23 de febrero de 2018

Margot Moles, la atleta republicana que abrió el camino olímpico y terminó recluida en casa por el franquismo

Por Laura Galaup.

Han tenido que pasar más de 80 años desde que compitió por última vez en un evento deportivo, para que se haya publicado una biografía sobre una de las deportistas pioneras de nuestro país, Margot Moles (1910-1987). Esta mujer fue la primera española, junto a su compañera Ernestina de Herreros, en participar en unos Juegos Olímpicos de Invierno, en 1936. Ese año se convirtió en la campeona de España de esquí femenino.
Su versatilidad provocó que durante la década de los años 30 destacase también en el atletismo, el hockey y la natación. Antes de que estallase la Guerra Civil fue campeona de España de lanzamiento de disco, de peso y plusmarquista mundial de martillo, esa marca se mantuvo vigente hasta 1975. En natación fue campeona de Castilla de 100 metros braza y con el Athletic Club de Madrid, equipo del que era capitana, consiguió en tres ocasiones el título nacional de España de hockey femenino.
Todos estos éxitos desaparecieron durante el franquismo. Su vinculación y la de su familia con la segunda República la recluyeron en casa. Pasó de ganarse la vida como profesora de educación física en el Instituto-Escuela –un centro educativo liberal, innovador, laico y mixto– a vivir bordando ropa para sacar adelante a su hija durante la dictadura.
Margot Moles en un encuentro universitario de lanzamiento de disco 1934
Margot Moles en un encuentro universitario de lanzamiento de disco 1934 
 Foto cedida por el autor del libro

Es sencillo encontrar en los años previos a la Guerra Civil rastro de su historial deportivo y el de su hermana, Lucinda, en las hemerotecas de los periódicos de la época. El 16 de enero de 1934 ella y su marido, Manuel Pina, que también esquiaba, protagonizaron la portada del diario  ABC tras ganar una carrera de parejas mixtas en la nieve organizada por el club Peñalara, al que pertenecían y donde se conocieron.
Saber qué fue de ella una vez que la dictadura la reconvirtió en una mujer anónima ha sido la labor que el periodista Ignacio Ramos ha conseguido reflejar en el libro Margot Moles, la gran atleta republicana (Ed. libros.com), publicado gracias a un crowfunding. Ha tardado más de un año en reconstruir la vida de esta pionera del deporte español. El testimonio de una de las nietas de Moles ha sido fundamental para acceder a los álbumes familiares y conocer cómo se desarrolló su vida.
"Durante el franquismo llevó una vida súper discreta, menos mal que vio la democracia de nuevo. De su época deportiva no hablaba a su familia. No quería recordar el pasado", cuenta el escritor, recordando que esta mujer falleció en 1987 sin haber recibido un homenaje por su carrera deportiva.
El ambiente familiar de Margot contribuyó a que ella se revindicase como mujer deportista. Sus padres eran profesores en entornos pedagógicos liberales y uno de sus tíos, Juan Moles, fue ministro de Gobernación durante la Segunda República. "Ni ella ni su marido eran políticos pero cuando empezó la guerra los dos tomaron partido por el bando republicano. La familia Moles estaba muy comprometida, cuando acabó la guerra todos se fueron al exilio. Su hermana se fue a Estados Unidos, su hermano y sus padres se marcharon a México", cuenta Ramos.
Margot y Aurora Villa nadadoras del club Canoe
Margot y Aurora Villa nadadoras del club Canoe  
Foto cedida por el autor del libro

Margot no se exilió, se quedó en Madrid con su hija porque su marido fue detenido. Según cuenta Ramos, tras el golpe de estado Manuel Pina se unió al batallón alpino de esquiadores que combatieron en Guadarrama. "Después de estar en la sierra le mandaron a Valencia y le detuvieron en Alicante. Intentó escapar en el barco Stanbrook, se quedó fuera, le atraparon y de ahí le llevaron a Málaga. Fue fusilado en Madrid en 1942, en las tapias del cementerio de la Almudena, acusado de colaborar con la República. Ella se quedó atrapada en España", reseña. Enviudó a los 32 años.
Además de bordar ropa, Moles ganaba algo de dinero recibiendo a estudiantes estadounidenses en su casa. Durante la crianza de su hija mantuvo la vinculación familiar con la pedagogía progresista. Su hija Lucinda estudió en el Colegio Estudio, "único centro con educación más o menos liberal que había durante el franquismo", reseña Ramos.
El franquismo vetó el atletismo femenino, "se dijo que no era bueno para las mujeres", incide el escritor, y convirtió en un centro religioso el colegio en el que daba clase. "No la dejaban trabajar, no podía hacer deporte, tenía el trauma de que le habían matado al marido. Por eso no hablaba nada de esa historia con su familia", apunta Ramos.
"Fue una mujer totalmente realizada, empoderada y hacía lo que le gustaba. Es un ejemplo clarísimo de cómo se reprimió [en la dictadura] la personalidad de las mujeres", incide. De hecho, la nieta con la que ha contactado para reconstruir la historia le ha reconocido que desconocía "muchas de las anécdotas" que ha reflejado en el libro.

