Lo que sucede en Francia en este momento va más allá de las fronteras francesas.
Mientras que, por un lado, la reforma al mercado del trabajo viene a
confirmar que la precarización es un problema, al menos, de escala
europea, por otro lado, la lucha en contra de la «loi travail y su
mundo» ha resultado en justo aquello a lo que habíamos estado aspirando:
una huelga social sin precedentes. Ahora más que nunca, resulta
necesario resolver la cuestión sobre cómo dar a esta lucha y a este
levantamiento una escala transnacional.
Este paso es imprescindible e inevitable. La «loi travail» es
tan sólo un pedazo de un proyecto más ambicioso cuyo fin, en todo
lugar, es despojar a millones de personas de la posibilidad de rechazar
un presente y un futuro de explotación. Sea el paquete de
austeridad en Grecia, la reforma laboral en Italia, el Hartz IV alemán o
la ley Peeters en Bélgica, todos son ejemplos que ilustran la dirección
en la que se nos dirige: recortes en salarios y beneficios, la
financialización de las pensiones, la creación de una mano de obra
maniatada puesta a trabajar bajo cualquier condición y a cualquier
precio so pena de no obtener su permiso de trabajo o de no poder pagar
la deuda adquirida a través de programas de bienvenida, la creación de
una mano de obra desechable a merced de patrones institucionalmente
dotados de poderes despóticos. Incluso ahora con la salida del Reino
Unido de la UE, serán los trabajadores tanto en Europa como en Reino
Unido, quienes sufran las consecuencias del referéndum.
Las pólizas nacionales ya han dejado de ser simplemente nacionales. El
aumento de la mobilidad en el empleo y la organización transnacional de
la producción hacen que cada ciudad, país o lugar de trabajo adquiera
una dinámica transnacional. La precarización afecta a todas las
generaciones y a todos los sectores; es una condición general alimentada
por diferencias y jerarquías que atraviesa – así como también produce –
fronteras.
Posicionándonos en contra de la convergencia de las pólizas de empleo
europeas, en contra de la ilusión de que la renacionalización de las
iniciativas políticas y anti-inmigratorias es la respuesta, en contra
del capitalismo y del neoliberalismo, tenemos que construir una
convergencia de luchas transnacional. Este es el mensaje del levantamiento francés que justo ha logrado materializar la esencia de una huelga social.
Huelgas en todos los sectores y servicios han sido vinculados a
movilizaciones masivas en la metrópolis, incluyendo a trabajadores en la
precariedad que no son representados por ningún sindicato, y se han
logrado interrumpir la producción de valores y la generación de
ganancias. Experimentos de este estilo estos últimos años – la huelga
ante el empleo de inmigrantes, las huelgas en el sector de logística y
en las cadenas de producción así como en el sector de cuidados – han
sido llevados a escalas masivas en Francia. La lógica de la solidaridad
ha triunfado y la divisiones entre las luchas de dentro y fuera del
espacio de trabajo han sido superadas gracias a la fijación de un
objetivo político común.
Las demandas a favor de más democracia,
de justicia y derechos sociales, en contra de la represión policial,
yuxtapuestas al despotismo del salario y de los patrones, han encontrado
un punto de convergencia y una prioridad política. Ahora es
cuando debemos elevar estas conquistas a un nivel superior puesto que
sabemos que la lucha en contra de la precarización no es ni puede ser
viable mientras nos sigamos oponiendo a leyes nacionales.
Partiendo así de este mensaje de revuelta de Francia que resuena en cada rincón de Europa, y, luego de una primera asamblea en París, la
Plataforma Huelga social transnacional invita a trabajadores,
activistas, sindicalistas y otras redes a una nueva reunión en París del
21 al 23 de octubre para discutir cómo la huelga social en
Francia puede asfaltar el camino hacia un levantamiento transnacional de
la mano de obra viva en contra de la precarización. Necesitamos
consolidar un espacio de convergencia común donde gente precaria,
inmigrantes, trabajadores de la industria, todos, se reconozcan a sí
mismos y donde distintas formas de precaridad se encuentren y se
confronten; necesitamos un espacio en donde podamos construir un
discurso común que se pueda transformar en punto de referencia para
millones de personas que rechazan día a día la explotación y la
precaridad, aquí en Europa y más allá.
Para aprovechar el
potencial transnacional de las movilizaciones actuales necesitamos traer
Europa a Francia, y así poder llevar Francia a Europa y más allá,
en un día transnacional de acciones y huelgas en el que se dé un paso
adelante en la organización de un levantamiento de la mano de obra viva
en Europa y más allá.
El 90 aniversario del natalicio de Fidel (Birán, 13 de agosto de
1926) está concitando análisis, reflexiones, investigaciones, relatos,
crónicas, poesías, anécdotas y afirmaciones en todo el mundo, en los que
no faltan aspectos de la vida, obra e ideario de un dirigente que ha
sido, sin dudas, figura descollante y decisiva en múltiples
acontecimientos ocurridos durante el siglo XX y XXI en Cuba, América
Latina y el Caribe y el resto del mundo.
Como personaje histórico ha dominado
el escenario político con una relevancia universal, sin que haya sido
derrotado en ningún terreno, a pesar que sobre él y su país el
imperialismo yanki desató los planes más agresivos y criminales para su
eliminación física; las agresiones armadas directas contra su país, como
la invasión mercenaria de Girón; las agresiones subversivas y
terroristas dentro y fuera del país; la guerra mediática a nivel
mundial, para su demonización y descrédito; la amenaza de ataque
nuclear; el acoso diplomático, comercial, financiero y económico,
expresado en un férreo bloqueo que todavía permanece, aunque algo
flexibilizado en algunos aspectos después del establecimiento de las
relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Fidel siempre ha permanecido
firme e íntegro, desempeñando su papel de rebelde de las causas buenas y
ejemplo moral de revolucionario consecuente, sin jamás renunciar a los
principios.
Su gesto de solidaridad y ayuda
desinteresadas para la liberación y el desarrollo de otros pueblos, sin
condicionamiento alguno, no tiene parangón en el terreno político del
mundo contemporáneo.
Fidel ha confesado que siente una
motivación especial por las ideas, de ahí que hemos concebido, para
homenajearle en su 90 aniversario, la selección de este conjunto de 50
núcleos de ideas que han sido pronunciadas o escritas en distintos
momentos de su vida, como fueron los del asalto al cuartel Moncada, la
prisión, el exilio, la lucha en la Sierra Maestra, y en diversas
ocasiones después del triunfo de la revolución, y, por último, en su
intervención en la Asamblea Nacional, el 19 de abril de 2016.
Pasemos, pues, a la lectura y análisis de estas Ideas esenciales para presidir el 90 aniversario de Fidel Castro:
Creo haber justificado
suficientemente mi punto de vista: son más razones que las que esgrimió
el señor fiscal para pedir que se me condene a ventiséis años de cárcel;
todas asisten a los hombres que luchan por la libertad y la felicidad
de un pueblo, ninguna a los que lo oprimen, envilecen y saquean
despiadadamente.
¿Con qué derecho enviar a la cárcel a
ciudadanos que vinieron a dar por el decoro de su patria su sangre y su
vida? ¡Eso es monstruoso ante los ojos de la nación y los principios de
la verdadera justicia!
Pero hay una razón que nos asiste
más poderosa que todas las demás: somos cubanos, y ser cubano implica un
deber, no cumplirlo es un crimen y es traición. Vivimos orgullosos de
la historia de nuestra patria; la aprendimos en la escuela y hemos
crecido oyendo hablar de libertad, de justicia y de derechos… y primero
se hundirá la Isla en el mar antes que consistamos en ser esclavos de
nadie.
Parecía que el Apóstol ibas a morir
en el año de su centenario … Pero vive, no ha muerto, su pueblo es
rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo… ¡Cuba, qué
sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol.
Termino mi defensa, pero no haré
como hacen siempre todos los letrados, pidiendo la libertad del
defendido; no puedo pedirla cuando mis compañeros están sufriendo ya en
Isla de Pinos ignominiosa prisión. Enviadme junto a ellos a compartir su
suerte, es concebible que los hombres honrados estén muertos o presos
en una república donde está de presidente un criminal y un ladrón.
En cuanbto a mí, sé que la cárcel
será dura como no ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin
y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del
tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos.
Condenadme, no importa. La historia me absolverá.
En cuanto a comodidades de orden
material si no fuera imperativo vivir con un mínimo de decencia material
–créeme que yo sería feliz viviendo en un solar y durmiendo en un catre
con un cajón para guardar la ropa…Valdré menos cada vez que me vaya
acostumbrando a necesitar más cosas para vivir, cuando olvide que es
posible estar privado de todo sin sentirme infeliz. Así he aprendido a
vivir y eso me hace tanto más temible como apasionado defensor de un
ideal que se ha reafirmado y fortalecido en el sacrificio. Podré
predicar con el ejemplo que es la mejor elocuencia. Más independiente
seré, más útil, cuanto menos me aten las exigencias de la vida material.
Hace cuatro meses y una semana que
me tienen encerrado en esta celda solitaria. Sólo tengo compañía cuando
en la pequeña funeraria que está delante de mi celda tienden algún preso
muerto que en ocasiones son ahorcados misteriosos, asesinatos extraños
en hombres cuya salud fue aniquilada a fuerza de golpes y torturas. Pero
no puedo verlos porque hay perennemente una mampara de seis pie de alto
frente a la única entrada de mi celda para que no pueda ver ningún ser
humano, ni vivo ni muerto. Sería demasiada magnanimidad permitirme la
compañía de un cadáver.
No desanimarse por nada ni por nadie
como hicimos en los más difíciles momentos. Un último consejo: Cuídense
de la envidia; cuando se tiene la gloria y el prestigio de ustedes, los
mediocres encuentran fácilmente motivos o pretextos para
susceptibilidades.
Mucho me conmueve el afán de
brindarnos el mayor número de pequeñas alegrías. ¡Pero si eso se logra
tan cumplidamente sin sacrificios materiales! ¿Quieres un ejemplo? El
deseo de que mis libros estén arreglados y en orden para cuando yo
llegue, me conforta, me alegra y me hace más feliz que todas las demás
cosas, y no me entristece ni me apena, ni me apesadumbra. Yo no puedo
tener debilidades, si las tuviera hoy, por pequeñas que fueran, mañana
no podría esperarse nada de mí.
Al enfrentarme de nuevo con todos
los pequeños problemas cotidianos, tal vez eche de menos a la
tranquilidad de la prisión. Nunca está uno conforme en ningún
lado…¡Ojalá no se cumpla mi presentimiento de que en la calle añoraré
algo la cárcel.
Reuniremos a nuestros compatriotas
detrás de una idea de dignidad plena para el pueblo de Cuba y de
justicia para los hambrientos y olvidados y de castigo para los grandes
culpables. A las puertas de los malversadores tocaremos después de la
Revolución.
El pueblo cubano desea algo más que
un simple cambio de mandos. Cuba ansía un cambio radical en todos los
campos de la vida pública y social. Hay que darle al pueblo algo más que
libertad y democracia en términos abstractos, hay que proporcionarle
una existencia decorosa.
Al ver los cohetes que tiraron en
casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo
que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una
guerra más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos: me
doy cuenta que ese va a ser mi destino verdadero.
Por eso el peor enemigo de la
Revolución sería la cobardía, el peor enemigo de la Revolución sería la
debilidad. Pero a un pueblo valiente, a un pueblo firme, a un pueblo que
tiene dignidad, a un pueblo que tiene vergüenza, hay que respetarlo. No
solo porque tiene derecho a su libertad y tiene derecho a su soberanía,
¡sino porque sabe defenderla! ¡Tiene el derecho porque tiene el valor y
tiene la dignidad y tiene la vergüenza y tiene la fuerza necesaria para
defenderla!
Esta es una jornada larga y una
lucha larga… Porque es una lucha contra los traidores de adentro, una
lucha contra los ineptos, los incompetentes, los seudorrevolucionarios y
los traidores de fuera y los enemigos de fuera. Es una lucha dura, que
requiere por parte de todos nosotros la conciencia de lo que es una
revolución y de lo que es una verdadera revolución. Y que una verdadera
revolución no es un paseo, y que una verdadera revolución no es un
juego, y que una verdadera revolución no es un cambio de hombres: que es
una lucha dura, una lucha amarga, una lucha en que tenemos que ir sin
descuidarnos nunca, sin bajar nunca la guardia, luchando constantemente
contra todos los obstáculos, porque es una tarea casi sobrehumana, la
tarea de una revolución.
Los bienes materiales no me motivan,
el dinero no me motiva en absoluto. No me motiva un afán de gloria,
fama, prestigio. Creo que me motivan las ideas.
Realmente, a mí nadie me inculcó mis
ideas políticas, yo fui llegando a ellas; aunque recibiendo distintas
influencias, desde luego, de ideas que existían, criterios,
concepciones, pero la opción fue una opción completamente mía, el
resultado de meditaciones, de reflexiones, de observaciones de las
realidades y del análisis de lo que otros muchos hombres hicieron y
pensaron. Fueron realmente mis ideas, a las cuales yo llegué por
conclusiones determinadas, a una convicción por encima del medio social,
del origen de clase, de la educación recibida en la escuela, de todo lo
que leía y veía en la prensa, en el cine, en todas partes. Creo que eso
tiene una importancia grande en la motivación del hombre, porque llega a
determinadas conclusiones, a determinadas ideas que lo motivan a
luchar, porque está realmente convencido de lo que está haciendo.
Hay un pensamiento, una idea, una
frase de Martí que produjo en mí profunda e inolvidable impresión. Me
enseñó, me agradó y desde entonces siempre la he tenido presente: “Toda
la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.
Creo que mi contribución a la
Revolución Cubana consiste en haber realizado una síntesis de las ideas
de Martí y del marxismo-leninismo, y haberla aplicado consecuentemente
en nuestra lucha.
Precisamente por ser la revolución
un cambio completo, profundo, en la vida de un país, en todos los
órdenes, el primer gran problema de la revolución es cómo se combate y
cómo se vence la influencia de las viejas ideas, de las viejas
tradiciones, de los viejos prejuicios, y cómo las ideas de la revolución
van ganando terreno y van convirtiéndose en cuestiones de conocimiento
común y de clara comprensión para todo el pueblo
Nosotros creemos que la Revolución
tiene todavía muchas batallas que librar, y nosotros creemos que nuestro
primer pensamiento y nuestra primera preocupación debe ser qué hacemos
para que la Revolución salga victoriosa. Porque lo primero es eso: lo
primero es la Revolución misma. Y después, entonces, preocuparnos por
las demás cuestiones.
Permítanme decirles en primer lugar
que la Revolución defiende la libertad, que la Revolución ha traído al
país una suma muy grande de libertades, que la Revolución no puede ser
por esencia enemiga de las libertades.
Si a los revolucionarios nos
preguntan qué es lo que más nos importa, nosotros diremos: el pueblo. Y
siempre diremos: el pueblo. El pueblo en su sentido real, es decir, esa
mayoría del pueblo que ha tenido que vivir en la explotación y en el
olvido más cruel. Nuestra preocupación fundamental siempre serán las
grandes mayorías del pueblo, es decir, las clases oprimidas y explotadas
del pueblo. El prisma a través del cual nosotros lo miramos todo es
ese: para nosotros será bueno lo que sea bueno para ellos; para nosotros
será noble, será bello y será útil todo lo que sea noble, sea útil y
sea bello para ellos… El pueblo es la meta principal. En el pueblo hay
que pensar primero que en nosotros mismos. Y esa es la única actitud que
puede definirse como una actitud verdaderamente revolucionaria.
La Revolución debe tratar de ganar
para sus ideas a la mayor parte del pueblo; la Revolución nunca debe
renunciar a contar con la mayoría del pueblo, a contar no solo con los
revolucionarios, sino con todos los ciudadanos honestos, que aunque no
sean revolucionarios —es decir, que no tengan una actitud revolucionaria
ante la vida—, estén con ella. La Revolución solo debe renunciar a
aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean
incorregiblemente contrarrevolucionarios.
Esto significa que dentro de la
Revolución, todo; contra la Revolución, nada. Contra la Revolución nada,
porque la Revolución tiene también sus derechos; y el primer derecho de
la Revolución es el derecho a existir. Y frente al derecho de la
Revolución de ser y de existir, nadie —por cuanto la Revolución
comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa
los intereses de la nación entera—, nadie puede alegar con razón un
derecho contra ella. Creo que esto es bien claro… Dentro de la
Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho… Los
contrarrevolucionarios, es decir, los enemigos de la Revolución, no
tienen ningún derecho contra la Revolución, porque la Revolución tiene
un derecho: el derecho de existir, el derecho a desarrollarse y el
derecho a vencer.
Y al igual que nosotros hemos
querido para el pueblo una vida mejor en el orden material, queremos
para el pueblo una vida mejor también en el orden espiritual, queremos
para el pueblo una vida mejor en el orden cultural.
Nosotros no estamos haciendo una
Revolución para las generaciones venideras; nosotros estamos haciendo
una Revolución con esta generación y por esta generación,
independientemente de que los beneficios de esta obra beneficien a las
generaciones venideras y se convierta en un acontecimiento histórico.
Nosotros no estamos haciendo una revolución para la posteridad; esta
Revolución pasará a la posteridad porque es una revolución para ahora y
para los hombres y las mujeres de ahora.
Nosotros hemos sido siempre muy
optimistas. Creo que sin ser optimista no se puede ser revolucionario,
porque las dificultades que una Revolución tiene que vencer son muy
serias. ¡Y hay que ser optimistas! Un pesimista nunca podría ser
revolucionario.
… Porque en definitiva el pueblo es
el gran creador. No debemos olvidarnos de eso, y no debemos olvidarnos
tampoco de los miles y miles de talentos que se habrán perdido en
nuestros campos y en nuestras ciudades por falta de condiciones y de
oportunidades para desarrollarse, que son como aquellos genios ocultos,
los genios dormidos que estaban esperando la mano de seda …, que
vinieran a despertarlos, a formarlos.
Alguien habló de que fue formado por
la sociedad burguesa. Yo puedo decir que fui formado por algo peor
todavía: que fui formado por lo peor de la reacción, y donde una buena
parte de los años de mi vida se perdieron en el oscurantismo, en la
superstición y en la mentira, en la época aquella en que no lo enseñaban
a uno a pensar, sino que lo obligaban a creer. Creo que cuando al
hombre se le pretende truncar la capacidad de pensar y razonar lo
convierten, de un ser humano, en un animal domesticado.
Pero en fin, lo que iba a decir —y
después les puedo decir en qué otra cosa somos privilegiados— es que eso
demuestra la cantidad enorme de inteligencias que se han perdido
sencillamente por la falta de oportunidad. Vamos a llevar la oportunidad
a todas esas inteligencias, vamos a crear las condiciones que permitan
que todo talento artístico o literario o científico o de cualquier orden
pueda desarrollarse. Y piensen lo que significa la Revolución que tal
cosa permita…
Señores, no vale la pena pensar en
el futuro? ¿Que nuestras flores se marchiten cuando estamos sembrando
flores por todas partes, cuando estamos forjando esos espíritus
creadores del futuro? ¿Y quién no cambiaría el presente —¡quién no
cambiaría incluso su propio presente!— por ese futuro? ¿Quién no
sacrificaría lo suyo por ese futuro y quién que tenga sensibilidad
artística no está dispuesto, igual que el combatiente que muere en una
batalla sabiendo que él muere, que él deja de existir físicamente para
abonar con su sangre el camino del triunfo de sus semejantes, de su
pueblo? Piensen en el combatiente que muere peleando: sacrifica todo lo
que tiene, sacrifica su vida, sacrifica su familia, sacrifica su esposa,
sacrifica sus hijos. ¿Para qué? Para que podamos hacer todas estas
cosas. ¿,Y quién que tenga sensibilidad humana, sensibilidad artística
no piensa que por hacer eso vale la pena hacer los sacrificios que sean
necesarios?
