24 de septiembre de 2019

La Asociación de Amistad Hispano Soviética estará este fin de semana que viene en la Fiesta del PCE




Durante el próximo fin de semana, la Asociación de Amistad Hispano Soviética, tendrá un puesto en la Fiesta del PCE a celebrar el 27,28,29 en Rivas Vaciamadrid.
 

Esperamos vuestra asistencia. En nuestro puesto además de nuestras publicaciones de años anteriores, tenemos importantes novedades. Hemos recopilado los textos de nuestras conferencias del último año, realizando artículos sobre el Socialismo, rescatado títulos muy importantes para nuestra clase, en folleto (obras realizadas por Malenkov, Stalin, Zhdánov, etc...). Además distribuiremos nuevos posters originales e insignias.

Será un evento muy especial, para poder conversar y debatir con todos, nuestros amigos y simpatizantes.

Gracias por vuestra asistencia y salud.

 

Como siempre dejamos un aperitivo en forma de poesía y canción.

Por Carmen Parejo Rendón.


Hay un fantasma que recorre Europa.

Ese fantasma que liberó a los pueblos
de las hordas macabras del fascismo
Hay partisanas y partisanos.
 
En Italia, en Petersburgo o en Belgrado
juntos y en la misma trinchera
a la espera del avance de la historia. 

Hay un fantasma que recorre Europa
y que obligó a otorgar derechos
a un capitalismo de marco estrecho. 


Y al grito:
¡Trabajadores del mundo uníos
en Berlín, en Paris, en Londres,
Juntos y en la misma trinchera!


Hagamos de su hoguera barricada,
rompamos de nuevo las cadenas.


Ahora que la clase media ya no existe
que los campesinos expoliados
en los coches de Uber vuelven
a migrar por Europa desolados.


Ahora que ecológicos caminan
en las bicicletas de glovo explotados. 


Ahora que nos siguen matando
y nos hacen luchar por separado. 


Seguimos juntos y en la misma trinchera. 


El fantasma recorre Asia, África y América
ante un mar que escupe obreros muertos
que huyeron de la guerra y el expolio,
y una Europa que olvidó ser campesina
de sus tierras expulsada y sin destino. 


En encuentro solidario y entre iguales
reivincando internacionalismo proletario
Volveremos a erigirnos guerrilleros.


Y juntos en la misma trinchera y como iguales:
Acabaremos al fin con su barbarie.

Hay un fantasma que sigue
recorriendo el mundo
completandose
en el género de lo humano
del encuentro de los pueblos
hermanados... 


Y un temor total a recordarlo.


Temen que veamos que está guerra
nunca ha formado parte del pasado.
Temen que nos encontremos de nuevo
Juntos en la misma trinchera y como iguales
ahora que nos enseñaron a morir por separado. 


Hay un fantasma que recorre el mundo
aquel al que invocaron Marx y Engels:
Aquel fantasma del Comunismo,
que más temprano que tarde
llegará para quedarse.



23 de septiembre de 2019

La colectivización socialista en la URSS (2ª parte)


La colectivización

La crisis del acopio, el racionamiento en las ciudades, las posibilidades de nuevas hambrunas, la decisión sobre la industrialización acelerada,…, esta serie de razones hicieron necesaria e inaplazable afrontar la lucha de clases en el campo y la colectivización. Mientras se elaboraba el Primer Plan Quinquenal, se tomó la decisión de poner en marcha en el mismo año 1928 decenas de granjas totalmente mecanizadas y colectivizadas socialistas (sovjós), dirigidas por el Estado, en las regiones orientales, en Siberia, Kazajstán, cuenca del Volga,… Estos sovjoses se instalaron en zonas no habitadas ni sembradas. Se les puso como objetivo producir 1,5 millones de toneladas de cereales comercializables y ya en 1930 estaban produciendo el doble del cereal previsto. Estos sovjoses demostraron que la colectivización con granjas colectivas y totalmente mecanizadas seguro que funcionaría.

Después del verano de 1929, y tras aprobar el Partido el Primer Plan Quinquenal, comienza la inmensa obra de colectivización y de liquidación de los capitalistas del campo como clase, con el apoyo de las masas campesinas pobres y de una buena parte de los campesinos medios.

Dentro de las consignas para la colectivización era imprescindible tener en cuenta como claves:
  • El carácter voluntario del movimiento koljosiano;
  • No imponerla por la fuerza porque llevaría a los campesinos medios hacia las posiciones kulaks.
  • Tener en cuenta la diversidad existente en las distintas zonas del país.
Para atraer de la mejor manera posible a los campesinos pobres y medios a las granjas colectivas cooperativas, los campesinos elegirían por ellos mismos el tipo de koljós. Había entonces tres tipos de cooperativa agrícola que funcionaban en el país.

El Toz: En este tipo de granja colectiva los campesinos ponían en común el trabajo necesario para el cultivo, tierras y equipo técnico pesado. Pero una gran parte de las tierras, aperos, animales y edificios quedan en manos de la explotación privada. La distribución del producto del trabajo común se hacía por tiempo objetivo trabajado de cada uno.

El Artel: Son colectivizados los medios más importantes de producción: el trabajo, el usufructo de la tierra, las máquinas y los aperos de labranza, el ganado de labor y las dependencias. En cambio queda para explotación privada: el terreno contiguo a la casa (los pequeños huertos de legumbres y frutales), la vivienda, cierta parte del ganado lechero, el ganado menor, las aves de corral, etc. La distribución de la producción común se realiza solamente por el trabajo empleado de cada uno.

La Comuna: Es una cooperativa en la que se socializan casi por completo todos los medios de producción. La distribución se realizaba por el trabajo efectuado por cada uno, con la corrección del número y edad de los miembros de las diferentes familias.

El tipo de koljós que promovían principalmente las autoridades soviéticas era el Artel, porque se adaptaba mejor que los otros a un medio de transición entre las granjas individuales y la socialización completa. De esta manera, los campesinos podrían acudir con más ánimo y voluntariamente a las explotaciones agrarias colectivas.

