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16 de agosto de 2026

Hace 81 años, el pueblo coreano se liberó de los imperialistas japoneses

Por la AAHS, sobre la crónica de KFA, Euskal Herria. Materiales publicados por la Agencia ACNC.

A pesar de las operaciones de los ejércitos anglo-norteamericanos en la cuenca del océano Pacífico, el Mando japonés seguía manteniendo en 1945 contra la Unión Soviética la principal agrupación de sus tropas terrestres, dislocada en el territorio de Manchuria, Corea, Sur de Sajalín y las islas Kuriles.

A fin de disponer de una dirección más operativa se formó el Alto Mando de las tropas soviéticas en el Extremo Oriente. Se nombró comandante en jefe al mariscal  A. Vasilevski, y miembro del Consejo Militar, al general I. Shikin. El 8 de agosto quedaron formados en el Extremo Oriente tres frentes: El de Transbaikalia y los 1.º y 2.º del Extremo Oriente. En total, los tres frentes contaban con 80 divisiones de ellas, dos de tanques. Los efectivos de las Fuerzas Armadas de la URSS en el Extremo Oriente se cifraban en más de 1.500.000 hombres, más de 26.000 cañones y morteros, más de 5.500 tanques y cañones autopropulsados y más de 3.800 aviones de combate.

Las tropas del frente de Transbaikalia, en una poderosa ofensiva, alcanzaron el 19 de agosto las regiones centrales del Nordeste de China. En la mañana de ese día, empezaron a entregarse en masa los soldados y oficiales nipones. A fin de acelerar la capitulación e impedir el desmantelamiento de fábricas y la salida y destrucción de bienes materiales, en las principales ciudades del Nordeste de China, de Corea y de la península de Liaotung se efectuaron desembarcos aéreos: 

El 19 de agosto en Shenyang, Changchung y Kirin, el 22 de agosto en Puerto Arturo y Talien y el 24 de agosto en Pyongyang. Con este mismo fin se formaron pequeñas y bien dotadas unidades móviles soviéticas. A continuación de los desembarcos aéreos en esas ciudades entraron los destacamentos móviles y, después, el grueso de las fuerzas de los ejércitos. Las tropas del 6.º ejército acorazado de la Guardia y del 39.º ejército fueron llevadas por ferrocarril a Puerto Arturo y Talien.

El gran líder, camarada Kim Il Sung, pronuncia un discurso en la manifestación masiva de ciudadanos de Pyongyang celebrada en bienvenida por su regreso triunfal en octubre de 1945.


En el territorio liberado se llevó a cabo el desarme y la recepción de las tropas japonesas capituladas. Formáronse comandancias presididas por oficiales soviéticos. La población china prestó su concurso a las unidades del Ejército Rojo para aniquilar a las pequeñas guarniciones enemigas que se resistían aún e implantar el debido orden en ciudades y pueblos. La capitulación continuó hasta el 30 de agosto. Al mismo tiempo que atacaron en Manchuria, las tropas soviéticas llevaron a efecto las operaciones de Sajalín y de las Kuriles.

En el Sur de Sajalín operó el 56 cuerpo de fusileros del 16.º ejército (general L. Cheremísov). Allí, la ofensiva se inició el 11 de agosto con la ruptura de la defensa de la zona fortificada de Koton. El 25 de agosto, la 88.ª división de infantería japonesa que la defendía, sufrió una completa derrota. La parte sur de Sajalín fue liberada.

La operación de las Kuriles, la realizaron las tropas de la Zona de Defensa de la Flota del Pacífico. Los cruentos combates duraron varios días. El 23 de agosto capituló la guarnición japonesa que se prolongó hasta el 1 de septiembre.

Así terminó la campaña de las Fuerzas de la URSS en el Extremo Oriente. 

En veintitrés días destruyeron por entero al ejército de Kwantung y liberaron el Nordeste de China, Corea del Norte, el sur de Sajalín y las islas Kuriles. Durante este tiempo, el enemigo perdió más de 677.000 soldados y oficiales, entre ellos unos 84.000 muertos. Las tropas soviéticas hicieron un gran botín. Solo las fuerzas del frente de Transbaikalia y del primer frente de Extremo Oriente se apoderaron de más de 3.700 cañones, morteros y lanzagranadas, 600 tanques, 861 aviones, unas 12.000 ametralladoras, más de 2.000 automóviles, unos 13.000 caballos, 679 depósitos diversos y de otros muchos trofeos que, en su mayor parte fueron entregados al Ejército Popular de Liberación. 

Esta derrota fue la mayor de los imperialistas nipones en toda la segunda guerra mundial. Las bajas totales del Ejército Rojo se cifraron en unos 32.000 hombres.

El pueblo soviético expresó su profunda gratitud por las hazañas bélicas de sus hijos. El Presidium del Soviet Supremo de la URSS instituyó la medalla «Por la victoria sobre Japón»

Muchas unidades y buques fueron condecorados con órdenes de la URSS. El mariscal de la Unión Soviética R. Malinovski (veterano de la guerra de España) y 86 generales, almirantes, oficiales, sargentos, soldados y marineros recibieron el título de Héroe de la Unión Soviética. A más de 308.000 combatientes soviéticos se les distinguió con órdenes y medallas militares. El mariscal de la URSS A. Vasilevski, fue condecorado con la segunda Estrella de Oro de Héroe de la Unión Soviética.

En la URSS, el 3 de septiembre fue declarado Día de la Victoria sobre Japón.

Celebrando el 81.° aniversario de la Liberación de Corea

El estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, recorrió el día 14 el Monumento a la Liberación, en ocasión del aniversario 81.º de la Liberación de la patria.

Ante el Monumento estaba enfilada la Guardia de Honor del Ejército Popular de Corea. Se interpretaron los himnos nacionales de la Federación de Rusia y la República Popular Democrática de Corea. Mientras resonaba la música de la ocasión, quedó depositada una ofrenda floral en nombre del camarada Kim Jong Un.

En su cinta se leían las siguientes inscripciones: "No olvidamos los méritos de los mártires del ejército soviético".

El Secretario General del PTC rindió el sublime tributo a los mártires del ejército soviético que lucharon con valentía por la causa de liberación del pueblo coreano encaminada a lograr la libertad y la independencia del país. Destacó que la excelente historia y tradición entre Corea y Rusia y sus lazos consanguíneos constituyen hoy el fundamento principal e inagotable fuerza motriz de las relaciones bilaterales de amistad y cooperación.

En el Cementerio de los Mártires revolucionarios, el camarada Kim Jong Un dijo: 

... que sirven para el patrimonio ideo-espiritual, y la noble herencia revolucionaria, a ser mantenidos de generación en generación. El firme espíritu independiente, y las proezas inmortales de los revolucionarios de la primera generación, quienes salvaron el país y la nación, y rescataron la dignidad mediante la ensangrentada resistencia, llevándose la noble misión por el destino de la patria y los descendientes.

Prosiguió... que el ideal hermoso al comunismo, la firme convicción revolucionaria y el indoblegable espíritu de lucha de los combatientes revolucionarios antijaponeses, inspiran hoy la eterna vitalidad a la trayectoria de lucha de nuestro pueblo, que construye una potencia próspera a que aspiraban tanto los mártires.

Confirmó que saldrá siempre victoriosa la causa del gran pueblo coreano, que continúa generación tras generación el espíritu revolucionario, y la noble concepción de vida de los combatientes.

A continuación, el camarada Kim Jong Un estuvo al frente de la lápida de recordación de los mártires revolucionarios antijaponeses. Se guardó un minuto de silencio tras depositar una ramo de flores ante la lápida, como testimonio de reverencia a los mártires revolucionarios antijaponeses conocidos o desconocidos, que hicieron el mayor aporte a la realización de la causa histórica de liberación de la patria. Fiel apoyo a la idea de la Construcción del Socialismo, bajo la dirección del gran Líder, camarada Kim Il Sung.

Pasando revista al grupo escultórico de tres personas que describe la lucha heroica de los miembros del Ejército Revolucionario Popular de Corea, y la lápida con inscripciones de nombres de numerosos mártires, señaló: 

... que sus figuras y méritos enorgullecedores, están guardados en los anales aunque los restos mortales de quienes ofrendaron la juventud a la revolución en aras de rescatar la dignidad y libertad de la patria y el pueblo, se dispersaron en los lugares desconocidos.

La nueva vida que trajo la liberación

El 15 de agosto de 1945, el pueblo coreano puso coto a la dominación colonial de decenas de años del imperialismo japonés, y acogió la liberación de la patria. Ello se debió a que para alcanzarlo, el gran Líder camarada Kim Il Sung desplegó y condujo a la victoria la lucha armada contra los agresores nipones.

La liberación del país proporcionó muchos beneficios a los coreanos.

Se estableció el auténtico poder popular y se llevaron a cabo las reformas democráticas a favor suyo.

Como su primer eslabón se promulgó la Ley de la Reforma Agraria.

En aquel entonces, los agricultores ocupaban la mayoría de la población nacional. A ellos, que otrora fueron objetos de las humillaciones y desprecio a causa de no poseer propia propiedad a labrar, se les distribuyó gratis la tierra.  De esta manera se hizo realidad el viejo deseo de los campesinos de cultivar a sus anchas su tierra.

Se publicaron también una tras otra las leyes del trabajo, de la igualdad de los derechos del hombre y la mujer, y de la nacionalización de principales industrias.

Gracias a tales medidas democráticas y populares, los campesinos y trabajadores se convirtieron en dueños de la tierra y fábricas, y hasta las mujeres que estaban humilladas por normas feudales, llegaron a gozar de la nueva vida, como dignas dueñas del país, con los mismos derechos que el hombre.

El régimen electoral popular y democrático, aseguró a nuestro pueblo la auténtica libertad política y derechos. Todos los ciudadanos llegaron a participar en la edificación del Estado, con el derecho a elegir y ser electo.

El pueblo coreano, hecho digno dueño del país, escribió en esta tierra la historia de la construcción de la nueva patria. Todo el pueblo se alzó en respuesta al discurso pronunciado por el gran Líder, Kim Il Sung, en ocasión de su retorno triunfal a la patria, en el que exhortó a hacer activo aporte a la edificación del país con la fuerza los que la tuviesen, con los conocimientos quienes los poseyeran, y con el dinero los que lo tuvieran.

La clase obrera de Kangson restauró en corto lapso de tiempo la acería, y sacó la primera colada en diciembre de 1945, aunque los japoneses cacarearon que con la fuerza y técnica de los coreanos sería imposible rehabilitarla en 10 años. 

Y los pyongyangneses concluyeron en 55 días, la tremenda obra de canalización del río Pothong, la que los imperialistas no pudieron acabar ni en 10 años, aun con la movilización de 3 millones de personas. Se inauguraron de manera sucesiva las fábricas y empresas, y los campesinos acogieron abundante cosecha.

El primero de octubre de 1946, nació la Universidad Kim Il Sung, primer centro de alto estudio en la nueva Corea.

Se transformaron tanto los trabajadores, como montes y ríos, y se rebosaron por doquier alegres risas y cantares.

Todo esto fue la muestra de la auténtica vida, que el pueblo experimentó junto con la liberación nacional, y la orgullosa fisonomía de la nueva Corea.

Fuentes:

https://canarias-semanal.org/art/36358/la-apoteosica-ofensiva-del-ejercito-rojo-en-asia

Instituto de marxismo-leninismo de Moscú.


Korearen Askapenaren 81. urteurrena ospatu dute / Celebran el 81° aniversario de la Liberación de Corea - amistadhispanosovietica@gmail.com - Gmail


1 de mayo de 2026

Primero de Mayo y marcha Juvenil en Corea


Por la ACNC, recogido por la Asociación de Amistad Hispano Coreana en Euskadi (KFA Euskalerría)

Maiatzaren Lehena eta Gazte martxa Korean

Los periódicos centrales coreanos publicaron hoy en sus ediciones, las 

editoriales en homenaje al aniversario 136° del Primero de Mayo, Día 

Internacional de los Trabajadores. Además, tuvo lugar en la noche 

del 30 de abril, en la Plaza Kim Il Sung, la velada y la marcha con 

antorchas encendidas «Hasta el fin, en pos del Comité Central del 

Partido» de los jóvenes y niños escolares.


El Primero de Mayo es la fiesta significativa, en que se manifiesta 

plenamente el espíritu revolucionario de los trabajadores coreanos, que 

crean los milagros y cambios seculares, superando las pruebas de toda 

índole, bajo la guía de gran Partido, señala el diario Rodong Sinmun y 

prosigue:

Recibiendo beneficios socialistas cada día más crecientes, y teniendo 

presente la gratitud del Partido y del Estado, los trabajadores coreanos 

dedican toda su entereza para la prosperidad de la patria.


Los trabajadores coreanos se percatan del ambicioso proyecto del 

Comité Central del Partido, en sus ideas y lineamientos, y el pueblo coreano 

es el sujeto activo que cumple sin falta todas las decisiones del Partido.



Con las armas poderosas de la ideología Juche, y las creaciones simbólicas de

la época, está impregnada la fidelidad infinita de los trabajadores coreanos.

Las bases de desarrollo independiente de la economía nacional, y el crecimiento 

vertiginoso de la producción agrícola, dan testimonio del patriotismo de los 

obreros y trabajadores agrícolas.



Gracias a ellos se ha iniciado nueva corriente de desarrollo integral, y 

se ha preparado una firme garantía, capaz de saltar a la etapa más elevada.



Al tener a los trabajadores fieles y patrióticos, el Partido del Trabajo de 

Corea se hace más fuerte, y el socialismo coreano sale siempre victorioso.



El periódico Minju Joson subraya, que la gran historia del milagro y la 

transformación, se llevará adelante por los trabajadores de la Corea de  

la ideología Juche, quienes hacen esfuerzos sinceros por la prosperidad de la

patria, bajo la dirección revolucionaria del estimado camarada Kim Jong Un.



Velada y marcha con antorchas juvenil



Por la víspera del Primero de Mayo, salieron a la tribuna de la Plaza 

Kim Il Sung, los camaradas Kim Jae Ryong y Ri Il Hwan, miembros del 

Presidium del Buró Político y secretarios del CC del PTC, Ju Chang Il, 

miembro del BP y secretario del CC del PTC, Kim Song Gi, miembro del 

BP del CC del PTC y jefe de la Dirección Política General del Ejército 

Popular de Corea, los directivos del CC de la Unión de la Juventud 

Patriótica Socialista, y los ejemplares cuadros juveniles.



Se distinguían en los asientos para invitados y espectadores, los 

participantes en el 11º Congreso de la UJPS, los jóvenes y estudiantes 

de esta capital, y los integrantes del grupo de felicitación de la Unión de 

Jóvenes Coreanos en Japón, el de la Asociación de Jóvenes Coreanos 

en China, y el grupo de visita a la patria de los graduandos de la 

Universidad Coreana de la Asociación General de Coreanos en Japón 

(Chongryon).



Cuando se interpretaba la canción «Por tener al Partido», y se lanzaban 

las salvas hacia el cielo nocturno de la plaza, comenzó la velada dedicada

al gran conclave de los jóvenes.



La canción «Padre afectuoso» llevó al clímax el ambiente de velada,

reflejando la veneración infinita al estimado padre Mariscal Kim Jong Un, 

quien forma a los jóvenes como héroes de la época con su amor y 

benevolencia, practicando la política de dar primacía a la población 

juvenil.



Todos los participantes siguieron bailando, coreando el himno de todo 

el pueblo, con el gran orgullo y felicidad de glorificar su juventud, en el 

regazo del gran padre.



La velada terminó con la interpretación de la canción «Somos coreanos».



Acto seguido, se inició la marcha con antorchas.



Mientras se interpretaba la canción revolucionaria «Oda al General 

Kim Jong Un», las columnas juveniles entraron en la plaza formando 

las letras «vanguardista», siguiendo a las que describen el nombre 

respetable del estimado padre Mariscal Kim Jong Un.



También pasaron las filas, que describían las letras alusivas al 

ímpetu vigoroso de los jóvenes de la gran época de Kim Jong Un, 

tan decididos a empeñarse al frente de la sagrada lucha por la 

prosperidad de la República, tomando el patriotismo y la fidelidad al 

Partido y la revolución, como poste de la convicción y como bandera 

de creaciones y proezas.



El emblema del PTC y las letras «Unión de la Juventud» y «Hasta el 

fin en pos del Comité Central del Partido», aparecidos en la plaza, 

demostraron la convicción y voluntad de los mozos de la marcha hasta 

el fin, por el camino de la causa jucheana levantando en alto la 

antorcha de la revolución, bajo la guía del PTC que se responsabiliza 

del destino y futuro de los jóvenes de todo el país.



Todos los participantes gritaron a toda voz las consignas alusivas a 

sus determinaciones de ser vanguardistas, infinitamente fieles al 

Mariscal, y se lanzaron de nuevo fuegos artificiales.


15 de diciembre de 2025

Kim Jong Un inaugura el Hospital de Kusong y anuncia la construcción de 20 hospitales modernos anualmente

 La foto, publicada, el 9 de septiembre de 2025, por la KCNA, muestra al líder norcoreano, Kim Jong-un, inspeccionando la obra de construcción de un nuevo hospital regional moderno, el día previo, en la provincia de Pyongan del Norte. (Uso exclusivo dentro de Corea del Sur. Prohibida su distribución parcial o total)

Por ACNC y Agencia de Noticias Yonhap, a través de la publicación de la KFAEH (Asociación de Amistad con Corea en Euskal Herria).

En virtud de la firme concepción sobre el pueblo y el espíritu de servicio total a él del Partido del Trabajo de Corea que impulsa con dinamismo la revolución de la industria local y la otra sanitaria presentando como primer asunto estatal la seguridad de vida y el fomento de la salud del pueblo, se levantan una tras otra las muestras de prosperidad.

Se cumplió exitosamente la tarea anual del segundo año de la ejecución de la política 20×10 de desarrollo local que anticipa el futuro radiante de la construcción de la sociedad ideal socialista, hecho que infunde a todo el país la animación y alegría.

En tal circunstancia, la ciudad de Kusong de la provincia de Phyong-an del Norte acogió con significación la inauguración del avanzado centro de asistencia médica que contribuirá al fomento de la salud de los habitantes regionales.

Es otro producto orgulloso de nueva época de desarrollo local el Hospital de la Ciudad de Kusong levantado gracias a la voluntad inconmovible y la guía directa del estimado camarada Kim Jong Un quien con el cambio sustancial de las localidades, hace a toda la población del país disfrutar de las condiciones de vida más civilizada y feliz y beneficiarse de la salud pública moderna.

Tuvo lugar el 13 de diciembre con solemnidad la ceremonia inaugural del Hospital de la Ciudad de Kusong, en virtud de la política 20×10 de desarrollo local.

La sede del acto estaba llena del orgullo y dignidad de los constructores que apoyan con la abnegación laboral la labor deseosa del Comité Central del Partido y la emoción y júbilo de los ciudadanos que gracias a la benevolencia del Partido disfrutarán del servicio médico avanzado.

El estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, asistió al acto de inauguración.

Cuando llegó él, estallaron las estruendosas aclamaciones "¡Viva!".

Todos los reunidos rindieron el más profundo agradecimiento al camarada Kim Jong Un quien deja las huellas de gran abnegación por abrir cuanto antes la era de prosperidad en que todo el pueblo lleva una vida acomodada y civilizada, subordinando todos asuntos del país al pueblo.

Tomaron parte en la ceremonia los participantes en el 13º Pleno del 8º Período del Comité Central del PTC y los constructores, así como los funcionarios de los organismos del Partido y el Poder y las instituciones sanitarias y los trabajadores, de la provincia de Phyong-an del Norte y la ciudad de Kusong.

El discurso inaugural estuvo a cargo de Ri Il Hwan, miembro del Buró Político y secretario, del CC del PTC.

Por el encargo del CC del Partido, el orador extendió el cordial saludo de agradecimiento a los diseñadores, constructores, funcionarios interesados y trabajadores que apoyaron con la práctica creadora infalible el deseo del Partido por brindar a todos los habitantes de la ciudad de Kusong un excelente establecimiento sanitario en que está materializado el carácter popular de la salud pública socialista.

También felicitó calurosamente a los ciudadanos que llegaron a disfrutar de una vida más civilizada con la inauguración del moderno establecimiento sanitario, y a los médicos y empleados que trabajarán en nuevo centro de trabajo.

Se refirió a que este hospital que se inaugurará después del Hospital del Distrito de Kangdong que mostró el aspecto completamente nuevo del nosocomio local, se ha edificado excelentemente cristalizando el proyecto y los principios del Partido sobre la construcción del hospital de nueva época.

Gracias a la sabia dirección del Partido en aras de asentar un nuevo cimiento de la salud pública local, se ha logrado ya en el primer año el cambio de nivel mundial en distintas localidades del país, y en este proceso se han captado los principios y la metodología de la edificación de los hospitales que se levantarán en todas las ciudades y distritos y se ha preparado una base capaz de llevar adelante la modernización sanitaria con la suficiente capacidad de llevarlo a feliz término y la confianza en sí mismo, subrayó.

En los días en que se han logrado los resultados tan excelentes como ahora, convenientes a la demanda de la época y aplaudidos por el pueblo, están impregnados mayores esfuerzos mentales y físicos del gran Padre, subrayó y recordó la abnegación del camarada Kim Jong Un quien vino preparando una tras otra las bases considerando la construcción de la capacidad sanitaria como sagrada empresa para la protección de vida y salud del pueblo.

Los modernos hospitales levantados en todas partes del país devienen las preciosas cristalizaciones de la política de dar prioridad a las masas populares, que se pueden determinar y alcanzar sólo por nuestro Partido y Estado que subordinan todos los asuntos de la vida social del Estado al trabajo de fomentar la salud y el bienestar del pueblo, puntualizó.

Cuando ejecutamos con audacia y tenacidad las tareas de la revolución sanitaria dando más auge a los éxitos de hoy, la salud pública del país representará seguramente la imagen verdadera de la Corea socialista, aseveró y exhortó a dedicar toda la sabiduría y pasión patrióticas con la firme convicción en la justeza y vitalidad de nuestras políticas partidistas para adelantar el futuro de la potencia próspera donde el pueblo viva felizmente.

El camarada Kim Jong Un cortó la cinta inaugural del Hospital de la Ciudad de Kusong.

Se lanzaron los fuegos artificiales al cielo de la sede de la ceremonia inaugural en que se abre un cuadro inmortal a registrarse en la trayectoria incesante del cumplimiento de la revolución de salud pública de nueva época, y subieron muchos globos adornando el cielo de diciembre significativo.

Todos los participantes vitorearon con infinita veneración y orgullo de tener como padre de la gran familia socialista al gran Líder quien dispensa continuos beneficios a todo el pueblo del país.

El camarada Kim Jong Un formuló votos por la felicidad de los moradores regionales y el bienestar de sus familias agitando la mano a los participantes.

Y recorrió varios puntos del hospital.

Dijo que el Hospital de la Ciudad de Kusong muestra la voluntad del Partido de transformar y fortalecer las localidades y el aspecto de desarrollo incesante a ser logrado por la rama de la salud pública en conjunto, y constituye una noble creación que deja más claro el significado de 2025, año inicial de la revolución sanitaria.

Recordó que en el reciente Pleno de diciembre del CC del PTC, se decidió levantar a la vez los hospitales modernos en 20 ciudades y distritos desde el año próximo, a base de las experiencias adquiridas en la construcción de los ejemplares hospitales locales de este año.

Se presenta como problema más apremiante acelerar la labor para armar con las técnicas avanzadas a los funcionarios médicos, señaló y continuó que el fundamento en la revolución sanitaria es el problema de personal técnico y, para el fin, nos incumbe una tarea importante de reformar fundamentalmente el sistema de educación médica del Estado conforme a la realidad de nuestro país y tomar las medidas revolucionarias para formar a los especialistas de la rama sanitaria.

Enfatizó en la importancia de impulsar con habilidad y de manera ofensiva la labor de elevar el nivel clínico y la cualidad científica de los galenos y dilucidó las tareas importantes a ser tomadas por el Estado.

Y habló de la necesidad de elaborar las instrucciones normativas y establecer la garantía científica y técnica para que administren bien los modernos establecimientos y equipos médicos.

La administración del hospital constituye un importante asunto político para defender las políticas partidistas y la confianza del pueblo en el Partido, apuntó y prosiguió que el Hospital de la Ciudad de Kusong, una de las unidades modelos de la modernización sanitaria, debe crear las sobresalientes experiencias ejemplares del desarrollo de salud pública local en el proceso de administración.

Dijo que se levantó otro hospital digno de considerar como verdadero centro médico y es perfecta también la construcción, evaluando altamente a los constructores que demostraron con su trabajo abnegado la vitalidad de la política del Partido en materia de desarrollo de salud pública.

Agregó que la obra de impulsar enérgicamente la construcción de los hospitales de las ciudades y distritos considerándolo como tarea indispensable e importantísima de la ejecución de la política del desarrollo local deviene la opción más justa que nuestro Partido y Estado, responsables de la vida y salud del pueblo, no deben postergar ni un momento ni tienen derecho de aplazar, sino tiene que realizar sin falta.

Expresó su decisión y voluntad inconmovibles de asentar a toda costa la base de salud del país en un futuro cercano construyendo cada año los hospitales modernos en las 20 ciudades y distritos.

Mencionó que los miembros del órgano directivo central del Partido y otros cuadros y funcionarios a todos los niveles tienen que movilizarse en la materialización de la política del desarrollo local llevándose la posición de que desde ahora lo comienzan todo y desarrollar de manera equilibrada, acelerada y cualitativa todas las ciudades y distritos del país, para que los esfuerzos de hoy contribuyeran al cambio sustancial e integral de las localidades y la realización del grandioso ideal de la prosperidad estatal.

Los participantes en el acto recorrieron el hospital dispuesto de los modernos equipos y excelentes condiciones de servicio médico, sintiendo profundamente la grandeza, la veracidad y vitalidad de la original idea y dirección del camarada Kim Jong Un quien acelera la construcción de un Estado civilizado y poderoso con los nuevos cambios cualitativos en las localidades.

El acto inaugural del Hospital de la Ciudad de Kusong que adorna el año original de la histórica revolución de la salud pública sirve de un motivo significativo de exaltar el ímpetu y fervor de todo el pueblo del país que se levantó en la lucha para llevar a cabo los trabajos transformadores de la primera etapa hacia el desarrollo integral del socialismo y acoger el IX Congreso del Partido como cónclave de triunfadores y glorias.

Enlaces:

Kim Jong Un inaugura el Hospital de Kangdong en el camino de acabar con las diferencias del campo y la ciudad 

Kim Jong Un inaugura fábricas de industria ligera y el centro multifuncional cultural de Kangdong 


15 de agosto de 2025

«Prosperaremos y construiremos el comunismo deseado por los mártires revolucionarios», indicó Kim Jong Un en el 80º aniversario de la Liberación

 Por KFAE. ACNC

Todo el pueblo del país avanza con pasos agigantados por el único camino de la independencia, autarquía y autodefensa, abriendo la gran y nueva época de prosperidad integral de Estado bajo la dirección del invencible Partido del Trabajo de Corea.