La generación venidera será mejor que nosotros, pero nosotros seremos los que habremos hecho posible esa generación mejor.
Y no nos apresuremos en juzgar la
obra nuestra, que ya tendremos jueces de sobra. Y a lo que hay que
temerle no es a ese supuesto juez autoritario, verdugo de la cultura,
imaginario, que hemos elaborado aquí. Teman a otros jueces mucho más
temibles: ¡Teman a los jueces de la posteridad, teman a las generaciones
futuras que serán, al fin y al cabo, las encargadas de decir la última
palabra!
Nos casaron con la mentira y nos han
obligado a vivir con ella en vergonzoso contubernio; nos acostumbraron a
la mentira, y nos asustamos de la verdad. Nos parece como que el mundo
se hunde cuando una verdad se dice, ¡como si no valiera más la pena de
que el mundo se hundiera, antes de que vivir en la mentira!
Los que enseñan la verdad preparan a
los pueblos para comprenderla; los que enseñan la mentira condicionan a
los pueblos para engañarlos.
Revolución…;es no mentir jamás ni
violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza
en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.
¿Quién ha escuchado nunca una
mentira en boca de un revolucionario? Porque son armas que no benefician
a ningún revolucionario, y ningún revolucionario serio tiene necesidad
de acudir a una mentira nunca; su arma es la razón, la moral, la verdad,
la capacidad de defender una idea, un propósito, una posición.
Claro, yo puedo hacer una
apreciación de mis ideas, desde que empecé a tener ideas políticas,
ideas revolucionarias, hasta hoy, son ideas que se han ido
desarrollando; los valores en que me inicié en esta lucha, creo que
también se han ido desarrollando; el comprometimiento con esas ideas,
también se han ido desarrollando; el interés por esas ideas, también se
han ido desarrollando a lo largo de los años.
Yo pienso que la revolución es una
obra que debe ser perfeccionada; algo más, es una obra de arte. Si a uno
le dicen que hay una sola persona que (…) es discriminada, una sola,
tiene que ser motivo de profunda preocupación, no estaría completa la
obra de arte que es la revolución.
Es decir, no se entenderá el
fenómeno de la Revolución Cubana si no se entiende que la Revolución se
mantiene por el apoyo del pueblo y no por la fuerza. Cuando el pueblo
mismo es la Revolución, cuando el pueblo es quien defiende decididamente
la Revolución, tengan la completa seguridad de que no hace falta
ninguna violencia, ninguna injusticia para defenderla.
Y cuando surge una revolución que
les pone fin a todos esos problemas, Estados Unidos se empeñó en
destruir la revolución en Cuba. Ese es el origen realmente de algunos
problemas, y lo que da lugar desde los primeros momentos a todo tipo de
medidas, desde las campañas más injuriosas y más calumniosas contra Cuba
hasta planes de subversión, la organización de bandas armadas,
sabotajes que costaron la vida de mucha gente, invasiones mercenarias, …
bloqueo económico, política de aislamiento, planes de agresión, planes
de asesinatos de los dirigentes de la revolución, es una lista
interminable de acciones de Estados Unidos contra nuestro país; el
mantenimiento de una base militar en contra de la voluntad de nuestro
pueblo por la fuerza. Esos son los elementos que están en el fondo de
estas divisiones.
Pienso, francamente, que Estados
Unidos tendrá que adaptarse a esas realidades, tendrá que cambiar la
concepción, y no tiene necesariamente que esperar a que haya cataclismos
sociales y políticos para tratar con más respeto y menos menosprecio a
los países latinoamericanos. Cuando ese día llegue, cuando se produzca
ese cambio de concepción, empezarán a crearse las condiciones para las
relaciones de comprensión y de respeto, incluso de amistad,
independientemente de la diferencia ideológica y del sistema social
existente entre Estados Unidos y Cuba.
Siento que creció cada día mi
admiración por lo que es capaz el hombre, su enorme potencialidad para
el sacrificio, la solidaridad y la nobleza, y mayor comprensión también
de sus humanas limitaciones. Creo que largos años en el ejercicio de una
importante responsabilidad y autoridad, pueden corromper a un hombre,
pero creo también que pueden hacerlo mejor. He tratado de ser cada vez
menos celoso de esas atribuciones, de compartirlas cada vez más con
otros, de considerarme cada vez menos indispensable, de ver, cada año de
mi vida, con más claridad el valor relativo de los individuos y el
mérito inmenso de la legión de héroes anónimos que constituye el pueblo.
A veces yo me pregunto, ¿qué me
gustaría ser si no fuera revolucionario, y aun siendo revolucionario?,
¿qué me gustaría ser?, me gustaría ser investigador. ¿Por qué? Porque se
puede ir revolucionando la naturaleza, y en mínima parte creando una
variedad nueva de plantas, de animales, cualquier cosa en el terreno de
la agricultura…En todos los órdenes hay una eterna revolución que
realizar y que el hombre tendrá que ir realizando.
Y así, cuando las épocas de las
revoluciones sociales hayan pasado, cuando los problemas de hoy hayan
pasado, ustedes tendrán la revolución de la naturaleza. Esa será la
eterna revolución del hombre: revolucionar a la naturaleza. Ahí tienen
una revolución que no se agotará nunca. Ahí tienen una revolución que no
tendrá fin. Y la inquietud, la energía de los jóvenes tendrá en qué
invertirse.
Porque se puede decir, en primer
lugar, que todo científico es un revolucionario, lo que hay que tratar
es de que todo revolucionario sea un científico… Y en realidad el
hombre, la felicidad humana, deben ser el objetivo esencial de todos los
revolucionarios.
La revolución no ha terminado, en el
largo camino de la historia apenas comienza. El desarrollo de la
ciencia y la técnica, la conquista plena de la naturaleza, el logro de
una conciencia social y política superior, el cumplimiento del deber
internacionalista, concluir la construcción del socialismo y avanzar
hacia el comunismo, son los retos fundamentales que hoy se plantean ante
la nueva generación. Ella estará a la altura de su tiempo, como los
jóvenes de todas las épocas. Mejor preparada, en todos los sentidos,
será digna heredera de los revolucionarios de hoy y multiplicará las
glorias y victorias de nuestro pueblo.
Pronto deberé cumplir 90 años, nunca
se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue
capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos
llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos
como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y
dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los
seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A
nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos transmitirles
que el pueblo cubano vencerá.
¿Verdad que estas ideas son un
resumen esencial de la vida de combate y de virtud del Comandante en
Jefe de la Revolución Cubana?
Enviado por Cuba Información. (Recogido de Cuba Debate, Granma y Juventud Rebelde).
En Cuba Debate.
“El conocimiento de la historia es primordial, tiene que
ver con el futuro de la nación. La historia debe enseñarse como un
proceso que ayude a entender la realidad. No se trata de hacer un
cuento, hay que verla como un proceso donde intervienen factores
económicos, internacionales, las luchas internas, además de la
expresión cultural”, afirmó la Doctora Graziella Pogolotti durante su
intervención en la Comisión de Atención a la Juventud Niñez y la
Igualdad de Derechos de la Mujer de la Asamblea Nacional.
Cómo cautivar a niños y jóvenes para el estudio de la historia, la
necesidad de insistir en un objetivo no conseguido aún, fue el primer
tema de análisis, donde se evidenció que estamos “cosechando” los años
en que la enseñanza de la historia no se priorizó y hay generaciones
intermedias con un gran déficit de conocimientos en este sentido.
“Es fundamental que la gente tome conciencia de que el
triunfo de la Revolución Cubana es a partir de un pensamiento de Fidel
que conllevó no sólo el enfrentamiento al tirano Batista, sino a una
situación económica y social que existía en el país”, agregó la Dra. Pogolotti.
Dijo que la historia más que la narración de un hecho es algo que
puede hacer entender las contradicciones que se han producido, pues para
José Martí no fue fácil constituir el Partido Revolucionario Cubano,
teniendo en su contra el hecho de que era un intelectual que nunca había
estado en la guerra.
“Mi propuesta, aseveró la Dra Pogolotti, es que veamos el
problema de manera integral con una intensa preparación a maestros,
vinculado a toda la sociedad”.
El Diputado Reydel Bernal reflexionó acerca de la importancia de cómo
tratar este tipo de asignatura en la primaria donde el niño llega
impoluto, ávido de aprender, y es ahí cuando debemos cautivarlos con
anécdotas con cuentos que no tenemos que inventar y que al final tienen
muchos elementos que le son afines.
El enemigo, afirmó Bernal, pone sus símbolos patrios en los
audiovisuales, los promueve y los respeta. Nosotros no podemos ni
comprar una bandera, pues si la encuentras es a un precio inalcanzable.
Varias intervenciones coincidieron con que la historia es la columna
vertebral de la Revolución, y nuestros detractores utilizan los
espacios que dejamos abiertos para desmontar los elementos claves de
nuestra identidad nacional, tradiciones, cultura autóctona.
Susana Santisteban, Presidenta de la FEEM, comentó un proyecto que
trata de atraer a jóvenes entre 14 y 18 años a que asistan a cursos de
preparación en Estados Unidos donde se hablaría de la política en
Estados Unidos y de las relaciones de ese país con Cuba. La intención
está clara, ahí se dará una historia distorsionada, mientras nosotros
seguimos perdiendo oportunidades.
Sobre la formación de los nuevos historiadores, Martha García de
Jatibonico, Sancti Spíritus, recordó que a los estudios pedagógicos solo
asisten los que menos puntos alcanzaron en el escalafón, y por lo
general cuando se gradúan quieren irse a trabajar a otros lugares.
René González Barrios, Presidente del Instituto de Historia de Cuba,
reforzó la idea de que la historia es un tema de sobrevivencia de la
nación cubana.
Dijo que es cierto que los jóvenes ven el Paquete Semanal,
dejando a un lado la TV Nacional, que se dejan atrapar por videos
juegos, pero la culpa no es de los jóvenes, ni del ministerio de
Educación es de nosotros, afirmó, es de la sociedad. “Hay que
ver la historia en todos los sentidos: político, cultural económico,
social y sobre todo venerar más nuestros símbolos nacionales”.
Refirió René que en Estados Unidos hay lugares donde existen
monumentos a personalidades de la historia de Cuba. En cada uno de ellos
hay una bandera y se cultiva respeto y un especial cuidado por esos
sitios.
“Hay que gastar recursos en esto, dijo, porque he ido a La
Demajagua, lugar histórico por excelencia donde van turistas nacionales
y extranjeros y ni un llavero, ni una bandera, para llevar como
recuerdo y como promoción”.
Luego de un largo debate, hubo consenso en que ha sido insuficiente
el trabajo realizado en la enseñanza de la historia y que es preciso
insistir en la preparación de los maestros.
La Comisión, de acuerdo con la importancia del tema, redactó una declaración final que traza un camino a seguir.
Contar la Historia como una aventura
Por Jesús Jank Cubelo en Granma.
Acerca de la enseñanza de la historia
patria, se debatió este miércoles en la Comisión de Atención a la Niñez,
la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer, en el marco del
periodo de sesiones de la Asamblea Nacional.
Acerca de la enseñanza de la historia patria, y las maneras de
cautivar a niños y jóvenes con ella, se debatió este miércoles en la
Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos
de la Mujer, en el marco del periodo de sesiones de la Asamblea
Nacional.
En la coyuntura actual, cuando algunos proponen que los cubanos
olvidemos la historia, y se esfuerzan en marcar la diferencia entre la
dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones, se
impone un análisis sobre cómo abordamos y enseñamos hoy la historia de
nuestro país, dijo Aymara Guzmán Carrazana, presidenta de la
Organización de Pioneros José Martí, al presentar el tema a los
diputados.
Este asunto –explicó– ha sido abordado en varios procesos a nivel
nacional, a través de intercambios realizados con estudiantes, maestros y
directivos en cinco provincias del país, en los que se apreció cómo el
sistema educacional ha concebido la actualización de estos temas para la
formación ideológica de niños, adolescentes y jóvenes.
Al respecto, subrayó que el Ministerio de Educación desarrolla un
proceso de perfeccionamiento, que implica la actualización de
contenidos, bibliografías, medios y orientaciones metodológicas que
sirven a los docentes para el cumplimiento de su responsabilidad para
con las nuevas generaciones.
Resulta distintivo, asimismo, el incremento de actividades de
divulgación y enseñanza de dicha asignatura en museos, sitios
históricos, etcétera; así como también el trabajo en matutinos, círculos
de interés y concursos pioneriles, que acercan estos temas a los
educandos, manifestó Guzmán Carrazana.
Sin embargo, añadió que es necesario fortalecer el trabajo
comunitario y con las familias; perfeccionar la labor en pos de lograr,
en los alumnos, un mayor dominio de los símbolos patrios, de las
biografías de los mártires de sus centros de estudio y los principales
acontecimientos históricos de sus localidades; y garantizar que las
bibliotecas posean libros especializados en ese sentido.
Se debe atender que muchos alumnos asumen el estudio de la historia
de Cuba como un ejercicio de “aprender de memoria”, y no interpretan los
contenidos; tanto como la falta de preparación y motivación de los
profesores de la asignatura, pues la enseñanza de la historia es una
responsabilidad compartida, y su alcance tiene un profundo carácter
social, político e ideológico, refirió.
Este es un tema de primordial importancia, pues tiene que ver con el
futuro de la nación, señaló,igualmente, la doctora GraziellaPogolotti,
presidenta de la Fundación Alejo Carpentier.
Agregó que es necesario asesorarse con psicólogos especializados,
para enfocar la historia de acuerdo con los distintos niveles de
enseñanza. A los niños pequeños, por ejemplo, hay que identificarlos con
los héroes cubanos, incluyendo elementos anecdóticos e imágenes, de
modo que la historia les parezca una aventura, destacó.
El trabajo ideológico fundamental consiste en que la historia ayude a
comprender la realidad que hoy vivimos; y verla como un proceso donde
hay contradicciones, y en el que intervienen diversos aspectos
(sociales, económicos, entre otros).
Durante el debate, Marta Uriarte García, diputada por Jatibonico
(Sancti Spíritus), puntualizó que para enseñar historia hace falta una
sola condición: ser un patriota. “Si hay que llorar en el aula, se
llora; si hay que reír se ríe. Porque la historia hace falta sentirla.
Podemos tener todos los soportes del mundo, pero la palabra del maestro
es insustituible”,expresó quien ha impartido, por más de 30 años, esa
asignatura.
Fuente: Tele Sur
Si olvidamos el pasado estaremos hipotecando el futuro
Por Yuniel Labacena Romero, en Juventud Rebelde.
Una declaración en
defensa de la historia patria aprobó este miércoles en La Habana la
Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos
de la Mujer del Parlamento cubano.
Una declaración sobre la importancia de conocer y defender la
historia patria y la responsabilidad que en ello tienen las nuevas
generaciones fue aprobada por los diputados que integran la Comisión de
Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer,
en su sesión de trabajo de este miércoles como parte de las actividades
previas del 7º. Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura
de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Luego de un profundo debate acercade la enseñanza de la Historia y
cómo cautivar a niños, adolescentes y jóvenes, los diputados y diputadas
aseguraron en su declaración que ante el llamado de algunos a que
olvidemos el pasado, «defendemos la herencia legada por nuestros padres y
abuelos y continuamos la obra de aquellos bisoños rebeldes que no
dejaron morir al Apóstol en su centenario y nos regalaron una revolución
victoriosa el 1 de enero de 1959».
En otra de sus partes, la Declaración reconoce que sin un pleno
conocimiento de sucesos, contradicciones y figuras que han impregnado
una huella en la definición de la nacionalidad y nación cubanas, no
podría entenderse el rumbo que hoy nos estamos proponiendo, para
construir un socialismo próspero, sostenible y democrático. Y es
preciso recordar a nuestro Héroe Nacional José Martí cuando, desde su
inmensa altura ética, expresó: «la prosperidad que no está subordinada a
la virtud avillana y degrada a los pueblos: los endurece, corrompe y
descompone».
Por último, el documento aprobado por los parlamentarios fija
posición de principios: «Las nuevas generaciones no defraudaremos la
confianza depositada en nosotros. Con la guía de Fidel y Raúl seguiremos
el sendero que nos conducirá a más verdades y sueños realizados. Y lo
haremos con la savia acumulada, el ejemplo de los héroes y mártires y la
certeza infinita de que si olvidamos el pasado estaremos hipotecando el
futuro».
Documental “Community Doctors” ofrece claves sobre Escuela
Latinoamericana de Medicina (ELAM) en Cuba. La Escuela Latinoamericana
de Medicina (ELAM) en Cuba ofrece becas a estudiantes de escasos
recursos de EE.UU., América Latina, el Caribe, Africa y Asia.
Aparte de viajes y mojitos al aire libre, el nuevo capítulo de
apertura entre EE.UU. y Cuba permitiría que más estadounidenses de
bajos recursos puedan lograr en la isla su sueño de ser médico sin el
peso de una astronómica deuda.
El costo promedio de una carrera de medicina de cuatro años en EEUU
fue de $278,455 en escuelas privadas y de $207,866 en universidades
públicas en 2013, según la Asociación de Escuelas de Medicina de EE.UU.
(AAMC).
Ese alto costo aleja el sueño de ser médico a estudiantes de escasos
recursos en EE.UU. pero, en el marco de la “diplomacia médica” de Cuba,
la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), sirve de “imán” de
miles de estudiantes de EE.UU., Latinoamérica, el Caribe, Africa y
Asia.
Desde 1999, la ELAM da becas gratuitas para estudiar medicina
–completamente en español-, a cambio de que, al concluir el programa de
siete años, los estudiantes se comprometan a practicar su profesión u
ofrezcan sus servicios en comunidades marginadas.
Se trata de una apuesta en la que todos ganan: los estudiantes
minoritarios de EE.UU. adquieren su título de doctor sin caer en la
ruina financiera, y Cuba atrae buena prensa por sus logros en el área de
salud.
Según datos oficiales, cerca de 25,000 médicos de 84 países han
egresado de la ELAM. En EE.UU., 25 graduados de la escuela ahora ejercen
medicina en Nueva York, California, Nuevo México, Mississippi,
Louisiana, Illinois, Ohio y Georgia.
Lecciones de Cuba
El documental “Community Doctors”, realizado por Kunle Ekunkonye,
describe en una hora y 40 minutos el éxito de la ELAM, en un país donde
las farmacias y hospitales con frecuencia muestran estantes vacíos pero
donde también, gracias al “ingenio y la resiliencia”, los doctores
hacen más con menos.
En entrevista exclusiva con este diario, Ekunkonye explicó que el
documental pretende educar a la opinión pública sobre el sistema de
salud en Cuba, que “consigue resultados similares, y en algunos casos
mejores que los nuestros en EE.UU.”, con una fracción del gasto.
Según el documental, EEUU gastó $3,4 billones en cuidado de salud en
2014 pero sigue aquejado de disparidades sociales en los indicadores de
salud.
“Ellos (las autoridades cubanas) gastan una infracción, así es que
algo están haciendo de lo que podemos aprender…hacen énfasis en la salud
preventiva, tienen doctores en todos los barrios y educan a la gente
en temas de cuidado de salud”, observó Ekunkonye.
“Espero que el documental despierte conciencia sobre lo que podemos
hacer en el área de salud, si se aborda desde otras perspectivas para
lograr una población saludable, y para fomentar una mayor colaboración
entre ambos países”, subrayó Ekunkonye, licenciado en Ciencias de
Computación de la Florida International University (FIU).
