23 de mayo de 2017

TODOS LOS PUEBLOS DEL CONTINENTE CON VENEZUELA

DECLARACIÓN EXTRAORDINARIA:

TODOS LOS PUEBLOS DEL CONTINENTE CON VENEZUELA



Hacemos un llamado enérgico a las instituciones y pueblos del continente desde la plataforma continental ALBA Movimientos para detener el asedio injerencista del imperialismo a través de la OEA contra la República Bolivariana de Venezuela, como parte de la agenda de violencia que partidos políticos de la derecha venezolana han desatado contra la población venezolana que solo quiere paz y que se resuelvan los problemas fundamentales generados por la acción coordinada entre burguesías nacionales y corporaciones trasnacionales.

Denunciamos que toda esta situación es consecuencia de un plan orientado por el Departamento de Estado de los EE.UU., una clara prueba de ello es el grotesco ejercicio militar conjunto que promueven en este momento en la frontera venezolana con la vergonzosa colaboración de los gobiernos de Colombia, Perú y Brasil; gobiernos lacayos del imperialismo y títeres de la agenda neoliberal, mientras sus poblaciones cada día son más pobres y viven en peores condiciones.

1. Respeto a la soberanía venezolana, basta de injerencia extranjera
Los llamados que se hacen desde el gobierno de Washington y desde su ministerio de colonias, la OEA,  violan la soberanía venezolana y la constitución de ese país. Lo más preocupante es que promueven y legitiman la confrontación fratricida, además pretenden amenazar militarmente, cosa que ya creímos superada en nuestro continente.

   2. Exigimos el cese de la violencia fascista que intenta instalar la derecha en las calles
La mayoría de la población venezolana sale día a día a las calles pero a trabajar y lo ve impedido por focos violentos promovidos por la derecha política que moviliza a miles de venezolanos opositores al gobierno hacia emboscadas repitiendo el guion que ya vimos en abril de 2002.

   3. Apoyo contundente a la iniciativa del Presidente Nicolás Maduro: Constituyente Popular
Venezuela en los últimos 17 años ha sido un ejemplo para la región a partir de la Constituyente de 1998. Ha logrado desarrollar  un robusto modelo democrático varias veces validado con importantes niveles de participación y organización, así como una contundente agenda de disminución de la pobreza y garantía de derechos humanos. Hoy renuevan el compromiso del legado del Comandante Hugo Chávez, convocando al pueblo como poder originario,  para solucionar entre todos y todas los verdaderos problemas fundamentales del país ante la negativa de las elites de dialogar y consensuar una verdadera ruta para superarlos.

Bajo estas consignas centrales nos declaramos en movilización permanente para defender la Revolución Bolivariana que ha sido garante de defensa de la soberanía nacional, apego a la democracia delineada en la Constitución Nacional, y protección del pueblo de las amenazas económicas y la violencia.

Venezuela es corazón también de las iniciativas de integración desde la cooperación y la solidaridad, pero sobre todo es esperanza para las clases trabajadoras y desposeídas de que otro modelo de sociedad es posible, una alternativa al modelo de despojo del capital que hace ricos a pocos y pobres a la inmensa mayoría que pagamos la crisis de este sistema caduco.

Por eso levantamos la campaña de defensa permanente titulada Venezuela Corazón de Nuestramérica para posicionarla en las calles y en las redes.

Por la soberanía de nuestros pueblos
Somos paz, somos pueblo
Seguimos caminando por la Patria Grande
Viviremos y venceremos

Coordinación Política-ALBA Movimientos, 17 de mayo de 2017

La lucha de Venezuela por su democracia

Los métodos violentos de la oposición en Venezuela, muy similares a lo que hicieron los neonazis en Ucrania

La enraizada pobreza, el desprecio a las personas y el futuro sin esperanza que ofrecía el mundo de la política y de la empresa a la mayoría del pueblo venezolano, hizo que este apoyase, empujase y quisiese a un valeroso y carismático militar con talento para la política. Era Hugo Chávez. Solo alguien así podía haber cambiado esa situación tan inamovible, el conocido como "puntofijismo". Parecía imposible hacerlo, y se lo tendrían que haber preguntado a la gente de allí años atrás para entender como así era, pero se hizo.
 
Ganó las elecciones de 1998 con un respaldo del 56,2 %. Además, se puso en marcha la elaboración de una nueva constitución utilizando una Asamblea Nacional Constituyente, con el propósito de poner fin a la corrupción crónica del sistema y acabar con él, y también se hizo. Fue aprobada en 1999 con un respaldo del 71,78 %, aunque la participación fue baja, del 44,38 %.
 
Desde entonces el conjunto de la gente de esta nación ha experimentado un progreso y mejora en su bienestar material y también intelectual, porque no solo se redujo muy notoriamente la pobreza, sino que el acceso a universidades fue generalizado y no exclusivo, incluidas las mujeres.
 
Aquí pueden ver un gráfico mostrando la reducción en el nivel de pobreza que experimentó y experimenta este país una vez se puso en marcha el proyecto bolivariano, y como los boicots, y las huelgas de la oligarquía opositora supusieron un quebranto e involución en el bienestar del venezolano trabajador; recordando lo que puede volver a ocurrir si los excesivamente pudientes se hacen con el timón político.(1)


Todo tipo de indicadores económicos o sociales señalaban esa situación de clara mejora, algo completamente atípico en la historia de esta nación. Pueden verlo aquí: La Venezuela bolivariana en datos y no en juicios de valor.
 
Si quieren achacar a los gobiernos de Chávez o de Maduro los problemas que ha tenido y tiene la economía venezolana, harán mejor en buscar responsables en otro lado, en el otro lado. Lo digo por algo, y sería bueno que hiciesen una reflexión al respecto, para ver que si de algo pecaron los primeros es de exceso, de buena fe y de ser demasiado condescendientes cuando no debían haberlo sido.
 
