23 de septiembre de 2015

Como inventos soviéticos han cambiado nuestra vida

Por Inés Armand de Red Kalinka.

Que la Unión Soviética ha sido un referente mundial para los trabajadores, ninguna obrera lo discute. Que también fue un ejemplo de medidas sociales para la población mundial, tratan de silenciarlo. Y sobre todo, que nos enseñó a las nuevas generaciones cual es la senda de la liberación de la esclavitud asalariada, esta es su principal aurora.

Pero también que los sovieticos, realizaron importantes avances tecnológicos en la mayoría de los campos científicos y humanos, se está olvidando. Y también de avances técnicos cotidianos, inventos que llenan hoy nuestras vidas.

El teléfono móvil

Si haces caso a la historia más extendida, el teléfono móvil fue un invento de Motorola que se presentó en 1973. Sin embargo, en Rusia ya se llevaba años trabajando con este tipo de dispositivos. 

De hecho, está acreditado que el padre de nuestros móviles actuales fue el ingeniero ruso Leonid Ivanovich Kupriyanovich,  quien comenzó a investigar con ondas de radio en 1955. Un hecho sorprendente, y no muy recordado, es que en 1957 ya había conseguido crear un “teléfono” que se comunicaba con dispositivos a 30 kilómetros y funcionaba con batería.


Pero su gran invención fue el “Altai” un teléfono del tamaño de nuestros actuales smartphones que permitía realizar llamadas a otros “Altai”, a cabinas de teléfono convencionales y a teléfonos fijos y que se puso a la venta en 1963. Es decir, la telefonía móvil existía en la Unión Soviética ¡diez años antes que la presentación del “primer teléfono móvil” de Motorola!

El ordenador personal

La historia de la informática es tan compleja que a la hora de preguntar ¿quién hizo el primer PC?, la respuesta no está clara. 

Muchos piensan en Steve Jobs y Steve Wozniak construyendo en 1976 su Apple I en un garaje y mostrando al mundo el “primer ordenador personal del mundo”. Hay expertos que opinan que el primer PC nació en 1975 y se llamó Altair 8800. 

Otros opinan que el primer fue el Kenbak-1, creado en 1971. Pero de nuevo la historia nos puede sorprender. El primer ordenador personal fue diseñado en la ciudad rusa de Omsk por el ingeniero Arseny Gorokhov y lo llamó “Intellektor”. 

Su diseño original incluía monitor, unidad de sistema con un disco duro independiente, placa base, memoria, tarjeta de video independiente e incluso una especie de ratón con el que interactuar con el ordenador. Pero su diseño no pasó de los planos aunque sí que llegó a patentarse en 1968, casi 8 años antes de que se lanzara a la venta el primer Apple.

El paracaídas

Ahora vamos a hablar de un invento por partida doble: el paracaídas en mochila y el paracaídas de frenado. Aunque ya Leonardo Da Vinci había hecho diseños de una estructura parecida al paracaídas, no fue hasta 1911 cuando el inventor ruso Gleb Kotelnikov se le ocurrió crear un sistema de cuerdas unidos a una lona de seda e introducirlo todo en una mochila portátil. 

Así fue la Unión Soviética quien por primera vez utilizó tropas aerotransportadas en una acción de combate. Fue en la primavera de de 1929, cuando quince paracaidistas del Ejército Rojo aterrizaron en la ciudad tayika de Garm, que se encontraba rodeada por guerrillas contrarrevolucionarias Basmachi. Con la ayuda de la población local, los paracaidistas consiguieron expulsar a los guerrilleros.

Así tras esta feliz demostración práctica, el dos de Agosto de 1930 la Fuerza Aérea Soviética realiza un ejercicio en el aeródromo de Vorónezh. En este, un avión Farman Goliath efectuó dos vuelos consecutivos para lanzar sendos grupos de seis paracaidistas completamente armados que aterrizaron detrás de unas imaginarias líneas enemigas, demostrando así las posibilidades tácticas que tenían este tipo de unidades. Con este ejercicio se crean las Tropas Aerotransportadas del RKKA ( Воздушно-десантные войска РККА, Vozdushno-Desántniye Voiská RKKA).


Por ello en 1934 las VDV (Fuerzas aerotransportadas) ya contaban con cuatro brigadas, con un total de 8.000 hombres. Su presentación mundial tuvo lugar un año más tarde en Kiev, cuando 1.500 paracaidistas saltaron ante la mirada de numerosas delegaciones militares extranjeras, hecho que impulsó el desarrollo de unidades militares alemanas, y estadounidenses.
  
La primera prueba real de paracaídas en aviones nuestro inventor Kotélnikov la realizó en 1914, siendo aprobado por el ejército ruso, pero no sabían su resultado práctico. Kotélnikov no vió como en 1937 utilizando grandes paracaídas, fue la primera vez en el mundo, frenar la caída de los aviones en un estrecho tramo de terreno.

Ocurrió en el Ártico, en las pruebas de asistencia a las estaciones permanentes soviéticas, donde los aviones tenian una minúsculas pistas de aterrizaje y utilizando los paracaidas llegaban a aquellas estaciones.

Posteriormente en la Epopeya Espacial Soviética, los paracaídas múltiples anejos a las cápsulas espaciales, fueron fundamentales para la entrada de los cosmonautas en la tierra, amerizando o aterrizando.
Sello conmemorativo de Kotelnikov

La bombilla

Otro invento controvertido es el de la bombilla. Históricamente se cita como su inventor al estadounidense Thomas Alva Edison, pero hay que leer la “letra pequeña” de su patente: Edison patentó la primera bombilla “comercialmente viable” al utilizar en bombillas ya inventadas un filamento de carbono más estable a altas temperaturas. 

Pero el inventor de la bombilla fue el ruso Pavel Yablochkov, que construyó una bombilla eléctrica con un bulbo de cristal y lámparas de arco eléctrico con electrodos de carbón que empleaban corriente alterna para arder constantemente. Su invento fue bautizado como “vela Yablochkov”. 

Pero no fue un simple experimento de laboratorio, ya que Yablochkov explotó comercialmente su invento y su bombilla iluminó lugares tan importantes como los grandes almacenes Grand Magasins del Louvre, en París y el puente Holborn Viaduct y la calle Thames Embankment de Londres.

Pero fue en la Unión Soviética donde al margen de los carteles de fabricación occidentales, pactos creados por los principales fabricantes de bombillas para que están tuvieran una obsolescencia programada para vender más bombillas, la fabricación de bombillas incasdescentes soviéticas fue desarrollada para que durasen el tiempo más largo posible. Estos inventos que revolucionaron las fábricas y los hogares soviéticos, han sido ocultados sistemáticamente en Occidente.

El ekranoplano

¡Qué es esto! Detrás de este nombre tan extraño se esconde un invento soviético de los años cincuenta. En el siglo XXI aún es una de las mayores investigaciones de los ejércitos más importantes del mundo. 


El ekranoplano es una mezcla de avión, barco y hovercraft (aerodeslizador). La primera vez que los espías occidentales vieron un ekranoplano lo llamaron “el monstruo del Caspio”, porque era en ese mar donde se realizaban las pruebas los modelos experimentales soviéticos. 

Este vehículo puede desplazarse a grandes velocidades porque casi no se separa del agua y consigue el llamado “efecto suelo” que le ayuda, además, a ahorrar combustible (su elevación máxima es de unos tres metros). Puede llevar grandes cargas y atravesar océanos enteros sin preocuparse del oleaje. 

El primer ekranoplano pesaba 544 toneladas, medía 106 metros de longitud y 42m de envergadura y era capaz de superar los 400 km/h. Su inventor era Rostislav Alexéiev, el nombre proviene del ruso “efecto suelo/ecranniy effect” (экранный эффект).

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