17 de mayo de 2018

Naciones Unidas y la salud en Cuba




Por Jesús López Martínez, en La Joven Cuba.
 
Las noticias actualmente me llenan de ojerizas por el poder que tienen los medios de comunicación. Casi todo el mundo se convenció del ataque a Irak porque el criminal de Hussein usó armas químicas  y después…nunca aparecieron las armas químicas. Hace poco Trump lanza más de cien cohetazos a Siria; sin tener en cuenta al Congreso, ni al Consejo de Seguridad, porque según dice él usaron armas químicas contra el pueblo. Los grandes medios no preguntan por las pruebas, ni qué lo autoriza a actuar como si hubieran derramado algo en un pasillo en la torre que lleva su nombre. Ya esos medios no hablan más de los cohetazos.

Me sorprende que funcionarios de la ONU,  caracterizados por ser muy medidos en sus declaraciones,  cuando hablan de la salud de Cuba, lo hagan de forma extremadamente elogiosa.

Cristián Morales Fuhrimann, representante en Cuba de las organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud (OPS/OMS), en conferencia de prensa con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud, este 7 de abril expresó: “Cuando se hable de una cobertura universal de la salud, del derecho de todas las personas a recibir atención médica sin distinción, Cuba es ejemplo, en tanto promueve un sistema también equitativo, accesible y en transformación constante para satisfacer las necesidades de la población e incrementar su calidad de vida. El funcionario elogió los resultados del país, llevando los servicios de salud a cada rincón de la geografía cubana, aun cuando a nivel mundial la mitad de la población carece del acceso a este tipo de servicios o tiene que destinar cuantiosas cantidades de dinero para recibirlos”.

Ahora el Director General de la OMS doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha dicho en La Habana: “No puedo más que agradecer a Cuba por el sistema de salud modelo que tiene, que lo hace situarse entre los mejores del mundo”. Añadió que aunque es un derecho humano “más de la mitad del mundo carece de servicios médicos”.

Carissa Etienne, directora del a Organización Panamericana dela Salud añadió: “Más de la  tercera parte de los habitantes de esta región no tienen acceso a los servicios de salud integrales. En los años 2013 y 2014 se produjeron más de 1,2 millones de muertes que hubieran podido evitarse”.

Sé que la salud en Cuba ha dado un cambio de 180 grados después de 1959 (lo he vivido), pero lo dicen estos numeritos: En 1958 contábamos con 1076 habitantes por médico (mucho menor en La Habana y las capitales de provincia y mucho mayor en el campo); en 1970 teníamos 1393 (recuerden que en los primeros años de la Revolución se llevaron la mitad de nuestros médicos), pero con los 3.000 patriotas que no se fueron, trabajamos y trabajamos y hoy tenemos 125 habitantes por médico.

Bueno, pensé, muchos en La Joven Cuba comentan que han pasado 60 años, que el mundo ha cambiado, que esas comparaciones no son válidas. Estos directivos de la ONU viajan por el mundo, pero… ¿no estarán influenciados por los medios cubanos, porque dicen lo mismo que Granma y la Mesa Redonda? Entonces me dio por buscar en Internet la situación de la salud en varios países (no dispongo de mucho tiempo). Busqué países de los que en este blog alaban porque son democráticos, tienen muchos partidos, eligen al presidente directamente y creo que “esa democracia” debe servir para algo y no tienen bloqueo de la nación de mayores recursos técnicos en la salud. Me encontré lo siguiente:


La salud pública de la República Dominicana es altamente deficiente, lo que se evidencia por una alta mortalidad de pacientes, por la falta de equipos o medicamentos en los hospitales, debilidad en la atención y bajos niveles de calidad. (…)

Esos conceptos fueron emitidos ayer por el doctor Fulgencio Severino en el panel sobre la “Situación y perspectiva de la salud pública en el país”, organizado por el Centro Bonó. (…)Sostuvo que no se le puede decir a una persona de Elías Piña que cada vez que quiera un servicio se traslade a la capital “porque se va a morir en el camino y no puede ser y si busca una ambulancia tienen que pagarle viáticos al chofer y echar gasolina”.


(..) Estas cifras nos indican que en México todavía hay más de 30 millones de personas sin protección social en salud. Esta población recurre, para atender sus necesidades de salud, a los servicios de la SSa, los SESA e IMSS-O. Alrededor de 24 millones se consideran responsabilidad de la SSa y los SESA, y alrededor de siete millones se atienden en las unidades del programa IMSS-O.

https://www.elconfidencial.com/mundo/2015-09-07/sanidad-publica-en-brasil-una-odisea-con-tintes-de-pesadilla_1001446/

“Las personas enferman por el hambre, por la falta de saneamiento, y cuando buscan ayuda en hospitales, cargan sobre nosotros sus frustraciones. La violencia es una constante en los centros médicos brasileños, sobre todo en los que se encuentran cerca de favelas en guerra. Isabela, una Mir procedente del Nordeste, trabajaba hasta hace dos meses en un centro de la periferia de Río de Janeiro. Acaba de dejar su trabajo. “Había un tiroteo por día. Nos pasábamos el tiempo debajo de una mesa esperando que los tiros acabasen pronto. No hay derecho, no se puede trabajar en estas condiciones. Yo lo siento por los pacientes que he dejado atrás, pero no quiero morir por ejercer mi profesión, reconoce Isabela.

A esta situación de crisis constante, se suma una falta crónica de médicos, por una falla en la planificación desde el Estado Federal. Es una lacra que el Gobierno de Dilma Rousseff ha intentado paliar con la ‘importación’ de facultativos desde Cuba a través del programa ‘Más médicos’. Desde que arrancó hace dos años, este programa ha traído a Brasil a 18.240 profesionales, en su mayoría médicos de cabecera que trabajan en las áreas rurales deprimidas del norte y el nordeste del país. (Cuando llegué a aquí, pensé… ¿será por esto que está preso Lula?)

La razón de este programa, ampliamente criticado por la oposición (¡Qué democracia!)  y por muchos médicos brasileños, radica en la esencia elitista de la universidad brasileña. A pesar de los avances de la era del PT, hoy solo el 11% de la población llega a la universidad, y eso que en la última década se ha duplicado la población universitaria en el país tropical. "Estudiar medicina a día de hoy sigue siendo un privilegio para las clases altas.” 

A esto que viene a continuación no le tomé el link, pero puedo asegurarles que no ocurre en el país de un solo partido y sin democracia que “dicen que es Cuba”:
“La mortalidad materna, neonatal, infantil y en la niñez ha tendido al descenso alcanzando los valores más bajos del decenio; sin embargo, estas muertes son evitables, innecesarias y consideradas injustas. Se proyecta que manteniendo las variables constantes, para 2020 su comportamiento continuará decreciente.
Variables como la ubicación geográfica, la etnia, la pobreza y el porcentaje de analfabetismo han demostrado ser determinantes de estas muertes; por lo tanto, su intervención debe estar enfocada al mejoramiento de las condiciones sociales que generan brechas de desigualdad.”

Resulta evidente, los funcionarios de la OMS y la OPS no hacen esas declaraciones porque lean Granma o vean la Mesa Redonda, sino porque recorren muchos “países democráticos” y saben la situación que tiene en ellos la atención a la salud de la población que no dista mucho de la que tenía Cuba hace 60 años.

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