Encarando ya el tiempo presente y dada la poca voluntad negociadora de esa amalgama llamada oposición, que ha sido denunciada por el propio Papa, quien indicó que parte de ella "no quiere" y "está dividida".(2) Corroborado por la misma oposición donde no solo hay pequeñas discrepancias, sino que estas lo son de fondo. Así Diana D'Agostino, esposa del diputado de la Asamblea Nacional y miembro de Acción Democrática, Ramos Allup, denunció la gravedad en el modo de actuar de sus supuestos compañeros en política:
No sólo que hemos caído ya en una anarquía, sino que hemos caído ya en el vandalismo. Oye si ven un poste lo tiran pa' el piso, si tienen que reventar vidrios de un local, lo revientan.(3)
No se procede de forma pacífica y democrática,  se recurre a la violencia como medio de provocación. Y no es una violencia como respuesta a otra, ya que el estado bolivariano no la está ejerciendo salvo cuando no queda otra que defenderse.
 
Es en la cúpula de las oligarquías opositoras donde está el problema, valientemente y sinceramente expuesto por Diana D'Agostino:
En VP [Voluntad Popular] tu ves que hay un lado, que es el lado conservador, que están totalmente de acuerdo con el calendario de elecciones regionales, que son (Luis) Florido, (Roberto) Marrero, (Juan) Guaidó, pero entonces está el ala de (Lilian) Tintori, de Freddy Guevara, tu sabes que son los radicales, y que eso es un rollo. Si ellos pudieran quemar hoy a Venezuela, lo harían. (3)
En relación a Henrique Capriles comenta:
Ya Capriles no tiene nada que perder y ese lo que quiere es incendiar la calle. Él no tiene nada qué perder. Por eso te digo que todo eso está dividido. (3)
Es, seamos sinceros, una estrategia de desestabilización externa e interna de un estado típica. Recurren a la violencia utilizando a sicarios pagados, cuyos actos son transmitidos en los medios de comunicación al mundo en un sentido contrario al que realmente ocurren; pues muestran a las víctimas como agresores y culpan de los delitos a quien no los cometió. Crean una realidad virtual alejada por completo de la realidad del lugar, pero atractiva para el ignorante público occidental: 'manifestantes pacíficos pidiendo libertad que son duramente reprimidos', es lo que nos acercan las cámaras.
  Este método de desestabilización, de subversión violenta, ya lo había descrito anteriormente y cómo era aplicado a diferentes países con diferente grado de intensidad según las situaciones o oportunidades que se presentasen. Aquí lo pueden ver: Venezuela, Ucrania, Siria, Libia..., la misma estrategia de subversión violenta.
 
Aun así y pese al grandioso despliegue mediático, no cuela o no cuela del todo tal propaganda; porque vídeos y declaraciones no manipulad@s emergen por aquí y por allá en redes sociales y blogs denunciando a una oposición demasiado violenta, y demasiado cruel hasta incluso con los de su mismo bando. (4)








Un poco de sensatez y sinceridad tiene que salir del propio gobierno frente a la generalmente enloquecida coalición opositora 

Ante estas terribles actuaciones y por la intención clara de continuar con la violencia generalizada e indiscriminada con el fin de provocar una intervención militar, política y económica exterior con un golpe de Estado interior, el Gobierno de Venezuela ha tomado la oportuna decisión de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, que pare tales desmanes y sea la base para que se fortalezca el poder popular, evitando involuciones a tiempos pasados, que es lo que realmente quieren los grupos opositores.
Legalmente la convocatoria se basó en los artículos 347 y 348 de la Constitución: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una ANC con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución (…) La iniciativa a la ANC podrá tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros”.
La elección de los constituyentes, que serán 500, tendrá lugar de manera directa y secreta. Ellos encabezarán la ANC que, señaló Maduro en el Consejo de Ministros realizado en la noche del domingo, deberá debatir, entre otros temas, sobre: la paz; la construcción de un sistema económico post-petrolero; la constitucionalización de las misiones sociales; la seguridad, justicia y protección del pueblo; las nuevas formas de democracia participativa y protagónica; la defensa de la soberanía nacional; la identidad cultural; los derechos sociales, culturales, laborales, tecnológicos de la juventud; y el cambio climático. Como indica la Constitución, el presidente no podrá objetar las modificaciones y ampliaciones que serán hechas a la Carta Magna. (5)
Venezuela se enfrenta, como otros países latinoamericanos, a la eterna guerra social, como ocurre en Colombia. Con la diferencia de que en la primera la mayoría social tiene un gobierno proclive al que llevaron a la dirección de su nación. Ahora, los que vivían y todavía siguen viviendo en el privilegio y no quieren que nadie les discuta el mando, en una cruenta contradicción con una democracia verdadera, desean acabar con lo logrado y conseguido por los que fueron sus sirvientes o sus abandonados. 
 
El problema en Venezuela, como también aquí en España, no se engañen, es el de siempre, el de no ver a los demás como semejantes, sino como inferiores y superiores, un problema de profundo clasismo.

Referencias-Notas:
1. Juan Torres. La Venezuela bolivariana en datos y no en juicios de valor. Ganas de escribir. 7.03.2013. Enlace.
2. Papa: parte de la oposición no quiere diálogo en Venezuela. Hispantv. 30.04.2017.
3. Diana D'Agostino admite que la derecha está dividida y sumida en la anarquía y el vandalismo. avn. 29.04.2017.
4. Here's Your Guide to Understanding Protests Deaths in Venezuela. Telesur. 4.05.2017. 5. El chavismo retoma la iniciativa: hacia la Asamblea Nacional Constituyente. Telesur. 22.04.2017.
PS: Sobre las incongruencias de los políticos opositores en convocar una Asamblea Nacional Constituyente: Cuando proponían una Constituyente. A leer: Terrorismo callejero en Venezuela.

La histórica entrevista de Fidel con Lisa Howard para ABC en 1964 (video original en inglés subtitulado)

Por la pupila asombrada.

Video original de la entrevista que sostuvo el Comandante en Jefe Fidel Castro en febrero de 1964 con la periodista Lisa Howard para la televisora norteamericana ABC. Fidel responde todas las preguntas en inglés. Traducción de Esther Pérez para La pupila asombrada.

Es la entrevista que le concediera el Comandante en Jefe Fidel Castro, en febrero de 1964, a la periodista Lisa Howard para la televisora estadounidense ABC. Se trata de un material inédito exhibido en el programa «La pupila asombrada».

