12 de octubre de 2026

POR QUÉ LA BURGUESÍA NUNCA PODRÁ REPETIR EL MILAGRO ECONÓMICO SOVIÉTICO

Por Yuri Stoliarov. Enlaces y traducción efectuadas por Nestor Guadaño.

Es evidente el papel de vanguardia del gobierno de Putin, frente a las ambiciones imperialistas que quieren fragmentar el territorio ruso, bloqueando y saqueando sus recursos materiales y financieros. Y especialmente su lucha por detener la agresión de signo antihumano, fascista. Es una seña de identidad que apoyamos. Somos una mayoría en el planeta. Todos abogamos con parar los designios de concentración de la economía mundial, en manos de unas élites norteamericanas y europeas, que gobiernan en nombre de las grandes multinacionales imperialistas.

Pero también hay que anotar, que la actualidad política y económica en Rusia, es cada vez más evidente. Que hay una lucha por el poder, entre tres grupos de la burguesía rusa.  

En primer lugar, la facción oligárquica actualmente en el poder: 

Un puñado de monopolistas mafiosos, gigantescos, que se han hecho con el control de los sectores estratégicos de la economía, y los altos cargos del Estado. Que defienden sus intereses, frente a otras opciones (por eso designaron a Putin). Luchan por mantener el poder y no cederlo a la burguesía rival, (Manteniendo esa dictadura, con el fin de que ningún proyecto ponga fin a su poderío económico. Si pierden el poder, perderían también sus enormes riquezas).

En segundo lugar:

Una vendedora y acaparadora burguesía liberal prooccidental, vinculada al capital financiero occidental, al imperialismo, copiando los partidos "demócratas liberales" europeos ligados a sus dictaduras de clase.

En tercer lugar: 

La burguesía nacional, no vinculada al capital occidental y que, para sobrevivir, se esfuerza por protegerse de su competencia («nacionalistas», «estatalistas», «industriales»). Luchan por arrebatar el poder de las manos de sus competidores —los oligarcas que apoyan a Putin—, para extender un reparto de la propiedad privada sobre todos los medios de producción, para quedarse con las partes más jugosas de las que ahora disfruta el clan de Putin.

En definitiva, se trata de una lucha entre los que solo piensan en su propio interés y los nuevos codiciosos. Una lucha entre los saqueadores y los explotadores, cuyos objetivos son depredadores, con medidas más explotadoras para esquilmar lo más posible a la clase obrera rusa.

Naturalmente, estas capas burguesas no tienen intención de exponerse ellas misma a las balas, ni de derramar ni gota de su sangre. Ese papel queda reservado a tropas salidas del pueblo trabajador, es decir, de nosotros. Tendremos que dar la vida, para que alguna de estas facciones, mantenga los aparatos industriales de guerra, y salga victoriosa, se instale sobre nuestros hombros, de la forma más cómoda posible, sin la rivalidad de sus competidores.

Y para que aboguemos por sus intereses, la burguesía se esfuerza por convencernos de sus buenas, nobles y maravillosas intenciones. Las tres fuerzas burguesas se muestran ahora muy conciliadoras, no escatiman loas a la paz, y nos prometen de todo. Y, en particular, todas auguran un auge económico sin precedentes. De hecho, aseguran que repetirán el milagro económico soviético: Potente en la economía, la ciencia y la cultura que siguió al establecimiento del poder soviético.

Naturalmente, cada una de estas facciones burguesas tiene su propia receta para lograrlo. La camarilla gobernante de Putin propone lo mismo que ha venido instrumentalizando durante casi veinte años: apoyar incondicionalmente al poder, reforzar la estabilidad económica y política, elevar la espiritualidad… y así los gobiernos lograrán ese milagro económico.

Los «nacionalistas» tienen su propia receta: introducir una política proteccionista en beneficio del capital nacional, nacionalizar el sector de las materias primas (es decir, convertirlo en propiedad privada colectiva de diferentes jerarcas bien posicionados) e introducir, dentro de esa propiedad nacionalizada, una regulación y una planificación estatales (por supuesto en beneficio de esos monopolistas).

Los «liberales» también tienen su propia receta. Consideran que, por el contrario, no hay que nacionalizar, sino vender todo lo que aún queda en manos del Estado, renunciar a cualquier tipo de regulación estatal de la economía, y a cualquier política proteccionista, abrir las fronteras al capital occidental, y someter por completo nuestra economía a sus intereses.

Y todos estos "señores" se desahogan a más no poder, todos nos aseguran que su receta nos llevará sin duda alguna a la prosperidad económica, que nos permitirá repetir el milagro económico soviético.

Pues bien, a todos estos dirigentes burgueses se les puede decir una sola cosa: 

¡No se tengan ningún tipo de ilusión, señores! 

No van a repetir nada, ningún tipo de milagro económico soviético. Están tan lejos de eso como de llegar a pie a la Luna.

LA PALABRA «TERROR» A LO LARGO DE LOS AÑOS DEL CAPITALISMO RESTAURADO, SE HA CONVERTIDO EN LA MÁS UTILIZADA.

En la vida diaria, me dan miedo lo siguiente, la ausencia absoluta de garantías para el futuro, todo queda en el aire, de gobiernos, extorsiones, pérdidas:

1.º Me da miedo quedarme sin pensión ni ayudas del Estado: ¿de qué voy a vivir, cómo voy a sobrevivir, si de repente dejan de pagarme la pensión…? 

2.º Me da miedo guardar mis ahorros en los bancos: de repente, puede el dinero desaparecer, como ocurrió en los años 90, o… podrían liquidar el banco… 

3.º Me da miedo comprar una propiedad inmobiliaria, por ejemplo, una casita en el campo: podrían desaparecer todas las infraestructuras de alrededor, la oficina de correos, la caja de ahorros, las tiendas, las cafeterías, los comedores, el suministro de agua, la electricidad y el gas, o… podrían derribar la vivienda construida. 

4.º Da miedo cambiar rublos por divisas extranjeras para guardar algo para un «día negro»: de repente, la ley podría cambiar y te quedarías «sin un duro», sin ni un céntimo en la cartera o… los «centavos» del bolsillo no tienen valor. Además, da miedo que los rublos ganados con tanto esfuerzo, puedan esfumarse de la tarjeta sin saber adónde van a parar. 

5.º Da miedo comprar joyas, ya que uno puede equivocarse al comprobar la autenticidad: de las piedras, del oro o la plata, que podrían resultar ser, sin quererlo, artificiales en lugar de naturales, y que no servirán de nada en tiempos difíciles en los que andas sin efectivo. 

6.º Da miedo comprar electrodomésticos tan caros: frigoríficos, lavadoras, aspiradoras, equipos eléctricos y de gas, etc., de escasa calidad, que se estropean al cabo de un año, como mucho dos… Y no he tenido tiempo ni he podido ahorrar para comprarlos y sustituirlos… 

7.º Da miedo comprar alimentos: en tiendas, quioscos, supermercados, mercados, bazares o a particulares, porque, en cualquier momento, te puedes intoxicar…

8.º Da miedo comprar ropa y calzado: las prendas están compuestas principalmente por tejidos sintéticos, al igual que las pieles. El calzado es de espuma o de imitación de piel. Los tejidos en contacto con la piel, provocan erupciones y alergias, y el calzado… si te dura medio año, es una suerte, porque si no, se estropea al cabo de un mes o mes y medio. 

9.º Da miedo mantener relaciones afectuosas y cálidas: con los hijos, los nietos, los padres, las hermanas, los hermanos, y los parientes cercanos y lejanos, que, a la primera de cambio, pueden estafarte o… algo peor, matarte, degollarte, acabar contigo por un piso, una casa o cualquier otra cosa… 

10.º Da miedo amar: ya que pueden traicionarte, mutilarte e incluso… aniquilarte, privarte de tus hijos. Se está extendiendo el miedo a casarse. 

11.º Da miedo concebir y dar a luz a hijos: miedo por su futuro. Si te quedas sin trabajo, ¿con qué les vas a dar de comer, calzar y educar? La vivienda es insegura, donde puedan crecer y madurar: porque cualquier hipoteca puede ser un arma de los ladrones.

12.º Dan miedo los desastres recibidos: o por la acción humana, o naturales, por la falta de previsión como inundaciones, incendios, terremotos, huracanes, tifones, volcanes, tsunamis. 

13.º Da miedo ir de vacaciones: en autobús, en coche o… viajar en tren o en avión. Incluso da miedo caminar por la calle o cruzar los pasos de peatones. La vida de cualquier miembro explotado de la sociedad no tiene garantía de defensa, así que hay que mirar bien a ambos lados para que no te atropellen los coches, de alta gama, que van a gran velocidad. 

14.º Da miedo morir…: existe el temor de que no te entierren como es debido. Es un terror impuesto dentro de los miedo adquiridos. Por ti y tus allegados…

Toda esta caterva de idealistas y "emprendedores" recuerdan el milagro económico soviético. Pero la fuente dimanadora de felicidad y logros soviéticos, no pueden alcanzarla.

