5 de diciembre de 2016

Presentación del Libro "Siria en el Centro del Mundo"


LA ASOCIACIÓN DE AMISTAD HISPANO - SOVIÉTICA Y LA ESCUELA
MANUEL NÚÑEZ DE ARENAS. EN EL LOCAL DEL CENTRO CULTURAL "AGORA" EN GETAFE.

Acto de presentación del libro “Siria es el centro del mundo”

Conferencia:

"Siria en el Centro del Mundo"

La presentación del acto la realizara un miembro de la Asociación de Amistad Hispano Soviética.
La ponencia sera expuesta por el autor del libro, José Antonio Egido.
Estará presente un miembro de la Editorial "Templando el acero", con ejemplares del libro y de otros libros muy interesantes de esa editorial.
 


ENTRADA LIBRE


En su nuevo libro, el investigador español Dr. José Antonio Egido aborda
la historia de la civilización en Siria y la larga lucha de su pueblo contra el
colonialismo, el intervencionismo externo y las persistentes conjuras
tramadas por las sucesivas conjuras tramadas por las sucesivas
administraciones estadounidenses contra Siria.
 

Lugar:
Día 9 de Diciembre a las 19 hs.
Centro Cultural "Agora" y Escuela Manuel Nuñez Arenas
C/ Hernán Cortés, 11
Getafe (28904)
Estación de Getafe Central

4 de diciembre de 2016

El legado comunicacional de Fidel

Por Rafael Ángel Salazar Martínez, en La Joven Cuba

Fidel inauguró no solo una nueva forma de hacer, sino además, y también por eso, de decir, de pronunciar, de enunciar la política. Algunos de sus discursos, innecesariamente dilatados, quedarán en el olvido. Otros, igual de dilatados pero memorables, forman parte del legado de su fecunda praxis comunicacional, particularmente valiosa para todos los cubanos comprometidos con el proyecto socialista, entre los que me incluyo.


Imágenes integradas 1

Cartel de Homenaje a Fidel en la Concentración de la Pza. del Callao en Madrid.

De su accionar como homo discursivo, yo me quedo con el Fidel de 1953, el de la “Historia me Absolverá”, cuya lectura me trasportó, en cada momento, a su incapturada imagen, solo atesorada por algunas mentes longevas, pronunciando aquel alegato de defensa como el más encendido de sus discursos: sin dudas uno de los más grandes vacíos de nuestros archivos audiovisuales, sobre todo ese preciso momento en el que pronuncia, ante sus acusadores, la conocida frase: “Condenadme, no importa, La historia me absolverá”.
También me quedo con el Fidel de “Palabras a los Intelectuales”, el de 1961, quien más allá del conclusivo y categórico aforismo “dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución nada”, declara que esta “sólo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios”. Son palabras que hago mías, tan mías como aquellas otras que, ante cada yerro cometido o por cometer en el intelectual y en otros campos, nos recuerdan siempre que “La Revolución no puede pretender asfixiar el arte o la cultura cuando una de las metas y uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un real patrimonio del pueblo”.
De su discurso del 1965 por los mártires del 13 de marzo, tomo la frase que mejor sintetiza la continuidad histórica de la Revolución: “¡Nosotros entonces habríamos sido como ellos, ellos hoy habrían sido como nosotros!”
A la hora de evocar el ejemplo del Che, resultan para mí insuperables las palabras contenidas en su discurso de octubre de 1967, por la caída del Guerrillero Heroico en Bolivia: “Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!”
Me quedo igualmente con el triste y al propio tiempo enérgico “No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!”, pasaje de su oratoria solo superado por el luto del pueblo cubano, ante el crimen del que fueron víctimas los integrantes del equipo de esgrima, quienes el 6 de octubre de 1976 retornaban de Barbados en un avión de Cubana, hecho estallar en pleno vuelo por los terroristas que ya sabemos.
Frases como las inaugurales de su discurso en la conferencia de Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo, Río 1992, nos recuerdan al Fidel visionario, cuando casi ninguno de los líderes que lo escuchaban, entre atentos e incrédulos, habían incorporado aún el tema del cambio climático a sus respectivos discursos políticos, pues tampoco tenían plena conciencia de él: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.
Pero de su praxis comunicacional me quedo no solo con todas esas frases tomadas de su prolífico arsenal discursivo, que, bien utilizado, intuyo nos harán hacer de Cuba, siempre socialista, un país más inclusivo, democrático, participativo, necesariamente mejor.
Me quedó, además, y puede que sobre todo, con aquel homo dialógico que en todo momento fue. Aquel que no perdía oportunidad para compartir, interpelar, intercambiar con el deportista, el periodista, el maestro, el pionero, el médico, el científico, el campesino, el constructor, la ama de casa, el cubano de a pie. Aquel de cuyas conversaciones con Frei Betto e Ignacio Ramonet nacieron, respectivamente, verdaderos bests sellers del género entrevista, como “Fidel y la Religión” y “Cien Horas con Fidel”. Aquel que, si de entrevistas se trata, ninguna pregunta parecía lo suficientemente incomoda o difícil, pues contaba con la habilidad, necesaria también en la política, de saber dar un elíptico y elegante rodeo, evitando caer con ello en las trampas periodísticas del más avezado e incisivo entrevistador.
Hoy, que todos somos Fidel compartido, multiplicado, esparcido, germinado, el comunicacional constituye, creo yo, uno de sus más valiosos legados, significativamente válido para el que sea nuestro primer presidente de una inevitable y previsible Cuba “postcastro”, la cual ansío socialista. No será, presumo, tan buen orador como él, tan buen conversador como él, tan hábil para la controversia política como lo sería él. Pero deberá tener en cuenta, por solo citarle un cercano y conocido ejemplo, a Nicolás Maduro, que tampoco era ni es Hugo Chávez, pero comunica y se comunica con el pueblo venezolano tanto como lo hacía este.
Para todos aquellos que, en cambio, no aspiramos a la tamaña responsabilidad de cargar a cuestas con los destinos de una nación, el principal legado de Fidel en materia de comunicación, el más significativo, será el de ser, sabernos con derecho a ser, ciudadanos comunicacionalmente activos, propositivos, cuestionadores y, cuando la situación lo amerite, contestatarios, revolucionariamente contestatarios.
Al menos es esa la mejor forma por mi conocida para materializar el concepto de Revolución que refrendé, libre y espontáneamente, hace tan solo unos días.

