18 de mayo de 2022

Feria del libro crítico de Leganés (Madrid)


En estos dos días estaremos con un puesto de atención en la feria. Llevaremos los materiales que más nos han pedido, de actualidad y los últimos folletos realizados.

Os esperamos.

10 de mayo de 2022

Nueva misión humanitaria para Donbass: Objetivo Novoazovsk-Mariupol

Las organizaciones humanitarias españolas Blagoe Delo y Vostok Solidaridad Donbass hemos iniciado la preparación de una nueva misión humanitaria destinada a los civiles de Mariupol que ahora están refugiados en la ciudad de Novoazovsk. Ambas ciudades se hallan en la costa norte del mar de Azov en la RPD. 


El objetivo principal es la recaudación de fondos para la compra de suministros médicos, ropa y alimentos para los civiles refugiados en el Hospital de Novoazovsk, especialmente para los niños y ancianos que son quienes más sufren la guerra. 

En esta ocasión no podremos realizar ningún envío de ayuda por avión o en ambulancia como habíamos realizado años atrás, por lo tanto, debemos llevar dinero y comprar todo lo necesario desde lo más cerca posible en Rostov del Don y Taganrog. 

– Realización prevista: Finales de junio 2022.

Anteriormente, desde 2014, nuestras organizaciones humanitarias han realizado diferentes misiones conjuntas desde recogida de ropa para envío por avión a otras que hemos realizado personalmente y que ordenamos por orden cronológico: 

Misión 5.000 kilómetros – De Madrid a Lugansk. Navidad de 2014. 
Misión envío aéreo de 5.000 kg en ayuda humanitaria. Julio de 2016.
Misión Zaitsevo – 9 de mayo 2017:
Misión Ambulancia, cumplida en Enero-Febrero 2018:
Misión Orfanato, cumplida en Mayo 2018:
También en esta misión de la ambulancia desde Madrid a Donetsk (2018), grabamos 3 documentales más sobre la realidad en Donbass: 

DONBASS bajo las bombas

Barrio SPARTAK (junto al aeropuerto de Donetsk):

SAUR MOGILA: dos guerras, dos generaciones:


9 de mayo de 2022

Declaración internacional: A 77 años de la victoria soviética y derrota de la Alemania nazi

 

9 de Mayo de 2022 

Este 9 de mayo se cumplen 77 años de la rendición del mariscal alemán Keitel ante el mariscal del Ejército Rojo Gueorgui Zhúkov y otros generales soviéticos. Así se certificó que el mundo se había salvado del nazismo. Por eso los partidos y organizaciones abajo firmantes rinden homenaje a todos los que hicieron posible aquella victoria de la humanidad. En especial al pueblo soviético y sus soviets, su gobierno socialista encabezado por José Stalin, su partido PCUS y su Ejército Rojo.

El imperialismo anglo-estadounidense presume de su rol supuestamente decisivo en la derrota del Tercer Reich, pero esa es una de las grandes mentiras. Pretenden falsificar la historia y sobre todo restarle méritos al glorioso rol de la Unión Soviética en aquella II Guerra Mundial.

Antes del estallido de la guerra, el gobierno soviético había propuesto a los gobiernos capitalistas occidentales la formación de un “Frente Único Antifascista”. Esa fue la propuesta que la III Internacional Comunista hizo reiteradamente en 1935 y 1936 a los gobiernos y partidos socialdemócratas, sin éxito. Es que los gobernantes ingleses y franceses, de Chamberlain y Daladier, firmaron con Hitler el Pacto de Munich y apostaban a empujar a Alemania contra la URSS y por lo tanto desoyeron a Moscú.

Sólo cuando Alemania ocupó Polonia, desde Londres y París se decidieron a enfrentar, tardíamente a Hitler; el 1 de septiembre de 1939 comenzó formalmente la II Guerra Mundial entre dos bandos imperialistas. En vista de que su llamado al frente antifascista había caído en el saco roto de las potencias occidentales, en 1939 la URSS firmó un acuerdo de no agresión con Alemania, conocido como pacto Molotov-Ribbentropp. Esto le permitió ganar tiempo, prepararse para lo que sería una agresión del Tercer Reich, el más anticomunista y agresivo de todos los actores en pugna.

Una vez que la Alemania nazi ocupó con relativa facilidad Polonia y Checoslovaquia, y en dos semanas también a Francia y los Países Bajos, Hitler consideró factible reanudar su marcha agresiva contra el Este. Comenzó su invasión el 22 de junio de 1941, “Operación Barbarroja”, pero subestimó a la URSS, que en dos años había realizado una proeza de preparación política, ideológica, económica y militar.

Los rusos lucharon heroicamente en la defensa de Leningrado (San Petersburgo) durante 872 días y murieron allí 1.2 millón de personas, el 90 por ciento de hambre y salvaron la cuna de la revolución bolchevique. Los nazis llegaron a las puertas de Moscú en octubre de 1941, pero la capital resistió. En Stalingrado sus defensores combatieron 200 días entre 1942 y 1943, incluso casa por casa. Así se derrotó al VI Ejército del mariscal Von Paulus y se le impuso entre 800.000 y un millón de muertos y heridos.

Ahí se inició la contraofensiva soviética contra Alemania, a la par que iba liberando a Europa oriental, con participación de los comunistas y guerrilleros de esos países.

Los gobernantes ingleses, norteamericanos y una parte de franceses recién el 6 de junio de 1944 se decidieron al desembarco en Normandía. Tarde. Un año y cuatro meses después de la victoria de Stalingrado. Desde el 22 de junio de 1941 hasta junio de 1944 los alemanes pudieron concentrar toda su fuerza en el frente ruso. Stalin reclamaba a Churchill y Franklin D. Roosevelt la apertura del “Segundo Frente” pero éstos no lo hacían.

Por eso el grueso de las muertes, en la victoria sobre los nazis, fueron de la URSS: 8.8 millones de soldados y 17.1 millones de civiles. Los norteamericanos tuvieron 220.000 soldados muertos y los británicos 370.000 muertos más otros 60.000 civiles.

Esos números grafican lo que siempre hemos sostenido los partidos comunistas y revolucionarios: la humanidad se libró del nazismo y el fascismo gracias al aporte fundamental del pueblo soviético, su gobierno liderado por Stalin, el PCUS y su Ejército.

Tras la muerte de Stalin comenzó un proceso revisionista y liquidacionista de la historia soviética, encarnada en ese primer tiempo por Kruschov y en el período más liquidacionista por Mijail Gorbachov y Boris Yeltsin, que terminaron disolviendo la URSS.

Desde 1991 aquella dejó de existir y lo que hay en su lugar es la Federación Rusa, un país capitalista si bien con reservas positivas que vienen de su historia y que se expresan parcialmente en su gobierno, parlamento, fuerzas políticas y sindicales, cultura, fuerzas armadas, etc. Manifestamos nuestra especial solidaridad con los comunistas de Rusia que se esfuerzan por fortalecer su patria mediante el restablecimiento del socialismo.

Es obvio que la URSS fue una cosa y la Rusia de hoy es otra; que Stalin era un líder comunista y Putin no lo es.

A la vez alertamos que el fenómeno del nazismo no murió con el suicidio de Hitler el 30 de abril de 1945 ni con la rendición de sus mariscales y generales el 9 de mayo. El nazismo se expresó en parte en la administración Trump en EE UU y con continuidad en Biden; en los neonazis de Ucrania, Alemania, Polonia y Hungría; en el Frente Nacional de Le Pen en Francia, Vox de España y la Liga del Norte en Italia; en los gobiernos de Jair Bolsonaro de Brasil y el de Iván Duque en Colombia; en las corrientes de Biondini, Milei y Espert en Argentina, y Republicanos en Chile, etc.

Hoy una de las expresiones más preocupantes de nazismo a nivel mundial está en Ucrania. Esas fuerzas fueron protagonistas del golpe de Estado en Kiev en 2014 y desde entonces asesinaron a 15.000 civiles en la zona del Donbass. Sus batallones nazis Azov se convirtieron en parte fundamental de la fuerza militar gubernamental y con fuerte influencia política en el gobierno de Volodimir Zelenski.

En esas condiciones el imperialismo yanqui, sus aliados europeos de la OTAN y esos neonazis avanzaron hacia la frontera con Rusia, buscando sumar Ucrania al pacto atlántico para colocar allí sus bases y misiles, además de 26 laboratorios biológicos financiados por el Pentágono.

En  defensa de su propia seguridad y a favor de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, el gobierno de Putin inició el 24 de febrero pasado su “operativo militar especial” en Ucrania. El gobierno ruso ha formulado propuestas de negociación para una solución al conflicto, pero el régimen de Zelenski, apuntalado política, militar y financieramente por la administración Biden, el gobierno de Boris Johnson y el grueso de la OTAN, se han negado a dar esas garantías de seguridad pedidas por el Kremlin para Rusia y también para las repúblicas de Donetsk y Lugansk.

Por eso los partidos firmantes de esta Declaración, al mismo tiempo que homenajeamos a la fecha histórica de la victoria soviética del 9 de mayo de 1945, condenamos las maniobras imperiales y nazis en Ucrania. Compartimos la consigna de “desmilitarizar y desnazificar Ucrania”.

Los firmantes repudiamos a los gobiernos que se han  alineado con Washington y la OTAN en este conflicto, y han votado sanciones económicas, comerciales, financieras y políticas contra Moscú. El bando imperial defiende un mundo unipolar, imperialista, injusto y de guerras. Nosotros queremos un mundo mejor, que es posible, como decía Fidel Castro, y debe ser multipolar, con los países socialistas y otros del Tercer Mundo que hoy el imperio agrede, como China, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán, Movimiento de Países No Alineados, CELAC, etc.

¡Basta de sanciones a Rusia! Los que deben ser condenados en la ONU, el Consejo de DD HH de Ginebra, Corte Penal Internacional y demás instancias son los que invadieron Cuba, Vietnam, República Dominicana, Granada, Yugoslavia, Panamá, Afganistán, Irak, Libia, Siria y muchos otros países. Debe ser condenado EE UU por el bloqueo criminal contra Cuba. Debe ser condenado Israel que comete genocidio contra el pueblo palestino y agrede a Siria e Irán. Debe ser condenado el gobierno de Colombia que asesina a líderes sociales y ex guerrilleros. Debe ser condenado el reino de Marruecos que masacra al pueblo saharaui para impedir su libre determinación nacional. Debe ser condenado el gobierno de Londres que ocupa ilegalmente las islas Malvinas Argentinas.

          ¡Por un frente antiimperialista y antifascista, y en defensa de la paz mundial!

 

FIRMAN:

Partido de la Liberación (PL) de Argentina.

Movimiento por la Paz y el Socialismo (Cantabria).

Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PCAP.

Partido de los Comunistas de Estados Unidos. Party of Communists USA.

Amigos Estadounidenses del Pueblo Soviético. US Friends of the Soviet People.

ARLAC, Organización Antiimperialista en Bélgica.

Partido de los Trabajadores de España (PTE).

Joven Guardia Roja de España (JGRE).

Movimiento 48 de Italia (M48).

Convergencia Socialista de Italia.

Partido por la Revolución Popular (PRP) República Dominicana.

Partido Comunista de los Comités Catalanes (PCCC).

Mil por Cuba. Argentina.

Agrupación Universitaria TUPAC. Argentina.

Unión Proletaria (España).

Partido Socialista de los Trabajadores de Croacia (SRP).

Foro Pacifista Antiimperialista de Ciudad Real, España.

Nuevo Partido Comunista Italiano (nPCI).

Partido Comunista Egipcio.

Movimiento Comunista Mexicano.

Euskal Komunisten Batasuna/Unión de Comunistas Vascos.

 

Enlace de la Marcha Inmortal en Moscú: Más de un millón de habitantes conmemoran el 9 de Mayo.

https://m.vk.com/video-210982752_456239290?list=0572218ce406f8279b

7 de mayo de 2022

¡Por la Marcha Inmortal, Madrid 2022!


Este 8 de mayo de 2022, nuestra procesión reivindicatoria de la Memoria contra el nazismo adquiere un nuevo significado, a las 12 hs. desde la Glorieta de Atocha.

¡LA MARCHA INMORTAL RECORRERÁ LAS CALLES DE MADRID!

¡NOS ENORGULLECEMOS RECORDAR LA VICTORIA DEL PUEBLO SOVIÉTICO, CON TODAS SUS NACIONALIDADES SOBRE EL FASCISMO!

¡TODOS JUNTOS, CAMINAREMOS UNIDOS RECORDANDO LA LUCHA EN LA GRAN GUERRA PATRIA DE NUESTROS PARIENTES Y CONOCIDOS!

¡FUERON LA PRIMERA LÍNEA DE COMBATE CONTRA LA REACCIÓN FASCISTA!
 

