16 de febrero de 2020

La Segunda Guerra Mundial y el Socialismo (y 2)


¿Cómo se fraguó la Victoria?

La inmensa mayoría del pueblo soviético respondió incorporándose en masa al Ejército Rojo, ingresando millones de mujeres y hombres en el Partido Comunista, apoyando las decisiones del Gobierno Soviético, defendiendo con su sangre el Socialismo.

Artífices principales del Frente Militar fueron:
a) Guerra Total.
b) Los frentes en la retaguardia nazi.
c) La Inteligencia Soviética.
d) Los Ejércitos de Choque.
e) Mejora continua de los armamentos, terrestres, aéreos y navales.

a) Guerra Total.

Cada adulto, mujer u hombre, anciano o niño era un combatiente. “De cada persona según sus capacidades” fue el principio que determinó la consigna “Todo para la Victoria”, “Todo para el Frente”. Fue implantada de nuevo la jornada laboral de ocho horas, se desistió de la semana de trabajo de seis días y se pasó a la de siete, se crearon reservas de trabajo estatales con los jóvenes y se promulgaron severas leyes que introdujeron el orden y la disciplina consciente en las fábricas. Se articularon clases de formación política a todas las obreras y obreros, se crearon nuevas escuelas de capacitación profesional adjuntas a las fábricas, se multiplicaron los comedores colectivos y las guarderías, bajo los carteles “Por el Triunfo del Socialismo”, “Por Stalin”.
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Y aún en los momentos más angustiosos, cuando en todas las agencias de prensa del mundo consignaban que los hitlerianos entrarían en Moscú antes del invierno del 41, la población soviética en aquellos meses, como un gran puño contenía al ejército nazi en Kalinin, Tula y a 30 kilómetros de Moscú.

Delante de las divisiones de combate, estaban las divisiones de construcción que, alrededor de las ciudades y aldeas cercanas a Moscú, hicieron miles de fosos antitanques, nuevas vías de comunicación entre las sucesivas líneas defensivas en las trincheras, cientos de miles de blocaos y nudos defensivos. Los intentos de tomar Moscú y Leningrado se estrellaron por la firmeza y confianza del pueblo soviético en su sistema social.

De hecho, a despecho de los historiadores occidentales la Victoria del Ejército Rojo no se debió a una superioridad numérica de efectivos o a causas climáticas como las temperaturas bajo cero. En ambos casos, hasta mediados de 1943, las fuerzas del Eje eran más numerosas que las del Ejército Rojo y, durante el invierno de 1941, muy pocos días se bajó de los 10º bajo cero. Pero sí, al contrario, las pruebas de arrojo y destreza de los combatientes soviéticos son muy numerosas.

Como ejemplo, tenemos los primeros meses de la guerra. Los historiadores occidentales han consignado que, para los nazis, la invasión a la URSS hasta Moscú fue un paseo y que hicieron cientos de miles de prisioneros. Pero no mencionan que su guerra relámpago –que se resolvió en pocos días en los países ocupados de Occidente (un día Dinamarca, 5 días Holanda, 19 días Bélgica, 35 días Polonia, 44 días Francia y 63 días Noruega)-, fue un fracaso en la URSS.

Cada palmo de terreno, ya desde las fronteras soviéticas, fue defendido enconadamente por los guardafronteras. Brillantes contrataques desgastaron las fuerzas nazis, batallas como la de Smolensk duraron dos meses. Dentro de esta gran batalla, tuvo lugar la retirada hacia el oeste de los nazis en Yelnia, perdiendo cerca de 50.000 soldados y viéndose obligados a pasar a la defensiva. Desde el comienzo de la guerra hasta el 30 de Septiembre del 41, los hitlerianos perdieron 561.000 tropas, casi el 16,2 % de sus fuerzas terrestres.

La Gran Guerra Patria fue donde se decidió la Segunda Guerra Mundial. Allí, el fascismo alemán fue deshecho. Las pruebas, a pesar de la propaganda imperialista, son irrefutables.

En el transcurso de la Gran Guerra Patria fueron destruidas 607 Divisiones del Eje, o sea el 75 % de las tropas y material de guerra. Por ello, los datos son más importantes que las palabras: fueron destruidas 167.000 piezas de artillería, 48.000 tanques, 77.000 aviones, y 1.600 navíos y barcos de combate. En total, los fascistas perdieron en la guerra, entre muertos, prisioneros y heridos, 13.600.000 efectivos, de los que alrededor de 10.000.000 cayeron frente al Ejército Rojo.

En los otros escenarios de guerra, las tropas anglo-americanas en el Norte de África, Italia y Europa Occidental derrotaron o hicieron prisioneros a 176 divisiones fascistas, alrededor de 3.500.000 soldados.

Pero tras la derrota nazi en Moscú, el Ejército Rojo fue logrando reseñables triunfos, por la audacia y el heroísmo de sus tropas. Stalingrado y Kursk son una muestra de estas hazañas. Ya el 1 de enero de 1941, los comunistas y komsomoles constituían el 79,9 % del total de la oficialidad de las fuerzas del Ejercito Rojo.
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Todas las nacionalidades de la Unión Soviética contribuyeron a que esta gesta de liberación y victoria fuera posible. Los combatientes soviéticos demostraron ante el mundo la defensa inequívoca de su tierra madre, la URSS. 7 millones de mujeres y hombres fueron condecoradas con órdenes y medallas. A 11.603 se les adjudicó la más alta distinción de Heróes de la Unión Soviética. Mas 2.200 personas recibieron los tres grados de la Orden de la Gloria.

Pero si importantes son estas distinciones, lo son aún más por su significado, las 10.900 condecoraciones a grandes y medianas unidades del Ejército y la Marina Roja. Títulos dados a estas unidades que colectivamente consiguieron doblegar a los criminales ejércitos fascistas.

Esta Unión del Pueblo con el Socialismo, por la preservación de su sistema social de clase, fue esencial en la Victoria de la URSS y de los pueblos europeos.

El socialismo es confianza en un futuro mejor para la humanidad. Este internacionalismo lo expresa muy bien G. K. Zhúkov, mariscal soviético, en la toma de Berlín: “Dicho con franqueza, mientras duró la guerra yo estuve decidido a vengarme de los hitlerianos por su crueldad. Pero cuando, empujando al enemigo entramos en Alemania, retuvimos nuestro odio. Nuestros criterios y nuestros sentimientos internacionalistas no nos permitían entregarnos a una venganza ciega”[1].
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b) Los frentes en la retaguardia nazi.

Tras la agresión nazi, ¿iban a ser libres o esclavos los pueblos de la URSS? Así, en las zonas ocupadas, la mayoría de la población soviética no deseaba doblegarse ante el odiado enemigo y rechazaba el “nuevo orden fascista”. Así, tras los primeros meses, miles de mujeres y hombres cogían las armas y atacaban a los invasores. Y a la vez, tras el temporal retroceso del Ejército Soviético, los responsables de los Soviets planificaban qué activistas se quedaban y lucharían en la clandestinidad, la mayoría miembros cualificados del Partido y del Komsomol. De acuerdo a un plan maestro, estudiado antes de la invasión, en el Consejo Estatal de Defensa (CED) se creó el Consejo Central Guerrillero (CCG), que fue diseminando Frentes clandestinos en todo territorio ocupado, al principio destacamentos y luego Divisiones.

Cuando en una región no lo había, lo organizaban. Los invasores no debían tener ningún territorio pacífico. A tal efecto, se crearon en Moscú destacamentos de combatientes que eran lanzados tras las líneas: fueron los llamados “paracaidistas rojos”. Al principio, fueron seleccionados de entre las más expertas fuerzas, todos voluntarias, pues sabían que era muy posible que no volviesen. Por ello, al principio salieron de las OMSBON (Batallón de Tiradores de Designación Especial), expertos combatientes en diferentes armas y en la lucha cuerpo a cuerpo. En su composición, había gimnastas, campeones deportivos y de lucha sambo, estajanovistas, atletas e internacionalistas (los más numerosos fueron españoles republicanos comunistas, por su experiencia en la Guerra Nacional Revolucionaria de España). Pasando los meses, más de un millón de campesinos, ancianos, niños, mujeres y exprisioneros se unieron a las Divisiones Guerrilleras.

Poco a poco el movimiento guerrillero soviético fue adquiriendo proporciones cada vez más considerables, consiguiendo el armamento, en parte, del enemigo en combate y, de otra parte, por el aire desde la Tierra Madre y creando aeródromos y zonas liberadas de nazis. Los hechos son contundentes: pusieron fuera de combate a millón y medio de fascistas entre soldados y oficiales, funcionarios, y empleados de las instituciones de ocupación. Volaron 20.000 trenes, 10.000 locomotoras y 12.000 puentes ferroviarios y de carretera, destruyeron 65.000 automóviles, averiaron más de 4.000 tanques y carros blindados, derribaron o inutilizaron en aerodromos 1.100 aviones.
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Pero el hecho más significativo es que desde 1943 controlaban las fuerzas guerrilleras un territorio superior a 200.000 kilómetros cuadrados (como Inglaterra, Bélgica y Dinamarca juntas).

Los nazis tuvieron que movilizar el 10 % de su ejército regular.

En el otoño de 1942 para la lucha contra la resistencia, el enemigo dedicó 15 divisiones de campaña, 10 divisiones de protección, 27 regimientos de policía y 144 batallones de la Gestapo.

Para comprender la significación de estas cifras, todas las tropas italo-alemanas que, en el verano del 42, operaban en el Norte de África constituían 12 divisiones.

En Octubre del 1943, a la lucha contra los guerrilleros fueron lanzadas 14 divisiones alemanas y 14 divisiones de los aliados de los nazis, además de otras 20 divisiones de protección. En total las fuerzas del Eje emplearon 50 divisiones contra las organizaciones clandestinas soviéticas.

En el mismo tiempo, en Italia a finales del 43, los alemanes tenían destacadas 21 divisiones hitlerianas, que era una décima parte de las fuerzas nazis combatiendo contra el Ejército Rojo.

A consecuencia de las operaciones de sabotaje de las fuerzas partisanas, el enemigo solo puedo extraer el 7 % del carbón del Donbass de antes de la guerra. Además, en toda la Unión Soviética ocupada, solo pudieron extraer el 15 % de madera y el 28 % de cereales e insignificantes cantidades de electricidad y metal.

