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2 de febrero de 2025

EL CALLEJÓN DE LOS MIG (GUERRA DE COREA, 1950-1953)


Escuadrón soviético de MiG-15

Federico Rubio Herrero y Nestor Guadaño.

La guerra de Corea de 1950-53 se decantó en los cielos. Única, pues demostró al mundo la capacidad de los pilotos soviéticos y sus naves aéreas, frente al agresivo bloque estadounidense.

La determinación por crear la República Popular Democrática de Corea, una Corea unificada en 1948, tras la división de la península coreana en el paralelo 38, (en el norte después de expulsar a los japoneses con el apoyo del Ejército Rojo Soviético se encontraron con una usurpación de las tropas estadounidenses en el sur) ésta tenía que terminar.

Pyongyang en aquel año realiza unas elecciones en toda Corea, no aceptadas por los EEUU. El imparialismo implanta un gobierno con un militar de ascendencia coreana, formado por los yanquis, Syngman Rhee, que instaura una dictadura muy sangrienta contra cualquier oposición, que gobernó de forma autoritaria desde ese año hasta 1960.

Desde 1949, con el apoyo de las fuerzas estadounidenses numerosas emboscadas e incursiones se dan por las fuerzas de Rhee, con la intención de provocar un mayor conflicto, para enfrentarse abiertamente al proceso socialista que estaba sucediendo en el norte coreano. 

Ante los asesinatos en la frontera y las masivas muertes en la propia capital surcoreana de Seul, de aquellos coreanos que pedían la reunificación del estado, el 25 de junio de 1950, alrededor de siete divisiones de élite del Ejército Popular norcoreano (Inmin-Gun), muchos de cuyos soldados habían combatido en la guerra civil china, cruzaron la línea de demarcación establecida en el paralelo 38 entre las dos coreas. En apenas un par de días liberan Seúl, la capital de Corea del Sur ocupada. Las tropas surcoreanas se encontraban en retirada hacia el sur de la península y las tropas del norte avanzaban sin grandes complicaciones, cercando a sus enemigos en la ciudad de Busan, ubicada en el sureste peninsular.

El 27 de junio el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sin la representación soviética y con las abstenciones de Egipto, India y Yugoslavia, después de haber exigido el cese de las hostilidades, ordenó que se formara un mando unificado bajo la autoridad de Estados Unidos, dirigido por el general Douglas MacArthur, para acudir en defensa del corrupto e impopular régimen instalado en Corea del Sur. 

Este mando unificado contaba con la participación de 16 naciones, aunque su aportación fue irrelevante ya que todo el peso de la operación recaía en las tropas estadounidenses. El 15 de septiembre los estadounidenses desembarcaron en Incheon (ciudad cercana a Seúl), envolviendo a las tropas norcoreanas desde su retaguardia. Tal como había advertido Mao  en diversas ocasiones, que intervendrían en el conflicto en caso de que las tropas estadounidenses avanzaran hacia el norte en dirección al río Yalu, lo que fue ignorado por MacArthur a pesar de la voz de alarma de algunos de sus hombres.

Estados Unidos, modificando el mandato de la ONU que consistía en restablecer las fronteras en el paralelo 38, comenzó la conquista de toda la península, ocupando la principal ciudad del norte, Pyongyang, extendiendo su dictadura. 

El nuevo estado que nació ese año, China Popular, temía que la guerra en Corea se extendiese hacia su territorio. Pero como no podía abiertamente contraatacar a las "fuerzas de la ONU", creó un ejercito de defensa de voluntarios chinos, especialmente preparados en su lucha por la liberación contra los japoneses.

Esta expedición fue conformada el 8 de octubre de 1950 y estaría dirigida por el general Peng Dehuai. La propuesta inicial consistía en cruzar el río Yalu el 15 de octubre, pero ante la falta de cobertura aérea se pospuso hasta el día 19, cuando el gobierno soviético les dio garantías al estado chino de enviar una fuerza expedicionaria de aviación. 

Los voluntarios cruzan el Yalu

Entre el 25 de octubre y el 4 de noviembre tuvo lugar el primer gran enfrentamiento entre los voluntarios y las tropas estadounidenses, la batalla de Unsan, se saldó con una gran victoria para los voluntarios chinos. Estos, pese a la victoria, retrocedieron, lo que hizo suponer al mando unificado que no era un ejército muy numeroso.

MacArthur, que dirigía las operaciones desde Tokio y que no pasó ni una noche sobre el terreno, seguía despreciando la presencia china, por lo que mantuvo el avance de las tropas por las montañas en una ofensiva total, a pesar de que se encontraban expuestas a un ataque enemigo.

El 25 noviembre se produjo el contraataque de los voluntarios chinos, que en apenas 10 días habían recuperado Pyongyang. Las tropas de Peng capturaron Seúl el 4 de enero de 1951, haciendo retroceder a Estados Unidos, pero no continuaron su marcha debido a la escasez de suministros. Los estadounidenses respondieron recuperando Seúl en marzo y haciendo retroceder a los voluntarios hasta la parte norcoreana del paralelo 38.

Como nos narra David Halberstam, "la guerra de Corea a pesar de su brutalidad, en ella Estados Unidos tuvo cerca de 200.000 bajas entre muertos y heridos, nunca penetró realmente en la conciencia cultural estadounidense. La posibilidad de una gran victoria rara vez aparecía próxima y mucho menos una eventual victoria total, especialmente una vez que el ejército chino intervino en la guerra a finales de noviembre de 1950".

Durante varios meses, los aviones de caza estadounidenses "F-80 Shooting Star", junto a los bombarderos "B-29 Superfortress", se pasearon por los cielos de Corea del Norte virtualmente a placer. Para octubre y con el comienzo de la ofensiva china (las tropas norcoreanas desde Busan habían retrocedido hasta, prácticamente, el río Yalu en la frontera de ese país) y con el apoyo de la Unión Soviética, que proporcionó regimientos aéreos equipados con los cazas de altas prestaciones "MIG-15", junto a las tripulaciones voluntarias entrenadas para manejarlos, entra la guerra en una nueva fase.

Llegada de los pilotos internacionalistas soviéticos.

Recientemente Rusia ha desclasificado sus archivos del final de la Guerra Fría. De esta forma, expilotos soviéticos pudieron presentar su parte de la historia. Serguéi Kramarenko, un antiguo piloto soviético escribe que para los investigadores occidentales más realistas “el ratio de cazas derribados en los enfrentamientos entre fuerzas soviéticas y estadounidenses fue cercano al 1:1”.

Aunque incluso esta paridad aceptada por algunos occidentales no está cerca de la verdad, pues las bajas de los aviones "aliados, por la ONU" fueron más voluminosas. La guerra aérea el Corea supuso un baño de sangre para las fuerzas occidentales. Se trata de una historia bien ocultada por varias razones: orgullo, prestigio y la tradicional resistencia occidental para aceptar que los soviéticos impidieron las ofensivas de destrucción masiva estadounidenses, como después realizaron en Vietnam.


Los primeros encuentros ocurrieron el 1 de noviembre de 1950, cuando ocho MiG-15 interceptaron a aproximadamente 15 P-51 Mustang estadounidenses. El piloto soviético teniente primero Fiodor Chizh derribó y mató al piloto estadounidense Aaron Abercrombie (negado por los yanquis). Más tarde en ese día, el piloto soviético teniente primero Semión Jominich se convirtió en el primer piloto de la historia, en ser acreditado con un derribo entre aviones a reacción. Esto ocurrió cuando tres MiG-15 atacaron a aproximadamente 10 cazas estadounidenses F-80C, Jominich derribó al piloto estadounidense Frank Van Sickle (en el listado de los registros estadounidenses, pusieron que había caído por artillería antiaérea).

El 9 de noviembre de 1950, los soviéticos sufrieron su primera baja cuando el teniente comandante William T. Amen derribó y mató al capitán Mijaíl Grachev.

El 12 de abril de 1951 fue llamado por los pilotos estadounidenses como el "Jueves Negro", cuando tres escuadrones (30 aviones) de MiG-15 atacaron a tres escuadrones de bombarderos B-29 Superfortress (36 aviones) protegidos por aproximadamente 100 cazas F-80 Shooting Star y F-84 Thunderjet. Con ninguna baja por el lado soviético se registraron 12 B-29 destruidos. Posterior a este hecho, las misiones de combate estadounidense fueron detenidas durante aproximadamente tres meses, forzando a las fuerzas estadounidenses a cambiar sus tácticas, como volar durante la noche en grupos pequeños.

Actuando exclusivamente en la parte Noroccidental de Corea del Norte, donde el río Yalu desemboca en el río Amarillo (callejón de los MIG), sus aviadores derrotaron repetidamente a los cazas y bombarderos norteamericanos, causándoles múltiples derribos y gran consternación, hasta el punto de obligarles a suspender los bombardeos diurnos. 

Los regimientos soviéticos estaban pintados con marcas norcoreanas o chinas y usaban uniformes norcoreanos para disimular sus orígenes. Para las comunicaciones por radio, se les entregaban tarjetas con palabras comunes coreanas para varios términos de vuelo, escritas fonéticamente en caracteres cirílicos. Estos subterfugios no lograron sobrevivir al combate aire-aire, y pronto los pilotos se comunicaban rutinariamente en ruso.

Asimismo, los regimientos de "MIG-15" soviéticos tenían sus bases en aeródromos chinos en Manchuria donde, de acuerdo a las reglas de combate estadounidenses, ellos no podían ser atacados por estos.

En Octubre de 1951 fue un punto de inflexión en la guerra. Las fuerzas de reconocimiento aéreo de EE UU divisaron la construcción de 18 aeródromos en Corea del Norte. El mayor de ellos estaba en Naamsi, con pistas de aterrizaje de cemento.

Los historiadores Yuri Sutiaguin e Ígor Seido explican detalladamente en su libro Amenaza MiG sobre Corea las implicaciones de este programa de expansión de las pistas de aterrizaje. “Situados en el interior del territorio de Corea del Norte permitirían el traslado de unidades de MiG-15, lo que habría expandido el área de operaciones de estos peligrosos jets y habría puesto en peligro la operación de las fuerzas de la ONU. En caso de que el llamado Callejón de los MiG se hubiera extendido hasta el paralelo 38 habría expuesto a las tropas terrestres de la ONU a continuos ataques aéreos”.

El 23 de octubre de 1951, conocido como el Martes Negro, las fuerzas aéreas occidentales reunieron una gran flota de 200 cazas (F-86 Sabres, F-84, F-80 y de cazas británicos Gloster Meteor IV) y cerca de dos docenas de bombarderos B-29 Superfortress (el mismo tipo que lanzó las bombas atómicas sobre Japón). La misión de este ataque concentrado era interrumpir el suministro a las fuerzas coreanas y chinas, y dejar fuera de combate las bases de Naamsi y Taechon en Corea del Norte. 

Para contrarrestar esta amenaza los soviéticos organizaron dos divisiones aéreas. La 303 con 58 MiG-15 que formaron el primer escuadrón y estaba encargado de atacar el primer grupo de bombarderos y cazas enemigos, y la división 324 que contaba con 26 MiG-15. Ésta tenía el objetivo de reforzar la batalla y cubrir a la 303, para salir de los combates.

En busca de los grandes

La estrategia rusa consistía en ignorar los cazas de escolta y tratar de atacar directamente a los Superfortress, que eran más lentos. En su camino se cruzaron con un grupo de Meteors británicos, más lentos que ellos. Estuvieron tentados a atacarlos pero el comandante Nikolái Vólkov les dijo: “Vamos en busca de los grandes”.

Como si fueran orcas rodeando y devorando a su presa los MiG fueron a por las formaciones de B-29. Los soviéticos afirmaron que habían destruido diez de ellos (lo que supone el mayor porcentaje de bombarderos que EE U ha perdido jamás en una misión) mientras que ellos perdieron un MiG. Sin embargo, Kramarenko afirma que había pilotos que hablaban de 20 bombarderos B-29 derribados en la semana del 22 al 27 de octubre. Además, EE UU perdió cuatro F-84.

Los estadounidenses reconocieron el derribo de tres bombarderos en el aire, mientras que otros cinco y un F-84 fueron severamente averiados.

El comandante Lev Shchukin recuerda el Martes Negro: “Estaban tratando de intimidarnos. Quizá pensaron que nos iban a dar miedo con su cantidad y que íbamos a huir pero en vez de eso, nos encontramos con ellos y nos enfrentamos”.

Queda claro que estos soviéticos habían interiorizado lo que decía Serguéi Dolgushin, piloto que contó con 24 victorias en la Segunda Guerra Mundial, para ser un piloto de éxito: “Un amor por la caza y un gran deseo por ser el triunfador”.

Los soviéticos apodaron a los B-29 “Chabolas voladoras” porque ardían fácilmente. 

El antiguo piloto estadounidense Earl McGill escribre en el libro Martes Negro sobre el Namsi: los B-29 contra los MiG:

“En porcentaje, el Martes Negro supone la mayor pérdida en una misión de combate de EE UU, y el trozo de cielo llamado Callejón de los MiG quizá siga siendo el escenario de la mayor batalla aérea de todos los tiempos”.

Impacto en la moral de EE UU 

Esta batalla cambió para siempre el comportamiento de las fuerzas aéreas de EE UU en los bombardeos estratégicos. Los B-29 dejaron de hacer salidas de día al Callejón de los MiG. Los pueblos de Corea del Norte dejaron de ser bombardeados en alfombra por los estadounidenses. Miles de civiles quedaron fuera de la línea de fuego.


Esto provocó el relevo del irascible Comandante en Jefe de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico y Gobernador Militar de Japón Douglas MacArthur, que insistía, enfermizamente, en atacar territorio chino. 

El Presidente Truman, se mostró implacable esta vez.

Las Naciones Unidas sospecharon durante muchos años de la participación de tripulaciones aéreas soviéticas en la Guerra de Corea, aunque eso fue consistentemente negado por la Unión Soviética.

Muchos regimientos soviéticos se sometían a entrenamiento preliminar en bases soviéticas en el vecino Distrito Militar Marítimo Soviético. Las tropas de defensa antiaérea soviéticas también comenzaron a llegar a lo largo del Yalu, instalando radares, centros de control terrestre, reflectores y grandes cantidades de posiciones antiaéreas para disuadir de cualquier ataque contra los aeródromos chinos.

Mientras que los pilotos estadounidense se enojaban ante las restricciones impuestas para atacar a los aeródromos chinos de los MiG, no se supo hasta muchos años más tarde que los pilotos de MiGs también operaban bajo restricciones similares. 

Para conservar la ficción de que los pilotos soviéticos no estaban combatiendo en Corea, les fue prohibido volar sobre territorio no controlado por los norcoreanos o acercarse a menos de 30 millas (48 km) o 50 millas (80 km) de las líneas de combate aliadas. Un piloto soviético derribado dentro de territorio controlado por las Naciones Unidas se suicidó con su pistola para no ser tomado como prisionero. Otro piloto, que se lanzó en paracaídas en medio del Mar Amarillo, fue ametrallado para impedir su captura. Tampoco podían perseguir aviones estadounidenses sobre el Mar Amarillo que se encontraba bajo control estadounidense.

A pesar de las restricciones, muchos pilotos estadounidenses aprovecharon la excepción de una "persecución caliente" para volar sobre la República Popular de China, persiguiendo MiGs a través del Río Yalu. Posteriormente, la "persecución caliente" se convirtió en una cacería activa de MiGs sobre Manchuria, con los pilotos estadounidenses manteniendo un "código de silencio" acerca de estas patrullas. Los líderes de vuelo escogían compañeros de vuelo que podían mantener el silencio, y muchos rollos de filmaciones de cámaras de cañón incriminatorios se perdieron "misteriosamente".

Estados Unidos llevó a cabo la Operación Moolah para alentar a los pilotos comunistas, especialmente a los soviéticos, a desertar hacia Corea del Sur con un MiG-15. Se suponía que la operación no solo serviría como un factor psicológico para mostrar la superioridad de la democracia sobre el socialismo, sino también para llevar a cabo un análisis de las prestaciones en vuelo de un MiG-15.

Las batallas ocurridas en el Callejón de MiGs produjeron muchos ases de aviación. Los ases con más victorias fueron soviéticos. Nikolái Sutyagin reivindicó 21 derribos (incluyendo nueve F-86, un F-84 y un Gloster Meteor) en menos de siete meses. Su primer derribo fue el F-86A del piloto Robert H. Laier el 19 de junio de 1951 (aunque este aparece en los registros estadounidenses como desaparecido en combate), y el último ocurrió el 11 de enero de 1952, cuando él derribó y mató al piloto Thiel M. Reeves, quien se encontraba volando un F-86E (Reeves también aparece como registrado como desaparecido en combate).

Evgueni Geórgievich Pepeliaev. 

Otros ases soviéticos famosos fueron Evgueni G. Pepeliaev, quien reivindicó 19 derribos, y a Lev Kírilovich Shchukin, quien reivindicó 17 derribos, a pesar de que él mismo fue derribado dos veces.

El as estadounidense con más derribos de la guerra, fue el capitán Joseph C. McConnell, reivindicando 16 derribos, incluyendo tres en un día. Su historia es presentada en una película llamada The McConnell Story, protagonizada por Alan Ladd y June Allyson. El segundo as con más derribos, el comandante James Jabara, fue el primer as estadounidense de aviones a reacción contra aviones a reacción. Otro as, Frederick C. "Boots" Blesse, se adjudicó nueve MiG-15 en su F-86 Sabre, y más tarde escribió el libro No Guts, No Glory (en español: Sin Agallas no hay Gloria), un manual sobre el combate aéreo con aviones de caza que aún hoy es estudiado.

George Andrew Davis Jr., se convirtió en uno de los primeros miembros de la nueva Fuerza Aérea de los EE UU, en recibir una Medalla de Honor después de morir en acción cuando se encontraba liderando su sección de dos F-86 contra 12 MiG-15, intentando derribarlos a todos ellos.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos, hasta hoy, ha mantenido su superioridad aérea durante toda la guerra, y que obtuvo una significativa proporción de derribos a su favor sobre las fuerzas aéreas enemigas que operaban en y alrededor de Corea. Según ellos, esta proporción de derribos a favor de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fue de 10 a 1. Fuente rusas modernas indican una proporción de derribos de 3,4 a 1 a favor de los soviéticos. Algunos consideran que los totales de derribos ocurridos en el Callejón de MiGs son controvertidos. 

Los soviéticos declaran que se derribaron 1.106 aviones de las Naciones Unidas de todos los tipos, incluyendo aproximadamente 650 F-86 Sabre. En cambio la Fuerza Aérea de Estados Unidos dice que ellos perdieron menos de 200 aviones en combate aéreo. También los pilotos de F-86 declaran que derribaron 792 MiG, mientras que los artilleros de B-29 se atribuyen otros 16 adicionales. Más de 30 pilotos de Sabre fueron derribados detrás de las líneas enemigas y su destino no ha sido esclarecido de forma definitiva. Se informó que los pilotos sobrevivientes, capturados y posteriormente repatriados después del armisticio, fueron interrogados por coreanos, soviéticos y chinos. Años después de que la guerra terminara en el año 1953, persistieron rumores de que los soviéticos mantenían cautivos a pilotos sin retornarlos.

Según Karamarenko, durante los 32 meses que estuvieron en Corea, derribaron 1.250 aviones enemigos. “Los fuerzas de artillería antiaérea acabaron con 153 aviones mientras que los pilotos lo hicieron con 1.097”, escribe. En comparación, los soviéticos perdieron 319 aparatos MiG-15 y Lavochkin La-11. 

Karamarenko añade: “Estábamos seguros de que los pilotos habían derribado más de los 1.097 acreditados porque muchos cayeron al agua o se estrellaron al aterrizar en Corea del Sur”.

Consecuencias de la guerra

La última ofensiva china y norcoreana se produjo entre el final del mes de abril y mayo de 1951. Pudieron participar en ella 700.000 hombres, que tuvieron unas 200.000 bajas. Luego, finalmente, el frente se estabilizó. En junio de 1951, casi un año exacto después de la agresión norcoreana, el embajador soviético ante las Naciones Unidas propuso un armisticio militar, pero sólo en noviembre se detuvieron los combates de una forma definitiva. En julio de 1953 se llegó a la determinación de la frontera siguiendo una línea que venía a ser, de forma aproximada, el paralelo 38. 

Los voluntarios chinos, entre los que se encontraba Mao Anying, hijo mayor de Mao que falleció el 25 de noviembre de 1950, salvaron a Corea del Norte y pudieron detener a Estados Unidos, lo que hizo ganar a China un peso específico a nivel mundial. 

Conjuntamente la Unión Soviética y China Popular dieron un apoyo imprescindible a los revolucionarios norcoreanos de Kim y los vietnamitas de Ho Chi Minh,  rompiendo la escalada de imposiciones imperialistas, demostrando en la práctica la solidaridad internacionalista y camaradería entre los comunistas.

Y para la humanidad aún es más importante. La destreza y la valentía de los pilotos soviéticos previnieron una nueva guerra mundial. Kramarenko explica: “El B-29 era un bombardero estratégico, en otras palabras, porteador de bombas atómicas. En un Tercera Guerra Mundial –y estábamos al borde estos bombarderos tenían la misión de bombardear la URSS con bombas atómicas. En este momento esos grandes aviones se veían sin defensas contra los jet, y eran inferiores a ellos en velocidad y armamento”.

Ninguno de los B-29 tenía la posibilidad de volar más de 100 km dentro de la URSS sin que fuera detectado. “Se puede decir que los soldados soviéticos que lucharon en Corea y causaron tantos perjuicios a la flota de bombarderos del enemigo, ahuyentaron la amenaza de una Tercera Guerra Mundial, una guerra nuclear, durante mucho tiempo”, explica Kramarenko. 



Fuentes: 

Robert Service (Stalin, una biografía).                
David Halberstam (La guerra olvidada). 


3 de octubre de 2023

China alcanza la gratuidad de la asistencia sanitaria

Por svpressa.ru, recogido por  mpr21.

Mientras en las grandes potencias todo se privatiza, China sigue el camino contrario, a pesar de que hasta ahora no tenía un seguro médico universal. Es una de las pocas noticias buenas que ha traído la pandemia. Ya hay un sistema de salud gratuito que cubre a toda la población.

Xi Jinping se comprometió a dotar a todos los chinos de pólizas de seguro médico y hoy la cobertura ya supera el 95 por cien de la población, un porcentaje muy alto para los estándares internacionales. Mientras que en Rusia cada vez hay más servicios médicos pagados, China se esfuerza por alcanzar la medicina gratuita.

Los ancianos chinos nunca han conocido un seguro médico universal, pero ahora las Oficinas del Seguro Médico han empezado a entregar las nuevas pólizas a los campesinos y les explican su utilización.

Inicialmente fue Chen Zhu, un destacado hematólogo que asumió la dirección del Ministerio de Salud en 2007, quien impulsó la reforma médica. Era un médico rural, de los que en China llaman “médicos descalzos”, porque caminaban hasta las aldeas más remotas para cuidar a los enfermos. No había clínicas para pacientes ambulatorios.

Chen Zhu estudió en Shanghai y luego en París, donde recibió la más alta distinción francesa: la Legión de Honor.

El sistema sanitario se financia con contribuciones públicas y sigue los principios formulados por Nikolai Semashko *, el fundador del sistema de salud soviético, basado en la prevención y en la atención primaria de cercanía.

La reforma sanitaria ha acabado con los grupos de presión farmacéuticos. El bajo costo de los servicios médicos se ve compensado por el alto costo de los medicamentos, que a menudo están fuera del alcance de los pacientes comunes.

Las clínicas se coordinan para la compra de medicamentos a fin de que los precios no se disparen. Por su parte, los gobernadores provinciales han presionado para que los medicamentos producidos en su territorio se incluyan en la “lista nacional de medicamentos esenciales”.

Como en otros países, en China los médicos también son corruptos, al menos en parte. Debido a sus bajos salarios, prefieren no acudir directamente a los hospitales privados, defraudando a los pacientes en los públicos. El Ministerio de Salud inició inspecciones masivas en las provincias y desenmascaró todos los casos de colusión entre médicos y pacientes para beneficiarse del nuevo sistema de seguro médico.

Se produjeron despidos masivos de médicos corruptos y se devolvieron al Estado 11.000 millones de yuanes. Después de la purga, el sistema de seguro médico chino empezó a funcionar a toda velocidad.

 

Enlace original:

—https://svpressa.ru/health/article/388376/

 

Saber más.

* Nikolai Semashko.

La era de la salud pública nació en la URSS

El concepto y, sobre todo, la práctica de la salud pública no han existido siempre sino que son una conquista de la Revolución de Octubre. Algo tan sencillo como esa práctica cotidiana y actual que consiste en acudir a un centro médico para cuidar nuestras enfermedades gratuitamente se la debemos al esfuerzo de los bolcheviques. La atención médica ha existido siempre… para unos pocos privilegiados; la atención a los obreros, los campesinos y la población, en general, sólo existen desde 1917 y sólo existirá en el futuro si somos capaces de defenderla al menos con tanta energía como pusieron otros en conseguirla.

La primera red sanitaria general de la historia fue obra de Nikolai A. Semashko, fundador del partido bolchevique y primer comisario (ministro) de Sanidad desde 1918 hasta 1930. En su libro sobre la “Protección de la salud en la URSS”, publicado en 1934, Semashko estableció tres principios básicos que debía reunir el servicio soviético de salud: unidad en la organización, participación de la población en la totalidad del trabajo de protección de salud y medidas profilácticas, es decir, la prevención.

La sanidad soviética, por tanto, no era un servicio especialmente destinado a los obreros y campesinos sino una tarea en cuya planificación participaban activamente los sindicatos obreros, las cooperativas agrarias, los soviets y la población en general, es decir, millones de personas que atendían y eran atendidos por la red sanitaria más grande que nunca se había puesto en funcionamiento, alcanzado a cada uno de los rincones de la extensa URSS, incluidos los más alejados y remotos.

La implantación del modelo de medicina soviética en el mundo capitalista fue obra del suizo Henry E. Sigerist que, entre otros, impartió cursos en el Instituto de Historia de la Medicina de la Universidad John Hopkins de Estados Unidos. Sigerist viajó varias veces a la URSS y estudió meticulosamente su sistema sanitario, del que se convirtió en su divulgador más entusiasta: “Los estudios que he hecho durante tres veranos en la URSS -escribió- fueron quizás los más inspiradores de toda mi carrera. Admito francamente que estoy impresionado por todo lo que vi, por el esfuerzo honesto de una nación entera para darle atención médica a todo el pueblo”. El médico suizo siempre reconoció honestamente las aportaciones pioneras de la revolución socialista a la medicina mundial, que describió en su libro “Socialized Medicine in the Soviet Union” publicado en Nueva York en 1937.

