28 de mayo de 2012

Por más que destrocen la significación histórica de Stalin, ésta todo lo resistirá

Por R. P., para blogueros por la revolución


“Vade retro”, grita aterrorizada la reacción mundial, sobre todo la abanderada por el fascismo.


Después de algunos días de la semana pasada en que he soportado casi estoicamente reportajes de la 2 de TVE, muy influida ahora por el pensamiento fascista del Gobierno español, acerca de la vida y obra de Stalin, con la figura de Trotsky ensalzada y un anticomunismo desmelenado, he tomado la decisión de transcribir aquí y ahora la serie de entrevistas concedidas por el historiador estadounidense Grover Furr a The Georgian Times tras la primera quincena de septiembre de 2010.

No se trata sólo de opiniones académicas, sino de evidencias que sólo el más feroz empecinamiento ultraderechista puede negar. Quien quiera experimentar un primer contacto con la verdad estaliniana, no digo “estalinista”, hará bien en leer e incluso absorber los conocimientos que se exponen de un modo clarísimo y ameno. El video que dejo colgado al final de la entrada es una muestra de hasta qué punto la colectiva memoria de los pueblos es insobornable. Y es una memoria que, por fortuna, traspasa fronteras.

Georgian Times: Dr. Furr, buenos días. Me gustaría empezar pidiéndole que describa el enfoque que utiliza para investigar la historia de la URSS.
Grover Furr
:
Gracias.

Quisiera empezar diciendo que me esfuerzo, sobre todo, por ser objetivo en todas mis investigaciones. Lucho por descubrir la verdad, siguiendo las evidencias disponibles y su mejor interpretación.

Como medievalista, fui educado por buenos profesores para ser objetivo. Como los estudiantes de ciencias físicas, aprendemos a recoger todas las pruebas relevantes sobre un tema para, después, basar nuestras deducciones y conclusiones sobre estas pruebas. Supe de lo importante que es cuestionar mis propios prejuicios y decidir la verdad o falsedad de algo sobre la base de las pruebas, en vez de intentar confirmar mis ideas preconcebidas o repetir lo que académica o políticamente está “de moda”.

Cuando preparaba el doctorado, la guerra de Vietnam estaba en pleno apogeo. Poco a poco, fui descubriendo que lo que me enseñaran sobre el movimiento comunista no era objetivo, no era cierto. En cambio, era propaganda anticomunista disfrazada de investigación. Las pruebas fueron falsificadas o ignoradas.

En el transcurso de la Guerra Fría, todas las investigaciones sobre el comunismo, de la Unión Soviética y de Stalin eran terriblemente parciales, absolutamente carentes de objetividad. Esto continúa a ser así, a pesar del fin de la Guerra Fría. Las pruebas demuestran que lo que escriben casi todos los “respetables” y “principales” académicos es aún propaganda comunista disfrazada de erudición.

En mi primer libro, “Antistalinskaia Podlost-La infamia anti-Stalinista” (Moscú: Algoritm, 2007), pude demostrar que prácticamente todas las llamadas ‘revelaciones’ sobre Stalin y Lavrentii Beria, otro georgiano, son falsas. Publique todas las pruebas, ya fuera en el libro o en Internet, en la página web que aparece en el libro.

Actualmente continúo en la misma batalla: descubrir la verdad, basándome en las mejores pruebas, independientemente de estas ser “aceptable” o “políticamente correcta”. Es agradable, incluso divertido. Y proporciona resultados sorprendentes.

GT: Muchos políticos y académicos, incluso muchos en Georgia, afirman que con la firma del Pacto Ribbentrop-Molotov, el 23 de agosto de 1939, la URSS acordó con la Alemania de Hitler invadir Polonia y, por tanto, consideran a la URSS agresora. ¿Es así?

GF: No. En 1939 ningún país en el mundo consideraba a la URSS como un agresor. Todos los Aliados, y la Liga de las Naciones, aceptaban las alegaciones soviéticas, que eran la defensa de sus fronteras y permanecer neutral en la guerra germano-polaca. Polonia y su pueblo fueron abandonados por sus dirigentes políticos y militares.

La posición del gobierno soviético era que el estado polaco había colapsado. Incluso rechazando esta alegación concreta, los argumentos soviéticos siguen a ser correctos. En 1958, en plena Guerra Fría, un experto estadounidense en Derecho Internacional, George Ginsburgs, persona poco amiga de la URSS pero un estudioso objetivo -algo poco común en esa época y actualmente- determinó que las acciones de los soviéticos respetaban el derecho internacional (American Journal of International Law, enero de 1958).

Los que afirman que la URSS no tenía derecho a enviar tropas a Polonia están diciendo que los soviéticos tenían que permitir el avance del ejército alemán hasta las fronteras anteriores a 1939. Ningún estado en el mundo actuaría de ese modo. Ni lo demandó la legislación internacional.

Repito: no existió agresión soviética contra Polonia. Los lectores interesados pueden leer el artículo que escribí en 2009 “¿Invadió la Unión Soviética Polonia en septiembre de 1939?”, disponible en www.tinyurl.com/furr-mlg09 .

GT: ¿Que sucede con los Juicios de Moscú? Casi todas las autoridades políticas y académicas opinan que Stalin inventó los cargos contra inocentes acusados en los Juicios de Moscú y en el “Asunto Tujachevsky”.

GF: Todas las pruebas existentes apoyan la posición contraria: que los acusados eran culpables, como mínimo, de lo que confesaron. No “la mayoría de las pruebas”, TODAS apuntan a su culpabilidad.

Los “principales” académicos, incluyendo a los trotskistas, dan por hecho que los acusados eran inocentes. Pero esto es así porque imponen sus prejuicios políticos sobre las investigaciones. Sus conclusiones no son producto de las pruebas.

Las autoridades rusas siguen manteniendo todos los informes sobre los acusados en los Juicios de Moscú como “alto secreto”. De todas formas, con el tiempo, mucho material fue filtrado. Tenemos suficientes pruebas contra Nikolai Bujarin, principal acusado en los Juicios de Moscú, y sobre el llamado “Asunto Tujachevsky”, que implicaba a altos mandos militares, para estar convencidos de su culpabilidad.

En el transcurso del año que viene, mi colega Vladimir L. Brovov, residente en Moscú, y yo publicaremos un trabajo en el que mostramos que el informe “rehabilitador” de febrero de 1988, en el que se declara inocente a Bujarin, fue falsificado deliberadamente por las autoridades soviéticas en la época de Gorbachov. Este trabajo reproduce suficientes pruebas, secretas en aquella época pero disponibles ahora, que muestran que Bujarin era culpable y que las autoridades soviéticas lo sabían, pero prefirieron encubrirlo.

Por ahora, los lectores pueden consultar nuestro artículo de 2007 en la revista rusa Klio (St. Petersburgo) en www.tinyurl.com/bukharin [Nota: Este es el enlace de la versión rusa. Para una versión en inglés: www.clogic.eserver.org/2007/Furr_Bobrov.pdf ].

Trotski fue un acusado ausente en los Juicios de Moscú. Fue acusado de “terrorismo” -conspiración para el asesinato de Stalin y otros líderes soviéticos- y de colaborar con la Alemania nazi y con el Japón militarista para tomar el poder en la URSS.

En abril de 2010 publiqué “Evidence of Leon Trotsky’s collaboration with Germany and Japan”.

Con las pruebas delante solo existe una conclusión: Trotski era culpable.

GT: ¿Pero que tiene que decir al respecto del asesinato del líder del Partido en Leningrado, Sergei Kirov, en diciembre de 1934? Sin duda, o fue el propio Stalin quien lo planificó o usó cínicamente la teoría de un pistolero enloquecido y solitario para deshacerse de sus enemigos políticos.

