
Por Yuri Stoliarov. Publicado en ¡СТАЛИН - НАШЕ ЗНАМЯ! (¡STALIN - NUESTRA BANDERA!) y ☭ ☆ ИОСИФ ВИССАРИОНОВИЧ СТАЛИН ☭ ☆(IOSIF BISSARIONOVICH STALIN). Traducción Nestor Guadaño.
CON MOTIVO DEL PRÓXIMO DÍA DE LA COSMONAUTICA
Quedan pocos días para el aniversario de un acontecimiento verdaderamente grandioso, una fecha que conservará su importancia mientras siga existiendo la civilización humana. El 12 de abril de 1961, un hombre cumplió el sueño de toda una vida: dio un paso más allá de los límites de la Tierra, hacia el espacio…
¡Y fue un hombre nuestro, un hombre soviético! La hazaña de Yuri Gagarin, que superó todas las etapas de un entrenamiento extremadamente complejo, agotador y sencillamente peligroso, que se subió a la nave espacial sabiendo, por palabras de Koroliov, que la probabilidad de éxito era de aproximadamente el 50 %, y que, a pesar de ello, encontró en sí mismo la fuerza para pronunciar, sonriendo, su famoso «Vamos» —¡eso es una hazaña!
Sin embargo, lo más importante ni siquiera es eso: en el cuerpo de cosmonautas había muchas personas dignas y, por ejemplo, Germán Titov, el suplente de Gagarin, bien podría haberse convertido en el primer cosmonauta de la Tierra. Lo importante es que el Estado, el pueblo y la Unión Soviética fueron capaces de crear unas condiciones, una tecnología y unas personas que, a pesar de las dificultades, a veces increíbles, lograron alcanzar el liderazgo en este gran camino hacia las estrellas.
Todo el mundo sabe que la URSS libró una lucha sin cuartel contra los países occidentales en todos los frentes, incluido el espacial… ¿Por qué fuimos los primeros? ¿Por qué Estados Unidos, que contaba con el potencial científico del antiguo programa espacial alemán y con sus científicos, en particular con Wernher Von Braun y su equipo, quedó en segundo lugar? ¿Cómo es posible que un país que, apenas 12 años antes, había sufrido la guerra más terrible de su historia y de la historia de la humanidad, que participaba en la carrera armamentística, y que estaba colonizando las tierras vírgenes, lanzara el 4 de octubre de 1957 el primer satélite artificial de la Tierra y, en 1961, enviara al primer cosmonauta?
Este logro histórico fue posible porque toda la Unión Soviética, se lanzó de forma organizada, meditada, y con gran entusiasmo, a la realización del proyecto espacial y estaba mejor preparada que nadie para tareas de este tipo.
Una de las ventajas más importantes del socialismo, que permite resolver tareas de proporciones titánicas, es la posibilidad de concentrar de forma centralizada las fuerzas productivas y los recursos en los sectores clave. Por esta razón, a la hora de llevar a cabo grandes iniciativas y proyectos, el capitalismo siempre saldrá perdiendo frente al socialismo.
Por cierto, la posibilidad de ganar la carrera lunar a los Estados Unidos solo surgió cuando se convirtió en una cuestión de interés nacional, y se empezó a abordar con métodos cercanos a los socialistas.
No voy a detenerme en detalle en cómo se preparó el lanzamiento de Gagarin, en la «epopeya canina» ni en el desarrollo del vuelo. Pero hay que destacar sin falta los brillantes logros que alcanzó la ciencia soviética en aquella época.
Ya en vida de Stalin, en 1953, comienzan los trabajos sobre el cohete R-7. Oficialmente, se trataba de un cohete militar, destinado a transportar munición nuclear a una distancia de entre 8.000 y 10.000 kilómetros. Pero el proyecto lo dirigía un hombre cuyo nombre pronto pasaría a la historia, un hombre que, al crear el R-7, no podía dejar de pensar en su sueño: el vuelo al espacio, hacia otros mundos y estrellas. Serguéi Pavlovich Koroliov, una de las pocas personas a las que se puede llamar sin rodeos genios… Sin embargo, como dice el refrán, «uno solo no es un ejército»: Koroliov dirigía la OKB-1, que contaba con numerosos científicos magníficos, y también había muchos de ellos en la OKB-456 y en el TsAGI.
Inscrito por Pável Vich. Redactado por Vladímir Barishev. Traducción Nestor Guadaño.
Para lograr el hito de enviar el primer ser humano al espacio, la URSS circunnavegó la luna y envió otras misiones posteriores, a fin de investigar nuestro satélite, también es importante consignar esta hazaña soviética.
El 2 de enero de 1959, el primer intento de la humanidad por llegar a la Luna no salió según lo planeado. La estación Soviética "Luna 1" falló su objetivo, pero en lugar de fracaso trajo descubrimientos, que cambiaron las nociones de espacio para siempre, y abrieron el camino al espacio interplanetario.
El lanzamiento de la estación tuvo lugar el 2 de enero de 1959 a las 22 horas 41 minutos hora de Moscú desde el cosmódromo de Baikonur. Para recuperar la máquina se utilizó una modificación de un cohete intercontinental P-7 con una tercera etapa adicional diseñada para impulsar la máquina a una segunda velocidad espacial. Después del lanzamiento, las primeras etapas del cohete funcionaron correctamente. Sin embargo, se produjo un error en el sistema de control de la tercera etapa mientras se formaba una trayectoria. Como resultado, el motor funcionó más tiempo que el tiempo calculado, informando al dispositivo con exceso de velocidad.
Esto dio como resultado que la estación pasara junto a la luna a una distancia de unos seis mil kilómetros y no pudiese chocar con su superficie. Sin embargo, el dispositivo no se perdió: continuó volando en la órbita heliocéntrica, y cumplió una parte significativa del programa científico.
Durante el vuelo, "Luna 1" recibió datos previamente no disponibles para la ciencia.
Un viento solar fue registrado por primera vez - una corriente de partículas cargadas que emiten del Sol, que se convirtió en la base para más investigación sobre el clima espacial. El dispositivo aclaró la estructura de los cinturones de radiación de la Tierra y mostró la ausencia de un campo magnético expresado de la Luna.
El experimento con la emisión de la nube de vapor de sodio, que permitió confirmar visualmente la trayectoria de vuelo de la estación, así como la exitosa comunicación por radio a distancias previamente consideradas inalcanzables, merece especial atención.
A pesar de no aterrizar en la luna, no se puede sobreestimar la importancia de la misión. "Luna 1" se convirtió en:
El primer aparato que alcanza la segunda velocidad espacial.El primer objeto artificial que abandona la órbita terrestre.El primer satélite del sol.
La experiencia adquirida directamente llevó al éxito de las siguientes misiones: "Luna-2", llegó a la superficie de la luna por primera vez, y "Luna-3", descubrió el lado opuesto del satélite de la Tierra.
El lanzamiento de "Luna 1" se convirtió en el momento en que la cosmonáutica dejó de ser exclusivamente terrenal. Este vuelo demostró que el acceso al espacio interplanetario es posible incluso con imperfecciones tecnológicas y errores inevitables de ingeniería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario