17 de septiembre de 2019

Historia Ilustrada de la Revolución. Septiembre de 1917


Septiembre de 1917: la crisis ha madurado

12-14 de septiembre: en la carta enviada al Comité Central y a los comités de Pe­trogrado y Moscú del POSD(b)R, V. I. Lenin plan­tea en el “orden del día… la in­surrección armada… conquistar el poder, derribar al Gobier­no”.

Al fin, el viernes 1 de septiembre, medio año después de haber sido derro­cada la autocracia, Rusia fue procla­mada oficialmente república. Este co­municado apareció en todos los pe­riódicos junto con la noticia de que “para restablecer el orden estatal que­brantado”, el Gobierno Provisional de­cidió formar un Directorio (Consejo de los Cinco), integrado por A. Kerenski, Primer Ministro; A. Verjovski, minis­tro de Guerra; D. Verderevski, ministro de Marina; A. Nikitin, ministro de Co­rreos y Telégrafos; M. Teréschenko, ministro de Asuntos Exteriores. En el país se estableció, de hecho, el poder unipersonal de Kerenski, quien trataba por todos los medios de conservar la do­minación burguesa.

Una de las causas por la que se creó el Directorio se debió a que los menchevi­ques y eseristas se negaron a formar parte del Gobierno en el que participa­ban demócratas constitucionalistas. Los líderes de los partidos conciliadores temían perder por completo la confian­za de las masas, tambaleante después de las jornadas de julio, la Asamblea de Es­tado y la conspiración de Kornílov.
Víctor Noguin, miembro del partido desde 1898; uno de los organizadores del Soviet de Diputados Obreros de Moscú; desde septiembre de 1917 fue vicepresidente del Soviet de Moscú. Stepán Shaumián, miembro del partido desde 1900; uno de los más destacados dirigentes bolcheviques de Transcaucasia.
 
En los primeros días después de ser aplastada la sublevación de Kornílov, los bolcheviques, tanto en el centro co­mo en las provincias, comenzaron a desempeñar el papel fundamental en las organizaciones proletarias de masas. “Entre el proletariado —escribió Lenin el 1 de septiembre de 1917—, un descen­so evidente de la influencia eserista y menchevique y un crecimiento patente de la influencia bolchevique”.

Los acontecimientos de las postrime­rías de agosto y de las primeras fechas de septiembre mostraron que el partido en su VI Congreso había determinado con acierto el desarrollo general del mo­vimiento revolucionario en el país, la di­rección del golpe principal y las formas de lucha.

Pero la lucha contra los kornilovia­nos había avivado a los Soviets; co­menzó su renovación, su bolchevización en masa. “…Bastó la ‘fresca brisa’ de la korniloviada —señaló Lenin—, que anunciaba una buena tormenta, para que el aire viciado del Soviet se purifica­ra por algún tiempo y la iniciativa de las masas revolucionarias empezara a ma­nifestarse como algo grandioso, potente e invencible.”

El 31 de agosto, los mencheviques y eseristas se encontraron en minoría —por primera vez desde el surgimiento de los Soviets— al votar por una de las cuestiones más importantes de la revo­lución: el problema del poder. En la se­sión plenaria del Soviet de Petrogrado, celebrada en la noche del 1 de septiem­bre, se aprobó la resolución (279 votos a favor, 115 en contra y 50 abstencio­nes) propuesta por el partido de los bol­cheviques, que condenaba la política de coalición, invocaba a transmitir todo el poder a los Soviets y trazaba un progra­ma de transformaciones revolucionarias en el país.

Por primera vez —después del VI Congreso— el partido leninista volvía a plantear el asunto del poder de los So­viets. El cambio de la composición y la política de la aplastante mayoría de los Soviets del país, así como su transfor­mación en un órgano combativo de las masas, crearon las premisas objetivas para promover de nuevo la consigna de “¡Todo el poder a los Soviets!”. Fue precisamente así como los bolcheviques de la segunda capital —Moscú— inter­pretaron la posición del Soviet de Petro­grado. En la resolución aprobada el 5 de septiembre por el Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Moscú (por mayoría de 355 votos), los bolcheviques apoyaron esta solución sobre el poder.

El 9 de septiembre dimitió el presídium menchevique-eserista de la Sec­ción Obrera del Soviet de Petrogrado. El 13 de ese mismo mes fue reelegido el Comité Ejecutivo de la Sección de Sol­dados. El 25 de septiembre, los bolche­viques encabezaron el nuevo Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado: vo­taron por ellos 230 diputados de los 400 presentes. Los eseristas obtuvieron 102 votos y los mencheviques, 54. El perió­dico Petrogradski Listok (“La Hoja Pe­trogradense”), del 26 de septiembre, es­cribió: “El Soviet de Diputados Obre­ros y Soldados de Petrogrado entra en un período nuevo: el período bolchevi­que. La mayoría en el Soviet pertenece ahora a los bolcheviques…”

De la resolución del Soviet de Petrogrado sobre el poder, 1 de septiembre de 1917
… El Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Petrogrado declara: noso­tros, los obreros y la guarnición de Petro­grado, no prestaremos ningún apoyo al Gobierno de la burguesía, la omnipoten­cia y la violencia contrarrevolucionaria. Expresamos nuestra firme seguridad de que la noticia acerca del nuevo poder en­contrará una sola respuesta por parte de la democracia revolucionaria: “Dimi­sión”.
Valerián Kúibishev, miembro del partido desde 1904; después de la Revolusión de Febrero encabezó la organización bolchevique de Samara y fue elegido presidente
del Soviet.

Aumentaba con rapidez el número de ciudades en las que los Soviets aproba­ban las resoluciones propuestas por los bolcheviques. Sólo en septiembre, más de 80 Soviets apoyaron las disposiciones de los Soviets de Petrogrado y Moscú sobre la entrega del poder a los obreros y campesinos pobres.

Muestra de la creciente influencia de los bolcheviques entre las masas fueron también las elecciones a las dumas urba­nas y distritales, celebradas en septiem­bre. En el sufragio a la Duma urbana de Petrogrado obtuvieron el 33% de los vo­tos. Entre los diez grupos que com­petían en las elecciones a las du­mas distritales de Moscú, el Parti­do Bolchevique consiguió el 47% de los votos.

Una mujer, miembro de la municipalidad urbana de Petrogrado Gazeta-kopeika (“El periódico de un Kopek”), del 24 de septiembre de 1917
"En el palco municipal de la Duma de Petrogrado apareció por primera vez una figura femenina. Es el nuevo “con­sejero municipal”. Una morena de unos 23 años, con vestido negro. Durante la sesión subió dos veces al estrado.
Se porta con desenvoltura. Es la seño­ra Smith-Falkner, protegida de los bol­cheviques. Al nuevo “consejero munici­pal”, que pertenece al bello sexo, se le ha concedido una de las seis carteras de la alimentación".

El paso de los Soviets a las posiciones de los bolcheviques y la reelección de los diputados a las dumas urbanas y distri­tales concedieron nuevas fuerzas a las masas revolucionarias, fortaleciendo su actividad.

En los primeros días de septiembre se creó en el país una situación muy pecu­liar, que Lenin caracterizó como “brus­co y… original viraje de la revolución rusa”: la contrarrevolución fue visible­mente debilitada, mientras que el cam­po revolucionario había cobrado vigor, pues la lucha contra los seguidores de Kornílov agrupó en un todo único a dis­tintas fuerzas del movimiento revolucio­nario del país.

Se creó —según palabras de Lenin— la extremamente rara y valiosa posibilidad de desarrollo pacífico de la revolución. A los Soviets se les presentaba de nuevo la posibilidad de tomar el poder por vía pacífica.

En aras de este desarrollo pacífico de la revolución —indicaba Lenin—, los bol­cheviques, “…como partido, podemos proponer un compromiso voluntario, cierto que no a la burguesía —nuestro di­recto y principal enemigo de clase—, si­no a nuestros adversarios más próxi­mos, a los partidos ‘dirigentes’ de la democracia pequeñoburguesa: los ese­ristas y los mencheviques”.

El compromiso consistía en que los bolcheviques retornarían a la reivindi­cación de antes de julio: por una parte, todo el poder a los Soviets; por otra, la formación de un Gobierno integrado por mencheviques y eseristas, responsa­ble ante los Soviets. Sin pretender parti­cipar en el Gobierno integrado por re­presentantes de los partidos pequeño-burgueses, los bolcheviques no insisti­rían en exigir el paso inmediato del poder al proletariado y a los campesinos pobres, ni en los métodos revoluciona­rios de lucha por esa reivindicación, pues el Gobierno de los mencheviques y eseristas, que hubiera renunciado a la coalición directa con los representantes de la burguesía rusa, “podría garanti­zar, con una probabilidad gigantesca, un movimiento pacífico de avance de to­da la revolución en Rusia”.

La máxima condición del compromi­so deberían ser la plena libertad de pro­paganda y la convocatoria —sin nuevas dilaciones— de la Asamblea Consti­tuyente. Precisamente la libertad de propaganda y la aplicación inmediata de principios democráticos garantiza­rían, según Lenin, la conquista y el avance pacíficos de la mayoría bolchevi­que a los Soviets.

