8 de marzo de 2020

Donde ataca la Guardia, el enemigo no resistirá




Por Berioska.

El historiador griego Herodoto situó el Reino de las Amazonas en las tierras que se encuentran entre el Mar de Azov y la cuenca del río Don. Las mitológicas guerreras no está muy claro si de verdad existieron. Algunos dicen que vivían en la Táurida y que estaban unidas a los pueblos escitas, otros opinan que de esa unión nació el pueblo sármata y  para otros nunca existieron. Su nombre ha llegado a nosotros a través de las leyendas y de la cultura griega.  El desconocimiento de las costumbres en época antigua de los habitantes de las estepas (los escitas) todavía es muy desconocido para los historiadores. Se han encontrado tumbas de mujeres enterradas  rodeadas de armas al igual que los hombres guerreros.  «La princesa de los hielos», una de esas mujeres que hoy está bajo el estudio de los científicos, puede que tenga la respuesta a todas las incognitas.

La mitología eslava y los poemas épicos medievales (Bylini) relatan historias de heroínas invencibles, inteligentes y poderosas. Excepcionales guerreras instruidas en el manejo del arco, fuertes con la espada, cabalgando incansables por las estepas sobre briosos corceles,  siempre dispuestas a defender sus hogares de enemigos de todo tipo.  Dicen que nacían en un lugar secreto de la meseta de Valdai, donde nacen el Volga, y el Dnieper. Las mismas aguas que vieron aparecer viejas ciudades y antiguos principados eslavos.


Relatos antiguos en los que se habla de la participación activa de las esposas en los combates contra guerreros polacos y lituanos, no solo para verter aceites o resinas y acumular flechas o piedras. Defendían con espadas y arcos las puertas  de sus casas y  las murallas de sus ciudades.  Se habla de mujeres que elegían prender fuego a sus viviendas con sus hijos y ellas dentro antes de caer en manos enemigas. Elegían la muerte antes que una vida de esclavitud.  Viejos documentos también hablan de mujeres cosacas que estaban a la par de los hombres en la guerra contra los turcos cuando llegaban los momentos de peligro y no dudaban en tomar las armas para defender sus casas y a sus hijos.

En la Gran Guerra Patria

El 18 de septiembre de 1941, 4 divisiones de Infantería por su heroísmo masivo,  su valentía y su gran maestría bélica, mostrados en combate, recibieron las primeras banderas rojas de la Guardia.  Nacían así las divisiones de élite del Ejercito Rojo. En la parte posterior de la bandera se leía: «¡Muerte a los ocupantes alemanes!». Sus integrantes se distinguían con un emblema especial en la parte derecha del pecho que recibían tras juramento:
«Donde ataca la Guardia, el enemigo no resistirá, donde se defiende la Guardia, el enemigo no avanzara,…»

Algunos autores cifran en 800.000 las mujeres que ingresaron en el Ejército durante los años de la Guerra Patria. Cientos de ellas formaron parte de diferentes agrupaciones de la Guardia. Para ellas, al igual que para sus compañeros, sólo existían 2 opciones vencer al enemigo o morir en el intento. Cumplieron su juramento.  Lucharon hasta el final de la Guerra o hasta el final de sus vidas.

En 1939, poco antes del inicio de la Guerra en la Academia de las Fuerzas Blindadas y Mecanizadas, se graduó como parte de la tripulación de un T-40 la comandante Lydmila Ivanovna Kalinina. Bajo su mando, durante la Guerra llegaron a estar tres batallones de reparación y restauración y varias unidades involucradas en la evacuación  de vehículos blindados dañados. Después de la guerra, sirvió en la Dirección Principal de las Fuerzas Armadas, su nombre, está considerado entre los 200 oficiales de mayor importancia durante el periodo  de la Gran Guerra Patria.

En 1941, las mujeres soviéticas se subieron a los tanques  y al igual que las míticas amazonas cabalgaron por las estepas. Manejaban fusiles y cañones con la misma habilidad que las hermanas Mikulishna manejaban el arco o la espada y con la misma valentía e inteligencia de María Morevna o Vasilisa. El espíritu de las antiguas guerreras escitas resurgió en ellas y se unieron a los hombres para defender sus hogares y ciudades. El 2 de agosto de 1944 se concedió a título póstumo a la Sargento de la 26ª Brigada del 2º Cuerpo de Tanques de la Guardia María  Vasilievna  Oktiábrskaya  el título de Héroe de la Unión Soviética. 

En la propuesta de condecoración puede leerse; «En el transcurso de las operaciones de combate y en el período de formación de la brigada, la camarada Oktiábrskaya cuidó su máquina de guerra. Su tanque nunca tuvo paradas forzosas o averías. La camarada Oktiábrskaya se vengó de los fascistas por la muerte de su marido con el tanque adquirido por cuenta propia. La camarada Oktiábrskaya ha sido una guerrera audaz e intrépida.».

María había nacido en la Táurida (Crimea) y falleció en Smolensk a orillas del Dnieper. Cabalgó en las estepas sobre un tanque T-34 al que bautizó como la «Compañera de Frente». A sus 36 años había sido rechazada para el Ejército por enfermedad. Lejos de desanimarse se dedicó con su hermana a realizar  labores de bordado que vendieron al igual que todos sus objetos de valor. Envió al mismísimo Stalin una carta con los 50.000 rublos reunidos.

«¡Querido Iosif Vissariónovich! Mi marido, el comisario de regimiento Oktiábrskiy Ilyá Fedótovich, ha muerto en los combates por la Patria. Por su muerte, por la muerte de todos los soviéticos torturados por la barbarie fascista, deseo vengarme de los perros fascistas para lo cual ingreso en el banco público todos mis ahorros personales (50.000 rublos) para la fabricación de un tanque. Solicito que el tanque se llame «Compañera de Frente» y yo sea destinada como su conductora. Tengo formación de conductora, manejo de forma excelente la ametralladora y he sido nombrada Tiradora de Voroshílov. Le mando un cálido saludo y le deseo salud por muchos, muchos años, para mayor terror de nuestros enemigos y mayor gloria de nuestra Patria. 
Oktiábrskaya, María Vasílievna.»
 
El 18 de enero de 1944, aplastó con su tanque tres nidos de ametralladora y 20 soldados y oficiales enemigos. Un proyectil destrozó la rueda de transmisión delantera izquierda del «Compañera de Frente». La conductora Oktiábrskaya procedió a la reparación bajo fuego enemigo pero el fragmento de una mina que explotó en sus proximidades la hirió en un ojo. Murió en el hospital 2 meses más tarde después de diversas operaciones en un intento de extraer la metralla que se alojaba en su cerebro.
 
Sus compañeros mantuvieron en su honor el nombre del tanque y con él siguieron combatiendo. Enviado a reparar tras la liberación de Minsk fue sustituido y con el mismo nombre este segundo tanque fue abatido en Kaliningrado.  La memoria de María persistió entre sus compañeros tanquistas. Un colectivo de mujeres de la fábrica de pasta y pan de Sverdlovsk compró con sus ahorros un nuevo T -34 , de nuevo con el nombre «Compañera de Frente». 
 
Las mujeres entregaron su tanque  en la explanada de la fábrica al teniente K. I. Bayda de la 93ª Brigada de Tanques con las palabras: «Golpead al denostado enemigo».  Tras la guerra, el espíritu de María se mantuvo en la tradición. En la torreta de los tanques que aparece en los emblemas del 68º Regimiento de Tanques de la Guardia aparece el nombre del «Compañera de Frente».
 
 
Más de 20 mujeres formaron parte de las tripulaciones de T-34 o T-60 en diversas agrupaciones de la Guardia. Modernas amazonas que como conductoras, tiradoras o comandantes de carro lucharon contra el invasor alemán con el mismo ahínco que sus compañeros demostrando el valor y coraje necesarios en combate para formar parte de las unidades de la Guardia.

Durante el cerco de Leningrado, las unidades de artillería estuvieron formadas casi exclusivamente por mujeres debido a que el personal masculino había sido llamado a filas al comienzo de la guerra. En algunos casos el personal femenino fue el 80% de las unidades.

El 1077º Regimiento Antiaéreo bajo el mando del coronel Raiynin, fue una unidad del Distrito Militar de Stalingrado. El regimiento, al igual que muchas de las unidades de artillería antiaérea estaba compuesto en su totalidad por mujeres.

El 23 de agosto de 1942, el 6º ejército alemán lanzó su ofensiva contra Stalingrado. La 16ª División Panzer avanzó hasta llegar al aeropuerto de Gumrak. Ante el inesperado ataque y sin apoyo de infanteria, las mujeres pusieron sus cañones en la elevación más baja y respondieron al ataque de los tanques. Durante dos días el regimiento defendió su posición, en ese tiempo destruyó 83 tanques y 15 vehículos que transportaban infantería, dispersó tres batallones de infantería de asalto y derribó 14 aviones.

En los informes de la 16ª División Panzer con fecha 25 de agosto puede leerse «hasta la tarde tuvimos que luchar ‘tiro a tiro’ contra 37 posiciones antiaéreas tripuladas por tenaces mujeres, hasta que todas fueron destruidas».

El 42%  de los puestos de la asistencia médica fueron cubiertos por mujeres. Médicos destinadas a primera línea de frente donde atendían y operaban en condiciones inimaginables. En trincheras o en pequeños puestos protegidos del fuego enemigo por tanques o artillería anticarro operaban hasta 60 heridos diarios antes de trasladarlos a los hospitales de retaguardia. Algunas perdieron la vista por operar bajo la luz de las lámparas de queroseno y jamás pudieron volver a ejercer la cirugía. Otras, muertas o heridas mientras intentaban salvar la vida de los soldados. Descansaban escasos minutos mientras se limpiaba y cambiaba al paciente de la rudimentaria mesa de operaciones. 

Sanitarias y enfermeras que se arrastraban por el barro y la nieve con la intención de cargar con los heridos hasta un lugar más seguro. Muchas veces ese lugar era el cráter de un proyectil cercano donde trabajaban  con cuidado de no elevar demasiado la cabeza para no ofrecer un blanco fácil, otras veces era necesario trabajar a escasos metros del enemigo amparadas por el silencio y la oscuridad de la noche, siempre con su fusil dispuestas a disparar.

Heroínas de la Unión Soviética

En 1942, una de las mujeres que servía bajo las ordenes de la Comandante Marina Raskova en el 125 Regimiento de bombardeos pesados solicitó el traslado a las unidades de Inteligencia del NKVD. Había adquirido amplia experiencia militar desde que se alistara en el Ejército rojo durante la guerra civil rusa, y conocimientos de español por haberse casado con un marino español que había quedado inmovilizado junto a otros compatriotas en el puerto de Odessa durante el conflicto. Experiencia y conocimientos que la llevaron destinada  a la España  de 1936 como agente del NKVD.  Entre otras cosas se especializó en la formación de las milicias republicanas. Con 40 años y apodada «la española» María Fortus, fue adscrita a la 4.ª Compañía Española del OMSBOM,  unidad guerrillera dependiente del NKVD y compuesta  por republicanos españoles. Estas unidades fueron destinados a realizar acciones de sabotaje en la retaguardia alemana. Volaron  puentes y cientos de kilómetros de líneas férreas y carreteras. Sabotearon cuarteles, interceptaron valiosos informes, inutilizaron armamento alemán y muchas misiones más cuyos informes  todavía permanecen cerrados. Después de la guerra, María,  se dedicó a «cazar nazis» para llevarlos a los tribunales. El 14 de abril de 1970, una película soviética donde se refleja la vida de esta mujer, titulada «Saliut María» se estrenó en el Festival de cine de Moscú.

En los primeros meses de la Guerra los instructores de tiro detectaron en las mujeres una especial habilidad  para el disparo con carabina.  Muchas de ellas fueron derivadas a las escuelas de francotiradores donde fueron entrenadas unas 2.000 mujeres.  Algunas de estas mujeres que podían trabajar en solitario o por parejas, dependiendo de la misión encomendada, acabaron  con más de 250 oficiales y soldados alemanes. Su alta eficacia  llevó a la creación el 21 de mayo de 1943,  de la «Escuela Central de Entrenamiento de mujeres francotiradoras». En 1945, más de 1.050 francotiradoras y 407 instructoras habían salido de esta escuela,  aunque sólo 500 de ellas sobrevivieron.  Las tropas alemanas tenían órdenes precisas de ejecutar de inmediato a cualquier francotirador que cayera en sus manos. Muchas cayeron heridas o muertas al atravesar campos minados para acercarse a los blancos siempre cercanos a puestos de mando enemigos o zonas de especial vigilancia.