Venezuela. ALERTA! Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).GUERRA ECONÓMICA/ ACTOS DE SABOTAJE

Por Freddy Bernal, Jefe Nacional de los Clap.

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EL PROCESO DE DEFENSA DE LA PATRIA.

GUERRA ECONÓMICA/ ACTOS DE SABOTAJE

Estamos en otra etapa de la guerra económica, con acciones externas e internas. J. P. Morgan un banco muy poderoso de los Estados Unidos declara a PDVSA en default, es decir, en no pago cuando es absolutamente falso y nosotros hemos pagado cada deuda de carácter internacional.

Las calificadoras de riesgos (Moody`s Investors, Stanrd & Poor`s y Fitch Ratings) en un ataque financiero internacional, han querido desprestigiar al país y colocarlo en un riesgo superior al que si fuese un país en guerra.

Citibank se va del país, saboteando así las transacciones y los pagos de alimentos y medicinas.

Desde hace unas semanas ha comenzado un ataque general al sistema financiero.

En consecuencia, desde el Estado mayor de los CLAP condenamos a la MUD Today, una página que desde Miami manipula el valor real del dólar, que no tiene ningún soporte en la economía.

Esta página del Dólar Today está en combinación con las mafias de cambistas del Norte de Santander, en un ataque permanente al Bolívar distorsionando totalmente los mecanismos de la moneda dentro del territorio venezolano.

El día de ayer se ha lanzado un ataque cibernético contra Venezuela, en especial contra la banca pública, tratando de generar un caos y molestias en la población venezolana.

Otro elemento es la compra de papel moneda como mercancía, que es un delito transnacional y está ocurriendo desde Colombia.

Desde el Estado Mayor de los CLAP exigimos al gobierno de Juan Manuel Santos imponer las medidas necesarias en la frontera, que eviten el ataque de la moneda venezolana y el robo descarado de ciento de miles de millones en papel moneda, para tratar de buscar un vacío en el circulante en la moneda nacional.

INSTRUCCIONES PARA LOS CLAP

1- Todos los CLAP deben constituirse en asambleas permanentes en sus comunidades del territorio del CLAP y dar un debate sobre el ataque cibernético, el ataque a la moneda y el robo del papel moneda venezolano hacia la República de Colombia.
2- Mejorar los mecanismos de distribución de alimentos para que el plan anunciado por el presidente Nicolás Maduro, llegue a todas las poblaciones, en especial a los sectores más vulnerables, que son 644 parroquias priorizadas. Los Estados Mayores deben hacer seguimiento y control a estos alimentos, que son alimentos del pueblo que no pueden caer en el bachaquero, que no pueden caer en la especulación, que no pueden caer en manos inescrupulosas, sino que deben estar en las manos de cada familia venezolana con este plan especial del Presidente.
3- Que cada vocero de calle esté en contacto, para la movilización a la hora de un llamado del presidente Maduro a través del Estado Mayor de los CLAP.
4- Que los 735 Infocentros del país se transformen desde ahorita en el centro de mando, para coordinar cada acción de los CLAP y desde ese centro se levante un mapa del territorio CLAP y de los conflictos que pueden estar sucediendo en esos territorios a partir de este momento.
5- Activar todas las redes de inteligencia social para generar una alerta temprana, a la hora de saboteo o cualquier tipo de elemento desestabilizador contra el Gobierno y contra la tranquilidad de la Patria.
6- Elaborar no menos de un proyecto productivo de CLAP, para incentivar la producción asumiendo de carácter estratégico, de ganar la guerra económica, es producir, producir, producir y producir.
7- Implementar el plan epicentro dirigido por la SUNDEE, el Estado Mayor de los CLAP y las Milicias Bolivariana, en función de atacar la ola de especulación en los negocios privados a lo largo y ancho de todo el país.
8- Establecer unas redes tempranas de comunicación entre las comunidades a través de los voceros de cuadra. De los voceros de manzana y de los Estados Mayores.
9- Implementar la nueva doctrina militar de guerra de todo el pueblo, donde se une la Milicia Nacional Bolivariana y los CLAP en los territorios, para la defensa integral de la nación.
10- Activación de nuevos mecanismos de comunicación para difundir la verdad así como el funcionamiento en las diversas redes sociales.
 
Se alerta a todos los CLAP que a partir de este momento desarrollen todas las líneas y se mantenga el contacto y la comunicación en esta otra etapa desestabilizadora, donde pretenden derrocar el Gobierno del presidente Maduro.

Fuente:
Resumen Latinoamericano

Raúl Castro: “La permanente enseñanza de Fidel es que sí se puede”

Por Raúl Castro Ruz, recogido de CubaDebate.