Durante la Iª Guerra Mundial Sigerist fue movilizado como médico del ejército francés, lo que le permitió comprender el carácter imperialista de aquella terrible masacre y, a la vez, valorar la trascendencia histórica de la revolución de 1917: “Un nuevo orden político, económico y social ha nacido de allí y ha modificado muy profundamente las formas de la atención médica […] Puesto que la salud es un bien al que todos tienen derecho el servicio médico es gratuito […] La medicina preventiva tiene prioridad decisiva […] El servicio médico se lleva a la población cada vez más por centros médicos, dispensarios, policlínicos […] La cultura física se ha hecho popular […] Lo que está sucediendo allá es el inicio de un nuevo período de la historia de la medicina”.

Médico e historiador de la medicina, Sigerist se convirtió en un socialista convencido. Sin llegar a ser nunca un marxista militante, gracias al estudio de la medicina se apercibió de que el socialismo era una forma superior de vida para la humanidad. Para el médico suizo el sistema sanitario soviético no sólo era un modelo válido de atención sanitaria que había que llevar al mundo entero; era algo mucho más importante que eso: la sanidad soviética culminaba una larga evolución histórica de los servicios de salud.

En 1938 escribió el artículo “Medicina socializada” para la “Yale Review” donde decía que “el pueblo tiene derecho a la atención médica y la sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a sus miembros […] Cada ciudadano debe tener una asistencia médica gratuita, los médicos, como los demás trabajadores de la salud, deben recibir un salario”. La salud no es sólo un problema técnico de asistencia al enfermo sino que se promueve activamente proporcionando condiciones de vida decentes, buenas condiciones de trabajo, educación, cultura física y formas de esparcimiento y descanso.

En 1943 en su libro “Civilization and desease” (Civilización y enfermedad) escribió que el mundo se disponía a dar el paso “de la sociedad de competencia a la sociedad de cooperación; irá hacia el socialismo”. La obra incorpora importantes tesis del materialismo histórico sobre la enfermedad en dos capítulos en los que analiza los determinantes materiales y económicos de la enfermedad. El libro le convirtió en un referente para los estudiantes y jóvenes médicos progresistas de todo el mundo. El 30 de enero de 1939 la revista “Time” ya había publicado su retrato en portada, calificándole como el historiador de la medicina más importante del mundo.

A través de Sigerist la influencia de la medicina soviética alcanzó a Estados Unidos. Con la ayuda de conocidos investigadores, el médico suizo creó la “American Soviet Medical Society”, que presidió Walter B. Cannon, amigo de Pavlov y profesor emérito de Fisiología de la Universidad de Harvard. La asociación editó la revista “The American Review of Soviet Medicine”. La promoción de la comprensión entre los pueblos era su modo de ayudar al intercambio cultural y científico.

Sin embargo, durante la caza de brujas de la posguerra fue ferozmente atacado por la Asociación Médica Norteamericana y el círculo más reaccionario de estudiantes de medicina de la Universidad Johns Hopkins. Fue purgado por la Comisión del Servicio Civil Gubernamental, lo que le impidió ocupar cargos públicos en lo sucesivo. Entonces decidió regresar a Suiza, donde comenzó a redactar su obra cumbre “Historia de la Medicina”, de la cual llegó a publicar el primer volumen.

Por influencia de la Revolución de Octubre y de Sigerist, en Inglaterra también apareció un movimiento en favor de la nueva medicina social y en 1930 Major Greenwood fundó la Asociación Médica Socialista que influyó decisivamente en el programa sanitario del partido laborista. Posteriormente con la ampliación del campo socialista en 1945 y la llegada del partido laborista al gobierno, los obreros británicos pudieron disfrutar de una red pública de atención sanitaria como la que ya disfrutaba la URSS desde hacía décadas.

Desde Suiza, Sigerist hizo varios viajes a Londres que culminaron en las Conferencias de Health-Clark en 1952, pronunciadas en la Escuela Londinense de Higiene y Medicina Tropical. Hasta su muerte en 1957 la ingente obra de Sigerist, que llena las bibliotecas de las facultades de medicina, inspiró la creación del nuevo sistema público de salud británico y otros parecidos en el mundo entero.

El remate de este proceso que se inició en la URSS también acabó en la URSS, en 1978, en Alma-Ata, durante la asamblea de la Organización Mundial de la Salud, cuando el bloque de países socialistas logró aprobar una resolución en la que, por primera vez, se definía a la medicina como un servicio público, con un único voto en contra: el de Estados Unidos. En medicina este principio se conoce como la Declaración de Alma-Ata y dice lo siguiente: “El pueblo tiene el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación y aplicación de su atención en salud”.

Hoy en cada dispensario médico, hospital o clínica pública del mundo siguen latiendo -inmortales- los principios de la Revolución de Octubre y su éxito al llevar a toda la humanidad algo tan preciado como es la salud.

 

30 de junio de 2023

Feminismo, género y discurso de clase

Por Meili Yueguang, publicado en el blog, el territorio del lince.

He vuelto a mi país tras terminar el máster en España y he visto, en su estreno, la película "Shen Jilan" que relata la historia real de una mujer trabajadora. Yo había oído a mi madre este nombre alguna vez y cuando murió, en junio de 2020, todo el país se conmovió. Tenía 91 años. Shen Jilan está considerada en China como la pionera del movimiento de liberación de la mujer.

