23 de febrero de 2026

La Construcción del Socialismo. La visión de Stalin y la mayoría de los bolcheviques, en el XIX Congreso.

Por Evgueni Ivánov. Extraído del portal: ☭ ☆ ИОСИФ ВИССАРИОНОВИЧ СТАЛИН ☭ ☆. Traducción Nestor Guadaño.

"La primera generación de bolcheviques más mayores, estaba teóricamente más preparada. Hemos reasumido los conceptos del "Capital", redactados, discutidos, revisados y analizados, entre todos. Esa era nuestra fuerza. Esto nos ha ayudado mucho.

La segunda generación estuvo menos formada. La clase obrera estaba ocupada en el trabajo práctico, de construcción del socialismo. El marxismo fue estudiado a partir de folletos.
La tercera generación desarrolló su formación, tras columnistas y artículos de prensa. No tienen un conocimiento profundo de la ideología materialista científica. Necesitaban construir, abordar soluciones urgentes en la vida del pueblo. La mayoría de ellos desarrollaron su talento, no estudiando las obras de Marx y Lenin, sino sobre citas.
Si el devenir del conocimiento marxista continúa así, en la persistencia de alcanzar la meta, a partir de las enseñanzas recibidas, el pueblo proseguirá el rumbo marcado hacia el comunismo, no hay duda. En Estados Unidos, están discutiendo: si el dólar lo decide todo, ¿para qué necesitamos teoría, para qué queremos la ciencia, si todo podemos obtenerlo? Mas mi forma de razonar es diferente: creo que sí necesitamos el estudio de "El Capital", cuando estamos construyendo el socialismo. Realizar lo contrario, es la degradación, la muerte. "

(Palabras de la José Vissaronovich Stalin, sobre economía política. Discurso grabado el 24 de abril de 1950).

La inauguración del metro de Moscú en mayo de 1935, tuvieron como protagonistas cientos de pasajeros, que fueron los mismos obreros que lo habían construido, convirtiéndose en sus sus primeros transportados.
El 20 de enero de 1933, J. V. Stalin hizo un informe sobre los resultados del primer plan quinquenal, en el que declaró: "El partido, por así decirlo, azotó al país, acelerando su marcha hacia adelante, y es imposible no precipitarse en un país que lleva 100 años de retraso, y que está amenazado por un peligro mortal a causa de ese atraso".

A través de los medios de comunicación, la dirección de la URSS propagandizó la movilización masiva de la población en apoyo de la industrialización. Millones de personas desinteresadamente, casi manualmente, construyeron cientos de fábricas, centrales eléctricas, construyeron ferrocarriles y enlaces subterráneos.
En 1930, se inició la construcción de unas 1.500 instalaciones, de las cuales 50 absorbieron casi la mitad de todas las inversiones de capital. Se construyeron varias instalaciones industriales y de transporte gigantescas. En 1935, se inauguró la primera etapa del metro de Moscú con una longitud total de 11,2 km. Gracias al desarrollo de la construcción nacional de tractores en 1932, la URSS no tuvo que importar tractores del extranjero, y en 1934 la planta de Kirov en Leningrado comenzó a producir el Tractor Universal, para cultivos en hileras, que se convirtió en el primer tractor nacional de la URSS exportado al extranjero.

En los diez años anteriores a la guerra, se produjeron alrededor de 700 mil tractores, lo que representó el 40% de su producción mundial.

Un sistema básico de educación superior y técnica fue creado. En 1930, se introdujo la educación primaria universal en la URSS. Y en las ciudades, la escuela a los siete años fue obligatoria...
En su obra «Los Problemas Económicos del Socialismo en la URSS», Stalin argumentó cómo la URSS alcanzaría el comunismo. Consideró la posibilidad de cambiar todo el país dentro de una jornada laboral de 5-6 horas, para que la gente tuviera más tiempo para el autodesarrollo y el descanso.
"... Es necesario lograr un crecimiento cultural de la sociedad que asegure a todos los miembros de la sociedad el pleno desarrollo de sus capacidades físicas y mentales, de modo que los miembros de la sociedad tengan la oportunidad de recibir una educación suficiente para convertirse en agentes activos del desarrollo social, de modo que tengan la oportunidad de elegir libremente una profesión, y no estar encadenados de por vida, debido a las divisiones en el trabajo, a una sola profesión.
¿Qué se requiere para esto?