Comenzó a los 17 años a entrenar

El primer contacto de Moles con el atletismo fue en Madrid. Con 17 años, en 1927, su familia llegó a la capital procedente de Terrasa. Su padre comenzó a trabajar como profesor de Ciencias Sociales en el Instituto-Escuela, ella y su hermana acudieron a este centro como alumnas y un docente las propuso que se uniesen al club al ver que tenían buenas condiciones físicas. "Así empezó el atletismo femenino en España. Hasta entonces nunca se había realizado", incide el escritor.
"Abrieron camino al resto. Cuando ellas empezaron a hacer atletismo en Madrid, en Barcelona otro grupo de atletas se animaron y así se realizó el primer campeonato de España que enfrentaba a deportistas de las dos ciudades", añade. Moles también destacó en la natación, un entorno en el que Ramos asegura que también había pocas féminas, "a las piscinas sobre todo acudían mujeres extranjeras no españolas".
Esta mujer "fue la mejor deportista de los años 30", concluye el biógrafo. En aquella década el deporte no estaba profesionalizado por eso a nivel amateur se practicaba una variedad amplia de disciplinas. En el libro destaca que Moles no solo fue rompedora por su habilidad deportiva, también por la estética que defendió junto a sus compañeras de equipo. "Hay fotos en las que salen sin sujetador, con pantalón y camiseta corta. En una entrevista su hermana Lucinda contó que cuando iba a nadar, la decían de todo", reseña.
Lucinda Moles, Aurora Villa, Manuel Robles, Margot Moles y Aurora Eguiluz en el campeonato de España de 1932
Lucinda Moles, Aurora Villa, Manuel Robles, Margot Moles y Aurora Eguiluz en el campeonato de España de 1932  
Cedida por Ignacio Ramos

En las entrevistas Moles reivindicaba su derecho a practicar deporte destacando que era "importante para la formación de una persona". Ramos recuerda que en aquella época cuando las mujeres se casaban, dejaban de practicar y acudir a competiciones. Esta pionera se negó: "Le dijo a su marido que no, que le encantaba y que no lo iba a dejar. Los dos ganaron el campeonato de España de esquí en el 36".
En relación con una de sus grandes marcas que obtuvo en 1932, un récord mundial de lanzamiento de martillo que fue imbatible hasta 1975, el escritor recuerda que "tiene truco" porque en aquella época "en ningún sitio del mundo, más las mujeres lo hacían" y se comenzó a practicar internacionalmente en la década de los 60.
La última competición de la que formó parte tuvo una clara vinculación política y se celebró en un momento clave, las Olimpiadas Obreras de Amberes en 1937. Los asistentes de la delegación eran republicanos y al llegar a Bélgica el público les recibió con vítores dejando clara su oposición al fascismo. Ramos ha encontrado algunas fotos en las que Margot "sale con el puño en alto".
La dictadura la alejó completamente del deporte, el escritor no ha localizado ninguna documentación con la que pueda acreditar que esta mujer continuó practicando alguna disciplina durante la dictadura. "Solo encontré un carné del club deportivo Canal pero la familia me dijo que seguramente era para su hija", apunta. Sin embargo, parece que Moles siempre recordó en soledad aquella época de éxitos que compartió con su marido. Ya mayor, pidió a su entorno que cuando falleciese sus cenizas fuesen esparcidas en la Bola del Mundo, una cumbre de la sierra de Guadarrama. Así lo hicieron en 1987.

