9 de noviembre de 2022

Revolución de Octubre. Combatiendo el miedo y el terror impuesto por los ricos.

Por Mijaíl Kechinov. Comstol-info. Traducción Igor T.


El "Terror Rojo", este tema se discute constantemente en medios pro-occidentales y pro-Kremlin, sobre todo en la víspera del cumpleaños de Lenin o el 7 de noviembre. Como regla general, muchos artículos se reducen a una tesis: El "Terror Rojo", expresa el exterminio masivo de disidentes (inclusive a veces sin serlo), era la firma política interna de los bolcheviques durante la revolución y la guerra civil, y que a sí mismos se impusieron como su labor los comunistas, dirigidos por Lenin.


Pero el primer acto conocido de terrorismo cometido en la Guerra Civil no fue realizado por los bolcheviques, sino por los blancos en 1918. Cuando capturan el Kremlin de Moscú, y apresaron a más de 500 soldados del Ejército Rojo, los pusieron contra la pared y les dispararon directamente en la muralla del Kremlin.

También el primer campo de concentración construido no era de los bolcheviques, fueron los estadounidenses en la región de Arjangelsk. Aquí se recluyó no sólo a prisioneros, sino también a la población civil. A través de la prisión en la isla Mudyug pasaron decenas de miles de prisioneros, muchos de los cuales fueron asesinados, torturados o murieron de hambre.

Así pues, ¿cuál es la culpa de los bolcheviques en el estallido de la Guerra Civil? Al hacer esta acusación grave, los anticomunistas, como regla general, se han basado en el lema de la famosa frase de Lenin "transformar la guerra imperialista en guerra civil".  Pero, en primer lugar, esta consigna era puramente teórica, como los bolcheviques, en virtud de su tamaño pequeño, casi no tuvieron influencia política en el país hasta febrero. Y en segundo lugar, se suponía que esta consigna sería usada por el proletariado de todos los países beligerantes.

Después de febrero, este lema se eliminó y fue sustituido por un nuevo "por un mundo justo". Y después de octubre, durante la ofensiva alemana, fue reformulado por el nuevo lema de "la patria socialista está en peligro". ¿Qué quiere decir esto? Acerca de que, en primer lugar, Lenin nunca fue un dogmático del marxismo. Por el contrario, él siempre se ha mantenido al corriente de los tiempos y reacciona con claridad a los más mínimos cambios de los acontecimientos de cada momento. Si cambiaba la situación en el país, se trasmutaban las consignas.
 
Lenin, el escritor que hizo una revolución

La evidencia sugiere que los bolcheviques no querían una guerra civil en su país, e hicieron cuanto pudieron para prevenirlo. Fueron los bolcheviques, dirigidos por Lenin, quienes bajaron la tensión de Marzo a Julio de 1917 por la posibilidad y conveniencia de un desarrollo pacífico de la revolución después de febrero. ¿Quién lo impidió? El gobierno interino, los mencheviques y los eseristas.

Tras el fracaso de la revuelta de Kornilov, Lenin en su artículo "Sobre los compromisos" propuso la creación de un gobierno con los mencheviques y los eseristas, controlado por los soviets.

"Este gobierno, escribió, podría ser creado y fortalecido en paz" (Tomo 34, páginas 134-135). ¿Y quien no recogió esta posibilidad, de una transición pacífica del poder en manos de las personas que trabajaban de cara a los soviets? Los contrarrevolucionarios y los mencheviques, junto con Kerensky.

En los escritos pre-octubre, Lenin regresó varias veces al tema de la intimidación por la guerra civil en Rusia en la prensa burguesa, si se mantuviesen los bolcheviques. En respuesta, él expresó su firme convicción, de que si todos los partidos socialistas se uniesen, como lo fue durante la revuelta de Kornilov, ninguna guerra civil hubiese existido. Pero los mencheviques y los eseristas permanecieron sordos a estas llamadas razonables.

Tomando un poder casi sin derramamiento de sangre (excepto el "asalto" al Palacio de Invierno, en el que murieron seis y se hirió a 50 personas), los bolcheviques trataron de ganarse a todas las clases. Invitaron a cooperar a todos los partidos, intelectuales, militares.

El hecho es que el gobierno soviético esperaba un desarrollo pacífico. Por eso explicaron los planes para el desarrollo económico y cultural del país, y sobre todo el comienzo de la ejecución de los principales programas. Por ejemplo, la creación en 1918, de 33 institutos de investigación, la organización de una serie de expediciones geológicas, la construcción de toda una red de plantas de energía. ¿Quién empieza estas medidas, si se prepara para la guerra? Las autoridades soviéticas trataron de establecer mecanismos que impidiesen la guerra civil en el país, pero sus fuerzas eran demasiado escasas, y demasiados enemigos. Y por ello los acontecimientos fueron al revés de lo previsto.

Ya el 25 de octubre, ordenado por el ex jefe del Gobierno Provisional Kerensky, el tercer Cuerpo de Ejército del General Krasnov se trasladó a Petrogrado. Un Comité fue creado, que llamó para salvar a la Patria y la Revolución, al que se sumaron los liberales, los socialistas revolucionarios y los mencheviques, amotinándose los cadetes. Pero el 30 de octubre fueron derrotadas las tropas de Kerensky-Krasnov y la rebelión de los cadetes. Así comenzó una guerra civil en la Rusia soviética. Entonces, ¿quién fue el instigador de la misma? La respuesta es clara y comprensible. Y, sin embargo el gobierno soviético en un principio, atendía a sus oponentes muy humanamente. Los participantes de las primeras rebeliones, los antisoviéticos y sus líderes (los generales Kornilov, Krasnov, Kaledin) fueron puestos en libertad "bajo palabra" que no lucharían con el gobierno soviético. Tampoco hubo represión con los miembros del Gobierno Provisional, ni los diputados de la Asamblea Constituyente.

¿Y cuál fue la forma de responder a los actos humanitarios de los bolcheviques, perdonando a sus enemigos? Los generales Kornilov, Krasnov y Kaledin huyeron al Don, y allí organizaron el Ejército Blanco cosaco. Muchos de los oficiales del rey, después de la liberación, tomaron parte activa en las luchas y prepararon la contrarrevolución.

Conspiraciones, sabotajes, asesinatos, traidores, obligaron a los bolcheviques a tomar medidas para proteger a la revolución. En mayo de 1918 (sólo siete meses después de los acontecimientos de Octubre), el PCR (b) adoptó una decisión: 
". ... Poner en práctica las sentencias a la pena de muerte para ciertos delitos"
 
Cabe señalar que en muchas ciudades, las autoridades locales, enfrentados a los actos de terrorismo, sabotaje, tortura y asesinato, exigieron al Gobierno central tomar medidas decisivas, ya que a veces ellos mismos tuvieron que realizar represalias. El Comité Central, encabezado por Lenin tenía fuertemente condenadas tales "medidas provisionales". Por ejemplo, en una carta del Comité Central de los bolcheviques a Eletskii dijeron: "¡Camaradas! Consideramos que es necesario señalar que cualquier represión de los SR de izquierda a Eletskii no son necesarias" (julio de 1918).  
 
Y esto es después que la VChK (Cheká) se apoderó en su sede de los documentos a los Socialistas Revolucionarios en la que preparaban los ataques: 
"... en interés de la revolución rusa y mundial debe ser en un tiempo muy corto poner fin a la llamada tregua, instigada para su ratificación por el gobierno bolchevique tras la paz de Brest ... el Comité Central del Partido (SR) considera que es posible y apropiado organizar una serie de actos de terrorismo ... ". (A partir de las actas de la reunión del Comité Central del Partido de los SR de izquierda 24 de junio 1918).