La idea del documental surgió tras un viaje que Ekunkonye hizo en
2012 para visitar a su hermano, que participaba en el programa.
Su mayor sorpresa en ese viaje, dijo, fue encontrar a “gente
generalmente feliz, saludable, y llena de energía”, pese a problemas de
recursos.
El documental ha sido difundido en unos momentos en que EE.UU.
afronta una escasez de doctores y enfermeras, y el propio futuro de
“Obamacare” ocupa un lugar dominante en la campaña presidencial: la
demócrata Hillary Clinton defiende la reforma de salud de 2010 ideada y
promulgada por el presidente Barack Obama, mientras que el republicano
Donald Trump ha prometido eliminarla.
Altibajos en Cuba
Ekunkonye reconoce que el sistema de Cuba es blanco de críticas y
que “en algunos casos, los pacientes tienen que llevar sus propias
colchas y otras cosas al hospital, porque no tienen todos los recursos”,
una situación agravada, según indicó, por el embargo.
Por otro lado, enfatizó que el sistema también se ha apuntado importantes logros, como el desarrollo de una nueva vacuna (CIMAVax) y tratamientos contra el cáncer del pulmón, que pronto podrían beneficiar a pacientes en EEUU.
Alrededor de 5,000 pacientes con cáncer del pulmón en todo el mundo
ya han recibido la vacuna, suministrada una vez al mes en el hombro y
que tiene un costo de hasta $2 por dosis.
La vacuna no es una milagrosa cura contra el cáncer pero logra
asfixiar los tumores, prolonga la vida de los pacientes y tiene mínimos
niveles de toxicidad, según el oncólogo Kelvin Lee, del Instituto de Cáncer Roswell Park, que lidera las pruebas clínicas en EE.UU.
Las becas de la ELAM no cubren gastos relacionados con el traslado
hacia y desde Cuba, materiales de estudio, y la preparación y los
exámenes de licenciatura médica de EE.UU. (USMLE), pero el grupo
humanitario IFCO/Pastors for Peace ofrece becas para esos costes.
El documental entero puede verse aquí, y los estudiantes extranjeros pueden obtener información sobre estadísticas y requisitos de ingreso en la ELAM en su página web.
Despreciando los poderes económicos, políticos e imperialistas la Memoria Histórica, marginada a los ámbitos académicos o parlamentarios.
Negada en las aulas, en la calle, en la sociedad. Es tiempo de recuperación de la Memoria evolutiva que en España supuso la República de Trabajadores. Esa forma de gobierno, que con sus libertades, con el apoyo de la población hizo posible que los niños y las mujeres tuvieran sus derechos sociales, educativos y de voto.
Para las "Democracias Imperialistas Occidentales" la República Española era peligrosa, por su ejemplo de ascenso del Socialismo entre la población.
Después de comprobar el boicot de esas "Democracias" al Estado Español, solamente la Unión Soviética acudió para ayudarla, tanto en técnicos, material y pertrechos.
Pero la Memoria Histórica sigue arrinconada. El golpe criminal militar del 18 de Julio provocó 1 millón de muertos y 500.000 exiliados, dando una patada a la soberanía del pueblo, que quería un régimen más democrático, social e igualitario, ponía freno a las imposiciones de la Iglesia y los terratenientes, acabando con la Monarquía corrupta.
En el año 78, tras las imposiciones de las fuerzas herederas del franquismo, han vuelto al pasado, vivimos al margen de un Estado más igualitario, solidario y democrático. ¿Hasta cuando seguirá la sombra del terror del 18 de Julio?
Por Victor Arrogante (Liverdades).
Se
cumplen 80 años del inicio de la Guerra Civil. Un acontecimiento que, a
pesar del tiempo transcurrido, tiene gran trascendencia en la vida
política y social española. No es por nostalgia, porque yo no había
nacido. Es por hacer un ejercicio de memoria histórica. Todos los
miembros de la familia que vivieron aquellos acontecimientos han
fallecido de muerte natural; salvo mis abuelos paternos, que fueron pasados por las armas de Franco, ante un paredón en Toledo.
Oigo las
botas contra el empedrado, los gritos y empujones, los culatazos de los
fusiles sobre sus espaldas. Veo la cara perpleja y asustada de mi abuela
Antonia Arrogante, embarazada, y las caras descompuestas por el odio de
los sacadores. Oigo el sonido seco de las descargas de los fusiles y el
taac, taac de los tiros de gracia junto a un paredón en la vega del
Tajo.
Las
elecciones celebradas el 16 de febrero de 1936 dieron la victoria al
Frente Popular, con 257 diputados. Estaba formado por los principales
partidos republicanos y de izquierda. El primer gobierno de la República
en 1931, pretendió modernizar el país y promover la justicia social, objetivos que el gobierno del Frente Popular retomó.
Antes de constituirse las Cortes, Portela Valladares, reconoció la
victoria del Frente Popular y entregó el poder a los vencedores
legítimos, dando paso a un Gobierno presidido por Manuel Azaña. La
situación en España cada vez era más tensa y se reflejaba en las
discusiones de las Cortes, centradas sobre todo en el orden público. El
12 de julio fue asesinado el teniente Castillo por grupos armados de la derecha y al día siguiente, el diputado ultraderechista Calvo Sotelo,
fue asesinado en una camioneta de la Guardia de Asalto. Todo estaba
preparado desde hace tiempo y finalmente, los días 17 y 18 de julio,
estalló la sublevación militar en Marruecos.
Como cada año, quiero hacer memoria sobre lo que significó el golpe de Estado
del 18 de julio, que al fracasar, dio lugar a la Guerra Civil, que se
prolongó hasta marzo de 1939 y con la victoria de los llamados
«nacionales», una dictadura que duró más de cuarenta. La conspiración
militar se puso en marcha nada más formarse el gobierno de Azaña, tras
la victoria del Frente Popular. En la calle estaba cantado, en los
despachos era conocido y los cuarteles eran hervidero de conspiradores.
El golpe de
estado se dio contra la legitimidad de la República. Políticamente fue
antidemocrático; jurídicamente anticonstitucional; socialmente
conservador y tradicionalista; espiritualmente clerical; ideológicamente
totalitario; económicamente capitalista; militarmente absolutista; y
moralmente inhumano. El plan comprendía una acción de fuerza militar,
desde diferentes puntos de España y África; una colaboración religiosa y
una acción social, que debía poner en juego a la banca, la judicatura,
la industria, y a grupos políticos de acción violenta, como así ocurrió.