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto político en homenaje póstumo al Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Casto Ruz, en la Plaza Mayor General Antonio Maceo Grajales, de Santiago de Cuba, el 3 de diciembre de 2016, “Año 58 de la Revolución”.


Estimados Jefes de Estado y de Gobierno;
Destacadas personalidades que nos acompañan;
Compatriotas que se encuentran hoy aquí en representación de las provincias orientales y el Camagüey;
Santiagueras y santiagueros;
Querido pueblo de Cuba:

En la tarde de hoy, tras su arribo a esta heroica ciudad, el cortejo fúnebre con las cenizas de Fidel, que reeditó en sentido inverso la Caravana de la Libertad de enero de 1959, realizó un recorrido por sitios emblemáticos de Santiago de Cuba, cuna de la Revolución, donde, al igual que en el resto del país, recibió el testimonio de amor de los cubanos.

Mañana sus cenizas serán depositadas en una sencilla ceremonia en el Cementerio de Santa Ifigenia, muy cerca del mausoleo del Héroe Nacional José Martí; de sus compañeros de lucha en el Moncada, el Granma y el Ejército Rebelde; de la clandestinidad y las misiones internacionalistas.

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A pocos pasos se encuentran las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y de la legendaria Mariana Grajales, madre de los Maceo, y me atrevo a improvisar en este acto, que también madre de todos los cubanos y cubanas.  Cercano también está el panteón con los restos del inolvidable Frank País García, joven santiaguero, asesinado por esbirros de la tiranía batistiana con apenas 22 años, un mes después de que cayera combatiendo en una acción en esta ciudad su pequeño hermano Josué.  La edad de Frank no le impidió acumular una ejemplar trayectoria de combate contra la dictadura, en la que se destacó como jefe del levantamiento armado de Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956, en apoyo al desembarco de los expedicionarios del Granma, así como la organización del decisivo envío de armamento y combatientes al naciente Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.

Desde que se conoció, ya tarde en la noche del 25 de noviembre, la noticia del deceso del líder histórico de la Revolución Cubana, el dolor y la tristeza se adueñaron del pueblo que, profundamente conmovido por su irreparable pérdida física, demostró entereza, convicción patriótica, disciplina y madurez al acudir de forma masiva a las actividades de homenaje organizadas y hacer suyo el juramento de fidelidad al concepto de Revolución, expuesto por Fidel el Primero de Mayo del año 2000.  Entre los días 28 y 29 de noviembre millones de compatriotas estamparon sus firmas en respaldo a la Revolución.

En medio del dolor de estas jornadas nos hemos sentido reconfortados y orgullosos, una vez más, por la impresionante reacción de los niños y jóvenes cubanos, que reafirman sus disposición a ser fieles continuadores de los ideales del líder de la Revolución.

En nombre de nuestro pueblo, del Partido, el Estado, el Gobierno y de los familiares reitero el agradecimiento más profundo por las incontables muestras de afecto y respeto a Fidel, sus ideas y su obra, que continúan llegando desde todos los confines del planeta.

Fiel a la ética martiana de que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”, el líder de la Revolución rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas de vida, insistiendo en que, una vez fallecido, su nombre y su figura nunca fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles u otros sitios públicos, ni erigidos en su memoria monumentos, bustos, estatuas y otras formas similares de tributo.

En correspondencia con la determinación del compañero Fidel, presentaremos al próximo período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, las propuestas legislativas requeridas para que prevalezca su voluntad.

Con razón, el querido amigo Bouteflika, presidente de Argelia, expresó que Fidel poseía la extraordinaria capacidad de viajar al futuro, regresar y explicarlo.  El 26 de Julio de 1989, en la ciudad de Camagüey, el Comandante en Jefe predijo, con dos años y medio de antelación, la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista, y aseguró ante el mundo que si se dieran esas circunstancias, Cuba continuaría defendiendo las banderas del socialismo.
La autoridad de Fidel y su relación entrañable con el pueblo fueron determinantes para la heroica resistencia del país en los dramáticos años del período especial, cuando el Producto Interno Bruto cayó un 34,8% y se deterioró sensiblemente la alimentación de los cubanos, sufrimos apagones de 16 y hasta 20 horas diarias y se paralizó buena parte de la industria y el transporte público.  A pesar de ello se logró preservar la salud pública y la educación a toda nuestra población.

Vienen a mi mente las reuniones del Partido en los territorios: oriental, en la ciudad de Holguín; central, en la ciudad de Santa Clara, y occidental, en la capital de la república, La Habana, efectuadas en julio de 1994 para analizar cómo enfrentar con mayor eficiencia y cohesión los retos del período especial, el creciente bloqueo imperialista y las campañas mediáticas dirigidas a sembrar el desánimo entre la ciudadanía.  De esas reuniones, incluyendo la de occidente, que presidió Fidel, salimos todos convencidos de que con la fuerza y la inteligencia de las masas cohesionadas bajo la dirección del Partido, sí se podía y se pudo convertir el período especial en una nueva batalla victoriosa en la historia de la patria.

Entonces pocos en el mundo apostaban por nuestra capacidad de resistir y vencer ante la adversidad y el reforzado cerco enemigo; sin embargo, nuestro pueblo bajo la conducción de Fidel dio una inolvidable lección de firmeza y lealtad a los principios de la Revolución.