No, no al estilo occidental, por supuesto. Era una mujer trabajadora y cuando en 1951 se creó en el pueblo donde vivía, Xigou, provincia de Henan, una cooperativa de producción agrícola fue elegida vicepresidenta. Lo primero que hizo fue movilizar a las mujeres para que participaran. Lo segundo, pelear con los miembros masculinos para que las mujeres tuviesen los mismos derechos que los hombres y los mismos salarios. Pronto creó un grupo de ayuda mutua en la que se integraban hombres y mujeres e impulsó la creación de la primera cooperativa de producción que hubo en China. Y fue quien propuso que la Constitución incluyese la fórmula "a igual trabajo, igual salario" entre hombres y mujeres, que está recogido desde 1954.

Todas las mujeres chinas de hoy debemos agradecer a Shen Jilan su tesón y su esfuerzo. El estatus de la mujer en China hoy en día, y el grado de participación de la mujer en el trabajo social no solo son mucho más altos que en Japón, Corea del Sur y otros países del círculo cultural de Asia oriental, sino también más altos que en la mayoría de los países capitalistas desarrollados. Este es el mérito del movimiento de liberación de la mujer socialista representado por Shen Jilan

El movimiento feminista en la historia se desarrolló junto con la formación del modo de producción capitalista. La primera ola de movimientos feministas se centró principalmente en mujeres de clase media y querían luchar por los mismos derechos políticos y estatus legal que los hombres. Esto es feminismo liberal.

La lucha por este tipo de derechos civiles para personas del mismo sexo es el significado de la revolución burguesa, pero las diferencias de clase y los antagonismos detrás de los derechos civiles para personas del mismo sexo han sido encubiertos en este movimiento. Es decir, no sólo la distinción hombre/mujer, sino también las oposiciones hombre burgués/hombre proletario, y mujer burguesa/mujer proletaria. Este antagonismo estructural de clase es más fundamental que el antagonismo biológico natural entre hombre y mujer.

Shen Jilan, Wu Guixian, Guo Fenglian, Hao Jianxiu, Qi Guizhi son algunas de las mujeres que ya están en la historia de mi país porque rompieron la sociedad tradicional impuesta a las mujeres. Rompieron roles y estereotipos de género; no solo salieron de la familia, sino que rompieron el monopolio masculino del poder político, y algunas incluso llegaron a ser líderes del partido y del país.

 

En esos años, apenas logrado el triunfo revolucionario, en las condiciones de la economía campesina tradicional en las zonas rurales, el padre, como cabeza de familia y principal fuerza de trabajo, tenía el poder económico de la familia y el control sobre las mujeres y los niños, y las mujeres estaban atadas a la familia y eran incapaces de liberarse. Con el desarrollo del movimiento cooperativo agrícola, el trabajo de las pequeñas familias individuales se transformó gradualmente en trabajo social, el poder económico del padre se rompió y el patriarcado rural profundamente arraigado comenzó a desintegrarse. Eso no hubiera sido posible sin mujeres como Shen Jilan.

Pero en las décadas de 1980 y 1990, con la influencia de la ideología liberal y la ola de "desrevolucionarización", el movimiento de liberación de la mujer también sufrió muchas críticas y acusaciones. Estas acusaciones incluyen principalmente varios aspectos: se critica por ignorar la subjetividad de las mujeres, es decir, la liberación de las mujeres no es el resultado de los propios esfuerzos de las mujeres, sino que el estado les ha facilitado eso; se critica por encubrir las cuestiones de género con un discurso de clase. 

Esto es la influencia del feminismo liberal occidental que ignora el papel activo de la mujer en el proceso de revolución y construcción china. Este movimiento critica al Partido Comunista de China y al estado socialista con acusaciones como “patriarcado socialista” o “feminismo estatal”. Eso no es así. El Partido Comunista de China nunca considera a las mujeres como objetos pasivos de la revolución, sino que enfatiza la subjetividad e iniciativa de las mujeres y enfatiza que la liberación de las mujeres "la adquieren las mujeres con su propia fuerza en la lucha". Las mujeres que eran las más oprimidas en la antigua sociedad siempre han sido participantes profundas en la revolución social china, y el movimiento de liberación de la mujer ha sido una parte integral de la revolución china de principio a fin. Shen Jilan es solo un ejemplo de ello.

La crítica que se hace en Occidente al feminismo chino habla de la "des-generización" de las mujeres, es decir, se considera a la mujer como una existencia esencial, una "categoría fija opuesta al hombre". Se ignoran las diferencias entre las mujeres debido a las diferencias en regiones, culturas, clases y otros factores, y construyen un estándar femenino unificado; este estándar femenino unificado cae claramente en el patrón de la cultura patriarcal del capitalismo. De hecho, esencialmente convierten algunas de las características de género de las mujeres de élite de clase media en la esencia general de las mujeres: el discurso de las mujeres siempre utiliza implícitamente a las mujeres de clase media como base de la imaginación del sujeto femenino.

En Occidente las principales beneficiarias del movimiento de liberación de la mujer han sido mujeres de élite de clase media que han recuperado su voz. Se ha descartado la idea de la gloria del trabajo manual, y se ha relegado a la mujer trabajadora a una imagen de fondo. Las mujeres de élite de clase media desdeñan asociarse con mujeres trabajadoras que realizan trabajos manuales, necesitan "desempeñarse con una identidad de género" para trazar una línea desde abajo y mejorar su estatus social.

Esto también ha pasado en China después de la década de 1990. Este énfasis en la llamada "feminidad" fue rápidamente absorbido por la nueva cultura del consumismo. La imagen de la mujer trabajadora como símbolo de la liberación de la mujer ha sido deconstruida y reemplazada por la imagen de una mujer de clase media joven, hermosa y consumidora. Esta imagen femenina significa que las mujeres tienen que moldear sus cuerpos, y su temperamento de acuerdo con la mirada y los estándares estéticos masculinos, y volver a cosificarse y sexualizarse a los demás.

La relación entre el patriarcado y la propiedad privada es uno de los temas centrales discutidos por los círculos académicos feministas occidentales después de la Segunda Guerra Mundial. Distintas escuelas de pensamiento feminista han criticado el llamado "monismo de clase" del marxismo en temas de mujeres. Por ejemplo, el feminismo radical considera que la diferencia en la estructura fisiológica de hombres y mujeres es la causa fundamental de la opresión de la mujer y aboga por reemplazar el "monismo de clase" por el "monismo de género"; el feminismo socialista se opone tanto al "monismo de clase" marxista tradicional como al feminismo radical. El "monismo de género" del feminismo plantea el concepto de "dualismo" entre clase y patriarcado, mientras que el feminismo posmoderno, que está profundamente influenciado por los pensamientos posmodernos, disipa fundamentalmente el concepto esencialista de clase y género, y cree que el género y la clase están todos construidos dentro de un cierto paradigma discursivo. Estas tendencias de pensamiento y puntos de vista también han tenido amplias repercusiones en China. 

Pero la crítica a la visión marxista de las mujeres por parte del pensamiento feminista occidental es insostenible: mientras que el marxismo atribuye la opresión de género a la opresión de clase, no niega la particularidad de la opresión de género; se considera como la premisa de la liberación de género y no significa que la liberación de género sea el resultado natural de la liberación de clase. Después de completar la liberación de clases, los pensamientos patriarcales de larga data y los malos hábitos en la sociedad de propiedad privada no se pueden erradicar por completo de la noche a la mañana, y la discriminación sexual explícita o implícita contra las mujeres todavía existe.

Durante el Movimiento de Liberación de la Mujer en China, aunque las mujeres salieron ampliamente de la familia y participaron en el trabajo social y público, los roles tradicionales de género en la familia y la carga especial de las mujeres no han cambiado por completo. Muchos hombres todavía se niegan a hacer las tareas del hogar.

Separar el tema de género del tema de clase y convertirlo en un tema de “identidad” que no tiene nada que ver con la clase es perjudicial. Tras la desaparición de la visión de clase, la estructura social opresiva que oprime y restringe a las mujeres se oscurece intencionalmente o no. La liberación de la mujer deja de ser una lucha contra las estructuras sociales desiguales y se convierte en una lucha contra los hombres. Este tipo de lucha está destinado a ser impotente e ineficaz, y su desempeño es mayor que su efecto real. El problema no son hombres/mujeres, sino hombres/mujeres dentro de una determinada estructura de clases sociales.

Eso también está pasando en China todavía hoy. En el campo, la desintegración del trabajo productivo colectivo permitió que la familia volviera a ser la unidad organizativa de la producción. En las ciudades, con la transición del sistema de unidades de trabajo al moderno sistema empresarial, bajo el lema de que “las empresas no pueden dirigir la sociedad”, las funciones “sociales” originalmente atribuidas a las empresas estatales como escuelas, hospitales y guarderías han desaparecido. En otras palabras, la función de reproducción social ha regresado de la empresa/Estado a la familia/individuo. Especialmente después de 1998, las reformas orientadas al mercado en los campos de la educación, la atención médica y la vivienda trasladaron todas las responsabilidades que debería haber asumido el estado a través de los servicios públicos a las familias pequeñas individuales. La expansión de las funciones familiares ha traído de vuelta la tradicional división del trabajo por género, y hay un sinfín de llamamientos para que "las mujeres regresen a la familia".

Al mismo tiempo, con la profunda penetración de los principios del mercado en las relaciones sociales humanas, el cuerpo y la sexualidad de las mujeres se han visto gravemente alienados en la estructura de poder dominada por el capital, y el acoso sexual y la agresión sexual en el lugar de trabajo se han convertido en problemas cada vez más graves.

Enfrentando el daño hecho a las mujeres por el mecanismo del mercado neoliberal, las feministas contemporáneas casi se quedan sin palabras. El feminismo contemporáneo, que ha abandonado la visión de clase, en su momento mostró una apariencia muy "radical", pero esta "radicalidad" solo se refleja en una especie de retórica y performance exagerada, y se manifiesta en la opinión pública que viola la "corrección política". Esta típica lucha de "políticas de identidad" no puede revelar las raíces sociales detrás de la opresión de género, ni puede formar una resistencia colectiva efectiva al patriarcado.

Mirando hacia atrás, Shen Jilan, que aparece como una imagen "vieja" en el entorno de élite contemporáneo, representa precisamente a una "feminista pionera" de vanguardia. No solo persigue la independencia económica y la liberación de la mujer, sino que también se opone a la imagen estereotipada de la mujer construida por la sociedad patriarcal, mostrando el valor de supervivencia independiente de la mujer y evitando la "sexualización" y la "cosificación" de la mujer. En un momento en que los derechos de la mujer están siendo seriamente cuestionados, tal vez deberíamos explorar y heredar el legado del movimiento de liberación de la mujer socialista representado por Shen Jilan.


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