¡NO PASARÁN!
 
¡OS INVITAMOS A ASISTIR Y REIVINDICAR NUESTRA MEMORIA COMÚN COLECTIVA! 
 
¡HONRAREMOS CON CARTELES, LA LUCHA DE TODOS LOS HERMANOS PROLETARIOS!
 
Toda la información oficial sobre el Regimiento Inmortal de Madrid en los canales de Telegram:

6 de mayo de 2022

El primer aviador condecorado, dos veces como Héroe de la Unión Soviética en la Gran Guerra Patria

Сафонов Борис Феоктистович.jpg

Por Almirante Chazibuk, publicado en la página de facebook: "По пути Ленина-Сталина. По пути восстановления социализма.""En el camino de Lenin y Stalin. En la forma de restaurar el socialismo". Traducción N. G. y M. S.

Se llamaba Borís Feoktístovich Safónov.

Fue un piloto militar soviético, participante de la Gran Guerra Patria, condecorado dos veces Héroe de la Unión Soviética. Fue el primer soviético en obtener este título durante la Gran Guerra Patria, el mejor piloto de combate soviético de 1941-1942. 

El 30 de mayo de 1942, la voz de un Safónov confiado sonó por el eter por última vez: "Voy a cubriros en el combate". En ese momento, su P-40E Kittyhawk estaba por encima del convoy de transportes del convoy PQ-16, que estaba entrando en pleno combate, recién barrido de la zona de Kildinsky. Los barcos de escolta libraban una intensa batalla con la aviación, y también hubo otra batalla en los accesos al convoy. Los cazas Pe-3 bimotores de largo alcance atacaron a los Junkers y luchando contra los propios Messerschmitt que avanzaban. "Voy a cubriros en el combate", sonó la voz de Borís Safónov, e inmediatamente hubo una pausa en el aire atronador. La tarjeta de visita de este as era bien conocida por todos. 

En la primavera de 1942, este piloto era el caza más famoso de nuestro país. Sobre él se escribieron muchas leyendas militares. Y cómo no ensalzarle si el Servicio de Información Soviético (Sovinformburó) dio, por ejemplo, un mensaje sobre una batalla llevada a cabo por siete cazas liderados por el héroe de la Unión Soviética Borís Safónov contra cincuenta y dos aviones enemigo. De esta forma, trece aparatos enemigos fueron derribados y ni una sola bomba cayó sobre Murmansk. 

De acuerdo, hay un sabor distintivo como de leyenda, aunque el Sovinformburó era dificil que se equivocase ... En la víspera del trágico día del 30 de mayo, un periodista de radio Morozov, que conocía bien a Safónov, llegó al regimiento de Safónov, 2º de la Bandera Roja de la Guardia, y le contó sobre la reciente batalla ocurrida sobre un Convoy Británico, en el que dos parejas de nuestros cazas impidieron al enemigo acercarse a los transportes, eliminando a uno de los bombarderos atacantes y ahuyentando a los torpederos. “Si fue nuestra unidad la que actuó”, confirmó Safónov y, suspirando, agregó con resentimiento infantil: “Ahora el comandante rara vez me deja salir al aire. Solo en vacaciones, se podría decir". 

De hecho, a la edad de veintiséis años, era un buen comandante de su regimiento de aviación, y se esperaba mucho del Héroe de la Unión Soviética Borís Feoktístovich Safónov (en ese momento ya estaba nominado para la segunda Estrella de Oro). Por supuesto, la dirección hizo lo correcto, protegiendo al prometedor comandante. Sin embargo, el frente no era el lugar donde se podía proteger de manera fiable algo o alguien. Entonces, ese 30 de mayo, a la mitad del día, tres Kittyhawks reemplazaron a cuatro cazas de largo alcance Pe-3 en el cielo sobre del convoy PQ-16. 

Pero primero hay que decir por qué solo había tres de ellos. Como todo en la guerra, cualquier factor no puede considerarse insignificante. Borís Safónov mandó despegar dos pares de cazas de su aeródromo. El comandante A. Kujarenko, los capitanes P. Orlov y V. Pokrovsky despegaron con él. El grupo incluía a los luchadores más experimentados con una amplia experiencia en vuelo. 

Los cazas estadounidenses P-40E, con los que recientemente se había equipado el regimiento, resultaban ser máquinas difíciles de manejar. Con un inconveniente realmente serio: su motor no podía soportar el funcionamiento a largo plazo en modo forzado. Y la postcombustión, como saben, es el modo principal del combate aéreo, donde para ganar, se tiene que ser más rápido, más maniobrable, donde tiene que exprimirse lo máximo posible, tanto el piloto como el aparato, y a veces un poco más. 

Boris Feoktistovič Safonov 

Unos minutos después de la salida, el motor del avión de Kujarenko comenzó a fallar de manera intermitente y se vio obligado a regresar al aeródromo. El grupo se quedó con tres unidades, y el esquema habitual de "Guía/Segundo" se rompió. Los pilotos se encontraban ante un dilema. Además, en el momento en que Safónov se hizo cargo de la cobertura, comenzó la incursión más grande, durante todo el tiempo del convoy, con varios aviones fascistas. Cuarenta y cinco bombarderos nazis, cubiertos por veinte cazas, entraron en el ataque. 

Desde los transportes y barcos de escolta, miles de personas vieron la batalla, donde tres aparatos luchaban contra más de seis docenas. Vimos aviones cayendo, trazando gruesas rayas negras en el cielo nublado. En esa batalla, Orlov y Pokrovsky destruyeron un Junkers cada uno. Safónov, dos. La incursión fue rechazada. Pero la batalla con los Messers continuó. 

En la base, en el puesto de control, recibieron el radiograma de Safónov: "Derribé a un tercero ... el motor ..." Según el código, "motor" significaba un aterrizaje de emergencia. ¿Pero tal vez Safónov quería decir que el motor sobrecalentado de su Kittyhawk había fallado? Quizás. Nunca sabremos qué significó realmente esta última palabra de Safónov. Su caza, perdiendo altitud, planeaba en dirección al destructor de la Flota del Norte "Valerian Kuibyshev". Al no llegar al barco, a tres o cuatro kilómetros, chocó contra el agua y se hundió instantáneamente. Por orden del comandante de la Flota del Norte, el vicealmirante A.G. Golovko, el destructor abandonó la orden de escolta de combate y comenzó a circular en el lugar de aterrizaje de la aeronave. Los cazas bajo el mando del Mayor S. Kiryanov y V. Pronchenko despegaron por los aires. Tras muchas horas de búsqueda no hubo resultados.