Lisa Howard, la mediadora de la historia secreta entre Kennedy y Castro



La periodista estadounidense se convirtió en una pieza clave en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Si uno escucha el nombre de Lisa Howard puede que no le diga nada. Sin embargo, se trata de una pieza clave en un hecho histórico que jamás llegó a culminarse: el intento de acercamiento entre Estados Unidos y Cuba de la mano de los que por aquel entonces eran sus presidentes, John F. Kennedy y Fidel Castro.

Para comprender su historia es preciso conocer el contexto basándonos en dos momentos clave para ambas potencias: la invasión de Bahía Cochinos (Cuba, abril de 1961), plan ideado por la CIA para acabar con Fidel Castro -que terminó en una sonora derrota de los invasores y en el que es considerado como uno de los grandes errores del prestigioso Kennedy y un triunfo para Castro- y la crisis de los misiles soviéticos en Cuba (octubre de 1962).

Este era el contexto público, pero, según consta en los documentos desclasificados por la CIA en el año 2007, Fidel Castro y John Kennedy estaban tratando de promover en los años 60 un acercamiento. En el cómo se había resuelto crisis de los misiles, sin contar con Cuba, asesores del presidente de EE.UU. vieron la oportunidad de alejar a Castro de las relaciones e influencia de la URSS y, según consta en dichos textos desclasificados, días antes del asesinato del líder de EE.UU., las negociaciones de acercamiento iban a culminarse con una reunión entre los respectivos delegados estadounidenses y cubanos. Clave en dicho hito fue Lisa Howard.

El encuentro con Castro

Nacida en 1930 en Ohio con el nombre de Dorothy Jean Guggenheim, dejó con sólo 17 años su ciudad natal para ser actriz, momento en el que decidió cambiar su nombre. Aunque no le fue mal en el ámbito de las artes escénicas, tal y como se relata en el reportaje «Kennedy y Castro: la historia secreta», emitido en el programa de La 2, «Docufilia», Howard tenía otra faceta: escribía artículos para revistas políticas. Así, poco a poco el mundo del periodismo se convirtió en su motor y en 1959 se introdujo en la radio.

Tras la invasión de Bahía Cochinos, Howard se suma a la larga lista de periodistas que quiere entrevistar al líder cubano, muy fortalecido tras el fracaso de la misión para derrocarle. 



Así, en abril de 1963 Lisa, ya convertida en reportera de la cadena American Broadcasting Company (ABC), viaja a Cuba para cumplir su objetivo.  

«Doctor Castro, ¿siente que hay alguna posibilidad para la normalización de las relaciones con Estados Unidos?», pregunta la periodista al líder cubano: «Creo que es posible si el gobierno de Estados Unidos lo desea», respondió él. Aquel encuentro marcó a Lisa Howard y su entrevista fue un éxito en Estados Unidos.

Richard Helms, de la CIA, es el canal que Howard emplea para hacer saber al Gobierno estadounidense las intenciones de Castro, algo que este plasma en un informe que el presidente Kennedy lee. Más tarde, Howard da un paso más y expresa en persona, esta vez al adjunto al embajador norteamericano adscrito a la misión de Estados Unidos en las Naciones Unidas, William Attwood, la disposición del líder cubano a establecer algún tipo de contacto con Estados Unidos.

El asesinato de Kennedy 

La actuación de Howard, quien también se entrevistó, entre otros, con Raúl Castro y su esposa o el cirujano René Vallejo, un cirujano muy próximo a Castro, no se queda ahí. En septiembre decide organizar un cóctel en su piso de Manhattan al que invita a Attwood y al embajador cubano ante la ONU, Carlos Lechuga. Fue el escenario en el que se acordó una reunión secreta y se realizaron preparativos provisionales para que Attwood viajara a La Habana e diciembre de 1963 y se encontrara con Castro. Lisa Howard fue el canal mediante el que ambos bandos se comunicaban, ella sentó las bases para que empezara a ser una realidad un acercamiento entre ambos países.

Kennedy eligió al periodista francés Jean Daniel para que le transmitiera, en persona, su intención de de hablar seriamente con Cuba. Así lo hizo el 22 de noviembre de 1963, día en el que todo lo que se había gestado para un acercamiento entre los dos países se vino abajo con el asesinato del presidente.

Lo que no terminó con la muerte de Kennedy fue el interés de Lisa Howard por una verdadera normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Por ello vuelve a viajar a territorio cubano y a entrevistar a Fidel. 

Sin embargo, su entusiasmo ya no es recibido igual en la nueva Casa Blanca, que decide retirarla de la cuestión cubana. A partir de ese momento decide involucrarse más aún en la política hasta el punto de terminar siendo despedida de la cadena ABC, lo que le sumió en una profunda depresión. Se quitó la vida en julio de 1965.

700.000 familias venezolanas están protegidas por Misión Hogares de la Patria



Por Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

Hasta la fecha, 700.000 familias venezolanas están protegidas por la Misión Hogares de la Patria, creada en 2014 por iniciativa del presidente de la República, Nicolás Maduro, para atender de manera directa a aquellos hogares más vulnerables del país.

Fue este domingo, durante un acto con mujeres revolucionarias en la Plaza Bicentenaria del Palacio de Miraflores, en Caracas, que el Jefe de Estado entregó la tarjeta 700.000 y adelantó que la meta es elevar esta cifra a un millón en junio.

"Estamos llegando al hogar número 700.000 (...), la Gran Misión Hogares de la Patria es para proteger a la mujer que es soporte y columna de los hogares que se están levantando en la Venezuela del siglo XXI", dijo.

A través de Venezolana de Televisión, el Presidente resaltó que las últimas 200.000 tarjetas han sido asignadas mediante el Carnet de la Patria.

"Con ese carnet ya podemos ver el hogar que de verdad lo necesita, la mujer que de verdad lo necesita. No hay intermediarios, gestores ni nadie que le haga el favor", señaló.

En ese sentido, informó que se han carnetizado un total de 13 millones 254.000 venezolanos, 54% de ellos mujeres.