Había que asegurar el convencimiento de los campesinos, que ellos mismos viesen la necesidad de formar parte de la colectividad, que viesen la necesidad de luchar contra los kulaks y que fuese aumentando paulatinamente, y de la forma más rápida posible, el movimiento koljosiano. Para ello se dividieron las zonas campesinas en tres grupos que dependían del nivel de conciencia de las masas campesinas, y que llevarían distintos ritmos de colectivización. Desde el primer momento se advertía contra la pretensión de imponer la entrada en los koljós por decreto. Entonces se planificó el ritmo de colectivización. A la cabeza estarían las zonas cerealistas, donde hay un mayor número en ese momento de sovjós y koljós que permiten por su funcionamiento convencer más fácilmente a los campesinos; donde han mantenido lucha contra los kulaks durante la crisis del acopio de cereales; y donde se ha proporcionado los mejores cuadros de los centros industriales para poder organizar las granjas colectivas.


En un proceso complejo y novedoso, el nuevo modelo de alianza de la clase obrera y el campesinado logró solventar los problemas que iban surgiendo, algunos de gran importancia.

El comienzo de la colectivización fue el más complicado. Era necesario movilizar a todas las masas obreras y campesinas, a la vez que a todo el Partido, para poder llevar a cabo una grandísima nueva tarea con la cual se jugaba el futuro del poder de la clase obrera. Este futuro ahora estaba en manos de las masas y de la confianza que los dirigentes soviéticos tenían en ellas. Sólo se podría avanzar desarrollando la lucha de clases contra los capitalistas del campo, y esta lucha tenían que protagonizarla las masas campesinas. Pero el futuro también estaba en manos de los dirigentes del Partido en las localidades y en las regiones, tenían que ser la vanguardia de la nueva fase revolucionaria que estaba en marcha. El Gobierno Soviético y el Partido habían dado las instrucciones precisas para convencer a los campesinos de incorporarse a los koljós. Se tenía que atender a las premisas que ya había planteado Lenin: “Sólo si se consigue hacer ver prácticamente a los campesinos las ventajas del cultivo en común, colectivo, en cooperativas y arteles; sólo si se logra ayudar al campesino por medio de la hacienda cooperativa, colectiva, sólo entonces la clase obrera, dueña del Poder del Estado, demostrará realmente al campesino que ella tiene razón y atraerá realmente a su lado, de un modo sólido y auténtico, a la masa de millones y millones de campesinos”.

Sobre esa base y teniendo en cuenta la línea marcada por el Partido y se consiguió, como explicaría Stalin más tarde, un éxito inesperado. 

A primeros del año 1930 ya se habían colectivizado el 50 % de las haciendas campesinas, superando en más del doble los objetivos para ese tiempo del Plan Quinquenal. 

Los campesinos habían acudido en masa en muchas zonas a generar la granja colectiva. Pero la práctica de constituir koljoses en muchas ocasiones devino en abusos, en obligación, amenazas o decretazos burocráticos, queriendo correr muchos dirigentes locales del Partido más de lo que las condiciones aconsejaban y más adelante que la línea marcada por el Comité Central. Los informes y denuncias de esta situación hicieron intervenir a la dirección del Partido que publicó un Estatuto modelo de los koljós para su cumplimiento. También intervino Stalin con un artículo que dejaba claro el modo de proceder y actuar de los dirigentes locales y regionales del Partido para que actuases de manera leninista. 

Este artículo fue “Los éxitos se nos suben a la cabeza”, y en él exponía algunas bases fundamentales. Explicaba a qué se debía el éxito en la colectivización y cómo lograrlo:
Los éxitos de nuestra política koljosiana se explican entre otras razones, porque esta política se basa en el carácter voluntario del movimiento koljosiano y tiene en cuenta la diversidad de condiciones existentes en las distintas zonas de la URSS. Los koljoses no se pueden imponer a la fuerza. Eso sería estúpido y reaccionario. El movimiento koljosiano debe descansar en el activo de las masas fundamentales del campesinado. No es posible trasplantar mecánicamente los esquemas de organización koljosiana propios de las zonas desarrolladas a las zonas que no lo están. Eso sería estúpido y reaccionario. Esta ‘política’ desacreditaría en el acto la idea de la colectivización”.

Tras criticar todos los abusos que se estaban cometiendo, de criticar a los dirigentes que van de izquierdistas y lo único que hacen es perjudicar el movimiento revolucionario, y de explicar que el artel es el eslabón principal para convencer al campesino, enseña la clave para poder dirigir el movimiento:
El arte de dirigir es una cosa seria. No hay que quedarse atrás del movimiento, porque retrasarse significa separarse de las masas. Pero tampoco hay que anticiparse, pues ello significa perder las masas y quedarse aislado. El que quiera dirigir un movimiento y mantener, al mismo tiempo, los vínculos con las masas de millones de hombres, deberá luchar en dos frentes: lo mismo contra los que se retrasan que contra los que se anticipan”.

Después de las misivas del Comité Central y del artículo de Stalin, los abusos, amenazas y violencias cesaron. El comportamiento burocrático y aventurero de muchos dirigentes regionales y locales del Partido provocó lo que advertía Stalin, el descrédito en la idea de la colectivización en parte de las masas campesinas. De hecho, del 50 % de colectivización se rebajó al 27 % por la vuelta a la agricultura tradicional de muchos. Los centenares de dirigentes que habían cometido los excesos fueron sustituidos por el Partido y, después de unos meses, se continuó con la colectivización con mejores bases, cumpliendo lo planificado, que fue rebasado por el mismo movimiento de las masas campesinas.

El XVI Congreso del Partido, celebrado en junio de 1930, valoró el estado de las cosas y las posibilidades. El lema del Congreso era: “Ofensiva desplegada del socialismo en todo el frente, de la liquidación de los kulaks como clase y de la realización de la colectivización total”. En ese momento se había llegado a tener un volumen global de producción de la industria del 180 % del nivel de antes de la Primera Guerra Mundial, pero todavía era menor que el de los países capitalistas. En cuanto a la agricultura, el sector cerealista colectivizado era de cerca del 50 %, en tres años la producción de los koljós había crecido en más de 40 veces y solamente los koljós daban al Estado más de la mitad de toda la producción de trigo para el mercado.

Para 1931 se da un nuevo impulso al movimiento koljosiano. Había en ese momento 200.000 koljós y 4.000 sovjós que cultivaban 2/3 de la superficie de siembra. En las regiones cerealistas más importantes los koljós eran el 80 % de las explotaciones campesinas y en las regiones cerealistas de segundo tipo, más del 50 %.

Pero el movimiento koljosiano se desarrollaba rápidamente en extensión, pero no en calidad. Había problemas de falta de cuadros, de falta de buena gestión, repartos injustamente realizados, mucha falta de experiencia, desideologización, individualismo y desinterés. Muchas veces se quedaban extensiones sin plantar o sin recolectar, a lo que había que unir el entrismo de antiguos kulaks y los sabotajes, que desesperaban e infundían miedo a los campesinos koljosianos. A estos inconvenientes se unió la malísima cosecha de 1932 que trajo el hambre a extensas regiones.

El Partido analizando los problemas, decidió dar un vuelco a la situación, y envió al campo a más de 23.000 obreros comunistas (Politotdely) preparados técnica, política e ideológicamente. Más de 3.000 fueron a trabajar a los departamentos agrícolas, más de 2.000 a los sovjoses, 5.000 a las secciones políticas de los sovjoses y más de 13.000 a las secciones políticas de las estaciones de máquinas y tractores. En esos lugares desempeñaron un papel fundamental para organizar y mejorar los koljós y los sovjós. Sustituyeron a miles de dirigentes de los koljós con falta de preparación o desidia; escogieron a los mejores cuadros preparándolos técnica y políticamente; organizaron y fortalecieron los koljós en el terreno económico; organizaron la dirección económica; elevaron el nivel político de las masas campesinas. A ellos se debe en parte que las haciendas colectivas supiesen organizar mucho mejor la producción y el trabajo, que fuesen mucho más efectivas y se consiguiesen los objetivos del Plan Quinquenal nueve meses antes de la fecha fijada.

No solamente en el campo se consiguió cumplir con antelación el Plan, también la industria alcanzó los objetivos. En 1933 el peso específico de la industria en la economía había pasado al 70 %; se había acabado con los elementos capitalistas en la industria y en la agricultura; se había acabado con la miseria; el paro forzoso desapareció; en definitiva, se había conseguido pasar de ser un país agrario a un país industrial, en proceso de acercamiento al socialismo: la industria y la agricultura eran socialistas en un 90 %.

 


En enero de 1934 se reúne el XVII Congreso, llamado con el significativo lema de “Congreso de los vencedores”. En él se plantean los objetivos del Segundo Plan Quinquenal (hasta 1937).


Después de la subida de los nazis en Alemania al poder en 1933, se podía ver mucho más cerca un nuevo ataque de las potencias imperialistas contra la Unión Soviética. Para afrontar este objetivo peligro era necesario dar un enorme impulso a la industrialización con nuevas construcciones de fábricas, comunicaciones, minería,… y poner a pleno rendimiento el potencial productivo de los grandes complejos creados tanto en la industria como en la agricultura.

La tarea económica fundamental que se planteó en el segundo quinquenio fue el reequipamiento técnico de la economía nacional. Para ello había que resolver unos cuantos problemas: acabar con el atraso de todo tipo de transportes, en primer lugar, el ferroviario; acabar con el retraso que llevaba la siderurgia e impulsar la industria petrolera. A la par, era necesario aprender el manejo y reparación de la nueva maquinaria y dominar los nuevos tipos de producción.

Aunque se deberían vencer muchas dificultades, el nuevo quinquenio se realizó en condiciones mucho más ventajosas que el primero. Ahora el socialismo, que había vencido las resistencias de las fuerzas capitalistas, tenía una correlación de fuerzas en el interior que le permitía desarrollar las tareas con más tranquilidad. Además en este segundo quinquenio deberían notarse las ventajas de todo el esfuerzo realizado en el primer quinquenio; las fábricas, las centrales eléctricas, las minas y las haciendas colectivas trabajarían en estos años a pleno rendimiento, facilitando así las labores previstas. Y, también, debería notarse la derrota de la oposición de derecha que llevó mucho tiempo de disputa con la mayoría leninista.

El Segundo Plan Quinquenal se cumplió en cuatro años, a pesar de los muchos sabotajes que se produjeron organizados por espías nazis y miembros organizados trotskistas.

La resistencia

Pero también hubo resistencia, ¿cómo no iba a haberla? La colectivización era una ofensiva contra los elementos capitalistas del campo. El paso a la colectivización total no se hizo simplemente con la afluencia pacífica de las grandes masas campesinas a los koljós, sino también con la lucha de clases contra los kulaks. Los investigadores y agitadores procapitalistas, que realizan una lucha sistemática ideológica contra el socialismo, presentan estas resistencias del campo como la prueba de que la colectivización masiva fue forzada, violenta y que la mayoría de los campesinos eran contrarios a ella. 

La conclusión a la que llegan es que la colectivización forzada provocó el asesinato de muchos millones de campesinos y significó la vuelta al servilismo. A estas conclusiones ayudaron las críticas de Bujarin y la oposición de derecha que definían la política del Partido como de “explotación militar-feudal del campesinado”; críticas a las que se adhirieron a principios de los años 30 los trotskistas. El mismo Bujarin reconoció en su primera confesión en 1937 que sus partidarios recogían las estadísticas de las manifestaciones campesinas elaboradas por la OGPU exagerando sus aspectos negativos para preparar los informes de la oposición con un carácter alarmista en las reuniones del Comité Central, para intentar demostrar el fracaso de los planes del Partido que iban a llevar a una guerra civil.

 

La resistencia es una consecuencia lógica de la lucha de clases librada, también lo son las críticas y exageraciones de la oposición de derecha que en ese momento representaban los intereses de clase de los kulaks, y, por último, también son consecuencia de la lucha de clases contra el comunismo las deformaciones históricas y las interpretaciones realizadas en la actualidad por los intelectuales que apoyan el sistema capitalista. Pero ninguna de estas partes puede ni ha podido demostrar que las resistencias y manifestaciones fuesen masivas, nada más que han podido expresarlo de manera retórica. Más bien los documentos oficiales demuestran lo contrario: primero, las resistencias fueron limitadas a un porcentaje pequeño del campesinado, generalmente kulaks expropiados y algunos campesinos medios que se opusieron a la extinción de las relaciones capitalistas en el campo; y, segundo, el movimiento koljosiano fue masivo, y mayoritariamente pacífico y voluntario.

Las fuentes documentales, que datan de los informes oficiales de la OGPU, muestran que en el período inicial de la colectivización, el período más activo en las protestas campesinas, hubo 13.754 manifestaciones de protesta campesinas, con una participación aproximada de 3,3 millones de personas. Bujarin y los oposicionistas de derecha tomaban estos datos y los transformaban en revueltas masivas campesinas, como si estos millones de personas se hubiesen levantado en armas contra la colectivización, como si todos los campesinos se hubieran levantado en armas contra la colectivización. Esta fantasía se convirtió a través de los nazis y el resto de imperialistas, en historia oficial anticomunista. Pero no tenía nada que ver con la realidad.

En 1930 había aproximadamente 125 millones de personas de población rural, de ellos 75 millones mayores de 15 años. Si relacionamos estos datos con los participantes en las manifestaciones campesinas, estos últimos representan aproximadamente el 4,4 % de la población rural adulta. No cabe duda que no es una cifra desdeñable, pero no es menos cierto que con estos datos se cae por su propio peso la teoría de las revueltas masivas, incluso de las manifestaciones masivas o la teoría de que la mayoría del campesinado se opuso a la colectivización. Ciertamente no todos los opuestos a la colectivización tenían por qué manifestarse públicamente contra ella, pero lo que resulta cierto indudablemente es que la gran masa campesina se mostró, algunos con altibajos al principio, de acuerdo con la colectivización. Podemos hablar de que el 90 o el 75 % apoyaron la entrada en los koljós, pero nunca de que la mayoría se opuso a la colectivización como así manifestaban Bujarin y sus colegas de manera tramposa.

Los mismos informes de la OGPU señalan que el 68 % de aquellas movilizaciones estaban directamente relacionadas con la colectivización exigiendo recuperar el ganado, los cultivos y el equipamiento socializado, o en respuesta a abusos y violencias de los dirigentes locales del partido, pero el otro 32 % tenía que ver con el mercado de cereales, penurias alimentarias o contra campañas antirreligiosas. De todas formas, solamente se utilizó la fuerza para reprimir las manifestaciones en un 2 % de ellas.

Hacer la denuncia sobre la utilización falseada de los datos y las exageraciones no significa que no haya habido una importante resistencia, y muy dañina, por parte de los kulaks. De hecho es imposible que no la hubiese si la campaña soviética consistía precisamente en la extinción de los kulaks como clase. Muchos de ellos se organizaron para practicar el sabotaje y el terrorismo, introduciéndose en los koljós para boicotearlos, teniendo en cuenta que en muchas ocasiones los kulaks eran los más cultos y preparados intelectualmente y eran situados dentro de la dirección de las explotaciones agrarias colectivas. Uno de los hechos más dramáticos de los primeros años de la colectivización fue el sacrificio del ganado por parte, sobre todo, de los kulaks, para que no pudiese ser utilizado en las granjas colectivas. Un sacrificio masivo que puede ser considerado como actos de sabotaje y terroristas, ya que afectaban a la alimentación de la población. Las cabezas de ganado no pudieron ser recuperadas hasta el año 38, el bovino y el porcino, y hasta después de la Segunda Guerra Mundial, el resto.


Pero también hicieron en todo el proceso de deskulakización otros actos terroristas como la quema de cosechas enteras y los atentados contra activistas del Partido, trabajadores de los koljós y oficiales del ejército.


Estos hechos eran el resultado de la resistencia de los campesinos ricos, la clase burguesa del campo, los kulaks, a la expropiación de sus tierras para incluirlas en las granjas colectivas. 

Hasta el momento del inicio de la colectivización del campo, se concentraba el sufrimiento en los campesinos pobres y había llegado el momento que la alianza de la clase obrera y los campesinos pobres con los campesinos medios, tomase la dirección socialista, para ello era necesario liquidar a los kulaks como clase. La lucha de clases se agudizó y la resistencia de los kulaks se convirtió en sabotaje y terrorismo. El destino de los kulaks, que representaban aproximadamente el 5 % de la población campesina, fue por varios derroteros: la expropiación, la migración a las ciudades, la deportación a tierras sin explotar o el arresto: Todo ello dependiendo del grado de resistencia: un millón fueron deportados, cien mil arrestados y unos pocos ajusticiados. Pero también un porcentaje elevado entraron en los koljós. Aun así, los sabotajes continuaron hasta mediados de los años 30, aunque con mucha menor intensidad. Los kulaks habían sido liquidados como clase cuando en el año 1935 se encontraba colectivizada el 94 % de la tierra cultivable.

“Holodomor” o como los capitalistas tergiversan la historia

La historia oficial en el occidente capitalista, como decíamos más arriba, expone que los campesinos se resistieron en general a la colectivización porque suponía volver a la servidumbre. Pero la historia contada desde los intereses capitalistas no se queda ahí, también tiene que exponer el “carácter criminal” del socialismo y de sus impresionantes logros en beneficio de los trabajadores. Si se conociese la realidad sería un peligro inmenso para los capitalistas y sus acólitos, por eso cargan contra la construcción práctica del socialismo y tergiversan la historia.


Partiendo en apariencia de hechos reales convierten la catástrofe en crimen. Partiendo del hecho real de la hambruna de 1932-33 en varias regiones importantes de la Unión Soviética, la convierten en lo que llaman “holodomor”. Esta idea pretende asegurar que la hambruna producida en ese ciclo fue causada por la colectivización y que fue ideada expresamente por Stalin para castigar mediante el crimen masivo a los ucranianos. Esta teoría partió de los nacionalistas ucranianos pro-nazis y, después, convertida en tramposa “palabra de dios”.

Recientes estudios han demostrado la falsedad de tales afirmaciones. La hambruna de 1932-33 no fue consecuencia de la colectivización, sino de causas ambientales. Ya durante el período zarista hubo periódicamente hambrunas debidas a las malas cosechas por sequías y también en todo el periódico soviético pre-colectivización por el mismo motivo. La realidad es que en 1931 ya hubo una mala cosecha debida a una sequía grave, que fue seguida en 1932 de una elevada humedad, que propició la extensión de enfermedades fúngicas y la infestación de insectos y ratones. La cosecha fue muy mala y provocó una gran hambruna que provocó la muerte de varios millones de personas. Ciertamente algo influyeron los sabotajes y la todavía deficiente organización, pero la causa determinante fue ambiental. Si hubiese sido una venganza contra los ucranianos, no hubiera habido el mismo problema en otras regiones.

Contrariamente a los bulos emitidos por los anticomunistas, el gobierno soviético hizo todo lo posible por paliar la hambruna y a principios de 1933 asignó 5,76 millones de toneladas métricas de semillas y ayuda alimentaria, que significó el mayor esfuerzo en este sentido de la historia soviética. Es más, para demostrar el valor de la colectivización, de la modernización de la agricultura ligada a la industrialización acelerada y del cambio de las relaciones sociales en favor de los trabajadores y del socialismo, hay que destacar que después de ésta no volvió a haber ninguna hambruna más de la Unión Soviética, si descontamos la del ciclo 1946-47 debida a la destrucción nazi durante la Segunda Guerra Mundial.


En todo el período de la colectivización, aunque hubo otras cosechas malas debidas a causas naturales, como en 1931 y 1936, nada más se produjo el período de hambre del ciclo entre cosechas de 1932-33. Fueron paso a paso mejorándose las previsiones, la organización del trabajo, la industrialización científica del campo y el esfuerzo colectivo que eliminaron el hambre y consolidaron la nueva forma colectiva de producción.

21 de septiembre de 2019

Rusia ayuda a Cuba a salir de la dificil situación económica por el bloqueo


Bandera cubana en La Habana, capital de Cuba


Por Sputnik

Rusia está dispuesta a ayudar a Cuba a salir de la compleja situación económica que atraviesa actualmente, según lo confirmó a Sputnik Tatiana Mashkova, vicepresidenta del comité empresarial Cuba-Rusia y directora general del Comité Nacional ruso para la Cooperación Económica con los Países Latinoamericanos (CN CEPLA).

"Sabemos que Cuba está viviendo tiempos bastante difíciles. Pero creo que juntos los vamos a superar", afirmó.

Recordó que Cuba es el principal aliado de Rusia en la región y por eso lo apoya para que logre superar la compleja situación que enfrenta actualmente.

"Ahora nosotros, los rusos, estamos aprendiendo de Cuba, en cuanto a los mecanismos para contrarrestar los efectos negativos del bloqueo", expresó.

Recordó que Rusia no tiene un bloqueo como tal, pero que se enfrenta a un gran número de sanciones de EEUU y sus aliados.

Los contenedores en un puerto de Rusia (imagen referencial)
© Sputnik / Vitaly Ankov
 
"Lo que estamos aprendiendo de Cuba ahora es importante y creo que tenemos que ir juntos", añadió.
 
Argumentó que ambos países deben "trabajar en esquemas económicos más eficientes para la colaboración".

Como parte del recrudecimiento del bloqueo contra la isla, el Gobierno estadounidense que preside Donald Trump activó el pasado 2 de mayo el Título III de la Ley Helms-Burton, que permite establecer demandas judiciales en tribunales de EEUU por empresas y negocios nacionalizados en Cuba a principios de la década de 1960.

Eliminar el dólar de las transacciones

Además, Mashkova explicó a Sputnik que el intercambio comercial entre Cuba y Rusia sin el dólar sería beneficioso para ambos países.

"Hay que ver como nosotros podemos —en nuestro comercio mutuo—, evitar el dólar norteamericano", apuntó.

Para Mashkova, el uso del dólar "impide muchísimo nuestra colaboración".

"Hay que ver otros mecanismos, mecanismos tipo barter o del comercio compensado como lo dicen también", argumentó.
 
Destacó la importancia de usar el rublo ruso en las transacciones comerciales entre ambos países.

"Hay que ver cómo podemos vender y comprar productos o servicios por rublos, eso también es absolutamente factible", explicó.

Desde su punto de vista es importante "trabajar en esquemas económicos más eficientes para la colaboración".

"Existentes de esos esquemas. Podemos hacerlo, creo que eso es importante", concluyó.

Gran interés hacia Cuba

Los empresarios rusos están interesados en el mercado cubano y sus productos, destacó Mashkova.

"Hay un gran interés hacia Cuba y hay que demostrar a todo el mundo que es Cuba", destacó Mashkova sobre la importancia de la Primera Exposición Nacional de Cuba en Rusia, inaugurada este 18 de septiembre en Moscú.

Reiteró que "hay muchos interesados de la parte rusa" y que muchas empresas que no se acreditaron para el evento pidieron ser incluidos para poder conocer de primera mano las ofertas de Cuba.

Igualmente reconoció el esfuerzo realizado por las empresas y el Gobierno cubano para realizar este evento en Moscú.
 
"Esto es una iniciativa de gran valentía, no simplemente una brillante iniciativa, sino que verdaderamente para Cuba eso requiere un esfuerzo muy grande", puntualizó la dirigente rusa.

Recordó que es la "primera expo cubana, la primera exposición de los productos y de los servicios cubanos en Rusia".

Desde su perspectiva en Rusia se conoce muy poco de la isla, "verdaderamente que conoce la gente sobre Cuba: tabaco, café, ron y se acabó".

"Muy poca gente sabe —solamente los involucrados— que Cuba puede ofrecer productos de infocomunicación por ejemplo, que Cuba está trabajando fuertemente en software. Que Cuba es un país que está ofreciendo ahora las biotecnologías de altísimo nivel para la medicina, para la agricultura", argumentó la directora general del CN CEPLA.

Confirmó la presencia de muchas personas este 18 de septiembre, cuando se haga una presentación por parte de la empresa cubana BioCubaFarma.

"Habrá mucha gente en la reunión, con seguridad porque ya muchas compañías rusas del sector farmacéutico, del Ministerio de Salud, ya confirmaron su interés", acotó.

Mashkova también habló sobre la X Reunión del Comité Empresarial Rusia-Cuba, realizada este 18 de septiembre y las relaciones comerciales entre ambos países.

"Siempre insisto en que nunca podemos decirle que hay una relación entre un hermano grande y otro pequeñito, no es así porque la verdad es que las relaciones tienen que ser balanceadas y existe un interés mutuo", explicó.

Resaltó que Rusia no le regala nada a Cuba, pues "hay un interés común, no solamente de carácter económico sino también de carácter político".

La Primera Exposición Nacional de Cuba en Rusia arrancó este 18 de septiembre en Moscú y se desarrollará hasta el 20 de septiembre.

La feria, que cuenta con la participación de más de 50 empresas cubanas, permite estudiar las oportunidades de comercio bilateral y de las inversiones que ofrece Cuba en los sectores de bebidas, alimentos y agroindustria, entre otros.
 

20 de septiembre de 2019

Embajador Mario Isea y Arantxa Tirado llenan Ateneo de Madrid: `Educación en Venezuela frente a agresiones de EEUU´ (Charla completa)


Por CubaInformacion.

A pesar de las amenazas de la oposición venezolana y de los insultos e intimidación en diversos medios de comunicación, la Sala Nueva Estafeta del Ateneo de Madrid llenó su aforo en una mesa redonda acerca del “Sistema educativo en la República Bolivariana de Venezuela”, en la que tomaron parte, este paso viernes 13 de septiembre, el embajador venezolano Mario Isea, y la doctora en Relaciones Internacionales por la universidad de Barcelona Arantxa Tirado.

La actividad organizada por el Ateneo de Madrid, en colaboración con el partido Izquierda Unida (IU) y la Plataforma Bolivariana de Solidaridad con Venezuela en Madrid, contó con la presencia de César Navarro, presidente del Ateneo de Madrid; Asunción Valero, vice-presidenta y Alfonso Vázquez, Secretario Primero, así como socios de esta icónica institución dedicada a la difusión y al debate plural de las ideas. Así mismo estuvieron presentes Enrique Santiago, Secretario General del Partido Comunista de España y diputado (Unidas Podemos), Manu Pineda, eurodiputado (IU), entre otros dirigentes políticos, intelectuales y activistas de la solidaridad internacionalista con Venezuela en el estado español.

Numeroso público se quedó en la puerta del Ateneo, ya que el aforo quedó completamente desbordado.

Un grupo de la oposición venezolana trató de impedir el acto, que fue garantizado por el equipo de seguridad de la organización, para quien Arantxa Tirado tuyo palabras de agradecimiento en su Twitter (@aran_tirado): "Nuestra charla de ayer en el Ateneo de Madrid grabada por los compañer@s de @NoGuerraEnVzla Gracias a tod@s l@s que vinieron pero, sobre todo, a quienes estuvieron protegiendo el acto de los ataques de los intolerantes a costa de detenciones policiales".

La Policía Nacional se llevó detenido, curiosamente, no a quienes trataron de impedirlo con violencia, sino a un miembro del equipo de seguridad.

Medios digitales como "El Periodista Digital" realizaban, tras el exitoso acto, una escandalosa apología del terrorismo en su web.

Desde las aulas el pueblo venezolano derrota el criminal bloqueo de EEUU

Mario Isea, en nombre de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en España, recalcó que la educación universal, pública, gratuita y de calidad a todos los niveles, sigue siendo en Venezuela una bandera inocultable de reivindicación social que impulsó la Revolución Bolivariana y cuyos fines se han reforzado en los últimos años, con más inversión y sobre todo con la concienciación del pueblo que a diario hace frente al bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos, con fines desestabilizadores.

Señaló que Venezuela ha sido asediada en las últimas dos décadas, no solo por las riquezas naturales que posee, sino también por la conciencia de los venezolanos y venezolanas. "La emancipación, la dignificación y la elevación de la conciencia del pueblo venezolano son hoy baluartes que no nos pueden arrebatar. La revolución cultural y educativa son amenazas para quienes creen que pueden seguir sojuzgándonos."

El diplomático venezolano centró su exposición en los logros de la Educación en Venezuela en los 20 años de Revolución Bolivariana, enfatizando los esfuerzos realizados por el Presidente Nicolás Maduro paraque las 150 medidas coercitivas unilaterales e ilegales, impuestas desde 2017 por EEUU y sus aliados, no afecten el derecho constitucional a la educación universal, pública y gratuita. Ejemplo de ello – citó- en 2018, Venezuela cerró con una inversión histórica en educación de 7,5 por ciento del Producto Interno Bruto y ese año más de 10 millones de personas estaban inscritas desde la etapa inicial hasta la universitaria. Precisó que el sistema de educación básica venezolano tiene 7 millones de estudiantes.

Se refirió a las Misiones Educativas, mecanismos de educación impulsados e institucionalizados por el Presidente Hugo Chávez para saldar la gran deuda social encontrada en este sector, en todos los niveles, así como al impulso a la educación universitaria, "con la creación de 45 nuevas universidades." Finalmente indicó que en agosto pasado el presidente Maduro, aprobó más de 68 mil millones de bolívares para la recuperación y culminación de infraestructuras escolares en el país, para concretar la construcción de 100 nuevas escuelas y liceos en todo el país.

Arantxa Tirado: la guerra a Venezuela está construida sobre grandes falacias.

Seguidamente intervino la profesora Arantxa Tirado, doctora en Relaciones Internacionales (Universidad de Barcelona) y doctora en Estudios Latinoamericanos (Universidad Autónoma de México), quien se enfocó en las implicaciones geopolíticas y en qué momento surge la Revolución Bolivariana, para comprender el panorama político internacional actual.


"El conflicto venezolano trasciende a Venezuela, es cierto que hay un conflicto de clases interno, entre unos sectores elitistas muy acomodadosfrente a los sectores popularesque respaldan mayoritariamenteel proceso bolivariano, muy evidente incluso en términos raciales, pero además hay un conflicto bilateral entre la principal potencia del mundo, frente a un gobierno que surge en 1998, con el triunfo de Chávez, hay un choque de intereses bilateral, pero también irradia regionalmente e incluso mundialmente."

La investigadora, con tesis doctoral sobre la política exterior de Venezuela durante el mandato del presidente Hugo Chávez, destacó cómo Venezuela llega a liderar una corriente de gobiernos progresistas en la región, "que planta cara a la geopolítica del imperialismo", reiterando que es por las riquezas naturales, entre minerales y acuíferas, que Venezuela y toda la región son apetecibles para el imperio de Estados Unidos.

"Ese es el peligro de Venezuela, que tiene esos recursos, tiene un gobierno con una visión geopolítica contrahegemónica y un pueblo que ha tomado conciencia a lo largo de estos 20 años de proceso revolucionario sobre su importancia como sujeto histórico que puede tomar el destino en sus manos y transformar su realidad circundante, y esta es la peor arma de destrucción masiva que puede tener en contra EEUU, poblaciones con conciencia, dispuestas a aguantar lo inaguantable, lo que está aguantando el pueblo de Venezuela es increíble y eso puede tener un efecto contagio, de ahí toda la guerra a Venezuela, una guerra construida sobre grandes falacias".

Es una guerra que no es nueva, que lleva años dándose contra la revolución bolivariana, que se hace invisible a los ojos. En Venezuela están ensayando todo tipo modalidades de la guerra híbrida, algunos de la oposición pensaban que jugaban al solitario, que en frente no tenían nada y lo que ellos se prometían que sería un paseo sacando a Leopoldo López y llamando a las Fuerzas Armadas, no les resultó, se han encontrado a un pueblo que también está contando su parte de como confrontar esa guerra híbrida.

Para la investigadora, la última mentira que se ha venido construyendo es la existencia de una "crisis humanitaria" y la segunda es que Venezuela representa una "amenaza para la seguridad de los EEUU".

Respecto a la matriz de la crisis humanitaria, la ponente advirtió que según organismos especializados, hay unas características sobre estas situaciones que no concuerdan con lo que ocurre en Venezuela, "lo que demuestra que nos han estado mintiendo por encima de sus posibilidades, y en este caso, esta falacia es el equivalente a lo que han hecho con las inexistentes armas de destrucción masiva por las que justificaron la invasión y destrucción de Irak".

"No hay crisis humanitaria en Venezuela, lo que no niega que hay una crisis económica, pero no es una crisis humanitaria, porque no existe una amenaza generalizada, de haberla, el país estuviera devastado y no tendrían que comer. Hay problemas preexistentes que no caben en la categoría de crisis humanitaria", argumentó.

También se refirió al informe de Bachelet. "Es curioso, porque si hubiera seis mil 800 ejecuciones sumarias como dice, al menos de una tendríamos una foto, pero se sustenta solo en cifras aportadas por ONG opositoras, el 82 por ciento de las fuentes utilizadas están fuera de Venezuela, tampoco recoge entrevistas a Víctimas de las Guarimbas, mezcla muertes por el crimen común, que es algo que existe antes de la Revolución y ocurre en casi toda América Latina."


Conferencia completa.

19 de septiembre de 2019

Proyección de la película "La Huelga" de S. M. Eisenstéin

Este próximo sábado en el Ateneo de Madrid, calle del Prado, 21, a las 19,30 hs. la Asociación de Amistad Hispano Soviética, junto con el Ateneo proyectará la película de Sergei Mijailóvich Eisenstéin, La Huelga.




En los títulos originales, la obra comienza con una cita de Lenin:

"La fuerza de la clase obrera es la organización. Sin organización de masas, el proletario es nada. Organizado lo es todo. Estar organizado significa unidad de acción, unidad de actividades prácticas". 


En esta primera obra, Sergei trata de llevar al espectador las vivencias de los obreros por medio de imágenes. Su forma de encarar los sucesos con su cámara, su estructura narrativa, son tan espectaculares que cambiaron la forma del 7º Arte, influyeron profundamente en los directores de cine en el mundo.


Para demostrar la lucha obrera recurre a muy novedosas técnicas de montaje, filmaciones experimentales con el movimiento, metáforas visuales, profundos cortes en los cauces expresivos de cada personaje. Asistimos a una clase magistral de cinematografía.
 
Esperamos vuestra asistencia.

La Huelga, clase magistral de lucha de clases

Por Nestor Guadaño.


Podemos decir sin equivocarnos, que con esta película se inauguró la Edad de Oro del Cine Soviético.  La película se realizó a sugerencia del Teatro de la Cultura Proletaria (Proletkult), cuando Valeri Pletniev proyectó a Eisenstein la realización de una serie de películas sobre el significado de la “Dictadura (del proletariado)”. Estos filmes debían contar la historia de la revolución rusa desde 1880 hasta 1917. Se esbozaron siete guiones con diferentes temáticas. Siendo “La Huelga”, uno de ellos.

Sinopsis

Se rodó en Moscú en 1924. Los hechos tratan hechos reales sucedidos en 1903, cuando más de quinientas fábricas de Rusia realizaron una extensa huelga política para exigir reformas al zarismo. Precursores de la Revolución de 1905, tuvieron que ser sofocadas por la tercera parte del ejército ruso que se encontraba en las regiones occidentales.

La historia nos cuenta el conflicto entre la clase obrera y la clase de los ricos fabricantes, puesto que las protestas superaban con mucho la reivindicación laboral, e iba hacia el cambio de Sistema Social. 

