22 de octubre de 2011

Entrevista a Algirdas Paleckis, líder del Frente Popular Socialista de Lituania



Por Víktor Trushkov, para Pravda. Traducido del ruso por Josafat S. Comín


Algirdas, como dice el refranero ruso, “más vale tarde que nunca”, así que permítanos que le felicitemos, en nombre de todos los lectores de Pravda por su 40 cumpleaños, que ha celebrado este año. Acepte nuestros mejores deseos.

Gracias.

Comenzaremos nuestra conversación, por aquello que se ha convertido para usted en principal problema político y personal, y que está siendo seguido por Europa y el mundo. Hablamos de la persecución judicial a la que está siendo sometido, por motivos exclusivamente políticos. Se persigue establecer la verdad sobre los trágicos acontecimientos del 13 de enero de 1991 en Vilna, cuando junto a la torre de la televisión murió gente supuestamente a manos de los militares del ejército soviético. Por cierto, ¿cómo suena la acusación oficial?

Me acusan de negar la agresión de la URSS contra Lituania en el 91, de menoscabarla y en consecuencia de ofender la memoria de las víctimas.

¿Pero hay algún artículo en la legislación lituana para eso? ¿apareció a principio de los 90?

No, fue introducido en 2010. Inmediatamente después de que los nacionalistas llegasen al gobierno, ese artículo fue introducido en el Código Penal. Prevé una condena que puede ir de la multa, a los dos años de cárcel para aquellos, quienes de modo burdo (palabras textuales) nieguen o resten importancia a la agresión de la URSS contra Lituania en 1940 y en 1991.

¿Pero cual es la base para la acusación?

El informe fiscal es muy breve. Se me acusa por dos frases sacadas de una entrevista: “Y qué pasó el 13 de enero junto a la torre de televisión. Como parece esclarecerse ahora, los nuestros dispararon a los nuestros”. Desde el punto de vista jurídico no hay ninguna mención de la agresión, ni de las víctimas, ni nada parecido. Además, en ese momento Lituania, todavía formaba oficialmente parte de la URSS, así que hablar de agresión, no es ajustado a derecho.

Frases como esas por lo general se consideran opinión personal. Según los estándares europeos no es de recibo ser juzgado por expresar sus opiniones. Además, que en su caso, es una opinión perfectamente argumentada. Me impresionó las referencias que hizo a los datos de los forenses, que concluyeron que las balas encontradas en los cuerpos de las víctimas, tenían una trayectoria de arriba abajo, siendo que los soldados y demás fuerzas del orden se encontraban a nivel de calle, a los pies de la torre.

Además como concluyó la investigación medico-judicial, la munición era propia de fusiles modelo “Mosin” y de armas de pequeño calibre. Está claro que nada de eso se encontraba en el arsenal del Ejército Soviético o del KGB. El ángulo de entrada de los disparos comprendía 60 grados. Justo la altura de un edificio de 5 pisos.

Al expresar su opinión, usted también hizo referencia a los testimonios de los testigos que presenciaron el tiroteo y la estela de las balas desde el piso superior o la azotea de la casa que se encuentra frente a la torre de televisión.

Así es. Hubo testigos de entre la muchedumbre y de las viviendas.

¿Esos testigos corroboraron su versión de los hechos?

El interrogatorio tendrá lugar probablemente en la siguiente sesión.

Durante este tiempo que dura la causa, ¿Ha podido encontrar algún
nuevo hecho, que confirme su postura?

Sí, pero quisiera que prestáramos atención a la tercera capa de argumentos, a los que me he referido desde el principio. Es el reconocimiento de los propios representantes del gobierno lituano. El director del Departamento de seguridad, Audrius Butkevicius, durante años ha estado concediendo extensas entrevistas, en las que hablaba de su tarea en la planificación y provocación del ese desarrollo de los acontecimientos, para que los pilares del poder soviético, el KGB y el ejército, apareciesen frente al mundo de modo nada favorable, para que se les pudiese lanzar acusaciones. Está recogido cuando afirma que era consciente de que iba a haber víctimas.

Y una nueva confirmación de mi postura se dio en la sesión del 13 de septiembre, en la que testificó uno de los funcionarios del Ministerio del Interior de Lituania. Servía en la sección sexta, dedicada a la lucha contra la delincuencia organizada. Aquel día, recibieron la misión de efectuar una grabación de los sucesos junto a la torre. En el bloque de viviendas de nueve alturas contiguo, pidieron a la dueña de un piso de la octava planta, que les dejase filmar. Cuando comenzó la grabación se pudo ver como desde el tejado que quedaba frente a ellos, estaban disparando a la muchedumbre que se encontraba abajo. Entonces, tal como relató el testigo en el juicio, fueron hacia el tejado. La esclusa estaba cerrada. Salieron corriendo a la calle, para subir al tejado por el portal vecino. Pero en cuanto llegaron a la calle, vieron salir corriendo del portal vecino a dos hombres con un estuche alargado. El testigo supone que se trataba del estuche de un fusil de cañón largo. Al ver a los agentes de policía, la gente de civil echó a correr. Cerca, les estaba esperando un coche y consiguieron huir. El testigo y sus compañeros informaron de los visto a sus superiores, pero no hubo ninguna investigación.

Lo importante de este testimonio en la sala del tribunal es que viene de un profesional y no de un testigo ocasional. Cuando le preguntaron su opinión sobre quienes podían ser las personas que se cruzó, el testigo respondió que a juzgar por su comportamiento, era la gente que había disparado desde la azotea. Y el estuche que llevaban solo podía ser de un fusil o un arma automática.