Trataron de empujar a los bolcheviques contra los alemanes, así los SR de izquierda mataron al embajador alemán Mirbach. El gobierno soviético se vio obligado a tomar las represalias contra los terroristas. Pero se puede llamar a estas medidas "terror rojo", cuando los asesinos del embajador alemán, Blumkin y Andreev, fueron inmediatamente condenados por los tribunales revolucionarios del Comité Ejecutivo Central, el 27 de Noviembre de 1918, a tres años de trabajos forzados. Los organizadores del asesinato Spiridonov y Sablin,a un año de prisión. Después de haberle comunicado este veredicto por la Justicia soviética, Blumkin se entregó voluntariamente a los agentes de seguridad, y ya el 16 de mayo de 1919 fue puesto en libertad antes de tiempo. Pero la ruptura del acuerdo de paz, puso en peligro al gobierno soviético, por la continuación de la guerra, con cientos de miles de víctimas.

Los terroristas consideraron que era una debilidad política de los bolcheviques, y los ataques comienzan a sucederse. Sin embargo, hasta el otoño de 1918, la fuerza del poder soviético no tenía un carácter de masas, mientras que ellos mismos realizaban una represión suave, de forma humana.

Sin embargo, los anti-comunistas todavía acusaron a Lenin y a los bolcheviques de crueldad, y por los hechos, con unos sangrientos resultados, Ilich dijo la "terrible" frase: "Es necesario fomentar con energía el terror de las masas" En este caso, como de costumbre, está sacada fuera de contexto, no explican, por qué razón lo dijo. Ellos parecen indicar que se refería solamente a un terror masivo, porque a continuación se dirige a las masas, especialmente a los campesinos y obreros.

La frase total es: "Los terroristas nos considerarán trapos. Estamos a tiempo. Es necesario fomentar con energía el terror de las masas contra los contrarrevolucionarios, y especialmente en San Petersburgo, cuyo ejemplo es esencial", escribió Lenin (carta a Zinoviev el 26 de Junio de 1918), en respuesta a los crímenes. Como puede verse, la energía y el terror de las masas que Ilich solicita, es para que se realice contra los terroristas y no contra el pueblo.

El masivo y brutal "Terror Rojo", se hizo necesario cuando Lenin fue herido de gravedad, después de la muerte en el mismo día del presidente de la Cheka de Petrogrado M. S. Uriski, y antes del asesinato de un dirigente bolchevique V. Volodarsky. 
 

En cuanto al atentado de Lenin.
 
(Fanni Kaplan, resentida eserista, disparó con una pistola Browning, entregada por el servicio secreto británico, con balas envenenadas.
 
Una de ellas, le penetró por el omóplato izquierdo, atravesándole la parte superior del pulmón y se atascó en la región derecha del cuello, más arriba de la clavícula. La otra le dio en el hombro izquierdo, fracturó el húmero y se incrustó en la región humeral de ese mismo lado.
 
Lenin salía de la fábrica Michelson, donde pronunció un discurso sobre la actualidad de Rusia y los objetivos. Fue a esa fábrica porque de su producción dependía su idea de electrificar el país.
 
Allí dijo a todas las obreras y trabajadores unos segundos antes: «Tenemos una sola salida: ¡la victoria o la muerte!». Y Kaplán enemiga a sueldo del imperialismo, le disparó con esas balas envenenadas, para asegurarse de su muerte, para que no viera la consolidación del Poder Obrero. NT)
 

Atentado contra V. I. Uliánov "Lenin"
Piotr Belousov (1912-1989).
1957.
 
Así pues, se vio obligado a responder el gobierno soviético, al mayor terror por parte de sus enemigos. El 5 de septiembre El Comité Soviético de Seguridad (Sovnarkom) emitió un decreto sobre el "terror rojo", autorizando su aplicación a VChK-Cheká. Sólo entonces empezó a detener a las personas por motivos políticos, poniéndoles en las cárceles.

La mayor proporción del "terror rojo" se dió en Petrogrado deteniéndose a 512 representantes de la élite burguesa (antiguos dignatarios, ministros y generales). Según datos oficiales, en Petrogrado durante el "Terror Rojo" fueron asesinados unas 800 personas. Fue interrumpido el "Terror Rojo" el 6 de noviembre de 1918, y de hecho en la mayor parte de Rusia, se detuvo en septiembre y octubre.

En términos generales, el terror (de la palabra francesa "horror") del Estado tiene que reprimir las acciones de sus enemigos internos, creando un clima de miedo, que paraliza su voluntad de resistir. Para este propósito, es llevado a cabo, generalmente, breve pero muy intenso y claro en las acciones, causando la represión, como forma de choque. En Rusia, la idea del terror es compartida por todos los partidos revolucionarios, sin excepción.

Pero paralizar la resistencia al poder soviético a través del terror bolchevique, falló. Porque claramente los enemigos de los bolcheviques huyeron al lugar de formación del ejército blanco, o a áreas donde el gobierno soviético había sido derrocado. Instituyendo la demarcación definitiva de los territorios bajo poder "blanco" y "rojo", y las retaguardias eran limpiadas de contrarrevolucionarios. Después de eso, el "Terror Rojo" se suspendió oficialmente en el sentido de que no había que implementarlo.
 
Después de un pogromo en Fastov (Ucrania), 1919

(Mas el terror blanco continuó con su más macabras acciones. El general Lavr Kornilov, durante su Marcha de Hielo, hacia el sur de Rusia, ordenó no tomar prisioneros. Después Denikin hizo una proclamación racista: extirpar "la fuerza maligna que vive en los corazones de los judíos comunistas". Solamente en la pequeña ciudad de Fastov, el Ejército Voluntario Blanco de Denikin asesinó a más de 1.500 judíos, en su mayoría ancianos, mujeres y niños. Se estima que entre 100.000 y 150.000 judíos en Ucrania y el sur de Rusia fueron asesinados en pogromos perpetrados por las fuerzas de Denikin y Petlyura. NT)

Y el 25 de septiembre de 1919, en la sala de conferencias del Comité del Partido de Moscú en la calle Leontiev, número 18, es donde en una reunión del partido se llevó a cabo una acción muy cruel, los terroristas lanzaron dos bombas, matando e hiriendo a unas 40 personas, incluyendo el secretario del Comité B. del Partido en Moscú, M. Zagorski, en respuesta no fue anunciado ningún tipo de terror. El PC (b) envió una circular a todos los gobernadores: "El Comité Central decidió: Tras el atentado en Moscú, no se debe cambiar la naturaleza de la Cheká. Porque nos preguntamos: ¿Porqué debemos mantener ninguna clase de terror?"(4 de Octubre de 1919).

Sobre todo hay que decir sobre el terror en el frente durante la Guerra Civil. Hay una gran cantidad de evidencias de que tanto los ejércitos blancos y rojos mostraron mucha violencia unos contra otros. Pero la guerra es la guerra. O matas o te matan. La guerra se convirtió en una realidad, cuando se perfeccionó la intervención a gran escala de la Entente (que comenzó con el desembarco de los japoneses en abril de 1918). Y aquí quién más se destacó es un hombre de acción, Lenin, que actuó con decisión y sin piedad, porque le eligieron para actuar.

Por el terror blanco, se decantaron en numerosos testimonios los participantes del movimiento blanco. Por ejemplo, lo cita en su libro Romana Yulia, quien en marzo del 2014 "al terror blanco dedico decenas de páginas". He aquí un extracto del libro: "A causa de él en las cabañas fueron asesinados 50-60 personas ... las cabezas y las manos fueron cortadas. También a los presos. Pararles los latidos del corazón, dijo el coronel Nezhintsev ... "¡Este es el castigo para ellos!  Gritó ... así les cercenó a quince personas ...  tiros secos en la nuca, gritos, gemidos ... La gente se caían unos sobre otros, y a diez pasos de ellos ... dispararon repercutiendo en las persianas. Todos cayeron. Gimen en silencio. Disparos silenciados ... algunos con bayonetas y muertos a culatazos, aún vivos".