Sería erróneo pensar, que es posible lograr un crecimiento cultural tan serio de los miembros de la sociedad sin cambios serios en el estado actual del trabajo.
Para ello, es necesario, en primer lugar, reducir la jornada laboral al menos a 6 hs., y luego a 5 horas. Esto es necesario para garantizar, que los miembros de la sociedad reciban el tiempo libre suficiente necesario para obtener una educación integral.
Con este fin, es necesario, además, introducir la educación politécnica obligatoria, que tan necesaria es para que los miembros de la sociedad tengan la oportunidad de elegir libremente su profesión, y no estar encadenados de por vida solamente a una actividad laboral.

Por ello es cuanto más importante, además, mejorar radicalmente las condiciones de vida y aumentar los salarios reales de los obreros y empleados al menos dos veces, si no más, tanto mediante un aumento directo de los salarios monetarios como, sobre todo, mediante una nueva reducción sistemática de los precios de los bienes de consumo. Tales son las condiciones básicas para la preparación de la transición al comunismo".

A partir de 1952, la URSS comenzó a reducir el número total de horas de trabajo, con un plazo que debía cumplirse en 1968. Si este plan tenía éxito, las horas de trabajo habrían pasado de 48 a 30 horas semanales, y el salario mínimo habría pasado de 250 a más de 600 rublos.

En 1961, la CIA se preguntaba cómo la URSS podía reducir la jornada laboral sin reducir sus esfuerzos en la guerra fría. Originalmente creían que si la URSS reducía la jornada laboral, entonces sería más difícil para que la URSS mantuviese su ejército.

Lo que la CIA encontró sin embargo fue diferente. La Unión Soviética, a pesar de su etapa de estancamiento, fue capaz de resolver muchos problemas mediante la reducción de las horas trabajadas. Pudieron aprovechar su gran reserva de mano de obra.

Los soviéticos, al obligar a los directivos y gerentes a reducir el tiempo de trabajo, les obligaban a introducir más y nuevas tecnologías, y medidas de producción más avanzadas. El aumento de la producción, en la industria ligera y pesada se consiguió incrementando el empleo.

La reducción de las horas de trabajo en la URSS se hizo prácticamente poniendo en los hechos reales, lo que Marx predijo que se haría en el volumen 1º de El Capital. Se podía aumentar la densidad de la jornada laboral reduciendo la jornada laboral. Se podía producir más trabajando menos. La URSS demostró que la teoría de Marx era cierta.

Entrevista de I. V. Stalin al periódico «Pravda», sobre el discurso de Churchill en Fulton.
(«Pravda» 14 de marzo de 1946)
Uno de los corresponsales de «Pravda», sugirió al camarada Stalin que aclarara una serie de cuestiones relacionadas con el discurso del señor Churchill. El camarada Stalin expuso las explicaciones correspondientes que se recogen a continuación, en forma de respuestas a las preguntas del corresponsal.
Pravda. ¿Cómo valora usted, el último discurso del señor Churchill pronunciado en los Estados Unidos de América?

Stalin.
Lo considero un acto peligroso, destinado a sembrar la discordia entre los Estados aliados y dificultar su cooperación.

Pravda. ¿Se puede considerar que el discurso del señor Churchill perjudica la causa de la paz y la seguridad?

Stalin.
Sin duda alguna. En esencia, el señor Churchill se encuentra ahora en la posición de los instigadores de la guerra. Y el señor Churchill no está solo en esto, tiene amigos no solo en Inglaterra, sino también en los Estados Unidos de América.

Cabe señalar que el señor Churchill y sus amigos, se parecen mucho a Hitler y sus socios en este sentido. Hitler empezó la guerra proclamando una teoría racial, diciendo que solo las personas que hablaban alemán eran una nación completa. El señor Churchill también inicia la guerra con una teoría racial, afirmando que solo las naciones de habla inglesa son naciones completas, llamadas a decidir el destino del mundo entero. La teoría racial alemana llevó a Hitler y a sus aliados a la conclusión de que los alemanes, como única nación completa, debían dominar a las demás naciones. La teoría racial inglesa lleva al señor Churchill y a sus sostenedores, a la conclusión de que las naciones de habla inglesa, como únicas naciones completas, deben dominar al resto de naciones del mundo.

En esencia, Churchill y sus aliados en Inglaterra y Estados Unidos, plantean a las naciones que no hablan inglés una especie de ultimátum: que reconozcan su dominio voluntariamente y todo irá bien, de lo contrario, la guerra será inevitable.
Pero las naciones derramaron su sangre durante cinco años, en una guerra cruel por la libertad y la independencia de sus países, y no para sustituir el dominio de Hitler por el de Churchill. Por eso es muy probable que las naciones que no hablen inglés y que, sin embargo, constituyen la gran mayoría de la población mundial, no acepten someterse a una nueva esclavitud.
La tragedia del señor Churchill es que, como conservador empedernido, no comprende esta verdad simple y evidente.
No hay duda de que la postura del señor Churchill es una postura belicista, una llamada a la guerra contra la URSS. También está claro, que esta postura del señor Churchill es incompatible con el actual tratado de alianza entre Inglaterra y la URSS. Es cierto que, para confundir a los lectores, el señor Churchill afirma de pasada que el plazo del tratado soviético-inglés de asistencia mutua y cooperación, podría prorrogarse hasta 50 años. Pero, ¿Cómo conciliar esta afirmación del señor Churchill, con su postura belicista hacia la URSS, con su prédica de guerra contra la URSS?
Está claro que estas cosas no se pueden combinar de ninguna manera. Y si el señor Churchill, que llama a la guerra contra la Unión Soviética, considera al mismo tiempo posible la prórroga del tratado anglo-soviético hasta 50 años, eso significa que considera este tratado como un papel sin valor, que solo le sirve para encubrir y disimular su postura antisoviética. Por lo tanto, no se pueden tomar en serio las falsas declaraciones de los predicadores del señor Churchill en Inglaterra, sobre la prórroga del tratado soviético-británico hasta 50 años o más. La prórroga del tratado no tiene sentido, si una de las partes lo incumple y lo convierte en un papel sin valor.

Pravda. ¿Cómo valora usted la parte del discurso del señor Churchill, en la que ataca el sistema democrático de los Estados europeos vecinos, y critica las relaciones de buena vecindad establecidas entre estos Estados y la Unión Soviética?

Stalin.
Esta parte del discurso del señor Churchill es una mezcla de calumnias, groserías y falta de tacto.

El señor Churchill afirma que «Varsovia, Berlín, Praga, Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest, Sofía: todas estas famosas ciudades y la población de sus alrededores, se encuentran en la esfera soviética y todas están sometidas, de una forma u otra, no solo a la influencia soviética, sino también en gran medida al creciente control de Moscú». El señor Churchill califica todo esto como "tendencias expansionistas sin límites de la Unión Soviética".

No es difícil demostrar, que el señor Churchill difama de forma grosera y descarada tanto a Moscú como a los Estados vecinos de la URSS mencionados.

En primer lugar, es totalmente absurdo hablar del control exclusivo de la URSS en Viena y Berlín, donde existen Consejos de Control Aliados formados por representantes de cuatro Estados, y donde la URSS solo tiene una cuarta parte de los votos. A veces, algunas personas no pueden evitar calumniar, pero hay que saber medir las cosas.

En segundo lugar, no hay que olvidar la siguiente circunstancia. Los alemanes invadieron la URSS a través de Finlandia, Polonia, Rumanía y Hungría. Los alemanes pudieron invadir estos países, porque en aquel momento existían en ellos gobiernos hostiles a la Unión Soviética. Como resultado de la invasión alemana, la Unión Soviética perdió irremediablemente en los combates contra los alemanes, y también debido a la ocupación alemana y al secuestro de ciudadanos soviéticos para los campos de trabajo alemanes, alrededor de siete millones de personas. En otras palabras, la Unión Soviética perdió varias veces más vidas humanas que Inglaterra y los Estados Unidos de América juntos. Es posible que en algunos lugares se tiende a olvidar estas colosales víctimas del pueblo soviético, que aseguraron la liberación de Europa del yugo hitleriano. Pero la Unión Soviética no puede olvidarlas. Cabe preguntarse: ¿Qué hay de extraño en que la Unión Soviética, deseosa de asegurarse el futuro, trate de conseguir que en esos países existan gobiernos leales a la Unión Soviética? ¿Cómo se pueden calificar, sin perder la cordura, estas aspiraciones pacíficas de la Unión Soviética como tendencias expansionistas de nuestro Estado?
El señor Churchill afirma, que «el Gobierno polaco, sometido al dominio ruso, fue alentado a cometer enormes e injustas agresiones contra Alemania».

Cada palabra es una calumnia grosera e insultante. La Polonia democrática actual está dirigida por personas destacadas. Han demostrado con hechos, que saben defender los intereses y la dignidad de su patria como no supieron hacerlo sus predecesores. ¿Qué fundamento tiene el señor Churchill, para afirmar que los dirigentes de la Polonia actual pueden permitir en su país el «dominio» de representantes de cualquier Estado extranjero? ¿No será que el señor Churchill calumnia aquí a los «rusos», porque tiene la intención de sembrar la discordia en las relaciones entre Polonia y la Unión Soviética?
El señor Churchill no está contento con que Polonia haya cambiado su política hacia la amistad y la alianza con la URSS. Hubo un tiempo en que las relaciones entre Polonia y la URSS estaban dominadas por elementos de conflicto y contradicción. Esta circunstancia permitía a estadistas como el señor Churchill aprovechar estas contradicciones, tomar el control de Polonia con el pretexto de protegerla de los rusos, intimidar a Rusia con el fantasma de una guerra entre ella y Polonia, y mantener su posición de árbitro. Pero ese tiempo ya pasó, porque la enemistad entre Polonia y Rusia dio paso a la amistad entre ellas, y Polonia, la Polonia democrática de hoy, ya no quiere ser la pelota en manos de extranjeros. Me parece que es precisamente esta circunstancia la que irrita al señor Churchill, y le empuja a cometer actos groseros y descorteses contra Polonia. ¿Es una broma decir que no le dejan jugar a costa de otros?
En cuanto a los ataques del señor Churchill contra la Unión Soviética, en relación con la ampliación de las fronteras occidentales de Polonia a costa de los territorios polacos ocupados en el pasado por los alemanes, me parece que aquí está claramente tergiversando las cosas. Como es sabido, la decisión sobre las fronteras occidentales de Polonia se tomó en la Conferencia de Berlín de las Tres Potencias, sobre la base de las demandas de Polonia. La Unión Soviética ha declarado en repetidas ocasiones, que considera que las demandas de Polonia son correctas y justas. Es muy probable que el señor Churchill no esté satisfecho con esta decisión. Pero ¿por qué el señor Churchill, sin escatimar críticas contra la posición de los rusos en esta cuestión, oculta a sus lectores el hecho de que la decisión se tomó por unanimidad en la Conferencia de Berlín, que no solo votaron a favor los rusos, sino también los ingleses y los estadounidenses? ¿Por qué el señor Churchill sintió la necesidad de engañar a su población?

El señor Churchill afirma además que «los partidos comunistas, que eran muy insignificantes en todos estos Estados del este de Europa, han alcanzado un poder excepcional, muy superior a su número, y aspiran a establecer en todas partes un control totalitario, gobiernos policiales, prevalecen en casi todos estos países y, hasta la fecha, con la excepción de Checoslovaquia, no existe en ellos ninguna democracia auténtica».

Como es sabido, en Inglaterra gobierna actualmente un solo partido, el Partido Laborista, y los partidos de la oposición carecen del derecho a participar en el Gobierno inglés. El señor Churchill denomina a esto "auténtico democratismo". En Polonia, Rumanía, Yugoslavia, Bulgaria y Hungría gobierna una coalición de varios partidos, entre cuatro y seis, y la oposición, si es más o menos leal, tiene garantizado el derecho a participar en el Gobierno. El señor Churchill llama a esto totalitarismo, tiranía y policía. Por qué, sobre qué base... no esperen una respuesta del señor Churchill. El señor Churchill no comprende la ridícula situación en la que se coloca con sus discursos estridentes sobre totalitarismo, tiranía y policía.

El señor Churchill querría que Polonia fuera gobernada por Sosnkovski y Anders, Yugoslavia por Mihajlović y Pavelić, Rumanía por el príncipe Știrbei y Rădescu, Hungría y Austria por algún rey de la casa de Habsburgo, etc. El señor Churchill quiere convencernos de que estos señores salidos de los bajos fondos fascistas pueden garantizar una «democracia auténtica». Así es la «democracia» del señor Churchill.

El señor Churchill se acerca a la verdad, cuando habla del aumento de la influencia de los partidos comunistas en Europa del Este. Sin embargo, hay que señalar que no es del todo exacto. La influencia de los partidos comunistas ha crecido no solo en Europa del Este, sino en casi todos los países europeos donde antes dominaba el fascismo (Italia, Alemania, Hungría, Bulgaria, Finlandia) o donde hubo ocupación alemana, italiana o húngara (Francia, Bélgica, Holanda, Noruega, Dinamarca, Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Grecia, la Unión Soviética, etc.).

El aumento de la influencia de los comunistas no puede considerarse una casualidad. Se trata de un fenómeno totalmente lógico. La influencia de los comunistas creció porque, durante los difíciles años del dominio fascista en Europa, los comunistas demostraron ser luchadores fiables, valientes y abnegados contra el régimen fascista y por la libertad de los pueblos. El señor Churchill a veces menciona en sus discursos a «la gente sencilla de casas pequeñas», dándoles palmadas en el hombro con aire paternalista y fingiendo ser su amigo. Pero estas personas no son tan sencillas como podría parecer a primera vista. Ellas, «la gente sencilla», tienen sus propias opiniones, su propia política, y saben defenderse. Son ellos, millones de estas «personas sencillas», los que han derrotado en las urnas en Inglaterra al señor Churchill y a su partido, dando sus votos a los laboristas. Son ellos, millones de estas «personas sencillas», los que han aislado en Europa a los reaccionarios, partidarios de la colaboración con el fascismo, y han dado su preferencia a los partidos democráticos de izquierda. Fueron ellos, millones de la «población corriente», quienes, tras poner a prueba a los comunistas en el fuego de la lucha y la resistencia al fascismo, decidieron que los comunistas eran dignos de la confianza del pueblo. Así creció la influencia de los comunistas en Europa. Esa es la ley del desarrollo histórico.

Por supuesto, al señor Churchill no le gusta cómo se están desarrollando los acontecimientos, y da la voz de alarma apelando a la fuerza. Pero tampoco le gustó la aparición del régimen soviético en Rusia después de la Primera Guerra Mundial. También dio la voz de alarma entonces, y organizó una campaña militar de «14 naciones» contra Rusia, con el objetivo de hacer retroceder la rueda de la historia. Pero la historia resultó ser más fuerte que la intervención de Churchill, y las manías quijotescas del señor Churchill le llevaron a sufrir una derrota total. No sé si el señor Churchill y sus amigos, lograrán organizar una nueva campaña contra «Europa del Este» después de la Segunda Guerra Mundial. Pero si lo consiguen, lo cual es poco probable, ya que millones del «pueblo corriente» velan por la paz, se puede afirmar con certeza que serán derrotados igual que lo fueron en el pasado, hace 26 años.

"Pravda". 14 de marzo de 1946.