Y acoge con gran orgullo y dignidad el aniversario 80 de la liberación de la patria como gran fiesta revolucionaria.

Tuvo lugar el día 14 en esta capital el acto conmemorativo por el 80º aniversario de la liberación de la patria.

La explanada frente al Arco de Triunfo, que hace recordar la emoción y júbilo de los dueños de nueva Corea y sintetiza las inmortales hazañas revolucionarias y los anales milagrosos registrados en la historia de 80 años de la construcción del país y la defensa de su soberanía, estuvo invadida por la emoción del pueblo que hace gala de la dignidad y el prestigio de la potencia a todo el mundo garantizando la firme existencia y el desarrollo incesante del país al tomar como preciosa riqueza las tradiciones revolucionarias creadas en el período de la lucha antijaponesa.

Asistió al conclave el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea.

Cuando llegó a la sede del acto en medio de la interpretación de la música de bienvenida, se lanzaron los fuegos artificiales y numerosos globos en el cielo de agosto.

Todos los participantes dieron los vítores al prominente Líder de la revolución del Juche quien convirtió nuestro Estado socialista en un país más poderoso y prestigioso y conduce enérgicamente por la única senda de la victoria y gloria la magna empresa histórica por realizar el ideal del pueblo.

Los escolares y niños ofrecieron los ramos de flores al camarada Kim Jong Un recogiendo el unánime deseo de todos los habitantes del país.

Hicieron otro tanto a los cuadros del Partido, el Gobierno y los órganos de fuerzas armadas y al presidente de la Duma Estatal de la Federación de Rusia, Byacheslav Volodin.

En la ocasión tomaron parte los miembros del órgano de dirección central del Partido, los directivos de los ministerios y órganos centrales, los hijos de los relacionados con la lucha revolucionaria antijaponesa, los ameritados patrióticos socialistas y otros funcionarios, trabajadores, jóvenes y estudiantes en esta ciudad, los oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea y los profesores, empleados y cadetes de las escuelas revolucionarias.

Fueron invitados los miembros de las delegaciones de la Duma Estatal y el Ministerio de Cultura, de la Federación de Rusia, que realizan una visita de felicitación a la RPDC en ocasión de la efeméride coreana, y el embajador y otros integrantes de la embajada rusa en Corea.

Se distinguían también el grupo de recorrido de la Asociación General de Coreanos en China por los lugares de batalla revolucionaria de la zona del monte Paektu y otros compatriotas que permanecen ahora en la patria socialista.

Se interpretó con solemnidad el himno nacional de la RPDC.

Se dispararon 21 salvas.

Las palabras congratulatorias estuvieron a cargo de Choe Ryong Hae, miembro del Presidium del Buró Político del Comité Central del PTC, primer vicepresidente del Comité de Asuntos Estatales y presidente del Presidium de la Asamblea Popular Suprema, de la RPDC.

Todo el pueblo coreano acoge el octogésimo aniversario de la liberación de la patria, primer triunfo precioso en los anales de la revolución coreana y acontecimiento trascendental en la historia de cinco milenios, inició el orador.

Rindió la eterna gloria y máximo tributo al gran Líder, camarada Kim Il Sung, quien puso punto final en el coloniaje del imperialismo japonés y cumplió la gran causa secular de la restauración del poder estatal al movilizar al pueblo apátrida a la lucha antijaponesa por salvación nacional.

La lucha de más de 40 años de nuestro pueblo por la independencia de la patria enseña una verdad de que el país y pueblo débiles y desorientados no podrán evitar una afrenta de la nación subyugada y que es posible recuperar y defender la dignidad arrebatada sólo cuando el pueblo está guiado por el gran líder y preparado como las poderosas fuerzas autóctonas, dijo.

Añadió que bajo la sabía guía del gran camarada Kim Jong Un, nuestro Estado adelanta la marcha vigorosa en busca de multiplicar el poderío estatal en su conjunto.

Afirmó que gracias a contar con el gran pueblo, el ventajoso régimen político que da primacía a las masas populares y la fuerza patriótica, nuestro Estado prosperará sin cesar y se construirá en esta tierra el comunismo deseado por los mártires revolucionarios.

Al referirse al noble internacionalismo y méritos de los oficiales y soldados del Ejército Soviético que lucharon hombro a hombro con el ejército revolucionario coreano por la emancipación de Corea, apuntó que la unidad y fraternidad enlazadas a cambio de sangre en la lucha por la causa común se ponen de pleno manifiesto en el campo de batalla del siglo XXI contra la arbitrariedad y la agresión del imperialismo y se desarrollan como vínculo de alianza poderosa, lo que patentiza la eterna vitalidad de la amistad Corea-Rusia.

Nos estimulan para siempre los mártires revolucionarios que dejaron la herencia espiritual con que podamos superar cualesquier dificultades y abrieron el camino victorioso, acotó y finalizó exhortando a todos a unirse más monolíticamente con el gran ideal patriótico y el espíritu de dar primacía a nuestro Estado y a seguir luchando con más energía por la prosperidad eterna de la patria.

Acto seguido, accedió al micrófono el presidente de la Duma Estatal de la FR, Byacheslav Volodin.

Tras expresar su alegría por participar en este acto solemne, dio lectura a la carta de felicitación enviada por el Presidente de la FR, Vladimir Vladimirovich Putin, al Presidente de Asuntos Estatales de la RPDC, Kim Jong Un, en ocasión del aniversario 80 de la liberación de Corea.

Manifestó su voluntad de conceder importancia a las relaciones de amistad Rusia-Corea, implementar cabalmente todos los artículos del Tratado sobre la Asociación Estratégica Integral entre la RPDC y la FR y esforzarse por estrechar los vínculos de ambos países, e hizo votos por la prosperidad y felicidad del pueblo coreano.

El estimado camarada Kim Jong Un pronunció el siguiente discurso significativo con motivo del 80º aniversario de la liberación de la patria.

Queridos camaradas y amigos,

Amados ciudadanos de Pyongyang, el pueblo entero y oficiales y soldados del Ejército Popular:

En esta plaza de liberación reproducimos hoy la profunda emoción que hace 80 años sentían decenas de millones de habitantes por el júbilo de haber recuperado el país.

Este día festivo en que enaltece la sagrada trayectoria del nuevo nacimiento y desarrollo de nuestro Estado es el enfoque de la época y el balance orgulloso de cómo en sus ocho décadas de historia la nueva Corea ha encumbrado a lo más alto su dignidad y honor con el espíritu inmarcesible que produjo un viraje en el destino del pueblo y la ardua resistencia de decenas de años.

