28 de marzo de 2026

La biblioteca de Stalin de Geoffrey Roberts. 4ª Parte.

bubnov stalin portrait painting

Stalin aprobando un modelo soviético del pabellón para la Exposición Universal de París en 1937, Alexandr Bubnov, 1940.

Por Lalkar, extraído de "Los Comunistas". Partido Comunista de Gran Bretaña, Marxista Leninista.

Geoffrey Roberts calcula el tamaño de la biblioteca del camarada José Stalin en unos 25.000 libros, folletos y publicaciones periódicas.

En la colección de Stalin, "Aparte de las obras de Marx, Engels, Kautski y Luxemburgo, tuvo pocas traducciones extranjeras. Excepciones notables, se incluyen traducciones al ruso del libro de Winston Churchill sobre la Primera Guerra Mundial, "The Word Crisis". Tres libros del socialdemócrata revisionista alemán Eduard Bernstein. Dos libros de Keynes, entre ellos "Las consecuencias económicas de la paz". La "Historia de la Gran Revolución Francesa" de Jean Jaurès, la "Revolución mundial" de Tomáš Masaryk, del economista alemán Karl Wilhelm Bucher "Work an Rhythm", una obra temprana de Karl Wittfogel sobre el 'despertar' de China, "Imperialismo" de John Hobson, el libro de Werner Sombart sobre el capitalismo moderno, algunas obras del fundador de la Turquía moderna, Kemal Atatürk, del marxista italiano Antonio Labriola sobre el materialismo histórico, "México insurgente" de John Reed, varias obras del escritor estadounidense Upton Sinclair, y las cartas de los anarquistas estadounidenses ejecutados, Sacco y Vanzetti".

"Entre las muchas obras sobre economía de la colección, se encuentra una traducción de "La riqueza de las naciones" de Adam Smith. En tres volúmenes, muy marcados de comentarios sobre la obra El Capital de Karl Marx, realizada por David Rozenberg.  Stalin mostró un interés particular por las secciones sobre comercio, y por Adam Smith." (pag. 86)

Algunos de los escritores de la colección de Stalin fueron purgados, pero sus escritos permanecieron en la colección.

En la colección también se encontraban unos 150 libros en lenguas extranjeras, en su mayoría en francés, alemán e inglés, incluyendo un libro sobre la guerra civil española, una copia firmada de la edición de 1935 de "Soviet Communism: a New Civilisatión" de Sidney y Beatrice Webb, y  diversas traducciones a otros idiomas de obras de Lenin, Stalin, Trotski, Bujarin y Radek.

Un libro acaparó los intereses de Stalin sobre historia militar, es el texto de 1923 sobre la historia de los ejércitos revolucionarios de Nikolai Lukin (1885-1940), basado en sus conferencias para la Academia del Estado Mayor General del Ejército Rojo. Este libro trataba sobre la Revolución Francesa, y la Comuna de París, pero fue el capítulo sobre Cromwell, y su modelo de Nuevo Ejército, que más le interesó. Stalin aprovechó bien sus conocimientos de historia inglesa en una entrevista con H. G. Wells en julio de 1934:

"'Recuerde la historia de Inglaterra en el siglo XVII. ¿No decían muchos que el antiguo sistema social había decaído? Pero, ¿no fue necesario, sin embargo, un Cromwell para aplastarlo por la fuerza?'. Cuando Wells objetó que Cromwell actuaba constitucionalmente, Stalin replicó: '¡En nombre de la constitución recurrió a la violencia, decapitó al rey, dispersó el Parlamento, arrestó a algunos y decapitó a otros!'"

"En esa misma entrevista le dio una conferencia a Wells sobre la historia británica del siglo XVIII y el papel del movimiento cartista radical en las reformas políticas democráticas de esa época." (pag. 88)

La declaración más llamativa de Stalin sobre la historia rusa, llegó en su discurso de febrero de 1931, sobre la urgencia del impulso hacia la modernización y la industrialización:

"La historia de la antigua Rusia consistió, entre otras cosas, en que se ensañaron con el estado, realizado por otros imperios, debido a su atraso. Fue derrotada por los Janes mongoles. Fue derrotada por los Beys turcos. Fue derrotada por los gobernantes feudales suecos. Fue derrotada por los señores polaco-lituanos. Fue derrotada por los barones japoneses".

"Todos le dieron una paliza por su atraso. Por el atraso militar, por el atraso cultural, por el atraso estatal, por el atraso industrial, por el atraso agrícola".

"La golpearon porque era rentable y podía hacerse con impunidad ... Así es la ley de los explotadores: golpea a los que están al revés porque son débiles, así estáis equivocados, y por tanto podéis ser golpeados y esclavizados... Nos hemos quedado atrás respecto a los países avanzados entre 50 y 100 años. Debemos cerrar esa brecha en diez años. O hacemos esto o seremos aplastados." (pag. 89)

Las memorias y diarios, fueron otra categoría de libros que interesaron a Stalin, entre ellos las memorias del espía británico R. H. Bruce-Lockhart, del general alemán de la Primera Guerra Mundial Erich Ludendorff, y de Annabelle Bucart, que desertó a la Unión Soviética desde la embajada estadounidense en Moscú en 1948, convirtiéndose después en una estrella de la radiodifusión en inglés de Radio Moscú.

Los boletines de la Agencia Tass en varios países, fueron una de las fuentes más importantes de información internacional de Stalin a principios de los años 30, y prestó especial atención a los reportajes desde y sobre Japón. Durante la Segunda Guerra Mundial, su equipo le elaboró un boletín informativo que contenía material traducido y resumido de la prensa extranjera, especialmente informes sobre la Unión Soviética. (pag. 90)

A la luz de todo el material que tenía, a pesar de la denigración de Stalin como un tirano mediocre, Stalin emerge como un gigante intelectual, comprometido en cada fibra de su cuerpo con la causa del socialismo y la liberación de la humanidad. Alguien que, en medio de la increíble carga de sus responsabilidades, encontraba tiempo para leer una cantidad monumental de libros y reunir una gran colección de libros que cubrían diversos aspectos del conocimiento humano.

"La idea de que Stalin fuera un intelectual, que había leído y coleccionado muchos libros, no era inusual, a pesar de la caricatura de Trotski de él como mediocridad. Era, al fin y al cabo, un autor publicado", cuya reputación como teórico marxista fue reconocida y "una sucesión de deslumbrantes intelectuales, diplomáticos y políticos occidentales habían elogiado públicamente su conocimiento y erudición ..."

"Pero el descubrimiento de su biblioteca personal, centró la atención en el aspecto intelectual de la personalidad e identidad de Stalin. Lo crucial, es que sus biógrafos ahora disponían de una fuente que podían usar para explorar el funcionamiento de su mente junto con sus estudios sobre el ejercicio de su poder." (pag. 90)

Uno de los fallos comunes de los opositores a Stalin, había sido subestimar su intelecto y erudición. El descubrimiento de su biblioteca puso fin a esas tonterías, y arrojó luz sobre los talentos multifacéticos de este gigante intelectual y revolucionario.

Tras el colapso de la URSS, el pueblo ruso empezó a apreciar la contribución de Stalin y a desechar las calumnias vertidas sobre sobre él, que habían difundido los jruschovistas, trotskistas, académicos burgueses y otros sinvergüenzas similares. No es de extrañar, entonces, que, según una encuesta de opinión de marzo de 2018, Stalin fuera elegido "el mayor líder de todos los tiempos para los rusos". (pag. 96)


Enlace original:

Stalin’s Library by Geoffrey Roberts – a resumé and review, pt 4 | The Communists

No hay comentarios: