13 de febrero de 2016

LA CAUSA JUSTA DE LA EXCARCELACIÓN DE LA PUERTORRIQUEÑA ANA BELÉN MONTES



Por Alejandro Torres Rivera
 



El 6 de febrero de 2004, en la Corte de Distrito Federal para el Distrito de Columbia, fue radicada una acusación (Indictment) contra Marta Rita Velázquez, conocida como Marta Rita Kviele o ¨Bárbara¨. Conforme al Cargo número Uno del pliego acusatorio, se alegó que Velázquez, una puertorriqueña nacida en Ponce, Puerto Rico, graduada de la Universidad de Princeton en Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos, que posteriormente obtuvo el título de abogada en la Universidad de Georgetown en Washington y un grado de maestría en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad John Hopkins, había violado las disposiciones de las leyes federales en la modalidad de ¨Conspiración para cometer espionaje¨.

Indica la acusación que Velázquez trabajó para la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) ocupando distintas posiciones como abogada en Estados Unidos y América Central, en particular Nicaragua y Guatemala.

En la acusación de Velázquez, se indica que esta desarrolló una cercana amistad con Ana Belén Montes, una analista de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos, la cual también estudió en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad John Hopkins. Ana Belén Montes, nacida en Alemania de padres puertorriqueños, desde 1985 había comenzado a trabajar para dicha agencia como analista de inteligencia, desempeñándose a partir del año 1992 como especialista en asuntos cubanos. Como parte de las funciones llevadas a cabo en esos primeros años, Ana Belén Montes viajó a Cuba donde le fueron asignadas funciones dirigidas a estudiar el comportamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

De acuerdo con la acusación, ambas realizaron tareas dirigidas a proveerle información clasificada por el gobierno de Estados Unidos como ¨secreta¨ o ¨altamente secreta¨ a agentes de inteligencia cubanos, que según Estados Unidos, comprometía su seguridad. La acusación de Velázquez la ubica como la persona que reclutó a Ana Belén Montes para llevar a cabo actividades de espionaje a favor de Cuba.  Es importante señalar que la información suministrada por Ana Belén Montes al gobierno cubano, a diferencia de otras situaciones en las cuales espías estadounidenses o de otros países han sido acusados por lo mismo, no hubo beneficio económico de clase alguna para ésta. Sencillamente, lo que sí hubo, fue un acto de desprendimiento y solidaridad de su parte hacia el pueblo cubano y su Revolución.

Además de la información suministrada a funcionarios cubanos, a Ana Belén Montes se le acusó de revelar la identidad de varios agentes estadounidenses que a su vez espiaban para Estados Unidos en perjuicio de Cuba. Entre la información que se imputa puso Ana Belén en conocimiento al gobierno cubano se encuentra la ubicación de un campamento clandestino de fuerzas especiales de Estados Unidos en El Salvador durante la guerra civil y la entrega de información relacionada con la proyectada invasión de Estados Unidos a Afganistán.

Ana Belén Montes fue detenida el 21 de septiembre de 2001. Acusada del delito de espionaje contra Estados Unidos en beneficio de Cuba, fue finalmente condenada en 2002 a cumplir 25 años de cárcel y cinco años adicionales de libertad vigilada por el delito de conspiración para espiar contra Estados Unidos, delito del cual se declaró culpable .

En su alegato ante el tribunal sentenciador, Ana Belén explicó que sus acciones fueron llevadas a cabo por consideraciones morales, principalmente dada la política de Estados Unidos contra el pueblo cubano. Solidarizándose con el proceso cubano hasta al límite de ofrendar su libertad personal por Cuba, en una reflexión hecha por la prisionera a más de una década de distancia de su arresto, a raíz del restablecimiento de las relaciones políticas entre ambos países, indicó que ¨el silencio sobre Cuba se acabará y los ciudadanos norteamericanos que acudan a la Isla verán la generosidad de los cubanos y vivenciarán personalmente lo que allí ocurre.¨ Sobre el futuro de las relaciones entre los dos  países,  ha indicado que no le importa ¨quién esté en el futuro; no es cuestión de nombres. Lo necesario es que haya Revolución Cubana siempre, a partir de la capacidad que se tenga para resolver los problemas.¨

Sobre los hechos que le han llevado a prisión, Ana Belén señaló que si se arrepintiera, se negaría a sí misma y se sentiría insatisfecha. A tales efectos expresó: ¨Siempre supe las consecuencias posibles de lo que hacía. Era un riesgo que tenía que correr… Hice lo que tenía que hacer.¨  De acuerdo con la prisionera política, al defender a Cuba, ¨también defendía al pueblo norteamericano.¨

En una entrevista efectuada estando en prisión por el periodista Conte Nieves, indicó que las condiciones bajo las cuales se encuentra son de extrema presión psicológica. De hecho, se le mantiene en una instalación correccional de máxima seguridad para personas afectadas emocionalmente, algunas de ellas con comportamiento violento. Indica que no tiene contacto con el mundo salvo el que se imagina. Aún así, sigue creyendo en la Revolución Cubana como una ¨utopía revolucionaria¨ que los cubanos supieron convertir en una realidad.

Describiendo su situación en prisión Ana Belén señala lo siguiente:

¨Psicológicamente el internamiento tiene un impacto. Lo más importante es el no poder comunicarme con ninguna persona. Es por eso que tengo mis largos monólogos. Tengo a mi favor, aunque no es lo mismo, que estoy acostumbrada a vivir sola. Y hay algo interesante. En la sociedad norteamericana uno está rodeado de gente, pero en ocasiones está muy sólo. Por momentos a lo largo de la vida tuve esa vivencia. La sociedad norteamericana está llena de matices y uno de ellos puede ser la soledad ¨acompañada´ que en ocasiones se percibe. Estoy convencida de que el gobierno norteamericano quiere embotarme sensorialmente: que deje de escuchar, de sentir, de hablar, de oler, de ver y pensar. No lo van a lograr. Como todo ser humano a lo largo de mi vida he tenido mis momentos de desajustes, pero tengo la inteligencia suficiente para llamarme a capítulo y asumir autocontrol de mis acciones. Es un reto subsistir. Otros lo han logrado. Yo también lo lograré.¨

         La historia de Ana Belén Montes es básicamente desconocida para el pueblo puertorriqueño. Se trata de una boricua que, habiendo accedido a altísimos niveles dentro de una de las estructuras de inteligencia de Estados Unidos, logró en el proceso sensibilizarse sobre la situación del pueblo Cubano y la política injusta de Estados Unidos hacia su Revolución. Ese desarrollo en su conciencia le llevó adesbordar la mismaen solidaridad con la que la propia Ana Belén define como ¨la Isla¨, y proteger su Revolución como si fuera esa, en el decir de Hostos, su ¨Madre Isla¨. ¨Silenciarme no será posible¨, ha indicado Ana Belén. ¨Mi acto de compromiso con la Isla es un hecho imposible de desconocer¨. Por eso en la breve entrevista hecha por Conte Nieves, el corresponsal señala: ¨Ana nunca más estará callada. Siempre alguien en algún lugar del mundo tomará sus ideas para divulgarlas.¨

          En su alocución ante el juez sentenciador, con voz firme y pausada, Ana Belén explicó el por qué de sus acciones. Por la importancia que le adjudicamos a sus palabras las transcribimos textualmente:

          ¨Existe un proverbio italiano que quizá sea el que describe mejor la forma en lo que yo creo: Todo el mundo es un solo país. En ese ´país mundial´ el principio de amar al prójimo tanto como se ama a uno mismo resulta una guía esencial para las relaciones armoniosas entre todos nuestros ´países vecinos´.