Al rememorar esos difíciles momentos, creo justo y pertinente retomar lo que sobre Fidel expresé el 26 de Julio de 1994, uno de los años más difíciles, en la Isla de la Juventud, hace más de 22 años, cito:  “…el más preclaro hijo de Cuba en este siglo, aquel que nos demostró que sí se podía intentar la conquista del Cuartel Moncada; que sí se podía convertir aquel revés en victoria”, que logramos cinco años, cinco meses y cinco días, aquel glorioso Primero de Enero de 1959, esto último añadido a las palabras textuales que dije en aquella ocasión (Aplausos).

Nos demostró “que sí se podía llegar a las costas de Cuba en el yate Granma; que sí se podía resistir al enemigo, al hambre, a la lluvia y el frío, y organizar un ejército revolucionario en la Sierra Maestra tras la debacle de Alegría de Pío; que sí se podían abrir nuevos frentes guerrilleros en la provincia de Oriente, con las columnas de Almeida y la nuestra; que sí se podía derrotar con 300 fusiles la gran ofensiva de más de 10.000 soldados”, que al ser derrotados el Che escribió en su Diario de Campaña, que con esa victoria se le había partido la columna vertebral al ejército de la tiranía; “que sí se podía repetir la epopeya de Maceo y Gómez, extendiendo con las columnas del Che y Camilo la lucha desde el oriente hasta el occidente de la isla; que sí se podía derrocar, con el respaldo de todo el pueblo, la tiranía batistiana apoyada por el imperialismo norteamericano".

“Aquel que nos enseñó que sí se podía derrotar en 72 horas” y aún menos, “la invasión mercenaria de Playa Girón y proseguir al mismo tiempo la campaña para erradicar el analfabetismo en un año”, como se logró en 1961.

"Que sí se podía proclamar el carácter socialista de la Revolución a 90 millas del imperio, y cuando sus naves de guerra avanzaban hacia Cuba, tras las tropas de la brigada mercenaria; que sí se podía mantener con firmeza los principios irrenunciables de nuestra soberanía sin temer al chantaje nuclear de Estados Unidos en los días de la Crisis de los misiles en octubre de 1962.

“Que sí se podía enviar ayuda solidaria a otros pueblos hermanos en lucha contra la opresión colonial, la agresión externa y el racismo.

“Que sí se podía derrotar a los racistas sudafricanos, salvando la integridad territorial de Angola, forzando la independencia de Namibia y asestando un rudo golpe al régimen del apartheid.

“Que sí se podía convertir a Cuba en una potencia médica, reducir la mortalidad infantil a la tasa más bajas del Tercer Mundo, primero, y del otro mundo rico después; porque en este continente por lo menos tenemos menos mortalidad infantil de menores de un año de edad que Canadá y los propios Estados Unidos (Aplausos), y, a su vez, elevar considerablemente la esperanza de vida de nuestra población.

“Que sí se podía transformar a Cuba en un gran polo científico, avanzar en los modernos y decisivos campos de la ingeniería genética y la biotecnología; insertarnos en el coto cerrado del comercio internacional de fármacos; desarrollar el turismo, pese al bloqueo norteamericano; construir pedraplenes en el mar para hacer de Cuba un archipiélago cada vez más atractivo, obteniendo de nuestras bellezas naturales un ingreso creciente de divisas.

“Que sí se puede resistir, sobrevivir y desarrollarnos sin renunciar a los principios ni a las conquistas del socialismo en el mundo unipolar y de omnipotencia de las transnacionales que surgió después del derrumbe del campo socialista de Europa y de la desintegración de la Unión Soviética.

“La permanente enseñanza de Fidel es que sí se puede, que el hombre es capaz de sobreponerse a las más duras condiciones si no desfallece su voluntad de vencer, hace una evaluación correcta de cada situación y no renuncia a sus justos y nobles principios.”  Fin de la cita.

Esas palabras que expresé hace más de dos décadas sobre quien, tras el desastre del primer combate en Alegría de Pío, del que pasado mañana se cumplirán 60 años, nunca perdió la fe en la victoria, y 13 días después, ya en las montañas de la Sierra Maestra, un 18 de diciembre del año mencionado, al reunir siete fusiles y un puñado de combatientes, exclamó:  “¡Ahora sí ganamos la guerra! (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Fidel, Fidel! ¡Ese es Fidel!”)

Ese es el Fidel invicto que nos convoca con su ejemplo y con la demostración de que ¡Sí se pudo, sí se puede y sí se podrá! (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Sí se puede!)  O sea, repito que demostró que sí se pudo, sí se puede y se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba, o lo que es lo mismo,  ¡Garantizar la independencia y la soberanía de la patria! (Aplausos.)

Ante los restos de Fidel en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, en la heroica ciudad de Santiago de Cuba,  

¡Juremos defender la patria y el socialismo! (Exclamaciones de:  “¡Juramos!)  

Y juntos reafirmemos todos la sentencia del Titán de Bronce:  “Quien intente apropiarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha! 

 (Exclamaciones.)

¡Fidel, Fidel!  ¡Hasta la Victoria! 

(Exclamaciones de: “¡Siempre!)  (Exclamaciones de:  “¡Raúl es Fidel! y de:  “¡Raúl, tranquilo, el pueblo está contigo!”


VIDEO: Discurso de Raúl

Fuente:

Venezuela: la economía como arma de guerra

Por Marco Teruggi. Telesur

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Día a día el dólar sube, y el anuncio de una hiperinflación inducida está rondando. Los comerciantes remarcan precios en permanencia, el poder del Estado no se siente en fiscalizaciones, clausuras, sino que la impunidad de la especulación y la híper-ganancia es la realidad para millones.
 