Esto lo escribió Lenin el viernes, 1 de septiembre. El artículo se titulaba Acer­ca de los compromisos y estaba destina­do para el periódico Rahochi Put (“La Senda Obrera”), uno de los nombres con que aparecía el Pravda en aquellos días. Pero el material no llegó a la re­dacción ese mismo día “debido a cir­cunstancias casuales”, como explicó Le­nin en el post scriptum escrito dos días después. Y, teniendo en cuenta su clan­destinidad forzosa, añadió: “…la histo­ria dirá que bajo el gobierno de Kerens­ki no todos los bolcheviques gozaban del derecho de fijar libremente su residencia”.

… Después de haber leído los perió­dicos del sábado y los de hoy, domingo —continuó en su post scriptum—, me di­go: quizá sea demasiado tarde para pro­poner un compromiso… Todo indica que han pasado ya los días de posible vía pacífica de desarrollo… Sólo me res­ta enviar estas notas a la redacción, ro­gándole que las encabece así: Pensa­mientos tardíos… A veces, tal vez pueda tener cierto interés conocer algunos pensamientos tardíos”.
Alexandra Kollontái, miembro del partido desde 1915; desde marzo de 1917, miembro del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado; fue elegida al Comité Ejecutivo Central de toda Rusia; miembro del Comité Central del partido bolchevique en el VI Congreso.

¿Qué sucedió durante esos dos días? En la noche del 2 de septiembre, des­pués de celebrarse durante dos días una reunión extraordinaria del Pleno unifi­cado del Comité Ejecutivo Central de los Soviets de Diputados Obreros y Sol­dados y el Comité Ejecutivo del Soviet de Diputados Campesinos de toda Ru­sia, la dirección eserista-menchevique, que aún conservaba la mayoría en el Comité Ejecutivo Central de toda Ru­sia, logró que éste aprobara una resolución de apoyo al Directorio, concediendo nuevamente de ese modo a Kerenski fa­cultades para formar un Gobierno a su antojo. Así pues, los líderes de menche­viques y eseristas, que de palabra decla­raban su ruptura con los demócratas constitucionalistas, volvieron a capitu­lar una vez más ante ellos. Los bolchevi­ques calificaron este acto del Comité Ejecutivo Central como una nueva trai­ción a los intereses revolucionarios, co­mo la renuncia a la posibilidad real de tomar el poder por vía pacífica.

Varios días después, Lenin retornó al tema de que era probable el desarrollo pacífico de la revolución. Una de las motivaciones fue el aumento de las di­vergencias entre las alas de izquierda y de derecha de los partidos conciliado­res. El ala izquierda de los menchevi­ques se desintegró en varias corrientes. Los mencheviques que se agrupaban en torno a Mártov comenzaron a pronun­ciarse contra la coalición con la bur­guesía, y por la formación de un “Go­bierno socialista homogéneo”. El grupo Vida Nueva creó, a comienzos de sep­tiembre, su Buró Central, que no se su­peditaba al Comité Central menchevi­que. En septiembre-octubre se escindió de forma definitiva el partido de los ese­ristas. El ala izquierda del partido tenía su órgano oficial impreso. Todo esto ne­cesariamente repercutía en la labor del Comité Ejecutivo Central de los Soviets de toda Rusia.

Respecto a varias cuestiones, el Co­mité Ejecutivo Central de los Soviets de toda Rusia se pronunció contra las deci­siones adoptadas por Kerenski. Así su­cedió, por ejemplo, cuando los líderes eseristas y mencheviques criticaron la orden de suprimir los comités para com­batir acciones contrarrevolucionarias, creados para aplastar el levantamiento de Kornilov. Así ocurrió cuando Ke­renski intentó cerrar varios periódicos y el Comité Ejecutivo Central de los So­viets de toda Rusia envió destacamentos de marinos para custodiar sus redaccio­nes e imprentas y los periódicos continuaron apareciendo.

Por supuesto, estas decisiones refleja­ban, ante todo, el proceso de toma de conciencia revolucionaria de las masas, y no significaban cambios radicales en las apreciaciones y puntos de vista de los conciliadores. Pero creaban la base para alcanzar un compromiso entre los partidos representados en los Soviets, y promover la consigna de lucha: “¡Todo el poder a los Soviets!”

Los mencheviques y eseristas recibie­ron de uñas la nueva proposición de los bolcheviques sobre el compromiso. Los “socialistas ministeriables” —así los llamó Lenin— tenían mucho de común con el Gobierno Provisional: aletargaban al pueblo dedicándose a “futilidades”, mientras que la burguesía se apoderaba cada vez más del poder. La absurda cre­dulidad pequeñoburguesa en los buenos deseos, adoptada sin crítica alguna del ambiente pancista, les impedía ver —co­mo dijera Lenin— que el poder ya estaba en otras manos, que ya no lo tenía la “democracia revolucionaria”, que el poder ya lo había usurpado y consolida­do la burguesía. A partir de los aconte­cimientos de julio, la reacción avanzaba con lentitud, pero con constancia, obte­niendo todos los días “concesiones” y “concesioncitas” de quienes más grita­ban acerca del triunfo de la democracia y de la victoria, “¡¡viendo la ‘victoria’ —como se expresara Lenin — en que los Kalédin, los Kornílov y los Ke­renski no se los tragasen de un golpe!!”.

Al concluir que era imposible el desa­rrollo pacífico de la revolución, Lenin escribió una carta al Comité Central y a los comités de Petrogrado y Moscú del POSD(b)R.

De la carta de V. I. Lenin Los bolchevi­ques deben tomar el poder, dirigida al Comité Central y a los comités de Petrogrado y Moscú del POSD(b)R, escrita el 12-14 de septiembre
Después de haber conquistado la mayoría en los Soviets de Diputados Obreros y Soldados de ambas capitales, los bolcheviques pueden y deben tomar en sus manos el poder del Estado.
Pueden, pues la mayoría activa de los elementos revolucionarios del pueblo de ambas capitales es suficiente para llevar tras de sí a las masas, vencer la resisten­cia del enemigo, derrotarlo, conquistar el poder y sostenerse en él; pueden, pues al proponer en el acto la paz democrática, entregar en el acto la tierra a los campesinos y restablecer las institucio­nes y libertades democráticas, aplasta­das por Kerenski, los bolcheviques for­marán un Gobierno que nadie podrá derrocar.
La mayoría del pueblo nos apoya. Así lo ha demostrado el largo y difícil cami­no recorrido desde el 6 de mayo hasta el 31 de agosto y hasta el 12 de septiem­bre: la mayoría en los Soviets de ambas capitales es el fruto de la evolución del pueblo hacia nosotros. Lo mismo de­muestran las vacilaciones de los eseris­tas y mencheviques y el fortalecimien­to de los internacionalistas entre ellos.

Desde mediados de septiembre, la consigna de “¡Todo el poder a los So­viets!” comenzó a ser equivalente al lla­mamiento a la insurrección armada. No se trataba de la fecha de la acción, en el sentido estricto de la palabra, sino de que la revolución había entrado en una etapa nueva de su desarrollo, la cual re­quería que en el “orden del día” se plan­teara con precisión y claridad el asunto de la insurrección armada y la toma del poder por el proletariado en alianza con los campesinos pobres. La crisis nacio­nal se acrecentaba con gran rapidez. El Partido Bolchevique tomó el rumbo fir­me hacia el derrocamiento armado del poder burgués. Materializando las orientaciones del VI Congreso, se debía no sólo preparar de manera minuciosa y multilateral las fuerzas para la lucha ar­mada, sino también determinar con pre­cisión el momento oportuno, cuando existiesen todas las condiciones.

¿En qué se expresaba concretamente la crisis nacional?
                                                          Instrucción de la Guardia Roja. Petrogrado.
Ante todo, en que la actividad del Gobierno se hallaba paralizada. Unas de sus disposiciones fueron determina­das por la iniciativa de las masas revolu­cionarias —proclamación de la república en Rusia, la detención de los generales Kornílov, Lukomski y Romanóvski y el coronel Pliushevski-Pliushik, inspiradores y organizadores activos de la suble­vación— y otras, orientadas contra estas masas, se ignoraban e incumplían. A pe­sar de la severa orden de Kerenski (el 30 de agosto fue designado también co­mandante en jefe), que prohibía a los soldados dedicarse a la política, en Minsk se celebró abiertamente una asamblea de los bolcheviques de la re­gión y del Frente, aclamada con gran entusiasmo por los soldados. Crecían y aumentaban los destacamentos de la Guardia Roja, a pesar de la prohibición gubernamental de organizar “sin auto­rización” los llamados destacamentos para combatir la contrarrevolución. Hacia comienzos de septiembre, sólo en Petrogrado había entre 13.000 y 15.000 guardias rojos.

No sólo los círculos gubernamentales no podían dirigir como antes: fracasó también la política de conciliación lleva­da a cabo por los mencheviques y eseris­tas. Esto se expresó en que después de los sucesos de julio, ambos partidos se convirtieron —como escribió Lenin— “… en cómplices y partícipes del sanguinario terror contrarrevolucionario. La confianza inconsciente de los pequeños burgueses en los capitalistas ha hecho que los primeros… apoyen consciente­mente a los contrarrevolucionarios”.

La situación empeoraba debido al de­bilitamiento de la economía; la ruina de la industria y el transporte adquirió ni­veles nacionales. La producción indus­trial se redujo de manera considerable: en 1917 respecto al año anterior dismi­nuyó en el 36,4%. La producción de ace­ro y arrabio menguó a casi la mitad, la extracción de carbón bajó hasta el nivel de 1911. La situación en el transporte ferroviario era catastrófica: faltaban combustible, vagones, locomotoras, se destruían las vías.
“Kérenskis”.
El caos económico lo aceleraba la cri­sis financiera. El alza de los precios con­dujo al aumento de la emisión de papel moneda, cuyos billetes se conocían con el nombre de “kérenki”. Se emitían en hojas, cada una de ellas contenía 40 ejemplares y se consideraban “pagade­ras mientras conserve 3/4 partes de su tamaño y su aspecto exterior”. En sep­tiembre se emitieron un billón 954.400 millones de rublos. La capacidad adqui­sitiva del rublo apenas llegaba a los 10 kopeks de anteguerra. Rusia marchaba con rapidez hacia la catástrofe económi­ca. La indigencia y las calamidades de las masas trabajadoras llegaron al extre­mo.

Disturbios a causa del hambre se pro­ducían en todo el país. En algunos ca­sos, como sucedió en Zhitómir, se lla­maban tropas para apaciguar a la gente que protestaba contra el alza del precio del pan. El 1 de septiembre se efectuó en los Urales una grandiosa huelga política de un día. Los proletarios uralenses exigían, por unanimidad, que se comba­tiera a la contrarrevolución y se entrega­ra el poder a los Soviets. Esto significa­ba que había cambiado el carácter de la lucha huelguística, que los obreros se li­beraban de los estados de ánimo defen­sistas y de la influencia de los concilia­dores.

Obreros, participantes activos en la huelga de los tranviarios. Piatigorsk (en el Cáucaso del Norte), septiembre de 1917.

En total, durante el mes de septiem­bre se registraron en las empresas indus­triales: 108 huelgas, 18 levantamientos obreros, 33 implantaciones de la autogestión obrera, 21 detenciones y expul­siones de la administración fabril, 8 ocupaciones de empresas, etc. Un gran acontecimiento político fue la huel­ga nacional de ferroviarios (24-27 de septiembre), uno de los mayo­res paros económicos de masas registrados en el período anterior a octubre.

Respecto a la huelga de ferroviarios
El Comité Ferroviario Central de Huelga de toda Rusia acordó, por mayoría de votos (19 contra 16), comen­zar el paro nacional de ferroviarios a las 12 de la noche del 23 de septiembre.
La huelga en la vía férrea Nikoláevs­kaia ya ha comenzado.
Golos Soldata, 24 de septiembre
A la resolución del Comité Ejecutivo Central de ferroviarios, que ha decidido declarar la huelga, se unen los comités distritales de ferroviarios de distintas ciudades de Rusia.
Gazeta-kopeika, 26 de septiembre
Tambov, 24 de septiembre. En el fe­rrocarril comenzó la huelga. Hay un co­mité de huelga.
Sumi, 24 de septiembre. Ayer, a las 12 de la noche, cesó el movimiento de los tre­nes de cercanías. Además, se suspendió la venta de billetes para los trenes de lar­ga distancia, la recepción de equipajes y la transmisión de telegramas comercia­les privados y cifrados.
Vorónezh, 24 de septiembre. A media­noche de hoy comenzó la huelga de ferro­viarios tanto en las líneas de cercanías co­mo en todas las oficinas y talle­res.
Nizhni Nóvgorod, 24 de septiembre. En las estaciones de Nizhni Nóvgo­rod se formaron comités de huelga que rehusaron la propuesta del Go­bierno Provisional de desconvocar el paro.
Tsarítsin, 25 de septiembre. El Soviet de Diputados Obreros y Soldados se ex­presó a favor del paro de ferroviarios y eligió su representante para el comité de huelga.
Petrogradski Listok, 26 de septiembre

Debido al paro que comenzó en la noche del 24 de septiembre en la vía férrea Moscú-Kursk, se suspendieron los trenes a Ekaterinoslav, Elets, Sebasto­pol, Simferópol, Rostov y Kislovodsk… En la vía férrea Moscú-Nizhni Nóvgo­rod se suspendieron un par de trenes: los NN ‘ 9 y 10. En el ferrocarril Mos­cú-Kazán se suspendieron los trenes con destino a Rostov, Kislovodsk, Kozlov. En la vía férrea Nikoláevskaia se sus­pendieron dos trenes: los NN’ 25 y 26. En la vía férrea del Norte se suspendie­ron los trenes con destino a Omsk, Tomsk, Viatka y Arjánguelsk.
Moskovskie Védomosti, 26 de septiembre

El Comité Central de partido leninis­ta exhortó a los obreros y campesinos a “rodear a los ferroviarios de un ambien­te de plena simpatía”, protegerlos del acoso de la contrarrevolución y ayudar­les a alcanzar la victoria. El paro, apoyado por toda la clase obrera, trans­curría organizadamente. Los huelguistas custodiaban las estaciones ferroviarias, el material rodante. La huelga de los ferroviarios obligó al Gobierno Provisional a hacer concesiones y a satisfa­cer de manera parcial las reivindicacio­nes presentadas..

Con el fin de combatir el creciente movimiento obrero, los empresarios recurrían al cierre de las fábricas. Por ejemplo, hacia el 1 de septiembre, los fa­bricantes de lvánovo-Voznesensk ha­bían arrojado a la calle a 10.000 tejedo­res. So pretexto de que no había materias primas, la administración de la fábrica de construcciones mecánicas y de fundición “Vulkán”, de Petrogrado, declaró el cierre de la empresa y el des­pido de todos los obreros a partir del 7 de septiembre. El 8 de septiembre, la ad­ministración de la fábrica de fundición de hierro colado y de construccio­nes mecánicas “Parviainen” anunció el despido de 1.630 obreros, po­niendo como pretexto la falta de com­bustible.

Los bolcheviques encabezaban la lu­cha contra los organizadores de los cie­rres de empresas. Siendo miembros de los comités de fábrica, aclaraban las verdaderas cantidades de las reservas de combustibles y alimentos, explicaban a los obreros las causas reales de las deci­siones de los empresarios, levantaban al proletariado a la lucha organizada con­tra el capital. Por ejemplo, el comité del partido del distrito de Surajani (Bakú), organizó el 6 de septiembre un mitin de­bido a que la Sociedad Petrolera de Ba­kú había despedido a algunos obreros. De acuerdo con la resolución de dicho mitin, al día siguiente se declararon en huelga los obreros de todo el distrito de Surajani, y a finales de septiembre el pa­ro se extendió a todas las explotaciones petrolíferas de Bakú.

Respecto a la huelga en las explotaciones de Bakú
Tiflís, 24 de septiembre. Con motivo de la huelga en las explotaciones de Ba­kú, a Dzhafárov, comisario de Trans­caucasia, se le comunica desde dicha ciudad que los empresarios petroleros se negaron a satisfacer las reivindicaciones de los obreros… La huelga comenzará el miércoles por la mañana,
Petrogradski Listok, 26 de septiembre

Se ampliaba y crecía asimismo el mo­vimiento campesino, y el Gobierno adoptaba las medidas más rigurosas pa­ra aplastarlo. En la orden firmada por Kerenski el 8 de septiembre se indicaba que las acciones de los campesinos se­rían castigadas con toda la severidad de tiempo de guerra.

Se enviaban destacamentos punitivos a las zonas donde los campesinos se apoderaban de las tierras, haciendas, aperos de labranza, etc.

No obstante, el movimiento campesi­no iba en ascenso. Sólo durante sep­tiembre, en 68 provincias y regiones de Rusia se registraron 630 acciones cam­pesinas: 83 destrucciones y 61 apropia­ciones de haciendas; 73 ocupaciones de tierras arables; 63, de prados y prade­ras; 96, de bosques; 28, de aperos de la­branza; 57, de cosechas; 26 casos de ta­la de bosques, etc.

Disturbios agrarios
Moscú, 25 de septiembre. Durante los tres últimos días, los campesinos del pueblo de Arjánguelskoe, subdistrito de Bogoyavlenski, han destruido la hacien­da del príncipe Volkonski.
Birzhevíe Védomosti, Publicación vespertina, 25 de septiembre
Kozlov, 24 de septiembre. Los distur­bios agrarios se extienden a otros sub-distritos. Se ha detenido a más de 200 instigadores.
Petrogradski Listok. 26 de septiembre
Petrogrudo. Desde el mes de abril, los campesinos asaltaron 20 haciendas en el distrito de Rannenburgo.
Gazeta-kopeika, 28 de septiembre

La lucha de liberación nacional tam­bién se agudizó: el movimiento huel­guístico y las acciones campesinas en Ucrania, Bielorrusia, Besarabia y regio­nes del Báltico; la insurrección en las re­giones de Semirechie y Turgái; los “des­órdenes” en el Cáucaso del Norte. Sonaban cada vez con mayor insistencia las reivindicaciones de conceder la inde­pendencia a Finlandia. El movimiento nacional en algunas localidades se con­vertía en una lucha por el poder de los Soviets.