Las leyendas de los soldados se negaban obstinadamente ante el hecho de su muerte. Durante mucho tiempo, marineros e infantes, y a veces pilotos que luchaban en el Norte, decían que supuestamente vieron con sus propios ojos, cómo durante una batalla aérea, apareció un caza de algún lugar, a bordo del cual se dibujaron muchas estrellas: el número de fascistas derribados. Esto significa que este avión no podría pertenecer a nadie más que a Safónov. 

Habiendo entrado en la batalla, el "halcón" inmediatamente comenzó a derribar aviones enemigos uno tras otro, ¡pero esto también podía hacerlo un solo piloto en el norte! Las leyendas son leyendas, pero en la muerte de Borís Safónov todavía hay circunstancias que no se han aclarado hasta el día de hoy. 

Las personas que conocieron a Safónov recuerdan en primer lugar su naturalidad, que le atraían de inmediato. Recuerdan una sonrisa abierta, aunque no sonreía muy a menudo. Recuerdan su chaqueta familiar de cuero marrón con cuello de piel. Todo lo que dijo e hizo, y lo más importante, la forma de como volaba, nos unía a él. Su calma, incluso fuerza y ​​confianza ilimitada. No hay mucho que contar sobre el pasado de Borís Safónov. 

Diminutos retazos sabemos de su infancia y adolescencia, que nos llegaron de la memoria de los aldeanos y familiares, que se entrelazan con islotes distantes entre sí, en todo un océano de búsquedas. Solo podemos adivinar cómo se desarrolló su vocación. Pero el deseo de convertirse en piloto ya se pudo intuir desde los dieciséis años, cuando ingresó a la escuela de planeadores de Tula, y después al graduarse, en la escuela de vuelo de Achinsk. Seguramente aquí jugó un papel importante el llamamiento aéreo: "Komsomolets - ¡a los aviones!" “Estudiad bien”, recuerda la madre de Borís, Fekla Terentyevna, “... nunca me preocupé por ello, pues leía cosas muy diferentes. A veces se iba a la cama y se tapaba con la lámpara para no molestarme, hojeando todo un libro. También le gustaba escuchar canciones. Yo misma tenía poca voz: no me oía mucho cantar. Y le encantaba escuchar. Nuestra aldea Senyavina, es conocida por ser un pueblo de canciones. Y en el verano, al anochecer, se canta por todos lados ". 

Eso, quizás, es todo lo que se sabe sobre la juventud de Borís Safónov. E incluso el hecho de que un par de veces durante sus estudios, de la escuela de vuelo volvió a casa. Pero incluso aquí no se destacó. No caminó por el pueblo con su uniforme de vuelo, ni contó historias asombrosas de la vida de los aviadores. De lo contrario, seguramente lo recordarían. 

¿Como pues se imaginan que conozcamos su vida con tan escasa información? ¿Sería, porque desde la infancia Borís Safónov tenía un objetivo definido, y se preparaba para ser piloto de aviación? Era fuerte y valiente, pero no trató de someter a sus compañeros. Nadie recuerda, por ejemplo, que Borís trabajó como mozo, en las cuadras de caballos junto a otros jóvenes en Senyavina. Y solo una característica, brevemente mencionada, aporta un toque romántico y espiritual a esta imagen concisa: el afecto por el canto. Borís Safónov nunca volvió a casa desde el norte. La situación internacional era demasiado difícil. La proximidad de la guerra se sintió agudamente. Los pilotos norteños no recibieron permiso. 

El 22 de junio de 1941 dividió su vida en dos partes. 

La guerra es monstruosamente cruel e ilegible. Parece que para ella no existe una vida humana aparte: planea sobre los regimientos y las divisiones. En una guerra así, donde el frente se extendía desde el Mar de Barents hasta el Mar Negro, el destino de ejércitos enteros a veces se decidía en cuestión de días. Y sin embargo, a pesar de su inmensidad, la guerra alumbró a sus héroes desde los primeros momentos. Nombre por nombre: como el Capitán Gastello. O los sin nombre: como los héroes de Brest y otros que, a costa de sus vidas, renacieron junto a la Tierra Madre. 

El nombre del teniente mayor Borís Safónov refulgió por primera vez el tercer día de la guerra. En la noche del 24 de junio, varios He-111, saltando desde detrás de las colinas a baja altura, atacaron los barcos que estaban en la bahía de Murmansk. Los pilotos de combate del Mar del Norte se levantaron en ayuda de los marineros. Borís Safónov eligió a un Heinkel, que se había separado de la formación general. De cerca, eliminó al operador de radio y la ametralladora del bombardero se quedó en silencio. En la segunda pasada, con tres ráfagas, disparadas a corta distancia, Safónov literalmente cortó la cola del avión fascista. Fue su primer avión hitleriano abatido, en una batalla aérea efectuado por un piloto del Mar del Norte, que estrelló al avión nazi contra las colinas. “Safónov es el héroe del día”, escribió en el diario del comandante de la Flota del Norte, el contralmirante A.G. Golovko. "... Y creo que no será un derribo de un día ... Sobresale, es una liebre típica de las cercanías de Tula. Un piloto excelente y de voluntad fuerte. Una persona de hombros anchos, rostro abierto, mirada directa de ojos gris oscuro. Uno solo tiene que verlo, y de inmediato despierta simpatía. Habla con fluidez del avión. Según los expertos en aviación, tiene un sentido del tiempo y la distancia muy desarrollado. Sin prisas, puntilloso: es un piloto de vocación, según su comandante. No debemos perderlo de vista, y apuntar a que los demás  estudien con él. Ojalá tuviéramos más halcones de este tipo". 

Boris Safonov 1942

En esos días largos y despejados, de noches blancas del verano del norte, Safónov trabajaba incesantemente. Lidera un escuadrón en vuelo, o volando en parejas, solo, cuando ya nadie puede soportar el cansancio. En él vive una sed insaciable de venganza contra el enemigo. Y ella es asombrosa, combinada con una pasmosa tranquilidad. La capacidad de tomar una decisión en una fracción de segundo se combinó con la capacidad de calcular todas las opciones posibles y elegir la mejor. Como los grandes ajedrecistas con problemas de tiempo. Es cierto que el costo de la derrota en la batalla es diferente al de un juego de ajedrez. Ninguno de los que pelearon con él recordará que Safonov perdiera la cabeza. Incluso en la situación más increíble. 