GF: Jrushchov quería “probar” que Stalin asesinara a Kirov. Cuando incluso sus deshonestos investigadores no fueron quien de conseguirlo, ideó la teoría del “pistolero solitario” para afirmar que Stalin “usó” cínicamente el asesinato de Kirov para “incriminar” -acusación falsa- y ejecutar sus enemigos.

Todo esto es falso. Las evidencias que tenemos solo son compatibles con la hipótesis de que Kirov fue asesinado precisamente por los opositores clandestinos, como ellos confesaron en el juicio y en los interrogatorios preliminares, algunos de ellos ya disponibles.

GT: Casi 700.000 personas fueron ejecutadas en el período del “Gran Terror” entre 1937 y 1938. ¿Todos eran “culpables” de algo? ¿Y de no ser así, como se explica una masacre así?
GF: En el año 2005 publiqué un ensayo en dos partes: “Stalin e a Loita pola Reforma Democrática”

Desde entonces, tenemos más pruebas da “Ezhovshchina” (a veces llamado el “Gran Terror”, desde que esta expresión tituló un libro deshonesto, pero influyente, de Robert Conquest).

Ahora puedo enseñar a los lectores un resumen de estas conclusiones con enlaces a las pruebas (en la traducción inglesa) en www.tinyurl.com/ezhovshchina .

Las recientes evidencias confirman que Nikolai Ezhov, jefe del NKVD de 1936 hasta finales de 1938, conspiró también con los alemanes. Como los derechistas y los trotskistas, Ezhov y sus principales colaboradores en el NKVD contaban con una invasión de Alemania, Japón y otros países capitalistas. Torturaron a mucha gente inocente para que confesasen crímenes capitales por los que serían fusilados. Ejecutaron a muchas personas por motivos falsos o sin motivos.

Ezhov pensaba que con estos asesinatos masivos de inocentes levantarían a buena parte de la población soviética contra el gobierno. Creando así las condiciones para rebeliones internas contra el gobierno soviético cuando Alemania y Japón atacaran.

Ezhov mintió a Stalin, al Partido y a los líderes gubernamentales sobre todo esto. Las realmente terroríficas ejecuciones masivas, de casi 680.000 personas entre 1937 y 1938, eran, la mayoría, injustificables ejecuciones de inocentes cometidas deliberadamente por Ezhov y sus colaboradores con el objetivo de sementar el descontento entre la población soviética.

GT: Última pregunta. Guste o no, Stalin es el georgiano más famoso de la historia. Brevemente, ¿cual es su opinión sobre Stalin?

GF: Propongo que juzguemos a Stalin con una norma que él mismo aceptó. Stalin estudió a Lenin. Quería construir el socialismo, y después una sociedad comunista dirigida por y para los trabajadores, libre de explotación. ¿Como lo conseguiría?

En mi opinión, Stalin era un fiel seguidor de Lenin. Era una persona de principios, muy inteligente, un esforzado trabajador. Stalin tenía las mejores cualidades de los bolcheviques. Pero Stalin, y todos los que lucharon y trabajaron con él, no consiguieron construir esa sociedad comunista por la que tanto lucharon.

Pienso que el resultado sería muy poco diferente de vivir Lenin, o de que Trotski, Zinoviev u otros dirigiesen la URSS. El fallo no fue que Stalin, los bolcheviques y el pueblo trabajador soviético no se esforzaran lo suficiente. ¿Que fallaba en su concepto de construir el socialismo y después continuar hacia el comunismo?

La presente generación, o la siguiente, debe ser capaz de aprender de los aciertos y errores de los bolcheviques, incluido Stalin, y de caminar más lejos hacia los objetivos por los que tan heroicamente lucharon.

GT: Muchas gracias, Dr. Grover Furr.

GF: Le doy las gracias a usted y a los editores del Georgian Times.

Georgian Times: ¿“Antiestalinismo”, mito o realidad?

Grover Furr: Para hablar de “antiestalinismo” tenemos que empezar con el “stalinismo”. Esta palabra era inevitable una vez que el termino “leninismo” entró en uso. Stalin empleó el termino “trotskismo” ya el 19 de noviembre de 1924. Sin duda podríamos situar el comienzo del empleo de la palabra “stalinismo” también sobre esa época. La palabra “stalinismo” parece que fue inventada por Trotski. La utilizo en su declaración conjunta con G. Evdokimov del 28 de junio de 1927.

En un primer momento, “stalinismo” simplemente hacía referencia a las políticas asociadas al liderazgo de Stalin. El alemán Arthur Rosenberg, que en un principio fuera comunista, empleó la palabra en julio de 1927 en el sentido de la aceptación de que la revolución mundial no era inminente. Trotski utilizó la palabra “stalinismo” para contrastar las políticas de Stalin con el “leninismo”, y Stalin utilizó el termino “trotskismo” para lo mismo.

Pero el “stalinismo” llegó a tener otro significado, alejado de la realidad. Algunas de las definiciones de “stalinismo” serían las siguientes. Para el Diccionario Explicado de la Lengua Rusa de Kuznetsov, «Stalinismo: Hechos, sucedidos en la URSS entre 1930 y 1950 y que están relacionados con las actividades de I.V. Stalin, el régimen de poder privado, es decir, el control de todos los aspectos de la vida social, represión de masas, etc.»

Dmitri Pospielovsky, en su libro ¿Reestalinización o Desestalinización?, dice: «Una definición formal de Stalinismo sería algo así: una dictadura de un solo hombre en que un único dictador gobernando arbitrariamente, sin control por ninguno de los órganos del partido, es el único intérprete del dogma Marxista-Leninista, y está rodeado por el culto a su personalidad.»

La mayoría de las definiciones son parecidas a estas dos. Lo más importante de estas definiciones es que son falsas en todos los detalles. Stalin nunca fue un “dictador” bajo ninguna definición. Los líderes del Partido podían, y así lo hicieron, desautorizarlo. No existía un “estrito control de todos los aspectos de la vida” en la URSS.

Varios teóricos y muchos líderes soviéticos estuvieron en desacuerdo en su día con su interpretación del Marxismo-Leninismo. El propio Stalin se oponía al “culto” que calificaba como “perjudicial”. Lo consentía ante la insistencia de otros líderes. Malenkov incluso admitió esto poco después de la muerte de Stalin.

El “antiestalinismo” es una falsificación de la historia de la URSS durante la época de Stalin. Se basa en falsificaciones históricas, mentiras como las ya expuestas y muchas otras. La razón de que prosperen estas falsificaciones históricas es porque sirven a los intereses del anticomunismo. El “antiestalinismo” es una forma de anticomunismo. En mi opinión existen tres fuentes principales, o “corrientes”, de las falsificaciones históricas: León Trotski, Nikita Jrushchov y Mijail Gorbachov.

Entre las primeras fuentes de las falsificaciones “antiestalinistas” León Trotski era la más importante. Sus maliciosas mentiras por motivo de sus propias actividades y sobre Stalin y su época, lo hicieron muy popular entre todo tipo de anticomunistas. También atrajo a algunas personas honestas a sus organizaciones por barnizar sus falsedades con un disfraz “izquierdista”. Los capitalistas lo ayudaron a difundir sus mentiras.