Tatiana Nikoláyevna Baramziná  prestó su servicio en el 3er Frente Bielorruso en el marco de la «Operación Bagration.» Eliminó a  16  oficiales enemigos con su rifle de francotirador, pero pronto empezó a tener problemas de visión. Se negó a ser retirada del combate y se capacitó como operadora telefónica. El 23 de junio bajo fuego de artillería  pesada reparó 14 veces la línea telefónica. El 5 de julio de 1944, el 3°Batallón del 252° Regimiento de fusileros fue enviado a la retaguardia para capturar un cruce de carreteras y mantenerlo hasta la llegada de las fuerzas principales. El batallón se encontró con fuerzas enemigas muy superiores. Tatiana  trasladó y ayudó a los heridos a buscar refugio en el bosque cercano. Fue capturada y torturada durante 30 días, sus compañeros tuvieron que identificar sus restos por el cabello y su uniforme. Herida con una bayoneta de manera no mortal en el estómago, heridas de cuchillo en piernas y brazos para debilitarla desangrado su cuerpo, cortados sus pechos y sacados los ojos antes de morir al dispararla con un arma antitanque en la cara. Ella no rebeló ninguno de los códigos. Propuesta por sus compañeros a los que salvó la vida, le fue otorgada la estrella dorada a titulo póstumo con fecha 24 de marzo de 1945.

Incluso en esos años algunas mujeres tuvieron que recurrir al engaño para conseguir un puesto en el frente. Alexandra Mitrofanovna Rashchupkina fue rechazada por el ejército por su juventud y su habilidad con el tractor. Meses después y aprovechando un error en sus documentos se alistó como Alexandr Mitrofanov Rashchupkin, asignado como conductor a un T-34 en el 62º Ejército del general Chuikov en Stalingrado.  Sus compañeros durante meses nunca sospecharon que fuera una mujer hasta que en 1945, ya en tierras de Polonia su tanque fue alcanzado por el fuego enemigo.  Cuando sacaron inconsciente al conductor, al retirar el uniforme en llamas vieron que bajo el alegre y siempre sonriente rostro de Shashka se escondía una mujer.

Estas heroínas solo han sido una pequeña muestra del esfuerzo aportado  por las mujeres en el camino de la  Gran Victoria. Representan con distintas armas, diferentes rangos, responsabilidades variadas, y en todas ellas ejemplos de valor y heroísmo. Cuando la guerra terminó, el sector femenino quedó definitivamente asentado en el ejército y ya no hubo vuelta atrás. En cuanto al país la fuerza de trabajo de la mujer en  1950 representaba el 47%  del total.

¡Hum! Yo no sé si las míticas amazonas existieron en la antigüedad, pero no dudo de su existencia cabalgando sobre las llanuras sármatas y escitas como bien las situó Herodoto, tuvo lugar en 1941. Si tienen alguna duda sobre las «damas de las estepas» pregunten a los secuaces de Hitler que deben encontrarse en las profundidades del infierno donde ellas los enviaron.

Partisana rusa junto a sus hijos

6 de marzo de 2020

Por el valor y coraje demostrado en combate, incluso a costa de su propia vida



Por Birioska



Dentro de pocos días celebraremos en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y también durante este año recordaremos los 75 años de la Victoria sobre el nazismo. Por ello, creo que es un buen momento para recordar a las mujeres que en esos duros momentos tuvieron que defender su país y a sus familias ante el horror de los invasores nazis.

En los territorios de la retaguardia, muchas mujeres se sumaron a las brigadas civiles donde cavaron trincheras, arreglaron vías férreas y carreteras. Trabajaron  en la siderúrgia pesada, en la mineria, y hasta 16 horas al día en fábricas para abastecer al ejército de todo tipo de armas y municiones. Otras cosían y tejían uniformes, gorros, guantes… El campo,  fue arado y cosechado por mujeres. Por muy poco habitual que fuera hasta ese momento, no hubo ningún trabajo que una mujer en la Unión Soviética no pudiera hacer durante esos años. Ellas soportaron el peso y la responsabilidad de la producción industrial y la defensa civil durante los años de la Gran Guerra Patria, un hecho indispensable y fundamental para la consecución de la Gran Victoria.

En los territorios de la URSS ocupados por la Alemania nazi, las mujeres tuvieron que soportar humillaciones, torturas, violaciones, hambre, frió y todos los horrores imaginables mientras trataban de sobrevivir y proteger a sus hijos de los invasores. Utilizadas como mano de obra esclava, obligadas a trabajar acompañadas de sus niños en las tareas de desminado de campos o niñas condenadas a ser violadas una y otra vez hasta morir desgarradas delante de sus madres. En algunos de esos territorios después de más de 3 años de ocupación sólo sobrevivió el 30% de la población civil.

En muchas ocasiones he oído decir que las mujeres que se unieron al ejército durante la II Guerra  Mundial solo fueron destinadas a puestos de retaguardia como telefonistas o a sanidad militar en hospitales. En la Unión Soviética, esto no fue así, ya que la mujer aunque en escaso numero estaba incorporada al Ejército desde 1917 ocupando ya por entonces, puestos de combate en primera línea.

La «Operación Barbarroja» provocó un ingreso masivo de voluntarias en todas las ramas del Ejército Rojo. Hubo mujeres artilleras, tanquistas, pilotos de combate, conductoras, saboteadoras, partisanas… Mujeres destinadas a labores de inteligencia militar, formaron parte de las brigadas ferroviarias y sí, también telegrafistas y miembros de la sanidad militar. Como soldados o como oficiales muchas de ellas, al igual que sus compañeros hombres siguieron en el Ejército acabada la guerra, otras prefirieron volver a la vida civil después de la contienda.

Mujeres que  murieron en combate o sufrieron torturas horribles al caer prisioneras del enemigo antes de ser ejecutadas o enviadas a los campos de concentración nazis. El ser mujeres añadía una humillación mayor para el orgullo y soberbia de sus captores que solían reaccionar de manera mucho más agresiva con ellas que con los hombres. Los oficiales de la SS al darse cuenta de que aquellos que los habían puesto en jaque eran mujeres ejercían su poder de venganza hasta límites insospechados haciéndolas recibir torturas especialmente salvajes .

Merecedoras del respeto de sus compañeros fueron tratadas igual que el resto de los soldados por sus oficiales. Cientos de mujeres fueron galardonadas con  diferentes medallas y condecoraciones por sus acciones y méritos. Muchos días tendría que dedicar a escribir las hazañas que se relatan de manera detallada en los informes militares de todas y cada una de ellas.

Entre los  11.635 títulos de la mayor distinción del Estado que fueron otorgados por hazañas destacadas durante la guerra, casi un centenar de los premiados con la «estrella dorada» (Héroes y Heroínas de la Unión Soviética), fueron mujeres. En muchas de las propuestas de solicitud, la mayoría a título póstumo aparece escrito «Por el valor y coraje demostrado en combate, incluso a costa de su propia vida…» .

Desde que se creara en abril de 1934 este galardón y antes del comienzo de la guerra, 3 mujeres ya lo habían recibido. Marina Mijáilovna Raskova  ingresó en el Ejército en 1933 como aviadora, al año siguiente, se convirtió en la primera mujer instructora de una Academia Aérea. Conquistó varios récords de distancia de vuelo. En septiembre de 1938 junto a sus 2 compañeras Polina Denisovna Osipenko  y  Valentina Stepanovna Grizodubova , partieron desde Moscú a bordo de un  Tupolev ANT-37 en dirección este con el fin de establecer el récord femenino de distancia de vuelo sin escalas.  Las pésimas condiciones meteorológicas durante el vuelo provocaron el aterrizaje de emergencia en medio de la taiga. Raskova tuvo que lanzarse en paracaídas . En medio de los bosques de Siberia  pasó 10 días sola buscando el avión. Completaron la distancia de  6.450 km. en 26 horas y 29 minutos. El 2 de noviembre de 1938, las 3 integrantes de la tripulación se convirtieron en las primeras mujeres en recibir el más alto galardón de la URSS.

Al iniciarse la guerra, más de 2.200 mujeres habían sido entrenadas como pilotos y navegantes. El 8 de octubre de 1941, la Orden número 0099 especifica la creación de tres escuadrones exclusivamente femeninos donde todo el personal desde los mecánicos hasta los pilotos fueron mujeres. Sólo las oficiales de rango superior superaban los 22 años.

Montaje realizado con imágenes documentales reales

El 586.º Regimiento de Cazas. Comandante Tamara Kazarinova. En un total de 4.419 misiones se registraron 38 aviones enemigos derribados en 125 combates aéreos.

El 125º Regimiento de Bombarderos pesados: Comandante Marina Raskova. A esta unidad le fueron asignados bombarderos Petliakov Pe-2. La unidad participó en 1.134 misiones aéreas, arrojando al menos 980 toneladas de bombas.  La Mayor Marina Raskova, falleció junto a su tripulación el 4 de enero de 1943 al estrellarse en las cercanías de Stalingrado a bordo de su avión.

588.º Regimiento de Bombardeo Nocturno: Comandado por Yevdokía Bershánskaya. El regimiento voló alrededor de 24.000 misiones. Dotado de Polikarpov Po-2, un biplano diseñado en 1928 y destinado como avión de entrenamiento. Hasta la fecha actual es el biplano del que más unidades se han fabricado en la historia de la aviación. Podían llevar solamente dos bombas cada vez, por lo que era necesario realizar varias incursiones durante la noche. Las mujeres demostraron tener una habilidad excepcional para manejarlos.  Para aligerar el peso de los aviones estas aviadoras volaban sin paracaídas a bordo. Las características de estos aviones permitían llegar al objetivo planeando haciendo muy difícil que fueran detectadas con antelación por el enemigo. Por el ruido del motor que los alemanes compararon con el ruido de una escoba fueron apodadas por el enemigo como las «Brujas de la noche». Los ataques de estos aviones fueron efectivos pero de baja intensidad, aunque hicieron mucho daño al orgullo de la Luftwaffe  ya que fue muy difícil para sus pilotos conseguir derribarlas. Causaron tanto daño que se llegó a crear un regimiento de combate nocturno con el fin de defenderse de sus ataques y a conceder a sus pilotos una cruz de hierro por cada «bruja» abatida.

Entre todas las aviadoras de los regimientos femeninos fueron concedidas más de 30 estrellas doradas.
“Nos era simplemente incomprensible que los pilotos soviéticos que nos daban tantos problemas eran, de hecho,… mujeres. Estas mujeres no le temían a nada: venían noche tras noche, en sus destartalados aviones,  impidiéndonos dormir…”
Johannes Steinhof (As de la Luftwaffe durante la II Guerra Mundial y Presidente  del Comité Militar de la OTAN de 1971 a 1974). Escrito por él mismo en su libro autobiográfico.

No sólo hubo aviadoras en estas unidades, otras muchas volaron en escuadrones mixtos protagonizando hazañas a veces inverosímiles para cualquier piloto como las de Lidia Vladímirovna Litviak también conocida como la Rosa Blanca de Stalingrado. Mantiene actualmente el récord de derribos en combate real a manos de una mujer, 12 derribos en solitario y 4 en combate de 2×2. El 1 de agosto de 1943,  durante la Batalla de Kursk, Lidia salió a combatir por cuarta vez durante esa jornada.  Daba escolta  a los Ilyushin Il-2 Sturmovik a través del río Mius, varios cazas Messerschmitt Bf 109 les atacaron por sorpresa desde lo alto.  El  avión de caza Yak-1 pilotado por Lidia resultó alcanzado. Faltaban 17 días para que cumpliera 22 años. Fue declarada desaparecida al no encontrarse ningún rastro de su avión.

En 1979,  se encontraron los restos de un avión enterrado por los entonces habitantes de una aldea cercana. Bajo el ala, yacía el cuerpo de una mujer con una herida mortal en la cabeza. El resultado de diferentes análisis forenses identificaron a la joven piloto. El 6 de mayo de 1990, el presidente de la URSS, condecoró con la Estrella de Oro de Heroína de la Unión Soviética, como as de la aviación a  la desaparecida en combate,  Comandante Lidia Vladímirovna Litviak  del  3º escuadrón del 73.º Regimiento de Cazas de la Guardia. 

Todas estas mujeres abrieron el camino a otras no sólo dentro de su país.  Con posterioridad a la II Guerra Mundial, muchos países, de manera paulatina fueron permitiendo la entrada al  Ejército a sus mujeres.

Las mujeres españolas tuvieron  que esperar a 1988 para que se les abrieran por derecho las puertas de los cuarteles. Sólo ellas saben las dificultades que tuvieron que pasar por ser un mundo especialmente masculino y reacio a la entrada de mujeres.  Hoy las mujeres españolas están incorporadas  a las Fuerzas Armadas Españolas en todos sus ámbitos y van conquistando poco a poco los puestos que por antigüedad y méritos les corresponden. Pero no nos engañemos, su camino no ha sido fácil. En muchas ocasiones han tenido que demostrar su valía frente a sus mandos y compañeros por el hecho de ser mujer.

Sólo las pioneras en cualquier situación o profesión  saben lo difícil que ha sido afianzar cada paso hacia la igualdad para que las jóvenes de hoy en día puedan cumplir sus sueños y metas. Gracias a todas ellas.

