
"Los pueblos del mundo no quieren volver a sufrir los desastres de la guerra" I. V. Stalin.
Por Nestor Guadaño
Veo por todos los parámetros de seguridad, de futuro, de la misma existencia humana, esta sociedad donde el capitalismo se está autodestruyendo, con un imperialismo de tinte prefascista, que intenta mantener su dictadura al máximo en sus negocios y guerras, sabe que tiene los pies embarrados, va hundiéndose, depende de una mayoría de población descontenta y que no quiere ahogarse con su régimen antisocial. Así todo su poder se asienta, para impedir que cada trabajador... piense.
Para que no piense:
Busca que todos tus días, estés agobiado por el trabajo esclavista salarial, y los quehaceres cotidianos, volando las hojas del calendario.
Busca que las rutinas introducidas en tu cerebro, te atrapen a incesantes llamadas al consumo fácil, adictivo e insalubre.
Busca tu inactividad, esa ausencia de inquietudes, con noticias renqueantes sobre los actores políticos, esos mismos que se te muestran como en un tebeo, para que los elijas cada cuatro años.
Busca tu acoplamiento a la continuada generación de plusvalías y ganancias del capital, para que sigas atado a la rueda que hace girar al máximo su explotación. Conseguir llegar a fin de mes, que mantener una nómina sea tu máximo objetivo.
No, no crees que sigues obligatoriamente, esa dependencia, esa sumisión a las órdenes que te dan. Pero, inconscientemente sigues en ese bucle, estrecho, nauseabundo, lleno de sectas religiosas, consumo, juegos, de eventos deportivos o taurinos.
Pero, en algún momento, respira hondo y para... para. Yo mismo he tenido la misma necesidad de parar. Y haz lo que no quieres que realices. Piensa.
Cuando el ruido, la propaganda, la música machacona cesan... te concentras y entiendes por microinstantes ciegos, ¿Qué es tu vida, que haces con ella, si la vives solamente una vez? ¿No voy a hacer nada más que aguantar esta corrompida sociedad de banderas y circos? Sientes agobio e impotencia, porque al día siguiente gira la noria encadenada al hábito.
Es aún más crudamente explicar, esta impotencia:
Estás en un tremedal, sin salida, no puedes alcanzar la orilla, solo. Vas chapoteando, lleno de cieno, abriéndote con mucho esfuerzo, paso a paso, cubierto de deberes, imposiciones familiares, absurdos pasatiempos. El tiempo corre, los años pasan, alejado de cualquier pensamiento de a quién y para qué sirves realmente.
Creo que el primer paso hacia la libertad, no es aspirar en una serie de motines contra este régimen, sino en una auténtica revolución, evolutiva, la toma de conciencia. La apreciación de tu realidad: quién eres, cómo liberarte del yugo imperialista, cómo luchar por tu emancipación social.
El segundo paso es unirnos, a quienes también ven esta realidad, tal y como es. Organizarnos en un Partido Proletario que entienda que solamente el Comunismo es la salida de éste régimen. Un camarada por sí solo se siente impotente. Dentro de él está el germen de la conciencia de clase, y junto a otros camaradas, dejamos de ser una mera función aislada, y nos convertimos en una comunidad capaz de crear tus propios significados, y defender los derechos de nuestra clase social.
El tercer paso es la revolución. De nada vale lo estudiado en los libros de texto o en las formaciones marxistas, sino vamos hacia la conciencia colectiva en marcha de barricadas y sangre, porque habrá tarde o temprano que enfrentarse al Estado construido, para contener la lucha por nuestra emancipación social. Si, tenemos que destruir este estado de la burguesía imperialista.
Mas, si no hay una red, silenciosa e invisible que vaya extendiendo entre la mayoría de los trabajadores, la necesidad de estos tres pasos, el sistema dictatorial se mantendrá. Con su carácter destructivo, de normas e imposiciones.
Romper con esas reglas de aceptación del poder capitalista, con sus leyes y fuerzas de opresión, tanto en la propaganda como en los medios judiciales y políticos ideológicos, es la pieza clave para que germine la conciencia en cada trabajador, para obtener su liberación de este sistema de opresión.
Si, nuestra lucha nos lleva imparablemente, a que llegue el tiempo del rechazo de las normas impuestas, de la creación de estructuras paralelas, de recuperación del tiempo histórico perdido, de atención y apoyo de cada camarada, llevamos la conciencia a un nivel superior, a la comprensión de la búsqueda de una vida social, plena, cautivadora, real.
Darnos cuenta, que el caos que nos rodea no es casual. Nos lleva al cansancio, a la itinerante vieja manivela de la distracción, sin fin, para que no tengas ningún objetivo distinto que el control de nuestras mentes, para que el resultado sea, tu guion de vida, escrito sin tu voz.
Estos son los uniformes del fascismo contemporáneo: llenos de perjudiciales algoritmos, créditos y estampas informativas. No quieren que pienses, porque cuando eres consciente de tu vida, entiendes el proverbio chino: "no pises demasiado la lengua de latón, pues pueden salir dientes".
Tengo confianza, que esta misiva, que este telegrama, horade las causas de este cerco antihumano, que nos impide progresar.
¡Luchar por el comunismo!
Otro modo de vida, otra sociedad es posible, fuera del actual pantano. Divulgar todos juntos, esta necesidad es trascendental.
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