3 de abril de 2020

Cuba y sus trabajadores SANITARIOS: VALIENTES

VALIENTES: “Ser médico es algo que penetra en la sangre”.

Por Jorge Suñol Robles, publicado en Cuba Debate.

Este 4 de abril Hiromi cumplirá 37 años y no lo pasará junto a sus familiares. En estos tiempos, el mayor regalo que pueden hacerle es aplaudirle desde cada balcón, en cada barrio cubano. Eso enorgullece, alienta, inspira, ayuda a que los médicos cubanos sigan y resistan esta dura batalla contra la COVID-19.

 

No ha cumplido misión internacionalista. Quizá por eso se emocionó más cuando le informaron que debía atender a los pacientes positivos o sospechosos con el nuevo coronavirus. No lo pensó dos veces: “Creo que fue mi aporte a la familia y a mi ciudad para ayudar a prevenir o aminorar la dolencia de mis pacientes”, dice.

Hiromi Quiñones Rodríguez trabaja en el Hospital Militar Fermín Valdés Domínguez, de Holguín, uno de los centros habilitados en ese oriental territorio para tratar los casos confirmados o con síntomas de la pandemia. Especialista de primer grado en medicina general integral y en terapia intensiva y emergencias médicas, se incorporó a este servicio desde el 23 de marzo.

“Llevo más de 10 días alejada de mis seres queridos. El cansancio existe, la nocturnidad es parte de mi profesión. Pero contamos con el tratamiento autorizado por protocolo y hemos tenido buenos resultados”.

Me cuenta que desde el primer momento comenzó a tratar con pacientes positivos. Está en una zona de alto riesgo, pero protegida y con todos los procederes médicos ante este tipo de situación. Examinar estos casos no ha sido tarea fácil.
“Tengo dos pacientes que me han marcado en estos días. Principalmente por sus palabras de apoyo, la disciplina con que admiten mi criterio. Y sobre todo porque me han referido su gratitud hacia mi trato y dedicación a sus cuidados”.
Pide disculpas, debe entregar la estancia en este momento e incorporarse a su faena laboral. De alguna manera he interrumpido su ritmo, su rutina. En unas horas vuelve y seguimos la conversación vía Whatsapp. Le pregunto si tiene hijos, y me responde que sí: “Uno de 10 años, edad difícil, pero tengo la ayuda de mi madre, que está asumiendo la responsabilidad de su cuidado en estos momentos”.

Este ha sido el escenario más difícil como profesional, por su complejidad y su magnitud. “No es de tomar a la ligera, es un hecho y hay que enfrentarlo con seriedad y más cuando todos somos parte de la sociedad”, responde ante la baja percepción del riesgo que aún existe en algunos cubanos.

“El pueblo tiene que estar consciente de que aunque se esté trabajando en función de que no se propague la enfermedad, contamos con su colaboración para la prevención en sus hogares y en el medio en que se desenvuelven. Mi mensaje sería pedirle a la población que, a pesar de la confianza en nuestra labor profesional, dependemos de ellos para realizarla lo mejor posible. Su seguridad y su disciplina son fundamentales para que nuestro trabajo tenga éxito, comenta.

Hiromi Quiñones Rodríguez trabaja en el Hospital Militar Fermín Valdés Domínguez, de Holguín. Foto: Cortesía de la entrevistada.


Esta valiente prefiere no hablar de futuro: “Sería precoz de mi parte predecir lo que puede suceder más adelante”. Ella cumple su misión, salvar a los suyos, sin miedo.
“Trabajar en una zona de alto riesgo es difícil. Por mi especialidad enfrento a la muerte todos los días, pero librar cada batalla es una victoria para el paciente, para la familia y para mí, como médico y ser humano”.
“La medicina es una vocación, no es hacerse médico por un título, por un estatuto en la sociedad; es saber que no existe un momento o una conversación en que no emitas un criterio médico. Es algo que penetra la sangre, por lo menos para mí”.

La madre de Hiromi le ha dicho en ocasiones que prefiere el hospital que su casa. Tal vez porque pasa más tiempo allí, con su bata blanca. “Disfruto mi trabajo y me lleno de satisfacción personal cuando saco un paciente de un paro o logro estabilizar a aquel que requiere de mis cuidados”.

Me queda claro, ama lo que hace.

VALIENTES: Cuatro heroínas en la batalla contra la COVID-19

Por Cuba Debate

Celeste. Foto: Naturaleza Secreta

A Celeste, Claudia, Esther y Melisa solo se les puede ver a través de un cristal en el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK Cuba) y después de someterse a un complejo protocolo de seguridad.

Claudia: Foto: Naturaleza Secreta


Ellas comparten 24 horas seguidas con la COVID-19 y necesitan una alta concentración, pues el virus pasa por sus manos y no se pueden equivocar.

Esther. Foto: Naturaleza Secreta


Gracias a ese arriesgado trabajo, cada día se sabe si una persona en Cuba padece o no de una pandemia que amenaza a toda la humanidad. 

Melisa. Foto: Naturaleza Secreta


Lo mismo ocurre en otros dos laboratorios en Villa Clara y Santiago de Cuba.

VALIENTES: La misión de un piloto cubano

Por María Alexis Rivero.

La tripulación cubana después de cumplir la encomienda de devolver a su hogar a 200 argentinos.

Todo comienza con una llamada telefónica. Siempre el mismo gesto que indica la magnitud de la encomienda, a continuación dos preguntas por respuesta: ¿cuál es el número de vuelo? ¿A qué hora firma?.

Así ocurre en cada hogar de los integrantes de Cubana de Aviación, hombres y mujeres listos para apoyar en cada misión que se le asigna. Lázaro Hernández Herrera es uno de ellos.

Este capitán acaba de llegar a la patria, al frente del avión IL–96, después de cumplir la encomienda de devolver a su hogar a 200 argentinos que permanecían en el país porque las aerolíneas que debían trasladarlos suspendieron las operaciones a Cuba, a causa de las medidas tomadas para enfrentar la pandemia.

En Mozambique, cuando llevaron a médicos cubanos a raíz del huracán que afectó en 2019 esa hermana nación.

Hernández Herrera manifiesta, con sencillez y alegría, la satisfacción por el deber cumplido, máxime cuando la carga humanitaria incluía a 14 menores que, junto al resto de los pasajeros, fueron retornados seguros a su tierra.
En muchas misiones en tiempos de contingencias ha estado involucrado este capitán. Integró la primera tripulación que aterrizó en Pakistán cuando el terremoto, llevó médicos a Mozambique a raíz del huracán que afectó esa hermana nación y protagonizó con otros el puente aéreo para retirar los médicos de Brasil y Bolivia, por citar algunos de esos viajes complejos por lo que representa volar bajo nuestra bandera.
Hoy, como el resto de la tripulación, Hernández Herrera no pudo retornar a su hogar; debe cumplir con el aislamiento indicado de 14 días. Serán entonces 16 sin ver a su familia, pero consciente de que así la está protegiendo y seguro de que al volver a casa recibirá de nuevo la llamada telefónica. Y otra vez la respuesta serán dos preguntas: ¿cuál es el número de vuelo? ¿A qué hora firma?


La tripulación cubana después de cumplir la encomienda de devolver a su hogar a 200 argentinos.

 

Himno de Cuba suena en Andorra en homenaje a los médicos de la Brigada Henry Reeve

Por Cuba Debate.

El embajador cubano en Madrid Gustavo Machín (al centro) junto a la brigada médica cubana que presta ayuda en Andorra. Foto: Facebook del Embajador.

En la ciudad de Andorra la Vieja, capital del Principado de Andorra, se escucharon las notas del Himno Nacional de Cuba, como homenaje de sus pobladores a los profesionales de la salud de la isla caribeña, quienes laboran en ese país europeo contra la pandemia del nuevo coronavirus.

Desde sus cuentas en Twitter y Facebook, Gustavo Machín, embajador de Cuba en España, publicó un video donde se muestra que el gesto llegó desde los balcones y ventanas de muchos edificios de la urbe, a partir de la acción espontánea de un andorrano quien fue el primero en comenzar a cantar.
El himno nacional de Cuba se escucha en calles de Andorra la Vieja, capital de Principado de Andorra, en gesto de uno de sus habitantes en agradecimiento por la contribución de brigada médica cubana a enfrentamiento a la COVID-19, tuiteó el diplomático.
Actualmente, 39 profesionales de la salud de la nación caribeña, entre los que se encuentran doctores, especialistas y personal de enfermería y logística, llegaron el pasado lunes a ese país del Viejo Continente, a solicitud del Gobierno andorrano.

Las autoridades del Principado acompañaron al contingente en su viaje por carretera desde Madrid hacia el vecino país, que supera los 400 contagios y más de una decena de muertos por el coronavirus SARS-Cov-2, causante de la COVID-19.

Andorra es un pequeño principado independiente ubicado entre Francia y España en las montañas de los Pirineos, con una población de unos 76 mil habitantes en 468 kilómetros cuadrados.

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