Participación con dificultades en los juegos de 1936

Moles y Ernestina de Herreros fueron las primeras representantes españolas en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Participó en la combinada de esquí alpino. "Aunque con discretos resultados debido a la escasa preparación con la que llegaron a la competición", apuntan en un informe sobre el deporte femenino española en los JJOO editado por el Consejo Superior de Deportes.
La participación de las españolas no fue sencilla, en este documento explican que Moles "completó el recorrido con muchísimos problemas en un tiempo superior a diez minutos, a más de cinco de la primera clasificada, como consecuencia de varias caídas, incluso en una de ellas acabó en un pequeño arroyo". Peor suerte corrió su compañera que fue la última en "atravesar la línea de llegada" después de sufrir numerosas caídas. De Herreros tenía una ideología contraria a Moles: era falangista, de hecho, aprovechó que la dictadura apartó a la republicana de las pistas para proclamarse campeona de de España, recuerda el autor de su biografía.
La división política que atravesó España también estuvo presente en la delegación que acudió a esos juegos que se celebraron en la Alemaniza nazi, en la ciudad de Garmisch-Partenkirchen. "Antes de desfilar en la inauguración hubo una discusión entre los miembros españoles para ver si tenían que salir con la mano en alto, saludando. Lo contó la otra mujer que compitió con Margot, que era falangista", cuenta Ramos. 
Margot Moles y Ernestina de Herreros en las Olimpiadas de 1936

Margot Moles y Ernestina de Herreros en las Olimpiadas de 1936 
 Cedida por Ignacio Ramos


Cuando los EEUU y la Unión Soviética eran aliados, en 1945 los yankis planearon volar la URSS con 204 bombas atómicas.

Por Michel Chossudovsky, en Global Research

Según un documento secreto fechado  el 15 de septiembre de 1945, "el Pentágono había previsto volar la Unión Soviética  con un ataque nuclear coordinado dirigido contra las principales áreas urbanas".
Todas las ciudades principales de la Unión Soviética se incluyeron en la lista de 66 objetivos "estratégicos". Las siguientes tablas clasifican cada ciudad en términos de área en millas cuadradas y la cantidad correspondiente de bombas atómicas necesarias para aniquilar y matar a los habitantes de áreas urbanas seleccionadas.
Se utilizarían seis bombas atómicas para destruir cada una de las ciudades más grandes, incluidas Moscú, Leningrado, Tashkent, Kiev, Járkov y Odessa.
El Pentágono estimó que se necesitarían un total de 204 bombas atómicas para "borrar a la Unión Soviética del mapa". Los objetivos para un ataque nuclear eran sesenta y seis ciudades principales.
Para llevar a cabo esta operación, el número "óptimo" de bombas requeridas era del orden de 466 (ver el documento a continuación)
Una sola bomba atómica arrojada sobre Hiroshima resultó en la muerte inmediata de 100.000 personas en los primeros siete segundos. Imagine lo que hubiera sucedido si se hubieran arrojado 204 bombas atómicas en las principales ciudades de la Unión Soviética, como se describe en un plan secreto de Estados Unidos formulado durante la Segunda Guerra Mundial.
Hiroshima a raíz del ataque con bomba atómica, 6 de agosto de 1945
El documento que delinea esta diabólica agenda militar fue lanzado en septiembre de 1945, apenas un mes después del bombardeo de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto de 1945) y dos años antes del comienzo de la Guerra Fría (1947).
El plan secreto fechado el 15 de septiembre de 1945  (dos semanas después de la rendición de Japón el 2 de septiembre de 1945 a bordo del USS Missouri, ver imagen abajo), sin embargo, había sido formulado en un período anterior, en el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, en un momento en que Estados Unidos y la Unión Soviética eran aliados cercanos.
Vale la pena señalar que Stalin fue informado por primera vez a través de canales oficiales por Harry Truman, del infame Proyecto Manhattan  en la Conferencia de Potsdam el 24 de julio de 1945, apenas dos semanas antes del ataque a Hiroshima.
El proyecto de Manhattan se inició en 1939, dos años antes de la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial en diciembre de 1941. El Kremlin ya conocía el proyecto secreto de Manhattan desde 1942.
¿Fueron los ataques de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945 utilizados por el Pentágono para evaluar la viabilidad de un ataque mucho más grande a la Unión Soviética que consistía en más de 204 bombas atómicas? Los documentos clave para bombardear 66 ciudades de la Unión Soviética (15 de septiembre de 1945) se finalizaron 5-6 semanas después de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki (6, 9 de agosto de 1945):
"El 15 de septiembre de 1945, poco menos de dos semanas después de la rendición formal de Japón y el final de la Segunda Guerra Mundial, Norstad envió una copia de la estimación al general Leslie Groves, que sigue siendo el jefe del Proyecto Manhattan, y al hombre que, para el corto plazo de todos modos, estaría a cargo de producir las bombas que la USAA pueda querer. Como se puede adivinar, la clasificación en este documento era alta: "TOP SECRET LIMITED", que era casi tan alto como lo fue durante la Segunda Guerra Mundial". (Alex Wellerstein,  The First Atomic Stockpile Requirements(septiembre de 1945)
El Kremlin conocía el plan de 1945 de bombardear sesenta y seis ciudades soviéticas.
Los documentos confirman que Estados Unidos estuvo involucrado en la "planificación del genocidio" contra la Unión Soviética.
Vamos a cortar por lo sano. ¿Cuántas bombas solicitó la USAAF al general atómico, cuando tal vez había una o quizás dos bombas con material fisionable a mano? Como mínimo , querían 123. Idealmente , les gustaría 466. Esto es solo un poco más de un mes después de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.
Por supuesto, en una verdadera forma burocrática, proporcionaron una tabla útil-dandy (Alex Wellerstein, op cit)
La carrera de armas nucleares
Para nuestra comprensión de la Guerra Fría, que comenzó (oficialmente) en 1947, el plan de Washington de septiembre de 1945 de bombardear 66 ciudades en mil pedazos, jugó un papel clave en el desencadenamiento de la carrera armamentista nuclear.
La Unión Soviética fue amenazada y desarrolló su propia bomba atómica en 1949, en respuesta a los informes de inteligencia soviéticos de 1942 sobre el Proyecto Manhattan.
Si bien el Kremlin sabía sobre estos planes para "borrar" a la URSS, el público en general no fue informado porque los documentos de septiembre de 1945, por supuesto, estaban clasificados.
Hoy, ni el plan de septiembre de 1945 para volar la Unión Soviética ni la causa subyacente de la carrera armamentista nuclear son reconocidos. Los medios de comunicación occidentales han centrado su atención en la confrontación de la Guerra Fría con la Unión Soviética. El plan para aniquilar a la Unión Soviética que data de la Segunda Guerra Mundial y el infame proyecto de Manhattan no se menciona.
Los planes nucleares de la Guerra Fría de Washington se presentan invariablemente en respuesta a las llamadas amenazas soviéticas, cuando de hecho fue el plan estadounidense lanzado en septiembre de 1945 (formulado en un período anterior en el apogeo de la Segunda Guerra Mundial) eliminar a los soviets, lo que motivó a oscú para desarrollar sus capacidades de armas nucleares.
La evaluación del Boletín de los Científicos Atómicos culpó erróneamente, y continúa culpando a la Unión Soviética, por haber lanzado la carrera de armamentos nucleares en 1949, cuatro años después del lanzamiento del Plan Secreto de EE.UU. de septiembre de 1945 para atacar 66 ciudades soviéticas principales con 204 bombas nucleares :
"1949 : La Unión Soviética lo niega, pero en el otoño, el presidente Harry Truman le dice al público estadounidense que los soviéticos probaron su primer dispositivo nuclear, oficialmente comenzando la carrera armamentista". "No aconsejamos a los estadounidenses que el día del juicio final esté cerca y que puedan esperar que las bombas atómicas comiencen a caer sobre sus cabezas un mes o año a partir de ahora", explica el Boletín. "Pero creemos que tienen motivos para estar profundamente alarmados y para estar preparados para tomar decisiones graves". " (Timeline of the Doomsday Clock , Boletín de científicos atómicos, 2017)
IMPORTANTE: Si los Estados Unidos hubieran decidido NO desarrollar armas nucleares para usar contra la Unión Soviética, la carrera de armamentos nucleares no habría tenido lugar. 
Ni la Unión Soviética ni la República Popular de China habrían desarrollado capacidades nucleares como un medio de "disuasión" contra Estados Unidos, que ya había formulado planes para aniquilar a la Unión Soviética.
La Unión Soviética perdió 26 millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial.
La lista de la Guerra Fría de 1.200 ciudades-objetivo: 
Esta lista inicial de sesenta y seis ciudades de 1945, se actualizó en el curso de la Guerra Fría (1956) para incluir unas 1.200 ciudades en la URSS y los países del bloque soviético de Europa del Este (ver documentos desclasificados a continuación). Las bombas programadas eran más poderosas en términos de capacidad explosiva que las lanzadas en Hiroshima y Nagasaki.
Fuente: Archivo de Seguridad Nacional
"De acuerdo con el Plan de 1956, las bombas H se utilizarían contra objetivos prioritarios de potenciales aéreas, en la Unión Soviética, China y Europa del Este. Las principales ciudades del bloque soviético, incluido Berlín Oriental, fueron altas prioridades en la "destrucción sistemática" de los bombardeos atómicos". (William Burr, Lista de objetivos de ataque nuclear de la Guerra Fría de Estados Unidos de 1200 ciudades del bloque soviético "De Alemania Oriental a China",  Libro Electrónico de Información del Archivo de Seguridad Nacional No. 538 , diciembre de 2015
Fuente: Archivo de Seguridad Nacional
Washington, DC, 22 de diciembre de 2015 - El Estudio de requisitos de armas atómicas del Comando Aéreo Estratégico del SAC de 1959 , producido en junio de 1956 y publicado hoy por primera vez por el Archivo de Seguridad Nacional www.nsarchive.org, proporciona el más completo y lista detallada de objetivos nucleares y sistemas objetivo que alguna vez se ha desclasificado. Por lo que se puede decir, ningún documento comparable ha sido desclasificado para ningún período de la historia de la Guerra Fría.
El estudio SAC incluye detalles escalofriantes. Según sus autores, las prioridades de sus objetivos y las tácticas de bombardeo nuclear expondrían a civiles cercanos y "fuerzas y personas amigas" a altos niveles de mortal lluvia radioactiva. Además, los autores desarrollaron un plan para la "destrucción sistemática" de los objetivos urbano-industriales del bloque soviético que específicamente y explícitamente apuntaban a la "población" en todas las ciudades, incluyendo Beijing, Moscú, Leningrado, Berlín Este y Varsovia.  Dirigirse deliberadamente a las poblaciones civiles como tales estaba directamente en conflicto con las normas internacionales del momento, que prohibían los ataques a las personas en sí (a diferencia de las instalaciones militares con civiles en las cercanías). Archivo informativo electrónico del Archivo de Seguridad Nacional No. 538 , diciembre de 2015
Lista de ciudades
Extracto de la lista de 1200 ciudades seleccionadas para ataque nuclear en orden alfabético. Archivo de Seguridad Nacional, op. cit.