Ejemplos muchos. En el área de la península de Rybachy, un grupo de cazas, encabezados por el comandante del regimiento aéreo, el mayor Gubanov, cubrió el vuelo de una escuadrilla de bombardeo. El comandante miró a su alrededor, no podía creer lo que veía. Cuando el grupo les escoltaba para la misión, había cinco SB en él. ¡Y volvían seis! Gubanov volvió a contar los aviones y luego vio un avión de reconocimiento alemán Hs-126, que se había ajustado a la formación. Al parecer, el fascista esperaba volar con el grupo al aeródromo y hacer fotografías aéreas sin interferencias. El comandante se volvió para atacar, pero fue adelantado, con una poderosa ráfaga, Safonov arrojó al explorador a las colinas. 

Otro caso. El 15 de septiembre, cinco combatientes volaron hacia el frente. Llegaron a tiempo: los Junkers volaban en círculos sobre nuestras posiciones. Safonov y sus compañeros V. Maksimovich y V. Pokrovsky atacaron a los fascistas, mientras que el teniente A. Kovalenko y el piloto P. Semenenko entablaron una batalla con los combatientes fascistas de cobertura. En cuestión de minutos, cuatro Junkers fueron derribados, el resto se retiró. Safonov no pudo perseguirlos, ya que notó que Kovalenko y su compañero estaban en una posición difícil. Safonov lanzó a su grupo al ataque, los nazis eludieron el combate directo, continuaron maniobrando alrededor de nuestros combatientes, atacando desde diferentes direcciones. Entonces Safonov tomó una decisión peculiar. Sabiendo que los "Messers" habían llegado mucho antes y se estaban quedando sin combustible, puso sus aviones en una curva, y giraron en un "tiovivo", cubriéndose entre sí. Los nazis intentaron romper el "tiovivo", atacando de golpe, pero como resultado perdieron un avión y, dando vueltas alrededor de los inaccesibles cinco, por unos minutos más, se escaparon. Los soviéticos regresaron al aeródromo sin pérdidas. Y así es como se llevó a cabo la batalla, que fue informada a todo el país por la Oficina de Información Soviética: ¡siete contra cincuenta y dos! 

Más. En un sombrío y ventoso día de agosto, con una capa de nubes de casi diez puntos, los nazis lanzaron una poderosa incursión en Murmansk. La escuadrilla de Safonov estaba de servicio en el aire. Habiendo examinado la situación meteorológica, Safonov descubrió que la capa de nubes más baja se eleva a casi cuatro mil metros, mientras que la segunda capa comienza un kilómetro y medio más alto. Es posible que el enemigo intente acercarse a la ciudad de forma encubierta a lo largo del "corredor" libre de nubes. Pronto se descubrieron los bombarderos. Pero, ¿cómo abordarlos? Los Junkers están rodeados por todos lados por cazas Me-109, y la cobertura está tan cerrada como siempre. No tiene sentido atacar de frente: los Messers los atarán en la batalla, los aislarán de los bombarderos. Pudo reflexionar en segundos. La solución de Safonov fue audaz: ordenó a sus cazas que fueran a las nubes y atacaran por su cuenta. En esta batalla, la habilidad individual y el entrenamiento de cada piloto de los siete aviones bajo el mando de Safonov se manifestaron espléndidamente. Aviones de estrellas rojas saltaron inesperadamente de las nubes desde arriba y desde abajo, atacaron e inmediatamente desaparecían en un espeso velo. Los Messerschmitt volaban impotentes, pero fueron incapaces para evitar que los cazas derribaran los Ju-88 fuertemente bombardeados uno tras otro. Los fascistas quedaron atrapados. Ellos mismos no se atrevieron a ir a las nubes, ya que de inmediato perderían el contacto entre ellos. Continuar este vuelo equivalía a un suicidio: las nubes, al parecer, simplemente estaban plagadas de cazas soviéticos. Los bombarderos fueron los primeros en fallar. Sin una orden, dejaron caer sus bombas en cualquier lugar y, sumergiéndose en las nubes, pusieron rumbo de regreso. Un ataque aéreo enemigo masivo en Murmansk fue rechazado, y la escuadrilla de Safónov, sin perder un solo avión en la batalla, destruyeron trece aviones enemigos. 


Boris Safonov, detrás se notan las hélices de un caza soviético

De alguna manera, después de cada combate, Safonov realizaba un análisis de los vuelos con su grupo. En el marco de inicio de las batallas, con un líder así, el equipo es capaz de hacer milagros. En la escuadrilla de Safónov, no hubo una selección especial de los pilotos. Por otra parte, al principio de la guerra, muchos chicos jóvenes se acercaban a él por admiración. Porque desde los primeros días de combate, Safónov luchó mejor que todos no sólo en la costa asignada, sino también en toda la Flota del Norte. Derribaron más que otros, y las pérdidas que tuvieron fueron incomparablemente menores. 

Pero las acciones del héroe no son todas contadas. Pues no había jefes de escudadrilla parecidos a Safónov. Sus compañeros, llevaban la huella de la mano visible del comandante. Y cuando salieron de la famosa escuadrilla, y se convirtieron en comandantes en sí mismos, todos asumieron el sentir de ser combatientes fuertes y hábiles. 

En octubre de 1941, siendo ya Teniente Coronel pusieron el regimiento bajo su responsabilidad. E inmediatamente en todas las conexiones e incluso en la sede del regimiento comenzó a llamar "De Safónov". 

¿Cómo actuó en los combates este regimiento? 

En la orden del Almirante N. G. Kuznetsov al asignar a este regimiento el título de la Guardia dijo: "El 72º Regimiento de Aviación de la Guardia "Bandera Roja", durante 4,5 meses de hostilidades destruyó 118 aviones enemigos en combates aéreos y arrasó 24 más aviones en sus pistas de despegue, como resultado de sus acciones de asalto más de 2.000 soldados nazis fueron eliminados, marinos de tres buques, suprimiendo tres baterías costeras de artillería, acabando en varias ocasiones con las fortificaciones y estructuras defensivas de los puertos oponentes". 

"Fue el primer Regimiento de la Guardia que cerró el paso a los nazis en la Flota del Norte". 

Borís Feoktístovich Safónov junto a su Regimiento, durante 11 meses de salidas para cubrir los convoyes del Mar del Norte, realizaron 224 acciones de combate. En ellas destruyó personalmente 22 aeronave fascistas, y en las batallas con su regimiento destruyó más de 3 formaciones enemigas. No hubo ningún piloto de combate en nuestro país que hiciese tales proezas en ese momento tan dificil de la guerra. Por decreto del 14 de junio de, 1942 el Presidium del Soviet Supremo de la URSS se le adjudicó la segunda "Estrella de Oro" como Héroe de la Unión Soviética.   