Entre las tareas resaltó: "Seguir perfeccionando las misiones, seguir construyendo la Gran Misión Hogares de la Patria. Esta es la gran misión hecha mujer, para la mujer, para construir hogares de paz y de valores. (...) Recoge todas las misiones, las ordena, las une y con el carnet de la patria direcciona a quienes la necesitan de verdad", agregó.

La Misión Hogares de la Patria tiene como objetivo llevar a cero el índice de pobreza extrema que en 1999 era de 10,8% y que actualmente se ubica en 4,4%.

Este programa social ofrece una contribución económica a madres o jefes de familias que no cuentan con ingresos suficientes para cubrir bienes esenciales en materia de salud, alimentación, educación, deporte y recreación. 

La asignación mensual, que pasó recientemente de 50.000 a 70.000 bolívares, se entrega tras un censo en el que se obtienen datos sobre el nivel socioeconómico de las familias.

22 de mayo de 2017

Revolución de Octubre. Mayo 1917. La conquista de la tierra





Por Miguel Salas en Sin Permiso.

El gran literato ruso Alexander Pushkin escribió en La hija del capitán: “El gobierno había creído con demasiada facilidad en el falso arrepentimiento de los astutos rebeldes, los cuales, llenos de rencor, esperaban una ocasión propicia para reanudar la insurrección.” Si a la expresión “astutos rebeldes” le añadimos “campesinos” tendremos una mejor aproximación a la historia rusa y a sus innumerables levantamientos campesinos. Según Friedrich Heer en su libro Europa, madre de revoluciones, de 1826 a 1861 están registradas 1.184 sublevaciones campesinas; de 1861 a 1917, 1.200. ¡26 por año durante casi un siglo! No es de extrañar que una de las cuestiones centrales de la revolución fuera el problema agrario.
 
El atraso ruso y el mantenimiento del régimen zarista estaban muy ligados al régimen de propiedad de la tierra y al sometimiento de los campesinos. Hasta 1861 existió en Rusia el régimen de servidumbre. Los campesinos fueron liberados de ese yugo feudal (tenían que ofrecer tres días de trabajo a la semana al propietario) pero quienes más se aprovecharon fueron los nobles y burgueses que compraron las mejores tierras comunales. Cuarenta años después las tierras en manos del campesinado se habían reducido en un 36%. Además, la distribución de tierras a los campesinos no se hizo gratis, tuvieron que pagar el rescate de su liberación y el Estado les gravó con derechos de arrendamiento. A principios del siglo XX, los campesinos tenían que pagar como impuesto directo al Estado 1,56 rublos por cada deciatina (medida rusa que equivale a 1,09 hectáreas) mientras que los grandes propietarios sólo pagaban 0,23 rublos. Lo que podía haber permitido un cierto desarrollo capitalista del campo, con la creación de una burguesía y una pequeña burguesía ligada a la producción agrícola, con la mejora de las condiciones de producción y la elevación del nivel de vida de los campesinos, etc., se convirtió en una nueva losa sobre las familias campesinas.

En la primera década del siglo XX había en la Rusia europea unos 305 millones de hectáreas de tierra cultivable, seis veces la extensión de España. El zar era el mayor latifundista, poseía más de 5 millones de Ha., una extensión como la suma de Catalunya y la Comunidad Valenciana. Casi 3 millones de Ha. eran propiedad de la Iglesia, como toda Galicia. Más de 76 millones de Ha. estaban en manos de 30.000 grandes hacendados. La misma extensión que poseían unos 10 millones de campesinos. Los grandes propietarios podían disponer como media de unas 2.500 Ha. Para las familias campesinas esa media era de 7,6. Parecen suficientes razones para una revolución en el campo.

El problema agrario siempre estuvo en el centro de la lucha política y social. A mediados del siglo XIX los fundadores del marxismo, Marx y Engels, se ocuparon del problema: “Está claro que la propiedad comunal en Rusia se halla ya muy lejos de la época de su prosperidad y, por cuanto vemos, marcha hacia la descomposición. Sin embargo, no se puede negar la posibilidad de elevar esta forma social a otra superior, si se conserva hasta que las condiciones maduren para ello y si es capaz de desarrollarse de modo que los campesinos no laboren la tierra por separado, sino colectivamente. Entonces, este paso a una forma superior se realizaría sin que los campesinos rusos pasasen por la fase intermedia de propiedad burguesa sobre sus parcelas. Pero ello únicamente podría ocurrir si en la Europa Occidental estallase, antes de que esta propiedad comunal se descompusiera por entero, una revolución proletaria victoriosa que ofreciese al campesino ruso las condiciones necesarias para este paso y, concretamente, los medios materiales que necesitaría para realizar en todo su sistema de agricultura la revolución necesariamente a ello vinculada” (Acerca de la cuestión social en Rusia. F. Engels. Abril de 1875). Muchos años después la historia acercaría la predicción a la realidad.

Tras la derrota de la revolución de 1905, el zarismo aprobó la llamada reforma Stolypin, un intento de crear una clase social de propietarios agrícolas que diera una base social y política al zarismo, repartiendo terrenos comunales, o sea, volviendo a “expropiar” a los campesinos y sus bienes comunales. La posición política de los nobles era contraria a cualquier apertura que implicara la más mínima pérdida de sus privilegios. En palabras del conde Saltikov, representante en 1906 en la I Duma (Parlamento): “¡Ni una pulgada de nuestras tierras, ni un grano de arena de nuestros campos, ni una brizna de hierba de nuestros prados, ni una rama de nuestros bosques!”.

El resultado de la reforma Stolypin fue más bien modesto. Efectivamente, surgió una débil clase social burguesa, los kulaks, pero al mismo tiempo produjo una mayor proletarización de los campesinos, expulsados de sus pocas tierras, arrebatados los derechos de la propiedad comunal, unos tuvieron que emigrar a las ciudades y la mayoría malvivieron y subsistieron. La guerra vino a cambiarlo todo. Diez millones de campesinos fueron movilizados. Dos millones de caballos fueron dedicados a tareas militares. La revolución de febrero hizo saltar todo por los aires, también en el campo.

La tierra para el que la trabaja

Aunque en España había zonas con minifundios y pequeños propietarios, la situación de la gran propiedad era comparable a la de Rusia. La mitad de la provincia de Sevilla (unas 738.000 hectáreas) pertenecía a 900 propietarios, algunos de ellos con extensiones de entre 25.000 y 30.000 Ha. En un estudio en 17 municipios de la misma provincia se contabilizaron 118.000 Ha. sin cultivar. En el término municipal de Jerez, 23 individuos poseían 47.730 Ha. En la provincia de Córdoba, 664 propietarios poseían un promedio de 992 Ha. cada uno y 176 un promedio de 2.246. Parecidas cifras podían decirse de provincias como Ciudad Real, Toledo, Cádiz o Zaragoza. Refiriéndose a la Salamanca de esa época se puede leer en el diario La Publicidad: “La propiedad rústica se encuentra en poder, casi toda ella, de absentistas, que viven en la Corte y pertenecen a las casas más linajudas y viejas de la nobleza española”. Se refería a los duques de Alba, Sotomayor, Medinaceli, marqués de Cerralbo, etc., señores feudales de la época, algunos de los cuales todavía perviven.

En el año 1917 el campo español no estuvo agitado, pero desde 1918 hasta 1921 fueron los años de mayor movilización social (el historiador Juan Díaz del Moral lo llamó el trienio bolchevista) con huelgas generales en el campo, ocupaciones de fincas y ayuntamientos y un enorme crecimiento de la influencia sindical entre los campesinos pobres. En 1919, la Regional andaluza de la CNT contaba con más de 100.000 afiliados. Entre mediados de 1918 y 1919, se afiliaron más de 20.000 trabajadores agrícolas. La exigencia de “la tierra para el que la trabaja” representó el deseo que la revolución rusa puso en práctica: la abolición de la gran propiedad latifundista y el reparto de la tierra. Las movilizaciones lograron aumentos salariales, la eliminación del destajo y el reconocimiento de los sindicatos, pero no lograron confluir con la clase trabajadora de las ciudades, y la represión y el estado de sitio que impuso el gobierno acabaron con ellas. Fue con la Segunda República cuando el movimiento campesino volvió a renacer.

Después de Lenin, llega Trotsky

El 4 de mayo, León Trotsky, que había presidido el soviet en la revolución de 1905, llegó a Petrogrado. El “democrático” gobierno de su Majestad del Imperio Británico lo había tenido prisionero durante un mes en la ciudad canadiense de Halifax. Como era habitual una muchedumbre lo recibió con banderas y cánticos. Al día siguiente se presentó ante el soviet que le incorporó como miembro sin derecho a voto. Ese mismo día el soviet votaba sobre la formación de un gobierno de coalición entre mencheviques y socialrevolucionarios y los partidos burgueses.

Trotsky tomó la palabra: “No puedo ocultar que disiento mucho de lo que está sucediendo aquí. Considero que esta participación en el gobierno es peligrosa. […] Debemos recordar tres mandamientos: desconfiar de la burguesía, supervisar a nuestros propios dirigentes y depender de nuestra propia fuerza revolucionaria […] Creo que nuestro próximo paso será poner todo el poder en manos de los soviets.”. Desde ese momento, Trotsky se convirtió en uno de los portavoces de las propuestas bolcheviques. En la votación, éstos no lograron reunir contra la coalición más que cien votos de los más de 500 presentes. Había que seguir trabajando pacientemente. El gobierno de coalición nombró a diez ministros representantes de los partidos burgueses y a seis de los socialistas moderados. Nicolás Sujánov, que vivió los acontecimientos y no era nada partidario de los bolcheviques, escribió: “La alianza formal de la mayoría pequeño-burguesa del soviet con la alta burguesía quedaba sellada”.

Ya desde el inicio de la guerra la posición de Trotsky fue coincidiendo con la de Lenin. El proceso revolucionario les acercó aún más, y en las siguientes semanas Trotsky y sus partidarios se integraron en el partido bolchevique, dejando atrás antiguas divergencias y duros debates políticos. La incorporación de probados dirigentes políticos, organizadores y propagandistas, y de lo mejor y más avanzado de la clase trabajadora reforzó enormemente al partido que ganaría la confianza de la mayoría de la clase trabajadora, los soldados y los campesinos para que en octubre los soviets tomaran el poder.

Congreso campesino

Ya hemos analizado que la insurrección de febrero fue básicamente una acción de la clase trabajadora y los soldados. Los campesinos tardaron en reaccionar. Tras la derrota de la revolución de 1905, tuvieron que soportar una represión muy generalizada, además, una parte importante de los jóvenes estaban en el ejército. La prudencia campesina apostó por esperar acontecimientos. Sin embargo, a finales de marzo la agitación empezó a recorrer el campo, las ocupaciones de fincas y las medidas contra los nobles y terratenientes se extendieron y, con altos y bajos, ya no pararían hasta el triunfo de la revolución en octubre. Estadísticas oficiales reconocieron que en el mes de mayo en 152 casos se apoderaron a la fuerza de fincas; 112 en junio, 387 en julio, 440 en agosto, 958 en septiembre. El número de propiedades en las que se extendieron los conflictos agrarios se elevó en septiembre un treinta por ciento en relación a agosto; en octubre, en un cuarenta y tres por ciento en relación a septiembre. A septiembre y las tres primeras semanas de octubre corresponde más de un tercio de todos los conflictos agrarios registrados desde marzo. Hacia el otoño, el territorio de los levantamientos campesinos se extiende por casi todo el país. De los 624 distritos que componían la antigua Rusia, el movimiento se produjo en 482, o sea el 77 por ciento; y, si se hace la excepción de regiones que tenían condiciones agrarias especiales: la región del norte, la Transcaucasia, la región de las estepas y Siberia, la insurrección campesina alcanzó a 439, o sea el 91 por ciento.

El 4 de mayo se reunió en Petrogrado el Primer Congreso Campesino de toda Rusia. La formación de soviets en el campo estaba en sus inicios. Las delegaciones eran una mezcla variada de los diferentes sectores que conviven en la sociedad agrícola, desde el mediano y pequeño propietario hasta el obrero agrícola, pero, de una u otra forma, al Congreso llegaron las exigencias campesinas. El Congreso tomó una posición unánime y radical frente a la gran propiedad agrícola: “Todas las tierras pasarán a ser de dominio público, sin indemnización, para ser explotadas y trabajadas de un modo igualitario”.

Aunque no todo el mundo la interpretó de la misma manera, fue el reconocimiento de lo que la mayoría campesina demandaba. Las decisiones de las asambleas campesinas eran tomadas como leyes. “Los campesinos localesse quejaba el comisario de Nizhny Novgorod- tienen como una idea fija que todas las leyes civiles han perdido su fuerza y que todas las relaciones legales deben ahora ser reguladas por las organizaciones campesinas”. Así empezaron a generalizarse las ocupaciones de tierras. La asamblea provincial de Kazán resolvió el 13 de mayo transferir toda la tierra al control de los comités campesinos. Días después, la asamblea campesina de Samara hizo lo mismo. En la provincia de Kaluga, uno de los comités agrarios quitó a un convento la mitad de la siega de un prado; cuando el prior del convento expuso sus quejas al comité del distrito, éste tomó el acuerdo siguiente: apoderarse del prado entero.

La indignación en el campo iba creciendo. En muchos lugares, los grandes propietarios parcelaban y/o vendían sus propiedades, casi siempre de manera ficticia o a través de testaferros, para evitar ser expropiados. Los medianos propietarios compraban propiedades con la convicción de que las nuevas leyes no les afectarían. Los campesinos exigieron la prohibición de las transacciones de tierras. Desde el gobierno, y desde el partido de los socialrevolucionarios, muy mayoritario en el campo, se les decía que debían tener paciencia. Según el historiador E.H. Carr: “El gobierno provisional defendía un “acuerdo voluntario con los propietarios” y retrasarlo todo a la asamblea constituyente y amenazaba con castigos “si tomaban la ley en sus propias manos”. (La revolución bolchevique. Tomo II).

Pero los hechos eran testarudos. Una resolución del soviet de Akkerman es un ejemplo de lo que ocurrió por todo el país: “Ante la existencia en el distrito de una enorme área de tierra sin cultivar, que no ha sido arrendada debido al elevado arriendo, ha recomendado a todos los comités de aldea y de distrito requisar para su cultivo, por medio de comisarios, todas las tierras no cultivadas de propiedad privada, si es imposible llegar a un acuerdo voluntario”.

En el Congreso Campesino tomó la palabra Lenin: “Votamos -dijo- por la entrega inmediata de la tierra a los campesinos, con un grado máximo de organización. Somos adversarios irreconciliables de las expropiaciones anárquicas. ¿Por qué no estamos conformes con esperar hasta la Asamblea constituyente? Para nosotros, lo importante es la iniciativa revolucionaria, de que la ley debe ser el resultado. Si esperáis a que se escriba la ley y os cruzáis de brazos, sin desplegar la menor energía revolucionaria, no tendréis ni ley ni tierra”.

Alianza obrero-campesina

Para los revolucionarios rusos resolver el problema agrario era una de las tareas básicas de la revolución democrática-burguesa. Se trataba de acabar con todos los vestigios de la servidumbre y del poder de los nobles y terratenientes, que significaba, en primera instancia, la posibilidad de un desarrollo de las relaciones capitalistas en el campo. Sin embargo, la débil burguesía rusa llegó tarde y se encontró con un potente movimiento obrero que podía ofrecer a los campesinos una salida diferente.

Por eso, los bolcheviques propusieron la confiscación de las tierras de los terratenientes y su entrega a los campesinos, de manera organizada, sin que haya daño a los bienes y tomando medidas para incrementar la producción; alertando que la reforma agraria sólo sería exitosa si se democratizaba completamente el Estado y se caminaba hacia el poder de los soviets de obreros, soldados y campesinos. En una Carta Abierta al Congreso Campesino se explicaba: “para que toda la tierra pase a manos de los trabajadores, es esencial establecer una estrecha alianza entre los obreros de la ciudad y los campesinos pobres. Sin esta alianza no se puede vencer a los capitalistas. […] La tierra no se come, y sin dinero, sin capital, no pueden comprarse instrumentos de labranza, ni ganado, ni semillas. Los campesinos no deben confiar en los capitalistas… sino solo en los obreros de las ciudades”. Los bolcheviques no tenían mucha presencia entre los campesinos, pero, a diferencia de otras tendencias políticas, no había divorcio entre lo que decían y lo que hacían (probablemente, ahora les llamarían “populistas”) y por eso su influencia creció rápidamente en las zonas agrícolas y en las aldeas.

[Algunos de los debates sobre el problema del campo los aborda Antoni Domenech en su artículo: http://www.sinpermiso.info/textos/el-experimento-bolchevique-la-democracia-y-los-criticos-marxistas-de-su-tiempo-0 especialmente, a partir de la nota 48]

En la práctica, esa alianza se fue forjando de maneras bien diversas. En ciertas fábricas, ya controladas por los trabajadores, se recogían los desperdicios metálicos para fabricar útiles y herramientas que se ofrecían a los campesinos. Los soldados que volvían a las aldeas, heridos o con permiso, explicaban lo que pasaba en las trincheras y en las ciudades, y como los obreros y obreras intervenían en el proceso revolucionario. Los campesinos acudían a Petrogrado o Moscú a plantear sus reivindicaciones y del gobierno sólo recibían largas o buenas palabras, mientras que los soviets de obreros y soldados les escuchaban y ofrecían ayuda práctica. Con el paso de los meses, y de los acontecimientos políticos, esos lazos se fueron estrechando y generaron la confianza política necesaria para el triunfo de la revolución...

...¡Por primera vez en la historia, el campesino iba a encontrar su director y guía en el obrero. En esto es en lo que la revolución rusa se distingue fundamentalmente de cuantas la precedieron!

La revolución cumplió su palabra. Uno de los primeros decretos aprobados cuando los soviets conquistaron el poder en octubre fue el Decreto sobre la tierra:
1.- Queda abolida en el acto sin ninguna indemnización la gran propiedad agraria.