EL CAMARADA STALIN PUNTUALIZA, SOBRE QUÉ SUCEDERÍA, SI HUBIERA UNA TRAICIÓN DENTRO DEL PCUS.
"Bueno, ¿y si la relación correcta entre la vanguardia y la clase, si la relación de "confianza mutua" entre el partido y la clase se viola? ¿Qué pasa si el partido mismo comienza a oponerse a la clase de una u otra manera, violando los cimientos de las propias relaciones con la clase, violando los principios de la "confianza mutua"?
¿Son tales casos posibles? Sí, acaso posibles. Pueden ser posibles:
1) Si una parte comienza a construir su autoridad entre los trabajadores, no en sus puestos de trabajo, sino esparciendo las dudas en la confianza del pueblo, sobre sus derechos "ilimitados" ante el estado.
2) Si la política del partido es claramente incorrecta, y no quiere revisar sus actuaciones, ni corregir sus errores.
3) Si la política del partido es correcta, en general, pero el pueblo aún no está dispuesto a adoptarla... y el partido no está dispuesto o incapaz de esperar. Así es muy conveniente al fin y al cabo, dar a los trabajadores la oportunidad de asegurarse por su propia experiencia, los beneficios de las ideas correctas del partido. Mas, puede ocurrir que éste trate de imponerlas a la población.

La historia de nuestro partido tiene varios de estos casos. Varios grupos y facciones de nuestro partido cayeron, y se dispersaron, porque violaron una de estas tres condiciones, y a veces todas estas condiciones juntas.

Sin embargo de ello se deduce que la clave, es la oposición a la dictadura del proletariado, de la "dictadura" ( estimada como "liderazgo del partido", página 48) no puede ser reconocida como un derecho obtenido, y ésta entronca con nuestra clase, sólo si:

1) Si bajo la dictadura del partido, en relación a la clase obrera, no es una dictadura en el sentido mismo de la palabra ("poder basado en la violencia"), sino del liderazgo de un partido de clase, que excluye la violencia contra la clase trabajadora en su conjunto, siendo la mayoría del pueblo, como Lenin lo entiende.
2) Si el partido tiene las premisas y datos para ser un verdadero líder de la clase, y estas decisiones son correctas, si dicha política coincide con los intereses de la clase.
3) Si la mayoría de la clase adopta esta política, la prosigue, está convencida, a través del trabajo del partido, y toma las correcciones precisas, se confiará en el partido y la clase siempre lo apoyará.

La violación de estas condiciones es la causa inevitable de cualquier conflicto entre el partido y la clase, y puede haber una división entre ellos, y una oposición mutua.

¿Se puede obligar a la clase, a imponer por la fuerza el liderazgo del partido? No, no se puede. "Si sucediese, en cualquier caso, este liderazgo no podría durar mucho tiempo".
("Con respecto a los temas del leninismo". José Vissaronovich Stalin. Cuadernos de Educación Política "Tradiciones", Nº 8. Editorial Estatal de Literatura Política, Moscú 1948. Páginas. 48 y 49).

¿Ahora en Rusia se está haciendo esta pregunta, se echa de menos a Stalin?

Y no se trata de abuelos, sino de gente muy joven. Hace unos días en el metro de Moscú, se reconstruyó un bajorrelieve épico con Stalin. Personas de todas las edades, inmediatamente, comenzaron a llevar flores allí. Y cuando los representantes de la prensa "independiente" realizaron una encuesta entre los jóvenes, fue una sorpresa para ellos, que la mayoría de los encuestados evaluaran positivamente la vida y los resultados obtenidos por la población en vida de Stalin. Ello a pesar de todas las toneladas de lodo que han vertido, y sigue vertiendo la burguesía en Rusia contra Stalin.

Fuentes provenientes y consultadas:

Propuestas para mejorar el proyecto de manual de Economía Política. José Stalin. 1950, en ruso.

- https://es.prolewiki.org/: Los problemas económicos del socialismo en la URSS. José Stalin. 1952.

 
 (К вопросам ленинизма. Cочинения. – Т. 8. – М.: ОГИЗ; Государственное издательство политической литературы, 1948. Стр. 48, 49).

No hay comentarios: