, gracias al extraordinario responsable del Programa Espacial Soviético, Serguéi Koroliov, poner un hombre en el espacio, era parte de esa planificación. 

La gran diferencia entre las dos trayectorias de exploración espacial, soviética y estadounidense, es el futuro. El programa soviético, estuvo desarrollado desde los años 30 del pasado siglo y tenía un objetivo claro: el desarrollo del socialismo vía al comunismo, tanto en la tierra como fuera de ella. 

Según los postulados del padre de la cosmonaútica soviética Konstantín Eduárdovich Tsiolkovski, y sus sucesores, no entendieron lo que decía la prensa occidental de una "carrera espacial", pues después de tantos avances, los propósitos siguientes serían:

- Estaciones espaciales permanentes, tipo escalas de viaje hasta la luna, tras el envío de la MIR, con desarrollo de animales y plantas.

- Creación de cohetes interestelares.

- Creación de cohetes interplanetarios.

- Estaciones Lunares Permanentes.

- Colonizaje lunar.

- Envío de exploraciones a otros planetas.

Pero como decían Tsiolkovski y Koroliov, el planeta tenía que cambiar de paradigma social, ser más humano, más colectivo, y avanzar sus habitantes hacia las sociedades que implantasen el comunismo.

Sí, es cierto que en la actualidad el espacio toca muchos aspectos de nuestra vida diaria: desde la función vital que desempeña en el control de nuestro planeta y en la protección del medio ambiente, hasta los avances técnicos que la exploración espacial ha supuesto para la ciencia de los materiales, la informática, la ingeniería, las comunicaciones, la biomedicina y muchos otros campos.

Los satélites son ahora capaces de mostrarnos nuestro planeta con extraordinario detalle y nos cuentan la forma en que lo estamos cambiando a escala local y mundial. Las sondas espaciales se han posado en planetas, lunas y asteroides distantes, y ahora mismo viajan hacia los propios bordes de nuestro Sistema Solar. Los telescopios astronómicos orbitales han dado a los científicos en tierra una perspectiva sobre la formación de la vida y del propio Universo.

Pero tras los logros soviéticos, Occidente y los EEUU, no tienen continuación. Hay un estancamiento profundo, así como le ocurre a las sociedades donde persiste el capitalismo. Amasar fortunas, utilizar los cohetes para impregnar de miedo a la población con las guerras, generar mercados para nuevas ganancias, los avances espaciales conseguidos para turistas ricos.

Porque sin la existencia de la URSS, hubiera sido imposible lograr esos avances.

Sputnik 1 before launch in October 1957
 
                              Sputnik 1, antes de su lanzamiento en Octubre de 1957

El legado de Gagarin

Para ello, los progresos soviéticos se sucedieron, desde el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik en octubre de 1957, se sucedieron una serie de avances espaciales impresionantes. Pusieron en el espacio a la primera criatura viviente, la perra Laika, en noviembre de 1957 y enviaron la sonda Luna 1 para que pasara cerca de la Luna en enero de 1959. Luna 2 sería la primera sonda en chocar con la Luna en septiembre de 1959 y Luna 3, la primera en fotografiar su cara oculta en octubre del mismo año.

En febrero de 1961, Venera-1, la primera sonda verdaderamente planetaria, fue lanzada hacia Venus: un hito importante en el diseño de naves espaciales.

En el lado norteamericano, los progresos fueron igualmente impresionantes. El Explorer 1 se lanzó en enero de 1958 y, además de ser el primer satélite de EE.UU., es conocido por el descubrimiento de los cinturones de radiación de Van Allen. Este éxito fue seguido rápidamente por otros satélites, en particular el primer satélite de comunicaciones SCORE, también lanzado en 1958, y la Pioneer 5, la primera sonda científica que orbitó el Sol, lanzada en marzo de 1960. TIROS-1, el primer satélite meteorológico, y Transit, el primer satélite operativo de navegación, se lanzaron un mes después.

 Yuri Gagarin, en medio de sus padres, después de convertirse en el primer hombre que viajó al espacio
Yuri Gagarin, en medio de sus padres, después de convertirse en el primer hombre que viajó al espacio. Agencia Capitán Swing 

Así pues, ¿cuál sería el legado de Gagarin

Hasta que las fotos de Gagarin aparecieron en los periódicos, no hubo ‘héroes del espacio” reales con los que el público se identificara. Los científicos e ingenieros que trabajan entre bastidores rara vez aparecen en los medios de comunicación. En Occidente, los jóvenes tenían personajes de cómics, leían ciencia ficción y podían aspirar a ser pilotos de aviones a reacción. Los astronautas de la misión Mercury de EE.UU., a pesar de aparecer en revistas como Life desde su selección en 1959, todavía tenían que demostrar su valía.

Con Gagarin llegó el primer rostro humano a la exploración espacial. Las fotografías de este valiente explorador espacial con casco se convirtieron en un icono del siglo XX y definen la imagen del cosmonauta tanto como la imagen de Buzz Aldrin en la Luna en 1969. Lo que la mayoría de la gente recuerda de Gagarin es su sonrisa. Las imágenes de su rostro sonriente humanizaron el espacio para el público, y también le otorgaron calidad humana a la sociedad soviética del momento.

Las autoridades soviéticas eligieron bien a su primer hombre. Parecía que también miraban más allá de los vuelos espaciales, es decir, querían convertir a Gagarin en embajador de la Unión Soviética. Ciertamente, las imágenes del primer explorador espacial humano trascendieron las diferencias políticas y atrajeron la atención de personas de todo el mundo. Gagarin proyectó una imagen de confianza, profesionalidad, espíritu de equipo, modestia, valentía, liderazgo y preocupación por los demás, lo mismo que sus homólogos estadounidenses (todos tenían la misma formación como pilotos militares, por lo que no es tan sorprendente). Esas cualidades quedaron para siempre asociadas a los cosmonautas y astronautas, y continúan inspirándonos en la actualidad.

Pero estas cualidades tendrían que implementarse no solamente en los cosmonautas, sino en la sociedad. El legado de Gagarin fue la confianza en el futuro. Que la humanidad tendrá un futuro extraordinario, y así todos los habitantes de este planeta, trabajarán por esa gran oportunidad, que hará del esfuerzo colectivo el gran reto de la humanidad.

 Yuri Gagarin con sus hijas Elena y Galina

YURI GAGARIN. "ÚLTIMA CARTA A MI ESPOSA".
 
El 27 de marzo de 1968, murió el primer cosmonauta que salió del planeta, Yuri Alexévich Gagarin.
 
Dos días antes del primer vuelo al espacio en 1961, Gagarin escribió una carta a su esposa Valentina. Sabía que se enfrentaba a un evento muy peligroso, y su vida estaba en gran riesgo. Aquí está la carta:
 
"¡Hola, mis adorables, muy amadas Valechka, Lenochka y Galochka!
 
Decidí escribirte unas líneas para estar contigo y compartir juntos la alegría y felicidad que sentí hoy. Hoy, la comisión del gobierno decidió enviarme al espacio primero. Sabes, querida Valyusha, lo feliz que estoy, quiero que seas feliz conmigo. A un hombre común se le encomendó una gran tarea estatal - ¡abrir la primera carretera al espacio!
 
¿Es posible soñar con algo más? Después de todo, esto es historia, ¡esta es una nueva era! 
 
En un día como este, tu deberías continuar como si estuviese contigo. Ocúpate de tus propios asuntos en este momento. Una gran tarea esta sobre mis hombros. Me gustaría estar contigo un rato antes de esto, hablar contigo. Pero por desgracia, estás lejos. Sin embargo, siempre te siento a mi lado.
 
En la técnica, pongo toda mi fe. Ella no fallará. Pero a veces una persona se cae y se rompe el cuello en un lugar plano. Algo podría suceder aquí también. Pero aún no lo creo. Pues si pasa algo te pido y ante todo a ti Valyusha que no te mates de dolor. Después de todo, la vida es vida, y nadie tiene garantizado que no será atropellado por un coche mañana. 
 
Por favor, cuida a nuestras niñas, quiérelas como yo. Que ellas maduren con tu ejemplo y no de otras personas. Así con personas reales como nosotros, no tendrán miedo a nada, ni a los dolores de la vida. Por eso, creemos y criamos a seres humanos dignos de la nueva sociedad: el comunismo. El gobierno te ayudará suficientemente en esto. 
 
Bueno, arregla tu vida personal, como te dicte tu conciencia, como te parezca. No te pongo ninguna obligación, y no tengo derecho a hacerlo. Puede ser que veas que es ésta,  una carta muy triste. Ni yo mismo me lo creo. Espero que nunca veas esta carta y te avergüences de mí mismo, por esta fugaz debilidad. Pero si pasa algo, tienes que saberlo todo hasta el final.
 
No sé que pasará mañana. He vivido con honestidad, sinceridad, y útil a mis compañeros, a pesar de que era pequeño. Una vez más, cuando era niño, leí las palabras B. P. Chkalov: "Si quieres ser, sé el primero". 
 
Por eso intento ser el mejor y lo seré hasta el final. 
 
Quiero, Valechka, dedicar este vuelo a los trabajadores de la nueva sociedad, del comunismo, en la que ya estamos entrando, a nuestra gran Patria, a nuestra ciencia.
 
Espero que en unos días estemos juntos otra vez, y continuemos siendo tan felices.
 
Valechka, por favor no te olvides de mis padres, si puedes, ayúdales si me pasara algo. Dales un gran saludo de mi parte y que me perdonen porque no han sabido nada de esto.  Pues no deberían haberlo sabido. 
 
Bueno, parece que eso es todo. Adiós, mi familia. Te abrazo fuerte y te beso, Valyusha
 
Saludos de vuestro papá Yura. 
10.04.61
 
Gagarin"
 
Valentina Ivanovna leyó esta carta sólo siete años después de la muerte de su marido en un accidente de avión el 27 de marzo de 1968.
 
P.D.
La versión oficial de la tragedia se publicó al día siguiente: el accidente ocurrió durante un vuelo de entrenamiento de un caza UTI-MiG-15 emparejado con el coronel Vladímir Sergéyevich Sereogín. La comisión gubernamental que investiga las causas del desastre recogió material fáctico colosal: 29 volúmenes del caso contenían información detallada sobre ese desafortunado vuelo.
 
 
Enlaces consultados:
 
https://www.esa.int/Space_in_Member_States/Spain/Cual_es_el_legado_de_Gagarin
 
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/yes/2023/11/18/yuri-gagarin-tenia-mejor-sonrisa-eligieron-primer-hombre-ir-espacio/0003_202311SY18P30991.htm 
 
https://es.wikipedia.org/wiki/Konstant%C3%ADn_Tsiolkovski
 
https://www.culture.ru/persons/9463/konstantin-ciolkovskii

CССР. Прекрасная страна, в которой мы жили


13 de abril de 2023

12 de Abril, Día de la Cosmonáutica


gagarin

Por Nestor Guadaño

Hoy no es un día más, pues cada año reitero mi admiración por ese país que consiguió abrir los caminos del espacio, porque creían firmemente en el futuro del ser humano como especie. Somos parte de la materia, el ser que la naturaleza terrestre más tiene que desarrollarla y mejorarla, pero conservando lo legado. 

Hace 62 años superando la gravitación terrestre, pudimos traspasar nuestra atmósfera y orbitar alrededor del planeta por primera vez. Si, el cosmonauta sovietico Yuri Gagarin lo realizó el 12 de Abril de 1961.

Yuri, era hijo de carpintero y trabajadora de un koljós de Klúsino. Luego después de la Gran Guerra Patria, fue obrero en una acería, después fue mecánico de tractores y se inscribió en un club aéreo donde por sus aptitudes logró ser admitido como cadete del Club de Vuelo de Saratov. Combinó sus clases a la vez que era estibador en el río Volga, mas consigue sus sueños, en 1955 ingresa en la Primera Escuela Superior de Pilotos de la Fuerza Aérea Chkálovski. 

En 1959, tras acumular 265 horas de vuelo, ya con el grado de teniente es incluido en el programa espacial Vostok. Desarrollando unas pruebas, parecidas a acceder a unos Juegos Olímpicos, en saltos de altura, saltos en paracaídas, pruebas de atletismo, gimnasia y natación, hipoxia (falta de oxígeno), resistencia física y psicológica, memoria, mecánica celeste y matemáticas avanzadas.

Así contemplo la vida de Yuri Gagarin como una gran proeza. Por primera vez en la historia, un hijo de la clase obrera iba a la vanguardia de la humanidad y accedía a pasar una hora y 48 minutos alrededor de la tierra.

Su célebre frase ¡Poyéjali! (Поехали!, ¡Vamos!), le llevó a orbitar 108 minutos antes de descender en Kazajstán. Fue condecorado con la máxima orden Héroe de la Unión Soviética.

Desde las décadas 30 al 80 del siglo XX, eminentes científicos, proyectistas, constructores, pilotos y visionarios, tanto mujeres como hombres de la Unión Soviética, llevaron la antorcha de la exploración espacial, pues tenían un plan para desarrollar la vida del ser humano fuera de nuestro planeta. Y los beneficios de estas investigaciones han sido cuantiosos.

Solamente con el Socialismo, el avance sin límites de la exploración espacial será posible. Hoy todos los geniales inventos conseguidos para desarrollar el Programa Espacial Soviético, están olvidados. No hay planificación ni futuro.

Ni la habrá, mientras el capitalismo derroche las energías del ser humano.

Por todo ello:

¡Viva el 12 de Abril, Día de la Cosmonáutica!

¡Honor a los Héroes de la Unión Soviética que lo hicieron posible!

¡Por el Socialismo y el Comunismo, que engendrará la continuación de la exploración espacial!