Este principio implica tolerancia y entendimiento para las diferentes formas de actuar de los otros. Él establece que nosotros tratemos a otras naciones en la forma en que deseamos ser tratados, con respeto y consideración. Es un principio que, desgraciadamente, yo considero nunca hemos aplicado a Cuba.

Honorable, yo me involucré en la actividad que me ha traído ante usted porque obedecí mi conciencia más que obedecer la ley. Yo considero que la política de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa. Me consideré moralmente obligada de ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema político.

Nosotros hemos hecho gala de intolerancia y desprecio hacia Cuba durante cuatro décadas. Nosotros nunca hemos respetado el derecho de Cuba a definir su propio destino, sus propios ideales de igualdad y justicia. Yo no entiendo cómo nosotros continuamos tratando de dictar cómo Cuba debe seleccionar sus líderes, quiénes no deben ser sus dirigentes y qué leyes son las más adecuadas para dicha nación, ¿Por qué no los dejamos decidir la forma en que desean conducir sus asuntos internos, como Estados Unidos ha estado haciendo durante más de dos siglos?

Mi mayor deseo sería ver que surja una relación amistosa entre Estados Unidos y Cuba. Espero que mi caso, en alguna manera, estimule a nuestro gobierno para que abandone su hostilidad en relación con Cuba y trabaje conjuntamente con La Habana, imbuido de un espíritu de tolerancia, respeto mutuo y entendimiento.

        Hoy vemos más claro que nunca que la intolerancia y el odio—por individuos o gobiernos—lo único que disemina es dolor y sufrimiento. Espero que Estados Unidos desarrolle una política con Cuba fundamentada en el amor al vecino, una política que reconozca que Cuba, como cualquier otra nación, quiere ser tratada con dignidad y no con desprecio.

Una política como esa llevaría nuevamente a nuestro gobierno a estar en armonía con la compasión y la generosidad del pueblo estadounidense. Ella permitiría a los cubanos y estadounidenses el aprender cómo compartir unos con otros. Esto permitiría que Cuba abandone sus medidas defensivas y experimente cambios más fácilmente. Y esto permitiría que los dos vecinos trabajen conjuntamente y con otras naciones para promover la amistad y cooperación en nuestro ´país mundial´ y en nuestra ´patria mundial¨.

La causa de la lucha por la excarcelación de Ana Belén Montes es una lucha justa que debe ser abrazada por nuestro pueblo con  la misma intensidad que en el pasado hemos luchado por la excarcelación de otros prisioneros políticos. Después de todo, el acto de conciencia que le llevó hace más de una década a prisión ha sido reivindicado hace apenas catorce meses con el paso dado por los presidentes de Estados Unidos y Cuba dirigidos al inicio del proceso de restablecimiento de relaciones políticas entre ambos países.

Sumemos hoy nuestra voces en un reclamo firme al gobierno de Estados Unidos por la libertad de Ana Belén Montes.

12 de febrero de 2016

La Manipulación de la memoria colectiva

Por Nahia Sanzo, extraído de Slavyangrad.

Desde su llegada al poder tras la victoria de Maidan, y especialmente tras la proclamación de Petro Poroshenko como presidente en junio de 2014, el nuevo Gobierno ucraniano ha tratado de imponer “la visión correcta” de la historia y resaltar la importancia del nacionalismo ucraniano para hacer olvidar cualquier rastro del pasado común con Rusia y, especialmente, con la Unión Soviética. Esa es la labor principal asignada a Volodymyr Viatrovych. Tras ser relegado a simple empleado en tiempos de Yanukovich, ha recuperado el puesto de director del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional que ya dirigiera durante de la presidencia de Yuschenko, tras la Revolución Naranja. Viatrovych fue uno de los grandes defensores de la ley que prohíbe toda simbología de los “regímenes totalitarios” Nazi y Soviético, directamente dirigida a eliminar la simbología soviética, aún presente en calles y monumentos de gran parte de Ucrania.

La ley, aprobada en abril de 2015, iguala ambos “regímenes totalitarios”, lo que causó críticas de parte de la izquierda europea y de organizaciones de memoria del Holocausto como la Fundación Wiesenthal. En un duro comunicado, ésta afirmaba quela aprobación de la prohibición del nazismo y el comunismo iguala al régimen más genocida de la historia de la humanidad con el que liberó Auschwitz y ayudó a acabar con el reino del terror del Tercer Reich”. Desde entonces, el Partido Comunista de Ucrania ha sido ilegalizado ante las tímidas protestas, limitadas, salvo contadas excepciones, a comunicados de condena de organizaciones de derechos humanos y de la izquierda europea.

Los nacionalistas, por su parte, han continuado derribando monumentos dedicados  a personalidades soviéticas, incluida alguna estatua al poeta ucraniano Taras Shevchenko al confundirlo con Lenin. Uno de los últimos episodios de ira contra los monumentos soviéticos se produjo en Dnipropetrovsk, donde una multitud exaltada derribó la estatua a Grigori Petrovsky, comunista y defensor de la cultura ucraniana que da nombre a la ciudad.


Monumento a Lenin en el centro de Donetsk, reparado apenas días después de que saboteadores trataran de hacerlo explotar.
Monumento a Lenin en el centro de Donetsk, reparado apenas días después de que saboteadores trataran de hacerlo explotar.

En su intento de borrar todo resto de la historia soviética, las autoridades ucranianas han alentado esos actos mientras procedían a la retirada de placas en memoria de héroes de guerra locales en algunas ciudades de Donbass. A finales de 2015, las autoridades ucranianas retiraban, por ejemplo, la placa que recordaba a Kliment Voroshilov, de Lisichansk, héroe de la Segunda Guerra Mundial y natural de dicha ciudad de la parte de Lugansk controlada por Kiev.

Kiev, que trata de eliminar todos los símbolos soviéticos antes de noviembre de este año tras incumplir el anterior plazo previsto, exige ahora el cumplimiento de la ley en lo que respecta a la denominación de ciudades, calles y otros lugares. El pasado jueves, el parlamento ucraniano adoptaba una resolución que añadía más ciudades, distritos y localidades a la lista de lugares que deben modificar su nombre como parte del proceso de “descomunización”. Con las últimas incorporaciones, el número de localidades ucranianas que han de cambiar su nombre asciende al 3%.

En una entrevista, Volodymyr Viatrovych, añadió además la intención ucraniana de renombrar las localidades de la zona de Donbass fuera del control de Kiev e incluso de Crimea. El guardián de la memoria ucraniana aclaró que las ciudades de Crimea que contengan referencias a Lenin o al Komsomol deberán cambiar su nombre, olvidando que hace prácticamente dos años que Ucrania no tiene capacidad para imponer decisión alguna en la península, más allá de sabotear las instalaciones de suministro eléctrico situadas en territorio ucraniano.

Desde Donbass, Alexandr Zajarchenko, que calificó las declaraciones de “inútiles”, afirmó que esos planes “muestran las verdaderas intenciones de Kiev hacia Donbass. Según el líder de la RPD, Kiev no solo ha decidido “reescribir la historia de Ucrania, sino también borrar de las mentes de sus ciudadanos la historia, la memoria de un sistema de valores según el cual el pueblo ucraniano vivió y luchó”.

Denis Pushilin, por su parte, ha recordado a Kiev algo que parece obvio: el pasado soviético en Donbass, al igual que en Ucrania, va mucho más allá de los monumentos, placas o nombres de las calles. “Es necesario demoler los bloques de viviendas de la era de Jruschov y de Stalin, ya que son la fuente del malvado comunismo”, afirmó Pushilin según cita la Agencia de Noticias de Donetsk. “Todo lo construido en la era Soviética: las fábricas, los molinos, las minas y todo lo que se ha utilizado desde entonces como los trenes, los ascensores, el equipamiento de los colegios, hospitales e instituciones debería ser destruido, arrancando y borrando toda mención al gran país que hizo tantas cosas buenas por Ucrania”.

El destino de la industria ucraniana, principal herencia recibida de la Unión Soviética, parece ser la destrucción o una privatización que la deje en manos de oligarcas nacionales o internacionales. La industria ucraniana no está amenazada por el nacionalismo ucraniano sino por el otro pilar de la ideología de la nueva Ucrania: la terapia de choque impuesta por el FMI y aplicada con el apoyo incondicional de las autoridades de Kiev.

Las fábricas destruidas en las afueras de las ciudades de Ucrania son una representación visual del intento ucraniano por eliminar todos los restos de la Unión Soviética, aunque la intención va mucho más allá de la “descomunización” o de la eliminación de todo el pasado común con Rusia. Se trata de crear una historia basada en la mitología nacionalista según la cual Ucrania es, fue y será un gran país, centro de una cultura propia, la ucraniana en contraposición a la rusa, olvidando que la actual  Ucrania es fruto de la cooperación soviética entre ambos pueblos a lo largo del siglo XX. Pero, en su intento de adoctrinamiento, la eliminación de los símbolos soviéticos  -muy presentes en Ucrania especialmente porque en el pensamiento colectivo de la población están estrechamente unidos a la victoria en la Segunda Guerra Mundial- y su sustitución por los “correctos” símbolos del nacionalismo ucraniano solo es el primer paso.


Mapa con las locaildades que deben cambiar sus nombres para cumplir con las leyes anticomunistas. Como se puede observar, gran parte de Ucrania ha eliminado ya las referencias soviéticas, pero no así en Donbass.
 Mapa con las locaildades que deben cambiar sus nombres para cumplir con las leyes anticomunistas. Como se puede observar, gran parte de Ucrania ha eliminado ya las referencias soviéticas, pero no así en Donbass.

Según informaba esta semana RIA Novosti, el Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional afirma que 943 localidades deben ser renombradas antes de noviembre. Todas ellas contienen referencias a personajes o hechos relacionados con la Unión Soviética especificados en una lista elaborada por ese Instituto. La lista contiene también los nombres de Kirov o Petrovsky, aunque los casos de Kirovograd y Dnipropetrovsk, que Ucrania admite que serán tratados aparte, se han complicado inesperadamente para Viatrovych.

Algunas ciudades han apelado a extravagantes argumentos para mantener ciertos nombres que a priori incumplirían la ley anticomunista. Dnipropetrovsk, por ejemplo, trata de mantener su nombre alegando que no se refiere a Grigori Petrovsky sino a san Pedro. Pero el caso más curioso puede ser el de Járkov, segunda ciudad del país en términos de población. En noviembre, la prensa ucraniana informaba de las dificultades con las que se habían encontrado las autoridades de la ciudad para deshacerse de las referencias a la Unión Soviética.
Járkov proponía, por ejemplo, “renombrar” el barrio de Octubre como barrio de Octubre, aunque no en referencia al mes en el que triunfó la revolución de 1917 sino en recuerdo al mes en el que Ucrania fue liberada de las tropas Nazis en la Segunda Guerra Mundial. Proponía también que el barrio de Dzerzhinsky, en memoria de Felix Dzerzhinsky, se quedara como Dzerzhinsky, pero en memoria de su hermano Vladislav, neurólogo que trabajó en la Universidad de Járkov en 1915. Finalmente, se proponía que el barrio de Frunze, referencia al revolucionario y comandante militar Mijail Frunze, llevara el nombre de Frunze, en memoria de su hijo Timur, héroe de la Unión Soviética, caído en combate en 1942.

Monumento a Artyom en Donetsk.

Monumento a Artyom en Donetsk

El caso de Kirovograd es perfectamente ilustrativo de que las intenciones de Viatrovych poco tienen que ver con la eliminación de referencias a “regímenes totalitarios”. Allí, la población de la ciudad ha optado por regresar a su nombre original, Elizabetgrad, en referencia a Isabel I, hija de Pedro el Grande, fundadora de la ciudad. Excesivamente rusa para Viatrovych, que en anteriores ocasiones ha afirmado que la “descomunización” debe tener una segunda fase de “descolonización” y de eliminación de la terminología rusa, esta opción resulta inaceptable.

Porque de lo que se trata no es de eliminar toda conexión ucraniana con la historia soviética sino con la historia de las relaciones con Rusia. Y para ello, lo más sencillo es explicar el pasado como si toda esa conexión fuera una consecuencia de la invasión rusa. Así, la guerra actual en Donbass no es una guerra de Kiev contra otra parte del país sino una invasión rusa. Así explicaba el expresidente Viktor Yuschenko en su discurso en el Oslo Freedom Forum lo que, en su opinión, estaba ocurriendo en Donbass: “podemos estar en desacuerdo en ciertos temas pero nunca levantaremos un arma para apuntarnos los unos a los otros, especialmente en un conflicto militar”. Por tanto, todo conflicto interno en Ucrania de esa naturaleza sólo puede ser entendido en términos de intervención exterior.

Petro Poroshenko sorprendió hace unas semanas al alegar que, de forma similar, tampoco lo ocurrido en 1918 puede calificarse como guerra civil. En palabras del presidente ucraniano, al igual que ocurre ahora mismo en Donbass, se trató de otra agresión rusa, un intento de agresión en la que la guardia blanca y el ejército rojo no eran más que una tapadera en la lucha contra el Estado ucraniano.

La realidad desmiente a Poroshenko, como se le recuerda desde Donetsk, donde estos días se conmemora el 98º aniversario de la República Soviética de Donetsk-Krivoi Rog, Liderada por Artyom, que reclamaba autogobierno y la entrega del poder a los soviets, se instauró en contraposición a las repúblicas nacionalistas ucranianas que habían nacido en lo que ahora es Ucrania occidental. Derrotada por las tropas alemanas, y disuelta oficialmente en 1919, la república de Krivoi Rog cayó en el olvido hasta que hace ahora dos años esa idea volviera a utilizarse como base de la actual República Popular de Donetsk, que en repetidas ocasiones se ha reivindicado como su sucesora. No es extraño que Artyomovsk, a escasos kilómetros de Debaltsevo, en la zona de Donbass controlada por Kiev, haya sido una de las primeras localidades en cambiar de nombre.

Mientras los radicales ucranianos se encargan de borrar una parte importante de la historia del país, acusan a la otra parte de actuar de forma similar. La semana pasada aparecía en la prensa ucraniana la noticia de que Donetsk planeaba renombrar el Bulevar Shevchenko. Desde Donetsk, Alexandr Zajarchenko, que siempre se ha referido al gran poeta ucraniano como parte de la historia compartida, se apresuró a desmentir la noticia, dando a entender que Donetsk no trata de borrar su historia sino de reivindicarla. Aunque para Kiev, esa historia no sea la correcta.


11 de febrero de 2016

Quitar mordazas

Por Oleg K.

En los medios de comunicación, después de 25 años de la liquidación de la URSS, aún se ataca, difama, distorsiona y ridiculiza aquel periodo de la historia de la humanidad.

¿Porqué ocurre esto?, creo que es porque temen que muchos habitantes de cada país se pregunte, ¿Cuánto hay de cierto en los ataques a la Unión Soviética?, fue una sociedad decadente o por el contrario diferente. Por ahí, muchos empezamos a cuestionarnos la propaganda de los medios de comunicación pagados por el imperialismo.

Ocurre, porque temen que esta crisis, también lo es de su muro de ideas,  inamovibles, sobre "la esclavitud asalariada", con loas al trabajo precario y del descenso crónico de los derechos sociales, se les lleve por delante y los trabajadores exploren nuevas alternativas sociales.

Sucede a menudo, en los medios occidentales que el ataque al "peligro soviético", es porque temen un renacimiento de las ideas comunistas.

Pero la realidad social en muchos países, es muy tozuda. Cada vez más jóvenes, sobre todo en Rusia, creen en esta estafa como es la sociedad del mercado, y añoran el periodo soviético.

Porque, si, millones de personas en el mundo, aunque no lo digan, no lo propaguen, lo silencien, desean que vuelva esa liberadora sociedad, de avance de la humanidad, que muchos tildan de epopeya: El Poder Soviético, la Sociedad Soviética, las Repúblicas de Trabajadores.

Mas desean no moverse, que el trabajo de construcción de las ideas por esa sociedad, lo hagan otros, pues es evidente que faltan bolcheviques, pero surgirán, no lo dudo, es ley de vida, es una ley social 

Siguen muy vigentes...


Termino con dos frases del comunista Bertolt Brecht:

"Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad".

"La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer".

10 de febrero de 2016

El modelo económico cubano, una visión crítica socialista

Por Carlos M. García Valdés. Extraído de La Joven Cuba.

Como todo cubano tengo muchas preocupaciones por lo que está sucediendo no solo en la dirección, gestión y funcionamiento  de la economía (modelo económico) sino en toda la sociedad, en todo el país, en mi patria. En particular me preocupa lo que pueda suceder pero no soy escéptico (no aséptico como le escuche decir a alguien que no sabe de economía) por lo que mi crítica está signada  por el optimismo. Todos los cubanos somos críticos e incluso muy críticos y eso puede ser una de esas fortalezas intangibles de nuestro pueblo como expresó recientemente el  intelectual revolcionario Frei Betto al referirse a otros  valores  del pueblo cubano. Pero hay críticas y críticas. Críticas de derecha y de izquierda, críticas para mejorar el socialismo y críticas para sustituirlo por el capitalismo, críticas con conocimiento de causa, amparadas en un acervo cultural de economía y críticas  con muy poca base teórica y sin ninguna originalidad, repitiendo fuera de contexto los que otros dicen con mayor o menor objetividad. Quién declare ahora que es necesario  cambiar el modelo tradicional altamente centralizado (que dicho sea de paso muy poco se parecía al soviético, al búlgaro y al alemán democrático) y  promover una estructura heterogénea de propiedad y relaciones de producción conoce muy poco lo que está establecido en los documentos económicos y  en el discurso oficial (por ejemplo ignora el lineamiento 02 y en general casi todos los lineamientos relativos al sector no estatal) o entró en coma a finales de los 80 como Remberto Marcha Atrás, el personaje del gustado programa de los lunes. Ignora que el sector privado nacional ocupa al 24 % de los trabajadores del país, que la propiedad cooperativa y privada abarca más  del 80 % de la explotación de la tierra cultivable, y que las  formas de propiedad no estatal producen la cuarta parte del Producto interno bruto y son líderes además de la agricultura, en el comercio minorista agropecuario y en la gastronomía popular, con importantes posicionamientos en el transporte urbano, en la construcción y hasta en el turismo. Ignora también el adelgazamiento del Estado que ya no controla toda la vida económica del país, hecho que reconoció la CEPAL hace más de 15 años.
 