Porque la base del milagro económico soviético es, en primer lugar, un modo de producción más avanzado, el socialista. Un sistema económico más perfeccionado, que acabó con la fragmentación y las caóticas fuerzas económicas burguesas, las fusionó en un solo flujo, les dio una dirección común y, con ello, multiplicó por mil su potencia.

Y, en segundo lugar, el heroísmo laboral del pueblo soviético. El pueblo, que había llevado a cabo la revolución, y estableció su propio poder popular y obrero, se sentía y era el dueño del país. Estaba increíblemente animado, especialmente en la época de construcción del socialismo hasta los años cincuenta del siglo pasado. Rebosaba entusiasmo, tenía futuro y confianza en sí mismo. Trabajaba en el apogeo de su fuerza creativa. Por eso hacía milagros.

Pero ustedes, señores, no tienen intención alguna de pasar al modo de producción socialista, ni la oligarquía de Putin, ni los «liberales», ni los «nacionalistas». Todos ustedes muestran los dientes y gruñen de odio en cuanto se habla de la abolición de la propiedad privada. Verdugos por igual, tienen la intención de mantener la propiedad privada, la fragmentación económica, el caos productivo y la incompetencia.

Ninguno, necios que no quieren oír hablar de que el pueblo trabajador se convierta en dueño: ni los partidarios de Putin, ni los «liberales», ni los «nacionalistas». 

¡Todos están convencidos, que en cualquier caso, los dueños seguirán manteniendo su poder de clase burguesa, por medio de la extorsión, y si es necesario por la violencia. 

¡Sea quien sea, de entre las tres facciones, quien se apropie del poder, la verdad de los hechos, es que el pueblo trabajador seguirá esclavizado!

Y un pueblo esclavizado no puede obrar ningún milagro. No puede tener esa explosión de entusiasmo creativo, que tuvo el proletariado ruso victorioso tras el año diecisiete. Y es que el pueblo comprende que ahora, con la propiedad privada, no trabaja por el bien de toda la sociedad, sino para el enriquecimiento de los capitalistas. ¿Cómo puede haber entonces entusiasmo, inspiración o heroísmo laboral? ¿Cómo puede el trabajo convertirse en alegría, aportar satisfacción y felicidad?

El proletario no siente ningún entusiasmo, sino aversión hacia el trabajo forzado, pues la carga que realiza tiene como único fin dar beneficios al patrón, sostener su vida, agobiado por las deudas. El trabajo no es una alegría, sino una obligación, un pesado fardo, un tormento y una maldición.

Así que no os hagáis ilusiones. La burguesía no puede ser capaz de repetir el milagro económico soviético. Solo nosotros, la clase obrera lo conseguiremos, una vez que recuperemos el poder obrero, y volvamos a ser los dueños de nuestro país.

Ahora bajo el dominio del capital, toda la energía creadora de nuestro pueblo está oprimida y sofocada por la necesidad de trabajar para sobrevivir. 

Cuando el poder lo han detentado los trabajadores, esa energía creativa se libera. Entonces la clase obrera demuestra de lo que es capaz. Y entonces se volverá a hablar del «milagro económico proletario». Aunque, en realidad, no hay ningún milagro. Lo que hay es el trabajo libre y colectivo de trabajadores emancipados, en beneficio de toda la sociedad. 

Solo el poder de la clase obrera acabará con todo esto. Poniéndose manos a la obra con firmeza y resolución. Expulsará a los ladrones insaciables, devolverá las riquezas del país a todo el pueblo, establecerá un control estricto sobre los funcionarios y castigará severamente a quienes utilicen sus cargos para fines personales. 

Así fue precisamente cuando el proletariado en muchos países tuvieron partidos bolcheviques, marxistas leninistas que consagraron sus vidas para elevar la conciencia de clase y avanzar hacia una nueva sociedad de liberación. Sobre todo en la época de la construcción del socialismo, bajo la dirección de José Stalin. Bajo el poder de la clase obrera, se controló meticulosamente a los funcionarios para que ayudasen a organizarse al pueblo soviético, y por ello, en aquellas decenas de años, estos no se atrevían a descarrilarse.

En cuanto a la democracia: tendremos democracia, integralmente avanzada. Pero no una democracia burguesa, sino obrera. El pueblo trabajador gobernará en defensa de sus propios intereses, y reprimirá con dureza todos los intentos de los explotadores derrocados por restablecer los antiguos órdenes burgueses. 

Esto es lo correcto y lo justo. Ya hemos visto a qué terribles desgracias nos han llevado la contrarrevolución burguesa y la restauración del capitalismo. No queremos que esto se repita. Por eso, la clase obrera defenderá con firmeza su poder. No tendrá miramientos con los enemigos de clase.



Enlace original:

- ВКП(б) - Всесоюзная Коммунистическая партия большевиков.

- https://publizist.ru/blogs/111579/32882/-


7 de octubre de 2026

UN DISCURSO SOBRE EL PODER DE RESISTENCIA DE LA RAZÓN, BERTOLT BRECHT

30 de septiembre de 2026

EL PODER DE "LA FÓRMULA KORCHAGIN"

Por Andréi Petrusha. Traducción y comentarios de Marina Svetlova.

El famoso monólogo de Pavka Korchagin, en su libro "Así se templó el acero" («Lo más preciado que tiene el ser humano, es la vida...»), es una frase revitalizante, única, y de gran impacto. El fenómeno que tuvo este libro (recordemos que Yuri Gagarin lo llevó al espacio), y en concreto del texto mencionado, radica en que funciona como un potente motivador psicológico.

Cuando una persona se enfrenta a una tragedia personal, una enfermedad grave, una depresión o la pérdida de uno de los sentidos, el ejemplo de Ostrovski y Korchagin, ofrece un paradigma contundentemente doloroso, pero salvador: 

> Tus sufrimientos se pueden superar, si tu vida está al servicio de un objetivo grande y significativo.

La «Fórmula Korchagin» es insustituible, porque ofrece un algoritmo psicológico universal para superar una crisis personal. A diferencia de las doctrinas religiosas, que confían en la recompensa en el más allá, o de las prácticas modernas, de manuales con promesas de éxito, que exigen condiciones externas cómodas, sin esfuerzo, la «Fórmula Korchagin» al contrario, relaciona la perseverancia para superar situaciones, de privación absoluta de futuro y caída libre catastrófica en la vida personal.

El dolor, la debilidad física o las circunstancias externas adversas, dejan de ser una «maldición» o una «injusticia del destino». Se redefinen como la materia prima con la que se «templa el acero del carácter». El ser humano adquiere una poderosa inmunidad psicológica: cualquier golpe del destino se percibe, no como un motivo para rendirse, sino como un proceso necesario para forjar la personalidad.

La psicoterapia de Ostrovski funciona, desplazando el foco de atención de los propios sufrimientos egoístas, hacia un objetivo externo de gran envergadura. Cuando la magnitud de la tragedia personal parece insoportable, la «Fórmula Korchagin» propone «ampliar» el «yo», hasta abarcar a toda la humanidad, o a un proceso histórico concreto. Cada ser humano, de hecho, deja de ser una astilla solitaria, en medio de la tormenta: se percibe a sí misma, como parte de una cadena ininterrumpida de generaciones que luchan por un futuro mejor.

En una situación en la que un miembro de la sociedad pierde el control sobre su cuerpo o es desbaratado por las circunstancias externas (como el propio Ostrovski, que perdió la vista y la movilidad), la fórmula le devuelve la condición de dueño de su propio destino. 

Proclama: 

«... te pueden quitar la salud, la libertad o la comodidad, pero no te pueden quitar el derecho a servir conscientemente a tu idea, hasta el último aliento».

Esta fórmula resulta indispensable en los momentos más difíciles de la vida, cuando los apoyos materiales habituales se desmoronan, y la persona necesita un eje interior, capaz de soportar cualquier presión.

Lo que Ostrovski intuyó con su instinto revolucionario lo confirmó más tarde Viktor Emil Frankl, psiquiatra, psicólogo y neurólogo, y filósofo, que sobrevivió a los campos de concentración nazis, y pasó a la historia como creador de la logoterapia —una corriente de psicoterapia, basada en la búsqueda y el análisis del sentido de la vida—.

Frankl afirmaba: «Si una persona tiene un “para qué”, soportará casi cualquier “cómo”». Ostrovski lo demostró con su ejemplo: su «para qué» (la lucha por el socialismo y la escritura de un libro) se impuso por completo al «cómo», se encontraba devastado, destrozado físicamente (la ceguera y la inmovilidad).

Ambos afirmaban, que un individuo que se centra en el propio sufrimiento, con percepción absoluta egocentrista, le acaba destruyendo, entrando en una crisis de existencia. La salvación reside en la autotranscendencia: ir más allá de los límites del propio «yo».

Frankl escribió mucho, sobre que la principal enfermedad del siglo XX es el «vacío existencial»: la sensación de que la vida carece de sentido, lo que genera depresión. Ostrovski, mucho antes que Frankl, descubrió de forma empírica, que el principal remedio contra ese vacío: es el superobjetivo existencial, buscando y logrando, un desarrollado trabajo creativo.

La sensación de falta de sentido, puede empujar a los individuos al suicidio. Por la prensa sabemos lo actual que es este problema, en la sociedad burguesa contemporánea. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año más de 720.000 personas en todo el mundo, ponen fin voluntariamente a su vida como consecuencia del suicidio.

La «Fórmula Korchagin» combate los pensamientos suicidas, como una herramienta contundente de supervivencia existencial, que bloquea la autoagresión (el deseo de destruirse a uno mismo), mediante un cambio radical de la lógica interna. Este mecanismo puede describirse como «la transformación de la desesperación, en acción». 

Se activan cuatro mecanismos de protección:

1. Desmitificación del suicidio: «Cualquier tonto es capaz de pegarse un tiro… Es la salida más cobarde y fácil». (N. Ostrovski).

2. Prohibición de la deserción (deber de clase): Para Pavka Korchagin, la vida no es una propiedad privada de la que se pueda disponer a su antojo (Si quiero, vivo. Si quiero, me quito la vida). La vida es un extraordinario recurso social, que te ha concedido la revolución, y la causa común colectiva. En este paradigma, el suicidio equivale a la deserción de un combatiente del campo de batalla. 

Inclusive, si estás «gravemente herido» (por una enfermedad, la pérdida de seres queridos o hundido por una depresión), no tienes derecho a abandonar tu puesto, y traicionar a quienes siguen luchando a tu lado. Aquí se instala, una poderosa ancla externa, de responsabilidad, que impide que el miembro de la colectividad dé un paso negativo, definitivo.

3. Desplazamiento del foco del «yo» al «nosotros» (descentralización): Los pensamientos suicidas se alimentan del aislamiento individual del propio dolor (egocentrismo del sufrimiento). Parece que tu dolor es el centro del universo. Ostrovski propone una salida radical: la autotranscendencia, para tomar conciencia de que los sufrimientos personales, no son más que un pequeño grano de arena en la escala de la lucha histórica general de la humanidad por la justicia. Tomar conciencia de que uno forma parte, de un enorme «nosotros», saca al individuo del lodazal de la autocompasión.

4. La orden: «Haz que tu vida sea útil». 

La fórmula no se limita a prohibir morir, sino que ofrece una directriz firme para la acción: «Sé capaz de vivir incluso cuando la vida se vuelve insoportable. Haz que sea útil». En lugar de esperar pasivamente el final, Ostrovski nos obliga a buscar nuevos puntos en los que aplicar nuestras fuerzas. 

Si tienes las piernas paralizadas, trabaja con las manos. 

Si te has quedado ciego, dicta un texto. 

La recuperación de la subjetividad, a través de la lucha, acaba con la sensación de inutilidad, que a menudo es la que empuja a los individuos hacia el abismo. 

En definitiva, la «Fórmula Korchagin» transforma al ser humano, de una víctima indefensa de las circunstancias, en un luchador activo, que sencillamente no tiene tiempo, pues está en plena batalla.

Un ejemplo típico dentro del imperialismo: 

CATÁSTROFE ECONÓMICA Y PÉRDIDA DE ESTATUS. (Contexto: una persona pierde en un solo día todos sus ahorros, su trabajo y su estatus social, como consecuencia de una crisis sistémica).

La sociedad burguesa (EE. UU., 1929): «El jueves negro». Durante el colapso de Wall Street, miles de estadounidenses se arruinaron de la noche a la mañana. Para la mentalidad burguesa, la pérdida de dinero equivalía a la pérdida del sentido de la vida, ya que en la matriz capitalista, al ser humano se le valora en función de su riqueza. 

El resultado fue una epidemia de suicidios: la gente se tiraba en masa por las ventanas de los rascacielos, o se pegaba un tiro en las oficinas. No podían imaginar su existencia, fuera del marco del consumo y el estatus.

Un ejemplo soviético:

La sociedad soviética (URSS, 1941): INVASIÓN TRAICIONERA, CATÁSTROFE MILITAR. (Millones de soviéticos lo perdieron todo en los primeros meses de la guerra: sus casas fueron incendiadas, sus bienes abandonados, las fábricas desmanteladas y trasladadas a las estepas desoladas de los Urales y Siberia. La gente dormía en suelos de tierra y trabajaba catorce horas al día, en máquinas al aire libre). 

Pero, en lugar de una depresión suicida, se observó un auge sin precedentes. 

¿Por qué? 

Porque cada miembro de la colectividad soviética, no estaba apegado a la propiedad privada. Su «yo» estaba subordinado a un objetivo superior. La regla de Korchagin, «haz que tu vida sea útil», funcionaba en cada uno de ellos, a pesar de que sus destinos personales, se hubieran visto destrozados.


Enlace original:

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28 de septiembre de 2026

Tenemos que ser conscientes de lo que significa ser comunistas

Kim Jong-Un aseguró que Corea del Norte es una «potencia militar de clase mundial»

Por ACNC, enviado desde KFA Euskal Herría.