5 de mayo de 2022

"Puedo soportar todo el dolor, doctor", dijo Zina. "Mas, salve mi vida ..."


Por Artiom Guriev. Traducción N. G.

"¡Mi dulce, querido Iosif! Perdóname por una carta así, pero ya no puedo permanecer en silencio. No tengo que decirte nada más que la verdad... Sufrí en la primera línea. No tengo brazos ni piernas. No quiero ser una carga para ti. Olvídate de mí. Adiós. Tu Zina".
 
Ella no podía escribir algo así a su novio, no inmediatamente, sólo unos meses después de cirugías y noches sin dormir... Lo que la joven lisiada estaba pensando cuando dictó estas líneas, solo se puede adivinar. Pero no hay duda de que la respuesta cambió su destino.
 
Zinaída Mijaílovna Tusnolobova conoció a Iosif Petróvich Marchenko en la primavera del 41, los jóvenes no tuvieron tiempo de programar su futuro: Zina lo acompañó al frente en los primeros días de la guerra. Ella se apuntó como voluntaria en julio 42, después de graduarse de la escuela de enfermería.
 
En las dos primeras batallas, Zina sacó 42 heridos y eliminó a 11 fascistas. Por esta hazaña, la chica fue galardonada con la Orden Estrella Roja. Durante 8 meses en primera línea de fuego del frente de Voronezh, salvó a 123 soldados y oficiales heridos.
 
En Febrero del 43 su vida se dividió en "antes" y "después"... 
 
Salvando a un comandante herido, la enfermera resultó gravemente herida. Fue un milagro que nuestros exploradores, volviendo de la retaguardia alemana, oyeran sus gemidos silenciosos. El cuerpo de la chica tuvo que ser sacado bajo el hielo, con sus extremidades gangrenosas ya.
 
Llevada al hospital de primera línea, la situación era dramática, pues casi carecían de anestesia, en una total impotencia tenían que parar la gangrena, pero la voluntad de Zina sorprendió al cirujano, Nikolai Vasílievich Sokolov. Con tremendos dolores Zina le dijo "Puedo soportar todo el dolor, doctor", "Mas, salve mi vida...".  
 
El cirujano le amputó el brazo derecho (hasta el codo). Durante díez días los médicos lucharon por su vida, realizándo tres operaciones más: Zina perdió su pierna derecha (hasta la rodilla), la mitad del pie de su pierna izquierda y su mano izquierda...
 
Unos meses después, la joven dictó la última carta a la enfermera de servicio a su amado, y comenzó, como pudo, a animar a los otros heridos, cuando era trasladada de una sala a otra.
 
La joven enfermera quiso acercar realmente nuestra victoria de alguna manera. Pero, ¿qué podía hacer ella en su situación actual, qué tenía ella que no tuviesen los demás? Comprendió que era su experiencia frente a la adversidad, y así utilizó su palabra.
 
La joven comenzó a escribir cartas al frente, a nuestros luchadores. Hizo un llamamiento a ellos, que extrañados, contaron su historia, y pidieron vengarla (los soldados leyeron una de sus cartas antes del asalto de Polotsk). 
 
Una vez pidió a los residentes del Komsomol que enviaran una carta a Uralmash. (Factoría de Construcción bélica de los Urales).
 
- ¡Queridos amigos! Tengo 23 años. Siento mucho haber hecho tan poco por mi pueblo, por la Madre Patria, por la victoria. Ahora no tengo brazos ni piernas. Es muy difícil para mí mantenerme alejada, muy doloroso, - ella así lo dijo a los trabajadores, acostados en las camillas - ¡Camaradas! No les pido mucho: si es posible, hagan por mí al menos un tanque.
 
Un mes después, cinco tanques fueron construidos para el frente, los obreros con ellos sobrepasaron el plan de construcción. En las planchas frontales de los vehículos de combate con pintura blanca fueron pintadas: "¡Para Zina Tusnolobova!"
 
Cuando el Cirujano Jefe del Hospital Sverdlovsk, N. V. Sokolov la consoló y le prometió un poco más tarde "construirle" una mano. Ella se negó, pues sabía que estas cirugías eran demasiado dolorosas. Pero la respuesta que Iosif envió, infundió en ella nuevas fuerzas:
 
"¡Mi dulce niña! ¡Mi querida niña sufridora! Ninguna desgracia y problema puede separarnos. No hay tal dolor, no hay tal distancia que me haga olvidarte, mi amada. En la alegría y en la tristeza, siempre estaremos juntos. Soy el de siempre, tu Iosif. Ojalá pudiera esperar a la victoria, para volver a casa, y estar contigo, mi amada, y viviremos felices para siempre... No tengo más tiempo para escribir. Estamos a punto de ir a un ataque. No tengas pensamientos negativos. Esperando con ansias una respuesta. Besos infinitos y más allá. Te quiero mucho, tu Iosif."
Marchenko in 1940.
Marchenko en 1940.
 
Zina se levantó, y accedió a una cirugía tan compleja. Los huesos de su mano izquierda fueron cortados y entrelazados con músculos para formar dos "dedos" encogidos. Aprendió a lavarse, peinarse, recoger objetos. En el resto de su mano derecha, un manguito de goma fue insertado en el que se insertó un lápiz, y Zina aprendió a escribir de nuevo.
 
En el invierno de 1944, Nikolai Vasílieevich Sokolov, la llevó a Moscú, al instituto de prótesis. La niña aprendió de nuevo a caminar. Allí, en el sanatorio continuaba escribiendo al frente. Recibió ¡en total, unos tres mil cartas! Impresiona pensar que contestó a casi todas.... 
 
Iosif Petróvich regresó, y los dos recomenzaron a vivir en Polotsk, después de la victoria. Tuvieron un hijo Vladimir, luego una hija Nina. Zinaida aprendió a comer con un tenedor y cuchara, lavar la ropa, amasar el pan e incluso coser las medias de los chicos.
 
"Mi madre no creyó que tuviese ninguna discapacidad, vivió su vida al máximo", contó su hija en uno de los programas de televisión. De hecho, Zinaida Mijaílovna no desperdició ni un solo día. Trabajó como directora de radio, dictó sus experiencias constantemente en escuelas y grupos laborales, escribió cartas a diferentes lugares del  enorme país, aprendiendo a manejar un bolígrafo usando el codo restaurado...