De la Guerra Fría a Donald Trump
En la era posterior a la Guerra Fría, bajo "Fuego y furia" de Donald Trump, la guerra nuclear dirigida contra Rusia, China, Corea del Norte e Irán está "Sobre la mesa".
Lo que distingue la crisis de los misiles de octubre de 1962 de las realidades de hoy:
1. El presidente de hoy, Donald Trump, no tiene la menor idea de las consecuencias de una guerra nuclear.
2. La comunicación hoy entre la Casa Blanca y el Kremlin está en su punto más bajo. Por el contrario, en octubre de 1962, los líderes de ambos bandos, a saber, John F. Kennedy y Nikita S. Jrushchov, eran plenamente conscientes de los peligros de la aniquilación nuclear. Colaboraron con miras a evitar lo impensable.
3. La doctrina nuclear fue completamente diferente durante la Guerra Fría. Tanto Washington como Moscú entendieron las realidades de la destrucción mutuamente asegurada. Hoy, el Pentágono clasifica las armas nucleares tácticas con una capacidad explosiva (rendimiento) de entre un tercio y seis veces una bomba de Hiroshima como "inofensivas para los civiles porque la explosión es clandestina".
4. Un programa de armas nucleares de un billón  de cabezas, es lanzado por primera vez bajo Obama, y está en curso.
5. Las bombas termonucleares de hoy en día son más de 100 veces más poderosas y destructivas que una bomba de Hiroshima. Tanto Estados Unidos como Rusia tienen varios miles de armas nucleares desplegadas.
Además, toda una guerra contra China está actualmente en el tablero de dibujo del Pentágono, como se indica en un Informe de la Corporación RAND encargado por el Ejército de los EE. UU.  

"Fuego y furia", de Truman a Trump: locura de la política exterior de EE. UU.
Existe una larga historia de locura política de Estados Unidos orientada a proporcionar un rostro humano a los crímenes de lesa humanidad de Estados Unidos.
Truman globalresearch.caEl 9 de agosto de 1945, el día en que se arrojó la segunda bomba atómica sobre Nagasaki, el presidente Truman (imagen derecha), en un discurso radial al pueblo estadounidense, concluyó que Dios está del lado de Estados Unidos con respecto al uso de armas nucleares.
"Él puede guiarnos para usarlo [bomba atómica] en Sus caminos y Sus propósitos"

Según Truman: Dios está con nosotros, él decidirá si usar la bomba y cuándo hacerlo:
[Debemos]  preparar planes para el control futuro de esta bomba. Pediré al Congreso que coopere para que se controle su producción y uso, y que su poder ejerza una influencia abrumadora hacia la paz mundial.
Debemos constituirnos fideicomisarios de esta nueva fuerza, para evitar su uso indebido y convertirla en canales de servicio a la humanidad.
Es una terrible responsabilidad que nos ha llegado.
Agradecemos a Dios que [las armas nucleares] hayan venido a nosotros, en lugar de a nuestros enemigos; y rezamos para que Él nos guíe para usarlo [armas nucleares] en Sus caminos y para Sus propósitos".