Como si se tratara de una piedra que intenta desgastar, la derecha golpea y golpea sin pausa. Si un ataque no da los resultados esperados, entonces intenta otro. Nunca se sabe exactamente por dónde vendrá el nuevo cross, si golpeará en el estómago, la cara, por la espalda o en el tobillo. Que llegará es seguro, lo ha demostrado la dinámica política de los últimos años.

Estamos en medio de uno de esos momentos donde el impacto está en pleno desarrollo. El epicentro es el ataque sobre la moneda: el dólar ilegal paralelo pasó de 1.400 bolívares a 4.500 en un mes -500 puntos el día miércoles. Aumenta día tras día, hora tras hora, como una carrera criminal que tiene a millones atentos sobre los nuevos números -es conversación de supermercado- y las implicancias que eso tendrá en la vida de todos, en particular de los más humildes. Ese dólar, odiado por la mayoría, es el marcador en los hechos de los precios de los bienes y servicios.

La implicancia del ataque es múltiple, como un efecto dominó: disminuye el poder adquisitivo de la gente -de los ricos no, ellos viven en dólares- y las compras se hacen sobre los productos más necesarios, al bajar el consumo baja la producción en aquellos rubros que nos son prioritarios, las pequeñas y medianas empresas tienen dificultad para cubrir los costos fijos, y cuando eso pasa, se sabe, vienen los despidos. Atacar la moneda en esa escala es desencadenar una inundación. Y atacar la moneda nacional, quitarle la comida, los medicamentos y los productos de higiene a la gente, es lo que más sabe hacer la derecha en esta guerra no convencional: su método de desgaste revela la clase de enemigo al cual se enfrenta el proceso revolucionario.

Porque en las oleadas de ataques, la derecha suele equivocarse de tal manera cuando expone sus intenciones, que el chavismo se fortalece. Así pasó con el reciente intento de Golpe de Estado: el balance final fue un cerrar de filas al interior del movimiento bolivariano y una pelea a disparo público entre los dirigentes opositores. La fuerza de la contrarrevolución se encuentra en la cobardía, el anonimato, la batalla desde las sombras, sin nombre, sin rostro, sin hacerse cargo de los muertos, los precios y el odio. Ese es su mejor golpe para erosionar la piedra.

¿Cómo se hace para inflar artificialmente un dólar ilegal de esa manera? 

El sistema es el siguiente: el Banco de la República de Colombia permite que existan dos cambios de peso/bolívar en el país, el que dicta el ente como tal, y el que marcan las casas de cambio en la frontera. En otras palabras, desde la frontera establecen el precio de la moneda venezolana en Colombia. Ese es el origen del asunto, el nudo número uno, desde donde se le da ficción comercial sobre la cual se calcula el dólar ilegal. El segundo paso es: en base a la tasación de esas casas de frontera, una página web -Dólar Today- calcula cuál es el precio del bolívar respecto al dólar. Es decir que la cotización no depende de la oferta y demanda de dólares en Venezuela, sino de una fijación arbitraria, organizada dentro del plan de desestabilización internacional.

¿Quién está detrás de las casas de cambio y la página? En el primer caso, mafias vinculadas al expresidente de Colombia Álvaro Uribe, sus antiguos paramilitares reconvertidos en contrabandistas de alimentos, gasolina, medicamentos, y tenedores de las casas, y en el segundo caso, la operación es controlada desde los Estados Unidos por venezolanos golpistas y redes imperialistas.

El precio que marca Dólar Today es el que es utilizado por los comerciantes venezolanos, y eso, también es un engaño. Porque el mercado del dólar ilegal paralelo solo representa el 10% de las divisas circulante, los demás dólares son aportados por el Estado -centralmente del petróleo- y en su mayoría, el 90% a 10 bolívares por cada dólar. Es falso que los importadores tengan que comprar los dólares en el mercado paralelo -a 4.500 bolívares- para traer las mercancías e insumos para producir lo poco que producen. Es verdad en cambio que el negocio es comprar dólares del Estado a 10 bolívares, sobrefacturar desde el origen, e introducir en el mercado a dólar ilegal, obligar a los pequeños y medianos empresarios a seguir el ritmo, generar un aumento de precios en casi todos los rubros. Un negocio que da resultados dando en moneda nacional como extranjera.

No se trata de economía sino de estricta política. Es la forma bajo la cual logran desgastar la piedra, quebrar los ánimos, desgranar al chavismo desde abajo. El problema es que la experiencia histórica indica que el dólar y sus consecuencias irán en ascenso: en cada escenario electoral se ha intentado disparar el dólar -lo que demuestra que es planificado. Y lo que viene en Venezuela son justamente elecciones.


Hay un problema de impotencia, de no poder hacer. 

Porque la manera de combatir esta escalada es a través de políticas de Estado, medidas de la dirección política de la revolución. El amplio tejido de organización popular y movimientos sociales puede acompañar, radicalizar, proponer y etc., pero no tiene la capacidad de tomar decisiones macroeconómicas. Su capacidad de influencia, de poder, es limitada. Dependemos de medidas de la alta esfera.

¿Cuáles? La principal, planteada en varios análisis, es la de cortar una de las raíces principales. Ya que, por lo visto, el Gobierno de Colombia no derogará la resolución que habilita legalmente las casas de cambio de frontera, el Banco Central de Venezuela puede eliminar el convenio con el Banco de la República de Colombia que permite la libre convertibilidad del bolívar y el peso en la frontera: sería necesario, para cambiar moneda venezolana por colombiana y viceversa, pasar por una tercera moneda, en este caso el dólar. Eso quitaría la posibilidad de destruir el bolívar desde la frontera, base de la arquitectura del dólar criminal. Tal vez el monstruo de mil cabezas que es la guerra económica lograría emerger por otro lado, pero pelearíamos con todas las armas que tenemos. Hoy la dirigencia denuncia la criminalidad del ataque, no parece disparar sobre la raíz.