2.- Las fincas de los terratenientes, así como todas las tierras de la Corona, de los monasterios y de la Iglesia, con todo su ganado de labor y aperos de labranza, edificios y todas las dependencias, pasan a disposición de los comités agrarios comarcales y de los Soviets de distrito de diputados campesinos hasta que se reúna la Asamblea Constituyente.

3.- Cualquier deterioro de los bienes confiscados, que desde este momento pertenecen a todo el pueblo, será considerado un grave delito, punible por el tribunal revolucionario. Los Soviets distritales de diputados campesinos adoptarán todas las medidas necesarias para asegurar el orden más riguroso en la confiscación de las fincas de los terratenientes, para determinar exactamente los terreno confiscables y su extensión, para inventariar con detalle todos los bienes confiscados y para proteger con el mayor rigor revolucionario todas las explotaciones agrícolas edificios, aperos, ganado, reservas de víveres, etc., que pasan al pueblo.

En el siglo XXI

La situación en el campo ha cambiado mucho en estos cien años y, sin pretender profundizar en un tema tan importante como éste, podemos plantear algunos elementos. La transformación de la producción agrícola, la mecanización, los grandes avances técnicos y químicos, la explotación intensiva y la mejora de los cultivos han modificado las relaciones sociales en el campo. En su conjunto, el capitalismo ha evolucionado concentrando cada vez más la propiedad, convirtiéndose en más monopolista y extendiéndose por todo el globo, lo que llamamos globalización. El campo también se ha visto afectado por esas tendencias generales, la propiedad se ha ido concentrando, por un lado la de los grandes terratenientes y por el otro la de grandes empresas capitalistas que han invertido en la compra de tierras para explotarlas con los más avanzados métodos capitalistas. Eso ha significado la expulsión de millones de campesinos de sus tierras y la proletarización de quienes se han quedado.

Eso no ha resuelto el hambre de tierra. La lucha de los campesinos en muchas zonas del globo sigue siendo por el reparto de la tierra, por disponer de sus medios para gestionar su vida. Recordemos el levantamiento zapatista de principios del siglo XX, o las luchas del MST en Brasil, o en diversos países asiáticos, India, Indonesia, o las exigencias del Sindicato de Obreros del Campo de Andalucía.

La modernización del campo y el gran aumento de productividad no significa que el hambre siga presente en muchas zonas del globo. El beneficio capitalista siempre se pone por delante de las necesidades de la humanidad. En la organización capitalista de la producción agrícola se imponen precios de miseria a los agricultores a cambio de comprarles toda la producción, cosa que traslada toda la presión económica a los obreros agrícolas con unos sueldos ridículos y unas jornadas de trabajo inacabables. Y ni siquiera eso se traslada a un descenso generalizado de los precios agrícolas para el consumo.

La concentración capitalista no sólo se expresa en la propiedad de la tierra, también lo hace en la propiedad de las semillas y en la limitación de la diversidad; de este modo las variedades más rústicas y mejor adaptadas a las condiciones climáticas de cada zona, aunque a veces represente una menor producción, acaban de facto relegadas al olvido (¡cuando no desaparecen!) en beneficio de otras más productivas y con patente privada que no están adaptadas, lo que implica a su vez un mayor consumo de fertilizantes y pesticidas, cerrándose así el círculo para algunas de estas empresas del sector agroquímico, como Monsanto, que controla e impone determinadas variedades a nivel mundial.

Además, el sistema capitalista agrícola tiende cada vez más a producir cultivos industriales, sustituyendo cultivos que durante siglos se han cultivado en cada área, limitando la biodiversidad, por la tendencia a producir unos pocos cultivos.

La soberanía alimentaria está cuestionada por la gran producción capitalista. Solo puede haber una verdadera soberanía alimentaria si la investigación y los medios de producción y distribución agrarios, empezando por la producción de semillas y acabando por el consumo de proximidad, están en manos de la mayoría y obedecen a sus intereses.

De hecho, a pesar de los cambios en el campo, siguen sin resolverse las contradicciones entre la gran propiedad capitalista de la tierra, las exigencias de tierra para los campesinos y la necesidad de producir la cantidad de alimentos suficientes, en condiciones ecológicas adecuadas y a precios asequibles. Resolver tales contradicciones tiene que ver con la ruptura con el sistema capitalista. Teniendo en cuenta los cambios producidos y las diferentes circunstancias históricas es lo que empezaron a realizar las masas obreras y campesinas en la Rusia de 1917, y que, de alguna u otra manera, habrá que continuar.

19 de mayo de 2017

Caracas: jóvenes defienden la Revolución Bolivariana




Por TeleSur, recogido de la AVN.

La juventud patriótica promovió este sábado en Caracas un mensaje de paz y solidaridad entre la población para apoyar la Asamblea Constituyente impulsado por el presidente Nicolás Maduro en Venezuela.

La Avenida Bolívar se llenó de pueblo en toma deportiva por la paz y el proceso constituyente

La avenida Bolívar de Caracas se llenó este sábado de alegría con una multitudinaria toma deportiva y cultural,  que congregó a cientos de personas para ratificar en paz su respaldo al proceso constituyente convocado por el presidente de la República, Nicolás Maduro.

Durante la jornada fueron elevados al cielo globos amarillos, azules y rojos en tributo al tricolor venezolano, como muestra de respeto a la patria y la independencia, se formó una gran pizarra humana con la palabra "Constituyente" y se desplegó una gran parcanta con el mensaje "Juventud con Maduro".

El ingenio y la creatividad también se hicieron presente con la muestra de diversos proyectos productivos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), movimientos sociales y empresas de propiedad social inscritas en los 15 motores productivos de la Agenda Económica Bolivariana, que lleva adelante el Gobierno nacional junto al poder popular y la fuerza trabajadora para la construcción de un nuevo modelo económico.

Abelardo Ramos, representante de una panadería comunal constituida en un urbanismo de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) de San Agustín, destacó que el proceso constituyente permitirá fortalecer el proceso productivo que se viene impulsando desde las bases populares, con miras a afianzar las bases constitucionales de un modelo social incluyente "donde todos podamos vivir con reconocimiento mutuo en justicia, paz y equidad".