Los avances cinematográficos conseguidos por S. M. Eisenstéin

En esta primera obra, Sergei trata de llevar al espectador las vivencias de los obreros por medio de imágenes. Su forma de encarar los sucesos con su cámara, su estructura narrativa, fueron tan novedosas y espectaculares que fascinaron desde el primer momento tanto a espectadores como críticos de arte. 

Todos estan de acuerdo que sin esta película no se habría desarrollado el lenguaje cinematográfico en el mundo. Hubiera seguido los cánones de fotogramas, de una forma rutinaria, sin saltos cualitativos como hace Eisenstéin, y que los directores posteriormente calcaron en sus películas.

Sus novedosas técnicas de montaje, incluyen filmaciones experimentales de fotos fijas con trasposición de figuras en movimiento, metáforas analógicas visuales para la comprensión de la historia contada, profundos cortes en los cauces expresivos de cada personaje, tanto de su comportamiento con su relación colectiva. Asistimos a una clase, de emotivos mensajes de lucha del proletariado contada magistralmente. 

Muchas de sus escenas son recordadas, y reproducidas en cientos de películas posteriores: la brutal represión de los obreros por parte de las fuerzas del Estado, donde Eisenstein monta en paralelo la carga contra los huelguistas con imágenes de matanza de animales, las vibrantes puestas en vigor de hechos cotidianos con eléctricas demostraciones de fuerza entre las cuadernas de la fábrica, ampliando la pantalla en escalas de visión opuestas, logrando aumentar de una forma espectacular el efecto de esas imágenes en el espectador.

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El protagonista de la película no es una persona o un colectivo en concreto sino La Huelga en sí, como instrumento de la lucha de clases. Porque por los títulos sobreimpresos vamos en un viaje con los trabajadores, que toman conciencia que no es posible conseguir las reivindicaciones laborales sin exigir el derrocamiento del poder dictatorial de los patronos. Es una toma de conciencia de la realidad existente.

Es un contraste que choca actualmente con el atraso actual de la conciencia proletaria, que ha olvidado la importancia de la primera arma de rebelión contra el capitalismo, precisamente la huelga de los trabajadores, el desafio de lucha contra el poder reinante, con sus lecciones de solidaridad y compañerismo, de clase para sí. La herramienta de combate que desafía las leyes, las normas, las pautas impuestas por el capitalismo, cuando este no da respuestas a las demandas obreras.

Según su colaborador Grigori Aleksandrov: “Consiguió una película revolucionaria, sin historia de amor, sin suspense policíaco, sin otro héroe que la propia masa, presentada como un personaje colectivo”.

La fuerza de su lenguaje fílmico

A partir de esta y otras películas se va creando el andamiaje de la creación soviética, de los conceptos novedosos realistas bolcheviques en el arte: La lucha por un mundo mejor de forma colectiva, el esfuerzo de cada obrero, capataz o simple participante conforman un movimiento colectivo para impulsar dar lo mejor de cada uno, la demostración empírica que por muchas frases o acciones que se realicen, en un instante el proletariado puede cambiarlo todo, pues es el generador de la riqueza social y cuando no puede más extalla en una aguda lucha de clases. 

Contrasta pues que este profundo hallazgo en las artes audiovisuales, fuera desterrado por el cine occidental que hasta hoy abomina todo lo que no sea el individualismo. Y aún más, frente a la decidida actitud consciente colectiva de los obreros, que nos cuenta como parte de esta actitud de rebeldía por sus condiciones de vida, entre máquinas, grasientos, hablando a escondidas, en sus momentos de ocio piensan como remediar su insalubre vida, frente a ellos están los individuales verdugos a sueldo de los propietarios. 

Pero más allá de los mensajes, Eisenstéin utiliza todos los elementos que puedan identificar al espectador con las fases del conflicto, incluida la deshumanización de las relaciones sociales en la fábrica, como la yuxtaposición de las personas con los animales. Llegando a una escena magistral: tres obreros mirando fijamente a la cámara con aire desafiante, y en un fundido con una enorme rueda, escenifican el paro cruzando sus brazos mientras la rueda se detiene lentamente. Se para la producción, abandonan el trabajo y entonces solamente entonces, se muestra cómo de esa lucha surgirá el porvenir: los animales de la granja con sus crías, los niños con sus juegos, las mujeres trabajando libres… 

La película se divide en seis partes:

1. Todo está tranquilo en la fábrica. (На заводе всё спокойно)
2. Motivo de la huelga. (Повод к стачке)
3. Se paraliza la fábrica. (Завод замер)
4. La huelga se prolonga. (Стачка затягивается)
5. Provocación  para poner fin a la huelga. (Стачка затягивается)
6. Exterminio. (Ликвидация)


Pero la película termina también de una forma muy novedosa. Alerta para que se recuerde que es la represión de los trabajadores, porqué se llegará indefectiblemente al derramamiento de sangre de quien critique o proclame “Basta ya” (Yabastovka), y exhorta a los espectadores para que no lo olviden.

No lo olviden, termina la película

La lucha entre la clase obrerea y la clase de los propietarios (con los personajes del policía o los capataces en sólidas caricaturas) y sus cómplices (esos rompehuelgas que son contratados del lumpen, pero también están los derrotistas o consentidores que se pasan a las turbas compradas por los patronos). 

El mensaje es claro. Podrán utilizar la fuerza, sobornar, corromper, pero esa fuerza que es el paro de las ruedas de la opresión como es el trabajo esclavo asalariado, la huelga de clase, se emprenderá, romperá las barreras existentes y surcará el nuevo rumbo de la historia. 

Surgirán los más preclaros representantes del pueblo, como en su momento lo hicieron los bolcheviques. Mientras la clase obrera no alcance su lugar en la historia, no habrá justicia ni humanidad en la tierra: por ello es necesaria la proxima revolución proletaria en el mundo, la proclamación de un nuevo Sistema Social de la mayoría de la población. Es el principio del Comunismo.