La crítica honesta es muy útil para cualquier tarea. Había mucho de crítica honesta y discrepancia durante el tempo de Lenin. El punto de vista de Trotski –el socialismo no podía triunfar en un único país subdesarrollado, la URSS-, fue compartido en parte por muchos otros, incluyendo a Lenin. Eso, y otras críticas que Trotski formuló (y otros), era digno de discusión. El papel de Trotski en el movimiento comunista fue negativo y destructivo no por sus desacuerdos con Stalin sobre como construir el socialismo, sino porque Trotski era un falsificador a gran escala. El papel de Trotski era dañino y reaccionario por su deshonestidad.

Trotski ansiaba desesperadamente el poder político. Era un individualista en extremo, incapaz de trabajar colectivamente. Cuando sus propuestas fueron rechazadas en los debates de la década de los 20, nunca se sometió a la mayoría y a la línea del Partido. Por el contrario, conspiró secreta y deshonestamente. Cuando fue exiliado, sus mentiras y falsificaciones se fueron haciendo cada vez más escandalosas. Toda la propaganda anticomunista y “académica”, desde entonces, fue elaborada en gran medida echando mano de las mentiras de Trotski sobre Stalin y la URSS.

La segunda gran fuente del “antiestalinismo” fue Nikita Jrushchov. Jrushchov se dedicó a la fabricación de mentiras sobre Stalin y la historia soviética a gran escala. Escribí sobre esto en “Antistalinist Villany-La infamia antiestalinista”. Serán publicados en breve algunos ensayos más sobre las mentiras de Jrushchov y las que promovió.

Trotski y Jrushchov son dos de los tres “ríos” más importantes de mentiras antiestalinistas. Otros, como Alexander Orlov, inventaron sus propias mentiras pero también copiaron de estos dos.

La tercera gran fuente de “antiestalinismo” la encontramos en las falsificaciones creadas y extendidas durante la época de Gorbachov. Los “historiadores” de la era Gorbachov copiaron de Trotski y, especialmente, de Jrushchov, y añadieron falsificaciones propias. Las falsificaciones de esta era continuaron bajo Yeltsin y continúan hoy. Mi colega Vladimir L. Bobrov, de Moscú, y yo analizamos estas falsificaciones de la era Gorbachov en nuestro próximo libro 1937 God. Pravosudie Stalina, que será publicado en breve por Yauza.

El discurso de Jrushchov en el XXº Congreso del Partido en febrero de 1956 tuvo un fuerte impacto en tres generaciones de soviéticos. Cambió la URSS y saboteó el movimiento comunista en todo el mundo. Revelé 61 mentiras del discurso de Jrushchov. Permítame hacer una breve mención de alguna de las más escandalosas mentiras de Jrushchov.

De hecho, todas y cada una de las “revelaciones” o acusaciones que Khrushchev hace contra Stalin y Lavrentii Beria son falsas. Unos pocos ejemplos: El “culto a la personalidad”. Stalin se opuso a el y fue Jrushchov quien promovió con fuerza este vergonzoso “culto”. Jrushchov afirmó que Stalin «aniquilaba moral y psicológicamente a los líderes que se oponían a el». En realidad, esto no sucedió nunca, ni siquiera una sola vez. Jrushchov falsificó deliberadamente todos los documentos que citó en su discurso: Las intervenciones de Pavel Postyshev en el pleno del Comité Central en 1937; el llamado “telegrama tortura” de enero de 1939; la cita de la carta de Robert Eikhe.

¿Que mentira fue la más escandalosa? ¡Es probable que los “informes de rehabilitación” mencionados por Jrushchov sean todos falsos! Muchos fueron publicados en el 2000. Todos son falsos. Ninguno de ellos demuestra que las personas rehabilitadas eran inocentes. Analizo alguno de ellos por encima en mi libro.

Después del discurso de Jrushchov continuaron las mentiras –por ejemplo, sobre los acusados en los Juicios de Moscú y en el asunto Tujachevsky. Siguieron las mentiras en el 22º Congreso del Partido en 1961. Prácticamente todas las “revelaciones” aparecidas en los libros de la época de Jrushchov también son mentiras, porque se basan en informaciones falsas proporcionadas por la gente de Jrushchov. Las implicaciones son enormes.

Los falsificadores modernos de la historia soviética, desde la época de Gorbachov hasta hoy, aún se basan en las falsificaciones de Jrushchov sobre el período de Stalin. Además, continúan a inventar nuevas mentiras.

Grover Furr: Llevo mucho tiempo interesado en el tema de la colectivización y la hambruna (Holodomor). Hace años que estoy en contacto con el Dr. Mark Tauger, profesor en la Universidad de West Virginia y el mejor investigador del mundo en la cuestión de las hambrunas soviéticas. A diferencia de otros investigadores, Tauger es estrictamente objetivo, ni anticomunista ni a favor de Stalin o del comunismo. Él busca la verdad.
Según Tauger, hubo cientos de hambrunas masivas en la historia rusa, casi una cada dos o tres años. Hubo hambrunas graves en 1920-1921, 1924, 1927 e 1928.

Georgian Times: ¿Por que algunos historiadores piensan que la colectivización y la industrialización fueron los mayores errores de Stalin y de los bolcheviques?
Grover Furr:
En 2001, Tauger publicó un artículo sobre la hambruna de 1928 titulado “Grain Crisis or Famine?” La “hambruna en el Volga”, de 1920 a 1921, es bien conocida, en parte por motivo de la comisión de socorro Nansen, que realizó muchas fotografías terribles del sufrimiento. Pero las hambrunas de 1924 y 1927-1928 son bastante ignoradas. Cuando no las ignoran, los investigadores anticomunistas niegan que fueran “hambrunas”, llamándolas, en cambio, “problemas locales y regionales”.

Hacen esto con el objetivo de esconder el hecho de que las hambrunas, de mayor o menor intensidad, tuvieron lugar en Rusia a menudo. A los escritores anticomunistas les gustaría hacer creer que estas hambrunas eran raras antes de la colectivización. Pero lo cierto es que las hambrunas eran frecuentes, y la colectivización fue, en grande medida, un intento de resolver este perenne problema.

En un conocido pasaje de sus memorias de la Segunda Guerra Mundial, Hinge of Fate, Churchill, citando a Stalin, escribió:

«”Diez millones”, dijo levantando las manos. “Fue terrible. Duró cuatro años. Era totalmente necesario para Rusia, para evitar las hambrunas periódicas, arar las tierras con tractores.”»

Churchill escribió eses volúmenes muchos años después y su memoria posiblemente no sería precisa. Pero nadie sugirió nunca que Churchill inventara estas palabras sobre “evitar las hambrunas periódicas”. Efectivamente, es verdad. Tauger está actualmente trabajando en un estudio sobre estas hambrunas anteriores.

Por tanto, la colectivización fue necesaria no solo para financiar la industrialización, pese a ser realmente esencial para este objetivo. Fue fundamental para poner fin a las hambrunas periódicas, en las que murió mucha gente.

Y la de 1932-1933 fue la última hambruna, excepto la hambruna de posguerra de 1946-1947, provocada por la inmensa destrucción que trajo la guerra. Este hecho es casi siempre silenciado en los debates sobre la hambruna de 1932-1933. La colectivización provocó muertes, ¡seguro! Nadie lo niega, ciertamente yo no.

No colectivizar también provocó muertes. El status quo provocó muertes, por hambrunas… La NEP (Nueva Política Económica) causó muertes por hambrunas.

Por lo tanto, todas las opciones posibles causan muertes. Las dos formas para abordar esto son: Primero, ¿la muerte de quien?; y segundo, ¿de cuantos?

La colectivización apuntó a esos que dominaban las aldeas, los campesinos ricos (“kulaks”). El status quo concentraba el mayor sufrimiento sobre los más pobres. El status quo favorecía a los ricos sobre los pobres. La colectivización favoreció a los pobres sobre los ricos. De hecho, los ricos se hacen más ricos con las hambrunas, ya que pueden comprar los productos para después subir los precios.

¿Cuantos de no existir colectivización? Hay muchas posibilidades. Una de ellas: La guerra. Los bolcheviques estaban convencidos de que una combinación de potencias europeas, quizás con Japón, invadirían la URSS más pronto que tarde. Eso fue exactamente lo que sucedió.

La colectivización hizo posible la industrialización. Sin industrialización la URSS no tendría un ejército moderno. Y aún así los nazis casi conquistan la URSS, asesinando a 28 millones de ciudadanos soviéticos completamente inocentes.

G.T.: Supongamos que los nazis conquistan la URSS por la imposibilidad de modernizar el Ejército Rojo.
G.F.: Si los nazis conquistasen la URSS muchos más ciudadanos soviéticos serían asesinados. Ese era el plan de Hitler. Sin tener que preocuparse por una guerra de dos frentes, y con todos los recursos de la URSS a su disposición, Hitler sería un enemigo mucho más peligroso para los Aliados. Cientos de miles, quizás millones de soldados aliados y civiles serían asesinados por los alemanes y sus aliados, incluyendo a los nacionalistas ucranianos, el Ejército Insurgente Ucraniano (Украiньска Повстаньска Армiя), también conocido como la 14ª División de las Waffen-SS.

Hitler tenía planes serios para invadir las islas británicas. ¡Podría hacerlo! ¿Cuantos ciudadanos británicos morirían? Muchos.

Los japoneses serían mucho más fuertes contra los Aliados en el Frente del Este. Tendrían los hombres y el material de los nazis, el petróleo de Sajalin de la conquistada URSS. Matarían a muchos británicos, franceses, alemanes, chinos, vietnamitas y americanos.

Y no olvidemos a los judíos.

G.T.: ¿Piensa usted que Hitler podría haber matado a más judíos de los que mató?

G.F.: Pienso que eso es incuestionable. Por supuesto. Junto con un gran número de otros “untermenschen”*, principalmente eslavos.

Por tanto, podemos decir -muy razonablemente- que la colectivización en la URSS no solo salvó un gran número de vidas de ciudadanos soviéticos. La colectivización salvó la vida de muchos europeos, chinos, americanos e incluso japoneses y alemanes. Cuanto más durase la guerra, más soldados y civiles en los países del Eje tendrían muerto también.

Esto significa que la colectivización, en términos de beneficios que compartió y males que evitó, con todos sus problemas y muertes, fue uno de los grandes triunfos del siglo XX.

La única alternativa a la colectivización de la agricultura era permitir que las hambrunas continuaran cada dos o tres años por tiempo indefinido, como hicieran los zares, y renunciar a la industrialización durante décadas, si no para siempre (si los nazis consiguiesen su objetivo, todos los eslavos serían reducidos a incultos siervos).

Sin una muy rápida industrialización, el Ejército Rojo no estaría listo para luchar contra la invasión nazi.

Volviendo la vista atrás y viendo la experiencia bolchevique con la colectivización y la industrialización, podemos aprender mucho. Los comunistas chinos, los comunistas vietnamitas, etc., ¡lo hicieron sin duda! Ellos resolvieron no imitar ciegamente el ejemplo soviético, y no lo hicieron.

Pero los bolcheviques -Stalin, si lo prefiere- fueron los primeros. Pero ellos no disponían de los beneficios de la retrospectiva. Es lógico que ellos tomaran muchas decisiones que después se convirtieron en errores. Siempre pasa así con los pioneros.

En el curso de la colectivización, los bolcheviques cometieron muchos, muchos errores. ¡Pero sería un error inmensamente mayor no intentarlo en primer lugar!

He ahí el problema. No está de moda, no es “políticamente correcto” señalar estas cosas. La dominante ortodoxia anticomunista, y específicamente antiestalinista, sobre todo entre las élites de Occidente y del Este, imposibilitan su publicación. Es un hecho, es la verdad, pero “no se puede decir”.

No intento “buscar excusas” para Stalin y los bolcheviques de la época. Lo hicieron simplemente lo mejor que pudieron.

Teniendo en cuenta lo que sabían, y la situación de la URSS en 1928, no había otra salida que la colectivización forzosa y la industrialización.

Ningún historiador o economista formuló un plan alternativo que los bolcheviques pudieran haber adoptado en 1929. ¡Ni uno solo! Incluso, si alguien presenta un plan, tendría que, a continuación, demostrar que los bolcheviques –Stalin o cualquiera persona- podían conocerlo en 1928. Ellos no tuvieron el beneficio de la retrospectiva histórica, ¡no pudieron aprender de su propia experiencia! Hoy es lo que hacemos nosotros. Aún así, nadie propuso una alternativa viable. Por tanto, históricamente hablando, no existía otra alternativa.

Esto es un directo, aunque cortés, desafío a los contrarios a Stalin, a los historiadores anticomunistas y demás a que cesen sus discursos moralizantes y expliquen cuales eran las alternativas viables a la colectivización.

The Georgian Times: Profesor Furr, ¿que nos puede decir de las deportaciones masivas durante la guerra? Más o menos, ya sabemos lo que sucedió, por lo que la pregunta importante es: ¿Como se pueden justificar esas deportaciones? ¿No era una forma de genocidio?

Grover Furr: En el discurso secreto del XX Congreso del Partido, el 25 de febrero de 1956, Nikita Jrushchov formuló tres objeciones a estas deportaciones: (1) que «no hubo excepción»; (2) que «no fueron ordenadas siguiendo criterios militares»; (3) que «naciones enteras» fueron castigadas «por los actos hostiles de personas aisladas o grupos de personas».

Ninguna de estas afirmaciones es cierta. N. Bugai, el principal experto ruso en deportaciones y contrario a Stalin, documenta varias excepciones á las deportaciones de veteranos y sus familias. Bugai también afirma que «… el gobierno soviético, por lo general, asignó correctamente sus prioridades, basando estas prioridades en su derecho a mantener el orden en la retaguardia, y en el Caúcaso Norte especialmente».

G.T.: ¿Pero si nacionalidades enteras fueron deportadas?

G.F.: Pienso que hay que tratar dos cosas. Primero, como de masivas fueron las rebeliones de estos grupos étnicos, y segundo, está la cuestión del genocidio. Dividiendo un pequeño grupo nacional estrechamente unido por la lengua, la historia y la cultura, estás, de hecho, destruyéndolo.

En su famoso libro Gulag, el anticomunista americano Ann Applebaum, niega la existencia de rebeliones y deserciones masivas. En mi libro Antistalinskaia Podlost, cito hechos descubiertos por otros investigadores que prueban que esas rebeliones pro-nazis implicaban a la mayoría de la población de estos grupos étnicos.

Por ejemplo, más del 90% de los tártaros de Crimea reclutados desertaron. El investigador J. Otto Pohl argumentó, basándose en fuentes alemanas, que no todos se unieron a las fuerzas nazis. Aún que esto fuera cierto, no cambia el hecho de que los soviéticos no lo podían saber y que la mayoría de ellos se uniesen a los grupos antisoviéticos o a las bandas de ladrones.

Del mismo modo, el 93% de los hombres de Chechenia e Ingushetia llamados a las filas en 1942 desertaron, para pasar a la clandestinidad y se unieron a los nazis o a las bandas de ladrones. En febrero de 1943, los nacionalistas chechenios pro-nazis dirigieron una importante rebelión a favor de Alemania bajo la bandera nazi.

Grigory Tokaev y Viacheslav Molotov coinciden en que hubo grandes rebeliones antisoviéticas en estas zonas durante la guerra. La única diferencia de opiniones: Tokaev considera justificadas estas rebeliones.

El historiador V. I. Zemskov se especializó en deportaciones en general. Su estimación es que de los 151.720 tártaros de Crimea deportados, 191 murieron en el transcurso de la deportación. Eso es el 0,13%. Ni el 13% ni el 1,3%.

Segundo Bugai y Gomov, «Los registros del NKVD testifican que 180 trenes transportaron a 493.269 chechenios, ingushes y de otras nacionalidades al mismo tiempo. Cincuenta personas murieron durante la operación de desarme y 1.272 en el viaje». Esto es el 0,27%; 0,26% si se excluyen los 50 muertos en el desarme. Dado que esto ocurrió en el invierno durante la guerra más feroz de la historia, la cifra no parece muy alta. Probablemente sea mucho más baja que la de civiles soviéticos muertos en las zonas ocupadas.

En el caso de Chechenia, Ingushetia y los tártaros de Crimea, la colaboración con los nazis fue masiva, involucrando a la mayor parte de la población. Intentar aislar y castigar ‘solo a los culpables’ significaría dividir la nación. Probablemente, esto significaría la desaparición de la nación. Hombres y mujeres divididos sin posibilidades de uniones. En cambio, el grupo nacional permaneció unido y la población creció.

GT: Pero, si las deportaciones de nacionalidades, como la colectivización de la agricultura y el llamado ‘Holodomor’, fueron hechos justificados, ¿como explicar todas las críticas que reciben de historiadores respectados en todas partes?

GF: Pienso que no es difícil de entender. Estos hechos de la historia soviética, especialmente del período de Stalin, son mal interpretados, distorsionados, falsificados, al servicio de los enemigos de la clase obrera, de los nacionalistas de extrema derecha.

Las deportaciones de las que hablé fueron el resultado de la colaboración a gran escala con los nazis. Para justificar esta colaboración con los nazis y crear un mito del ‘pasado heroico’ de los nacionalistas de extrema derecha, estas colaboraciones con los nazis deben ser descritas como ‘justificadas’ y las deportaciones como ‘injustificadas’.

Fuente:

http://thescarletrevolutionary.wordpress.com/


27 de mayo de 2012

El sicoballet ha hecho felices a miles de cubanos

Por Mónica Mateos-Vega. Extraído de Cubadebate

sicoballet

Amanda es una adolescente de 14 años, alta, espigada. Le cuesta mirar a los ojos a su madre, a sus amigos, y de vez en cuando se golpea la cabeza con la mano. No habla, es autista.

Pero cuando comienza la música, se transforma en una delicada bailarina que fija con ternura la vista en su profesora de ballet, sigue sus instrucciones y le sonríe, algo que años de terapia convencional no consiguieron. A su alrededor bailan con entusiasmo jóvenes con síndrome de Down, con sordera, algún tipo de parálisis cerebral o trastorno neurológico.

Se trata de uno de los grupos cubanos de sicoballet, método “terapéutico cultural”, como lo definen, creado en la isla en 1973 por la doctora Georgina Fariñas, en estrecha colaboración con Alicia Alonso, la máxima bailarina de Cuba.

En casi cuatro décadas, “contra viento y marea, ininterrumpidamente, se ha curado, mejorado y hecho feliz a más de 25 mil personas con necesidades especiales”, explica a La Jornada la fundadora del proyecto.

Fariñas añade que el sicoballet surgió casi por casualidad, cuando se presentó la urgencia de atender a un grupo de niños con problemas de conducta que no mejoraban con ludoterapia.

“Se nos ocurrió que el ballet reunía muchos elementos valiosos, como la música, la pantomima, la expresión corporal, el vestuario, los decorados. Me entrevisté con Alicia Alonso para que nos ayudara, ella aceptó de inmediato y sugirió incluir en las terapias a los niños hiperactivos, tartamudos, epilépticos, con timidez excesiva, ansiedad, fobias y otros trastornos para ver qué pasaba.

“Ese primer grupo fue de 37 niños, entre ellos estaba uno muy agresivo; lo habían expulsado de la escuela, proveniente de una familia disfuncional, con padre esquizofrénico. Incluso ni queríamos que asistiera, porque no sabíamos cómo iba a reaccionar el grupo. Pero participó desde el primer día, le gustó tanto que se inscribió en todos los cursos. Con algunas dificultades debido a su hiperactividad venció el problema y finalmente se convirtió en bailarín del Ballet Nacional de Cuba, donde estuvo 17 años. Hoy día, ese chico, Ismael Pérez Toledo, tiene una escuela de ballet en Japón.”

Fue muy importante unir la sicología con la danza, continúa la doctora, “la primera como la base y el ballet como su instrumento. Los bailarines de la maestra Alonso capacitaron a los terapeutas con su técnica dancística y nosotros a ellos en cuestiones de sicoterapia, así como manejo de las diferentes neuropatologías; estos cursos se siguen llevando a cabo”.

La participación en la clase de sicoballet es totalmente gratuita en todo Cuba. Los padres interesados sólo deben tener el compromiso de acudir puntualmente a su cita semanal, la cual se da, generalmente, por las tardes, con duración de cuatro horas.

Rehabilitación y Reinserción

Antes de comenzar a bailar, los chicos realizan alguna actividad que los tranquilice un poco, como dibujar, ya que muchos deben caminar o viajar largas distancias para llegar a los espacios donde reciben la terapia. Los padres de familia reciben el apoyo de personas de la tercera edad, que fungen como monitores de los jóvenes.

“Es un programa muy completo, porque también incluye a jubilados que tienen el compromiso de ayudar a los padres, muchas veces cansados o con estrés por la atención que deben brindar de manera constante a sus hijos.

“Tenemos pequeños grupos diseminados por todo Cuba, y por supuesto en las ciudades más importantes, como Santiago, Camagüey, Pinar del Río y Cárdenas. En La Habana hay muchos espacios que fueron reconocidos en 2001 con el premio del Fórum de Ciencia y Técnica por nuestra aportación a la salud y la cultura”, señala la Georgina Fariñas.

El método se desarrolla también en diversos países, gracias al adiestramiento que reciben terapeutas y bailarines extranjeros, los cuales acuden de manera constante a la isla. ”Son profesionales solidarios que, con muy pocos recursos, pueden atender y beneficiar a muchas personas con necesidades especiales, no sólo en cuanto a modificación de conductas o eliminación y atenuación de problemáticas específicas, sino para su rehabilitación, reinserción y crecimiento personal”.

En México hay varios grupos, detalla, por ejemplo, el método se desarrolla en el hospital siquiátrico Rafael Serrano de Puebla, a cargo de Laura Sánchez Brindis, “a quien capacitamos hace 15 años, y también lo lleva a cabo Lorena Nieva, bailarina y sicóloga, con su grupo Niños en movimiento”.

Algunos de los muchachos que acuden a su terapia de los miércoles en La Habana Vieja tienen problemas severos, explica la doctora. “uUos no hablan debido a que les dio meningitis, otros tienen cocientes intelectuales muy bajos, entienden algunas cosas pero no saben expresarlo, hay varios con autismo o lesiones estáticas del sistema nervioso central.

“Respecto de su recuperación muchos pueden tener avances de hasta 90 por ciento en cuanto a su sociabilidad y sus habilidades motoras, no sólo artísticas; ellos rescatan aquí el sentimiento de ‘yo puedo hacerlo’. En otros espacios también tenemos alumnos con alteraciones en la conducta, con síndrome de déficit de atención, un problema al que, en mi opinión, no le han dado en el mundo la suficiente atención desde el punto de vista sicológico. Aquí los niños mejoran desde la primera clase porque tienen la obligación de concentrarse, y lo hacen porque les gusta, se esfuerzan.

“El arte para la recuperación del ser humano es muy importante, porque está en nuestra raíz biológica. El hombre, antes de hablar, bailó, cantó, hizo música, imitando los sonidos de la naturaleza. Por eso, cuando cualquier persona que tiene un problema y escucha música, no sólo estos muchachos, es como si el foquito del conflicto se apagara en el cerebro, uno se calma.

El sicoballet, y lo dicen siquiatras de Europa, es uno de los métodos que rehabilitan los dos hemisferios cerebrales a la vez, además de que hace segregar mucha endorfina, la hormona del placer, gracias a la música, la danza y las actividades solidarias.”

La clase que tiene como sede la Casa de África, en La Habana Vieja, en la que participan entre 13 y 20 jóvenes es impartida por Ofelia Bosch, Yanelis Acosta y Alexis Fernández, bailarines profesionales, capacitados en sicoballet.

Los profesores narran que una de sus alumnas, una niña esquizofrénica, un día escuchó una melodía que la hizo llorar “y nos dijo, pónganmela de nuevo, me hace sentir muy triste pero me gusta bailarla”.

Cada niño es un mundo, junto con su familia, afirma la doctora Fariñas. “Casi todos han pasado por las escuelas especiales y muchos ya no tienen la edad para asistir a ellas. Por eso, esta es una gran opción para ellos. La terapia no termina con la enseñanza del ballet, es un ciclo terapéutico largo, de entre ocho meses y un año, el final es la puesta en escena donde muestran todo lo aprendido, con el vestuario más lindo que podamos conseguir porque eso les da un incentivo, e incluso los padres los valoran de manera diferente, se dan cuenta de que ya no tienen un niño problema, sino un hijo que va mejorando.

“Tenemos un grupo de una zona conflictiva, niños con severos problemas de conducta que llegaron llenos de piojos, no querían ir a la escuela, con padres que los golpeaban, hoy parecen princesas y príncipes. El arte sirve.”

La última pieza que bailan los adolescentes es Te molesta mi amor, de Silvio Rodríguez. Toman un pañuelo de seda blanco y juegan a ser viento, luz, llenos de risa, de vida, se transforman en ángeles.

En 2013, para celebrar los 40 años del método cubano, se realizará en la isla el Festival Internacional de Sicoballet Bailar con el Corazón. Informes en Cuba: gfarinas@infomed.sld.cu, en México:loren_nieva@hotmail.com.

Ho Chi Minh, uno de los comunistas revolucionarios más importantes de Asia

Extraído del Partido Comunista de los Obreros de Rusia. Partido Comunista Revolucionario. Traducido, alguna de sus partes del sueco, y del ruso por Vladímir S. Petrov, apoyo Oleg K.


Хо Ши Мин

Ho Chi Minh, nació el 19 de mayo 1890 en la provincia de Ngean, en el centro de Vietnam. Su verdadero nombre era Nguyen Tat Thanh, pero tenía muchos alias, algunos han quedado como un nombre de fiesta dado a una ciudad, la urbe de Ho Chi Minh.

Estudió en el Colegio Nacional de Hue, y luego trabajó como profesor. Fue profesor de francés y vietnamita

En 1911, Ho Chi Minh, viajó a Europa y más tarde vivió durante varios años, primero en Inglaterra, a continuación, en los EE.UU., instalándose en 1919 en París. Fue en Francia, donde Ho Chi Minh entró en la política, participó activamente en las actividades de las organizaciones francesas de izquierda, asistió a sus reuniones y mítines, escribió artículos y empezó a tomar protagonismo en los círculos políticos.

Ho Chi Minh tomó parte en la creación del Partido Comunista Francés, y luego en la Unión Intercolonial. En 1923 llegó a Moscú, donde estudió los problemas de la construcción del partido y donde tuvo la formación final como líder comunista. A partir de 1925, durante dos años, Ho Chi Minh trabajó como traductor de la Unión Soviética en el consulado en Cantón (China). Durante este período, se organizó la Asociación de Jóvenes Revolucionarios de Vietnam.

Para evitar la detención, vivió durante algún tiempo en Camboya, y trabajó en la clandestinidad en Tailandia. En ese momento, en Indochina ya había actuado algunos grupos comunistas. Ho Chi Minh se las arregló para combinar su trabajo y sus contactos con estos grupos, así en 1930 se fundó el Partido Comunista de Indochina.

En 1941 los japoneses ocupan Indochina. Ho Chi Minh fundó y dirigió la lucha de la Liga para la Independencia de Vietnam (Viet Minh), cooperando con los Estados Unidos (y la precursora de su servicio secreto, la CIA), y también con China, en su lucha contra Japón. Después de la rendición de Japón en 1945, el Viet Minh en Indochina toma el poder en sus propias manos, y el jefe del gobierno independiente de Indochina se convierte Ho Chi Minh.

Como Primer Ministro de Vietnam del Norte en los años 1946-1955, Ho Chi Minh, tiene una participación muy activa en el control del Frente Comunista para la Liberación Nacional del Sur Viet Nam (Vietcong), en su lucha para derrocar el gobierno en el sur, apoyado por los Estados Unidos. En 1955, Ho Chi Minh se convierte en presidente de Vietnam del Norte. Tuvo el acierto, de tener como aliados en su lucha a la Unión Soviética y China, para recibir la asistencia de ambos estados, a pesar de las diferencias entre Moscú y Pekín.

Desde el comienzo de los bombardeos estadounidenses en Vietnam del Norte en 1965, Ho Chi Minh tomó la decisión luchar y el rechazar cualquier negociación si continuaba la agresión militar. Se convirtió en un símbolo de la lucha por la independencia, está considerado como el político que tuvo la mayor influencia en la historia de Vietnam y todo el movimiento de liberación nacional del siglo XX.

Además, Ho Chi Minh era una persona creativa, de talento. Escribió poemas, cuentos, ensayos, discursos. Él es el autor de obras sobre los problemas del trabajo y el movimiento de liberación nacional, la revolución vietnamita, la unificación del país y la construcción del socialismo.

Ho Chi Minh a menudo visitó la Unión Soviética después de convertirse en líder de Vietnam, y fue condecorado con la Orden de Lenin. Él siempre estaba por fortalecer y desarrollar la amistad entre los pueblos de Vietnam y la Unión Soviética.

Ho Chi Minh murió el 2 de septiembre de 1969 en Hanoi, fue enterrado en un mausoleo en el área de Badin.

Los vietnamitas sienten un profundo respeto por el fundador de un Estado independiente. En su honor se cambió el nombre de la ciudad de Saigón, Vietnam del Sur. En Hanoi, fue construido el mausoleo de Ho Chi Minh. Se pusieron monumentos en Moscú y en Ulyanovsk, y en Vladivostok hay una placa conmemorativa.

Knutna Navar - Ho Chi Minh

A lo lejos, al otro lado del océano, más allá del mar oriental.

Más allá de la costa este, un hombre era el líder del pueblo vietnamita,

y su nombre es Ho Chi Minh. Y en su honor la ciudad de Ho Chi Minh.

Ho era un marinero que vivía lejos de su país. Vio el imperialismo destructivo

de explotación y opresión.Ho Chi Minh estudió a Marx y Lenin, y creó la senda

del camino en su país.La lucha del pueblo vietnamita, realizada por héroes

para una Europa Unida al Vietnam libre.

Al principio, mil cuatrocientos hombres, cientos de miles de vietnamitas tuvo el Ejército

de la liberación. Todos agricultores, soldados que cuando llega la noche, toman su pistola.

¡La resistencia del pueblo, trabajando por el día en el campo!

¡De todas las montañas y de la selva, de los campos de arroz y las llanuras,

hombres y mujeres marchan, el ejército de liberación!

24 de mayo de 2012

Vencer o morir por la URSS

Por Leoncio Soriano, para Rusia Hoy

Muchos conocen la División Azul, unidad del ejército nazi integrada por voluntarios españoles que participó en la invasión de la URSS durante la Segunda Guerra Mundial, pero pocos conocen la heroica gesta de un puñado de españoles que en aquella guerra entregaron su valor y hasta su vida en contra del fascismo.

Vencer o morir por la URSS

La Cuarta Compañía marchaba por la Plaza Roja en medio de una densa oscuridad que parecía absorber el paso de los soldados españoles.


Hace menos de dos años, poco después de llegar a la URSS, estuvieron aquí, en medio del histórico recinto que tantas veces habían contemplado en las fotos y en el cine. Inundada por multitudes, llena de alegría y risas, la Plaza Roja les pareció mucho más pequeña de lo que imaginaban. Ahora, desierta sumida en el silencio y cubierta de montones de nieve, se hacía inmensa y parecía increíble que a contados kilómetros estuvieran las columnas acorazadas alemanas.


Justo cinco años antes, en el asediado Madrid de 1936, vieron por primera vez a las brigadas internacionales y los "chatos" y "moscas" (cazas soviéticos) que defendieron sus cielos. Pero en aquellos momentos, la línea del frente estaba a escasos kilómetros del corazón de Rusia, y la presencia de la unidad española en la Plaza Roja era prueba de la confianza que gozaban en la URSS los "españoles de Stalin".


En aquellos días cuando Moscú se preparaba para los combates callejeros los españoles ocupaban posiciones bajo las mismas murallas del Kremlin. No fue fácil conseguirlo. Las leyes soviéticas prohibían el alistamiento de extranjeros en el Ejército Rojo, por lo que la mayoría de los españoles combatieron en unidades especiales destinadas a actuar en la retaguardia alemana, como la Brigada de Misiones Especiales OBSMON cuya cuarta compañía estaba integrada solo por españoles. Estas Brigadas fueron cuatro: La 1ª formada el 6 de Julio de 1941 con cuatro batallones, estaba compuesta de estudiantes de educación y fuerzas de seguridad de la Unión Soviética. La 2ª Brigada (en la que estaban los españoles) integrada por búlgaros, alemanes, austriacos, checos y de otras nacionalidades, antifascistas, siendo la columna vertebral los miembros de las Brigadas Internacionales que estuvieron en España. Las 3ª y 4ª Brigadas estuvieron compuestas por trabajadores voluntarios soviéticos, profesores, instructores de educación física y atletas de clubes deportivos de Moscú..


Entre ellos estaba mi abuelo. Recuerdo cómo le pedía que me contara algo sobre la guerra y su voz cuando decía aquello de "cuando estábamos en las `akopas`...", españolizando la palabra rusa "okop" (trinchera).


Cuesta imaginar lo que sentían aquellos españoles que apenas dominaban unas cuantas decenas de palabras en ruso cuando se lanzaban en paracaídas en la retaguardia enemiga, donde debían guardarse tanto de los alemanes como de los habitantes rusos, que lo más probable es que los tomasen por rumanos o italianos disfrazados de partisanos. Más mérito aún tienen sus proezas, petrificadas en monumentos sobre las tumbas españolas en Crimea y el Cáucaso, los bosques de Smolensk y Leningrado, y a orillas del Volga convertidas en auténticas leyendas.


En la antigua Stalingrado, a escasos metros del Volga, está la tumba del capitán Rubén Ruiz Ibarruri, héroe de la Unión Soviética e hijo de la "Pasionaria", Dolores Ibárruri.


Dos combates le cubrieron de gloria. En el primero, cerca de Borísov, al frente de un pelotón de ametralladoras, el teniente Ruiz contuvo el avance de fuerzas alemanas muy superiores hasta perder la última ametralladora y luego sólo con granadas y pistolas lanzó un contraataque que desorientó a los nazis e hizo posible la llegada de refuerzos. Meses después, ya en Stalingrado, tomó el mando de un batallón y poco antes de morir consiguió detener el avance de una división acorazada alemana.


También comenzaron a combatir en la guerrilla los pilotos republicanos, pero en 1942 uno de ellos, Juan Bravo, se encontró por casualidad en Moscú con el general Alexánder Osipenko, jefe de la defensa antiaérea soviética que le conocía desde la Guerra Civil Española.

Fue así como más de 70 españoles lograron combatir en los cielos de la URSS. Por el número de aviones derribados los nombres de varios quedaron grabados en la lista de los hombres destacados de la Segunda Guerra Mundial. Prueba de ello es el hecho de que en la escuadrilla de cinco cazas que escoltó el avión de Stalin a la conferencia cumbre de los aliados en Teherán, tres eran pilotados por españoles, y la encabezaba el para entonces coronel Juan Bravo.


Rusia valoró la aportación de aquel puñado de españoles

En la capital rusa está situado el Parque de la Victoria, dedicada a los caídos en la Gran Guerra Patria, como llamaban en la URSS a la contienda de 1941-1945 contra Alemania.

Terminado tras la caída del comunismo, el parque alberga una iglesia ortodoxa, una mezquita y una sinagoga, símbolos de las principales religiones de Rusia. En una esquina del parque, en medio de una glorieta, aparece inesperadamente una pequeña capilla católica.

Una lápida en ruso y español recuerda al puñado de españoles que combatieron hombro a hombro con sus camaradas soviéticos.


Cifras de combatientes


- Unos 700 españoles se alistaron voluntarios y combatieron contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial

- Más de 200 perdieron la vida o se consideran desaparecidos.

- Más de 600 fueron condecorados con diferentes medallas: "Por la defensa de Moscú", "Por la defensa de Leningrado", "Por la liberación de Varsovia", "Por la liberación de Praga", "Por la toma de Berlín".

- Más de 70 fueron condecorados con las órdenes: "Bandera Roja", "Estrella Roja" y "Gran Guerra Patria".

- Tres fueron destacados con las máximas condecoraciones de la URSS: dos con la Orden de Lenin y uno con la Estrella "Héroe de la Unión Soviética".

Otra leyenda, relatada en el diario "Novorossiyski Rabochi", cuenta que fue un comando español el que trajo de la retaguardia alemana un cuaderno lleno de cálculos matemáticos y fórmulas físicas, que sirvió al gran físico soviético Abraham Yoffe para convencer a Stalin de la urgencia de iniciar el desarrollo de la bomba atómica.

20 de mayo de 2012

Las "Espartaquiadas" y la práctica deportiva soviética


Por Oleg K.


Entre 1923 y 1924 en la Unión Soviética se crean unas competiciones deportivas de diferente significación social, que los Juegos Olímpicos, La Espartaquiada (en ruso спартакиада). Estas reuniones atléticas reclamaron el nombre de Espartaco, líder de la más grande rebelión de esclavos contra Roma. En las primeras competiciones, los deportes elegidos eran los de mayor popularidad entre los trabajadores, primando desde el principio, los eventos deportivos colectivos, de cultura física y de esfuerzo individual. Durante los eventos, a la vez tenían lugar demostraciones culturales de primer nivel, exaltaciones folclóricas, eventos teatrales, de canto coral y de formaciones orquestales, de aprendizaje de nuevos oficios, de capacidades agrícolas, etc.

El concepto de la realización de la práctica deportiva en la Unión Soviética, estaba íntimamente relacionada con la salud de la población. En la URSS, el deporte era un derecho de toda la población, por ley. Esto quería decir que los “soviets”, a todos los niveles, tenían que proporcionar a cada trabajadora y obrero los medios técnicos y económicos para que desarrollaran sus capacidades intelectuales y físicas, unidas al componente lúdico que se experimentaba en su propio desarrollo y la práctica competidora. Especial atención tuvieron desde 1919 a 1954 las reuniones competitivas de la organización de Pioneros, celebrándose anualmente en Moscú.

Pero además el impulso dado a la práctica deportiva, reactivó una nueva e importante cualidad para el proletariado soviético: el estimulo que supuso que cada uno de los participantes en un equipo, reforzasen el trabajo del conjunto. Esta mentalidad tuvo una importantísima influencia en el desarrollo del colectivismo en la clase trabajadora. En el deporte soviético, así pues, tan importante era su práctica individual, como su práctica colectiva en cada centro de trabajo o clubes. La finalidad de las espartaquiadas era pues emular que con la práctica deportiva se podía incrementar la salud de la población. Así se desarrolló la cultura del deporte en las fábricas, en los centros industriales, en las aldeas y ciudades, en las escuelas, en las minas, en los “koljoses”, en los “sovjoses”.

Tengamos en cuenta que la implantación del socialismo en la URSS, supuso remover antiguos conceptos arcaicos burgueses, como que el deporte es una acción personalista y a voluntad de cada individuo. En el capitalismo cuando el deporte es competición, se incita a machacar al contrario, a vencerle, fomentando el profesionalismo, vivir del deporte como una profesión, tratar de ser una élite aparte, el éxito individual está unido al consumo de productos de placer inmediato. Todo está pensando como un engranaje lucrativo, de entramados deportivos nacionales e internacionales que buscan la mayor ganancia posible, de una población atontada, que observa y consume.


En el Socialismo los valores colectivos tienen que ser socialmente accesibles a la población. Inclusive es un índice de madurez y conciencia del proletariado. La responsabilidad personal y el compromiso con otros trabajadores, es una respuesta contundente contra la sumisión, el fatalismo y la falta de perspectivas de futuro del capitalismo. El deporte, como parte creativa de la sociedad, como el arte, tienen que ser punto primordial de la existencia de la nueva sociedad socialista, proporcionando mentes activas que evolucionan y se desarrollan en el trabajo y en el tiempo libre. Por ello, con el trabajo se adquiere, dentro del socialismo, una actitud de ventaja social pues se busca ahorrar no solamente costos y tiempo necesario, sino también tiempo libre para que cada obrera o trabajador desarrolle su personalidad y el camino concreto hacia una participación activa. Solidaridad frente individualismo, cooperación en lugar de competencia monetaria, pasión por saber y comprometerse con los problemas políticos y sociales de todos, e implicarse en las soluciones, entre todos.

Las Espartaquiadas fueron extendiéndose por todas las Repúblicas Socialistas Soviéticas, por todas los “Oblast” (regiones) y ciudades. Sirvió durante décadas a proporcionar en las propias lides de cada uno de los deportes, el hermanamiento y la compenetración intensa de todos los trabajadores en todos los ámbitos, desde las fábricas a las ciudades, desde los clubes deportivos aficionados a las competiciones de cada una de las Repúblicas Socialistas.

El atletismo, la gimnasia, la natación, el ajedrez, el patinaje, la lucha libre, y demás deportes, conformaron una parte sustancial de la cultura soviética en estos años, gracias a esta tradición. Impregnó de una forma principal, el carácter de una gran parte de la juventud, empezando desde las escuelas infantiles. Estamos hablando de una vastísima red cultural que abarcaba más de 120 millones de personas que hacían deporte en los años 30, de una manera continua, de menos a más intensidad. Este impresionante avance social, formo parte de la forma de vida de generaciones de soviéticos. Tras el trabajo la población soviética de forma entusiasta hacía deporte, competía, sin el chantaje del dinero, de forma aficionada.

En 1928, fueron organizadas en Moscú, en el nuevo estadio "Dinamo", entonces el más grande de la URSS, tuvo lugar la primera Espartaquiada Estatal; también fue una reunión Internacional (hubo otras dos más Espartaquiadas Internacionales en 1931 en Berlín y 1937 en Amberes), y así fueron celebrándose en la URSS, cada cuatro años, hasta 1956.

En los años 30 aparte de las Espartaquiadas, se celebraban Jornadas deportivas específicas de los Sindicatos (Спартакиада профсоюзов, en ruso), de estudiantes, entre fábricas de un sector productivo, del Ejército Rojo, del KOMSOMOL, de los deportes antiguos populares, etc. Podemos decir que en esa década el deporte era practicado por la mayoría de la población, de un modo u otro.

Durante más de 40 años, las Espartaquiadas fueron para la clase trabajadora del mundo un desafío a los elitistas Juegos Olímpicos. La Unión Soviética, en los años del ascenso del nazismo en Alemania, pidió el boicot a las celebraciones olímpicas burguesas y promovió junto a los sindicatos de trabajadores y asociaciones obreras, las Olimpiadas Obreras, como la que debió de celebrarse en Barcelona, en 1936.

En 1956 la URSS participó en los Juegos Olímpicos de Melbourne. Para su preparación se realizó una Espartaquiada (1º Juegos de los Pueblos Soviéticos, Спартакиада народов СССР, en ruso), en la que participaron en las pruebas 25 millones de atletas y deportistas de toda la Unión.

Por aquellos años funcionaban más de diez mil equipos de Educación Física, incrementándose en 1,5 millones de personas anualmente. Así en 1959, los 2º Juegos de los Pueblos Soviéticos, que precedieron a los siguientes Juegos Olímpicos tuvieron la presencia de 40 millones de atletas y deportistas.


Aunque las espartaquiadas se fueron celebrando, ya las competiciones se realizaban como campeonatos de la Unión Soviética, de donde salían las diferentes delegaciones estatales para las competiciones internacionales. Pero siguieron teniendo el componente lúdico, cultural y aficionado de sus inicios.

Tras la 2ª Guerra Mundial, el ejemplo de la URSS, fomentó el desarrollo de Espartaquiadas en Bulgaria, Polonia, DDR, Hungría, Albania, etc., que incentivaron la práctica del deporte por la mayoría de la población de esos países.




19 de mayo de 2012

El 59% de los rusos elogian el papel histórico de Lenin

Extraído del Diario Octubre.


El 59 % de los rusos elogian el papel que desempeñó el líder bolchevique Vladímir Lenin en la historia de su país, según los resultados de un estudio de opinión efectuado por el centro FOM, publicado hoy por la agencia Interfax.

El porcentaje de los que valoran positivamente la gestión del fundador de la URSS casi no ha cambiado desde 2003, cuando fue del 58 %, añade el estudio.

Los que más simpatizan con el líder bolchevique son los jubilados (60 %) y trabajadores (53 %), mientras que el 19 por ciento de los preguntados ve negativo su papel.

Al mismo tiempo, aumentó el número de los que se muestran a favor de enterrar la momia de Lenin, que se exhibe en el un mausoleo situado en la plaza Roja,

A día de hoy, el 56 % de los encuestados frente al 46 por ciento en 2006 se pronuncian por darle sepultura.

El 54 % de los preguntados consideran a Lenin una buena persona, el 11 tiene la opinión contraria y el 35 se abstuvo de responder.

El 68 % se muestra contrario a cambiar de nombre de los pueblos y calles que llevan el nombre del principal dirigente de la Revolución de Octubre en 1917, mientras que el 4 % se pronuncia a favor de hacerlo.