11 de mayo de 2024

El Desempleo, herramienta del Imperialismo, sólo hay un camino para su erradicación: Conseguir el Socialismo.

 
Por Vladimir Novak, traducción N.G.

El Desempleo

La importancia más notable del desempleo en el destino del hombre como señaló el Papa Juan Pablo II, que estaba muy lejos de los ideales socialistas, lo definía como una de las formas de muerte espiritual.  

¿Cuántos muertos espirituales están vagando hoy,  por Ucrania, Rusia, el mundo? ¿Es necesario entonces decir algo más, sobre la profundidad de esta calamidad personal que el desempleo impone a cada trabajador empleado, que mata no sólo físicamente, sino también espiritualmente, es decir priva al ser humano de su propia esencia creadora?

Sin embargo, el desempleo no se limita a las tragedias personales de un individuo y su familia. Es también un flagelo para toda la sociedad, porque elimina de la producción social a una masa de trabajadores sanos, crea un ejército entero de productores no productivos y, por otra parte, los pone como gaviotas en el cuello de la parte trabajadora de la sociedad. Así, de hecho, todo el desarrollo social se ralentiza y va estancándose.

Los ideólogos burgueses tratan de justificar la existencia del desempleo bajo el capitalismo mediante diversos esquemas y trucos, en particular, por referencias a ciertas "leyes naturales de la naturaleza". Por ejemplo, que la población supuestamente está creciendo más rápido que la producción de medios de subsistencia. De ahí que la solución del problema no esté en la destrucción del capitalismo, sino en la reducción de la fertilidad o el aumento de la mortalidad.

El marxismo también indica que es el desempleo una herramienta generada por las relaciones de producción de la sociedad burguesa. Es impuesta bajo el capitalismo. La necesita para mantener a una parte de la población fuera de la producción. De esta forma se incrementan las cifras de los que sufren pobreza y hambre, y a la vez mantiene la riqueza social en unas manos ociosas, generando más constante acumulación de capital.

La esencia del asunto es que, a medida que el capital se acumula, el capitalista amplía su producción e introduce varias mejoras técnicas, ya que esto le permite aumentar los beneficios. Al mismo tiempo cuando son introducidas esas mejoras, su necesidad de mano de obra disminuye. Como resultado, una masa significativa de trabajadores es expulsada de la producción y permanece sin trabajo, es decir, es "superflua" en esos momentos, para la clase capitalista.

Vemos pues, que este desplazamiento de trabajadores es lo que constituye el ejército de parados. Es lógico pensar, que no es una consecuencia accidental de determinadas situaciones, o incapacidad de una persona para prosperar con su ingenio o fuerza de trabajo. No, es la combinación directa del hecho que el modo de gestión capitalista, dueño del interés del capital privado por controlar las ganancias sociales, impone una dictadura de clase a toda la masa de trabajadores y a toda la población.  

Además, el desempleo es una herramienta necesaria de la economía capitalista, sin la cual no puede existir ni desarrollarse. Así, durante los períodos de recuperación tras una de sus crisis periódicas, requiere una rápida expansión de la producción, por ello los capitalistas deben de disponer de un número suficiente de parados. Y aunque al mismo tiempo, la tasa de desempleo disminuye temporalmente, sin embargo, tras una lucha de acumulación y competencia entre los ricos, se llega a una nueva recesión, nuevos períodos de crisis, y vuelven los trabajadores a ser arrojados nuevamente a la calle, reponiendo el capital su ejército de desempleados. 

Por lo tanto, en la sociedad capitalista vemos que todo el crecimiento de la riqueza social y el progreso técnico, y su forma acumulación es sí misma de un absurdo tan salvaje, que una parte de la clase obrera está condenada, de la forma más cruel, a un exceso de trabajo, y paulatinamente a un desempleo involuntario .  

De lo dicho, se deduce que el desempleo ha sido creado por el capitalismo para su pervivencia. Lo creamos o no, es el fruto natural del capitalismo, y lleva a la humanidad a que no pueda desprenderse de él. Nunca... mientras exista. 

Por otra parte, los capitalistas no están interesados ​​por la rebaja del desempleo, pues este ejerce presión sobre el mercado de trabajo, sobre la conciencia de los trabajadores, ya que permite una mayor explotación, pues obliga a los parados a aceptar las condiciones de trabajo peores, más desfavorables.  

No les importa en absoluto que para las masas de los trabajadores, el desempleo crea un estado de vida inestable, y tenso, reduciendo drásticamente su nivel de vida. Aún bajo ciertas condiciones, hacen que sean más precarias las condiciones de vida que el límite dado por el costo del mantenimiento del puesto de trabajo. Así el mismo miedo al desempleo, hace que trabajadores ocupados, aplacen una parte de su salario "por un día lluvioso". Y esto significa que su nivel de vida real, sea mucho menor que el que está determinado por el valor de su fuerza de trabajo.

El capitalista actual trata de conformar la relación entre trabajo y capital.  

Los principales aspectos de esta regulación no sólo se hacen para asegurar la producción de la fuerza de trabajo para que cumpla con los requisitos actuales, sino también para mantener la tasa de desempleo a un nivel deseado para los monopolios y limitando su tamaño tal, que no ponga en peligro las bases sociales del capitalismo.  

Por lo tanto, tal conformación planea directamente (es monstruoso así, planificar que la población tenga continuas amarguras) y acepte como que el desempleo sea "normal". Tengamos en cuenta que ni siquiera se pusieron en la tarea de la completa erradicación del desempleo, y la mantienen, pues esas tasas de desempleo tienen que ser tan altas como sean necesarias, para ejercer presión sobre los salarios y mantener en el poder al capitalismo, es decir, un sistema construido sobre el miedo, y la explotación laboral.

La propaganda burguesa trata de representar esta actividad del Estado, como una creación de la atmósfera dirigida para mantener las llamadas "relaciones humanas" en la producción, e incluso a idealizar mejoras sociales de los trabajadores. Así representan estas mejoras, como un indicador de la tendencia de evolución hacia el estado de bienestar. También propagan que con las regulaciones cuidan a la gente. Pero este cuidado es ejercido, como una de las principales palancas, en la acumulación de desempleados, y lleva a la militarización, es decir, la preparación de la guerra, por la sangre y muerte de la población.

No importa qué sea tan retorcida la historia de la ideología burguesa moderna, proyectada por los analistas y escritorzuelos, por sus medios de comunicación, pero este sistema social existirá como un ejemplo históricamente concreto, que nos lleva a pensar que eliminar el desempleo en la vida de la sociedad, es totalmente realizable, pues fue una de las experiencias más importantes del desarrollo socialista de la URSS y otros países socialistas.  

Solamente hay un camino. 

Solamente el socialismo, crea las condiciones para eliminar el escaso trabajo privado ofrecido a la clase obrera. 

Solamente el poder del estado, en las manos de los trabajadores, junto a las mejoras técnicas, impedirá el enriquecimiento  de los capitalistas.


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