28 de mayo de 2026

BERTOLT BRECHT: CANCIÓN SOBRE EL ENEMIGO DE CLASE


Brecht in 1948
Brecht in 1948

 Por Esteban Zúñiga, redacción Nestor Guadaño.

"Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases.
Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales: en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes.

En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida casi por doquier en una seria de estamentos, dentro de cada uno de los cuales reina, a su vez, una nueva jerarquía social de grados y posiciones. En la Roma antigua son los patronos, los équites, los plebeyos, los esclavos. En la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones.

La moderna sociedad burguesa, que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas.

Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, de dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado. (...)".
(Fuente: Karl Marx y Friedrich Engels. "Manifiesto del Partido Comunista". Capítulo 1 ("Burgueses y proletarios"). 1848).

Lucha de clases...

¡¡¡¡¡LUCHA DE CLASES!!!!!.

Un término que hoy en día tiene muy distintas y variadas acepciones y significaciones, como: conflicto de clases, lucha entre explotados y explotadores, antagonismo social, guerra de clases, confrontación social, contradicciones de clases en el mundo real, lucha de clases entre opresores y oprimidos, lucha contra la explotación que padece el proletariado, lucha de la clase trabajadora contra la burguesía capitalistas, lucha contra la explotación capitalista...

"..Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres.."

CANCIÓN SOBRE EL ENEMIGO DE CLASE.

Cuando pequeño, fui a la escuela
y aprendí, lo que es mío y lo que es tuyo.

Y cuando todo se había aprendido,
me parecía que algo faltaba.
No tenía desayuno que comer,
y otros si tenían:
y así fue, que sí lo aprendí todo,
sobre la naturaleza del enemigo de clase.

Y aprendí, por qué y debido a que razón,
hay un desgarrón,
atravesando el mundo.
Y éste perdura entre nosotros,
¡Porque la lluvia,
cae de arriba hacia abajo!

Y me dijeron:
Si soy dócil,
entonces llegaré a ser como ellos.
Pero pensé:
Si soy su oveja,
entonces jamás llegaré a carnicero.

Y vi a más de uno, de entre nosotros,
que tragó su anzuelo.
Y cuando le aconteció,
lo que nos aconteció a ti y a mí,
entonces se extrañó.

Mas a mí,
a mí, no me extrañó,
y pronto descubrí su juego:
¡la lluvia, así es,
corre hacia abajo,
y no corre hacia arriba!

Ahí escuché como redoblaron los tambores,
y todos hablaron de eso.
Ahora deberíamos conducir guerras,
por un lugarcito bajo el sol.

Y voces enronquecidas,
nos prometían, cielo, mar y tierra.
Y cabecillas gordos, y grasientos,
gritaron: ¡no os postréis ahora!

Y los creímos,
no quedan más que unas horas,
luego tendremos, esto y aquello.

Pero otra vez,
¡la lluvia corría hacia abajo,
y durante cuatro años,
tragamos hierba!

Y una vez, de repente, se escuchó:
¡Ahora crearemos una República!
Y en ella un hombre, se parece a otro,
sea flaco u gordo.

Y los que estaban cansados,
por el hambre,
jamás, habían estado tan esperanzados.
Pero los que estaban saciados,
porque comían,
estaban esperanzados como ellos.

Y dije: Hay algo que no puede ser cierto.
Estaba lleno de dudas turbadas:
que sí, ¡no es cierto,
lo de la lluvia, parece,
que cae hacia arriba!

Nos dieron papelitos para votar,
y entregamos las armas.
Nos dieron una promesa,
y dimos nuestro fusil.

Y escuchamos: que los que saben de las cosas,
ahora nos ayudarán.
Debemos emprender el trabajo,
ellos harían el resto.

Entonces, me dejé convencer otra vez,
y me quedé quieto, conforme a lo pedido
y pensé:
¡Qué bueno que la lluvia,
está queriendo caer hacia arriba!

Y poco después, escuché decir:
Ahora todo está arreglado ya.
Si aguantamos, una calamidad menor,
nos protegerá de una mayor.

Y tragamos al frailuco Brüning,
para que no sea como Papen.
Y tragamos el junker Papen,
puesto, que de lo contrario,
sería el turno del Schleicher.

Y el frailuco cedió su puesto al junker,
y el junker lo cedió al general.
¡Y la lluvia corría hacia abajo,
corría copiosamente, de verdad!

Mientras anduvimos, con papeletas para votar,
cerraron las fábricas.
Cuando dormimos, frente a las agencias de empleo,
que nos sellan la constancia,
les evitamos, la preocupación por nosotros.

Escuchamos dichos como estos:
¡Siempre tranquilos!
¡Qué esperéis, no más!
Después de una crisis mayor,
¡viene un auge mayor!

Y dije a mis colegas:
¡Así habla el enemigo de clase!
Cuando él habla, de buen tiempo,
se refiere a su tiempo, de él.

¡La lluvia no puede ir hacia arriba!
Aún cuando súbitamente,
tenga buenas intenciones, para nosotros.
¡Lo que puede ser: puede acabar,
y es cuando brilla el sol!

Un día los vi marchando,
detrás de nuevas banderas.
Y muchos de los nuestros dijeron:
NO, hay más enemigo de clase.

Entonces vi, encabezándolos,
a los hocicos, que ya conocía,
y escuché, voces berreando
en el antiguo tono, de sargento.

Y tranquilo, entre banderas y fiestas,
corría la lluvia noche y día.
Y cada uno, que estaba atascado en la calle,
podía sentirla.

Se entrenaban con aplicación, para tirar,
y hablaron ruidosamente,
del enemigo,
y señalaron furiosamente,
más allá de la frontera.

Y es que se referían a nosotros.
Pues nosotros y ellos,
somos enemigos,
en una guerra, en que uno sólo gana.

Pues viven de nosotros, y reinventan,
para que seamos, más, los "coolíes".

Y por esto también,
que no debéis extrañaros,
si se echan sobre nosotros,
¡como la lluvia, se echa sobre el suelo!

Y ese de entre nosotros,
que falleció de hambre,
cayó en una batalla.

Y ese de entre nosotros,
que murió,
ha sido asesinado.

Al que recogieron, sus soldados,
por tener hambre,
no les agradó.

Al que le rompieron la mandíbula a patadas,
había pedido pan.
Al que habían prometido el pan,
ahora le dan caza.
Y al que traen en el ataúd de zinc,
ese dijo la verdad.

Y ese que entonces, les daba confianza,
cuando pretendían ser sus amigos,
lo que sí imaginó,
¡era que la lluvia corra hacía arriba!

Ya que somos enemigos de clase,
sea quien sea, nos dicen:
Ése de entre nosotros,
que no se atrevía a luchar,
se atrevía a morir de hambre.

¡Somos enemigos de clase, tamborilero!
Este hecho, ¡tu compás no lo oculta!
Empresario, general y junker,
nuestro enemigo, ¡eres tú!

¡Debido a ello, nada se moverá,
ni nada se arreglará!
¡La lluvia no corre hacia arriba!
¡Pues ciertamente, no se le exige tal deseo!

Por más que tu pintor retoque,
¡No va a tapar este desgarrón!
¡Uno de los dos perdurará,
y el otro tiene que extinguirse,
o yo, o tú!

Y sea lo que sea: Aprende,
pues sigue siendo el abecé:
Jamás, nada tendré en común,
con el enemigo de mi clase.

No se encontrará,
ninguna palabra, que nos una,
¡La lluvia corre, de arriba hacia abajo!
¡Y tú eres mi enemigo de clase!

Bertolt Brecht

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