 
Iosif Marchenko y Zinaida Tusnolobova pasaron sus vidas juntos hasta el final. Cultivaron un huerto de manzanas, con el que soñaban en los días de la guerra, criaron a su hijo y a su hija, y fueron felices en la paz lograda tras la guerra. 


Zinaida Tusnolobova-Marchenko: la guerra se llevó brazos y piernas ...
 
 
Zinaida Tusnolobova-Marchenko fue galardonada con el título de Heroína de la Unión Soviética. Tuvo también: 
* La Orden de Lenin el 6 de diciembre de 1957.
* La Orden de la Bandera Roja.
* La Orden de la Estrella Roja.
* Varias medallas incluyendo: la Medalla Florence Nightingale del Comité Internacional de la Cruz Roja (1965). 
 
Y es Ciudadana de Honor de la ciudad de Polotsk.
 
Varias vías llevan su nombre  en Leninsk-Kuznetsk y Polotsk, así como el Colegio Médico de Polotsk, llega su apelativo (Zinaida Mijaílovna Tusnolobova-Marchenko)  y también se abrió un museo en el apartamento donde vivió Zina. 
 
En el pueblo de Novopokasma, distrito de Leninsk-Kuznetsk, donde estudió, una escuela lleva su nombre. Un callejón y un monumento en la calle de los trabajadores textiles en Leninsk-Kuznetsky están dedicados a Zinaida. En el pueblo de Gorshechnoye, región de Kursk, donde resultó herida, se puso su nombre a una calle junto a la cual se encuentra el hospital central del distrito. En Stary Oskol, Región de Belgorod, lleva sus apellidos los jardines de la escuela No. 33. 
 
En los paneles específicos dedicados a la valentía de los héroes soviéticos, Z. M. Tusnolobova-Marchenko se encuentra en el Museo de N. A. Ostrovsky "Superación", en la casa número 14 de la calle Tverskaya en Moscú. En 1992, se emitió en Bielorrusia un sobre postal dedicado a Tusnolobova.
 
Enlaces consultados:
https://oper.ru/news/read.php?t=1051606273  
https://es.topwar.ru/96257-zinaida-tusnolobova-marchenko-voyna-otnyala-ruki-i-nogi.html 

3 de mayo de 2022

La importancia que para mi vida tuvo la película "La Joven Guardia"

Por Nestor Guadaño, con materiales de la organización Regimiento Inmortal.

Cuando de adolescente leí el libro, mi vida giró.

Volé a las tierras de Krasnodón, y a traves de los mares, cielos y campos cantaba a unas estrellas que tenían mi edad. Que lucharon contra la peste, que bien hacía poco pululaba a mi alrededor.

Pero al revés que en las estepas ucranianas, aquí los servidores de los antiguos fascistas continuaban gobernando. Recien inicié mi vida laboral, comprobé que todas las palabras de Oleg Koshevoi estaban realmente vigentes a mi alrededor. La esclavitud asalariada se imponía tras la transición, se adoraba a un nuevo sátrapa, las promesas de libertad eran mancilladas por aquellos que se llamaban de "izquierda", convertidos en siervos del reinante régimen.

A mi como a la mayoría de mis compañeros, nos faltaba el aire, la hipocresía social nos enrrejaba en la cárcel del imperialismo. La droga se llevaba a tantos, la cultura escenificaba conscientemente muchos Tiranos Banderas... y los luchadores ilusionados por el socialismo, marchitaban desencantados de ver a traidores sentados en las butacas ministeriales, o renegando de sus ideas aceptaban sentarse en los consejos de administración de las empresas de los oligarcas.

Mas, a muchos nos salvó el oasis que supuso sentir el aliento de la Asociación de Amistad Hispano Soviética. Sus actos culturales y sociales, libros, tertulias y sobre todo, la confianza que vendrá el socialismo, caiga quien caiga, nos daba fuerzas, renovaba nuestra esperanza.

Y allí, conocí la película que en el año 1948 se realizó del libro. Ya no era mi imaginación. Ya los superheróes que nos metían en la sopa, para mi generación no eran los de Marvel. Aprendí a cantar la bella canción de la Joven Guardia. Empecé a regar sus enseñanzas entre mis camaradas, compañeros y familiares. 

¡Porque esta película tendría que visionarse en las escuelas! 

Los alumnos, comprenderían que hubo un tiempo en que el fascismo impuso sus atrocidades. Y que si no se le extirpa vuelve a resurgir la serpiente, reptadora, neciamente corruptora de las mentes antihumanas de los nazis. El filme es y siempre será, un fiel alegato para todos los jóvenes, no importa la edad, no importa el país.

¡Tu puedes luchar contra ellos, estudia, reúnete, encuentra al camarada y actua en consecuencia!

Basada en la novela de A. Fadéev, la película narra los acontecimientos de 1942 que tuvieron lugar en el Krasnodón ocupado por los nazis.  
 
En septiembre de 1942, jóvenes de Krasnodón y pueblos cercanos crearon unidos una organización clandestina llamada "Joven Guardia". Los escolares agobiados sacan fuerzas cuando están juntos, cuando encontrándose sin apoyos, hayan la forma de enfrentarse a los nazis. Para ello distribuyen folletos, liberan a un grupo de soldados del Ejército Rojo capturados, uniéndose a ellos, queman la bolsa de expedición de la población que enviaban a Alemania, salvando a sus compatriotas de la esclavitud nazi, y cuelgan banderas rojas por la ciudad en el aniversario de octubre. 
 
¡Los nombres de la Joven Guardia entraron en la conciencia de generaciones!
 
La audacia y complejidad de las operaciones que llevaron a cabo, sin jefes que les enseñasen a luchar, se irradió a toda la población soviética con su ejemplo.
 
Aún no se ha establecido lo que llevó exactamente al fracaso de la organización. La tesis más cruda es que fuese una delación. Así, la mayoría de los miembros de la organización fueron capturados en los primeros días de enero de 1943. Durante semanas, aquellas bestias se ensañaron, en horribles tormentos e interrogatorios, creyendo arredrarles, destrozando sus adolescentes cuerpos.

Asesinaron a los combatientes el 15, 16 y 31 de enero de 1943. Fueron sepultados en la mina nº 5. Y los criminales negros, como la boca de la mina, en las noches heladas más cruelmente, desnudaron a chicas y chicos, ejecutándoles con disparos sobre el precipicio, cayendo, algunos vivos aún...
 