Nuestra crítica o preocupación se relaciona  más con los procesos  económicos, sociales y políticos que  se puedan derivar de las  tendencias incubadas en esta parte de la economía donde el mercado tiene más fuerza y donde actúan, no solo leyes económicas de la producción mercantil simple, sino también de la capitalista.  ¿Cuál sería la solución. ¿Acercarnos al socialismo por la vía de privilegiar el mercado sobre la regulación y la planificación? ¿Concentrar las inversiones en el sector privado nacional en lugar de la inversión extranjera donde participa el Estado con un impacto social directo?
Los que así piensan coinciden  con Obama y en general con el gobierno de los EEUU que han declarado sin tapujos que  su nueva política está dirigida a empoderar al naciente sector privado cubano, al mercado y en general al capitalismo. Considero que el socialismo o la construcción del socialismo  no pueden realizarse al margen de las diferentes formas de propiedad y gestión y del mercado, ya tenemos experiencias negativas con los procesos excluyentes. Esta política debe ser, y así está al menos diseñada, inclusiva.
Pero desde los clásicos del marxismo pasando por  Lenin, Mariátegui, Che Guevara, Fidel Castro, el socialismo es el predominio de la propiedad social sobre la privada, la planificación  involucrando  al mercado, y la distribución con arreglo al trabajo combinado con la protección social a todo el pueblo y en particular a los sectores más vulnerables.  Es mucho más que eso, es democracia, siembra y cosecha de valores, cultura, etc, pero los anteriores procesos son esenciales. Creo que en estos procesos la actualización del modelo económico y social tiene déficit  pero también reservas importantes que explorar y  explotar. Todavía no se reflejan con suficiencia las decisiones para incrementar la eficiencia de la empresa estatal  en el aumento del PIB y en el incremento salarial de los trabajadores estatales que con el 70 % del empleo y más del 75 % del aporte al Producto Interno Bruto no compiten en la distribución del total de los ingresos de la población con sectores de menor impacto social.
No se  ha logrado el despegue del desarrollo económico tanto por insuficiente ahorro interno como por la vía de la inversión extranjera de un impacto  social incomparable  con la inversión del capital nacional o privado que beneficia a determinados sectores e indirectamente a la sociedad, pero solo parcialmente. Por supuesto la incipiente burguesía cubana se opone fuertemente a la inversión extranjera porque atenta contra sus intereses. Hay ingenuos que no se dan cuenta de esto y le hacen el juego al capitalismo.
Es imprescindible aprovechar más las posibilidades que nos brinda   la propiedad social predominante, aunque no siempre líder, sobre los medios fundamentales de producción. Por cierto hemos leído de personas exigen se precise  cuáles  son, en Cuba,  los medios de producción fundamentales. ¿Qué reclaman, un listado?. De todas formas en general existe esa delimitación: el artículo 15 de la Constitución de la República, La  ley 118  de inversión extranjera prioriza 11 sectores estratégicos y posteriormente se han identificado 326 oportunidades de negocios. No hace falta el famoso listado para saber que esos son medios fundamentales de producción,  a los que se le añaden otros estratégicos en la esfera de   la economía del conocimiento, la salud, la defensa, el orden interior y determinadas organizaciones sociales y políticas.
Por supuesto que todo se actualiza, hasta hace poco pequeños negocios en la gastronomía, comercio y otras actividades eran medios fundamentales de producción, ahora no lo son. Por  ese camino, viendo las cosas al revés se puede determinar lo que hasta hoy -quizás mañana cambie- se consideran medios fundamentales o no fundamentales de producción. Nada, que con un poco de inteligencia y conocimientos mínimos de economía muchos acertijos mentales se pueden resolver. En estos sectores se decide la batalla por el socialismo que sigue siendo un ideal, no solo para los cubanos, por el cual vale la pena seguir luchando; aunque las formas de ese socialismo y en consecuencia de ese ideal sean diferentes.
Es cierto que hay muchas personas confundidas y/o maltratadas por las limitaciones materiales y en particular financieras y eso lleva un tratamiento que va más allá de los factores políticos e ideológicos. Algo se hace por el Estado pero es insuficiente y eso es también una debilidad del proceso de actualización. Hay otros que no quieren compartir el ideal socialista y están en su derecho, pero que no se hagan los sufridos, preocupados y populistas. Quiero terminar con una frase de Pepe Mujica: “Los únicos derrotados son los que bajan los brazos, los que dejan de luchar” .

Venezuela: La empresa Polar no produce alimentos

Por William Serafino de Misión Verdad
 
Parásitos por obra y gracia del rentismo petrolero

Sólo basta revisar por encimita la producción propagandística de Empresas Polar para darse cuenta de los cuantiosos esfuerzos narrativos y mediáticos que ha destinado dicha organización para convencernos de que verdaderamente existe una carga genética proveedora de infinita “genialidad”, “brillantez” e “inventiva” corriendo de generación en generación por la sangre de la familia Mendoza.

Por más que Empresas Polar busque desesperadamente posicionarse como la organización empresarial pionera en la “producción” de alimentos, dirigida ayer y hoy por “excelsas personalidades” del mundillo universitario caraqueño, la historia económica venezolana del siglo XX les arrebata las alas de cartón piedra y los sienta de nalgas como corresponde.

En ninguna publicidad de Empresas Polar se dice, por ejemplo, como Eugenio Mendoza consiguió ser el principal accionista venezolano de la transnacional gringa Cargill mediante la captación fraudulenta de la renta petrolera. Tampoco dicen que la monopólica infraestructura agroindustrial que exhiben en la actualidad (molinos, empaquetadoras, etc.), publicitada durante los años 60 y 70 como el logro empresarial más importante de la época, estuvo íntimamente relacionada al saqueo estructural de la renta petrolera, a la definitiva (y estilizada) dependencia tecnológica, a jugosos contratos de importación de materias primas e insumos y al abandono absoluto de la producción agrícola.

Mencionado proceso de neocolonización económica tuvo como principal figura al diplomático y lobbysta comercial Luis Alejandro Mendoza Fleury (pionero de Empresas Polar), quien entre los años 1942-1955 estaría relacionado en ciudades como Philadelphia y New York con emporios  transnacionales (Cargill, General Mills, Standard Oil, etc.), diseñando y planificando como se entregaría sin chistar, durante la segunda mitad del siglo XX, la renta petrolera a cambio de chatarra agroindustrial, insumos tecnológicos y materia prima agrícola. 
 
El operador interno de este pacto económico fue Eduardo Mendoza Goiticóa (hermano de Eugenio Mendoza), quien asumió la jefatura del Ministerio de Agricultura y del Ministerio de Fomento durante el gobierno de Rómulo Betancourt. Fueron desde esas posiciones de poder, y en nombre de la “industrialización venezolana”, que el constante (y casi absoluto) flujo de la renta petrolera fue a parar en Estados Unidos en pro de la consolidación de contratos de importación, concesiones financieras y atractivas exoneraciones fiscales que ya venía macerando Luis Alejandro Mendoza Fleury.

Una familia comprometida con la entrega del país.

VNZ

Un sembradío de chapas y botellas

Empresas Polar durante este proceso histórico se posicionó en el espectro económico venezolano como el principal cartel de importación, procesamiento, empaquetado y comercialización de agroconfeti extranjero. La actividad parasitaria de dicho emporio nunca planteó dentro de su diseño económico incentivar por cuenta propia la siembra nacional de maíz, girasol, arroz, tomate, entre otros rubros necesarios para que Empresas Polar se autoabastezca y siga manteniendo la vorágine constante en sus líneas de empaque.

La decisión (estratégica) de Empresas Polar dirigida a no propiciar la producción nacional de rubros agrícolas indispensables fue vorazmente estimulada por el deseo infinito de conseguir ganancias superlativas con el menor esfuerzo posible. Esta es la “inventiva” y la “brillantez” a la cual se refieren. 
 
Invertir capital en producción, en tecnología de punta y en la ampliación de las capacidades productivas del campo venezolano, incluso desde la lógica contaminante del monocultivo patentada por Monsanto, significaba para Empresas Polar perder tiempo, y el tiempo es dinero. Optaron por la solución más lucrativa: sacarle el máximo provecho a la renta petrolera, con el firme propósito de favorecer desmesuradamente la megaimportación de maíz, girasol, arroz, pasta de tomate, trigo, aceites vegetales, lomo de atún, estabilizantes, compuestos químicos, maquinarias, nuevas líneas de empaquetado y cualquier tuerquita, fusible o bombillito que necesite el castillo de naipes para verse reluciente.

