Por Nestor Guadaño
Tras decenas de años compartiendo experiencias, estimo conveniente puntualizar varias ideas claras, que nos ayuden a plantear una más avanzada concreción ideológica, recurriendo al materialismo histórico.
La represión ideológica de Jruschov.
Este nuevo proceso interno del Partido Comunista de la Unión Soviética, tras la muerte de Stalin, produjo varios hechos comprobados en los siguientes años:
- Un alejamiento de los trabajadores en la defensa de la sociedad socialista, poco a poco al principio se manifestaba, ante la incomprensión de las medidas tanto políticas como económicas, que adoptaba el nuevo gobierno, que fue una de las causas principales del retroceso en el apoyo al Partido.
- Pasados los primeros años, se desarrollaba una desconfianza manifiesta cuando comprobaban, que había fuertes diferencias entre las palabras y los hechos. Mientras se hablaba de Socialismo se introducían normas y directrices capitalistas, como el crecimiento de un mercado legal e ilegal.
En época actual, el incuestionable poder de las grandes corporaciones del imperialismo que ejercen sobre los estados, se asienta en la consolidación de una economía de rapiña y acumulación, independientemente de la voluntad de toda la población. Ésta, se ve obligada a seguir pastorilmente esas relaciones de producción sin entender a dónde la llevan. Los instintos sociales primitivos, reflejos de lucha por sus intereses materiales, son sistemáticamente canalizados.
La conflictividad social que surgió por ello, en los albores de los siglos anteriores, dio lugar en la mente de todos los trabajadores, de la necesidad básica de utilizar la violencia de clase contra clase, cuando el Estado impone el poder de la oligarquía, utilizando las fuerzas del "orden público".
Al mismo tiempo, hay un aplastamiento de la conciencia de los oprimidos, mediante una persistente propaganda del Estado de la Burguesía bajo el imperialismo, como forma de dominio ideológico, de justificación de la propiedad privada, de la explotación y de la violencia.
Como bien anotaba Federico Engels: «¿Para qué luchamos entonces por la dictadura política del proletariado, si el poder político es económicamente impotente? ¡La violencia (es decir, el poder estatal) es también una fuerza económica!»
(Carta a K. Schmidt, 27 de octubre de 1890).
(«Una vez más sobre los sindicatos, sobre el momento actual y sobre los errores de los camaradas Trotski y Bujarin»).
Así pues, la causa principal de la restauración del capitalismo en la URSS, ha sido la pérdida del poder político del proletariado, de la dictadura de la clase obrera sobre el ascenso de la burguesía capitalista. Para lograrlo los revisionistas tenían antes que descomponer la herramienta de la clase trabajadora, el partido. Ya que en la época socialista de la primera etapa al comunismo, es el desarrollo o retroceso del partido, la principal palanca de su continuación. No puede existir ninguna otra fuerza social, capaz de gobernar el Estado y conducirlo hacia el comunismo.
En primer lugar, para mantener el poder se necesita el apoyo y la organización de la clase obrera, su integración en el gobierno del estado, impulsando las medidas socialistas para el afianzamiento de tal objetivo, también consolidando su integración en su organización de vanguardia: el partido.
En segundo lugar, la sociedad comunista se aplica en la práctica con las conclusiones del materialismo científico, el paso de los objetivos logrados hacia su culminación, y esto significa que se necesita un partido marxista leninista que guíe a la sociedad.
Tanto lo uno como lo otro son una consecuencia necesaria. Una gran mayoría de la vanguardia bolchevique en tiempos del camarada Stalin era consciente, que era estratégico para el futuro del socialismo, elevar el nivel de conciencia de clase del proletariado. Esta firme convicción parte del hecho, de que la cosmovisión marxista, antes y ahora, no se ha convertido dentro del pensamiento de los trabajadores, en su aspiración principal de vida, de futuro.
Por consiguiente, si el partido pierde autoridad, si pierde la capacidad de dar orientaciones sobre cada cuestión política, económica y cultural importante, si cae en una práctica unilateral de coacción, entonces el sistema de la dictadura de la clase obrera se degrada.
Tras la muerte de Stalin, en el PCUS se apartaron a los militantes que alertaban sobre el peligro del oportunismo, y la ley objetiva de la lucha revolucionaria sobre la irreconciliabilidad de las ideologías. De este modo, los dirigentes revisionistas que dieron el golpe de estado, exhortaron a que el fraccionalismo se consideraba como una mera discrepancia insignificante, en la comprensión del marxismo, una peculiar aceptación de puntos de vista. El oportunismo en el propio PCUS, se hundió hasta las orejas, en el lodazal para la destrucción de la Unión Soviética.
Los enfoques antimarxistas
Así pues las medidas erróneas políticas y económicas, tomadas por la mayoría revisionista del partido en los años sesenta, provocaron una considerable pérdida de autoridad del partido entre los jóvenes y la vanguardia obrera. Fue el auténtico colapso de la dictadura de la clase obrera.
La actividad del partido como fuerza dirigente de la dictadura de la clase obrera, es lo primordial en relación con la política, los objetivos estratégicos, la táctica y el trabajo cotidiano. Cuando esta impregnación social va siendo arrinconada, se desacredita la comprensión del marxismo leninismo. Efectivamente hay un menoscabo ideológico y teórico de la autoridad de la ideología materialista y el partido, de la monolítica coherencia científica entre la teoría y la práctica marxista.
Jruschov y sus seguidores causaron una profunda quiebra social. Reformas antisocialistas, tanto ideológicas como económicas, que socavaron conscientemente los cimientos del futuro hacia el comunismo en la URSS. Decretos que impulsaban el mercado, tales como la transferencia de la maquinaria de las MTS a las granjas colectivas, el gobierno autónomo de los directores de las empresas estatales sin control obrero, la destrucción del plan reforestal del 48, la reforma de todos los postulados en 1957, etc.
Estas series de actuaciones partieron desde un único proceso: el «montaje del culto a la personalidad de I. V. Stalin». Al eliminar sus bases prácticas e ideológicas del marxismo-leninismo, el sabotaje que hizo Jruschov del camino hacia el comunismo, reestructuró la conciencia social y la ética del partido. Trastocó por completo a una intelectualidad ya de por sí ideológicamente débil, y socavó la autoridad del comunismo, y la unidad de los partidos comunistas del mundo.
Pero esto resultaba insuficiente para la restauración del capitalismo en la URSS. Era pues necesario formar una clase burguesa a partir de las empresas. Se cambiaron planes de estudio, se difundieron consignas de conciliación de clases, "la paz social con los imperialistas y la inhibición ante cualquier proceso revolucionario de los pueblos". Los argumentos hacia la vuelta del mercado y la imitación intelectual por el capitalismo occidental, fueron recurrentes y muy dañinos en la conciencia de clase del pueblo.
Conseguido aupar esta ideología burguesa en el seno de la dirección del partido, se llega a la desmovilización social, al control de las empresas por las diferentes mafias de sus directores, la exclusivista mediocre élite intelectual burguesa de los años 70. Fueron el detonante del golpe final del 91, inevitable.
Pero en este siglo, para la humanidad no hay otra salida que el comunismo, las increíbles hazañas de construcción del socialismo en la URSS, así lo evidencian.
El victorioso período de esta construcción demostró que el factor subjetivo de la revolución puede considerarse maduro, si al frente del partido hay los líderes que dominen el marxismo leninismo, y lo apliquen hábilmente en una práctica organizativa hacia nuestra clase y el pensamiento revolucionario.
El período postestalinista de la existencia del PCUS, demostró que si un partido marxista, en condiciones de un entorno capitalista, no trabaja con suficiente intensidad en su formación revolucionaria por el empoderamiento de la clase obrera, como fue en tiempos de Lenin y Stalin, la construcción del comunismo se estanca y, en última instancia, el partido se degrada y se destruye.
Y tanto es así, porque junto a Lenin y Stalin trabajaban camaradas fieles, que compartían los mismos criterios de clase en torno a ellos, y multiplicaban así su fuerza. Junto a Lenin, el propio Stalin fue el más firme innovador, de total confianza de Lenin, a la vez que Sverdlov, Krúpskaya, Dzerzhínski y muchos otros. Posteriormente, del equipo ideológico y político en tiempos de Stalin, fueron emergiendo activistas de gran talla como Kirov, Zhdánov, Mólotov, Malénkov, a pesar de todos los golpes contra la clase obrera y el partido revolucionario.
Hay que remarcar claramente, que la causa de la restauración del capitalismo en la URSS es la incompetencia de los miembros del PCUS, puesto que no desarrollaron la antorcha que ilumina a la humanidad, no llevaron el nombre del partido hacia la construcción práctica del comunismo.
¡Sí! Trágico para todos nosotros ha sido que la URSS volviese hacia el capitalismo.
Pero esto ha sucedido antes. También a lo largo del camino hollado por los oprimidos (Espartaco, la Comuna de París, etc.), tuvieron lugar lapsos de tiempo que la marcha para su emancipación, se detuvo e incluso retrocedió, desde una estructura nueva hacia una más vieja, destructiva.

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