La situación preocupa. Día a día el dólar sube, y el anuncio de una hiperinflación inducida está rondando. Los comerciantes remarcan precios en permanencia, el poder del Estado no se siente en fiscalizaciones, clausuras, sino que la impunidad de la especulación y la híper-ganancia es la realidad para millones. Esa es la mejor arma de la derecha para las elecciones. ¿Cuántos más rounds podremos aguantar contra las cuerdas? Como decía el cantor Alí Primera: hay que espantar al perro antes de que eche la meada.

2 de diciembre de 2016

Fidel es Cuba

 Por


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Caminaba con dificultad, pero sin ayuda. Los asistentes avanzaban a su lado, pendientes de su paso, pero imagino que ordenó que lo dejasen solo. Se sentó en su puesto, el suyo para siempre, aunque ya no era formalmente miembro del Comité Central. Trans­cu­rría la última sesión del 7º. Congreso del Partido. Y habló. Su voz de Co­mandante en jefe recuperó el tono exacto de sus grandes discursos, aunque a veces se adelgazaba, como el sonido de una estación de radio mal sintonizada. Hay algo, sin embargo, que nunca se apagó en Fidel: sus ojos penetrantes, alertas, irradiaban luz. Las fotos que le tomó su hijo, recogidas en un bello álbum de supuesto retiro, lo confirman. Fidel era ya un anciano, un abuelo algo encorvado, pero sus ojos seguían siendo jóvenes. Habló, y todos sentimos que se despedía:



"Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo, fue capricho del azar. (…) A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá.

Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala. He votado por todos los candidatos sometidos a consulta por el Congreso y agradezco la invitación y el honor de escucharme. Los felicito a todos, y en primer lugar, al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo".


"Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible".

Era, por supuesto, un Congreso de comunistas, y Fidel quería reafirmar ante sus delegados, y ante la historia, que se­guía siendo comunista. Martí había escrito a su amigo Mercado poco antes de morir en combate: «Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad». Fidel compartía la misma convicción del Maestro: «A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos». Pedía, además, confianza, lealtad a los principios, unidad.

Probablemente, mi hijo menor conserve en su memoria al Fidel de los últimos quince años, al del siglo XXI. Lo recordará como un anciano enérgico y venerable. Pero mi generación lo vio de otra manera. Para nosotros fue un padre omnipresente, que aparecía en la escuela habanera, conversaba con sus alumnos —podía hasta jugar baloncesto con ellos—, y unas horas más tarde reaparecer en Santiago o Bayamo. Toda la vida de mi generación está signada por su presencia, por su magisterio expuesto en largos e imantadores discursos, y por su leyenda renovada.

Cada generación de cubanos, en los úl­­timos sesenta años, tiene su propia imagen de Fidel y las fotos que lo fijan como recuerdo de familia: en el Moncada, saliendo de la cárcel de la entonces Isla de Pinos, en México, o en el yate Granma, con su fusil en las montañas de la Sierra, saludando al pueblo eufórico durante el trayecto de la Caravana de la Libertad por las calles de Santiago o de La Habana, saltando del tanque durante la batalla de Girón, cortando caña, de recorrido por calles, escuelas y fábricas, bajo la lluvia y los vientos de todos los huracanes, los me­teorológicos y los políticos.

«He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días», escribió el Che al despedirse, en las grandes autocríticas, poniendo el pecho aquel 5 de agosto en La Habana, caminando él primero por el sendero que instaba a recorrer.


Las imágenes recorren la segunda mitad del siglo XX: Fidel junto a Frank País, a José Antonio Echeverría, junto a Malcolm X, a Amílcar Cabral, a Neto, a Mandela, junto al Che y a Camilo, junto a Raúl, su hermano de sangre y de ideales, junto a Lázaro Cárdenas, a Sal­vador Allende, a Omar Torrijos, a la recién estrenada Revolución sandinista, a Hugo Chávez, a Evo y a tantos otros. Fidel es también —y en eso yerran los analistas del Imperio— el pueblo de Cuba. Por eso me gusta el cartel que Ares hizo para el Congreso de la Uneac: «Cuba post-Castro» se llamaba provocadoramente, y en él aparecía el rostro multiplicado de Fidel. Todos los cubanos tendremos desde hoy el difícil compromiso de ser Fidel, de ser cómo él, como el Che, como Martí. Glorioso el pueblo que tiene referentes tan altos. 

Murió el día que conmemorábamos el 60 aniversario de que el yate Granma zarpara del puerto mexicano de Tuxpan; pero no murió, zarpó nuevamente, Fidel es una Isla que navega hacia la Isla de Utopía, Fidel es Cuba, que no arría velas, siempre en mares procelosos, buscándose a sí misma, reconstruyéndose para alcanzar el máximo imposible-posible de justicia, de solidaridad, de belleza. 

Ha zarpado Fidel, 60 años después, por los mares de la Historia. 

¡Viva Fidel! 

¡Viva la Revolución Cubana!

