25 de septiembre de 2018

En Cuba la solución a largo plazo no está en el sector privado, sino en una empresa estatal socialista más eficiente

Por Cuba Información.

Carlos Ávila Villamar es un joven escritor cubano, estudiante de Letras en la Universidad de La Habana y agudo analista de temáticas políticas, económicas y culturales sobre su país. Dirige la revista "Upsalón", publicación literaria de su facultad.

Repasamos algunas de las temáticas que analiza en sus artículos, como "el mito del emprendedor" en Cuba, "la democracia latinoamericana" o la convivencia de dos sistemas económicos en la Isla que generan lo que denomina un "país nuevo" y un "país viejo".
Conversamos sobre las aspiraciones de la juventud cubana y sobre el relevo en la dirección política de la Revolución, a quien da un voto de confianza. Aunque advierte sobre los riesgos, en cualquier revolución, de los "oportunistas" surgidos al calor de la burocracia.



Equipo de grabación: Esther Jávega y José Manzaneda. Edición: Ana Gil. 

Enlaces:

Artículos del autor en "La pupila insomne"

9 de septiembre de 2018

Musulmanes de Tayikistán reconstruyen la estatua de Lenin

Por J. L., en Un Vallecano en Rumanía.

Los medios de propaganda del capital de Asia Central y el resto de Rusia se han sentido intrigados por la historia de un grupo de clérigos musulmanes en el sur de Tayikistán que han decidido dedicar las donaciones semanales de sus congregaciones para reparar una estatua de Lenin, el líder de la revolución bolchevique.
Imagine similară
Lenin, Sharitus

Los imanes de Shahritus colocaron de nuevo la estatua del líder comunista ruso en el zócalo en el centro de la ciudad, del cual el anticomunismo gubernamental de la actual Rusia lo había derribado hace dos años.


Aparte de repintar la estatua en color dorado, se ha reparado una mano que le ha sido reemplazada.


Mehriniso Rajabova del Consejo de imanesde Shahritus declaró que "Repararon la estatua, limpiaron el parque alrededor del monumento y arreglaron las fuentes".


La estatua de Lenin fue erigiada en Shahritus en 1980, y fue la más alta de todo el sur de Tayikistán. Después de la independencia, 11 años después, después de que las autoridades derribaran la mayoría de las estatuas del líder bolchevique, corrió la misma suerte que aquellas
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La de Shahritus no fue destruida, sino que fue enviada a la aldea de Obshoron, donde languidecía en el patio de un constructor
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Los imanes no explicaron oficialmente por qué financiaron el regreso de Lenin a Shahritus, pero una parte de la prensa de Tayikistán, en su mayor parte contraria a la medida (no obstante, en el régimen ruso los medios de información están al servicio, como en todos las dictaduras capitalistas, a los intereses de los grandes magnates y corporaciones), señala que la comparación de la situación lamentable de la actual Tayikistán con la de los años de República Soviética hace obvias las razones.


Para ello, conviene recordar las palabras de Agayev, clérigo de la mezquita de Jachmas, en Azerbaian, en la Conferencia de Musulmanes celebrada en 1970 en Taskent, Uzbekistán: «Me alegro de que muchas reglas socialistas sean la plasmación del sueño del profeta Mahoma».

En primer lugar, cada vez más gente entiende en Tayikistán, como en la mayoría de las antiguas Repúblicas Soviéticas, que si no hubiera sido por Lenin y el comunismo hoy estarían en similares condiciones que a principios del siglo XX; en segundo lugar, a pesar de la propaganda anticomunista de la persecución de los soviéticos a la religión, en realidad durante la existencia de la URSS los cultos fueron libres y, al contrario, la relación del Partido Comunista con las religiones fue de colaboración y potenció el bienestar de los fieles en las repúblicas de mayoría musulmana.


No obstante, gran parte de los movimientos musulmanes de las repúblicas del Caúcaso y Oriente apoyaron a los bolcheviques tras la Revolución y, sobre todo, en su lucha contra Hitler en la Gran Guerra Patria y, en conclusión, los musulmanes y la mayoría de los imanes reconocen que la URSS apoyo el desarrollo de la religión alejándola de los radicalismos fanáticos que, sin embargo, fomentan Estados Unidos o la U.E. en otros paises como Arabia Saudí o Afganistan y, en general, en lo que actualmente se denomina como Estado Islámico.

No obstante, como se podía leer en el artículo de Ibraguim Sarikulov de la revista Musulmane sovietskogo Vostoka , "los clérigos comentan que la construcción del socialismo la auguraron sus libros sagrados. Ya no callan el hecho de que los éxitos alcanzados por la URSS en todos los campos se deben al carácter del régimen soviético. Se amplía el aporte que hacen los creyentes a la causa de la edificación de nuestra sociedad" o que, "en 1984, cuando el país celebró el 60 aniversario de la formación de las repúblicas soviéticas de Uzbekistán y Turkmenistán, el muftí Shamsutdinján ibn Ziautdinján ibn Ishan Babaján, presidente de la Dirección de los Musulmanes de Asia Central y Kazajstán, en su mensaje a los fieles subrayó que los pueblos de estas repúblicas, con la ayuda de todas las naciones de la URSS, en un plazo históricamente corto se liberaron de la miseria, la oscuridad y la falta de derecho, alcanzando la justicia social y la civilización moderna".

Igualmente, Seid Baraka Molla Shamsuddovla, director de la revista El Islam en el siglo actual (Bangla Desh) declaró que: «Al visitar vuestro país, me convencí de que aquí los musulmanes viven bien, gozan de todos los beneficios de la civilización, obtienen una instrucción moderna, disfrutan de los servicios de la sanidad gratuita y no sufren del desempleo. La URSS no es un Estado musulmán, pero está claro que el Gobierno soviético concede a los trabajadores musulmanes derechos y oportunidades inaccesibles para ellos en muchos Estados musulmanes».

8 de septiembre de 2018

China entrega a Cuba el mayor parque solar fotovoltaico con que contará la nación caribeña

Por Mireya Ojeda Cabrera, para Cuba Debate.




El excelentísimo señor Chen Xi, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Popular China en Cuba entregó en Yaguaramas, municipio cienfueguero de Abreus, la llave que simboliza la puesta en explotación de los parques solares de 9 Mega Watts, incluyendo el de Pinar del Río, con asistencia de su país.

Chen Xi en la ceremonia de terminación del Proyecto cienfueguero de 5 MW pico de capacidad de generación, el mayor del país, financiado por el Gobierno de la República Popular China reconoció a los trabajadores y técnicos que contribuyen al éxito de los dos parques, por la ayuda al feliz desarrollo para la economía cubana.

“Agradecer a los ministerios cubanos relacionados al proyecto, a las autoridades de la provincia de Cienfuegos y de Pinar del Río” subrayó ante representantes de las empresas eléctricas de ambas provincias.

Destacó la colaboración de los gobiernos y pueblos, así como la confianza, hermandad y solidaridad en los 58 años de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

“Cuba ha sido el país que recibe más colaboraciones chinas en América Latina y uno de los socios más importantes. China ha sido también objeto de gran solidaridad y apoyo por parte del gobierno y pueblo cubano en muchas áreas” afirmó el embajador.

Puntualizó que la tecnología China es excelente y de mayor calidad y que en Cuba tenemos un Sol de primera calidad, el mejor de América Latina. Motivos por lo que los gobiernos trabajan en la segunda etapa en otras provincias, con una mayor potencialidad.

Sobresalen otras áreas tecnológicas, incluyendo la agricultura y la inmobiliaria, esta última mediante apartamentos y casas para vender a los extranjeros y cubanos.

Rubén Cid Carbonell, Viceministro de Energía y Minas dijo que pese a las dificultades del Bloqueo Económico y Comercial de los Estados Unidos, casi la totalidad de los cubanos tenemos acceso a la electricidad.

“Trabajamos en dos parques eólicos en la provincia de Las Tunas, precisó, en parques solares fotovoltaicos a la largo del país y en varias Bioeléctricas mediante diferentes esquemas financieros y con instituciones chinas además de la colaboración y ejemplo es Yaguaramas, parte del proyecto de construcción de 21 MW pico que financia el MOFCOM (Programa del Ministerio de Comercio de la República Popular China).

“Yaguaramas sumado a Pinar del Río constituyen la primera etapa de la donación, agregó, y los dos parques concluidos este año aportarán 13 mil 500 Mega Watts hora anuales y disminuirán la carga contaminante en 11 mil 300 toneladas de CO2 anualmente”.
Señaló que en menos de 90 días de generación han aportado al Sistema Eléctrico Nacional más de tres mil 500 Mega Watts hora y dejaron de emitir a la atmósfera unas tres mil toneladas de CO2”.

Montaron en el parque de Yaguaramas 19 mil 440 paneles con ocho mil cien mesas valoradas en 17 millones de pesos.

Junto con la miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Lidia Esther Brunet Nodarse asistieron la Señora Zhang Xiaoqing, Agregada Económico Comercial de la Embajada de la República Popular China en Cuba, Mairelys Pernía Cordero, Presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular y Vilma Sánchez, Directora de Política Comercial para Asia y Oceanía, del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.


El regalo de China al pueblo alemán: una estatua de Marx

Por Manos fuera de China.
 


La ciudad natal del filósofo recibe la estatua
 
Una estatua de Karl Marx es transportada en una caja a Trier, Alemania. Una escultura de bronce, donada por China ha llegado a su ciudad natal de Trier, en el oeste de Alemania. En esta pequeña ciudad del oeste alemán donde hoy habitan aproximadamente 100.000 personas nació Karl Marx en 1818 y este año se celebra el segundo centenario de ese nacimiento.

Dicho reconocimiento se dará a conocer en mayo de este año en conmemoración del 200 aniversario del nacimiento de Marx. La estatua medirá cinco metros y medio de alto, incluyendo la base. Esa altura se explica por la fecha de nacimiento de Karl Marx; 5 de mayo (5/5) de 1818.



Fuente: Clarín

* Después de haber intentado encontrar información objetiva e imparcial referente a este noticia, finalmente encontramos un periódico online que nos la facilitaba: Clarín. Curiosamente algo tan sencillo como limitarse a transmitir un hecho concreto, que China regalaba a Treveris una estatua de Carlos Marx... Resultó ser una auténtica odisea; todos los noticieros occidentales, desde los más reputados hasta los más desconocidos arremetían contra el país asiático al informar del suceso con títulares capciosos, opiniones parciales agresivas, recurriendo a estereotipos políticos sin fundamento y a otras técnicas 'periodísticas' tan poco respetuosas como profesionales. Agradecemos a Clarín la nota de prensa rigurosa y despolitizada.

La mezquindad es la redactora de las noticias en Occidente. Semejante antisinismo y anticomunismo sólo pueden provenir de unas mentes totalmente enajenadas por la doctrina supremacista y colonialista de Occidente, una ideología que cree fervientemente en que el capitalismo occidental tiene el derecho de someter al resto de pueblos del mundo y a la clase trabajadora.

"Los capitalistas llaman libertad de prensa a la libertad de compra que tienen los ricos sobre la prensa, a la libertad de servirse de la riqueza para fabricar y falsificar lo que se llama la opinión pública" - Lenin

FSM en solidaridad con los obreros en Rusia.

La Federación Sindical Mundial manifiesta su apoyo y solidaridad con los trabajadores de la Federación Rusa, que se oponen y luchan contra los planes del Gobierno, que intenta aumentar la edad de jubilación para mujeres y hombres trabajadores.

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A fecha de hoy, la ley de la Unión Soviética de 1928 sigue vigente, según la cual la edad de jubilación máxima es de 55 para las mujeres y de 60 para los hombres. La Unión Soviética fue el primer estado en el mundo en votar e implementar una ley como esta.

En aquel momento, esta ley del poder socialista dio por todo el mundo capitalista un impulso a los trabajadores mundialmente, para exigir tales regulaciones a favor de los obreros en sus países. Al mismo tiempo, jubilarse en los 55 para las mujeres y en los 60 para los hombres, corroboró la superioridad del socialismo frente a la barbarie capitalista.

En la actualidad, el Gobierno de la Federación Rusa intenta abolir esta ley a favor de los trabajadores, entre otros. Los empleados están reaccionando.

La FSM está del lado de los trabajadores y unimos nuestras voces con ellas de las personas de a pie. Respaldamos las demandas justas de la clase obrera de Rusia, para quienes la familia de la FSM alberga sentimientos como aprecio, respeto y camaradería.

El Secretariado.
 

Abolicionismo ¿Por qué?

Por Colectiu Feminista de Castelló “En Clau DE DONA”

Los términos que siguen ensombreciendo las discusiones populares sobre la prostitución se refieren a la sexualidad masculina, supuestamente tan natural e incontrolable, que hace “necesaria” la prostitución, que es “el oficio más antiguo del mundo”, que ha estado y siempre estará con "nosotros" y no sólo eso, sino que siempre debe estar con "nosotros" dada su utilidad para canalizar una sexualidad de otra manera impredeciblemente bestial.

El abolicionismo niega que la incontinencia sexual masculina sea natural y afirma que toma la forma que tiene debido a su construcción social e histórica. En consecuencia, no hay nada de natural en la institución de la prostitución, su artificio es absolutamente evidente dado que implica el pago, generalmente de dinero (lo cual no ocurre en la naturaleza). 


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Las afirmaciones sobre las necesidades de la sexualidad masculina a menudo se alían con argumentos pretendidamente filosóficos, según los cuales la prostitución se describe como un acuerdo consensuado entre individuos (supuestamente libres), en el que uno ofrece sexo y el otro acepta pagar por ello. 

Esta imagen común ocluye por completo la industria de la prostitución que está detrás y entra en juego en cada transacción individual, tal como ocurre con los monopolios, que determinan los precios y las condiciones. 

La prostitución es un negocio de proporciones siderales. Esa es la razón por la cual la burguesía internacional proxeneta y sus instituciones están apoyando con millones de dólares anuales la legalización de la prostitución; el capitalismo quiere blanquear y sostener esos negocios. El liberalismo (la autodeterminación, la idea de que cada una/o puede decidir cualquier cosa que hacer con su cuerpo) y la pantalla de los DDHH para las mujeres en situación de vulnerabilidad, son las dos fuentes “filosóficas” en las que abreva este apoyo internacional. 

El abolicionismo propone:
En primer lugar, la despenalización completa de las mujeres "prostitutas". 

En segundo lugar, siguiendo el modelo nórdico, propone la ilegalización de la compra y de las actividades asociadas de proxenetismo. 

En tercer lugar, propone la provisión de "rutas de salida" a través de programas de apoyo para aquellas mujeres que desean abandonar el sistema. 

Siguiendo el ejemplo de la ley francesa, propone la implementación de programas para aumentar la conciencia pública de que la prostitución está vinculada a una forma perversa de mercantilización del cuerpo, en la que, al contrario de cualquier otra venta en que el precio y las condiciones las pone el vendedor, aquí las pone el comprador. Además, la mercancía no es comercializable, como no lo es un órgano, ni un vientre, ni un hígado, ni un corazón. 

El hecho de considerar que el sexo de una mujer puede venderse, la cosifica, nos cosifica a todas y debe ser considerado como "una forma de violencia contra las mujeres", de tal modo que es el mismo núcleo del sistema de prostitución el que es constitutivo de violencia.  Por lo cual no es posible aceptar que son “trabajadoras” porque realmente son víctimas de explotación de un sistema intrínsecamente violento. Y, puesto que no son trabajadoras, crear para ellas un sindicato es más contradictorio, absurdo, cínico y violento de lo que sería crear un sindicato en Bangladesh, donde existe la esclavitud infantil, con la intención de que dicho sindicato reclame los “derechos” de los niños “esclavos” y consiga para ellos unas condiciones de “trabajo” más “dignas”, con la excusa de que hay niños que “quieren” trabajar. Decimos que es más cínico y violento en el caso de la prostitución porque la actividad a desarrollar implica la degradación humana, no sólo la conculcación del derecho a no realizarla.  

La prostitución ES Violencia Contra la Mujer (VCM) puesto que comparte rasgos de asimetría de género; privilegio masculino; invasión de los cuerpos de las mujeres, forma parte de una serie ininterrumpida de elementos o actos de violencia y violación en las vidas de las mujeres, la violación es parte central del sistema de la prostitución y con cada violación se renueva el mensaje de dominación masculina sobre todas las mujeres. 

Existe un reconocimiento generalizado, por supuesto, de que la prostitución y los actos de prostitución se asocian frecuentemente con la violencia, pero el abolicionismo, insistimos, se basa en el entendimiento de que la prostitución es violencia contra las mujeres, contra todas las mujeres. Y si el sistema de prostitución se entiende como violencia (y no meramente asociado con ella), entonces sus operaciones no pueden defenderse como libertad. 
 
Añadiendo a ello que se trata de explotación, dada la relación intrínsecamente asimétrica entre el comprador y el vendedor, y con amplio sesgo de género, pues casi todos los compradores son hombres, y la mayoría de los "vendedores" son mujeres. 

Tom Meagher, que ahora trabaja para la abolición en Irlanda, afirma: 

“cuando un hombre paga a una mujer por sexo, no es su consentimiento lo que compra sino la suspensión de su deseo de no consentir”. 
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Los opositores políticos al abolicionismo tienen otras razones poderosas, tal vez las más poderosas, para defender la legalización de la prostitución. Si tenemos en cuenta que en los Sistemas de Contabilidad Nacional ya se reflejan los pingues ingresos de la industria del sexo, solo falta un pequeño paso para exigir el ingreso de los impuestos consiguientes, engrosando de una forma miserable las arcas del estado. Por otra parte, se sitúan del lado del poderoso Lobby de dicha industria, que, a partir de la legalización consigue que el proxeneta se convierta en respetable empresario, y que las empresas del sexo entren legalmente en el libre mercado a competir por el incremento de su producción, lo cual sólo puede producir más precariedad a las víctimas de su explotación que ellos llaman “trabajadoras”.

Según testimonio de las víctimas en Nueva Zelanda, donde se despenalizó el comercio sexual, las consecuencias fueron, entre otras, las siguientes: “los proxenetas se convierten en ‘legítimos empresarios’; el aumento en el número de mujeres en los burdeles; la mayor demanda, por parte de los hombres, de precios más bajos y más ‘servicios extra’; la normalización de prácticas sexuales no deseadas, como practicar sexo sin condón”. Mientras los dueños de los burdeles y el proxenetismo, multiplicaron sus beneficios astronómicamente.

Lo mismo ha ocurrido en los países europeos, como Holanda o Alemania, que han despenalizado el comercio sexual, mientras se incrementa el número de macroprostíbulos que ya nos abordan. 

En el intento de confundirnos para obligarnos a aceptar lo inaceptable, se difunden falsas polémicas sobre la fiabilidad o no de los datos que intentan evaluar las consecuencias. 

Pero es difícil cuestionar resultados como los de Alemania:
• El beneficio total es de 14.6 billones de euros con 3500 burdeles registrados Estos son los números oficiales. Hay muchos burdeles en apartamentos que no están registrados oficialmente y por tanto no se reflejan en estas cifras. 
• La creación de mega-burdeles con capacidad para acomodar a 1000 (e incluso más) compradores de sexo a la vez. 
• El crecimiento de la demanda: Hace 15 años se estimaba que había 400.000 mujeres en la prostitución. Hoy muchos oficiales de policía dicen que el número se ha incrementado en al menos un 30% 
• Ya no es necesario ir a Thailandia en busca de turismo sexual, se pueden ver turistas de todo el mundo llegando en grupos a Alemania que son trasladados en autobuses desde el aeropuerto de Fráncfort directamente a los megaburdeles.
• Tenemos Burdeles con “tarifa  plana”: por 70€ se ofrece a los clientes una cerveza, una salchicha y mujeres ilimitadas. 
• Una cadena de estos burdeles con tarifa plana llamada “Pussy Club” llegó a los titulares de los periódicos cuando, en su inauguración, en el mes de junio de 2009, 700 hombres hicieron cola para acceder al lugar. Las largas colas en las puertas de las habitaciones de las prostitutas se prolongaron hasta la hora del cierre, con muchas de ellas desmayadas de cansancio, dolor, heridas e infecciones, incluyendo dolorosos sarpullidos e infecciones de hongos que se extendían por sus piernas desde sus genitales. 
• También se observa una reducción en la cantidad media que se les paga a las mujeres prostitutas: 30€ por coito. Mientras, ellas tienen que pagar 160€ por una habitación y 25€ de impuestos al día. Es decir, tienen que prestar servicio a 6 hombres antes de empezar a ganar dinero. En las calles esta tarifa media se reduce hasta empezar desde los 5 euros. 
• A su vez, las condiciones de trabajo han devenido en desastrosas. 
• Se han creado las “Verrichtungsboxen”, que quiere decir “cosas que se hacen en una caseta”, y son como las casetas del ganado, sin agua, lavabos ni nada por el estilo. 
• O burdeles en garajes.
 
Estamos viendo una banalización de la prostitución:
• Hay publicidad en todas partes, incluso la guía turística oficial de Múnich ofrece promociones en distintos burdeles. 
• Se reclutan mujeres en la calle para trabajar de “acompañantes femeninas”. 
• Es común que la gente joven celebre su graduación en un burdel. 
• Se ofrece un tour guiado por los burdeles de la ciudad de Berlín a los estudiantes recién llegados.

La violencia contra las mujeres se ha convertido en violencia estructural, lo que significa que la sociedad y las instituciones (políticas, educativas o judiciales) han dejado de cuestionarla. Está internalizada.
 
Pero,  si la prostitución constituye una práctica socialmente institucionalizada de VCM, podremos ser mucho más ambiciosas en cuanto a ponerle fin. 

Como se reconoce en la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se trata de una violencia histórica y socialmente construida. Es decir, no es natural ni inevitable. Esto significa que minimizar el daño no es lo mejor que podemos hacer ni el máximo al que podemos aspirar. 

Si la violación, parte central del sistema de la prostitución, es una construcción social, entonces su desconstrucción social es posible. 



Y si de la sindicación se trata, recomendamos la lectura del siguiente artículo: 
https://lluisrabell.com/2018/09/02/la-prostitucion-no-es-sindicable/
 
 

27 de agosto de 2018

El trotskismo es el enemigo de la revolución proletaria y de los movimientos de liberación nacional

Por Harpar Brar. Traducción del francés realizada por Alexandre García.




A la luz de lo que ya se ha dicho, es nuestro imperioso deber, camaradas, rechazar al trotskismo, denunciarlo y oponerse al mismo como una ideología burguesa perniciosa. Se trata de una importancia muy particular para nosotros, quienes vivimos en un país imperialista, porque la aceptación del trotskismo por los trabajadores no puede sino conducir a firmar una alianza con su «propia» burguesía imperialista. 

¿Por qué? 

Porque según el trotskismo «el verdadero desarrollo de la economía socialista (…) sólo será posible después de la victoria del proletariado en los principales países de Europa» (citado en Stalin 17-12-1924, p. 137) y además:
«Sin la ayuda directa de Estado por parte del proletariado europeo, la clase obrera (…) no podrá mantenerse en el poder y transformar su dominación temporal en una dictadura socialista estable. No podemos dudar de ello ni por un instante.» (citado en Stalin 17-12-1924, p. 133).

Así, según el trotskismo, la revolución socialista no puede triunfar en los países menos avanzados en el plano del capitalismo; no se puede construir el socialismo en estos países – no sin antes haber logrado «la victoria del proletariado en los principales países de Europa.»

¿Pero que pasaría si el proletariado de un país atrasado lleva a cabo con éxito una revolución, pero su éxito no es seguido por «la victoria del proletariado en los principales países de Europa»? El trotskismo contesta: «si esto no debiera producirse [es decir si la victoria del proletariado en un país atrasado, como era el caso de Rusia antes de 1917, no es seguida por la victoria del proletariado europeo] no hay ninguna esperanza de creer – la experiencia y las consideraciones teóricas dan fe de ello – que la Rusia revolucionaria, por ejemplo [o por la misma razón, cualquier país atrasado] pueda hacerle frente a la Europa conservadora, o que la Alemania socialista pueda permanecer aislada en el mundo capitalista.» (Trotsky 25-5-1917, citado en Stalin 17-12-1924, p.134).

En otras palabras, y en tales circunstancias, el consejo del trotskismo al proletariado victorioso de un país atrasado es: rendíos incondicionalmente – capitulad –, hagan las paces con vuestra «propia» burguesía y con el imperialismo, porque vuestra posición es «desesperada»; ya que en vuestro país, «la experiencia histórica y las consideraciones teóricas dan fe de ello», no os podéis mantener «frente a la Europa conservadora»; porque «la revolución proletaria no puede conocer una conclusión victoriosa en los límites de un solo país», etc., etc.

Esta posición del trotskismo afirmada en la teoría de Trotsky de la «revolución permanente» constituye su verdadera esencia contrarrevolucionaria. Ninguna fraseología ultra-«izquierdista» puede disimular esta esencia contrarrevolucionaria del trotskismo. Es esta misma posición del trotskismo lo que hace del mismo el soporte más activo del imperialismo; si el proletariado victorioso de un país atrasado siguiese este consejo, ello conduciría a la restauración del capitalismo en este país y ello reforzaría al imperialismo. A su vez, el efecto del reforzamiento del imperialismo haría más dificultosa «la victoria del proletariado en los principales países de Europa». Por consiguiente, gracias a este consejo del trotskismo, nunca existiría la dictadura del proletariado en el país en cuestión y nunca nos aproximaríamos hacia una Europa socialista. La consecuencia de ello no podría ser otra que el reforzamiento del imperialismo, e incluso lo pondría en condiciones de poner más fácilmente al proletariado europeo bajo su dominación. El proletariado europeo se aproximará precisamente en el momento en que el imperialismo sea débil, y no después de su reforzamiento. El camino del trotskismo, el camino de la teoría de la «revolución permanente» conduce a la reacción permanente y a la contrarrevolución permanente. Es el camino de la desesperación permanente.

La teoría de Trotsky de la «revolución permanente», con motivo de su rechazo del papel revolucionario del campesinado, pretende que en los países donde el feudalismo sigue siendo la fuerza predominante, el feudalismo sólo puede ser sustituido por un gobierno obrero; en otras palabras, el trotskismo niega las fases de la revolución – niega la fase intermedia de la revolución democrática popular, es decir una revolución que ponga fin al feudalismo, pero que no instaura directamente el socialismo, una revolución que sólo se transforma en socialismo después de haber llevado a cabo con éxito sus tareas democráticas y durante la cual ha tenido lugar el nuevo alineamiento de las fuerzas de clase. El trotskismo niega la teoría de la revolución neo-democrática, que es la teoría marxista-leninista de la revolución por etapas, al igual que la teoría marxista-leninista de la revolución ininterrumpida. El trotskismo cree – y no puede ser de otra manera, dado su rechazo del papel revolucionario del campesinado – que se pueden saltar las fases de la revolución. El resultado de ello contiene dos facetas: 1) prepara hoy las tareas futuras y niega las tareas actuales; y 2) se niega a ofrecer su apoyo a las luchas de liberación nacional, bajo el pretexto de que el programa del Frente Nacional del Liberación de Vietnam del Sur es «burgués». Al proceder de esta forma, el trotskismo actúa como fuerza desorganizadora en el seno del movimiento de solidaridad con los pueblos de los países oprimidos y mete una cuña entre el proletariado europeo y los pueblos oprimidos del mundo que luchan contra el imperialism, prestando así un apoyo poderoso al imperialismo. Éste fue el caso por ejemplo en nuestro país con el movimiento de solidaridad con el pueblo vietnamita.

Los trotskistas, junto con los revisionistas, hicieron lo posible para sabotear el movimiento de solidaridad, y no sin cierto éxito. No voy a escribir aquí sobre la historia del movimiento de solidaridad con Vietnam. Pero es del todo pertinente citar aquí algunos ejemplos que sirven para demostrar las posiciones contrarrevolucionarias hacia las cuales han llegado los trotskistas por el hecho de aceptar la teoría de la «revolución permanente».

Los trotskistas siempre se han negado a apoyar el programa del Frente Nacional de Liberación con el pretexto de que se trataba de un programa «burgués». Actúan de tal forma porque al ser unos adeptos de la teoría de la «revolución permanente», que niega el papel revolucionario del campesinado, no reconocen las fases de la revolución vietnamita. Quieren pasar por encima – o eludir – la fase de la liberación nacional. En otras palabras, quieren que el socialismo sea instaurado en la mitad meridional de Vietnam antes de que el pueblo vietnamita haya llevado a cabo con éxito su liberación nacional derrotando a los agresores imperialistas norteamericanos y haya efectuado last areas democráticas de la revolución vietnamita. Según los trotskistas, la dominación del feudalismo y del imperialismo en Vietnam del Sur sólo puede ser sustituida por un gobierno de trabajadores. Esto en apariencia resulta revolucionario, pero en su esencia se trata de una absurdidad reaccionaria. 

Seguir un camino como el que defienden los trotskistas solo conduciría a una cosa: no solamente no podría ser instaurado el socialismo en Vietnam del Sur, sino que además la liberación nacional misma no podría hacerse realidad. La gran mayoría del pueblo de Vietnam del Sur ha llevado a cabo una batalla gloriosa contra el imperialismo y por la liberación nacional, y lo ha logrado porque estaba de acuerdo y unido en su determinación por ponerle fin a la agresión norteamericana, hacer realidad la liberación del país e instaurar una república democrática popular. En esta fase, un programa socialista sólo tendría como efecto el provocar una brecha en el frente nacional unido contra el imperialismo; en esta fase, un programa socialista prestaría la mayor de las ayudas al imperialismo norteamericano. Nos podemos dar cuenta de ello cuando los trotskistas condenan al FLN, prestando así una ayuda inestimable al imperialismo norteamericano. Para eso sirve toda su verborrea ultra-«izquierdista»: para perturbar gravemente las luchas de liberación por su subordinación al imperialismo.

Los trotskistas jamás han cesado de insultar al gran dirigente del pueblo indochino, el camarada Hô Chi Minh. ¿Qué ha hecho el camarada Hô Chi Minh para merecer un trato así? La razón reside en el hecho de que actuó de manera profundamente revolucionaria, condujo al pueblo vietnamita de victoria en victoria, condujo hacia la instauración del socialismo en la República Democrática de Vietnam y que por lo tanto demostró en la práctica la bancarrota y la naturaleza reaccionaria de la teoría de la «revolución permanente» según la cual el socialismo no puede ser construido en un solo país atrasado. En otras palabras, hizo lo mismo que lo que se hizo en la URSS bajo la dirección de Stalin. ¿Es sorprendente, en este caso, que los trotskistas tilden al camarada Hô Chi Ming de «burócrata estalinista»?
Todo aquel que no esté de acuerdo con la teoría derrotista y reaccionaria de la «revolución permanente» es un «burócrata estalinista» desde el punto de vista de los degenerados trotskistas.
Al tildar a Hô Chi Minh de burócrata y al insultar sin parar al FLN, lo que hacen los trotskistas es presentar a la clase obrera de este país la lucha del pueblo vietnamita como una lucha reaccionaria que no merece por consiguiente que se le apoye. El resultado es que el movimiento de solidaridad es subvertido y que el proletariado británico sigue creyéndose las mentiras difundidas sobre la cuestión por el gobierno imperialista de Gran Bretaña y por la prensa imperialista, que describen al pueblo vietnamita en lucha como asesinos sedientos de sangre que desde hace años cometen agresiones contra los Estados Unidos, ¡y que pretenden que los Estados Unidos no hacen más que librar una guerra defensive! Es fácil que el proletariado de Gran Bretaña crea en estas mentiras por dos razones:
  • porque vive en un país imperialista, y
  • porque hay «comunistas», como los trotskistas, que se hacen eco de las mentiras del imperialismo.
Está claro que en este caso los trotskistas representan un obstáculo de primera importante en el cumplimiento para el proletariado británico de sus deberes internacionalistas proletarios. 

El proletariado europeo, incluyendo el británico, no podrá nunca hacer una revolución a menos que se impregne completamente del espíritu del internacionalismo proletario, y no antes de asociar su propia lucha a la lucha de los pueblos y proletarios oprimidos por su liberación nacional y por la revolución proletaria, y no antes de prestarles una ayuda de la manera más fraternal a tales luchas

Jamás insistiremos lo suficiente en esta verdad. Y toda persona que se ponga en medio del camino del proletariado británico en el cumplimiento de estos deberes atrasará el día de la revolución en nuestro país y es por tanto un contrarrevolucionario. Los trotskistas son precisamente estos contrarrevolucionarios. Lo repito, jamás insistiremos lo suficiente en esta verdad.
Lo que se aplica la lucha del pueblo vietnamita se aplica también, por extensión lógica, a las luchas de los pueblos oprimidos en todas partes, y allí los trotskistas hacen su sucio trabajo exactamente de la misma manera. Para ilustrar la profundidad de la extrema degeneración alcanzada por los trotskistas, me gustaría citar un reciente panfleto publicado por una de estas organizaciones trotskistas, Solidarity. Leyendo este panfleto, uno no puede tener sino sentimientos de repugnancia con respeto a estos trotskistas. Estáis avisados, camaradas. 

Según este panfleto, la guerra en Vietnam no es una guerra imperialista de agresión impuesta por el imperialismo norteamericano al pueblo vietnamita que ama la paz, sino un «conflicto entre imperialismos». Por consiguiente, insisten los degenerados trotskistas autores de este panfleto, la «izquierda bolchevique» no debería elegir su bando. Después, denuncian aquellos que presentan la guerra de Vietnam como un «esfuerzo unilateral, un producto del ogro americano». El panfleto prosigue denunciando la teoría marxista-leninista de la revolución por etapas: «la experiencia vietnamita (…) demuestra la extrema miseria del enfoque estalinista basado en las “dos fases”.» El panfleto prosigue difundiendo la viciosa mentira que pretende que en 1945, «innumerables trabajadores fueron asesinados por el carnicero Hô Chi Minh (…)». Según los autores trotskistas de este panfleto, «la victoria de un bando o del otro [en la guerra de Vietnam] perjudicará a la lucha por el socialismo mundial». Para camuflar esta falsificación infame, los agentes trotskistas de la burguesía terminan el panfleto haciendo un llamamiento al «establecimiento de la autodeterminación a escala mundial». Para familiarizaros más con el verdadero trotskismo, el trotskismo en su forma contrarrevolucionaria no disfrazada, propongo citar este panfleto en su totalidad. No tengo dudas, camaradas, que cuando hayáis adquirido conocimiento del contenido de este panfleto, comprenderéis plenamente nuestra posición y estaréis de acuerdo con nosotros cuando decimos que el trotskismo es contrarrevolucionario y constituye un apoyo fiable del imperialismo. He aquí el contenido entero de este panfleto:

