5 de julio de 2026

SOBRE EL DESPERTAR DE LOS TRABAJADORES

Por Nikolai Kremen. Traducción y notas de Nestor Guadaño.

26.06.2026

¡Queridos camaradas, compañeros y aliados en la lucha por la justicia social! 

Vivimos una época insólita y muy interesante. Sí, muy dura y difícil, pero que nos brinda la oportunidad de demostrar nuestra valía en la lucha en favor del pueblo trabajador, sencillo y atormentado por los explotadores: los capitalistas y los oligarcas. 

Vivimos, por un lado, una época trascendental de despertar de las masas del sueño burgués y, por otro, una época de dura reacción burguesa y de presión sobre las masas trabajadoras, en la que ya se pisotean abiertamente y sin reparos los derechos y las conquistas de los trabajadores de los últimos 200 años.

¡En Rusia, hay una muy fuerte reacción de la mayoría de los trabajadores, contra este sistema capitalista surgido tras la desintegración de la Unión Soviética! 

Esta reacción se manifiesta, en el aumento de la edad impuesto para tener derecho a la jubilación, en la supresión de muchos derechos y prestaciones sociales para los trabajadores. No sólo se ha creado en el espacio postsoviético, una propiedad capitalista sobre la tierra y los medios de producción, privatizada por los bastardos del capital (antiguos ladrones del hampa, "reket", y criminales siniestros del mundo del crimen, que fueron claves en la destrucción de la URSS, transformados hoy en oligarcas capitalistas). No solamente las tierras, las fábricas y las empresas, sectores enteros de la economía, ya no son de propiedad pública, sino que pertenecen a estos degenerados y sinvergüenzas. 

Constituyen una minoría de la sociedad civil frente a la mayoría del pueblo trabajador, apartado del poder político, engañado por esa élite mafiosa. Son canallas burgueses, que ahora mismo también privan a los trabajadores de sus derechos sociales, mermando sus pensiones y el antiguo descanso social. 

¡Por no hablar ya, de cómo la especialidades médicas son inalcanzables para la mayoría de la población, cuando buscan remedio a sus enfermedades! En las policlínicas y hospitales de asistencia primaria, derivan a hospitales privados el tratamiento de las enfermedades graves. De pago, caras y de mala calidad. Se ha optado por el método de comprar seguros privados, innacesible para la mayoría de la población.

¡De la educación especializada, es aún más dantesca la situación!

¡Para obtener una plaza en la educación universitaria superior, es de acceso restringido para la mayoría! Siguiendo el ejemplo occidental imperialista, si tienen que acceder a un mínimo de calidad, es mediante "másteres" también de pago! 

Así, esta educación es muy embrutecedora. La mayoría de los estudiantes que quieren acceder a una carrera universitaria, tienen una persistente distorsión de los hechos históricos, influyéndoles en su pensamiento, las corrientes de consecución del dinero rápido y fácil, procapitalista y religioso. 

Pero siguiendo el modelo imperialista del poder social, se está realizando una estrategia acaparadora de esclavización salarial, sin precedentes. 

¡En este siglo, han puesto sus miras en arrebatar a los trabajadores los logros sociales, conseguidos por el movimiento sindical mundial! ¡Unas normas, derechos y bienestar obtenidos para la vida de cada trabajador, con 200 años de luchas de clase! 

Y esto ocurre no solo en el espacio postsoviético, sino también en todo el mundo burgués, incluidos los países capitalistas desarrollados de Europa y Estados Unidos. 

¡Me refiero a la jornada laboral de 8 horas, al desalojo de las mujeres de los puestos directivos y a la prohibición del trabajo infantil!  En muchos países europeos ya se habla de una jornada laboral de 12 horas en los órganos legislativos, ¡y en la Rusia actual incluso se está barajando la posibilidad de introducir el trabajo infantil a partir de los 12 años!  

Esto es lo que escribió en su día, allá por el siglo XIX, el publicista y sindicalista inglés Thomas Joseph Dunning, y que sigue siendo de actualidad para el capitalismo hoy y, en general, siempre:

«El capital teme la falta de beneficios o unos beneficios demasiado escasos... Si se le garantiza un 10 %, el capital acepta cualquier tipo de inversión, con un 20 %, se anima, con un 50 %, está dispuesto a romperse la cabeza, con un 100 %, pisotea todas las leyes humanas, con un 300 %, no hay delito alguno que no se atreva a cometer, ni siquiera bajo la amenaza de la horca».

Tal es la sed de lucro de los capitalistas, dispuestos a vender hasta a su propia madre en pos de la ganancia. Todas las guerras actuales se realizan por el afán de enriquecerse con los suministros militares. Y, mientras tanto, los simples trabajadores mueren como carne de cañón. 

¡Todas las guerras en el espacio postsoviético, impulsadas por Occidente siguen esta política del capital depredador, que busca sacar beneficios a costa de la sangre de las masas trabajadoras! 

Por eso siguen siendo de actualidad hoy en día, en relación con las guerras en Karabaj que recientemente han sacudido el Cáucaso, y en el mantenimiento de un régimen nazi actual en el territorio de la Ucrania contemporánea. Aquí vuelven a ser pertinentes las grandes palabras de nuestro líder proletario, el camarada Lenin:

«Los intereses de la burguesía codiciosa, los intereses del capital, dispuesto a vender y arruinar a su propia patria en busca de beneficios, son los que han provocado esta guerra criminal, que acarrea innumerables desastres al pueblo obrero».

«V. I. Lenin, Obras completas, vol. 8».

Hoy en día, en todo el espacio postsoviético, el coste de la vida aumenta y suben los precios de los productos, alimentos y medicamentos más necesarios. Y aquellos que no se venden debido a su elevado precio, una vez caducados, se venden baratos como ofertas. 

¡Así pues, todo lo fresco es para la minoría capitalista rica, y todo lo caducado y de segunda mano, para la mayoría trabajadora y pobre! 

¿Dónde está la justicia, camaradas?  
¿Acaso fue por esto por lo que nuestros bisabuelos y abuelos murieron derramando su sangre en la Guerra Civil (1917-1922) y en la Gran Guerra Patria (1941-1945)? 

¿Fue por esto por lo que, en 1917, las masas revolucionarias tomaron por asalto el Palacio de Invierno, y llevaron a cabo la Gran Revolución Socialista de Octubre, a la que ahora los sinvergüenzas y canallas, lacayos y adeptos de la burguesía y del orden burgués, denominan «golpe de Estado de Octubre»? 

¡Despertad, camaradas!

¡Despertad, camaradas, y echad al diablo este odioso e injusto régimen burgués explotador, restaurado por los enemigos de los trabajadores! 

¡Entrad en razón y avergonzaos ante vuestros bisabuelos y abuelos, que dieron su vida en la lucha por vosotros, descendientes negligentes y perezosos! ¡No lucharon, murieron y vencieron, para que hoy seáis esclavos de un puñado de parásitos explotadores, repugnantes y descarados, que se han apoderado de la propiedad soviética!

Hoy en día todo se encarece año tras año, mes tras mes, día tras día, mientras que bajo el poder soviético y bajo el mando del camarada Stalin, cada año, el 1 de abril, los precios de todos los productos y alimentos bajaban y se abarataban.

La situación es difícil hoy, incluso en los países burgueses desarrollados de Europa y Estados Unidos. ¡Allí también la vida empeora y se encarece! 

Allí también se están produciendo ataques contra los derechos y las conquistas de los trabajadores. Y es que el Capital en el Poder, el Imperialismo ya no tiene ante sus ojos a la Unión Soviética, con sus conquistas laborales y sociales para todos los trabajadores. 

Están oprimiendo a sus propios trabajadores, en todos los países bajo su control, con leyes que explotan durante más tiempo la mano de obra con el mayor descaro posible, con decretos parlamentarios abiertamente destructivos para limitar la lucha y reacción de la clase trabajadora. 

Así están actuando los defensores del capitalismo de esos países. 

¡Pero el pueblo está despertando, y se levanta a la lucha, no solo en el espacio postsoviético, sino también en esos países capitalistas, tanto desarrollados como en vías de desarrollo! 

Y cuanto más se deteriora la vida de los trabajadores, cuanto mayor es la opresión y el control autoritario mundial del imperialismo, ¡más y más personas se están despertando del sueño burgués, y se suman a la lucha por sus derechos sociales! Y aquí vuelve a demostrarse la veracidad del viejo y sabio axioma marxista:

¡LA EXISTENCIA DETERMINA LA CONCIENCIA!

Y cuanto peor es la vida y la existencia de las masas trabajadoras en el mundo, y en el espacio postsoviético, más se suman estas masas trabajadoras, a la lucha por sus derechos, y más informadas y organizadas se vuelven en su lucha. 

¡Nos esperan, muy pronto, batallas de clase trascendentales y encarnizadas, y victorias de todas ellas!

¡Proletarios de todos los países, uníos!


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