Pese al terror y la violencia fascista, la tierra ardía bajo los pies de los ocupantes.

Tras la liberación de la Unión Soviética, en 1944, actuaron en Polonia 33 formaciones guerrilleras y en Checoslovaquia, 20 formaciones.

c) La inteligencia soviética.

Los días 22-24 de marzo, los hitlerianos ocuparon Klaipeda, puerto de Lituania, y exigieron a Polonia un corredor que uniese Gdansk con Alemania. Entonces, el Gobierno soviético lanzó una nueva iniciativa, el 17 de Abril de 1939, con vistas a adoptar mediadas colectivas de defensa de la paz y seguridad junto con Inglaterra, Polonia y Francia, para hacer un frente común contra la guerra y las acciones nazis. Pero las potencias imperialistas “democráticas” dilataron su respuesta y se opusieron a cualquier acuerdo militar frente al fascismo. A finales de Agosto, el gabinete soviético llegó al convencimiento de que un dogal de muerte se cerraba alrededor de la URSS.

Tras el Pacto de Munich de Alemania con Inglaterra y Francia, hubo otro pacto, el 24 de Julio del 39, de Gran Bretaña con Japón, que reconocía las conquistas del País del Sol Naciente en China. Japón firmó acto seguido un tratado militar con Alemania e Italia. El Gobierno soviético se vio obligado a asegurarse por sí solo que la guerra no llegase a sus fronteras por el Este y el Oeste, concertando un Tratado de no Agresión con Alemania el 23 de Agosto de 1939.

A pesar de este acuerdo, y tras las inútiles negociaciones con los imperialismos occidentales, los dirigentes soviéticos entendieron que los países que constituían el llamado Eje desencadenarían la guerra de cualquier forma (como así sucedió) y que el pueblo soviético necesitaba una red mundial de inteligencia para prevenir los ataques a la URSS.

En los países donde se había instalado el terror nazi (Alemania, Italia y España) y, posteriormente, tras el comienzo de la guerra en todos los países ocupados, miles de antifascistas y comunistas tejieron con sus informaciones una fantástica línea de espionaje para defender la URSS, como único puntal contra el fascismo. Organizados en múltiples grupos, con sus emisoras, auxiliares de captación y exploración, realizaron un auténtico Frente Antifascista en todo el mundo.

Estas redes de información nutrieron la inteligencia soviética. El internacionalismo proletario, la solidaridad de clase logró esta hazaña. Combatientes arriesgados de la Internacional Comunista integraron en sus grupos de escucha a mujeres y hombres de diferentes ideologías, ateos y creyentes, intelectuales y obreros. La gran mayoría estaban en los países ocupados y en las naciones neutrales. Lo que les unía era su resolución para defender a la Unión Soviética, hasta la total aniquilación de la “peste parda”.

Las batallas esenciales como las de Moscú, Stalingrado, Kursk, Dniepper, Varsovia y Berlín fueron victorias soviéticas que, además de las operaciones militares, llevaban adjuntas muy avanzadas informaciones sobre la táctica del enemigo, sus fuerzas, el despliegue de su armamento y las intenciones del Mando Alemán y de los Países del Eje, mucho antes de las acciones de guerra.

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Los hechos, de nuevo, son más importantes que las palabras:
Moscú.- Gracias a las informaciones llegadas del Japón (Victor Sorge informó que el Ejército de Manchuria no fue movilizado), las reservas siberianas preparadas por el General Apanasenko fueron desplegadas en el Frente Occidental. Para ello fue necesaria una gran operación clandestina que llevara las divisiones hasta Moscú, movilizando a centenares de miles de soldados, trabajadores de ferrocarriles, milicias urbanas y campesinas, y contribuyendo a la contraofensiva victoriosa.

Stalingrado.- Las redes que operaban en Alemania y los países ocupados, informaron de la escisión en dos de los ejércitos nazis hacia Stalingrado y el Caúcaso. Con tiempo, el Cuartel General Soviético tuvo toda la información de los ejércitos nazis y sus aliados en dichas ofensivas, contrarrestándoles con medidas de resistencia y contraataque. A tal efecto, el Consejo Central Guerrillero ordenó la llamada “Guerra de los Rieles” (destrucción de miles de kilómetros de vías férreas, carreteras y puentes), atascando y haciendo imposible el avituallamiento de las tropas nazis en esos frentes.

Kursk.- Desde toda la Europa ocupada se enviaban regularmente en la primavera del 43, las concretas medidas tomadas por el mando nazi. El número de nuevas levas, nuevas divisiones, nuevos tipos de tanque y artillería y el despliegue de flotas aéreas. Con esta información el Ejército Rojo desplegó la batalla de desgaste más demoledora de toda la guerra, creando sucesivas lineas defensivas, creando tres Ejércitos de Choque, enviando nuevos Ejércitos de Tanques de la Guardia, lo que llevó a la aniquilación de la mayoría de las divisiones blindadas nazis.

Dniepper.- Tras la toma de la ciudad de Belgorod, el Consejo Estatal de Defensa Soviético tuvo múltiples informaciones del colapso de las unidades motorizadas alemanas. Los nazis tuvieron que suplir estas pérdidas precipitadamente, enviando nuevas divisiones desde el Occidente gracias a la no apertura del Segundo Frente en Europa occidental. Ante estas noticias, el Cuartel General aceleró una gran ofensiva desde Oriol en Rusia hasta el Mar negro, que liberó casi toda Ucrania, incluida la capital Kiev.

Varsovia.- Tras la liberación de todo el territorio de la URSS, el Mando Nazí concentró el 85 % de sus efectivos en Polonia. Los Servicios Secretos ingleses y norteamericanos llevaron a cabo conversaciones en Suiza con el Régimen Nazi, a fin de lograr un armisticio y frenar la ofensiva soviética. Las redes de inteligencia soviética se enteraron y por ello los Ejércitos Rojos llegaron hasta el Vístula, destrozando las unidades estratégicas nazis, y posteriormente liberaron Varsovia, con el que todas las expectativas de acuerdo por separado de los nazis fueron desestimadas por los occidentales, ya que los frentes soviéticos en combate rompían las líneas y llegaban hasta Alemania.

Berlín.- Cercados los jerarcas nazis, se negaron a la rendición. Los resistentes alemanes y de otras nacionalidades que había en Alemania y en la propia Berlín, informaron de los preparativos defensivos nazis. A tal efecto, a pesar de las bajas habidas, el Ejército Rojo sabía lo que estaba sufriendo la población alemana. Por ello, la capital nazi fue envuelta en un torbellino de fuego, cercando los accesos y anticipándose a las criminales maniobras de destrucción de vidas de los fanáticos nazis. Después de la capitulación hitleriana, los alemanes liberados reconocieron este gesto internacionalista que costó bastantes víctimas soviéticas.

d) Los Ejércitos de Choque.

Durante la Gran Guerra Patria, el Ejército Rojo demostró al mundo que la organización y cohesión de sus tropas eran muy diferentes a las de las formaciones profesionales de los ejércitos imperialistas.
Las duras condiciones de las divisiones al comienzo de la guerra (inexperiencia en las unidades motorizadas, menor calidad de las armas, superioridad numérica del enemigo, etc.) fueron suplidas rápidamente por el ímpetu y la certeza de que no podían retirarse, que había que destruir cuantas más unidades enemigas, mejor.

Una de las medidas fue resaltar y reforzar aquellas unidades que se destacaban en los combates, recibiendo el título de “Unidad de la Guardia Roja”. Con esta distinción el Ejército Rojo tuvo unas fuerzas expertas en la lucha por la defensa del Poder Soviético.

Con estas unidades en los Ejércitos Soviéticos, se fortaleció extraordinariamente la capacidad de combate. Tras la batalla de Moscú, estás Divisiones de la Guardia, junto con otras divisiones destacadas, se agruparon en Ejércitos de Choque. Eran la punta de lanza de los contrataques, de las ofensivas, y, con su desarrollo en los frentes de batalla, se acortó extraordinariamente la guerra. Estos Ejércitos fueron letales para las fuerzas hitlerianas, pues coordinaban Divisiones de fusileros, blindadas y de artillería, lanzadas de golpe en vastos frentes, arrollando a su paso las más preparadas fuerzas nazis. Así ocurrió en las contraofensivas de Moscú, Stalingrado, Kursk, Korshun-Cherkassi, Leningrado y el Paso del Vístula.

Desde 1941 a 1945 se crearon cinco Ejércitos de Choque.

La famosa imagen de la bandera roja enarbolada sobre el Reichtag fue realizada por soldados de la 150º División de fusileros, del 3º Ejército de Choque.
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e) Mejora continua de los armamentos, terrestres, aéreos y navales.

Al principio de la Gran Guerra Patria, los alemanes lanzaron contra el Ejército Rojo miles de unidades motorizadas de todo tipo, que no tenían suficiente respuesta por parte de los soviéticos. Ante este desafío, en tan solo 22 días, V. Degtiariov (PTRD) y S. Símonov (PTRS) crearon dos fusiles antitanques que en los primeros meses pararon con su fuego las acometidas nazis. Esta fue la más importante contribución al Ejército del Pueblo por parte de estos dos ingenieros, los cuales equiparon a las unidades de tiradores de unas armas fiables y de rápida cadencia de fuego. Junto a ellos, otros ingenieros contribuyeron al desarrollo armamentístico soviético con nuevos fusiles, metralletas y pistolas, como F. Tókariev y B. Shpitalni: armas perfectas, en muchos aspectos superiores técnicamente a las de los ejércitos burgueses.

La artillería y los morteros fueron mejorados considerablemente. Las divisiones fueron equipadas con cañones de 76 mm y 152 mm, y las unidades anticarro, con piezas nuevas de 45 mm. Pero ya en 1938, los ingenieros del sistema espacial de cohetes, habían inventado el BM-13, los célebres Katiushas. El 21 de Junio de 1941 se decidió empezar la fabricación en serie de los BM-13, llamados por los nazis “los órganos de Stalin” por el pánico que les producía su barrera de explosiones masivas. También fueron desarrolladas las Unidades de Defensa Antiaérea en todas las ciudades de los frentes y en las grandes y medianas unidades de combate, la mayoría manejadas por expertas tiradoras de fuego rápido.

Desde 1939, comenzó la producción de los carros pesados KV y un año más tarde, los T-34. Este blindado está considerado como el mejor tanque de toda la guerra. Al principio, con un cañón de 76 mm, no podían perforar su blindaje los anticarros nazis. A medida que los hitlerianos lo imitaban (los Panther del año 43), este tanque se iba modificando con nuevos blindajes y cañones (de 85 mm). Para darnos una idea de su fiabilidad, anotamos la gesta del teniente D. Lavrinenko hasta su fallecimiento, quien abatió 52 tanques nazis del 6 de octubre al 18 de diciembre de 1941.

Posteriormente, los avances en la artillería de campaña hicieron que se equipasen regimientos de artillería montada autopropulsada con blindados pesados (el J.S con cañón de 122 mm) que lograron imponerse a los más modernos tanques fascistas.

En el País de los Soviets fue donde se crearon por primera vez las fuerzas paracaidistas. 

Estas tropas de desembarco aéreo fueron sumamente imprescindibles a lo largo de la guerra en todos los frentes de batalla, en las ofensivas y en la retaguardia nazi.

En la aviación se desarrollaron, desde 1939 hasta 1944, nuevos aviones ultrarrápidos diseñados por los ingenieros S. Lávochkin (La), A. Mikoyán (Mig) y A. Yakolev (Yak) que asombraron a las unidades enemigas por su versatilidad y mejores prestaciones que las de los nazis.

Por decisión del Consejo Estatal de Defensa, se equiparon dos flotas, la del Pacífico y la del Norte. A estas flotas fueron agregadas navíos de la Marina de Guerra, navíos de transporte y submarinos.

3.- La conciencia de la población soviética.

El Frente Laboral.

Desde finales de 1939, la economía soviética se preparó para la guerra. Miles de Fábricas de toda la Unión se reconvirtieron, de fábricas civiles en complejos industriales militares. Fue una lucha contra el tiempo, contra el boicot imperialista y por superar las normas establecidas por la tecnología. Muchas ciudades industriales de la zona europea, de los Urales y de Kajzastán fueron girando su producción hacia la creación de nuevas armas. Las fábricas de tractores de Stalingrado y Cheliábinsk se convirtieron en fábricas de carros de combate. Así ocurrió en todos los combinados textiles, de municiones y de industrias manufactureras. El Gobierno Soviético comprendió que, ante la inevitable guerra que se acercaba, era completamente necesario ser autosuficientes en todos los pertrechos militares.

Y el pueblo soviético presentía el peligro. El Partido Comunista, llevando a cabo el rumbo trazado en el XVII Congreso, adaptó los planes para el auge de las industrias pesadas y aceleró las dedicadas a la Defensa. Solamente en 1940, se extrajeron 165,9 millones de toneladas de hulla, 31,1 millones de toneladas de petróleo y se fundieron 18,3 millones de toneladas de acero.

En los tres años y medio que precedieron a la guerra, en la URSS se crearon 3.000 grandes industrias de nueva planta. Grandes stocks estatales de víveres y combustibles, nuevos centros de producción de energía eléctrica y depósitos de armamento se instalaron en toda la Unión Soviética.

Tras la invasión de las zonas ocupadas por los fascistas, fueron trasladadas al este de la URSS 2.500 grandes empresas industriales y más de un millón de soviéticos.

Ya en 1942, la industria soviética superaba, en cantidad y calidad de material de guerra, a la industria nazifascista y a la de los países ocupados.

Artífices principales del Frente Laboral fueron:
* Antes de la Guerra, la Dosaaf y la Osoviajim (Asociaciones y Grupos de Colaboración Voluntaria de la Población Civil con el Ejército, la Aviación y la Flota) era una red de organizaciones que, en caso necesario, servía en la defensa activa del territorio soviético. Abarcaban prácticamente todas las ramas industriales, se articulaban en clubes científicos, de habilidades personales, de técnicas estajanovistas, en asociaciones deportivo-atléticas, de adiestramiento de perros, de comunicaciones y redes de emisoras radiales, de lenguas occidentales. Se desarrollaron como clubes de aficionados en todos los pueblos de la URSS. Cuando comenzó la guerra, gracias a estas sociedades, se integraron en el Ejército Rojo 10 millones de tiradores, decenas de miles de pilotos de aviación, paracaidistas, chóferes, telefonistas, radistas y sanitarios.

* La incorporación, ya iniciada la Guerra, de hombres y mujeres no aptos para el combate, ancianos y hasta niños que sustituyeron en las fábricas, complejos industriales y explotaciones agrícolas a los hombres y mujeres que fueron al Ejército Rojo.

* La creación de nuevas universidades tecnológicas en todas las Repúblicas de la Unión Soviética no ocupadas por el enemigo, para la formación de nuevas reservas de especialistas en todos los campos, para las fábricas y los complejos agroindustriales. Desde Siberia hasta el Turkestán, todas las nacionalidades contribuyeron al esfuerzo bélico.

* La roturación de nuevas tierras vírgenes en todo el Este Soviético, creándose cientos de miles de nuevas granjas agrícolas. En estas zonas, los ancianos y mujeres realizaron este inaúdito logro. Y los niños crearon nuevas organizaciones auxiliares de combate, como los Octubristas, Pioneros, Timurianos y Komsomoles, que lograron proezas asombrosas, para que no cesara la alimentación de los soldados y de la población soviética.

El Frente Moral

La unión del pueblo soviético con su sistema socialista fue esencial en las continuas victorias del Ejército Rojo. Tras superar el intento de golpe de Estado de los años 37 y 38, cientos de miles de nuevos responsables en todas las áreas de la Defensa Soviética, de todas las nacionalidades del país demostraron en la práctica su fidelidad a la Tierra Madre, soviética y socialista.

Obreras y obreros con las armas en la mano, tanto en los frentes como en la retaguardia, subordinaron sus intereses personales al logro de la victoria sobre el fascismo. La mayor parte de los trabajadores más conscientes de la causa del Socialismo ingresaron en el Partido Comunista Bolchevique y en el Komsomol Leninista.

Los aliados occidentales, la prensa imperialista mundial y los dirigentes de la coalición hitleriana se equivocaron en sus esperanzas de que, con la invasión nazi, surgirían sublevaciones internas contra el Poder Soviético. Son innumerables los ejemplos de este apoyo de toda la población a su gobierno para conseguir con su esfuerzo la Victoria sobre el nazismo.

El fondo de ayuda a la defensa.

El 18 de Diciembre de 1942 el periódico “Pravda” informó que Ferapont Golovati, koljosiano de la región de Sarátov, había donado de sus ahorros 100.000 rublos para la construcción de un avión.

Durante la guerra, el monto de los recursos del presupuesto nacional, empleado para fines militares, supuso 582.400 millones de rublos. Al mismo tiempo, para el Fondo de la Defensa, los soviéticos donaron voluntariamente 118.000 millones de rublos. Tan fabulosa ayuda monetaria del pueblo no la conoció ningún ejército del mundo. Muchas decenas de miles de equipos militares fueron fabricados con el dinero entregado voluntariamente por los trabajadores.

La donación de sangre.

En la Primera Guerra Mundial, el 65% de las muertes por heridas se produjeron debido a la mucha pérdida de sangre y a la imposibilidad de restituirla.

En el periodo de la Gran Guerra Patria, las pérdidas de la Unión Soviética por esta causa constituyeron tan solo el 1%. La vida de cientos de miles de combatientes la salvaron con su sangre las trabajadoras y trabajadores de la retaguardia: hubo más de cinco millones y medio de donantes voluntarios.

Ni un paso atrás frente al fascismo.
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Los habitantes de muchas ciudades las convirtieron en ciudades heroicas. Sus nombres se encuentran en el acervo de combate del proletariado mundial: Brest, Minsk, Murmansk, Smolensk, Moscú, Leningrado, Stalingrado, Odessa, Sebastópol, Kiev, Tula, Novorrosik, Kerch.

Ejemplos que nos dan fe de esta increíble gesta de la población soviética por defender el Socialismo los tenemos en increíbles combates del Ejercito Rojo al comienzo de la guerra.

– La ciudadela de Brest.
Situada en Bielorrusia, resistió a los agresores más tiempo que Dinamarca, Holanda y Bélgica, reteniendo junto a la frontera a una división nazi, respaldada con tanques, artillería y aviación. Fortaleza donde combatieron guardafronteras, comunistas y voluntarios, su lema era “… moriremos, pero no nos iremos de aquí”. Durante un mes, sus defensores cayeron, por las heridas, la sed y el hambre, abriéndose paso algunos para convertirse en guerrilleros.

– El puerto de Liepaja.
En esta pequeña ciudad de Letonia, juntos, obreros, marinos, soldados, milicianas y hasta niños resistieron durante diez días, causando severas pérdidas humanas al enemigo.

– Las islas de Moonsund (Estonia).
La pequeña guarnición de infantes de marina resistió durante seis semanas, el mismo tiempo que duró la campaña nazi en Francia.

– Sebastópol.
Era la principal base de la Marina de Guerra Soviética, en el Mar Negro, en la península de Crimea. Desde el 30 de octubre de 1941 al 4 de julio de 1942, las fuerzas soviéticas hicieron frente al XI Ejército nazi alemán, rechazando todos los intentos de éste para tomar la ciudad.

Soportaron durante ocho meses un asedio durante el cual causaron a los enemigos cerca de 300.000 bajas, más que todas las pérdidas hitlerianas en todos los frentes hasta el 22 de Junio de 1941.

– Leningrado.
El cerco de Leningrado es el bloqueo militar que los nazis establecieron sobre esta ciudad, cuando se dieron cuenta que no podían tomarla militarmente. Duró en total 872 días, desde 8 de septiembre de 1941 a 27 de enero de 1944, y costó la vida a 641.803 personas.
Los ancianos, mujeres y niños elevaron fortificaciones, produjeron armamento y tecnología en las fábricas, cosieron la ropa de los soldados, soportaron continuos bombardeos de artillería y aviación, privaciones de todo tipo, la falta de calefacción y comida. Con esfuerzos increíbles, los habitantes consiguieron defender su ciudad. El nombre de Leningrado se convirtió en sinónimo de Ciudad Heroica.