El brazo
ejecutor fueron militares desleales a su juramento en defensa de la
República y uno civiles que tenían un papel fundamental para que
triunfase. Estaban implicados, militares desleales, falangistas,
monárquicos, la derecha conservadora más reaccionaria y la iglesia
católica, que habían oprimido al pueblo durante siglos. No fue «un golpe
doméstico», sino que contó con la Italia fascista y la Alemania nazi,
quienes jugaron un papel determinante para el triunfo del golpe, con el
suministro de armas.
El
comandante general de Canarias Francisco Franco, en Santa Cruz de
Tenerife, a las cinco y cuarto horas del día 18 de julio, leía su Manifiesto de Las Palmas:
«¡Españoles!: A cuantos sentís el santo amor a España, a los que en las
filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el
servicio de la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos
hasta perder la vida, la Nación os llama a su defensa». Franco, se dirigió a los generales del ejército reclamando su apoyo
y sólo se sublevó un general de los ocho capitanes generales que
mandaban las ocho regiones militares. Del total de veintiún oficiales
generales de mayor graduación, diecisiete permanecieron fieles al
Gobierno de la República y tan sólo cuatro se sumaron al alzamiento. Los
seis generales de la Guardia Civil se mantuvieron fieles al Gobierno,
como así el comandante en jefe de la aviación. Del total de 59 generales
de brigada, 42 se mantuvieron fíeles a la República y 17 se sublevaron
contra ella. Franco tenía en su contra a la mitad del Ejército. Hizo
fusilar a los dieciséis generales que no pudieron abandonar a tiempo el
territorio. Nunca jamás se había vertido tanta sangre de jefes militares
de alta graduación. Franco dejó ver su perfil asesino, como sus
intenciones genocidas contra la población civil.
El 17 de julio, la insurrección militar se inició en Melilla
y se extendió al conjunto del protectorado de Marruecos. El 18 y 19, el
golpe se extendió por la península y los archipiélagos. El gobierno de
Casares Quiroga reaccionó con lentitud ante los acontecimientos. El
golpe triunfó en Galicia, Castilla y León, Navarra, con el general Mola
en Pamplona; Andalucía Occidental, con Queipo de Llano en Sevilla,
Baleares, excepto Menorca, con el general Goded que después se desplazó a
Barcelona para ponerse al frente de la insurrección. En Canarias,
Franco, tras asegurar el triunfo del golpe en el archipiélago, se
desplazó a Marruecos el día 19 para ponerse al frente del ejército de
África. Con todo, el golpe fracasó.
Fracasó en
Asturias, Cantabria y parte del País Vasco, donde el PNV colaboró con la
República. Cataluña, Levante, Madrid, Castilla la Mancha, Murcia y la
zona oriental de Andalucía. Los fracasos más graves tuvieron lugar en
Madrid, donde el presidente Giral entregó armas a las milicias obreras.
También en Barcelona, donde la colaboración de los obreros de la CNT con
la Guardia Civil y la Guardia de Asalto abortó la insurrección. En
general, la sublevación no tuvo apenas respaldo popular y se basó en las
fuerzas militares insurrectas. La capacidad de movilización obrera y el
papel de la Guardia Civil fueron claves para el resultado final del
golpe en cada zona del país.
La fecha de
inicio del golpe de Estado, nada tuvo que ver con el asesinato de Calvo
Sotelo como se ha dicho. Todo estaba previsto con antelación, ligado a
los contratos de compra de armas y al apoyo italiano prometido. El golpe
tampoco «pretendía acabar con ninguna insurrección armada en marcha»,
porque no la había; sino eliminar las reformas abordadas durante el
primer bienio republicano (agraria, laboral, militar y de la enseñanza) y
defender la unidad de España. Ninguna organización republicana u obrera
«tenía el propósito de subvertir el orden constitucional» en la
primavera de 1936. Tampoco había en marcha ninguna intervención de la
URSS en España. Antes del golpe, no había un estado de «violencia
revolucionaria o de terror rojo», no había ninguna dinámica de
exterminio ni de «liquidación de los enemigos de clase» y no se
asesinaba a las «gentes de orden». El fracaso parcial del golpe llevó a
la división del territorio en dos zonas al inicio de la guerra. La
guerra fue el pistoletazo de salida de la más grande hecatombe padecida
por la humanidad: la Segunda Guerra mundial. (Los mitos del 18 de julio,
coordinado por Francisco Sánchez Pérez).
La República
no fue un fracaso que «conducía inexorablemente a una guerra», sino que
fue destruida por un golpe militar, con la connivencia de países
extranjeros y que, al no triunfar en buena parte del territorio, se
encaminó de forma irremediable a una guerra civil. La pretensión de cada
grupo social y estamento rebelde era la defensa de sus propios
intereses. La aristocracia pretendía la conservación del rango y los
privilegios; los capitalistas, la libertad de explotación de los
trabajadores y la defensa a ultranza de la propiedad; la iglesia, la
anulación de las disposiciones que habían mermado sus fueros; los
terratenientes e industriales, impedir la reforma agraria y la
intervención obrera en las empresas; la prensa de derechas, el derecho a
crear opinión y defender el negocio; los militares, profesionales,
burócratas y burgueses, la restauración de un orden rígido y autoritario
que respetase el escalafón, la jerarquía, la antigüedad y las
prebendas. Los vencedores establecieron una dictadura para perpetuar sus
intereses y la mantuvieron mediante la represión y la violación de los
derechos humanos.
Los
militares sublevados ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor
entrenadas, al poder económico a su favor, estaban más unidos que el
bando republicano y los vientos internacionales del nazismo soplaban a
su favor. En la larga y cruel dictadura de Franco reside, la gran excepcionalidad de la historia de España del siglo XX.
Fue la única dictadura, junto con la de Salazar en Portugal, creada en
la Europa de entreguerras que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.
Muertos Hitler y Mussolini, Franco siguió treinta años más. El lado más
oscuro de esa guerra civil europea, de ese tiempo de odios, que acabó en
1945, tuvo todavía larga vida en España. (Golpe de Estado, guerra civil
y política de exterminio. Julián Casanova).
En este 80 aniversario del golpe militar franquista, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica invita a los plenos municipales
a llevar a cabo declaraciones institucionales de rechazo al golpe de
Estado, al establecimiento de la dictadura y a cualquier forma del
ejercicio de la política que trate de imponer por la fuerza ideas y
creencias. En España hay contabilizadas 2.420 fosas del franquismo.
La Ley de Memoria Histórica, encargó al Ministerio de Justicia
centralizar su archivo y actualizar los datos. Cuando el Partido Popular
llegó al poder en 2011, se olvidó del archivo y dejó de estar
actualizado, lo que da cuenta del drama que hay detrás de las fosas
franquistas.
A día de hoy, 114.226 personas permanecen desaparecidas en fosas comunes. En su memoria. Nunca más.