En este significativo momento, rindo mi profundo homenaje a los combatientes revolucionarios antijaponeses y mártires patrióticos quienes dieron todo lo suyo en la sagrada lucha por la independencia y prosperidad de la patria, en nombre de todos sus descendientes quienes llevamos una vida valiosa en un terreno de libertad y prosperidad que heredamos de ellos.

Mis cordiales saludos a todo el pueblo y todos los oficiales y soldados de nuestras fuerzas armadas que, con su fervoroso amor e ilimitada inteligencia en aras de nuestra valiosa y sagrada patria, abren una nueva era de fortalecimiento y desarrollo.

Rindo mi sublime tributo a los oficiales y soldados del Ejército Rojo que dieron su sangre caliente a la obra de emancipación de nuestro pueblo, en memoria de sus hazañas en las batallas.

De igual forma, saludo cordialmente al camarada Vladimir Vladimirovich Putin, Presidente de la Federación de Rusia, quien expresa su gran confianza y sentimientos de fraternidad, celebrando esta efeméride como fiesta común de ambos países, al camarada Vyacheslav Volodin y otros distinguidos huéspedes rusos que se encuentran de visita en nuestro país, los entrañables compañeros de armas rusos y el pueblo hermano de Rusia.

Camaradas:

El 15 de agosto de 1945 es el día de la gran victoria y el origen del cambio del destino del pueblo coreano que recuperó su dignidad independiente equivalente a su vida.

En los siglos pasados muchos países y naciones se vieron en la trágica situación debido a las guerras de conquista de las potencias que arrasaron el mundo, pero ninguno sufrió tanto martirio como el nuestro que fue pisoteado cruelmente y saqueado completamente durante la ocupación colonial del imperialismo japonés.

Fue la liberación de la patria la que detuvo la corriente histórica a su arruinamiento que fue la mayor ignominia de la nación en los cinco milenios de su historia y le produjo gran rencor y congoja.

La celebramos no solo como un acontecimiento de la independencia de la colonia sino también como una empresa memorable por muchas generaciones, porque fue lograda por la noble alma y sacrificio del pueblo coreano.

La dominación colonial del imperialismo japonés está registrada como historia de martirio del pueblo coreano y a su vez como historia de rebeldía escrita con la sangre por una nación de fuerte patriotismo y orgullo que jamás admite la injusticia.

Con todas sus represiones y barbaridades sin precedentes dirigidas a suprimir el alma y el espíritu de Corea, el imperialismo nipón no pudo eliminar su firme espíritu de la independencia y su lucha patriótica y antijaponesa por recuperar su soberanía estatal arriesgando la vida no se detuvo ni un momento.

La lucha armada desarrollada por los hijos e hijas sobresalientes del pueblo coreano contra el imperio nipón que emergió como potencia asiática, fue una resistencia sangrienta a muerte en que sobrellevaron las duras pruebas y dolorosos sacrificios encargándose del destino de la patria y los descendientes. Las proezas de la revolución antijaponesa que realizaron con su invariable posición independiente constituyen el testimonio irrefutable del trayecto recorrido por el pueblo coreano para lograr la independencia con sus propios recursos.

No es jamás un suceso inventado por el curso de la historia sino una victoria del espíritu independiente conquistada por todo un pueblo opuesto al imperialismo japonés a cambio de grandes sacrificios, he aquí el carácter revolucionario y la significación política de nuestra causa de la liberación.

A raíz del 15 de agosto, nuestro pueblo lo rescató todo: soberanía, territorio, recursos naturales, historia y cultura. Tuvo toda la posibilidad del disfrute de la libertad y la forja del destino y con la frente alta protagonizó la gran obra de la fundación del Estado que procuraría su desarrollo democrático y felicidad.

Aunque comience un nuevo capítulo de la historia como los pasados ocho decenios y devenga otra época con un nuevo nombre, el peso y el valor del 15 de agosto, fruto de la propia voluntad y lucha de nuestro pueblo, seguirán siendo absolutos, sin variar ni menguar.

Camaradas:

Hoy acogemos el aniversario de la liberación con el infinito orgullo de haber imprimido las huellas más enorgullecedoras y sagradas para los mártires, la patria y las venideras generaciones.

Si una gran historia forjada a costa de la vida no prosigue por quienes la defienden a todo precio y si la valiosa conquista legada por los mártires no se protege ni brilla por la lucha de las generaciones que les siguen, tal país y nación verán interrumpida su estirpe e incluso se privará del derecho de tener recuerdos honorables.

Hoy festejamos por todo lo alto el aniversario de la liberación de la patria porque nos produce un orgullo auténtico el trayecto de lucha que hemos recorrido gustosamente para construir un Estado eternamente poderoso y próspero en este territorio impregnado de la sangre roja de los mártires.

El 15 de agosto es el día de la victoria en que se realizó el anhelo de la libertad e independencia de nuestra nación y al mismo tiempo, el de inicio de la lucha para poner punto final a la historia de martirio y levantar una potencia.

La nueva misión histórica emprendida por los comunistas y el pueblo coreanos con esa fecha como punto de partida, ha sido difícil desde sus comienzos, pues ha estado acompañada de una exploración inusitada ajena a todos los conceptos y fórmulas convencionales y de un batallar arduo y desigual contra los países enemigos cuya forma de supervivencia es la contrarrevolución.

La liberación destruyó a las fuerzas opuestas a su desarrollo social y su base, pero la presión e injerencia de las fuerzas dominadoras destinadas a mantener para siempre la diferencia entre las naciones avanzadas y las atrasadas supusieron para nosotros incontables desafíos y dificultades, al igual que el imperialismo real obsesionado en las guerras de agresión y subyugación contra los países recién independizados, las maniobras de división y discordia y en política neocolonial.

Pero todo ello fue inerme ante el gran orgullo y fortaleza del pueblo coreano.

Su fe independiente de no volver a ser violado por las fuerzas foráneas prevaleció sobre la tiranía y coerción. Venció dificultades y pruebas con el esfuerzo y afán patriótico de construir una vida digna y dichosa.

La gloriosa historia de la potencia, en cuyos años crueles aplicamos nuestra propia manera en la política, la economía y la defensa, lleva impresa, además de la vitalidad de la línea independiente que ha sido el principio invariable y el mandato inviolable de la construcción y las actividades de nuestro Estado, la fortaleza propia del pueblo coreano que no renuncia a su autoestima aunque tenga que morir.

Cientos y miles de libros serían insuficientes para narrar en ellos nuestros sufrimientos y penas en el empeño de defender el ideal y sistema que escogimos y hacer poderosa y próspera a nuestra patria.

Con todo, nuestro pueblo siente el singular orgullo de haber fraguado su historia y realidad con una valiosa lucha y dignidad, como para recordarlo todo como gloria y felicidad.

Por propia voluntad instauramos y defendemos un régimen que nos promete una existencia independiente y duradera. Con nuestras manos cultivamos una fuerza que a cualquiera le hace descartar la idea de atacarnos. A nuestra manera fomentamos el florecimiento y la prosperidad. Estos le motivan a nuestro pueblo un orgullo sui géneris.