El 21 de septiembre el camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea, pronunció un discurso programático en el acto de clausura del tercer cursillo de trabajadores del sector propagandístico del Partido del Trabajo de Corea.

Hizo un detallado informe sobre el deseo que alienta a los especialistas en agitación y propaganda del Partido Comunista, y era ésta precisamente una buena oportunidad para renovar la labor ideológica.

Como bien insistió:

"El poderío de la labor ideológica se decide por su contenido, y el desarrollo de este último precisa del desarrollo de la forma, el método y el medio... Apoyarse invariablemente en contenidos y datos del pasado a pesar de que estos tiempos cambian y progresan con rapidez y en distintos aspectos e insistir en argumentos y criterios encasillados son a todas luces manifestaciones del atraso anacrónico".

Y prosiguió:

"...Lo más importante y valioso es la propaganda de la verdad.

Vivimos una época en que todos, desde los cuadros dirigentes hasta el último trabajador de los confines del país, deben vincular su destino y futuro al desarrollo del Estado, coordinar su ingenio y afán con los objetivos de la nueva etapa, y superar todos los desafíos y obstáculos, con la voluntad inquebrantable y las iniciativas activas.

No es propio de nosotros, los revolucionarios coreanos, dejarnos gobernar por los factores objetivos y someternos a ellos. Solamente nos corresponde mantener con firmeza el principio singular de forjar el futuro, y agarrar la oportunidad con la primacía ideológica, consistente en aglutinar y arreciar las inmensas potencialidades espirituales, junto al empeño patriótico de todo el pueblo.

Hemos de tener con mayor claridad la disposición revolucionaria de alcanzar a toda costa nuestros ideales. Enarbolando nuestra bandera como enseña de identificación ideológica, que nadie puede enarbolar por mucho que quiera. Y la filosofía de nuestra doctrina ideológica, que solamente puede sostener un partido como el nuestro, hace que la revolución la sostenga este pueblo grandioso.

Redoblando el sentido del deber y su empeño, se superarán las pruebas con tesón y sin falta harán de este cursillo un punto de viraje radical y memorable en la historia de nuestro Partido, que oriente el conjunto de la labor propagandística a la innovación y el desarrollo.

Nos compete desarrollar y enriquecer ante todo, el contenido de la educación ideológica de conformidad con las exigencias y la imagen distintiva de la era actual.

El poderío de la labor ideológica se decide por su contenido, y el desarrollo de este último precisa del desarrollo de la forma, el método y el medio...

... Apoyarse invariablemente en contenidos y datos del pasado, a pesar de que estos tiempos cambian y progresan con rapidez y en distintos aspectos, e insistir en argumentos y criterios encasillados, son a todas luces manifestaciones del atraso anacrónico.

Nuestros ideales y metas se elevan y se concretan a un ritmo acelerado, en todos los renglones de la vida social como la economía, la defensa y la cultura. De igual forma se operan grandes cambios en el entorno de nuestra vida. Por tanto, es natural que el contenido del trabajo ideológico de nuestro Partido sea original, y se enriquezca en atención a esa realidad.

Con esto no pretendemos jamás prescindir o reformar el contenido tradicional de la educación ideológica, sino convertirlo en un procedimiento que la profundice y desarrolle según la demanda de la causa revolucionaria que avanza.

Por consiguiente, la innovación y el cambio revolucionario de la labor propagandística y educativa, deben comenzar lógicamente por el ahondamiento y el desarrollo del contenido de la educación ideológica".

El camarada Kim Jong Un, especificó la importancia de realizar la labor propagandística y educativa de forma racional y conforme a la realidad, y prosiguió:

"Para hacer de nuestra ideología y política, ventajosas y asentadas en la verdad, una firme convicción de las multitudes y transformarlas en una gran fuerza, que las ayude a alzarse superando con valor las dificultades y pruebas, ningún otro método es mejor que darles a comprender correctamente y con principios, la justeza de su causa y la inevitabilidad de la victoria.

Si en la labor propagandística se descarta la ley de la percepción y los principios que rigen los objetos, los fenómenos y la vida, y se los inculcan con fórmulas preconcebidas y de manera mecánica, puede que se tergiverse y confunda la verdad, y se suscite el escepticismo y el rechazo.

Es una verdad irrefutable, que la educación ideológica debe atenerse a la lógica y también asentarse con firmeza en la realidad.

La verdad ejerce una fuerza absoluta, incomparable con la de todas las retóricas.

Si en el pasado había diez o cien recetas para la educación de las personas, en la actualidad hacen falta mil y diez mil recetas".

indicó el camarada Kim Jong Un, y continuó como sigue:

"Adherirse a la concreta situación y circunstancia de vida, y a la psicología de las personas, es afincarse realmente en la realidad.

Un trabajador de propaganda debe adentrarse a toda hora al pensamiento y sentimiento del pueblo, para ponerse en su situación, y al preparar un texto propagandístico o dar una explicación, tratará de que sean interactivos y que redunden en el cambio real de la conciencia.

Con el paso del tiempo hemos de desarrollar continuamente nuestras formas y medios de propaganda y educación.

La originalidad y la influencia de la educación ideológica, dependen en gran medida no solo de su contenido y método, sino también de su forma y medio.

Reza el refrán: El plumaje fino hace pájaro fino. Por muy buena que sea la materia de propaganda y educación, sin recurrir a nuevas formas y medios, no puede atraer el interés y la atención de las masas obreras, ni influir en sus sentimientos ideológicos.

Un enunciado razonable, pero con el método anticuado, no lo aceptan las personas. Esta es la psicología humana.

La historia nos enseña la lección. Una ideología puede ser una fuerza inagotable para la victoria y el éxito, o un terrible veneno de frustración y fracaso. Esta disyuntiva se realiza en dependencia de la importancia que el partido y el Estado Socialista, atribuyan a la labor ideológica y su desenvolvimiento".

Apuntó el camarada Kim Jong Un, agregando:

"Si nos alabamos de la construcción de edificios modernos, y la transformación del aspecto del país, pero no prestamos atención a la educación ideológica, como armamento espiritual, ni logramos innovaciones incesantes, esto equivale a levantar un castillo sobre arena, despilfarrando los primeros recursos del Estado.

El transcurso de ésta época, es de lucha y vida para la elevación de la capacidad de cada miembro de la sociedad. Pues para plasmar las peculiaridades de la actualidad en la labor ideológica, es indispensable estudiar a fondo las premisas contemporáneas de lo que necesita nuestro pueblo, e investigar y aplicar nuevas formas, medios y los métodos correspondientes.

En el sector de la propaganda, aunque se traten de contenidos de educación ideológica de un mismo tema, se meditarán y estudiarán de manera concentrada, para encontrar formas y medios, capaces de atraer a la población, a fin de obtener mayores efectos, logrando hallar todo lo que tiene de nuevo, un fenómeno cotidiano.

No se limitarán a hacer el trabajo de la educación ideológica, sino que analizarán de modo científico y cuantitativo, el grado de su eficacia y qué medios, formas y métodos son más eficientes, y los mejorarán constantemente.

También dedicarán esfuerzos a aplicar modernos medios informáticos y tecnológicos, en el sentido de lograr mayor celeridad y eficacia de la propaganda y educación, e impedir a carta cabal, la propagación de ideas y culturas reaccionarias.

Camaradas:

Con un profundo análisis de la demanda de la innovación en la labor ideológica, nos damos cuenta de que es, a fin de cuentas, la demanda de la mayor conciencia y capacidad de los responsables de la propaganda partidista.

Para que nuestra labor ideológica conduzca en estos años a sus objetivos, reavivando el espíritu y la voluntad revolucionarios de los trabajadores, los miembros del trabajo propagandístico poseerán antes que nadie, la extraordinaria conciencia de su responsabilidad, con gran abnegación.

La propaganda y educación, es una labor difícil, pues se halla construida con la psicología de personas heterogéneas, por lo que una sola conferencia propagandística o agitación económica, cuesta mucho.

Las cualidades del propagandista, quien acepta trabajos duros no como un sufrimiento sino como un placer del revolucionario, se forman y se consolidan gracias a su responsabilidad excepcional.

Su mente debe regirse en todo momento por la conciencia de su responsabilidad, sabiendo que si él retrocede, se arruinará la unidad de clase, tanto en su región o su sector. Tiene que estar llena del pensamiento nuevo, revolucionario, a fin de lograr como mejorar la labor propagandística.

Debe saber captar la psicología de las masas obreras, escuchando lo que dicen, y observando lo que expresan sus ojos, y reaccionar sin demora a las manifestaciones ideológicas negativas, con la misma sensibilidad con que uno percibe el roce del cuchillo afilado en el cuerpo. Esta es la postura de un propagandista responsable.

El oficio del propagandista partidista, quien metafóricamente vive con la ideología a sus espaldas, se impone no solamente en todo el proceso de su trabajo, sino también en su vida cotidiana.

Si estos difusores de la ideología y la política del Partido, actúan a contrapelo de lo que dicen, minarán su crédito entre los trabajadores, y como consecuencia derrumbarán con sus propias manos la posición ideológica.

Jamás tolerarán fenómenos negativos opuestos a la ideología del Partido, y los principios socialistas, y en particular, no se dejarán contagiar por el abuso del poder, el burocratismo y el afán de riquezas ilegales, aunque les parta en la cabeza un rayo, o les amenacen con cortarles el cuello con un cuchillo.

Elevar decisivamente su nivel y capacidad, es una necesidad acuciante vinculada directamente a la innovación real de la labor ideológica.

Actualmente, en todo el Partido se recalca una y otra vez, entre los miembros partidistas, que cultiven el arte de escribir y hablar, como una aptitud vital e indispensable de cada propagandista.

Se versarán en las ideas y políticas partidistas, estarán siempre preparados para conmover a las masas con la voz del Partido, a cualquier tiempo y en cualquier lugar, para dirigir y ayudar con acierto a sus colegas de unidades inferiores en su trabajo, y no cejarán en su empeño de capacitarse cada vez más.

No solo deben estar bien preparados en el aspecto político e ideológico, sino además ser duchos en la materia económica, y en los últimos logros científicos y técnicos, además de poseer un alto nivel cultural, y de ricos sentimientos sociales, descollándose así en distintas facetas.

Hoy en día, necesitamos mayor número de talentos en todos los sectores y unidades, sin excepción alguna, pero es en el sector de propaganda es donde cada uno de sus integrantes debe ser talentoso.

En el sector de propaganda, tomarán medidas drásticas para elevar decisivamente el nivel ideo-teórico, y la profesionalidad de sus trabajadores. Y es muy natural, que el departamento de propaganda y agitación del Comité Central del Partido tome la iniciativa.

Es lógico que ese departamento planee y desarrolle enérgicamente la batalla ideológica de carácter innovador, creativo y ofensivo que exige la época actual.

Mediante toda una enérgica batalla ideológica, recuperaremos el carácter y el vigor inherentes de un departamento encargado del conjunto de la labor ideológica del Partido, y especializado en la propaganda y agitación.

Le atañe proyectar escrupulosamente la innovación de la labor ideológica en todo el Partido, tomar de forma científica las medidas tácticas que sean reales y originales, y hacer parte del trabajo cotidiano, con un balance riguroso de la eficiencia del trabajo realizado en la propaganda y agitación, adoptando por los hechos, las medidas pertinentes.

La mejora de nivel y estilo de trabajo de los miembros de este departamento, redundará en la profesionalidad y el modo de trabajar de los propagandistas de todo el Partido.

También el camarada Kim Jong Un, subrayó: 

"En esta época de nuevos cambios todas las labores ideológicas, deben ser el nutriente ideológico y espiritual para todos, y el motor de una vida y lucha auténticas. Prosiguió que todos, todos los participantes en el cursillo, aplicarán en el trabajo los principios, remedios y métodos que adquirieron en él, los aprenderán y consolidarán de continuo en su práctica, y encontrarán sin cesar las nuevas llaves de innovación, en la labor ideológica, para enriquecer así las cosechas de la labor ideológica de nuestro Partido". 

Y continuó:

"Camaradas, propagandistas del Partido de todos los sectores y frentes:

La ideología fue y sigue siendo el combustible de la revolución coreana, y la primera riqueza de la construcción de nuestro Estado.

Es un honor excepcional y un orgullo especial, trabajar como propagandista del Partido del Trabajo de Corea, que guía la revolución con el poderío de la ideología, tomándola como arma omnipotente.

Creo que todos los participantes en el cursillo, asumirán con valor la responsabilidad que les han conferido la época y la revolución, y desempeñarán el papel de vanguardia en seguir escribiendo los manuales de la revolución ideológica, que recordará la historia de nuestro Partido, las transmitirán eternamente con el decurso de los años.

En esta oportunidad me he sentido reconfortado, constatando, con mis propios ojos, la posición responsable, el ánimo redoblado y la obvia confianza.

En nuestra trayectoria en que anticipamos el logro de los grandes ideales, y el futuro hermoso con la fuerza irresistible de la ideología, se registrarán sin cesar éxitos mayores y cambios radicales.

Convencido de que todos los participantes y demás trabajadores, abrirán con vigor el camino de avance de la nueva época, con el fervor y valor de la vanguardia ideológica del Partido del Trabajo de Corea, enarbolando la gran bandera de la primacía ideológica, declaro clausurado el tercer cursillo de trabajadores del sector de propaganda".


Enlace original:

- Gmail - Kim Jong Un: Nor garen kontziente izan behar dugu: komunistak / Tenemos que ser conscientes de quiénes somos: comunistas