 
La película se convirtió en un monumento a los jóvenes héroes de la guerra.

Como consideró el Partido Bolchevique por boca de Stalin, la Gran Guerra Patria fue un triunfo de la libertad, la victoria la consiguió todo el pueblo soviético, ellos son los verdaderos héroes de nuestro siglo.
 
Todas las calles y casas de los "komsomoles" son inmortales. Todas sus hazañas nos pertenecen pues somos sus continuadores. Son genuinas de nuestra clase. Su voz revive en la nuestra, inundando nuestros quehaceres, siendo un gran altavoz, en nuestra voluntad de creación. 
 
Ese espíritu revolucionario, en esta época de intimidación fascista, es cuanto más necesario. Su ejemplo así evocado, nos ayuda a confrontarlo con la vida corrupta que nos inunda.
 
Los supervivientes de la Joven Guardia, apoyaron con sus recuerdos a los guionistas de la película, superando con creces lo recogido por Alexandr Fadéev. 
 
El director Guerasimov así, además de transmitir los hechos que ocurrieron durante la ocupación fascista de la ciudad de Krasnodón, de la manera más fiable y detallada, realiza un descriptivo análisis interior de cada joven. Porque a todos les recorría ese espíritu de inmensa dicha, de luchar por su pueblo, defenderse de la más salvaje y despiadada enfermedad de la humanidad como son las ideas fascistas.

Algunos de los actores y actrices, que interpretaron el papel estos forjadores de la nueva vida, estuvieron involucrados en los combates, en las filas del Ejército Rojo.
 
Олег Кошевой. Oleg Koshevoi en 1942.
 
Vladímir Ivanov, interpretando el papel de Oleg Koshevoi, era un ex comandante de las fuerzas de la Inteligencia  Soviética. Conocía muy bien el dificil papel de luchar en las propias guaridas de la bestía nazi. Tres veces fue hospitalizado. Por ello, Ivanov nos es tan cercano. Fué directamente de las clases en el instituto a las acciones de combate. Comprendió contra quien se jugaba el pellejo, y después de finalizada la contienda, dió vida, con singular realismo a Oleg, en su primer papel cinematográfico.
 
Fueron muy importantes sus impresiones y conversaciones con el director del filme Serguei. Volodia recordó su primera conversación con Guerasimov. El director no le preguntó qué papeles había que desempeñar. Solo comentaron su vida en el instituto, sus aspiraciones para el futuro: al director solamente le interesaba la calidad humana del novel actor. 
 
 
"Yo no inventé nada de mi papel", dice Ivanov "Solo plasmé emocionalmente lo que recordaba, de los auténticos héroes con los que compartí las experiencias de guerra".
 
Y así podemos enumerar todos los demás protagonistas, los actores y actrices que llevaron a la pantalla las vivencias de los komsomoles. Serguei Gurzo, que interpretó a Serguei Tulenin, era un ex comandante de fuerzas guerrilleras. Gleb Románov, que interpretó el papel de Turkénich, fue un conductor de automóvil en el frente ucraniano. Serguei Bondarchuk, quien creó una impresionante y detallada interpretación del bolchevique Valco, también fue participante de la Gran Guerra Patria.
 
Изображение в информационном окне.

Ульяна Громова. Uliana Gromova en 1942

Nonna Mordiukova (Uliana Gromova en la película) era una ex conductora de tractores. Nació en los mismos lugares donde se desarrolló la acción en el Donbass, en Yeisk, en el Donetsk. Estuvo oculta bajo la ocupación nazi, con diecisiete años ayudó a los guerrilleros.
 
Estos jóvenes actores, no tuvieron necesidad de inventar nada, lo habían experimentado. Las experiencias que habían tenido, les advirtieron contra las mentiras y la falsedad de los argumentos nacionalistas, queriendo cambiar la historia real que sucedió. 
 
"¡Basta! ¡No mientas! ". Estas tres palabras se han convertido en el lema de los primeros días de su quehacer actoral.

 
La escena más terrible de la película,  la ejecución de los jóvenes luchadores, fue filmada bastante tarde, casi de noche. De acuerdo con los recuerdos de Clara Luchko (la actriz, que interpretó el papel de la tía de Marina), pues ella misma quedó viva como combatiente de un destacamento guerrillero. 
 
Sintió, la escena ocurrida en Krasnodón, pues exactamente aseveró con sus testimonios que así eran los salvajes nazis, y comprobó la veracidad de la fosa donde arrojaron a los esforzados adalides. 
 
De hecho cuando se rodó la película en los mismos lugares donde ocurrieron los asesinatos, miles de personas de todos lados acudieron a ver la recreación. Muchos conocieron a los jóvenes, pues la película se rodó solamente cinco años después de los sucesos.
 
A las fuerzas involucradas en la filmación, les costó bastante separar a la población de los enfoques que se hacían. Y pese a todo, la población no cejó ni un minuto, a pesar de las horas nocturnas, de asistir a la representación. 
 
Cuando terminó la grabación, corrían a abrazar y besar a las actrices, a los actores, a los asistentes de filmación, se arremolinaban en torno al director, como si fueran resucitados,  como si fueran parte  de "La Joven Guardia".
 
Canto de lucha para los komsomoles y comunistas
 
Y he aquí, la inmensa gratitud que tengo con el libro y la película. Haberme enseñado que en las circunstancias más difíciles, de mi vida, se puede encontrar una puerta a la esperanza. 
 
Aún cuando te halles solo, y tus ideas no son compartidas por ningún compañero. 
 
Si, tus pensamientos y acciones son justas, compártelas, no te amilanes, sino te entienden, sigue buscando, y hallarás otros camaradas que defiendan tus mismas emociones, ideas y obras. 
 
De hecho para mí, a partir de su visionado, supongo que a los jóvenes que como yo vimos aquella película, buscábamos entre nuestras amistades a una Uliana Gromova u Oleg Koshevoi. 
 
Y puedo decir con singular satisfacción, que la encontré....

  

PELÍCULA
Sergey Guerasimov "La Joven Guardia", 1948.
Episodio 1 - 1 hora 25 minutos,
Episodio 2 - 1 h 16 min
https://www.youtube.com/watch?v=qmL-iC7yLYI
 

Enlaces de la Asociación de Amistad Hispano Soviética:

http://amistadhispanosovietica.blogspot.com/2021/05/el-verdugo-de-la-joven-guardia-miedo.html
http://amistadhispanosovietica.blogspot.com/2013/04/somos-la-joven-guardia.html