11 de enero de 2011

Un 53 por ciento de los rusos cree que la desintegración de la URSS era evitable y la mayoría culpa a Gorbachov


Enviado por Nicolai Fetisov

Más de 55% de los rusos añora la URSS y abogaría por su reinstauración


Los rusos todavía añoran la poderosa Unión Soviética al cumplirse este año dos décadas de la desaparición de La URSS. Los habitantes de la Federación Rusa no valoran tanto las “libertades individuales”, como las conquistas sociales que garantizaba la Unión Soviética: los empleos fijos, la educación y sanidad gratuitas, vivienda accesible y pensiones.

Según una encuesta del prestigioso centro sociológico Levada, un 55 por ciento de los rusos sigue lamentando la desintegración soviética. Ese porcentaje es un reflejo de la opinión de los adultos rusos, ya que entre los jóvenes (17 por ciento) y los mayores de 60 años (83 por ciento) las posturas son muy extremas.

Al echar una mirada atrás, un 53 por ciento de los rusos cree que la desintegración de la URSS era evitable, mientras un 32 por ciento piensa lo contrario. Esto demuestra por qué muchos rusos siguen culpando al último dirigente soviético, Mijaíl Gorbachov, de poner la puntilla a la URSS al acceder a todas las demandas de Estados Unidos, que se convirtió así en el ganador de la Guerra Fría.

Desde entonces, EEUU es la única superpotencia mundial, sólo seguido de cerca por China, mientras Rusia aún no ha superado el trauma del fin del comunismo. Otro ejemplo de esa añoranza es que más de la mitad de los entrevistados aboga por el reforzamiento de los lazos entre las quince antiguas repúblicas ex soviéticas, por la reinstauración de la URSS.

1 comentario:

R.A.F.A.E.L. dijo...

No fue Gorbachov quien clavó la última puntilla a la URSS. Pese a la Perestroika, fueron otros los que planearon cruelmente la liquidación del modelo soviético. No me refiero a la mayoría del pueblo de aquel país plurinacional, desde luego.

Hoy sabemos que ni siquiera la Thatcher deseaba la unipolaridad que sufrimos hoy en el mundo.

Si la Unión Soviética vuelve, espero que sea imparable. Nos jugamos mucho en este siglo XXI.

¡Salud!