Vietnam, ¿Victoria para quién?
La escalada reciente en la guerra de Vietnam ilustra dolorosamente las realidades de nuestra época; la política de las grandes potencias contra los trabajadores. Hace nueve semanas, la ofensiva del DRVNINLF, lanzada gracias a la ayuda masiva de los rusos y de los chinos contra el régimen de Saigón ha modificado el mapa del sureste asiático. La guerra es un conflicto entre imperialistas y su solución será decidida en Moscú, Washington, Beijing y París en detrimento de las masas de Vietnam, Camboya, Laos y Estados Unidos. Siendo incapaces de comprenderlo, la izquierda bolchevique nos obliga a tomar partido en este conflicto bárbaro.
Esta gente presenta la guerra como un esfuerzo imperialista unilateral, un producto del ogro americano. El bando del DVRNINLF es pintado con colores brillantes: «(…) una victoria vietnamita en el sur constituiría una gran ayuda a la revolución socialista en otras partes del mundo» (Red Mole, 15 de mayo de 1972). IS, temiendo reclutar sobre la base del oportunismo, grita: «¡Victoria para el FNL! ¡Romped el bloqueo de Nixon!» (Socialist Worker, 3 de junio de 1972). Otros, como el PC, hacen un llamamiento por la «paz» y por la aplicación de los acuerdos de Ginebra de 1954. Aquí partimos del postulado que los trabajadores no deberían tener derecho a dar su opinión en el plano de su existencia y que las burocracias políticas deberían negociar en su nombre. Otro postulado es que la lucha por el socialismo en Vietnam «actualmente» está fuera de lugar. Los bolcheviques más degenerados pasan por encima de eso al identificar la «liberación nacional» con el «socialismo». En cada caso, se trata de una falsificación monstruosa.
Estos enfoques son ilustrados con las perlas siguiente: «(…) cuando el problema del poder americano estará solucionado, sabremos qué tipo de régimen y de política elegirá el FNL – y estará obligado a elegir en función de la lógica de su situación. Pero de momento se trata de otra lucha, de la verdadera lucha por el socialismo» (IS 32, «Ni Washington, ni Moscú – ¿Y Vietnam en todo eso?»).
La experiencia de Vietnam (al igual que en España en 1936) demuestra la extrema miseria del enfoque estalinista basado en las «dos etapas» (ambas dirigidas, como es natural, por «el Partido»). ¿Es necesario recordar la Comuna de Saigón de 1945, cuando innumerables trabajadores vietnamitas fueron asesinados por el carnicero Hô Chi Minh en colusión con el imperialismo francés y británico? Allí se había producido un comienzo de insurrección socialista aplastada por los verdaderos gángsters que la izquierda bolchevique apoya de manera tan histérica. El aplastamiento por Hanói de la resistencia campesino a la colectivización en la provincia de Nghe An en 1956 también ha sido olvidado, eligiendo la opción más fácil. La campesinos adolescentes enrolados a la fuerza que hoy mueren en Hue, Kontum y An Loc, dan fe de la dureza de la nueva ofensiva del régimen de Hanói; la población que huye y la falta evidente de apoyo por parte de la población civil son una prueba suplementaria de que la población no tiene nada que ganar con la victoria de uno u otro bando.
¿A qué se deben las mistificaciones de los bolcheviques? Sencillamente esconden la esencia del conflicto: los dos bandos en la guerra de Vietnam representan intereses imperialistas. Aunque la dependencia ideológica y militar del régimen de Hanói con respecto de Rusia y de China sea diferente de la del régimen Thiêu con respecto de los Estados Unidos, la victoria de uno u otro bando se hará en detrimento de la lucha por el socialismo mundial. La victoria del FNL y de Hanói reforzará al imperialismo ruso y chino contra el imperialismo norteamericano. Por lo tanto, un «acuerdo negociado» no hará más que prolongar la guerra para otra generación. Dejamos a los patriotas sociales del capitalismo de Estado la posibilidad de elegir el imperialismo que prefieran. Al igual que pregonan «la victoria del IRA» en Gran Bretaña, pregonan soluciones reaccionarias similares en otras partes del mundo. Su razonamiento es que tales «victorias» debilitan al imperialismo occidental, pero los últimos 50 años de luchas de liberación nacional desmienten tales afirmaciones. Las victorias obtenidas sobre la base del nacionalismo o de la raza no son un eslabón del socialismo, y de hecho refuerza las ideologías burguesas y autoritarias, lo que desmoraliza aún más a los trabajadores.
Creemos que el enemigo principal es interior. Somos partidarios de una campaña eficaz contra la colaboración del gobierno británico con el imperialismo norteamericano en Vietnam. No obstante, esto no supone un apoyo al FNL. Al contrario, ¿qué decir de una manifestación contra la embajada rusa en la avenida de los millonarios?
A fin de cuentas, la única solución para este conflicto bárbaro es una solución socialista: contra el imperialismo norteamericano, con el FNL y los burócratas de Hanói, por la fraternización de las tropas norteamericanas y vietnamitas, por la derrota de los dos bandos en sus países respectivos, por la transformación de la guerra imperialista en guerra civil apoyándose en el clase contra clase – es decir el establecimiento de una autodeterminación a escala mundial.
Este panfleto habla por sí mismo y ningún comentario es necesario con respecto a esta ostentación de trotskismo contrarrevolucionario – ¡no hace más que corroborar lo que ya se ha dicho! Sin embargo, hay dos puntos que me gustaría retomar a modo de esclarecimiento, a fin de desenredar la madeja de confusión propagada por este panfleto.

(1) Los trotskistas de Solidarity, autores del precedente panfleto, describen a otras organizaciones trotskistas degeneradas y contrarrevolucionarias como el Grupo Marxista Internacional (IMG), responsable de la publicación de Red Mole (topo rojo) y los Socialistas Internacionales (IS) que publican Socialist Worker como «izquierda bolchevique». Se trata en realidad de un intento por hacer pasar a organizaciones burguesas y contrarrevolucionarias por organizaciones de tipo bolchevique y sembrar la confusión entre el trotskismo contrarrevolucionario y el bolchevismo revolucionario, es decir el leninismo. La realidad es que en su conjunto, estas diversas organizaciones trotskistas no constituyen la izquierda bolchevique sino la derecha menchevique.
(2) Los autores de este panfleto mencionan diversas citas sacadas de Red Mole y de Socialist Worker en un esfuerzo por demostrar que IMG y IS apoyan la lucha del pueblo vietnamita contra la agresión imperialista norteamericana y a favor de su liberación nacional. Esto no es verdad. IMG y IS no apoyan la lucha de liberación nacional del pueblo vietnamita. Como han dicho anteriormente, durante años han estado denunciando al FNL y han arrojado avalanchas de insultos contra el gran dirigente del pueblo vietnamita, el camarada Hô Chi Minh. Gente como Tariq Ali de IMG y otros impresentables de IS, de la Liga Laborista Socialistas, etc., han condenado a menudo al camarada Hô Chi Minh como «burócrata estalinista». Se desmarcaron de la gran manifestación del 27 de octubre de 1968 a favor de Vietnam y contra la agresión imperialista norteamericana y se han negado a marchar hacia la embajada estadounidense. En lugar de ello, se llevaron a 50.000 personas a una comida popular en Hyde Park Corner. Se han negado a aceptar las tres consignas de la manifestación, a saber «¡Agresores norteamericanos, fuera de Vietnam enseguida!», «¡Por la victoria del FNL!» y «¡Larga vida a Hô Chi Minh!». Tariq Ali no estaba de acuerdo con la segunda y la tercera consigna con el pretexto de que el programa del FNL era burgués y que Hô Chi Minh era un burócrata estalinista. Le dijimos que si éste era su sentir, no tenía más que llevar una pancarta con las consignas que reflejen sus opiniones. Huelga decir que no se atrevió a hacerlo. Si hubiese llevado esta pancarta, las miles de personas reunidas para la manifestación lo habrían linchado. En lugar de ello, sufriendo la presión de la multitud de militantes y frente a las cámaras de televisión, Tariq Ali nos ofreció un ejemplo de su hipocresía gritando consignas como «Por la victoria del FNL» y «Larga vida a Hô Chi Minh». Todo ello se hizo con el fin de confundir a las masas y estar en medida de desvirtuar con éxito el movimiento de solidaridad.
Es inconcebible que los mismos trotskistas hayan modificado su línea tan bruscamente. Si lo hubiesen hecho, tendrían que haberlo dicho. Si realmente hubiesen tenido la intención de modificar su línea, en este caso habrían dejado de ser trotskistas. En realidad no han cambiado en absoluto su línea. IS «apoya» al FNL, si recogemos el texto del panfleto de IS 32, porque piensa que el FNL está comprometido con la instauración del socialismo sin pasar por las etapas necesarias. En realidad, esto no constituye un «apoyo» al FNL, sino un intento desesperado de explicar el comportamiento anterior de IS y salvar a la teoría de la «revolución permanente» de su naufragio final. 

Años de lucha han demostrado la justeza absoluta del programa del FNL y la bancarrota no menos absoluta de la línea trotskista. En lugar de admitir hoy esta bancarrota del trotskismo, es decir la de su propia línea a lo largo de los años, y renunciar a ella definitivamente, los trotskistas de IS siguen deformando la línea y el programa del FNL. Hasta los autores de este panfleto son capaces de ver claramente esta distorsión, y compitiendo con IS, de catalogar a sus responsables de «bolcheviques degenerados», es decir trotskistas degenerados. El socialismo se instaurará en Vietnam, pero solamente después de que el pueblo vietnamita haya pasado por la fase de su liberación nacional y haya hecho realidad las tareas democráticas de la revolución vietnamita. Ésta es la sencilla verdad, señores trotskistas, una verdad que nunca habéis comprendido nunca y que en el futuro no comprenderéis nunca a menos que dejéis de arrodillaros con devoción ante esta «absurda teoría izquierdistas de la “revolución permanente”» (Lenin 5 – 1914ª, p. 364).
De igual manera, IMG no apoya tampoco al FNL. Tanto IS como IMG «apoyan al FNL», pero no por lo que defienden en realidad, sino por lo que ellos piensan que defiende, y esto no es en absoluto lo mismo. Recientemente, publicaron un material que da la impresión de que los trotskistas han empezado a «apoyar» al FNL porque este último ha abandonado sus antiguas posiciones y ha adoptado la línea trotskista. Nada podría estar más alejado de la verdad que esta sugerencia absurda. ¿Cuál es en este caso la verdadera razón del «apoyo» aparente que los trotskistas de IMG y IS han aportado recientemente al FNL? La razón es que el FNL está al borde de la victoria: siguiendo su programa correcto, han vencido a los agresores imperialistas norteamericanos. Ésta es la razón por la cual los trotskistas se han apresurado por unirse a la inminente victoria total del pueblo vietnamita. Tienen prisas por presentar esta victoria, que han intentado sabotear por todos los medios, como su propia victoria, resultado de sus acciones de «solidaridad».
Y lo que es más, el cambio de dirección de la línea trotskista con respecto a Vietnam coincidió con la visita de Nixon a China. Los trotskistas han hecho propaganda con el fin de que los chinos se encuentren con Nixon y lleguen a un «arreglo» con respecto a la cuestión de Vietnam por encima del propio pueblo vietnamita. Esto hacía parte integral de su propaganda cotidiana contra este bastión del socialismo. La verdad es que el gobierno, el partido y el pueblo chinos han demostrado en la práctica que eran los aliados más fiables del pueblo vietnamita y que jamás llegarán a un «arreglo» con el imperialismo norteamericano en detrimento del pueblo vietnamita. Nixon fue a China en reconocimiento de la posición de debilidad del imperialismo norteamericano. Éste ya no puede negarse a reconocer la realidad de la existencia de China. Nixon puede haber esperado todo tipo de «arreglos» (todos los reaccionarios lo hacen), pero es una certeza que no han obtenido el menor arreglo en China. A fin de difamar a China y difundir calumnias malintencionadas contra China, los trotskistas han empezado a chillar que «los burócartas chinos liquidan por completo la lucha del pueblo vietnamita». A fin de poder hacer tragar estas calumnias malintencionadas, los contrarrevolucionarios trotskistas tenían que dar la apariencia de apoyar al FNL. Allí está la explicación de este asunto. La realidad es que son los burócratas trotskistas quienes, a lo largo de todo este asunto, han hecho lo posible por minar la lucha del pueblo vietnamita. Los camaradas chinos, por su parte, han aportado su apoyo caluroso, tanto material como político, al pueblo vietnamita.
Aparte de las razones mencionadas anteriormente, también deberían rechazar al trotskismo porque, según él, una victoria el socialismo no es posible en un solo país, incluso si este país es el más avanzado en el plano del capitalismo, porque «no hay ninguna esperanza de creer (…) que la Rusia revolucionaria, por ejemplo, pueda hacerle frente a la Europa conservadora, o que la Alemania socialista pueda permanecer aislado en el mundo capitalista.» (Trosky 25-5-1917, citado en Stalin 17-12-1924, p. 134).
En otras palabras, si el proletariado británico tuviese éxito a la hora de derribar el capitalismo e instaurar la dictadura del proletariado, todo estaría perdido a menos que la victoria del proletariado británico sea seguida por la victoria del proletariado de otros «países europeos importantes» y, tal vez, del de los Estados Unidos igualmente. Lo que quiere el trotskismo, por consiguiente, es una victoria simultánea a escala mundial del socialismo. Es imposible, porque se trata de una utopía pura y simplemente. La revolución proletariado no puede triunfar en todos los lugares del mundo de una sola vez; será triunfante, dice el leninismo, primero en un solo país o en algunos países, y luego, eventualmente en otros países y, eventualmente, en todos los países del mundo. En realidad, podemos decir que «la experiencia histórica y las consideraciones teóricas dan fe de ello», la revolución mundial no se hará realidad simultáneamente. Debido a que el curso de la revolución no se desarrolla según los esquemas preconcebidos del trotskismo, éste último, en lugar de admitir su propia bancarrota, preconiza que no se defiende ninguna revolución – que no se construya el socialismo en países tomados aisladamente. Y si los revolucionarios no aceptan su consejo, son por consiguiente «traidores y burócratas estalinistas» que «traicionan la revolución». He aquí la naturaleza reaccionaria del trotskismo.
En resumen, camaradas, deberíamos denunciar el trotskistas y oponernos al mismo, porque se trata de una ideología burguesa hostil a la construcción del socialismo y la liberación nacional – una ideología que constituye uno de los apoyos más fiables del imperialismo. Debemos dirigirnos al proletariado consciente de su clase y ayudarle a formarse en un espíritu de intolerancia con respecto a la ideología burguesa del trotskismo. Es nuestra tarea enterrar de una vez por todas esta ideología. Si esta serie de conferencias contribuye a ello, y éste es su objetivo principal, nosotros, la Asociación de los Trabajadores Comunistas, consideraremos que habrá sido un honor haber jugado en ello un cierto papel.