"Somos la primera panadería comunal inaugurada por nuestro presidente obrero Maduro. Recibimos un crédito y decidimos constituir una panadería con nuestro propio horno artesanal para contribuir a la producción de este rubro alimenticio y combatir la guerra económica", expresó Ramos, quien expendió pan a la población a precios solidarios.

El espacio también fue propicio para que la familia degustara de gastronomía criolla, accediera a productos alimenticios en un mercado comunal y disfrutara de prácticas de ciclismo, voleibol, béisbol.

Además se activaron espacios para el debate y la discusión de ideas en torno a la carta magna, la cual reconoce el carácter multiétnico y pluricultural de la sociedad, así como el papel participativo y protagónico que deben tener todos los sectores sociales.

Juventud movilizada

Los movimientos culturales, deportivos y recreativos también participaron en diversas actividades que permitieron dar una demostración de convivencia y respeto en medio de la diversidad de pensamiento.

Geikever Ramírez, de la Fundación Jóvenes del Barrio, acudió a la Bolívar para ratificar su apoyo al proyecto socialista iniciado por Hugo Chávez. En ese sentido, destacó que con esta propuesta el Jefe de Estado reivindica el pensamiento humanista del líder socialista, pues dará carácter jurídico y constitucional al sistema de misiones y permitirá afianzar la participación del poder popular agrupado en comunas y la juventud como vanguardia para construir un mejor futuro.

"Nosotros apoyamos esta iniciativa porque nuestra Constitución de 1999 fue la que nos devolvió la patria y ahora estamos obligados a profundizarla y crear un capítulo completo de la juventud que reivindique con mayor fuerza nuestros deberes y derechos", dijo a AVN.

Por su parte, Yenire Zerpa, secretaria juvenil del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), destacó que este sábado se desplegaron los distintos sectores de la juventud revolucionaria y patriota en Venezuela en respaldo al proceso constituyente "que nos lleva a confluir todos en el rango de las ideas y la discusión jurídica desde nuestro pueblo originario".



"Esta es la forma de trascender las diferencias. Nos hemos reunido la juventud de todos los sectores culturales, urbanos, políticos y religiosos con el fin de proyectar la visión de país que queremos y que contempla la paz, unidad y diálogo. A la oposición la invitamos a que se animen a involucrarse a este proceso de discusión de base que nos llama a la convivencia mutua desde nuestras diferencias y percepciones", explicó.

Atención social

La Gran Toma de la alegría constituyente contó con la participación de representantes del ejecutivo, entre ellos el vicepresidente del Socialismo Territorial, Aristóbulo Istúriz; el ministro de Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas, Juan Arias, y el ministro para la Juventud y el Deporte, Mervin Maldonado, quienes intercambiaron ideas con el pueblo que acudió al llamado de impulsar una agenda de discusión en base a las prioridades nacionales.

Al respecto, el ministro Maldonado destacó que la toma deportiva es una viva expresión de amor y respaldo a la convocatoria realizada por el Ejecutivo nacional para profundizar la paz y vencer los grupos violentos minoritarios, aupados por la derecha.

"Queremos elevar un mensaje de paz con un gran despliegue de actividades culturales, deportivas, que incorporaron la prestación de servicio a nuestro pueblo pero, además, el debate de ideas. Hemos decidido seguir tomando las calles con paz, con alegría, con conciencia, con trabajo, con cultura, esa es la decisión de la inmensa mayoría del pueblo venezolano que es un pueblo noble que expresa su apoyo a esa convocatoria del presidente Maduro para ganar la paz y derrotar la violencia", señaló.

La población accedió de manera gratuita a diversas jornadas de atención integral a cargo de organismos del Estado para la tramitación de documentos de identidad, puntos de carnetización para el carnet de la Patria, asesoría legal gratuita, así como consultas nutricionales, entre otros.

También se dieron orientaciones informativas sobre los logros alcanzados por el Sistema de Misiones Sociales, mediante la activación de estands de sobre estos mecanismos sociales.

"Las misiones decimos presentes  y llevamos la bandera de la constitucionalización de nuestras misiones con su protección y su fortaleza. Estamos de acuerdo con promover la preservación de la especie humana y darle carácter jurídico para fomentar  valores de respeto a la vida humana y animal", dijo la presidenta de la Misión Nevado, Maigualida Vargas.

Istúriz sostiene que Constituyente es otro hito en la promoción del diálogo en el país

La Constituyente se suma a las iniciativas de diálogo nacional que en reiteradas oportunidades ha promovido el presidente de la República, Nicolás Maduro, y como tal es un mecanismo para la paz de la República, señaló Aristóbulo Istúriz, integrante de la Comisión Presidencial encargada de activar el referido mecanismo constitucional.

"Nicolás Maduro es el Presidente de la paz y ha hecho todo el esfuerzo por el diálogo", expresó durante una asamblea popular en la avenida Bolívar del centro de Caracas, donde se realiza una toma cultural y deportiva este sábado.
En la actividad, el también Ministro para las Comunas indicó que sectores de la oposición venezolano no han tenido una actitud consecuente frente a la promoción del diálogo. Refirió, por ejemplo, el abandono de las conversaciones iniciadas a fines de octubre pasado, que habían definido acuerdos para resolver la situación de desacato en la que se encuentra la Asamblea Nacional (AN).

Istúriz, además, rechazó las pretensiones de sectores que quieren desconocer el periodo constitucional previsto para la presidencia de Maduro y, por tanto, llaman a elecciones generales. "A Maduro lo eligió el pueblo y ese pueblo se respeta", remarcó.

Esos sectores "están amparados por el imperialismo, por sectores financieros internacionales que tienen interés en nuestras riquezas y están asociados con unos apátridas", en su intento por promover una intervención extranjera en el país.

La Constituyente. 

Convocada por el Ejecutivo venezolano, se propone nueve líneas de discusión: la paz nacional; el perfeccionamiento del sistema económico; constitucionalizar las misiones sociales; el fortalecimiento del sistema de justicia, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico; las nuevas formas de la democracia participativa y protagónica; la defensa de la soberanía, la integridad de la nación y el rechazo al intervencionismo; el carácter pluricultural del país; la garantía de futuro y la preservación de la vida en el planeta.