4 de marzo de 2020

"El fin de San Petersburgo" de Pudovkin, este sábado proyectamos

Dentro del ciclo de obras maestras del cine soviético del Ateneo de Madrid, a las 19,30 hs. se proyecta "El fin de San Petersburgo" de Vsévolod Pudovkin.  

Película muy poco proyectada en el Reino de España, y que es una de las obras fundamentales de los comienzos del cine como arte.
 .

En este ciclo colaboran la Asociación de Amistad Hispano Soviética y la Asociación Blagoe Delo.

El lenguaje fílmico de Pudovkin.

Por Nestor Guadaño.


Esta película en su momento, ha sido muy valorada por la crítica soviética, y escasamente distribuida en Occidente. La causa es su concepción innovadora y experimental, que revoluciona constantemente los arquetipos convencionales que cada uno tenemos. Se alternan la aparición de personajes concretos, con largos tramos de narración colectiva que se imbrican, formando un lenguaje nuevo cinematográfico, muy ajeno a la lógica individualista y psicológica que aparecen en el cine europeo y estadounidense.

Como se planificó la historia.

Pudovkin parte que esta narración tiene un protagonista fundamental: El pueblo soviético
Del año 27.

La ficha técnica es la siguiente:
Director: Vsévolod Pudovkin.
Guión: Nathan Zarji.
Fotografía: Anatoli Golovnya.
Música: Vladímir Iurovski.



Muestra la situación de pobreza, marginación y escasez de alimentos que tienen los habitantes de Penza, Novgórod y Tver en la época de la dictadura zarista. Uno de estos campesinos, al morir su mujer al dar a luz a su hija, tiene que viajar a la ciudad para obtener un trabajo.

Las vicisitudes como un rio toman diferentes variantes, cambian las personas, se trastornan las vivencias, pero sobre todo en aquel tiempo hubo una renovación en la mentalidad de la población. La película es un maravilloso cuadro general psicológico de las motivaciones de los campesinos y obreros de San Petersburgo.

Se muestran alternativamente a los trabajadores de la fábrica Putilov, Obojov y Lebedev (de este ricachón se ve haciendo negocios con el gobierno de turno), y en contraposición las estatuas de los zares, Pero el Grande, Alejandro III, Nicolás I y Nicolás II, el último zar.
De las condiciones miserables de trabajo, se pasa a la acción, a la huelga, apoyada por los bolcheviques. Se extraen toda una serie de eventos muy descriptivos: Un hombre rubio y su mentalidad, los esquiroles, las acciones represivas de los propietarios de las fábricas, la lucha tenaz de los obreros por conseguir la unidad de acción. Llega la guerra y se intenta que los revoltosos vayan al ejército…

Pero estos mismos campesinos/obreros convertidos en soldados, se unen a los bolcheviques y huelguistas, revolucionando las conciencias y sus acciones económicas se vuelven políticas. Ya ven que únicamente tomando el Palacio de Invierno, sede del gobierno y del Zar, se pueden solucionar los problemas sociales y existenciales.
Termina el filme con un “¡Viva la ciudad de Lenin!”.

Hallazgos cinematográficos

Con motivo del Aniversario de la Revolución de Octubre, se realizaron varias producciones para mostrar e indicar las causas de la liberación del zarismo. Como Eisenstéin en “Octubre”,  se relata metódicamente cómo se realizó la gesta. Mas Pudovkin desarrolla el argumento desde otro punto de vista, como fue la génesis del pensamiento de un campesino, qué le impulsa a luchar por sus derechos, contra los ricos y su dictadura.

Este tipo de análisis, aparte de un reto personal era un desafío cinematográfico en sí mismo, puesto que la cámara sigue no a un argumento diseñado específicamente para contar un suceso, sino varias variantes que se influyen entre sí, creando un exhaustivo puzzle sensorial de cientos de semblantes, iguales en resolución, diferentes en actitudes revolucionarias.

Estamos pues en una plataforma de sensaciones. Fotografías de gran belleza, que se unen a imágenes subjetivas, cortejadas por una serie de músicas clasicas melódicas que acentúan las sensaciones. Pudovkin no se conforma con el simple relato de historias, sino va más allá, y hace una película antibélica sencillamente majestuosa y admirable.

El ejercicio analítico es muy descriptivo con la figura del esquirol, el recurso de los patronos para luchar contra una huelga, contratando obreros externos más necesitados o menos comprometidos que sus propios trabajadores.

Analiza Vsévolod la guerra como negocio, como instrumento del capitalismo para salir de sus crisis, no importando las muertes que depara, pues para los gobiernos “todos ganan”, todos buscan sacar tajada como dice la película “a la alemana” como el enemigo. Es el negocio del hambre y de la muerte… en un montaje brutal, combina las imágenes de muertes en trincheras con las pizarras de cifras en alza en los mercados bursátiles

De forma paralela enfoca el conflicto en la fábrica, entre las imposiciones de los patronos con las escenas en la bolsa y la constante subida de las acciones, con el ascenso de la conciencia de clase por terminar con esa dictadura del mercado.

Influencia del teatro soviético en la filmografía de Pudovkin

En estos años Vsévolod realiza otras dos obras maestras. La madre, de 1926 y Tempestad sobre Asia, de 1928.

Utiliza a actores, introduce un protagonista que va experimentando diferentes etapas, hasta su concienciación de clase. Pretende con esto que el público se identifique más fácilmente con la historia. De nuevo, como en ‘La madre’, busca la implicación y la concienciación social a partir de un individuo que no es un mero tipo, que es una “persona”. Y este personaje navega hacia el “ser social”.

Este “ser social” nace de la impregnación de valores que se van formando en la nueva sociedad. Así los conocimientos marxistas, que los materialistas científicos desarrollaron en el teatro, en el arte, en las ciencias, va germinando en una verdadera revolución pragmática. Enseñan que las sociedades hacen a las personas, y no al revés.

A partir de esta toma de posición,  los acontecimientos que se suceden,  llevan al protagonista desde su cambio de papel laboral al de su conciencia de “ser social”. Y éste ser, influye en otros conflictos, poniéndose de relieve en  la película los factores sociales que ya entonces determinaban las condiciones laborales. 

Los acontecimientos que se suceden, y que como era de esperar llevan a la toma de conciencia del protagonista, se alejan del mundo del trabajo para adentrarse en otras realidades. Sin embargo en estas evidencias la película pone de relieve factores, que ya entonces, determinan las condiciones laborales, y que se mantienen en nuestros días, para que sirve el trabajo, quienes se aprovechan, que tipo de sociedad se va creando, donde influyen las relaciones de aldea, sociedad y clase.

Pudovkin a diferencia de Einstéin realiza un montaje colectivo, no tan abstracto. Su forma de enlazar las imágenes, no solamente busca lograr nuevos significados, sino que es el montaje novedoso quien va creando el vehículo de una narración superpuesta. Hay una identidad colectiva, en las asociaciones de fotogramas, metáforas y paralelismos, pero su objetivo principal no son los conceptos nuevos, sino influir de forma más profunda en el espectador.

Su influencia en la cinematografía mundial.

A partir de sus aprendizajes con Lev Kuleshov, Pudovkin se dedicó a pensar en la edición como una forma de construir relatos completos. Los fragmentos de sus filmes dialogan entre sí y se enlazan para desembocar en un discurso con sentido y continuidad. En el libro La técnica del cine y el actor en el film, especifica cinco tipos de montaje: contraste, paralelismo, simbolismo, simultaneidad, y leit-motif (o reiteración).

Aunque la película es muy desconocida, ello no quiere decir que los directores posteriores no la tuviesen en cuenta. Por ejemplo, Berlanga se inspiró en algunos pasajes de la película de Vsévolod cuando rodando ‘Bienvenido Mr. Marshall’, sitúa lo que él llamaba “el plano Pudovkin”, bombines sustituidos por sombreros castellanos ante el ayuntamiento de Villar del Río.

Resulta curiosa la contraposición entre este colectivo sin alma, en el que no se puede distinguir a un individuo de otro, y el formado por los obreros organizados, que precisamente surge de la unión y la cooperación de individualidades.

También es revelador cómo ese “organismo” capitalista se nos muestra claramente como un factor determinante de la represión directa del obrero, al mismo nivel o incluso por encima de los brazos armados clásicos representados por la policía o el ejército.

Es sobrecogedora, en la parte final de la película, la escena en la que la mujer interpretada por Vera Baranovskaya busca a su familiar entre los asaltantes tras la toma del Palacio de Invierno, y termina repartiendo entre los heridos lo poco que tiene, unas modestas patatas. Con esta hermosa imagen, nos muestra la solidaridad entre las clases más humildes.