El Socialismo hizo posible la victoria en la Gran Guerra Patria.

La historia, las revoluciones sociales las hacen los pueblos, no determinadas personas. La confianza de la población en el Poder Soviético, la defensa del estilo socialista de producción, de la cultura y los derechos sociales para toda la clase obrera soviética, hizo comprender a los máximos dirigentes comunistas que la inmensa mayoría de los pueblos de la URSS defenderían las conquistas del proletariado y servirían de ejemplo a los países del mundo. Por ello, ni en los días más angustiosos de la Batalla de Moscú, el gobierno soviético abandonó su puesto en la primera línea de combate.

Los más entregados hijos de la URSS, el Partido Comunista bolchevique.

Las pérdidas en la Gran Guerra Patria fueron cuantiosas e irremplazables: 3.300.000 comunistas caídos. Pero durante toda la guerra muchos combatientes se afiliaron al Partido y muchísimos más, al no poder adherirse al Partido, consignaban en sus últimas cartas “…consideradme comunista”. Durante la guerra, ingresaron en el Partido Bolchevique más de 5 millones de soviéticos.

El Partido y su juventud –el Komsomol leninista-, realizaron una enorme labor organizativa, política y constructiva, con la lucha heroica de millones de militantes allí donde eran necesarios su ejemplo, sus contribuciones ideológicas de clase, en el frente y en la retaguardia, en las ciudades asediadas y en las fábricas, pertrechando al pueblo soviético de confianza y seguridad.

La amenaza de la guerra imperialista

La falacia de las “amenazas del comunismo” ha sido empleada como propaganda por el imperialismo para aupar el nazismo, incrementar la explotación de las colonias y restaurar los regímenes proimperialistas. Desde el fin de la guerra mundial, los Estados imperialistas no han cesado de crear las condiciones para nuevas intervenciones contra los pueblos, para destruir la Unión Soviética y para desarrollar la carrera armamentística.

La historia ha demostrado que no es suficiente con prevenir las guerras mediante acuerdos de buena voluntad, sino que se precisa del desarrollo de una nueva época de relaciones sociales, que unifique a los trabajadores del mundo contra el imperialismo. Porque, mientras éste mantenga subordinados a los países y pueblos de la tierra, la miseria, la pobreza y las guerras son la única forma que tiene el capitalismo monopolista, el imperialismo de hoy día, para mantenerse en el poder.

Desde el fin de la Gran Guerra Patria, el imperialismo ha librado más de 200 guerras, con más de 39 millones de muertos. Desde la caída de la Unión Soviética, ha habido más de 90 guerras con más de 19 millones de muertos.

La memoria colectiva del proletariado invoca y advierte. Las generaciones venideras recordarán la gesta de la URSS, la epopeya de quienes salvaguardaron a la civilización del fascismo causante de la desdicha y del sufrimiento de millones de seres.

Las lecciones prácticas de la Segunda Guerra Mundial demostraron que el Socialismo como sistema más avanzado de la humanidad, tanto en lo político como en lo económico, es más estable, productivo y con mayores esperanzas de futuro, porque es desarrollado por y para la mayoría de la población, con la clase obrera al frente.

Bibliografía:

* El Ejército Soviético. Diversos autores. Editorial Progreso. Moscú, 1974.
* Documentos y Materiales de Vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Tomo I y II. Ministerio de Negocios Extranjeros de la URSS. Ediciones en Lenguas Extranjeras. Moscú. 1948.
* El fracaso de la Operación “Tifón”. Dadó Muriev. Editorial de la Agencia de Prensa Nóvosti. Moscú, 1986.
* Los españoles de Stalin. Daniel Arasa. Editorial Vorágine. Barcelona, 1993.
* La URSS en la Segunda Guerra Mundial. Leonid Eremeiev. Editorial de la Agencia de Prensa Nóvosti. 1985.
* Sobre el pasado en aras del futuro, la Segunda Guerra Mundial: Causas, Resultados, Lecciones. Pável Zhilin, Pável Sevostiánov, Leonid Dobrojótov, Yuri Káshlev, Vladímir Lomeiko, Vladimir Miliutenko, Oleg Rzheshevski. Moscú. Editorial de la Agencia de Prensa Nóvostí, 1985.
* El último asalto. Vladímir Abyzov. Editorial de la Agencia de Prensa Novostí. Moscú, 1985.
* La guerrilla soviética. Dmitri N. Medvédev. Editorial del Ministerio de Defensa de la URSS. Moscú, 1964.
* Destacados jefes militares en la Gran Guerra Patria de 1941-1945. N. Svetlishin. Editorial Progreso. Moscú, 1985.
* Españoles en la Resistencia. Alberto Fernández. Editorial Zero, S.A. Madrid, 1973.
* Al servicio del pueblo. Kiril Meretskov. Editorial Progreso. Moscú, 1974.
* La Orquesta Roja. Gilles Perrault. Barcelona. Editoria Bruguera, S.A., 1982.
* Relatos de un guerrillero comunista. José Gros. Editorial ATE. Barcelona, 1977.
* Soldado de tres ejércitos, Karol Swierczewski (General Walter). Antonina, Marta y Zosia Swierczewski. AABI. Madrid, 2007.
* Stalin insólito, Ricardo E. Rodríguez. Editorial Templando el Acero. Pamplona, 2017.

Notas:
[1] Recuerdos y meditaciones. G. K. Zhúkov. Tomo II, pág. 382. En ruso. Editorial Progreso. Moscú, 1978.


9 de febrero de 2020

PCV pide golpe de timón y cárcel para los acaparadores, especuladores y corruptos

Por Tribuna Popular.

24º Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela, principales resoluciones.


El Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), dio a conocer los principales acuerdo del 24º Pleno del Comité Central realizado este fin de semana recién pasado.


Hacen hincapié la mayoría de ellas, en la necesidad de realizar un cambio de timón en la política nacional del gobierno para profundizar la revolución.

Exige producir un cambio de timón, como lo definió el Presidente Hugo Chávez, en contra de las mafias que acaparan, especulan con los productos de primera necesidad del pueblo y contra los corruptos, exigiendo la aplicación de la Ley y cárcel para todos ellos. 

Así lo dio a conocer, el diputado a la Asamblea Nacional (AN) Oscar Figuera, secretario general del Comité Central de la tolda del Gallo Rojo.

7 de febrero de 2020

Denuncia a los eurodiputados españoles que atacan a Cuba


El eurodiputado español de Ciudadanos José Ramón Bauzá y la ONG Civil Rights Defenders, solo invitaron a una delegación de cubanos proestadounidenses. Foto: EmbaCuba Bélgica.


Por Cubadebate, Prensa Latina y Embacuba Bélgica.

Rechazan en Bélgica nueva campaña de eurodiputados contra Cuba

Organizaciones latinoamericanas y cubanos residentes en Bélgica rechazaron este martes una nueva campaña contra la Isla promovida por diputados de derecha en el Parlamento Europeo.

En una declaración, denunciaron la subordinación de sectores de la política europea a la agresividad de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia Cuba, que tiene su máxima expresión en el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero aplicado desde hace 60 años.

Los grupos solidarios criticaron que los organizadores del acto, el eurodiputado español de Ciudadanos José Ramón Bauzá y la ONG Civil Rights Defenders, solo invitaran a “una delegación de cubanos proestadounidenses con el fin de definir acciones políticas para la Unión Europea (UE)”.

Las personas convocadas a la Eurocámara este 4 de febrero no son ni independientes ni representan a la sociedad civil cubana. Todas pertenecen a la derecha ultraconservadora y reaccionaria. Sus organizaciones son financiadas por la estadounidense Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), advirtieron.

En el texto, al que tuvo acceso Prensa Latina, se pregunta a los parlamentarios si aceptarían que entidades financiadas por servicios secretos de una nación hostil, como lo es Estados Unidos hacia Cuba, sean las representantes de la sociedad civil en su país.

“Porque la ayuda aportada por los Estados Unidos a la oposición cubana está lejos de ser insignificante; asciende a alrededor de 20 millones de dólares cada año y los fondos de la NED son aprobados por el Congreso, las cifras son públicas”, acotaron los firmantes.

Los latinoamericanos y cubanos residentes en Bélgica recordaron la escalada en la agresividad contra la Isla desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, en enero de 2017.

Asimismo, preguntaron a quienes intentan arrastrar a la UE a una nueva cruzada para atacar a Cuba: “¿No son los problemas europeos lo suficientemente grandes?”. “¿Realmente necesita el Parlamento Europeo interferir en los asuntos internos de un país ubicado a 7 800 kilómetros de aquí?”.

En la declaración reiteraron el apoyo a Cuba, a la que calificaron de país digno y con gran preocupación social.

También insistieron en que a través de su historia, Estados Unidos ha tratado de destruir la independencia de la nación caribeña y en que nada obliga a los europeos a acompañar a Washington en esa hostilidad.

Los grupos solidarios criticaron que los organizadores del acto solo invitaran a una delegación de cubanos proestadounidenses. Foto: EmbaCuba Bélgica.

Evento en el que los organizadores solo invitaron a una delegación de cubanos pro-estadounidenses. Foto: EmbaCuba Bélgica.


Carta de la Asociación de Cubanos Residentes en Bélgica

Bruselas, 4 de febrero de 2020
Sr. José Ramón Bauzá

Estimado Señor Bauzá:
Los miembros de la Asociación de Cubanos Residentes en Bélgica (CUBABEL), nos dirigimos a usted tras conocer sobre la realización de este evento auspiciado por la organización Civil Rights Defenders.

Somos cubanos que no vivimos en Cuba y defendemos obviamente la existencia una sociedad civil en nuestra patria. Nosotros nos solidarizamos con nuestro pueblo y queremos una sociedad civil auténtica, esa sociedad civil que existe en Cuba y que agrupa y representa a los sectores más diversos y la mayoría de la población del país. Apoyamos a la sociedad civil cubana, la que construye la nación  que los cubanos que viven en la Isla han decidido como modelo. Apoyamos esa sociedad civil cubana integrada por las organizaciones de masas de Cuba, las que agrupan a juristas, artistas, periodistas, escritores, científicos, deportistas, etc.

Esos sí representan a la sociedad civil cubana, no estas personas a quienes ustedes han invitado a este evento. A qué sector de la población cubana representan, ¿quién de los miembros de sus supuestas organizaciones contó con el voto popular y fue elegido representante del pueblo a cualquier nivel en las pasadas elecciones?.

Todos conocemos que estas personas son pagadas por el gobierno de los Estados Unidos. Ese mismo gobierno que, durante casi seis décadas, ha tratado de rendir por hambre, por enfermedades y por necesidad a la población cubana con un genocida bloqueo que arrecia cada vez más, que la verdadera sociedad civil cubana rechaza y pide su levantamiento, actitud que se distancia de la asumida por muchos de los participantes que ustedes han invitado, quienes en muchos casos se reúnen en Washington con los principales paladines de esta política criminal de asfixia a todo nuestro pueblo.

Llama la atención que algunos de los supuestos “representantes de la llamada sociedad civil y defensores de los derechos humanos” de nuestro pueblo apoyen el genocida bloqueo económico, comercial y financiero que, durante casi seis décadas, ha acumulado daños por un valor de 138 mil 843 4 millones de dólares a la nación cubana. Cuántos programas a favor del desarrollo económico y social de la Isla se hubiesen podido implementar si el estado cubano tuviera esos recursos. El bloqueo ha drenado no solo los recursos financieros del país sino también sus recursos humanos. Lacera profundamente la hipocresía de quienes enviaron sus cartas a Civil Rightdefenders”, manipulando groseramente y con total ausencia de patriotismo la realidad que viven nuestros hermanos en Cuba. Ese sometimiento a la política imperial es también una de las razones que explica que ninguno tenga apoyo en la población cubana.

Señor Bauzá, nosotros tenemos la ciudadanía europea y sinceramente nos avergüenza que usted, miembro de la Eurocámara se preste y promueva acciones que no tienen nada que ver con los principios que animan a las verdaderas democracias. Es necesario que sepa que al votar en las elecciones europeas lo hacemos pensando que los eurodiputados serán ejemplos y promotores de un espíritu real de solidaridad, de apertura al mundo, de una visión objetiva, de construcción de puentes entre países, culturas y sistemas políticos, de humanismo, de entendimiento, de no injerencia en los asuntos de otros países. Le confesamos que su accionar defrauda nuestras ideas sobre el Parlamento Europeo. Es una pena que no promueva eventos donde se hable con objetividad de Cuba, con sus logros y defectos. Para hacer esto obviamente tendría que invitar a los reales representantes de la sociedad civil cubana, no a estas personas que no tienen crédito alguno en Cuba, que juegan a la oposición para sacar réditos personales, para vivir bien y que apuestan por destruir el sistema que la mayoría de la población cubana defiende. Estas personas que acuden a estos espacios con el fin de provocar, buscar legitimidad y el reconocimiento que no tienen dentro de  la sociedad cubana.

Hace solo unos días se conmemoró el 167 aniversario del natalicio de José Martí, el más universal de los cubanos quien con la grandeza de su pensamiento señaló: “No merece llamarse cubano quien habiendo nacido en esa tierra mancilla su más profunda raíz”. Las personas a quienes ha invitado a su evento ciertamente no merecen llamarse cubanos. No son nuestros compatriotas.

De otra parte, conocemos las razones por las que la organización Civil Rightdefenders copatrocina este evento. En su sitio deja claro que se enfoca en tres países de la región, obviamente, incluido el nuestro. Nos preguntamos, cómo se pueden defender los derechos civiles de manera selectiva; ¿pudiera el representante de la organización hablarnos de las acciones realizadas para proteger los derechos civiles de los líderes sociales en Colombia, Honduras y otros países de la región que son asesinados cada día; ¿pudiéramos conocer la acción internacional que ha realizado en defensa de los derechos civiles y políticos de Julian Assange a quien, con la complicidad de muchos incluida esta organización, se deja morir en silencio?

Resulta lamentable Señor Bauza que violen, con eventos como este, los verdaderos principios de la democracia. Lamentamos y rechazamos la selectividad con que tratan los derechos civiles y políticos. De otra parte le invitamos a tratar la violación de los derechos civiles y políticos que se producen en el territorio cubano de la base Naval de Guantánamo.

Como cubanas y cubanos de verdad, los integrantes de nuestra asociación apoyamos el fortalecimiento de la cooperación y el diálogo entre la Unión Europea y Cuba y la implementación incondicional del Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre Cuba, la Unión Europea y sus Estados miembros. También seguiremos defendiendo el derecho de nuestras familias y del pueblo cubano en general a vivir en el sistema político, económico y social que han escogido, que nosotros apoyamos  y que las más de 2200 organizaciones de sociedad civil que hay en nuestra Patria Amada, ayudan a construir.
Sinceramente,

Menia Martínez Zamora, Presidenta de Cubabel


Enlace original:

Autoidentificados como "comunistas" culpan a Irán


Por el Partido Comunista de Gran Bretaña - Marxista-Leninista, publicado en español por Unión Proletaria.

La autodefensa no es un delito; aquellos que realmente quieren detener la guerra deben apoyar a la resistencia.

A pesar de años de guerra económica y actos regulares de agresión militar por parte de los imperialistas y sus títeres locales contra Irán, los revisionistas todavía se las arreglan para culpar del derramamiento de sangre en el Medio Oriente a Irán y a las fuerzas de resistencia.


El lunes 13 de enero, se publicó una declaración conjunta entre los partidos revisionistas ’comunistas’ -el Partido Comunista de Gran Bretaña (CPB), el Partido Comunista de los Estados Unidos (CPUSA) y el Partido Tudeh de Irán-, denunciando la escalada de tensiones entre Irán y los Estados Unidos. Como era de esperar, la declaración carecía de cualquier análisis antiimperialista y, en cambio, se entregaba a un desagradable ejercicio de culpar a las víctimas.

Igualar la violencia de los oprimidos con la violencia del opresor

En el segundo párrafo se declara lo siguiente declaración: "Vemos la amenaza del régimen iraní de golpear al personal y los intereses de Estados Unidos en la región como una posición peligrosa e irresponsable que solo sirve para aumentar la tensión".

Pero, ¿qué debe hacer Irán en la situación en que se encuentra? ¿Capitular ante la agresión imperialista? ¿No es el apaciguamiento una posición "peligrosa e irresponsable"? ¿Estos "comunistas" no entienden que el imperialismo reconoce una sola lógica: la de la fuerza? ¿No son "intereses estadounidenses" sinónimo de imperialismo?

¡Esta crítica de la respuesta de Irán al asesinato del mayor general Qasem Soleimani por parte de los Estados Unidos, un acto de guerra flagrante, va en contra de toda la experiencias pasada de intentos de apaciguar a los agresores imperialistas (desde los Estados Unidos al Reich alemán) que se demostraron equivocados antes de que la declaración fuera publicada! Estados Unidos se retiró de su amenaza de una gran escalada tan pronto como Irán golpeó su base militar de Ayn al-Assad en Irak.

La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha visto obligada a reconocer la fuerza de Irán y su determinación de defender su soberanía. Aunque una guerra total favorecería a los EE. UU. en términos de tecnología militar y superioridad aérea, cualquier intento de conquistar el país requeriría un gran número de tropas en tierra, empantanando a los EE. UU. tal vez sin posible marcha atrás y, en última instancia, resultando imposible completarlo.

Sin embargo, la declaración de los revisionistas afirma lo contrario: "Los ataques con misiles en bases estadounidenses en Irak el miércoles 8 de enero por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní [IRGC] claramente aumentaron la tensión y amenazaron con provocar una guerra total con Estados Unidos. Está claro que estos movimientos belicosos tienen el potencial de transformar a Irak una vez más en un campo de batalla regional e internacional y sumergir a una franja de países en otro baño de sangre”.

Entonces, el acto de autodefensa de Irán es presentado por estos auto-denominados "progresistas" como igual de "belicosos" que la agresión ilegal e injustificada de los EE. UU., e Irán sería tan culpable como los invasores imperialistas por la propagación de la violencia en toda la región.

¿Quién es responsable del baño de sangre en el Medio Oriente?

Pero es Irán el que ha desempeñado un papel fundamental en la derrota del Isis y de al-Qaeda, poniendo casi fin a su reino de terror sobre el pueblo de Irak y Siria, mientras que Estados Unidos ha financiado y facilitado las actividades de sus cabecillas y luego ha utilizado esas actividades como justificación para mantener su ocupación militar de ambos países.

Debería estar claro para cualquier persona con dos dedos de frente que son los movimientos belicosos del imperialismo estadounidense los que son completamente responsables del baño de sangre en curso (no simplemente ’potencial’) en el Medio Oriente, y es el desesperado intento de Estados Unidos de aplastar toda resistencia a su dictado el que lo está conduciendo hacia una guerra total con Irán. También está muy claro que cualquier conflicto serio entre Estados Unidos e Irán tendría el potencial de convertirse rápidamente en una conflagración regional e internacional.

Solo la postura heroica y defensiva de Irán contra la agresión imperialista puede contrarrestar esta tendencia a la guerra al poner en claro que el precio será simplemente demasiado alto para el imperialismo.

Hay momentos en que la única forma de disuadir la agresión imperialista y llevar a los agresores a la mesa de negociaciones es contraatacar. Por eso es esencial para todos los verdaderos comunistas y antiimperialistas defender la justa represalia de Irán.

En lugar de tomar esta línea clara, los engreídos revisionistas del CPB y otros insisten repetidamente en su línea "Ni Washington ni Teherán", un retroceso incongruente y anacrónico al manual de Trotsky que esencialmente exige la derrota de las fuerzas antiimperialistas. El CPB ha estado tratando con guante de seda a los trotskistas de "Socialist Worker" y de "Counterfire" durante décadas, y esta declaración sugiere que ha renunciado a cualquier intento de pensamiento independiente.

"El ’polvorín’ actual", nos dicen, "es un brebaje impulsado por las aventureras políticas del imperialismo estadounidense, incluidas las duras sanciones contra Irán, la retirada del Acuerdo Nuclear (JCPoA) y la presencia militar continua en Irak". Hasta ahora todo bien, pero este guiño a la realidad (incluso un reloj parado marca bien la hora dos veces al día) es rápidamente negado por la insistencia de los autores de que la agresión estadounidense se ve agravada por "las políticas y acciones intervencionistas del régimen teocrático iraní, particularmente su Fuerza Quds, en toda la región".

Uno no puede evitar preguntarse exactamente qué "políticas intervencionistas" el CPB y sus amigos preferirían que los valientes combatientes de Quds de Irán no hubieran tomado. ¿Es que hubieran preferido ver la bandera negra del Estado Islámico ondeando sobre Bagdad y Damasco?

El mundo observó con horror y miedo cómo el Isis expandía su dominio a través de grandes extensiones de la región, tal como el mundo presenció en otra ocasión a las tropas de Hitler marchar hacia Austria y Checoslovaquia. Fue el ejército árabe sirio, el movimiento de resistencia libanés Hezbolá y las milicias populares de Irak, con la ayuda de la fuerza Quds de Irán, los que expulsaron de la región la escoria terrorista respaldada por Arabia Saudita y Estados Unidos.

Como uno de los principales tácticos detrás de la derrota de Isis y Al-Qaeda, está claro que el mayor general Soleimani salvó la vida de miles de personas y liberó a muchos más de su gobierno bárbaro. El general iraní Soleimani no era un terrorista; ¡Era un héroe de guerra!

¿A qué se parece una actividad significativa contra la guerra?

Los comunistas se oponen a la guerra y buscan evitar conflictos siempre que sea posible, porque siempre son los trabajadores los que más sufren en tiempos de guerra. Pero es igualmente claro que las sanciones son un arma de destrucción masiva, dirigida contra la paz, la salud y la soberanía del pueblo iraní.

Y también es muy claro que un estado de superexplotación económica injusta e impuesta por el imperialismo no es un estado de ’paz y armonía’ para las masas trabajadoras del mundo, sino que es en sí un estado de agonía y guerra perpetuas, que no pueden sino dar lugar al deseo de una vida mejor, y de una ola tras ola de fiera resistencia.

Por esta misma razón, el famoso líder de Vietnam, el camarada Ho Chi Minh, declaró:  "¡Nada es más importante que la independencia y la libertad!" La clase trabajadora del mundo nunca puede aceptar una falsa "paz" impuesta por los Estados Unidos, a expensas de la soberanía y autodeterminación de los países oprimidos.

Por lo tanto, nos oponemos a la guerra imperialista, pero tenemos claro que la culpa de tales guerras recae en los agresores imperialistas.

Apoyamos a los países oprimidos en sus guerras justas de liberación nacional contra tal agresión. La paz global duradera es imposible mientras el imperialismo domina el mundo. 

Los pacifistas burgueses, como los autores de la declaración del CPB y sus colegas, se engañan si imaginan lo contrario, y ciertamente no tienen derecho a llamarse comunistas.
Según estos revisionistas, no es Irán y el resto del heroico eje de resistencia antiimperialista lo que traerá la paz al Medio Oriente, sino las Naciones Unidas (que se han revelado de forma clara y reiterada como rehenes del imperialismo estadounidense) y desdentada ’comunidad internacional’ que se reúne bajo sus auspicios:
"Nuestros partidos hacen un llamado a las Naciones Unidas, sus agencias y la comunidad internacional para que ayuden a encontrar enfoques pacíficos para resolver los problemas actuales en la región".

¡Es una omisión evidente y reveladora que no se mencione aquí la negativa de los Estados Unidos a otorgarle un visado al representante de Irán para que pueda ir y dirigirse a la asamblea de la ONU en Washington! ¿Qué tipo de esfuerzo diplomático puede tener lugar sin la participación de la parte atacada? Y si a Irán se le cierran tales vías diplomáticas, ¿qué derecho tiene nadie a exigirle que, a pesar de esto, se "apacigüe"?

"El imperialismo estadounidense y la dictadura iraní están desarmados y neutralizados sin el apoyo de sus aliados", dice el comunicado. Y ahí tenemos el quid de la cuestión. Junto con el guiño habitual (para guardar las formas) hacia la ’oposición’ al imperialismo estadounidense, vemos que el verdadero deseo de estos ’revolucionarios’ es ’desarmar y neutralizar’ al gobierno iraní, verdadera piedra angular del eje de resistencia antiimperialista en el Medio Oriente.

Es raro que los revisionistas y oportunistas declaren su traición tan abiertamente. Tengan cuidado los trabajadores: el verdadero contenido de la línea política expresada en la fórmula ’ni Washington ni Teherán’ es ’desarmar y neutralizar’ al movimiento antiimperialista (es decir, a los trabajadores), particularmente aquí en el núcleo imperialista.

El CPB se ha asociado con los trotskistas y socialdemócratas del partido laborista para entregar a los trabajadores de Gran Bretaña, supinos e indefensos, en manos de su clase dominante imperial británica.

Cualquier persona que honestamente busque participar en un movimiento significativo contra la guerra y contra el imperialismo que sea capaz de ayudar a los países oprimidos a defenderse contra el ataque imperialista debe dejar de lado de una vez por todas esta palabrería social-chovinista sobre ’dictaduras’, ’mulás’ y ’regímenes’ iraníes, y reconocer el derecho de Irán a la autodeterminación.

También debemos reconocer la atmósfera imperante en Irán, particularmente después del asesinato ilegal por Estados Unidos del segundo líder político más importante de Irán, que revela la unidad abrumadora del pueblo iraní en apoyar a su gobierno contra la agresión imperialista.

Todas las demás contradicciones secundarias dentro de la sociedad iraní serán resueltas por el propio pueblo iraní.

Mientras tanto, nuestro trabajo aquí en Gran Bretaña es movilizar a los trabajadores británicos para que se pongan del lado de sus hermanos y hermanas atacados en Irán; rechazar las mentiras que buscan demonizar al gobierno de Irán y ablandarnos con vistas a la guerra; y negarnos a ayudar de todas las maneras a la guerra económica y militar injusta e injustificable que se libra contra Irán.

¡Ninguna colaboración con la guerra imperialista; victoria para la resistencia!

Enlace original:

Trabajadores de Cuba en pos del desarrollo económico.

Por Diario Octubre, recogido de Prensa Latina
 


Cuando corren tiempos de alternativas para garantizar la seguridad alimentaria del país, y ante los perjuicios del bloqueo de los Estados Unidos, sindicalistas de la Empresa de Aceites de Camagüey procuran hoy estrategias de desarrollo.
 
Los trabajadores del sector, que en materia de aceites y grasas comestibles aspiran a una producción de seis mil toneladas este año, debaten el plan de la economía y el presupuesto 2.020, con la prioridad de suplir las necesidades de la canasta básica de la población y el consumo en general.

Conocedores de los principales problemas, ‘buscamos mejores índices productivos, con eficacia y coherencia, porque pensar como país, como sugirió el presidente Miguel Diaz-Canel, es hacer énfasis en el encadenamiento productivo, y en el aporte de todos’, sentenció Indira Contreras, directora de Técnica y Desarrollo de la Unidad Empresarial en Camagüey.

La incidencia del bloqueo económico a la Isla se ve reflejado "cuando se nos dificulta la entrada de buques, la descarga de mercancía, y sobre todo el financiamiento, porque los proveedores no se la juegan con los mejores barcos a Cuba", reflexionó Rolando Vázquez, jefe del Departamento de Aceite del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria.
 
"Sabemos que en ocasiones faltan insumos, o que a veces la materia prima o el combustible se dificulta, pero no nos hemos detenido y tenemos un grupo de innovadores que ayudan en la reposición de piezas, así facilitamos las operaciones desde los barcos", manifestó Angel Rojas, director de la Unidad Empresarial radicada en Nuevitas, que hospeda el principal puerto de la región.

Solo el año anterior la Empresa de Aceites y Grasas Comestibles de Camagüey logró superar por concepto de mercancías cerca de 19 mil toneladas, muy por encima de lo planificado, "un medidor que no solo repercute en la economía nacional, sino además en la remuneración a cada trabajador", comentó Oscar Angulo, director de la entidad.

Temas relacionadas con el ahorro de combustible en tiempos de coyuntura económica, eficiencia productiva a pesar de la obsolescencia de la capacidad tecnológica, el control y seguimiento en la explotación de los portadores energéticos, moldean también la agenda de la Empresa de Aceites y Grasas Comestibles de Cuba.

Ante el recrudecimiento del bloqueo a Cuba por parte del gobierno estadounidense, las iniciativas para mejorar los indicadores económicos-productivos se suceden en cada asamblea sindical de los trabajadores de la provincia más extensa de Cuba, de importancia crucial para el desarrollo de la mayor de las Antillas.

5 de febrero de 2020

Apuntes para la memoria histórica

Este artículo de Josep Cónsola fue escrito en abril de 1990, en los tiempos finales de la Perestroika y un año antes de la disolución de la URSS. Realiza un estudio comparativo de la opinión de los soviéticos sobre la URSS y el socialismo en la época de la Perestroika y en los años 40. Resulta un análisis muy instructivo, con unas conclusiones de plena actualidad.

Por Josep Cónsola, abril 1990.

Apuntes para la memoria histórica

Los sondeos de opinión, los estudios sociológicos, las encuestas, son cada vez más habituales en la URSS. El Centro Nacional para el Estudio de la Opinión Pública es un organismo de cierta entidad que actúa en el conjunto de las Repúblicas y tiene una cierta tradición, aunque no siempre los resultados de sus encuestas sean de dominio público.

La publicación de una reciente encuesta, en Febrero de 1990, destaca una variación a la baja, respecto al año pasado, de la confianza de los ciudadanos soviéticos hacia el gobierno, pero dejando este dato como anecdótico, creo interesante destacar las respuestas de los encuestados respecto al PCUS. Son las siguientes:
el 80,7% afirma una pérdida de prestigio del PCUS;
el 40% está convencido que se producirá una escisión;
el 35% niega toda confianza al PCUS;
el 34% está convencido que el PCUS está en proceso de descomposición.

En otra parte de la encuesta, referente al papel, influencia y prestigio que ha tenido el PCUS a lo largo de su historia, un 62 % afirma que sin el PCUS, la URSS no habría llegado al grado de desarrollo y bienestar que dispone en estos momentos.

Las respuestas obtenidas respecto a cuales han sido las épocas de más prestigio del PCUS, son las siguientes:

  años de la revolución y la guerra civil   1917 – 1920   39 %
  años de la NEP   1921 – 1927   4 %
  años del primer quinquenio   1927 – 1933   18 %
  años de la segunda guerra mundial y posteriores   1939 – 1953   26 %
  años del Nuevo Curso   1954 – 1964   4 %
  años del “estancamiento”   1964 – 1985   4 %
  años de la perestroika   1985 – 1990   4 %

Según la citada encuesta, las épocas en que mayor ha sido el pretigio del PCUS entre la población soviética, corresponden con aquellas en las que ha habido una agudización de la lucha de clases, una mayor ofensiva a favor de la igualdad y contra el enriquecimiento, y aquellas en que los valores morales y estímulos morales han primado sobre los materiales. 

Dichas épocas corresponden con los años de la dirección de Lenin (a excepción de la etapa de la NEP) y de Stalin (a pesar de la dureza de los años 30 en la etapa del primer Plan Quinquenal).

Aunque sea brevemente, vale la pena dar dos pinceladas sobre el primer plan quinquenal extraídas literalmente de las conclusiones de Alec Nove, sin duda alguna un gran estudioso del desarrollo económico y social de la URSS y manifiestamente antiestaliniano:
“Nadie puede afirmar seriamente que todos los errores y excesos del período 1927 – 1932 fueran fatales e inevitables, pero por lo que corresponde a la planificación se podría resucitar con razón el argumento de Lenin a propósito de Port Artur[1].

Bajo la dirección de Stalin se lanzó un asalto contra el cuartel defendido por los enemigos de clase y contra los obstáculos objetivos que se oponían a un rápido crecimiento[2] . El asalto tuvo éxito en parte, fracasó en algunos sectores, pero puede decirse que los fracasos son inherentes al proceso de aprendizaje. Los últimos perfeccionamientos surgían de las lecciones aprendidas al hacer frente a las dificultades”.

Cerrando este paréntesis hay que decir que según los resultados de la citada encuesta, parece ser que en estos períodos de grandes dificultades, el PCUS ha tenido básicamente el consenso de la sociedad y ha sido hegemónico; y, que dichos períodos están presentes todavía en el recuerdo de los ciudadanos soviéticos a pesar de que durante los últimos cinco años de la llamada perestroika han asistido a una constante negación de su pasado histórico y de denuncia de hechos reales o imaginarios correspondientes a los períodos antes citados.

Es importante, de todos modos, conocer otros datos, de hace muchos años, concretamente  al período 1939 – 1946, correspondientes a un estudio sobre las respuestas a los cuestionarios preparados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Francia e Inglaterra, los cuales eran rellenados por todos los ciudadanos soviéticos que emigraban a occidente. Seguramente la intención de los realizadores de dichas encuestas era disponer de unos resultados para poderlos utilizar como propaganda política para denunciar las barbaries del bolchevismo, pero a la luz de los resultados obtenidos, dichas encuestas fueron relegadas a los archivos ya que no encontraron utilidad para los fines propuestos. Dichas encuestas vieron la luz al cabo de veinte años al ser desclasificadas y estudiadas por los sociólogos de Harvard, Alex Inkeles y Raymond Bauer que las publicaron en el libro “The Soviet Citizen”.

Este libro analiza más de 3.000 encuestas contestadas por los “refugiados” soviéticos. Las encuestas se realizaron tanto en los Estados Unidos como en Europa y en un largo temario se trataba de conocer tanto las razones de su salida de la URSS, como la opinión sobre el gobierno y sobre el sistema político. Las conclusiones son ciertamente interesantes, a pesar de una salvedad que, como indican los propios autores del libro, las respuestas pueden estar distorsionadas debido a tres factores3:
a) Los refugiados eran más antisoviéticos que la sociedad soviética en general.
b) Los cuestionarios no se hacían rellenar, como norma general, a los más jóvenes.
c) El deseo de residir en Occidente por parte de los encuestados.

Una primera constatación es que un 82 % de los encuestados nacidos con anterioridad al año 1900 se manifestaban contrarios al régimen.

Una segunda constatación es que un 85 % de los encuestados se mostraban favorables a la propiedad y control estatal de las áreas de la industria, comercio y transporte.

Una tercera constatación es que sólo un 19 % de los encuestados decía que no había nada aprovechable del sistema soviético.

En cuanto a la pregunta sobre cuáles creían que eran los elementos substituibles del sistema soviético, las opciones variaban en función de pertenecer a uno u otro grupo de los tres en que eran clasificados los encuestados: intelectuales, obreros cualificados o campesinos de granja colectiva. Los primeros respondían que se debería substituir lo que en la encuesta estaba clasificado con el ítem “terror e injusticia”. Los segundos y terceros, los ítems denominados “sistema de granja colectiva”.

En referencia a lo que no se debería substituir del sistema soviético, los primeros (grupo denominado de intelectuales) respondían a los  ítems denominados  “ideología del bolchevismo y comunismo”. Los segundos  (obreros cualificados) respondían a los ítems “ausencia de propiedad privada” e “ideología del bolchevismo y comunismo”, ambos con igualdad de puntuación. Los terceros (campesinos de granja colectiva) respondían al ítem denominado “condiciones laborales”.


Solamente un 33 % de los encuestados creía correcto criticar todo lo que hacía el gobierno. Nota.- Los ítems sobre las que definirse para la substitución o no substitución en la encuesta, eran: “ideología = comunismo y bolchevismo”, “terror e injusticia”, “ausencia de propiedad privada”, “organización estatal absolutista”, “sistema de granja colectiva”, “condiciones laborales”.

Respecto al tema de las libertades civiles, según los autores del estudio “muestra que existe una ambivalencia en la actitud de los encuestados, mientras que por un lado, en principio, se declaran favorables a unas libertades civiles muy amplias y por este motivo habían decidido emigrar a occidente, al ser interrogados sobre situaciones específicas, su respaldo a las libertades civiles se diluía y se mostraban favorables a la intervención estatal".

Inkeles y Bauer concluyen el análisis de las encuestas con las siguientes afirmaciones:
– La generación prerrevolucionaria es mucho más hostil al régimen que la que ha nacido con el nuevo sistema.
– Existe una disconformidad con la invasión del gobierno en ciertas áreas privadas como por ejemplo los movimientos migratorios y algunos derechos personales. Prefieren estas áreas a la garantía de una vida digna4.
– Existe una gran esperanza entre los ciudadanos soviéticos en que el gobierno aumentará los beneficios sociales en bienestar, incluyendo seguridad en el trabajo, educación para todo el mundo, atención médica generalizada y otras seguridades y garantías.
– La inmensa mayoría de la juventud soviética, en principio, respalda al régimen y al gobierno.

Por otra parte, el sociólogo David Lane, de l’Emmanuel College de Cambridge, en su obra “Una sociología política del socialismo”, en la que hace también referencia a los estudios de Inkeles y Bauer, así como de otros trabajos anteriores y posteriores al año 1959, destaca lo siguiente del período de Stalin: “… Bajo Stalin el régimen soviético fue el de las movilizaciones por excelencia, el partido y el estado bombardeaban a la población con mensajes políticos y estimulaban su participación para que tuvieran un papel protagonista en la industrialización del país. No hay ningún tipo de duda que en esta época se desarrolló una cultura política de participación para todos los defensores del régimen soviético. Las masas movilizadas en las masivas campañas de industrialización y que estaban formando la nueva clase obrera y la nueva población urbana constituían una cultura política Sujeto”5.

Reafirma el tema de la participación política activa de la población los estudios de Inkeles sobre las campañas electorales en la URSS, entre las que destaca la de 1946, en la cual más de tres millones de agitadores y propagandistas tomaron parte en la misma, explicando y discutiendo con las masas, por todas partes, las propuestas del gobierno. En la misma dirección, Mervyn Matthews, en su libro “Clases y sociedad en la Rusia soviética”, afirma que más del 40 % de la población participa en la actividad política durante el período a que se hace referencia, mediante lo que denomina “incontables comisiones voluntarias o grupos populares de control organizados por el partido”, y el autor llega a la conclusión que el resultado de esta participación “crea unos sentimientos de solidaridad social y política”.

De igual forma, S. Bauman, en su trabajo “La disidencia social en los sistemas políticos del este europeo”, aparecido en la Revista Europea de Sociología en los años posteriores a la segunda guerra mundial, llegó a la conclusión de que es una parte de la llamada intelectualidad la que divulga la denominada disidencia; textualmente estas son algunas de sus conclusiones: “…Parece existir muy poco respaldo general, si existe alguno, por parte de las masas obreras o campesinas a las propuestas consideradas (de los disidentes)”, “…Las formas de manifiesta disidencia política pueden considerarse como movimientos relativamente pequeños y exclusivos. A las grandes masas de la población no les afecta y rechazan sus postulados. El acercamiento a los principios del marxismo-leninismo y al partido ha aumentado. La disidencia religiosa puede ser considerada, al igual que en otros países, en base a un declinar general de la religión y de la secularización general de la vida”6.

David Lane finaliza su estudio de la época de Stalin con el siguiente comentario dirigido a los estudiantes: “Estas conclusiones seguramente serán sorprendentes para muchos estudiantes occidentales a los que se ha querido convencer de que la población soviética, bajo Stalin, era hostil al régimen casi en su totalidad”7.

No se trata de pontificar en torno a esta sencilla y esquemática exposición, tan sólo mostrar curiosos paralelismos entre las opiniones de los ciudadanos soviéticos en dos períodos entre los cuales hay 40 o 50 años de diferencia, y opiniones de algunos sociólogos occidentales que en sus trabajos no les ha quedado más remedio que sustraerse de su opinión personal anticomunista o antiestaliniana, una vez valorados los resultados de sus trabajos de investigación social.

Seguramente si los que nos autodenominamos comunistas, que tan a menudo nos vanagloriamos de nuestro dominio del materialismo histórico y otras ciencias, hubiéramos dedicado una pequeña parte de nuestro tiempo al análisis histórico para formarnos una opinión propia, en lugar de repetir, sin constatar, discursos ajenos, seguramente habríamos detectado con más precisión los fenómenos irregulares básicos durante la construcción comunista, y tal vez entonces veríamos la necesidad de modificar opiniones expresadas con demasiada veleidad en torno a ciertos períodos históricos, encontrando otros períodos y causas de la tergiversación de los principios. Tergiversación que en mi opinión aparecieron con más fuerza que nunca a medianos de los años 50 y en constante evolución negativa hasta nuestros días.

Josep Cónsola, Abril 1990.

Notas:

[1].- En la explicación sobre los virajes tácticos, Lenin ponía como ejemplo la técnica japonesa en el ataque a Port Artur: ataque sin éxito, retirada, reagrupamiento, y nuevo ataque más metódico en función de la experiencia. Así hasta la victoria.
[2].- Entre ellos la deuda externa de 1400 millones de rublos oro en 1931, reducida a 450 millones en 1933.
3.- Distorsionadas en sentido negativo a todo lo referente al sistema soviético, sus bases ideológicas y su gobierno. Según nota de Alex Inkeles.
4.- “vida digna” es el nombre correspondiente a uno de los items de la encuesta al lado de otras denominaciones como “garantía de trabajo”, “garantía de vivienda”,… que hacen referencia al item denominado “seguridad en el futuro”.
5.- En las democracias parlamentarias burguesas las masas se convierten en Objetos de la política, ya que su participación puede representar un peligro para la estabilidad del sistema. Así lo explica el informe de Michael Crocier aprobado en la reunión de la Comisión Trilateral de 1975: “…El funcionamiento efectivo del sistema político democrático requiere habitualmente un cierto grado de apatía y de no participación por parte de individuos y de grupos”.
6.- S. Bauman. Esta conclusión es referente a la URSS.
7.- David Lane. Una Sociología Política del Socialismo de Estado.


4 de febrero de 2020

No permitiremos olvidar la historia del increible pueblo soviético

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Por Yuri Stoliaróv, publicado en "El leninismo es nuestra bandera", traducido por N. G.

En el asediado Leningrado. 
“SANGRE PARA EL FRENTE, SANGRE PARA LA VICTORIA”

Piensen en los números: durante el bloqueo, los hambrientos y cansados ​​leningradenses donaron 144 toneladas de sangre, más de medio millón de dosis. La sangre fue empaquetada en cajas isotérmicas especiales, que fueron enviadas al frente. Estas cajas en número de 40 mil, se llevaron en 150 vagones de ferrocarril, en 5 convoyes. Una quinta parte de todas las transfusiones de sangre era de Leningrado ...

Habiendo trabajado un turno en la máquina, en los tejados tras la vigilancia nocturna, el pueblo iba a donar sangre. Bajo bombardeos y privaciones. Enfrentados con el hambre, y la constante amenaza de muerte, los habitantes agotados y sin saber si sobrevivirían por la mañana, seguían siendo personas, en condiciones inhumanas.


Sabemos que la vida de Leningrado durante el bloqueo no se detuvo, muchas instituciones continuaron trabajando, fabricando armas, tanques..., los cuerpos de bomberos luchaban contra las consecuencias del bombardeo alemán, proseguían las transmisiones radiofónicas, incluso la inmortal sinfonía de Shostakovich se interpretó, el día que los alemanes estaban planeando celebrar la caída de la capital del norte. Renacía cada día, la sociedad soviética en la ciudad asediada.

Continuó sin descanso, los trabajos del Instituto de Transfusión de Sangre (LIPK), fundado por el cirujano y profesor, especialista en Transfusiones, Erik Románovich Gesse. Su personal no evacuó la ciudad, trabajó desde el primero hasta el último día del bloqueo, y aún después. Pero ya el 22 de junio, habían tenido la experiencia de las donaciones masivas de sangre, durante la guerra finlandesa. Entonces se aseguró que la sangre del 1º grupo (de tipo cero negativo) era la mejor para todos los grupos, pues es universal.

Con el fin de garantizar las reservas de esta valiosa sangre, el personal del instituto hizo un gran trabajo antes de la guerra: el personal invitó a los que tenían sangre del "Primer grupo" a donar una vez cada 6 meses, y se lanzó una llamada especial, para darles una tarjeta exclusiva durante un año, con una serie de beneficios. En los primeros días de la invasión, esa inciativa permitió atraer a más de mil personas para donar ese tipo de sangre. Por supuesto, también se realizó el trabajo de transfusión de otros grupos sanguíneos.

Un día, en el invierno de 42, una chica de 12 años vino al instituto, y exigió que le extrajeran sangre. La enfermera se negó, porque los niños no donaban sangre. La chica insistió, uno de los profesores apareció, preguntando qué estaba pasando, la pequeña argumentó "... el apellido de mi familia es brudkovskaia. Mi mamá era donante. Fue asesinada por una bala fascista cuando iba a donar sangre".

El profesor conocía a su madre, como una donante con el grupo universal, del primer grupo. "... extrae mi sangre insitía la chica. No parezco tan pequeña. Soy fuerte. Estoy en el hospital todas las noches de servicio", la enfermera ya no argumentó. El nombre de la niña era Katya. El profesor ordenó alimentarla con una ración "especial" para donantes y beber té dulce.

Las primeras bombas de metralla cayeron en el LIPK en el primer día del bloqueo, el 8 de septiembre, que hicieron grandes huecos al edificio. Después de este bombardeo, en el sótano del instituto fue adaptado para las transfusiones, pues el sonido de las bombas y las balas causaban terror en la población, que producían espamos en los vasos sanguíneos, por lo que era imposible tomar sangre, pero en el sótano relativamente tranquilo, era factible este pausado trabajo. Así este área del instituo funcionaba regularmente.

Dispuestos a ayudar al frente por la ciudad asediada, el personal del instituto pudo permitirse seleccionar sólo "donantes universales", y a partir de noviembre del 41, decidieron recoger sólo, salvo excepciones, transfusiones del primer grupo. Así el montante de la sangre recolectada durante la guerra superó el 95 % del primer grupo, de toda la sangre donada.

El hambre y las condiciones de vida afectaron a la salud e higiene de las personas. Alrededor del 20 % de los donantes no pudían donar, pues la incidencia de la tuberculosis aumentó, y muchas tenían síntomas de agotamiento. Como resultado, las personas fueron exentas de donar, después de una serie de pruebas, y así la tasa de pérdidas por salud disminuyó constantemente.



Así por la salud de la población, hambrienta, en aquellos fríos días, no se permitió que el donante aportara las mismas cantidades que antes del bloqueo, por lo que hubo un límite de 170 ml a la vez, pero de hecho era menos.

Con el fin de paliar la situación, el personal del LIPK solicitó al mando de Leningrado, para solucionar este problema alimenticio, proporcionar a los donantes unas raciones reforzadas. Como resultado, el 20 de diciembre del 41, los donantes comenzaron a recibir comidas especiales según la norma:

Pan blanco 200 g;
Carne 40 g;
Pescado 25 g;
Azúcar 30 g;
Productos de panadería 25 g;
Cereales 30 gr;
Aceite 30 g;
Huevo 0,5 piezas.

Esta comida no era diaria, las raciones se entregaban cada diez días,  individulamente, solamente cuando donaban. Por cierto, intente al menos una semana vivir con tal dieta...

Además de las raciones, se esperaba que los donantes recibieran una recompensa en efectivo de 30 rublos, pero ellos lo rechazaron, transfiriendo el efectivo al Fondo de Defensa. En marzo de 43, un telegrama se envió del Instituto de Leningrado de Transfusión de sangre:
 "... Por favor transmitan que los donantes de Leningrado, del Instituto de Transfusión de sangre, han recaudado 390 mil rublos, más adicionalmente otros 120 mil rublos para la construcción de un avión". 
Al Leningrado donante "... mis saludos fraternales y gratitud del Ejército Rojo. Stalin". No se limitáron estas ayudas a un avión, sino a tanques y otras armas.

Las condiciones del bloqueo de Leninrgrado se convirtieron en el campo más importante para la investigación, y la primera conferencia científica celebrada en la ciudad asediada fue organizada por el LIPK, y su tema principal fue el trabajo del instituto. Durante el bloqueo, los científicos protegieron  a 10 candidatos por sus tesis doctorales, realizándose 120 obras científicas, 61 reuniones del consejo científico, y una gran cantidad de datos recopilados.

El Instituto estuvo involucrado no sólo en investigación, preparación y envío al frente de la sangre, sino que también realizó trabajos educativos: conferencias de radio, se hizo un cortometraje, y se publicaron carteles por toda la ciudad. Estas medidas ayudaron a evitar la pérdida de sangre recolectada debido a la evacuación de residentes y a las tasas de entrega reducidas: en el 41, se registraron 35.856 personas donantes; en el 42 se registraron 56.959 personas; en el 43  y el 44, 34.000 personas.

En general, se sistematizó el trabajo de recolección de sangre para el frente, realizandose transfusiones a tres mil personas a través del LIPK, todos los días. Sólo una vez, en septiembre del 41, debido a una alarma aérea que duró más de 18 horas, nadie vino, por ello los donantes fueron los mismos empleados del propio instituto, fueron 150 las transfusiones ese día.

Más tarde la amenaza de muerte se volvió habitual, y el único documento civil que permitió al pueblo moverse durante el bombardeo (a pesar del miedo y a riesgo de perecer) cuando el tráfico en la ciudad estaba cerrado, era la identificación como donante.


Los planes alemanes para la destrucción de Leningrado no estaban destinados a hacerse realidad, la ciudad luchó: por su existencia, por su memoria, por todo el país. Por el bloqueo, según el cálculo más "optimista", murieron alrededor de 600  mil vidas, por efecto de las bombas solamente el 3% de la población, el resto de las muertes lo fueron por hambre.

El frente Leningrado contuvo a un enorme grupo de ejércitos de Hitler y sus aliados europeos, sin permitir que este ejército fuera trasladado a a Moscú, destruyendo los planes de la Blitzkrieg. La importancia de Leningrado para la victoria desde hace muchos años no ha sido discutida y es evidente que solamente hoy en día, algunos jóvenes se atreven a decir: "¿No hubiese sido mejor rendir la ciudad?"...

P.D. Katya Brudkovskaia cuando cumplió los 18 años se convirtió en donante de sangre.

No permitiremos que se olvide la gran historia de nuestro pueblo.

Enlace original en ruso:
https://www.facebook.com/groups/1871144779765326/permalink/2569538793259251/