La siguiente vista del juicio se celebrará el 24 de octubre. En esta ocasión se oirán los testimonios de otros testigos, de la “gente normal”, gracias a los que yo tuve por primera vez conocimiento sobre los hechos, para nada coincidente con la versión oficial. Además subrayaban que las balas trazadoras iban dirigidas contra la gente joven, a matar. Muchos testigos de los acontecimientos, también señalan que había gente preocupada de empujar al gentío precisamente al lugar donde estaban apuntando las balas. Esa gente tuvo incluso encontronazos con las personas que querían abandonar la plaza, a los que se empeñaban en empujar hacía donde estaban disparando.

Todo esto demuestra que se trató de una provocación planificada, como ha declarado en multitud de ocasiones el responsable de seguridad de la zona.

¿En que estadio se encuentra ahora el proceso judicial?

Es un juzgado de primera instancia.

Sr.Paleckis, ha mencionado usted dos fechas, 1940 y enero de 1991, en las que en las leyes lituanas se habla de agresión. Me gustaría entender la lógica política de encasillar los sucesos de enero en la categoría de agresión. Como usted ha señalado, Lituania formalmente todavía no había salido de la URSS y nadie en el mundo la consideraba todavía un estado independiente. Mientras en la república en ese momento en el poder ya se encontraba “Sajudis” (“Movimiento”) encabezado por Vytautas Landsbergis, quien era presidente del Soviet Supremo de Lituania, es decir, que de acuerdo a las leyes de entonces, era él quien mandaba en Lituania. El gobierno de Lituania también controlaba a “Sajudis”. De modo que la tarea de los nacionalistas, en ese sentido ya estaba resuelta. ¿Por qué en esas condiciones, los sucesos de enero del 91 adquirieron el significado de símbolo, de signo político?

Estos acontecimientos supusieron una etapa importante en la destrucción de la Unión Soviética. En los años de la “guerra fría” el principal campo de batalla entre los dos sistemas eran terceros países. A finales de los 80, principio de los 90, la línea del frente se movió hacia el este, a las repúblicas bálticas, a Ucrania, a Rusia. La cuestión sobre si se mantendría el socialismo o al poder llegarían las fuerzas capitalistas, se agudizó a escala de toda la URSS. En Rusia había ya una lucha enconada entre Gorvachov y Yeltsin, el crimen organizado asomaba la cabeza. Los sucesos de enero en Vilna forman parte integrante de ese proceso de destrucción de la URSS.

Una etapa de contrarrevolución a escala de toda la Unión

Y en toda la región. En mi opinión, el punto de no retorno ya se había alcanzado. En lo que concierne a Lituania, se estaba desarrollando una aguda batalla política interna. Landsbergis, era nuestro Bonaparte, quería poder ilimitado. Pero si analizamos más en profundidad, lo que había era una lucha entre los grupos de Vilna y de Kaunas. En Kaunas se concentraban las fuerzas nacionalistas más radicales. Landsbergis, era su hombre. Allí se concentraban los principales grupos criminales, que ansiaban hacerse con el poder. Vilna representaba los intereses de la parte más moderada de la sociedad. Al mismo tiempo los servicios de inteligencia occidentales estaban empujando para lograr la caída de la Unión Soviética. Algunos políticos lituanos llegaron incluso a afirmar que Lituania se encontraba en estado de guerra con la Unión Soviética.

Las fuerzas nacionalistas de Lituania está molestas también con el que usted haya puesto en duda su aspiración de ensalzar los sucesos del 23 de junio de 1941. Entonces en el segundo día de la Gran Guerra Patria, hubo un levantamiento antisoviético, de carácter fascista. ¿Podemos hoy analizar aquello, como la confirmación de una política razonable por parte del gobierno soviético, la decisión de mandar tropas del Ejército rojo en 1940 a Lituania, para no permitir allí la instauración de un régimen profascista? Después de todo, el levantamiento del 23 de junio del41, no hizo más que confirmar que esas fuerzas existían. Significa que el debate sobre la ocupación es malicioso ya que las tropas entraron por mutuo acuerdo con el gobierno de Lituania y porque la amenaza de golpe fascista era real ¿no es así?

Tengo un camarada que piensa que la entrada de las unidades del Ejército Rojo en Lituania en 1940 fue lo más parecido a tropas de pacificación. Realmente fue un paso preventivo. No hubo ningún síntoma clásico de ocupación del país por parte de la Unión Soviética. Entre los participantes del levantamiento del 23 de junio estaban aquellos que podían ser calificados de “quinta columna” de Hítler.

Aunque la historia y la actualidad están estrechamente relacionadas, pasemos al momento actual. ¿Qué fuerzas representan a la izquierda en el panorama político lituano?

El movimiento nacionalista “Sajudis” pronto se escindió en varios partidos. Uno de ellos fue el Partido Socialdemócrata, que aspiraba a copiar el modelo socialdemócrata occidental. Los comunistas tampoco pudieron evitar las escisiones. El primer secretario del CC del PCL, Brazauskas, encabezó el grupo que luego se llamó Partido Democrático del Trabajo, mientras que el PC, que se mantenía en las posiciones del PCUS, fue prohibido al poco tiempo. Sigue estando en la clandestinidad. El Partido de Brazauskas, cuando se convirtió en gobernante, llevó a cabo políticas liberales. Luego apareció un nuevo Partido socialdemócrata que se formó de dos partidos: los “viejos” socialdemócratas y los del Partido del Trabajo de Brazauskas. Este partido se convirtió en expresión de los intereses del gran y mediano capital. Aunque hay que reconocer, que la igual que en Moldavia, detuvo el nacionalismo más ferviente y no permitió que el estado acabase en bancarrota. En comparación con los nacionalistas y los nazis, los socialdemócratas fueron unos gestores más experimentados. Cierto que a menudo utilizaron esa experiencia para llenarse los bolsillos. Tras la muerte de Brazauskas, el partido se apagó bastante; ahora sacan el 15-17% de los votos.

Nosotros somos la segunda fuerza en importancia de la izquierda. El Frente Popular socialista es la simbiosis de dos organizaciones: el Partido Socialista de Lituania, creado en 1994 y el partido “Frontas”, que fundamos en 2008. El Partido Socialista agrupaba a aquellos que se mantenían fieles a los ideales socialistas y a la ideología marxista-leninista. Pero la influencia del partido era escasa. En las elecciones apenas alcanzaban el 1% de los votos. Nosotros representamos a la parte más joven del partido reunificado. En nuestra participación en solitario en las elecciones, llegamos al 3’5% de los votos. Después de la unidad se nos considera un partido activo. No hay en Lituania ningún otro partido serio en la izquierda.
Pero quiero remarcar que los partidos políticos en Lituania no son precisamente institutos sociales influyentes. Baste decir, que el 55% de los electores no toman pare en las elecciones. Los estudios sociológicos demuestran que entre los institutos de la sociedad como el presidente, el parlamento, la iglesia, etc., los partidos políticos tienen el nivel de aceptación más bajo.

¿Cuál es el motivo de esa situación?

A la gente no le gusta la indigna lucha entre partidos, las escisiones internas, los escándalos de corrupción en los que se ven envueltos algunos dirigentes de los partidos.

Pasemos ahora a ese campo en que su actividad política y su vida personal se entremezclaron con fuerza. Usted creció en una familia de tradición política. Su abuelo fue un prestigioso periodista, escritor y activista social. En 1940 encabezó el gobierno, que expresando la voluntad del pueblo lituano, garantizó la transición del país al Poder Soviético. Aquel año, Justas Paleckis fue elegido Presidente del Soviet Supremo de la RSS de Lituania y se mantuvo a la cabeza del estado lituano casi 27 años. Luego trabajó como Presidente del Soviet de las Nacionalidades, en el Soviet Supremo de la URSS. ¿Cuál fue su relación con él?

Fue poca, por desgracia. Cuando murió, yo tenía 10 años. Y además vivíamos en el extranjero. Yo veía a mi abuelo solo unas semanas la año: bien cuando la familia llegaba de vacaciones a Vilna, o cuando el venía a Alemania. El recuerdo que tengo de él, es el de una persona buena, agradable, siempre rodeado de papeles y cerca de su máquina de escribir. Nunca tuvimos conversaciones serias.

No es difícil suponer que su padre tuvo una gran influencia sobre usted. Al igual que él, usted eligió el camino de la diplomacia.

La elección de mi primera profesión se la debo más bien a mi abuelo. Yo quería como él, ser periodista y terminé la facultad de periodismo en Vilna. La influencia de mi padre sin duda fue también importante. Además, siempre me gustaron los idiomas y el crecer en el extranjero ayudó. Al tiempo que estudiaba periodismo, terminé en Vilna el Instituto de Relaciones Internacionales. Como periodista apenas trabajé. Pronto entré en el Ministerio de Exteriores de Lituania, donde entonces había falta de especialistas. Trabajé cerca de 10 años como diplomático en Bruselas y en Vilna.

Es sabido que fue usted un diplomático de éxito. De ello dan fe la Orden francesa de la Legión de Honor y la lituana por los “meritos ante la Patria”. ¿Qué le hizo abandonar el Ministerio de Exteriores?

La diplomacia me empezó a parecer una esfera demasiada estrecha, donde siempre se valora la estabilidad y rigen normas preestablecidas, el reglamento. Mientras que la vida alrededor ─ trabajaba ya en Vilna, en el Ministerio de Exteriores ─ era cambiante, inestable. Quería implicarme en el desarrollo de los acontecimientos. Me interesé por la política en mis años de escuela, cuando comenzó la perestroika. Además no me gustaba la orientación obtusa, pronorteamericana de la diplomacia lituana. En la política interna me impresionó bastante el voto de incapacitación del presidente Paksas. En general la lucha por la justicia social empezó a convertirse en el punto de referencia más importante en mi vida: Y a pesar de que era ya el jefe del departamento para Europa Occidental en el Ministerio de Exteriores, en el 2001 abandoné la carrera diplomática.

¿Ingresó usted en las filas del Partido Socialdemócrata?

Sí. Seguí el ejemplo de mi padre. Además pensaba que el Partido Socialdemócrata, debía ser el partido de la justicia social. Comencé a trabajar activamente en el partido. Pero todo resultó más complicado. Vi de cerca las luchas entre bastidores, la fuerte influencia del mundo de los negocios. Comencé a desilusionarme. Pero me eligieron dirigente de la sección del partido en Vilna. Intenté llevar una línea independiente, basándome en los postulados programáticos del partido. Exigí la introducción de una escala fiscal progresiva, de mayor presión fiscal para las rentas más altas. Me negué a entrar en coalición en la capital con los liberales. Surgió un conflicto con la dirección, que exigía que nos coaligáramos con el exalcalde, de dudosa reputación y fuertes lazos con el gran capital. Nos negamos. Entonces la dirección del partido me prohibió que me relacionase con la prensa, una petición extraña que no encajaba en los estatutos.

Y al cabo de unos meses, el nuevo presidente del partido, que sustituía a Brazauskas, proyectó la privatización de la central nuclear más importante del país. Yo, junto con mis partidarios, me posicioné en contra y me excluyeron del partido. En ese sentido, no me afectó: Ya había entendido que íbamos por caminos distintos.

¿Cuáles eran sus relaciones con su padre, figura destacada del partido y europarlamentario?

El nunca tuvo relación con el mundo de los negocios. Al principio mi padre veía con buenos ojos, el que yo introdujese aires nuevos en el partido: Pero cuando el conflicto se agudizó, trató de convencerme de que para conseguir que mi postura prevaleciera en el seno del partido, debía someterme a la disciplina interna. Yo seguía en mis trece, insistiendo en que el Partido Socialdemócrata se había convertido en un partido liberal de derechas. Se enfadó mucho.
Es comprensible. Había estado muchos años trabajando estrechamente junto a Brazauskas.

Hoy hay temas en los que coincidimos, como por ejemplo la aspiración a lograr justicia social. Pero las vías para lograrla son diferentes. Tampoco coinciden nuestras valoraciones de los sucesos del año 40. Por una parte reconoce como inevitable nuestra entrada en la URSS, pero tiene muchas quejas en lo relacionado con la represión. Yo le recuerdo, que entonces en Lituania funcionaba la “quinta columna” del fascismo, y me remito a la postura del abuelo.

Dígame, el apellido Paleckis, el ser nieto de un abuelo tan importante, ¿es más una ayuda o un estorbo en la política?

No creo que eso ahora influya demasiado. Al principio puede ser que me ayudase, aunque también hubo momentos en que fue un obstáculo. La vida es dialéctica. Ahora prácticamente no influye en modo alguno.

Me gustaría que compartiese con nosotros sus planes para reforzar el partido. El proceso judicial, le resta fuerzas y no ayuda en esa tarea.

Sabe, después del inicio de este proceso nos han empezado a respetar por decir la verdad y no retractarnos de nuestra postura. Unos nos han empezado a respetar más, otros todavía nos odian con más ganas. El interés de la sociedad hacia nosotros está creciendo más, porque estamos exigiendo del gobierno que de respuestas a las preguntas que se desprenden de los testimonios de los testigos. La respuesta a esas preguntas interesan a muchos, mientras que el gobierno ha prohibido formularlas y la violación de ese tabú la ha convertido en delito penal.
Para el partido creo que esta persecución política es más beneficiosa que perjudicial. Ha crecido nuestro nivel de conocimiento en Occidente, en los países de la CEI, en todo el mundo.

¿Cómo planea utilizar ese error de cálculo que ha cometido el adversario?

En primer lugar, en el juicio hay que demostrar de la manera más convincente posible nuestra posición, presentar el mayor número de hechos que lo confirman. En segundo lugar, debemos demostrar el perjuicio que causa el nacionalismo. En tercer lugar, mostrar el verdadero rostro de los políticos que aspiran a hacerse con el poder a cualquier precio, incluso a costa de la sangre de sus compatriotas. Algunos de esos políticos todavía hoy aspiran a tener algún papel en la sociedad. Al desenmascarar a los falsificadores de la historia, estamos abriendo úlceras en la sociedad lituana actual, ya que se mantiene el peligro del nacionalismo, y del nacionalismo al nazismo, solo hay un paso. En Lituania los cabezas rapadas hacen sus marchas impunemente y se permite el uso de la esvástica, mientras que la utilización de los símbolos soviéticos está perseguida por ley.
Nos han metido en la OTAN, sin ningún referéndum. Nos engatusaron con la entrada en la UE. Durante la votación a los votantes que llegaban les daban talones que podían canjear por cerveza y a las mujeres talones canjeables por detergente. Nos sedujeron con la libre circulación de capitales, de personas de mercancías y servicios. Como resultado en el país predominan los bancos escandinavos. En Lituania, se puede ya hablar de “evacuación” más que de emigración: según el censo de 1989, teníamos 3 millones 690 mil habitantes. Ahora no somos más de 2,5 millones. Nuestro partido llama a reforzar las relaciones con Rusia. No solo nos unen siglos de historia, también intereses económicos.

¿Cómo ve su familia la lucha política en la que está inmerso?

Me casé cuando era diplomático. Mi mujer conocía por supuesto de mi interés por la política. Pero cuando la política se convirtió en mi ocupación principal, fue para ella algo inesperado. A veces es más difícil para ella que para mí. Tenemos dos hijos, adolescentes ya.

¿Cuál es la base social de su partido?

En Lituania la clase de los grandes capitalistas está consolidada y conoce bien sus intereses de clase. Los funcionarios, la burocracia, aparece estrechamente ligada con ellos. Nuestra tarea ahora es ayudar a la consolidación de la clase obrera y de todos los trabajadores por cuenta ajena. Nos respaldan pequeños y medianos empresarios, que sienten también el látigo de gran capital. No están contentos con la prepotencia de oligarcas propios y foráneos.

¿Cuáles son las relaciones con los sindicatos?

Para que la clase obrera se consolide, la cooperación con los sindicatos es tarea primordial. Pero por ahora los sindicatos que tenemos son débiles. Uno de nuestros lemas será: ¡Todos a los sindicatos! Tenemos la intención de coordinar los actos de protesta de los trabajadores de Lituania con las organizaciones obreras europeas, donde se observa un ascenso del movimiento obrero. Para nosotros es muy importante, tener contacto permanente con los partidos obreros del extranjero. Dedicamos especial atención a los actos conjuntos de la juventud lituana y extranjera. En nuestro partido hay muchos parados. En el país hay 300 mil desempleados, es decir un 20% de la población económicamente activa. Los nuevos afiliados, son trabajadores de bajos ingresos y gente joven, estudiantes, obreros, parados.

Las perspectivas del Frente Popular Socialista no son malas si trabajamos activamente, defendiendo los intereses de los trabajadores, hablando en su idioma.

En Kazajistán, por decisión judicial, queda prohibida la actividad del Partido Comunista durante medio año


Por Vesti.kz/Pravda, Traducido del ruso por Josafat S.Comín


El presidente del Partido Comunista de Kazajistán, Galiz Aldamzhárov, comenta la reciente resolución del juzgado de Almatý, sobre la paralización de la actividad del partido durante seis meses, por su supuesta participación en las actividades del movimiento opositor “Frente Popular”.

El líder de los comunistas está convencido de que esto guarda relación directa con las próximas elecciones parlamentarias. “Este es ya el el tercer intento de prohibir nuestro partido, y por lo visto no será el último. Somos el único partido de oposición radical en el campo político. Veníamos haciendo un gran trabajo junto con el “Frente Popular” de cara a preparar el control en los colegios electorales, seleccionando gente. Al gobierno le asusta nuestra preparación en esta cuestión”.

“Por supuesto pensamos apelar, pero honradamente creo que es inútil: nos vamos a quedar sin poder participar en las elecciones anticipadas”.

Recordemos que el juzgado de distrito de Almatý para temas administrativos, consideró al líder del PCK culpable de “violación de la legislación sobre agrupaciones sociales”. Además de la prohibición del partido durante medio año, el propio Aldamzhárov ha sido multado con 15 mil tengue.

Para Mijail Sízov, miembro del CC del “Frente Popular”, la prohibición puede conducir a la desaparición del partido. “Hasta finales de abril, el partido estará paralizado, justo en el periodo de tiempo en que seguramente tendrán lugar las elecciones parlamentarias. El principal peligro está en que la vez pasada el partido boicoteó las elecciones . En estas no podría tomar parte y por ley, si un partido no participa en dos procesos electorales, eso conlleva su liquidación.

Poco después de que se conociera la noticia de la prohibición del Partido Comunista en Kazajistán, surgieron voces entre los nacionalistas ucranianos pidiendo lo mismo. En este sentido, Piotr Simonenko, líder de los comunistas ucranianos declaró:

“Cualquier intento de combatir la ideología comunista está abocado al fracaso. La resolución del juzgado de Almatý sobre la prohibición del Partido Comunista de Kazajistán, persigue el eliminar de la arena política a una fuerza política real, que defiende y refleja los intereses de la gente sencilla”. Pueden prohibir una organización social o política, pero no pueden prohibirle a la gente que piense y valore los acontecimientos que tienen lugar en su país y en el mundo. No podemos olvidar lo que la historia nos enseña: Allí donde han decidido prohibir los partidos comunistas, intentando de ese modo distraer la atención de la gente de los problemas sociales y de la imposibilidad de resolverlos en el marco del modo capitalista de producción y de la democracia burguesa, tarde o temprano eso deriva en tragedia para los pueblos de esos países”.

Al referirse a la situación en Ucrania la resumió del siguiente modo: “Hoy en Ucrania asistimos a una hegemonía de la oligarquía, las relaciones de producción capitalistas se han asentado, triunfa la falsa democracia burguesa con el daño de clase que representa. Por un lado se observa como la gente todavía confía en las transformaciones sociales en beneficio del pueblo, espera del gobierno justicia y una política social compensada. Por otro lado, los electores continúan confiando su voto a los partidos de la derecha, que hace tiempo que fracasaron políticamente, pero tienen en su arsenal tres potentes factores de influencia en las masas: enormes recursos económicos, control total sobre los medios de comunicación y un irrefrenable populismo”.

Fuentes:

Crónica del Acto del 22 de Octubre

Por Oleg K.

La Sala principal del Ateneo de Madrid estaba abarrotada.
La Asociación de Amistad Hispano Soviética, apoyaba este acto contra la persecución de los comunistas en el estado español y en el mundo.
El acto empezó saliendo al escenario parte de los trece militantes de los CJC perseguidos por el aparato político-judicial de este Estado, por su militancia comunista. Varios de ellos hicieron un claro alegato contra la justicia burguesa, y sobre todo por la persecución de los militantes que está luchando junto a los trabajadores, donde dieron cumplida información de estos montajes farsas del aparato policial. Raúl, en nombre del equipo de abogados del Partido intervino para dejar constancia de la extraordinaria entereza demostrada por los militantes de los CJC y del PCPE ante los tribunales burgueses.
Después tuvieron lugar intervenciones de sindicalistas, también perseguidos por la Justicia burguesa. Especialmente emotivo, fue la alocución efectuada por el luchador Cándido de Asturias, quien comentó la persecución de que es objeto, junto a su compañero Morala.
Hubo diferentes lecturas de escritos de apoyo al acto, enviadas por organizaciones sociales, sindicales y sobre todo comunistas de Europa (comunicados del Partido Comunista de Kazajistán, de la Juventud Comunista Cheka y del PC de Bohemia y Moravia, del PTB, del PC de Méjico, del PC de Cuba, del PC de Venezuela, y muchos otros).
En dos intermedios, para amenizar el acto y hacerlo más cercano, dos compañeras tocaron melodías obreras y comunistas en duetos de violín.
Más tarde tuvieron lugar las intervenciones de los camaradas presentes del Partido Comunista de Colombia, del Partido Comunista de Puerto Rico, del Partido Obrero de los Trabajadores de Hungría y del Partido Comunista de Grecia (KKE).
También intervinieron los secretarios Generales de los CJC y del PCPE.
El acto terminó cantando todos los presentes el himno de la Internacional.

¡No quebrantaran la voluntad del Partido Comunista de los Pueblos de España, ni de los Colectivos de Jóvenes Comunistas, por alcanzar el socialismo!
¡Luchemos contra la persecución de los Partidos Comunistas y el marxismo leninismo!
¡Viva el Internacionalismo Proletario!
¡Viva el Comunismo!


19 de octubre de 2011

22 de Octubre Acto en Madrid, contra la persecución de los comunistas

Remitido por el PCPE

Estimados Compañeros y compañeras:

El próximo 22 de octubre el Partido Comunista de los Pueblos de España
queremos invitaros al acto público sobre la represión al comunismo que
tendrá lugar en Madrid.

En dicho acto se contará con la presencia de diversos Partidos Comunistas
de ámbito internacional, así como con la intervención de destacados
cuadros de la política y el sindicalismo combativo (para vuestro
conocimientio os mandaremos próximamente un correo con la confirmación de
las y los ponentes).

Desde el PCPE os queremos trasladar esta invitación y expresaros que nos
sentiríamos muy satisfechos si pudiésemos contar con vuestra presencia,
pues entendemos que la represión del sistema capitalista contra la clase
trabajadora precisa cada vez con mayor urgencia el análisis y la respuesta
apropiada.

Un saludo revolucionario.

Comité Regional de Madrid del PCPE

Podéis ver la convocatoria en el video:

Ya se cuenta con la presencia confirmada de camaradas del KKE (Grecia) y del PCOH (Hungría).

13 de octubre de 2011

Ponencia del KKE en el Seminario sobre la Comuna de París, Universidad Federal del Rio de Janeiro


Extraído del Partido Comunista de Grecia

Queridos amigos:

En nombre del Partido Comunista de Grecia –KKE- quiero agradecerles por su gentil invitación para participar y contribuir en este seminario importante sobre los 140 años de la Comuna de París.

Aprovecho la oportunidad para agradecer a todos los camaradas, trabajadores y jóvenes de Brasil que manifiestan su solidaridad con las luchas del KKE y del PAME (Frente Militante de Todos los Trabajadores), el movimiento sindical clasista en nuestro país.

El tema que este seminario aborda es de gran importancia teórica, política y práctica, especialmente en condiciones de crisis capitalista, porque el estudio de las experiencias, positivas y negativas, de las revoluciones anteriores y de la construcción socialista, la defensa de las leyes de desarrollo del socialismo y la defensa de la contribución histórica de la Unión Soviética y en general del socialismo en el Siglo XX, son condiciones imprescindibles para construir hoy una estrategia revolucionaria, científicamente elaborada.

El legado político de la Comuna de Paris

El gran heroísmo de hombres, mujeres y hasta niños que dieron sus vidas por la nueva sociedad en el primer asalto obrero al cielo, la experiencia de la Comuna de París y las lecciones extraídas del curso de los 72 días del primer poder obrero en el mundo, continúan vigentes.

La burguesía se mostro capaz de cometer los mayores crímenes, a fin de salvar el poder del capital. Opto por aliarse a los invasores del ejército prusiano, para masacrar a la clase trabajadora de París. Probó que había dejado atrás definitivamente su papel progresista anterior.

La principal lección de las experiencias de la Comuna de París es, como escribió Marx, que “la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la maquina estatal existente y colocarla en movimiento para sus propios fines”. Al contrario, como afirmó Lenin, “la clase obrera debe quebrar, destruir la ʻmáquina del Estadoʼ, y no sólo limitarse a tomar posesión de ella”. La dictadura del proletariado, es el poder más democrática de cuantos hayan existido hasta hoy, en lugar de la dictadura del capital.

La segunda lección fundamental que la historia de la Comuna nos enseña es que el nuevo poder debe comenzar inmediatamente “a la expropiación de los expropiadores”, esto es la socialización de los medios de producción concentrados.

La Comuna de París da respuesta a todos los derrotistas y conformistas que consideran la correlación de fuerzas como algo estático, que cierran los ojos a la objetiva agudización de las contradicciones y a la maduración de la lucha de clases.

Finalmente la historia de la Comuna enseña, a través de la experiencia de su derrota, que el proletariado debe tener estrategia y táctica con base científica, conocimiento profundo de las leyes que rigen la lucha de clases. Esta tarea puede ser realizada solamente por un partido comunista con teoría revolucionaria, en conflicto con la ideología burguesa, el reformismo y el oportunismo.

Estas conclusiones tienen importancia vital para el movimiento revolucionario. Fueron confirmadas por las experiencias siguientes, es decir, de la Gran Revolución de Octubre, en Rusia, de la Revolución Cubana y de la construcción socialista en el siglo pasado. Las lecciones extraídas de las experiencias de las revoluciones y contrarrevoluciones, de los éxitos y retrocesos nos dan fuerza para la lucha que libramos hoy. Avanzamos para el futuro enseñados por el pasado.

Esas experiencias derriban las ilusiones sobre la posibilidad para un gobierno de colocar al Estado burgués al servicio de los intereses del pueblo. Tales ilusiones costaron caro al movimiento popular en el pasado (como en el caso de Chile) y hoy día se vuelven aún más peligrosas, ya que el movimiento obrero se encuentra frente a desafíos muy grandes, donde la elección entre la línea de ruptura y la de adaptación determinará la dirección de los acontecimientos.

Las contrarrevoluciones, los retrocesos del socialismo en la Unión Soviética y en otros países socialistas, no alteran el carácter de nuestra época, como la época de la transición del capitalismo para el socialismo.

La necesidad de la revolución socialista, el derrocamiento del capitalismo y la construcción de una nueva formación socioeconómica comunista, no es determinada por la correlación de fuerzas en un momento histórico dado, pero por la exigencia histórica de la resolución de la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo, la abolición de la explotación del hombre por el hombre, la abolición de las clases.

La crisis capitalista y las luchas en Grecia

Permítanme presentar algunos aspectos de la lucha actual del KKE que tal vez sean interesantes para ustedes, desde el punto de vista del intercambio de experiencias.

La crisis económica capitalista encontró al KKE ideológica y políticamente preparado, en razón de nuestros análisis sobre las siguientes cuestiones:

  • El desarrollo del capitalismo griego, en las condiciones de su incorporación a la Unión Europea;
  • la política de alianzas, que perfeccionamos y que se basa en la estructura social y de clases del país;
  • el trabajo que desarrollamos en los últimos dieciocho años para extraer conclusiones científicas sobre la construcción socialista en el siglo XX y sobre las causas de la victoria de la contrarrevolución, particularmente aquellas de carácter interno.

El KKE enfatizó, desde el primer momento, que la crisis actual es una crisis de sobreproducción capitalista, que presiona la agudización de la contradicción principal del capitalismo. Mostró que las medidas antipopulares expresaran necesidades del capital para asegurar su competitividad y rentabilidad.

Nuestro Partido llamó la atención sobre las contradicciones dentro de la Unión Europea, los conflictos entre las potencias imperialistas principales y con las fuerzas capitalistas emergentes, como China –donde todos los hechos prueban que las relaciones de producción capitalista predominan ya- la India, Brasil, el papel de Rusia, etc.

Más de 20 huelgas generales ene l ámbito nacional fueron organizadas con éxito, del 2010 hasta ahora, además de innumerables huelgas por ramas, sectores y empresas, manifestaciones, ocupaciones con la participación de centenas de millones de trabajadores.

Los comunistas están en la vanguardia de estas batallas, luchando en las filas del PAME, que congrega a todos los sindicatos, federaciones, centros laborales y comités de lucha de las empresas y sectoriales de orientación clasista, involucrando a millares de trabajadores.

La organización de las luchas se hace en condiciones de polémica aguda con las fuerzas del sindicalismo al servicio de la patronal, con las direcciones de las confederaciones generales en el sector privado y público, cuyas mayorías son compuestas por cuadros del PASOK (partido socialdemócrata y actualmente en el gobierno) y de la ND (partido liberal) contando, simultáneamente, con el apoyo de las fuerzas oportunistas. Este bloque constituyó un pilar para la estrategia del capital. Defiende a la Unión Europea, siembra ilusiones y mistificaciones y cultiva la colaboración de clases.

Organización en los locales de trabajo- Alianza Social

Tomamos medidas adicionales para consolidar la intervención del Partido y realizar trabajo de masas en las fábricas y en la industria en general, porque aquí se coloca el terreno principal de la lucha y ahí será decidido el desarrollo de la lucha de clases y la perspectiva de las alianzas sociales. En este cuadro, procedimos a una restructuración interna en la organización de los miembros del Partido y la unificación de las organizaciones partidarias que tienen un campo de acción unificado.

Colocamos las cuestiones del reagrupamiento del movimiento obrero como cuestión aún más urgente. Elaboramos un cuadro de acción y de reivindicaciones comunes para el movimiento obrero y su alianza con las capas medias más pobres, los autónomos, los artesanos, los pequeños comerciantes y agricultores, los movimientos de la juventud y de las mujeres.

Dimos impulso a la formación de una alianza social a nivel nacional en base de ese cuadro común de objetivos y de lucha. Es un acontecimiento que se da por primera vez en Grecia en tal dirección. Esa iniciativa tomada por el PAME fue apoyada por el Frente Militantes de los Campesinos –PASY, el Frente Antimonopolista de los Trabajadores por cuenta propia y Pequeños Comerciantes (PASEVE). Este agrupamiento se amplió con la participación del Frente de Lucha de los Estudiantes –MAS- y la Federación de Mujeres Griegas –OGE. Nació así un núcleo de Alianza Social sustentada en organizaciones y fuerzas clasistas y radicales. Esto llevo a la formación de comités populares de esta alianza en barrios, comités de lucha en locales de trabajo, etc.

Nosotros queremos que los comités populares sean formados de manera bien preparada a través de amplios procesos de masas, que no sean una mera “etiqueta”. Que se dirijan a las más vastas masas populares atendiendo problemas específicos o un conjunto de problemas. Cada parte constituyente de esta alianza (sindicato, asociaciones de mujeres, otra organización) continuara su actividad en su campo o sector, en locales de trabajo, zonas industriales, barrios, universidades y escuelas. No se trata de un agrupamiento temporal, sino de una fuerza que facilita la entrada de los trabajadores y de otras capas populares a la lucha organizada en una dirección antimonopolista y antiimperialista.

El éxito y fuerza de esta alianza se juega en las fábricas, en los centros de trabajo, donde el conflicto entre el trabajo y el capital se expresa calara y directamente. Ya hay algunos resultados positivos en la readmisión de trabajadores despedidos, en el pago de salarios e indemnizaciones y en la reconexión de la electricidad a familias que no pagaron las facturas debido a su pobreza. Se vienen dando y continuaran importantes movilizaciones por la abolición de los peajes en las autopistas, los nuevos impuestos, los problemas de la salud, contra el cierre de escuelas y otros.

Reivindicaciones y politización de la lucha

Prestamos gran atención a las reivindicaciones del movimiento obrero. Las luchas que se limitan a ciertas reivindicaciones parciales, cuyo objetivo es mitigar las consecuencias de la crisis, no son eficaces; lo gobiernos muestran dureza, corren riesgos, con todo, no pueden hacer las concesiones que hacían en el pasado.

Cada lucha por cuestiones específicas debe contribuir en la organización, concentración y preparación de las fuerzas populares para el derrocamiento del sistema explotador, y abrir el camino apara el poder del pueblo y la economía del pueblo, para el socialismo.

El criterio nuestro es si las exigencias van al encuentro de las necesidades actuales de los trabajadores. Punto de partida es la afirmación de que la clase obrera es la productora de la riqueza y debe reivindicarla. De esta manera, elevamos la exigencia de los trabajadores, promovemos la conciencia de los intereses de clase comunes entre las capas populares y forjamos la alianza social.

Existe hoy una oportunidad histórica en el terreno de la incesante lucha de clases: dirigir el pensamiento y la acción de los pueblos en lucha –bajo la dirección de la clase obrera –para el poder de la clase trabajadora. Se debe entender que si igualmente en un determinado país, fuera electa por el pueblo una mayoría parlamentaria favorable a los trabajadores y si sobre esa base se formara un gobierno, este no será capaz de rebasar los límites de las leyes básicas del capitalismo si no resuelve las cuestiones de la socialización de los principales medios de la producción, de la desvinculación del país de la Unión Europea y de la OTAN, de la planificación de la economía y del establecimiento del control obrero. Es una oportunidad para madurar la idea de que es imperativa el cambio de la clase que detenta el poder estatal y no solo una mudanza de gobierno.

La propuesta política del KKE

La propuesta política del KKE se resume en la consigna: Frente Democrático, Anti-imperialista, Anti-monopolista por el poder popular y la economía popular.

Para que la economía popular pueda existir, buscando satisfacer las necesidades de la población y no las necesidades de la ganancia, es necesario resolver la cuestión de la propiedad.

Esto implica: cambio en las relaciones sociales de propiedad, históricamente rebasadas, que determinan el sistema político. Socialización de los medios de producción básicos y concentrados en las siguientes áreas: energía, telecomunicaciones, riqueza mineral, industria minera, abastecimiento y distribución del agua, transporte. Socialización del sistema bancario, del sistema de extracción, transporte y gestión de recursos naturales; del comercio exterior; construcción de una red centralizada de comercio interno. Sistemas exclusivamente públicos, gratuitos y universales de educación, salud, de bienestar y de pensiones y jubilaciones.

Al lado del sector socializado, se podrá formar un sector de cooperativas de producción en el nivel de la pequeña agricultura, en ramos donde la concentración tenga un nivel bajo. Ambos sectores estarán incluidos en un mecanismo central de planificación económica.

La planificación central es imprescindible para que se formulen las elecciones y los objetivos estratégicos para priorizar sectores y ramos de la producción, para determinar donde nuestras fuerzas y medios deben ser concentrados. Es una necesidad que se deriva del propio desarrollo social.

¿Cuál es el Poder que asegura tal rumbo de desarrollo?

Hoy es posible agrupar a la clase obrera, capas intermedias de la ciudad y del campo, a todos los trabajadores independientemente del nivel de acuerdo con la concepción del KKE sobre el socialismo, en torno a reivindicaciones y objetivos anti-imperialistas y antimonopolistas. En el ámbito de la alianza popular pueden existir fuerzas con diferentes concepciones sobre el poder. Para nosotros los comunistas, el poder popular no puede ser otro sino el poder de la clase obrera, el poder socialista.

Nuestro Partido en su 18 Congreso enriqueció su concepción programática sobre el socialismo, utilizando las conclusiones sobre la construcción del socialismo en la URSS durante el Siglo XX.

El Estado revolucionario de la clase obrera, la dictadura del proletariado, tiene el deber de obstruir las tentativas de la clase burguesa y de la reacción internacional para restaurar el dominio del capital. Tiene el deber de crear una sociedad nueva con la abolición de la explotación del hombre por el hombre. Sus funciones organizativa, cultural, política, educativa y defensiva son guiadas por el Partido de la clase obrera. Dará expresión a una forma más elevada de democracia, teniendo como característica fundamental la participación enérgica de la clase obrera, del pueblo en la resolución de los problemas básicos de la construcción de la sociedad socialista y en el control del poder del Estado y de sus órganos. Es un órgano de la clase obrera en la lucha de clases, que continua a través de otras formas y bajo nuevas condiciones.

El centralismo democrático es el principio fundamental del Estado socialista. Es indispensable que el ejercicio del control obrero sea garantizado en la práctica.

El poder revolucionario de la clase obrera se basará en las instituciones que nacerán de la lucha revolucionaria. Las instituciones parlamentarias burguesas serán substituidas por nuevas instituciones del poder obrero.

El poder del Estado de la clase obrera estará basado en las unidades de producción, en los centros de trabajo, a través de los cuales la clase obrera ejercerá el control social de la administración y elegirá las mayoría de los representantes para los órganos del poder (otras formas de elección son las escuelas y facultades, las organizaciones de masas y de las mujeres)

La representación de las cooperativas de agricultores y de pequeños productores autónomos asegura su alianza con la clase obrera. El poder popular velara por la composición social de los órganos en todos los niveles, y en particular de los órganos superiores de poder.

El más alto órgano del poder del Estado será un organismo de trabajo –que legislará y gobernara al mismo tiempo- investido de los poderes ejecutivo y legislativo dentro de su ámbito de competencias. No es un parlamento, y sus representantes no son permanentes, pueden ser destituidos, no se desligan de la producción y no tienen ni un beneficio económico especial por su participación en los órganos del poder del Estado.

Las conclusiones sobre el carácter del poder popular, la importancia de la organización de los trabajadores en los locales de trabajo constituyen provisiones valiosas. Nos da fuerza, nos ayuda en la lucha cotidiana, reforzando nuestra orientación principal para la organización de la clase obrera dentro de las empresas y locales de trabajo y la consciencia sobre los límites objetivos que tienen las instituciones y las estructuras que el movimiento obrero desenvuelve en los marcos del capitalismo, promoviendo formas de alianza popular que puedan, en virajes de la lucha de clases, tornarse en embriones del nuevo poder.

Estimados amigos y camaradas,

Tenemos la convicción firme de que el Siglo XXI estará marcado por una nueva onda de revoluciones socialistas, o sea, como el gran poeta comunista de Grecia Yianis Ritsos afirmó, vivimos “el último siglo antes del hombre”.