No fueron pocos los agentes implicados en este tipo de asesinatos salvajes, sino muchos. Como se muestra por R. Hull, entre ellos los peores, son los que experimentaron un odio animal sobre los obreros y campesinos, con los macabros "ejecutores de rojos", que se atrevieron a invadir su propiedad privada.

Incluso el panorama más sombrío, lo pinta un Jefe del Estado Mayor de la 1º Cuerpo de Ejército (Blanco, Voluntario), teniente general I. E. Dostovalov, quien en sus memorias bajo el título característico "En las ideas de los blancos y el terror blanco": "La forma en que estos generales, escribe, como Wrangel, Kutepov, Pokrovsky, Stkuro, Stlasev, Drozdowski, Turkul y muchos otros, su camino estaba cubierto de ahorcados y fusilados, sin ningún fundamento y juicio. Ellos fueron seguidos por muchos otros, desde el jefe más pequeño, pero no menos sanguinario".  
 
Un comandante del regimiento de caballería, se mostró el autor de muchos crímenes en sus recuerdos, anotando en su agenda 172 abatidos. Esta cifra es de aquellos bolcheviques que personalmente les disparó. "Esperaba el general Dostovalov, escribe más adelante, que pronto llegará a 200. ¿Y cuántos fueron fusilados, no indica, de acuerdo con la orden? ¿Y cuántos cada uno de sus subordinados dispararon a personas inocentes, sin órdenes? Intenté una vez de hacer cálculos aproximados, de los que fueron fusilados o ahorcados entre los ejércitos blancos del Sur, la cantidad es para volverse loco".

Esta es la verdad, la verdad desnuda sobre la Guerra Civil y el terror blanco. 
 
Dice él mismo, el general Antón Denikin en sus "Ensayos sobre la agitación de Rusia". Amargamente reconoce que el "terror blanco" ha difamado la "idea blanca" y empujado a abandonarles los agricultores blancos. La Furia Ciega de los "ejecutores de rojos", contra los que se atrevieron a levantar la mano contra sus amos, empujando a los blancos a las ejecuciones extrajudiciales de decenas de miles del Ejército Rojo de base, obreros y campesinos. De este modo, en las memorias de los participantes del movimiento blanco, a diferencia de modernos "demócratas liberales", indican que es el blanco y no el rojo quien es sometido al terror por las masas trabajadoras de Rusia. Es por eso que los obreros y campesinos, en su mayor parte por propia iniciativa, y con el apoyo de los bolcheviques, dirigidos por Lenin, quienes lo ejecutaron y no los guardias blancos, Denikin, Kolchak, Wrangel y Yudenitch.

Muchas páginas dedicadas al terror blanco y rojo terror, es desarrollado por Sholojov en su epopeya inmortal "El Don apacible". Y si los rojos, como en la novela, son las víctimas del terrorismo, sobre todo, por parte de los ricos cosacos oficiales, jefes y comerciantes. Los blancos, en la mayoría de las ocasiones, a los prisioneros de guerra, eran simplemente fusilados, o murieron de hambre, o colgados para intimidar a la población. Pero en algunos comandantes y comisarios se ensañaron atrozmente. Así es como relata la muerte de uno de ellos. 
 
Sholojov, fue comandante de uno de los destacamentos rojos, asi puede relatar lo sucedido: 
 "Al día siguiente le llevaron a Kazan. Caminó delante del convoy, pisando ligeramente sobre la nieve, con los pies descalzos ... Murió, a siete millas de Veshénskaya, en la arena, con el ceño fruncido con severidad, Burún, brutalmente asesinado por los guardias. Vivo le sacaron los ojos, le cortaron las manos, las orejas, la nariz, ensañándose con él las refinadas damas. Le desabrocharon los pantalones y fue lastimado, de forma vergonzosa, su masculino, hermoso cuerpo. Con los doloridos ​​muñones sangrantes, y luego, uno de la escolta, pisó su pecho tembloroso, echando el arruinado cuerpo hacia atrás, y por un lado, de un golpe le cortó la cabeza".

Acerca de la forma, como los blancos se comportaron en contra de la población civil en el Lejano Oriente, en declaraciones al diario "Duel" de fecha 25 de febrero de 2003, en un ensayo sobre el comandante popular del destacamento de cosacos rojos, Gabriel Matveyevich Shevchenko (1886-1942). Quien realizó numerosas operaciones exitosas contra el Ejército Blanco, y los invasores japoneses, como subcomandante del frente del Ussuri. Los japoneses, inclusive ofrecieron una recompensa por su cabeza de 10.0000 yenes. Pero Shevchenko era difícil de alcanzar. Perro fiel y a contrato de los jefes japoneses, Kalmyikov ordenó  desnudarse a su madre, junto con las novias, y en la temporada de lluvias las llevó cautivas a la calle principal de Grodekov, para ver las siguiente escena. Entonces cazaron al vecino del distrito, el comandante Pavlushkov, su hermano menor. Le cortaron la nariz, los labios, las orejas, los ojos fueron sacados, seccionaron con espadas las manos y los pies. Sólo entonces le asesinaron después de recortar su cuerpo en pedazos. Como se puede ver, querido lector, en el Don, y el Lejano Oriente, los blancos se comportaron de la misma manera.

Ejecución de miembros del soviet de Alexandrovo-Gaysky, por los cosacos bajo el mando del atamán Alexandr Dutov en 1918.
 
Shevchenko aún continuó atacando las lineas de los blancos, descarrilando un tren. Luego el en comandante fue capturado por Kalmyikov, quien mandó rociar con querosen una choza y la quemó, a él con su familia.
 
Por simpatía o por ayudar a los guerrilleros,  dispararon los blancos a los agricultores y sus familias, fueron azotados sin piedad con baquetas y sus chozas quemadas. Y a veces a la población, sin disposiciones o avisos, les incautaban todo lo que llevaban las calles o asaltaban sus viviendas. Trite recuerdo, es el llamado "tren de la muerte", donde los sádicos borrachos, torturaban a víctimas inocentes. Aplicaban la tortura de forma medieval, disfrutando. Viendose a sí mismo como jefe de toda la región, Kalmyikov cambió de forma de proceder. A partir de entonces, extalló en cólera y detuvo su alma vil, la tortura de personas sin importancia. Entonces en el "tren de la muerte", prosiguió más selectivos sus crímenes. Arrestados los simpatizantes de los soviets, azotados con látigos de alambre terminaban de continuo, cortarndoles la nariz, la lengua y las orejas, sacándoles los ojos, despojadojándoles la piel a tiras, y finalmente les apuñalaban cortándoles, esos carniceros, brazos y piernas.
 
Así eran las propelías realizadas por el jefe blanco Kolchak, bajo la protección de los invasores japoneses.
 
Y hubo muchos más carniceros de la Guardia Blanca. Entre los caciques kalmucos fueron bastantes: Los caciques Dutov y Semenov, el barón Ungern y otros, por no hablar de este "almirante" Kolchak. 
 
No es sorprendente que la población se rebelase, pues la mayoría hubieron experimentado, de la forma más dura, todas las atrocidades de Kolchak. Una parte muy grande, se fue con los partisanos, lucharon por el poder soviético, y demostraron que era posible otra sociedad.
 
 
Fuente en ruso: 

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