Con esa fuerza y orgullo, nuestra patria ha emergido como firme bastión de la independencia, dignidad y paz y hace una contribución nada desdeñable a la obra de la emancipación de la humanidad, neutralizando la arbitrariedad y coerción del imperialismo que pretende revertir el curso de la historia.

Son infinitos el orgullo y la emoción de nuestro pueblo que celebra el octogésimo aniversario de su liberación después de construir con su lucha, fuerza e inteligencia un país poderoso y floreciente, tal como deseaban los mártires revolucionarios quienes perduran en una juventud eterna.

El aniversario de la liberación es el monumento a la prosperidad lograda por nuestro pueblo, libre de la esclavitud y obediencia, sobre la base de la soberanía e independencia. Es también un momento relevante de la dignidad y orgullo en que escribimos de nuevo la posición y el prestigio de la patria con el inquebrantable espíritu independiente y la lucha indomable.

Camaradas;

En este momento en que recordamos los últimos 80 años que comenzaron con el histórico nacimiento de la nueva Corea, me invade una vez más el profundo sentimiento de respeto hacia nuestro gran pueblo.

Evocamos un sinnúmero de nombres de quienes dieron victoria y honor a la patria con hazañas de combate y méritos en diferentes décadas y épocas. En nuestros corazones pervive el espíritu de un sinfín de héroes enterrados en esta tierra con el sueño, amor y juventud.

Por un siglo entero desde los días de la lucha antijaponesa se hereda de forma íntegra la fortaleza típica de los coreanos que no vacilan en dar su vida y poner a sus preciosos hijos al servicio de la patria y la revolución y que consideran la muerte de sus descendientes no como una tragedia sino como una gloria.

Ahora me doy cuenta de que ella no es ningún sentimiento especial o tentación puestos de manifiesto en un tramo de la historia, en las circunstancias severas y enconadas de la revolución antijaponesa, sino la noble concepción de nuestro pueblo que considera la vida dedicada a la victoria y gloria de la patria como la más valiosa y dichosa, y el espíritu y tradición, equivalentes a la sangre, que siempre continúan y se heredan inevitablemente.

Esta tradición inmortal es precisamente la primera superioridad y grandeza del pueblo coreano.

La historia y la realidad evidencian qué personas mantienen el poder de este país, con qué convicción y espíritu continúa la revolución y en qué radica la grandeza de Corea.

Las masas populares son justas y poderosas por su naturaleza, pero en el mundo no hay un pueblo tan justo, tesonero y con tanta autoestima como el coreano.

A tal pueblo nadie lo doblega y un Estado que construye y sostiene un pueblo tan patriótico y orgulloso será para siempre poderoso e inmortal.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para rendir el sublime respeto y saludar de corazón a nuestro pueblo, infinitamente fiel a la misión histórica que asume ante la época con el amor sincero e invariable a la patria y la perseverancia indoblegable.

Camaradas y amigos;

La enconada contienda por la liberación coreana registra obviamente los méritos de oficiales y soldados del Ejército Rojo que lucharon heroicamente en la primera línea de la conflagración mundial contra el fascismo, y nuestro pueblo tiene aún frescas en su mente las proezas internacionalistas de los hijos eminentes del pueblo ruso.

El ideal de la justicia y los esfuerzos del pueblo ruso que apoyó la lucha de la emancipación de un pueblo fraternal contra el imperialismo y el colonialismo sirven de una valiosa herencia en las relaciones Corea-Rusia que se trabaron con la sangre y se consolidan cada vez más.

Actualmente, las relaciones entre Corea y Rusia se desarrollan como una alianza que no se ha visto jamás en la historia y se consolidan en el bregar común para impedir el resurgimiento del neonazismo y defender la soberanía, la seguridad y la justicia internacional.

Ambos países están siempre al lado de la justicia y hoy también representan con una lucha resuelta la aspiración y la demanda de la humanidad contra la hegemonía y para la imparcialidad y la justicia.

Este año la humanidad acoge el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial que derrotó el fascismo que buscaba esclavizar a todo el mundo, y que puso punto final a sus atrocidades criminales.

No obstante, en la palestra internacional se dan abiertamente los actos peligrosos encaminados a borrar el resultado de la guerra antifascista mundial y la lucha para la liberación nacional, logrado a costa de la destrucción desastrosa y del gran sacrificio. Y las tentativas extremadas de los imperialistas de atentar contra los derechos e intereses de los Estados soberanos se agravan como nunca antes.

Frustrar las maquinaciones sumamente atroces e insensatas encaminadas a conducir hacia la derecha y lograr la unipolaridad de Europa, Asia y, a la larga, de todo el mundo con guerras sucesivas y la política de chantaje de quienes abrigan la ambición de reproducir la hegemonía política que van perdiendo a lo largo de la historia es la misión histórica que deben asumir gustosamente los países y pueblos amantes de la paz y fieles a la justicia. Esto demanda la solidaridad poderosa y la lucha común de las fuerzas progresistas.

Ahora Corea y Rusia escriben una nueva historia de la justicia luchando en la misma trinchera por la dignidad y soberanía del país y la paz y seguridad del planeta.

Es inagotable la fuerza de la unidad Corea-Rusia, que tiene como cimiento la historia y la tradición preparadas por el noble ideal y la auténtica amistad y que apoyan la revolución con la sangre.

En adelante, nuestro Partido y Gobierno serán fieles a la misión que le han confiado la época y la historia por la independencia y la justicia y en esta trayectoria ambos pueblos siempre harán gala de su notable fama de vencedores.

Camaradas:

Este país levantado por un gran pueblo y que este cultiva, avanza vigoroso hacia la prosperidad en medio de los retos y dificultades severos.

Es muy importante la misión confiada a la joven generación por los mártires que dieron la vida para el hoy y el mañana de la patria poderosa y próspera y para la posteridad que vivirá en esta tierra generación tras generación.

Superemos los retos sin vacilación por la gran potencia, por la eterna estabilidad y prosperidad de nuestro amado Estado que brillará eternamente.

Hagamos grande a nuestra patria con nuestra fuerza potenciada en la lucha y con la dignidad y temperamento propios de nuestro pueblo.

La dignidad y la gran historia gloriosa del pueblo coreano brillarán para siempre de generación en generación.

¡Viva el gran pueblo coreano!

¡Viva nuestra gloriosa patria, República Popular Democrática de Corea!

Una vez concluido el discurso del camarada Kim Jong Un, todos los participantes vitorearon efusivamente reflejando su voluntad de amar y apoyar la patria que les brinda la vida y felicidad genuinas y ser fieles a la misión y obligación históricas de su época y su generación

El conclave terminó con la interpretación de la canción "La Internacional".

