1 de junio de 2021

El imperialismo estadounidense se disfraza de "estar despiertos", siempre molesto por los logros soviéticos

Por Red Youth

La señorita Marina Koren de The Atlantic se esfuerza por presentar su ignorancia como iluminación. Su artículo, para la sección Ciencia en su publicación, titulado "El programa espacial soviético nada inauguró", donde afirma que "enviar a la primera mujer al espacio, no es lo mismo que desarrollar un programa de astronautas que valore la igualdad", está desprovisto completamente de pensamiento científico, comprensión histórica y la objetividad de la investigación, y no es más que una demostración descarada y risible del sesgo capitalista de sus actitudes liberales.
https://www.theatlantic.com/science/archive/2019/07/space-race-soviet-union-nasa-valentina-tereshkova/594871/

La autora critica el caso de Valentina Vladimirovna Tereshkova, la cosmonauta soviética, que en 1963 se convirtió en la primera mujer en el espacio y rompió el más alto de los techos de cristal, como un “ejercicio de propaganda”. Las sensibilidades liberales están tan ansiosas por ondear la bandera estadounidense en torno a la supuesta naturaleza igualitaria de su imperialismo, que se disfrazan de "estar despiertos" (estar alerta ante la injusticia social), y se ofenden ante los éxitos probados del primer estado socialista del mundo.

La escritora de The Atlantic lamenta el hecho de que los nombres preferidos para la secretaría general del Partido Comunista Soviético solamente fueran "de ellos, para ellos", y parece que ella preferiría la segregación de los Estados Unidos en la década de 1960, en lugar de admitir la superioridad de un sistema social, que entrenó a la hija de un granjero como trabajadora de una fábrica, luego como piloto y finalmente como miembro de la Academia Soviética de Cosmonautas. 

Quizás, si la elección de esos líderes destacados no han sido la prueba definitiva de emancipación e igualdad, solamente se encuentra en la cabeza de la señorita Koren, pues no puede percibir el triunfo de la Unión Soviética. Pues sí fueron pioneras sus mujeres, educadas gratis por el estado, trabajando como directoras de fábricas. cineastas, artistas, científicas y cosmonautas, en lugar de intentar casarse con un hombre rico para asegurar el sueño americano, de una mujer consumista ideal que se queda en casa, cuidando a su esposo e hijos que son quienes trabajan.

Se necesita mucha intolerancia capitalista, y aversión a la investigación histórica para no reconocer cómo Tereshkova, no fue la excepción sino la regla de la construcción socialista. 

En la sociedad socialista, en primer lugar, la igualdad formal-legal de las mujeres fue vista como una primera prioridad por parte del Estado, no como un acto simbólico y una concesión, y en segundo lugar, la igualdad material práctica de las mujeres se realizó en la vida cotidiana, ya que se erradicó la base de la desigualdad de las mujeres. en la economía real (y no solo en la autoidentificación). 

En la sociedad burguesa que la señorita Koren celebra como un logro, la igualdad práctica de las mujeres nunca puede realizarse, porque no redunda en los intereses del estado burgués.

La diferencia fundamental, y una de las premisas que personas como Miss Koren no pueden captar, es que bajo el socialismo los intereses de criar, educar, capacitar, dar trabajo y pagar a las mujeres por igual que a los hombres son también intereses del Estado proletario.


Mujeres rusas en el espacio 

 Cosmonautas soviéticas: Svetlana Savítskaya, Valentina Tereshkova, Yelena Kondarova, de izquierda a derecha.

Sería útil ofrecer algunas ideas de la historia soviética, para iluminar verdaderamente a los interesados ​​en luchar contra la desigualdad, más allá de la gramática utilizada para "estar despiertos". 

Ya en 1918 la Constitución de la República Socialista Federada Soviética de Rusia otorgó iguales derechos cívicos a las mujeres con iguales derechos familiares, como el derecho al divorcio. 

Todas las leyes injustas que discriminaban a las mujeres fueron eliminadas en ese momento. La Unión Soviética fue el primer país donde se aceptó la maternidad soltera, y donde la maternidad fue honrada y protegida prácticamente, y no solo en la retórica.

(Ver artículo: https://mirmexico.mx/2020/11/03/mujeres-del-zhenotdel-impulsoras-de-la-legalizacion-del-aborto-en-la-rusia-sovietica/)

También fue el primer país que más allá de los derechos legales y de voto, tomó medidas prácticas para lograr la igualdad social: Sacar a las mujeres del ámbito doméstico privado no remunerado hacia la producción social, donde su trabajo es remunerado materialmente y valorado social y culturalmente. La única forma de garantizar que las mujeres ya no sean víctimas vulnerables es permitirles trabajar, y esto es precisamente lo que hizo la URSS por todas sus trabajadoras.

El aislamiento de las mujeres en el hogar, va en contra del interés básico de la economía socialista. 

En consecuencia en 1941, las mujeres trabajadoras en la URSS eran el 45% de la fuerza laboral, un porcentaje que no se vio en ninguna parte del mundo capitalista. Las mujeres soviéticas eran económicamente independientes, y no estaban obligadas a casarse para sobrevivir. Ninguna nación capitalista puede rivalizar con este logro de la sociedad soviética. 

La independencia financiera junto con excelentes bases educativas, dio a las mujeres soviéticas la libertad de expandir sus horizontes en esferas tradicionalmente reservadas para los hombres, convirtiéndose en doctoras, maquinistas y científicas. 

En 1940, cuando no había ni una sola mujer maquinista en el resto del mundo, 4.000 mujeres soviéticas trabajaban como maquinistas, pero esto no es un hecho que nos enseñen en nuestras escuelas. No nos enseñan sobre el sistema, que en 1940 educó y empleó a 70.000 mujeres ingenieras, sin mencionar la participación heroica y sin precedentes de las mujeres soviéticas en el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial, y su papel en la derrota del fascismo (por ejemplo, las legendarias "Brujas de la noche", todas las mujeres aviadoras eran militares de las Fuerzas Aéreas Soviéticas, compuestas por jovenes chicas voluntarias de alrededor de 20 años).

La señorita Koren, tan ansiosa por educarnos sobre la política progresista, no tiene información en cuanto a la participación de las mujeres soviéticas en la política. Ella desconoce la existencia de que 5 mujeres fueron elegidas para el Soviet Supremo ya en 1922, que aumentaron a 277 en 1946. 

Si bien está tan entusiasmada de informarnos que la NASA alcanzó y superó el programa espacial soviético por enviar 50 mujeres a la órbita espacial, no se da cuenta del hecho fundamental de cómo en la URSS alentaba a todas las mujeres de su país socializado, para lograr la escolarización y el cuidado de los niños. Cómo sacó a las mujeres de la órbita de las interminables tareas domésticas y las liberó construyendo guarderías, jardines de infancia, clubes extraescolares, lavanderías públicas y comedores que brindaba servicios de alta calidad, ya sean gratis o por debajo del costo.

Ver artículo: (https://elcomunista.net/2021/03/05/como-dos-mujeres-sovieticas-batieron-el-record-mundial-de-velocidad-en-helicoptero/)

The Atlántic y su sección de Ciencia, no imparte ningún conocimiento científico sobre cómo es pagar por los trabajos con salarios dignos, y que los servicios públicos socialicen las tareas cotidianas, que la maternidad signifique tambien para las mujeres tener la opción de buscar trabajos que las satisfagan, y que sus necesidades materiales, como todos los trabajadores, en lugar de sacrificar sus títulos universitarios y sueños por no poder pagar por el cuidado de los niños, como está sucediendo actualmente en el Occidente capitalista.

Entendemos que es difícil para The Atlantic reconocer la inferioridad del sistema que defienden como igualitario. Un sistema que no tiene reparos en celebrar que las fuerzas del ejército maten a personas inocentes en las guerras imperialistas, siempre que sea "en igualdad de género". 

Pero para su disgusto, el ejemplo soviético y su historial siempre estará allí para testificar que es aún hoy, la vanguardia socialista de la humanidad, en tecnología, ciencia, arte y exploración espacial.

En un momento en que la recesión económica y la pandemia afectan con más fuerza a las mujeres, las minorías raciales y étnicas (debido a la actitud de ser los últimos contratados, los primeros despedidos siendo considerados trabajadores desechables), a la señorita Koren le resultará cada vez más difícil convencernos, de que ella no trata desesperadamente de distraernos de los fracasos del capitalismo calumniando al socialismo.

Recordemos a The Atlantic y a sus lectores, ya tanto se preocupan por la igualdad de las mujeres, que la recesión y el manejo catastrófico de los efectos de la pandemia, significan también la pérdida de más puestos de trabajo en las industrias de servicios y ocupaciones donde las mujeres están representadas de manera desproporcionada. Así mientras esto ocurre, las mujeres también han asumido más responsabilidad debido a los desafíos producidos en la salud familiar, por el cierre de escuelas y otras interrupciones de la pandemia. 

¿Quién salva a estas mujeres de "esta toma de conciencia de su situación"?

En este clima opresivo, ninguna cantidad de astronautas es significativa cuando se dice que "la NASA ganó la carrera espacial con cohetes de arco iris", ocultando la salida de la fuerza laboral de tantas mujeres jóvenes y educadas, que podrían ser productivas y útiles para la sociedad, pero que en cambio son rehenes de una economía ineficaz como es la norteamericana. 

¿Cuántos de ellas se pueden permitir el lujo de soñar con convertirse en cosmonautas, cuando su existencia cotidiana es tan precaria, cuando su educación está tan devaluada?

Las mujeres más jóvenes de Estados Unidos en las primeras etapas de la formación profesional y familiar, han experimentado la caída más pronunciada en el empleo. El golpe ha sido más duro para las mujeres de minorías étnicas. 

Desde 2020, la cantidad de mujeres hispanas en la fuerza laboral de EE. UU., ha caído casi un 7 por ciento, la cantidad de mujeres negras disminuyó un 5,6% y la cantidad de mujeres blancas en casi un 3%. Eso, si se compara con una caída de solo 1.7% para los hombres blancos y menos del 1% para los hombres hispanos. La caída para los hombres negros fue de más del 4%. 

Tengamos en cuenta estos números cuando hablemos de "cuán alertas están los liberales estadounidenses ante el racismo y las injusticias sociales" y cuán urgentemente se los necesita para apuntalar un sistema que se está derrumbando, con su propaganda reciclada de la Guerra Fría.

Izquierda: Foto rara de grupo, de las cinco cosmonautas seleccionadas en 1962: de izquierda a derecha, Ponomariova, Kuznetsova, Solovyova, Tereshkova y Yorkina (izquierda); a la derecha, en la reunión de la Comisión Estatal justo antes del vuelo Vostok 6, se hacen las designaciones oficiales de la tripulación, desde la izquierda, Ponomariova como segundo respaldo, Solovyova como primer respaldo y Tereshkova como principal.


Texto original:

https://redyouth.org/red-youth/us-imperialism-masquerading-as-wokeness-forever-vexed-at-soviet-achievements/ 


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