Tashkent, 12 de septiembre de 1917.
A mediados de septiembre, el recién reelegido Soviet de Tashkent creó el Comité Provisional Revolucionario que destituyó del poder a la administración local, estableció su control en correos y telégrafos y en la estación telefónica. Se desarmó a la escuela de alféreces. Ke­renski declaró que los acontecimientos en Tashkent eran un “motín contra­rrevolucionario” y por su indica­ción fue enviada una expedición puni­tiva.

Del telegrama de Kerenski, del 19 de sep­tiembre, al Comité Turquestano del Go­bierno Provisional sobre la adopción de medidas punitivas contra el Soviet de Tashkent
… No mantener ninguna negociación con los amotinados; las vacilaciones son intolerables; se requieren medidas más resueltas. El Gobierno no puede permitir la impunidad de los delitos que ponen en peligro la existencia de la po­blación en regiones enteras. Todos los funcionarios deben cumplir de inmedia­to sus deberes… No podrá adoptarse ninguna disposición que contradiga las presentes indicaciones. Kerenski, co­mandante en jefe.

Pero cada vez era más difícil emplear el ejército con fines punitivos. Las ma­sas de soldados se convencían que el Gobierno Provisional aplicaba una política traicionera. En las primeras fe­chas de septiembre, varias compañías del 74º Regimiento de Infantería de Re­serva, acuartelado en la ciudad de Oriol, se negaron a implantar los tribunales disciplinarios e incluso intentaron arres­tar al jefe del regimiento que apoyaba estas medidas. Los soldados declararon que ellos no habían elegido al Gobierno Provisional ni a Kerenski y que, por lo tanto, no los reconocían.

Otra muestra de la crisis nacional fue la injerencia activa del imperialismo in­ternacional en los asuntos internos. EE.UU. concedió al Gobierno Provi­sional un nuevo crédito de 125 millones de dólares y Japón confirió un gran préstamo al país: 105 millones de yenes, aunque, por cierto, 70 millones de ellos se concedían para pagar antiguas deu­das. Pero los aliados no sólo ayudaban, también exigían. Durante la audiencia concedida por Kerenski el 26 de sep­tiembre, los embajadores de Francia, Inglaterra e Italia dijeron con bastante insistencia que el Gobierno Provisional “debía demostrar en la práctica su deci­sión de emplear todos los medios con el fin de restablecer la disciplina y el ver­dadero espíritu marcial en el ejército, así como de asegurar el funcionamiento ade­cuado del aparato gubernamental tanto en el frente como en la retaguardia”.

El 29 de septiembre, por exigencia de Buchanan, embajador inglés, el Gobier­no Provisional enjuició a V. Soloviov, redactor del periódico bolchevique mos­covita Sotsial-democrat, por publicar en el número 150 el artículo Acerca de los agentes del imperialismo extranjero, so­bre el apoyo que prestaba el embajador inglés a la contrarrevolución rusa. Las autoridades militares alemanas fusila­ron en Riga a seis miembros del Comité Ejecutivo del Soviet de Diputados Obre­ros. Tal era la asombrosa unanimidad de ambas agrupaciones beligerantes de la burguesía internacional respecto a los verdaderos portavoces de los intereses revolucionarios del proletariado de Ru­sia.

Anteparlamento.
Con el fin de encontrar una salida de la crisis y examinar la cuestión del po­der, el Comité Ejecutivo Central eseris­ta-menchevique de los Soviets convocó el 14 de septiembre la llamada Asam­blea Democrática de toda Rusia, apla­zando de ese modo la convocatoria del Congreso de los Soviets de toda Rusia y, de hecho, sustituyéndolo. Acudieron a la asamblea más de 1.500 personas. A los Soviets, que representaban la inmen­sa mayoría del pueblo, se les concedie­ron tan sólo 230 escaños; 300 a las mu­nicipalidades; 200 a los zemstvos; 120 a las cooperativas. Esta composición ase­guraba, igual que antes, una mayoría dócil a los mencheviques y eseristas. De acuerdo con su proposición, la Asam­blea Democrática dispuso instituir el Consejo Provisional de la República Rusa o, como se lo llamaba también, el Anteparlamento, órgano representativo permanente adjunto al Gobierno Provi­sional. A primera vista parecería que se implantaba en Rusia un régimen parla­mentario, pero según el reglamento aprobado por el Gobierno Provisional, el Anteparlamento no era más que un órgano consultivo anexo al Gobierno.

Lenin se expresó resueltamente a fa­vor de boicotear el Anteparlamen­to, mostrando que su esencia era engañar a los obreros y campesinos con el fin de desviarlos de la revolución, que la táctica de participar en este organis­mo no concordaba con las relaciones objetivas existentes entre las clases ni con las condiciones del momento.

“La crisis ha madurado —advertía Le­nin el 29 de septiembre—. Está en juego todo el porvenir de la revolución rusa”.

Al analizar todo el conjunto de acon­tecimientos en el país, Lenin llegó a la conclusión sobre la necesidad de mate­rializar inmediatamente las resoluciones del VI Congreso del partido sobre la preparación de la insurrección armada. “Nos sigue la mayoría de la clase que constituye la vanguardia de la revolu­ción, la vanguardia del pueblo capaz de llevar tras sí a las masas —escribió—. Nos sigue la mayoría del pueblo…”.

En el apoyo activo y concienciado de las más amplias masas de Rusia a los bolcheviques se encontraba la respuesta precisa a la pregunta de si éstos podrían tomar el poder. Lenin respondía a esta pregunta de manera afirmativa: “… Los bolcheviques pueden y deben tomar en sus manos el poder del Estado”, pues sólo de ese modo salvarán al país de la catástrofe: satisfarán las demandas del campesinado que durante siete meses de revolución no recibió nada de los parti­dos de la coalición, excepto promesas hueras: prevendrán la eminente entrega del Petrogrado revolucionario a los ale­manes; impedirán la paz por separado entre los imperialistas ingleses y alema­nes, con cuyos esfuerzos comunes se puede estrangular a la revolución rusa; propondrán una paz verdadera a los pueblos.

Precisamente los bolcheviques deben tomar el poder, pues solo ellos tienen un plan, claro y comprendido por las ma­sas, para sacar al país de la prolongada crisis: establecer un sistema correcto y justo en el empleo de la mano de obra en la producción y la distribución de los productos; eliminar todo gasto innece­sario de fuerzas y recursos. “Control, fiscalización, contabilidad: eso es lo principal en la lucha contra la catástrofe y el hambre —subrayaba Lenin—. Eso es algo indiscutible y admitido por todos”.

Sólo el control obrero sobre la pro­ducción y la distribución de los produc­tos, la nacionalización de los bancos y de la gran industria, la confiscación de las posesiones de los terratenientes, la nacionalización de toda la tierra en el país y otras medidas revolucionarias podían salvar a Rusia de la ruina y el hambre y, al mismo tiempo, hacerla avanzar hacia el socialismo.

La realización consecuente de todas estas medidas en interés de la democra­cia revolucionaria significaba aquel pa­so resuelto hacia el socialismo que de ningún modo se decidían a dar los líderes de los mencheviques y eseristas.

“En la Rusia del siglo XX —señalaba el guía de la revolución rusa—, que ha con­quistado la república y la democracia por vía revolucionaria, es imposible avanzar sin marchar hacia el socia­lismo, sin dar pasos hacia él… Y te­ner miedo a avanzar significa re­troceder, que es precisamente lo que hacen los señores Kerenski, con gran fruición de los Miliukov y los Plejánov y con la estúpida complicidad de los Tsereteli y los Chernov”. Sólo tomando el poder, los bolcheviques podían salvar a Rusia de ese retroceso.

Los bolcheviques deben tomar el poder debido también —señalaba Lenin— a que sólo ellos son el único partido capaz de formar un Gobierno estable, es decir, que se apoye “a ciencia cierta y sin re­servas en la mayoría de la población”; firme, es decir, capaz de manifestar una “valentía verdaderamente sublime y re­solución en el poder”. El órgano directo e inmediato del poder popular eran los Soviets.

“Concedemos a todo el pueblo —es­cribió Lenin— una salida justa, mostran­do a todo el pueblo el significado de nuestra dirección ‘en las jornadas de la korniloviada’, después proponiendo un compromiso a los miembros del bloque y recibiendo una negativa de ellos”.

Después de largas negociaciones de los miembros del Directorio y la comi­sión de la Asamblea Democrática con representantes industriales moscovitas, el 25 de septiembre se alcanzó la meta fundamental que perseguían los men­cheviques y eseristas al convocar la Asamblea Democrática: ese día terminaba la formación del tercer (y último) Gobierno de coalición.

Ese nuevo Gobierno no salvaba al país de la crisis nacional, que se mani­festaba de manera cada vez más amena­zadora en la incapacidad del poder, en la ruina económica, en el auge del movi­miento revolucionario, en el abandono total del Gobierno por el ejército, en la agudización de la lucha de liberación nacional.

Surgió la situación revolucionaria ne­cesaria para la insurrección victoriosa. Era tal la tensión que los “de arriba” no podían seguir gobernando a la antigua, y los “de abajo” habían tomado con­ciencia de que era imposible seguir vi­viendo a la antigua.

Del artículo de V. I. Lenin Un problema fundamental de la revolución, publicado el 27 de septiembre de 1917 en el periódi­co Rabochi Put
El problema fundamental de toda re­volución es, indudablemente, el proble­ma del poder. Lo decisivo es qué clase tiene el poder. Por eso, cuando el perió­dico del principal partido gubernamen­tal de Rusia, Delo Naroda, se quejaba hace poco (Nº 147) de que las discusio­nes acerca del poder hacen olvidar el problema de la Asamblea Constituyente y el problema del pan, debería haberse respondido a los eseristas: quejaos de vosotros mismos. Porque son precisa­mente las vacilaciones y la indecisión de vuestro partido las culpables principales de que siga girando el “carrusel ministe­rial”, de que se aplace una y otra vez la Asamblea Constituyente y de que los capitalistas hagan fracasar las medidas adoptadas y previstas para el monopo­lio del trigo y el abastecimiento de pan al país.
No se puede esquivar ni apartar el problema del poder, pues es precisa­mente el problema fundamental que lo determina todo en el desarrollo de la re­volución, en su política exterior e inte­rior. Que nuestra revolución “ha gasta­do inútilmente” seis meses en vacilacio­nes respecto a la organización del poder es un hecho indiscutible, originado por la política vacilante de los eseristas y de los mencheviques. Pero, a su vez, la política de estos partidos ha sido deter­minada, en última instancia, por la posi­ción de clase de la pequeña burguesía, por su inestabilidad económica en la lu­cha entre el capital y el trabajo.
La cuestión reside ahora en saber si la democracia pequeñoburguesa ha apren­dido algo en estos importantísimos seis meses, extraordinariamente ricos de contenido. Si la respuesta es negativa, ello significará que la revolución ha su­cumbido y sólo podrá salvarla una insu­rrección del proletariado.

La renuncia de los partidos concilia­dores al compromiso propuesto por los bolcheviques, dejaba sólo una posibili­dad para salvar la revolución: la insu­rrección. “No hay término medio —des­tacaba Lenin—. No se puede esperar. La revolución se hunde”.

13 de septiembre de 2019

¿Por qué 6 millones de operaciones gratuitas no son noticia? La razón es de clase



 Por Cubainformación, basado en un texto de teleSUR.

En 2005, Fidel Castro y Hugo Chávez firmaron el llamado Compromiso de Sandino en la localidad cubana del mismo nombre.

Cuba y Venezuela se comprometían así a extender a toda América Latina la llamada Operación o Misión Milagro: un programa solidario para operar gratuitamente de la visión a personas de bajos recursos.

Han pasado 14 años, y el resultado es espectacular: seis millones de personas del continente –sin contar las de Cuba- han sido ya operadas, la mayoría por personal de la Isla. Venezuela ha aportado, además, importantes recursos económicos.

La mitad -3 millones- han sido en la propia Venezuela. En Bolivia 700 mil, 171 mil en Nicaragua; 136 mil en Guatemala, 61 mil en Brasil…

Y decenas de miles de personas más en Argentina, México, Perú, Colombia, etc., etc., etc.

Pero sobre semejante obra de solidaridad global no hay noticias, ni reportajes, ni artículos de prensa, ni editoriales. Hay un silencio absoluto en los medios corporativos de América Latina. Y del mundo.

¿Por qué?, se preguntarán. La razón es “de clase”: la Misión Milagro beneficia a la gente más pobre de estos países. Y molesta a la élite médica y las empresas privadas de la salud.

Muchas son clientes publicitarios de la prensa latinoamericana. Que, a su vez, es el altavoz que defiende sus intereses y construye los necesarios referentes de su modelo de sociedad.

Edición: Ana Gil. Presentación: Lázaro Oramas.



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Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso reabre sus puertas con el clásico Giselle

Por ACN, extraído de Cubadebate.



El Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso reabrirá sus puertas el próximo jueves 12 de septiembre con una historia de amor, engaños, traición…, un clásico de la danza mundial: Giselle, por el Ballet Nacional de Cuba.

La compañía Patrimonio Cultural de la Nación es la encargada de la reapertura del coliseo de Prado y San Rafael, luego de varios meses de reparación, informa una nota del colectivo danzario cubano.

Los roles protagónicos de estas funciones (Jueves 12, viernes 13 y sábado 14, 8:30 pm. y domingo 15, 5:00 pm.) serán asumidos por la primera bailarina y subdirectora de la compañía Viengsay Valdés, así como por las primera figuras Anette Delgado, Sadaise Arencibia, Grettel Morejón, Dani Hernández, Rafael Quenedit y Raúl Abreu.

Interpretarán el papel de Myrtha, reina de las Willis, Ginett Moncho, Claudia García, Ely Regina y Chavera Riera. Ernesto Díaz encarnará el rol de Hilarión, el guardabosques. Todos estarán secundados por solitas y el cuerpo de baile.

Giselle (Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot. Libreto: Théophile Gautier, Vernoy de Saint-Georges y Jean Coralli, inspirado en una leyenda popular germánica recogida por Heinrich Heine.



La música es de Adolphe Adam y los diseños de Salvador Fernández. Giselle dentro del repertorio del Ballet Nacional de Cuba posee una significativa importancia, no sólo en lo que concierne a su propia historia, sino también porque con esta obra y con Alicia Alonso, su excepcional intérprete, Cuba trasciende por primera vez en el ámbito internacional de la danza.

La versión coreográfica de Giselle, realizada por Alicia Alonso ha sido incorporada al repertorio de prestigiosas agrupaciones danzarias internacionales. Entre ellas el Teatro Colón, Buenos Aires, Argentina, 1958; el Teatro Griego, Los Angeles, California, Estados Unidos, 1958; el Ballet de la Ópera de París, Francia, 1972; el Ballet del Teatro de Bellas Artes, México, 1976; el Ballet de la Ópera del Estado de Viena, 1980; el Ballet del Teatro San Carlo, Nápoles, Italia, 1981; y el Ballet del Teatro Nacional Eslovaco, en 1989.

En 1966 Alicia Alonso recibió el Grand Prix de la Ville de París, en el IV Festival Internacional de la Danza, celebrado en el Teatro de los Campos Elíseos, por su versión coreográfica e interpretación personal del ballet Giselle.

La venta de entradas para estas funciones comenzaró desde el pasado jueves 5 de septiembre, de 9:00 am. a 5:00 pm., en la taquilla del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Luego de estas presentaciones en La Habana, la compañía viajará a México donde presentará ese programa en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, en Guadalajara, Monterrey y Aguacalientes.
 

11 de septiembre de 2019

Economía y calidad soviéticas: ¿por qué la producción soviética era mejor que la producción actual rusa?


Por Yuri Gilev. Traducción N. G.

Entre los mitos difundidos hacia el pueblo, los informes antisoviético sobre los horrores y el declive de la Unión Soviética, un lugar especial está ocupado por las historias de que la URSS no produjo productos de calidad. Supuestamente, los habitantes usaron bienes y productos soviéticos solamente porque no había otros, pero productos y bienes de consumo se importaban, los bienes soviéticos se dejaban de comprar y dejaron de producirse.

No iré al extremo opuesto y diré que todos los productos soviéticos eran buenos, pero si que había bienes y productos de gran calidad. Y no erna pocos.

1) Comida.

  
Salchichas cocidas, embutidos, helados, pan, quesos, mantequilla y mucho más, incluidos dulces y chocolate. Todos ellos eran de alta calidad, porque las salchichas y embutidos estaban hechos de carne, queso y mantequilla de leche, pan de harina de alta calidad y chocolate de cacao.

Hoy en día, los fabricantes, que intentan reducir costos, recurren a diferentes trucos, como resultado, la producción se hace con partes importantes solidas alternativas, perjudiciales para la salud.

Hoy las salchichas no solamente tienen soja, sino que también se hacen con carne congelada importada en de Argentina.


El aceite de palma, que comenzó a usarse después de la imposición de sanciones a los productos agrícolas europeos, generalmente no es saludable. Y ahora se usa en todas partes.

El pan en la URSS era de alta calidad, ya que la harina no se manipulaba con nada y se usaban las mejores variedades de cereales. 


Hoy en día, se exporta el grano de Rusia de más alta calidad, y el pan se hornea con harina de baja calidad, e incluso se usan "mejoradores".

Y el chocolate soviético era de alta calidad porque el cacao se recibía directamente. Los países de América Latina, a los que la URSS suministró equipos y armas, liquidaban sus cuentas con la Unión con el suministro de cacao.

Gran cantidad de productos fabricados hoy tiene el marchamo de "tipo soviético", precisamente porque los productos soviéticos de alta calidad, y esta circunstacia ha quedado grabada permanentemente en la memoria del pueblo.


Si he dado el ejemplo con los alimentos, es porque ocupan un lugar central en el consumo de la población. La mayoría gasta la mitad de sus ingresos en alimentos. Cuando existía la URSS, solíamos comer todos los días, tres veces. La comida de alta calidad no es solo por su sabor y buenos ingredientes, sino también eran saludables, pues el criterio más importante de su composición eran para que la vida tuviese una calidad palpable.

 
Sin embargo, no solo los productos alimenticios en la URSS eran de alta calidad.

2) Cine soviético

He escrito sobre esto más de una vez: el cine soviético compite con éxito con el actual, y seguimos viendo buenas películas antiguas: comedias, tragedias, películas sobre la guerra. La lista de películas soviéticas que todavía se muestran en televisión puede estar compuesta por varias páginas.

¿Y por qué la televisión sigue reproduciendo películas soviéticas? Sí, porque son vistas, y con más ganas que la producción cinematográfica moderna. Este es un indicador de calidad.

Pueden objetarme que el cine no es una mercancía.

¡Pero era un Producto! ¡Y muy buen producto! Incluso existe este término: producción cinematográfica.

Si la película no fuera un producto, no se invertiría dinero en su producción, pero se invierte. Además, en los Estados Unidos, la producción cinematográfica es una fuente muy importante de ingresos.

Los dibujos animados, merecen una discusión separada, pues no solamente eran un espectáculo o diversión para los niños, sino que también desempeñaban una función educativa, que también era muy importante para mejorar la calidad de la vida.

Si una persona no está bien educada, y formada desde su más tierna infancia, entonces ella misma no vivirá una vida de alta calidad y no se la dará a los demás. Sus valores sociales pueden ser marginales, se puede convertir en un deshecho, un drogadicto o un elemento antisocial que envenena la vida de quienes lo rodean.

Pero la lista de productos soviéticos de alta calidad no termina ahí

3) Educación

Algunos afirmarán que estoy haciendo trampa y que la educación en definitiva no es un producto.

¡Pues si, es un producto! ¡Y un producto esencial! Si no me crees, pregúntale a cualquier gerente o economista competente. Cualquier capacitación, cursos, seminarios son productos educativos. La educación superior, la educación profesional y secundaria también es un producto educativo integral.

La calidad de la vida humana depende de la calidad de la educación, porque quien ha recibido una buena educación tiene más oportunidades de encontrar un buen trabajo y recibir un salario más alto.

Y la calidad de la educación soviética era muy alta, esto se reconoció incluso en los Estados Unidos. Los diplomas de las universidades soviéticas fueron aceptados en los Estados Unidos y en Europa sin aprobar los exámenes. Y el presidente Kennedy declaró abiertamente que la Unión Soviética ganó la carrera espacial en los pupitres de sus escuelas.

Entonces tenemos: el pan, el cine y la educación, ¿hay algo más? ¡Claro que las hay!

4) Libros y revistas.

Los libros y revistas, según el tema, realizan funciones educativas y de entretenimiento. Pero por destino del mercado, al mismo tiempo se mantienen algo separados.

Los libros de texto soviéticos, que todavía se usan en muchas universidades, también pertenecen a esta clase de productos de calidad.

La literatura soviética ha sido traducida a otros idiomas y publicada en el extranjero. Por lo tanto, los libros soviéticos no son solo productos para uso doméstico, sino también productos de exportación, y uno de los más exitosos.

Si el pan soviético es
cosa del pasado, y el cine soviético se ve principalmente en el espacio postsoviético, entonces porqué los libros ,y los manuales de texto de autores soviéticos todavía se publican en diferentes países.

Y no solo los libros y manuales soviéticos eran de contenido de alta calidad, sino también las revistas. ¿O simplemente se me puede argumentar que "Técnica-Juventud" y "Ciencia y Vida" eran deficientes? ¿Cuántas revistas de esa calidad, incluso de las más interesantes, se publican hoy en esa línea?

Sin embargo, pasemos a los siguientes productos.

5) Fútbol, ​​hockey y otros deportes.

¿Dicen que estos no son productos?


Si el fútbol no es un producto, ¿por qué PSG le pagó a Barcelona $ 220 millones por la transferencia de Neymar?

¡Claro que son utilizados como productos! Y no solo productos, sino súper mercancías que se venden en varias formas a la vez, en forma de billetes, derechos de transmisión, publicidad en estadios, camisetas, bufandas y otros símbolos, así como transferencias, una de los cuales mencioné.


Es cierto que no había mercado para los traspasos en la URSS, pero se vendían entradas para los estadios. Y en televisión mostraron fútbol sino también hockey, aunque gratis, pero esto no niega el hecho de que la transmisión fue el mismo producto que una película, un producto de los medios.

Al mismo tiempo, el alto nivel de los deportes soviéticos influyó notablemente en la calidad de vida. En primer lugar, como cualquier producto de medios de alta calidad, las transmisiones deportivas levantaron el ánimo y contribuyeron a la relajación. En segundo lugar, los éxitos deportivos de los clubes y equipos nacionales atrajeron a los niños y jóvenes a los deportes, y esto es salud y disminución de la delincuencia, que habitualmente afecta a la calidad de la vida.

¿Era de tan alta calidad el deporte soviético? Por supuesto. Y no solo hockey. Incluso el fútbol en la URSS fue mucho mejor que hoy. Los logros más altos del equipo nacional de fútbol caen precisamente en la era soviética: la victoria en los Juegos Olímpicos de 1956 y el Campeonato de Europa de 1960.

En la época soviética, el famoso arquero Lev Yashin así dió testimonio en su juego, el único portero en la historia del fútbol que recibió el Balón de Oro.

Y de los resultados obtenidos, devino un hecho muy interesante: había menos dinero en el fútbol y el hockey soviéticos que en la actualidad, no había ningún mercado de traspasos, pero la calidad de los productos conseguidos era mayor. Así mismo ocurre la misma historia, con los libros y el cine: los escritores y directores soviéticos recibieron menos ganancias que Fedor Bondarchuk y Daria Dontsova, pero sus filmes y escritos eran mejores.

Alguien dirá, que todo está claro sobre el cine y la educación soviética, nadie discute por su calidad, así como con la calidad del pan, del hockey y el chocolate soviético. Pero te olvidas que había otros productos de alta calidad: televisores, grabadoras, iPhones e iPads, ropa y zapatos, automóviles, materiales de decoración, etc.

¿Era así? ¿Quizás te apresuraste a olvidarlos, sucumbiendo al popular punto de vista que la tecnología soviética nunca fue competitiva?

Daré ejemplos.

1.- Automóviles

La industria automotriz soviética estaba considerada el ejemplo más llamativo del retraso del equipamiento civil soviético por los extranjeros. Aquí, Mercedes era un coche, sí, y Lada, un cubo con tornillos.

Sin embargo, muchos olvidan que la industria automotriz soviética no era solamente Lada. Había un automóvil como el Victory, que no era inferior a sus contemporáneos extranjeros, e incluso los superó en algunas características.

El automóvil Moskvich en los años 60 y 70 también se consideró muy digno. Incluso se celebró una gran exposición.


Y los Zhiguli mismos en el momento de su aparición eran unos automoviles bastante modernos. No es ningún secreto que el Lada de los primeros modelos era una versión del Fiat 124, que la URSS compró a los italianos. Pero el VAZ no era una copia exacta del Fiat, sino su modernización, que según muchos expertos, tuvo mucho éxito. En términos de rendimiento de conducción, el VAZ 2101 era superior al Fiat 124, tenía una suspensión reforzada y una mayor distancia al suelo, esto se hizo para mejorar la capacidad a campo a través, lo cual es importante para la conducción en las condiciones rusas.

Por lo tanto, los propietarios del primer Lada se convirtieron en propietarios no solo de un automóvil europeo moderno, sino de su versión mejorada.

Además, había un automóvil como el NIVA, que tampoco estaba mal para su época, de hecho, era un SUV soviético. Algunas personas valoran este automóvil hasta el día de hoy, y en el momento de su aparición, el NIVA tuvo aún más éxito que los occidentales.
 


Y no debe olvidarse de los nueve modelos posteriores: después del lanzamiento de estos automoviles rápidamente ganaron popularidad y tuvo una gran demanda incluso después del colapso de la URSS. En Ucrania, hubo sucesivas actualizaciones de estos automoviles hasta el 2011. ¡Y esto en en una economía de mercado!

Kamaz, la marca con que la Rusia post-soviética ha ganado repetidamente el Dakar (¡14 veces!), compitiendo con Mercedes (5 victorias), Iveco y otros Tatras: este es un desarrollo soviético. Por supuesto, los Kamazs modernizados son los que participan en los eventos, pero la fundación y la planta en sí, se construyeron en la URSS.


Sin embargo, se sigue oyendo la letanía que ni una sola industria automotriz podía competir con occidente ...

2.- Cámaras, relojes, fabricación de aviones.

La serie más famosa de cámaras soviéticas es la FED. El hecho de que se tratara de dispositivos de alta calidad será confirmado por cualquier fotógrafo experimentado que haya filmado una película.

Sí, FED es una copia del dispositivo alemán Leica-II. Pero la copia fue solo la primera FED, que se produjo de 1934 a 1955, y después de eso se produjeron modificaciones y modelos completamente nuevos (FED-2 y FED-3).

Hoy, la mayoría de consumidores han escuchado los nombres de Rolex, Tissot y otras marcas de relojes, pero en la Unión Soviética también se produjeron relojes de alta calidad. No me comprometeré ahora a comparar los relojes de las fábricas soviéticas con los suizos, pero el hecho de que los ciudadanos soviéticos recibieran relojes y estos relojes mostraran la hora correcta es un hecho.

La calidad de la aeronave no es solo la comodidad de los pasajeros en vuelo, sino también la seguridad. Y el precio del billete, que es importante.

Puedo notar que los aviones de la serie Tu fueron muy accidentales y es imposible clasificarlos entre equipos de alta calidad. Sin embargo, Tu no era la única línea, había dos líneas más: Il y An.


IL-86: uno de los aviones de pasajeros de más alta calidad de su tiempo y en general en la historia de la aviación. Los aviones de la serie An también fueron muy buenos.

El mito de que la industria soviética no produjo tecnología de alta calidad se basa en varios factores.

Los productos soviéticos generalmente se comparan con los mejores ejemplos de todo el mundo occidental, que era mucho más grande en términos de tamaño de la economía y la población. Europa occidental, EE. UU. y Japón en total: son casi mil millones de personas. Unión Soviética - 250 millones. De acuerdo, la comparación no es del todo correcta. ¿Por qué no comparar los productos de la URSS con una sola Francia? O con un Reino Unido por separado. Se producirá exactamente la imagen opuesta: se produjeron productos más diversos en la URSS que en un solo país europeo.



El énfasis en la economía soviética pasó de los bienes de consumo a los productos industriales, por lo que la mayoría de los productos de calidad no eran lo que se podía comprar en las tiendas, sino lo que funcionaba en las empresas: camiones, helicópteros, aviones y equipos industriales. Los habitantes simples no veían la mayoría del equipo soviético de alta calidad, no estaba en las tiendas, porque funcionaba en los sectores de fabricación y transporte.

Es por eso que surgió un mito persistente de que la tecnología soviética era de mala calidad y no podía resistir la competencia.

La tecnología soviética dejó de resistir la competencia cuando dejó de desarrollarse y producir.

Sin embargo, todavía se está produciendo algo. Por ejemplo, helicópteros. Y Kamaz, y el presidente está volando un IL-96. Todos estos son productos soviéticos, que resultaron ser no solo de alta calidad, ¡siguen siendo de alta calidad y competitivos después de 28 años!

¿Hay muchas muestras de este tipo en el mundo?

Se pueden dar muchos ejemplos similares, pero no lo haré, este no es el propósito.

No pretendo que todos los productos de fabricación soviética fueran mejores que los importados. Los productos eran diferentes, eran buenos o no eran muy buenos.

Pero 3/4 de los productos que conformaban la vida de una persona y determinaban la calidad de vida en la época soviética eran de calidad. Además, en los años 50, 60 y 70, esta cifra alcanzó el 90%. La caída del indicador comenzó en los años 80, durante el período de destrucción económica prolongadamente y con un retraso creciente. Pero este período no es indicativo y típico de la URSS en su conjunto.

Y ahora, atención a esta pregunta. Cuando el 75-90% de los productos de la economía son de alta calidad y competitivos, ¿porqué es necesario destruir toda la economía y transferirla a otro modelo?

No, no había tal necesidad.

Para compensar la falta de calidad y cantidad del 10-25% del surtido de productos, solo era necesario desarrollar la economía que ya estaba allí, corregir las deficiencias, optimizar y eliminar las causas de la escasez y la mala calidad de ciertos artículos.

En cambio, el liderazgo soviético destruyó toda la economía en su conjunto y lo cambió a un modelo de mercado, en el que Rusia dejó de producir la mayor parte de sus productos, la mayoría de ellos cayeron en calidad (con la excepción de las armas, la ingeniería de helicópteros y la cosmonáutica, que se conservaron en su forma anterior).

Vemos pues hoy una economía de mercado en acción: antes, hasta el 75% de la producción total era de alta calidad, hoy, apenas es del 10%.


La pregunta es para todos los partidarios de la economía de mercado: si el mercado es tan bueno y conduce a una mayor calidad del producto debido a la competencia entre los fabricantes, ¿por qué la calidad de los alimentos cayó después de la liquidación de la URSS?

¿Los compradores no quieren comer pan de calidad?

¿Por qué casi todos los equipos producidos por Rusia son restos de desarrollos soviéticos? ¿Por qué dejaron de producir el IL-86, uno de los mejores aviones en la historia de la aviación?

¿Por qué la educación soviética era la mejor del mundo si era gratuita?

¿Y por qué  en las carreras del Dakar ganan un Kamaz y no a Mercedes? ¿Cómo encaja esto con la tesis de que una economía de mercado es mejor de la planificada?

Si es partidario de la economía de mercado, responda al menos a una de estas preguntas.


 
Original en ruso:

Советские экономика и качество – почему наш рынок пасует перед ними?

  Среди распространяемых антисоветчиками мифов об ужасах и упадке Советского Союза особое место занимают рассказы о том, что в СССР не выпускали качественной продукции. Якобы пользовались советскими товарами и продуктами лишь потому, что не было других, а стоило появиться импортным – все советское перестали покупать и производить.

 Не стану ударяться в обратную крайность и утверждать, что вся советская продукция была хороша, но качественные товары и продукты были. И их было не так уж мало.

1. Продукты питания

Вареная колбаса, молочные сосиски, мороженое, хлеб, сыры, масло и многое другое, в том числе конфеты и шоколад. Все это было качественным, потому что колбасу и сосиски делали из мяса, сыр и масло – из молока, хлеб – из качественной муки, а шоколад – из какао.
Сегодня производители, пытаясь снизить себестоимость, идут на разные ухищрения, в результате на выходе получаются сплошные суррогаты.

Колбасу можно не только разбодяжить соей, но и сделать из импортного мороженого мяса, которое плыло из какой-нибудь Аргентины.
Пальмовое масло, которое начали использовать после ввода санкций на европейскую сельхозпродукцию – вообще вредно для здоровья. А его нынче используют повсеместно.

Хлеб в СССР был качественным, потому что муку не бодяжили чем попало и использовали лучшие сорта муки. Сегодня же наиболее качественное зерно России идет на экспорт, а хлеб пекут из муки низких сортов, да еще и бодяжат "улучшителями".

И советский шоколад был качественным, потому что какао не экономили. Страны Латинской Америки, которым СССР поставлял технику и вооружение, рассчитывались с Союзом поставками какао.

Масса продуктов, выпускаемых сегодня, стилизуется под советские – именно потому что в памяти людей остались качественные советские продукты.

И пример с продуктами питания я привел, потому что они занимают центральное место в системе потребления. Большая часть населения тратит на продукты питания половину своего дохода. И кушать мы привыкли каждый день, по три раза. Качественные продукты питания – это не только вкус и хорошее настроение, но еще и здоровье – важнейшая составляющая качественной жизни.
Однако не только продукты питания в СССР отличались высоким качеством.

2. Советское кино

Про это я уже не раз писал: советское кино успешно конкурирует с современным, и мы продолжаем смотреть старые добрые фильмы – комедии, трагедии, фильмы про войну. Список советских фильмов, которые до сих пор показывают по телевидению, можно составить на несколько страниц.

А почему ТВ продолжает крутить советские фильмы? Да потому что их смотрят – и охотнее, чем современную кинопродукцию. Это и есть показатель качества.

Мне могут возразить, что кино – это не совсем товар.

Товар! Очень даже товар! Даже термин такой есть – кинопродукция.

Если бы кино не было продуктом, в его производство не вкладывались бы деньги, а они вкладываются. Причем в США кинопродукция – очень важная статья дохода.

Отдельного разговора заслуживают мультфильмы, которые являются не просто зрелищем для детей, но и выполняют образовательно-воспитательную функцию, которая тоже очень важна для повышения качества жизни.

Если человек не будет хорошо воспитан и образован с раннего детства, то он и сам не станет качественно жить, и другим не даст – превратится в наркомана и антисоциальный элемент, отравляющий жизнь окружающим.

Но на этом список качественной советской продукции не заканчивается

3. Образование

Некоторые заявят, что я жульничаю и образование уже точно не продукт.

Продукт! Очень даже продукт! Не верите – спросите любого дипломированного менеджера или экономиста. Любые тренинги, курсы, семинары – образовательные продукты. И высшее образование, и профессионально-техническое, и среднее – тоже комплексный образовательный продукт.

От качества образования зависит качество жизни человека, потому что тот, кто получил хорошее образование, имеет больше возможностей найти хорошую работу и получать более высокую зарплату.

А качество советского образования было очень высоким – это признавали даже в США. Дипломы советских ВУЗов принимались в США и в Европе без пересдачи экзаменов. И президент Кеннеди открытым текстом заявил, что Советский Союз выиграл космическую гонку за школьной партой.

Итак: хлеб, кино и образование перебрали – есть ли что-нибудь еще? Есть!

4. Книги и журналы

Книги и журналы в зависимости от тематики выполняют как образовательную, так и развлекательную функцию. Но при этом стоят несколько особняком.

К этому классу продукции относятся и советские учебники, которые до сих пор используются во многих ВУЗах.

Советская литература переведена на другие языки и выпускаются за рубежом. Поэтому советские книги – не просто продукция для внутреннего пользования, а еще и экспортный товар, причем один из самых успешных.

Если советский хлеб остался в прошлом, а советское кино смотрят в основном на постсоветском пространстве, то книги и учебники советских авторов до сих пор издаются в разных странах.

И не только советские книги и учебники отличались высоким качеством содержания, но и журналы. Или вы хотите сказать, что "Техника – Молодежи" и "Наука и жизнь" были некачественными? Много ли сегодня выпускается более интересных журналов, пусть даже сетевых?

Впрочем, перейдем к следующему продукту.

5. Футбол, хоккей и прочий спорт

Скажете, что это не продукт?
Если футбол – не продукт, тогда с чего ПСЖ заплатил Барселоне 220 миллионов долларов за трансфер Нани?

Это тоже продукты! И не просто продукты, а суперпродукты, которые продаются сразу в нескольких видах – в виде билетов, прав на телетрансляции, рекламы на стадионах, маек, шарфиков и прочей символики, а также в виде трансферов, один из которых я упомянул.
Правда, в СССР не было трансферного рынка, однако билеты на стадионы продавались. И по телевизору футбол с хоккеем показывали – пусть бесплатно, но это не отменяет того, что трансляция была таким же продуктом, как и кино – медиапродуктом.

При этом высокий уровень советского спорта опять же влиял на качество жизни. Во-первых, как и всякий качественный медиапродукт, спортивные трансляции поднимали настроение и способствовали отдыху. Во-вторых, спортивные успехи клубов и сборных привлекали в спорт детей и молодежь, а это здоровье и понижение уровня преступности, что опять же влияет на качество жизни.

Был ли советский спорт качественным? Конечно. Причем не только хоккей. Даже футбол в СССР был куда качественнее, чем сегодня. Высшие достижения отечественной сборной по футболу приходятся именно на советское время – победа на Олимпиаде 1956 года и ЧЕ 1960 года.

На советское время приходится игра нашего знаменитого вратаря Льва Яшина – единственного голкипера в истории футбола, получившего Золотой мяч.

И вот так интересно получилось – денег в советском футболе и хоккее было меньше, чем нынче, трансферного рынка не было вовсе, а качество продукта на выходе было выше. Впрочем с книгами и кино точно такая же история – советские писатели и режиссеры получали меньше, чем Федор Бондарчук и Дарья Донцова, однако снимали и писали лучше.

Кто-нибудь скажет, что про советское кино и образование все и так понятно, с их качеством никто не спорит, равно как и с качеством советского хлеба, хоккея и шоколада.

Но других-то качественных продуктов не было – телевизоров, магнитофонов, айфонов и айпадов, одежды и обуви, автомобилей, отделочных материалов и т.п.

Но так ли это? Может, это вы их поспешили забыть, поддавшись популярной точке зрения, что советская техника никогда не была конкурентоспособна?

Приведу примеры.

1. Автомобили

Советский автопром считается чуть ли не самым ярким примером отставания советской гражданской техники от зарубежной. Вот Мерседес – это да, а Жигули – ведро с болтами.

Однако многие забывают, что советский автопром – это не только Жигули. Был такой автомобиль как Победа, который не уступал своим зарубежным современникам, а по некоторым характеристикам даже превосходил их.

Автомобиль Москвич в 60-е и 70-е годы тоже считался очень достойным. На нем даже проводились авторалли.
И сами Жигули в момент своего появления были вполне современным автомобилем. Ни для кого не секрет, что Жигули первых моделей – это Фиат 124, который СССР купил у итальянцев. Но ВАЗ был не точной копией Фиата, а его модернизацией, которая по оценкам многих специалистов оказалась очень удачной. По ходовым качествам ВАЗ 2101 превосходил Фиат 124, у него была усилена подвеска и увеличен дорожный просвет – это было сделано, чтобы улучшить проходимость, важную для эксплуатации в российских условиях.

Таким образом, владельцы первых Жигулей стали обладателями не просто современного европейского автомобиля, а его улучшенной версии.

Кроме этого, был еще такой автомобиль как НИВА – тоже неплохой для своего времени, по сути советский внедорожник. Некоторые ценят этот автомобиль по сей день, а на момент появления НИВА тем более пользовалась успехом.

И про девятку тоже не надо забывать – после выпуска этот автомобиль быстро завоевал популярность и пользовался спросом даже после распада СССР. На Украине он собирался из машинокомплектов вплоть до 2011 года. И это в условиях рыночной экономики!

 И про девятку тоже не надо забывать – после выпуска этот автомобиль быстро завоевал популярность и пользовался спросом даже после распада СССР. На Украине он собирался из машинокомплектов вплоть до 2011 года. И это в условиях рыночной экономики!
 Камазы, на которых постсоветская Россия неоднократно выиграла Дакар (14 раз!), соревнуясь с Мерседесами (5 побед), Ивеко и другими Татрами – это советская разработка. Конечно, в ралли участвуют модернизированные Камазы, но основа-то и сам завод построены в СССР.
Впрочем, не автопромом единым...

2. Фотоаппараты, часы, авиастроение

Наиболее известная серия советских фотоаппаратов – это ФЭД. То, что это были качественные аппараты, подтвердит любой опытный фотограф, снимавший на пленку.

Да, ФЭД – это копия немецкого аппарата Leica-II. Но копией был только первый ФЭД, который выпускался с 1934 по 1955 год, а после этого выпускались модификации и полностью новые модели (ФЭД-2 и ФЭД-3).

Сегодня у всех на слуху Ролекс, Тиссо и прочие Свотчи, однако в Советском Союзе тоже выпускали часы высокого качества. Не возьмусь сейчас сравнивать часы советских заводов со швейцарскими, но то, что советские граждане были обеспечены часами и эти часы показывали правильное время – факт.

Качество самолета – это не только комфорт пассажиров в перелете, но и безопасность. И цена билета, что немаловажно.

Мне могут заметить, что самолеты серии Ту отличались высокой аварийностью и причислить их к качественной технике никак нельзя. Однако Ту был не единственной линейкой, были еще две линейки – Ил и Ан.
 Ил-86 – один из самых качественных пассажирских самолетов своего времени и вообще за всю историю авиации. Самолеты серии Ан тоже были весьма неплохими.

Миф о том, что советская промышленность не выпускала качественной техники, основан на нескольких факторах.

Советскую продукцию как правило сравнивают с лучшими образцами всего западного мира, который был намного больше по размеру экономики и численности населения. Западная Европа, США и Япония суммарно – это почти миллиард населения. Советский Союз – 250 миллионов. Согласитесь, не совсем корректное получается сравнение. Почему бы тогда не сравнить продукцию СССР с отдельно взятой Францией. Или с отдельно взятой Великобританией. Получится строго обратная картина – в СССР выпускалось больше разнообразной продукции, чем в отдельно взятой европейской стране.

Акценты в советской экономике были смещены с потребительских товаров на промышленные, поэтому большая часть качественной продукции приходилась не на то, что можно купить в магазинах, а на то, что работало на предприятиях – грузовые автомобили, вертолеты, самолеты, промышленное оборудование. Большую часть качественной советской техники простые обыватели не видели, ее не было в магазинах, потому что она работала на производстве и в сфере транспорта.

Оттого и возник устойчивый миф, что советская техника была низкого качества и не могла выдержать конкуренции.

Советская техника перестала выдерживать конкуренцию, когда ее перестали развивать и производить.

Впрочем, кое-что производят до сих пор. Например, вертолеты. И Камазы. И президент летает на самолете Ил-96. Все это советская продукция, которая оказалась не просто качественной – она остается качественной и конкурентоспособной спустя 28 лет!

Много ли в мире подобных образцов?

Подобных примеров можно привести довольно много, но не буду этого делать, не в этом цель.

Я не утверждаю, что все товары советского производства были качественнее импортных. Товары были разные – были хорошие, были не очень.

Но 3/4 продуктов, составлявших жизнь человека и определявших качество жизни, в советское время были качественными. Причем в 50-е, 60-е и 70-е годы этот показатель доходил до 90%. Падение показателя началось в 80-е годы, в период интенсивного разрушения экономики и нарастающего отставания. Но этот период не является показательным и типичным для СССР в целом.

А теперь, внимание – вопрос. Когда 75-90% продуктов экономики являются качественными и конкурентоспособными – нужно ли разрушать всю экономику целиком и переводить ее на другую модель?

Нет, такой необходимости не было.

Чтобы восполнить недостаток качества и количества 10-25% ассортимента продуктов – нужно было просто развивать ту экономику, которая уже была, исправлять недостатки, оптимизировать, устранять причины дефицита и низкого качества по отдельным позициям.

Вместо этого советское руководство разрушило всю экономику в целом и перевело ее на рыночную модель, при которой Россия вообще перестала выпускать большую часть ассортимента, а сохранившиеся виды продукции упали в качестве (за исключением оружия, вертолетостроения и космонавтики, сохранившихся в прежнем виде).

Вот вам рыночная экономика в действии – раньше до 75% совокупного продукта отличались высоким качеством, сегодня – едва ли 10%.
Вопрос ко всем сторонникам рыночной экономики: если рынок так хорош и ведет к повышению качества продукции за счет конкуренции производителей, почему после ликвидации СССР упало качество продуктов питания?

Покупатели не хотят кушать качественный хлеб?

Почему практически вся выпускаемая Россией техника – это остатки советских разработок? Почему перестали выпускать Ил-86 – один из лучших самолетов в истории авиации?

Почему советское образование было лучшим в мире, если оно было бесплатным?

И почему ралли Дакар выигрывают Камазы, а не Мерседесы? Как это сочетается с тезисом о том, что рыночная экономика лучше плановой?

Если вы сторонник рыночной экономики – ответьте хотя бы на один из этих вопросов.