El presente acto sirvió de una oportunidad significativa para demostrar sin reservas la convicción y voluntad férreas del pueblo coreano de alcanzar sin falta la victoria final de la causa revolucionaria del Juche, iniciada en las selvas del monte Paektu, bajo la guía del Secretario General dando firme continuidad a la tradición de fidelidad y patriotismo, el indoblegable espíritu de exploración y el ímpetu heroico, con que ha coronado la historia sagrada de nuestro Estado con las victorias y milagros.

Se ofreció acto seguido la función artística en homenaje al 80º aniversario de la liberación de la patria, dando más júbilo y emoción a la solemne conmemoración de la fiesta significativa que dio origen a todas las victorias y glorias de la Corea socialista y la historia de 80 años de la potencia independiente, como gran festival político a ser registrado con leras mayúsculas en los anales.

Con la dignidad y honor de recordar la historia de 80 años de la construcción de la patria próspera, los participantes acudieron al pie de la colina Moran donde se oyen hoy también las exclamaciones de nueva Corea al benefactor de la liberación y gran hombre sin igual a quien acogió por primera vez en la historia de cinco milenios, si bien pasaron 80 años desde la emancipación.

Como prólogo de la gala artística, hubo la caída colectiva de los infantes paracaidistas que descendieron en el espacio de 4 mil 500 metros de altura con los paracaídas manejables adornando el cielo nocturno como si fueran las flores a la gloriosa historia de la patria madre.

Se acercaba un paracaidista con la bandera nacional a que los participantes expresaron el respeto con los aplausos y exclamaciones recordando los días pasados en que construían la potencia superando incontables dificultades y desafíos nunca vistos.

Se pusieron en la escena los himnos populares a los líderes, las canciones revolucionarias, las melodías con el tema patriótico, entre las piezas.

Se oyeron las canciones revolucionarias y otras creadas en el tiempo de la guerra antijaponesa que hacen evocar los méritos de los mártires antijaponeses inscritos en la primera página de la historia de la revolución coreana.

Los espectadores enviaron los aplausos apasionantes a las canciones que, aunque transcurrió mucho tiempo desde aquel 15 de agosto, hacen más firme la decisión de otorgar más dignidad y gloria a la RPDC con la fuerza poderosa que vino forjándose sin cesar durante 8 décadas en defensa de la dignidad y honor de la patria más preciosa que la vida y vino demostrándose a todo el mundo, en fiel acato al deseo de la vida de los mártires revolucionarios.

Se pusieron también las canciones rusas en serie en homenaje a los enviados de amistad.

Arrancaron efusiva ovación de los espectadores las canciones que reflejan la valentía, entereza, patriotismo y optimismo del ejército y pueblo de Rusia que luchan por la soberanía y la dignidad del país y por la paz y tranquilidad del planeta.

Con la interpretación del himno nacional de la FR terminó la función llena de la amistad y solidaridad que se estrechan más en el camino para cumplir la causa común aspirante a la construcción de un Estado próspero y poderoso.

Dejó imborrable impresión a los espectadores la función que cantó en tono patético el orgullo y dignidad del trayecto heroico de la Corea del Juche que se inició con el espíritu del Paektu y siempre salió victoriosa y la decisión y espíritu firmes de seguir escribiendo la historia de la potencia dando prueba de la fidelidad patriótica y la voluntad indoblegable.

Kim Jong Un visita el Cementerio de Mártires Revolucionarios

Recordando con la veneración las proezas indelebles y la vida valiosa de la primera generación de la revolución que logró a costa de vida la independencia al levantarse en la gran guerra antijaponesa llevando el firme espíritu y el ferviente patriotismo, colocó las flores ante los bustos de O Jin U, O Paek Ryong, Kim Il, Choe Chun Guk, Kang Kon, Kim Chaek, An Kil, Ryu Kyong Su, Choe Hyon y Rim Chun Chu.

La liberación de la patria, primera conquista preciosa de la sagrada revolución coreana iniciada con las armas, es la victoria de la original idea de la soberanía e independencia del gran Líder, camarada Kim Il Sung, y su gigantesca práctica de dirección de 20 años y el triunfo de la lucha heroica de la generación forjadora de nuestra revolución que hizo resistencia decisiva con la férrea convicción de que Corea se liberará sin falta gracias a tener al Líder, subrayó.

Es más sagrada la historia de la guerra antijaponesa sin precedentes por estar impregnadas en su cada página ensangrentada la camaradería revolucionaria incambiable por nada y las huellas de lucha indoblegable, dijo.

Exaltó a los combatientes que crearon el gran espíritu del monte Paektu y las tradiciones revolucionarias del Paektu a ser mantenidos para siempre, como revolucionarios y patriotas genuinos a quienes recordarán para siempre y asimilarán todas las generaciones venideras.

Nuestro Estado prosperará para siempre como mejor potencia del mundo sobre la base duradera de la victoria y gloria asentada por la primera generación, afirmó y deseó con toda sinceridad que sean inmortales la noble alma y espíritu de los combatientes antijaponeses junto con la bandera roja.

Guiado por el estimado camarada Kim Jong Un, fuerza absoluta y gran dignidad de nuestro poderoso Estado socialista, el pueblo coreano llevará a feliz término la causa revolucionaria del Juche dando firme continuidad a la historia y tradiciones invencibles.

Kim Jong Un visita el Palacio del Sol de Kumsusan

Fue depositado un cesto de flores en nombre del Secretario General del PTC al pie de las estatuas de cuerpo entero del gran Líder, camarada Kim Il Sung, y el gran Dirigente, camarada Kim Jong Il.

También se colocaron los cestos en nombre del CC del PTC, el Comité de Asuntos Estatales, el Presidium de la Asamblea Popular Suprema y el Consejo de Ministros, de la RPDC.

El Secretario General rindió homenaje a los Líderes antecesores.

En los salones de eternidad donde están conservados sus cuerpos, hizo los más sinceros votos por su eternidad.

El también Presidente de Asuntos Estatales dijo que serán imperecederas, junto con el avance victorioso de la causa del Juche, las proezas de liberación de la patria hechas por el gran Líder, quien recuperó el país mediante la ensangrentada y ardua guerra antijaponesa que duró más de 20 años y preparó la historia y tradición orgullosas de la revolución coreana, y manifestó su voluntad de convertir a nuestro país, donde está vigente el anhelo noble de los Líderes antecesores, en una potencia superior aspirada por el pueblo.

Todos los participantes tomaron la decisión de apoyar con fidelidad la idea y dirección del camarada Kim Jong Un quien escribe nueva era de gran victoria y cambio de la Corea socialista, y trabajar con total entrega por llevar a feliz término la empresa histórica en aras de la prosperidad integral de nuestro Estado y el fomento del bienestar del pueblo.

Enlace original:

"Prosperaremos y construiremos el comunismo deseado por los mártires revolucionarios", Kim Jong Un en el 80º aniversario de la Liberación - KFA Euskal Herria