1 de diciembre de 2016

El último acto de Fidel

Por Harold Cárdenas Lema, en La Joven Cuba
Este es el momento de la definiciones. La muerte de Fidel Castro ha sido el parteaguas ante el cual nadie puede esconderse y quien no se ha levantado ahora, no lo hará nunca. La despedida del Comandante ha sido el acontecimiento político más importante de la última década para la simbología revolucionaria. Nos ha recordado algunas esencias y ha señalado públicamente el lugar de cada cuál. El último acto de Fidel fue definir a cada cubano, y era necesario.
Foto: Juvenal Balán (Granma)
No existen los revolucionarios a medias y llegado el momento, no es respetable quien no toma partido. La dicotomía principal sigue siendo revolución-contrarrevolución. La actitud tomada ante la muerte del líder cubano dice mucho de cada persona, los silencios y las ambigüedades dicen aún más. Mañana podremos apelar a la crítica para cambiar lo que deba ser cambiado, podemos ver que Fidel no era perfecto, podemos matizar lo que se quiera, pero esta era la semana de rendirle homenaje. Y algunos han fallado esa prueba.
Los símbolos son más peligrosos que los hombres, el Che creció aún más después de su muerte y Fidel va por ese camino. Estos días los recordaremos por el resto nuestras vidas. He visto personas que existen al margen de la política quedar afectados por esta noticia. Como cuando ocurrió el Maleconazo en el 94 y quienes gritaban abajo gritaron arriba en cuestión de segundos al ver a Fidel Castro. Él toca la fibra de los cubanos, a veces nuestras imperfecciones nos hacen perder el rumbo hasta que llega un ser incólume que nos recuerda ser consecuentes. Tampoco significa que sea perfecto, ni es necesario que lo sea.
Por estos días celebran su muerte los marginales del capitalismo, los que sueñan con el dinero que nunca tendrán pero temen que el socialismo se los quite. En contraste a ellos una plaza se llena de cubanos en despedida, los que nunca celebraron siquiera la muerte de Fulgencio Batista u Orlando Bosch. Hay valores humanos que no podemos perder. Y si la muerte de Fidel ha delimitado la conciencia de cada uno, de paso nos convierte en mejores personas. El guerrillero cubano sigue siendo útil donde quiera que esté, quizás lo que unos suponen el fin en realidad sea solo el comienzo.

29 de noviembre de 2016

De una abuela cubana, hija de españoles

Por Lina Rey Gallego


¿Por qué lloras abuelita?  Me preguntaba Mariana, mi nieta de 4 años. Es que ha muerto Fidel nena y es como si hubiera muerto nuestro padre. El padre de todos los cubanos, le respondo.

Pocos oyeron la noticia el 25 de noviembre por la noche. A otros los llamaron desde el exterior amigos o familiares. La mayoría nos enteramos el 26 en la mañana.

Mi hija tocó la puerta de nuestra habitación y nos preparó como quien se apresta a dar la inesperada noticia del deceso de un familiar. El grito no salió de la garganta. Salió del corazón. Era un dolor desgarrador que nos unió a los tres en un abrazo. Se nos fue Fidel. El momento que no queríamos que hubiese llegado jamás. El inevitable. El momento ansiado por la execrable gusanera de Miami que tan pronto conoció la noticia comenzó impúdicamente a festejar.

Millones de hombres y mujeres en el mundo lloran hoy con los buenos cubanos la partida del hermano. Anónimamente llevan flores a las embajadas de Cuba y muestran su amor y su solidaridad con nuestro pueblo.

La bulliciosa Habana amaneció en silencio. Hasta los protestones de siempre se recogen con el impacto de la noticia.

Fidel se ha unido en la eternidad de los grandes a su hermano Ernesto, nuestro Che; a Chávez su hijo de ideas y acción; a Almeida, su hermano de tantas batallas; a Camilo, que apenas llegó a disfrutar el triunfo de la Revolución, y a tantos y tantos otros que la muerte, implacable arrancó de nuestro lado.

Fidel se ha ido. El valiente guerrillero. El líder que siempre estaba en la primera línea de combate. El estadista preclaro que, como alguien dijera, viajaba al futuro y regresaba para contarlo. El hombre que hablaba con su pueblo y era capaz de explicarle las situaciones más difíciles y guiarlo hacia su objetivo. ¿Qué jefe de estado ha sido capaz de mantener millones de personas de pie en una plaza atentos a su palabra durante horas, a veces hasta siete horas, sin que nadie abandone su puesto, cual soldados defendiendo su trinchera?

Cuba es libre, soberana y socialista por Fidel. Al igual que Martí, su maestro, supo que la clave del éxito en la lucha antiimperialista  por la independencia era la UNIDAD del pueblo en torno a un partido único.

Cuando pocos contaban con la sobrevivencia de la Revolución después de la caída de la URSS, cuando Cuba entera era un “apagón” y los cubanos parecían espectros de tan delgados, Fidel supo inculcar la esperanza y la convicción de que seguiríamos adelante y  que había que salvar la Revolución. Y lo logró.

¿Cuál era el  misterio de este gran  hombre? ¿De dónde surgía esa luz y esa energía que desprendía su presencia? ¿De dónde procedía su magnetismo? 


Último discurso del camarada Fidel Castro Ruz.

Contaba una periodista que hace años, en un viaje a cierto país de América Latina, le llamó la atención que algunas personas no conocían el nombre de su propio presidente y sin embargo al conocer  que era cubana, enseguida le hablaban de Fidel. Y es que Fidel es Cuba.

¿Qué era Cuba antes de Fidel, antes de 1959? Nada. El traspatio de los yanquis que venían a pasar su fin de semana en casinos y demás. Pero, como cantaba Carlos Puebla, “llegó el Comandante y mandó a parar”

Fidel le dio luz al entendimiento de su pueblo. “No te vamos a decir cree, te vamos a decir lee” y así se hizo la Campaña de Alfabetización. Y los cuarteles se transformaron en escuelas, y se  llevó la enseñanza al más recóndito lugar del país y ya no hubo más niños sin escuelas. Y cada cubano, sólo por la condición de serlo, tiene derecho a una asistencia  médica gratuita. Y los médicos de Cuba han llegado a todas partes del mundo, porque Fidel nos enseñó que solidaridad no es dar lo que nos sobra, sino compartir lo que se tiene. Pero sobre todo nos hizo una nación digna.

No alcanzan las cuartillas para los recuerdos. Las Zafras del Pueblo, los trabajos voluntarios, las Milicias, las plazas llenas en los 1º de mayo, las batallas por el regreso del niño Elián, por la liberación de los Cinco Héroes. Y antes, La Coubre, Girón, la crisis de Octubre, la lucha contra bandidos en el Escambray, las marchas por la liberación de los pescadores secuestrados. Las protestas  por las agresiones yanquis. Las quemas de cañaverales, la fiebre porcina. Sabotajes y atentados. Unos tras otros y Fidel resistiendo y su pueblo con él.

La siembra de escuelas por todos el país, el desarrollo de la cultura porque como dijera Martí hay “que ser cultos para ser libres”. El desarrollo de la ciencia en Cuba porque visionariamente Fidel supo que Cuba debería ser un país de hombres de ciencia y ese empeño ya está dando sus frutos.

Fidel, tan grande que se sale de la Isla y se multiplica en América Latina y llega a África, de donde los cubanos se retiraron tras la victoria llevándose tan solo los restos de sus hermanos caídos.

Fidel, que ante la mirada atónita o burlona de algunos jefes de estado, alertaba en 1991 que una especie estaba a punto de perecer, la especia humana. El primero en hablar de la urgente necesidad de cesar la desaforada explotación de los recursos naturales y frenar el cambio climático. Un tema que hoy es agenda obligada de los jefes de estado.

¡Qué grande Fidel! ¡Qué suerte que mi padre hubiera elegido tu Patria para hacerla mía! ¡Cuánto honor haber caminado esos 62 km hasta Girón en homenaje a la proeza de aquellos inolvidables días! Y haber subido al Pico Turquino, y haber participado en las escuelas al campo y haber recogido tabaco y haber aprendido a empuñar un fusil para defender la Patria y haber marchado una y otra vez por la Plaza. Gracias a ti y a tu Revolución, que nos acogieron a mi padre y a mí fui universitaria y lo es mi marido, condición impensable para su humilde familia. Lo son mis hijos y hoy mis nietos tienen una infancia feliz.

Nos dejas una Cuba con una tasa de mortalidad infantil de 4,2 por cada mil nacidos vivos. Una esperanza de vida de 78 años para los hombres y 80 para las mujeres. Cuatro vacunas contra el cáncer y muchos logros más. ¿Qué país en vías de desarrollo, bloqueado, con escasos recursos naturales, puede exhibir esos logros? 

A nosotros nos toca preservar tu obra y consolidarla. Ya lo decías en 1992 «Argumentos tenemos millones para defendernos; el capitalismo es indefendible, el imperialismo es indefendible; el socialismo, cualesquiera que sean los errores que puedan cometer los hombres —y no habrá ninguna obra humana en que los hombres no cometan errores—, es lo más noble, lo más justo y lo más digno que se pueda llevar a cabo».

¡Qué legado nos dejas Fidel! Gracias por tu obra. Gracias por tus ideas. Gracias por tu ejemplo.

No te decimos adiós Comandante porque como  dijera Martí : “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. Y tu obra nos insta a celebrar tu vida en el momento de tu partida.

                                               ¡Hasta Siempre Comandante!

27 de noviembre de 2016

El legado del camarada

Por Nestor Guadaño

En la odisea del cerebro navegante,
cada arribo, cada nueva tempestad,
le hace pensar en todos los instantes, 
cuanto en su vida, de bueno o malo habrá,
                            
                             pero si la tormenta barre para adentro,
                             si la justicia, busca portavoz,
                             solo encuentra defensor más diestro,
                             al capitán, sin dueño y sin temor.

Hacer capitán del caído u olvidado,
entusiasmar al río, con un fin,
subir consciente los mundos inexplorados,
de la cultura de clase por venir,

                             porque el ser humano, es más que el universo,
                             la falta de trabajo, exige igualdad,
                             o derechos iguales del sexo contrario,
                             lo hoy logrado, nunca debe quedar atrás.

Retrocediendo del camino conseguido,
del colectivo instinto por ser feliz, 
impide avanzar los impulsos creativos, 
excusas, desaniman buscando el dormir,

                             mas la lluvia al fango renueva,
                             como un huracán llamado Revolución,
                             arrastra las ideas y a los pobres eleva,
                             una voluntad de radical transformación.

Se acabarán las caretas y las clases,
las naciones, banderas y patrón,
una economía habrá de comunes intereses,
por el pan, el trabajo y la canción,

                             pero construir las puertas de los deseos,
                             requiere estudio perenne para analizar,
                             la línea y aspiraciones consecuentes del obrero,
                             el vínculo de su rabia luchadora de verdad.

Aprenderemos de la ola de fracasos,
quitaremos a los débiles la voz,
aguantando inquebrantables los principios,
del partido leninista con sudor,

                             y aunque el esfuerzo no tenga descanso,

                             o algunos abandonen la faena sin terminar,
                             surgirán del pueblo, nuevos proletarios,
                             que hagan del Comunismo, su meta y libertad.

 che_fidel