La verdad duele tanto como las expropiaciones
  • En el año 2005 fueron expropiados en el estado Barinas los silos de Empresas Polar (bajo el nombre de Promabasa) por incurrir en prácticas de sabotaje y desestabilización económica.
  • Cinco años más tarde, en el estado Lara se expropiaron 21 hectáreas de terreno propiedad de Empresas Polar. En dicho espacio se encontraban enormes depósitos y galpones en condición ociosa, donde aparcaban de vez en cuanto tres o cuatro gandolas haciendo el paro de que ahí entraba y salía infinidad de mercancías.
  • Si bien estas dos importantes expropiaciones favorecieron a que la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (Casa), adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, colocase bajo absoluta rectoría pública la administración de los silos más importantes del país, el dato que está de fondo es mucho más doloroso para Empresas Polar: quedó en evidencia ante el país que tienen grandes silos para almacenar materia prima importada, monumentales plantas para procesarla y empacarla, pero no tienen ni una mínima hectárea sembrada.
El Estado: el único que siembra en Venezuela
  • La orfandad agrícola y la exorbitante dependencia de las importaciones alimentarias que dejó Empresas Polar tras 50 años de operaciones en Venezuela es abismal. Tanto así que durante la era puntofijista y el califato tropical de la familia Mendoza, el PIB agrícola no superó la microscópica cifra del 7%.
  • En el año 2013, el estado Portuguesa, como consecuencia de la efectiva política de apoyo técnico y financiero a productores agrícolas por parte del Gobierno Bolivariano, rompió su propio récord del año 2010 en producción de maíz y arroz con un total de 1 millón 665 mil 417 toneladas.
  • A finales de ese mismo año, la producción agrícola en general subió en 10,6% en comparación con el 2012.
  • La fábrica Pronutricos, rescatada de la quiebra por el Gobierno Bolivariano hace varios años, y encargada de fabricar harina de maíz, también rompió su propio récord de producción con 12 mil toneladas puestas a la disposición de la población en la red pública de comercialización.
  • Este intensivo nivel de productividad agrícola se mantuvo durante el año 2014. La producción de arroz específicamente aumentó en un 20% al cierre del año en cuestión y la producción de maíz se estabilizó en la inédita cifra presentada arriba.
  • Durante el año 2015 se prevé mantener estos altos niveles de producción agrícola con la puesta en marcha del Plan Siembra Soberana, el cual tiene como eje operativo cultivar 960 mil hectáreas de distintos tipos de cereales, además de ofrecer 26.000 toneladas de semillas y asistencia técnica a medianos y pequeños productores.
  • Por su parte, la producción de girasol, debido a las diversas inversiones que realiza el Gobierno Bolivariano en el estado Portuguesa, agregará mil toneladas adicionales al consumo interno, lo cual supera con creces las expectativas del año 2013.
El Estado venezolano, administrado primero por el Comandante Chávez y ahora por Nicolás Maduro, es el único actor económico que ha invertido seriamente en la producción agrícola, consolidando inversiones a la largo plazo, reforzando sistemas integrados de abastecimiento, almacenaje y asistencia técnica, elevando la productividad en fábricas y plantas rescatadas de la quiebra, fiscalizando el transporte de alimentos; en fin, un organigrama efectivo de políticas públicas dirigidas a reducir paulatinamente las importaciones alimentarias.

Polar no invierte nada 

Empresas Polar no desea invertir sus ingentes recursos financieros depositados en el extranjero en la siembra de rubros agrícolas estratégicos para el país. Su actividad consiste, única y exclusivamente, en procesar, empacar y comercializar el maíz, el arroz, el girasol y otros rubros que produce el Estado venezolano de vital importancia para que Empresas Polar extienda su condición de indigencia económica.

Empresas Polar también importa, procesa, empaca y comercializa productos a base de trigo, lomo de atún y pasta de tomate, y no lo hace con recursos financieros propios, sino con las divisas que genera el Estado venezolano a través de Pdvsa.

Empresas Polar es, simple y llanamente, una bodega de proporciones industriales que subsiste a partir de lo que producen los demás, en este caso, el Estado venezolano. Y aún con esta innegable realidad económica que pesa sobre su lomo, Lorenzo Mendoza, el bodeguero responsable del castillo de naipes, todavía tiene el caretablismo de decir que el Gobierno Bolivariano no estimula la producción privada, cuando todos sabemos que necesita desesperadamente del Estado para seguirse batiendo una de empresario en New York.

Pero ese caretablismo viene incluido en su bozal de genes atiborrados de “genialidad”.

Al igual que su padre y abuelo, la “brillantez” e “inventiva” de Lorenzo Mendoza radica en su compulsiva agromitomanía, pues en verdad él cree que tanta Harina Pan empaquetada y vendiéndose en comercios es producto de “su esfuerzo” y no de las divisas que le entrega el Estado venezolano, y ni qué decir de las gandolas llenas de arroz y de maíz que se le expenden desde los silos de la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (Casa).

Cachetada final

Las principales marcas de Alimentos Polar dependen a totalidad de la importación realizada a través de las divisas preferenciales entregadas por el Estado venezolano y del potencial productivo en el área agrícola que ha impulsado el Gobierno Bolivariano en 16 años.
  • Harina Pan, Arroz Primor, Mazeite y Mantequilla Mavesa dependen del maíz, del arroz y del girasol producido, almacenado y distribuido por el Estado venezolano, como también de las divisas que éste último genera para suplir las parasitarias necesidades procesadoras de Empresas Polar a través de importaciones subsidiadas.
  • Pastas Primor, Pampero (salsa de tomate), Atún Margarita, Rikesa y Migürt dependen de materias primas y estabilizantes artificiales que no se producen en Venezuela, por lo cual es necesario que venga nuevamente el Gobierno Bolivariano, aquel que supuestamente no le da estímulos a la empresa privada, a entregarle los dólares que no producen para que puedan realizar sus importaciones. Sólo así podrán seguir siendo parte de esa casta de inútiles llamada “empresariado nacional”.
  • La misma mecánica ociosa, improductiva y fraudulenta se pone de manifiesto cuando sólo por medio de los dólares de Pdvsa, Cervecería Polar, puede importar cebada y lúpulo para fabricar cerveza, o cuando la inmensa gama de bebidas Pepsico, administrada por Empresas Polar, exigen con exactitud el mismo malacostumbrado procedimiento.
Polar nunca se interesó (ni se interesará) en producir alimentos. Y tanto es así que esa misma lógica improductiva llegó hasta tal punto que hasta el plástico con el que envuelven la Harina Pan, la botellita de Pampero y el frasquito de Migürt, también son importados con dólares que les otorga el Gobierno Bolivariano. Los pequeños detalles que ratifican el carácter lumpenburgués de Empresas Polar.

9 de febrero de 2016

Cuba aparece. Cuba sigue adelante. ¿Cuál es el problema?

Por Ramón Pedregal Casanova.

“Pero cuando torturas y tinieblas 
parecen apagar el aire libre, 
y no se ve la espuma de las olas  
sino la sangre entre los arrecifes, 
surge la mano de Fidel y en ella 
Cuba, la rosa limpia del Caribe.

Y así demuestra con su luz la Historia 
que el hombre modifica lo que existe 
y si lleva al combate la pureza 
se abre en su honor la primavera insigne.”

                           “Cuba aparece.” De “Canción  de gesta”. 
Pablo Neruda.


Hay una amenaza que ahora ocupa el mundo, el capitalismo revienta sus soportes, agota recursos naturales, infla de manera artificial su economía, genera guerras por la recolonización y la supremacía, ignora las reglas mínimas de respeto a los pueblos y naciones, y Obama declara jaztándose a sus congresistas de la Corte imperial: “Los EEUU de América es la nación más poderosa de la tierra. Punto.” Debería añadir que lo es a costa de crear el peor momento del mundo hasta ahora conocido. El realismo capitalista hace camino contra la Humanidad. Ante su decadencia y su avaricia neocolonial se construyen alianzas geoestratégicas de fuerzas que buscan ser la alternativa, reclaman  espacio y quieren igualdad. Se abre una etapa histórica de múltiples variables entre peligros y esperanzas.

Cuba Banderas

Debemos estar avisados, activos en la ética y la justicia social como política: se viene encima un cambio en el  mundo. Será para mejor si nucleamos las fuerzas de la esperanza, de la práctica que haga al pueblo dueño de su común riqueza, de su bien social, de su defensa.

En el centro de la Historia nuestra hay un referente que el imperio trata de apagar, levanta muros de bloqueo informativo y económico, bloqueo, bloqueo y bloqueo con el único fin de que no se conozca la independencia, la ética, la justicia social y la solidaridad internacionales que la construyen. A Cuba el imperio la denigra, la violenta financiando al mercenariado y a los antipatria, y aunque en el último año Obama ha rebajado su lenguaje está por ver cambios esenciales en su comportamiento: que ponga fin al bloqueo, que entregue Guantánamo, que extradite a los terroristas como Luis Posada Carriles. El resto de los gobiernos han reconocido en la ONU que la acción contra Cuba pone en evidencia el carácter violento y ladrón del gobierno imperial.

Se hace difícil explicar cómo Cuba, una sociedad tan pequeña, representa tanto para los pueblos que aspiran a ser libres, y por qué transtorna tanto al imperio, a ese mismo imperio junto al que otros gobiernos no quieren aparecer contra Cuba, el mismo imperio al que sin embargo se unen para llevar a cabo graves hechos delictivos en otras tierras.

La revolución cubana nació contra el imperio, la corrupción, la pobreza, la injusticia social, por la independencia. La revolución cubana no es un calendario que se cambia con un número más al terminar el año, es una transforación emprendida al calor del pueblo constante, que se desenvolvió en la mismísima lucha que el enemigo plantea, capaz de crear una y otra vez llaves de respuesta desde el espíritu del socialismo. En su día, ese de 1959, la misma fuerza revolucionaria del pueblo hizo que quebrase la injusticia, así se cambio la relación social, la distribución de bienes materiales, se expandió la enseñanza, la medicina, la solidaridad, se transformó el país.

Qué distinta Cuba al imperio, en éste el valor es el dinero, la apropiación ingente a costa de los demás; que distinta porque los valores humanos y la ética han sido el cuerpo de Cuba socialista, y así se lo reconoce la Historia. La conducta de los revolucionarios cubanos está solidariamente probada. La conducta del imperio explotador también está probada.

Ahora que el capitalismo amenaza con reventar, ahora que se conduce desquiciado arruinando lo que toca, es preciso que la luz de la experiencia cubana siga en alto, que el brillo de las monedas robadas a lo largo y ancho del mundo no la sustituya, no deshaga la conciencia política y social porque Obama emplee palabras que parecen nuevas, y sin embargo buscan el viejo objetivo de la corrupción, de la atonía, de la competitividad individual, todo como arma para que se abandone la esencia común de su soberana independencia, del poder popular, de su valor social histórico: la ética revolucionaria que demostró el pueblo cubano en 1959. Cuba sigue adelante en sus resoluciones. ¿Cuál es el problema?. La experiencia enseña, la memoria es un recurso a emplear, la ética, la solidaridad, lo común, a hecho frente siempre al imperio del capital, y ahora que empieza a desplomarse y busca la recolonización para alargar su agonía, hay que proteger la conciencia en los cambios que el pueblo y su gobierno vienen a introducir, cambios que como el nuevo año sean acordes con lo necesario para el tiempo que viene inexorable. Las fuerzas del socialismo tienen como referencia a Cuba, tan odiada por el imperio y tan fuerte ante el terrorismo, la explotación humana, la corrupción y la guerra de conquista que en su decadencia el imperio ha ejercido y ahora acelera.

7 de febrero de 2016

Miseria en la yugular del capitalismo

Por Ilka Oliva Corado

Marco el número de teléfono y llamo, me atiende la recepcionista de la clínica, quiero hacer una cita con un ortopedista, me explica los requisitos, es una clínica exclusiva para gente paria. Solo los olvidados y explotados del sistema asisten a ese tipo de clínicas en Estados Unidos. Soy una de ellos, mi salario como indocumentada no da para pagar una clínica privada y no tengo seguro médico para ir a un hospital del sistema.

El requisito principal es ser paria, el segundo llevar una carta autenticada donde se especifique el salario, ¿qué patrono quiere darle una carta autenticada a un trabajador indocumentado? Por suerte mi patrono actual accedió.

El día de la cita llego a la clínica y me encuentro con mundos de gente esperando para ser atendidos. Es invierno y la temperatura está a -18 grados centígrados, no hay calefacción en el edificio. Me comenta una de las personas que está en la línea de espera que el sistema de calefacción lleva varios días descompuesto.

Abro paso entre el tumulto para llegar a la recepción, me atiende una afro descendiente que al notar que soy latina cambia el tono y se dirige hacia mí con desgano, con el inglés remarcado para que lo entienda y no tenga que verse en la necesidad de repetirlo dos veces. Mientras habla hace señas, es una práctica muy común en este país que utilizan los estadounidenses con quien no entiende inglés, y esta persona hará todo lo posible por buscarle significado (el que sea) a las gesticulaciones, lenguaje corporal y a los ademanes, es un modo de sobrevivencia para recién emigrados que no hablan inglés.

La observo atenta y presto atención a lo que me dice, tengo que pasar a caja, entregar mi carta autenticada y confirmar la cita programada. En caja me atiente una latina, me habla en inglés, me explica los pormenores: que debo pagar $30 dólares por consulta, pero revisa mi carta y nota que mi salario está muy por debajo del salario mínimo, corrige la cifra y me dice que solo pague $20. Me manda a la sala de espera.

Llevo un libro de poesía para leer mientras espero, pero no puedo, me abruma el frío del invierno que hace tiritar a las personas que están en línea de espera, latinas y afro descendientes, no veo a un solo estadounidense anglosajón, asiático o europeo. Los que estamos ahí somos los parias de los parias. Las dos partes de la población estadounidense que se pelean los trabajos que otros no quieren hacer, por sucios, cansados, mal pagados.

Tengo el libro en mis manos pero la mirada extraviada entre los zapatos rotos de las madres que esperan con sus hijos en los brazos. Pienso en la temperatura, -18 grados centígrados. Adultos mayores en sillas de ruedas también tiritando del frío. El personal de la clínica pasa de un pasillo a otro, caminan con ese desgano de quien está en el trabajo equivocado. Quisiera pensar que esa fatiga se debe al sobrecargo de trabajo, a las pocas horas de sueño, a penas personales pero hay algo inhumano en el trato hacia los pacientes; no los ven a los ojos, no son personas, son números, casos y enfermedades.

Como los indocumentados para los medios de información afines al “sueño americano” para estadistas, sociólogos, “defensores de derechos humanos de los inmigrantes” para cineastas, políticos, para ese sector que ve en nosotros un trampolín para beneficio personal. Para ellos somos números y remesas. Jamás nos verán como seres humanos en todo el contexto.

Lentamente se va formando un nudo de sal en mi garganta, respiro profundo y sigo observando, personas en andrajos con apariencia de indigentes, latinos y afro descendientes, muchos mexicanos y centroamericanos. Puedo notar que gran parte del personal es puertorriqueño o de descendencia puertorriqueña. Las paredes manchadas y con la pintura descascarándose, puertas oxidadas, sillas despintadas, todo aquello en decadencia. Un aspecto lúgubre y deprimente. Y tal como en los hospitales públicos de mi sufrida Guatemala, las medicinas de las recetas las compra el paciente por aparte. En un momento me sentí en el trajín del hospital San Juan de Dios, pero esta clínica lo supera en deterioro. Observo el techo y el cielo falso está a poco de desprenderse.

Vaya, -digo para mis adentros- la miseria en la yugular del capitalismo. La clínica está a pocas cuadras del centro de la ciudad, del glamur, de los rascacielos, de ese rostro estadounidense de la opulencia con el que los medios venden la treta del país más rico del mundo. La clínica es tan solo una radiografía, una pequeña revisión general, unas pastillas para el dolor, porque las enfermedades realmente serias son tratables solo en hospitales y nosotros los indocumentados no tenemos acceso a ellos. Quienes más mueren por enfermedades terminales en este país son latinos y afro descendientes, porque sus bajos salarios no alcanzan para pagar esos tratamientos costosos que se vuelven privilegio de unos cuántos. Si es muy difícil para estadounidenses que ganan el salario mínimo, para indocumentados es un imposible, pues no hay acceso y los salarios son de insulto.

Cómo es posible –pienso en mis adentros mientras observo la calamidad- que este país invierta millones de dólares en guerras, en invasiones a otros países, en sobornos, en polarizar la información, en cárceles para indocumentados, en deportaciones si aquí dentro hay tanta necesidad. Me repica en la cabeza la canción de Víctor Jara, “las casitas del barrio alto” y es tan real en este país, una autopista divide el norte del sur, en el norte de la ciudad están los rascacielos y en el sur la pobreza extrema, la decadencia injustificable. ¿Por qué no invierte en darle mejor calidad de vida a quienes viven dentro de su país y deja de andar haciendo desastres con su política externa? ¿Por qué no hace realidad la Reforma Migratoria en lugar de andar firmando Acciones Ejecutivas contra otros países? Que se preocupe por su política interna y que no meta las narices en gobiernos ajenos.

¿Por qué lo medios de comunicación no informan de esto, de esta calamidad a todas luces en este país? ¿Por qué se sigue engañando a las masas con la mentira de un sueño americano que nunca ha existido? ¿Por qué se sigue entrevistando a “latinos o emigrantes éxitos” cuando la realidad es otra y nos escupe el rostro todos los días. ¿Por qué se trata de ocultar a toda costa el hedor de la alcantarilla donde los pobres se pudren en la miseria? ¿Lo que abruma, lo que encara, lo que cuestiona? Este país con una clase política soberbia, de unos cuantos millonarios que se creen dueños del mundo y de vidas también tiene miseria, pobreza extrema, sus ciudadanos tienen necesidades básicas que el sistema no cubre por estar invirtiendo en invasiones a tierras extranjeras.

Cualquiera también soberbio e ignorante dirá, ¿pero por qué se van a ese país si tienen el suyo? ¿Por qué se van a limpiarles los baños a los gringos y a mendigar? La pregunta no es por qué se van, o por qué limpian baños, la pregunta es, ¿por qué los gobiernos del país de origen los obligan a migrar? La pregunta no es para quienes se ven forzados a migrar, la pregunta es hacia el sistema, hacia los gobiernos, hacia las sociedades indolentes. Hacia las sociedades que no hacen nada por cambiar el sistema colonizador, racista y clasista que obliga a los parias a migrar. ¿Qué harán esas sociedades y esos gobiernos para detener las migraciones forzadas? ¿Qué harán para que los que se fueron regresen a un país que les ofrezca oportunidades de desarrollo? ¿Qué harán para otros no se vean forzados a migrar?

La pregunta es hacia la política externa de este país, ¿cuándo dejará de invadir países y de comprar y manipular gobernantes y sistemas? ¿Cuándo los dejará ser en plusvalía propia para que esas masas no se vean obligadas a migrar? No quiere migrantes indocumentados en su territorio pues que deje de invadir países.

De la puerta de la sección de medicina interna sale una enfermara afro descendiente, tiene una hoja en la mano y llama a una tal Ilka Oliva, es mi turno, me levanto y camino hacia donde me indica, de mala gana me toma la presión. Me vuelve a decir que espere afuera, después de un tiempo que me parece interminable sale otra enfermera que me llama y me lleva al cubículo del médico que me atenderá, es una doctora latina que me dice habla muy poco español y que si hablo inglés se facilitaría bastante. ¿Cuál es su razón de consulta? Una lesión de ligamentos en una de mis rodillas.

Salgo de la clínica gélida, lúgubre y deprimente a encontrarme con la intemperie del invierno estadounidense, me detengo en una esquina esperando que cambie de color el semáforo para darle el paso al peatón, a unas cuadras luce ostentoso el centro de la ciudad con los rascacielos como metáforas de un capitalismo que le apuesta al consumismo y a la degradación humana. Por las mismas avenidas caminan indigentes buscando un plato de comida. ¿Otro mundo es posible? ¿Para cuándo?